1936-1979. Pontevedra.

Causa nº 356 de 1936, del registro de la Auditoría de
Guerra de la Octava División Orgánica contra Alejandro Bóveda Iglesias y
Amando Guiance Pampín, por el delito de traición. Depositada en el Archivo
Intermedio Militar Noroeste (Ferrol) por el Tribunal Militar Territorial IV (La
Coruña).
Se inician las actuaciones con un oficio del comisario jefe escrito en varias cuartillas,
en parte rotas, en parte con el texto oculto por el cosido en la parte próxima al lomo,
con membrete de la Dirección General de Seguridad / Comisaría de Investigación y
Vigilancia de Pontevedra, oficio dirigido al general comandante militar de dicha
Plaza:
Excmo. Señor:
En cumplimiento de lo interesado por esa Superioridad tengo el honor de informar lo
siguiente:
Que el día 17 del actual y en las primeras horas de su noche llegaron a esta
Comisaría rumores relacionados con la sublevación de las fuerzas del Tercio y
Regulares en Marruecos, que más tarde tuvieron confirmación al recibirse unos
despachos cifrados de la Dirección General de Seguridad en los que se ordenaba la
intensificación de la vigilancia en las fronteras y puertos para evitar que la
traspasasen los generales San Jurjo [sic] y Cavalcanti, y el alijo de armamento y
municiones que se suponían acopiadas en las inmediaciones de la vecina república,
todo ello manifestado personalmente por el Director General de Seguridad en
conferencia telefónica para que se lo notificase al Gobernador civil, que se
encontraba en Vigo, lo que dio lugar a que dicho Gobernador, a su regreso, reiterase
una vigilancia activa y principalmente en los puestos fronterizos, y a cuyo efecto
solicitó una relación numérica del personal de Investigación y Vigilancia tanto a
cada uno de los destacamento fronterizos y del de Vigilancia [sic]. Al siguiente día,
18 del actual, y considerando, por lo visto, que la situación se agravaba, estuvieron
reunidos frecuentemente los elementos dirigentes de los partidos que formaban el
Frente Popular en el despacho del Gobernador Civil, entre ellos los señores
Caamaño, Bóveda, Pampín, Ramiro Paz, Paulo Novas, Víctor Casas y el Capitán de
Asalto Sr. Rico, a más de otros cuyos nombre no puedo precisar por conocerlos
solamente de vista, y sobre las diez y siete horas dicho Gobernador, con el coche
oficial, salió para Salvatierra de Miño, Arbo y Tuy, poblaciones donde existen puesto
fronterizos de Policía, para recomendar y dar instrucciones concretas, tanto a los
funcionarios de Investigación y Vigilancia como a los Carabineros y Guardia civil
acerca de las detenciones que había de efectuarse de militares comprometidos y de
cuantos elementos revolucianeramente atentaran [contra] el Gobierno, y en la última
de las poblaciones citadas [le] entregaron una nota reclamando urgentemente su
regreso a la capital por exigirlo las circunstancias de extrema gravedad, y así lo
realizó velozmente llegando sobre las 21 horas, momento en el cual se inició una
actividad en los elementos que constituían las Milicias antifascistas para
contrarrestar e impedir los efectos de la temida sublevación militar.
Con anterioridad a todos estos hechos y en las primeras horas de la mañana del
mismo día se tuvo conocimiento por denuncia del Cabo de Municipales llamado
Dionisio González Pérez, acerca de los movimientos sospechosos que se observaban

en el Cuartel de Artillería, por la numerosa cantidad de soldados que iban avisando
en sus domicilio a todos los Jefes y Oficiales, que se iban congregando en dicho
Cuartel, vestidos de uniforme, y afirmándose que también de uniforme había
penetrado ya en el mismo el General de esta Brigada de Artillería, suponiendo se
tratase de un acuartelamiento general del cual se hablaba en la población la noche
anterior. Noticioso el Gobernador de tal denuncia ordenó establecer una vigilancia
discreta por funcionarios de esta Comisaría, para que tan pronto como observasen
alguna anormalidad lo anunciaran urgentemente. Momentos después del regreso del
Gobernador y como consecuencia de la actividad iniciada por los concurrentes al
despacho oficial del mismo, que eran los antes citados y además los señores José
Adrio Barreiro, Celestino Poza, hijo, Maximiliano Pérez Prego y otros, se inició la
recluta y organización de los elementos que integraban las milicias unificadas
marxistas y el montaje de la vigilancia de toda la población y con espec[ialid]ad
Cuarteles de San Fernando y Campolongo, donde se aloj[an las] fuerzas del
Regimiento de Artillería, y además se con[vocó] a todos los afiliados de los partidos
extremistas del [Frente] Popular, tanto los de la capital como los de extra radio, todo
ello efectuado por personas de dichas milicias al mando de José Pintos Quinteiro, en
el coche de su propiedad y en otros que habían requisado mediante autorizaciones
del Gobierno civil, según ellos decían, dándose a conocer a todos los participantes en
esos movimientos la consigna, que era declarar la huelga general revolucionaria en
toda la [Pro]vincia tan pronto como lo ordenase el Comité que para tal efecto se
constituyó en servicio permanente, asegurándose que el momento de tal huelga sería
coincidente con la declaración del estado de guerra por las fuerzas del ejército. En
esa misma noche y ya sin suspender su actividad montaron servicio de guardias
permanentes el ya citado Comité en el Gobierno civil, Ayuntamiento y Diputación
Provincial.
El día 19 y aprovechando la circunstancia de ser domingo, se realizó un desfile por el
despacho del Gobernador civil de Alcaldes y representaciones del Frente Popular de
todos los pueblos de la provincia, incluso de Vigo, para ponerse a la disposición de
dicho Gobernador y recibir instrucciones del Comité central que permanentemente
actuaba en el despacho oficial de dicho Gobernador y se iniciaron las detenciones de
los elementos fascistas, en virtud de denuncias de los del Frente Popular y por
órdenes directas del Gobernador Civil, y los registros domiciliarios, con gran
intensidad, puesto que en la noche anterior y en la madrugada del sábado al domingo
se habían efectuado algunas capturas de personas de significación derechista por
suponerlos actuando en fascismo, registros y detenciones que también se llevaron a
cabo por individuos de las milicias en virtud de las autorizaciones que al efecto les
concedió el Gobernador Don Gonzalo Acosta. La actividad de las Milicias
antifascistas fue tan intensa que llegó momento en que eran las que únicamente
actuaban en la calle, sin recibir órdenes esta Comisaría para la práctica de servicio
alguno y sí tan solo el que personalmente y en forma verbal dispuso practicara el
Inspector Don Antonio Iglesias en la madrugada del 20 del actual, que por el
supuesto hecho de no haber querido detenerse a su paso por Marín un coche que
decían iba con cargamento de armas, dispuso dicho Gobernador su detención y
registros y conducción a su disposición de vehículo y ocupantes, servicio que no se
llevó a cabo por el citado funcionario puesto que al encontrar a dicho coche en el
km. 1 de la carretera de Marín y darle el alto, comprobó que sus ocupantes eran
cuatro oficiales de la Base Naval que iban al Cuartel de Artillería, y por tal
resolución, es decir, dejarles en libertad para seguir su viaje, fue recriminado por

dicho Gobernador Civil, pues decía que lo que había que evitar era precisamente eso,
pues con ello se abortaba la sublevación temida. Para la activa actuación de las
Milicias y con el propósito de asegurar su acción, por el Alcalde Sr. García Filgueira
y por el Gobernador Don Gonzalo Acosta se ordenó extender unas autorizaciones
para usar armas de fuego [du]rante los días 19 al 22 del actual, que fueron hechas en
bl[anco aun]que con el hueco preciso para consignar el nombre del titular en el
momento de su entrega, y teniendo las del Go[bier]no civil el sello en seco del mismo
y sin antefirma, medía firma del citado Gobernador, que decía "Acosta" y sin que
hubiese registro ni lista en que constase a quien se las entregaban para poder
constatar en cualquier momento los que gozaban de tal concesión.
Durante toda la noche y madrugada del 19 al 20, tanto desde el Ayuntamiento como
desde el Gobierno civil y por las Milicias marxistas se ejercía una vigilancia
minuciosa, parando a todos los vehículos que circulaban, incluso a los oficiales, y se
cacheaba e identificaba a cuantas personas transitaban y no eran pertenecientes a
los partidos del Frente Popular, llegando al amanecer hasta el extremo de que el
numeroso grupo estacionado frente al Ayuntamiento y al pasar el coche antes referido
de oficiales de la Base Naval, que no se detuvo hasta penetrar en el interior del
Cuartel de San Fernando, se aproximó tanto a dicho Cuartel que salieron centinelas
para dispersar y alejar de las inmediaciones del edificio a esos elementos que para
detener el coche habían avanzado tan apresuradamente, y entonces por los paseos
del frente permanecieron con el objeto de no abandonar la vigilancia montada.
El día 20, desde por la mañana, el aspecto de la población continuó por parte de las
Milicias en igual situación expectante, entrando los obreros al trabajo, pero con la
advertencia que se les hacía con la palabra de "Alerta" y la consigna de abandonar
sus ocupaciones a la primera indicación que se les hiciera en el caso de que se
declarase el estado de guerra, momento que fue culminante a las 11,30 horas en que
se declaró la huelga general revolucionaria en esta capital y salieron para sus
respectivos pueblos los dirigentes de las organizaciones obreras con órdenes
concretas de declarar la huelga general revolucionaria y reclutar personal que
aumentase las M[ilicias] populares portadoras de las armas y elementos de que se les
estaba dotando por el Comité general que actuaba en esta población, recibiéndose a
las 13,15 horas una orden escrita del Gobernador Civil Don Gonzalo Acosta,
disponiendo que un funcionario de la Comisaría acompañase a Don Andrés Rey y
personas que le acompañasen para proceder a requisar y ocupar las armas y
municiones que se hallasen en los establecimientos dedicados a su venta y en las
casas particulares donde existieran.
En las primeras horas de la tarde del citado día 20 y en cumplimiento de orden del
tantas veces citado Gobernador Civil, con personal a sus órdenes, el que suscribe
procedió a la incautación y clausura de la Estación emisora de Radio E.A.J.40 de
esta capital, trasladando a esta Dependencia la parte esencial del aparato para
impedir las emisiones, que quedó guardada bajo llave hasta la misma noche del
expresado día, que por orden del Excmo. Sr. Comandante Militar fue entregada a un
Oficial del Regimiento de Artillería para su montaje y funcionamiento bajo el control
de la Autoridad militar. Con anterioridad a la citada entrega y por José Adrio
Barreiro se exigió en esta Comisaría la entrega de los elementos precisos para poder
radiar lo que pretendía arengando al pueblo, pero como al consultar al Gobernador
Civil este se negó a ello, la entrega no se realizó.

Al regresar de la Estación emisora de Radio, después de su clausura, el que suscribe
se encontró conque por orden del Capitán de Asalto Sr. Rico había sido distribuida su
fuerza en diversos sitios y dependencias del Palacio provincial, y especialmente los
balcones y ventanas, así como también las puestas de acceso, y entre los sitios
ocupados en esa forma la Comisaría cuyos muebles habían sido retirados para la
colocación de los guardias en las citadas ventanas, teniendo en el suelo abundante
cantidad de municiones, siendo el objeto de tal preparación, según decía los
Guardias y el Capitán, para vigilar el Gobierno y defenderlo en el caso de ser
agredido. Momentos después de comprobar estos extremos, y ante el requerimiento
que le hizo el Inspector Don Antonio Iglesias Garcés para que viese al Gobernador y
aclarase todo lo que ocurría y muy especialmente el papel que tenía que desempeñar
el personal de Investigación y Vigilancia en tal conflicto, por temer dicho funcionario
que tanto él como sus compañeros se viesen complicados en una aventura que los
pusiera [fren]te al Ejército y además sin previo conocimiento de e[llos] el que
suscribe subió al Despacho de dicha Autoridad y encontró a los señores Caamaño,
Bóveda, Pampín, Paz, Novás, Casas, Adrio Barreiro, Poza hijo, José Pintos, un sujeto
con uniforme de Sub-Oficial de Artillería que desde el día anterior se movía mucho
entre las Milicias y parecía tener mando entre ellas, y otros varios los cuales en aquel
momento y con un numeroso grupo de individuos de Milicias armadas fuertemente,
empezaron a protestar algunos de ellos contra el propósito que parecía tener el
Gobernador de resignar el mando, y cuando dicha Autoridad conferenció por
teléfono con el General y tras breves frases cruzadas le comunicó que se rendía,
empezó el desconcierto y por parte de algunos de los concurrentes comenzó a
amenazar gravemente a Don Gonzalo Acosta, ante el propósito de la rendición, pues
según insistía el Capitán de Asalto Sr. Rico había suficiente fuerza y armamento para
la resistencia contra cualquier agresión y fueron subiendo de tono tales amenazas
por parte de todos los presentes, tanto los citados como los que por desconocer sus
nombres no se expresan, ya que decían que era una traición al Frente Popular y a la
República la entrega vergonzosa que quería hacer dicho Gobernador al resignar el
mando en la Autoridad Militar, y por considerar extremadamente peligrosa la
situación del Sr. Acosta regresé a la Comisaría y le comuniqué lo que ocurría al
Inspector Don Antonio Iglesias Garcés, que una vez enterado se trasladó
rápidamente en unión del Agente Don Eusebio Real y de dos parejas de Asalto a la
habitación particular, el dormitorio, en que se hallaba el Gobernador civil con su
esposa y los señores Caamaño y Pampín, todos sobrecogidos y llenos de pánico, pues
según dicho Gobernador afirmaba le querían asesinar, extremo que fue comprobado
por dicho Inspector que vio, como Jacobo Zbarsky estaba empuñando una pistola de
cañón largo y apuntando desde el extremo opuesto del pasillo a la puerta de entrada
a dicho dormitorio, cuya actitud no abandonó hasta que fue intimado con carácter de
Autoridad por dicho Inspector, dando lugar a escenas que han sido ya relatadas en la
sumaria que se sigue contra dicho sujeto.
A continuación de todo ello y cuando mediante los esfuerzos del citado funcionario
con personal a sus órdenes se logró la evacuación del edificio provincial de la
totalidad de las Milicias antifascistas, y encontrándose tan solo funcionarios con
servicio oficial en las dependencias del mismo, por el que suscribe, que cuando
ocurrían las escenas antes relatadas se telefoneó a la Comandancia Militar diciendo
"Aquí el Comisario. La vida del Gobernad[or pe]ligra y las de los funcionarios de
Vigilancia" se pretendió establecer el contacto con las fuerzas del Ejército que en las

puertas del Cuartel ya se encontraban, con varios de los funcionarios a sus órdenes,
y entre ellos el Inspector Sr. Iglesias y los Agentes Srs. Arias, Cienfuegos, Real y
alguno otro, quedando los demás en la Comisaría para su custodia y la de las
personas que quedaban en el edificio, trasladándose todos ellos al Cuartel, e
iniciándose el tiroteo contra el Ayuntamiento por la hostilidad que desde el mismo se
realizaba cuando todos los citados se encontraban en el Paseo de la Alameda.
Como ampliación de todo lo ya manifestado y para la puntualización perfecta de
cuanto se desarrolló en los días ya citados, por lo que se refiere a la actuación de
funcionarios de esta Dependencia, acompaño adjuntas dos minutas que me han
entregado los Agentes Don Cástor Prieto Rodríguez y Don Ramón Pérez Cienfuegos,
pudiendo hacer referencia por lo que se relaciona con la actuación de las fuerzas de
Asalto que el Sargento de Seguridad Don Antonio Dorado puede hacer constar
cuantas órdenes e instrucciones le fueron dadas por el Capitán de Asalto Sr. Rico,
Jefe de todas las fuerzas, ya que dicho Sargento era el que tenía a sus órdenes
inmediatas al personal de Seguridad y Asalto que estuvo presente en el Palacio
provincial.
Viva V.E. muchos años.
Pontevedra 28 de julio de 1936.
El Comisario Jefe.
Florencio Enguita [rubricado].
Decreto del comandante militar de Pontevedra:
Pase este informe al Sr. Auditor de Guerra de la Plaza para informe.
Pontevedra 31 Julio 93[6]
El comandante general
José Iglesia [rubricado].
Dictamen del auditor:
Excmo. Sr.
Resultando del estudio del presente informe, emitido por la Jefatura de la Comisaría
de Policía de Pontevedra, la comisión de hechos constitutivos de delito y
responsabilidades directas contra persona determinada procede, [...] al
nombramiento de Juez Instructor de la categoría de Jefe se instruya causa [que]
deberá tramitarse con toda [la] urgencia posible dándose los oportunos partes de
incoación.
Pontevedra 31 de Julio de 1936
El Auditor

[Firma ilegible rubricada y sellada con uno de tinta violeta ilegible también].
Decreto del comandante militar de Pontevedra:
Conforme con el anterior dictamen pase el adjunto informe al Comandante D. José
Vila Fano (Artillería) para su cumplimiento.
Pontevedra 1 de Julio de 1936
El Comandante General
José Iglesia [rubricado].
Las minutas aludidas por el comisario dicen:
Tengo el honor de poner en conocimiento de V. que el día 20 del actual, durante las
horas de la tarde en que con toda actividad se estaban concentrando armas recogidas
por los elementos de las organizaciones marxistas en las armerías de la Capital y de
las poblaciones de la provincia, y se armaba a dicho elementos, peligrosos todos
ellos por su actuación y significación societaria, en el edificio y oficinas del
Gobierno civil, preferentemente y como punto de distribución en el despacho del
Gobernador civil, todo ello con ánimo de hacer frente a la posible acometida de las
fuerzas del Ejército en todas estas actividades y como elemento dirigente figuraba D.
Alejandro Bóveda, empleado de Hacienda, el cual en un momento en que un grupo de
jóvenes subía la escalera del edificio, alguno de ellos portando al hombro cajas
conteniendo armas recogidas en las armerías, desde el rellano central de la escalera
increpó a los que subían diciendo que se mantuviesen abajo y como los portadores de
las cajas, que se encontraban a la altura del [Bó]veda, contuviesen su ascensión, este
se dirigió a ellos manifestándoles que ellos desde luego subían. Se apreciaba en su
actitud que en las dependencias donde se concentraba el mando, el Sr. Bóveda ejercía
una acción dirigente importante.
Viva V. muchos años.
Pontevedra 26 de julio de 1936
Ramón P. Cienfuegos [rubricado].
La segunda de las cartas, dice:
En virtud de un oficio del Señor Gobernador Civil <D. Gonzalo Acosta Pan> de
fecha 20 del que corre, en el que se ordenaba que un Agente acompañase a Andrés
Rey a las armerías para que este se incautase de las armas existentes en las mismas
el agente que suscribe cumpliendo órdenes del Jefe acompañó al citado Rey a la
armería de Santos sita en la calle de la Oliva, a las 0'15 [tachado] 13'15 horas,
entregándole el citado [tachadas las tres últimas palabras] y después de de [sic]
exhibirle y hacerle entrega de un oficio que para el tan repetido repetido [tachada esta
ultima palabra] Santos <llevaba el Andrés Rey> para que le hiciese entrega de las
armas que tuviese en su establecimiento, este lo hizo sin reparo alguno, habiendo

hecho una relación cuyo recibo quedó en traerle firmado del Gobernador Civil el
Andrés Rey.
Sin que el agente que suscribe haya tenido otra intervención que en acompañar al
citado Andrés Rey a la armería.
Pontevedra 27 Julio 1936
Prieto [rubricado].
Da comienzo sus actuaciones el juez instructor:
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano> En Pontevedra a primero de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
Por recibida orden de proceder del Excmo. Sr. General Comandante Militar de esta
Plaza, con atestado, únase este en cabeza, guárdese y cúmplase lo mandado por la
Superioridad, a cuyo fin se instruirá sumario contra los paisano que en el mismo
aparecen responsables del delito que se les imputa. Póngase en conocimiento del
Iltmo. Sr. Auditor de guerra de esta Plaza y al Sr. Fiscal Jurídico Militar y luego se
proveerá. Se designa para el cargo de Secretario al Teniente de Artillería Don
Eduardo Sobrino Conde, que prestará la promesa correspondiente.
Lo proveyó y firma S.Sª y doy fe.
Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Promesa.> Acto seguido comparece ante el Sr. Juez el Teniente que suscribe quien
enterado del cargo que se le confiere promete por su honor cumplir bien y fielmente
con los deberes del mismo y en prueba de conformidad firma la presente con S.Sª. en
Pontevedra a uno de agosto de mil novecientos treinta y seis.
José Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Diligencia.-> Seguidamente se cumple lo anteriormente proveído. Conste.
Sobrino [rubricado].
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano.> En Pontevedra a uno de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
A fin de determinar el trámite a seguir interésese sin demora de la Autoridad Militar
de la Plaza el momento de la detención de los presuntos reos Sr. Don Gonzalo Acosta,
ex Gobernador Civil de esta Provincia, y Sres. Caamaño, Bóveda, Pampín, Paz,
Novas, Casas, Adrio, Poza hijo, José Pintos y Jacobo Zbarsky, García Filgueira, ex
Alcalde de Pontevedra y Capitán de Asalto Sr. Rico, así como inmediatamente
detenga a quienes de los nombrados ya no estuvieren en tal situación.
Lo proveyó y rubrica S.S. y doy fe,

[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
Nota.- Seguidamente se cumplimenta. Conste.
Sobrino [rubricado].
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano> Pontevedra a uno de agosto de mil novecientos
treinta y seis.
Interésese asimismo de la Autoridad Militar la determinación de las Cárceles o
lugares en que estuvieren detenidos los presuntos reos con quienes pudiera
entenderse este proceso.
Lo proveyó y rubrica S.S. y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
<Diligencia.> Queda cumplido. Conste.
Sobrino [rubricado].
<Unión de documentos.-> En Pontevedra a uno de agosto de mil novecientos treinta
y seis. Hago constar que se une un ejemplar del Bando por el que se declara el
Estado de Guerra en el territorio de la División. Conste.
Sobrino [rubricado].
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano.> En Pontevedra a uno de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
Practíquense en forma cuantas diligencias se estimen pertinentes para el mejor
esclarecimiento de los hechos que se persiguen, y recíbanse cuantas declaraciones se
estiman pertinentes, para lo cual por el Secretario se harán las citaciones oportunas.
Lo proveyó y rubrica S.S. y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
<Diligencia.-> Seguidamente se libran citaciones a los Sres. siguientes: Comisario
Jefe de Policía Sr. D. Florencio Enquita, y funcionarios del Cuerpo de Investigación
D. Ramón Pérez Cienfuegos, Castor Prieto Rodríguez, Antonio Iglesias Garcés, Don
Heliodoro Pérez Martín, y al Sargento de Seguridad D. Antonio Dorado García, así
como a los paisanos D. Evaristo Estévez, D. Enrique Señoráns, D. Rafael Varela, D.
Fernando Lorente, D. José Acuña, D. Rosendo Baena y Don Ruperto Santos. Conste.
Sobrino [rubricado].
Sigue un bando declaratorio del estado de guerra, roto y con partes faltosas:
BANDO

El Jefe de la Octava División Orgánica del Ejército, D. Carlos Bosch y Bosch
HAGO SABER
Queda declarado el Estado de Guerra en todo el territorio de la División y en
consecuencia en uso de las atribuciones que me confiere la Ley de Orden Público y el
Código de Justicia Militar,
ORDENO Y MANDO
Artículo 1º En el plazo de cuatro horas a partir de la publicación de este Bando,
todos los ciudadanos harán entrega de las armas de fuego de todas clases que tengan
en su poder en los puestos de la Guardia civil más próximos a sus residencias.
Artículo 2º Si pasado este plazo fuese algún ciudadano encontrado con armas en su
poder será juzgado en JUICIO SUMARÍSIMO.
Art. 3º. Queda prohibido terminantemente aproximarse a las líneas férreas, de
energía eléctrica, conducciones de aguas, Cuarteles, Polvorines, dependencias
Militares, Bancos, Establecimientos fabriles e industriales y edificios públicos. La
fuerza pública podrá disparar sin previo aviso sobre quienes se encontraren en esos
lugares de las 21 horas a las cinco de la mañana y lo hará sobre cuantos no
obedezcan la primera intimación.
Art. 4º. Serán repelidos con las armas sin previa intimación todos los actos de
violencia que las fuerzas encargadas del orden sorprendan [...] atentados que contra
ella o los objetos encomendados a su custodia [...]
Art. 5. A los Comités organizadores [...] responsables de las huelgas que se produzcan
[...] las armas.
Art. 6º. Todos los delitos que se cometan y afecten [...] serán Juzgados con arreglo al
Código de Justicia Militar.
Art. 7º. Los funcionarios públicos o corporaciones [...] prestar el inmediato auxilio
que por mi autoridad o mis subordinados sea reclamado para el establecimiento del
orden o para ejecución de lo mandado en este Bando, serán suspendidos en el acto de
empleo [...] y sueldos anejos, sin perjuicio de la correspondiente responsabilidad
criminal, que le será exigible ante el Tribunal correspondiente.
Art. 8º. Se declaran incautados y a mi disposición [... l]os automóviles de carga,
viajeros y particulares, las bicicletas y vehículos de todas clases, quedando
abs[olutame]nte prohibida la circulación rodada, tanto en el interior de las
poblaciones como fuera del casco de la misma [...]n las carreteras, caminos, pistas y
veredas, en tanto los conductores no se provean de una licencia especial [...] cada
caso y viaje, que será solicitada de mi Autoridad o de la que en su caso designe.
Art. 9º. Queda prohibida la circulación de personas [...] las calles de poblaciones
desde las veintiuna horas hasta las cinco de la mañana, y la fuerza recibe órdenes [...]

fuego sin previo aviso a los que contravengan esta prohibición. Los que por motivos
excepcionales tengan necesidad de [tran]sitar a estas horas por calle solicitarán de
mi Autoridad el correspondiente permiso, el cual será concedido una vez
co[mpr]obada su necesidad.
Espero de la cordura y sensatez de los habitante de la pro[vinc]ia, contribuyan a la
conservación del orden para no verme obligado a aplicar este Bando con todo rigor.
A los efectos legales: se hace la publicación de este bando a las veinte horas de hoy.
A todos los ciudadanos del territorio de mi mando requiero su auxilio para
restablecer el orden: por el que yo he de procurar con absoluta inflexibilidad y rigor.
La Coruña, 20 de Julio de 1936.
¡VIVA ESPAÑA!
¡VIVA LA REPÚBLICA!
El General
Carlos Bosch y Bosch [rubricado].
Comienza la toma de declaraciones:
<DECLARACIÓN DEL Comisario Jefe Don Florencio Enguita Cosin> En
Pontevedra a uno de agosto de mil novecientos treinta y seis.
Ante S.Sª. y de mi el Secretario compareció el expresado al margen, quien enterado
de la obligación que tiene de decir verdad, y de las penas señaladas por la Ley al reo
de falso testimonio, prometió ser veraz en sus manifestaciones, y preguntado a tenor
del artículo 453 del Código de Justicia Militar, DIJO: que se llama, como queda
expresado, de cincuenta y siete años de edad [natural de] Alcubilla de las Peñas, que
no le comprenden las demás generales de la Ley.
Preguntado.- Si se afirma y ratifica en el atestado, que obra en cabeza de estas
actuaciones, DIJO: que sí, pero haciendo presente que los hechos en el redactados,
han sido presenciados por él a partir del día diecinueve, y que los que pudiera haber
anterior a estos días han sido recogidos de los funcionarios a sus órdenes.
Preguntado.- Si recuerda la conducta de los Sres. Bóveda, Pampín, Zbarsky, el
Capitán Rico y Caamaño, DIJO: que el más moderado de todos fue el Sr. Caamaño,
mientras que los señores Pampín, Bóveda y Zbarsky, este vistiendo el uniforme de
Suboficial de Artillería, amenazaban de muerte al Gobernador por creer que era una
traición al frente popular la rendición del Gobernador. Que Zbarsky hacía la
amenaza empuñando una pistola, que ni a las instancias del que suscribe ni de los
agentes a sus órdenes depuso su actitud saltando más tarde por una de las ventanas
de la Comisaría sin abandonar dicha arma. Que al Gobernador se le dieron cinco
minutos para rendirse, pidiendo él diez que al serle negados se rindió
inmediatamente, en este intervalo de dar la contestación al Comandante Militar fue

apostrofado y amenazado por los Sres. anteriormente mentados, y que el Capitán
Rico, aconsejaba al Gobernador de que no se rindiera puesto que no era necesario,
porque tenían armas y municiones suficientes para poder defenderse de cualquier
agresión.
Que teniendo en su poder una parte principal del aparato emisor de la estación de
Radio de Pontevedra, que por orden del Gobernador había sido incautada momentos
antes, se presentó en la Comisaría a exigirla Adrio Barreiro, con objeto de poder
hablar ellos al frente Popular, siéndole negada por los funcionarios que se
encontraban en la Comisaría citada.
Preguntado.- Si tiene algo más que decir dijo: que recuerda perfectamente frases,
como la que el Gobernador dijo, cuando se le echó en cara su rendición, "yo no
quiero ser fratricida, ni que se derrame sangre en esta Provincia por mi Causa y que
tuviesen paciencia, pues si esta vez habían perdido otra vez ganarían. Que también
recuerda la contestación de Bóveda y el Suboficial que decían: "esto no puede ser
hay que matarlo, es una traición".
Que el día diecinueve de una a dos horas, cuando él estuvo en la Comisaría, que
desfiló por el despacho del Gobernador todos los representantes de los partidos
políticos del Frente Popular que habían venido de todos los pueblos de la provincia,
recibiendo órdenes concretas de Bóveda y Pintos que parecían ser los dirigentes de
todo de que estuviesen alerta y con las armas preparadas para declarar la huelga
general revolucionaria en cuanto se declarase el estado de Guerra.
Que también hace constar que posee una orden del Gobernador mandándole que un
funcionario de Vigilancia, acompañase a Andrés Rey y a personas que acompañasen
a este, para proceder a requisar y ocupar las armas y municiones que se hallasen en
los establecimientos dedicados a su venta y en las casas particulares en donde
existieran.
Que también hace constar que en vista de la actitud amenazadora de los Sres.
Bóveda, Pampín y Zbarsky y temiendo por la vida del Gobernador el que declara
ordenó al Inspector Sr. Iglesias se hiciera con dos o tres parejas de Seguridad para
defenderlo al mismo tiempo que el dicente, telefoneó al Cuartel pidiendo ayuda.
Y no teniendo más que decir, se afirma y ratifica en su contenido, después de leída y
la firma en prueba de ello con S.S. y secretario que doy fe.
Vila, Florencio Enguita, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano> En Pontevedra a uno de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
Diríjase atento oficio al Comisario Jefe de esta Capital, interesando envíe a este
Juzgado antecedentes acerca de los hechos que hayan acaecido en esta Ciudad y su
provincia, de los que se deduzca o en los que se manifieste la preparación que por los
partidos marxistas se haya realizado para efectuar un asalto violento a los distintos
organismos del Estado.

