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WIN ii JM il {Whee de PSICOLOGHA PROFUNDA, tits publican 2521 Nh La ead ane SSLMTE Rather Hornstein (comp dec ry ‘in rider 254. Gare, pdr gs sone mend deer 288. Colo Lagu Lac di de args 256. | Momsen, Laer 257. ML Sufowan, Laan Lar seminar de Faces Laan Toet929 258. -D. Nasi, Bap. Eom ‘pcr et pie 289. L erent, Beso er 2A Fler Es ona ‘Eagar spades 261. Bleger Pano om ‘ua 202] Dla, sabi y pe mia ‘ns 264 Mo, i i dog pate 265.5, Visa, Barro ma 268 Pyar ple spi ben 208. Schlenersn at no one i 270. G. Guile DW ae ‘st ben pao 271, R Rod, Taio de ‘a ears dese a7 S Ore, Vato 273. Bleicher, Ito sett 274. GMa, ecard 275. Nr Ferman (comp), T= ae tear te ‘shaver 216. Veg Es Semin 277.8. Galen Tac,” eine moat oe pmo a PPR LEN, Kaufumn, Suda ay tac stent se 279, S Ar de Spor, Tis We dele rc 280. Ehrman, Epos oo ‘Eel potty 281, Molla, Ps 9 mind 282.8 Pema, AY argon de Ta mabes 284. D.NalderyV Roget tie 284. MUA. Spvscou La poet ‘afi 285, C Melnan, Prom pln ena pan 26. Onin a mene on dal 287.8. Blicman La sonra ‘Hes tne 288 J. Cink ands» te it » 289, Tso, Howie yr 290, A ester Bt mio em anise la oceans del nae le ‘Aba Flesler| EI nifio en andlisis y las intervenciones del analista ” Buenos Aes» Bucslons « MEsico Disco de blr: Gastvo Most Frese, Alba Er nito on anssisy tas ierveniones de! anata -1* ed ‘Buenos Aves: Paid, 2011, 200 pp: 22x13 cm ISON $76-950-12.4290-4 1. Patcoanaiis. 2 Palcoandisi Infant 1 Tito (C00 150198 Remade eos oe derecho. Qua ieoamene poi in ate ‘cn ct de tes ed cop ns bw sce ab {bees epee ©2011 Alba Fler © 201 desde ln ctiiner x clan, ‘Edo Pde SAICE Independencin 1682/68, Buenos ites Argentina mai disson@areapufoncmar swoepadoargentna Sear ‘Queda hecho deprive qu preven I Ley 1.723 Impreso en Argevina Pe in Argentina Inpreso en MPS, Santiago el Estero 188, Gel, Pia. de Beas Aes si de 2011 “Tirade 5.500 semplares sun $50-12-42904 Indice Prstogo : < B 1. Las intervenciones del atalistevervennrnon 19 a a a 2% Laitenpey da 35 Las incervencones del anal y los empos dal jo 0 ‘Ties intervenciones en lo Red, 2 2. Las intervenciones del analista en la direceién, del cura... 2 _ a [Las entrevistaspreliminares: el nifio del Orroy la respuesta del syjeto Las pares: e mud de las entrevista ‘Transferencia y reitencias dels pares. = Ot Los nition as primeras entrevista nn 6 Linton del io y ka espesta del sje of Los tiempos y el cuerpo en la experiencia psicoanalitiea.. a Loc tcmposdl enero. ae Exuerpo actual. ~ 5 Respuesta y responsabilidad! en los empen del set: acting out y paste al acto. Un easo de mi experiencia Bl primer encuentro coe mt. 3. juego del sujeto y las intervenciones del analista.. roams: 10M El juogo: su faneidn diagndstie ccnsenn 103 Fl juego y los tiempos de la esceni 105 Exespacio del Otro y ta escena el sje 105 Algnssempas liga del fag ena. 107 eta mirada del Otro ala perspetca del sujet... 110 espacio deli yl cena de ae: as intercencnne del anata lanai yl cena lida Intervenciones sobre e juego. ‘and el ni 0 ace juego” oc Inercencionesem luego y fur del nag. Intersenir para proms jae. Intersenciones enter del age: desorenar el camps (el O90 Invercenir desde el jege Intrcencones pare lorem dl ogy. 4. dibujo en analisis y las intervenciones del analista ‘Los tiempos del dijo como tiempos del sujto yy del espacs By spac rely espacio viral els tempos del caja exquema spc. re {Sudo del epi: Real Simba magia Lostiempos del dibujo y las intervenciones del anal senses 150 EL dt del nero: impos da imagen 137 i y las intervenciones del (Cando y cdmo termina el andbsis de un io? Un amas que termina lao de Jar ‘Hsaber del fi: las “marquis” de Federico. 