Está en la página 1de 6

Células gliales

Cada vez vamos conociendo mejor el importante papel que las células gliales desempeñan
en el complejo entramado nervioso. Además de modular la función de las neuronas,
decretan su supervivencia o muerte en determinadas circunstancias

E

l sistema nervioso consta de neuronas y células gliales o células
de glía. Desde el punto de vista fisiológico, corresponden a
las neuronas las funciones principales:
integran, procesan y transmiten los impulsos nerviosos, que son la base de las sensaciones, el pensamiento y la memoria.
Pero no podemos ya hablar del sistema nervioso sin mencionar las células
gliales. Cuantos intentos se han realizado de mantener neuronas aisladas
en placas de cultivo han fracasado; las
neuronas mueren a los pocos días de su
instalación in vitro, a menos que se añada al medio de cultivo un extracto procedente de células gliales. Esa exigencia
nos indica hasta qué punto importan esas
células minúsculas. Se sabe que, en el
cerebro, las células de glía pueden controlar la muerte o la supervivencia de las
neuronas; además, cumplen una función
clave en el desarrollo de diversas enfermedades neurológicas.
¿Qué son las células gliales? ¿Dónde
se alojan? ¿Cuántas hay? ¿Cuál es su relación con las neuronas? ¿Qué función
desempeñan en el sistema nervioso?
¿Dónde reside su poder de controlar que
las neuronas maduren, se desarrollen y
ejerzan su tarea? ¿En qué circunstancias
pueden inducir la muerte de las neuronas? Estas y otras son las preguntas que
a lo largo de los últimos 20 años algunos laboratorios han tratado de contestar, una vez reconocido que las células
en cuestión no se limitaban a constituir
elementos de relleno, con una función
estructural de mera ocupación de los
intersticios entre neuronas. A ese viejo
planteamiento responde el nombre que
recibieron a principios del siglo pasado,
cuando se demostró su existencia: “nerve
glue”, pegamento nervioso.
Desde diferentes aproximaciones experimentales nos vamos ahora percatando

Mente y cerebro 13/2005

de que las células gliales desempeñan tareas cruciales: controlan el establecimiento de las sinapsis, es decir, de los contactos
específicos neurona-neurona, a través de
los cuales se propagan los impulsos nerviosos; intervienen en el metabolismo de
neurotransmisores, moléculas liberadas
por las neuronas en los contactos sinápticos; regulan los procesos inmunitarios en
el tejido cerebral, e incluso determinan,
mediante la producción y secreción de diferentes moléculas, el estado fisiológico
de las neuronas.
A través de la síntesis de ciertas moléculas, las células gliales pueden promover
y desencadenar mecanismos de muerte
celular programada (apoptosis) en algunas poblaciones neuronales. Mediante la
producción de otras moléculas, pueden
favorecer la resistencia de las neuronas
frente a circunstancias adversas.
Por cada neurona, existen 10 células
gliales. Aproximadamente, el 50 % del
volumen del entramado nervioso corresponde a cuerpos celulares y ramas de las
células gliales. Pero no todas las células
de glía son iguales. En razón de su morfología, localización y función se distinguen
varios tipos. Si nos restringimos al sistema
nervioso central (cerebro, cerebelo y médula espinal), hablaremos de ependimocitos, oligodendrocitos, astrocitos y células
de microglía. Cada uno de estos tipos se
divide, a su vez, en varios subtipos.

ventrículos cerebrales y el canal de la
médula espinal. Actúan como una barrera entre dicho canal y el tejido nervioso;
permite el paso de unas moléculas y restringe el de otras.
Los ependimocitos protegen también
las neuronas mediante la degradación
de péptidos neuroactivos presentes en el
líquido cefalorraquídeo y cuya concentración podría afectar la función neuronal. Por otra parte, esas células de glía
intervienen en el secuestro de metales
pesados, que pueden causar un daño
oxidativo al sistema nervioso.

Oligodendrocitos
Compete a los oligodendrocitos fabricar
la mielina, vaina membranosa que envuelve al axón, o eje por donde circula el impulso nervioso de una neurona hasta otra.
La mielina posibilita la transmisión a gran
velocidad del impulso nervioso. En el sistema periférico de los vertebrados, las células de Schwann constituyen los componentes homólogos a los oligodendrocitos,

Ependimocitos
Los ependimocitos recubren las cavidades del cerebro y médula espinal. Estas
células gliales controlan la composición
del líquido cefalorraquídeo que llena los

1.