Lo proveyó y rubrica S.S. y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
Diligencia.- Seguidamente se cumple. Conste.
Sobrino [rubricado].
<DECLARACIÓN DE Don Ramón Pérez Cienfuegos, Agente de Vigilancia> En
Pontevedra a uno de agosto de mil novecientos treinta y seis.
Ante S.Sª. y de mí el Secretario, compareció el expresado al margen, quien enterado
de la obligación que tiene de decir verdad, y de las penas señaladas por la Ley al reo
de falso testimonio, prometió ser veraz en sus manifestaciones, y preguntado a tenor
del artículo 453 del Código de Justicia Militar, DIJO: que se llama, como queda
expresado, mayor de edad, natural de Gijón, que no le comprenden las demás
generales de la Ley.
Interrogado convenientemente DECLARA: Que se ratifica en el parte que figura en
cabeza de estas actuaciones y que no puede concretar lo que ha pasado en el
Gobierno Civil por estar en la parte baja del edificio, y aislado por tanto del
despacho del Gobernador; que desde luego si sabe por venir funcionando desde hace
tiempo es de la existencia de un Comité compuesto por núcleos pertenecientes a los
diversos partidos políticos del Frente Popular habiendo adquirido un gran
ascendiente entre las masas de dicho Frente Popular y como árbitros de sus destinos
y decisiones Amancio Caamaño, aunque algo distanciado últimamente de los demás,
Alejandro Bóveda, Amando Guiance Pampín, Ramiro Paz, Paulo Novás, Víctor
Casas, José Pintos Quinteiro, Manuel Martínez, Edelmiro Dios, Francisco
Fernández, Evaristo Mosquera, Buján Rivas, y algún otro que de momento no
recuerda. Que desde luego vio salir a un tal Zbarsky por la puerta de la Comisaría
con una pistola en la mano cuando ya el Gobernador había resignado el mando y las
Fuerzas estaban en la Calle, que se negó a entregar al ser requerido para ello y
huyendo rápidamente a emboscarse en los matorrales del Jardín, en actitud de
disparar, habiéndole visto también por la mañana vistiendo el uniforme de Suboficial
del Ejército entre la masa de revolucionarios y en actitud de mando.
También otro de los arriba indicados Manuel Martínez, carpintero de Mourente salió
por la misma puerta portando un arma larga y diciendo al salir "hay que morir
matando". Todo esto ocurría cuando ya la Fuerza estaba en la Calle.
Preguntado.- Si tiene algo más que decir, DIJO: que no, que lo dicho es la verdad en
descargo de la promesa prestada y después de leída esta declaración se afirma y
ratifica en su contenido y la firma con S.S. y Secretario que doy fe.
Vila, Ramón P. Cienfuegos, Eduardo Sobrino [rubricado].
<DECLARACIÓN de Don Cástor Prieto Rodríguez, Agente de Vigilancia> En
Pontevedra a uno de agosto de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y presente
Secretario comparece el testigo citado al margen, quien es advertido de que va a
prestar declaración, y por ello de la obligación que tiene de decir verdad y de las

penas señaladas por la ley al reo de falso testimonio, promete ser veraz en sus
manifestaciones y preguntado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar,
dice que se llama como [va] expresado, mayor de edad, natural de Ginzo de Limia
(Orense) y que no le comprenden las demás generales de la LEY.
Preguntado convenientemente declara: que se afirma y ratifica en sus
manifestaciones, que obran en el atestado que figura en cabeza de estas actuaciones.
Dice, que anteriormente a los hechos ocurridos el día veinte, sabe que funcionaba un
Comité compuesto entre otros por los Sres. Adrio, Bóveda, Pampín, Ramiro Paz,
Novás, Gil, Pintos y que intervenían en las cuestiones que planteaban los diversos
partidos políticos del Frente Popular cerca del Gobernador. Este Comité funcionaba
desde luego con carácter revolucionario ya que se entregaban por medio de él
licencias a todo el mundo e incluso a gentes de pésimos antecedentes, cuyo único
requisito era profesar ideas marxistas y comunistas entre otras. Que el Gobernador
desde luego, entregó licencias en blanco sin antefirma y con la media firma que decía
"Acosta". Que también el Alcalde Filgueira, daba licencias de armas.
Asimismo dice que hallándose en el zaguán del edificio del Gobierno Civil vio salir
del mismo por una ventana de la parte posterior del mismo a un tal Zbarsky con una
pistola en la mano y asegura que desde las ventanas se hizo fuego contra las Fuerzas
del Ejército. Que oyó decir al Zbarsky y a otros muchos que salieron a continuación
por el mismo sitio, que el Gobernador les había vendido. Asimismo añade que oyó
decir a un chófer llamado "Chalala" que el mencionado Zbarsky hizo fuego contra un
avión desde los jardines.
Dice también que ha visto al Capitán de Asalto Rico, colocando y disponiendo sus
Fuerzas en las ventanas del edificio del Gobierno para repeler a las Fuerzas del
Ejército. Que también sabe, por haberlo oído él personalmente, que el citado Capitán
arengó dos veces a las ya citas Fuerzas de Asalto, así como a los paisanos que allí
había armados, y la necesidad que había de defenderse a todo trance e incluso morir.
Que la primera vez que lo hizo fue por la mañana y la segunda momentos antes de la
rendición del Gobernador.
Que sabe igualmente por haberlo oído <personalmente>, que al ser detenidos por las
Fuerzas del Ejército, algunos de los paisanos que saliendo del Gobierno Civil
detuvieron cerca del Kiosco de la música al ser cacheados, uno de ellos dijo:
"Déjeme Vd. la funda que no es mía sino de los guardias de asalto". A lo que un
guardia de los que allí había, contestó "no solamente es la funda sino también las
pistolas", que en número de unas treinta se las había sacado el citado Capitán para
entregárselas a otros tantos paisanos. Que asimismo vio a algunos de estos con
máuseres de las citadas guardias de asalto y entregados por el mencionado Capitán.
Que desde luego tiene la certeza por haber estado dentro del mismo Gobierno, que
desde las ventanas del mismo, se hizo fuego sobre las Fuerzas del Ejército. Que
mucha de la gente armada que estuvo en el Gobierno durante todo el día, no se
encontraba cuando lo ocuparon las Fuerzas del Ejército porque momentos antes en
varios camiones salieron dichos paisanos armados y que precisamente iban la
mayoría con armas largas, desde las que fueron mandadas requisar por el
Gobernador y repartidas por Bóveda y el Capitán de Asalto e iban a cortar el paso a

las Fuerzas de la Base Naval de Marín que suponían venían hacia Pontevedra.
Que entre los paisanos armados con mauseres estaban los paisanos aspirantes a
Guardias de Asalto y aprobados para ello y que por orden del citado Capitán, se
habían incorporado a las Fuerzas revolucionarias que ocupaban el Gobierno Civil.
Que la actitud de la Provincia era desde luego hostil y contraria a toda idea de
orden, por lo que se refiere a los dirigentes y masa del llamado Frente Popular y que
buena prueba de ello era la actitud de la gente que durante todo el día estuvo
bajando armada de los pueblos y concentrándose en esta Capital.
Preguntado.- Si tiene algo más que decir, DIJO: que no que lo dicho es la verdad en
descargo de la promesa prestada y después de leída esta declaración se afirma y
ratifica en su contenido firmándola con S.S. y Secretario de que doy fe.
Entrelíneas "personalmente" vale.
Vila, Castor Prieto, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Declaración del Sargento de Seguridad Don Antonio Dorado García> En
Pontevedra a uno de agosto de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y presente
Secretario compareció el expresado al margen, quien fue advertido de que va a
prestar declaración y por ello de la obligación que tiene de decir verdad en cuanto
sepa y se le pregunte así como de las penas señaladas por la Ley al reo de falso
testimonio, prometió ser veraz en sus manifestaciones y preguntado por las generales
de la LEY, DIJO: que se llama como queda expresado, mayor de edad, natural de La
Sainz (Orense).
Preguntado convenientemente DECLARA, que con anterioridad al día veinte
mandaba la Sección de Guardias Locales y de Asalto por ausencia del Capitán. Que
el Sr. Bóveda le preguntó de que armamento tenía y disponía a lo que contestó que
tenía armamento pero que mientras no viniese el Capitán él no disponía de nada. Que
el día diecinueve por la tarde llegó el Capitán. Que a la mañana siguiente le ordenó
la defensa del frente del edificio del Gobierno Civil, teniendo la orden de no disparar
hasta que el Capitán lo ordenase verbalmente. Que las nueve carabinas disponibles
que tenían, por orden del Capitán se le entregaron a aspirantes a Guardias de Asalto
ya aprobados, a quien con anterioridad el Gobernador había dispuesto se armase, y
que momentos antes de entregarse el Capitán las volvió a recoger por orden del
mismo.
Que cree por haberlo visto que el que dirigía todo era el Sr. Bóveda o por lo menos
que asumía las principales funciones.
Que por orden del Capitán se entregaron las pistolas supone que a los paisanos que
estaban en el piso superior pero que no puede precisar el número de ellas por las que
se refiere a las de Asalto pues las suyas no las entregó si bien el que declara entregó
nueve que tenía disponibles. Dice que cartuchería no disponía más que de la
dotación reglamentaria más mil secientos [sic] cartuchos en una caja.
Asegura por sus compañeros que después de salir hacia el Cuartel les hicieron

algunos disparos desde el mismo Gobierno.
También oyó decir a sus compañeros que se había hecho un disparo desde el balcón
del Gobierno por un tal Zbarsky al avión.
Preguntado.- Si tiene algo más que decir, DIJO: que no, que lo dicho es la verdad en
descargo de la promesa prestada y después de leída se afirma y ratifica en su
contenido y la firma con S.S. y Secretario que doy fe.
Vila, Antonio Dorado, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Declaración del testigo Evaristo Estévez Sánchez> En Pontevedra a dos de agoto
de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y de mi Secretario comparece el citado al
margen, quien fue advertido de que iba a prestar declaración y por ello de la
obligación que tiene de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte así como de las
penas señaladas por la Ley al reo de falso testimonio, promete ser veraz en sus
manifestaciones y preguntado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar,
DIJO: que se llama como queda expresado, siendo conocido por el alias de
"Chalala" mayor de edad, natural de esta Capital y que no le comprenden las demás
generales de la ley.
Interrogado convenientemente DECLARA: que vio a Zabarsky salir por la parte de
atrás de la Comisaría con una pistola que no entregó a los requerimientos que le hizo
un agente que allí había. Que la voz general entre la gente que allí había, era que el
citado Zbarsky había hecho fuego al avión. Que después de haberse unido los
Guardias de Asalto a las Fuerzas del Ejército desde la parte alta del Gobierno los
elementos del Frente Popular que allí había hostilizaron a dichas Fuerzas.
Que vio también salir por la parte de atrás del Gobierno, al padre del citado Zbarsky
con un paquete en la mano, que el declarante no sabe lo que contenían aunque oyó
decir que si sería el traje de uniforme que el hijo vistió durante casi todo el día.
Que sin poder concretar por no haber oído todo el discurso del Alcalde Filgueira,
este había sido en términos de arengar a las masas para hacer frente hasta morir en
caso de ser atacados.
Preguntado.- Si tiene algo más que decir, DIJO: que no, que lo dicho es la verdad en
descargo de la promesa prestada y después de leída esta declaración se afirma y
ratifica en su contenido, firmándola con S.S. y Secretario que doy fe.
Evaristo Estévez Sánchez, Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Declaración del testigo Antonio Iglesias Garcés> En Pontevedra a dos de agoto de
mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y de mí Secretario comparece el citado al
margen, quien es advertido, de que iba a prestar declaración y por ello de la
obligación que tiene de decir verdad y de las penas señaladas por la ley al reo de
falso testimonio, prometió ser veraz en sus manifestaciones y después de preguntado
a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar, a lo que dijo, que se llama
como queda dicho, mayor de edad, natural de Madrid, e Inspector de Vigilancia en
esta Capital. Interrogado conveniente DECLARANDO [sic]: que el día veinte del

corriente, a eso de las trece horas se presentó en la Comisaría en virtud de una orden
que recibió y que traía un coche que le esperó a la puerta de su casa.
Que al llegar se asombró de la cantidad de gente que en la Gran Vía y en el mismo
Palacio populaban con toda clase de armas. Calcula alrededor de unas cinco mil
personas las que por allí había.
Que se encontró con la Comisaría revuelta y con guardias de asalto en actitud de
vigilancia por las ventanas y cartuchos en el suelo como si fueran a organizar una
defensa. Se enteró que allí estaban por orden del Capitán de Asalto Rico. Que hizo
una reclamación al Comisario Jefe, del estado en que se encontraban los despachos y
que subiese a enterarse por el Gobernador a que era debido aquello y que papel
representarían ellos.
Después de un buen rato que tardó en bajar el Comisario, el que decía pudo apreciar
que allí todo el mundo estaba armado con toda clase de armas, largas y cortas. Que
los coches que llegaba se llevaban la gente y se requisaban por orden de casi todo el
mundo, ya que incluso el declarante vio una orden de requisa de coches firmada por
el Alcalde accidental de Tenorio. Que también sabe el declarante que se requisaron
armas no solamente de las Armerías sino también a particulares que tenían licencia
pero que eran de ideologías contrarias al frente popular.
Que luego bajó el Comisario a decirle que querían asesinar al Gobernador. El que
declara en unión de otro agente y por creer que era su deber subió al defender al
Gobernador, entre ellos estaban Jacobo Zbarsky que con una pistola en la mano
amenazaba al Gobernador. Cuando fue requerido por el deponente para que dejara
dicha actitud no hizo el menor caso. Entre los que estaban en actitud amenazadora,
conoció a Bóveda, Adrio Barreiro, Novás, José Pintos, Pampín, Ramiro Paz,
Caamaño y algunos otros que no recuerda y a otros que no conoce por sus nombre.
Que todos estos eran los que parecían llevar la dirección de todo.
Que a Zbarsky por estar a su lado lo vio hacer un disparo al hidro que en aquel
momento volaba muy bajo sobre dicho Gobierno lo que provocó los disparos del
mismo. Que este Jacobo Zbarsky había sido nombrado Capitán de las milicias Rojas.
Que además de armas de todas clases tenían también en el citado Gobierno alguna
cantidad de dinamita.
Que también sabe el declarante que desde hace algunos días, funcionaba una Tcheka
compuesta por una veintena de individuos en una de las dependencias del Edificio. El
Jefe de ella había sido elegido por aclamación y era Jacobo Zbarsky. Los primeros
que apoyaron en sentido de aclamarlo como Jefe de la Txheka fueron Gonzalo y
Pascual Guillán, que formaban parte de ella, en unión de los siguiente individuos:
Manuel Buján Rivas, Edelmiro Dios Vázquez, Evaristo Mosquera, Manuel Escudero
alias Barquerito padre, Claudio Magdalena, José Suárez Carro, Dionisio González
Pérez, Constantino Gómez Rodríguez, Alejandro Gama Casalderrey, Faustino Gama
Casalderrey, Benigno Mora Villanueva y Manuel Pereira Pazos.
Como nombre de una serie de los que dirigían a las masas, armaban y daban
órdenes, están Alejandro Bóveda, José Pintos, Paulo Novás, Ramiro Paz, Víctor

Casas, Germán Adio, Mañá, José Adrio Barreiro, Amancio Caamaño, Amando
Guiance Pampín, Manuel Martínez Vázquez, Andrés Rey Rey, Emilio Villar, César
Poza Juncal, Ricardo Pomar Molla (este se distinguió en el reparto de armas y
requisa de coches) Antonio Salvador Caja, Luis Poza Pastrana, Ramón Sainz de
Inestrilla, José Acuña Damas, Francisco Tilbe Rodríguez y figurando igualmente
entre los anteriores nombrados Abraam Zbarsky y Clemente Martínez Gendra,
además de los dos delegados de Trabajo Royo y Mucientes. Como Jefe de las Milicias
colocadas en entrada de la Alameda estaba Francisco Fernández Blanco, designado
para el cargo por Alejandro Bóveda.
En este estado el Sr. Juez dio por terminado el acto y después de leída se afirma y
ratifica en su contenido y lo firma con Su Señoría y Secretario de todo lo que
certifico.
Vila, Antonio Iglesias, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Declaración del testigo Enrique Señoráns Calvar> En Pontevedra a dos de Agosto
de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y presente Secretario comparece el testigo
citado al margen quien es advertido de que va a prestar declaración así como de las
penas señaladas por la ley al reo de falso testimonio, prometió ser veraz en sus
manifestaciones, preguntado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar,
DIJO: que se llama como queda dicho, mayor de edad, médico de profesión, natural
y vecino de esta Plaza y que no le comprenden las demás generales de la ley.
Interrogado convenientemente declara: que desde el día diecinueve por la noche vio
Grupos armados y en actitud alborotadora. Que el día veinte y al empezar la tarde
comenzaron a llegar camionetas llenas de hombres armados lo mismo con armas
cortas que largas, incluso vio alguno con horquillas de las empleadas para cargar
tojo, venían con brazaletes rojos, y proferían gritos de Viva Rusia y con los puños en
alto, que eran recibidos por el resto de la gente, que estaba estacionada en el
Ayuntamiento con Vivas y aplausos, entre ellos y en el balcón asistía al recibimiento
el Alcalde Filgueira. La actitud de todos estos grupos era Juzgada por el declarante y
otros vecinos de Pontevedra con quienes aquel día cambió impresiones como
claramente amenazadora, de una revolución comunista o marxista inminente, que
amenazaba provocar en Pontevedra aquella tarde y noche un día de estrago y luto.
Que vio cuando salió el Ejército a la Calle que era tiroteado por los elementos del
Frente Popular que estaban en el Ayuntamiento.
Preguntado.- Si tiene algo más que decir, DIJO: que no que lo dicho es la verdad en
descargo de la promesa prestada y después de leída esta declaración se afirma y
ratifica en su contenido y la firma con S.S. y Secretario que doy fe.
Vila, Enrique Señorans, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Declaración del testigo D. Rafael Varela Feijoo> En Pontevedra a dos de Agosto de
mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y de mi Secretario compareció el citado al
margen que es advertido de que va a prestar declaración y de la obligación que tiene
de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte, así como de las penas señaladas por
la Ley al reo de falso testimonio, prometió ser veraz en sus manifestaciones y

preguntado a tenor del artº 453 del Código de Justicia Militar, DIJO: que se llama
como queda expresado, mayor de edad, natural de Pontevedra vecino del mismo,
dueño de la armería sita en la calle de D. Gonzalo número uno y que no le
comprenden las demás generales de la Ley.
Interrogado convenientemente dijo: Acompañados de un policía y de orden del
Gobernador Civil se presentaron en su armería varios individuos entre los cuales
figuraba el Peixe exigiéndole que entregara las armas que tuviera.
Que entregó seis escopetas y que con evasivas consiguió que no le llevaran las armas
cortas que tenía en su poder.
Que posteriormente se presentaron como un centenar de personas todas ellas
conocidas extremistas del Frente Popular, que al frente de el venía El Perrita quien
exhibiendo un oficio del Gobernador Civil lo requirió para que entregase más armas
habiendo contestado que ya las había entregado hacía unos momentos a la comisión
anterior, y solo consiguió que se marcharan después de que ellos hiciesen una requisa
minuciosa al establecimiento y almacenes pero que no dieron con las armas.
Que la huelga se declaró a las once y media del día veinte y que por la actitud de los
grupos y por las voces que daban y por el armamento que llevaban, cree desde luego
que se trataba de una huelga revolucionaria de tipo comunista.
Manifiesta también que anteriormente a estos dos registros se presentó cuando se
estaba cerrando la tienda obligados anteriormente por los revolucionarios, Manuel
Calvo Lores y Guillán el pequeño el primero de estos con dos pistolas una en cada
bolsillo amenazando para que le abriesen para coger las armas y municiones que
hubiese, un hijo del declarante les dijo que no había ya armas pues las había
recogido la Guardia Civil. Como el primero de ellos había sido empleado en dicho
establecimiento no fiándose subió a ver en los sitios en que sabía estaban colocadas
las armas, no encontrándolas y por tal motivo se retiró.
En este estado S.S. do por terminada esta diligencia [sic], firmándola en prueba de
conformidad y después de leída el deponente con el Sr. Juez y Secretario que
certifico.
Vila, Rafael Varela, Eduardo Sobrino [rubricado].
<DECLARACIÓN del testigo Don Fernando Lorente Sanjurjo> En Pontevedra a dos
de agosto de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y de mi Secretario compareció el
citado al margen, quien fue advertido de que iba a prestar declaración y de la
obligación que tiene de decir verdad en cuanto separa y se le pregunte así como de
las penas señaladas por la Ley al reo de falso testimonio, prometió ser veraz en sus
manifestaciones y preguntado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar,
DIJO: que se llama como queda expresado, mayor de edad, médico de profesión,
natural de Vigo y vecino de esta Provincia, y que no le comprenden las demás
generales de la Ley.
Examinado convenientemente DECLARA: que hallándose a las doce del día 20 de
julio último en su Cínica instalada en la calle de la Oliva número treinta y cuatro,

observó gran movimiento de gente en la Plaza de San José, al mismo tiempo que
algunos obreros cuyos nombre desconoce, daban órdenes a los chóferes de los taxis
que allí tiene parada y saliendo estos enseguida en varias direcciones, conduciendo
sus autos.
En vista del cariz que toman las cosas y habiéndose enterado que la declaración de
huelga general revolucionaria, se trasladó a su casa sita en la calle de Galán número
dos.
A eso de las cuatro de la tarde pudo observar el deponente que procedentes de la
Carretera de la Toja, llegaron unos seis camiones destinados al servicio de viajeros,
llenos de gente armada con escopetas y pistolas de las cuales hacían alarde. Dichos
camiones pararon en la referida calle de Galán y de ellos bajaron sus ocupantes. Uno
de estos camiones tiene el título o nombre de "EL MARINO" y otros cuya filiación le
es desconocida, parte de la gente conducida por los camiones quedó en los
alrededores del domicilio del declarante, como defendiendo el Puente de la Barca.
Alrededor de las seis treinta horas se presentó en la casa del dicente dos delegados
del Gobernador Civil de la Provincia, con una orden del citado Gobernador para la
entrega inmediata de todas las armas y municiones que tuviesen en casa del que
declara aun cuando estuviesen autorizados por le citado Gobierno Civil, a tal objeto
hice entre entrega de dos pistolas marca "star" y una escopeta de caza que eran de la
pertenencia del deponente y de sus hermanos Luis y Rafael, entregando así mismo
todas las municiones que poseía y exigiendo recibo de dicha entrega, recibo que obra
en la Delegación de Orden Público. Únicamente puede reconocer el declarante a uno
de los dos Delegados del Gobernador, cuyo apellido es Milleiro y que hasta la fecha
estaba empleado en el Ayuntamiento de esta Ciudad.
Entre los grupos que quedaron alrededor del domicilio del dicente partieron disparos
sobre el avión de la Base de Marín, que en aquellos momentos evolucionaba sobre la
población.
Todo este movimiento que se apercibió alrededor de la casa del declarante, era de
marcada tendencia comunista, no conociendo a ninguno de los componentes de los
grupos pues como dice más arriba venía de fuera de la población.
Debe manifestar además que alrededor de las cuatro de la tarde ha visto pasar con
dirección a la Toja, el automóvil marca Hispano-Suiz, P.O. 5131, que pertenece al Sr.
Gobernador de esta provincia ocupado por cuatro personas y que dada la velocidad
del coche fue imposible reconocerlas.
Preguntado.- Si tiene algo más que decir, DIJO: que no, que lo dicho es la verdad en
descargo de la promesa prestada y después de leída esta declaración se afirma y
ratifica en su contenido firmándola con S.S. y Secretario que doy fe.
Vila, F. Lorente, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Declaración del testigo Don José Acuña Núñez> En Pontevedra a dos de agosto de
mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y mí Secretario compareció el citado al
margen, quien fue advertido de que iba a prestar declaración y por ello de la
obligación que tiene de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte así como las

penas señaladas por la Ley al reo de falso testimonio, prometió ser veraz en sus
manifestaciones y preguntado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar,
DIJO: que se llama como [queda] expresado, mayor de edad, natural de Vigo, vecino
del Ayuntamiento de Pontevedra, en donde es administrador de la empresa de
Automóviles Castromil y diez más, que tiene su despacho en la Plaza de San José
número treinta y cuatro y que no le comprenden las demás generales de la ley.
Interrogado acerca de las manifestaciones que en el ramo de transportes hubiera
tenido la huelga general declarada en Pontevedra el día veinte del actual, manifiesta,
que efectivamente se declaró la tal cual huelga y que estando [sic] de once y media a
doce vio como se presentaba en él un individuo apellidado Pintos, que cree se llama
José, Presidente de la Sociedad de Chóferes cuyo individuo ordenó comunicase a las
Empresas, la declaración de huelga general conminándolas para que circulasen sus
coches. Seguidamente el referido individuo salió a la Plaza de San José, dando
órdenes e instrucciones a los taxistas y coches que en la mencionada Plaza se
encontraban o circulaban por ella. Todas estas órdenes produjeron su adecuado
efecto, pues aunque el declarante se abstuvo de acatarlas, los chóferes las
obedecieron, paralizándose totalmente la circulación de vehículos a la una de la
tarde.
Preguntado.- Si tiene algo más que decir dijo: que no que lo dicho es la verdad en
descargo de la promesa prestada y después de leída esta declaración se afirma y
ratifica en su contenido firmándola con S.S. y Secretario que doy fe.
Vila, José Acuña, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Declaración del testigo Rosendo Baena Rivas> En Pontevedra a dos de agosto de
mil novecientos treinta y seis. Ante S.S. y presente Secretario comparece el citado al
margen quien es advertido de que va a prestar declaración y por ello de la obligación
que tiene de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte así como de las penas
señaladas por la ley al reo de falso testimonio, prometió ser veraz en sus
manifestaciones, y preguntado a tenor del artículo 453, del Código de Justicia
Militar, DIJO: que se llama como queda dicho, mayor de edad, natural de Tuy y
vecino de Pontevedra y que no le comprenden las demás generales de la ley.
Interrogado acerca de cual es su profesión, Dice que es dependiente de Farmacia
prestando sus servicios en la instalada en el bajo de la Plaza del Ayuntamiento
número uno de esta ciudad, por lo que se le pregunta sobre cuanto observara desde
tal dependencia en los días de autos, CONTESTA: que comenzó a notar anormalidad
en la mañana del domingo, en que grupos de paisano con actitud militar ocuparon la
Plaza del Ayuntamiento y los balcones de este. La anormalidad se acentuó, a partir
de la mañana del lunes día veinte en que gran multitud de personas con la misma
actitud y armadas con pistolas de las que hacían alarde, escopetas de caza, palos y
útiles de labranza, punzantes se iban congregando en la Plaza del Ayuntamiento, a la
que cada vez con más intensidad iban llegando camiones cargados de paisano,
asimismo armados. Tanto los de los camiones, como los que estaban en la Plaza, en
diversas ocasiones, daban gritos que no entendía, alzando al mismo tiempo los puños
cerrados, en la clásica forma del saludo comunista, por todo lo cual juzgó el
declarante que se estaba a punto de que estallara una revuelta que de triunfar había
de imponer la revolución comunista.

Preguntado.- Si tenía algo más que declarar, DIJO: que las turbas congregadas en la
Plaza del Ayuntamiento intentaron subir a la casa de Sandoval, instalada en los pisos
superiores del edificio donde está la Farmacia, y a tal fin como exista una puerta que
comunica la farmacia y piso de Sandoval se quedó sin entrar por la Farmacia y por
el portal en el cual esgrimían armas y las cargaban las personas que querían subir al
piso, viendo esto el declarante por una puerta que hay entre la farmacia y el portal.
Preguntado.- Sobre si tiene algo más que añadir, DICE, que ha manifestado cuanto
sabe, y después de leída se afirma y ratifica en su contenido y la firma con S.S. y
Secretario que doy fe.
Vila, Rosendo Baena, Eduardo Sobrino [rubricado].
COMPARECENCIA.- Seguidamente comparece espontáneamente el testigo anterior
el cual hace constar que uno de los paisano que iban entre todos los que querían
asaltar la farmacia, en donde el dicente se encontraba, el cual se llama Andrés Rey
Rey, se opuso a que se llevase a cabo tal acto, librando al que depone de una segura
agresión.
Seguidamente y después de leída se afirma y ratifica en lo anteriormente expuesto y
la firma con S.S. y conmigo el Secretario que certifico.
Vila, Rosendo Baena, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano> En Pontevedra a dos de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
Con el fin de que depongan en este sumario, cítense en forma legal a los Oficiales del
Regimiento de Artillería Ligera número quince, Don Manuel Casal Castro, Don
Francisco González Arizmendi y Don Ángel de diego Adrados, para lo que se oficiará
al primer Jede del expresado Regimiento.
Lo proveyó y rubrica S.S. y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
Diligencia. Seguidamente se cumple. Conste.
Sobrino [rubricado].
<Declaración del testigo Heliodoro Pérez Martín, Vigilante Conductor del Cuerpo de
Investigación> En Pontevedra a dos de agosto de mil novecientos treinta y seis.
Ante S.S. y presente secretario comparece el testigo citado al margen, quien es
advertido de que va a prestar declaración y por ello de la obligación que tiene de
decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte así como de las penas señaladas por la
ley al reo de falso testimonio, prometió ser veraz en sus manifestaciones y preguntado
a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar, DIJO: que se llama como
queda expresado, mayor de edad, natural de Ledesma (Salamanca), y Vigilante

Conductor del Cuerpo de Investigación y Vigilancia y afecto a la plantilla de
Pontevedra y órdenes del Gobernador Civil y que no le comprenden las demás
generales de la ley.
Examinado convenientemente declara: que en uno de los momentos en que se asomó
a la puerta principal del gobierno civil, el día veinte de julio último, vio un grupo
enorme de gente al que se dirigió arengándolo Alejandro Bóveda y ordenó a
Francisco Bernárdez Blanco, que al mando de un Grupo de Milicias se colocase en la
Rotonda de la Alameda, en actitud de defensa, contra las Fuerzas del Ejército.
Que cuando subió a las habitaciones del Gobernador, acompañado del Inspector Sr.
Iglesias, y el agente Sr. Real, por haber[se] enterado de que se intentaba asesinar al
Gobernador, [se] encontró con que en el Salón del Gobierno se les cerraba el paso
por un Grupo de individuos en actitud amenazadora viendo que intentaba
apaciguarlos el Sr. Caamaño sin que le hiciera caso. Ya en el medio el que depone,
vio como un Señor de gafas moreno, y de estatura más bien alto que bajo y bien
vestido y abrazado al hijo del ruso Zbarsky lo nombraba Capitán de las Milicias
Rojas, aclamándole los demás individuos que según le habían informado constituían
la Tcheka, e intentando apaciguar el que suscribe los ánimos, se encontró con
Gonzalo Guillán, recordándole este la actuación del declarante en Octubre,
dejándole por lo tanto en la evidencia de que no tenían confianza en él. Según dicha
información la Checa la constituían Jacobo Zbarsky como Presidente, y después, los
siguientes individuos: Gonzalo y Pascual Guillán, Manuel Buján Rivas, Edelmiro
Dios Vázquez, Evaristo Mosquera, Manuel Escudero (A) barquerito padre, Claudio
Magdalena, José Suárez Carro, Dionisio Suárez Pérez, Constantino Gómez
Rodríguez, Alejandro y Faustino Gama Casalderrey, Benigno Mora Villanueva y
Manuel Pereira Pazos, como dirigentes de todos estos movimientos de masas y de
Alcaldes de pueblos y Presidentes de Comités que constituían el Frente Popular por
las varias veces que el declarante subió al despacho del Gobernador, estaba entre los
que recuerda, Alejandro Bóveda, José Pintos, Paulo Novás, Ramiro Paz, Víctor
Casas, Germán Adrio, José Adrio Barreiro, Amancio Caamaño, Amando Guiance
Pampín, Manuel Martínez Vázquez, Andrés Rey Rey, Emilio Villar, César Poza
Juncal, Ricardo Pomar Molla, Antonio Salvador Caja, Luis Poza Pastrana, Ramón
Sainz de Inestrilla, José Acuña Damas, Francisco Tilbe Rodríguez, Abraham Zbarsky,
Clemente Martínez Genda, además de los dos delegados de Trabajo, Royo y
Mucientes Juan González Corbacho [sic].
Que vio a Zbarsky hijo que amenazaba al Gobernador de muerte por creer los había
traicionado, al mismo tiempo vio al Gobernador que señalaba al citado Zbarsky
diciendo que lo quería asesinar. Que también el declarante, [vio] hacer un disparo de
pistola el tal Zbarsky cuando el hidro pasaba por la parte posterior del edificio
habiendo sido hecho este disparo desde el balcón central y contra el referido hidro.
Que al Capitán Rico lo vio en un momento que subió repartiendo armas con una lista
en la mano, suponiendo fueran las de los Guardias de asalto por haber visto al Cabo
Valín, recoger las antedichas armas momentos antes.
En este estado S.S. dio por terminado este acto, y después de leída se afirma y ratifica
en su contenido y la firma con S.S. y Secretario que doy fe.

Vila, Heliodoro Pérez, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Declaración del testigo Ruperto Santos Villaverde> En Pontevedra a dos de agosto
de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y de mí Secretario comparece el citado al
margen, quien es advertido de que va a prestar declaración y de la obligación que
tiene de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte así como de las penas señaladas
por la ley al reo de falso testimonio prometió ser veraz en sus manifestaciones, y
preguntado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar DIJO: que se
llama como queda expresado, mayor de edad, industrial, natural de esta Capital y
que no le comprenden más generales de la ley.
Interrogado convenientemente declara: Que a eso de la una menos cuarto se presentó
en el Establecimiento que tiene, un antiguo empleado de la casa, Varela, para
ordenarle que cerrara pues iba a ocurrir algo muy gordo, se supone el declarante por
algunas frases que oyó a vecinos y transeúntes que se había declarado la huelga
revolucionaria. Que después de cerrar y cuando se dirigía a su casa, se le acercaron
un señor que dijo ser policía, y cuatro individuos para que abriese la armería y
entregase las armas que allí había. Una vez dentro del Establecimiento, se
presentaron unos ocho individuos más que traían una orden del Gobernador,
llevándose ocho escopetas, nueve pistolas y un revólver, aproximadamente, así como
[cartuchos] mil quinientos de pistolas y mil novecientos cartuchos de caza cargados,
dejándose estos individuos ordenados unos novecientos cartuchos de caza más que
había en un estante.
Cuando terminaba de comer y salía de su casa fue llamado por su hermano para que
volviese a abrir el establecimiento ya que el declarante llevaba las llaves. Resultaron
ser unos individuo, que iban en un coche en número de unos ocho que le dijeron que
sabían que habían quedado armas y cartuchos en la armería y que venían a
buscarlos llevándose nuevamente uno novecientos cartuchos que quedaban.
Los nombres de algunos de los que penetraron en dicha armería son Eduardo Muinos
Bua, Maestro, un hijo de José Saa, Maestro también y el hijo del encartado de Arturo
Martínez y Andrés, del que no sabe el apellido pero que sabe que trabajó en casa de
Leopoldo Rey el hojalatero, que puede dar datos más concretos de quienes iban el
dependiente Faustino Fariña.
Que desde luego el aspecto de todos los que iban a por las armas y los [que] andaban
con ellas por la calle era francamente revolucionario.
Que el citado anteriormente Faustino Fariña manifestó al declarante que las
escopetas de su casa se las vio a los Guardias municipales que salían del
Ayuntamiento, donde cree que se las han repartido.
En este estado S.S. dio por terminado el acto y después de leída la firma en prueba de
conformidad con el Sr. Juez y secretario que doy fe.
Ruperto Santos Villaverde, Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
Unión de documentos. En Pontevedra a dos de agosto de mil novecientos treinta y
seis. Hago constar que se han recibido escritos del Excmo. Sr. General Comandante

Militar de esta Plaza y otro del Sr. Delegado de orden Público que se unen y de los
que paso a dar cuenta al Sr. Juez. Coste.
Sobrino [rubricado].
Sigue un oficio con membrete de la Comandancia Militar de Pontevedra, que dice:
Como contestación a su escrito y según antecedentes que obran en esta Comandancia
Militar, se dan los siguientes datos:
ALEJANDRO BÓVEDA, fue detenido a las 19 horas 40 minutos por el Capitán de la
Plana Mayor de la Brigada de Artillería D. Luis Sánchez Cantón al salir el día 20 del
Palacio provincial.
AMANDO GUINACE PAMPÍN, en la misma forma que el anterior.
GONZALO ACOSTA, fue invitado a presentarse en la Comandancia, acompañándole
el citado Capitán al salir de la Diputación, quedando en libertad por orden del
Excmo. Sr. General Comandante Militar, pero vigilado, y con esta fecha se interesa su
detención.
Capitán DON JUAN RICO, de la Compañía de Asalto, se rindió a requerimiento del
General Comandante Militar, presentándose en la Comandancia donde quedó a
disposición de dicha Autoridad. Actualmente preso en el Castillo de San Felipe de la
plaza de El Ferrol.
JACOBO ZBARSKY, detenido a las tres horas del día 21.
Pontevedra 2 de agosto de 1936
El General Comandante Militar.
José Iglesias [rubricado].
El oficio del delegado de orden público va dirigido al comandante militar de la Plaza,
y es como sigue:
Excmo. Sr.
Contestado a su atenta comunicación fecha de ayer solicitando antecedentes de
detención de presuntos reos, así como las cárceles o lugares en que se encuentran
detenidos o para que se den las oportunas órdenes respecto a los que no estén en tal
situación, a V.E. tengo el honor de exponer:
Amancio Caamaño fue detenido en su domicilio el día 24 del actual [sic], por la
Policía y se halla en la prisión provisional establecida en la Normal.
Alejandro Bóveda fue detenido por fuerzas de Artillería el día 21 y se halla
actualmente en la cárcel de Caldas de Reyes.