184 AL fin, wna mirada pera: el 0 de Soledad. Una lave pata eb fi enn Prélogo |. publicaein de un libro suele depararinevtablessor= ess muchas de ells referidas al extraioy fortuitosenti~ ‘umnhién el encuentro com el lector de nuestro escrito ofrece ‘yy lesaante atractivo, abierto a deseubrimientos inciertos ‘empersades. 'No menos marailloseysimultineo es encontramos con logue no dijimos, con lo que no sabiamos ain, con nuestro seo descomacido, Este iltimo encuentro, intimo y-agra- sicxdo, que impulsa a seguir, es el que da sentide a buscar news letras en las contadas palabras ce que disponemos. Hace ttes ato, a poco de haber publicado mi libro FI oon alii el lugar de la padres, na alumna me acer ‘us pregunta sobre lostiempos del dibujoylasintervencio~ ns del analista, titulo del seminario que en ese momento estaba dictando, Al decile que en mi ibro encontrarfa lu referencia sobre el asunto, me respond, para mi presa, que si todas las inquietudes estuvieran encerrad alli. Su mensaje rroduciéndome una fuerte impresén: la de sabe 20 de aos de experiencia, a pesar haber aleanzado a pergedar no pocas respuesta, los ac dies de mi clinica seguian resonando con sus contatie pos cotidianas y que, en los intersticios entre la teoria |a prictica continuaban promoviendo viejas e insist preguntas en las que abrevaban los estimlos para con har escribiendo, {Como fonnalizat las inervenciones del analista en analisis de un niio? Cuil es la funciin de las entrevisas pretiminares fos padres y con el nit 2Géimo intervenir con los pate Como y casino ineluitlos? :Qué lugar tiene para canals desu hijo? ¢Cusndo tomar 4 un no 0a un plber en andlisis? Qué funcion tiene el juego en el anliss de un nino? 2Ceimo leer el juego del nino y sobre qué aspectos de juego intervenir? -Cimo delimitareuindo habri que: ef juego que el nino propone y euindo es el anaisa qui propone un juego por su incite? Qué lee el analsta cuando los ninos dibujan? Cua es el fn del aniiss de un ni? En esta multiplicidad de interrogantes, recreados en los grupos de estudio que eoordino, en las supervisiones y ‘controls y con mis alumnos del seminario,encontr libro un hilo conductor, ovillando la madeja en torno al incervenciones del analista y ala direcein de la cura T aquel que haya decidido atender analiticamente el padecer dll sujetoen os tiempos de a infancia, mds atn i ha suas Jo su slevisin aos de experiencia, sabe que ambos temas jn cles: Uno se asienta en ladlirecci de la cura los incon Tos fines que sigen el psicoundiss cle nits el bir, complejo pero esencil versa sobre ls itervenciones sl anaist, tanto eon ls pares com con los nifios,verda- hts wsina de reales y autémicas probleméticas [La petsistencia de estas cuestiones en fa coidianeidad de Jn practicay la eonviceién de no haber agotado su explora- ‘ion sliientaron avi entusiasmo por reeorreras, alo cual hy atadido ef condimento de la necesidad de actual Jor y tomar una posicia frente a respuestas ms recientes i mentan atenuar el malestar dl sujeto contempors- two Fstas propuestas,cenidas de ciemtifieidad, retrotraen us sactoxos a vias armpllamente superadas, desconociendo fl aporte determinante que en la terapéutica moderna ha verado la bipeétess de inconseiente, paradigms revolu- nario aportado por el euerpo conceptual del psicoand- lv I deseo de formalizar ls intervenciones del analista ‘ty, también ante esta rauda proliferacion de metodo iis generadas en Tos ikimos tiempos respecto de cémo Inert frente al padecimiento que presenta un no. Me interes reflexionarrespecto de qué respuesta brin- hs nesta actalidad al suftimienco humano y, mis espe- ‘icamente, al del nif. Desde la Antigtedad, cada epoca Juv pradacida un discurso sobre la infancia, determinante ‘kt wooo de matar al no, Algunas vertients, por fuera ‘kc Lperspectiva del psicoanilisis, an avanzado