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NOAM CHOMSKY LA PROPAGANDA J | Y LA OPINION PUBLICA |} Conversaciones con Davi Noam Chomsky (1928) es profesor del Instituto de Tecnologia de Massachusetts. Entre sus ultimas obras publicadas por Critica destacan ‘Actos de agresién (2000), El beneficio es lo que cuenta (2001), La (des)educacién (2001), El nuevo orden mundial (y el viejo) (2002) 0 Una nueva generacion dicta las reglas (2002). Quedan rigurosamente probibidas, sin la autorizacién escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la Teproduccién coral o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografia y el tratamiento informatico, y la distribucién de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo piblicos. Titulo or val: PROPAGANDA AND THE PUBLIC MIND. Conversations with Noam Chomsky First published in the United States by South End Press, 7 Brookline Street 1, Cambridge, MA 02139-4146, USA. www-southendpress.org For rights, contact: southend @ige org Traduccion castellana de Lara Vila Cubierta: Joan Batallé Fotocompasicién: Medium Folocomposicié © 2001 by David Barsamian and Noam Chomsky © 2002 de la traduecién castellana pata Espaiia y América: EDITORIAL CRiTICA, S.L., Provenga, 260), 08008 Barcelona e-mail: editorial @ed-critic htip://www.ed-eritica.es ISBN: 84-8432-356-0 Depésito legal: B, 24.252-2002 Impreso en Espaita 2002. — A&M Gratic, Santa Perpétua de la Mogoda (Barcelona) Agradecimientos L a KGNU de Boulder es la vigorosa emisora de radio de la que sur- ge gran parte de mi activismo radiofonico. Sandy Adler es la trans- criptora par excellence. Elaine Bernard me ha proporcionado una ayuda inestimable. David Peterson es un corrector extraordinario. Bev Stohl ha sido de gran ayuda a muchos niveles. Gracias a Martin Voelker, Lincoln Clarkes y Mark Achbar por sus fotografias. Anthony Arnove es un edi- tor excelente. Noam Chomsky es todo compasién. Algunos fragmentos de las siguientes entrevistas han sido publicados en The Nation, The Progressive, on Z y en Z Net y han sido emitidas por la KGNU y el programa «Making Contact». La primera entrevista fue grabada en Boulder durante la visita de Chomsky en 1998. La segunda, tercera y sexta fueron grabadas por entero en su casa de Lexington, Mas- sachusetts. Las entrevistas cuarta y quinta se realizaron por teléfono des- de la KGNU, de las cuales la que trata de Timor Oriental fue emitida en directo durante el momento algido de la crisis posterior al referendum. La ultima entrevista fue grabada en el Z Media Institute de Woods Hole, Massachusetts, Introduccién scribi por primera vez a Noam Chomsky alrededor de 1980. Para mi sorpresa, me respondid. Mantuvimos nuesira primera entrevista cuatro afios mds tarde. Desde entonces, hemos mantenido muchas otras, que han dado lugar a una coleccibn de libros asi como a algunos pro- gramas de radio. Las compilaciones de estas entrevistas se han vendi- do a cientos de miles, lo que es muy digno de mencion ya que apenas se hizo publicidad de ellas y no fucron resefiadas, ni siquiera en las pu- blicaciones de izquierdas. Después de trabajar con Chomsky durante tan- tos aitos, me ha sorprendido su coherencia, paciencia y ecuanimidad. En el trato con él no hay juegos de poder ni aires de superioridad. Su sen- tido del humor, inagotable e irénico, pasa muchas veces desapercibido mientras pasa revista a los hechos. En cuanto a su capacidad intelec- tual, su habilidad para asimilar una cantidad de informacion tan am- plia y dispar y someterla con tanta rapidez a un andlisis coherente es asombrosa. Chomsky es infatigable. Es un «rebelde sin pausa», como Bono, de U2, lo Hama. Ademds de escribir con regularidad articulos y libros so- bre politica y lingiiistica, tiene una apretada agenda de conferencias. Se le reclama constantemente y, en muchas ocasiones, se conciertan citas con él con afios de antelacién. Atrae enormes audiencias alli donde va, aunque no porque sea un orador brillante. Como me dijo en una oca- sién: «No soy un orador carismatico, y aunque tuviera aptitudes para