Amando Guiance Pampín fue detenido el día 20 por fuerzas de Artillería estando
actualmente en la cárcel de Caldas de Reyes.
Ramiro Paz se encuentra en el Hospital donde ingresó desde el momento que el
Gobernador Civil resignó el mando, tiene establecida vigilancia.
Paulo Novás se encuentra en la Prisión Provisional de la normal, donde ingresó el
día de hoy que fue detenido.
Víctor Casas lo mismo que el anterior.
Celestino Poza Pastrana, lo mismo.
José Pintos, no ha sido detenido.
José Adrio Barreiro presta servicio como soldado de cuota en el Cuartel de Artillería.
Jacobo Zbarsky detenido el día 21 por la Policía, se halla en los calabozos de la
Prevención de Seguridad.
Capitán Rico detenido por fuerzas de Artillería.
Don Gonzalo Acosta se encuentra en La Coruña.
Manuel García Figueira no ha podido ser detenido.
Pontevedra 2 de Agosto de 1936
El Delegado de Orden Público.
[Firma ilegible, rubricada y sellada con el de tinta violeta de la Delegación de Orden
Público de Pontevedra].
Decreto del comandante militar de Pontevedra:
Pontevedra, 2 de Agosto de 1936.Pase al Comandante Juez Instructor D. José Vila Fano, para su correspondiente
procedimiento.El General Comandante Militar,
José Iglesias [rubricado y sellado con el de tinta violeta de la Comandancia Militar de
Pontevedra].
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano> En Pontevedra a dos de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
Por recibido el anterior oficio y otro que le acompaña de la Comandancia Militar, y
apareciendo de ellos que algunos de los presuntos responsables, fueron detenidos en

flagrante delito, prosigan estas actuaciones, en cumplimiento de lo que dispone el
artículo 649, del Código de Justicia Militar sin perjuicio de que una vez concretado
sin ningún otro más presunto responsable [que] fue[se] detenido en la misma forma,
se cumpla lo que prevee el artículo 652 del mencionado Código.
Lo proveyó y rubrica S.S. y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
<DECLARACIÓN del Capitán Don Manuel Casal Castro> En Pontevedra a dos de
agosto de 1936 comparece a la presencia judicial quien dice ser y llamarse como al
margen se expresa, mayor de edad, casado, con mando de la primera batería de el
regimiento de artillería de guarnición en esta ciudad. Fue enterado de que va a
prestar declaración y por ello de la obligación que tiene de decir verdad en cuanto
sepa y se le pregunte así como de las penas señaladas por la ley al reo de falso
testimonio, prometió ser veraz en sus manifestaciones y preguntado por las generales
de la ley, DIJO que no le comprenden.
Interrogado convenientemente dijo: que al salir por la puerta del Cuartel al mando
de su batería, fue tiroteada cuando iba a tomar el Ayuntamiento. Los disparos
salieron de todo el frente y los costados próximos al Cuartel. Como prueba de ello es
que cayó herido el Oficial Vázquez que con esta Batería salió y precisamente en la
frente, lo que prueba que los disparos fueron hechos por los elementos
revolucionarios que disparaban sobre las fuerzas.
En este estado S.S. dio por terminado el acto y después de leída la firma con el Sr.
Juez en prueba de conformidad y secretario que doy fe.
Vila, Manuel Casal, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Declaración del testigo D. Ángel de Diego Adrados Teniente de Artillería> En
Pontevedra a tres de Agosto de mil novecientos treinta y seis ante S.S. y presente
Secretario comparece el testigo citado al margen, quien es advertido de que va a
prestar declaración y por ello de la obligación que tiene de decir verdad de cuanto
sepa y se le pregunte, así como de las penas señaladas por la Ley al reo de falso
testimonio, prometió ser veraz en sus manifestaciones y preguntado a tenor del
artículo 453 del Código de Justicia Militar, DIJO: Que se llama como queda
expresado, mayor de edad, natural de Turegano (Segovia) vecino de Pontevedra y
destinado en el 15 Regimiento Ligero de Artillería.
Preguntado convenientemente DIJO: Que al salir la batería de la cual él formaba
parte fue tiroteada desde todo el frente al mismo tiempo que lanzaban petardos en
forma de granadas de mano. Como resultas del tiroteo cayó herido el Teniente de
Infantería Vázquez que con estas fuerzas iba.
En este estado S.S. dio por terminado el acto, y después de leída la firma y se ratifica
en su contenido y la firma con S.S. y Secretario que doy fe.
Vila, Ángel de Diego, Eduardo Sobrino [rubricado].

Se une a la causa un oficio del gobernador civil al industrial Juan Santos:
Por el presente he tenido a bien disponer que, en virtud de la facultades que me
confiere la Ley, se sirva hacer entrega a D. Juan Manuel Gómez Corbacho cuanta
dinamita tenga en su poder y armas y municiones de todas clases.
Pontevedra a 20 de julio de 1936.
El Gobernador civil,
Gonzalo Acosta [rubricado].
También se une otro oficio del mismo gobernador dirigido a "Srs. Hijos de Saturnino
Varela":
Autorizo a los portadores de la presente comunicación para que procedan, por orden
de esta Autoridad y con la del Gobierno de la República, a la incautación total y
absoluta de cuantas armas y municiones existen en ese Establecimiento,
previniéndole que de oponerse al cumplimiento de este mandato incurrirá en las
graves responsabilidades que las Leyes determinan.
PONTEVEDRA, a 20 de julio de 1936
El Gobernador civil
Gonzalo Acosta [rubricado y sellado con el de tinta encarnada del Gobierno Civil de
la Provincia de Pontevedra].
Asimismo se une un oficio del mismo gobernador civil dirigido al comisario de
vigilancia de Pontevedra:
Sírvase V. disponer que un funcionario de la plantilla de esta capital, acompañe a D.
Andrés Rey, al requisar y hacerse cargo de las armas y municiones que encontrare en
los establecimientos dedicados a la venta de las mismas y casas particulares donde
crea la existencia de ellas.
Pontevedra 20 julio de 1936.
El Gobernador civil
Gonzalo Acosta [rubricado y sellado con el de tinta encarnada del Gobierno Civil de
la Provincia de Pontevedra].
Se une asimismo una autorización para usar armas que aparece extendida en una
cuartilla sellada al membrete con un sello seco del Gobierno Civil de Pontevedra:
El Gobernador civil de Pontevedra autoriza a Don Juan Blanco Agulla para usar
armas de fuego durante los días 19 al 22 de Julio de 1936.
Pontevedra 19 de Julio de 1936

Acosta [rubricado y sellado con el de tinta encarnada del Gobierno Civil de la
Provincia de Pontevedra].
De igual modo se une una minuta que debe proceder del archivo del Gobierno Civil
de Pontevedra, sobre entrega de la emisora de Radio Pontevedra:
MINUTA
Sírvase hacer entrega al Comisario de Investigación y Vigilancia de esta capital del
aparato de Radio Emisora, a fin de que quede únicamente a disposición del mismo.
Pontevedra 20 de julio de 1936.
El Gobernador Civil
Firmado y rubricado: Gonzalo Acosta.
ES COPIA.
Del archivo de la Comisaría debe proceder otra minuta dirigida al gobernador civil de
Pontevedra:
Excmo. Sr:
Tengo el honor de participar a V.E. que cumplimentando su oficio fecha de hoy por el
que suscribe ha sido inutilizada la RADIO EMISORA precintando las dos
habitaciones que tienen los aparatos de la misma, habiéndome incautado de una
pieza que es la que mantiene como fuente de energía la citada estación
radiotelefónica sin cuyo aparato manifiesta el director de la misma no puede
funcionar.
El citado aparato está aquí en esta Comisaría convenientemente guardado a
disposición de V.E.
Viva V.E. muchos años.
Pontevedra 20 de Julio de 1936
El Comisario
[En blanco].
También se une una credencial en forma de oficio dirigido a Juan Manuel Gómez
Corbacho. Se extiende en una cuartilla con un sello seco al membrete del Gobierno
Civil y se le da forma de formulario mecanografiado en donde el nombre de esta
persona se escribe a mano:
En uso de las atribuciones que me han sido conferidas por el Gobierno de la
República, vengo en nombrar a D. Juan Manuel Gómez Corbacho portador de la

presente credencial, Agente de la Guardia Cívica al servicio del Estado y de sus
autoridades legítimas, con carácter extraordinario hasta nueva orden y con todas las
atribuciones que la Ley confiere a estas últimas.
Pontevedra a 20 de julio de 1936
El Gobernador civil,
Acosta [rubricado y sellado con el de tinta encarnada del Gobierno Civil de la
Provincia de Pontevedra].
También se une otro oficio del agente Carlos Prieto al comisario jefe:
Para cumplimentar lo ordenado en el presente oficio el agente que suscribe se
personó en la Prisión Provincial, requiriendo la presencia de D. Juan Milleiro
Sampedro el que preguntado sobre los extremos que en el aludido oficio se expresan,
manifestó: Que encontrándose en el Gobierno Civil, fue requerido por el Gobernador
Sr. Acosta Pan, para que en unión de Argemiro Suengas, Eduardo Paz, Julio Rey y
Ramón Otero, procediesen a requisar las armas de los particulares, para lo cual les
hizo entrega de una lista en la que constaban los nombres de varios vecinos de esta
Ciudad a los que se les había expedido uso de armas; para lo cual le hizo entrega de
un oficio en el que constaba la autorización para que hiciesen la requisa de armas de
todos los que constaban en la lista; habiendo efectuado a los Srs. Virgos, D.
Francisco Arruñada y un contratista de la carretera de Or[ense] cuando lo estaban
efectuando en el domicilio del Sr. Corbalel que está en las inmediaciones del Cuartel
de la Guardia Civil llegó en esta y los detuvo después los llevó a las cuadras
detenidos y aunque protestaron y le exhibieron el oficio estos le dijeron que aquello
ya no servía para nada; que esto ocurrió sobre las cinco o cinco y media de la tarde;
que algún tiempo después oyeron el ruido y seguidamente oyeron los disparos.
Pontevedra 2 de Agosto de 1936
El Agente
Cástor Prieto [rubricado].
Se une a la causa un oficio con membrete de la Dirección General de Seguridad /
Comisaría de Investigación y Vigilancia de Pontevedra:
Iltmo. Sr:
En contestación a la comunicación de ese Juzgado instructor del digno cargo de V.I.,
en que se reclaman antecedentes acerca de los hechos que hayan acaecido en esta
ciudad y su provincia, de los que se deduzca o en los que se manifieste la preparación
que por los partidos marxistas se haya realizado para efectuar un asalto violento a
los distintos organismos del Estado, tengo el honor de poner en el superior
conocimiento de V.I., que por lo que afecta a esta Capital y en el período de tiempo
comprendido entre el 16 de Febrero y el 18 de Julio último, los únicos actos públicos
de algún relieve fueron los celebrados en la Plaza de Toros de esta Capital en los días
1º y 24 de Mayo último, a los cuales asistió como Delegado funcionarios de esta

Comisaría y de los informes que emitieron y que obran en el Archivo de esta
Dependencia se desprende que en lo actos hubo una reafirmación de carácter
marxista, animando a la concurrencia a los desfiles de las milicias unificadas que son
carácter militarizado precedieron a dichos actos, y tanto en el primero en que
tomaron parte como oradores LUIS ???? SAA, representante de dichas milicias,
JOSÉ ACUÑA GALLEGO, representante de la Federación Obrera, FRANCISCO
FERNÁNDEZ, representante de la Comarcal Agraria, MANUEL GARCÍA
FILGUEIRA, como Alcalde de la Capital, MIGUEL VILLALTA, como parlamentario
socialista, y el que presidió ROGELIO GONZÁLEZ SUÁREZ; así como también en el
segundo que presidió AMANDO GUIANCE PAMPÍN, y tomaron parte como oradores
MARTÍNEZ CARTÓN, representante del partido comunista y los parlamentarios
socialistas MARGARITA NELKEN y JULIO ÁLVAREZ DEL VAYO y por todos ellos
se reiteró en sus discursos la unión del proletariado para su redención propugnando
por la lucha de clases, glorificando los sucesos de Asturias de 1934 y aun llegando
algunos que anunciaron un día próximo en que "los martillos de los obreros
machaquen las cabezas de los burgueses al unísono de la hoz campesina irá segando
estas" (Francisco Fernández en 1º de Mayo) y predicando muy especialmente la
lucha contra el fascio y considerando la situación del Gobierno del Frente Popular
como un paso transitorio para llegar a implantar el régimen socialista, previo
derrocamiento de la organización burguesa y pasando por una dictadura del
proletariado con intermedio (Miguel Villalta en 1º de Mayo). De ambos mítines existe
una minuta en esta Comisaría de los informes que se dieron a la Superioridad para
su debido conocimiento en caso preciso se podrá remitir literalmente copiadas.
Eso es por lo que respecta a los actos celebrados con carácter público y de cierta
importancia, puesto que durante el período que antes se cita, por todas las
organizaciones obreras de carácter sindical y político y en sus locales sociales se han
celebrado actos públicos de relativa importancia pero como a ellos no existía orden
de intervenir mediante la asistencia de funcionarios como Delegados de la Autoridad,
se carecen de antecedentes oficiales, aunque por informes oficiosos facilitados
particularmente por afiliados a tales organizaciones, es de público conocimiento la
constante excitación que por los dirigentes de los partidos marxistas se ha hecho
entre los afiliados a las distintas organizaciones y también de dominio público es que
las represalias como consecuencia electoral por no haber favorecido a la
candidatura del Frente Popular se ha adoptado contra los que por su significación
derechista más exteriorizaron, y muy especialmente en las parroquias que constituyen
los tres distritos rurales de esta Capital (Lérez, Mourente y Salcedo) llegando en
algunos casos al atentado personal, como lo comprueba el asesinato reciente de
Secundino Esperón Esperón y los frustrados contra algunos tildados de fascistas.
La carencia de datos que oficialmente concreten las actuaciones de las
organizaciones marxistas y de sus dirigentes, que se tiene en esta Comisaría, es
debido a la obligada subordinación de tener que cumplir las reiteradas instrucciones
y mandatos para que no se interviniese directamente sobre el funcionamiento de las
mismas hasta el hecho de que muchas reuniones no daban cuenta al Gobierno Civil
de modo alguno, de otras lo hacían con el suficiente retraso para que no se pudiera
asistir a tales actos y como quiera que para actuar esta Comisaría precisaba carecer
de los topes que le oponían las órdenes que del Gobernador Civil y de la Dirección
General de Seguridad se recibían constantemente con carácter reservado y
verbalmente casi siempre, dio lugar a que la investigación social se redujese de

hecho a impedir y coartar por todos los medios la actuación de las organizaciones de
carácter no marxista, exceptuándose de tales tan sólo las de los partidos políticos
que formaban parte del Frente Popular, y las vigilancias, registros e investigaciones
no se efectuaban por dichas órdenes superiores más que dentro del sector ciudadano
derechista, llegándose hasta el extremo de que contra los informes de esta Comisaría
y por orden del Gobernador Civil se han concedido autorizaciones y licencias que
podían legalmente expedirse, es decir que todo el campo de acción de la actuación
oficial era dentro de los límites que un sectarismo izquierdo-marxista, obstáculo
insuperable que ha producido como consecuencia carecer en esta Dependencia de
datos oficialmente comprobatorio de cuanto se expone anteriormente, salvo los
expresados.
Por lo que respecta al resto de la provincia esta Comisaría carece de antecedentes
para informar acerca de tales particulares, y en caso preciso, la Comisaría de Vigo y
las Inspecciones de Villgarcía y Tuy, y los puestos fronterizos de Camposancos, Arbo,
Goyán y Salvatierra del Miño, poblaciones donde existe plantilla del Cuerpo de
Investigación y Vigilancia podrán facilitar los datos que posean respecto a las
actuaciones de las organizaciones marxistas, y en las restantes poblaciones las
Alcaldías respectivas, caso de que en el Gobierno Civil carezcan de tales
antecedentes.
Viva V.I. muchos años
Pontevedra 2 de Agosto de 1936
El Comisario Jefe.
Florencio Enguita [rubricado y sellado con el de tinta violeta de la Secretaría de la
Comisaría de Investigación y Vigilancia de Pontevedra].
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano> En Pontevedra a tres de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
Con el fin de que depongan en este sumario, los Sres. Amando Guiance, Alejandro
Bóveda, Capitán de Asalto Rico, José Adrio, Jacobo Zbarsky, Amancio Caamaño,
Paulo Novás, Víctor Casas, Abraham Zbarsky y Ramiro [sic], ofíciese al Excmo. Sr.
general Comandante Militar de la Plaza, interesando sean puestos a disposición de
este Juzgado.
Lo proveyó y rubrica S.S. y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
Diligencia. Seguidamente se cumplimenta. Conste.
Sobrino [rubricado].
Unión de Documentos.- En Pontevedra a tres de agosto de mil novecientos treinta y
seis. Hago constar que se han recibido órdenes expedidas por el ex gobernador
Gonzalo Acosta que quedan Unidas y paso a dar cuenta al Sr. Juez. Conste.

Sobrino [rubricado].
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano> En Pontevedra a tres de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
Con el fin de serle recibida declaración a los Sres. Bóveda y Pampín, trasládese este
Juzgado a la vecina villa de Caldas de Reyes en donde se constituirá y regresando
una vez practicadas dichas diligencias a esta Plaza.
Lo proveyó y rubrica S.S. y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
Diligencia. Seguidamente y siendo las dieciséis horas sale el Juzgado para Caldas de
Reyes en donde se constituye a las dieciséis treinta. Conste.
Sobrino [rubricado].
<DECLARACIÓN DE Amando Guiance Pampín> Caldas de Reyes a tres de agosto
de mil novecientos treinta y seis. Ante S.S. y presente secretario comparece el citado
al margen quien es advertido de que iba a prestar declaración, así como de las penas
señaladas por la ley al reo de falso testimonio prometió ser veraz en sus
manifestaciones y preguntado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar,
DIJO: que se llama como queda expresado, mayor de edad, encargado del Almacén
de Muebles de Arturo Martínez en Pontevedra, y ex-diputado a Cortes, natural y
vecino de Pontevedra y que no le comprenden más generales de la ley.
Interrogado convenientemente declara: que era Diputado Socialistas, y que la prensa
que leía era "El Socialista" y el semanario de Pontevedra "La Hora" y algunas veces
"Claridad", que no está con las ideas revolucionarias de una parte del Partido
Socialista y si conforme con la evolutiva. Que efectivamente ha asistido a mítines y en
uno del veinticuatro de mayo del corriente año como Presidente en el que hablaron
los oradores Álvarez del Vayo, la Nelken, socialistas y Martínez Cartón comunista y
que por alguno de estos oradores se emitieron conceptos revolucionarios si bien no
puede precisar cuales fueron pues debido a estar lloviendo no prestaba gran atención
a dicho mitin. Que en otro tiene hablado pero siempre exponiendo ideas evolutivas
del Partido. Que con los otros Partidos Políticos está conforme en la parte de
unificación sindical obrera, siempre que estén a su vez conforme con los conceptos
que admite la Unión General de Trabajadores, cuyo ideario de Partido expone
claramente el periódico "El Socialista" Órgano oficial del Partido.
Preguntado.- Que no estando conforme con las ideas revolucionarias cómo siendo
presidente de los mítines consintió que las dijesen sin suspender estos, DIJO: que en
primer lugar presidía el Mitin por orden de la Organización a que él pertenecía y
segundo que no se atrevería a semejante cosa, pues el que declara cree que si tal
sucediese se exponía a no salir con vida.
Agrega igualmente que al mitin asistieron las Milicias Rojas que aunque el
declarante no estaba conforme con ellas, que por las mismas razones antes expuestas

no se atrevió a expulsarlas del Mitin.
Preguntado.- Que si alguien aconsejaba al Gobernador, DIJO: Que si bien es verdad
que algunos elementos del Frente Popular que constituía su Comité se permitían de
vez en cuando aconsejarle, dicho Gobernador no hacía el menor caso sino su propia
voluntad. Como prueba de ello en una ocasión el declarante fue a hacerle una
reflexión sobre la cantidad de licencias de uso de armas que daba en número
excesivo. Que no recuerda quienes eran ahora los del Comité, pero sí recuerda que
antes de las elecciones estaba formado por Taffall, Ramiro Paz, José Adrio Barreiro y
otros más que no recuerda y que el comité que ahora existe controlaba todas las
actividades de los Diputados de sus partidos, para evitar las acciones personales de
ellos. Especialmente ahora controlaban la recomendación para los exámenes de los
Cursillos.
Que llegó el día diecisiete de Madrid. Que el día dieciocho por la mañana fue al
Gobierno Civil a la Junta de Paro obrero para gestionar el poner en marcha unos
proyectos de Obras y se enteró de un movimiento que como rumor circulaba y que el
declarante como Diputado que era, se creyó en la obligación de ir a hablar con el
Gobernador, que no le informó en nada de lo que realmente pasaba y que le invitó a
ir por allí con frecuencia.
Que no sabe quien dio la orden de armar al pueblo y el motivo y que la orden de la
declaración de huelga la dio el Gobernador. Que entiende por huelga revolucionaria
una huelga violenta o que no sea con arreglo a las leyes. Que el que declara tiene
también la idea que una vez sueltas las masas en un estado de paroxismo no hay
nadie que las detenga.
Que vio desde luego al Capitán Rico hablar de vez en cuando con el Gobernador
pero que no oyó de lo que hablaban y por lo tanto si recibía o no órdenes.
Y que vio gente con armas que andaban por el zaguán, escaleras, pasillos y algún
Salón del Gobierno pero que ignora la procedencia de dichas armas.
Que el día dieciocho, diecinueve y veinte, que iba a menudo por el Gobierno para
enterarse de la marcha de los acontecimientos.
Que estaba acompañando al Gobernador cuando este se tomó los diez minutos de la
rendición para recapacitar, y cuando manifestó al Comandante Militar que se rendía
un grupo de personas que no puede precisar quienes eran, llamándoles traidores los
persiguieron, que el que declara con el Gobernador se dirigió a las habitaciones
particulares de este, y en el momento de cerrar la puerta sonaron varios disparos que
sobre ellos hicieron los del grupo. Que a partir de este momento salió del Gobierno
para entregarse a las Autoridades, que les condujo inmediatamente a la presencia del
Comandante Militar, quien <transcurrida una hora> lo puso en libertad.
En este estado el Sr. Juez dio por terminado el acto y después de leída se afirma y
ratifica en su contenido y la firma con S.S. y Secretario que doy fe.
"transcurrida una hora lo puso en libertad". Entre líneas. Vale.

Vila, Amando Guiance, Eduardo Sobrino [rubricado].
<DECLARACIÓN de Alejandro Bóveda Iglesias> En Pontevedra a tres de agosto de
mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y Secretario comparece el citado al margen
quien es advertido de que va a prestar declaración y por ello de la obligación que
tiene de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte así como de las penas señaladas
por la ley al reo de falso testimonio, prometió ser veraz en sus manifestaciones y
preguntado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar, DIJO: que se
llama como queda expresado, mayor de edad, natural de Orense, y funcionario
pericial de Contabilidad del Estado.
Examinado convenientemente, DECLARA: que pertenece al Partido Galleguista,
siendo Secretario de Organización del mismo, que las ideas del partido Galleguista
no son más que autonomistas. Que la prensa que acostumbra a leer, es "A Nosa
Terra", el "Pueblo Gallego" y "El Sol". Que asistió a los mítines tanto galleguistas
como del Frente Popular para los que fue designado por el Partido.
Que tiene entendido que el Gobernador todo lo que hacía, lo era por su propia
voluntad, ateniéndose sin duda a órdenes superiores. Que por su reiterada ausencia
de Pontevedra en estos últimos tiempo no conoce la composición del Comité del
Frente Popular ni recuerda que dicho Comité se haya reunido para asesorar al
Gobernador.
Que el representante que le corresponde a su Partido en el Comité no recuerda cual
sea por haber sufrido modificaciones.
Que se presentó en el Gobierno el día veinte a mediodía requerido por el Sr.
Gobernador y entonces oyó que se había declarado la huelga obedeciendo órdenes
del Ministerio de la Gobernación.
Que el Gobernador rogó al deponente se pusiese al habla por teléfono con el General
Sr. Iglesias de quien así como del Gobernador recibió el encargo de rogar a los
grupos que circulaban por la Alameda a los cuales no vio armados, que se
disolviesen, ya que no había causa alguna que justificase su alarma, indicación que
fue atendida.
Es opinión del declarante que el Gobernador nunca estuvo propicio a armar a las
masas y cree que no se dieron órdenes sobre incautación de dinamita pero sí de
incautación de armas en alguna armería quizás como medida de previsión para
evitar algún desmán.
Que en cuanto a la declaración de la huelga general, encuentra el declarante que es
un caso extraordinario y anormal, pero que ignora los motivos que hubo para ello.
Que no ha visto subir armamento al Palacio del Gobierno ni vio gente armada en las
dependencias del Gobierno Civil a no ser la Fuerza Pública, y que si cree que aunque
estuvieran armadas podrían los dirigentes hacerse con las masas.
Que está seguro que no hubo reunión alguna de Alcaldes en el despacho del
Gobernador.

Que de los pueblos llamaban constantemente por teléfono al Gobierno Civil
manifestando su alarma ante las noticias y órdenes escuchadas por Radio de Madrid
y venían Comisiones al despacho del Gobernador, a todos los cuales contestaba el
Gobernador diciendo que después de su conversación con el Sr. General de la Plaza,
estimaba que no había motivo ninguno de alarma.
Que en el Gobierno había mucha gente alrededor de las seis de la tarde sin que
pueda precisar nombres, pero todas ellas sin armas.
Que vio como el Capitán Rico en un momento en que entraba en el Despacho el Jefe
de la Guardia Civil lo saludó y cree que se puso a sus órdenes.
Que el Capitán Rico no cambiaba impresiones con los demás que estaban alrededor
del Gobernador, y que no vio que organizase la defensa contra un posible ataque ni
que repartiera armas a ningún elemento extraño al Cuerpo de Asalto. Que cuando
estaba en compañía del Gobernador y otras personas en el despacho de aquel vio
desde la ventana como volaba un avión y que le pareció percibir disparos hechos por
este, pero que no vio que nadie disparase desde el despacho en que se encontraban.
Que cuando el Gobernador acordó rendirse y lo comunicó así por teléfono al
General, nadie de los allí presentes le recriminó. Que el declarante salió entonces a
la secretaría y estando allí, oyó ruidos hacia las habitaciones particulares del
Gobernador, yendo hacia ella y encontrándose conque había allí unos guardias. Que
en ese mismo momento que él llegaba lo hacía también un policía quien le dijo que
no pasaba nada y que lo acompañaba hasta el Cuartel. Que se presentó al general el
cual le permitió hablar por teléfono a su familia y que también se dirigiese por
teléfono al Alcalde para que en el ayuntamiento no hiciese frente a la Fuerza que se
hallaba en la calle, permitiéndole después irse a dormir a casa de sus suegros por no
ser conveniente saliese de la población en donde vive.
En este estado el Sr. Juez dio por terminado el acto y después de leída se afirma y
ratifica en su contenido y la firma con S.S. y Secretario que doy fe.
Vila, Alejandro Bóvedra, Eduardo Sobrino [rubricado].
Diligencia.- Seguidamente se trasladó el Juzgado a Pontevedra en donde se
constituye de nuevo en su local oficial. Conste.
Sobrino [rubricado].
<DECLARACIÓN del Capitán de Asalto Don Juan Rico González> En Pontevedra a
tres de agosto de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y presente secretario
compareció el citado al margen, quien es advertido de que va a prestar declaración y
por ello de la obligación que tiene de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte,
así como de las penas señaladas por la ley al reo de falso testimonio, prometió ser
veraz en sus manifestaciones e interrogado a tenor del artículo 453 del Código de
Justicia Militar, DIJO: que se llama como queda dicho, mayor de edad, natural de El
Ferrol, y que no le comprenden las demás generales de la LEY.