SUPERFICIE DE LOS EPENDIMOCITOS
observada en el microscopio electrónico
de barrido. Los penachos pilosos que se
aprecian son los cilios, estructuras que
utilizan estas células para mantener en
movimiento el líquido cefalorraquídeo.

BERNARDO CASTELLANO LOPEZ Y BERTA GONZALEZ DE MINGO

Bernardo Castellano López
y Berta González de Mingo

83

viajando a una velocidad superior a los 300 km por hora. La estimulación local del crecimiento axónico mediada por oligodendrocitos inmaduros podría. Los daños producidos por infecciones víricas o por compresión mecánica pueden ocasionar una grave desmielinización. microfotografía de un oligodendrocito. aunque conectadas con el área cerebral don- 3.BERNARDO CASTELLANO LOPEZ Y BERTA GONZALEZ DE MINGO BERNARDO CASTELLANO LOPEZ Y BERTA GONZALEZ DE MINGO 2. se observa. La agresión resultante contra la integridad del sistema nervioso puede traducirse en la muerte de una importante población de neuronas. pasando por la escasez de riego sanguíneo (proceso isquémico) o una grave patología neurológica. No sería descabellado pensar que. A la derecha. se está ahora investigando la posibilidad de introducir precursores de oligodendro- citos en las zonas desmielinizadas para estimular la regeneración axónica y la remielinización. se dispusiera de técnicas de trasplantes cerebrales combinadas que introdujeran precursores neuronales y precursores de oligodendrocitos para así posibilitar una terapia efectiva de reinervación y remielinización de circuitos deteriorados. Aunque los oligodendrocitos tratan de remielinizar los axones desmielinizados. por ejemplo. Pese a lo cual. que se traduce en disfunciones importantes del sistema nervioso. en un futuro no muy lejano. Estas proteínas promueven el desarrollo de los axones. no siempre lo consiguen. Ese mismo efecto puede inducirse con la respuesta del sistema inmunitario en las en- fermedades alérgicas o inflamatorias. La integridad del sistema nervioso puede resentirse por causas muy dispares. La presencia de mielina permite que el impulso nervioso que se genera en el cerebro se transmita hasta los músculos que controlan el movimiento del pie en un intervalo de tiempo ínfimo. en la enfermedad de esclerosis múltiple. BERNARDO CASTELLANO LOPEZ Y BERTA GONZALEZ DE MINGO pues forman la mielina de los axones que llegan hasta los músculos. estos axones pueden degenerar y la conexión entre las neuronas. Parkinson o corea de Huntington. LOS OLIGODENDROCITOS son células con escasas ramificaciones muy cortas (izquierda). A la larga. Se sabe que los oligodendrocitos jóvenes y sus células precursoras constituyen la fuente de factores de crecimiento nervioso. resultar decisiva para guiar los axones hacia sus objetivos. podremos apreciar la ingente cantidad de estas células y su morfología ramificada. La isquemia acostumbra asociarse al accidente cerebrovascular. CON UNA TINCION SELECTIVA de astrocitos. obtenida con un microscopio electrónico de transmisión. por una razón evidente: los oligodendrocitos fabrican moléculas inhibidoras del crecimiento axónico. 84 Mente y cerebro 13/2005 . cercanas o incluso alojadas en otras áreas cerebrales. A esa muerte neuronal inicial puede seguir una degeneración nerviosa secundaria de neuronas. Ejemplos arquetípicos de patologías neurológicas son la enfermedad de Alzheimer. desde una lesión traumática hasta la falta de oxígeno (proceso hipóxico). pues. No parece fácil regenerar los circuitos del sistema nervioso central dañados. perderse.