ello, tampoco lo seria. En realidad, no me interesa persuadir a la gente. Lo que me gusta es ayudar a que la gente se convenza a si misma». ¥ eso es lo que ha hecho posiblemente con mds diligencia y durante mds tiem- po que cualquier otro inielectual vivo. 10 La propaganda y la opinién piblica Para citar sélo un ejemplo de su solidaridad, en 1998 le pedi que vi- niera a Boulder para que hablara en la celebracién del vigésimo aniver- sario de la KGNU. A pesar de estar fatigado a causa de una operacion reciente, no sélo vino sino que también rehusd sus honorarios. Chomsky es una persona muy especial para mucha gente, no sélo en los Estados Unidos sino en todo el mundo. Muchas veces se le presenta como alguien que dice la verdad al poder: Es casi un cliché. Pero, en realidad, no es eso lo que él pretende. Lo que él pretende es decirnos la verdad a nosotros, decir la verdad a la gente. Como nos recuerda en un ensayo clasico escrito hace ireinta aiios: «La responsabilidad de los in- telectuales es decir ta verdad y desenmascarar a la mentira» AL igual que los sabios sufts del oeste y sur de Asia, Noam Chomsky predica con el ejemplo. Esto implica tener un espiritu igualitario, por ef que el ganador del Premio Nobel se sentard y esperaré fuera de su des- pacho hasta que el estudiante que esté escribiendo un articulo para el periédico universitario haya terminado. Su ejemplo consiste en alertar- nos de las depredaciones del lenguaje, de términos como «libre comer- cio» e «interés nacional». Su ejemplo se manifiesta en la solidaridad y la ayuda que ofrece a los habitantes de Timor Oriental, Palestina, Co- lombia o Harlem este. Si necesitas a un oradoy, una firma o ayuda, alli esta Noam Chomsky. Su ejemplo consiste en decirte lo que piensa, pero no lo que deberias pensar. Su ejemplo es dar consuelo a los afligidos y afligir a los pudientes, Simplemente, en lugar de maldecir la oscuridad, su ejemplo consiste en darnos luz para que podamos ver. Aunque decididamente seglar, él es, para muchos de nosotros, nues- tro rabino, nuestro predicador, nuestro rinpoche,* nuestro gurii, nuestro imam, nuestro sensei. Davip BARSAMIAN Boulder, Colorado * Maesiro de la religién budista. [M de la T] Victorias activistas Boulder, Colorado, 10 de mayo de 1998 D“ BARSAMIAN: Tu apretada agenda de conferencias te ha llevado recientemente a Toronto, a la Winona State University de Winona, Minnesota; a Fort Wayne, Indiana; a Londres, Inglaterra; y hoy a Boulder, Colorado. Qué sucede en estos eventos? Sé que has atraido a gran- des multitudes. NOAM CHOMSKY: Ya ves que estas jornadas crecen en significado e importancia, hasta alcanzar su climax en Boulder. No podrias haberlo hecho mejor. [Risas] Esto viene ocurriendo desde hace varios afios. Hay audiencias numerosas, entusiastas e interesadas que participan activa- mente. Hacen preguntas serias y quieren hablar de temas importantes. Los temas de los que nunca habria pensado hablar hace veinte aiios son ahora perfectamente asequibles para todo el mundo. En realidad, nunca pienso dos veces lo que voy a decir a una audiencia en particular. El de Londres era un acto distinto, pero el de Fort Wayne estaba organizado por e] Northeast Indiana Labor Council, una agrupacién de veinticua- tro sindicatos del corazén industrial. No conozco muy bien la zona de Winona, pero imagino que se dedica en su mayor parte a la agricultura y a la pequefia industria. En ambos casos, no habria podido pedir un pu- blico mas entregado, activo y atento. La gente queria reflexionar profun- damente sobre lo que esta ocurriendo en el mundo y sobre lo que puede hacer al respecto. ¢Tienes la sensacion de estar hablando a un coro, 0 de que llegas a uma congregacion? 