Está en la página 1de 15
P ARA QUE EL S OL V UELVA A C ALENTAR ∗ J ULIETA P

PARA QUE EL SOL VUELVA A CALENTAR

JULIETA PAREDES MUJERES CREANDO - ASAMBLEA FEMINISTA

PRIMERA PARTE

INTRODUCCIÓN

Mujeres Creando, un movimiento que siendo pequeño en número logró mover y conmover los cimientos patriarcales de una sociedad machista como la boliviana. Son muchos años de lucha, y en el camino recorrido hemos enfrentado diferentes momentos; sin duda el tiempo más duro fue al principio, descalificaciones de todo tipo nos cercaron el camino, violencia verbal, psicológica y afectiva estaban a la orden del día y ni qué decir de la violencia física y las amenazas.

aquí estamos, aquí seguimos, dándole dolores de cabeza al sistema y cada día para

nosotras es la celebración del placer y un rito a la vida. Para mí, Julieta, vivir sin esta vida es imposible ya. Si no fuera lo que soy -aymara feminista lesbiana- no sabría cómo hacer, ni por dónde empezar mis días. El sólo hecho de pensarme como una mujer aymara de barrio, calladita y sumisa a lo que diga mi entorno, lesbiana que a diario tendría que ocultar mi deseo y amor por las mujeres, sería un suplicio. El feminismo le dio a mi vida y a mi pensamiento alas de cóndor y cimas de montaña, elementos desde donde miro y entiendo mi tiempo, mi pueblo, mi historia.

No pudieron con nosotras

Si el feminismo fuera una palabra que sólo tuviera significado para las mujeres en el norte, y si feminismo fuera una acción inventada por ellas, entonces Mujeres Creando, creo yo, no sería feminista. Seguiríamos la raíz de lucha de las mujeres de nuestras tierras, que sin duda daría también hermosos frutos de conceptualizaciones y prácticas por la vida.

El lugar desde donde cualquier sujeto o sujeta habla, no sólo contextualiza el texto o el discurso, sino también es testimonio, evidencia de una praxis, es decir, de una práctica y teoría accionadas con objetivos sociales determinados, que en este caso es la lucha desde los sectores populares por transformar una sociedad de injusticias e infelicidad es. No considero que la construcción del discurso o de la teoría de un movimiento social se dé gracias a la "genialidad" de una persona, si bien reconozco los aportes individuales y las características personales presentes en la enunciación oral y escrita de un texto, siempre he defendido el carácter comunitario de la construcción de las ideas, por eso en este texto hablamos en un "nosotras", porque es fruto del caminar de un movimiento durante más de 15 años.

Es necesario también aclarar que desde abril 2002 Mujeres Creando tiene una división política en su seno que marca diferencias profundas en lo que consideramos es seguir construyendo movimiento feminista desde los Andes bolivianos. O sea que en la actualidad hay dos Mujeres Creando, y nosotras hablamos desde Mujeres Creando que está construyendo junto a otras hermanas feministas las Asambleas Feministas.

¿Quiénes somos?, ¿qué hacemos aquí, en este mundo?, ¿adónde vamos?, ¿qué hay después de la muerte?, ¿por qué nacimos con este cuerpo de mujeres? ¿Quiénes son los hombres? Son sólo algunas de las preguntas que han llevado a la humanidad (entendiendo por humanidad a mujeres y varones) a inventar formas de conocer, construir conocimientos, elaborar explicaciones que nos permitan entender lo que somos y lo que nos rodea, formas de explicar las experiencias de nuestros cuerpos, sus deseos y sus sueños.

La humanidad va bebiendo un gran número de ideas transmitidas por la historia y lo que ella relata. En su desarrollo, esas ideas derivan o se enlazan con otras. Vemos cómo el marxismo, por ejemplo, se enlazó con las ideas del socialismo utópico de Adam Schmit, y el fascismo y el nazismo con la filosofía de Nieztsche o Hegel. Algo en común tienen estas ideas, pensamientos y concepciones. Han salido fundamentalmente de cuerpos de hombres y figuran como cosas de hombres en la historia de los pensamientos y en la historia de los pueblos. Lo que no cuentan estas historias de hombres es que ha habido también mujeres colaborando con ellos en la construcción de ideas, mujeres que desde distintos lugares han aportado con ideas, sean éstas para bien de la humanidad o para su mal.

En: No pudieron con nosotras: El desafío del feminismo autónomo de Mujeres Creando. Elizabeth Monasterios (editora). La Paz, diciembre 2006

2

Es necesario remarcar que el sitio desde donde las mujeres hicieron su aporte fue desde las tareas de sobrevivencia del género humano, llamadas con desprecio labores domésticas pero reivindicado por las feministas como trabajo doméstico, sin el cual nadie sobreviviría. Los pensadores teman que comer todos los días, cambiarse de ropa o tener ropa limpia, teman que habitar espacios limpios, cuando se enfermaban alguien tenía que cuidar de ellos, etc. Esas tareas domésticas no eran las únicas, las mujeres además emprendían tareas de creación e investigación a la par que los hombres, aportando con ideas, discutiendo otras y reflexionando. Estos aportes de mujeres fueron tomados en cuenta en la construcción de las concepciones científicas, políticas, teológicas, filosóficas, económicas, etc. Lo que no fue tomado en cuenta fue- ron los nombres de esas mujeres, ellas ya no figuran en los documentos, libros o archivos, y tampoco sus aportes figuran como ideas o aportes de mujeres, sino que en lugar de ellas aparecen, en libros y documentos, sólo los nombres de los hombres. La Biblia es un ejemplo de ello.

Los libros, documentos y archivos han sido hechos para visibilizar las formas de ver de los grupos hegemónicos, han sido hechos también para preservar los intereses de los sectores hegemónicos de cada sociedad: sus formas de conocer, parámetros con los cuales interpretar, intereses que defender y privilegios que conservar. Mujeres que estuvieron al servicio de los varones de estos grupos dominantes no figuran o figuran muy poco en documentos oficiales. Imaginémonos dónde quedaron las mujeres que no pertenecían a estos grupos hegemónicos y que explícitamente se oponían a ellos. Entre estas mujeres se gestó el feminismo, entre estas mujeres surgió la rebeldía y sus oposiciones al patriarcado que poco a poco se establecía como sistema de dominación.

LA RELACIÓN ONTOLÓGICA Lo que las mujeres percibimos de nuestro cuerpo, de nuestras ideas, de nuestros deseo, es decir, nuestras percepciones, tienen una realidad de contemporaneidad que pasa por el cuerpo de cada mujer, que es la base material de su existencia, pero a la vez se relaciona con la contemporaneidad de mujeres de una época y sus percepciones sobre nosotras, esto hace lo que estamos llamando la relación ontológica de la mujer.

Cuando vamos a hablar de feminismo o cuando vamos a estudiar feminismo es imprescindible partir del cuerpo, o sea de nuestro cuerpo de mujeres, partir de las mujeres que somos hoy, desde nuestros cuerpos en sociedad y de lo que la sociedad simboliza en las relaciones de poder con respecto a los cuerpos de las mujeres. Los varones también podrán hacerlo y voy a repetir pedagógicamente lo mismo, para que no haya de partida ninguna duda o sospecha sobre el carácter humanizador del feminismo:

Cuando vamos a hablar de feminismo o cuando vamos a estudiar feminismo es imprescindible partir del cuerpo o sea de nuestro cuerpo de hombres, partir de los hombres que somos hoy, de nuestros cuerpos en sociedad y de lo que estos simbolizan en las relaciones de poder con respecto a los cuerpos de las mujeres.

Por supuesto que el feminismo denuncia el camino de relaciones injustas, no recíprocas y humillantes que corno mitad de la humanidad las mujeres recorremos desde hace unos cuantos miles de años. Digo que son "unos cuantos" en comparación con los millones de años de evolución e historia que cruzó la humanidad hasta ser lo que hoy somos. El feminismo no es una teoría más, es una teoría, una concepción, una cosmovisión, una filosofía, una política, que nace desde las mujeres más rebeldes ante el patriarcado. Esto lo trataremos más adelante, sólo quiero enunciar esta procedencia para que no se nos olvide que la base material de existencia de la que viene el feminismo somos las mujeres pensándonos y sintiéndonos a nosotras mismas y pensando y sintiendo a los otros, a las otras, y a la naturaleza también.