Interrogado convenientemente DIJO: Estaba en Vigo cumpliendo órdenes y a las del
Teniente Coronel de la Guardia Civil, Delegado Gubernativo en aquella Plaza hasta
el día diecinueve en que también por orden del Gobernador se trasladó a Pontevedra
con parte de sus Fuerzas.
Al llegar se presentó al Gobernador y quedó a sus órdenes en el Gobierno Civil en
donde estuvo sin interrupción en el despacho hasta las siete de la mañana del
domingo. A esa hora salió con el Gobernador a dar una vuelta por la población para
ver el aspecto que presentaba, regresando al Gobierno en cuya puerta se despidió
para ir a descansar a su domicilio en el Cuartel de Asalto.
A las nueve recibió una orden urgente y por teléfono de que con la Fuerza disponible
se presentase en el Gobierno. Allí se hizo ver la citada Autoridad que parecía ser
posible un acto de atentado contra el fuero de su Autoridad. Que cree el declarante
que en virtud de estar el Gobernador en relación con otras Autoridades de la Plaza y
con el General de la División, creyó el citado Gobernador que la situación estaba
tranquila y en consecuencia le autorizó para volver a su domicilio; nuevamente fue
llamado con toda urgencia minutos antes de las doce y que al llegar recibió aviso de
que el Teniente Vázquez le llamaba por teléfono, que dicho Oficial le dijo que fuese a
la Alameda, junto al kiosco donde quería hablar con él, que el citado Oficial le invitó
a que se uniese a las Fuerzas del Ejército, pues era conveniente porque se iba a
declarar el estado de guerra, a lo que le contestó que ya era tarde y que esperaría la
declaración del estado de guerra a las órdenes del Gobernador, y que caso de
violencia el no emplearía de ningún modo las armas contra sus compañeros, y que
aunque no le dijo nada al citado Teniente el declarante suponía que el Gobernador
por conversaciones sostenidas que resignaría el mando en cuanto lo conminasen a
ello. Después de esta conversación subió al Gobierno Civil, presentándose al
Gobernador, el cual le dijo que la situación era grave, manifestándole el declarante
que ya lo sabía por conducto particular. Que por órdenes de dicho Gobernador situó
sus Fuerzas en la parte baja del edificio con órdenes de que no se hiciese fuego,
mientras el que declara no lo ordenase o iniciase personalmente desde sitio visible.
Presente ya en el Gobierno Civil se declaró la huelga general según instrucciones
que recibió el Gobernador del Gobierno que al mismo tiempo daba la orden de armar
a las Juventudes del Frente Popular, que mereciesen garantías del Gobernador y que
este dio licencias de armas y nombramientos de guardias cívicos y que igualmente
dio órdenes para que requisaran armas en los Establecimientos dedicados a la venta
de ellas. Estas órdenes las dio el Gobernador de acuerdo con los dirigentes del
Comité del Frente Popular, y que recuerda que entre otros estaban José Adrio
Barreiro, Bóveda, Prego, Guiance Pampín, Ramiro Paz y que también estaba entre
ellos Jacobo Zbarsky, este de uniforme de Suboficial de Artillería y su padre. Que
también sabe que por la misma autoridad y después de cambiar impresiones con
dichos elementos del Frente Popular se dieron órdenes para que vinieran gentes
armadas de los pueblo.
Que el declarante y en virtud de orden verbal del Gobernador hizo entrega de treinta
y siete pistolas de las sesenta y tres con que contaba, a otros tantos paisanos de más
garantía para los elementos del Frente Popular y a designación de dicho Frente. Que
mandó también entregar cumpliendo las mismas órdenes superiores nueve carabinas
que tenía sobrantes y que estas fueron entregadas a los aspirantes aprobados en la

última convocatoria para guardias de Asalto; que dichos individuos se presentaron
voluntariamente en el Gobierno siguiendo la costumbre que existía para estos casos
excepcionales. Que de haber tenido comunicación con su Comandante o con alguno
de sus Jefes naturales, hubiera consultado la actitud a adoptar antes de entregar las
armas, pero si lo hizo fue por no contar en aquellos momentos con otra Autoridad
más que la del Gobernador Civil que la sabía avalada por el criterio de Madrid.
Que ha visto gentes armadas en los alrededores del Palacio del Gobierno así como
subiendo continuamente hombres armados en busca de municiones, y otros en busca
de armas.
Que cree que la huelga el objeto de ella era que paralizando la vida de la Nación
sirviera como medio de detención del movimiento militar y llegar a un acuerdo con el
Gobierno.
Que estando en el despacho del Gobernador y a su lado, oyó como era llamado por
teléfono el Gobernador y por lo que este mismo dijo que era conminado en el plazo
de diez minutos a que resignara el mando, estando el citado Gobernador <rodeado>
de todos los elementos que constituía el Comité del Frente Popular, fue preguntado el
que declara sobre la posibilidad de defensa del edificio a lo que contestó que según
los medios empleados en el ataque y la moral de los individuos que tenía a sus
órdenes y que si aquel se efectuara por el Regimiento de Artillería con sus elementos
de resistencia podría ser de escasos minutos, en vista de ello el Gobernador sin
esperar la deliberación del Comité, sobre si se debía aceptar la rendición o no, el
Gobernador resignó el mando, saliendo acto seguido el declarante para <ponerse a
las> órdenes del Comandante Militar de la Plaza, y oyendo que decían a su espalda
"Esto es una traición".
Una vez presentado al Comandante Militar y cumpliendo órdenes del mismo ordenó
la incorporación de sus Fuerzas que había dejado en el Gobierno a las Fuerzas del
Regimiento de Artillería y cooperó seguidamente con las mismas, en el ataque al
Ayuntamiento, penetrando el primero en dicho edificio seguido de los Guardias y
procediendo a la detención de varios hombres y mujeres que se hallaban en el mismo
incautándose de una pistola, que entregó al Sr. Coronel del Regimiento de Artillería,
continuando acto seguido de patrulla por la población hasta aproximadamente las
doce de la noche.
En este estado el Sr. Juez dio por terminado el acto y después de leída se afirma y
ratifica en su contenido y la firma con S.S. y Secretario de que doy fe.
"Y que caso de violencia él no emplearía de ningún modo las armas contra sus
compañeros" - "rodeado" - "ponerse a las" Entre líneas- Vale.
Vila, Juan Rico, Eduardo Sobrino [rubricado].
Se une a la causa un oficio con membrete de la Delegación de Orden Público de
Pontevedra:
En contestación a su oficio fecha de hoy le participo que la huelga general declarada
a las 11,30 de la mañana del día 20 persistió hasta el día de hoy en que se han

normalizado todos los servicios.
Pontevedra-3-Agosto-1936.
EL DELEGADO DE ORDEN PÚBLICO.
[Firma ilegible rubricada y sellada con el de tinta violeta de la Delegación de Orden
Público de Pontevedra].
También se une un oficio con membrete de la Dirección General de Seguridad /
Comisaría de Investigación y Vigilancia de Pontevedra:
Iltmo. Sr:
Tengo el honor de participar a V.I. que en cumplimiento de sus respetables órdenes
por personal de esta comisaría han sido recogidos todos los ejemplares del periódico
de esta localidad titulado "La Hora" publicados desde el 16 de Febrero último hasta
la fecha, y 16 ejemplares del periódico de Madrid titulado "Claridad". Los primeros
fueron incautados en la imprenta de Ramiro Paz Carvajal y los segundos en la [de]
"El Pueblo" de Salustiano Fernández, sitas en Charino, númº 7, y San Román, númº
1, respectivamente. Todos los ejemplares recogidos pasan a su inmediata disposición.
Viva V.I. muchos años.
Pontevedra 3 de Agosto de 1936
P. El Comisario Jefe
Carlos Prieto [rubricado].
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano> En Pontevedra a tres de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
Por recibido oficio del Comisario Jefe de Investigación de esta Plaza, remitiendo los
ejemplares recogidos del semanario "La Hora" y dieciséis ejemplares del diario
Claridad, queden depositados en este Juzgado como piezas de convicción.
Lo proveyó y rubrica S.S. y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
Unión de un oficio. En igual fecha. Por la presente se hace constar que se ha recibido
oficio del delegado de Orden Público que se une y del que paso a dar cuenta al Sr.
Juez. Conste.
Sobrino [rubricado].
<[Declaración de] Francisco González Arizmendi Teniente de Artillería> En
Pontevedra a cuatro de Agosto de mil novecientos treinta y seis, y ante S.S. y presente
secretario comparece el citado al margen, quien es advertido de que va a prestar

declaración y por ello de la obligación que tiene de decir verdad en cuanto sepa y
fuera preguntado así como de las penas señaladas por la ley al reo de falso
testimonio, y prometió ser veraz en sus manifestaciones y preguntado a tenor del
artículo 453 del Código de Justicia Militar, DIJO: que se llama como queda
expresado, mayor de edad, natural de Vigo y con destino en el quince regimiento
ligero y que no le comprenden las demás generales de la Ley.
Preguntado convenientemente declara, que el día 20 a las ocho de la tarde salió al
Puente de la Barca a montar allí un puesto, llevando tropa a sus órdenes, durante
todo el camino fueron intensamente tiroteados habiendo partido la agresión de
paisanos, que cree ser de los que toda la tarde estuvieron armados en la Alameda y
Plaza del Ayuntamiento Frente al Cuartel, o al menos que tenían el mismo espíritu
que ellos. La noche del día veinte el declarante prestó servicio en la emisora de esta
ciudad, oyendo intensos tiroteos en las calles de los alrededores. En la noche de
veintidós o veintitrés de julio estando de guardia en la Estación del Ferrocarril
también fue agredida la tropa que mandaba por varios individuos escondidos entre
maizales próximos a aquel lugar.
Con lo que S.S. da por terminada esta declaración, que firma el declarante con S.S.
de lo que yo el Secretario doy fe.
Vila, Francisco González, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano> En Pontevedra a cuatro de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
Con el fin de serle recibida declaración cítense en forma legal a los porteros del
Gobierno Civil, Odilio Conde, Juan Rivas y Ricardo Arias.
Lo proveyó y rubrica S.S. y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
Diligencia.- Seguidamente se efectúa la citación acordada. Conste.
Sobrino [rubricado].
<DECLARACIÓN DEL TESTIGO Odilio Conde González> En Pontevedra a cuatro
de agosto de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y de mí Secretario, compareció el
citado al margen, quien fue advertido de que iba a prestar declaración y de la
obligación que tiene de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte así como de las
penas señaladas por la ley al reo de falso testimonio prometió ser veraz en sus
manifestaciones, y preguntado por las generales de la ley, DIJO: que se llama como
queda expresado, mayor de edad, portero del Gobierno Civil, y que no le comprenden
las demás generales.
Interrogado convenientemente DECLARA: Que al despacho del Gobernador llevaba
el deponente entre otros periódicos los siguientes de Madrid, Política, el Socialista y
La Libertad.

En los días dieciocho, diecinueve y veinte, vio entre otros que no recuerda a Bóveda,
Adrio Barreiro, Pampín, Caamaño, Zbarsky padre e hijo, Poza hijo el más joven,
Salvador Caja, Ramiro Paz y el Capitán Sr. Rico, los cuales unos más que otros,
destacándose desde luego Bóveda aparecían en opinión del deponente como
dirigentes del movimiento inusitado que se notó esos días en el Gobierno Civil.
Puede hacer constar el deponente que con la dirección más o menos expresa de los
citados, se llevó a cabo el armamento del pueblo y la organización del mismo.
Vio como el Capitán de Asalto Sr. Rico enseñaba a manejar un arma corta a un
paisano desconocido para el declarante.
Aunque no puede precisar el momento, ni la ocasión, pero sí después que el
Gobernador resignó el mando, oyó que en el Salón anejo al despacho de la citada
Autoridad se disparó un tiro.
En este estado el Sr. Juez dio por terminado el acto y después de leída esta
declaración se afirma y ratifica en su contenido y la firma con S.S. y Secretario que
doy fe.
Vila, Odilo Conde [rubricado].
Ampliación de la anterior declaración: En el mismo acto manifiesta voluntariamente
el testigo, que Víctor Casas aunque no lo vio por el Gobierno Civil, si sabe que llamó
muchas veces al Sr. Adrio que estaba en el Gobierno, y además que en la noche del
sábado al domingo fue por allí Troncoso, empleado de arbitrios municipales. Y
también firma esta ampliación con S.S. de lo que yo el Secretario doy fe.
Vila, Odilo Conde, Eduardo Sobrino [rubricado].
<DECLARACIÓN del testigo Ricardo Rial Dotras> En Pontevedra a cuatro de
agosto de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y presente Secretario comparece el
citado al margen, quien es advertido de que iba a prestar declaración y de la
obligación que tiene de decir verdad, en cuanto sepa y se le pregunte, así como de las
penas señaladas por la ley al reo de falso testimonio, prometió ser veraz en sus
manifestaciones, y preguntado por las generales de la ley, dijo: que se llama como
queda dicho, de cincuenta años de edad y portero del Gobierno Civil, y que no le
comprenden las demás generales de la ley.
Interrogado convenientemente declara: El gobernador se condujo durante la época
de su mando, aconsejado diariamente por los directivos del Frente Popular y
diputados del mismo. Esto es una opinión del deponente basada en la visita y
estancia en el despacho del Gobernador ininterrumpidas de los dirigentes y
diputados del Frente Popular; entre ellos Elpidio Villaverde, Pampín, Caciñero
(diputado comunista) Seoane (diputado Socialista), Adrio Barreiro (gestor), Bóveda,
Ramiro Paz, Candeiras (de Puenteareas) y Víctor Casas.
En el despacho del gobernador entraban periódicos de Madrid, Claridad, Socialista
y Libertad, y alternativamente vio como leía el Gobernador los diarios citados.

En los días dieciocho, diecinueve y veinte y aún en días anteriores el Despacho del
Gobernador y un salón anejo a esa Dependencia se convirtieron --en una opinión del
exponente-- en una especie de agencia para facilitar el armamento del pueblo,
organizarlo y prepararlo para lo que todos hemos visto. Esa agencia la formaban, El
Gobernador, Bóveda, el ruso Zbarsky y su hijo, Troncoso (está en Arbitrios) Adrio
Barreiro, el representante del partido comunista cuyo nombre nunca pudo saber,
Ramiro Paz, Víctor Casas, Caamaño, Salvador Caja, Inestrilla, Acuña factor del
ferrocarril, Mucientes, de la Inspección de trabajo, Paulo Novás que estuvo en la
mañana del veinte poco tiempo, y otros más que no puede el exponente recordar, de
todos ellos el principal dirigente era Bóveda, el cual llegó hasta a arrestar por si y
ante si, por no acatar a su Autoridad a un tal Puente, en una de las habitaciones del
Gobierno Civil y en la mañana del día veinte.
A las diez o diez y media del lunes, cuando el deponente llegaba al Palacio de la
Diputación oyó a varios obreros que acababan de darse órdenes --supone que por
directivos citados-- para la declaración de la huelga general revolucionaria.
Entiende el deponente que el armamento del pueblo y la huelga iban dirigidos a la
implantación del comunismo, no sin que antes hiciesen una verdadera sangría (dada
la actitud de la gente armada) en una gran parte de la población civil.
El gobernador Civil firmaba órdenes sobre licencias de armas, requisas de
ferreterías, aprovisionamiento de dinamita, etc. y hasta ha visto en el día veinte la
firma del Bóveda en alguna disposición u orden aunque no puede precisar para que
objeto. Hace constar que una especie de brazo ejecutor del Bóveda (manejaba el
teléfono, cursaba órdenes, etc.) era el segundo hijo del Médico Poza.
Cuando resignó el mando el Gobernador, reinó el desconcierto en el Gobierno Civil y
el deponente salió a la calle hacia su casa pudiendo ver a un tal Fernández,
camarero del Savoy, arengando a las masas desde el balcón del Ayuntamiento con voz
potente pues lo hacía provisto de un embudo o megáfono.
Quiere hacer constar que el Gobierno Civil en [los] días diecinueve y veinte era una
verdadera orgía de armas y municiones; y que el Capitán Rico que a su parecer era
otro de los dirigentes, intentó suavizar asperezas sin que pudiera lograrlo por la
actitud de las turbas desenfrenadas y que si el Ejército no sale a la calle temió
realmente que el martes sería un día de luto para muchísimas familias de Pontevedra.
En este estado S.S. dio por terminado el acto y después de leída esta declaración se
afirma y ratifica en su contenido y la firma con el Sr. Juez y secretario que doy fe.
Ricardo Rial Dotras, Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<DECLARACIÓN DEL TESTIGO Juan Rivas Solano> En Pontevedra a cuatro de
agosto de mil novecientos treinta y seis. Ante S.S. [y] de mí Secretario comparece el
citado al margen quien es advertido de que va a prestar declaración y por ello de la
obligación que tiene de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte así como de las
penas señaladas por la ley al reo de falso testimonio prometió ser veraz en sus
manifestaciones y preguntado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar,
DIJO: que se llama como queda expresado, de treinta y nueve años de edad, natural

de Toledo y vecino de esta Capital, en la que es portero de Gobierno Civil, no
comprendiéndole las demás generales de la ley.
Examinado convenientemente DECLARA: Que el deponente sabe por razón de su
cargo que los periódicos de Madrid que con más frecuencia se le entraban [sic] al
Gobernador, eran Claridad, El Socialista, Política y La Libertad.
Dice que en los días dieciocho, diecinueve y veinte, vio el declarante, al Gobernador,
que con Bóveda, el Capitán Rico, Pampín, Adrio, un Suboficial de Artillería que
después supo el dicente era el llamado "hijo del Ruso" y Ramiro Paz, entre otros que
no puede recordar dirigían al parecer todo el movimiento de armamento y
organización de la masa de paisanos que invadía el palacio de la Diputación,
destacándose Bóveda en la aludida dirección.
Hace constar que el día veinte, fue extraordinario el número de personas que venían
a armarse al Gobierno Civil, aparte de otros muchos individuos que ya venían con
armas y venían a municionarse.
Agrega que nada sabe de cuanto pasó en la calle, nada sabe [sic] por no haber salido
del Palacio de la Diputación en la mañana y tarde del día veinte.
Quiere hacer constar que el Suboficial de Artillería antes aludido, se quitó la
guerrera y ordenó al deponente que se la escondiera, instantes después de haber
resignado el mando el Gobernador a cuya orden no dio cumplimiento pues la dejó
abandonada encima de una silla.
En este estado el Sr. Juez dio por terminado el acto y después de leída se afirma y
ratifica en su contenido, y la firma con S.S. y Secretario de que doy fe.
Juan Rivas Solano, Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<DECLARACIÓN DE Don José Adrio Barreiro> En Pontevedra a cuatro de agosto
de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y presente Secretario, compareció el citado
al margen quien es advertido de que va a prestar declaración, de la obligación que
tiene de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte así como de las penas señaladas
por la ley al reo de falso testimonio prometió ser veraz en sus manifestaciones e
interrogado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar, DIJO: que se
llama como queda expresado, mayor [de] edad, natural y vecino de esta Capital,
abogado en ejercicio, y que no le comprenden las demás generales de la ley.
Interrogado convenientemente DECLARA: que pertenecía al Partido unión
Republicana, que leía toda clase de prensa, pues leía desde el Debate hasta Claridad,
que dio varios mítines casi siempre acompañado de un galleguista y que a raíz de la
propaganda pro estatuto intervenía con todos los demás partidos del Frente Popular,
aunque el declarante exponía ideas únicamente basadas en el programa de su
Partido y que siempre que asistió a ellos fue cumpliendo órdenes del mismo.
Que el día dieciocho de julio último, le mandó llamar el Gobernador, el que le dijo
que iba a estallar un movimiento militar y como quiera que el declarante era
Secretario de la Junta de Reforma Agraria, Gestor de la Diputación y amigo político

y particular del Gobernador, se creyó en la obligación de prestarle su asistencia. Que
a partir de dicho día y hasta el día veinte iba con frecuencia por el Gobierno a pedir
noticias.
Que el día veinte había en dicho Gobierno alrededor de las doce o una de la tarde,
que fue cuando llegó, una desorganización enorme, y que había un grupo numeroso
de amigos con el Gobernador que entre los que recuerda son además del Declarante
Pampín, Bóveda, Caamaño y otros que ya dice que no recuerda, pero que este grupo
no realizaba funciones de asesoramiento sobre todo en lo que respecta al declarante.
Que sabe que el Gobernador se relacionaba por teléfono con el General, Jefe de la
Base, etc. pero que las decisiones las tomaba exclusivamente el citado Gobernador.
Se enteró que la emisora antes del Estado de Guerra, había sido recogida y que
supone era por orden del Gobernador. Que por orden del mismo fue a pedir la pieza
que faltaba en dicha emisora para poder hablar por ella y dar las noticias de que el
Gobierno era dueño de la situación, pero que no le fue entregada por no estar el
agente que tenía la llave del sitio en donde se guardaba dicho aparato, y que luego
cuando llegó dicho agente que fue a ver al Gobernador, y hubo contraorden del
mismo y por lo tanto no llegó a cogerse dicho aparato.
Que cuando llegó al Gobierno que ya debía de estar dada la orden de huelga, pues el
declarante mientras recorría el camino vio algunos comercios cerrando y otros
cerrados.
Que toda orden de huelga dada en las condiciones de esta, es según juicio del
deponente, ilegal.
En el Gobierno vio circular gente con armas de caza, en actitud expectante y pasiva.
Se enteró de que por el Gobernador se expedían licencia, de uso de armas, e ignora
si hubo requisa de armas, para entregar al elemento civil.
Ignora que se diesen órdenes de que bajara gente armada de los pueblos; lo único fue
que oyó decir a un funcionario del Gobierno que hablando con un Alcalde que si
podía venir alguna gente que viniera porque se suponía que se declararía el estado
de guerra y convenía viniese gente a prestar calor a la Fuerzas afectas al Gobierno.
Cree que el Gobernador fuese capaz de controlar las masas, y que no cree que estas
se lanzasen a la lucha.
Sólo una vez dio una opinión al Gobernador y sin que se la pidiese, y que fue para
que resignase el mando, digo, aconsejándole que resignase el mando y que mandase
a las gentes a su casa para tranquilidad de todos, que estas palabras fueron acogidas
con un silencio por todos los que allí estaban, y que cree que empezó seguidamente a
marcharse la gente, y que el declarante se marchó en aquel momento por la puerta de
Comisaría, y que en ella encontró al Chófer del Gobernador el que le preguntó si se
marchaba, a lo que contestó que sí, porque el Gobernador resignara el mando, a lo
que le dijo el chófer, que él así no llevaba al Gobernador a Coruña, porque
cualquiera iba por esas carreteras.

Que antes de salir él por la puerta de la Comisaría no sonó ningún disparo, ni aún
después, empezando estos a sonar cuando ya estaba en su casa en el Sanatorio Poza.
Que vio volar el avión desde las habitaciones particulares del Gobernador y que no
sintió ningún disparo y que aún continuaba volando el hidro cuando ya estaba él en
su casa.
Que no sabe que se hayan repartido armas en el Gobierno.
Que al ser movilizado se presentó y fue con la Columna que se dirigía a Tuy, de
donde regresó de madrugada hasta que pasados unos días fue detenido e ingresado
en el Calabozo.
Que la actitud del Capitán Rico, durante esos días, era la de un subordinado al
Gobernador.
En este estado S.S. dio por terminada esta declaración y después de leída se afirma y
ratifica en su contenido y la firma con S.S. y Secretario que doy fe.
"No realizaba" entre líneas. Vale.
Vila, J. Adrio, Eduardo Sobrino [rubricado].
Se une a la causa un oficio del gobernador:
El brigada de Complemento de Artillería D. Jacobo Zbarsky comparecerá de
uniforme en el Gobierno Civil para ponerse a mi disposición.
La Coruña [tachado] Pontevedra 19 Julio 1936
El Gobernador
Gonzalo Acosta [rubricado y sellado con el de tinta encarnada del Gobierno Civil de
la Provincia de Pontevedra].
<DECLARACIÓN DE Jacobo Zbarsky Kupper> En Pontevedra a cuatro de agosto
de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y presente secretario compareció el citado
al margen quien una vez advertido de que va a prestar declaración y por ello de la
obligación que tiene de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte así como de las
penas señaladas al reo de falso testimonio prometió ser veraz en sus manifestaciones,
e interrogado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar, DIJO: que se
llama como queda expresado, de veintidós años de edad, odontólogo, natural de Lotz
(Rusia) súbdito español desde hace cinco años, no comprendiéndole las demás
generales de la ley.
Interrogado convenientemente dijo: Que se había presentado el día veinte al
Gobierno Civil cumpliendo órdenes [sic] del Gobernador que se acompaña.
Que si bien dice ignora [se tachó la palabra anterior] que podía recibir de la
Autoridad Civil como tal Brigada de Complemento, órdenes, el Juez Militar me

recuerda que por ser Brigada no puedo ignorar las Ordenanzas Militares y Leyes de
esta índole.
Que esta orden la recibió el día veinte pero que en días anteriores había estado en el
Gobierno Civil a enterarse que noticias había del resto de España sobre el
movimiento militar.
Que a eso de las doce y media del día veinte, estuvo en el Gobierno hablando breves
instantes con alguna gente que no recuerda quienes eran. Que dicho Gobierno estaba
muy concurrido, y que volvió a eso de las cuatro de la tarde de uniforme de Brigada
de Artillería y se presentó al Capitán Rico, por no poderlo hacer al Gobernador que
estaba rodeado de bastante gente. Se limitó a entregar el documento y con la orden
de presentación y una licencia autorizada por el entonces Gobernador le fue
entregada una pistola por el citado Capitán. A partir de este momento, anduvo por
algunas dependencias del Gobierno, como el despacho del entonces Gobernador y
los pasillos y que a pesar de estar por el citado despacho y saber que había gente con
el entonces Gobernador no puede precisar quienes eran ni qué palabras se cruzaron
entre ellos. Que no sabe si esa gente constituía un Comité ni si influía este en las
resoluciones del Gobernador con sus opiniones.
No recuerda en que momento se declaró la huelga general ni quien lo ordenó por
ignorarlo. Que una huelga que se declara faltando a la ley la reconoce como ilegal.
Que oyó por orden del Gobernador se habían recogido armas en los establecimientos
destinados a la venta de las mismas y que estas armas fueron recogidas con el objeto
de que no fueran empleadas contra el Régimen. Que vio entrar armas en el Gobierno
Civil, y que las vio repartir por algunas personas a quienes el Gobernador había
nombrado para ese objeto, que estas armas eran escopetas de caza y eran repartidas
a elementos del Frente Popular y que los elementos que constituía dicho Frente son
Izquierda Republicana, Unión Republicana, Comunistas y Socialistas.
Que reconoce que una forma táctica del programa del comunismo es el armar al
pueblo para tomar el poder por la violencia con objeto de implantar la Dictadura del
Proletariado. Que no sabe se haya armada a ningún elemento de los arriba citados
con armamento de la Compañía de Asalto.
Cuando voló el avión lo vio desde la calle y desde dentro del edificio, que él ignora si
disparó el avión, pero que sí oyó disparos que le parecieron de ametralladora y
mosquetón al mismo tiempo. Que no oyó a nadie que hubiese hecho fuego sobre el
avión.
Que no recibió ningún nombramiento de Autoridad sobre aquellas masas armadas.
Que transcurrido cierto tiempo y en virtud de conversaciones sostenidas por teléfono
el Gobernador acordó resignar el mando en la Autoridad Militar que entonces un
agente de vigilancia intentó desarmarlo y como aquella licencia estaba firmada por
el Gobernador que hacía poco tiempo se la había entregado y tenía de duración
hasta el día veintidós no creyó oportuno dejarse desarmar por una autoridad inferior.
Preguntado.- Como sabiendo que el Gobernador había resignado el mando cree sin

embargo que aquella licencia expedida por él, sigue teniendo validez, DIJO: que a
pesar de todo como no conocía a dicho agente ni recuerda que se hubiese dado a
reconocer por eso no lo obedeció.
y PREGUNTADO.- Si cree que una licencia dada en forma antirreglamentaria no
debe caducar automáticamente al resignar el mando el Gobernador, DIJO: que
aunque sabe que las licencias dadas de forma antirreglamentaria, que cree poder
asegurar tenía de duración un año sin depender de si sigue o no el Gobernador en su
puesto, creía que la licencia que disfrutaba en aquel momento tenía las mismas
prerrogativas.
Por disposición del Sr. Juez se hace constar que el GOBERNADOR no dimitió sino
que resignó el mando.
Añade que desea se celebre un careo entre el deponente y aquellos testigos que le
acusan de disparar contra el avión y amenazar al Gobernador.
En este estado el Sr. Juez dio por terminado el acto y después de leída esta
declaración se afirma y ratifica en su contenido y la firma con S.S. y Secretario de
que doy fe.
"ignora" Tachado. No vale.
Vila, Jacobo Zbarsky Kuper, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Declaración de Don Amancio Caamaño Cimadevila> En Pontevedra a cuatro de
agosto de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y presente Secretario comparece el
citado al margen quien es advertido de que va a prestar declaración y por ello de la
obligación que tiene de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte así como de las
penas señaladas por la ley al reo de falso testimonio, prometió ser veraz en sus
manifestaciones e interrogado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar,
DIJO: que se llama como queda expresado, mayor de edad, doctor en medicina
natural de Santiago y vecino de esta Capital y que no le comprenden las demás
generales de la ley.
Interrogado convenientemente DIJO: que durante toda la etapa de Gobierno del
llamado Frente Popular no perteneció el deponente a partido político alguno, pues si
bien anteriormente militó en el de Izquierda Republicana se dio de baja en él el día
veintidós de enero de mil novecientos treinta y seis, motivo por el cual fue combatido
por la prensa oficiosa de la aludida facción política en la que se hizo pública esta
deserción material e ideológica de dicho partido.
Declara que era antiguo amigo del ex-gobernador Gonzalo Acosta pero, no obstante,
sólo se entrevistó con él en el Gobierno Civil tres veces, todas ellas anteriores a los
días dieciocho, diecinueve y veinte de julio, y siempre con motivos ajenos a la
política.
El domingo día diecinueve fue espontáneamente al Gobierno Civil para inquirir
noticias cerca del Acosta sobre los rumores del levantamiento militar, que ya se
habían hecho públicos en Pontevedra.

Volvió el declarante a visitar al Gobernador el lunes día veinte y estuvo con él, en ese
día desde las once de su mañana hasta las dos de la tarde, regresando al lado de
aquella autoridad a las cuatro y permaneciendo en el Gobierno Civil hasta las once
aproximadamente de la noche. La mayor parte de todo ese tiempo estuvo en las
habitaciones particulares del ex-Gobernador acompañando a la señora de este.
Dice que es público y notorio la existencia de un Comité del Frente Popular que
durante toda la época del mando gubernativo del señor Acosta colaboraba con él,
aconsejándole, haciéndole proposiciones, etc. y en una palabra presionando y
tutelando su actuación.
El día veinte vio al lado del Gobernador entre otros a Bóveda, y a Pampín, al Sr.
Pérez Prego, Presidente de la Diputación, como elementos directivos del frente
Popular. Le consta que Bóveda era uno de los elementos del Frente Popular más
influyentes. Pero no estuvo allí Álvaro Gil que era el Presidente de dicho bloque
político.
En cuanto a la actuación del Capitán de Asalto Sr. Rico cree el diciente, que fue en
todo momento subordinada a mandatos superiores y dice que dicho Oficial no
aconsejó al Gobernador en ningún instante que se resistiera al posible ataque del
Ejército; mas aun su opinión y convencimiento que manifestó en alguna ocasión era
el de no hacer frente a las tropas.
Después de las once de la mañana de aquel día se declaró la huelga general
obedeciendo órdenes del Ministerio de la Gobernación y le consta al testigo que se
requisaron armas, y se dieron licencias en bloque para su uso, algunas de cuyas
órdenes vio firmar al Gobernador.
Oyó el exponente el ruido de un avión y asomándose percibió que desde el avión se
hacían disparos; pero no oyó detonación alguna en aquel momento, que se hiciera en
ninguna de las Dependencias del Gobierno.
Al resignar el mando el entonces Gobernador Civil se levantaron ruidosas protestas
emitidas casi todas ellas por elementos jóvenes, algunos verdaderos chiquillos pero
casi todos por no decir todos armados, los cuales increparon a aquella Autoridad
llamándole traidor cuando se retiraba a sus habitaciones acompañado por el
deponente. Y fue en ese momento de excitación cuando uno de aquellos chiquillos
haciendo uso de una pistola, disparó por encima del hombro del dicente contra las
habitaciones particulares del Gobernador. No conoció el testigo al autor del disparo
y terminó el episodio cuando llegó el agente Sr. Iglesias y en colaboración con el que
expone lograron desalojar aquel lugar.
Cuando pudieron <salir> del Palacio de la Diputación Provincial el Gobernador y el
testigo fueron a casa de este último en donde permaneció aquel hasta que
definitivamente salió de Pontevedra.
El declarante estima que el Frente Popular arrastrado por dos de los partidos que lo
integraban el Socialista y el Comunista, iba a la implantación del marxismo; y que el
marxismo propugna y tiene por base eficaz entre otras el armamento y militarización

del pueblo.
Hace constar el declarante que él intentó oponerse a la formación del Frente Popular
en Pontevedra al irse a llevar a efecto las elecciones del dieciséis de febrero último.
En este estado el Sr. Juez dio por terminado el acto y después de leída se afirma y
ratifica en ella y la firma en prueba de ello con S.S. y Secretario de que doy fe.
"salir" Entre líneas. Vale.
Vila, A. Caamaño, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Declaración del testigo Paulo Novás Souto> En Pontevedra a cinco de agosto de
mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y presente secretario comparece el citado al
margen, quien fue advertido de que iba a prestar declaración y por ello de la
obligación que tiene de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte así como de las
penas señaladas por la ley al reo de falso testimonio, prometió ser veraz en sus
manifestaciones, e interrogado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia
Militar, DIJO: que se llama como queda expresado, mayor de edad, natural de San
Paulo (Brasil) español, maestro, y que no le comprenden las demás generales de la
ley.
Interrogado convenientemente DIJO: que iba con frecuencia al Gobierno Civil por
ser Secretario de Izquierda Republicana.
Que el día veinte estuvo desde las tres y media hasta las cuatro que se marchó a casa
del Sr. Tafall, motivo por el cual había ido a dicho Gobierno a preguntar al
Gobernador por un tal Tafall [sic]. Que a esa hora no estaba declarada la huelga
general. Que cuando salió vio mucha gente en la calle por el mismo Gobierno y que
esta no iba armada.
Que no sabe que se requisara armas ni dinamita por orden del Gobernador.
Que no formaba parte del Comité del Frente Popular, que no sabe quienes lo
constituían pero sí que tenía que ser dos representantes por cada Partido. Que no vio
traer armas ni entregar estas.
Que su Partido tenía unos cuantos elementos de él que estaban divorciados del
Gobernador, que dicho Gobernador tenía con el Sr. Caamaño [sic] pues este había
pertenecido a Izquierda Republicana y se había dado de baja y últimamente pasó al
Centro por creer según opinión del declarante, por creer el Sr. Caamaño que saldría
diputado.
Que había más gente que de costumbre ante el Gobierno pero sin armar, pero sí [sic]
guardia civil y asalto. Que los que recuerda que los [sic] que estaban en el despacho
del Gobernador eran Pérez Prego, Bóveda, Telmo Bermúdez, Pampín y otros que no
recuerda. Que no estaba en el Gobierno cuando resignó el mando el Gobernador.
Que de los distintos partidos de Izquierda le llegaban al declarante como Vocal que
era de un Tribunal de Cursillos, recomendaciones que por su procedencia tenían

matiz exclusivamente político hasta el punto de indicar la filiación política, desde
luego de izquierdas, del recomendado.
Que la prensa que leía era el Faro, El Pueblo Gallego y el País y la Hora de
Pontevedra. Que no recuerda que estuvieran los dos Zbarsky padre e hijo en el
Gobierno.
Preguntado.- Si al salir del Gobierno Civil hacia casa del señor Tafall, a la hora que
dice haberlo hecho de las cuatro de la tarde vio gente armada o desusada animación
en la avenida que está en frente al Gobierno Civil, DICE: que no vio gente armada,
aunque si alguna más que de ordinario.
En este estado el Sr. Juez dio por terminada esta declaración y después de leída se
afirma y ratifica en su contenido y la firma con S.S. y Secretario de que doy fe.
Vila, Paulo Novás Souto, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Declaración de Víctor Casas Rey> En Pontevedra a dos de agosto de mil
novecientos treinta y seis, ante S.S. y presente secretario comparece el citado al
margen quien es advertido de que iba a prestar declaración y de la obligación que
tiene de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte, así como de las penas
señaladas por la ley al reo de falso testimonio, prometió ser veraz en sus
manifestaciones, e interrogado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia
Militar, DIJO: que se llama como queda expresado, mayor de edad, natural de La
Coruña vecino de esta Ciudad, empleado del Partido Galleguista y Presidente de esta
Organización local, y que no le comprenden las demás generales de la ley.
A preguntas que se le hacen RESPONDE: que en la noche del sábado al domingo
diecinueve, la pasó en el Gobierno Civil, en el que con el Gobernador estaban
Bóveda, Adrio Barreiro, Guiance Pampín, el Delegado de Trabajo, Caamaño, Luis
Poza, Paulo Novás y no recuerda si Ramiro Paz. Juntos pasaron toda la noche
hablando de los acontecimientos políticos que se anunciaban en España.
El domingo por la tarde, dice el declarante, que la pasó en el Gobierno Civil, con los
mismos señores, pero que él se retiró a las diez de la noche y no a las seis de la
mañana como el día anterior, estando también aquella tarde en el Gobierno Civil el
Capitán Rico. Que el Sr. Bóveda, tenía una niña enferma en la noche del domingo,
por lo que Luis Poza a las diez de esa noche del domingo acompañó a Bóveda hasta
su casa, subiendo como médico a visitar a la niña.
Que ignora si el Sr. Bóveda aquella noche la pasó en su casa o toda entera en el
Gobierno o en otro lugar, como estuvo la anterior en el citado Gobierno. También
aquella tarde se habló en el Gobierno Civil del momento político de España.
Que el lunes veinte, solo estuvo en el Gobierno Civil de diez y cuarto a once. Allí
encontró con el gobernador a los señores Caamaño, Guiance Pampín de los que
recuerda. Sólo oyó en que Vigo hubo una orden de huelga por la mañana, por lo que
no salió el primer tren, y que dicha <orden> se preguntaba de Villagarcía si
efectivamente se había dado, aunque a esta conversación solo prestó atención
relativa por lo que no puede precisar más detalles.