12 La propaganda y la opinion piiblica No se trata exactamente de lugares en los que abunden los activistas de izquierdas, sino mds bien lo que se llama gente corriente. Por lo tanto, no habra muchos subscriptores de la Z Magazine ni lectores de los libros de la editorial Common Courage. Hay algunos, aqui y alla, pero estén muy dispersos. He conocido a una o dos personas que han estado en el Z Media Institute y que cono- cian la revista, pero, en un 99 por ciento de los casos, no era asi. El evento de Fort Wayne fue singular en un aspecto concrete. De hecho, resulté ser muy inusual. He hablado para sindicatos en mu- chos paises, en Canada y al otro lado del océano, pero, que recuerde, es la primera vez que he sido invitado por un sindicato importante de los Estados Unidos en un lugar como éste. Fort Wayne esta, en cierto modo, en el centro de lo que ha sido el corazén industrial del pais; en realidad, se la considera una zona muy conservadora, pero, sin duda, no tenia conciencia de serlo. Después de la charla hubo una recepcion. Estaban reunicndo dinero para los sindicatos, a veinticinco délares por persona, pero asistid mucha gente. Nos quedamos durante horas y estuvimos ha- blando hasta la madrugada. En mayo de 1998, publicaste un articulo en la Z Magazine titulado «Domestic Constituencies», en el que hablabas de los diversos acuerdos y propuestas de libre comercio. En él comentas que es muy esclarece- dor analizar qué se omite en estas campafas publicitarias».' gQué re- velan tus investigaciones sobre los esfuerzos concretos de la propagan- da con respecto al Acuerdo Multilateral de Inversion? El AMI es un importante tratado de inversién. Ha sido planeado e intensamente negociado a lo largo de tres afios, primero en la Organiza- cién Mundial del Comercio (OMC), y cuando ya no fue posible impo- nerlo a través de ésta, fue traspasado a la Organizacién para la Coopera- cién y Desarrollo Econémico en Paris. La OCDE esta formada por los veintinueve paises mas ricos. El AMI ha continuado alli desde mayo de 1, Noam Chomsky, «Domestic Constituencies», Z Magazine 11: 5 (mayo 1998), p. 18. Puede consultarse on-line en http://www.zmag.org/Zmag/articles/chomskymay98.htm. Victorias activisias 13 1995S. Hay un compromiso importante y profundo en el sector empresa- tial. Existe un grupo llamado Consejo para los Negocios Internaciona- les de los Estados Unidos que es, basicamente, el principal organo de presion de las multinacionales. Este ya publicé un estudio en 1996 en el que informaba a sus miembros acerca del contenido del AMI y su impor- tancia.? El Congreso no ha sido informado. En ese mismo articulo, revisé la prensa mas importante. Se ha mantenido asombrosamente silenciosa. | New York Times no ha informado de ello. El Wall Street Journal ha publicado un reportaje? A principios de abril, el Washington Post pu- blicé su primer articulo al respecto.4 Se informaba del fracaso de la OCDE en la firma del acuerdo después de tres afios, en gran medida debido a la presién popular. Aunque el asunto se mantuvo practicamente en secreto, se habia desarrollado, sin embargo, una presién suficiente a través de las organizaciones no gubernamentales, los grupos de interés publico y los activistas populares, por lo que consideraron que debian volverse atrds. Se trata de una victoria muy importante. Demuestra que es posible ha- cer algo. Canada es el nico pais donde esta cuestion se abrié paso en la arena piiblica hace aproximadamente un afio. Esto tuvo lugar después de dos afios de intensas negociaciones. Se ha informado de ello en la tele- visién nacional y en la prensa ms importante, como el Glabe and Mail de Toronto y en revistas como Maclean's. En Australia se hizo piiblico este enero y hubo una lluvia de protestas y un gran debate. En Europa tan s6lo se ha hecho publico durante los tltimos meses. Sin embargo, en los Estados Unidos, aparte de lo que podria Ilamar- se un error estadistico, la prensa no ha publicado practicamente nada. No es que no se tenga conocimiento de ello. Todos los principales me- dios de comunicacién, naturalmente, lo conocen. Todo el mundo empre- sarial lo conoce. Fue éste, practicamente con toda seguridad, el motivo principal para dar al presidente lo que se conoce como autoridad «por la via rapida» (fast-track) para aprobar acuerdos comerciales. La «via rapi- da» provocé una gran indignacién, pero no he encontrado ninguna refe- rencia al respecto, a pesar de que los medios de comunicacién tenian que 2. United States Council for International Business (USCIB), 4 Guide to the Mutila- teral Agreement on Investment, Nueva York, USCIB, 1996. 