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TRASTORNO DEL HABLA Y LENGUAJE

TRASTORNO DEL HABLA Y LENGUAJE El lenguaje es una función superior de nuestro cerebro. Es, por

El lenguaje es una función superior de nuestro cerebro. Es, por tanto, una adquisición específica de la especie humana, siendo su expresión

más habitual el lenguaje

oral, aunque

éste no

es

la

única forma de

manifestarse. Según la teoría de Noam Chomsky, existe una gramática universal que

forma parte del patrimonio genético de los seres humanos. Es decir, los seres humanos venimos al mundo dotados con una capacidad innata, codificada en nuestros genes y que constituyen un patrón lingüístico

básico y universal. Se trata

de la base sobre la que se construye y

amolda cualquier lengua. Esta capacidad singular es propia de la especie humana y el uso corriente del lenguaje evidencia las enormes posibilidades del potencial

creativo

de

la

humanidad.

Algunos experimentos efectuados durante la gestación señalan que el inicio del aprendizaje de la lengua por el ser humano se produce ya durante el tercer trimestre de la gestación. Los primeros sonidos del lenguaje exterior llegarían al feto a través del líquido amniótico que lo envuelve. Para entonces, el oído ya está suficientemente desarrollado para percibir los primeros sonidos y el proceso de aprendizaje puede darse por iniciado en condiciones normales. Cuando el espectacular desarrollo del lenguaje no sigue el patrón habitual que la naturaleza ha diseñado para el ser humano es cuando podemos estar delante de un Trastorno del lenguaje.

DESARROLLO NORMAL DEL LENGUAJE EN NIÑOS

Conozcamos, antes, el desarrollo del lenguaje desde las primeras etapas y según el curso habitual. Existen al respecto diferentes modelos, aquí exponemos el de Cantwell y Baker (1.987) dado que hace explicito de forma muy concreta la evolución y progresiva complejidad que va alcanzando el lenguaje a medida que el niño se desarrolla.

a) Etapa prelingüística (del primer mes hasta el año)

En

esta

primera

etapa

ya

se

adquieren

formas

de

comunicación

temprana

como

el

llanto,

la

sonrisa

o

las

vocalizaciones

 

que

intercambian

con

el adulto, adquiriendo éstas

significado

en

la

interpretación que el adulto da a tales manifestaciones.

Antes

de

los

6

meses

ya

da

muestras de una audición

selectiva

respondiendo a determinados sonidos e ignorando otros.

b) Primeras palabras (entre los 12 y 18 meses)

A esta edad empiezan a surgir las primeras palabras aisladas con intención comunicativa. Estas palabras suelen ir acompañadas todavía por gestos y entonaciones que amplían su capacidad para expresar intenciones y pensamientos en una sola emisión.

Es en esta etapa donde se produce lo que Piaget denominó “lenguaje

egocéntrico” ya que el niño mismo.

dirige sus emisiones

en voz

alta

hacia sí

c)

Combinación de dos palabras (18 a 24 meses)

 

Las palabras sueltas de la etapa anterior empiezan a combinarse. Normalmente esto sucede cuando su vocabulario es ya de unas 50 palabras aproximadamente. La comprensión del lenguaje aumenta si bien suele repetir partes de las emisiones de los adultos (ecolalias).

d)

Etapa de la frase simple (2 a 3 años)

 

En este período se empiezan a construir las primeras oraciones de 2 o 3

palabras

a

los

que

se

van

incorporando determinados morfemas o

inflexiones. Es el inicio de la conversación real, disminuyendo el lenguaje

dirigido a sí mismo y asumiendo el aprendizaje de las normas que rigen

la

comunicación

 

social

del

lenguaje.

e)

Desarrollo gramatical (3 a 4 años)

 

Es una etapa de grandes avances en la evolución del lenguaje, especialmente en el dominio de la gramática con oraciones cada vez más complejas. Aproximadamente aparecen 1.000 palabras nuevas en el vocabulario. También se adquiere conceptos espaciales y temporales, comenzando a describir hechos presentes, pasados y futuros.

f)

Desarrollo posterior (a partir de los 4 años) errores gramaticales.

Aumenta considerablemente su capacidad para comprender los sentidos figurados, distanciándose del significado literal. Su lenguaje va madurando y adaptándose al interlocutor y al contexto donde se produce.

ALTERACIONES DEL LENGUAJE

El lenguaje es un sistema complejo, estructurado y simbólico que comprende diferentes subsistemas. Así contiene un sistema de sonidos o fonología; reglas para la formación de palabras, o morfología; un sistema de vocabulario y significado, léxico y semántica, respectivamente; normas para la formación de oraciones o sintaxis; y reglas sobre cómo utilizar el lenguaje adecuadamente en contextos sociales, o pragmática.

Cuando el desarrollo del lenguaje no sigue el patrón previsto, o se producen déficits significativos en cualquiera de los subsistemas anteriores, podemos encontramos delante un trastorno del lenguaje.

Veamos a continuación algunas de las alteraciones habituales que ocurren durante los años de preescolar y en primaria que pueden alertarnos sobre la presencia un trastorno del lenguaje:

Edad:

Alteraciones a considerar:

 

3 a 5 años

 

Falta

de habla, habla ininteligible

y errores

para

 

construir oraciones.

 

5 a 6 años

 

Sustituciones de palabras difíciles por otras más sencillas; no pronunciar la parte final de ciertas palabras; palabras incompletas; omisión o cambio de vocales. Fallos en la estructura de la oración; falta notable de fluidez y ritmo; frecuencia e inflexiones anormales del habla.

Sobre los 7 años

Distorsiones, omisiones o sustituciones de sonidos.

Otras

Retraso de más de un año en la aparición de sonidos

dificultades

no

individuales del habla; uso de sonidos vocales con

relacionadas

exclusión de casi todos los otros sonidos; sentir

específicamente

vergüenza o perturbación por hablar (ver mutismo

con

la

edad

voz

consistentemente

monótona,

incluyen:

inaudible

o

de

calidad

deficiente;

uso

de

tono

 

inapropiado para la edad del niño (ver síndrome de

Cuando el desarrollo del lenguaje no sigue el patrón previsto, o se producen déficits significativos en(ver mutismo con la edad selectivo) ; voz consistentemente monótona, incluyen: inaudible o de calidad deficiente; uso de tono inapropiado para la edad del niño (ver síndrome de asperger) . " id="pdf-obj-2-132" src="pdf-obj-2-132.jpg">

TRASTORNOS DEL LENGUAJE

Los trastornos del lenguaje representan un conjunto de problemas que son aún poco comprendidos, poco diagnosticados y suelen inducir a confusión dado que no existe una conceptualización de los mismos

aceptada

unánimemente.

Además un mismo trastorno puede recibir diferentes nombres y suelen confundirse los problemas del lenguaje con los del habla. También cabe destacar que en los entornos escolares, debido quizás a un desconocimiento en profundidad del tema se tiende a atribuir a los niños con estos trastornos etiquetas como: “no se esfuerza en hablar”, “quiere llamar la atención”, “puede hacer más si se esfuerza…”

En la exposición de los trastornos

del lenguaje vamos

a seguir

la

clasificación multiaxial del CIE-10 que los contempla en su eje 2

(trastornos específicos del

desarrollo),

epígrafe F.80:

El

Trastorno

específico del desarrollo del habla y del lenguaje.

CLASIFICACIÓN CIE-10 TRASTORNOS DEL LENGUAJE:

Subtipo

Denominación:

Código:

s:

F.80.0

F.80.1

F.80.2

  • D) Afasia adquirida con epilepsia. Síndrome de Landau- Kleffner.

F.80.3

  • E) Otros trastornos del desarrollo del lenguaje del habla

F.80.8

 

y del lenguaje (ceceo, balbuceo).

  • F) Trastorno del desarrollo del habla y del lenguaje sin

F.80.9

 

especificar.

TRASTORNOS DEL LENGUAJE Los trastornos del lenguaje representan un conjunto de problemas que son aún pocoTrastornos de la pronunciación. F.80.0 B) Trastornos de la expresión del lenguaje. F.80.1 C) Trastornos de la comprensión del lenguaje. F.80.2 D) Afasia adquirida con epilepsia. Síndrome de Landau- Kleffner. F.80.3 E) Otros trastornos del desarrollo del lenguaje del habla F.80.8 y del lenguaje (ceceo, balbuceo). F) Trastorno del desarrollo del habla y del lenguaje sin F.80.9 especificar. A) TRASTORNOS DE LA PRONUNCIACIÓN Características clínicas: " id="pdf-obj-3-103" src="pdf-obj-3-103.jpg">

A) TRASTORNOS DE LA PRONUNCIACIÓN

Características clínicas:

Este trastorno se caracteriza

principalmente

en

que

el

niño omite

o

pronuncia los fonemas de forma inadecuada (distorsiones, sustituciones)

para su edad mental aunque tenga un nivel normal para el resto de las

funciones

del

lenguaje.

Este trastorno ha recibido diferentes denominaciones a lo largo de los

años: Dislalia, Trastorno del desarrollo fonológico, Trastorno funcional de

la

articulación,

etc.

Diagnostico:

El diagnóstico sólo debe hacerse cuando se cumplen los siguientes requisitos:

1- La gravedad del trastorno excede los límites 2- La Inteligencia no verbal es normal. Las funciones del lenguaje expresivo y receptivo están dentro de los límites normales. 3- Las anomalías de la pronunciación no se pueden atribuir directamente a una anomalía sensorial, estructural o neurológica. 4 -Los fallos de la pronunciación son claramente anormales en el contexto de los usos coloquiales del entorno sociocultural del niño.

Diagnostico diferencial:

Para este diagnostico deberemos también asegurarnos de que las

alteraciones en la articulación

son lo suficientemente graves para

considerarlas anormales y diferenciarlas de aquellas que pueden ser

propias

en

niños

pequeños.

También debemos descartar la presencia de enfermedad física o

psíquica como causa de los

problemas de articulación. Es el caso de

la Disartria (Trastorno articulatorio secundario a un déficit neurológico,

la Disglosia (Trastorno de la pronunciación determinada por problemas

estructurales del

aparato bucofonatorio) o la Disfemia o

tartamudeo (Trastorno del habla caracterizado por tropiezos, espasmos y

repeticiones debido a una imperfecta coordinación de las funciones

ideomotrices

cerebrales).

También hay que descartar problemas de audición, retraso mental, la presencia de un trastorno mixto (expresivo-receptivo, como contempla el DSM-IV) o un trastorno generalizado del desarrollo. Finalmente la capacidad de expresión debe estar dentro de la normalidad.

Evolución y pronóstico:

En términos generales, suele producirse una mejora total cuando el problema se reduce a unos pocos fonemas. Los niños con más de 5 años, en los que persiste el problema, deben ser evaluados a fondo para descartar algún trastorno asociado. Si el problema persiste más allá de los 8 años su solución total es más compleja.

TRASTORNOS DE LA EXPRESIÓN DEL LENGUAJE

Características clínicas:

Se trata de un trastorno del desarrollo del niño en el que la capacidad

para la expresión oral es marcadamente inferior al nivel adecuado para su edad mental, pero en el que la comprensión del lenguaje está dentro de los límites normales. Pueden existir o no alteraciones en la pronunciación. Aunque hay una considerable variación individual en el desarrollo normal del lenguaje, la ausencia de palabras simples (o aproximaciones de palabras) alrededor de los dos años y el fracaso de frases sencillas de dos palabras hacia los tres años, deben ser entendidos como indicadores significativos de un retraso. Más tarde se presenta una limitación del desarrollo del vocabulario, un uso excesivo de un número limitado de palabras, dificultades en la elección de las palabras adecuadas, sustitución de unas palabras por otras, utilización de frases cortas, estructuración inmadura, errores sintácticos (en especial omisiones de finales de palabras o prefijos) y errores u omisiones de elementos gramaticales concretos, como preposiciones, pronombres, artículos, etc. Es frecuente que los déficits del lenguaje hablado se acompañen de retrasos o anomalías en la pronunciación de los fonemas que forman las palabras.

Diagnóstico:

El diagnostico debe hacerse únicamente cuando la gravedad del retraso

del

desarrollo de la

expresión del lenguaje exceda los

límites

de

la

variación normal para la edad mental del niño, siendo la comprensión

del lenguaje normal (aunque frecuentemente el lenguaje receptivo

puede

estar

en

algunos

aspectos

por

debajo

de

lo

normal).

El recurso de signos no verbales (como sonrisas y gestos) y del lenguaje

interior (imaginación y juegos de fantasía) está relativamente intacto, así como la capacidad para la comunicación social de forma no verbal.

A pesar del déficit del lenguaje, el niño intenta comunicarse y tiende a compensar la carencia lingüística mediante el uso de gestos, mímica y

vocalizaciones En este colectivo

no

no

lingüísticas.

son raras las dificultades con los compañeros,

problemas emocionales, conductas disruptivas y/o déficit de atención e

En una pequeña parte de los casos puede presentarse una pérdida auditiva parcial (a menudo selectiva) concomitante, pero ésta no es de una gravedad suficiente como para justificar el retraso del lenguaje. La participación inadecuada en las conversaciones o una privación ambiental más general pueden jugar un papel importante o contribuir significativamente a la génesis del trastorno del lenguaje expresivo.

Diagnóstico diferencial:

Debe hacerse con

el retraso mental, trastornos mixtos (receptivo-

expresivo), trastornos generalizados del desarrollo, la afasia o disfasia

(tipo receptivo) y también del mutismo selectivo.

Mientras

que

los

niños

con

retraso

mental

tienen

un

deterioro

generalizado de

todo

el

funcionamiento

intelectual,

los

niños

con

trastornos de la expresión tienen una inteligencia no verbal dentro de la

normalidad (por ejemplo, medido con el WISC-IV, el C.I. situaría por encima de 80).

no verbal

se

La diferenciación respecto

a

los TGD

o

TEA,

consiste

en

que éstos

presentan ausencia de lenguaje interno, juego simbólico, intención comunicativa y, por tanto, hay problemas de relación social significativas que no presentan los niños con trastorno del lenguaje expresivo. Hay también que diferenciar los niños con afasias o disfasias adquiridas

ya que éstos presentan un desarrollo evolutivo normal y el deterioro ha tenido lugar después de enfermedad o traumatismo encefálico u otros

trastornos

de

origen

 

neurológico.

Finalmente en el mutismo selectivo, existe la capacidad de expresión

oral pero ésta se manifiesta selectivamente delante de sólo ciertas

personas

o situaciones familiares

al

niño.

En

su

base

suelen haber

problemas

de

timidez

 

y

emocionales.

Evolución y pronóstico:

En términos generales, la evolución del trastorno va asociada a la

presencia de otros trastornos. Si no se dan conjuntamente con

el TDAH o problemas de origen emocional, el pronóstico es mejor.

La

rapidez

y

el

grado

de recuperación dependen, también, de la

gravedad del trastorno, de la motivación del niño para participar en las

diferentes actividades planteadas en la intervención.

Son también de mejor pronóstico los

niños que presentan un

CI

no

verbal de 100 o más respecto a los que se sitúan en una franja límite

con

el retraso

tipo

 

leve

(CI<80).

Algunos

datos

apuntan

que

alrededor

del

50%

de

los

niños

con

trastornos de la expresión del lenguaje se recuperan normalmente.

TRASTORNO DE LA COMPRENSIÓN DEL LENGUAJE Se trata de un trastorno específico del desarrollo, en eltrastornos específicos del aprendizaje ( dislexia , disgrafía, discalculia ), también con el TDAH y trastornos de ansiedad y depresión . Son más frecuentes en niños que en niñas con una prevalencia de entre el 3 y 5% respecto a la población general. Por último señalar que este tipo de trastornos suele tener una etiología principalmente de origen genético. Numerosos estudios describen antecedentes familiares en niños con el problema. Diagnóstico: Los criterios necesarios son: " id="pdf-obj-7-2" src="pdf-obj-7-2.jpg">

TRASTORNO DE LA COMPRENSIÓN DEL LENGUAJE

Se

trata

de

un

trastorno

específico

del

desarrollo,

en

el

que

la

comprensión del lenguaje por parte del niño es inferior al nivel adecuado

a

su

edad

mental.