en direc tivis terapéuticas divergentes, no siempre delimitadas Fre ells, es evident el resin enorme que han puesto los, Inhoritorios para ofrecer respuestas farmacol6gicas a las roblemaicas del sujeto, Ademds, todas las psicoterapias, tlescanociendo la hipétess del sujeto del inconsciente, han promovido abordsjes del padeeimiento, cuyas consecuen: ‘das merecen se leds ‘Sin embargo, al ocuparme de las intervenciones de analista, no quis limitarme solo alos abordajes exte al campo del psicoanlisi, sino considerar tambin dist Cones que vienen tensinvose expresivamente dentro tampo mismo del psicoanilisis. Desde el origen, no ment {que ahora, una honda polémica ~sefal de la vitalidad rucsta disciphing- viene eavando marcadas diferencias Ja hora de intervenic analtcamente con un nifio, moc de ellas asentadas en acuerds y diferencias en relacn andlisis del adulto, para euyo abordaje fue diseado in mente el psiconnsliss. Enire las relevantes, persist el debate en torno al gar Jos padres ya qué pesicin ade tomar el analista Ta hay acuerdo en cuanto a si interven eon ellos 0 00,1 la delimitaciény alance de al operacin. Amis, su diferencias con respecte al juego del nino. Algunos pseo listasconsideran que elanalista no debe jugar com el ni, otros apuestan a que el analisa siempre interven Seediscute también ssedescfra el juego, se lo interpreta sie juego mismo es sufciente como interpretacin, En nitiva, el nifio del psicoaniss sigue en euestin. Tnmessa en el problema de nuestro tiempo, y por querer renunciar a él, me interesaretomar las variants: Ja cura que se aplican al psicomnsisis dle ios, a La faz Tas intervenciones del aalista Ello supone revisar la eo del juego, los jugueteso el lugar de los padres, consider tf perfil que ellos toman en la perspectiva del analista, ‘que como recurso tSenico, como elementos reveladores Ta compleidad de la estructura humana y de ls empos: {que ella configura su estractareidin. Quiero hacerlo com acento eolocado en el presente, lo que adiciona ain wpecsos el deseo de recapitular sobre mi experiencia el ain ‘he rsituar Ta tama de coneeptoscon los que he ido formali- ‘novo mi experiencia. Mi intento ser pues, trnsmitirc6mm0 wptcmgo mi prctica hoy, después de mds de treintaafios de ‘neler nintosy padres como psicoanalist,involucrida en el sco sostenide de una experiencia y su transmisin, I wogo de leer atentamente los valiowos aportes de auto- iwlamentalesy cisicos para el psicoanlisis de nities, ‘jour de incesrogar las tradicionales vias de intervencin ) slo cscuchar eémo intervienen otras analistas, quiero. lvsisnitr mi perspectiva al respecto, Me interesarecorrer, Jun 2 quienes quieran acompanarme, los pasos que guia | formalizacin lea de mi experiencia como analista ‘yells que contribuyeron aun “saber hacer", dicho en ‘os jules, que permitierom articular Io Real de la peie- ‘ic, ajuello que Hevamos a abo en nuestros consultoris, fom los fundamentos de Ia teora, anudamiento necesario Jot saber fo que ealizamos. Con ese veetor, me propongo inurbis elementos de una liga presente en que hacemos ‘und analizamos aun mio, un saber hacer ahi, para que lela operacin analitica, similar la dl buen cocine= une en el buen hugarsin hacer una ensalada ‘Guier expresar mi deuda con quienes me acompafaron | sninario, EI debate, las preguntas y comentarios de ‘vos alistas han sido fuente de aliento pura seguir. Mi agrideeimiento a Eva Tabakian por su estimulo y ‘ospahlo. I editorial Paidés, por renovar su apuest, ya Jolie Velazquez por acompanarme, can dedicada concen ‘Wachee peo de mis no siermpre legibles manascrito, or ulkimo aunque en primer lugar, mi gratitud a mis hn analizantes, por su insistente interés en ahondar fe scr nr nas el scien le " rictica del psicoandliss