Asegura el declarante que en la tarde del lunes no estuvo en el Gobierno Civil, y sí
solo en las Oficinas del Partido Galleguista y después en su casa, en la que
permaneció hasta que fue detenido el domingo día dos a las doce o doce y media.
En este estado el Sr. Juez dio por terminada esta declaración y después de leída la
encuentra conforme y la firma con S.S. y Secretario que doy fe, antes de firmarla se
amplía esta declaración haciendo constar que el Sr. Juez pregunta al declarante si
puede precisar algún testigo que testimonie que la tarde del lunes veinte, la pasó en
las oficinas del Partido Galleguista, contestando el deponente que no. Se firma en la
forma dicha y yo Secretario doy fe.
Vila, V. Casas, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Declaración del testigo Abraham Zbarsky Geller> En Pontevedra a cinco de agosto
de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y presente secretario comparece el citado
al margen quien es advertido de que va a prestar declaración y por ello de la
obligación que tiene de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte así como de las
penas señaladas por la ley al reo de falso testimonio, prometió ser veraz en sus
manifestaciones, e interrogado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia
Militar, DIJO: que se llama como queda dicho, mayor de edad, natural de Rusia, y
nacionalizado en España desde hace cinco años, de profesión odontólogo y que no le
comprenden las demás generales de la ley.
Interrogado convenientemente declara: que emigró de Rusia en el año mil
novecientos veinte por no estar conforme con el régimen implantado en su País.
Que pertenece en la actualidad y desde el año mil novecientos treinta y uno sin
interrupción al Partido Socialista. Lee habitualmente el periódico de Madrid, "El
Socialista" mostrándose conforme con las ideas expuestas en el citado diario.
También lee el periódico local "La Hora", "El País", "El Faro de Vigo", "Claridad",
"Heraldo de Madrid", entre otros.
Que antes de los días dieciocho, diecinueve y veinte de julio fue muy pocas veces al
Gobierno Civil. Pero en cambio el lunes día veinte llamado por el Gobernador se
presentó en aquel Centro sobre las once de la mañana no volviendo a salir de él
hasta las siete o siete y cuarto de la tarde.
El Gobernador llamó a la gente que conocía para que fuese al Gobierno; y les dijo
que había un movimiento en contra de la República, movimiento que intentaba llevar
a cabo gente civil. El dicente se presentó provisto de su pistola para la que tenía la
correspondiente licencia. También fue llamado su hijo Jacobo en virtud de orden
escrita del entonces Gobernador, interesándole que se presentara de uniforme de
Suboficial de Artillería. Al llegar al despacho de la citada Autoridad había bastante
gente en él y dijo el Gonzalo Acosta que el General Iglesias le había visitado el
domingo por la noche o el lunes de madrugada, prometiéndole en dicha entrevista
que el Ejército de Pontevedra se mantendría fiel al Gobierno. La misma afirmación le
hizo al dicente su amigo particular el Jefe del Polígono de Marín.
Dice que cuando iba el declarante al Gobierno vio cerrar los Comercios y al llegar al

despacho del Gobernador oyó decir que por el Ministerio de la Gobernación se había
dado orden de declarar la huelga general. Oyó asimismo que Acosta había dado la
orden de requisa de armas y municiones para el armamento de los elementos del
Frente Popular, de los cuales forman parte los componentes de los Partidos
Socialista y Comunista; y que no ignora que uno de los móviles del Partido
Comunista es el armamento del pueblo para implantar la dictadura del Proletariado;
que no sabe quien repartió las armas pero vio gente armada por las dependencias del
Gobierno y también por la calle.
Que en general su hijo Jacobo estuvo siempre a su lado. Que conoce perfectamente a
Guiance Pampín, Bóveda, Ramiro Paz, José Pintos Quinteiro, Luis Poza Pastrana, y
José Adrio Barreiro pero que no obstante no puede precisar si estaban o no aquel día
en el Gobierno Civil. Vio en este al Capitán de Asalto Sr. Rico, y observó que su
actitud era la de un subordinado a la Autoridad del Gobernador. Oyó que el Capitán
Rico había puesto a sus tropas en actitud defensiva, con órdenes de que hasta que él
no lo dijese no se hiciese fuego.
Que el declarante no fue consultado en ningún momento por el Gobernador. Que
cuando pasó el avión el deponente se hallaba con su hijo y no vio que este disparara
contra el avión.
Que si bien su hijo entró por la mañana de uniforme por la tarde le llevó el dicente su
traje de paisano para que se lo pusiera como efectivamente hizo, pues creía el
deponente que no debía estar aquel de uniforme, una vez resignado el mando por
Gonzalo Acosta, pues entonces en su opinión quedaba anulada la orden antes
aludida. Hace constar el dicente que el arma que llevaba su hijo la dejó este en el
Gobierno Civil al tiempo de abandonarlo.
Aunque le consta que el frente popular tenía un Comité de enlaces no recuerda ni
puede precisar quienes lo formaban. Y en cuanto al tiempo en que estuvo el
declarante en el Gobierno Civil el día veinte, por su estado de nerviosismo, no
recuerda los nombres de las personas que rodeaban al Gobernador; ni puede
precisar por no haberlas oído las conversaciones que tenían con este.
En este estado el Sr. Juez dio por terminado el acto y después de leída esta
declaración por el deponente, se afirma y ratifica en su contenido y la firma con S.S.
y Secretario de que doy fe.
Abraham Zbarsky, Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Declaración del testigo Ramiro Paz Carbajal> En Pontevedra a cinco de agosto de
mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y de mí Secretario comparece el citado al
margen quien es advertido de que va a prestar declaración y por ello de la obligación
que tiene de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte así como de las penas
señaladas por la ley al reo de falso testimonio prometió ser veraz en sus
manifestaciones y preguntado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar,
DIJO: que se llama como queda dicho, mayor de edad, natural y vecino de
Pontevedra, tipógrafo de profesión y que no le comprenden las demás generales de la
ley.

Interrogado convenientemente DECLARA: que pertenece al partido socialista, pero
en la forma evolutiva. Que asistió a los mítines del día uno y veinticuatro de mayo
que se dieron en la Plaza de Toros de esta Ciudad, y que no está conforme con la
violencia y por lo tanto con las ideas de violencia allí vertidas. Que leía el
"Socialista" algunas veces "Claridad" y "El Heraldo" y "La hora" que se editaba en
una imprenta de su propiedad. Que iba casi todos los días a la Diputación por ser
Delegado del Hospital y Gestor de aquella y que si fue al despacho del Gobernador
fue tan pocas veces que casi no las recuerda. Que el Comité del Frente Popular tenía
poca influencia sobre el Gobernador y sí los que pertenecían al Partido del citado
Gobernador.
Que tenía poco trato con el Gobernador, pues por medio de Pampín resolvía el
Partido algunos asuntos. Que el día veinte estuvo en el despacho del Presidente de la
Diputación a mediodía y no notó nada anormal.
Que en aquellos momentos se acercó a las dependencias del Gobierno Civil y que a
las doce se fue al Hospital en donde estuvo hasta la una y media.
Que no se enteró de la huelga general sino después de comer, y que no sabe quien dio
la orden de su declaración.
Que no sabe quienes eran los que componían el Comité del Frente Popular ni
siquiera los de su Partido, porque en los últimos tiempos estuvo un tanto alejado de
las actividades de su Partido debido a hallarse consagrado a su trabajo profesional.
Que en su imprenta [se tiraba] el periódico socialista "La Hora" y que en un kiosco
de su propiedad se vende dicho periódico así como otros muchos.
Que por la tarde estuvo en dicho kiosco, donde vio a las masas desbordadas y
armadas que se dirigían al Gobierno Civil, al Ayuntamiento y los menos por los
alrededores del Cuartel.
Que tiene entendido que las armas aludidas las traían sus portadores de los pueblos
de donde venían y que estas eran largas y además algunas cortas.
Que estas masas venían con el puño en alto y algunos dando gritos.
Que tiene entendido que desde el edificio del Ayuntamiento no se habían hecho
disparos sobre la Fuerza.
Que esa tarde y en un momento fue al Gobierno Civil y estuvo en el umbral del
despacho del Gobernador que allí habló con Pampín y lo vieron los porteros del
Gobierno.
Vio gente armada en el Gobierno Civil con armas largas y que [se] figuraba que
algunos las llevasen también cortas.
Que a los alrededores del gobernador y en su despacho y entre otros que no recuerda
estaban Bóveda, Pampín, y el Capitán Rico.

Que cuando volaba el avión ya estaba fuera del Gobierno Civil. Que el declarante
hace constar que es algo desmemoriado.
Que una vez sueltas las masas armadas como estaban aquel día, no habría quien las
contuviera y convenciese de volver a su casa dada la actitud defensiva en que
aquellas estaban.
Ignora que se expidiesen órdenes por el Alcalde y Gobernador sobre requisas de
armas y de dinamita.
En este estado el Sr. Juez dio por terminado el acto y después de leída esta
declaración se afirma y ratifica en su contenido y la firma con S.S. y Secretario que
doy fe.
Ramiro Paz, Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano> En Pontevedra a cinco de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
Con el fin de que depongan en estas actuaciones cítese en forma a Don Manuel
Puente Iglesias y Don Enrique Pérez Fontán.
Lo proveyó y rubrica S.S. y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
Diligencia. Queda cumplido. Conste.
Sobrino [rubricado].
<Declaración de Manuel Puente Iglesias> En Pontevedra a cinco de agosto de mil
novecientos treinta y seis, ante S.S. y presente secretario comparece el citado al
margen, quien es advertido de que va [a] prestar declaración y por ello de la
obligación que tiene de decir verdad en cuanto sepa y se le pregunte así como de las
penas señaladas por la ley al reo de falso testimonio, y prometió ser veraz en sus
manifestaciones y preguntado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar,
DIJO: que se llama como queda expresado, mayor de edad, natural de La Estrada
vecino de Pontevedra, vecino de esta Capital [sic] y agente ejecutivo de la
Diputación y que no le comprenden las demás generales de la Ley.
Preguntado convenientemente declara: que desde el año treinta y dos no pertenece a
partido político de ninguna clase.
Que estuvo en el Gobierno Civil en la mañana del lunes día veinte de julio. Que allí y
por no obedecer una orden de recogida de armas fue arrestado estando presente el
Gobernador por Bóveda, quien le mandó ir a una de las habitaciones del Gobierno
Civil encerrándole personalmente en ella; de la que logró salir al encontrar la puerta
abierta a las doce de aquella mañana, escapándose seguidamente.
Que además de Bóveda y de Gonzalo Acosta, estaban los Zbarsky padre e hijo, este

último de Brigada de Artillería, Pampín y otros más que en este momento no
recuerda.
En este estado el Sr. Juez dio por terminado el acto y después de leída se afirma y
ratifica en su contenido y la firma con S.S. y Secretario de que doy fe.
Manuel Puente, Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<DECLARACIÓN de Luis Poza Pastrana> En Pontevedra a cinco de agosto de mil
novecientos treinta y seis, ante S.S. y presente secretario comparece el citado al
margen quien es advertido de que va [a] prestar declaración así como de las penas
señaladas por la ley al reo de falso testimonio prometió ser veraz en sus
manifestaciones y preguntado a tenor del artículo 453 del Código de Justicia Militar,
DIJO: que se llama como queda dicho de veintisiete años de edad, natural y vecino
de Pontevedra, médico de profesión y que no le comprenden las demás generales de
la ley.
Interrogado convenientemente DECLARA: que es secretario del Grupo local del
Partido Galleguista y que no pertenece al Comité del Frente Popular, pero que sí
pertenece su partido.
Que estuvo el día veinte en el Gobierno civil un momento antes de comer. Que volvió
a eso de las tres en donde estuvo todo el tiempo en el despacho del Gobernador y ese
tiempo podría ser aproximadamente de tres a seis salvo ratos que salió a la calle en
donde vio gente armada pero que no puede precisar [si] eran paisanos o guardias,
que sus salidas a la calle no eran para comunicar órdenes sino que eran puramente
profesionales.
Que recuerda entre los que estaban en el despacho del Gobernador a Bóveda de
quien desde luego no recibió orden alguna.
Que no puede precisar más nombres por la cantidad de personas que allí entraban y
salían aparte de las que había. Que si por ser más llamativo recuerda los que estaban
vestidos de uniforme y que estos eran un Jefe de la Guardia civil y el Capitán de
Asalto Rico, pero que no vio a ningún otro.
Preguntado.- Si tiene algo más que decir, DIJO: que no, que lo dicho es la verdad en
descargo de la promesa prestada y después de leída esta declaración se afirma y
ratifica en su contenido y la firma con S.S. y Secretario que doy fe.
Luis Poza, Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Declaración del testigo Enrique Pérez Fontán> En Pontevedra a seis de agosto de
mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y presente secretario comparece el testigo
citado al margen quien es advertido de que va a prestar declaración así como de las
penas señaladas por la ley al reo de falso testimonio, prometió ser veraz en sus
manifestaciones y preguntado por las generales de la ley, DIJO: que se llama como
queda dicho, mayor de edad, natural y vecino de esta Capital, funcionario del
Gobierno Civil, que no le comprenden las demás generales de la ley.

Interrogado convenientemente declara: que la noche del diecinueve al veinte de julio
la pasó en la Secretaría del Gobierno Civil. Que entró con alguna frecuencia en el
despacho del Gobernador llamado por este para que atendiera el teléfono. Que en
dicho despacho hubo gente durante toda la noche y que en opinión del dicente
estaban reunidos en espera de las incidencias que pudieran ocurrir con motivo de un
levantamiento de las tropas de África. Entre los que recuerda que estuviesen allí,
figuran Bóveda, Pampín, Luis Poza, Edelmiro Dios, José Adrio Barreiro, el Capitán
Rico, Paulo Novás, Víctor Casas, Antonio Salvador Caja, José Acuña, y que estuvo
un rato solamente. Que a eso de las cuatro de la madrugada quedó solo el
Gobernador, encargándole al testigo que cuidase del teléfono por si llamaban. Que a
eso de las cinco de la mañana llamó el Gobernador de La Coruña, y al decirle que
hablaba con un funcionario le dijo que quería hablar al Gobernador, razón por la
cual le puso en comunicación directa. Que no sabe de lo que hablaron pero que
pasado un rato vino al despacho el Gobernador, y al poco tiempo empezó a llegar
gente al mismo y que allí pudo darse cuenta que se iba a la huelga general; desde
luego sin los trámites que señala la ley de huelga. Que un poco más tarde acordaron
suspender dicha huelga.
Que Villagarcía, Caldas, Tuy y varios pueblos más, llamaron al teléfono que atendió
el declarante. De estos pueblos le comunicaban que ya habían declarado la huelga
general y preguntando al mismo tiempo si salían hacia Pontevedra, a lo que
contestaba el dicente que no había la tal huelga. Que recuerda que al hablar desde
Caldas con el dicente, el Jefe del Comité Socialista de dicho Pueblo, insistía este en
venir y entonces el Funcionario que declara le dijo al entonces diputado Pampín, "ya
que es Vd. diputado de su Partido, convénzalo Vd". Pampín habló diciéndoles que no
había huelga y se dejaran de bromas y fueran al trabajo.
Que el declarante se retiró a su Oficina a eso de las once, y que cree debió darse
nuevamente la orden de huelga puesto que al poco tiempo vio gran movimiento por
los pasillos de [las] demás dependencias.
Que vio como Bóveda, Luis Poza, Antonio Salvador Caja, y más tarde a Inestrilla y
Mucientes, escribiendo a máquina unos oficios que llevaban a la firma al
Gobernador y que una vez firmados eran repartidos en el ante despacho del
Gobernador a varias personas de las cuales conoce algunas de vista. Que cree que
los oficios eran órdenes de incautación de coches, gasolina, armas y municiones.
Que al poco rato vio una caja que al parecer era de armas, y vio gente armada con
armas largas y cortas, y que el estado de la gente era de gran excitación.
Que cuando voló el avión se veía salir la gente hacia las escaleras y que este
momento lo aprovechó el declarante para marcharse a su casa.
Dice que desde luego hace presente que al Sr. Caamaño no lo vio en esas reuniones
del Frente Popular, pues le consta que por ideas políticas estaban distanciados.
En este estado el Sr. Juez dio por terminado el acto y después de leída la firma en
prueba de conformidad con S.S. y Secretario que doy fe.
Vila, Enrique Pérez, Eduardo Sobrino [rubricado].

<AUTO de procesamiento> En Pontevedra, a seis de agosto de mil novecientos
treinta y seis.
RESULTANDO, que a partir del diez y seis de febrero pasado en que de hecho triunfó
electoralmente el llamado Frente Popular, entró España en un período de desorden,
de amenaza de supresión violenta del orden constituido, que habían de llevar a efecto
los partidos marxistas, y de efectiva revolución llevada a cabo por dichos elementos,
que en cuantas ocasiones fueron dueños de la calle cometieron toda clase de
violencias de atropellos sobre cosas y personas, como fehacientemente y de modo
oficial está acreditado en relaciones incorporadas al Diario de Sesiones de las Cortes
y en los debates sobre Orden Público que en las mismas tuvieron lugar, cuyo estado
social repercutió adecuadamente en Pontevedra según consta del informe de la
Comisaría de Investigación y Vigilancia que obra en el sumario, siendo de destacar
en este momento procesal únicamente, que en los mítines celebrados en uno y
veinticuatro de mayo último en la Plaza de Toros se llevaron a efecto desfiles de los
concurrentes militarmente organizados y reiterándose en los discursos pronunciados
la glorificación de los sucesos revolucionarios de Asturias de mil novecientos treinta
y cuatro, la necesidad de la unión del proletariado para un desarrollo eficaz de la
lucha de clases, habiéndose llegado a anunciar que en un día próximo "los martillos
de los obreros machacarían las cabezas de los burgueses, a la vez que la hoz
campesina las iría segando" y afirmando que el Gobierno del Frente Popular era un
paso transitorio para llegar a implantar el régimen socialista previa una dictadura
del proletariado; asimismo las sociedades obreras de carácter sindical y político
celebraban frecuentemente reuniones públicas de relativa importancia, a las que no
asistían los delegados de la Autoridad, pero de las que la Comisaría de Investigación
tuvo fiel relato por habérselo facilitado diversos asistentes, y en todas ellas se
excitaba a la rebelión; de todos estos acontecimientos dio la Policía conocimiento al
Gobernador Civil de esta Provincia, Don Gonzalo Acosta, como aparece de las
minutas de las comunicaciones correspondientes, no obstante lo cual el Gobernador
Civil se abstuvo de reprimir las amenazas y actividades de los revolucionarios,
obstaculizando la acción de la Policía con órdenes de carácter reservado y otras
verbales, siendo, la política seguida en esta Provincia inspirada en la clara y firme
decisión de ponerla al servicio de la revolución.
RESULTANDO, que de lo actuado hasta la fecha aparece que fueron detenidos en
flagrante delito Alejandro Bóveda y Amando Guiance Pampín, así como Jacobo
Zbarsky Kupper, los dos primeros por el Capitán de la Plana Mayor de la Brigada de
Artillería Don Luis Sánchez Cantón, a las diecinueve horas cuarenta minutos de la
tarde del día veinte de julio, hora en que las Fuerzas del Ejército salieron a la calle
para proclamar el estado de guerra, como aparece de oficio del Excmo. Sr. General
de esta Brigada de Artillería, y el Jacobo Zbarsky dentro del Gobierno Civil
próximamente a la misma hora en que se desprendió de las manos de la Policía que
finalmente lo apresó en su casa de modo definitivo;
RESULTANDO, que en la tarde del sábado día dieciocho de julio aprovechando los
rumores de un pronunciamiento militar en África y Andalucía se constituyó en el
despacho del Gobernador Civil un Comité compuesto por él y por quienes
constantemente habían estado a su lado inspirando y compartiendo su actuación y
entre ellos Alejandro Bóveda, y Amando Guiance Pampín, quienes toda aquella

noche la pasaron con el Gobernador y otras personas;
RESULTANDO, que el día veinte, vestido de uniforme se puso a las órdenes del
Gobernador Civil, el Suboficial de Artillería de Complemento, Jacobo Zbarsky
Kupper, y que ese día veinte unido el Jacobo Zbarsky, a los antes aludidos Alejandro
Bóveda y Amando Guiance Pampín, conjuntamente con el Gobernador Civil y demás
individuos que formaban un Comité, encamináronse las actividades de todos ellos a
la Organización armada y militar de las llamadas Milicias marxistas, y a la
concentración en esta Ciudad de todos los elementos de ideología extremista que
habitan en sus alrededores, lo que fue efectivamente conseguido, pertrechándose las
Milicias con armas y municiones que requisaron, con autorización del Gobernador,
de los Comercios y particulares, incluso de dinamita y explosivos, y con tal finalidad
de armar a las turbas se expidieron licencias de armas con el hueco en blanco de las
personas que habían de usarlas, mientras que en la calle las referidas Milicias y
extremistas congregados por el Comité y Gobernador, proferían gritos subversivos,
requisaban automóviles y se saludaban unos a otros con el puño en alto conforme al
clásico saludo comunista;
RESULTANDO, que los encartados, unidos al Gobernador y demás miembros del
Comité acordaron la declaración de la huelga general revolucionaria la que hicieron
estallar a las once y media de la mañana del día veinte, a cuya hora salieron
delegados a toda la provincia para extenderla a ella paralizándose la circulación de
vehículos por órdenes e imposiciones que se dieron a las Empresas Reunidas en el
despacho de Castromil sito en la Plaza San José de esta ciudad, cuya huelga persistió
varios días.
RESULTANDO, que aproximadamente a las siete y media de la tarde fue declarado el
estado de Guerra en esta Ciudad, en el momento preciso en que llegaba al máximo la
subversión violenta del orden por las turbas armadas en el edificio del Gobierno
Civil, la Alameda, Ayuntamiento, y su Plaza de esta Ciudad, las que al salir el
Ejército le agredieron lo mismo desde la Alameda y Ayuntamiento que desde el
Gobierno Civil, en el que estaban los nombrados Alejandro Bóveda, Jacobo Zbarsky
y Amando Guiance, prolongándose las agresiones al Ejército en horas y aún días
sucesivos, según aparece todo ello de las declaraciones del Capitán Don Manuel
Casal, Tenientes Don Francisco González Arizmendi, y Don Ángel de Diego Adrados
y de las de Don Cástor Prieto, Don Evaristo Estévez y del Sargento de Seguridad
Don Antonio Dorado García;
RESULTANDO, que en los meses anteriores a los sucesos que quedan reseñados se
habían realizado en esta Ciudad y en España en general una violenta campaña de
prensa de la que son muestra los numerosos ejemplares del semanario pontevedrés
"La Hora" y del diario madrileño "Claridad" que quedan estimados como piezas de
convicción de esta causa e incorporados a ella, los que no dejan duda de que el único
resultado a que podían conducir el abandono del poder público a las turbas y el
armamento y organización militar de ellas, era la revolución comunista, ni tampoco
de que esta se había anunciado con publicidad tan ostentosa que era conocida de
todos y cada uno de los españoles y más aún todos los partidos que aliados con los
comunistas y socialistas formaban el Frente Popular.
CONSIDERANDO, que previene el artículo 652 del Código de Justicia Militar que

los que resulten complicados en delito que se juzgue en juicio sumarísimo y no estén
comprendidos en este por no haber sido aprehendidos "in fraganti", serán juzgados
en juicio ordinario y pieza separada, que se formará al efecto, con los antecedentes
necesarios, por lo que no apareciendo acreditado en esta causa que fuera de Amando
Guiance Pampín, Jacobo Zbarsky Kuper y Alejandro Bóveda ningún otro presunto
encartado fuera detenido "in fraganti", procede en primer término acordar que
respecto de los nombrados siga este procedimiento, y que en la pieza separada que se
forme se testimonie literalmente todo lo actuado, pues [es] antecedente necesario
para juzgar a los demás presuntos responsables;
CONSIDERANDO, que los hechos acreditados en esta causa pueden ser en primer
término constitutivos de un delito de rebelión militar puesto que se armó al pueblo en
forma tal que en forma violenta había de instaurar un régimen comunista, y además
se agredió al Ejército, y en segundo lugar del delito de declaración y persistencia de
huelga previsto en el artículo quinto del Bando dictado por el Excmo. Sr. General de
esta División;
CONSIDERANDO, que de los referidos delitos, y dentro de este procedimiento
sumarísimo, pueden ser responsables Amando Guiance Pampín, Jacobo Zbarsky
Kupper, y Alejandro Bóveda;
S.S. por ante mi el Secretario DIJO: primero fórmese pieza separada con testimonio
literal de todo lo actuado, para seguir por los trámites del procedimiento ordinario la
causa contra quienes no sean Juzgados en este procedimiento. Segundo, prosiga este
trámite en juicio sumarísimo contra Jacobo Zbarsky Kupper, Alejandro Bóveda
Iglesias <y Amando Guiance Pampín> a quienes se declara procesados, con quienes
se entenderán en forma las diligencias sucesivas;
Notifíquese este auto y prosígase el trámite legalmente. Se eleva a prisión la
detención que sufren los encartados, los que permanecerán en prisión, librándose los
oportunos mandamientos.
Así lo manda y firma el Sr. Don José Vila Fano, Comandante Juez Militar nombrado
para la instrucción de este procedimiento, de lo que doy fe. Entre líneas "y Amando
Guiance Pampín". Vale.
José Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Notificación del auto de procesamiento a Jacobo Zbarsky> En Pontevedra a seis de
agosto de mil novecientos treinta y seis. Yo el secretario teniendo ante mi, y siendo las
catorce horas, comparece el procesado por esta causa, Jacobo Zbarsky Kupper, al
cual procedí a notificarle el auto de procesamiento dictado contra el mismo, por
lectura íntegra del mismo, instruyéndole de que puede pedir la revocación del auto
antes citado, en los plazos que la ley señala.
Y de quedar enterado y notificado, firma la presente conmigo secretario que certifico.
Vila, Jacobo Zbarsky Kuper, Eduardo Sobrino [rubricado].
<DECLARACIÓN INDAGATORIA del procesado Jacobo Zbarsky Kupper> En

Pontevedra a seis de agosto de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y presente
secretario comparece el procesado citado al margen, quien es exhortado a decir
verdad, y preguntado, por su nombre y apellidos, si sabe leer y escribir, si tiene apodo
conocido, profesión, si estuvo procesado alguna vez, que delito y ante que Tribunal,
que pena le fue impuesta y si la cumplió, de quien es hijo, así como su naturaleza y
vecindad, DIJO: que se llama como queda expresado, que no tiene ningún apodo
conocido, hijo de Abraham y de Sofía, de veintidós años de edad, soltero, que sabe
leer y escribir, de profesión odontólogo, que cree que ha sido procesado también por
otro Juez Militar y que conoce el motivo de su procesamiento.
A los fines del artículo 460 del Código de Justicia Militar S.S. hace constar que el
procesado, es de estatura alta, de un metro setenta y seis aproximadamente, pelo
rubio, ojos castaños, nariz regular, sin señas particulares vistiendo en este acto traje
azul.
A preguntas del Sr. Juez, dice: que si se afirma y ratifica en su declaración anterior,
después de haber sido relevado de la promesa prestada, DIJO: que sí por ser las
mismas.
Preguntado si es cierto, que el conocía la campaña de prensa oficiosa del Frente
Popular, dirigida a provocar una revolución marxista en España y que las masas de
dicho Frente estaba con el espíritu predispuesto para ella, DIJO: que reconoce la
campaña de prensa, pero que no reconoce otra prensa oficiosa del Frente Popular
<que la de los periódicos La Libertad y el Liberal>, haciendo además la salvedad de
que tal campaña no iba dirigida a su juicio al objetivo señalado.
Preguntado.- Si estando en el Gobierno Civil el día veinte de Julio colaboró con el
Gobernador en el armamento de las milicias marxistas y si después se puso al frente
de ellas aclamado como Capitán de las mismas, DIJO: que ni colaboró con aquella
autoridad, ni se puso al frente de tales milicias.
Preguntado.- Si en la mañana del día veinte consintió en la declaración de la huelga
general, DIJO: que no, pero que le pareció bien tal declaración.
Preguntado.- Si se considera autor del disparo contra el avión, y de amenazar al
entonces gobernador por haber resignado el mando alentándole a que no lo hiciera,
DIJO: que no.
Preguntado.- Si en el Gobierno Civil no lo quiso detener y desarmar el agente Sr.
Cienfuegos, resistiéndose a ello, y fugándose seguidamente yendo a esconderse en los
jardines de Las Palmeras, DIJO: que no intentaron detenerlo ni desarmarlo y que al
marchar del Gobierno se encaminó a su domicilio.
Preguntado.- Si al marcharse del Gobierno se quitó previamente el uniforme y
motivos que le obligaron a ello, DIJO: que fue al Gobierno Civil de uniforme por
orden del entonces Gobernador y que luego al retirarse se lo quitó y se vistió de
paisano porque no tenía objeto estar de uniforme, y además se dio cuenta de que en
un caso de fuga le perjudicaba vestir aquellas prendas militares sin beneficio para la
causa que trataba de defender; reconociendo además que le causa daño el estar de
uniforme.