En el DSM-IV-TR,

este

trastorno corresponde al Trastorno mixto del

lenguaje

receptivo-expresivo.

En

el

CIE-10,

todo

y

que

diferencia

entre expresión y comprensión, asume que en la práctica totalidad de

los casos de trastorno comprensivo se da también un deterioro notable

de

la

expresión del lenguaje, y son frecuentes las alteraciones en la

pronunciación

 

de

los

fonemas

de

las

palabras.

Características clínicas:

Las manifestaciones clínicas del componente comprensivo aparecen típicamente antes de los 4 años. Las formas más graves se manifiestan

antes de los dos años, mientras que las formas más leves pueden no ser

evidentes

hasta

los

7

u

8

años

de

edad.

La mayoría de

niños con este problema tienen dificultades

en la

socialización y en la comunicación no verbal. Estas producen a su vez

una serie de problemas adicionales en el terreno emocional que cursan

con baja autoestima, sentimiento de inferioridad y rechazo a la escuela,

entre

otros. Paralelamente pueden aparecer conductas disruptivas.

Destacar también la comorbilidad de este trastorno con los trastornos específicos del aprendizaje(dislexia, disgrafía, discalculia), también con el TDAH y trastornos de ansiedad y depresión. Son más frecuentes en niños que en niñas con una prevalencia de entre el 3 y 5% respecto a la población general.

Por último señalar que este tipo de trastornos suele tener una etiología principalmente de origen genético. Numerosos estudios describen antecedentes familiares en niños con el problema.

Diagnóstico:

Los criterios necesarios son:

1- La gravedad del retraso excede los límites de la variación normal para

la

edad

del

niño

2- La inteligencia no verbal esté dentro de los límites normales (CI>80).

3- No se satisface las pautas de trastorno generalizado del desarrollo, autismo o retraso mental.

4-

Se excluyen

causas de tipo orgánico

o neurológico (pérdida de

audición, hendidura palatina u otras anomalías estructurales u otros).

Deben

tenerse

en

cuenta,

también,

los

siguientes indicadores de

retraso: un fracaso para responder a nombres familiares (en ausencia de

claves

no verbales) hacia

el primer año de vida; incapacidad para

reconocer los nombres de al menos algunos objetos corrientes a los 18

meses, o para llevar a cabo instrucciones simples y rutinarias a la edad

de

dos

años.

Más tarde

se presentan otras

dificultades, como la

incapacidad de comprender ciertas formas gramaticales (negativas,

interrogantes, etc.) y los aspectos más sutiles del lenguaje (tono de voz,

gestos,

 

etc.

Evolución y pronóstico:

Cuando se diagnostica en los niños más pequeños suele ser porque los

síntomas son muy evidentes y, por tanto, pueden indicar una mayor gravedad de los mismos, aunque no siempre. Cuando los síntomas son leves no se hacen patentes hasta más tarde y suelen ser más manejables y de mejor pronóstico. De todas formas, la evolución dependerá del momento de inicio del tratamiento, la naturaleza y gravedad del problema así como otras circunstancias del entorno del niño.

Evaluación

La evaluación psicológica ante la sospecha de la presencia de trastornos del lenguaje comprende diferentes instrumentos y estrategias. Deberemos obtener una visión global de de todos los elementos y factores que pueden estar influyendo en la génesis y mantenimiento del

problema. La evaluación del lenguaje no es una tarea fácil dada la complejidad de la conducta lingüística y comunicativa y la necesidad de evaluar diferentes procesos, aspectos estructurales y funcionales del sistema lingüístico. Por otra parte, es habitual que los niños con escaso lenguaje tengan mayores dificultades para establecer comunicación y muestren problemas en más de un aspecto del lenguaje. Igualmente, todo ello puede determinar en el niño la presencia de manifestaciones clínicas fuera del ámbito estricto del lenguaje como conductas hiperactivas, de déficit atencional y, también, de tipo emocional como desmotivación,

fobia

escolar,

baja

autoestima,

etc.

En primer lugar es necesario recoger exhaustivamente los datos evolutivos del niño/a desde el embarazo hasta la actualidad. También la

estructura de la familia mediante un organigrama (padres, hermanos, abuelos, etc.) y las actuales circunstancias del entorno. Todo ello puede llevarse a cabo mediante entrevista a los padres. Necesitaremos información acerca del rendimiento escolar actual (notas, informes) y su historia de aprendizaje. El niño con sospecha de un trastorno del lenguaje deberá someterse a observación estructurada tanto en su ambiente natural como a través de diferentes pruebas psicométricas generales y específicas.

Para el diagnóstico es fundamental aplicar pruebas de capacidad intelectual general tipo WPPSI-III oWISC-IV (según edad). El objetivo es descartar el retraso mental u otros déficits que serían incompatibles con un diagnóstico de Trastorno del lenguaje. Un CI por debajo de 70 comprometería el diagnóstico. De todas formas, con frecuencia, es complicado el diagnóstico

diferencial dado que pueden darse factores añadidos que pueden alterar la medición del C.I. real del niño. Por ejemplo, la mayor parte de las pruebas de inteligencia precisan en un u otro grado del uso (expresivo o comprensivo) del lenguaje y, por tanto, estos niños están en desventaja. Una solución habitual consiste en la aplicación de pruebas libres de la influencia del lenguaje como pueden ser las subescalas del WISC-IV:

matrices, conceptos, claves, etc. También el Toni-2, las de Raven, etc, en

las que

el niño sólo tiene que ver imágenes y señalar la respuesta

correcta. Si en estas pruebas no se detecta una discapacidad

significativa, no estaría justificado un diagnóstico de Retraso Mental y,

por

tanto,

podemos

sospechar

un

trastorno

del lenguaje.

Para niños pequeños la nueva batería Merrill Palmer-R (de 0 a 6 años y medio) en su escala desarrollo cognitivo y lenguaje y comunicación puede resultar útil para la detección temprana. Señalar también que otro problema añadido lo podemos tener en niños que vienen de otras culturas, con poca estimulación temprana, poco dominio de nuestra lengua y, a veces, inmersos en dos o más lenguas simultáneamente. Todo ello deberá valorarse.

Una vez evaluadas las capacidades generales hay que proceder a la aplicación de pruebas más específicas según el perfil y síntomas del niño. A continuación se muestran algunas de ellas:

PROLEC-R y PROLEC-SE (Habilidades lectoras en español y euskera). Detección de la Dislexia. Aplicable en toda la etapa de primaria (1º a 6º).

Parte de un ítem del Prolec-R BOSTON. Test de vocabulario. Evaluación de la afasia y de

Parte de un ítem del Prolec-R

BOSTON. Test de vocabulario. Evaluación de la afasia y de los trastornos relacionados. A partir de 5 años y adultos normales y afásicos.

DST-J. Test para la detección de la Dislexia en niños. Aplicable en niños entre 6 años y medio y 11.

ECL-1 y 2. Evaluación de la Comprensión Lectora. Contiene dos formas para niños de entre 6 y 8 años y de 9 a 10. Hay una versión en euskera.

EDAF. Evaluación de la discriminación auditiva y fonológica. Para niños de 2 a 8 años.

ITPA. Test Illinois de aptitudes psicolingüísticas. Entre 3 y 10 años.

PLON- R (Prueba de Lenguaje Oral de Navarra). Es un test que sirve de screening o detección rápida del desarrollo del lenguaje oral. Edad de aplicación: 3 a 6 años.

PEABODY. Test de vocabulario en imágenes.

Tratamiento

Los métodos de intervención en el lenguaje han variado desde el trabajo directo con el niño, en situaciones estructuradas, a otras formas más naturales basadas en el juego y en su propio ambiente con implicación de los familiares. Como objetivo general siempre hay que buscar estimular y motivar al niño para que participe activamente. Desde este punto de vista no se trata tanto de insistir en que el niño hable o comprenda adecuadamente, sino de crear las condiciones para que el lenguaje tenga lugar de forma espontánea. El tratamiento más formal de los diferentes trastornos suele efectuarse a través de la intervención logopédica. Hoy en día disponemos de numeroso material de apoyo visual e informático que ofrecen un contexto más amigable para los niños y, por tanto, mejorar su motivación en la consecución de los diferentes objetivos marcados.

En los trastornos de pronunciación o fonológicos, la intervención directa del logopeda con el niño en sesiones estructuradas es muy eficaz. El tratamiento incluye un entrenamiento en la producción de sonidos mediante ayudas visuales (gesticulación manual o símbolos que ilustran la forma correcta de pronunciar) y la imitación del modelo (logopeda). También se incluyen ejercicios para resolver las confusiones entre diferentes fonemas.

Respecto a los otros trastornos del lenguaje (expresión, comprensión o mixto) parece que la mejor opción, en general, pasa por combinar el tratamiento logopédica individual con la intervención mediada por la familia. En este último caso, el logopeda o profesional, tras identificar el problema y marcar los objetivos, instruye a los padres en diferentes habilidades para aplicarlas en casa con el niño.

Algunas pautas para la intervención:

Es fundamental que podamos establecer el diagnóstico diferencial y comprender los síntomas del trastorno para ayudar al niño y evitar su etiquetaje en otros conceptos populares (vago, desmotivado, sin interés por aprender, etc.). Deben producirse las correspondientes adaptaciones curriculares. Obligarles a leer los textos que les corresponden por curso y comprenderlos, no ayudará a su mejora. En los más pequeños es fundamental introducir el juego como un elemento de transmisión y práctica de las habilidades lingüísticas que pretendemos enseñar. El lenguaje se adquiere no sólo en la interacción con las personas, sino también como resultado de las experiencias del niño, especialmente a través de actividades de juego que implican manipular, explorar objetos y juguetes. El contexto de trabajo reflejará situaciones y objetos cotidianos para el niño, de forma que se mantenga un ambiente familiar para él. La información obtenida a lo largo de la evaluación nos debe aportar datos acerca de las actividades y rutinas que le gustan y podemos utilizarlas para reforzar y motivarle en los aprendizajes. Es posible dada la alta comorbilidad de los trastornos del lenguaje que debamos actuar también sobre otros síntomas conductuales (hiperactividad, rabietas, déficit de atención, etc.) y emocionales (baja autoestima y motivación). No obstante deberemos tener en cuenta que éstas serían secundarias al trastorno del lenguaje y que la mejor forma de tratarlas es mejorando las competencias comunicativas del niño. Para poder programar los diferentes objetivos de tratamiento deberemos tener en cuenta el nivel actual de desarrollo del niño y empezar desde ese nivel utilizando los materiales y actividades adecuadas. Instruir a los padres para que se involucren en conversaciones adecuadas a las necesidades de su hijo. Normalmente, los adultos

cuando se dirigen a los niños modifican su expresión y utilizan un lenguaje simplificado, sencillo y directo. Es necesario regular estas comunicaciones de acuerdo a las pautas que nos interesen establecer y mantenerlas habitualmente. Normalmente hay que hablar lentamente y utilizar estructuras redundantes, así como manejar pausas prolongadas entre emisiones. De la misma forma, el contenido fonológico debe caracterizarse por palabras sencillas y de fácil reproducción para el nivel que muestra el niño. Hay que evitar en las escuelas la marginación entre sus compañeros y actuar con firmeza si detectamos algún tipo de acoso. Estos niños, según características y gravedad del trastorno, pueden ser objeto de burla fácil. Deberemos tener en cuenta que una situación de bilingüismo o plurilingüismo puede comportar dificultades añadidas a estos niños. En los casos más severos, lo más coherente sería centrarse en la lengua principal y obviar las restantes si queremos establecer unas competencias lingüísticas básicas.

TRASTORNOS DEL LENGUAJE DISARTRIA

cuando se dirigen a los niños modifican su expresión y utilizan un lenguaje simplificado, sencillo y

La disartria es una condición que se produce en el habla distorsionada. La causa es la dificultad para controlar o coordinar los músculos que usted usa cuando se habla, o la debilidad de los músculos. La disartria

menudo se caracteriza por dificultad para hablar o lento que puede ser difícil de entender.

Síntomas

Una persona con disartria puede experimentar alguno de los siguientes síntomas, dependiendo de la extensión y localización del daño al sistema nervioso:

•Dificultad para hablar •Ritmo lento del habla •Incapacidad para hablar más fuerte que un susurro •Tasa rápida de discurso que es difícil de entender •Voz tensa, nasal, áspera •Ritmo irregular o anormal de expresión •Volumen desigual de expresión •Discurso monótono •Dificultad para mover la lengua o los músculos faciales •Babeo (sialorrea) •Dificultad para masticar y tragar (disfagia) Debido a que la disartria puede ser signo de un problema subyacente grave, consulte a su médico si experimenta cambios súbitos e inexplicables en su capacidad de hablar claramente.

Causas

Las causas más comunes incluyen apoplejía, lesión cerebral, tumor cerebral, enfermedades que causan parálisis facial o debilidad, y trastornos degenerativos. La disartria también puede ser causada por ciertos medicamentos, como sedantes o narcóticos.

La disartria es causada por la dificultad o incapacidad para mover los músculos de la boca, la cara o del sistema respiratorio superior que controlan el habla.

Tipos

Disartria espástica

Esta afectación es producida por trastornos de la motoneurona superior. La espasticidad se reconoce por una peculiar resistencia al movimiento pasivo de un grupo muscular. En la articulación se produce un sonido con mucha tensión muscular. El habla es lenta y parece surgir con esfuerzo, como si se produjera en contra de una gran resistencia.

Disartria flácida

Se produce por una lesión de algún componente de la motoneurona

inferior, lo que supone la alteración del movimiento voluntario, automático y reflejo, produciendo flacidez y parálisis con disminución de los reflejos de estiramiento muscular. También puede producirse atrofia

de las fibras musculares. En la articulación se produce un sonido con escasa tensión muscular.

Disartria atáxica

Este tipo de disartria se produce por una afectación cerebelosa. El cerebelo es el que regula la fuerza, duración, dirección y velocidad de los movimientos originados en otros sistemas motores. La afectación del habla suele presentarse coincidiendo con lesiones cerebelosas bilaterales o generalizadas. Los músculos suelen estar hipotónicos y los movimientos son lentos e inapropiados en la fuerza, extensión, duración y dirección. Con respecto a la disfunción laríngea suelen aparecer aspereza de la voz y una monotonía en el tono con pocas variaciones en la intensidad.

Disartria por lesiones del sistema extrapiramidal

El sistema extrapiramidal es el encargado de regular el tono muscular necesario para mantener una postura o cambiarla. Organiza los movimientos asociados a la marcha y facilita el automatismo en los actos voluntarios que requieren destreza. Las manifestaciones extrapiramidales se manifiestan a menudo en forma de hipocinesia, apareciendo lentitud y limitación en la excursión de los movimientos, disminución de los actos espontáneos y asociados, rigidez, temblor de reposo, así como pérdida de los aspectos automáticos del movimiento. Estas son las manifestaciones que se presentan en la enfermedad de Parkinson. Pero también pueden presentase síntomas hipercinéticos en patologías como la corea de Huntington, atetosis, temblor y distonía, en las que se producen movimientos anormales involuntarios. Aparece articulación distorsionada, exceso prosódico, insuficiencia prosódica, estenosis fonatoria e incompetencia resonadora.

Disartrias mixtas

Este tipo de disartrias poseen patrones de disfunción del habla que combinan las características de los sistemas motores implicados. Algunas de las enfermedades que se corresponden con este cuadro son

la Parálisis bulbar progresiva o enfermedad de la motoneurona y la esclerosis múltiple.