LA RELACIÓN FILOLÓGICA

Podríamos especular sobre cómo se da origen a la diferenciación sexual, hablar de que genéticamente los hombres tienen en sus cromosomas (xy) una parte de nosotras que es él (x) y nosotras no tenemos nada de ellos; o también que compartimos con ellos una mitad de identidad. Lo que ocupa nuestras reflexiones es más bien el continuum, entendido esto como devenir de las mujeres a través de la historia, las concepciones acerca de nosotras, lo que nosotras pensamos, queremos y planteamos, como devenir de las mujeres.

Las mujeres, en el mejor de los casos, somos reducidas a un problema o tema o cuestión. Arrinconadas a la fuerza y con mucha violencia, se pretende signamos sólo con lo doméstico privado y las derivaciones de esto en el ámbito social (las mujeres hacemos lo doméstico en nuestras casas y también debemos hacer lo doméstico en las oficinas o en los lugares de trabajo fuera de casa). No sólo hay una invisibilización del trabajo doméstico asignado cultural y sistemáticamente a las mujeres, sino también hay una negación de las propias necesidades básicas de todo y toda ser humano, como es el comer, el dormir, la limpieza, el descanso, el tiempo libre, la

3

crianza de las wawitas (niñas, niños), etc. Negación que conduce a la humanidad, a medida que transcurren los siglos, a encajonarse en el individualismo, en la amargura, en el egocentrismo, en la crueldad y en el escepticismo.

En el desarrollo de la concepción de la mujer, y con dominación y repetición de generación en generación, las mujeres recibimos el legado de ser mujeres como si siempre hubiéramos estado en relaciones de opresión, explotación, discriminación y violencia. Son grupos de mujeres de más edad respecto a las más jóvenes que van pasando los modelos de ser mujer cumpliendo así la voluntad del sistema de controlar nuestros cuerpos y privilegiar la de ellos. Las mujeres somos la mitad de todo y por lo tanto somos también responsables de lo que significa hoy ser mujer en el siglo XXI. Por eso el pensamiento madurado en el útero del feminismo constituye un pensamiento antisistémico que trae en sus manos profundidad, agudeza y humanidad. Si debajo de todo oprimido está una oprimida, el pensamiento de las mujeres rebeldes es lo que da sentido integral a las luchas sociales, si las mujeres somos la mitad de todo, las mujeres sabemos, conocemos y luchamos en todo lado y aportamos en todos los ámbito de las luchas sociales, pero además de saber aportar y luchar en todo espacio social, traemos prendidos a nuestros cuerpos y nuestras historias de vida el origen de todas las opresiones, explotaciones y violencias, que es la explotación y la exclusión de la mujer por parte de hombres patriarcales y machistas.

Entender y descubrir dónde se originan las concepciones que sobre nuestros cuerpos se han hecho, los intereses que los hicieron conceptualizarnos así, ubicar los privilegios que protegían o erigían, descubrir las complicidades de otras mujeres con estas concepciones y por supuesto recuperar la memoria invisibilizada, la historia invisibilizada, las concepciones negadas y reprimidas de mujeres que negaron siempre la estigmatización de sus cuerpos. Entender estas relaciones en medio de un sistema de poder patriarcal es lo que nosotras llamamos la relación filológica de las mujeres.

EL DEVENIR DEL FEMINISMO

El feminismo tiene un devenir gestado por las mujeres en todas las partes del planeta. Lo más conocido está

en las historias que relatan acerca de las mujeres rebeldes en Europa, cuando bajo el nombre de brujas eran perseguidas y quemadas por la "santa Inquisición. Eran mujeres sabias, conocedoras de la medicina para el cuerpo y sus secretos, prósperas artesanas que tenían un lugar dentro la economía feudal y cuyo defecto era no tener marido que las legitime. Las luchas por los derechos al voto, el derecho al divorcio, el derecho a la escuela y a un pago igual por igual trabajo, son algunos de los hitos que permanecen como testimonios de que las mujeres nunca estuvimos calladas ante la injusticia. Pero ¿será que sólo en Europa las mujeres tenían boca para denunciar?, ¿será que sólo a las europeas se les ocurrió rebelarse y luego nos heredaron su ejemplo y sus teorías? Nosotras partimos de otras concepciones que paso a paso iremos desglosando en este trabajo.

HISTORIAS DE CONTEMPORANEIDAD

Hay diversas teorías sobre el surgimiento de los y las primeras seres humanas, si bien es cierto que ya no podemos negar el hecho de que somos parte del proceso evolutivo de la naturaleza, todavía hay diversas teorías acerca de dónde aparecieron estos primeros seres, en qué lugar de la tierra. Hay por cierto investigaciones actuales de antropología y arqueología que nos dan cuenta de que seríamos todas y todos hijas

e hijos de África, que allí estarían los primeros vestigios de la humanidad y que con los distintos procesos de

acomodación que sufrió la tierra se desparramaron los primeros seres humanos por los diferentes continentes. No es tema aquí la evolución de la naturaleza, pero este preámbulo servirá para poder plantear lo que nosotras afirmamos respecto al surgimiento del feminismo.

Las relaciones de Europa y EEUU con Latinoamérica y con Bolivia en especial están condicionadas por el colonialismo, la dependencia y la dominación que estos países y culturas ejercen sobre nuestros pueblos. Este carácter colonial marca también la forma de relacionamos desde el sur con el norte. Dentro de nuestros pueblos existe la creencia, totalmente injusta, que el norte ejerció sobre nosotras y nosotros un hecho civilizatorio. Si bien ya hay voces contestatarias, especialmente desde los teóricos del indigenismo, la cosa todavía da para largo, ya que la dependencia económica tiene una influencia sustancial en la vida de las personas que viven en nuestro país.

Si en el contexto general hay esta sub-valoración de lo que somos como mujeres y hombres del sur, imagínense

las consecuencias que estas concepciones o prejuicios de subvaloración tienen en el estudio del feminismo. Esta es una de las razones para que sea común aquí en Bolivia que se piense que el feminismo ha sido inventado por gringas y que para bien o para mal ellas lo crearon y luego lo difunden por los países subdesarrollados, de manera que las mujeres se beneficien de él. O sea una especie de neocolonización desde

4

el feminismo. En el plano de los pensamientos y reflexiones, los hombres del sur, incluida Bolivia, se han esforzado por no aceptar el carácter colonial y colonizador del pensamiento en sus cabezas y han ido generando discursos, investigaciones y contra-argumentos para defender las propias maneras de pensar y reflexionar desde el sur. Los filósofos y teólogos de la liberación (Enrique Dusssel, Leonardo Boff, [on Sobrino, Gustavo Gutiérrez, Hugo Assman), los indigenismos, el realismo mágico en literatura (con Gabriel Carcía Márquez como el más conocido, pero este realismo mágico influyó también en otras expresiones del arte como el cine y la pintura), etc. son ejemplos de cómo los hombres de este continente fueron visibilizando su propia fuerza en el pensamiento y construcción de conocimiento desde el sur. Pero cuando hablamos de las mujeres no hay ese mismo tratamiento, se habla del feminismo como invención de las mujeres del norte, tomando como referente movimientos mundialmente conocidos como el período de los 70 y los movimientos por la liberación de la mujer en EEUU y Europa, ampliamente propagandizados por los medios de comunicación.

Nosotras hacemos otro análisis, pero para los fines de este trabajo daremos información sobre algunos pensamientos que nos parecen representativos del proceso del feminismo en EE.UU. y Europa. No se trata de analizar todo y a todas las escritoras de esos continentes sino de hacer un seguimiento de los planteamientos del feminismo de y en el norte y que de una u otra manera tienen sus consecuencias en las luchas de las mujeres en el sur.

FEMINISMO DE LA IGUALDAD Y FEMINISMO DE LA DIFERENCIA

En los años 70 se instaura en Europa y EE.UU. una discusión interesante respecto a cuáles deberían ser las propuestas y bases fundamentales para sustentar teóricamente la lucha de las mujeres. Las principales exponentes son Betty Friedan y Simone de Beauvoir. Ellas plantean una discusión por demás interesante: ¿es la mujer igual o diferente del hombre? Se ve claramente que el parámetro sobre el cual se ubica la discusión de las mujeres es el hombre. Recordemos además que estamos hablando básicamente de mujeres de clase media que constituyen la mayoría de sus sociedades, y que el hombre como parámetro es también el hombre de las clases medias o altas. Nos parece importante remarcar que ya de entrada estas feministas y sus discusiones sobre la identidad de las mujeres no asumen en su reflexión una toma de posición frente a los hombres empobrecidos de las clases medias o populares, como tampoco respecto a hombres y mujeres del sur.