Preguntado si tiene algo más que decir, DIJO: que no.
En este estado S.S. dio por terminado el acto sin perjuicio de continuarlo si fuera
necesario y después de leída se afirma y ratifica en su contenido y la firma con S.S. y
Secretario que doy fe.
"que la de los periódicos "La Libertad" y "El Liberal"". Vale.
Vila, Jacobo Zbarsky Kuper, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano> En Pontevedra a seis de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
Con objeto de practicar varias diligencias trasládese este Juzgado a Caldas de Reyes
de donde se regresará en cuanto queden evacuadas.
Lo proveyó y rubrica S.S. y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
Diligencia. Seguidamente y siendo las quince horas, se traslada el Juzgado a Caldas
de Reyes, en donde se constituye a las quince treinta horas. Conste.
Sobrino [rubricado].
<Notificación del auto de procesamiento al procesado Amando Guiance Pampín> En
Caldas de Reyes a seis de agosto de mil novecientos treinta y seis. Yo el Secretario
teniendo ante mí al procesado expresado al margen, procedí a notificar el auto de
procesamiento dictado contra el mismo por lectura íntegra del mismo, instruyéndole
de que puede solicitar la revocación de dicho auto en los plazos señalados por la ley.
Y para que así conste y de quedar enterado y notificado, firma la presente conmigo
de lo que certifico.
Eduardo Sobrino, Amando Guiance [rubricado].
<INDAGATORIA del procesado Amando Guiance Pampín> En Caldas de Reyes a
seis de agosto de mil novecientos treinta y seis. Ante el Sr. Juez y presente secretario
compareció el procesado expresado al margen a quien S.S. exhortó a decir verdad e
hizo las advertencias y preguntado convenientemente dijo llamarse como queda
expresado, sin apodo conocido, de cuarenta y cuatro años de edad, natural y vecino
de Pontevedra, domiciliado en Echegaray número veintiuno, encargado de los
Talleres del Almacén de muebles de Arturo Martínez, hijo de Francisco y de Caralina
[sic], que sí sabe leer y escribir y que no ha sido procesado anteriormente, y que
conoce el motivo por el que se le procesa.
Por disposición del Sr. Juez se hace constar que las señas personales son las
siguientes: color de las pupilas castañas, cabello negro, cara redonda, cejas negras,
nariz regular, boca regular, barba poblada, estatura regular, viste traje obscuro a

rayas, sin ninguna seña particular.
Preguntado.- Si se afirma y ratifica en su anterior declaración, después de haber sido
relevado de la promesa en ella prestada, DIJO: que si por ser las mismas.
Preguntado.- Si [es] cierto como afirmó en su anterior declaración que no se atrevía
a suspender el mitin que presidió ni a impedir los desfiles de las milicias marxistas
que a él asistieron, por temor de no salir vivo, reconoce en consecuencia que las
masas, tenía una franca inclinación a imponer su voluntad por la violencia, DIJO:
que sí.
Preguntado.- Si la noche del sábado al domingo diecinueve la pasó toda entera en el
despacho del Gobernador hablando con este y con Bóveda, Adrio Barreiro, el
Delegado del Trabajo y otras personas, de los acontecimientos políticos que ocurrían
en España y si lo mismo hizo en la tarde del domingo, DIJO: que solo estuvo en la
noche mencionada y en el aludido despacho desde las nueve y media hasta las once
aproximadamente, para preguntar al Gobernador las noticias que tuviera de los
referidos acontecimiento; no habló con persona alguna fuera de la citada Autoridad;
que en la tarde del domingo fue sobre las cinco al gobierno civil también a conseguir
noticias, presenciando como el Gobernador sostenía una conversación telefónica con
el Excmo. Sr. General Comandante Militar de la Plaza y supo que este había
prometido a aquel que no se declararía el estado de Guerra en Pontevedra en vista
de lo cual fue invitado por el Gobernador como diputado a dar un paseo a pie para
tranquilizar a la población; después tomaron cerveza en un bar de la Alameda y a las
nueve regresó el declarante a su casa no volviendo a salir de ella durante toda la
noche.
Preguntado.- Si sabía que en estos días, sábado y domingo, dieciocho y diecinueve de
julio, la U.G.T. recomendaba la huelga general, DIJO: que no.
Preguntado.- Si como diputado socialista en la mañana del lunes día veinte habló por
teléfono con Villagarcía, diciendo que en aquel momento (primeras horas de la
mañana) no declarasen la huelga general y que ya se anunciaría cuando hubiera
lugar a ello, DIJO: que no se llamó desde el Gobierno a Villagarcía sino que
llamaron de este punto al Gobierno, diciendo el Alcalde que cree el declarante era la
persona que hablaba por teléfono, que allí se había declarado la huelga general; y
entonces invitado el deponente por un funcionario del Gobierno, confirmó lo que le
había dicho ya al Alcalde el aludido empleado: que revocasen la orden de huelga
porque en Pontevedra no pasaba nada; ocurriendo lo propio con Porriño, Caldas de
Reyes y otros pueblos.
Preguntado.- Si ya avanzada la mañana se acordó la huelga general en la que
consintió el interrogado, DIJO: que no intervino en la declaración de tal huelga pues
esta fue ordenada por el Gobernador; ni podía intervenir por no desempeñar cargo
alguno dirigente en las organizaciones sindicales.
Preguntado.- Si una vez conocida la declaración de huelga, la aprobó personalmente,
DIJO: que todo lo contrario: la condenó.
Preguntado.- Si colaboró con el Gobernador y otros en el armamento del pueblo,

DIJO: que no.
Preguntado.- Si fue detenido momentos después de resignar el mando, por el Capitán
Sánchez Cantón, DIJO: que cuando la Autoridad Civil resignó el mando la policía les
recomendó tanto a él como al Gobernador, como incluso a Bóveda que no se
moviesen de las habitaciones particulares del Gobernador y que quedaban bajo la
protección de aquellas; pasados unos momentos la misma Policía les protegió la
salida y los entregó junto al kiosco de la música al Capitán Sr. Sánchez Cantón.
Preguntado.- Si desde el Gobierno Civil y desde el Ayuntamiento se hicieron disparos
contra el ejército, DIJO: que desde el Gobierno no se hicieron disparos y que ignora
si se llevaron a efecto tales disparos desde el ayuntamiento.
Preguntado.- Si aconsejó la resistencia al Gobernador, apostrofándole por no le hizo
caso, DIJO: que no.
En este estado el Sr. Juez dio por terminada esta declaración sin perjuicio de
continuarla si fuera necesario y después de leída la encuentra conforme y la firma
con S.S. y Secretario que doy fe.
Vila, Amando Guiance, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Notificación del auto de procesamiento> En Caldas de Reyes a seis de agosto de
mil novecientos treinta y seis. Yo el secretario teniendo ante mi al procesado
Alejandro Bóveda Iglesias, procedí a darle lectura íntegra del auto por el que se
acuerda su procesamiento, instruyéndole que puede solicitar la revocación de dicho
auto, en los plazos y forma señalados por la ley.
Y de quedar enterado y notificado firma la presente conmigo el Secretario de que
certifico.
Vila, Alejandro Bóveda, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Declaración indagatoria del procesado Alejandro Bóveda Iglesias> En Caldas de
Reyes a seis de agosto de mil novecientos treinta y seis, ante el Sr. Juez y presente
Secretario compareció el procesado expresado al margen a quien S.S. exhortó a decir
verdad e hizo las advertencias y convenientemente interrogado DIJO: que se llama
como queda expresado, sin apodo conocido, de treinta y tres años de edad, natural de
Orense, vecino de Pontevedra y domiciliado en la calle de la Oliva número dieciséis,
profesión funcionario del Cuerpo Pericial de Contabilidad del Estado, hijo de Juan y
de Luis, que sí sabe leer y sí escribir, y que nunca ha sido procesado y que conoce el
motivo de su procesamiento.
El Sr. Juez dispuso hacer constar las señas personales del procesado que son las
siguientes: color de las pupilas castaño, cabello negro, cara redonda, estatura baja,
cejas negras, nariz regular, boca regular, barba poblada, viste traje claro con rayas
oscuras y presenta una cicatriz en la parte izquierda de la barbilla.
Preguntado.- Si se afirma y ratifica en la declaración prestada anteriormente después
de relevarle de la promesa prestada, DIJO: que esta conforme con ella salvo en lo

que se refiere a lo que allí se dice de que el General permitiese al interrogado hablar
con el Alcalde, pues no fue un permiso lo que le dio, sino que le rogó que así lo
hiciese.
Preguntado.- Si reconoce que con las frecuentes propagandas hechas en mítines y
prensa, en periódicos tales como "La Hora", "Claridad" y otros extremistas, el
espíritu de las masas campesinas y obreras estaba propicio a imponer su voluntad
por la violencia, DIJO: en cuanto a la prensa que se cita no puede enjuiciar, porque
no la lee, la influencia que pudiera tener en las masas y en cuanto a los mítines que
en algunos de los que ha acudido como espectador hubo excesos verbales que el
declarante no comparte por creer que pudieran tenerla.
Preguntado.- Si la noche del sábado al domingo día diecinueve la pasó toda entera
en el despacho del Gobernador hablando con este, y con Pampín, Adrio Barreiro, el
Delegado del Trabajo, y otras personas, de los acontecimientos políticos que
ocurrían a la sazón en España; y si lo mismo hizo en la tarde del domingo, DIJO: que
en cuanto a la noche citada estuvo con algunas interrupciones desde después de
cenar hasta las dos y media o tres de la madrugada, cambiando impresiones sobre los
aludidos acontecimientos, aunque no puede recordar con que personas, por la
cantidad de ellas que allí había y que entraban y salían constantemente. En cuanto a
la tarde del domingo estuvo en el Gobierno Civil breves momentos, para informarse
de la marcha de los citados acontecimiento saliendo de él por haber recibido aviso de
que una hija del declarante se hallaba enferma.
Preguntado.- Si sabía que para estos días dieciocho y diecinueve de julio la U.G.T.
recomendaba la huelga general, DIJO: que sobre este asunto sólo supo que un
miembro del Partido socialista habló por radio desde el Ministerio de la
Gobernación diciendo que en cuantas poblaciones se declarase el estado de Guerra
se declarase la huelga general.
Preguntado.- Si colaboró con el Gobernador y otros en el armamento del pueblo,
DIJO: que no.
Preguntado.- Si arengó a las masas armadas y en alguna ocasión que fueron llevadas
al Gobierno Civil cajas con armas las recibió en la esclara disponiendo a donde
había de ser llevadas para luego distribuirlas, DIJO: que habló a grupos de gente
que se hallaban estacionado en la calle y por indicación del Gobernador y el General
diciéndole que se disolviesen, y que en ninguna ocasión recibió ni entregó armas a
nadie.
Preguntado.- Si arrestó a Manuel Puente por no cumplir sus órdenes de ir a requisar
armas, estando presente el Gobernador, llegando a encerrarle personalmente en una
habitación y que Autoridad tenía para hacer esto, DIJO: que por no haber dado
orden alguna de requisa de armas no hubo lugar a que arrestara a nadie y que lo
único que hizo fue a uno que decían que era fascista y que había que echarlo de allí,
si bien el interesado le manifestó al declarante que era periodista, fue invitarlo a
resguardarse en una de las dependencias de Secretaría del Gobierno para evitar que
pudiera ocurrir algún incidente y que más tarde a eso de las cuatro le indicó que se
marchase al ver que ya no había peligro para él; y que tal suceso sucedió entre tres y
tres y media de la tarde.

Preguntado.- Si le consultaron la declaración de huelga general, DIJO: que no.
Preguntado.- Si una vez conocida su declaración la aprobó personalmente, DIJO:
que no, que le pareció extemporánea y superflua, sin que de ello hiciese comentario
alguno a nadie.
Preguntado.- Si fue detenido momentos después de resignado el mando, por el
Capitán Sánchez Cantón, DIJO: que al salir del Gobierno Civil y con el propio
Gobernador acompañados de unos policías se encontró con el Capitán Sánchez
Cantón y ya fueron con este hasta la Comandancia Militar sin que en ningún
momento se considerase detenido.
Preguntado.- Si desde el Gobierno Civil y desde el Ayuntamiento se disparó contra el
Ejército, DIJO: que desde el Gobierno civil cree que no; y que desde el ayuntamiento
no puede decir nada porque cuando oyó el tiroteo ya se hallaba en presencia del
General.
Preguntado.- Si le aconsejó al Gobernador la resistencia, Dijo: que no, ni recuerda
que nadie se lo haya aconsejado en su presencia.
Preguntado.- Que si tiene algo más que decir, DIJO: que le interesaría hacer constar
que desde el dieciséis de febrero, ni en la campaña electoral anterior tomó parte en
ningún acto público en la provincia de Pontevedra y por consiguiente cree no le
atañen los considerandos y resultandos del auto de procesamiento que se refieren a
ese extremo.
En este estado el Sr. Juez dio por terminado el acto sin perjuicio de continuarlo si
fuera necesario, y después de leída la encuentra conforme y la firma con S.S. y
secretario que certifico.
Vila, Alejandro Bóveda, Eduardo Sobrino [rubricado].
Diligencia.- Seguidamente regresa el Juzgado a Pontevedra en donde se constituye en
su local oficial. Conste.
Sobrino [rubricado].
<Auto> En Pontevedra a siete de agosto de mil novecientos treinta y seis.
RESULTANDO, que la presente causa se instruye por orden del Exmo. Sr.
Comandante Militar de esta Plaza, como consecuencia del parte formulado, que obra
en cabeza de las actuaciones.
RESULTANDO, que en España se había creado a consecuencia de una intensa
propaganda subversiva un ambiente revolucionario, en el que vivía la decisión de las
masas obreras de lograr sus aspiraciones por la violencia. (Debates de las Cortes
sobre Orden Público, publicados en el Diario de Sesiones; informes de la Comisaría
de Investigación de Pontevedra; declaración de Guiance Pampín, de Ramiro Paz e
indagatoria de Bóveda).

RESULTANDO, que en Pontevedra funcionaba un Comité de enlace, de los partidos
del frente popular (Declaraciones de Amancio Caamaño, Abraham Zbarsky y Ramiro
Paz) cuyas actuaciones llegaban a "tutelar al Gobernador" según Caamaño y que de
la declaración de Amando Guiance también aparece la existencia del Comité, que
últimamente llegaba a controlar las recomendaciones.
RESULTANDO, que no ha podido precisarse quienes formaban estrictamente el
Comité; pero sí, que por pertenecer, o como agregados a él, en los días dieciocho,
diecinueve y veinte de julio, estuvieron al lado del Gobernador Civil, unidos en
espíritu con él diversas personas y los procesados, habiéndose proveído en la forma
que resulta en los autos, respecto de los otros encartados que no son Bóveda,
Guiance y Zbarsky.
RESULTANDO, que en los días de autos por órdenes emanadas del Gobernador
Civil, se procedió, ante el anuncio de una sublevación militar en Marruecos y
Andalucía a organizar militarmente al pueblo, adueñándose de las calles las
llamadas milicias antifascistas, que se incautaron por orden del Gobierno Civil de
armas y explosivos en la tarde del veinte, haciendo sentir a los vecinos de Pontevedra
la amenaza inminente de una revolución comunista que en aquella tarde o en su
noche, provocaría unos días de estrago y de luto en la Ciudad; aparece acreditado
este resultando con las órdenes del Gobernador que obran en los autos y
declaraciones de Don Rafael Varela, de don Ruperto Santos Villaverde, oficio del
Agente de Policía Cienfuegos, etc.; el consentirse todo ello en el Gobierno Civil, se
acredita por las mismas órdenes del Gobernador y declaraciones de los porteros del
Gobierno, Ricardo Rial, Juan Rivas y Odilio Conde, así como de la del Capitán de
Asalto Don Juan Rico; y el aspecto de la Ciudad invadida de turbas armadas, queda
acreditada entre otras muchas declaraciones por la de Don Enrique Señoráns, Don
Fernando Lorente, y Don Rosendo Baena.
RESULTANDO, que desde el Gobierno Civil fue dada la orden de que se declarase la
huelga general en la Capital y provincia a las once treinta de la mañana del día
veinte como consta en la declaración de Don Juan Rico, que estaba presente en el
Gobierno Civil en tal momento y lo mismo en la declaración de Don Amancio
Caamaño. Tal orden fue inmediatamente obedecida, como consta en la declaración
de Don José Acuña, persistiendo la huelga después de declarado el estado de guerra
y de publicado el bando con infracción de su artículo quince.
RESULTANDO, que al llegar la noche y [en] atención al desorden público que había
estallado en Pontevedra, se declaró el estado de guerra, siendo hostilizadas las
Fuerzas que salieron a publicar el bando, lo mismo desde el Gobierno Civil que
desde el ayuntamiento y Alameda y aún en día sucesivos como consta de Oficiales y
Sargentos.
RESULTANDO, que aparecen hechos realizados por los tres procesados:
Primero.- Comunes a los tres -- Los procesados conocían perfectamente que el
ambiente de las masas en España estaba preparado para una revolución. Lo
reconocen en su indagatoria Bóveda y Pampín, quedando fehacientemente
demostrado en el sumario con los periódicos unidos al mismo [hoy no lo están] de

extraordinaria circulación en los más amplios sectores del Frente Popular al que
pertenecían los procesados.
Segundo.- Alejandro Bóveda, al lado del Gobernador, tuvo un destacado papel en la
preparación del armamento del pueblo, dando órdenes y hasta llegando a arrestar al
Sr. Puente. Así aparece en el oficio del Policía Cienfuegos, en las declaraciones de
diversos policías y porteros del Gobierno Civil, así como de las del referido Manuel
Puente.
Tercero.- Amando Guiance Pampín, estuvo unido al Gobernador en los días de autos
como aparece perfectamente demostrado en su indagatoria y en la declaración de
Víctor Casas, y así mismo del informe de la Comisaría y declaraciones de porteros;
existiendo unidad de propósito entre los reunidos en el Gobierno Civil a todos le son
imputables los hechos ordenados desde el Gobierno de declaración de la huelga
general, armamento y organización del pueblo.
Cuarto.- Jacobo Zbarsky, estuvo unido en la misma unidad de propósito y acción
siendo aclamado como Jefe de las milicias marxistas --declaración del policía
Iglesias y otras.RESULTANDO.- que por los anteriores resultandos el juez que suscribe cree que
aparecen suficientemente acreditados los siguientes hechos:
Primero.- Una organización armada para subvertir por la fuerza al régimen social de
España, aprovechando los rumores de los sucesos militares de África y Andalucía.
Segundo.- La declaración y persistencia de una huelga ilegal.
Tercero.- Una agresión persistente y continuada al Ejército, como consecuencia
inevitable de la organización armada del pueblo y milicias antifascistas, llevada a
efecto con unidad de propósito de todos los reunidos con el Gobernador Civil.
CONSIDERANDO, que habiéndose practicado todas las diligencias que se estimaron
conducentes para la comprobación del delito y averiguación de las personas
responsables, es pertinente elevar lo actuado a la Autoridad Judicial para la
resolución procedente en virtud de lo estatuido en el artículo 532 del Código de
Justicia Militar.
SE DECLARA terminado el presente sumario, y remítase con atento oficio al Iltmo Sr.
Auditor de Guerra de esta División, dejándose nota bastante.
Así lo mandó y firma el Sr. Don José Vila Fano, Comandante Juez Instructor de esta
causa de lo que yo secretario certifico.
José Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
Entrega.- Se hace seguidamente de estas actuaciones en la Comandancia Militar de
esta Plaza, para su curso correspondiente después de anotado. Conste.
Sobrino [rubricado].

En Pontevedra a 11 de Agosto de 1936, el Sr. Juez Instructor dispuso hacer constar
por la presente haber recibido estas actuaciones con el acuerdo de elevación a
plenario y de sobreseimiento definitivo por lo que se refiere al procesado Jacobo
Zbarsky Kupper, así como con el escrito de calificación fiscal, y firma conmigo S.S.
de que certifico.
Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
El acuerdo de elevación a plenario y sobreseimiento definitivo para Jacobo Zbarsky
aparece en primer lugar en un dictamen del auditor, que lo es de forma accidental José
María Salvador y Merino:
Excmo. Señor:.
Vista la presente causa instruida en juicio sumarísimo contra los paisanos JACOBO
ZBARSKI KUPER, ALEJANDRO BÓVEDA IGLESIAS Y AMANCIO GUIANCE
PAMPÍN, por el supuesto delito de rebelión militar.
RESULTANDO: de antecedentes obrantes en esta Auditoría que el procesado
JACOBO ZBARSKI KUPER, ha sido ya procesado y condenado por los mismos
hechos objeto de esta causa en la que también se ha seguido por procedimiento
sumarísimo contra el mismo, señalada en el número 281 de 1936.
CONSIDERANDO: que a reserva de comprobar documental o pericialmente la edad
de los otros dos procesados ALEJANDRO BÓVEDA IGLESIAS Y AMANCIO
GUIANCE PAMPÍN, este último diputado a Cortes en el momento de iniciar la
comisión del delito por el que aparece procesado, puede reputarse completo el
período sumarial de estos autos.
Visto el artículo 655 y nº 2º del 536 del Código de Justicia Militar y de general
aplicación, el que suscribe entiende que puede V.E. ordenar la elevación a plenario
de estos autos contra el procesado ALEJANDRO BÓVEDA IGLESIAS Y AMANCIO
GUIANCE PAMPÍN, disponiendo en su día la reunión del Consejo de Guerra que las
actuales operaciones de Guerra permitan sin detrimento de los mismos; y así bien el
sobreseimiento definitivo de esta causa en referencia al procesado JACOBO
ZBARSKI PAMPÍN, a quien se notificará este proveído.
V.E. no obstante revolverá.
La Coruña, 8 de Agosto de 1936.
EL AUDITOR DE GUERRA.
P.A.
J.M. Salvador y Merino [rubricado y sellado con el de tinta violeta de la Auditoría de
Guerra de la 8ª División].
Decreto de ratificación del dictamen, del general jefe de la División, Carlos Bosch y

Bosch:
La Coruña, 9 de agosto de 1936.
Conforme con el precedente dictamen, ACUERDO elevar a plenario este
procedimiento sumarísimo contra Alejandro Bóveda Iglesias y Amando Guiance
Pampín, y previos los trámites prevenidos en los artículos 656 al 658 del Código de
Justicia Militar autorizo su vista y fallo en Consejo de guerra de Plaza cuya
composición se determinará oportunamente. Asimismo acuerdo el sobreseimiento
definitivo en lo que se refiere a Jacobo Zbarsky Kuper.
Pase al Sr. Fiscal Jurídico Militar de la División a efectos del artículo 656 de dicho
Código, quien después remitirá este actuado al Instructor para cumplimiento de las
diligencias que se interesan.
El General Jefe de la División.
Carlos Bosch [rubricado y sellado con el de tinta violeta del Estado Mayor de la 8ª
División].
El escrito de calificación fiscal dice:
Excmo. Señor:
Después de las elecciones a Diputados a Cortes de febrero último, en las que con
amaños y falsedades obtuvo la coalición electoral llamada Frente Popular una
mayoría que no respondía a la proporción de votos con que contaba el país, comenzó
en la Nación una época de atropellos y abusos, que si al pronto pareció que se
realizaban sin la aquiescencia del Gobierno, bien pronto pudo verse lo contrario por
la actitud observada por éste en las Cortes, frente a los más ilustres parlamentarios
de la oposición, y por el amparo que en la calle y en los campos ofreció a los autores
de los atropellos y tropelías.
Esta actitud del Gobierno de la Nación de practicar detenciones gubernativas de
personas de distinta idea política; remover a otros de cargos públicos que legalmente
desempeñaban; destituir de los mandos militares a gran número de Jefes por el hecho
de no pertenecer al Frente Popular y otros muchos abusos que no es de este momento
detallar se unió a la conducta observada por el Gobierno en las Cortes, impidiendo a
los Diputados que no le eran afectos el pleno ejercicio de sus funciones y llegando
hasta permitir que fueran objeto de agresiones o aconsejándoles para evitarlas que
no asistieran al Parlamento, culminando esta actitud en la amenaza dirigida, y
desgraciadamente, ejecutada, en uno de los más ilustres representantes de la
oposición parlamentaria, y también en la declaración solemne que hizo el Jefe del
Gobierno de considerarse beligerantes en las luchas que mantenía el llamado Frente
Popular contra el partido llamado fascista, en el cual graciosamente se incluía a
todo ciudadano que no pertenecía al Frente Popular.
A los ojos de la parte sana y sensata de la Nación y a juicio del Ejército, médula
espinal de ella, la conducta del Gobierno representaba un abandono de sus funciones
más elementales, y esto significaba que no obraba con la libertad de acción y

ecuanimidad propias de los Gobiernos de los países civilizados, sino como mero
instrumento de otra parte, no la mejor ni la más numerosa de la Nación española; o
sea en una palabra, que el Gobierno era prisionero del Frente Popular.
Este Frente Popular está constituido en su inmensa mayoría por elementos obreros
afiliados al marxismo cuyo programa fundamental consiste en llegar por la violencia
a la llamada dictadura del proletariado, fin no autorizado por la Constitución
nacional y que consiste en arrancar del pecho de los españoles la veneración y el
respeto a todas las ideas que desde hace siglos constituyen la esencia de su
nacionalidad y además la base espiritual sobre la que se apoya la civilización
europea.
Al estar definitivamente en pugna estos principios marxistas con el sentir de la
mayoría de los españoles, y verse estos amenazados en sus creencias, en sus personas
y en sus bienes por el Frente Popular que según noticias fidedignas procuraba armar
a sus afiliados para la batalla final a los demás españoles, comprendieron estos la
traición que con ellos se cometía, pues se usaban los resortes del Poder para destruir
la Nación española, y decidieron antes de morir a mano armada cuando sus
enemigos juzgasen oportuno, lanzarse con las armas en la mano contra un Gobierno
y un partido político que los traicionaban como ciudadanos al no cumplir sus
obligaciones gubernamentales, y que los traicionaban como españoles al pretender
desfigurar y vulnerar las esencias de la Nación española.
Examinada brevemente la situación de España en los días que precedieron al
alzamiento nacional pasa este Ministerio a recoger los cargos que en esta causa
resultan contra los procesados en ella.
De la lectura de los autos resulta que el Gobernador Civil de Pontevedra en unión de
los jefes y personas más significadas del Frente Popular entre las que se encontraban
los dos procesados en esta causa ALEJANDRO BÓVEDA IGLESIAS y AMANDO
GUIANCE PAMPÍN se constituyeron en el Gobierno Civil de dicha provincia y desde
él seguían atentamente los movimientos de los Jefes y Oficiales del Regimiento de
Artillería de guarnición en dicha plaza y los de algunos Oficiales de la cercana Base
Naval de Marín para averiguar cual era el espíritu de la guarnición en lo referente a
la declaración del estado de guerra y cuales sus proyectos sobre tal extremo. Esta
actitud del Comité del Frente Popular se extendió además a ordenar la requisa de
armas y municiones en los establecimientos públicos y en algunos particulares,
armas y municiones que fueron entregadas a los elementos de las llamadas milicias
marxistas; a solicitud de los pueblos vecinos la concentración en Pontevedra de
gentes armadas que al llegar prorrumpían en vivas a Rusia y a declarar la huelga
general que por no serlo en condiciones legales era una huelga general
revolucionaria.
Mientras se daban estas órdenes y sucedían estos hechos estaban ambos procesados
en compañía del Gobernador Civil de la provincia y de los demás miembros del
Comité del Frente Popular, ya meses antes de que ocurriesen, el procesado AMANDO
GUIANCE había presidido varios mítines donde los oradores habían vertido sus
propósitos de realizar la revolución social anunciando al mismo tiempo las
atrocidades que se ejecutarían en ella, y que han sido realizadas en los pueblos
donde las fuerzas nacionales no dominan aún.

Resulta también del estudio de esta causa que ALEJANDRO BÓVEDA dirigió al
Gobernador cuando se rindió a la intimación militar la frase "esto no puede ser, hay
matarlo, es una traición" y antes de verificarse la rendición había ordenado a los
jefes del Frente Popular de distintas villas que estuviesen preparados con las armas
para ir a la huelga general revolucionaria en cuanto se declarase el estado de
guerra. Es tan importante su figura como jefe en el Gobierno Civil que consta que
distribuyó armas personalmente e incluso arrestó, sin tener atribuciones para ello, a
un funcionario de la Diputación llamado Manuel Puente, porque se negó a ir a una
requisa de armas.
Estos hechos están probados en los folios 1 al 6, 10, 11, 15, 16, 52 al 54, 64, 69, 70 y
otros de esta causa.
Por lo expuesto formulo las siguientes conclusiones provisionales:
1ª Los hechos referidos constituyen un delito de lesa patria previsto y castigado en el
número 6º del artículo 223 del Código de Justicia Militar, o sea, el delito de traición
de poner entorpecimiento de modo malicioso a las operaciones del Ejército o facilitar
las del enemigo.
2ª De dicho delito son responsables en concepto de autores los paisanos
ALEJANDRO BÓVEDA IGLESIAS y AMANDO GUIANCE PAMPÍN ambos mayores
de edad penal.
3ª Concurren las circunstancias agravantes de la perversidad de los delincuentes
demostradas en la importancia de su gestión personal y la de la trascendencia de los
hechos en que intervinieron. Estas circunstancias están recogidas en el párrafo
primero del artículo 173 del Código de Justicia Militar.
4ª Renuncio a la práctica de ulteriores diligencias de prueba, y a la asistencia a las
que se celebren en el plenario de esta causa.
5ª Debe imponerse la pena de reclusión <mayor> a muerte, por no existir en la
legislación actual la pena de cadena perpetua.
6ª Es de abono el total de la prisión preventiva sufrida.
7ª No existen responsabilidades civiles que exigir.
Todo con arreglo a los artículos citados y demás de general aplicación.
=mayor, entre líneas= Vale.
La Coruña 10 de Agosto de 1936
EL FISCAL
Hernán Martín-Barbadillo [rubricado y sellado con el de tinta violeta de la Fiscalía
Jurídico Militar de la 8ª División].

Se une a la causa un oficio de remisión al juez de instrucción de Pontevedra, de la
partida de nacimiento de Amando Guiance. Al margen hay dos sellos en tinta violeta,
uno del Juzgado Municipal de Pontevedra, y bajo este otro dek Registro Civil también
de Pontevedra:
Adjunto la certificación de nacimiento de Amando Faustino Guiance Pampín,
interesada por ese Juzgado de Instrucción.
Viva V. muchos años.
Pontevedra 11 de Agosto de 1936.
El Juez municipal suplente
Teodomiro Viaño [rubricado].
La certificación es como sigue:
DON TEODOMIRO VIAÑO MARTÍNEZ, JUEZ MUNICIPAL SUPLENTE DE
PONTEVEDRA.
Certifico: Que al folio trescientos diez y seis vuelto, tomo cuarenta y ocho de la
sección de NACIMIENTOS del Registro Civil de mi cargo, aparece la partida número
trescientos veintiocho de Amando Faustino Guiance Pampín, hijo de Francisco
Antonio Guiance y de Carolina Pampín, que nació en esta Capital a la una y treinta
del día trece de Junio de mil ochocientos noventa y dos.
Y para que conste, a fin de remitir al Sr. Juez de Instrucción de esta Capital, expido la
presente en Pontevedra a once de Agosto de mil novecientos treinta y seis.
Teodomiro Viaño [rubricado].
El Secretario,
José Pró [rubricado. Sellado al margen con el de tinta violeta del Registro Civil de
Pontevedra].
Se une a la causa un oficio con Membrete de la Delegación de Hacienda de la
Provincia de Pontevedra / Secretaría:
Tengo el gusto de acompañar el adjunto certificado relativo a la edad que tiene el
Jefe de Contabilidad de esta Delegación de Hacienda, Don Alejandro Bóveda
Iglesias y que se sirve interesar en atento oficio de ese Juzgado, fecha de hoy.
Pontevedra 11 de Agosto de 1936
[Firma ilegible, tal vez José Feijoo. Hay a continuación un sello en tinta violeta, de
Salida de la Delegación de Hacienda de Pontevedra con el fechador en 11 de agosto
de 1936].

El certificado en cuestión, dice:
Don Venerando Casal Paratcha, Jefe de Negociado de Administración de la
Hacienda pública, Secretario de la Delegación de Hacienda de esta provincia
Certifico: que según resulta del Escalafón de funcionarios de Hacienda, Sección de
Contabilidad, aparece Don Alejandro Bóveda Iglesias como Jefe de Negociado de
primera clase, nacido el día nueve de Junio de mil novecientos tres y por tanto con la
edad de treinta y tres años cumplidos, único dato que se tiene a la vista para expedir
esta certificación de edad.
Y para que conste y a petición del Sr. Juez instructor de la Comandancia Militar de
esta plaza, expido la presente en Pontevedra a once de Agosto de mil novecientos
treinta y seis y visada por el Sr. delegado.
Venerado Casal [rubricado].
Vº Bº
El Delegado de Hacienda
[Firma ilegible, tal vez José Feijoo, rubricado].
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano.> En Pontevedra a doce de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
Por recibidas estas actuaciones con escrito del Auditor de guerra y decreto de la
Autoridad Judicial ordenando la elevación de esta causa a plenario y escrito de
calificación fiscal, únanse a los autos e interésese de la Autoridad Militar de la Plaza
lista de defensores, y requiérase a los procesados para que designen estos.
Lo proveyó y rubrica S.Sª y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
Diligencia. Seguidamente se unen los escritos antes citados y se oficia a la Autoridad
Militar de la Plaza, interesándose lista de defensores. Conste.
Sobrino [rubricado].
Unión de documentos.- En Pontevedra a doce de agosto de mil novecientos treinta y
seis. Hago constar que se han recibido diversos documentos que se unen y de lo que
paso a dar cuenta a S.Sª. Conste.
Sobrino [rubricado].
<Requerimiento a los procesados para que nombren defensor> En Pontevedra a
doce de agosto de mil novecientos treinta y seis, teniendo ante mi a los procesados
Alejandro Bóveda Iglesias y Amancio Guiance Pampín, procedí a requerir a los

procesados para que nombren defensor advirtiéndoles de que deben nombrar a un
Jefe u Oficial del Ejército, y después de consultados MANIFIESTAN que designan
para que en estos autos les represente al Capitán de la Caja de Recluta número
cincuenta y tres, DON MANUEL LÓPEZ DE RODA.
Y después de leída la encuentran conforme y la firman conmigo el Secretario de todo
lo cual y de pasar a dar cuenta al Sr. Juez doy fe.
Amando Guiance, Alejandro Bóveda, Eduardo Sobrino [rubricado].
<PROVIDENCIA DEL JUEZ SR. VILA FANO> En Pontevedra a doce de Agosto de
mil novecientos treinta y seis.
Dada cuenta por el Secretario practíquese la lectura de cargos a los procesados
citando previamente al defensor para que asista a ella.
Lo proveyó y rubrica S.Sª y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
DILIGENCIA. Seguidamente se hace la citación acordada. Conste.
Sobrino [rubricado].
<LECTURA DE CARGOS AL PROCESADO AMANDO GUIANCE PAMPÍN> En
Pontevedra a doce de agosto de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y el
infrascrito secretario compareció el procesado expresado al margen, acompañado de
su defensor el Capitán de Infantería don Manuel López de Roda y Arquer, no
asistiendo el Fiscal por haber renunciado a ello.
El Sr. Juez dispuso que por el Secretario se diera lectura de todas las declaraciones
del sumario, documentos de prueba y escrito de calificación, así como el decreto de
elevación a plenario, en cumplimiento de lo prevenido en el artículo 548 del Código
de Justicia Militar, y enterado de todo, fue exhortado a decir verdad y preguntado,
Si tiene que alegar incompetencia de jurisdicción, excepción de cosa juzgada,
prescripción del delito, aplicación de amnistía u otra causa incidental que deba
resolverse previamente, consignando caso afirmativo los medios de acreditarlo,
DIJO: que creía que por su calidad de Diputado que era en aquel entonces, no debía
ser procesado sin suplicatorio.
Si tiene que enmendar o ampliar sus declaraciones, DIJO: que le interesa hacer
constar su aversión constante a las llamadas Milicias Rojas, hasta el punto de
cuando en las últimas elecciones fue proclamado candidato, las tales milicias
enviaron una carta a la Agrupación Socialista protestando de tal proclamación por
considerar al dicente demasiado moderado.
Agrega que él no formaba parte de ningún comité y que si fue en aquellos días
dieciocho, diecinueve y veinte, al Gobierno Civil no le impulsó a ello otra
circunstancia que la de considerarse obligado a tales visitas por su condición de

diputado socialista y para convencer a las gentes que allí había de que se retirasen a
sus casas.
Preguntado.- Si se conforma con los cargos que se le hacen en el escrito de
conclusiones provisionales del Sr. Fiscal. DIJO: que no.
Preguntado.- Si interesa a su defensa que se ratifique en sus declaraciones algún
testigo del sumario, o que se practique alguna diligencia de prueba y cual sea esta,
DIJO: que únicamente solicita se ratifique en su declaración obrante al folio 26 el
testigo Heliodoro Pérez Martín, al objeto de puntualizar si subió a las habitaciones
del Gobernador, primero sólo o con otro policía y después acompañado del Inspector
Sr. Iglesias o si desde el primer momento al subir a aquellas habitaciones lo hizo con
el aludido Sr. Iglesias; y al objeto también de que procure decir las palabras que
cruzó en aquel momento con Amando Guiance Pampín.
Que desearía que el Capitán Don Luis Sánchez Cantón manifestara si le condujo al
Gobierno Militar, como detenido o simplemente acompañándolo.
Y por último que también desearía declarase el Secretario del Gobierno Civil sobre
la actuación del procesado en los días dieciocho, diecinueve y veinte.
Y leída que fue por mí el Secretario la encuentra conforme y la firma con su defensor,
y S.S. y conmigo el Secretario que doy fe.
Manuel L. de Roda, Amando Guiance, Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Lectura de cargos al procesado Alejandro Bóveda Iglesias> En Pontevedra a doce
de agosto de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y infrascrito Secretario
compareció el procesado expresado al margen, acompañado de su defensor Capitán
de Infantería Don Manuel López de Roda y Arquer, no concurriendo el Sr. Fiscal por
haber renunciado a ello.
El Sr. Juez dispuso que por el Secretario se diera lectura de todas las declaraciones
del sumario, documentos de prueba y escrito de calificación, así como el decreto de
elevación a plenario en cumplimiento de lo prevenido en el artículo 548 del Código
Castrense; y enterado de todo, fue exhortado a decir verdad y preguntado:
Si tiene que alegar incompetencia de jurisdicción, excepción de cosa juzgada,
prescripción del delito, aplicación de amnistía u otra causa incidental que deba
resolverse previamente, consignando caso afirmativo los medios de acreditarlo,
DIJO: que cree que no.
Preguntado.- Si tiene que enmendar o ampliar sus declaraciones, DIJO: que sí, en el
sentido de que su cargo de Secretario de Organización del Partido Galleguista lo es
del Comité Regional y no del Grupo local o provincial, por lo que excepto en lo que
se refiere a cumplimiento de acuerdos de las asambleas anuales del Partido, carece
de otra autoridad o influencia que aquella que pueda corresponderle como simple
afiliado del Grupo pontevedrés.
Que puede aportar documentación escrita de que su partido no pertenecía al Frente

Popular más que para efectos electorales y que sólo tenía una simple inteligencia
circunstancial con Izquierda Republicana; y que si fue al Gobierno Civil, fue a ruego
del entonces Gobernador por las relaciones de afecto y amistad que con él le unían y
por creer que con ello podría contribuir a producir en las gentes un estado de
serenidad que el declarante consideraba conveniente.
Que su labor en el Gobierno fue aconsejar que no se tomasen resoluciones violentas
contra personas, como aconsejaban en algunas ocasiones por los Grupos que
entraban en el despacho del Gobernador.
Preguntado.- Si se conforma con los cargos del escrito del Sr. Fiscal, DIJO: que no.
Preguntado.- Si interesa a su defensa que se ratifique algún testigo del sumario o que
se practique alguna diligencia de prueba y cual sea esta, DIJO: que desearía que el
Capitán Don Luis Sánchez Cantón manifestara si le condujo al Cuartel detenido o
simplemente acompañado. Interesa también que se amplíe en igual sentido la del
policía Heliodoro Pérez Martín, es decir en que lo invitó a salir del Gobierno Civil
diciéndole que nada tenía que temer, cosa que obedeció inmediatamente. Y que
asimismo interesa a la defensa que el Exmo. Sr. General Comandante Militar de esta
Plaza, puntualice la consideración, de detenido o no detenido en que tuvo a
Alejandro Bóveda; y si es cierto que en la noche del día veinte sobre sus veintitrés
horas aproximadamente le dijo al repetido Bóveda que se retirase a su domicilio y
que al día siguiente sin perjuicio de poder asistir como funcionario de la Delegación
de Hacienda a su oficina procurase volver por la Comandancia Militar entre diez y
once de la mañana de ese día veintiuno para ver de, entre todos evitar que en
Pontevedra ocurriese nada desagradable.
Que también interesa a la defensa se aclare si efectivamente el Sr. Puente fue
arrestado por el procesado a las doce aproximadamente de la mañana.
Que interesa igualmente en la forma que el Sr. Juez lo crea conveniente, bien
deponiendo en este momento procesal o bien ante el Consejo de Guerra, la
comparecencia del Sr. García Vidal e igualmente del Sr. Virgós.
Y leída que fue por mí el Secretario la encuentra conforme y la firma con su defensor
y S.S. y conmigo de que doy fe.
Manuel L. de Roda, Alejandro Bóveda, Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<AUTO.-> En Pontevedra a doce de Agosto de mil novecientos treinta y seis.
RESULTANDO que el defensor de los procesados en el acto de la lectura de cargos a
los mismos, ha interesado la práctica de las diligencias de prueba que en ellas
quedan consignadas.
CONSIDERANDO que siendo pertinentes las pruebas aludidas, procede con arreglo
a derecho que sean evacuadas.
Visto el artículo 552 del Código de Justicia Militar.