Condiciones que pueden provocar en la disartria incluyen:

•Esclerosis lateral amiotrófica (ELA o enfermedad de Lou Gehrig) •Lesión cerebral •Tumor cerebral •Parálisis cerebral •Síndrome de Guillain-Barré •Lesión en la cabeza •Enfermedad de Huntington •Enfermedad de Lyme •Esclerosis múltiple

•Miastenia gravis •Enfermedad de Parkinson •Enfermedad de Wilson

Algunos medicamentos, tales como narcóticos o sedantes, también pueden causar disartria. Complicaciones

Puede conducir a un número de complicaciones, incluyendo problemas

de comunicación, dificultades sociales y depresión las complicaciones de la disartria.

..

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Diagnóstico

Su dificultad para hablar puede ser evaluada por un patólogo del habla y lenguaje para diagnosticar el tipo de disartria se pueden presentar. Esto puede ser útil para el neurólogo que será el responsable de encontrar la causa subyacente.

Junto con una revisión de la historia clínica y un examen físico completo, las pruebas y los procedimientos utilizados para investigar las posibles causas subyacentes incluyen:

•Pruebas de imagen. Las pruebas de imagen, tales como una tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (IRM), se pueden utilizar para crear imágenes de su cerebro, cabeza y cuello que pueden ayudar a identificar la causa de un problema del habla. •Estudios del cerebro y los nervios. Un electroencefalograma (EEG) puede ser usado para medir la actividad eléctrica en el cerebro. Un electromiograma (EMG) puede evaluar la actividad eléctrica de los nervios que transmiten mensajes a los músculos. Estudios de conducción nerviosa puede medir la fuerza y la velocidad de las señales eléctricas que viajan a través de los nervios a los músculos. Estas pruebas pueden ayudar a identificar la fuente de sus síntomas y le puede ayudar en el diagnóstico de la causa subyacente. •Pruebas de sangre y orina. Análisis de sangre y orina pueden ayudar a determinar si una enfermedad infecciosa o inflamatoria puede ser la causa de sus síntomas. •Punción lumbar (punción espinal). En este procedimiento, un médico o enfermera extrae una pequeña muestra de líquido cefalorraquídeo dentro de su canal espinal para análisis de laboratorio. Una punción lumbar puede ayudar a diagnosticar infecciones graves, trastornos del sistema nervioso central, tales como el síndrome de Guillain-Barré y la esclerosis múltiple y el cáncer de cerebro o la médula espinal. •Biopsia cerebral. Si un tumor cerebral se sospecha, su médico puede tomar una pequeña muestra de su tejido cerebral para ser analizada en el laboratorio.

•Pruebas neuropsicológicas. Este grupo de pruebas mide la función cognitiva y evalúa su lenguaje intelectual y las habilidades espaciales, así como la memoria, el razonamiento y el juicio. En muchos casos, estas habilidades cognitivas no están afectadas por disartria. A pesar de la disartria hace hablar a las personas difíciles, muchos con este trastorno no tienen problemas para entender el habla, el lenguaje escrito y la comunicación no verbal.

Tratamiento

El tratamiento de la disartria se dirige a la causa subyacente siempre que sea posible, lo que puede mejorar el habla. La terapia del habla a menudo ayuda a las personas con disartria mejorar el habla. Si disartria es causada por los medicamentos recetados, cambiar o suspender los medicamentos pueden ayudar. La rehabilitación consiste en corregir el defecto en la producción

articulatoria de las palabras (omisión, sustitución

...

),

tratando de mejorar

la articulación. Será necesario realizar una correcta evaluación de la disartria, observando el funcionamiento y estado de todos los órganos y músculos implicados en el habla, observando los siguientes procesos motores del habla: respiración, fonación, resonancia, articulación y prosodia.

Terapia del habla y el lenguaje

Terapia del habla y el lenguaje puede ser necesaria para ayudar a recuperar el habla normal. Un patólogo del habla-lenguaje puede determinar la gravedad de las dificultades de su discurso, desarrollar un plan de tratamiento para mejorar su discurso, y luego trabajar con usted para poner ese plan en acción.

Si no es posible para mejorar su discurso a un nivel que permite la comunicación eficaz, el logopeda puede recomendar otros medios de comunicación (comunicación aumentativa alternativa), como señales visuales, gestos, una tabla alfabética o equipos electrónicos – para ayudar a comunicarse de manera eficiente.

DISLALIA

DISLALIA Patología El término dislalia corresponde al trastorno en la articulación de los fonemas, bien por

Patología

El término dislalia corresponde al trastorno en la articulación de los fonemas, bien por ausencia o alteración de algunos sonidos concretos o por la sustitución de éstos por otros de forma improcedente. Se trata de una incapacidad para pronunciar o formar correctamente ciertos fonemas o grupos de fonemas. Cuando afecta a varios fonemas el habla del niño suele ser ininteligible, por las desfiguraciones verbales que emplea continuamente. Las dislalias es el principal motivo de consulta para muchos logopedas, sobre todo de pacientes con edades comprendidas entre los 4 y los 8 años. La causa de estos errores puede ser: una dificultad práxica en la precisión, en la combinación o en la secuenciación de los movimientos articulatorios, una dificultad discriminativa de los patrones fonológicos o de los sonidos que caracterizan los fonemas y los diferencian entre sí, un trastorno afectivo o emocional, principalmente caracterizado por la persistencia de una actitud propia de un niño más pequeño o una combinación de los puntos anteriores. Teniendo en cuenta de una forma genérica el origen de su producción, se hará la clasificación de las mismas. Así podemos clasificar las dislalias en:

Dislalia Evolutiva

Es aquella fase del desarrollo del lenguaje infantil en la que el niño no es capaz de repetir por imitación las palabras que escucha, de formar los estereotipos acústico- articulatorios correctos. A causa de ello repite las palabras de forma incorrecta desde el punto de vista fonético. Dentro de una evolución normal en la maduración del niño, estas dificultades se

van superando y sólo si persisten más allá de los cuatro o cinco años, se pueden considerar como patológicas.

Dislalia Funcional

Es un defecto en el desarrollo de la articulación del lenguaje, por una función anómala de los órganos periféricos sin que existan trastornos o modificaciones orgánicas en el sujeto (disglosia), sino tan sólo una incapacidad funcional. Existe una incapacidad o dificultad en cualquiera de los aspectos que impiden la perfecta articulación como son la respiración, fonación o la articulación.

Causas

La etiología de la dislalia funcional es muy variada, puede a deberse a

una escasa habilidad motora, a dificultades en la percepción del espacio y el tiempo, a la falta de comprensión o discriminación auditiva, a factores psicológicos, a factores ambientales, hereditarios o por deficiencia intelectual.

Tipos

Dislalia audiógena

Un elemento fundamental en la elaboración del lenguaje es la percepción auditiva, siendo necesario para conseguir una correcta articulación el poseer una correcta audición. El niño que no oye nada, no hablará nada espontáneamente, y el niño que oye incorrectamente, hablará con defectos. Estas alteraciones de la articulación producidas por una audición defectuosa, se denominan dislalia audiógena. Las alteraciones que presente en el habla el niño hipoacúsico, dependerán de la intensidad de la pérdida de oído que tenga y de la capacidad del

niño para compensarla. Además de dislalia suelen presentar alteraciones de la voz y del ritmo.

Dislalia orgánica

Se denomina dislalia orgánica a aquellos trastornos de la articulación

que están motivados por alteraciones orgánicas. Estas alteraciones orgánicas pueden referirse a los órganos del habla por anomalías anatómicas o malformaciones de los mismos, se tiende a llamarlas disglosias. También pueden referirse a lesiones del sistema nervioso que afecten al lenguaje, en cuyo caso se denominan más propiamente disartrias.

Protocolo general de intervención en las dislalias

Estaría basado en el trabajo articulatorio y de su integración en el lenguaje espontáneo: ejercicios de movilidad y agilidad articulatoria, utilización del ritmo como medio de automatización de la articulación correcta, refuerzo de la posición fonoarticulatoria a través de apoyos gestuales, juegos de repetición, de expresión dirigida y de expresión espontánea.

Edades de adquisición de fonemas

Edades de adquisición

/a/, /p/, /m/, /t/, /i/, /e/

  • 1 año

/b/, /o/, /n/, /u/,/k//d/,/l/,/g/,/f/,/s/,/ch/,/y/

De 1 a 2 años

/z/,/r//fl/, /kl/, /br/, /gr/, /au/, /ei/, /eo/

  • 4 años

/rr/, /fr/, /pr/, /tr/, /dr/

  • 5 años

Tipos de errores articulatorios más habituales

Sustitución

Error de la articulación en que un sonido es reemplazado por otro. El alumno se ve incapaz de pronunciar una articulación concreta, y en su lugar, emite otra que le resulta más fácil y asequible. Por ejemplo, dice “lata” en lugar de “rata”. También puede darse este error de sustitución por la dificultad en la percepción o discriminación auditiva. En estos casos, el niño percibe el

fonema, no de forma correcta, sino tal como él lo emite al ser sustituido por otro. Por ejemplo, dice “jueba” en lugar de “juega”.

Distorsión

Hablamos de sonido distorsionado cuando se da de forma incorrecta o deformada, pudiéndose aproximar más o menos a la articulación correspondiente. Es decir, cuando no siendo sustitución, no emite el sonido correctamente. Las distorsiones suelen ser muy personales siendo muy difícil su transcripción al lenguaje escrito. Generalmente son debidas a una imperfecta posición de los órganos de articulación, o a la forma improcedente de salida del aire fonador. Por ejemplo, dice “cardo” en lugar de “carro”.

La distorsión junto con la sustitución son los errores más frecuentes.

Omisión

El niño omite el fonema que no sabe pronunciar. En unas ocasiones la omisión afecta solo a la consonante, por ejemplo, dice “apato” en lugar de “zapato”. Pero también se suele presentar la omisión de la sílaba completa que contiene dicha consonante, por ejemplo, dice “lida” en lugar de “salida”. En los sinfones o grupos consonánticos en los que hay que articular dos consonantes seguidas, como “bra”,”cla”, etc., es muy frecuente la omisión de la consonante líquida cuando existe dificultad para la articulación.

Adición

Consiste en intercalar junto al sonido que no puede articular, otro que no

corresponde a la palabra. Por ejemplo, dice “balanco” en lugar de “blanco”, “teres” en lugar de “tres”.

Inversión

Consiste en cambiar el orden de los sonidos. Por ejemplo, dice

“cocholate” en lugar de “chocolate”.

Los fonemas con mayor frecuencia de alteración son /l/,/s/,/z/ ,/r/ y /rr/. En segundo lugar /f/,/k/,/g/ y /ch/.

DISFEMIA

DISFEMIA La tartamudez es una interrupción en la fluidez del habla caracterizada por repeticiones audibles o

La tartamudez es una interrupción en la fluidez del habla caracterizada por repeticiones audibles o no, y/o prolongaciones de los elementos del habla, tales como sonidos, sílabas, palabras y frases. Pueden ocurrir también otras clases de interrupciones, como los bloqueos, pausas y trastornos en la dicción. Las interrupciones en la fluidez pueden acompañarse de otras actividades motoras de los órganos del habla y otras partes del cuerpo. Además, existen, a menudo, estados emocionales que pueden variar de una condición general de excitación y tensión a emociones más específicas, como la ansiedad, la vergüenza, los sentimientos de inferioridad, etc. Estas emociones específicas pueden acompañarse de reacciones fisiológicas fuertes, como respiración irregular, cambios en el ritmo cardiaco, etc.

También existe un componente cognitivo intrapersonal, la autoestima de la persona con problemas de tartamudez llega a considerarse a sí mismo como incapacitado por los trastornos del habla para relacionarse con los demás. Además, existen actitudes negativas hacia la tartamudez, el

habla y la comunicación en general. Finalmente, hay un componente comunicativo interpersonal, que se caracteriza por la interacción comunicativa trastornada entre el tartamudo y los que le escuchan a nivel verbal, emocional y de relajación.

Comportamientos de la Disfemia

Temblor muscular. Bloqueos.

Tensión vocal.

Repeticiones.

Usos

del aire residual. Continúan hablando tras

la espiración

normal. Usos de camuflaje: taparse la boca, girar la cabeza, reirse. Evitación de la comunicación. Evitarán palabras difíciles, o fingirán sordera. Retraso en la emisión de la palabra. Piensa mucho antes de responder. Reacciones internas: miedo, malestar, vergüenza y culpabilidad.

Tipos

Tónica.

Habla entrecortada.

Espasmos que afectan a grupos musculares relacionados con la fonación. Bloqueo del habla.

Técnicas de desbloqueo que intensifican aún más el tono muscular y provoca un habla explosiva y violenta.

Clónica.

Producción de breves y rápidas contracciones bucales que dan lugar a una repetición compulsiva de vocablos.

Mixta (clónico-tónica / tónico-clónica)

Manifestaciones linguísticas:

Uso de muletillas verbales.

Perífrasis y lenguaje redundante.

Alteraciones sintácticas, frases incompletas.

Abuso de sinónimos.

Discurso sin coherencia.

Desorganización entre el pensamiento y el lenguaje.

Manifestaciones conductuales.

Mutismo e inhibición temporales.

Retraimiento y logofobia (miedo a hablar).

Reacciones de angustia y ansiedad a la hora de comunicarse.

Conductas

de evitación en situaciones

en

las

que

debe

comunicarse. Reacciones anormales e inmadurez afectiva.

 

Manifestaciones corporales y respiratorias.

Sincinesias corporales (movimientos del tronco, cabeza, brazos,

pies ) ... Tics.

Espasmos y rigidez facial.

Hipertensión muscular.

Alteración fonorespiratoria funcional.

Respuestas

psicogalvánicas

(sudoración

excesiva,palidez

del

rostro, enrojecimiento).

Causas

Hereditarias.

Sexo. Hay mayor porcentaje de varones que de mujeres. Trastornos de la lateralización. Suele haber un mayor porcentaje en los sujetos zurdos y en los mal lateralizados Trastornos neurológicos. Debidos a una modificación dinámica del sistema palido estriado provocado por las emociones o los estados afectivos violentos Trastornos en la estructuración temporoespacial. Cualquier disfunción en la adquisición de la dominancia y de la motricidad. Alteraciones linguísticas. La mayoría han tenido dificultades en la estructuración sintáctica, la adquisición semántica y las primeras articulaciones de los fonemas Alteraciones psicológicas. La personalidad tomará distintas formas que repercutirán más o menos negativamente en su habla en función del propio equilibrio emocional y afectivo del sujeto y de los comportamientos de los demás hacia su forma de hablar.

Pero, además de la tartamudez, existen otros trastornos de fluidez como

la taquifemia o farfulleo, la disfluencia neurogénica adquirida, la disfluencia psicogénica adquirida, etc:

Taquifemia

Es un trastorno, tanto del procesamiento del habla como del lenguaje,

que se caracteriza por un habla rápida, disrítmica, esporádica, desorganizada y frecuentemente con errores de articulación. Las personas que lo padecen son completamente inconscientes de du dificultad y no les preocupa.

Disfluencia neurogénica adquirida

Es un problema de fluidez que resulta de una patología neurológica identificable, en un hablante sin historia de problemas de fluidez previa a la patología. El tipo de patologías que producen la tartamudez neurogénica son las típicas que pueden afectar al cerebro: accidentes vasculares, traumatismos craneales, enfermedades extrapiramidales, tumores, demencia, anoxia, abuso de drogas, o después de intervenciones quirúrgicas por afecciones cerebrales.

Disfluencia psicogénica adquirida

Es la que aparece en adultos que no tienen una historia previa de

tartamudez, ni afectación neurológica conocida, que comienzan a tartamudear después de experimentar aluna circunstancia que les causó intenso estrés psicológico. No varía dependiendo de la situación, ni se observan intentos de evitarla.

Protocolo general de intervención logopédica

Uno de los criterios fundamentales a tener en cuenta antes de comenzar la rehabilitación en el paciente disfémico es establecer si el niño muestra una tartamudez establecida (cuando es consciente del problema), una tartamudez límite (aparecen señales características como que la cantidad de disfluencias tipo tartamudez es superior al diez por ciento, hay presencia de tensión muscular y movimientos asociados, repeticiones rápidas, etc), o si se trata simplemente de una disfluencia normal. En los adultos damos por sentado que presentan una tartamudez establecida (el sujeto suele ser consciente de su disfluencia a los 6- 7 años de edad).

