La alternativa: cultura de paz

Además, es importante saber que hay múltiples
porpuestas en positivo y alternativas que se
pueden debatir:
Antes de que estalle la guerra:
Promover una política de solidaridad con el
fin de evitar que la violencia estructural y
cultural derive en guerra.
Fomentar
la
sensibilización
y
el
empoderamiento social local y en el extranjero
para abordar los conflictos de manera
noviolenta.
Fomentar que las instituciones (Municipios y
Comunidades Autónomas) tengan una política
propia de actuación por la paz.
Diseñar y ejecutar planes para reducir la
presencia del militarismo en los municipios y
Comunidades
Durante el conflicto armado:
Posicionar políticamente al Municipio y a la
Comunidad Autónoma en contra de la guerra y a
favor del alto el fuego.
Ayudar a las víctimas de la guerra.
Respaldar a quienes busquen soluciones negociadas
y noviolentas en los conflictos.
Promover campañas de boicot y no colaboración con
instituciones, empresas, etc., ligadas a la guerra.
Difundir las verdaderas causas estructurales y
culturales de las guerras.

Tras la guerra:
Reconstruir la paz
estructural y cultural.

disminuyendo

la

violencia

No olvidar las causas profundas de los conflictos y
construir la paz sobre ellas.
Fomentar la desmilitarización y la lucha contra el uso de
la violencia.
Promover la reconciliación y la resolución pacífica de
conflictos
Apoyar la desmilitarización propia.

Para mayor información puedes
consultar este enlace:

Antimilitarismo
y
elecciones
municipales
y
autonómicas

Son insolidarios con el municipio: no

Privilegian laboralmente a los miliares

pagan impuestos
Los militares, en tu municipio y Comunidad
Autónoma, no pagan muchos impuestos:

¿Se debe debatir sobre
antimilitarismo en las
elecciones municipales y
autonómicas?
Las relaciones entre el militarismo y los
municipios y Comunidades Autónomas existen
y son importantes para el ciudadano: porque
afectan a su bolsillo, a sus impuestos, a la ética
de la política municipal y autonómica, a sus
viviendas y a su trabajo (o paro) en sus zonas de
residencia y a la propia calidad de vida de la que
podemos gozar.
Los militares salen beneficiados con el actual
ocultismo de sus privilegios.
Los municipios y Comunidades Autónomas
también se benefician de la opacidad de sus
subvenciones y copatrocinios a la industria
militar
Es necesario avanzar en la conquista de la
soberanía ciudadana en temas de defensa y en su
relación con los municipios y Comunidades
Autónomas: la ciudadanía debe exigir a los
partidos que definan sus posturas sobre algunos
temas:

El IBI

El Impuesto de Vehículos de Tracción
Mecánica

El impuesto de plusvalías

El impuesto de actividades económicas

Además, tampoco lo hacen sus Organismos
Autónomos Militares.

Mediante convenios de colaboración

Reservando plazas a los militares en
oposiciones públicas.

Se apropian de Espacios Naturales
Defensa reconoce tener 150.000 hectáreas.
38.790 hectáreas estarían dentro de la Red
Natura 2000

terratenientes en España

Defensa no tiene obligación de informar
previamente a las autoridades de muncipios y
Comunidades Autónomas del inicio de sus
maniobras

No tienen catálogo oficial y públicode sus
posesiones

Ocupan pueblos y provocan incendios con
asiduidad

Poseen cientos o miles de inmuebles en
cada provincia.

Poseen infraestructuras educativas,
médicas, …, sin uso civil

Poseen miles de hectáreas rústicas sin uso
agrícola y sin producir empleo

Venden bienes para especular y comprar
armas.

Los militares son los segundos

Municipios y Comunidades Autónomas
financian a la industria militar
Mediante subvenciones
Mediante el copatrocinio de ferias de armas

Contaminan el medio ambiente con sus
maniobras y prácticas de tiro

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