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Programa Nacional de Educación y Prevención sobre las Adicciones y el

Consumo Indebido de Drogas
Curso virtual: Cuidado y Prevención de Adicciones en el Ámbito Educativo
Clase 1. Presentación
En primer lugar les damos la bienvenida a el curso Cuidado y Prevención de
Adicciones en el Ámbito Educativo. El mismo se enmarca dentro de las actividades
desarrolladas por el Programa Nacional de Educación y Prevención sobre las
Adicciones y el Consumo Indebido de Drogas, en conjunto con el Instituto Nacional
de Formación Docente, tendientes a orientar las prácticas educativas hacia la
prevención de las adicciones, en todas las modalidades y niveles del Sistema
Educativo Nacional.
Los múltiples encuentros desarrollados con docentes de todas las provincias, nos
permitieron conocer las diferentes realidades que enmarcan su tarea cotidiana y
los desafíos a los que se enfrentan diariamente. Observamos una genuina
preocupación por la cuestión del consumo de sustancias y consecuentemente,
recibimos la demanda de contar con instrumentos que les permitan articular algún
nivel de respuesta en el marco de las posibilidades y los límites que ofrece la
escuela.
El curso que presentamos tiene como objetivo ofrecer la posibilidad de construir
colectivamente estrategias para la prevención de las adicciones en el ámbito
educativo desde un enfoque integral y una perspectiva de derechos, a través de
contenidos conceptuales y herramientas metodológicas. Sabemos que no hay
recetas que permitan operar sobre una realidad dinámica, cambiante y compleja.
Cada comunidad, cada escuela, cada situación presenta sus particularidades y
anhelamos que la posibilidad de intercambio que ofrece la modalidad de cursada
virtual a través de los foros en conjunto con los encuentros presenciales, nos
permitan recuperar las experiencias de cada uno de ustedes como insumo
primordial desde donde cimentar nuevos caminos que conduzcan a la posibilidad
de diseñar proyectos institucionales de cuidado y prevención.

En esta clase inicial vamos a hacer un repaso por los principales tópicos que se desarrollaran a lo largo del curso dividiéndola en dos partes: En la primera se intentará plasmar un marco teórico-ideológico que nos permita comenzar a revisar nuestro marco de referencia. ¿El consumo de sustancias está “por fuera” de la cultura social? ¿El consumo de sustancias aparece como un síntoma de desviación o inadaptación social o más bien se corresponde con ciertos patrones culturales contemporáneos? Como primera respuesta diremos que no existe una cultura del consumo diferenciada de una cultura social. Ninguno de nosotros . como factor de inclusión social. La coherencia entre la definición del problema y el armado de la estrategia de intervención es lo central. para poder elegir con que estrategias vamos a abordarlo. cómo lo explican.Enfrentar las problemáticas como se presentan. implica empezar a construir con otros respuestas integrales. El consumo se constituye como la vía preponderante para el desarrollo humano. En el marco de la sociedad de consumo. las premisas conceptuales desde donde miramos esta problemática e intentamos operar sobre ella. ¿Cuál es el vínculo entre el consumo de sustancias y la cultura social?. estamos convencidos que es fundamental definir cómo conceptualizamos el problema. La segunda parte procurará tender puentes para comenzar a pensar estratégicas pedagógicas que promuevan acciones preventivas asumiendo las particularidades del ámbito escolar. y cuáles serían las posibles estrategias para enfrentarlo. cada caso. cada momento de la intervención requiere de una construcción. Pensando en la singularidad. Elaborar intervenciones desde distintos ámbitos marca un desafío. Todos aportan en cuanto a cómo entienden el problema. 1-¿Cómo entendemos la cuestión de las adicciones y los consumos problemáticos de sustancias? En primera instancia. Cultura del consumo y cultura social Podemos empezar a pensar este tema haciéndonos algunas preguntas. los sujetos se encuentran atravesados por una lógica que los seduce a consumir como medio de alcanzar el éxito. donde la palabra de los distintos actores ocupa un lugar central.