El feminismo de la igualdad plantea que las mujeres somos iguales a los hombres y que deberíamos luchar por esa igualdad, demostrando que somos capaces de hacer todo lo que hacen ellos. Consecuencias de esta concepción son las de sumar mujeres por ejemplo a los ejércitos lo mismo que a la política. Es necesario decir que estas reflexiones parten de la buena intención de mostramos a las mujeres tan capaces de hacer cualquier tarea y así romper la distribución injusta de trabajos y lugares que las mujeres hemos soportado en nuestras sociedades. Lo que sucede es que en la aplicación política de estos conceptos y ante una ausencia de toma de posición por parte de estas mujeres ante el poder y las relaciones de poder, implícitamente se acepta el poder patriarcal y su ejercicio 'sobre la humanidad y sus pueblos. Así, en ese intento de igualamos a los hombres, queda abierta la puerta para sumar mujeres al sistema patriarcal.

El feminismo de la diferencia va por otro lado. Plantea una diferenciación esencial entre mujeres y hombres, por lo tanto las mujeres no somos iguales a los hombres y hay que trabajar como feministas, según ellas, evidenciando y demostrando esa diferencia. Hablar de la diferencia sería fundamental para esta corriente, ya que trata de hablamos de que los hombres, por ser hombres, han construido el patriarcado. Esto es una suerte de esencialismo que enfrenta a las mujeres a las complicidades en la construcción de este sistema de injusticias, como es el patriarcado.

LOS FEMINISMOS DESDE LAS CORRIENTES POLÍTICO-IDEOLÓGICAS

Dentro del movimiento de mujeres, el feminismo va tomando fuerza y es entonces que la política de los movimientos sociales y los partidos empiezan a sentir la fuerza de las mujeres. Desde dentro y desde fuera hay una presión al interior de los partidos para tomar una posición ante lo que las feministas empiezan a llamar la lucha por la liberación femenina. Y entonces las mujeres de partidos de izquierda como el Partido Socialista, el Partido Comunista, o el Partido Radical, tratan de que los planteamientos político-ideológicos presentes en las luchas sociales de obreros y trabajadores se “encuentren" con las exigencias que vienen de las mujeres. Por supuesto que desde dentro de los partidos estas mujeres critican el hecho de que el feminismo por sí sólo no pueda plantear una revolución de la sociedad y ven la necesidad de establecer alianzas con los trabajadores y otros movimientos sociales. Si bien podemos reconocer las críticas de falta de articulación con los movimientos sociales, hay que recordar que a éstos no les interesaban los problemas de las mujeres hasta que los movimientos feministas aparecieron con fuerza incontenible en el escenario social.

5

Las feministas, desde los partidos políticos, tratan al feminismo como una cuestión de mujeres. Por eso, aunque muy válido, su pensamiento es incompleto. Las mujeres necesitan de sus propios partidos o concepciones políticas (que fueron construidas por hombres) para darle a sus acciones el sentido revolucionario que buscan.

FEMINISMOS DE TEMÁTICAS

En los movimientos feministas del norte participaron infinidad de mujeres con distintas profesiones y ámbitos de lucha. En esta diversidad de ocupaciones e intereses, los años noventa nos sorprende con pequeños espacios de feministas y ya no con las grandes movilizaciones que en los 70 impactaban a la sociedad. El camino recorrido por los movimientos feministas da lugar a estos grupos de interés, o feminismos de temáticas, que trabajan específicamente con áreas del conocimiento o con temas específicos. Los feminismos de temáticas son los feminismos que van surgiendo en base a los intereses que tienen ciertas feministas. Se habla por ejemplo de antropólogas feministas, académicas feministas, teólogas feministas, filósofas feministas, abogadas feministas, etc.

Este proceso también se da en un contexto neoliberal, donde la especialización y la parcialización de los quehaceres humanos es una necesidad. Se da también debido a una parcialización de las luchas, que buscan sus reivindicaciones por separado. Es un fenómeno de parcialización de los movimientos. La especialización en las ciencias, si bien permite mayor profundidad, si no está ligada a una toma de posición en un contexto claramente determinado, conduce a formar parte del proceso que nos lleva a la globalización (al gobierno de las Transnacionales). El sistema nos mantiene lo más ocupados que se pueda en especialidades, en parcialidades, para que estemos separadas y separados unos de otros y así explotamos mejor.

SEGUNDA PARTE

LAS SABIDURÍAS DE LAS MUJERES LATINOAMERICANAS

Si es cierto que provenimos de un mismo origen animal con diferencias sexuales pero un mismo origen animal, es de suponer que desde siempre las mujeres hemos participado física e intelectualmente en el desarrollo de la humanidad. Si nos pensamos en las primeras etapas, cuando en la lucha por la supervivencia hombres y mujeres debían desarrollar los mismos atributos físicos para sobrevivir, es ilógico pensar que para salvar a una mujer de un depredador iba a venir un caballero cromagnón a rescatarla. Eso de que los hombres salvan a las mujeres es una construcción posterior. Las mujeres somos tan responsables como los hombres del desarrollo biológico de nuestro cuerpo, la construcción de conocimiento y la construcción de civilización.

La gestación, el alumbramiento y la crianza de las y los niños puso a las mujeres en un lugar especial, pero este lugar especial también generó construcción de conocimiento, por ejemplo la invención de la crianza y domesticación de animales, la siembra de alimentos, el manejo del fuego para la preparación de alimentos, la elaboración de la cerámica, la invención de los tejidos, la construcción de viviendas. El momento de la apropiación de los cuerpos de las mujeres y del trabajo de la comunidad por medio de la violencia de algunos hombres marca el inicio de la construcción de un patriarcado que cada vez se depura más en sus formas de dominación.

En toda cultura y en todas las historias y mitos de los pueblos se cuenta de mujeres rebeldes que se lanzan contra los hombres en defensa de sí mismas y de sus hijos e hijas. Una de estas leyendas (por cierto, para que algo se convierta en leyenda tiene que disponer de una base social) es el de las amazonas, que según se cuenta son mujeres guerreras muy fieras en el combate. Estas leyendas muestran que siempre nos hemos rebelado, que pese a los procesos de apropiación y dominación, las mujeres nos hemos rebelado. Las feministas somos seguidoras de esa corriente de mujeres libres que luchan por su libertad.

LOS FEMINISMOS DE LATINOAMÉRICA

En el contexto latinoamericano y boliviano el desarrollo del pensamiento feminista y sus organizaciones siguen, según nosotras, dos caminos. Ambos están invisibilizados, pero uno más invisibilizado que el otro. Uno de ellos es el de las mujeres relacionadas con los movimientos anticoloniales, liberales, posteriormente nacional- populistas y de izquierdas. El otro es el camino recorrido por las rebeldes que luchando en cada uno de estos movimientos reivindicativos, desarrollaron su propio pensamiento y denunciaron el machismo y el patriarcalismo de los hombres y mujeres de estos movimientos. Latinoamérica, por la colonización y, posteriormente por las corrientes de migración europea, recibe también a mujeres de este continente que

6

empiezan a desarrollar actividad política y sindical. Indudablemente, Latinoamérica y las ciudades latinoamericanas que comenzaban a gestase como metrópolis reviven el aporte de estas mujeres y sus hijas, que desde los movimientos anarquistas, por ejemplo, reflexionaron sobre su papel como trabajadoras y mujeres.

Las mujeres hemos participado en todos los espacios de lucha, tanto en la liberación de nuestros pueblos del dominio colonial de España, como en la constitución de las repúblicas. Pero una cosa era ser mujer de los sectores que aunque luchaban en contra de España no eran ni indígenas ni pobres. Estas mujeres tenían acceso a lecturas e información oral proveniente de los grandes centros de poder como Madrid, París o Ámsterdam. Cuando en los años 70 se la ola internacional de los movimientos de liberación de la mujer, son también las mujeres de las clases dominantes las que tienen acceso a las lecturas e información provenientes del primer mundo, y desde el contexto Latinoamericano van forjando un feminismo de clase muy ligado a los pensamientos de Europa. Queda sin desarrollo un feminismo propio desde estas tierras, con sus contradicciones y con sus aportes político-culturales tan ricos para la construcción de conocimiento.

Lo mismo que los movimientos de izquierda, que consumían teorías planteadas desde Alemania con el marxismo o Rusia con el leninismo, y luego los aportes de la escuela de Frankfurt, el existencialismo de Sartre,

el psicoanálisis de Freud, las mujeres de los sectores de colase media también tuvieron estas lecturas y estos

orígenes. Nosotras, desde el feminismo andino, queremos entender los procesos de estas mujeres con respecto al feminismo latinoamericano para criticar, pero también para entender luego las alianzas y pactos que estos sectores van a hacer en los años 90 con el neoliberalismo.

A finales de 1800 y principios de 1900, los movimientos por el voto femenino se incrementaron, eran tareas

que deberían cumplir los liberales frente a los conservadores. Los liberales de todo el continente tuvieron un gran apoyo en las mujeres, que a diferencia de la lucha anticolonial contra España, en la cual las mujeres participaron activamente pero sin tener sus propios planteamientos, en esta ocasión y por influjo de lo que estaba pasando en las grandes urbes mundiales, las mujeres dentro del liberalismo podían plantear algunas reivindicaciones. Incorporar a las mujeres al derecho a votar significó para los partidos liberales derrotar en elecciones a los conservadores y asumir el gobierno en diferentes países. Los conservadores querían mantener las bases feudales de la colonia en sus manos y no permitían que el capitalismo latinoamericano, con su necesidad de mano de obra en las fábricas, se desarrolle. Al partido liberal las mujeres le convenían como fuerza votante y como fuerza de trabajo también. En este período las mujeres feministas desarrollaron una fuerte campaña por el derecho a la educación, pero se trataba de una tarea pendiente respecto a la preparación de los sectores del pueblo, que luego ejercerían las tareas de obreros y obreras en las fábricas.

Con esto no queremos decir que estas feministas hicieron mal en luchar por su derecho a la educación, lo que estamos señalando es cómo el sistema patriarcal hace ciertas concesiones cuando va a sacar ventaja de las reivindicaciones que concede. Necesario es reflexionar lo que pasa cuando el sistema se come nuestras propias luchas y cómo desarrollar estrategias para que no fortalezcamos al enemigo. Pero mientras esto ocurre en países como Argentina, Brasil, Chile, México o Perú, en Bolivia el Liberalismo no es tan osado como sus pares en otros lugares del continente.

EL FEMINISMO EN BOLIVIA

Es hasta la insurrección de 1952, y con el nacionalismo populista del MNR, cuando las mujeres, al igual que los

indios, obtienen el derecho a votar, el derecho a la educación y también el derecho a divorcio por parte de las mujeres. Son fundamentalmente señoras de las clases dominantes las que manejan el discurso del feminismo

y son visibilizadas luego por el patriarcado del MNR corno historia. Pero otro es el recorrido que hacen

aquellas mujeres a quienes nos hemos referido como las no visibilizadas, las encubiertas, las ocultas a los ojos de las nuevas generaciones, pues traían) en sus propuestas reivindicaciones y formas de organizaciones que no serían tan fáciles de reciclar por el patriarcado boliviano. Estoy pensando en nuestras tatarabuelas, las indias rebeldes, y en nuestras abuelas las anarquistas. De ellas hablaremos más adelante, cuando expliquemos el feminismo desde los Andes.

Nos parece imprescindible tratar el tema de feminismo en Bolivia porque cuando Mujeres Creando aparece, prácticamente empieza de cero en los años 90. La generación de nuestras madres hizo un vacío de las luchas de las mujeres y desde las mujeres. La generación de los 70 y 80 rompió con lo que las abuelas anarquistas desarrollaron en los años 30, incluso hasta los 40 ellas tenían una organización autónoma. El MNR nefasto creó una imagen de mujeres populares cuyo modelo era María Barzola, una mujer de las minas, pero en la jerga

7

común y corriente del pueblo decir barzolas es sinónimo de maleantes, mujeres destinadas a Ser manejadas según las necesidades de caudillos y que fundamentalmente actúan como grupo de choque del MNR.

Nuestras madres, en las épocas de las dictaduras, se metieron en sus casas o en el mejor de los casos en los partidos de izquierda, donde como mujeres fueron botín sexual de los caudillos y destinadas a las tareas domésticas como servir café, hacer panfletos, cocer los carteles y otros servilismos, pero en la toma de decisiones y de posiciones políticas, ni qué hablar. Cuando hablamos de esta manera a veces las militantes de izquierda se enojan, pero aunque pueda sonar muy duro, los compañeros izquierdistas se comportaron como amos y señores de las mujeres de sus partidos y cuando algunas mujeres entraban a formar parte de estos espacios de dirección, ellas se comportaban como hombres; así de duras, pragmáticas y manipuladoras. La otra posibilidad era que te expulsaran por indisciplinada.

En la época de la UDP empezaron algunas mujeres a reunirse en organizaciones de puras mujeres como UMBO

o la Federación Democrática de Mujeres, que partieron separadas por orden de las disputas partidarias entre

trotskistas y UDPistas. El modelo de estas organizaciones eran las Madres de Plaza de Mayo, y entendían a las

Madres de Plaza de Mayo como madres al servicio de sus hijos, no ellas para ellas y por ellas, eran mujeres en función de otras y de otros. En realidad las Madres de Plaza de Mayo fueron más allá y plantearon desde ellas

la caída de la dictadura. Otra de las organizaciones con mucho peso e importancia fueron las Amas de Casa

mineras, que construyeron formas de intervención a pesar del machismo recalcitrante de la vanguardia del proletariado boliviano (estoy hablando de los mineros).

Nombrar el proceso de la Confederación de Mujeres Campesinas de Bolivia "Bartolina Sisa" es muy importante, porque es desde las campesinas aymaras desde donde surge un cuestionamiento al patriarcado andino respecto al mito del binomio chacha-warmi, mito con el que nos quieren hacer callar a las feministas cuando cuestionamos el machismo y patrialcalismo andino.

En nuestro país, los campesinos están organizados en sindicatos, luego la reunión de sindicatos de una región conforma la Federación de Campesinos, por ejemplo de La Paz. La reunión de las Federaciones de cada departamento conforma la Confederación Única de Campesinos de Bolivia, esta organización es de los hombres. Para las mujeres hay otra forma de organización, ellas sólo pueden llegar a constituirse como Federación, aunque su organización sea nacional, tienen que estar debajo la Confederación. Esto pasa en la actualidad, por eso cuando en los años 80 aparece la compañera Sabina Choquetijlla a la cabeza de una Confederación de Mujeres Campesinas de Bolivia "Bartolina Sisa", los hombres se hacen dar ataque surtido y comienzan una campaña de desprestigio y presión sobre las mujeres en las comunidades para que no se unan a esta Confederación de mujeres y se queden en Federación. Así es como funciona esa organización de mujeres en la actualidad.

Nuestras madres tenían un rechazo muy grande al feminismo, se corría la voz entre los izquierdistas que las feministas eran agentes de la CIA y que venían a separar a la clase obrera y que además eran unas degeneradas porque eran lesbianas. Como lesbiana que en aquella época empezaba a militar en la izquierda resulta que tenía terror siquiera nombrar la palabra feminismo, porque aquello significaba descubrirme entre "mis" compañeros y compañeras.

En esta etapa las mujeres de los 70, nuestras madres, no concreta ron y no construyeron un movimiento que claramente planteara la denuncia del patriarcado y del machismo tanto de la izquierda opositora como de la derecha dictatorial, por eso cuando irrumpe Mujeres Creando es un sacudón para la sociedad boliviana. Las ONG habían entrado dentro la sociedad con un discurso conciliador, con mucho miedo a decirse feministas en público, aunque algunas de ellas lo decían en los encuentros. Trataban más bien de plantearse como de la corriente de la "equidad de género".

Hay una fundamental diferencia entre las teorías de género del neoliberalismo y el feminismo. Un proceso iniciado con muy buenas perspectivas para las mujeres latinoamericanas y bolivianas, como es el proceso del feminismo, queda truncado por las decisiones políticas que asumen las ONG de inspiración feminista y que finalmente acaban siendo maquilladoras de las políticas neoliberales del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional.

UN FEMINISMO DESDE LOS ANDES

¿Por qué entonces somos feministas?

históricas tanto de la memoria larga como de la memoria corta de los pueblos y sus gentes.

Porque los significados de las palabras están ligados a las experiencias

Por eso en ese

8

camino de entender quiénes somos, hurgamos en la historia y encontramos una contemporaneidad de contestaciones y acciones políticas contra el sistema patriarcal por parte de las mujeres en nuestro continente también. Acciones triplemente invisibilizadas y casi destruidas, las trazas que dejaron nuestras tatarabuelas, hoy tan difíciles de encontrar.

Somos Feministas, porque feminismo para nosotras significa la resistencia, la lucha y la propuesta de cualquier mujer en cualquier parte del planeta ante el patriarcado depredador de todo lo que vive y lucha por vivir. Entonces, no hay fundadoras de esta acción histórica de las mujeres sino diferentes expresiones contemporáneas unas de otras (aunque la una no sepa de la otra) en otras partes del planeta y lugares en los que el patriarcado se haya iniciado.