3. Glenn Burkins, «Labor Fights Against Fast-Track Trade Measure», Wall Street Jour- nal, 16 de septiembre de 1997, p. A24. 4, Anne Swardson, «Global Investment Accord Put on Hold», Washington Post, 29 de abril de 1998, p. C13. Véase también Fred Hiatt, «Foreign Affairs in Annapolis», Washington Post, 30 de marzo de 1998, p. A25. 14 La propaganda y la opinion piblica saber que era una cuestién central. El Miami Herald publicé el pasado julio un articulo sobre el AMIS La ley de la «via rapida» no habia sido atin presentada al Congreso en aquel momento pero estaba siendo estu- diada. E1 articulo sefialaba que el Consejo para los Negocios Internacio- nales de los Estados Unidos habia tanteado ya a la Casa Blanca, solici- tando que se hiciera del AMI un elemento central de las negociaciones por la via répida con el Congreso. Esto es lo que querian imponer. Sin duda, era algo mucho mis importante que, por ejemplo, extender el Tra- tado de Libre Comercio Norteamericano (cl TLCN) a Sudamérica. Pero si existe alguna referencia al respecto en algiin medio de comunicacién, yo no he podido encontrarla, Bste fue uno de los muchos asuntos de los que no se informé. Existen muchos otros. Sin embargo, a pesar de tanto silencio, hubo un ntimero suficiente de personas que consiguieron orga- nizarse y obstaculizarlo. Se trata de un acontecimiento muy poco frecuente... y muy impor- tante. El Business Week publicé un articulo el pasado febrero titulado «The Explosive Trade Deal You've Necer Heard Of» («EI explosivo tra- tado comercial del que nunca ha oido hablar»). Y si no has leido lo que ha escrito el Consejo para los Negocios Internacionales de los Estados Unidos, es que no has oido hablar de él. Se trata de un tratado comercial explosivo, 0 que podria serlo. Pronto sera Ilevado con mayor sceretismo. Seguira adelante, y haré falta un activismo aun mis serio para intentar explicar lo que ocurre, para discutirlo y para oponerse a él si es necesa- rio, y creo que asi deberia ser. La gente podria decidirlo por si misma si dispusiera de la informacién. gPor qué las negociaciones fueron tan secretas? Existe una muy buena raz6n para que la informacién no se haga pu- blica. Los medios de comunicacion y las empresas lideres, saben per- fectamente que el piiblico se opondré a ello de forma contundente. En realidad, la opinion piiblica se mostré tan sumamente contraria a la via rapida que sus defensores no pudieron sacarla adelante, incluso a pesar 5. Jane Bussey, «New Rules Could Guide International Investment», Miami Herald, 20 de julio de 1997. Véanse asimismo las referencias en Noam Chomsky, «El arma decisivan, en El beneficio es lo que cuenta. Neoliberalismo y orden global, Barcelona, Critica, 2000, pp. 145-174, 6. Paul Magnusson, en colaboracién con Stephen Baker, «The Explosive Trade Deal You've Never Heard Of, Bussiness Week, 3564 (9 de febrero de 1998), p. 51. Victorias activistas 15 de que el mundo empresarial estaba a favor de ella practicamente en un cien por cien, de que practicamente todos los medios de comunicacién estaban a favor de ella y de que la Casa Blanca estaba Ilevando a cabo una enorme campaiia publicitaria. Incluso los congresistas que la habian defendido con entusiasmo votaron en contra porque sus electores se les estaban echando encima. Incluso sin conocer los hechos, la gente tiene una instintiva y, ciertamente, una muy saludable reaccion de escepticis- mo en lo que respecta a estas cuestiones. Otra cosa que no se dijo sobre la via rapida y que merece la pena te- ner presente es que el debate fue presentado como si se estuviera tratan- do sobre el libre comercio. Evidentemente, no tenia nada que ver con el libre comercio. En primer lugar, los acuerdos sobre los que se discute no son acuerdos de libre comercio. Son sumamente proteccionistas. No per- tenecen al ambito del libre comercio, como practicamente nada. Pero, por otra