y sustancias embriagadoras. más consumo. cuya presencia brinda cierto nivel de satisfacción prontamente evaporable. como nos es impuesta. En este contexto social (en que predomina la lógica del mercado y por consiguiente del consumo) los objetos alcanzan un lugar determinante. que la reduzcan. un nuevo teléfono celular. apaciguar aburrimientos.. apelamos a esta forma de consumo: un chocolate. desengaños. quizá. más allá de lo que el consumo aporta en su vertiente de construcción de identidad. satisfacciones sustitutivas. Para soportarla no podemos prescindir de calmantes. Y es en este mismo sentido que también podemos pensar las sustancias psicoactivas como objetos de consumo de nuestra sociedad. En este sentido. el pasaje a través de una frontera intangible que determina el ser o no ser. también se comporta resolviendo el malestar inherente a lo cotidiano. se nos escapan permanentemente. una pertenencia. Los hay. que nos hagan valuar en poco nuestra miseria. El mundo globalizado ofrece una gran cantidad de objetos de consumo para intentar llenar vacíos. un status social. tareas insolubles. calmar angustias. Malestar en la cultura que es inseparable del vivir. Algo de este tipo es indispensable" (Freud. Freud señalaba al respecto en uno de sus últimos textos: "la vida. en realidad. una gran cantidad de objetos se constituyen en el vehículo para la construcción de una identidad. más momentos de pequeña felicidad. Soportar la angustia que provocan ciertos acontecimientos de nuestra vida. las sustancias psicoactivas se configuran en un objeto .objetos.puede escapar a este imperativo: todo debe ser consumido. Todos. de tres clases: poderosas distracciones. que nos vuelvan insensibles a ellas. una cartera o cualquier sustancia psicoactiva son objetos que pueden ocupar ese espacio en la búsqueda de una satisfacción inmediata que disipe inevitables sentimientos de zozobra o desasosiego. De esta forma surge la necesidad de adquirir nuevos y más objetos. de ser parte. 1930). resulta gravosa: nos trae hartos dolores. Es en este círculo que pareciera que las cosas pueden ser atrapadas cuando. Se fomenta así la adquisición de más –y nuevos. Los objetos de consumo adquieren una dimensión superlativa como alegoría de existencia. de una manera u otra. Es aquí donde podemos ubicar que muchas veces..

Las situaciones de consumo problemático están enmarcadas en un entorno donde seguramente podemos distinguir circunstancias que configuran procesos de desafiliación social. de armar un proyecto individual que enlace en lo colectivo. Con la posibilidad que cada uno de nosotros tenga de enlazar. una dimensión subjetiva en tanto que el consumo adquiere significados y sentidos según la trayectoria vital de cada uno. No existe un niño problema. una dimensión médico sanitaria vinculada a los efectos sobre el sistema nervioso central y consecuencias orgánicas del consumo en el cuerpo y fundamentalmente. el comercio. la circulación y el consumo de las sustancias psicoactivas. se destaca una dimensión social en tanto el problema de los consumos problemáticos y las adicciones se construye social e históricamente y a partir de ello recibe ciertas respuestas por parte de la sociedad para intentar controlarlo o contenerlo. Esto está íntimamente vinculado con el proyecto de vida. o una escuela problema por fuera de lo que pasa en una familia o en una comunidad. autónomo. fragilidad emocional de las personas que lo padecen. una dimensión jurídico-normativa en tanto hay un marco legal que regula la producción. carencia o desajuste de los sujetos sino como situaciones problemáticas complejas que surgen como manifestaciones de la cuestión social. deben ser analizadas desde una perspectiva de totalidad en tanto se produce la interacción de distintas dimensiones. la forma en que somos mirados. con el lazo social. Hay algo del posicionamiento subjetivo que cada uno hace en una familia. vulnerabilidad vincular. Al respecto. que hace que uno sea sujeto. Los consumos problemáticos y las adicciones como situaciones problemáticas complejas En función de lo antedicho consideramos al consumo problemático de sustancias no como un problema aislado. singular explicado a partir de causas individuales como expresión de inadaptación. No se lee una escuela con situaciones de violencia . Esa posibilidad de ser alojados en el deseo del otro.ideal porque cumplen con la promesa de evasión aunque su carácter efímero produzca un vacío posterior que exhiba la ineficacia de esa búsqueda. es decir que expresan contradicciones y conflictos del sistema social y en tal sentido.