DISGLOSIA

Es una alteración o defecto de la articulación de los fonemas producida por anomalías, congénitas o

Es una alteración o defecto de la articulación de los fonemas producida por anomalías, congénitas o adquiridas, en los órganos del habla. Se distinguen disglosia dental, labial, lingual, mandibular y palatina. Las causas suele ser: malformaciones congénitas craneofaciales, trastornos de crecimiento o anomalías adquiridas como consecuencia de lesiones en la estructura orofacial o de extirpaciones quirúrgicas.

Ejemplos Labio leporino

Es un defecto congénito de las estructuras que forman la boca y que se manifiesta mediante una hendidura en el labio y/o en el paladar, como resultado de que los dos lados del labio superior no crecieron a la vez. Varía desde un simple corte en el labio hasta una fisura completa que se extiende hasta una fisura completa que se extiende hasta la nariz.

Paladar Hendido

Es una apertura en el paladar superior que afecta al cielo de la boca con

un surco que puede extenderse hasta el arco dental. Son anomalías anatómicas que se presentan en el momento del nacimiento y que se produce en el primer trimestre del embarazo. El labio leporino es una lesión diferente a la del paladar hendido y debido a que el labio y el paladar se desarrollan separadamente, es posible que un niño tenga una fisura de labio, de paladar o labio-palatina en sus distintas formas. En estos casos el logopeda es el encargado de enseñar a los niños a emitir su voz de forma correcta, es decir, les enseñan a hablar. Deben estimular a los niños, que han sido operados, para que puedan hablar correctamente por medio de ejercicios que le enseñen a utilizar los músculos del paladar atrofiados. Una de las terapias que se utiliza más frecuentemente es la terapia miofuncional.

Prognatismo

Mal posición

del arco mandibular,

que se proyecta

hacia delante

respecto al maxilar y da lugar a una mal oclusión dentaria tipo III.

Otros: glosectomía (resección quirúrgica, parcial o total, de la lengua), atresia o resección maxilar, el velo del paladar largo, las agenesias dentarias, la maloclusión dental, tumoraciones, hipertrofia del tejido adenoide, etc

Protocolo de intervención logopédica

El tratamiento dependerá del tipo de malformación que presente el paciente. Para obtener buenos resultados en la rehabilitación será necesario que el logopeda realice una exploración exhaustiva de los órganos bucofonatorios, para averiguar si las estructuras orgánicas relacionadas con el habla son competentes, teniendo en cuenta la forma, el tamaño y las interrelaciones entre dichas estructuras y sus funciones.

La terapia miofuncional es una de las más empleadas por los logopedas en estos casos. Es necesario conseguir entrenar las funciones motoras y neurovegetativas (la respiración nasal, la masticación, la deglución y la voz), los órganos fonoarticulatorios (labios, lengua, maseteros, buccinadores, mentoniano, paladar duro, velo del paladar, huesos maxilares o arcadas dentarias) y el entrenamiento en la articulación del habla. Es importante tener presente que la rehabilitación logopédica sería poco provechosa sin la colaboración de otros profesionales (ORL, neurólogo, psicólogo, pedagogo, etc) y por supuesto es absolutamente necesaria la implicación familiar.

AGNOSIA

Alteración adquirida de la capacidad de reconocimiento de objetos u otros elementos del medio existiendo en el sujeto preservación de la conciencia y sin existir defectos sensoriales o falta de familiaridad con el objeto.

Agnosia visual

Alteración del reconocimiento de objetos u otros elementos que han de ser percibidos visualmente. • Agnosia para las imágenes Alteración del reconocimiento visual de imágenes u objetos. • Agnosia para el color Alteración del reconocimiento visual de los colores. • Prosopagnosia Alteración del reconocimiento de rostros familiares. • Agnosia táctil o astereoagnosia Alteración del reconocimiento de objetos o formas por el tacto. • Agnosia auditiva Alteración del reconocimiento de sonidos.

Además se suelen utilizar también los siguientes términos para hacer referencia a otras agnosias que no se clasifican según la modalidad sensorial:

Anosognosia Ausencia de consciencia de una enfermedad o incapacidad de percibir un defecto o parte dañada del propio cuerpo. Un tipo específico es la ANOSOGNOSIA DE LA HEMIPLEJIA (falta de reconocimiento de la parálisis producida en medio cuerpo). • Asomatognosia Alteración en el reconocimiento del esquema corporal. Una forma especial dentro de ésta es la AGNOSIA DIGITAL, es decir la alteración en el reconocimiento de los diferentes dedos. • Paragnosias Confusiones estructurales en el reconocimiento (ej.:confundir la imagen de un perro con un caballo).

Amnesia

Alteración adquirida de la memoria y sus procesos (registro, almacenamiento y recuperación de información) de modo que el sujeto presenta dificultades en tareas o actividades relacionadas con el aprendizaje o recuerdo) • Amnesia retrógrada Alteración de la capacidad de evocar información y sucesos bien establecidos antes del inicio de la enfermedad. • Amnesia anterógrada Alteración de la capacidad de adquirir nueva información de cualquier modalidad sensorial.

DISFASIA

Es uno de los trastornos del lenguaje más difíciles de diagnosticar y por ello de entender.

Es uno de los trastornos del lenguaje más difíciles de diagnosticar y por ello de entender. Los niños que tienen este trastorno sufren, en ocasiones, la incomprensión de otros padres, de sus compañeros y profesores que tienden a etiquetarlos de lo que no son. Por ello es conveniente contar con la ayuda de expertos que informen y asesoren sobre este trastorno.

La disfasia es un trastorno en la adquisición del lenguaje que se manifiesta en una alteración en la expresión y comprensión del lenguaje. Los niños disfásicos presentan déficit en el lenguaje, tanto a nivel comprensivo como expresivo. Suelen utilizar gestos y mímica para poder expresarse.

Síntomas más frecuentes

Existen una serie

de

síntomas, que

son

los

que aparecen con más

frecuencia y que son los relacionados con la expresión y comprensión

del lenguaje:

Omisión de elementos gramaticales a al hora de organizar una

frase. En ocasiones suelen manifestar pocas intenciones de comunicarse

con los demás. Pobreza de vocabulario.

Dificultad para utilizar los pronombres personales.

No suelen utilizar preposiciones y conjunciones.

Los verbos los suelen emplear en infinitivo.

Dificultad en la adquisición de los morfemas como el género,

número y morfemas verbales. Alteración de la comprensión, pudiendo parecer en ocasiones, sordos. Dificultad para recordar y repetir frases largas.

Reaccionan muy bien a los

apoyos

no verbales

y

por ello

la

utilización de gestos les ayuda mucho. Repetición de palabras sin saber su significado.

Con

frecuencia

síntomas como:

estos síntomas van acompañados de otros

Alteraciones de estructuración espacial y temporal. Dificultades en las praxias orofaciales: movimientos que intervienen en la articulación de los fonemas. Alteraciones del ritmo. Dificultades psicomotoras: retraso en las destrezas motoras, lateralidad poco definida o adquisición tardía de la lateralidad. Déficit de atención e hiperactividad. Problemas de discriminación auditiva: tienden a confundir unos sonidos con otros o a no identificar determinados sonidos que sabemos son familiares para el niño. Alteraciones en la memoria auditiva: capacidad del niño para retener y reproducir una serie de números o palabras emitidas verbalmente.

¿Por qué se produce este trastorno?

En muchos casos es difícil detectar cuáles podrían ser las causas. Sin embargo, en otros se sabe que puede estar relacionado con:

Lesión cerebral o falta de oxígeno al nacer.

Traumatismo craneoencefálico en el momento del parto.

Enfermedades infecciosas como meningitis, encefalitis, etc. que afectan al sistema nervioso central.

Conviene aclarar que no es

fácil

saber

si

la

disfasia

se

debe a

algún tipo de lesión cerebral,

no

hay

datos concluyentes al

respecto. Por ello no podemos decir que estas sean causas del problema, pero sí podemos decir que influyen en el retraso de la maduración.

Hay otros factores que pueden agravar o desencadenar este problema como el mal ambiente familiar o los periodos largos de hospitalización.

Consecuencias

Aislamiento social, dificultades académicas y trastornos psicológicos.

Debido a la dificultad, tanto para expresarse como para comprender, se produce aislamiento social llevándole a tener dificultades para integrarse socialmente ya que al no hablar o no entender, tienden a aislarse. Esto puede llevar también a que se realicen diagnósticos erróneos como retraso en el desarrollo del lenguaje, sordera, autismo, etc. Todas estas dificultades repercuten a nivel académico produciéndose, en muchos casos, fracaso en los aprendizajes escolares, sobre todo en el aprendizaje de la lectoescritura y aprendizajes básicos.

Como consecuencia de todo esto pueden llegar a sufrir trastornos psicológicos como alteraciones en las relaciones afectivas, problemas emocionales, rasgos de ansiedad, déficit de autoestima y en ocasiones manifiestan alteraciones del carácter.

Tratamientos más eficaces

La disfasia se puede ir superando poco a poco si se utilizan las estrategias y los métodos de intervención adecuados.

Conviene saber que cada niño es diferente y que el ritmo de aprendizaje de cada uno es distinto. Por ello es importante tener en cuenta la etapa evolutiva en la que se encuentra el niño/a y no marcarse objetivos para los que no están preparados.

A la hora de establecer unas metas y estrategias de intervención, es muy importante tener en cuenta la madurez neurológica y psicológica del niño.

En todo caso, conviene contar con la colaboración escolar y familiar. Es fundamental que los padres estén bien informados de lo que le ocurre a su hijo/a y hacerles participes del tratamiento.

En cuanto a las estrategias de intervención, conviene aclarar que son diferentes y todo depende de cada caso pero las más generales podemos decir que son las siguientes:

Ejercicios de discriminación auditiva: se le enseña a distinguir sonidos distintos que son familiares para el niño. Esto se suele hacer a través de grabaciones y se le pide al niño que intente adivinar de que sonido se trata. Por ejemplo: sonidos de estímulos que están en el ambiente del niño (el viento, tormenta, los pájaros, las campanas, etc.), sonidos de instrumentos musicales, sonidos de animales, etc.

Trabajar la memoria auditiva: Es frecuente que el niño aprenda palabras y que las olvide o distorsione después. Por ello es importante que el entrenamiento vaya dirigido al análisis y síntesis de la palabra. Es muy útil marcar el ritmo con golpes o palmadas al mismo tiempo que se está diciendo la palabra.

Ejercicios

para

aumentar

vocabulario:

se

suele

empezar

por

conceptos

y

palabras

que

son

conocidas

para

el

niño

y

progresivamente aumentar el nivel de dificultad. Cuando el niño ya posea un número suficiente de palabras, pasamos a clasificarlas e incluirlas en categorías. De esta forma le damos funcionalidad al vocabulario que va aprendiendo.

Ejercicios y praxias buco-faciales: El objetivo es conseguir una correcta pronunciación de los fonemas. Estos ejercicios consisten en ejercitar y trabajar todos los órganos que intervienen en la articulación de los fonemas (la boca, lengua, labios, respiración, etc.). Se les pide que hagan ejercicios del tipo abrir in cerrar boca, ejercicios de soplo, movimientos de la lengua, etc.

Actividades para organizar el campo semántico: A través de imágenes o dibujos se juega a relacionar unos conceptos con otros por ejemplo una flor se puede relacionar con un jardín.

Otras actividades: Ejercicios para aumentar la comprensión verbal, ejercicios morfosintácticos, actividades para aprender la organización y estructuración de frases, etc.

Son muchas las

estrategias que se utilizan, todo va a depender del

niño/a y del nivel madurativo. Pero conviene

aclarar que deben ser

aplicadas por profesionales y especialistas en el tema y, sobre todo, contar con la colaboración de la familia y el colegio en todo el proceso de intervención.

AFONÍA

AFONÍA Trastornos de la voz en los niños La voz es una herramienta fundamental de comunicación

Trastornos de la voz en los niños

La voz es una herramienta fundamental de comunicación que empleamos a diario, tanto los adultos como los niños. Los trastornos que afectan a las cuerdas vocales e impiden que tengamos una buena salud oral afectan de forma especial a los niños y los jóvenes, ya que se requiere de una educación del lenguaje y un cuidado de las partes de nuestro cuerpo que intervienen en el proceso del habla.

Uno de los ejemplos más habituales de esos trastornos son las afonías, alteraciones de la voz que en ocasiones provocan dolores de garganta, irritación o sensación de sequedad. Los casos más graves se denominan disfonías y pueden llegar a provocar lesiones en las cuerdas, como los nódulos y los pólipos vocales.

Los más pequeños son pacientes habituales de estas molestias y es muy importante enseñarles a hablar de forma correcta, de igual manera que se les educa para comer sano o para abrigarse cuando hace frío.

Causas de la afonía en los niños

Con frecuencia, las

afonías

en

los

niños vienen derivadas de

enfermedades que han afectado a su garganta o al sistema respiratorio.

Catarros, gripes, laringitis

o

el

asma

infantil

son

patologías

muy

comunes y que pueden causar la pérdida de voz.

También se provocan afonías por malos comportamientos. Si el niño está acostumbrado a gritar y a levantar la voz, es posible que sus cuerdas vocales salgan perjudicadas. Lo mismo sucede si vive en un ambiente familiar en el que son frecuentes estos hábitos y que quizás termine imitando.

Otras causas de este trastorno son el frío excesivo, bien ambiental o bien por consumir bebidas y alimentos a bajas temperaturas que dañen su garganta. Además, abusar de comidas picantes, el humo del tabaco o una mala respiración, utilizando solo la boca, pueden provocar afonías infantiles.

Tratamiento de la afonía en los niños

La afonía infantil debe tratarse en función de la causa que la haya provocado. Si se trata por el comportamiento del niño, que está acostumbrado a gritar y elevar la voz, es fundamental que hablemos con él y le expliquemos que se trata de un hábito muy perjudicial. Debemos ser también un ejemplo para ellos y aplicarnos la misma recomendación. u otras enfermedades, existen remedios caseros que alivian los síntomas y calman el dolor y la irritación en las cuerdas vocales del niño. Beber agua en abundancia, las infusiones de malva y manzanilla y los alimentos con vitamina A, como la zanahoria o las naranjas son lo más recomendable.

En el caso de afonías duraderas es recomendable que los padres acudan a un especialista para que determine el origen del trastorno. Si se debe a malos hábitos respiratorios, un logopeda puede enseñar al niño cómo respirar bien y a educar la manera correcta de utilizar su voz.

DISFONÍA

La voz es un instrumento frágil que nos configura e identifica, un medio por el que expresamos nuestros mensajes, además de dar a conocer estados de ánimo; pero la voz también se altera, enferma y pierde efectividad. La disfonía infantil es un fenómeno más habitual de lo que la gente piensa. En los niños, las afectaciones de la voz son de corta duración y están generalmente asociadas a enfermedades (resfriados, gripes…) o a excesos vocales (gritos). Por eso, en muchas ocasiones no consideramos estas alteraciones vocales como motivo suficiente para acudir al médico pediatra. A continuación hablaremos un poco de las principales características de la disfonía infantil, así como de su clasificación, causas y el tratamiento y a seguir frente a una disfonía.

La disfonía infantil (afonía)

Es una alteración de una o más de las características de la voz del niño.

Se trata de una voz anormal, que en la mayoría de las ocasiones se trata de una ronquera. A menudo, suele aparecer por una alteración temporal de la laringe, como una laringitis viral, o después de una amigdalectomía donde el niño ha llevado un sobreesfuerzo vocal

Cada vez los episodios de disfonía se hacen más frecuentes hasta que llega a ser su voz habitual.

Generalmente, la disfonía infantil suele ser progresiva con temporadas en las que la voz es normal y otras con la voz disfónica. El niño puede notar molestias en la garganta como sequedad, quemazón, pinchazos, etc. Hay que tener en cuenta que la disfonía infantil es muy frecuente, entre un 30 y un 40 por ciento de la población escolar, y los niños son más propensos que las niñas.