Lo que sí hay es una etapa histórica en la que aparece el nombre de Feminismo signando un deseo de coordinar internacionalmente las diferentes expresiones de esta lucha heredada entre nuestras tatarabuelas. Que aparezca el nombre en un determinado idioma y un determinado lugar no niega la práctica anterior, acciones en otros lugares que dieron corno resultado nombres, conceptos y teorizaciones. Es esa vertiente de prácticas y acciones que hoy recogemos y hacemos nuestra raíz.

LAS RAÍCES DE NUESTRO FEMINISMO

El feminismo nuestro tiene plantada una de sus raíces, ya lo dijimos antes, en las mujeres rebeldes que desde antes de la colonia luchaban contra el patriarcado aymara, quechua e incaico. La otra raíz se enreda en las luchas de nuestras abuelas anarquistas que por los años 20 se organizaron en sindicatos autónomos como la FOL (Federación Obrera Local) y la FOF (Federación Obrera Femenina), tipo de organización que jamás la izquierda pudo superar en la claridad y autonomía de sus postulados. Una otra raíz indudablemente tiene que ver con la resistencia a las dictaduras asesinas que en la década de los 70 y 80 enfrentaron nuestras madres y hermanas rebeldes. Estas son las raíces que a mi juicio han nutrido la existencia de Mujeres Creando desde sus primeros años, y aquí se explica la lucidez que tuvimos para develar la patraña montada por el patriarcado neoliberal, que especialmente en los años 90 arremete en Latinoamérica con las redes de ONG que se ocupan de las mujeres. Indudablemente pudo haber habido buena voluntad en algunas de las mujeres integrantes de estas instituciones, lo cierto es que nosotras conocimos el accionar depredador, manipulador y destructivo de estos organismos.

EL NEOCOLONIALISMO ENTRE LAS MUJERES Y LA TECNOCRACIA DEL GÉNERO

Equivocadas están entonces nuestras amigas y hermanas en el norte occidental al creer que ellas inventaron la lucha feminista. Ellas inventaron su propia versión de la rebeldía mujeril ante el patriarcado. Nosotras tenemos la nuestra, heredada de nuestras abuelas, raíces propias de lo que hoy es nuestra lucha. Creer que desde el norte nos enseñan a "damos cuenta" del machismo en nuestras culturas es una prepotencia invisibilizadora y neocolonial, como prepotente, ignorante y racista es creer que el entorno de mujeres de la intelectualidad del norte occidentalista enseña al resto de las mujeres en el norte a descubrir el machismo en sus propias comunidades, barrios, etc.

Esta manera de mirarse a sí mismas de las feministas en el norte ha traído consecuencias en las relaciones norte-sur, con las llamadas "políticas de género", que fomentaron la institucionalización (entiéndase fosilización) del feminismo en el sur y la manipulación política desde las agencias de cooperación internacional que por supuesto están en el primer mundo. Otro de los problemas de esta visión es el maternalismo y la generación de roscas de mujeres en el sur que manipularon esta influencia a favor de las políticas neoliberales que tanta destrucción, hambre, corrupción y violencia han traído a nuestros pueblos, destruyendo las organizaciones del feminismo específicamente y de los movimientos de mujeres más contestatarias también.

¿Que no debe haber fondos, ni coordinación internacional para las mujeres?

que estoy diciendo es que el manejo de estos fondos y coordinaciones internacionales ha sido y sigue siendo neocolonial y dentro los fines neo liberales de incorporación de mujeres al sistema en los términos que el patriarcado actual necesita, o sea que las mujeres sean decoración y que jamás se atrevan a subvertirlo. Son las elecciones políticas que estas feministas hicieron las que las alejaron de la lucha contra el sistema patriarcal para empezar a reformarlo y maquillarlo con mujeres en los lugares de visibilidad del poder. Así entonces se convirtieron en tecnócratas del género, administrando desde el Estado y sus instituciones el reciclamiento del sistema patriarcal.

No, no es eso lo que digo. Lo

9

Las Mujeres Creando, en este estado de cosas, decidimos interpretar el momento que nos tocó vivir, y aunque tiempo saboteado por todos lados, puntada a puntada, estructuramos una teoría de nuestro accionar. Esto nos llevó a detectar tres elementos demostrativos de los errores políticos que cometieron estas mujeres:

a. la interpretación ideológica que hacen las tecnócratas del género del concepto de Patriarcado;

b. el hecho de depositar en el Estado, en sus leyes e instituciones, el encargo de solucionar las opresiones e injusticias que nos destruyen y violentan; y,

c. el recurso a una metodología de presión: no es el movimiento organizado, la movilización, la calle o la protesta lo que actúa, sino el lobby con los líderes de los partidos políticos.

TERCERA PARTE

EL PATRIARCADO

LA INTERPRETACIÓN IDEOLÓGICA DE PATRIARCADO DEL ENFOQUE DE GÉNERO

Responde a una concepción política ideológica, de clase y de raza, considerar al patriarcado sólo como la relación de poder que privilegia al hombre en detrimento de la mujer. Esta es una concepción que se maneja en la mayoría de los países de Latinoamérica y la consecuencia política ha sido que estas feministas o tecnócratas del género han centrado su accionar político en la premisa de que esta relación hay que equilibrada con la equidad de género, sin tocar las desigualdades y opresiones mujer- mujer o hombre-hombre, o las desigualdades y opresiones de clase y de raza.

Se ha bregado por implementar políticas públicas que suponen filosófica e ideológicamente que el hombre es el parámetro, entonces el hombre burgués tiene que tener equidad con la mujer burguesa, el hombre proletario con la mujer proletaria, el hombre campesino con la mujer campesina, etc. Resulta entonces que al patriarcado sólo hay que corregido y meter mujeres en su manejo como sistema para que la vida mejore. Mucha charlatanería y ningún resultado, lo cierto es que ni las mujeres de los sectores dominantes han conseguido esa igualdad que pregonaban, sólo hay que recordar el 30% de representación política en los

parlamentos, que solicitaron como gran cosa y que les significó callarles la boca de cualquier otro reclamo de

participación.

EL PATRIARCADO PARA NOSOTRAS

El patriarcado hoyes un sistema histórico de opresiones en el que las mujeres son oprimidas pero también son opresoras, aunque no de la misma manera que los hombres, porque encima de ellas siempre habrá un hombre opresor y por debajo de todo hombre oprimido hay una mujer oprimida y debajo de la mujer más oprimida no hay hombres.

Como sistema de dominación, el patriarcado se ha expresado de diferentes maneras en diferentes regiones del planeta. Al ser una expresión histórica, se ha ido acomodando a las conquistas de la humanidad que se rebelaba ante su poder (seguro social, 8 horas de trabajo, voto universal, escuela para todos y todas, reforma agraria, etc.), pero ha mantenido su estructura principal, que radica en permitir que con el molde de la opresión del hombre hacia la mujer se tejan diferentes significados de lo femenino y lo masculino y las correspondientes relaciones de poder y opresión entre ellos.

El patriarcado para nosotras es el sistema de opresión que, fundado gracias a la violencia y la invención semántica y simbólica del poder, se ha expresado en principio con la opresión, explotación y control de las mujeres. De ahí se genera un entramado histórico que ha ido incorporando diferencias como motivos de opresión, explotación y violencia. Es el caso de hombres de los pueblos indígenas, que son objeto de discriminación, pero a su vez la mujer indígena está mucho más explotada y discriminada y soporta el machismo y la discriminación del hombre indígena hacia ella. El patriarcado es un sistema de muerte, cuya memoria se reproduce y alimenta de la violencia y el poder.

Esta violencia-poder necesita de un orden social para reproducirse. Un orden social cuyos pilares son las instituciones, y entre ellas vimos que la más sólida es la familia patriarcal. Este orden social que se levanta sobre la violencia-poder, está construido a imagen y semejanza del hombre (entiéndase sujeto masculino) y en él se desarrolla una sociedad falocéntrica, egocéntrica y competitiva que produce en la persona inseguridad e incomunicación. El patriarcado como sistema tiene una función: oprimir y reprimir. Nuestros anhelos y creatividades son anulados por esta función opresora bajo un manto de armonía ficticia. Este orden-equilibrio, es funcional al patriarcado.