Se declara pertinentes las diligencias de prueba propuestas por la defensa y recíbase
declaración al Excmo. Sr. General Jefe de la Octava Brigada de Artillería y
Comandante Militar de esta Plaza y al Capitán de la Plana Mayor de la misma
Unidad Don Luis Sánchez Cantón al que se le citará en legal forma, practicándose
las demás diligencias de prueba en el acto de la Vista de esta Causa.
Así lo mandó y firma el Señor Juez de lo que yo Secretario certifico.
José Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
DILIGENCIA.- Seguidamente se hace la citación acordada. Conste.
Sobrino [rubricado].
La declaración del general comandante militar de Pontevedra se hace por
certificación:
DON JOSÉ IGLESIA MARTÍNEZ, General Comandante Militar de esta plaza, a
requerimiento del Juez Instructor Comandante Don José Vila Fano, certifico:
Que Alejandro Bóveda Iglesias y Amando Guiance Pampín, vinieron a la
Comandancia Militar a las 19 horas 40 minutos del día 20 de julio próximo pasado,
en calidad de detenidos; pues aunque por las precipitaciones e intranquilidades del
momento, es posible que no se les dijese que se hallaban a mi disposición en aquel
concepto, es evidente que su estancia en este Cuartel inmediatamente después del
tiroteo que medió entre la tropa y las gentes armadas, cuyo armamento se llevó a
cabo en el Gobierno Civil, de donde procedían tanto Bóveda como Pampín, no podía
tener, ni para éllos ni para nadie, otra interpretación que la de detenidos por la
fuerza a mis órdenes; consideración que no estimé incompatible con dejarlos
marchar horas después a sus respectivos domicilios, puesto que sobre no disponer en
aquel momento de local adecuado para mantener materialmente la detención, es lo
cierto que mientras estuvieron ausentes del Cuartel, fueron convenientemente
vigilados, volviendo a éste, en virtud de orden mía, tan pronto como se pudo habilitar
un local, lo que ocurrió pocas horas más tarde.
Certifico además, que es incierto le dijese a Alejandro Bóveda, que habíamos de
procurar entre todos, evitar que en Pontevedra ocurriese algo desagradable; y
asimismo que tampoco es cierto le manifestase al propio Bóveda que podría asistir en
la mañana siguiente en la Oficina de su cargo.
Y para que conste, expido la presente en Pontevedra, a doce de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
José Iglesia [rubricado].
<Declaración del Capitán Don Luis Sánchez Cantón.> En Pontevedra a doce de
agosto de mil novecientos treinta y seis, ante S.S y presente Secretario comparece el
testigo citado al margen, quien es advertido de que va a prestar declaración y de la
obligación que tiene de decir verdad y de las penas señaladas por la ley al reo de
falso testimonio, prometió ser veraz en sus manifestaciones y preguntado por las

generales de la ley, DIJO: llamarse como queda dicho, mayor de edad, natural de
Pontevedra, y que no le comprenden las demás generales de la ley.
Interrogado convenientemente DIJO: que Alejandro Bóveda Iglesias y a Amancio
Guiance Pampín los detuvo el declarante en la Gran Vía y cuando salían del
Gobierno Civil, poniéndolos seguidamente a disposición de la Autoridad militar y
siempre en calidad de detenidos por si pudieran resultar responsabilidades para
ellos. Hace constar que tal detención la llevó a efecto sobre las ocho menos veinte de
la tarde de aquel día veinte de julio y desde luego después de haber salido las tropas
a la calle y haber sostenido algún tiroteo en distintas direcciones con las gentes
armadas que por allí se encontraban.
Preguntado.- Si tiene algo más que decir, DIJO: que no, que lo dicho es la verdad en
descargo de la promesa prestada y después de leída la declaración se afirma y
ratifica en su contenido, y la firma con el abogado defensor del procesado, S.S. y
Secretario de que doy fe.
Manuel L. de Roda, Luis Sánchez Cantón, Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<PROVIDENCIA DEL JUEZ SR. VILA FANO.> En Pontevedra a doce de Agosto de
mil novecientos treinta y seis.
Practicada la comparecencia a que se refiere el artículo 548 de nuestro Código y la
prueba propuesta por la defensa, pónganse los autos de manifiesto al defensor por el
término de seis horas, y cítese la asistencia al acto de la Vista los testigos presentes
en la localidad al Señor Fiscal, [y] al defensor de los procesados.
Lo proveyó y rubrica S.Sª y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
DILIGENCIA.- Seguidamente se efectúan las citaciones acordadas. Conste.
Sobrino [rubricado].
OTRA.- Igualmente se hace constar, que en cumplimiento del mandato de S.Sª se
ponen en [sic] estos autos de manifiesto al defensor por el espacio de seis horas.
Conste.
Sobrino [rubricado].
= COMANDANCIA MILITAR DE PONTEVEDRA =
Adición de la orden de la plaza del día 12 de agosto de 1936.
Artº 1º.- Por disposición de la Autoridad Judicial, mañana día 13 a las 10 horas se
reunirá en el salón de actos del Palacio Provincial de esta Plaza el Consejo de
Guerra Ordinario de Plaza para ver y fallar la Causa instruida en procedimiento
sumarísimo contra los paisano Alejandro Bóveda Iglesias y Amancio Guiance
Pampín por el delito de traición.

Dicho Consejo se constituirá en la siguiente forma:
PRESIDENTE: El teniente Coronel del Regimiento de Artillería Ligera 15 DON
ANTONIO DURÁN SALGADO
VOCALES EFECTIVOS: Los Capitanes del mismo Cuerpo D. Fernando Ponte Conde
y D. Roberto Posada Barreras, los de la Caja de Recluta nº 53 D. Arturo Carrillo
Reguera y D. Ricardo Martínez Martínez y el de la Plana Mayo de la 8ª Brigada de
Artillería D. Manuel Nandín Sobrino.
VOCALES SUPLENTES: Capitán del Regimiento de Artillería Ligera nº 15 D.
Miguel Varela Berenguer y el del Regimiento de Artillería Ligera nº 16 D. Manuel
Saavedra Ascariz.
VOCAL PONENTE: El Auditor de 2ª D. Juan de Villavicencio y Pereyra.
FISCAL: El Auditor de 2ª Movilizado D. Ramón Rivero de Aguilar
JUEZ INSTRUCTOR: Comandante de Artillería D. José Vila Fano
DEFENSOR: D. Manuel López de Roda y Arquer
Artº 2º.- Con arreglo al artº 566 del Código de Justicia Militar, asistirán a este acto
todos los Jefes y Oficiales de la guarnición francos de servicio.
Artº 3º.- El Coronel Jefe del Regimiento de Artillería Ligera nº 15, dispondrá que una
Sección de 40 hombres al mando de un Oficial se constituya a la hora de celebración
del Consejo en el Palacio Provincial para cuidar del mantenimientos del orden.
Lo que se hace pública en la adición de la orden de la Plaza del día de hoy para
conocimiento y cumplimiento.
De orden de S.E.
El Capitán Jefe Accidental de la Plana Mayor
Manuel Nandín [rubricado y sellado con el de tinta violeta de la Comandancia Militar
de Pontevedra].
UNIÓN DE DOCUMENTOS.- En Pontevedra a trece de Agosto de mil novecientos
treinta y seis. Por la presente hago constar que se ha recibido copia de la orden de la
Plaza en que se inserta la de la celebración del Consejo de Guerra, de los que paso a
dar cuenta al Señor Juez. Conste.
Sobrino [rubricado].
<PROVIDENCIA DEL JUEZ SR. VILA FANO.> En Pontevedra a trece de Agosto de
mil novecientos treinta y seis.

Dada cuenta por el Secretario notifíquenseles a los procesados asistidos de su
defensor los nombres de los que han de componer el Consejo de guerra que ha de ver
y fallar esta Causa.
Lo proveyó y rubrica S.Sª y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
NOTIFICACIÓN.- En Pontevedra a trece de Agosto de mil novecientos treinta y seis,
teniendo ante mí a los procesados Alejandro Bóveda y Amando Guiance, asistidos de
su defensor, procedí en cumplimiento al mandato de S.Sª a notificarles los nombres de
los que han de componer el Consejo de Guerra que ha de ver y fallar esta Causa por
lectura íntegra de la copia de la orden de la Plaza que antecede.
Danse por enterados y notificado y en prueba de ello firman conmigo el Secretario de
todo lo que doy fe.
Alejandro Bóveda, Amando Guiance, Manuel L. de Roda, Eduardo Sobrino
[rubricado].
<ACTA DE CELEBRACIÓN DEL CONSEJO DE GUERRA.> En Pontevedra a trece
de Agosto de mil novecientos treinta y seis. Se extiende la presente en cumplimiento
de lo preceptuado en el artículo 585 del Código para hacer constar: Que en dicha
fecha y siendo las diez horas, se reunió en el Salón de actos del Palacio Provincial de
esta Plaza, el Consejo de Guerra Ordinario de Plaza, para ver y fallar la causa
instruida en procedimiento sumarísimo contra los procesados ALEJANDRO
BÓVEDA IGLESIAS Y AMANDO GUIANCE PAMPÍN, por el delito de traición,
dicho tribunal se hallaba constituido [por] el Teniente Coronel del Regimiento Ligero
número quince, Don Antonio Durán Salgado como Presidente, como Vocales por los
Capitanes, de la Caja de Recluta número cincuenta y tres Don Arturo Carrillo
Reguera y Don Ricardo Martínez Martínez, los del Regimiento Ligero número quince,
Don Roberto Posada Barreras, Don Fernando Ponte Conde, y el de igual empleo de
la Plana Mayor de la Octava Brigada de Artillería Don Manuel Nandín Sobrino,
actuando como Vocal Ponente el Auditor de Segunda Don Juan de Villavicencio y
Pereira, con asistencia del Ministerio Fiscal, estando representado por el Auditor de
Segunda Movilizado Don Ramón Rivero de Aguilar, y del Capitán de la Caja de
Recluta número cincuenta y tres, Don Manuel López de Roda y Arquer, como
defensor, hallándose presentes los procesados Amando Guiance Pampín y Alejandro
Bóveda.
Leído el apuntamiento por el Instructor en que se dio cuenta de la causa, en
audiencia pública, examinados los testigos que a continuación se expresan
DIJERON:
El Comisario Don Florencio Enguita Consin, que recuerda el oficio dirigido al Juez
Instructor, y que se ratifica en él, y que a partir de las trece horas del día diecinueve
presenció los hechos que se relatan en los mismos; que vio bastante gente en el
despacho del Gobernador Civil entre los cuales como personas destacadas estaban
Bóveda y Guiance Pampín y que si preguntó quien era Bóveda, era porque se
destacaba como dirigente y organizador y que le da el nombre de dirigente porque

era el que hablaba al teléfono y manifestaba otras actividades; que decía que había
que estar alerta porque al declararse el estado de guerra había que declarar la
huelga general revolucionaria; que cuando el gobernador fue conminado a resignar
el mando se encontraban con él entre otros Bóveda y Pampín, los cuales al decir el
Gobernador que se entregaba que él no era fratricida, le decían que debía sostenerse
y lo contrario era una traición que no debía tolerarse y que cuando subieron los
guardias ante la actitud amenazadora de algunos que con el Gobernador estaban ya
no estaba el declarante con aquel; que el día veinte de cuatro a seis de la tarde los
procesados recogían las armas y las repartían a las masas; que vio como subían
estas por la escalera y que al preguntarle el declarante qué era aquello, a Bóveda, le
dijo que no se metiera en nada que eran órdenes del Gobernador y Bóveda mandó
que subieran hacia arriba; que no sabe quien escribía las órdenes de requisa de
armas, dinamita, etc., y que estas eran escritas a máquina, que las detenciones de
personas de derechas las hacían las Milicias rojas, las que con órdenes del
Gobernador le decían designase un agente para acompañarles. Que Blanco era el
Jefe de las Milicias Rojas; que no oyó arengar a las masas y sí sólo decir lo de
sostenerse; que todo lo escrito son datos concretos de la Comisaría. A preguntas de
la defensa, Dice: que las palabras que oyó al rendirse el Gobernador son las mismas
que constan en su declaración y a preguntas de un Vocal, dice que dichas palabras
fue a Bóveda a quien se las oyó y no a Pampín.
Declara a continuación el agente Sr. Cienfuegos, el cual DICE, que el Oficio que
encabeza el sumario es reflejo de lo manifestado por los agentes, que cuando se
habló de un movimiento en África empezó a llegar gente al Gobierno Civil; que el
propósito de todos era defenderse y atacar al Ejército, que los dirigentes eran entre
otros Bóveda y Pampín, y que estos actuaban dentro de los ideales políticos de sus
Partidos, que concretamente vio la actuación de Bóveda en la escalera en tono de
mandar que no subieran las masas pero sí los que llevaban las cajas; que recuerda la
requisa de armas que hacían por órdenes del Gobernador un agente de policía y
algunos otros elementos civiles; que vio subir las armas pero que no vio el reparto de
ellas; que oyó decir que en el despacho del Gobernador se oponían a que este
resignase el mando, pero que no sabe concretamente quienes sostenían esta oposición
por no estar presente en el momento aquel; que procedió a la detención de algunos
elementos de derechas por orden del Gobernador Civil; que conoce a Francisco
Fernández Blanco como comunista de acción, pero que no sabe si este recibía
órdenes de alguno de los procesados; que cree a los procesados dirigentes del
movimiento por la actitud que observaban; que no los cree de acción directa pero sí
de dirección.
Depone el Agente Don Cástor Prieto, DICIENDO: que sabe que se constituyó un
Comité en el que actuaban los procesados pero que no sabe nada de la recogida de
armas, que era voz general que las armas se entregaban en el Gobierno, requisadas
por orden del Gobernador y que la gente que bajaba armada decía que las entregaba
Bóveda; que sabe que se extendieron licencias en blanco pero que no sabe quien las
extendió pero sí que iban firmadas por el Gobernador; que algunos grupos armados
salieron para impedir que viniesen las Fuerzas de Marín y que cuando ya estaban las
Fuerzas del Ejército en la calle oyó disparos desde el ala derecha del edificio y que a
los procesados los considera dirigentes del movimiento.
Depone el Sargento de Seguridad Don Antonio Dorado y MANIFIESTA: que él fue el

que llamó a Bóveda para decirle que la actitud de los que estaban con el
Gobernador, era una comicada pero que traería trágicas consecuencias; que no tenía
material sanitario ni casi cartuchos para hacer una defensa prolongada; que Bóveda
representaba al Gobernador absoluto y que era el "factotum" el que mandaba; que
veía los preparativos para una defensa en las órdenes que se daban y en la entrega de
armas y cartuchería y que insistió con Bóveda en que no se hiciera esto; que en el
Frente en donde estaban ellos, que era mirando a la Alameda no se hizo fuego, pero
que en los otros dos frente no puede asegurarlo; que a Pampín le vio a las diez de la
noche del domingo y le dijo al declarante que la huelga pesquera iba camino de la
solución; que cuando vio pasar a gente con armas le dijo a Bóveda que no dejara
pasar más que un pequeño número de gente armada; que no estuvo arriba en las
últimas horas de la tarde del veinte ni oyó comentarios sobre la rendición.
Don Antonio Iglesias Garcés, DECLARA, que estuvo casi permanentemente en el
Gobierno Civil el dieciocho, el diecinueve y el veinte. Acerca de los procesados dice
que siempre que subió al despacho del Gobernador vio a estos en dicha dependencia;
que había más personas que decía eran del Comité en unión de los procesados y que
las órdenes que él recibidas procedían siempre del Gobernador; no presenció el
reparto de armas pero que una de las veces que subió vio que por pasillos y escaleras
estaba toda la gente armada; que vio la requisa de coches y el declarante dijo que sin
orden del Gobernador no saliese ninguno; que entonces vio a Bóveda; que cuando el
incidente de Jacobo Zbarsky con el Gobernador vio a Pampín; que se ratifica en
todas sus declaraciones; que vio como el Capitán de Asalto repartía las armas cortas
de su compañía entre los elementos del Frente Popular y que oyó al agente conductor
Heliodoro Pérez, que Bóveda era uno de los elementos más significados del Grupo
que constituía el Comité, que tiene por un elemento de acción a Francisco Fernández
Blanco; que no sabe de conferencias telefónicas de Bóveda con otras personas; que
él únicamente vio al entonces Gobernador hablar con La Coruña, y que oyó al
Comisario que una vez abajo este, que le decía al declarante que arriba se le
imponían todos al Gobernador principalmente Bóveda y Rico que le invitaban a no
rendirse; que cuando él concurrió a las habitaciones particulares del Gobernador,
vio en dichas habitaciones al Gobernador, a su esposa, a Pampín y a Caamaño, que
la actitud de Pampín era la de un hombre atemorizado.
Depone el agente Heliodoro Pérez Martín y DICE: que el día veinte a las dieciséis
horas, vio que Bóveda se dirigía a la gente, entre la cual estaba el Camarero
Francisco Fernández Blanco y que entonces le dijo al agente Iglesias, que le parecía
que Bóveda había arengado a las masas porque estas se habían dividido en grupos;
que si dijo en su declaración que Bóveda arengaba a las masas era porque vio que
después de hablar este con Francisco Fernández y un grupo de gente, se
desperdigaba este y se colocaba en diferentes puntos de la Alameda como
obedeciendo las órdenes de aquel. Agregó que consideraba a los procesados como
Jefes de sus partidos por ser uno diputado y el otro haber sido candidato; por todo lo
cual él dedujo que eran dirigentes.
El Capitán Don Manuel Casal depuso en el sentido de que la Fuerza [era] tiroteada
desde diversos puntos sin precisar otra cosa.
Odilio Conde, declara que vio entre los principales dirigentes que entraban y salían a
Bóveda y a Pampín, ordenando estos a las gentes y dándoles armas en el Salón si

bien no vio cajas de dinamita.
A preguntas del Vocal Ponente, aclaró que el reparto no lo vio, pues este se hacía en
el salón.
El testigo Rial Ditas en síntesis vino a ratificar su declaración sumarial agregando
que Bóveda entregaba las órdenes que firmaba el Gobernador para entrega de armas
etc. En cuanto a Pampín dijo el testigo, que entraba y salía, siendo su actitud de las
más pacíficas.
Preguntado el mismo testigo por el Vocal señor Ponte, que lo que había dicho
anteriormente que si las Fuerzas del Ejército no hubiesen salido a la calle hubiesen
caído muchas cabezas de gente de orden era una simple apreciación suya, pero que
sabía que una de las cabezas era la suya.
El testigo Juan Rivas declara que presenció la entrada y salida de Bóveda, Pampín,
Adrio, etc., siendo Bóveda quien mandaba a unos y a otros, y no recuerda haber oído
lo de matar al Gobernador.
El testigo Manuel Ponte DICE: que no vio que Bóveda diera ninguna orden y que le
dio orden el Gobernador al deponente de requisar armas.
El testigo Enrique Pérez Fontán, que no vio escribir a máquina a Bóveda ningún
oficio y que recuerda haber declarado que los oficios que llevaban suponían era para
requisa de armas etc. Preguntado por la defensa si se destacaban los procesados, dijo
que los vio sentados, se levantaban con frecuencia, y vio que el Alcalde y Bóveda
hablaron por teléfono. Agrega que tres desconocidos amenazaron al dicente con una
pistola, llamándole traidor, haciendo después lo mismo con Bóveda. A preguntas del
Ponente hizo constar que no era costumbre en el Gobierno Civil que los que no eran
funcionarios del mismo dieran órdenes ni que hubiera en aquella dependencia
Oficial, armas ni demasiada gente.
Depone Don Justo Hermida diciendo, que es secretario del Gobierno Civil, que le
llamó la atención la entrada en los días dieciocho, diecinueve y veinte de más gente
que de ordinario; en las horas que estuvo en su despacho en estos días no entraron
muchas armas, pero luego supo que entraron gran número de ellas; que vio a los
procesados en aquellos días que por su actitud le pareció que formaban parte del
Comité pero no sabe si eran ellos los que lo dirigían. Antes de los días de los sucesos
vio en el Gobierno Civil, con más frecuencia a Bóveda que a Pampín, pues el primero
venía bastantes días a despachar directamente con el Gobernador sus asuntos
políticos. El testigo no vio a los procesados escribir a máquina ni poner papeles a la
firma del Gobernador. El día veinte salió el deponente del Gobierno Civil a las cuatro
y media de la tarde y volvió en el preciso momento en que resignaba el mando el
Gobernador siendo en esta ocasión, en una de las pocas que vio a Pampín.
Considera el dicente al procesado Bóveda como uno de los dirigentes sin otro motivo
que el de ser Bóveda más ilustrado que los demás. A preguntas de la defensa dijo, que
al Gobierno Civil venía mucha gente en ocasiones tales como elecciones, sucesos de
octubre del treinta y cuatro, etc.
El Testigo Capitán Señor Sánchez Cantón, DIJO que detuvo a los procesados y los

entregó como detenidos a la Autoridad Militar y a preguntas de la defensa, dijo que
tal detención la llevó a cabo a las ocho menos veinte de la tarde del día veinte y que
para llevarla a efecto no tuvo que entrar en el Gobierno pues la hizo en la Gran Vía
cuando vio a los procesados en una actitud de venir al encuentro del que depone.
El testigo señor Vidal, preguntado por la defensa dijo que vio a Bóveda en el
Gobierno Civil, pero no lo vio en plan dirigente y que el Partido Galleguista no es
partido de masas obreras. A preguntas del Fiscal DIJO: que desconoce las relaciones
de los galleguistas con el partido galleguista [sic] por no conocer la organización del
Partido Autonomista gallego de Pontevedra.
El testigo señor Virgós, DIJO: que no recuerda si el día diecinueve o el veinte le
fueron a buscar Luis Poza Pastrana, Bóveda y otro muchacho para hacer un análisis,
el relación con determinada enfermedad que padecía una hija de Bóveda.
El resto de los testigos no depusieron ante el Consejo, a pesar de estar a su
disposición por haber renunciado el Fiscal y la Defensa.
En este momento se suspende la sesión para reanudarla hora y media más tarde y en
esta segunda parte concedida por el Sr. Presidente la palabra al Sr. Fiscal hace este
uso de la misma en defensa de sus conclusiones provisionales las cuales mantuvo.
Concedida después la palabra al Sr. Defensor de los procesados, rebatió la
calificación jurídica del Sr. Fiscal interesando del Consejo que se les condenase a sus
defendidos como instigadores del delito de rebelión militar con arreglo al Código de
Justicia del mismo orden.
Preguntados por el Sr. Presidente del Consejo los procesados sobre si les interesaba
hacer constar algún extremo, DIJO el procesado Guiance Pampín, que su filiación
política socialista era afecta a la parte de tal sector político propugnadora de la
implantación evolutiva de su programa, no habiendo sido por lo tanto un agitador de
masas, en la actuación pública, que había llevaba a cabo en los diversos actos en que
participó; el procesado Bóveda solicitó que no se le considerase como traidor a la
Patria, pues profesó siempre ideas autonomistas, jamás pensó en la desmembración
de España y si así se condujo políticamente fue por creer que servía los intereses
gallegos sin merma para la Patria y siempre bajo los auspicios del orden y de la paz.
Seguidamente el Presidente levanta la sesión y anuncia que el Consejo se retira a
deliberar para dictar sentencia, de todo lo que doy fe.
José Vila [rubricado].
Vº Bº.
El Presidente del Consejo.
Durán [rubricado].
SENTENCIA

En la Plaza de Pontevedra a trece de agosto de mil novecientos treinta y seis reunido
el Consejo de Guerra Ordinario de Plaza, para ver y fallar la Causa instruida por
procedimiento sumarísimo contra los paisanos Alejandro Bóveda Iglesias, y Amando
Guiance Pampín, leído el apuntamiento, oída la acusación Fiscal y la defensa.
RESULTANDO, que iniciado el día diecisiete de julio de mil novecientos treinta y seis
un movimiento militar de carácter nacional por las Fuerzas del Ejército de África
prontamente secundadas en días sucesivos por las que constituyen las Guarniciones
de la casi totalidad de las Plazas de la Península, lo que dio lugar al desarrollo por
parte de las tropas de operaciones de campaña dirigidas a combatir la acción de
elementos anti-nacionales que pretendían oponerse y de hecho se opusieron y se
oponen a la consecución de los patrióticos fines del Ejército y al legítimo ejercicio
del Poder Público que desde el primer momento asumieron las Autoridades Militares
verdaderas representantes del sentimiento de Patria y Nación al declarar el estado de
Guerra de hecho y de derecho en los territorios de sus respectivos mandos.
RESULTANDO: que por lo que se refiere a la Plaza de Pontevedra y en los días
siguientes al diecisiete de Julio estos elementos enemigos de la acción militar
organizaron un plan de ataque y defensa contra las posibles actitudes del Ejército
que esperaban con fundada razón se uniese de un momento a otro al común y elevado
sentir y obrar de sus compañeros de Armas, organizándose para ello grupos de
paisanos, facciosos y armados a los que, se les proporcionaron las armas precisas en
el Gobierno Civil donde previamente se habían reunido aquellas, procedentes de
ilegales requisas ordenadas por el entonces Gobernador y personas que a su lado
constituyeron como representantes de los partidos facciosos algo como un Comité de
dirección y gobierno ilegal.
RESULTANDO, que de este Comité o junta asesora del Gobernador y directora de la
contienda formaban parte los procesados Amando Guiance Pampín y Alejandro
Bóveda Iglesias, con papel principal e importante destacadamente el segundo por su
mayor actividad, por ser ambos significados dentro de aquellas organizaciones
políticas facciosas, los cuales estuvieron en el Gobierno Civil, los días precedentes al
veinte y aún este mismo día, antes y después de la intimidación por parte del Excmo.
Sr. General Comandante Militar de la Plaza <al declararse el estado de Guerra> se
hizo al entonces Gobernador y en el edificio que ocupaba tal Gobierno fueron
detenidos por las Fuerzas Nacionales después de la rendición de aquel.
RESULTANDO, que a ambos procesados se les señala por los testigos que deponen
en la causa como interviniendo en la dirección que del entorpecimiento a las
operaciones del Ejército se hizo y organizó en el Gobierno Civil, y que más
concretamente se señala a Bóveda como el que en un momento dado en la tarde del
día veinte y en las escaleras del Gobierno Civil, da órdenes a los grupos armados
impidiendo la subida de elementos anónimos al despacho del Gobernador y
permitiendo en cambio la entrada en aquellos locales de armas y cajas de explosivos
que después había de repartir más ordenadamente entre los paisanos facciosos aquel
Comité que funcionaba en el Gobierno.
RESULTANDO, que Alejandro Bóveda a la puerta del Gobierno Civil, da órdenes a
aquellas Milicias enemigas de España, distribuyéndolas en puntos estratégicos de la
Ciudad, para que resultase más eficaz las hostilidades de que había de ser objeto el