Clasificación de la disfonía

Una de las clasificaciones más frecuentes que podemos hacer de disfonía infantil es:

Disfonía funcional

Todas aquellas disfonías que tienen alteración de la función vocal, provocada principalmente por una perturbación de la actitud vocal (exceso de gritos, estar en ambientes con un nivel de humedad inadecuado…). Pueden complicarse con lesiones orgánicas de la laringe provocadas por el esfuerzo excesivo o por alteraciones orgánicas transitorias.

Disfonía funcional complicada

Son alteraciones en las cuerdas vocales, provocadas por un comportamiento vocal defectuoso. En el caso de los niños, la alteración de las cuerdas vocales más frecuente son los nódulos laríngeos por abuso vocal.

Causas de la disfonía

Existe una gran variabilidad de orígenes de las lesiones vocales; no se debe caer en la falsa creencia de que un niño sufre una disfonía

exclusivamente por gritar demasiado. Los distintos factores que pueden provocar una disfonía infantil son:

Abuso vocal

Antecedentes familiares

Afecciones respiratorias

Estado emocional y perfil psicológico del niño

Modelos vocales del entorno que rodea al niño

Tratamiento de la disfonía

Tratamiento médico

Las infecciones e inflamaciones del oído, laringe,… son muy frecuentes en los niños y suelen ser tratadas habitualmente por su pediatra, prescribiendo antibióticos, antiinflamatorios o antihistamínicos si fuera necesario.

Tratamiento quirúrgico

Es un tratamiento que no suele realizarse, salvo en raras ocasiones. No es común realizar la microcirugía endolaríngea a niños antes de los 9 años de edad. Antes de la cirugía se realiza una preparación con

ejercicios logopédicos y después rehabilitación.

de

la

misma será necesaria una

Tratamiento logopédico

No se suele realizar ningún tratamiento rehabilitador de la voz antes de los 4 años de edad. Entre los 4 y 6 años, se suelen dar pautas a los padres y se realiza un seguimiento. A partir de esta edad se pueden ir empezando tratamientos adaptando la duración y el número de sesiones a la edad y características del niño. La participación de los padres en el proceso rehabilitador es imprescindible, ya que influirán en la motivación del niño, además de ser un modelo a imitar. El tratamiento suele consistir en:afonias-y-disfonias-infantiles.

Proporcionar información al niño y a sus padres y darles unas

pautasde higiene vocal. Enseñar una correcta actitud postural.

Ejercicios

de

relajación

para

disminuir

la

tensión

muscular

excesiva. Instaurar unas pautas respiratorias adecuadas.

Ejercitación de los resonadores y mejora de la articulación.

Trabajar la voz mejorando su tono, timbre, intensidad.

AFASIAS

La afasia constituye un trastorno del lenguaje que afecta tanto a la expresión como a la comprensión del mismo, después de que ha sido adquirido, debido a lesiones en determinadas áreas del S.N.C. (fronto- temporo-parietales del hemisferio dominante, generalmente el izquierdo) destinadas a su elaboración.

Cualquier causa que produzca una lesión en las áreas de la corteza cerebral destinadas a la producción del lenguaje puede originar una afasia. Las más frecuentes son: problemas vasculares, traumatismos, tumores e infecciones.

Se considera afasia, con más claridad, cuando se produce a partir de los 3 años de edad, aproximadamente. Es una alteración del lenguaje como resultado de una lesión cerebral, que puede afectar a otras capacidades cognitivas, por lo que es normal observar, junto a trastornos lingüísticos, otros de atención o de memoria.

Otras afectaciones que comúnmente pueden aparecer son:

•Perturbaciones de la lectura: Alexia agnósica y alexia afásica. •Trastornos de la escritura (Agrafias). Cuando la escritura se conserva aparece repleta de disortografías. •Parafasias. •Dificultades en el área de cálculo.

Así mismo, suelen aparecer otros trastornos añadidos a los específicos del área del lenguaje:

•A nivel motórico puede aparecer hemiplejia o hemiparesia derecha. •Apraxia orofonatoria. •Dificultades de aprendizaje y/o retraso escolar. •Perturbaciones de las funciones perceptivo-motrices, con afectación de la aprehensión y reproducción de los conjuntos estructurales. •Descenso de la eficacia general (problemas de memoria, concentración, atención, etc).

La manifestación lingüística de la afasia infantil puede asemejarse a otras patologías cuyas características esenciales pertenezcan a otros tipos de trastornos no específicos del lenguaje: trastorno psicomotriz, trastorno mental (oligofrenias), desorganización biológica, trastornos psíquicos, ...

¿Quiénes son los niños y niñas con afasia?

Los niños con afasia infantil suelen poseer una:

•Pérdida total o parcial del lenguaje de modo brusco en niños que ya poseían lenguaje. (Después de una edad aproximada 3 años y 6 meses). •Lesión cerebral localizada, diagnosticada o muy presumible. •No es debido a Parálisis cerebral, trastornos generales del desarrollo, ni a deficiencia mental.

Clasificación de las afasias.

Con el conocimiento del área de Broca, centro motor del lenguaje, y el área de Wernicke, centro receptivo del lenguaje, se fundamentan las clasificaciones de las afasias. Podemos distinguir dos tipos que se complementan:

Clasificación dicotómica

En función de la lesión antes de identificar los síndromes específicos.

Afasias Fluentes (la afasia receptiva)

Los afásicos fluentes se caracterizan por una expresión sin esfuerzo, con pocos fallos en la articulación, pero presentan poco contenido informativo en su discurso, falta de vocabulario, circunloquios, neologismos, parafasias. Todo esto conduce a una expresión con distinto grado de pobreza en su contenido y, a veces, a una expresión ininteligible, calificada de jerga.

Afasias no Fluentes

La expresión se caracteriza por un gran esfuerzo articulatorio y la articulación manifiesta graves trastornos. Asimismo, el contenido tiene más significado que el de los fluentes, pero la expresión, como se ha dicho, se desarrolla con más dificultad.

Clasificación según la localización cortical de la lesión.

Lesiones en las áreas corticales del lenguaje (zona perisilviana)

Afasia de Broca

Se distingue por generar frases entrecortadas e incompletas, y

entonaciones de lo más variado.

Afasia de Wernicke

Permite frases fluidas y de estructura casi normal, pero que muchas

veces carecen de sentido

Afasia global o total

Afecta a todos los aspectos del lenguaje, incluyendo la comprensión del mismo.

Afasia amnésica

Provoca que el paciente olvide palabras y utilice expresiones que no significan nada, porque no se acuerda de las reales que quiere utilizar. Lesiones limítrofes a las áreas corticales del lenguaje

Afasia de conducción

Incapacidad para repetir.

Afasia motora transcortical

Afasia motora aferente que consistiría en una dificultad de movimientos para la articulación del lenguaje, y Afasia motora eferente que consistiría en una dificultad para encadenar distintas articulaciones.

Afasia sensorial transcortical

Trastornos en la comprensión del lenguaje oral, déficit en el lenguaje

espontáneo, y trastornos en la escritura; Afasia transcortical mixta y Afasia anómica: dificultad para hallar los nombres.

Términos

relacionados

con

las

alteraciones

del

lenguaje y

escritura:

• Disartria Trastorno de la articulación del habla. • Disfemia Trastorno de la fluidez del habla. • Alexia-dislexia Alteración en el proceso de lectura. • Paralexias Fenómenos anómalos que aparecen en la lectura en el contexto de una dislexia. • Agrafia-disgrafia Alteración en el proceso de escritura. • Paragrafias Fenómenos anómalos que aparecen en la escritura en el contexto de una disgrafía. • Anomia Alteración consistente en la incapacidad de acceder al vocablo preciso. • Parafasias Alteración en la producción verbal de las palabras: se distinguen diferentes tipos de parafasias:

• Parafasias literales o fonéticas La alteración consiste en la emisión equivocada de fonemas (ej.: decir “modana” en vez de”moneda” o decir “tesa” en vez de “mesa”). • Parafasias verbales La alteración consiste en cambiar la palabra por otras.

• Jergafasia Lenguaje ininteligible repleto de parafasias y neologismos.

• Palilalia Repeticiones sostenidas e inadecuadas de sílabas, palabras o frases. • Ecolalia Conducta de repetición verbal de palabras o frases que oye el enfermo/a

a una segunda persona y que son emitidas sin intención de añadir intención o sentido alguno. • Agramatismo

Alteración de la construcción sintáctica verbal en la producción

de

oraciones, bien por escrito bien oralmente, las cuales resultan

incorrectas gramaticalmente.

TRASTORNO DEL LENGUAJE ESCRITO

AGRAFIA

Nos referimos a la Agrafía como la imposibilidad de escribir correctamente que tiene una persona, aunque haya sido instruida, y que no presenta ninguna parálisis. Este trastorno viene precedido de una lesión cerebral focal o causas traumáticas, lo cual provoca esta pérdida de la destreza en la escritura. La agrafía es considerada una variedad de dislexia ya que los resultados respecto a la escritura del individuo son prácticamente los mismos.

Tipo de Agrafia

Existen varios tipos de agrafia que se clasifican fundamentalmente en función de la zona del cerebro que se vea afectado y que por tanto los

origina. Así, de esta manera, se puede hablar de agrafia pura, afásica, con alexia, espacial o apráxica.

En concreto, por ejemplo, el último tipo de agrafia citado es aquel que trae consigo que el enfermo no tenga ningún tipo de problema al “escribir” con el teclado de un ordenador pero que sí tenga dificultades al hacer lo propio con un lápiz o un bolígrafo. Así, al hacerlo a mano realizará unas letras muy deformadas por lo que le costará mucho escribir ya sean letras en mayúscula o en minúscula.

Además de las clasificaciones citadas también habría que hablar de lo que se conoce como agrafia aferente. En este caso el principal obstáculo del enfermo a la hora de expresarse y comunicarse con la escritura es que le cuesta separar las palabras e incluso mantener la línea horizontal de las mismas.

Clasificación

Agrafias afásicas

En la afasia de Broca

Escritura:

lenta,

difícil,

torpe,

abreviada,

agramática.

Letras

mal

formadas

y

distribuidas.

Paragrafias literales debido a: anticipaciones, perseveraciones y

omisiones de letras.

En la afasia de Wernicke

Escritura: fluida

con

letras

bien

formadas

pero

mal

combinadas.

Incomprensible. Paragrafia literal: Adiciones, sustituciones y omisiones de letras. Paragrafias literales, verbales y neologísticas.

Trastorno escrito igual que en el habla.

En la afasia de Conducción

Trastorno complejo, pobremente comprendido.

Paragrafia literal en secuencia fonológica compleja y en palabras poco

conocidas

o

seudopalabras.

Reconoce que la palabra se encuentra mal escrita, pero

al

tratar de

corregirla añade nuevos errores. Llena de tachaduras y autocorrecciones. Puede exitir apraxia ideomotora.

 

Letras pobremente formadas, pero reconocibles en general.

 

Escritura espontánea es adecuada

de

en

cuánto

a

la

gramática

y

a

la

selección

 

palabras.

Frecuentemente se extiende hacia el lóbulo parietal, presentando una

auténtica apraxia para la escritura, siendo incapaz de escribir letras y al intentarlo hará garabatos.

tras afásicas

En la afasia extrasilviana sensorial

Presenta olvido de nombres. Paragrafias verbales en su escritura.

Debido a la extensón de la patología al lóbulo parietal es frecuente encontrar algún grado de agrafia.

Agrafia fonológica

Desorden en la conversión de fonemas en grafemas, es incapaz de

deletrear palabras de alta frecuencia, regulares e irregulares. Se relacionan la agrafia fonológica con daño en la circunvolución supramarginal y en la ínsula medial.

Agrafia lexical

Dificultad para escribir palabras irregulares y ambiguas. Daño en la

región angular, parieto-occipital y precentral.

Agrafia profunda

Alteración de la escritura por incapacidad de deletreo de palabras sin

sentido y palabras funcionales, por la presencia de paragrafias semánticas, se asocia también con afasia fonológica. El sitio de la lesión es similar circunvolución supramarginal y la ínsula, respetando la circunvolución angular con lesiones más extensas. Las funciones de escritura del hemisferio derecho se manifiestan en caso de agrafia profunda.

Agrafias no afásicas Agrafia apráxica

Se observan errores de ortografía y reiteraciones de letras, la apraxia se

observa en la copia, espontáneo y al dictado. Este tipo puede aparecer sin apraxia ideacional e ideomotriz.

Agrafia visoespacial

Se caracteriza por la presencia de perseveraciones de rasgos y letras

(aspectos espaciales) y por aumento el margen izquierdo.

TRASTORNO DE LA EXPRESIÓN ESCRITA

Hasta

hace

poco se

creía

que

las

deficiencias en escritura no se

presentaban en ausencia de un trastorno de la lectura, ahora se sabe

y

se

efectúa

el

diagnóstico

diferencial.

El

DSM-IV-TR

(2.000)

agrupa

las

dificultades

de

escritura

bajo

la

denominación de “Trastorno de la expresión escrita”, si bien, no

hace

una

diferencia

explícita

entre

trastornos

disgráficos

y

disortográficos.

A continuación se exponen los criterios diagnósticos:

Criterios diagnósticos DSM-IV-TR:

A

Las habilidades para escribir, evaluadas mediante pruebas normalizadas administradas individualmente (o evaluaciones funcionales de las habilidades para escribir), se sitúan sustancialmente por debajo de las esperadas dados la edad cronológica del sujeto, su coeficiente de inteligencia evaluada y

la escolaridad propia de su edad.

B

El trastorno del criterio A interfiere significativamente el rendimiento académico o las actividades de la vida cotidiana que requieren la realización de textos escritos (p.e., escribir

frases gramaticalmente correctas y párrafos organizados).

C

Si hay un déficit sensorial, las dificultades en la capacidad para escribir exceden de las asociadas habitualmente a él.

El Trastorno de la expresión escrita se caracteriza, pues, por destrezas

de escritura claramente inferiores

al

nivel que

cabría

esperar por la

edad, capacidad intelectual y nivel educativo de la persona, determinados mediante la aplicación de los test normalizados correspondientes. Este problema afecta a la actividad académica y a las actividades diarias, y no se debe a ninguna deficiencia neurológica o sensorial. Entre

sus componentes están la mala ortografía, los errores gramaticales y de

puntuación

y

la

mala

escritura.

Se trata de un trastorno constituido o en vías de constitución que no

empieza a tomar cuerpo hasta después del período de aprendizaje de la escritura. A partir de dicha edad comienzan a manifestarse los errores

característicos. Se cree que afecta entre un 3 y un 10% de los niños de edad escolar;

existen

evidencias

de

que

los

niños

que

sufren

este

trastorno

pertenecen con frecuencia a familias con antecedentes del mismo.

Síntomas del Trastorno de la Expresión Escrita

1-11

Dificultades desde los primeros años escolares para deletrear palabras y expresar sus pensamientos de acuerdo a las normas

propias de su edad.

 

2-

2

Errores gramaticales en las oraciones verbales o escritas y mala organización de los párrafos. Por ejemplo de forma reiterada aunque se les recuerde empezar la primera palabra de la

 

oración con mayúscula y terminarla con un punto.

 

3-

Escribe lentamente, con letras informes y desiguales.

 

3

4-

Deficiente espaciamiento entre letras, palabras o entre

4

renglones, con ligamento defectuoso entre letras.

 

5

Trastorno de la prensión. Coge

de

manera

torpe

el

lápiz

-5

contrayendo exageradamente los dedos, lo que le fatiga en

poco tiempo,

estas dificultades se hacen notar

cuando, en

cursos más avanzados, se exige al niño que escriba rápido.

 

6-

Alteraciones tónico-posturales

en

el

niño

con

déficit

de

la

6

atención.