parte, incluso el partidario mas ferviente del libre comercio se habria opuesto a la via rapida si creia en la democracia, porque de esto era justamente de lo que se trataba. La cuestién era: «,Deberia el Pre- sidente, la Casa Blanca, tener el derecho de negociar acuerdos comer- ciales en secreto y presentarlos después al Congreso con el privilegio de decir «si» o «no», pero sin discutirlos y sin que la opinién publica fuera nunca informada?» Hablamos de democracia, no de acuerdos co- merciales. La postura oficial de la Casa Blanca era que debiamos atenernos al principio de que solo el presidente, o sdlo una persona, puede tomar parte en las negociaciones sobre comercio internacional. Pero eso, evi- dentemente, no es un principio. Por ejemplo, con respecto a las cuestio- nes sobre derechos humanos, se insiste en que el Congreso ha dispuesto de muchos afios para eliminarlos, recortarlos, acotarlos, De hecho, ésta es una de las razones por las que los Estados Unidos tienen, posible- mente, el peor récord del mundo industrializado en lo que concierne a la ratificacion de las convenciones de derechos humanos. Practicamente nunca son ratificadas. Por lo tanto, en lo que respecta a los derechos humanos no hay, ciertamente, un principio. Si que podria haberlo con respecto al comercio, pero eso se debe a lo que estan intentando impo- ner, Saben que la opinion piblica no estara de acuerdo. El Wall Street Journal \o admitié de forma bastante indirecta. En uno de sus articulos en los que elogiaba a la via rapida como algo obvio, como algo tan 16- gico que cualquier persona con un minimo de juicio desearia, se decia que, sin embargo, los criticos disponian de lo que Hamaron un «arma 16 La propaganda y la opinién piblica decisivay: la oposicién de la opinién pablica.? Por esta razon, lo mejor es mantenerla al margen. Esta es la consecuencia. Con respecto al AMI, se temia que el «arma decisiva» pudiera ser es- grimida, y, efectivamente, asi fue, con gran sorpresa. Muchas personas creen que no podemos hacer nada, que las perspectivas son pesimistas, No creo que eso sea cierto en absoluto. Este caso es un reflejo poco fre- cuente de lo contrario. A pesar de la existencia de tan tremendas desven- tajas, del hecho de enfrentarse al poder mas fuerte del mundo, al mas rico, a los paises mas poderosos, a las empresas, a las instituciones fi- nancieras internacionales, que tienen casi el control total de los medios de comunicacién, Se trata de una clase de poder consolidado sin igual en la historia. Pese a ello, el activismo popular fue capaz de detenerlo. ¢¥es en ello una posible tendencia que se habria iniciado con el iriunfo de la huelga de la UPS y el amplio apoyo piiblico que se dio a los huelguistas, seguido de la derrota de la via répida, el cambio de rumbo del AMI y también la exitosa protesta que tuvo lugar en Colum- bus, Ohio, contra el bombardeo de Irak? La tnica duda que tengo es que no creo que se trate de algo nuevo. Creo que este activismo tiene una larga historia. Ya en la década de los ochenta, por ejemplo, el activismo popular era tan fuerte que la admi- nistracion Reagan nunca fue capaz de intervenir directamente en Cen- troamérica. No pudo hacer nada que se pareciera remotamente a lo que Kennedy y Johnson hicieron en el sudeste de Asia en la década de los sesenta. Esto se debe, sencillamente, a que existia una gran oposicién publica. De modo que tuvieron que intervenir de forma indirecta, a tra- vés del terror clandestino. Puedes verlo en la informacién que circula hoy sobre la muerte del obispo Juan Gerardi en Guatemala. Léela. En ella hay una ligera omi- sion, El hecho de que otra figura principal de la Iglesia haya sido asesi- nada en Centroamérica no es una gran noticia. Ha ocurrido otras veces. Sin embargo, Gerardi fue asesinado justamente cuando estaba a punto de publicarse un extenso estudio hecho por la Iglesia, titulado Never Again (Nunca mds), que oftecia un andlisis muy detallado de las atroci- 7. Burkins, «Labor Fights Against Fast-Track Trade Measuren, Wall Street Journal, 16 de septiembre de 1997, Victorias activistas 17 dades cometidas en Guatemala.