investigaciones nuestras. adendrítico. quizá de origen mesodérmico y tan extraño a las neuronas como a la glía. pero los efectos no mejoraban. método que durante más de 60 años fue el único disponible para estudiar ese tipo de célula glial: “. encontrarla. “Los magistrales estudios de Cajal sobre la neuroglía condujéronle a la demostración de que además de los tipos neuróglicos conocidos de antiguo. Todo había pasado ya ante mis ojos en fragmentos. aplicó la técnica del oro sublimado por él desarrollada y tiñó y diferenció una población de células con “forma de araña”. A principios del siglo pasado.” Con estas palabras el propio Río Hortega resumía en 1924. no eran tan demostrativas como yo quisiera. pero al recrearme emocionado en sus perfiles no discernía detalle que me fuera totalmente desconocido. “el tercer elemento”. algunos observaron. la microglía y la oligodendroglía. Vio Cajal que. Poco tiempo transcurrió hasta que se me presentaron las cosas con claridad meridiana. con las neuronas de rigor. en realidad. Una serie de sorpresas me estaban reservadas. a las que describimos con los nombres de microglía y oligodendroglía. un cuerpo celular mutilado. mas sin sorpresa. lo que venía presintiendo. que yo había reunido subjetivamente haciendo una recomposición ideal del tercer elemento muy semejante a la que acababa de surgir en completa integridad. además de neuronas y de astrocitos. células de microglía teñidas con la técnica del carbonato de plata amoniacal. histogénico y funcional. pero sí la gracia y belleza de los finísimos trazos celulares.Pío del Río Hortega. del Río relata su observación de la microglía merced a la aplicación de la técnica del carbonato de plata amoniacal. un conjunto heterogéneo de dos estirpes celulares diferentes.. Se las llamó neuroglía.” Mente y cerebro 13/2005 PIO DEL RIO HORTEGA (izquierda) con su microscopio. aunque convincentes para mí. a fin de obtener precozmente coloraciones neuróglicas. células carentes de axón. Se me habían revelado enteramente las células que yo había imaginado. pero éstas. a los corpúsculos apolares. cómo se formaban corpúsculos redondeados y alargados en virtud de cambios morfológicos graduales de pequeñas células ramificadas posiblemente en relación con el tercer elemento de Cajal. Los misteriosos ‘corpúsculos apo- 85 . respectivamente. pues. En su libro de memorias (El maestro y yo ). como una obsesión. descubridor de los oligodendrocitos y las células de microglía lares’ habían dejado de serlo en mis preparaciones. hallé con júbilo. con singular precisión. No me sorprendió. Al proponerme acelerar la fijación y el endurecimiento del tejido nervioso por medio del calor. Era ya evidente: no existían los supuestos corpúsculos apolares. Multiplicaba los ensayos variando incesantemente la técnica. Después de una gestación cerebral de algunos meses. Pío del Río Hortega descubriría que las células del “tercer elemento” cajaliano constituían. Mas. a saber. Cajal dio a esa variedad de células el nombre de tercer elemento. un brazo amputado y hecho pedazos. ¿Intervendría éste en la formación de las células en bastoncito y de los cuerpos granuloadiposos de tan discutido origen y cuyo conocimiento intrigaba tanto a Achúcarro? He aquí otra hipótesis que me amarraba. BERNARDO CASTELLANO LOPEZ Y BERTA GONZALEZ DE MINGO BERNARDO CASTELLANO LOPEZ Y BERTA GONZALEZ DE MINGO Hacia finales del siglo XIX y en preparaciones histológicas de cerebro obtenidas con la técnica de impregnación metálica. cuyos caracteres diferían absolutamente de la neuroglía protoplasmática y fibrosa... Allí estaban las pequeñas células del tercer elemento con sus sutiles brazos protoplásmicos. definiéndole como corpúsculo pequeño. efectuadas con técnica original.El carbonato de plata seguía prometiendo mucho pero no hacía efectivas sus promesas. persuadiéronnos pronto de que dicho tercer elemento estaba realmente integrado por dos especies de células sin parentesco alguno morfológico.. nacían con sus formas delicadas. Santiago Ramón y Cajal. una de sus más brillantes aportaciones realizadas a lo largo de los cinco años precedentes: el descubrimiento y caracterización de dos estirpes gliales. el entramado del tejido nervioso estaba constituido por un tercer tipo de células. existía en los centros nerviosos un género especial de corpúsculos intersticiales. las denominó “astrocitos”. Estudiando las reacciones inflamatorias producidas en los centros nerviosos por el nucleinato de sosa vi. A la derecha.

o células estrelladas. los capilares. A la izquierda. De forma coordinada.4. BERNARDO CASTELLANO LOPEZ Y BERTA GONZALEZ DE MINGO Estos dos tipos de células gliales han recabado la atención de los investigadores en los últimos años. presentan numerosas ramificaciones que envuelven a las neuronas y a los vasos sanguíneos que circulan por el entramado nervioso. no se ex- 86 BERNARDO CASTELLANO LOPEZ Y BERTA GONZALEZ DE MINGO de se produce la degeneración primaria. en estado normal. activan una serie de mecanismos moleculares que ponen en marcha algunos genes que. LAS CELULAS DE MICROGLIA. La progresión parece depender del grado de activación de algunas células gliales. Astrocitos y microglía reaccionan prestos cuando el sistema nervioso sufre algún tipo de perturbación. los astrocitos y la microglía desempeñan una función importante en la fisiología del sistema nervioso. una célula de microglía reactiva con un aspecto atemorizante. Los astrocitos. en verde. concretamente de los astrocitos y de las células de microglía. presan o lo hacen en baja proporción. según sea el estímulo desencadenante. antes bien. se ofrece una célula de microglía en condiciones de reposo en un cerebro normal. muy versátiles. en color verde también. En este caso se han teñido ambas poblaciones simultáneamente con una técnica inmunofluorescente. las células de microglía. cambian de forma cuando se activan. Astrocitos y células de microglía 5. Intervienen en el control del pH del medio extracelular y en la concentración del ion potasio y otros. una respuesta inmunitaria o un proceso regenerativo. a la derecha. Los astrocitos aparecen en color rojo. Ello no quiere decir que las células permanezcan inertes en condiciones normales. En cuanto esas células reciben el estímulo de alerta. La extensión del daño neuronal puede ir expandiéndose de un área cerebral a otra. BERNARDO CASTELLANO LOPEZ Y BERTA GONZALEZ DE MINGO ASTROCITOS Y CELULAS DE MICROGLIA cubren con sus ramas el espacio existente en el tejido nervioso. que se delatan por su forma de tubos alargados. puede iniciarse un proceso inflamatorio. una Mente y cerebro 13/2005 .

