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CULTURAS Y VIDA

14 Diario de Burgos

FOTO: RICARDO LÁZARO

LUNES 16 DE MARZO DE 2015

LA REINA DEL VIDEOJUEGO

La burgalesa Eurídice Cabañes preside Arsgames, colectivo pionero en la experimentación con videojuegos, y es
asesora del Centro Nacional de las Artes de México, país en el que reside por haber más oportunidades laborales
R. PÉREZ BARREDO / BURGOS

R

econoce que fue una niña inquieta; tanto, que de recién
nacida logró franquear los barrotes de la cuna «de las ganas que
tenía de recorrer el mundo». También fue precoz: a los dos años ya
leía todo lo que caía en sus manos. Siendo una jovencita, mientras otros se zambullían en las historias de Los cinco, por ejemplo,
ella se empapaba del conductismo leyendo al filósofo social Burrhus Frederic Skinner. Esta burgalesa de Terradillos de Esgueva
(1983) es un cerebro privilegiado.
Filósofa especializada en Filosofía
de la Tecnología, es la presidenta de Arsgames, colectivo que piensa, experimenta y trabaja con videojuegos,
potente
producto cultural que factura más que el cine y la
música juntos. Además, es asesora en el Centro Multimedia del
Centro Nacional de las Artes de
México, país en el que reside desde hace meses porque «las oportunidades laborales aquí son mucho más altas que en España», admite con resignación. Enésimo
caso de fuga de cerebros.

«De pequeña ya era una chica
un poco rara, podía pasar largos
ratos sólo pensando sobre cómo
se construye la identidad o por
qué ‘yo soy yo’, cómo funcionan
los recuerdos, si recordaría ese
momento cuando fuese mayor o
cuestiones bastante trascendentes poco propias
de una niña pequeña», reconoce
con desparpajo.
No sólo fue una
niña aficionada a cuestionarse el
mundo, a la filosofía; también a
los videojuegos. Tuvo una consola
en la que jugaba al Don King Kong
y un tetris en una maquinita portátil «y me encantaba, creo que el
Tetris fue mi primer videojuego favorito»; después vinieron la Nintendo, la Sega
Mega Drive y la PlayStation 1, además del ordenador. «Por suerte mi
padre nunca cedió a las
críticas de la gente que le decían que si nos compraba videojuegos (a mi hermano y a
mí) saldríamos ludópatas.
Siempre nos compró bastantes ¡y hasta una guía para aprender a programarlos!».

El modo más natural de aprender es
jugando. Hacer del aprendizaje algo
tedioso es mala idea. Nosotros
introducimos videojuegos y otras
tecnologías en la educación desde las
metodologías de las pedagogías libres»

El paso de la filosofía al mundo de los videojuegos fue bastante natural para Eurídice. «Siempre
me interesaron mucho durante la
carrera las asignaturas de filosofía
de la tecnología y la de estética;
los videojuegos aúnan ambas, pero sobre todo llegué a los videojuegos desde el estudio del concepto de identidad (que desde pequeñita me había interesado): si
la identidad es una mezcla de
cuerpo, recuerdos, etc. En los videojuegos tu cuerpo es otro, o
muchos otros (depende de a cuáles y a cuántos videojuegos juegues), con otra historia (recuerdos)... Me parecía interesante investigar qué pasaba con la
identidad cuando juegas tomando los videojuegos como laboratorios de experimentación».
Para esta brillante burgalesa se
puede aplicar la filosofía al mundo de los videojuegos de muchas
formas: estudiando las
relaciones que se establecen entre videojuegos y arte; cómo emplear los videojuegos
como herramientas educativas
llevando a cabo estudios de género y videojuegos; la interacción de

Diario de Burgos
LUNES 16 DE MARZO DE 2015

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Eurídice,
durante
una
Playlab
(experimentación
de
videojuegos) en
Cracovia.

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Esgueva, su pueb

«Yo me siento
tremendamente
identificada con
la frase ‘Juego,
luego existo’, y
además, si no
puedo jugar esta
no es mi
revolución»
«Jugar estimula
la creatividad»

humano/computadora; haciendo
un análisis de las nuevas interfaces; estudiando las relaciones que
se establecen con el espacio o con
el tiempo en los videojuegos o
analizándolos como productos
culturales que representan diferentes universos simbólicos...».
ÉTICA Y MORAL. «Los humanos
son seres con ética y moral y evidentemente en los mundos virtuales sigue habiendo humanos. Lo que tenemos que
tener en cuenta es que determinados juegos están
promoviendo determinados
valores y debemos ser capaces de entenderlos, analizarlos y ser críticos con ellos.
Por ejemplo, hay muchos videojuegos de guerra en los que se
promueven unos valores bélicos
claros, en la mayoría de los cuales
vas a otro país para matar terroristas (creo que se capta bastante
fácilmente cuáles son los valores
subyacentes), o en los videojuegos para chicas se presentan imágenes de las niñas y las mujeres
claramente estereotipadas en el
papel de cuidadoras o de mujeres
objeto, que deben cuidar cachorritos, bebés, cocinar o ponerse
guapas. Este tipo de videojuegos

