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02/004/020 - 3F ALGUNAS NORMAS PARA REALIZAR UNA DISERTACIÓN FILOSÓFICA Félix García Moriyón fgam0044@FICUS.PNTIC.MEC.ES 1. PASOS PREVIOS 1.1. Reflexión. Se trata de pensar sobre el tema planteado, anotando en un papel en sucio cuantas ideas se nos ocurran sobre ese tema, sin necesidad de seguir un orden. 1.2. Ordenación Se intenta establecer un orden de las ideas recogidas de tal manera que quede claro cuáles son las ideas principales y las secundarias. 1.3. Enfoque Se revisa el tema planteado para tener la seguridad de que se ha entendido correctamente la pregunta. De las ideas anteriores, se selecciona la que va a erigirse en el tema central de la disertación en torno a la cual irán apareciendo las demás ideas relacionadas. Es posible que no sea necesario utilizar todas las ideas que hemos encontrado sobre el tema. 1.4. Ideas personales Es fundamental que expongamos nuestras propias ideas. No importa el que recojamos datos o ideas de otras fuentes, incluso es necesario. No obstante debemos dejar claro que la disertación es algo personal, y eso se percibe sobre todo en el enfoque próximo a la propia reflexión experiencia, en el tipo ejemplos que se ponen, en la ausencia de ejemplos y frases ya manidos, en la frescura general de toda la redacción. 2. REDACCIÓN 2.1. Introducción En algunas ocasiones puede ser necesario realizar una breve (3 ó 4 líneas) introducción antes de entrar directamente a exponer el tema. Aquí se puede: 2.1.1. Justificar el enfoque seleccionado. Explicar por qué hemos decidido tratar el tema de esa manera. 2.1.1. Realizar alguna aclaración que permita precisar el sentido de una pregunta que ha podido quedar demasiado vaga o que puede ser entendida de diversas maneras. A veces se trata de una precisión de vocabulario. 2.2. Tesis Se expone con claridad la tesis fundamental que vamos a defender a lo largo de la disertación. Es la contestación directa a la pregunta o tema planteado. Conviene no ser excesivamente breve y escribir al menos 3 líneas. 2.3. Argumentación Es la parte central de la disertación. No interesa tanto lo que opinamos sobre un tema, sino las razones que tenemos para mantener esa opinión. Razonar una tesis puede implicar alguno de los pasos siguientes, aunque no es necesario en absoluto que todos aparezcan en una disertación (si así fuera, sería muy larga) 2.3.1. Poner algún ejemplo. 1/3 2.3.2. Aportar alguna información relevante y pertinente para el tema. 2.3.3. Recurrir a alguna autoridad en el tema. No conviene recurrir mucho a este tipo de razón. 2.3.4. Aclarar los supuestos de que se está partiendo, alguna afirmación más general de la que se podría deducir lo que estamos diciendo. 2.3.5. Recurrir a otras afirmaciones que puedan ser más evidentes y que apoyen lo que hemos dicho. 2.3.6. Analizar las posibles consecuencias que se sigue de lo que hemos dicho, y ver cómo esas consecuencias son correctas. 2.3.7. Mostrar la coherencia de la afirmación que hemos hecho con otras afirmaciones que gozan de aceptación. 2.3.8. Mostrar los errores que se pueden seguir si se niega lo que estamos afirmando. Eso implica también el hacer ver que las opiniones que no coinciden con la nuestra no están bien fundadas. 2.3.9 Mostrar razones que niegan validez a las tesis contrarias a la nuestra. 2.3.10. Procurar ser convincentes en nuestro razonamiento, es decir, utilizar razones que sean plausibles para los lectores. 2.4. Conclusión Se retoma la tesis inicial y se hace ver cómo todo lo que hemos ido diciendo a lo largo de la disertación ha servido para confirmarla. 3. PRESENTACIÓN Es importante cuidar la caligrafía, de tal manera que sea fácilmente legible. Hay que evitar tachaduras y correcciones, del mismo modo que hay que dejar márgenes adecuados (como los de estas normas). EL ejercicio en general debe ofrecer una imagen estéticamente bella. Hay que revisar cuidadosamente la ortografía al final, dejando para ello unos minutos del tiempo disponible para redactar la disertación. Se debe tener un cuidado especial con los signos de puntuación y las tildes; normalmente esos errores dificultan más la lectura que otras faltas de ortografía en principio más llamativas (uso inadecuado de la 'v' o de la 'j') EJEMPLO PRÁCTICO DE DISERTACIÓN ¿POR QUE LLEVAMOS ROPA? La pregunta, en principio, parece hacer referencia a algo excesivamente obvio, demasiado cotidiano como para que sea necesario plantearse una explicación, y ni siquiera una justificación. Es un hecho que todos la llevamos y eso parece ser suficiente. No obstante, incluso lo obvio esconde a veces aspectos interesantes, por lo que puede merecer la pena intentar responder. Dado que llevar ropa es algo que caracteriza a los seres humanos y dada igualmente la diversidad de ropas que estos han llevado y llevan, son sin duda varias las razones que explican por qué la llevamos y cuál es la función que desempeñan. No sólo sirve para abrigarnos, sino que también es 2/3 algo que nos ayuda a mostrarnos como seres humanos. Una primera respuesta se presenta inmediatamente: llevamos ropa para suplir las insuficiencias de nuestra propia naturaleza. Somos animales desnudos, sin una piel abundante que nos proteja del frío, la humedad y el calor. La ropa sería esa segunda piel que nos hace falta para resistir cualquier tipo de condiciones climatológicas. Sin embargo, esto nos deja sin responder un hecho evidente, cual es el que no siempre llevamos la ropa que el clima exigiría o haría normal. Es cierto que los esquimales se visten con gruesas pieles y que en el Amazonas llevan unas mínimas prendas de ropa. Pero también es un hecho que con frecuencia observamos personas y culturas que han llevado ropas inadecuadas, en algunas ocasiones profundamente incómodas. La ropa la llevamos, por tanto, para algo más. O por lo menos, hemos aprovechado la necesidad de llevar ropa puesta para poder expresar muchas más cosas. La más importante, sin duda, el que somos seres sociales y queremos, con la ropa, mostrar precisamente que nosotros estamos por encima de la naturaleza, que somos algo diferente, seres que viven por y para los símbolos. Y la ropa se convierte en un símbolo más. Un símbolo de poder social, gracias al cual el rico puede marcar claramente las diferencias que le separan del pobre, exhibiendo unos lujosos e innecesarios atavíos. Pero es también un símbolo de nuestra propia creatividad. Nos vestimos y al vestirnos queremos mostrar una imagen diferente, no aquella que poseemos por el hecho de haber nacido, sino la que nos gustaría poseer. El ropaje nos ayuda a presentarnos a los demás como nos vemos a nosotros mismos, nos permite dar rienda suelta a nuestra capacidad creativa, aportando un algo más que oculta lo que no nos gusta de nuestros cuerpos y ofrece el mejor aspecto de nosotros mismos. Y el hecho de que sean luego las personas que crean la moda las que nos hacen vestir a todos por igual, no contradice lo que acabo de afirmar. Ellos son, en todo caso, los que mejor saben realizar aquello que a nosotros nos gustaría hacer y por eso terminamos siguiéndoles, aunque con eso perdamos parte de nuestra personalidad. Y la ropa es, por último, un elemento fundamental en las relaciones interpersonales. Hay todo un lenguaje de la ropa, imbuido de otros lenguajes sociales más amplios, que forma parte de los múltiples juegos en los que nos vemos embarcados los seres humanos. Hay una ropa para cada ocasión: para trabajar o para hacer deporte, para pasar desapercibido o para seducir. Y si no pudiéramos vestirnos, la escueta desnudez de nuestros cuerpos perdería gran parte de las posibilidades de comunicación y creación que la ropa nos ofrece, nos sentiríamos algo más indefensos y algo menos humanos. No basta, por tanto, con constatar que la ropa nos ayuda a protegernos de las condiciones climáticas, sean estas frío o calor. La ropa nos sirve para mostrar quiénes somos, cuáles son nuestras señas de identidad y con qué grupos nos identificamos. Forma parte esencial de nuestra manera de relacionarnos con los demás y con nosotros mismos. 3/3