10

Planteamos que a través de una idealización-admiración, creamos héroes y caudillos que seguimos como al flautista de Hamelín. En este punto salió el tema de lo que estaba pasando en Bolivia con sus héroes y caudillos de izquierda y de derecha, de arriba y de abajo, y cómo la gente los sigue sin cuestionarlos, con la obediencia con que se sigue a un padre autoritario, muchas veces sin hacer un análisis político profundo y a costa de perder la vida. Educadas en esta lógica patriarcal de mantener el orden (que ya vimos es de violencia- poder-muerte), siempre estamos tratando de evitar el conflicto y lo socapamos bajo esa armonía ficticia. El miedo al caos, el miedo al cambio, se convierte en una traba que nos hace perder confianza en nosotras mismas, debilita nuestra sensibilidad y capacidad de percepción. Confundiendo nuestra intuición-certeza, nos imposibilita para nombramos y vamos siendo subsumidas por la lógica patriarcal.

Este sistema ha erigido una sociedad falocéntrica en la que el símbolo del poder es el falo, y sus ejemplos más evidentes son las armas, las bombas, los cohetes, las naves espaciales, edificios, etc. Estas son las formas evidentes y externas, las más perversas son el falocentrismo en nuestras vidas, la reproducción de las relaciones violentas, las jerarquías, el poder de quien se muestra fuerte entendiendo como fuerza los valores del macho, la urgencia de la humillación de otras personas.

EL SISTEMA SIEMPRE BUSCA RECICLARSE

El sistema patriarcal es un sistema que tiene una memoria de auto-reproducción. Esta memoria le permite conectarse con cada una de las personas y hechos sociales con el objetivo de reprimir o amedrentar con recuerdos que remiten a la memoria de la violencia y el poder. Este sistema patriarcal ha ido almacenando en su memoria una multiplicidad de métodos, las guerras, y en el horror de éstas, la satisfacción del vencedor y el dolor del vencido. Esta memoria ha acuñado las torturas, las corrupciones, las mezquindades, el oportunismo, la traición, las flojeras y las cobardías, el machismo y su capacidad de controlar a hombres y mujeres en roles injustos, el racismo para separar y discriminar a las personas. Sabe de los símbolos de las instituciones (como las religiones y sus iglesias) y cómo éstas ayudan a controlar el orden patriarcal, sabe de las leyes y sus juzgados, y cómo manejan los conceptos de justicia y libertad, sabe del símbolo de la violencia legitimada como son las instituciones policiales y militares, sabe de la izquierda, que patriarcal como es, va a venir a salvar al sistema cuando una cara del mismo se agote, estarán los machos y patriarcas izquierdistas jugando a que vamos para adelante cuando sólo se le pone un parche al sistema. Podríamos continuar enumerando los conocimientos y memorias acumuladas por el sistema, pero queremos dejarlo ahí.

Así como el patriarcado sabe de sus armas, sabe también de nosotras las rebeldes y cómo va triturando las vidas de las rebeldes a través de los años, ejerce poder y violencia y aísla e incomunica a quienes le enfrentan. El sistema necesita una lógica de comprensión y análisis, un orden social y una epistemología que acomode sus conocimientos, usos y rendimientos. Las formas de cómo actuar oportunamente, negociar y mover entre las personas sus miedos, sus alegrías, sus esperanzas, sus soledades y sus dolores.

EL ORDEN SOCIAL

Para sostener el orden social se ha popularizado, se ha puesto de moda en las mentes de las personas, una sociedad egocéntrica que degenera las reivindicaciones de los derechos individuales y los convierte en privilegios y falta de solidaridad. Otro elemento ordenador de este patriarcado es la competitividad. Todos y todas se pelean entre todos para ser mejor y ser mejor tiene parámetros de rendimiento que tienen que ver con el modelo de ser humano propuesto por el sistema, un ser humano egoísta, egocéntrico y de preparación especializada, sin una posibilidad de visión integral. La compasión por el otro o la otra no existe para este modelo de ser humano.

Este orden social estigmatiza, ve como malo el conflicto y a las personas que lo crean. Para fagocitarse a posibles conflictivas el sistema maneja otro término: el de "margen de discrepancias muy bien utilizado por la política democrática patriarcal. A esta "discrepancia" le llaman oposición, oposición que tiene la cancha marcada y el árbitro vendido.

Las y los conflictivos que no canalizamos nuestras demandas en la llamada oposición, no tenemos razón de existir, y como somos personas conflictivas hay que aplastamos, delincuentizarnos, encarcelamos, castigamos con la separatidad o aislarnos. En esto son igualmente represores y totalitarios quienes dicen estar en la oposición, como los que están en el gobierno. Para los de la oposición el problema es que no se canalicen las luchas vía ellos, que son los que tienen el permiso de oponerse y por eso también ellos y ellas nos joden.

Un orden social que tiene como otro de sus elementos la inseguridad, inseguridad en el trabajo, en el amor, en las calles, en las propias casas, inseguridad que genera como reacción el fortalecimiento de organismos de

11

represión que sea a nivel estatal como privado tienen en sus manos "proteger a los ciudadanos" de personas indeseables. Traducido significa lo mismo que en años de la dictadura, si te llevan presa algo malo habrás hecho, pensamiento que posibilitó la impunidad y la violación de los derechos huma- nos de miles de personas.

Este orden social muestra una cara de armonía ficticia, que es la cara de la doble moral, cuando en su interior es un avispero de gentes que viven la violencia de diferentes maneras, gente inconforme que se muerde los labios de impotencia pero sonríe para las cámaras.

EL PATRIARCADO DESDE EL ESTADO

Depositar en el Estado, en sus leyes e instituciones, el encargo de solucionar las opresiones e injusticias que nos destruyen y violentan es una elección política. Es también una elección política y de clase pensar que el Estado, en un país empobrecido como Bolivia, va a solucionar algún problema, creo como feminista anarquista que en países enriquecidos tampoco, pero el manejo de grandes recursos en estos países ricos es privilegiado.

El Estado es el gendarme encargado de cuidar los privilegios de las oligarquías y grupos de poder, sólo mujeres que forman parte o esperan formar parte del poder y obtener privilegios de él pueden esperar que el Estado las favorezca. La mayoría de las mujeres no estamos en ese lugar. Si en los países del norte los Estados hicieron concesiones a sus mujeres es porque nos roban los frutos de nuestro trabajo a través del intercambio desigual entre las economías de los países, es con ese dinero que ciertas conquistas sociales se conservan en el norte. No analizar y reconocer esto es una actitud esquizofrénica por parte de los movimientos sociales en el norte enriquecido.

Grave error el de las Oenegenistas y las tecnócratas del género de los partidos que confiaron en el Estado

boliviano liberal, ya que salieron trasquiladas y tuvieron que conformarse con las migajas que les quisieron dar:

30% de representación en la política tradicional y diciendo que eso era participación política.

"Derechos reproductivos" a medias y ni hablar de la despenalización del aborto o las opciones sexuales.

Ley contra la violencia intrafamiliar y no ley contra la violencia a la mujer, como si el problema social que enfrentamos con la violencia doméstica fuera igual para varones y para mujeres.

Estos son algunos de los ejemplos de las migajas que el sistema les dio a estas mujeres. Lo grave es que dicen que es para todas las mujeres, porque supuestamente -ellas serían nuestras representantes.

EL FEMINISMO CONTRA EL ESTADO

Partimos de un análisis anarquista del poder, es decir que no lo queremos. El empoderamiento de las mujeres es una posición de mujeres que quieren ser hombres. El mito del poder tiene dos ramas y simbolizaciones muy comunes: que el poder está en el gobierno de turno o en el Estado, y que tomando el poder se cambia el sistema.

Nosotras consideramos que el poder está disperso en todas las relaciones de la sociedad y que en Bolivia el Estado ha sido la institución más representativa de las oligarquías, los sectores hegemónicos y los grupos de poder. Por eso NO luchamos para tener poder, porque el poder, al estar disperso en la sociedad, es una de las energías que mantiene cohesionado el sistema patriarcal, por eso luchamos contra el poder y no sólo en la expresión del gobierno y del Estado, por muy simbólicos que éstos sean, sino también aquel que recorre las relaciones entre las personas en su privado y en su público.

La metodología de presión (para las tecnócratas del género) no es el movimiento organizado, ni la movilización, la calle o la protesta, sino el lobby con los líderes de los partidos políticos e instituciones del Estado.

El neoliberalismo pretendió sepultar los métodos acuñados por los movimientos sociales en sus luchas contra las dictaduras. Tras una apariencia de postmodernidad de lucha contra lo vetusto empezaron las neoliberales a hablar de que por qué había que seguir con esos métodos tan anticuados, que había que modernizarse, y su modernidad había sido volver al viejo método de entre gallos y media noche, que quiere decir resolver las cosas en las roscas de siempre y en escenarios nada contaminados de presiones populares.