pasivos sin posibilidades de tomar decisiones y responsabilizarse por ellas.por fuera de un barrio o una sociedad con determinadas características. sino que expresa una coyuntura en la vida de esa persona. Tomando en cuenta la complejidad de la problemática. separados de su contexto ni diferenciar taxativamente una realidad interna de una realidad externa. Nadie es adicto porque la adicción no define a la persona ni configura un estado permanente. En este sentido pensar los consumos problemáticos en clave de situación. los procesos subjetivos en la relación de la persona con el objeto de consumo. en tanto se inscribe en un proceso previo que permite explicar esa situación y dinámica. No hay sujetos que se relacionan con determinados objetos por fuera de determinados condicionantes que inciden en los modos de consumo. Asumiendo en carácter dinámico de las situaciones problemáticas. pensar las drogas como entidades mágicas que tienen poderes propios y se constituyen en una amenaza por su capacidad de “atrapar” a las personas. los actores que participan en ella y las acciones que estos despliegan. En realidad las drogas son solo objetos inanimados con los cuales las personas establecen algún tipo de vínculo. entendiendo que atraviesa la vida de las personas en un determinado momento pero puede ser modificada. los problemas asociados al consumo de drogas no radican en el “poder” . Los consumos problemáticos y las adicciones desde una perspectiva relacional Lo antedicho implica que no es posible pensar sujetos aislados. Entonces. Asimismo no se lee un adolescente que padezca una situación de consumo problemático que no sea portador de una historia personal. familiar y comunitaria compleja y conflictiva. y el contexto macro y micro social en el cual se produce esta relación. Por otra parte tampoco se puede presuponer sujetos inertes. el abordaje debe darse desde un modelo que reconozca el carácter relacional de las situaciones de consumo en tanto que se produce una interacción entre tres dimensiones: el objeto de consumo como elemento material. será fundamental distinguir el escenario donde transcurre esa situación. Uno de los principales estereotipos en nuestras sociedades tiene que ver con lo que se denomina el fetichismo de la sustancia: es decir. nos propone una mirada diacrónica.

Algunos de esos consumos pueden tornarse problemáticos cuando afectan la salud. con diferentes modalidades y disímiles motivaciones en un particular momento de su vida y en un entorno específico. las relaciones sociales primarias y secundarias o la situación legal de las personas. es mucho más importante saber acerca de las personas. Frente a situaciones de consumo problemático la pregunta principal no es ¿Qué consume esa persona?. En este sentido desde el Programa no se espera que los docentes asuman el rol de “expertos en adicciones” capaces de “detectar” situaciones de consumo problemático y resolverlas por sí mismos. grupos y comunidades con las cuales se interactúa que contar con un conocimiento acabado sobre las sustancias psicoactivas y sus efectos.Educación y prevención de las adicciones. Por el contrario. Sujetos y prácticas escolares En este marco caracterizamos el problema. En ese sentido es fundamental que podamos reconocer la existencia de distintos niveles y modalidades de consumo para comprender las distintas formas de relación que pueden establecerse con las sustancias psicoactivas. sin gestarse en ella. . deben ser abordadas por la institución. Estas situaciones exceden lo estrictamente pedagógico y ponen en tensión los dispositivos con los que la escuela desarrolla su tarea cotidiana dando cuenta de la necesidad de generar nuevas respuestas frente a nuevas situaciones. ¿Debe la escuela ocuparse del tema? ¿Puede hacer algo al respecto? ¿Cuáles son sus límites institucionales? Entendemos que las situaciones vinculadas a adicciones y consumos problemáticos de sustancias psicoactivas irrumpen en la escuela al igual que otro tipo de problemáticas que. Tomando en cuenta lo antedicho será importante conocer acerca de las drogas. para incidir desde una práctica preventiva en adicciones. sino que son las personas quienes consumen distintas sustancias. sino ¿Qué le pasa en su vida? 2. ¿Qué son? ¿Cómo se clasifican? ¿Cuáles son sus efectos orgánicos? pero sin sobredimensionar la relevancia de las sustancias en las situaciones de consumo problemático.que determinadas sustancias puedan ejercer sobre las personas.