los astrocitos experimentan un progresivo aumento de tamaño. Se da por seguro que los monocitos sanguíneos (u otras células emparentadas con ellos) ingresan en el tejido nervioso y remplazan las células de microglía que desaparecen por muerte o por retorno al torrente sanguíneo. Durante decenios sólo se contaba con la técnica del carbonato de plata amoniacal. se hurtan a la observación microscópica. Destaca. Una vez activados. La barrera hematoencefálica impide el paso de determinadas sustancias desde la sangre hasta el interior del sistema nervioso. se multiplican y crean una población de células ameboides. merced a las cuales controlan los niveles extracelulares de neuromoduladores libe- BERNARDO CASTELLANO LOPEZ Y BERTA GONZALEZ DE MINGO De entre todas las células gliales. Esta lectina. Una vez en el interior del tejido nervioso. que algunos dudaron incluso de su existencia. desarrollada por Pío del Río Hortega. Neuronas. Durante muchos años la investigación se centró en el resto de las células gliales. muy prominentes en los astrocitos reactivos. 87 . neurotransmisores excitadores que. Cumplen entonces una función fagocítica: eliminan otras células muertas. pues éstas regulan la apoptosis (muerte celular programada) y el ciclo de división celular. si no se eliminaran. con ello. Tan olvidadas quedaron las células de microglía. Todo indica que las células de microglía desempeñan cierta función de recambio en el sistema nervioso adulto: se van sustituyendo por nuevas células. Esa hipertrofia astrocitaria débese al incremento citoplasmático de la proteína GFAP. por ejemplo) y sus nucleósidos defosforilados (adenosina). que les permite invadir los resquicios del cerebro. los capilares que irrigan el tejido nervioso tienen siempre a su alrededor una suerte de cubierta de prolongaciones astrocitarias que contribuye a tejer la barrera hematoencefálica. Así. En cambio. ambos procesos tienen que ver con el control de la neurodegeneración y el desarrollo de proliferación incontrolada que podría dar lugar a tumores cerebrales. astrocitos. Se mantienen siempre alerta. en particular. las de microglía se caracterizan por la dificultad que entraña su investigación. provocarían un estado permanente de excitación que terminaría por destruirlas. De entrada. harto más gratificadoras. las células de microglía provienen de unas células precursoras que se originan en la médula ósea (mesodérmicas) y se encuentran. gracias al avance de los métodos histoquímicos e inmunocitoquímicos. las células de microglía poseen enzimas en abundancia. CUANDO LAS CELULAS DE MICROGLIA alcanzan su máximo grado de reactividad se tornan células ameboides. Con otras palabras. lo que implica no sólo cambios morfológicos. causante del sida. oligodendrocitos y ependimocitos. esas células ramificadas pueden volver a adoptar una forma ameboide y desarrollar una actividad fagocítica. el dióxido de carbono y otros productos del metabolismo neuronal. una proteína con afinidad específica por azúcares que se encuentran en la membrana citoplasmática de las células de microglía y no en la membrana de otras células gliales. por lo tanto. permite identificar la estirpe de microglía. Participan también los astrocitos en la degradación del amoníaco. el virus de la inmunodeficiencia adquirida. Tienen por misión eliminar las neuronas que no llegan a ser funcionales y mueren. Muchas ramificaciones acaban sobre los vasos sanguíneos. proceden del ectodermo. Se trata de un fenómeno que reviste el máximo interés a la hora de entender la entrada de determinados patógenos en el cerebro: según se sospecha. sino también funcionales. por eso. Pero. Las células precursoras de la microglía invaden el sistema nervioso. la técnica de la lectina de tomate: un marcaje de las células de microglía con lectina extraída de Lycopersicum esculentum (tomatera). en parte. las células de microglía se tornan muy ramificadas. Se sabe todavía muy poco de la función que desarrollan las células de microglía en un cerebro normal. Las ramificaciones de estas células condicioMente y cerebro 13/2005 Cuando el sistema nervioso alcanza su madurez. Se ha debatido largamente el origen de estas células. rados por las neuronas: nucleótidos purinérgicos (ATP y ADP. podría servirse de monocitos sanguíneos como caballos de Troya para introducirse en el sistema nervioso. tras penetrar a través de la pared de los vasos sanguíneos.Células de microglía función clave para la transmisión de los impulsos nerviosos. Esta técnica de tinción ofrece magníficos resultados en manos expertas. Bajo ciertos estímulos fisiológicos. el control de los niveles extracelulares de purinas. la transmisión de los impulsos nerviosos se halla controlada. disponemos ya de técnicas de tinción específicas y reproducibles. así como para producir y liberar neurotransmisores al medio extracelular que pueden inhibir o potenciar a las neuronas. los astrocitos se muestran capacitados para responder a determinados neurotransmisores liberados por las neuronas. ni de neuronas. por la acción de los astrocitos. los astrocitos y la microglía sufren una rápida activación y se tornan células reactivas en el momento en que detectan una anomalía. los astrocitos protegen a las neuronas del efecto pernicioso que podrían ocasionarles el glutamato o el aspartato. Aunque la barrera se constituye con uniones intercelulares que existen entre las células endoteliales que forman la pared de los capilares. pero no se presta a la repetición del ensayo. que se organiza y forma unas estructuras filamentosas. nan la formación tridimensional de microentornos que delimitan la acción de los neurotransmisores. A diferencia del resto de los tipos celulares. dotadas de gran capacidad de movimiento. Colaboran en la recaptación y metabolismo de algunos neurotransmisores liberados por las neuronas en las sinapsis. Esta reactividad se evidencia en el microscopio: las células cambian de apariencia. En su membrana citoplasmática. Si por cualquier causa se produce un daño que implica muerte neuronal. eliminando los restos celulares originados. emparentadas con células sanguíneas (los monocitos. por ejemplo). Pero no cabe duda de que regulan la transmisión nerviosa. sabemos ahora. compete a los astrocitos regular el establecimiento de estas uniones intercelulares.