* Se trata de una de las historias reales de horror de los ultimos aiios. Se calcula que alrededor de 200.000 per- sonas habian sido asesinadas, que existe un mill6n’ y medio de refugia- dos, cientos de miles de huérfanos y viudas. La responsabilidad de estos hechos se atribuye en un 80 por ciento al gobierno y a los paramilitares vinculados a éste, s6lo un 10 por ciento a las guerrillas, y el resto se desconoce. 4Quién es el gobierno? El gobierno fue establecido, armado, entrena- do y apoyado por Estados Unidos. El gobierno norteamericano no podia intervenir directamente a causa de la oposicién popular, de forma que se sirvid de mercenarios. Toda la red internacional del terror —Taiwan, Is- racl, Inglaterra, Arabia Saudi, los nconazis argentinos— tenia vinculos con Centroamérica. Las peores atrocidades cometidas en Guatemala, segiin demuestra el informe de la iglesia, fueron dirigidas por Rios Montt, que era el protegido de Washington. Reagan lo elogiaba alli don- de iba, diciendo que era el amigo verdadero de la democracia, falsamen- te condenado por los grupos de derechos humanos, mientras mataba a decenas de miles de personas. Estados Unidos quedo excluido en gran medida del asunto; en algu- nos informes ni siquiera aparece. Pero se movia entre bastidores. De ma- nera decisiva, Estados Unidos no estaba directamente implicado. El pais no estaba siendo bombardeado por los B-52. No habia cientos de miles de tropas norteamericanas rondando por la zona. Esto se debié al freno impuesto por el activismo popular de la década de los ochenta, que se extendia por todo el pais y que no estaba concentrado en las ciudades ni en los campus universitarios. Se encontraba en las zonas rurales del su- reste y del medio oeste. Fue muy vigoroso. De modo que no se trata de algo nuevo. Tu mismo puedes verlo. Todos los grandes movimientos populares —e] medioambiental, el feminista y demas movimientos— se han de- sarrollado a lo largo de las ultimas décadas. Y estén consiguiendo muchas cosas. El caso de la via rapida fue muy inusual en este sentido, Como acertadamente sefialé la Casa Blanca, la via rapida es una opcién que sigmpre ha estado a disposicién de los presidentes. Nunca nadie le habia 8. Archididcesis de la Oficina para los Derechos Humanos en Guatem@lay Guatemal Never Again!, Maryknoll, Nueva York, Orbis Books, 1999. 9, Low Cannon, «Reagan praises Guatemalan Military Leader», Washington Post, 5 de diciembre de 1982, p. AL 18 La propaganda y la opinién piiblica prestado atencién, porque se la consideraba algo correcto. Si el presi- dente quiere hacer negocios importantes en secreto y dejar al Congreso y a la opinién publica al margen, ;qué puede haber de malo en ello? Hoy, la gente cree que si que hay algo de malo en ello, y eso supone un gran ptogreso. No s6lo cree que hay algo de malo en ello, sino que lo cree tan enérgicamente que es capaz de superar a las fuerzas extraordinaria- mente poderosas que estan intentando imponerlo, Es un gran progreso. Uno de los capitulos de Los guardianes de la libertad, del que eres coautor junto con Edward Herman, se titula «Victimas dignas e indig- nas». Del asesinato de Juan Gerardi se informa en la pagina 5 del New York Times." ;Qué cobertura informativa habria recibido la noticia si se hubiera tratado, por ejemplo, de un obispo cubano? Habrian aparecido grandes titulares en primera pagina. No es nece- sario discutirlo. Es algo obvio De modo que este habito sigue vigente. Es simplemente otro ejemplo. De hecho, en uno de los capitulos es- critos por Ed de nuestro libro Los guardianes de la libertad se establece una comparacién entre el centenar de victimas religiosas de Centroamé- rica y el caso de un sacerdote polaco asesinado en Europa del Este.!! Los asesinos de Polonia fueron inmediatamente detenidos y sentencia- dos a largas condenas en prision, a diferencia de lo que ocurrid en el caso de los cien mértires religiosos de Centroamérica, incluido el del ar- zobispo Oscar Romero y cuatro religiosas de los Estados