Como la mayoría de estas mujeres provenían de los sectores que se unieron ideológicamente al neoliberalismo, algunas se unieron a los partidos (sean de derecha como de izquierda) y otras encontraron un lugar en el negocio de las ONG. El escenario personal de ellas había cambiado, empezaron a ser parte de una clase media que usufructuaba los dineros de la cooperación internacional y los dineros que vía la democracia se otorgaba a los partidos políticos.

12

Ninguna lucha contra la opresión la vamos a ganar tomando el té y charlando. La historia de la humanidad nos muestra que las luchas se las gana con las manos, el corazón y la inteligencia, desde la presión de las calles, y eso es lo que las Mujeres Creando hicimos con las grafiteadas en las paredes de nuestras ciudades, las acciones feministas de denuncia y reflexión planteadas en las aceras y de cara a las y los transeúntes.

CÓMO QUISIMOS MOVERNOS LAS MUJERES CREANDO EN MEDIO DE ESTO

Por algún lado tiene que salir la bronca social, y para eso están los estallidos catárticos, sin objetivo, que explotan y luego se apagan. Son explosiones controladas, máximo lograrán erigir uno que otro nuevo caudillo

a quien le delegan el saber de qué hacer para no hacerse responsables de pensar por sí mismas y mismos las

salidas. Nosotros quisimos movernos de otra manera, perdiéndole miedo al conflicto social y también a los conflictos cotidianos al interior de la casa, con el padre, el marido, las/los hijos etc. Lo que sucede a menudo es

que en nuestra memoria está el cómo los patriarcas resuelven los conflictos: con violencia e imposición de un bando o del otro, y esto nos paraliza y no queremos actuar hacia fuera. Si nosotras no actuamos con otras maneras, los conflictos van a seguir resolviéndose como hasta ahora, violentamente. Y cuando decimos "nosotras" nos referimos a las feministas, no a las mujeres en general, porque recordemos que en estos conflictos hay mujeres machistas y patriarcales en medio y a ellas no les importa resolver las cosas con violencia.

Nosotras quisimos resolver los conflictos en ética, sabiendo que sana a la sociedad el surgimiento de conflictos, mucho más en una sociedad de mierda como es la que vivimos. Para ello es necesario analizar el antes, el durante y el después del conflicto, y verlo como un proceso que tiene que resolverse. También vimos cómo las mujeres tenemos miedo a las decisiones en medio del conflicto, miedo a perder afectos, a quedamos solas, miedo a los golpes, miedo al desempleo, miedo a construir un futuro desconocido sin dirección externa.

Quisimos hacer de nuestra respuesta política al patriarcado una práctica de reciprocidades entre nosotras y

una contundente irreverencia con lo establecido por los patriarcas de derecha y de izquierda, indígenas y curas, jueces y caudillos, en suma, su orden social y sus valores, y constituimos en organismos en permanente conflicto con esta sociedad y orgullosas de ser las conflictivas, porque sólo quien se ha sometido a la muerte y

podredumbre del sistema patriarcal

no es conflictiva.

LOS MOVIMIENTOS SOCIALES Y EL MOVIMIENTO SOCIAL FEMINISTA

Desde el Feminismo Autónomo hemos reconceptualizado lo que es un movimiento social para construir un movimiento social desde el feminismo, movimiento que integre desde las mujeres todas las luchas sociales, temas, reivindicaciones, necesidades, esperanzas y preocupaciones de la sociedad, que las integre para contenerlas en canastas o cestas donde no haya nada invisibilizado o de primer orden, donde todo sea importante, y por eso cada quien trabaje en la construcción de su identidad y su propuesta social.

CUARTA PARTE EL FEMINISMO EN LA ACTUALIDAD

LOS CONCEPTOS

Antes de entrar a tratar el tema de las organizaciones es imprescindible aclarar conceptos que luego nos van a servir para analizar las organizaciones de mujeres en la actualidad. Son conceptos y también afirmaciones respecto a cómo el sistema actúa sobre nosotras y cómo nosotras podemos ser cómplices internalizando esos mandatos del sistema en nuestras luchas.

LA COMUNIDAD

Nace una crítica a la familia patriarcal, que no es únicamente la familia occidental, sino también las "familias" patriarcales de nuestros pueblos originarios. Desde las experiencias de nuestros cuerpos de mujeres expuestos

a las violencias, represiones y adaptaciones que el sistema busca a través de normarnos en las familias, las

feministas proponemos y vivimos la comunidad feminista como el núcleo de la organización del movimiento social y lo que es más importante para nuestra vida, que al fin de cuentas es efímera, realizar aquí y ahora la utopía por la que luchamos.

13

LAS FRONTERAS

Las fronteras no son lo mismo que las identidades o los límites. Mientras estos últimos nos ayudan a definimos, elegir, optar, autoafirmamos, y encontrar pares o cómplices, las fronteras nos dividen, nos parcializan, nos diseccionan, nos definen desde afuera y nos reprimen. Y esto es válido también en los ámbitos del conocimiento, los afectos, las culturas, los movimientos, la sexualidad, el arte, los pueblos y las naciones.

Nos oponemos a cualquier tipo de fronteras, éstas expresan la violencia de la división artificial del espacio cuando la tierra es una continuidad de Pachamama, Agua y Aire. Otra cosa son los límites y las identidades, que tampoco son eternas e inamovibles, los límites y las identidades nos ayudan a construir afinidades que nos permiten desarrollar nuestra vida, pensamiento, luchas y sueños de futuro con confianza, comodidad (no comodismos), solidaridad, con compañía, hermandad, energía y claridad.

LOS CUERPOS

Hombre o mujer existe por medio de un cuerpo y el cuerpo es la sede de los proyectos de la vida, el cuerpo cuyo límite e identidad es la piel, expresa el desarrollo de su vida en relación a otra a otras y a la naturaleza y las cosas que rodean el cuerpo. Pero la piel también es el lugar donde se recibe las agresiones, descalificaciones, estigmatizaciones, es la sede de la mierda que nos tiran y que a veces nos la tragamos.

A través de la piel y los sentidos, mujeres y hombres nombramos cada momento, afecto, persona o cosa con la

que nos relacionamos, permanentemente estamos dando significado a lo que nos pasa. Hemos elegido las feministas hacer política desde nuestros cuerpos, por eso la academia si bien nos interesa no nos determina, hay muchas cosas que aprender, nombrar, relacionar en conceptualizaciones y construcción de teorías, en este caso la construcción de teorías que nos permitan acabar con la injusticia, la opresión, la explotación, la exclusión y la discriminación hacia toda y todo ser humano, repito TODO Y TODA SER HUMANA.

LOS LENGUAJES

Finalmente hablaremos de la comunicación y la asignación de sentido a través de lo que decimos, nombramos

y proponemos, en suma el discurso que comunicamos y que elaboramos en todo campo de nuestras luchas y construcciones.

En la lógica patriarcal están instituidos discursos y maneras de decir que reafirman su credibilidad, en la ilógica nuestra cada ser humana y humano puede crear su propio discurso porque sólo así podrá explicarse al otro o a la otra; el código de entendimiento lo daremos en el respeto y la necesidad de entender a la otra y al otro tratando de no signar a priori, por eso la creación de los lenguajes del cuerpo, las intuiciones, las percepciones

y las explicaciones, son prioritarias a las definiciones y catalogaciones.

En la construcción de nuestro movimiento hemos irrumpido con canciones, colores y temas que los patriarcas no consideraban político, y desde ahí hemos abierto una brecha para que nuestra política desde el feminismo dé sentido en principio a nuestras vidas y poco a poco a más mujeres y también compañeros varones. No sólo se trata de cambiar el color azul por el rosa o el artículo "él" por "la", o el cuadrado por el redondo, estamos hablando de la construcción de jerarquías en el lenguaje y en el discurso, de las descalificaciones, de la apropiación de la verdad, de la manipulación de lo que es real y lo que es ficción, del autoritarismo, del insulto, de los órdenes y las formas impuestas.

LAS ORGANIZACIONES DE LAS MUJERES EN LA ACTUALIDAD

Fruto de las políticas neoliberales, algunas organizaciones se destruyeron y otras nacieron, algunas ya las hemos nombrado. Quiero dedicar estas últimas páginas a tratar el tema de las coordinaciones de las ONG, que insisten en arrebatar la representación de las mujeres. Son cuatro organizaciones que funcionan al calor de los proyectos, es decir funcionan bien cuando hay dinero para financiarlas. Me estoy refiriendo a La Coordinadora de la Mujer, la Plataforma de la Mujer, el AMUPEI (Articulación de Mujeres por la Equidad y la Igualdad) y el Foro Político de las Mujeres.