7-

La mayoría de niños con este trastorno se siente frustrados y

7

enfadados a causa del sentimiento de inadecuación y fracaso académico. Pueden sufrir un trastorno depresivo crónico y alteraciones de la conducta como resultado de su creciente

sensación de aislamiento, diferenciación y desesperaza.

 

5- Etiología: Posibles causas A) FACTORES MADURATIVOS

Con frecuencia, en los trastornos lecto-escritores, se asume la evidencia de déficits neuropsicológicos que impiden una ejecución satisfactoria. La escritura es una actividad perceptivo-motriz que requiere una adecuada integración de la madurez neuropsicológica en el niño. Los factores desencadenantes se agrupan en:

Trastorno de Lateralización

El ambidextrismo es frecuente causa de déficit escritor, debido a que en estos casos no existe una adecuada implantación de la lateralidad manual. La escritura en tales casos tiende a ser lenta, con numerosas regresiones e inversiones de giros y sílabas y con torpeza en el control del útil de la escritura. Ocurre algo similar con la zurdería contrariada especialmente en el caso de los niños que son claramente zurdos. La escritura tiende a ser en dirección derecha-izquierda, se efectúa de forma lenta y con alteraciones en el espacio-tiempo.

Otra de las causas es la lateralidad cruzada que se produce cuando el predominio ocular no es homogéneo con el de la mano y el pie.

Trastornos de la Psicomotricidad

Cuando la base tónico-motor del niño se encuentra alterado por causas funcionales puede producirse alteración en la escritura. Se diferencian

dos

grupos

principales:

El torpe motor: Su motricidad es débil, fracasando en actividades de

rapidez, equilibrio y coordinación fina. Los Hiperactivos: Presentan trastornos de presión, dificultad para mantener la horizontalidad de las líneas con dimensiones irregulares.

Trastornos del esquema corporal y de las funciones perceptivo- motrices

Muchos niños presentan un déficit de integración viso-perceptiva con confusión de figura-fondo, perseveración en la copia, rotación de figuras, etc. En otros casos hay un déficit de estructuración espacio-temporal que afecta a la escritura (desordenes en la direccionalidad, posiciones

erróneas en torno a la línea base, alteración de grafemas de simetría

similar, etc.).

Por

último,

existen

también

trastornos

del

esquema

corporal que alteran la escritura convirtiéndola en lenta y fatigosa, con

dificultad en el control del lapicero y trastornos de la postura corporal

durante

la

escritura.

Factores del Carácter o Personalidad

La escritura inestable, chapucera, con falta de proporción adecuada, con deficiente espaciación e inclinación es característica de ciertos niños con conflictos emocionales. Existe una alteración de la escritura caracterial pura en donde la escritura es una forma de llamar la atención frente a sus problemas. En otras ocasiones, es un trastorno mixto porque se presenta no sólo como expresión de trastornos afectivos, sino en unión de trastornos perceptivos-motores, de lateralización, etc.

Factores de tipo Pedagógico

Entre ellos podemos destacar la imposición de un rígido sistema de movimientos y posturas gráficas que impiden al niño adaptar su escritura a los requerimientos de su edad, madurez y preparación.

Evaluación psicopedagógica

Teniendo en cuenta la edad del niño y los datos hallados mediante

entrevista se efectuará la correspondiente evaluación individual. Dicha

evaluación es muy similar a la planteada en la dislexia ya que muchas

de las pruebas específicas escritores.

están

dirigidas

a

los

procesos

lecto-

A continuación se exponen las diferentes factores a evaluar:

  • a) Nivel intelectual:

Se utilizan pruebas verbales como el Wisc-R (o su actualización el Wisc IV), también el K-ABC de Kaufman. En cuanto a las no verbales puede aplicarse el Test de Matrices Progresivas de Raven o el Toni-2. Los resultados obtenidos con estas pruebas suponen una medida de la capacidad intelectual del sujeto globalmente, pero también proporcionan un perfil de los diferentes factores mentales implicados.

  • b) Análisis específico lecto-escritura:

Algunos de los instrumentos adecuados son:

1-El TALE (o TALEC en versión catalana) construido para investigar con rapidez y detalle el nivel general y las características esenciales del aprendizaje de la lectura y escritura. Comprende dos partes (Lectura y Escritura) cada una de las cuales está integrada por varias pruebas (Tea Ediciones). 2- PROESC. Evaluación de los procesos de la escritura. Evaluación de los principales procesos implicados en la escritura y la detección de errores. Edad de aplicación: De 3º de Educación Primaria a 4º de Educación Secundaria.

c) Evaluación percepción visual y maduración viso-motriz:

1- FROSTIG. Desarrollo de la percepción visual. Diseñada con el propósito de apreciar los retrasos en la madurez perceptiva en niños que presentan dificultades de aprendizaje. Explora cinco aspectos de la percepción visual que son relativamente independientes: Coordinación visomotora, Discriminación figura-fondo, Constancia de formas. Percepción de posiciones en el espacio y Relaciones espaciales.

2- TEST DE BENDER. Con esta prueba podemos obtener una valoración de la madurez viso-motora del niño así como diferentes aspectos de su temperamento.

Estilo cognitivo:

El MFF-20. Esta prueba puede resultar útil para valorar

el constructo Reflexividad-Impulsividad. Esta variable representa un aspecto clave para analizar el rendimiento académico y la adaptación personal y social del niño.

Tratamiento psicopedagógico

El tratamiento debe centrarse en aquellos aspectos deficitarios detectados en la evaluación previa. No obstante, La reeducación no sólo hay que hacerla sobre el síntoma identificado sino entendiendo al niño como expresión de un conjunto único de diferentes factores culturales, familiares, emocionales, etc. El tratamiento debe estructurarse como un proceso continuo de mejora, desde los aspectos más simples a los más complejos, para facilitar la reorganización del proceso o procesos deteriorados. A este respecto normalmente suele ser conveniente empezar por corregir, desde los inicios de la escritura, la postura junto con una adecuada prensión y presión del lápiz sobre el papel.

Orientaciones prácticas ordenadas según los diferentes procesos implicados en la escritura:

a) Procesos motores:

La necesidad de conseguir la independencia brazo-hombro, antebrazo- brazo, etc., acabando con la independencia de los dedos, antes de proceder a la reeducación de los procesos motores.

Las posibles actividades se centrarán en realizar círculos con el brazo a

distintos ritmos; lanzamientos de objetos (canasta, diana

);

flexión y

trabajar con

plastilina

o

un

punzón,

etc

Una vez conseguida esta independencia se trabajará sobre los aspectos grafomotores que permitirán el control del gesto y de la grafía. Para ello suelen utilizarse ejercicios de control de líneas rectas (para controlar el frenado) y ejercicios de control sobre líneas onduladas y curvas (distintos tipos de bucles). A este respecto se recomienda la utilización de los ejercicios de Frosting. En muchos casos es necesario mejorar la grafía de muchas letras para conseguir una escritura legible, que pueda realizarse rápidamente y con

relativa poca atención.

La

intervención de estos aspectos debe ser

multisensorial, es decir, la información debe llegar al niño por diversos

sentidos. En el mercado existen numerosos cuadernos de práctica para conseguir una escritura rápida y automatizada, pero sin afectar a la legibilidad de la misma. Estas actividades deben ser supervisadas y

corregidas

por

el

niño.

  • b) Procesos morfosintácticos:

El objetivo es enseñar al niño a construir frases sintácticamente correctas. Las actividades deben planificarse según una dificultad creciente en las frases. Puede empezarse por frases simple (sujeto- predicado), aumentando progresivamente la complejidad. A tal efecto pueden utilizarse imágenes de apoyo, diagramas, etc. En definitiva, lo importante es facilitar el aprendizaje de las estructuras gramaticales de forma directa en relación con la escritura, aunque progresivamente se reducirán las ayudas hasta desaparecer.

  • c) Procesos léxicos:

Aquí el objetivo se centra en enseñar el vocabulario ortográfico básico, reglas de correspondencia fonema-grafema y habilidades fonológicas de segmentación. Es conveniente realizar actividades con grupos reducidos de palabras. Es también importante enseñar al niño a formar una correcta imagen visual de las palabras, simultaneando la escritura de las letras con su pronunciación.

  • d) Otros procesos:

En algunos casos puede ser necesaria la reeducación viso-motora o la de

la lateralidad estableciendo pautas concretas para el mayor conocimiento y dominio de las coordenadas espacio-temporales respecto al propio cuerpo antes de asumir una intervención específica en el trastorno de la escritura.

DISLALIA

La mala pronunciación de los niños

Cuando los niños no pronuncian bien los fonemas

La dislalia infantil, la mala pronunciación de los niños, es un trastorno en

la articulación de los fonemas. Es el trastorno del lenguaje más común en los niños, el más conocido y más fácil de identificar. Suele

presentarse entre los tres y los cinco años, con alteraciones en la articulación de los fonemas.

La dislalia infantil evolutiva es

la que tiene lugar en la fase de desarrollo

del lenguaje infantil, en la que el niño no es capaz de repetir por

imitación las palabras que escucha y lo hace de forma incorrecta desde el punto de vista fonético. Tiene varias fases dentro del desarrollo del lenguaje del niño y finalmente termina cuando el niño aprende a pronunciar correctamente todos los fonemas.

Los niños y niñas que presentan dislalias en su habla presentan:

Una presencia de errores en la articulación de sonidos del habla (Sustitución, distorsión, omisión o adición) al principio, en medio o al final de las palabras, tanto en su lenguaje coloquial como en repetición de esos sonidos cuando se le da un modelo de palabra que los contenga. Suele tener más de cuatro años. No existe evidencia, ni diagnóstico de hipoacusia, trastornos neurológicos, deficiencia mental, ni cambio idiomático. Cuando hablamos de dislalia infantil Cuando un niño menor de cuatro años presenta errores en la pronunciación, está considerado como normal, ya que está cubriendo una etapa en el desarrollo del lenguaje infantil. En esta etapa, la dislalia evolutiva no requiere tratamiento ya que el habla y la adquisición del lenguaje están todavía está en fase de maduración. Sin embargo, si los errores en el habla se mantienen más allá de los cuatro años, se debe consultar un especialista en audición y lenguaje, es decir, con un logopeda.

DIAGNOSTICO DE DISLALIA A un niño le diagnostican dislalia cuando se nota que es incapaz de pronunciar correctamente los sonidos del habla, que son vistos como normales según su edad y desarrollo. Un niño con dislalia suele sustituir una letra por otra, o no pronunciar consonantes.

Ejemplo

Dice mai en lugar de maíz, y tes en vez de tres. Cuando el bebé empieza a hablar, lo hace emitiendo, primero, los sonidos más simples, como el de la m o de la p. Estos sonidos son fundamentales para decir mamá o papá, palabras que no le supondrán un gran esfuerzo siempre que reciba la estimulación adecuada. A partir de este momento, el bebé comenzará a pronunciar sonidos cada vez más difíciles, lo que exigirá más esfuerzo de los músculos y órganos fonadores. Es habitual que las primeras palabras de un bebé, entre el 8º y el 18º mes de edad, presenten errores de pronunciación. El bebé dirá aua cuando pida agua, o pete cuando quiera el chupete. Los bebés simplificarán los sonidos para que les resulte más fácil pronunciarlos. Sin embargo, a medida que el bebé adquiera más habilidades en la

articulación, su pronunciación será más fluida. Cuando este proceso no se realiza con normalidad, se puede hablar de dislalias.

Tipos de Dislalia

La dislalia infantil presenta tipos muy variados. Existen dislalias

orgánicas, audiógenas, o funcionales.

La dislalia funcional Es la más frecuente y se caracteriza por un mal funcionamiento de los órganos articulatorios. El niño desconoce o realiza incorrectamente el punto y modo de articulación del fonema. No sabe hacer vibrar la lengua para pronunciar bien la RR, y suele reemplazar la S por la Z, o la R por la D.

La dislalia orgánica

Hace que el niño tenga dificultades para articular determinados fonemas por problemas orgánicos. Se presenta en los niños cuando presentan alteraciones en las neuronas cerebrales, cuando tienen alguna malformación o anomalías en los órganos del aparato fonador.

La dislalia audiógena

Se caracteriza por dificultades originadas por problemas auditivos. El niño se siente incapaz de pronunciar correctamente los fonemas porque no oye bien. En algunos casos, es necesario que los niños utilicen prótesis.

Dislalia evolutiva o fisiológica

Para articular correctamente los fonemas de un idioma se precisa una madurez cerebral y del aparato fonoarticulador. Hay una fase en el desarrollo del lenguaje en la que el niño/a no articula o distorsiona algunos fonemas; a estos errores se les llama dislalias evolutivas. Normalmente desaparecen con el tiempo y nunca deben ser intervenidas antes de los cuatro años, sobre todo /r/ y sinfones. Suelen producir cierta angustia en algunos padres que creen ver en ellas un síntoma de retraso y se les debe aconsejar que hablen claro a su hijo/a, abandonando los patrones de persistencia del lenguaje infantil. La mejor intervención es convencer a la familia para que dejen esos malos hábitos.

DISLEXIA

El trastorno

específico

de

la

lectura (Dislexia) se caracteriza por un

deterioro de la capacidad para reconocer palabras, lectura lenta e insegura y escasa comprensión. Ello no es debido a factores como la baja inteligencia o a deficiencias sensoriales significativas. Con frecuencia, viene acompañada de otras alteraciones en la expresión escrita, el cálculo o algún otro tipo de trastorno de la comunicación. Históricamente se han utilizado distintos nombres para calificar a estas discapacidades lectoras, tales como “dislexia”, “alexia”, “incapacidad lectora”, “lectura en espejo”, etc. Otro problema en el tratamiento de los problemas lectores lo constituye la variabilidad de manifestaciones dentro del colectivo, donde podemos distinguir varios grupos. En un primer grupo se sitúan aquellos niños que pueden comprender bien una explicación oral, aunque no un texto escrito con los mismos contenidos. Este grupo sería al que tradicionalmente se ha llamado disléxico. En un segundo grupo estarían los niños que leen mal las palabras y que manifiestan problemas de comprensión tanto escrita como oral. En este caso se suele hablar de retraso lector general. Finalmente, se han identificado otros niños que pueden manifestar dificultades en la comprensión aunque leen (decodifican) bien las palabras. Se trata del colectivo de niños hiperléxicos, los cuales son capaces de leer bien pero no lo comprenden. Este grupo es menos frecuente que los anteriores y suele asociarse generalmente a una manifestación de un cuadro patológico más serio.

Criterios diagnósticos según el DSM-IV:

A)

El

nivel

de

lectura, medido individualmente por tests

 

A

estandarizados de capacidad lectora o comprensión, está substancialmente por debajo de lo esperado con relación a la edad cronológica, a la inteligencia medida y a la educación

 

apropiada para la edad.

 

B

BB)

El problema del criterio A interfiere significativamente con el rendimiento académico o las actividades diarias que requieran

habilidades lectoras.

 

C)

Si existe

un déficit

sensorial, las dificultades para la lectura

 

C

son superiores a las que habitualmente van asociadas dicho

con

 

déficit.

 

Alteraciones asociadas al trastorno

 

a)

Mala lateralización

 

Diferentes estudios efectuados comparando el porcentaje de disléxicos de la población general con el porcentaje en grupos de zurdos manuales,

de individuos con lateralidad cruzada o de zurdos de la mirada, dan como resultado un mayor porcentaje en estos grupos que en población normal.

  • b) Psicomotricidad

Los niños disléxicos pueden presentar problemas en esta área asociadas o no a lateralidades mal establecidas. Hacia los 6 o 7 años suele apreciarse un retraso en la madurez de ciertas funciones como: inmadurez psicomotriz, torpeza parcial manual o generalizada, tono muscular escaso o excesivo, falta de ritmo, respiración irregular.