Ministro de Educación de la Nación. Prevención del consumo en niños y adolescentes El profesor Alberto Sileoni.En el marco del proceso de socialización secundaria de los niños. hay que saber mucho de matemáticas y un mucho sobre quién es Marcelo”. preguntándonos: ¿Quiénes son aquellos con los que trabajamos? ¿Qué sujetos encontramos detrás de la figura del “alumno”? ¿Cuál el lugar de los adultos en las nuevas formas de relación intergeneracional? Adherimos a lo que plantea Sandra Carli en relación a que las nuevas formas en que se desarrolla la experiencia social de niños y adolescentes en el marco de la transformación en las estructuras y dinámicas familiares. cuales son las características de su generación. la escuela se constituye en un espacio privilegiado para desarrollar acciones de prevención. Pero para saber quién es Marcelo tenemos que entender en que colectivo social se inscribe. de la incidencia creciente del mercado en los procesos de socialización infantil y la omnipresencia de los medios masivos de comunicación en la vida cotidiana. Para desarrollar acciones de prevención en relación al consumo de sustancias es fundamental que nos cuestionemos acerca del lugar que ocupa el consumo para los . Por eso es que en el curso vamos a trabajar sobre la niñez y la adolescencia. el desafío radica en poder incorporarlas al contexto educativo y desarrollarlas desde un abordaje pedagógico. están modificando en forma inédita las condiciones en las cuales se conforma la identidad de los niños y adolescentes y que convierten a la vieja imagen del alumno en una pieza de museo. En ese sentido cabe la reflexión acerca de estas mutaciones en la experiencia infanto-juvenil y la necesidad de repensar las formas de construir vínculos intergeneracionales desde un esfuerzo por parte de los adultos que habilite la posibilidad de delinear nuevas relaciones educativas en una realidad siempre cambiante. por el contrario. dice siempre “para enseñarle matemáticas a Marcelo. que sujetos modela el tiempo histórico que le toca vivir. Estas acciones no deben representar una ruptura ni un desplazamiento de sus funciones sino que. niñas y adolescentes.

detrás de un consumo hay una complejidad en la vida de las personas que no se resuelve mediante la voluntad. En la necesidad de repensar la cultura institucional en un marco de inclusión educativa y desde una perspectiva de derechos. ¿Cuáles son sus creencias.niños-adolescentes en este momento histórico. apatía. Estamos convencidos que la prevención implica la posibilidad de “mirar antes”. diferentes ideas. La pregunta entonces es ¿Qué necesitamos para decodificar esas señales? Cultura del cuidado como base de la prevención En este punto creemos que resulta primordial que la escuela pueda desarrollar una cultura institucional vinculada al cuidado. en muchos casos influidas por una serie de prejuicios y estereotipos que distorsionan nuestra mirada. entendido como “la práctica de darse el tiempo y la . Si el mensaje de prevención que le damos a los chicos se restringe a los chicos a la demonización de las sustancias (“la droga te mata”) o solo a apelar a la voluntad individual (“decile no a las drogas”) difícilmente logremos efectos productivos porque seguramente todos conocen a alguien que se drogó y no se murió y sobre todo. significaciones respecto del consumo? El problema de las drogas y/o las adicciones está fuertemente atravesado por un componente ideológico. la palabras droga o adicción nos suelen remitir a las drogas ilícitas aunque las drogas legales sean las más consumidas y las que más daños provocan. referencias y representaciones sobre la cuestión. Esto hace que las personas tengamos. como dijimos. necesidad de ayuda expresada de múltiples maneras. de preocupación por el otro. Cualquier consumo problemático antes tuvo que haber dado señales: desgano. de afectividad. Por ejemplo. en general. de confianza. porque. irritabilidad. ideas. esto significa centralmente que primen relaciones de reciprocidad. Tradicionalmente los discursos preventivos dirigidos hacia los adolescentes tuvieron un carácter marcadamente normativo donde los adultos imponen un saber construido desde valores absolutos e incuestionables con la pretensión de influir sobre sus conductas. nos parece importante hacerlo desde la noción de cuidado. descuido personal.

No hay forma de que los chicos se cuiden a sí mismos y aprendan a cuidar a otros si no tienen un registro previo de lo que significa sentirse cuidados. ideas o pensamientos que subyacen a lo que se está diciendo. Abrirán la posibilidad de la trasgresión pero también el reconocimiento del error y la responsabilidad. restringir la libre voluntad de los chicos suele ser una tarea ingrata pero imprescindible para su bienestar y crecimiento. . pág. 2008. La escucha significa hacer el máximo esfuerzo por entender la comunicación desde el punto de vista del que habla. comprensiva e incentivar la confianza. La apertura al diálogo no implica ser permisivos. Cuidar en relación al consumo de drogas implica acompañar a los chicos a través de la escucha y la interpelación de las prácticas. Estos lazos les van a posibilitar cuestionar y cuestionarse. No dejarlos solos con el consumo ni con lo que piensan acerca del consumo. es importante mantener una posición firme frente al consumo y respecto al cuidado. Interpelar significa exigir explicaciones sobre un asunto. la pregunta. .1a ed.Buenos Aires: Tinta Limón. Si logramos escuchar y mirar a los chicos minimizamos el riesgo de un consumo problemático. Es importante escuchar sin juzgar. el cuestionamiento de las representaciones y prácticas vinculadas al consumo. especialmente si se hace con autoridad o con derecho. Poner límites. Interpelar a los chicos supone una presencia que posibilite el intercambio. sino también los sentimientos. comprender o dar sentido a lo que se oye a partir de registrar no sólo lo que la persona está expresando directamente. . La escucha es un factor clave para que el diálogo sea posible. Resulta indispensable evitar que desaparezcan los lazos de los chicos con las figuras de autoridad. La prevención como proyecto institucional y territorial 1 Taller de los sábados Un elefante en la escuela: pibes y maestros del conurbano. tener una actitud positiva. 74.oportunidad de rehacer cada vez la manera de estar con los chicos” 1. Escuchar es entender.