Unidos. Ed re- visd los medios de comunicacidn y demostré que la cobertura informa- tiva que se dio al caso del sacerdote polaco fue mayor que la de los cien martires religiosos, y de caracter muy distinto. En el primer caso, la pren- sa exigi6 que se investigara al mas alto nivel: «El Kremlin no puede elu- dir su culpa», ete. En los casos del arzobispo, las religiosas, y las segla- res de los Estados Unidos, asi como en los de otros muchos martires religiosos, se trataba de accidentes locales. No comprenden lo que esta 10. Associated Press, «Guatemalan Questioned in Bishop's Death», New York Times, I de mayo de 1998, p. AS 11. Edward 8, Herman y Noam Chomsky, Los guardianes de fa libertad (trad, cast. de Carme Castells), Barcelona, Critica, 1990, pp. 81-153 Victorias activistas 19 ocurriendo. La cobertura informativa fue muy escasa y quedé relegada a las ‘iltimas paginas, sin que se dieran detalles graficos. A dia de hoy no se ha realizado en este pais ninguna investigacion seria sobre la muerte gel arzobispo Romero. Cuando los seis intelectuales jesuitas fueron asesinados, se informé de ello. Pero pregunta a la gente por sus nombres y por el nombre de al- gunos disidentes de Europa del Este. Los disidentes de Europa del Este, gue durante la era poststalinista no sufrieron nada parecido a lo que tu- vieron que soportar sus homdlogos de Centroamérica, son héroes. Son muy conocidos. Sus libros estan en todas partes. Se los cita. Publican articulos en el New York Review of Books. Los intelectuales centroame- ricanos, que tuvieron que soportar unas condiciones mucho mas severas bajo nuestra supervision, y que fueron asesinados, en realidad fueron doblemente asesinados. En primer lugar, fueron asesinados por las mis- mas tropas entrenadas por los Estados Unidos que mataron a Romero y a otras decenas de miles de personas, y después fueron ascsinados por la comunidad intelectual. ;Qué mejor forma de asesinar a los intelectuales gue silenciando lo que han escrito? Nunca he visto una palabra suya pu- blicada en las fuentes principales de este pais. Resulta muy dificil en contrar alguna referencia. La terminologia «victimas dignas e indig- nas», que es también de Ed, resulta muy adecuada, El AMI ha sido llamado «Dracula politico» porque no puede sobre- vivir si se le expone a la luz o a cualquier tipo de investigacién publica En ese articulo publicado en Z Magazine aduces una interesante cita del profesor de Harvard Samuel Huntington: «Los arquitectos del poder de los Estados Unidos deben crear una fuerza que pueda sentirse pero no verse. El poder seguira siendo fuerte mientras esté en la sombra; si se le expone a la luz empezaré a desvanecerse».' Se trata de una buena ilustracién. Huntington no es ningun estiipido. Sabe cémo funciona el poder. Sabe la profunda importancia que tiene mantener al margen a la opinion piiblica, asegurandose de que no inter- fiera, de que la politica sea disefiada y ejecutada por los verdaderos cen- tros de poder sin ser vigilada. De esto trata precisamente la via rapida. Esto es lo que ha demostrado el AMI. 12, Samuel Huntington, American Politics: The Promise of Disharmony, Cambridge, Harvard UP, 1981, p. 79. 20 La propaganda y la opinion piiblica EI propésito del AMI es levantar una barrera detris del discfio y Ia ejecucién de la politica que la gente no pueda traspasar. Se trata, en efec- to, de poner muros empresariales detras de ella. Estos resultan impene- trables. A no ser que haya una citacin del Congreso, no podra descu- brirse qué ocurre dentro de estos sistemas tirdnicos. Si estan en posicién de tomar decisiones sobre asuntos sociales, ccondmicos y politicos, es- taremos ante una tirania muy eficaz. Hay una frase espléndida del Banco Mundial para referirse a esto: la gente deberia poder trabajar en lo que Ilaman «aislamiento tecnoeriticoy. 2 Estos son los teenécratas que saben como hacer las cosas, los tipos listos, que tienen que mantenerse a salvo de la vigilancia y la interferencia de las masas. Se trata de una idea vieja, no nueva, pero lo que Huntington descri- be son las formas que esa idea debe adoptar en una sociedad formalmen- te democratica en la que no puede recurrirse a las brigadas de la muerte. 