no es posible Capitulo 1 Las intervenciones del analista Fn 1920,al trata un easo de homoseruatidad femenina,! Sinnund Breud express sus reparos para el abordaje psicoa- cde aquellos pacientes que, a no venir por sf mismos sino enviades @ traidos por otros, earecen de los requeri~ ‘nicntosindispensables para aplicar un anlisispropiamente dicho. La poca disposicin que la joven homosexual mani- festa a reconocerse aqueiada por wn sufrimiento interno ) clacento decide con que persistia en su inclinacgn, la Jha poco apea para ini elarivo sendero e ineernarse «las profundidades del enigma inconsciente. ‘Que el padre laeonminara a cambiar la orientacén de st joe ypreviera casa, en caso de que las artes de Freud fra~ 1. Fe So Sobre prensa ens de mena Jone nine 1920), en Oar amp, VIM, Beno Aires, Amon act ‘casaran,colocaba tantas piedras en el camino que e mi creado del pscoandlisis lo adveti6 con estas pa {Los padres ns] demand ques cues io, qu ee {ico eid. Porhij sano entender ells unt que no neifleutades asus padres yno les prox sine content, ‘madico puede lorar, sel restabltimiente del hij, pero Ieuracin lempeede su propio camino mis decid {Tos pares queda nis inetinfecin qe anes. En sity ‘es iniferens que un indviduo gue al aaliss pe propio of hags porque ote Io levanon; que és d ‘embiar 0 sao quieran ese cambio alleges bs ‘que losaman ode qulenesdebiens experarse exe amor [No es sorprendente que siete aos csp, en 1927, expresar sus eonvieciones sobre la niacin del anliss nel Instituto de Ensefanza dela Asocacisn Psi nalitiea Vienesa, Anna Freud aloptara una acid pr ante lo que segtin sus palabras- da la impresin de ser “recurso dif costaso ycomplicado |... soloapliable ils de precaucn”.' Low inconvenient cial entre el adult yel nino, reconociendo al primero. un *ser maduro independiente”, en tanto que el segun cesun ser inmaduro y dependiente”> La problematica oposicion que propomne y el euestions ‘ie ideal de adulto como ser madurn e independiente 2b 4. Freud, A "Pscomiss el nto, en La misc del ana in, Beno Ares, Ho 2 ‘a ‘he inn, sin embargo «desestinar completamente la bveracin agads que la autora ralza sobre su pretca fos online, Ss testimeonio invita aun record tanto por py vicsitudes des experiencia coro por los lamados de een que ta levarom a subrayarobstculesyeropiczes. tree deadetable sy detenida obseracin sobre Jy Sista que adopea el nfo alicia la labor anlica fv a dein de analzarse nunca parte dl pequiio Jini stop de sus padres ode ls personas que lo Folean sin que para ello se reeabe su conformidad” pero, Sys Te preguara no tends fa menor posibilidad de nr cio o de alla respuesta, pues ef analista es para Aw esr, ye ands mismo, una eos deseonocia” Soy Ana Freud, falta en elnino la eonfianea en el souls yen cl analiva,ylo que "pes ain mis: en muchos {sun i sigur el nia quien pace, al punto que eon Fresucncis dl anism no percibe ning erastome, sola tenes lo dean suten por sus intomas por sus areba- Ade malas ena suai dl ni fala todo lo que {oilramos indispensable e la del adulto: la eonciencia te cafe, la rsolciénespontineay la vluntad de n fancadsidencia con es postura, Melanie Klein en lls texto Frans de ns expess su paso ‘ hallangor de Anna Freud en lo que respecta al yo del tuo, Ie han guiado a mesial técnica clisia, elaboran- ‘iy su método de ana de nifios que estin en el perodo ‘ke atenci indepestentemente de mis procedmients. Sus Sap. 3 a FAO ey As TERANCONES DL ANAL USNC CR ANAISIA » ‘conclasiones tiricas deren de las mis en varios Fandarentaes. En su opnicn los nis no desarallan neurosis de tinsferenc,”feindo ai ura condicén damental del tatnienro aaliic. Ademds, piensa que ‘te simile al del adult no pede ser apa a lo i porque el supery infantil sain demasiado