6 ILASOMBRA 1
DELCIPRES

on los muertos los
verdaderos vivos?
¿Somoslosvivos los
verdaderos fantasmas?» , se preguntaba Víctor
Hugo mientras vivía con pasión el enfrentamiento entre
el prodigioso vidente Alexis
Didier y el no menos prodigioso mago Robert-Houdin. Una
partida de naipes con los ojos
tapados, la lectura de un libro
cerrado, la identificación de la
fuma en una carta escondida...
¿Poderes supranonnales o prestidigitación? Ambos hombres
eran capaces de hacer los mismos efectos, con explicaciones diametrahnente opuestas.
Sospecho que estas dos actitudes resumen la historia de
la humanidad. Alexis Didier
aseguraba que sus facultades
proverúan del más allá, mientras que Robert-Houdin insistia en que todo lo que llacía era
consecuencia de su ingenio,
de su destreza y de su arte.
En una sesión privada previa, Alexis había adivinado una
palabra escrita en una hoja en
blanco, que se hallaba oculta
en una caja herméticamente
cerrada. La palabra la había escrito Víctor Hugo. Desde entonces el poeta estaba muy inquieto. Había estado a punto
de escribir «hija», pero había
escrito «polítiGm. Las dos grandes inquietudes que le turbaban por entonces.
En el c¡lluroso agosto de
1852, tras el golpe de estado
de Louis-Napoleón se refugió
en Bruselas con su familia. Un
año después fueron expulsados. El grupo de proscritos se
refugió en la isla de Jersey, en
el brumoso Canal de laMancha. Para Hugo la tristeza del
lugar era el reflejo de su estado de ánimo. Se establecieron
en Marine Terrace, una mansión aislada cerca de los acantilados. Allí entra en escena
Delphine de Girardin, vieja
amiga de la familia, espiritista y médium, quien les inicia
en el método de las mesas giratorias, con la intención de
dar la palabra a los muertos.
El poeta creía que en todo
anida un espíritu. También en
los astros, las rocas y las nubes.
En realidad era benevolente ·
con todas las creencias que es
posible imaginar. En aquel siglo se había consumado el
triunfo de la razón. Pero eran Víctor Hugo duran:te su exilio en la i$la de Jersey, entre 1853 y 1855, en una fotografía
muchos los que intentaban tomada por su hijo Charles. A la derecha, retr.ato de s1,1 hija Leopoldine. Debajo, sesión
conciliar las antiguas aspira- de espiritismo en una casa de París en 1898. ::EL NORTE

S

Sábado 10.05.14
EL NORTE DE CASTILLA

dones religiosas con una nueva religión democrática, anticlerical y cientifista. El espiritismo convertía la revelación
en una prerrogativa popular.
Cualquiera podía tener acceso a ella siempre que el movimiento-de la mesa fuera tangible. En la antigüedad las mesas giratorias se emplearon para
la adivinación: Las letras del
alfabeto estaban grabadas en
el tablero, sobre el que oscilaba uri alambre provisto de un
anillo, a modo de péndulo. Sus
versiones modernas se originaron al oeste de Nueva York,
centro de experimentación de
nueva,s prácticas religiosas,
donde también nació la secta
de los mormones.
En un principio H¡¡go era
escéptico y además la mesa
permanecía muda. Hasta que
el poetaAuguste Vacquerie
retó al espíritu a que adivinara qué estaba pensando. El sistema era prolijo. Previamente habían convenido un alfabeto. Un golpe de la mesa significaba la A En consecuencia
la Z requería 26 golpes, tantos
como letras tiene el alfabeto
francés. Las sacudidas de la
mesa se hicieron cada
vez máS violentas. <<Sufrimientos», respondió.
¿Quién eres?
-preguntó Víctor
Hugo, angustiado.
La respuesta no
se hizo esperar.
<<Niña muertall
¿Cuál es tu no mbre? -insistió Rugo.
«Leopoldine».
La creencia en el espiritismo se asienta sobre el deseo
de volver a ver a los seres queridos. Hacía diez años que Lecipoldine, la hija preferida de
Víctor Rugo, murió ahogada.
Según sus palabras la sesión
· espiritista le devolvía lo que
más había amado en su vida,
de cuya desaparición jamás se
había rehecho. ·
A partir de ese momento
«mi padre insiste en que toda
la familia participe en las sesiones -escribe Adéle, su otra
hij~ y en la casa andamos todos sonámbulos, como si los
filntasmas fuéramos nosotros».
Su hijo Charles es el médium.
Rugo formula las preguntas y
anota las respuestas. Se extraña de que Cha:des adivine de
antemano las palabras que la
mesa le dicta. ¿Poderes supra-

normales o prestidigitación?
¿Superchería?· ¿Locura? ¿Mistificación? A veces la fuerte
carga emocional convierte los
deseos en creencias y las creencias en convicciones. ¿Charles a través de los mensajes mediumnicos se atreve a decir lo
que jamás ha dicho? Siempre
se ha sentido eclipsado por 1m
padre superior. Es la primera
vez que su padre le escucha.
Nunca se ha atrevido a, confe_sar que desea ser escritor. Al
terminar la aventura, publicará una sorprendente novela, ·
'El cerdo de San Antón', que
anticipa el surrealismo, en la
que recupera la escritura automática de las sesiones.

Entre espíritus
Víctor Rugo pasa días y noches transcribiendo los dictados de su hijo. Pronto experimenta sus propias visiones y
escucha voces extrañas. Entabla conversación con espíritus que admira o despiertan
su interés: Jesucristo, Mahoma, Shakespeare, Moliere,
Mozart o Lord Byron. También entidades como la Belleza o la Muerte. Le responden
en francés y, a menudo, en
verso, con preferencia por el
alejandrino. Podemos sospechar que estaba habituado a
hacer hablar a los muertos en
sus dramas históricos. Algu-.
nas conversaciones son deslumbrantes. Otras. grotescas.
Son cuatro cuadernos, de los
cuales se han perdido dos. Patrice Boivin los ha publicado
por primera vez en Gallimard,
el mes pasado, con el título
de 'Le Livre des Tables'.
¿Tienen valor artístico las
producciones de los médiums?
¿Se trata de una afirmación de
los poderes del subconsciente, como aseguraba Breton?
Hugo siempre guardó el secreto de aquellos dos años entre
los espíritus, al igual que no se
deshizo jamás de los zapatitos
de estambre de Léopoldine
niña. Décadas después, en
1874, se adheriría al Instituto
contra las supersticiones que
fundó el ilusionista Cazeneuve para denunciar los fraudes
espiritistas. Extraño desdoblamiento. Quizás la repuesta se
halla el} una de sus· entrevistas en el Más Allá. «Todo gran
espíritu realiza dos obras: su
obra como ser vivo y su obra
como fantasma», le dijo el espíritu de la Muerte.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful