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Universidad Andrés Bello

Escuela de Psicología
Campus Viña del Mar
Introducción al Psicoanálisis II

“Sexualidad Infantil, diferencias
entre los sexos”

Integrantes: Pilar Alarcón McLean
Asignatura: Introducción al Psicoanálisis II
Profesor: Manuel Coloma
Ayudante: Ulises Bernal
Fecha: 14 de Noviembre del 2012

Freud. C.C. Editorial Amorrortu Freud. Editorial Amorrortu . (1923) El Yo y el Ello. O. XIX. (1925) Algunas consecuencias psíquicas de la diferencia anatómica de los sexos. Editorial Amorrortu Freud. S. S. Vol. (1924) El sepultamiento del complejo de Edipo. XIX.Bibliografía: Freud.C. O. XIX. (1905) Tres ensayos sobre teoría sexual. Vol. O. Editorial Amorrortu. Vol. S. Vol. O.C. S. VII.

Podemos encontrar esto en el texto El Yo y el Ello. que culmina con el deseo de ser un varón. y en transcurso de sus obras va haciendo cambios en ella. 1925. pg. En el presente ensayo se abordaran los cambios que hace y la manera novedosa en que Freud desarrolla. para dar paso . donde por primera vez va a dar a conocer una pequeña diferencia. 1905. sin profundizar sobre la diferencia entre hombre y mujer y dice “cuando hemos indagado las primeras plasmaciones psíquicas de la vida sexual del niño. y más particularmente en el capítulo tres El Yo y el Súper-Yo (Ideal del Yo).” (Freud. sin hacer diferencias en el desarrollo de cada uno. en general tomamos por objeto al varoncito. que va a ser una sexualidad por separado o distinta entre hombres y mujeres. Al punto de que está dispuesta a reconocerla. Al respecto. o entre varones y niñas. Freud interioriza en sus obras las teorías sobre la sexualidad pero desde un sentido amplio. Va a ser aquí donde Freud comienza a hondar en la sexualidad infantil y se propone dar a conocer y explicar cómo se desarrolla. sobre las desigualdades que tendría el hombre y la mujer en su desarrollo sexual infantil. la sexualidad infantil. no incurre en tales rechazos cuando ve los genitales del varón con su conformación diversa. en el año 1923. 268). aunque no muy notoria. se puede ver que el autor habla que “el varoncito se aferra con energía a esta convicción. pg. va a ser también en esta obra. Esto también se puede ver manifestado en su obra Tres ensayos de teoría sexual. más profundamente en el segundo apartado o capítulo donde menciona la sexualidad infantil. la defiende obstinadamente frente a la contradicción que muy pronto la realidad le opone. pero exponiéndolo desde el punto de vista de ambos sexos como una mezcla. y la abandona solo tras serias luchas interiores (complejo de castración) (…) En cuanto a la niñita. 177) A partir de esta primera indagación y diferencia. Suponíamos que en el caso de la niña todo sería semejante” (Freud. En un principio.Sigmund Freud realizó un completo análisis sobre la sexualidad. Con respecto a esto. Freud empieza a realizar un análisis mucho más exhaustivo. para su época. y es presa de la envidia del pene. entre hombre y mujer al referirse al complejo de castración y envidia al pene. El apartado o capítulo recién mencionado comienza a demostrar un cambio paulatino y no muy profundizado. es más bien un bosquejo.

Posteriormente un elemento central para poder distinguir el hombre y la mujer. Y la mujer. el objeto de amor y comienza a ver al padre como rival. El complejo de Edipo también juega un papel fundamental. durante todo su desarrollo. El desenlace o sepultamiento será explicado a posteriori. y la otra. porque deposita todos sus deseos sexuales en la madre y es. En el varón el complejo de Edipo va a desarrollarse de forma más simple de alguna manera. La niña entra al Complejo de Edipo castrada y el niño va a salir de éste por la angustia de castración. La castración juega aquí un papel fundamental porque es el componente que cobra mayor relevancia a la hora de la diferencia en el curso del desarrollo sexual entre el niño y la niña. “la niñita se rehúsa a aceptar el hecho de su castración. pg. por lo tanto va a ser su primer objeto de amor. tiene una entrada muy distinta y un desarrollo mucho más complejo porque “en la niña. 1925. el complejo de Edipo es una formación secundaria” (Freud. que tiene su punto de arranque en el pecho materno” (Freud. 1924. 275) y porque su objeto de amor cambia a lo largo del desarrollo sexual infantil. va a ser la manera distinta que tienen de resolver el complejo de Edipo. Posteriormente (por la comparación con un niño o compañero de juego) se da cuenta de que es muy pequeño y se siente en desmedro o inferior y aquí cae víctima de la “envidia al pene” (esto explica los celos que se presentan en la mujer adulta). ambas conllevan la pérdida del pene. porque va a ser su desarrollo el que de por sentado la diferencia clara entre ambos sexos. la femenina. 184). puso fin a las dos posibilidades de satisfacción derivadas del complejo de Edipo. Después atraviesa una “etapa de masculinidad” donde se consuela por un tiempo con que a ella le va a crecer cuando sea más grande. como premisa” (pg. 1923. por su parte. de esta manera el autor (1924) menciona que “la intelección de que la mujer es castrada. la masculina en calidad de castigo. 268). pg. La niña. y se ve compelida a comportarse en lo . por su parte. 33). “la situación del complejo de Edipo es la primera estación que discernimos con seguridad en el varoncito” (pg.185). En efecto.después a otros textos que ahondan más en el tema como Algunas consecuencias psíquicas de la diferencia anatómica de los sexos o también El sepultamiento del complejo de Edipo . “El clítoris de la niña se comporta al comienzo en un todo como un pene” (Freud. Desde el punto de vista de la investidura de objeto se plantea que ambos sexos tienen un curso parecido en los primeros años de vida en que “en el caso del varón (…) desarrolla una investidura de objeto hacia la madre. en palabras de Freud (1925). también desarrollaría una investidura de objeto hacia la madre. pg. se afirma y acaricia la convicción de que empero posee un pene.

pg. como resultado de su imposibilidad interna” (pg. lo deja traslucir por su vasta ocupación manual en ellos. o de ambos progenitores. y después tiene que hacer la experiencia de que los adultos no están de acuerdo con ese obrar” (Freud. 1924.184).sucesivo como si fuera un varón” (Freud. Aquí tienen o deberían ser resignadas las investiduras de objeto y debieran ser reemplazadas por la identificación. 1924. como ya señalamos anteriormente. que quiere considerarse la amada predilecta del padre. 181). pg. Esto es uno de los modos en que la bisexualidad interviene en los destinos del complejo de Edipo” (Freud. el cual puede terminar en una identificación con el padre o con la madre (casos más numerosos). “la niña acepta la castración como un hecho consumado. Más adelante se explicará el desenlace de esta ecuación simbólica. forma ahí el núcleo del súper-yo” (pg. igual tanto para la niña como para el niño. generalmente esa “amenaza de castración” viene dada desde figuras femeninas. pg. 1924. “la autoridad del padre. podemos decir que Freud a lo largo de su obra va realizando cambios y exponiendo ideas nuevas. que considera a la madre como su propiedad. “La niñita. De este punto también podemos observar una diferencia entre hombre y mujer. Por todo lo anteriormente expuesto en el trabajo. Sigmund Freud (1924) va a explicar que el complejo de Edipo cae sepultado o sucumbe a la represión. se resigna el deseo de pene para reemplazarlo por un hijo y aquí toma al padre como objeto de amor. 182). Para finalizar. Aquí es donde ella entra de lleno al complejo de Edipo y en el cual realiza la ecuación simbólica de pene = hijo. de cierto modo. 181). saldría del complejo de Edipo por alguna desilusión por parte del padre. La salida que tendría el complejo de Edipo sería. sería por las decepciones. forzosamente tendrá que vivenciar alguna reprimenda de parte de él. “a raíz de las dolorosas desilusiones acontecidas” (pg. La niña. Hasta este punto no vemos diferencia entre mujer y hombre en el sepultamiento. 181). 1925. esto se refiere a que “cuando el niño ha volcado su interés a los genitales. mientras que el varoncito tiene miedo a la posibilidad de su consumación” (Freud. Más tarde se da cuenta que no puede competir contra él y cae en una etapa de resignación. o sea. y se verá arrojada de los cielos. 272). o cómo más adelante él en su obra explica “se iría al fundamento a raíz de su fracaso. 1923. 186). 34). pero la diferencia estaría en la “identificación” (que va a tener tanto la niña como el niño) y que parece depender “de la intensidad relativa de las dos disposiciones sexuales. pg. hace la experiencia de que ella le quita amor y cuidados para entregárselos al recién nacido” (Freud. por su parte. Una de estas . El varoncito. introyectada en el yo. pg.

es la evolución que tiene la sexualidad infantil. donde la diferencia más clara es que la mujer entra castrada al complejo de Edipo y el hombre sale de éste por la amenaza de castración. . donde va advirtiendo una diferencia en el desarrollo entre hombres y mujeres. Donde también podemos ver la diferenciación entre varón y niña es en el pleno desarrollo que realiza Freud del complejo de Edipo. partiendo por conceptos como “complejo de Edipo” y “complejo de castración”. donde hace la explicación y profundización de éste. dando puntos separados desde el momento de entrada hasta el momento de salida.