varían según las circunstancias. los astrocitos. es decir. Todo indica que el balance entre los productos neurotróficos y citotóxicos secretados por astrocitos y microglía determina. I. parecen desempeñar un papel primordial. menos regulares que en astrocitos. la muerte o la supervivencia de las neuronas que se encuentran alrededor de estas células. células que desarrollan una importante actividad fagocítica. 57-111. Cruz. dirigen el Servicio de Investigaciones Neurobiológicas BrainStain de la Universidad Autónoma de Barcelona. Elsevier. como es el óxido nítrico (un gas tóxico de fuerte poder Redes de investigación para el estudio de las células gliales La relevancia que han ido adquiriendo las células gliales en el área de la neurociencia en los últimos años se ha materializado en la creación de la Red Glial Española (RGE). aparecen al microscopio en forma de células estrelladas con gruesas prolongaciones. producidos por los astrocitos. Boston. BERNARDO CASTELLANO LOPEZ Y BERTA GONZALEZ DE MINGO TRIPLE MARCAJE INMUNOFLUORESCENTE en la región cerebral del hipocampo. al fomentar el restablecimiento de circuitos cerebrales dañados. Dalmau. Amsterdam. otras. las células de microglía y astroglía activa- das liberan moléculas cruciales. B. Unas ejercen efectos neuroprotectores. una vez activadas. La activación y reactividad de las células de microglía. Otras. por otra parte. cap. la principal fuente de radicales libres. Castellano y M. LES Y GLIAL CELL FUNCTION. 2000. J. Un primer fruto de esa labor se ha plasmado en la publicación de un libro monográfico sobre las células gliales titulado Understanding Glial Cells. constituyen una fuente de factores neurotróficos. Dirigido por B. BERNARDO CASTELLANO LOPEZ y BERTA GONZALEZ DE MINGO. en forma de células longilíneas o en forma de células con numerosas y finas prolongaciones. en último término. Kluwer Academic Publishers. Algunas de estas células gliales activadas se hallan capacitadas para sintetizar y liberar productos y factores que pueden provocar la muerte neuronal. en color verde. de proteasas (moléculas que degradan las proteínas) y de interleucinas inflamatorias (moléculas que potencian los procesos inflamatorios e inmunitarios). CÉLULAS GLIALES EN CONDICIONES NORMAPATOLÓGICAS. al que siguió Glial Cell Function. Nieto Sampedro. L. destructor). Nieto Sampedro. Durante los últimos 15 años se han dedicado al estudio de las células gliales en diferentes modelos experimentales. EDIMSA. englobando y destruyendo los restos celulares que encuentra a su paso. González en Neuropathology.6. Las células de microglía constituyen. Agrupa más de una veintena de laboratorios españoles. 3. B. Dirigido por B. págs. Bibliografía complementaria UNDERSTANDING GLIAL CELLS. las células de microglía adquieren una morfología ameboide y se comportan como macrófagos. M. la progresión de la degeneración cerebral asociada a ciertas enfermedades neurológicas. en la activación y reactividad de astrocitos y células de microglía se encuentra la clave de la evolución de los procesos neurodegenerativos. González y M. las células de microglía y los capilares sanguíneos. profesores del departamento de biología celular. En color azul. 88 Mente y cerebro 13/2005 . que evitan la muerte neuronal e intervienen en los procesos de reparación y regeneración del tejido nervioso. la manipulación de estas células para que sinteticen y liberen determinados factores neurotróficos permitiría promover la reparación de las áreas cerebrales interesadas. citotóxicos. Neuroprotección y citotoxicidad En razón del tipo de daño infligido y del alcance de la repercusión neuronal. Por otra parte. Las células de microglía reactiva adoptan diferentes morfologías. Castellano. Vela. Castellano. Por consiguiente. aparece una franja de núcleos neuronales. fisiología e inmunología. en cambio. En su estado de máxima reactividad. o al menos aminoren. El conocimiento de los mecanismos celulares implicados en la activación de astrocitos y células de microglía resulta imprescindible para establecer estrategias que eviten. las neurotrofinas y el factor de crecimiento de los fibroblastos (bFGF). en color rojo. 1998. Acarín Y B. 2004. Entre los factores neurotróficos. dirigido por F. Madrid.