2En quién piensas cuando hablas de «electorados dignos ¢ indignos»? En este caso, resulta evidente de forma dramitica. El articulo de Z al que te refieres se titulaba «Domestic Constituencies». Esta frase esta to- mada de la unica declaracién publica que hizo la Casa Rlanca sobre el AMI. Como respuesta a las preguntas del Congreso, que no fueron con- testadas, y a las protestas puiblicas que estaban empezando a producir- se, el subsecretario de Estado, Stuart Eizenstat, y el vicerrepresentante de Comercio estadounidense, Jeffrey Lang, realizaron una declaracién pi- blica. Por lo que yo sé, nunca sec informé de ella, pero esta declaracion se hizo. En ella, los portavoces de la Casa Blanca afirmaban que querian manifestar a la opinion publica su compromiso profundo con los princi- pios democriticos. Por cllo dijeron: Nos estamos asegurando que todos los electorados nacionales que tienen un interés vital en estas cuestiones estén siendo consultados e informados en todo momento. No vamos a dejar a nadie al margen. También dijeron que estamos encabezando la peticién de la OCDE dado nuestro profundo compromiso con la demo- cracia. Lo dijeron mas 0 menos con estas palabras. Ahora podemos Ilevar a cabo un pequefio ejercicio de logica. ;Cud- les son esos electorados nacionales? Evidentemente, el Congreso no. De 13. Michael Prowse, «World Bank/IMF Meeting: Theor Attempt to Explain East Asia’s Dynamic Growth, Financ 1993, p. 3. jing on an Eastern Promise: An i Times, 27 de septiembre de Victorias activistas 21 hecho, todos los miembros del Congreso, sin duda, estaban al tanto de este asunto, pero el Congreso en pleno nunca fue informado. Veinticinco congresistas escribieron una carta a la Casa Blanca en la que pregunta- ban: gCémo han podido estar negociando esto durante tres afios sin in- formarnos? Segun la Constitucién, el comercio internacional es compe- tencia del Congreso. Les respondieron con el mismo tipo de carta que recibirias tt si escribieras a la Casa Blanca, en la que te dirian: «Estima- do David. Gracias por tus interesantes comentarios». Una carta escrita por ordenador. Esta fue la respuesta que recibieron. Ello demuestra que el Congreso no era un electorado nacional. Evidentemente, a opinién publica tampoco. La idea era mantenerlos al margen, quitarselos de encima. Asi pues, la opinion publica no es un electorado nacional. Ni el Con- greso. Pero el Consejo para los Negocios Internacionales de los Estados Unidos si que lo es, pues fue informado en todo momento y estaba inti- mamente relacionado con este asunto. El sector empresarial también. La Casa Blanca nos esta diciendo, clara y Hanamente, quiénes son sus elec- torados nacionales. Es muy poco frecuente que los lideres politicos re- conozcan tan sinceramente, de una forma tan clara y rotunda, cual es la imagen precisa quc tienen del mundo. Sc trata do una imagen muy exac ta. Sin embargo, no es esto Jo que se supone que debe ensefarse en un curso sobre derecho civil o en las clases de la licenciatura de ciencias politicas de la Universidad de Colorado. Se trata simplemente de la ver- dad, De modo que no esta mal que la hayan dicho. Creo que los medios de comunicacién fueron bastante inteligentes y se mantuvieron en silen- cio y lo pasaron por alto. Quizé alguien haya reflexionado sobre ello. Has Ilegado incluso a decir que la palabra «americanos» no hace referencia a los americanos. Se ha convertido en algo casi inevitable. Los americanos deberfan ser las personas de todo el continente, pero Estados Unidos se ha adue- fiado de la palabra. En Latinoamérica utilizan otra palabra, «norteamer- canos». La palabra «americanos» se usa constantemente para referirse a la poblacion de Estados Unidos. En parte, esto se debe a una dificultad lingiiistica ya que es dificil hacer un adjetivo de «Estados Unidos».* * Efectivamente, en inglés no existe un adjetivo equivalente al «estadounidense» utiliza- do en espaiiol. [N. de fa Z]