Paralelamente y con mayor inserción social están las mujeres de las juntas vecinales, las mujeres de la Federación de Mujeres de El Alto, y luego en cada espacio se van haciendo grupos de mujeres con diferentes intereses. Hemos ido recogiendo un elemento común en estos grupos, el hecho del miedo a hacer grupo con otras mujeres por temor a la envidia, por temor a las peleas y que son peleas que suelen hacer más daño que pelear con los hombres. Nos parece interesante continuar trabajando sobre estos miedos y estos problemas entre nosotras y creo yo que desde las políticas de género se ha ido trabajando en lo que son la promoción de liderazgo de las mujeres y empoderamiento de las mujeres, creemos que ahora todas quieren ser líderes, nadie

14

quiere ser base, es decir se ha trabajado con los mismos criterios patriarcales y jerárquicos de liderazgo, pero creemos que hay más elementos de discusión al respecto y que pueden nutrimos en nuestras relaciones de construcción de feminismo.

Es recurrente el tema de las peleas, pero también es evidente lo bien que nos sentimos entre mujeres al momento de discutir ideas y apoyamos en las luchas. Nos falta exorcizar el miedo al conflicto y afrontar las diferencias políticas como diferencias políticas y no como rencores personales, es necesaria la autonomía de pensamientos y de sentimientos, puedo querer mucho a alguien pero si no estoy de acuerdo con esa persona no quiere decir que la quiera menos. A continuación quiero mostrarles que ningún grupo o movimiento de mujeres o feminista está vacunado contra los deseos de poder y figuración de algunas.

LA CRISIS DE MUJERES CREANDO

Cuando miramos el panorama latinoamericano y recordamos a las mujeres que conocimos, los colectivos y grupos que conocimos, nos recorre a momentos el deseo de evaluar, porque hay un gran número de divisiones y a momentos está esta sensación de completa dispersión. Sería una pretensión mía ser una evaluadora de un proceso latinoamericano que no conozco en profundidad, así que mejor daré mi versión de lo mío, la crisis de las Mujeres Creando y la diferenciación en dos vertientes políticas diferentes desde abril del 2002.

Como lo dije antes, las crisis son valiosas, denotan movimiento, sin embargo lo más importante de una crisis es cómo se resuelve, eso es lo que permite evidenciar la madurez de un movimiento. La resolución de una crisis no siempre quiere decir que se mantenga un grupo unido, puede dividirse, pero lo que sí se puede hacer es respetar los acuerdos éticos compartidos. Lamentablemente, la crisis de Mujeres Creando no fue resuelta en términos éticos, por ejemplo el visibilizar las diferencias políticas, cosa que guardando las distancias y respetos mutuos hubiera enriquecido la acción y teorización de Mujeres Creando. Más bien una de las vertientes hasta el día de hoy quiere ocultar las diferencias para constituirse en las únicas Mujeres Creando, negando las diferencias y trabajando de cara a los medios de comunicación nacional e internacionalmente como si no hubiera división, como una manera de aprovechar políticamente el espacio abierto por todas. Estas otras compañeras no nos niegan tres veces antes que cante el gallo, nos niegan siempre que abren la boca. De todas maneras es nuestro pueblo y lo que hagamos en medio de las mujeres que gestan los cambios sociales, lo que nos dirá cada día si esta construcción de movimiento feminista está por buen camino o no, nuestro oído está atento y nuestra palabra pronta para aportar en esta etapa histórica para Bolivia.

Creo, como conclusión, que para que se dé un proceso no ético en cualquier grupo, no entra en juego de responsabilidad de una sola persona, es todo el grupo o movimiento corresponsable por callarse, por dejar hacer, por no discutir lo suficiente en su momento, por no parar los abusos a tiempo, por el miedo al conflicto.

LA ASAMBLEA FEMINISTA

Fruto del proceso de octubre y nuestra participación en las calles con las mujeres, hemos empezado a recoger las experiencias para enfrentar los desafíos que la historia nos propone ahora. Por eso aquello que fue una propuesta de crear un espacio más amplio que Mujeres Creando, espacio capaz de contener los sueños de las mujeres con propuestas propias y que toman posición ante el feminismo como corriente de pensamiento, se va perfilando poco a poco como una realidad y como una necesidad del momento. En octubre vimos la falta de una propuesta desde nuestros cuerpos de mujeres y la repetición de soluciones patriarcales que luego delegan en los señores de siempre y nos quedamos sin recoger los frutos de la lucha, hemos aprendido de nuestras historias en cada lugar y estamos dispuestas a generar un movimiento feminista capaz de subvertir nuestra sociedad y ser nosotras las dueñas de lo que producimos.

LAS OPCIONES SEXUALES

El feminismo es el primer movimiento que conceptualiza y politiza el tema de quienes no son heterosexuales. Al poner en cuestionamiento y denunciar la heterosexualidad impuesta y la heterosexualidad machista, se comienza a tejer la base para la defensa del derecho a la libre opción sexual, también plantea el derecho a decidir sobre el propio cuerpo y en este entendido es que se desarrolla todo un movimiento y una argumentación por el derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo y sobre el placer que queremos.

El movimiento lésbico feminista contribuye visiblemente a este proceso de oponerse a la obligatoriedad heterosexual, pero en los años 90, con el neoliberalismo, esta discusión queda truncada por la moda gay, la dilución de la discusión de los cuerpos, el poder y la heterosexualidad impuesta, para dar paso a la discusión de leyes y derechos civiles que ponen a la misma altura a los gays que a los heterosexuales obviamente en base al modelo del matrimonio heterosexual de clase media de los países del norte rico.

15

El neoliberalismo ha puesto dinero para que estos grupos de gays comiencen a trabajar en torno a leyes, derechos civiles y acepten el trabajo y el financiamiento para control del SIDA. Bolivia no es una excepción, también aquí se están desarrollando políticas de vaciamiento de contenido de las luchas de lesbianas y homosexuales, evitando así que las personas que no somos heterosexuales encontremos formas de luchar en alianzas con otros sectores en contra de un sistema patriarcal que oprime los cuerpos en el trabajo, en el placer, en la moda, en la comida, en las luchas, en las iglesias, etc.

La penetración de los movimientos fundamentalmente se dio a través de los grupos de hombres homosexuales, que fácilmente cayeron en la trampa de los financiamientos y el vaciamiento político de las luchas.

LA NUEVA MASCULINIDAD

Por la fuerza del feminismo, los compañeros hombres que están alrededor nuestro y los hombres de nuestras sociedades ven que las certezas con las que manejaban su cuerpo y el cuerpo de las mujeres ya no es más una certeza, al contrario, es una incerteza que a veces los asusta. Ante este asombro, los hombres comienzan a desarrollar sus estrategias de contestación, algunos repitiendo y profundizando su machismo y estallando en insultos, injurias y descalificaciones, otros tratando de leer e informarse y otros tratando de reunirse en grupos denominados de la nueva masculinidad.

Esta llamada nueva masculinidad tiene la tendencia a invisibilizar al feminismo. Copiando técnicas de trabajo sobre los cuerpos, estos grupos hablan de la nueva masculinidad colocándose ellos como víctimas y no analizando el patriarcado, la responsabilidad histórica que tienen los hombres en la construcción de este sistema de muerte y destrucción. Niegan estos 200 años de avance que tenemos las mujeres en la construcción de teoría y práctica feminista y no parten de un análisis del patriarcado desde su propio cuerpo. Por eso consideramos que no es una propuesta de cambio esto de la nueva masculinidad, sino una repetición de la misma lógica de apropiación -por parte de los hombres- de las construcciones de las mujeres para así dejar las cosas tal como están en una repetición de milenios.

Nosotras convocamos a los hombres a ser feministas y a construir junto a nosotras una teoría sobre sus cuerpos en el patriarcado, pero partiremos de lo ya avanzado, sin invisibilizar a mujeres que dedicaron su vida para dejar estas teorías y prácticas para la humanidad. Podemos construir uno al lado de la otra. ¿Por qué tanto miedo y tanta vergüenza de sumar fuerza al lado de pensamientos y teorías creadas por mujeres? ¿Acaso no estuvimos las mujeres apoyando y luchando junto a los hombres por teorías creadas por los hombres? Llegó otro momento en la historia y es tiempo de cambio, y sin miedo de nombrar a un hombre, lo

nombro a GALEANO en su decir: VUELA TORCIDA LA HUMANIDAD, PÁJARO DE UNA SOLA ALA.