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BEHIND THE LINES

Informe Nro 22 06 de Abril de 2009

Mercado para un lado, economía real para el otro


Una vez más y por cuarta semana consecutiva, en cada lugar del planeta los mercados
bursátiles subieron y, en algunos casos, de manera muy importante lo cual posibilitó,
entre tantas otras cosas, volver a ver valores no observados en más de 2 meses y
demostrar, en esta etapa, las divergencias que pueden darse entre el mercado y la
economía real. Si bien esta última sigue sin dar señales de mejoramiento, al menos de
manera sostenida y marcada, que incluso recibió un nuevo cachetazo el viernes pasado
al conocerse los datos de empleo que, como imaginábamos, serían muy desalentadores,
colocándose ya la tasa de desempleo en el orden del 8.5%; las bolsas hicieron caso
omiso al mismo y continuaron su derrotero alcista. Al cierre de las operaciones del
viernes se situaron justo sobre las resistencias marcadas en el reporte anterior, más de
momento aún sin superarlas.
En el caso del Dow Jones, las mismas están ubicadas en la franja entre 7.900/8.100 pts
y en el caso del SPX entre 830/845 pts y es allí donde
exactamente estamos y por ende donde focalizaremos
nuestras miradas, al menos en el corto plazo.
De momento, el mercado ha reaccionado bien frente a
las últimas noticias conocidas y ha absorbido de
manera muy interesante un cúmulo de datos
desalentadores. Cada pullback ha sido simplemente
para digerir utilidades importantes, habiendo sido esos
recortes muy breves y violentos, incluso en algunos
casos, durante las mismas ruedas. Por instantes, el Dow
Jones ha aguantado muy bien los 7.500 pts, trabajando
esa zona como una suerte de soporte y de allí se ha
dirigido, como quedó expresado antes, a atacar la zona
más importante en materia de resistencia, esto es la zona de los 7.900/8.100 pts.
Desde la técnica pura, el mercado se encuentra en estos momentos de cara a la media
móvil de 21 semanas, la cual podría representar algún escollo, incluso importante, pero
que a su vez, si se vulnerara y más aún con facilidad, podría encausar al mercado hacia
valores más auspiciosos en un futuro mediato. Es esencial, pues, que dicha barrera
pueda quedar en el camino, ya que eso haría que nuevos participantes, de los tantos que
todavía están en un plano conservador, puedan reingresar al mercado a través de
instrumentos más agresivos, como bien pueden ser las acciones.
Claro está, eso le daría una nueva bocanada de aire fresco al mercado, que
eventualmente se reflejaría de manera muy concreta en las cotizaciones.
Hasta aquí y más allá de lo que ha de venir, el movimiento comenzado hace 4
semanas atrás también podría ser interpretado como contratendencial. No sería la
primera vez en todo este proceso de bajas que comenzó, en términos generales, en
el tercer trimestre del 2007, que nos podríamos estar enfrentando a un rally de
magnitud pero, como en los casos anteriores, termine siendo de corta vida. Por eso,
sigue siendo vital, el ponerse targets concretos y estar eventualmente preparados para
moverse ante cambios bruscos e inesperados.
Es interesante recalcar lo armonioso del mercado en cuanto a lo que debería moverse en
forma conjunta, ya sea que el mismo apunte para un lado o para el otro. Es así que
hacemos notar otra vez que, cuando el mercado apunta hacia arriba, como ha sido el
caso en estas últimas semanas, lo esperable es entre otros ítems, ver debilidad en el
dólar norteamericano y bastante fortaleza en el mundo de los commodities,
especialmente en el rubro energético. Curioso es el caso del oro, dado que sus
movimientos en los últimos tiempos están, a nuestro criterio, más atados a situaciones
puntuales y particulares, como podrían ser el flight to safety, cuando el mercado caía sin
atenuantes, la posibilidad de refugio o bien la utilización del mismo imaginando un
escenario inflacionario en el mediano plazo. Y si bien en las últimas ruedas, el mismo
ha perdido cierto momentum, es conveniente recordar que ha sido el único commodity
que desde principios de esta década ha superado año tras año sus máximos. En la
actualidad, su resistencia más importante la encontramos en el área de los 1.050 dólares
por onza y llegado el caso, ese valor es el que monitorearemos si en algún futuro no
muy lejano, el oro decide volver a tomar impulso, algo que no descartamos en absoluto.
Recordar que el sector que más ha rendido en los últimos seis meses ha sido el aurífero.
Es entonces y volviendo al rubro accionario, un momento en el que se ponen a prueba
muchos y variados elementos y es allí donde debemos necesariamente separar “la paja
del trigo”. Entender que muy probablemente los números de la economía real continúen
siendo desalentadores o por lo menos no muy gratos o halagüeños, más quizás y aún a
pasar de ello, el mundo bursátil ha comenzado a observar un poco más allá y es lo que
viene premiando de unas semanas a esta parte. Nos hemos referido sobre el particular en
varias ocasiones, cómo la bolsa resulta ser un termómetro anticipatorio de lo que podría
eventualmente suceder con la propia economía. Es ciertamente prematuro afirmar que lo
peor ya ha pasado, pero cierto es que lo acontecido de un mes a la fecha es de “alguna
manera” esperanzador. Los balances que comenzaremos a conocer en los próximos
días serán seguramente los drivers que confirmarán o no este resurgir, por
llamarlo de algún modo, del mercado bursátil. No tanto, claro está, por los
resultados que traigan, sino por las perspectivas que contengan. En definitiva, no
por lo pasado sino por el futuro, por aquello que no conocemos y que ha de venir.
Por último, es importante recalcar que ciertamente es muy diferente cuando uno habla
del mercado en términos generales, como puede ser el caso en estos reportes, de cuando
se expresa en casos puntuales o en sectores específicos. No ha sido el objetivo, al menos
hasta el momento y salvo en algunas oportunidades, detallar cada movimiento de cada
sector, dado que eso demandaría mucho tiempo y varias páginas. Sin ser esa la idea del
reporte que, como hemos dicho en un principio, está diseñado para poder evaluar y
eventualmente desarrollar inversiones de mediano plazo y ponernos en perspectiva
macro del quehacer bursátil. Poniendo mayor hincapié en las bolsas norteamericanas y a
partir de allí su impacto en las demás, sin dejar de lado, claro está, los otros mercados,
el financiero, el monetario y el de commodities.
CH
chadasu@hotmail.com