promueven una
imagen de la
mujer
claramente sexista»,
subraya con vehemencia.
Para Eurídice Cabañes el juego
es necesario. Y estimulante para
la creatividad. «Los humanos, todos sin excepción, juegan desde
muy pequeños, aprenden jugando y, en el mejor de los casos, continúan jugando en la vida adulta.
Yo sencillamente me siento
tremendamente
identificada con
la frase que se ha
convertido en el
eslogan de la revista Bit ‘Juego, luego existo, y a parte si
no puedo jugar esta no es mi
revolución». Y un territorio
de libertad: «la libertad es una de
las características básicas de todo
juego, jugar es un acto libre. Para
mi además es lo que más define el
juego. Para mí es eso: libertad».
Aunque hay muchos juegos,
Cabañes defiende la creatividad
que la mayoría de ellos estimulan.
O muchos, al menos. «Por lo general estar en un espacio libre de
experimentación sin consecuencias nos permite ser mucho más
creativos (y hasta nos
incita a ello) que

cuando estamos en un espacio en
que las decisiones que tomemos
pueden tener fatales
consecuencias para nosotros».
Reconoce esta filósofa los riesgos, implícitos y explícitos, de los videojuegos. «Transmiten valores, muchas veces sin que
nos demos cuenta y muchas veces valores con los que no estaríamos de acuerdo si nos diéramos
cuenta. Además, las grandes estrategias
de publicitarias de
las grandes compañías captan la
atención enseguida del público
general, pero en particular de los
más pequeños, por eso una formación en juego crítico se hace
tan importante y por eso también
hay que incentivar la producción
de otro tipo de juegos como tratamos de hacer en Arsgames», señala.
¿ES UN ARTE?. Para Eurídice Cabañes los videojuegos nos alejan
al jugador del mundo real, sino
que puede ayudar a comprender
mejor lo que nos rodea, como hace desde hace siglos la literatura; a

«La libertad es
una de las
características
básicas de todo
juego; jugar es
un acto libre.
Para mí el juego
es pura libertad»

este respecto, considera que los
videojuegos son un arte. «y eso es
lo bueno de su potencial, algunos
juegos pueden ayudarnos a comprender mejor el mundo que nos
rodea y su funcionamiento, permitiéndonos aprender sobre causas y consecuencias de acciones
determinadas sin sufrir las consecuencias. Otros nos permiten incluso aprender y experimentar situaciones que jamás serían posibles en el mundo real, ya sea por
físicas completamente diferentes,
porque juegan con el concepto de
tiempo, de espacio, o porque son
completamente abstractos»
Sobre si los videojuegos son o
no un arte se ha debatido mucho.
«Personalmente he defendido que
lo son en varias ocasiones (artículos, conferencias), pero creo que
la pregunta está mal planteada.
Actualmente prácticamente todas
las artes incorporan elementos de
los videojuegos como la interactividad, desde el teatro jugable al
arte interactivo, pasando por los
libros de ‘elige tu propia aventura’,
parece que es el arte (o las diferentes artes) las que están convirtiéndose en un videojuego.
HERRAMIENTA EDUCATIVA.
Otro de los grandes e interesantes
argumentos de esta filósofa burgalesa es su defensa del juego como herramienta educativa. «El
modo más natural que tiene el ser
humano de aprender es jugando.
Convertir el aprendizaje en algo
tedioso, cansado y aburrido es la
peor idea si lo que queremos es
que los niños y niñas tengan un
aprendizaje afectivo y efectivo.
Nosotros introducimos videojuegos y otras tecnologías en la educación, pero siempre desde las
metodologías de las pedagogías
libres: partiendo de la educación
integral, el antiautoritarismo, la
autogestión pedagógica y el
aprendizaje por proyectos niños y
niñas deciden qué aprender,
cuándo y cómo gestionando sus
propios tiempos y recursos en el
desarrollo de proyectos».
El libro Gamestar(t): pedagogías libres en la intersección entre
el arte la tecnología y los videojuegos que Eurídice Cabañes escribió
junto a María Rubio (también de
la empresa Arsgames) trata de dar
cuenta de la metodología y los
fundamentos teóricos en los que
se basa el proyecto, pero también
de los problemas y soluciones encontrados, ejemplos de proyectos
que han hecho los niños y las niñas, etc...».

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