  • c) Problemas perceptivos

Para los niños disléxicos los conceptos derecha-izquierda, arriba-abajo, delante-detrás, referidos a sí mismos, los adquieren con dificultad, lo que les impide transferirlos a un plano más amplio. Concretamente a la lecto-escritura para cuyo aprendizaje es necesaria la capacidad de

codificación de signos y la secuenciación en los ejes espacio-tiempo. Si el niño no distingue bien entre arriba y abajo, tendrá dificultad para diferenciar letras como la “b”, la “p”, la “d”, etc ... Con respecto a la distinción delante-detrás su alteración se manifestará

más

bien

en

un

cambio de

letras dentro de las sílabas, como,

por

ejemplo: “le”

por

“el”

o

“se”

por

“es”.

  • d) Alteraciones en el lenguaje

En esta área se suceden múltiples alteraciones como dislalias, bajo nivel de vocabulario, lenguaje con formas indebidas, inversiones orales con mala colocación de las sílabas, empleo incorrecto de las formas verbales y uso adecuado de conceptos contrarios (p.e. abrir-cerrar). La dificultad en la correcta construcción de los fonemas va a ser un escollo importante para consolidar el avance en el aprendizaje de la lectura.

Distinción entre Dislexias con predominio de alteraciones viso- espaciales y motrices cuyas características sería :

Escritura en espejo, confusiones e inversiones al escribir, torpeza motriz

y disgrafía, con otro tipo caracterizado por alteraciones fundamentalmente verbales y de ritmo que se caracterizarían por:

dislalias, pobreza de expresión, poca fluidez verbal, baja comprensión reglas sintácticas, dificultad para redactar, etc ...

  • e) Comorbilidad

Es importante resaltar la alta comorbilidad del trastorno lector con el T.D.A.H. Según algunos estudios, entre el 30 y 35% de los niños con trastornos de la lectura presentarían también un cuadro de T.D.A.H.

Algunas explicaciones al respecto exponen que el niño con dificultades en los procesos lectores está más predispuesto a la desatención. Esto se justifica por el mayor esfuerzo que tiene que realizar por controlar unos procesos de codificación-decodificación que escapan a su voluntad.

Etiología y prevalencia

El origen exacto de los trastornos lectores sigue siendo objeto de

controversia. No hay duda que existen claros indicios que señalan a causas neurobiológicas pero no se han hallado todavía marcadores

concretos

y

específicos

para

la

dislexia.

Parte del problema reside en la presencia concurrente de diversas

alteraciones perceptivas, lingüísticas,

de

lateralidad

pero

también

emocionales, familiares, sociales y escolares. Sí está más clara la influencia del factor hereditario. Algunos estudios sitúan en un 40% el porcentaje de hermanos de niños disléxicos que presentan el mismo problema, siendo de un 30-40% en el caso de los padres. No obstante, no se conocen exactamente los marcadores genéticos implicados.

Siguiendo algunos estudios europeos, la prevalencia en nuestro país

podría situarse alrededor del 10

cautela

a

falta

al

15%.

de

La

cifra debe tomarse con

estudios

propios.

Otro dato a tener en cuenta es que el trastorno lector se da con mayor frecuencia en niños que en niñas (2 o 3: 1), si bien, también hay discrepancias en este terreno y algunos estudios recientes demostrarían que la proporción de niños y niñas estaría más igualado de lo que se ha pensado tradicionalmente.

Dislexia y ámbito escolar

a) Etapa pre-escolar

Lo

que

más

destaca

son

las

alteraciones

del

lenguaje

y

las

sensoperceptivas

(dificultad

para

la

distinción

de

colores, formas,

tamaños, esquema corporal, etc

)

junto

a

torpeza motriz

y

poca

habilidad para los ejercicios manipulativos y gráficos. Se trata de niños

denominados pre-disléxicos con una predisposición a la dislexia que aparecerá más adelante cuando comience el aprendizaje propiamente

dicho

de

la

lecto-escritura.

El niño disléxico tiene dificultad para identificar, memorizar y reproducir

letras, sílabas, números, etc, de modo más concreto aquellas que tienen

formas semejantes como la “p-b”, “p-q”, “u-n”

que se diferencian por

, su posición espacial respecto a un eje de simetría. Así puede leer “lidro en lugar de libro” o “qero en lugar de pero”. Este error se denomina inversión estática. Otro error consiste en una inversión dinámica, es decir, la alteración

...

en el orden de las letras o sílabas. También se pueden dar omisiones o reiteraciones de las mismas, por ejemplo “Barlona en lugar de

Barcelona”

o

“quero

en

lugar

de

quiero”.

A nivel más general se observa la lectura lenta, mecánica, sin ritmo ni

entonación adecuado al nivel de desarrollo del niño, frecuentes saltos de línea y distracción fácil.

  • b) Etapa escolar

Se mantienen las dificultades antes mencionadas especialmente en la escritura como disgrafías, escritura en espejo y disortografías. En una etapa más avanzada, el disléxico se suele estacionar en una lectura vacilante, no siempre del todo comprensiva, escritura irregular, disortografía y factor verbal comprensivo-expresivo bajo. La superación de estos aspectos está condicionada por las posibilidades intelectuales, la gravedad del trastorno y el adecuado y temprano diagnóstico e intervención psicopedagógica.

Evaluación psicopedagógica

Teniendo en cuenta la edad del niño y los datos hallados mediante

entrevista se efectuará la correspondiente evaluación individual. Dicha evaluación debe comprender aspectos específicos de los procesos lectores pero también áreas más generales como la inteligencia o la personalidad.

Diferentes factores a evaluar:

  • a) Nivel intelectual

Se utilizan pruebas

verbales como el Wisc-R , también el K-ABC de

Kaufman. En cuanto a las no verbales puede aplicarse el Test de

Matrices Progresivas de Raven o el Toni-2. Los resultados obtenidos con estas pruebas suponen una medida de la capacidad intelectual del sujeto globalmente, pero también proporcionan un perfil de los diferentes factores mentales implicados. Recordemos que para el diagnóstico de un trastorno específico de la lectura debemos descartar la presencia de Retraso Mental.

  • b) Análisis específico lecto-escritura

Algunos de los instrumentos adecuados son:

1-El TALE (o TALEC en versión catalana) construido para investigar con rapidez y detalle el nivel general y las características esenciales del aprendizaje de la lectura y escritura. Comprende dos partes (Lectura y Escritura) cada una de las cuales está integrada por varias pruebas (Tea

Ediciones). 2- EDIL. Se trata de una prueba para la exploración de las dificultades individuales de la lectura. Evalúa tres aspectos: Exactitud, Comprensión

Velocidad. 3- PLON- R (Prueba de Lenguaje Oral de Navarra). Es un test que sirve

y

de screening o detección rápida del desarrollo del lenguaje oral. Edad de

aplicación:

3

a

6

años.

4- PROLEC-R. Evaluación de los procesos lectores. Se obtiene una puntuación de la capacidad lectora de los niños e informaciñon sobre las

estrategias que cada niño utiliza en la lectura de un texto, así como de los mecanismos que no están funcionando adecuadamente y por lo tanto no le permiten realizar una buena lectura. Edad de aplicación:

cursos de 1º a 6º de Educación Primaria. 6- PROLEC- SE. Evalúa los principales procesos implicados en la lectura: léxicos, sintácticos y semánticos. Edad de aplicación: de 1º a 4º de ESO. 7- PROESC. Evaluación de los procesos de la escritura. Evaluación de los principales procesos implicados en la escritura y la detección de errores. Edad de aplicación: De 3º de Educación Primaria a 4º de Educación Secundaria. 8- DST-J. Test para la detección de la Dislexia en niños. Aplicable en niños entre 6 años y medio y 11.

Orientaciones para tratamiento de la Dislexia

Se ha comentado ya el posible origen neurobiológico de la dislexia o trastorno específico de la lectura. No se trata, por tanto, de un retraso madurativo ocasional, sino de un trastorno crónico que en una u otra medida seguirá afectando las competencias lectoras a lo largo de la vida del disléxico. No obstante, el trastorno no afectará de la misma forma en la etapa escolar que en la vida adulta. Los mayores problemas se darán coincidiendo con la escolarización y la obtención de los diferentes objetivos académicos. En la etapa adulta la manifestación del trastorno se limitará a la persistencia de una cierta dificultad para la lectura (menor fluidez y precisión que la de un no disléxico) y a un mayor esfuerzo para la comprensión. A pesar de estas consideraciones resulta de vital importancia que el niño disléxico reciba, desde la manifestación de los primeros síntomas, una intervención psicopedagógica con el fin de minimizar las consecuencias y llevar al máximo nivel de competencia posible sus propios recursos lecto-escritores.

En términos generales, el tratamiento se dirige a corregir, mediante métodos psicopedagógicos específicos, las alteraciones perceptivo-

motrices, verbales y de lecto-escritura, trabajando con preferencia las más afectadas. Cuando existan asociados problemas de articulación, trastornos neurológicos o de personalidad, será preciso contar además con tratamientos de logopedia, neuropsiquiatría y psicología.

  • a) Ejercicios de Actividad Mental

Pretenden centrar la atención del niño mejorando su atención sostenida (el tiempo de respuesta y la perseverancia). También a captar la comprensión de estructuras con objetos y gráficos, establecer relaciones de diferencias (éstas pueden establecerse sobre diferencias o semejanzas).

  • b) Ejercicios de Lenguaje

Van dirigidos a trabajar la correcta articulación de fonemas y el

enriquecimiento de la comprensión y la expresión oral, se persigue un perfeccionamiento mediante el aumento del vocabulario, empleo preciso de términos, fluidez verbal, elaboración de frases y narración de relatos.

  • c) Ejercicios de Lecto-escritura

Son necesarios para reconocer y reproducir signos gráficos y letras,

insistiendo en aquellas que por su problemática ofrecen mayor dificultad, también se trabaja con sílabas directas, inversas y compuestas, procurando hacerla comprensiva desde el primer momento.

  • d) Ejercicios Perceptivo-motores

Comprenden desde el aprendizaje de colores, formas y tamaños elementales, así como el conocimiento del propio cuerpo, su localización espacial y de nociones temporales. Se utilizan para ello láminas, gráficos y especialmente el movimiento, el ritmo y el sonido. Se introducen además contenidos espaciales sobre ejes de coordenadas y puntos cardinales. En la percepción temporal se inicia el uso del reloj y del calendario

ANOMIA

Dificultad para recordar palabras.

Es un trastorno que se caracteriza fundamentalmente por la dificultad de recordar el nombre de las cosas, ya sea por una lesión o simplemente por el desgaste producido por el envejecimiento o enfermedades degenerativas como el alzeimer. Este tipo de pacientes describen la frustración que experimentan al ser incapaces de articular una palabra que están buscando, por lo que, con frecuencia, utilizan un sinónimo incorrecto. Las pausas frecuentes y las verbalizaciones estereotipadas suelen cubrir las lagunas de la conversación.

Síntomas Algunos de los síntomas que presenta la anomia son: Si el paciente tiene dificultad para

Síntomas

Algunos de los síntomas que presenta la anomia son:

Si el paciente tiene dificultad para encontrar la palabra correcta al hablar y escribir. Por ejemplo, en lugar de usar una palabra exacta, usará palabras ambiguas o con muchos rodeos, como:

Usar descripciones generales en lugar de específicas: decir lugar donde las personas duermen para decir dormitorio Decir qué hace una cosa, pero no qué es: cosa que las personas conducen para automóvil. En la mayoría de los casos, el paciente puede entender el lenguaje oral y leer. Si notamos éstos síntomas debemos consultar a nuestro médico, el cual, si lo considera oportuno, nos hará un examen neurológico, nos preguntará por los síntomas y antecedentes clínicos.

Es posible que le realicen un examen de los músculos del habla. Exámenes para valorar las habilidades del lenguaje – por ejemplo, identificar objetos, definir palabras, y escribir Tomografía computerizada (TC): un tipo de radiografía que usa una computadora para obtener imágenes de estructuras internas de la cabeza Resonancia magnética (RM): un examen que usa ondas magnéticas para obtener imágenes de estructuras internas de la cabeza Electroencefalograma (EFG): un examen que registra la actividad cerebral al medir las corrientes eléctricas a través del cerebro (podrá realizarse en algunas situaciones) Después el paciente puede ser derivado a un neurólogo. Éste es un médico que se especializa en enfermedades del sistema nervioso. Cuando tengamos un diagnóstico claro empezaremos el tratamiento.

Terapia del Habla-Lenguaje

El terapeuta del habla le ayudará a:  Conservar las habilidades del lenguaje que tiene defecto en la construcción sintáctica del lenguaje y que se observa en el curso de la " id="pdf-obj-58-2" src="pdf-obj-58-2.jpg">

El terapeuta del habla le ayudará a:

Conservar las habilidades del lenguaje que tiene

Tratar de restablecer las que ha perdido

Descubrir nuevas maneras para comunicarse

La terapia podrá llevarse a cabo individualmente o en grupo. Las actividades podrán incluir:

Usar tarjetas con imágenes y palabras para ayudarle a nombrar objetos Repetir palabras al terapeuta

Trabajar con programas de cómputo diseñados para mejorar el habla, audición, lectura y escritura. Por último les recomendamos algunas indicaciones para ayudar a prevenir la anonimia y llevar una vida más saludable:

Haga ejercicio regularmente.

 

Consuma abundantes frutas y verduras.

Limite el consumo de sal y grasa en la dieta.

Si usted fuma, deje de hacerlo.

Si usted bebe, hágalo con moderación.

Mantenga un peso saludable.

Controle su presión arterial.

Trate y controle adecuadamente enfermedades crónicas, como diabetes.

Si usted tiene síntomas inmediatamente.

 

de

una

anonimia, consiga ayuda

AGRAMATISMO

 

Trastorno

afásico

en

el

que

existe

un defecto en

la construcción sintáctica del lenguaje y que se observa en el curso de la

regresión de las afasias motoras. Se caracteriza por un enlentecimiento del rendimiento verbal, reducción del vocabulario, brevedad de las frases y simplificación de las estructuras sintácticas [ICD-10: R48.8]

Características:

Enlentecimiento del habla

sintácticas disponibles

 

Reducción general del vocabulario disponible

Reducción del número y simplificación de las estructuras

Brevedad de las frases con tendencia a la yuxtaposición

Sustitución

u

omisión

de

partes

de

la

oración

que

afectan

específicamente a los monemas gramaticales.

Síntomas

Problemas con los morfemas gramaticales: omisión de palabras de función (artículos, preposiciones, conjunciones, verbos auxiliares) y de afijos flexivos (se utilizan formas no marcadas, como infinitivos y tiempos de presente en morfología verbal, o masculinos singulares en morfología nominal). Longitud media de emisión oracional más breve Disociación nombre-verbo (traslaciones: nominalización de verbos) Alteración en el orden de palabras

Casos leves:

Habla telegráfica

"disponibilidad parcial de formas de la oración, con omisión de muchos

artículos, preposiciones, conjunciones, verbos auxiliares y terminaciones flexivas"

Apraxia del habla infantil

La apraxia del habla infantil (CAS-Childhood Apraxia of Speech) es un desorden motor del habla en el que los niños tienen dificultad para planificar, coordinar, producir y ordenar los sonidos del habla. La CAS afecta la habilidad de los niños para emitir sonidos y combinarlos en sílabas, palabras, frases y conversaciones. Otros términos tales como apraxia, dispraxia, apraxia verbal pediátrica ó simplemente apraxia se refieren al mismo problema. Algunos niños con síndrome de Down tienen

características de CAS, pero no todos. Estos son algunos detalles adicionales sobre cómo diagnosticar y tratar la CAS, así como una lista de recursos disponibles.

Evaluación de las estructuras faciales orales y su función.

El terapista de lenguaje (SLP-Sppeech Language Pathologist) examinará la estructura y los movimientos de los músculos en el área facial oral.

Los niños con CAS:

No tienen una discapacidad directa en los músculos del habla, aunque algunos niños con síndrome de Down por lo general tienen una baja tonificación muscular. A menudo tienen dificultad con los movimientos que son necesarios para alimentarse, comer y tragar. Tienen dificultad con los movimientos voluntarios para imitar los sonidos o el habla. El SLP también buscará evidencia de dificultades en las habilidades motoras orales, que son muy comunes en los niños con síndrome de Down. Las habilidades motoras orales se refieren a la fuerza y movimiento de los músculos faciales orales, en especial aquéllos que se relacionan con el habla. Los niños con la CAS tienen dificultades con el habla.

Otros tipos de apraxia en los niños, que pueden ocurrir de forma individual o conjunta son:

La apraxia oral

El niño tiene problemas con los movimientos de los labios, tales como

fruncir los labios o tirar un beso.

La apraxia de las extremidades

El niño tiene problemas con los movimientos voluntarios de las manos, que pueden dificultar el uso del lenguaje de señas. La dificultad para realizar sonidos del habla puede estar relacionada con la dificultad de articulación, la fonología y las habilidades motoras orales, además de la CAS. Es importante determinar cuáles son los problemas que se relacionan con las dificultades sonoras del habla que su hijo está experimentando, ya que los métodos terapéuticos para tratar cada condición son diferentes y puede requerirse más de un método. La articulación se refiere a la capacidad de producir los sonidos del habla. La fonología se refiere a las simplificaciones sonoras que su hijo realiza. Todos los niños utilizan las simplificaciones del proceso fonológico en edades tempranas, pero los niños con síndrome de Down con frecuencia utilizan estas simplificaciones durante más tiempo, por ejemplo; no pronunciar los sonidos finales de las palabras (gato se convierte en ga), abreviar las palabras al omitir una sílaba no acentuada (cheerios se convierte en chos), o la repetición de las sílabas (agua se convierte en guagua). Entonces, el SLP tratará de determinar si el habla

de un niño está siendo afectado por la CAS, por las habilidades motoras orales y/o por la fonología. Si su hijo ya ha comenzado a hablar, el SLP lo escuchará durante las actividades de juego ó en conversaciones, con el fin de analizar la forma de hablar de su hijo.

Pruebas formales para detección de la CAS

Las pruebas formales que se realizan con mayor frecuencia para diagnosticar la CAS son:

La Evaluación de la Praxis del Habla de Kaufman (KSPT por su sigla en inglés)

El Perfil de Apraxia (en inglés, The Apraxia Profile)

La Evaluación de la Producción Motora

Verbal Infantil (VMPAC por su sigla en inglés)

Basándose en banderas rojas en el expediente del caso, en las características del habla, los reportes de los padres, la evaluación motora oral y las pruebas formales e informales, el SLP puede determinar si su hijo muestra patrones de la CAS. ¿Qué tipos de programas de tratamiento existen para la CAS? Al identificar la CAS en los niños con síndrome de Down, los métodos apropiados de tratamiento podrán ayudar al niño a desarrollar el habla. La terapia deberá ser realizada con frecuencia y habrá un programa de práctica en el hogar. Su hijo necesitará de mucha práctica para hacer sonidos, pero esto puede realizarse como parte de las actividades de juego, canto y las actividades diarias. La diferencia básica es que la

terapia de la CAS se concentra en la duración y en la complejidad de las combinaciones de sonidos mientras que la terapia tradicional lo hace en los sonidos individuales de un sonido mediante una aproximación de sonidos.

El tratamiento de la CAS

Progresa desde la enseñanza a su hijo de los movimientos individuales del habla (una combinación de consonante y vocal) hasta las secuencias de movimientos, de las más cortas a las más largas, de las más sencillas a las más complejas. Enfoques motores orales (practicar los movimientos para los sonidos del habla) Enfoques fonémicos y de articulación (enseñar a su hijo cómo hacer sonidos y combinar los sonidos en sílabas) Enfoques con indicadores de ayuda Ayudas visuales (proporcionar una seña manual que su hijo pueda ver) (Cued Speech) Ayudas visuales y táctiles (por ejemplo, las vocales de la tortuga de Strode y Chamberlain)

Ayudas físicas (PROMPT), en las que el terapeuta toca el área facial donde se realiza el sonido Enfoques multimodales o de comunicación total, por ejemplo, utilizar las palabras además de las señas y los indicadores, para utilizar las señas en la enseñanza delhabla y del lenguaje

Enfoques prosódicos (terapia de entonación melódica) En los que se utilizan el canto y el ritmo para ayudar al niño a aprender las combinaciones de sonidos Enfoques de modelación que arman y desarman palabras (por ejemplo, el equipo de tratamiento de praxis de Kaufman), descomponer las palabras a un nivel de complejidad que su hijo pueda pronunciar, moviendo inmediatamente la palabra a un uso de vocabulario expresivo funcional y luego armando la palabra mediante los procedimientos de modelación. Por ejemplo, su hijo puede decir ‘na’, pero no puede decir ‘banana’. Usted le enseñará al niño ‘banana’ muchas veces, haciéndolo decir ‘na’ y luego ir construyendo a ‘nana’ y finalmente a ‘banana’. Si su nombre es Jordán, el podría comenzar diciendo /da/ cuando da su nombre, luego construyendo a /odá/, luego odán, luego ordan y luego Jordán.

DISPRAXIA

Se refiere

a

la

falta de organización del

movimiento. Como

en

la

Apraxia, el niño puede ser de inteligencia normal y no tener ninguna

lesión cerebral. Puede intervenir diferentes trastornos; resaltan los

trastornos

motores

o

visuales

y

los

trastornos

afectivos

o

de

comportamiento.

 

Detección Los niños dispraxicos son incapaces de ordenar un movimiento

en

relación con su propio cuerpo, de la misma forma que no pueden adaptar sus movimientos a un objeto exterior Esta impotencia es debida al mal conocimiento del propio cuerpo, del espacio interior y del exterior En la escuela el campo de dificultad aparecerá en su mala ubicación y uso de su lugar de trabajo y sus materiales (mal manejo del cuaderno, lápiz, goma, pizarrón, etc) En las clases de educación física y en los juegos del pato

Diagnóstico

Se realiza dentro del campo neurológico y motor

Tratamiento

El trabajo de reeducación es específicamente psicomotor, con la finalidad de reorganizar el esquema corporal y mejorar el uso del espacio. Dentro del ámbito escolar se puede utilizar material de recuperación para la apraxia

LA ECOLALIA

Es un fenómeno que presentan los enfermos de autismo, síndrome de Tourette y otras enfermedades psicológicas que hace que el enfermo repita las últimas palabras o sílabas que escucha. En algunos casos, el enfermo está intentando comunicarse, pero en otros puede ser una simple repetición sin sentido. A menudo, la ecolalia se considera un signo muy significativo de comunicación verbal, especialmente para los que tratan con personas autistas. Sin embargo, este hecho debe analizarse cuidadosamente. Si se puede demostrar que la persona autista no sólo repite palabras sin sentido, entonces puede verse la ecolalia como una señal de comunicación auténtica.

¿Qué tipos de ecolalia existen?

La ecolalia se presenta en dos formas diferentes.

Ecolalia inmediata

Es donde el enfermo responde, con una pausa muy pequeña, a la última

palabra o palabras que se han dicho.

Ecolalia retardada

Es justo lo que el nombre parece indicar. Aunque no está establecido en que punto la ecolalia pasa de ser inmediata a retardada, si la repetición se produce más de 30 segundos después, es casi seguro que se trata de un caso de ecolalia retardada. En la mayoría de los casos, un enfermo de

ecolalia retardada puede tardar horas, días o incluso meses en repetir las últimas palabras que haya oído. En muchos casos, la persona autista puede estar repitiendo algo escuchado de sus padres u oído en la radio o la televisión.

¿Cómo se trata la ecolalia?

Actualmente, no hay cura para la ecolalia, aunque el tratamiento del problema subyacente puede ayudar a reducir los casos de ecolalia. Por ejemplo, si el medicamento se administra a un individuo con una enfermedad psicopática que tiene como resultado la ecolalia, la ecolalia puede ser uno de los síntomas tratados también. En casi todos los casos, la ecolalia no es vista como una enfermedad mental independiente, sino conectada a otra enfermedad.

¿Cómo comunicarse con un enfermo de ecolalia?

A menudo, si se insiste lo suficiente, se pueden aclarar todos los malentendidos, pero si el individuo se molesta, se debe dejar de insistir. Es importante no descartar todos los casos de ecolalia como comunicación sin sentido. En caso de haber dudas, hay que pedir una aclaración. Pongamos un ejemplo: se le pregunta a un paciente de ecolalia si quiere un perrito caliente o una hamburguesa y el enfermo responde “hamburguesa”. Para asegurarnos que realmente quiere una hamburguesa, repetiremos la pregunta al revés, preguntaremos si quiere una hamburguesa o un perrito caliente. Si sigue respondiendo

hamburguesa, podemos decir que realmente quiere una hamburguesa. En cambio, si la segunda vez responde “perrito caliente”, harán falta más preguntas para estar seguros de lo que quiere. Tratar con una persona autista o con cualquiera que muestre signos de ecolalia puede ser frustrante. Sin embargo, la clave está en no perder la paciencia. El enfermo no trata de hacer enfadar a nadie. El paciente simplemente hace lo que le resulta natural. A menudo, si se insiste lo suficiente, se pueden aclarar todos los malentendidos, pero si el individuo se molesta, se debe dejar de insistir. El objetivo del proceso es promover la comunicación e insistir hasta el punto de frustrar al enfermo no fomenta la comunicación, sino que lo desalienta a intentarlo

LATERALIDAD CRUZADA

Podemos definir la lateralidad como la consecuencia de la distribución de funciones que se establece entre los dos hemisferios cerebrales. De dicha distribución depende la utilización preferente de un lado o el otro del cuerpo (derecho o izquierdo) para ejecutar determinadas respuestas o acciones.

La lateralidad es una función compleja que se deriva de la organización binaria de nuestro Sistema Nervioso. De hecho, gran parte de nuestro

cuerpo se articula de forma doble: dos ojos, dos oídos, dos orejas, dos

pulmones, dos riñones, etc

Nuestro cerebro igualmente dispone de dos

... estructuras hemisféricas especializadas y que son las responsables de controlar todo el complejo sistema dual, integrando la diferente información sensorial, orientándonos en el espacio y el tiempo y, en definitiva, de interpretando eficientemente el mundo que nos rodea.

A su vez, los hemisferios presentan lateralización cortical, es decir, especialización en ciertas funciones cognitivas. Tradicionalmente se ha asociado el hemisferio izquierdo con la zona que procesa de forma verbal, lógica, secuencial. Por su parte el hemisferio derecho es más intuitivo, menos racional, global, creativo, más capaz con las relaciones espaciales y el procesamiento simultáneo de la información.

La asociación lateralidad-lateralización hemisférica sigue siendo muy controvertida debido a que, si bien, la sensibilidad corporal y la motricidad de las partes derecha e izquierda del cuerpo están directamente relacionadas con el hemisferio contralateral (el izquierdo controla la parte derecha del cuerpo y el derecho la parte izquierda corporal), no sucede lo mismo con la visión y la audición donde cada receptor envía información simultánea a ambos hemisferios. Además hay que contar con el cuerpo calloso que sirve de vía de conexión interhemisférica y, por tanto, facilita la comunicación entre ambos. Sea como fuere, no hay duda que una lateralidad bien establecida es un factor facilitador de los diferentes aprendizajes (a partir de los 4-5 años), siendo un factor de riesgo en caso contrario.

Tipos de dominancia y lateralidad

Normalmente se diferencian cuatro tipos de preferencia o dominancia:

Dominancia Manual

Preferencia o mayor facilidad para utilizar una de las manos (derecha o

izquierda) para ejecutar acciones como coger objetos o escribir.

Dominancia Podal

Nos indica el pie dominante para efectuar acciones como chutar una

pelota, mantenerse en pie con sólo una pierna, etc

Dominancia Ocular

Aunque los dos ojos son necesarios para configurar una imagen correcta,

hay uno que se prefiere para mirar por un catalejo o apuntar con una

carabina,

se

trata

del

ojo

dominante.

Dominancia Auditiva

Se refiere a la preferencia o tendencia a escuchar más por un oído que

por el otro, por ejemplo, al coger un auricular, un teléfono móvil.

Hablamos

de lateralidad

homogénea cuando

mano,

pie,

ojo

y

oído

ofrecen

una dominancia en el mismo lado ya sea en el lado derecho

(diestro)

o

izquierdo

(zurdo).

Estamos ante una lateralidad cruzada cuando existe una lateralidad distinta de la manual para pies, ojos u oídos (por ejemplo mano derecha dominante con dominio del ojo izquierdo). En estos casos también se

habla

de

“asimetría

 

funcional”.

La lateralidad cruzada mano-ojo, ha sido una de las más estudiadas y

con frecuencia es sinónimo de problemas en el aprendizaje, en especial

en

los

procesos

 

de

lectura

 

y

escritura.

En ocasiones

se

utiliza

el

concepto

de lateralidad

contrariada para

expresar

que

el

niño

ha

invertido

en algún

o

algunos miembros su

tendencia natural

(por ejemplo

niño

zurdo

que

se

le

ha

forzado

ha

aprendido

a

escribir

con

la

derecha).

Hay también otras posibilidades como la denominada lateralidad mixta que se utiliza para designar a aquellos individuos que presentan heterogeneidad en alguna o todas las lateralidades (p.e. algunas actividades se realizan con una mano y otras con la contraria), también el ambidextrismo que señala a aquellos sujetos que son igualmente hábiles con cualquiera de las dos partes del cuerpo (derecha-izquierda) para efectuar algunas actividades.

Su Desarrollo

Hasta los 4 o 5 años no tiene demasiada importancia conocer donde están la derecha y la izquierda. El niño va desarrollándose según su curso evolutivo y todavía resulta innecesario el conocimiento del espacio codificado según la coordenada derecha-izquierda. El espacio lo percibe el niño directamente. Las cosas empiezan a cambiar cuando se inicia el aprendizaje formal y en concreto el de la escritura y la lectura. Ahora el niño se va a encontrar con unos símbolos (letras y números) cuyas coordenadas espaciales y temporales le van a marcar su significado. El control, por tanto, de dichas coordenadas supone un paso previo fundamental para la comprensión de los mismos.

¿Qué determina la lateralidad?

Los factores que intervienen en una buena organización lateral son

muchos. A continuación se describen los más importantes:

La información genética. La influencia del entorno (medio cultural,

costumbres ...

).

La educación y aprendizaje recibido. En la construcción de la lateralidad, siempre que no haya factores patológicos, se ha constatado un predominio de un cierto determinismo genético. Así algunos estudios apuntan que la posibilidad de tener un hijo zurdo siendo ambos progenitores diestros es de un 9,5% aumentando esta cifra al 26% si ambos padres son zurdos.

También está probada la influencia de factores ambientales o sociales. En este sentido se apunta a que los niños ya desde muy pequeños suelen recibir los objetos dirigidos a la mano derecha por parte de los adultos. Además muchos de dichos objetos están hechos para ser manipulados por diestros.

Una de las actividades donde más se refleja la influencia social es en la escritura manuscrita. En las sociedades más conservadoras, en las que se prohíbe la escritura con la mano izquierda, el porcentaje de zurdos puede situarse en torno al 4 o 5%.

Porcentaje de zurdos en población adulta

 

Manos

Escritura Pies

Vista

Oído

Hombres

10,03

9,92

20,45

28,87

40,89

Mujeres

7,96

9,18

13,83

29,17

29,67

 

Los resultados de este estudio apuntan a una prevalencia de zurdos

manuales del 9-10% aproximadamente y no es siempre coincidente con la mano que se escribe. En la vista y el oído el porcentaje aumenta considerablemente. Una de las conclusiones a extraer es que la población adulta normal presenta frecuentemente una lateralidad

cruzada entre diferentes partes del cuerpo.

Lateralidad y Aprendizaje

Los niños que presentan una lateralidad homogénea ( mano, pie, ojo, oído dominantes en el mismo lado), tradicionalmente se ha creído que tienen una mejor disponibilidad para el aprendizaje al poder integrar de forma más eficaz la diversa información sensorial. Esto puede resultar