dil” [Ems opiniones diieren de las mis. Mis observacones than ened que lo ios pueden hacer muy bien wna russ de transferencia y que una situacin de tans surge igual que en Ton casos de adults, siempre que ‘mos un método equivalent al de ands del adulto,es (itor tds medida dncconaly gu amar aml ‘bia led ls psicoanalistas vienesas en mis afios de elspa nega iia baie enaita® Tunica mM giyliane,y rtomné ss libros tempo después, cuando, ya han ensenad que en nfo de cualguireda sdf tiga yt del psicoanliss,abordé mis diferencias teins 1a severidad del superys, aun reaizando andss profumd@ll oy | en los seminarios que iba dictando. Fl recorrido lis pledras buses del psicoanisis de ninos siempre Iiuctifero, La polémica que anidabs entre sus ereado- ye etiulaba mi inquietud por afinar fas razones de mis ets sin recuse «meio educative andiss no solo ysl yo dl ito, sino que en realidad lo foralece. Nei in dla una tara ineresane compara etos dos pro licen detalleyrefiriéndone Ton datos experiment es ioral dead vpn devas tien, Bera we Ui lar esa piginas a exponer mi técnica y ls conlusones noc as que he lead. Kina acrabdad es relatvamente clo que se conoce de andi de fio, a prera aren or nl eslarcew el problema desde diferentes ingulos y Fei Io resultados beni hasta. iret del nel erm et prop pe ‘na nae elcin por as decel, den lactones dear, ‘tinuando I mesfrs, la ein original mo ba sido apo, ‘lets preron ss pes, sun tds sts bjs daar em {eal yo serene en inagiacin, come eh To al tie” V erie an ait ao neces cmb al nat) por ples porque el analn no Te free tos as eta em Fasin con na objeto oils] ve rece a pacente aul ‘Gln objeto deve fines porana persona eal” Pande Buenos ites Home 196. 9 Lean ce wns iid el apy del i eperdenca pr ss necesidues yp cosuiente pat sa ‘Sl mund eterno nespadad pore como To itn gue ‘lo Uerado dentro de el, en comers, ened de ‘raica bo cigs bao su guts educa" Ades Eas io ‘ead megane ngs conta el alist reelaiors emo ‘ena en sn sens, som esencalmente incnenintes rns ech dears an pronto com ses pile Een ‘hon pit eel anal que se eliza siempre labor ek alos TR Desc ene rig, 11 se abrian a mi investigacién instigando un didlogo pou con ea uno de Jos analistas que, con decisin,*se inaron a atendernifos”.? Seyuramente Lacan hubiera dicho que su apuests fue un was de 0 retraceder ante lo Real. Porque es innegable que cl encuentro eon un nif enirenta al analists con un iow de real que exeede el saber te6tico consabido para el “shonbaje de ese paciente adult e ideal que las pinceladas, sin ME pani dew, Ineo, Oa ple 1) LO NANA LAS NTRUHOONES DELANALSTA ‘draenei frewdianas pintaron *sufriendo: de un conficto int desarvollo algun. La transferenca es diferente, aducia. segin sus palabras al referinse al joven homosexval: sp genitores reales se erigen en portadores de la resis- 9, s4regaba. Pivotando entre conceptos fundamentales Ib you oanilisis como tramserenia,revistencia ncnscente y 1 los pitraos quedaron tal vez.a la espera de un des- ve productivo por parte del psicoanalsta que atiende Wi, Precisomente, em sus Nievus confrencias de intradnc- a pcansise* menciona como uns dels dstinciones Yoivantes entre el anilisis de un nis y el de un adulo, el ‘shoulie de la tansferenciay afirma la incidencia que los pri lap eh i pie ‘ond preciso, segn palabras de Freud, “aunar al anli- sitet nino un inluj analitico sobre los progenitores”. Vomnces, comand con la herramienta de la ligiea apor- (ul yor Lacan, me result apasionante abrir la cuestion en plano de las intervenciones del analsta. Con ese estimu- Jo, surgicron preguntas tales coma: zqué entendemos por liloy analtico sobre los progenitores? 2Cémo aunarl al “pilsis lel mii? Cus es fa formalizacion del acto anali- fhe con los padres y eon el nino?