y para interpelar y nutrir a la comunidad desde la concepción que la escuela es un espacio de resignificación cultural. pero también. ni la acción de un directivo preocupado por ellos. Se trata de generar una relación de ida y vuelta en donde podamos preguntarnos qué pueden hacer las familias y la comunidad por la escuela. integrar estas acciones con otras instituciones de la comunidad. Un colectivo que levantó una escuela sin paredes. también tenemos dudas e incertidumbres.Pero la prevención no solo puede quedar en el espacio del aula y depositada en la figura del docente sino que debe ser la escuela la que se asuma como actor de la prevención promoviendo el diseño de un proyecto preventivo integrado a la vida escolar que permita unificar criterios. busca establecer relaciones con distintas organizaciones sociales y comunitarias para un mejor abordaje. que quedan librados a sus propios . (…) El desafío es entonces aceptar que. sin que esto nos paralice. coordinar estrategias dentro de la Comunidad Educativa y sobre todo. como adultos. se enmarquen en una perspectiva de derechos y que incorporen una lógica territorial. podamos asumir en forma colectiva un compromiso con el cuidado de los niños y los jóvenes. Una escuela en relación constante con el afuera que le permite acercarse mejor a la realidad. Frente a situaciones de vulnerabilidad socio afectiva a los chicos no los sostiene ni un profesor piola. Solo puede sostenerlo un colectivo docente que: establece la centralidad del joven a partir de considerarlo sujeto de derecho. Entonces será necesario que las respuestas frente a situaciones de consumo sean institucionales. consciente de las herramientas limitadas con las que cuenta la escuela tradicional. Porque cuando esto sucede los que se perjudican son nuestros niños y jóvenes. A partir de la complejidad que ello implica. para que nos nutran. Lo sostiene un colectivo docente que está convencido que las respuestas deben ser institucionales y que trabaja permanentemente en esa construcción. qué puede hacer la escuela por las familias y la comunidad a la que pertenece (…) de ahí la importancia de generar espacios de diálogo e intercambio en los cuales cada uno de nosotros pueda aportar sus conocimientos y sus experiencias para que. para que los chicos nos interpelen. Las culturas institucionales definen los objetivos que nos sirven de marco de referencia para nuestras acciones. de esta manera.

promuevan un distanciamiento crítico con los saberes y prácticas. Estudios sobre historia. República Oriental del Uruguay. Editorial Troquel. Un enfoque educativo”. Touzé.Buenos Aires: Tinta Limón. enriqueciéndonos mutuamente con nuestra diversidad de trayectorias y posicionamientos. Educación y Prevención sobre las Adicciones y el Consumo Indebido de Drogas (2013). Víctor. Ministerio de Educación de la Nación. . Especialización docente de nivel superior en educación y TIC. Educación y prevención sobre las adicciones y el consumo indebido de drogas. Freud. Un elefante en la escuela: pibes y maestros del conurbano.. Comisión Interinstitucional Nacional de Drogas JND/Anep-Codicen. Taller de los sábados (2008). El malestar en la cultura. Amorrortu.recursos porque no podemos proveerles los marcos de referencia necesarios para su paulatina integración en la vida social (Educación y Prevención. Educación y salud. Sandra. Ministerio de Educación de la Nación. Buenos Aires. . S. Damos inicio entonces al camino del aprendizaje. Buenos Aires. (2011) “Los adolescentes de hoy y el adolecer de las instituciones educativas” en “Los usos de drogas y su abordaje en la educación”. (1930). Giorgi. 2013). cultura y sociedad”. (2011) “La memoria de la infancia. Con el presente material se pretende establecer criterios orientadores para el debate. Editorial Paidós.. Graciela (2011) “Prevención del Consumo Problemático de drogas. esperamos que los intercambios en el foro y las distintas lecturas.1a ed. Bibliografía: Carli. .