Ejército y asumiendo en realidad las funciones propias del Gobernador de la
provincia llega incluso a arrestar a un empleado que se niega a cumplir sus
mandatos respecto a la requisa de armas, y celebra conferencia telefónicas con
distintos pueblos de la provincia para que los elementos que le siguen declarasen la
huelga revolucionaria en el momento en que por Fuerza del Ejército se proclamase el
estado de sitio.
RESULTANDO, que con posterioridad al momento en que por el Excmo. Sr. General
Comandante Militar de esta Plaza, que en aquel mismo instante asume de hecho el
Gobierno legítimo de la Plaza, se intimida al Gobernador Civil para su rendición, se
opone Bóveda a ello, llamando al Gobernador cuando este se decide a entregarse,
"traidor" y diciendo que su actividad es intolerable.
RESULTANDO, Que esta abierta hostilidad al Ejército, se manifiesta y exterioriza en
actos de agresión de que se hace objeto a las tropas por los grupos facciosos de
antemano preparados como hemos dicho, que disparan contra aquellas, desde el
edificio del Ayuntamiento y otros puntos de la Ciudad.
HECHOS PROBADOS.
CONSIDERANDO. Que el Consejo de Guerra, al apreciar en conciencia la prueba
practicada y valorar en justicia la actividad delictiva de los procesados adquiere la
convicción de que estos al organizar milicias armadas, forman parte del Comité
Organizador de la oposición al Ejército, repartir armas y demás que les son
atribuibles, no tenía otro móvil y guía que oponer manifiestamente a las operaciones
del Ejército y favorecer así la acción guerrera de aquellas Fuerzas que encarnaban
un Gobierno faccioso ya, desde tiempos atrás en que por boca de su Jefe con ocasión
solemne y ante las Cortes se había declarado beligerante frente al parte de la Nación
en la que encuadraba desde luego a la totalidad de los Institutos armados,
depositarios fieles de la esencia fundamental de la Patria España.
CONSIDERANDO, que los hechos relatados en los resultando y por las reflexiones
expuestas en el considerando anterior son constitutivos de un delito de traición
definido y penado en el número 6 del artículo 223 del Código de Justicia Militar, del
que son responsables en concepto de autores y por participación directa y voluntaria
los procesados paisanos Alejandro Bóveda Iglesias y Amando Guiance Pampín,
CONSIDERANDO, que para determinar la extensión de la pena imponible de
acuerdo con lo dispuesto en los artículos 172 y 173 del Código de Justicia Militar, el
Consejo ha de apreciar que la personalidad de Alejandro Bóveda, destaca como
especialmente peligrosa por su mayor actividad, acción directa e importancia de su
intervención, como director de los que se enfrentan con el movimiento militar y que la
trascendencia de sus actos es por las mismas razones de mayor trascendencia e
importancia estimando por el contrario que la figura del procesado Pampín, es de
menos importancia, sin relieve significado como destacado en la dirección
apareciendo su persona como menos peligrosa y de menor influencia en el desarrollo
de los hechos y sus actividades menos trascendentes.
CONSIDERANDO, que no hay responsabilidades civiles que exigir y que para el
cumplimiento de las penas privativas de libertad será de abono el total de la prisión

preventiva sufrida por los procesados.
VISTOS los artículos citados y demás de general aplicación, artículos 44 y 45 del
Código Penal Ordinario,
FALLAMOS, que debemos condenar y condenamos al procesado ALEJANDRO
BÓVEDA IGLESIAS, a la pena de muerte y al procesado AMANDO GUIANCE
PAMPÍN, a la de cadena perpetua, como autores responsables del delito antes
calificado de traición, esta última pena llevará consigo las accesorias de interdicción
civil del penado durante la condena e inhabilitación absoluta, siendo de abono para
su cumplimiento el total de la prisión preventiva sufrida por el procesado a efectos de
esta causa. No hay responsabilidades civiles que exigir. Asimismo el Consejo de
Guerra haciendo uso de la atribución que a los Tribunales de Justicia concede el
párrafo segundo del artículo segundo, del Código Penal Ordinario expone que
estimando excesiva la pena que por rigurosa aplicación de las disposiciones del
Código de Justicia Militar corresponde al procesado Amando Guiance Pampín, en
quien concurren las circunstancias atenuantes expuestas en el correspondiente
considerando, considera conveniente la conmutación de la cadena perpetua impuesta
por la de veinte años de reclusión menor, con las accesorias que a esta corresponda.
Así por esta nuestra sentencia lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
"Al declararse el estado de guerra" entre líneas. Vale.
Antonio Durán, Manuel Nandín, Roberto Posada, Arturo Carrillo, Fernando Ponte,
Ricardo Martínez, Juan de Villavicencio Pereira [rubricado].
<Notificación al Fiscal.> En Pontevedra a trece de agosto de mil novecientos treinta
y seis. Ante S.S. procedí a notifica al Sr. Fiscal Jurídico Militar, la sentencia dictada
en esta causa, por lectura íntegra de la misma, a quien hice saber que no era firme
hasta que recibiera la aprobación de la Autoridad Judicial, y en prueba de
conformidad firma la presente con S.S. y Secretario de que doy fe.
Vila, Ramón Rivero de Aguilar, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Notificación de la sentencia al procesado Amando Guiance Pampín.> En
Pontevedra a trece de agosto de mil novecientos treinta y seis, ante S.S. y teniendo
ante mí al procesado expuesto al margen asistido de su defensor, procedí a notificarle
la sentencia por lectura íntegra de la misma, haciéndoles saber que dicha sentencia
no es firme hasta que reciba la aprobación de la Autoridad Judicial de la División.
Y de quedar enterados y notificados firma la presente con S.S. y conmigo Secretario
de que doy fe.
Amando Guiance, Manuel L. de Roda, Eduardo Sobrino, Vila [rubricado].
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano.> En Pontevedra a trece de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
Vista esta causa en Consejo de Guerra, remítase a la Autoridad Judicial de la

División para los efectos que estime procedentes dejándose nota.
Lo proveyó y rubrica S.S. y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
Entrega.- Se hace seguidamente de estas actuaciones en la Comandancia Militar de
esta Plaza, para su curso correspondiente, después de anotarlo. Conste.
Sobrino [rubricado].
Decreto del general jefe de la División:
La Coruña 14 de agosto de 1936
Pase al Iltmo Señor Auditor de Guerra de esta División para su dictamen.
El General Jefe de la División
Carlos Bosch [rubricado y sellado con el de tinta violeta del Estado Mayor de la 8ª
División].
Dictamen del auditor accidental Tomás Garicano Goñi:
Excmo. Señor.
Examinada la sentencia dictada por unanimidad en esta causa, por la que se condena
al paisano Alejandro Bóveda Iglesias a la pena de muerte y al también paisano
Amado [sic] Guiance Pampión [sic] a la de cadena perpetua, con las accesorias esta
última, de interdicción civil del penado durante la condena e inhabilitación absoluta,
como responsables ambos en concepto de autores, de un delito de traición, previsto y
penado en el número 6 del artículo 223 del Código de Justicia Militar.
Considerando: Que la apreciación y calificación sintética que el Consejo hace de los
hechos procesales expresa su estado de conciencia en relación a la actuación
propuesta y debatida en la causa mediante una interpretación racional de la prueba y
se ajusta a la legalidad aplicable, de la que hace la oportuna mención el fallo, que en
cuanto a la pena capital impuesta no se llevará a efecto hasta tanto se comunique al
Juzgado haber acusado a V.E. recibo la Junta Nacional de Defensa de España, a
quien desde luego y si V.E. es de conformidad con este dictamen, se comunicará
telegráficamente el fallo firme, a tenor del artículo 10 del Decreto de 2 de junio de
1931, hecho ley en 16 de septiembre siguiente.
Otrosí: Oportunamente y sin perjuicio de la ejecución de la sentencia, una vez sea
firme y se cumplimente lo propuesto respecto a la pena capital impuesta, deberá ser
elevada la causa en consulta, respecto a la exposición que hace el Consejo con
relación a la pena impuesta a Amado Guiance Pampín, en uso de las facultad que le
está atribuida por el artículo 2º del Código Penal Ordinario.
V.E. no obstante resolverá.

La Coruña 14 de agosto de 1936.
El Auditor de Guerra.
P.A.
Tomás Garicano [rubricado y sellado con el de tinta violeta de la Auditoría de Guerra
de la 8ª División].
Decreto del general jefe de la División:
La Coruña 14 Agosto de 1936
Conforme con el precedente dictamen apruebo la sentencia dictada que por tanto es
firme; comuníquese por telégrafo al Excmo. Señor Presidente de la Junta de Defensa
Nacional y suspéndase en tanto la ejecución de la pena.
El General Jefe de la División
Carlos Bosch [rubricado y sellado con el de tinta violeta del Estado Mayo de la 8ª
División].
Nuevo decreto del mismo general jefe de la División:
La Coruña 15 de agosto de 1936
Acusado recibo por la Junta de Defensa Nacional, pase lo actuado a su Instructor
para ejecución en el lugar, hora y por las fuerzas que designe el Comandante Militar,
el tiempo de estancia en Capilla se reduce a tres horas, debiendo darme cuenta
inmediata del cumplimiento de la sentencia.
El General Jefe de la División
Carlos Bosch [rubricado y sellado con el de tinta violeta del Estado Mayor de la 8ª
División].
Se une a la causa un oficio con membrete de la Comandancia Militar de Pontevedra:
Como contestación a su escrito de fecha de hoy, he resuelto que la ejecución del reo
ALEJANDRO BÓVEDA tenga lugar a las 5,30 horas de mañana día 17 en las
inmediaciones del km 1 de la carretera de Campañó.
A este efecto ordeno al Jefe de las Fuerzas de Asalto de esta Plaza, que a las 2,15
horas, se encuentre una Sección al mando de un Oficial en el edificio de la Normal a
fin de trasladar, custodiar y ejecutar al reo.
Esta Sección que llevará sus propios medios de transporte, se pondrá a las
inmediatas órdenes de V.S.

¡VIVA ESPAÑA!
Pontevedra 16 de Agosto de 1936
El General Comandante Militar
José Iglesia [rubricado].
<Diligencia de solicitar autorización para la ejecución de la pena de muerte.> En
Pontevedra a las once treinta horas del día dieciséis de agosto de mil novecientos
treinta y seis, S.S. dispuso pasar oficio al Excmo. Sr. General Comandante Militar de
esta Plaza a fin de que se designe hora y sitio para ejecutar al reo ALEJANDRO
BÓVEDA, y para que igualmente disponga cuanto determina la regla primera del
artículo 636 y párrafo segundo del 637 del Código de Justicia Militar, significándole
que el tiempo de estancia en capilla del reo queda reducido por disposición de la
Autoridad Judicial de la División a tres horas. Doy fe.
Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Diligencia de recibir permiso para ejecutar el fallo.> En Pontevedra a dieciséis de
agosto de mil novecientos treinta y seis y siendo las diecisiete horas, S.S. dispuso
hacer constar se ha recibido en este Juzgado un Oficio del Excmo. Sr. General
Comandante Militar de esta Plaza, concediendo el permiso para ejecutar la pena de
muerte impuesta a Alejandro Bóveda Iglesias ordenando se realice el acto el día de
mañana diecisiete de agosto corriente y hora de las cinco treinta cuyo oficio se une
con antelación, doy fe.
Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Diligencia solicitando auxilios religiosos para el reo.> En Pontevedra a dieciséis
de agosto de mil novecientos treinta y seis. S.S. dispuso se remitiera atento oficio al
Superior de los Mercedarios de esta Ciudad residentes en Poyo, solicitando el
nombramiento de los sacerdotes de dicha Comunidad para prestar al reo los auxilios
espirituales, debiendo hallarse a la hora de las dos quince del día de mañana en la
Prisión Provincial de esta Ciudad donde será puesto en capilla el condenado. Conste
y certifico.
Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Diligencia de notificación de la sentencia y entrada en Capilla.> En Pontevedra a
dieciséis de agosto de mil novecientos treinta y seis. Constituido el Juzgado en el
Calabozo de la Comisaría, ante S.S. y teniendo a mi presencia el condenado
ALEJANDRO BÓVEDA IGLESIAS, asistido de su defensor, le notifiqué por lectura
íntegra y copia literal la sentencia dictada por el Consejo de Guerra que le ha
juzgado y el decreto de aprobación de la misma. Acto seguido fue trasladado el reo a
la Sala habilitada para Capilla, haciéndole presente el Sr. Juez que podía pedir los
auxilios que necesitare.
Y leída que fue la firman con S.S. el condenado con su defensor de que doy fe.

José Vila, , Alexandro Bóveda, Manuel L. de Roda, Eduardo Sobrino [rubricado].
<EJECUCIÓN DE LA PENA DE MUERTE.> En Pontevedra a diecisiete de agosto
de mil novecientos treinta y seis S.S. por ante mí el Secretario dispuso hacer constar
por la presente que a las cinco horas treinta minutos de la mañana de hoy, fue
conducido el reo ALEJANDRO BÓVEDA IGLESIAS, desde la Cárcel en donde se
hallaba instalado en Capilla, al kilómetro uno de la carretera de Campañó, donde se
encontraban formadas las Fuerzas con arreglo a la Orden de la Plaza, acompañado
de su defensor el Capitán de Infantería Don Manuel López de Roda y Arquer.
Colocado en dicho lugar, frente al piquete a las órdenes del Teniente de Asalto Don
Antonio Vázquez Quitián, fue dada la orden de fuego, recibiendo el reo cuatro
balazos en la parte izquierda del tórax, a nivel de la novena costilla, y otro en el
mismo lado a nivel de la sexta, y otro en la parte izquierda de la cara, a nivel de la
espina de Spix, según manifestó el Capitán Médico con destino en el Grupo de
Sanidad de Ceuta, y accidentalmente prestando servicio en el Batallón de Voluntarios
de Pontevedra, Don Simplicio Vidal Portela, quien reconoció el cuerpo del ejecutado,
certificando su defunción.
Y para que conste se extiende la presente diligencia, que firma dicho Capitán Médico
con S.S. y Secretario que doy fe.
José Vila, Simplicio Vidal, Eduardo Sobrino [rubricado].
<ENTREGA DE OBJETOS DEL EJECUTADO A LA FAMILIA> En Pontevedra a
diecisiete de agosto de mil novecientos treinta y seis. Hago constar yo Secretario, que
en la mañana de hoy hice entrega a los familiares del ejecutado, en presencia de S.S.
y del defensor del reo, de los siguientes objetos dejados por ALEJANDRO BÓVEDA
IGLEIAS:
Un crucifijo, un libro de misa pequeño, tres cartas, una alianza y una sortija de oro.
Conste y certifico.
Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Diligencia de unión de la licencia para dar sepultura.> En Pontevedra a diecisiete
de agosto de mil novecientos treinta y seis, S.S. dispuso la unión a las presentes
diligencias, la licencia para dar sepultura al cadáver de Alejandro Bóveda Iglesias,
expedida por el Juzgado Municipal de esta Capital. Seguidamente se hizo la unión de
lo acordado en esta Diligencia. Conste.
Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
Se une en primer lugar un oficio de remisión:
Tengo el honor de remitir a V.S. la certificación de defunción de ALEJANDRO
BÓVEDA IGLESIAS, interesada por ese Juzgado de Instrucción.
Viva V.S. muchos años.

Pontevedra 17 de Agosto 1936
El Juez Municipal Suplente,
Teodomiro Viaño [rubricado y sellado con el de tinta violeta del Registro Civil de
Pontevedra].
La licencia de enterramiento está dirigida en su pie "Al Sr. Encargado del Cementerio
de esta Capital", y es como sigue:
DE 33 AÑOS
Licencia para dar sepultura Inscripción núm [en blanco].
Habiéndose inscripto en el Registro Civil de este Juzgado municipal la defunción de
Alejandro Bóveda Iglesias ocurrida a las cinco y treinta de hoy a consecuencia de [en
blanco] según certificación facultativa presentada, concedo permiso para que se dé
sepultura al cadáver transcurridas que sean las veinticuatro horas siguientes a su
fallecimiento.
Juzgado municipal de Pontevedra a diez y siete de agosto de mil novecientos treinta y
seis.
El Juez municipal
P.O.
Manuel Vega [rubricado y sellado con el de tinta violeta del Registro Civil de
Pontevedra]
Por su parte, la certificación de la partida de defunción dice:
Don Teodomiro Viaño Martínez, Juez Municipal Suplente de Pontevedra.
Certifico: Que al folio 171, tomo 117 de la Sección de Defunciones del Registro Civil
de mi cargo, aparece la partida de ALEJANDRO BÓVEDA IGLESIAS, de treinta y
tres años de edad, hijo de Juan y de Luisa, natural de Orense, domiciliado en esta
Capital, de profesión funcionario de Hacienda, y estado casado, y que falleció en las
inmediaciones de Campañó en este término, a las cinco y treinta del día de hoy, a
consecuencia de haber sido pasado por las armas, cumpliendo sentencia dictada por
el Consejo de Guerra celebrado el día trece del corriente.
Y para que conste a fin de remitir al Sr. Comandante Juez Instructor de esta Capital,
expido la presente en Pontevedra a diecisiete de Agosto de mil novecientos treinta y
seis.
Teodomiro Viaño, [rubricado].
El Secretario,

José Pro [segundo apellido ilegible, rubricado y sellado con el de tinta violeta del
Registro Civil de Pontevedra].
<Diligencia ordenando se inscriba en el registro civil la defunción y se libre
certificado.> En Pontevedra a diecisiete de agosto de mil novecientos treinta y seis.
El Sr. Juez Instructor, acordó dirigir atenta comunicación, al Sr. Juez Municipal de
esta Capital, para que proceda a inscribir en el registro Civil de su cargo la
defunción de Alejandro Bóveda Iglesias, hijo de Juan y de Luisa, de treinta y tres
años de edad, casado, natural de Orense y vecino de esta Capital, Funcionario del
Cuerpo Pericial de Contabilidad de Hacienda, cuyo individuo ha sido pasado por las
armas en el día de hoy a las cinco y media de la mañana en el kilómetro uno de la
carretera de Campañó en este Ciudad, como autor de un delito de traición, en
cumplimiento de sentencia dictada por el Consejo de Guerra Ordinario de Plaza
celebrado el día trece del corriente, cuya sentencia fue aprobada por el Excmo. Sr.
General Jefe de la Octava División Orgánica con su Auditor. También se interesa en
dicha comunicación que una vez hecha dicha inscripción, se remita a este Juzgado,
certificación de la misma para su constancia en autos. Y para que conste lo firma
conmigo el Sr. Juez y de haber efectuado lo que se ordena yo el Secretario certifico.
Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Diligencia de unión de la partida de defunción> En Pontevedra a diecisiete de
agosto de mil novecientos treinta y seis. S.S. dispuso se hiciera constar que se ha
recibido certificación de la defunción del reo Alejandro Bóveda Iglesias, y de esto y
de quedar unida a los autos doy fe.
Vila, Eduardo Sobrino [rubricado].
<Diligencia de enterramiento del cadáver.> En Pontevedra a las doce del día
diecisiete de agosto de mil novecientos treinta y seis. Constituido el juzgado en el
Cementerio de esta Capital, donde se encuentra el cadáver de ALEJANDRO
BÓVEDA IGLESIAS, a cuyo edificio concurrieron también como testigos Octavio
Pintos Lois y Enrique Fernández González, mayores de edad y vecinos de esta
Capital.
Conducido el cadáver del Depósito al Cementerio se procedió a su inhumación,
colocándolo en el panteón número treinta y siete, sito en la calle A, del Cementerio de
esta Capital, propiedad de los herederos de Don Celso García de la Riega, llevando
como prendas de vestir traje oscuro a rayas, camisa blanca y zapatos negros.
Y para que conste firman la presente, los testigos con el Sr. Juez y Secretario que doy
fe.
Eduardo Sobrino, Enrique Fernández, Octavio Pintos, Vila [rubricado].
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano.> En Pontevedra a diecisiete de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
Remítase atento oficio a la Autoridad Militar de la Plaza, dando cuenta de haberse
cumplido la sentencia dictada por el Consejo de Guerra que vio y falló en esta causa,

contra el reo Alejandro Bóveda Iglesias.
Lo proveyó y rubrica S.S. y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
Seguidamente se cumple. Conste.
Sobrino [rubricado].
<Providencia del Juez Sr. Vila Fano.> En Pontevedra a diecisiete de agosto de mil
novecientos treinta y seis.
Remítase esta causa a la Autoridad Judicial de la División una vez cumplimentada la
sentencia aprobada por dicha superior autoridad, en la persona del reo Alejandro
Bóveda Iglesias.
Lo proveyó y rubrica S.S. y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario].
<Entrega. Se hace seguidamente de estas actuaciones en la Comandancia Militar de
esta Plaza, para su curso correspondiente dejando nota. Conste.
Sobrino [rubricado].
Decreto del general jefe de la División:
La Coruña 19 agosto de 1936
Pase al Ilmo. Señor Auditor de Guerra de la División para su dictamen.
El General Jefe de la División
Lombarte [rubricado y sellado con el de tinta violeta del Estado Mayor de la 8ª
División].
La causa no se tramita durante varios meses y la retoma un nuevo juez:
<Providencia Juez Sr. Reigosa Brea> En Pontevedra a veinte de mayo de mil
novecientos treinta y siete. Don Eduardo Reigosa Brea, Capitán de Carabineros, Juez
Instructor designado por el Excmo. Sr. Gobernador Militar de esta Plaza para la
continuación de la presente causa
Certifico: Que debiendo nombrar Secretario para que me auxilie en la tramitación de
la misma, nombro para dicho cargo al Artillero 2º del 15 Regimiento de Artillería
Ligera de esta Plaza, Pedro Jesús de Azurza y Oscoz, quien enterado en mi presencia
de dicho nombramiento lo acepta por no tener incompatibilidad para su desempeño,
y jura cumplir bien y fielmente los deberes que el mismo le impone.

Y para que conste y en prueba de aceptación firma la presente conmigo.
Eduardo Reigosa, Pedro Jesús de Azurza [rubricado]
<Providencia. Juez Sr. Reigosa Brea> En Pontevedra a tres de agosto de mil
novecientos treinta y siete, segundo año triunfal. Sáquese testimonio de los
particulares obrantes en esta causa, pertinentes a los encartados no juzgados en
otras causas, que aparecen complicados en la 720 para su unión a esta.
Lo mandó y firma S.S. y doy fe.
Eduardo Reigosa, Pedro Jesús de Azurza [rubricado].
Nota.- Seguidamente se cumplió lo ordenado; doy fe.
Pedro Jesús de Azurza [rubricado].
Diligencia de unión Por desglosado conforme al escrito auditorial del folio de 32 de
la Causa número 660/36, el pliego del folio 2 de la misma del que se deja constancia,
se une a continuación.
Conste y certifico.
Pedro Jesús de Azurza [rubricado].
La hoja aludida comienza con el decreto del auditor, que lo es de forma accidental
José María Salvador y Merino:
Excmo. Señor.
La sentencia dictada en esta causa pende de trámite la conmutación de pena
propuesta por el Consejo de Guerra con respecto al condenado Amado [sic] Guiance
Pampín, y como en el expediente a tramitar han de intervenir organismos y
Autoridades que en los actuales momentos no podrían material ni legalmente
hacerlo, y como por otra parte con la dilación no se causa perjuicio alguno al
condenado, dada la extensión de la pena, es pertinente que V.E. acuerda la vuelta de
estos autos a su instructor para prosecución del trámite en la pieza separada cuya
formación se previene en el auto del folio 71 y siguientes.
V.E. resolverá.
La Coruña 21 agosto de 1936.
El Auditor de Guerra.P.A.
J.M. Salvador y Merino [rubricado y sellado con el de tinta violeta de la Auditoría de
Guerra de la 8ª División].

Decreto del general jefe de la División, Luis Lombarte Serrano:
La Coruña, 21 de agosto de 1936.
Conforme con el precedente dictamen, vuelva esta causa a su Instructor para
práctica de las diligencias que se interesan.
El General Jefe de la División.
Lombarte [rubricado y sellado con el de tinta violeta del Estado Mayor de la 8ª
División].
Notificación.= En Pontevedra a veinticuatro de diciembre de mil novecientos treinta
y siete, Segundo Año Triunfal. Comparecido ante S.Sª y mí Secretario el sentenciado
en esta causa Amando Guiance Pampín, el Señor Juez dispuso se le diese lectura
íntegra de la sentencia dictada en esta causa así como del dictamen del Iltmo. Señor
Auditor de Guerra y Decreto de la Autoridad Judicial subsiguiente en virtud de los
cuales adquiere firmeza dicha sentencia, todo lo cual le fue notificado en legal forma.
En prueba de quedar enterado y notificado firma la presente con S.Sª y Secretario,
que doy fe.
Amando Guiance, Eduardo Reigosa, Pedro Jesús de Azuza [rubricado].
<Providencia. Juez Sr. Reigosa Brea> En Pontevedra a veintiocho de diciembre de
mil novecientos treinta y siete, segundo año triunfal. Dedúzcase testimonio firme,
digo de la Sentencia firme de esta causa, y junto con la liquidación de condena del
sentenciado Amando Guiance Pampín, cuya copia se unirá a continuación, remítase
a la Colonia Penitenciaria de la Isla de San Simón interesando acuse de recibo;
redáctense asimismo la hoja de condena y la histórico-penal al mismo sentenciado
correspondientes y remítanse a los Centros superiores respectivos.
Lo mandó y firma S.Sª. y doy fe.
Pedro Jesús de Azurza [rubricado. No aparece firma ni rúbrica del juez].
Nota: Seguidamente se cumple todo lo ordenado. Doy fe.
PJ de A [rubricado].
<Providencia. Juez Sr. Reigosa Brea> En Pontevedra a catorce de enero de mil
novecientos treinta y ocho, segundo año triunfal. Por recibidos acuses de recibo de la
Colonia Penitenciaria de San Simón y Registro Central de Penados y Rebeldes,
respecto a testimonio de sentencia firme y liquidación de condena, hoja de condena e
histórico-penal de Amando Guiance Pampín, únase a continuación.
Lo mandó y firma S.Sª y doy fe.
Pedro Jesús de Azurza [rubricado. No aparece la firma ni la rúbrica del juez].

<Providencia. Juez Sr. Reigosa Brea> En Pontevedra a seis de abril de mil
novecientos treinta y ocho, segundo año triunfal. Dedúzcase testimonio de la
sentencia firme de esta causa, y con atento oficio, remítanse al Sr. Presidente del
Junta provincial de incautación de bienes, interesando acuse de recibo.
Lo mandó y firma S.Sª y doy fe, así como de su cumplimiento.
Pedro Jesús de Azurza [rubricado].
Sigue un formulario, cumplimentado, de liquidación de condena para Amando
Guiance:
OCTAVA REGIÓN MILITAR
---o--PLAZA DE PONTEVEDRA JUZGADO EVENTUAL
AÑO DE 1937
CAUSA NÚMERO [en blanco]
LIQUIDACIÓN DE CONDENA DEL REO AMANDO FAUSTINO GUIANCE
PAMPÍN
[Sigue una tabla a cuya derecha aparecen tres columnas para años, meses y días]
Ha sido condenado por un delito de TRAICIÓN a la pena de CADENA PERPETUA...
30 [años].
ABONO
En prisión preventiva desde el día 20 DE JULIO DE 1936 al 14 DE AGOSTO DE
1936 en que fue firme la sentencia, y que se le abona en su totalidad... 25 [días].
Le falta por extinguir... 29 [años] 11 [meses] 5 [días].
Cumple la pena el día 19 de JULIO DE MIL NOVECIENTOS NOVENTA [sic] Y
SEIS.
Pontevedra 28 de DICIEMBRE de 1937.- II Año Triunfal.
El CAPITÁN Juez Instructor,
[En blanco].
Se une a la causa un oficio con membrete de la Colonia Penitencia de la Isla de San
Simón / Dirección:
Tengo el honor de participar a V.S. haberse recibido en esta Prisión testimonio de

sentencia y liquidación de condena correspondiente al penado AMANDO GUIANCE
PAMPÍN, el cual se une a su expediente.
Respetuosamente a las órdenes de V.S. cuya vida guarde Dios muchos años.
Isla de San Simón a 5 de Enero de 1938 II Año Triunfal.
EL DIRECTOR ACCIDENTAL
Pelegrín Payales [?? rubricado y sellado con el de tinta violeta de la Colonia
Penitenciaria del Lazareto de San Simón / Dirección].
Se une asimismo a la causa un oficio con membrete de la Junta Técnica del Estado /
Comisión de Justicia / Registro Central de Penados y Rebeldes, bajo el que se estampa
un sello en tinta violeta del Registro Central de Penados y Rebeldes / Burgos:
Acuso a V.S. recibo del hoja de condena dictada por ese Tribunal con fecha 14 de
Agosto de 1937 contra Amando Guiance Pampín en causa número [en blanco] y que
acompañaba a su comunicación de 28 de Diciembre de 1937.
Dios guarde a V.S. muchos años.
Burgos 4 de Enero de 1938
El Encargado del Registo
P.A.
J. Maldonado [rubricado].
Se une asimismo un acuse de recibo del Registro Central de Penados:
Se ha recibido la hoja núm. [en blanco] de la causa núm. [en blanco] correspondiente
a AMANDO FAUSTINO GUIANCE PAMPÍN procedente del Juzgado Militar de
Pontevedra.
El Jefe del Registro
[Rubricado. Al margen hay un sello en tinta violeta del Ministerio de Justicia /
Registro Central de Penados y Rebeldes].
Se une también a la causa un oficio con membrete de la Comisión de Incautación de
bienes en la provincia de Pontevedra:
Tengo el gusto de participarle haber recibido el testimonio de la sentencia dictada en
la causa sumarísima por el delito de traición contra los paisanos Alejandro Bóveda
Iglesias y Amando Guiance Pampín, de la que fue V.S. Juez instructor, y que se
acompañaba a su atento oficio fecha 6 de los corrientes.
Dios guarde a V.S. muchos años.

Pontevedra 16 de abril de 1938. (SEGUNDO AÑO TRIUNFAL).
¡Saludo a Franco!
¡Arriba España!
[Firma ilegible, rubricada].
<Diligencia de entrega> En Pontevedra a doce de abril de mil novecientos treinta y
ocho, segundo año triunfal. Debiendo cesar en el cargo de Juez Instructor, por
acuerdo del Excmo. Sr. Gobernador Militar de esta Provincia y Plaza, hago entrega
de estas causa al que ha sido designado para sustituirme en el cargo, Capitán de
Artillería Don Ángel del Río Díaz.
Lo mandó y firma S.Sª. y doy fe.
Pedro Jesús de Azurza [rubricado, no aparece la firma del juez que entrega las
actuaciones].
Don Ángel del Río Díaz, Capitán de Artillería, Juez Instructor designado para la
continuación de esta Causa,
Digo: que debiendo nombrar Secretario que me auxilie en la tramitación ejecutoria
de la presente causa, designo al que ya venía siéndolo Artillero 2º Pedro Jesús de
Azurza y Oscoz, que por carecer de incompatibilidad para su continuación, acepta
dicho cargo, jurando cumplir bien y fielmente los deberes que el mismo le impone.
En prueba de todo lo cual y para que conste, firma la presente conmigo en
Pontevedra a dieci, digo trece de Abril de mil novecientos treinta y ocho, segundo
año Triunfal.
Ángel d R, Pedro Jesús de Azurza [rubricado].
<Providencia. Juez Sr. del Río> En Pontevedra a dieciocho de abril de mil
novecientos treinta y ocho, segundo año triunfal. Por recibido oficio de la Comisión
de incautación de bienes de esta Provincia, acusando recibo del testimonio de
sentencia firme de esta Causa, únase con antelación.
Lo mandó y firma S.Sª y doy fe, así como de su cumplimiento.
AR, Pedro Jesús de Azurza [rubricado].
<Providencia. Juez Sr. del Río Díaz> En Pontevedra a treinta de mayo de mil
novecientos treinta y ocho, segundo año triunfal. Dedúzcase testimonio de los
particulares que preceptúa el artículo 28 del Código de Justicia en su número 12 de
la presente Causa, y con atento oficio remítase al Iltmo. Sr. Auditor de guerra de La
Coruña, para su curso al Alto Tribunal de Justicia Militar, interesando acuse de
recibo.
Lo mandó y firma S.Sª y doy fe.

AR, Pedro Jesús de Azurza [rubricado].
Nota: Seguidamente se cumple lo ordenado. Doy fe.
Pedro J [rubricado].
El acuse de recibo llega con un membrete en el que se lee "Auditoría de Guerra del
Cuerpo de Ejército" y firma como auditor accidental, Hernán de Martín-Barbadillo y
Paúl:
Con su escrito de 30 del mes actual se recibió en esta Auditoría el testimonio de la
resolución recaída en la causa nº 356 de 1936 seguida por el delito de traición contra
Alejandro Bóveda Iglesias y otro, cuyo documento se cursa con esta fecha al Tribunal
Supremo de Justicia.
La Coruña, 1º de Junio de 1938. 2º Año Triunfal
El auditor
P.I.
M-Barbadillo [rubricado].
La causa se cierra y se reabre a los tres años:
DON ÁNGEL LLOVERES ABELLEIRA, COMANDANTE DE INFANTERÍA Y
NOMBRADO JUEZ ESPECIAL DE CONMUTACIÓN DE PENAS.CERTIFICO: Que teniendo necesidad de nombrar Secretario de estas actuaciones
nombro al soldado JUAN VAQUERO LÓPEZ el cual una vez en mi presencia y
enterado del cargo que se le confiere así como de las incompatibilidades que la Ley
señala dice no tener ninguna, prometiendo cumplir bien y fielmente con los deberes
de su cargo.
Y para que conste firma conmigo en Vigo a veintiocho de Septiembre de mil
novecientos cuarenta y uno.
Ángel Lloveres, Juan Vaquero [rubricado].
<PROVIDENCIA DEL JUEZ SR. LLOVERES ABELLEIRA> En Vigo a veintiocho de
Septiembre de mil novecientos cuarenta y uno.Obrando en este Juzgado escrito del Excmo. Sr. Capitán General de la Octava
Región, concediendo los beneficios de prisión atenuada en su domicilio al encartado
en estas actuaciones, S.S. dispuso se interesara del Gobierno Militar de esta Plaza [la
causa 356/36] a los fines oportunos.
Lo mandó y firma S.S. de lo que doy fe.-

Lloveres, Juan Vázquez [rubricado].
NOTA: Seguidamente se cumplió lo mandado.- Doy fe.Vaquero [rubricado].
<PROVIDENCIA DEL JUEZ SR. LLOVERES ABELLEIRA> En Vigo a treinta de
Septiembre de mil novecientos cuarenta y uno.Por recibida la Causa N. 356/36 únanse estas actuaciones a la misma y acúsese
recibo.Lo mandó y firma S.S. de lo que doy fe.Lloveres, Juan Vaquero [rubricado].
NOTA: Seguidamente se cumplió lo mandado.- Doy fe.Vaquero [rubricado].
<PROVIDENCIA DEL JUEZ SR. LLOVERES ABELLEIRA> En Vigo a treinta de
Septiembre de mil novecientos cuarenta y uno.Únase a continuación escrito del Excmo. Sr. Capitán General de la Octava Región,
concediendo la prisión atenuada en su domicilio a Amando Faustino Guiance
Pampín. A tal efecto S.S. dispuso se remitiera exhorto al Sr. Juez de Pontevedra al fin
de ser diligenciado en el citado individuo.
Lo mandó y firma S.S. de lo que doy fe.Lloveres, Juan Vaquero [rubricado].
NOTA: Seguidamente se cumplió lo mandado.- Doy fe.
Vaquero [rubricado].
<PROVIDENCIA DEL JUEZ SR. LLOVERES ABELLEIRA> En Vigo a diecisiete de
Diciembre de mil novecientos cuarenta y uno.Únase a continuación exhorto debidamente diligenciado en Amando Faustino
Guiance.Lo mandó y firma S.S. de lo que doy fe.Lloveres, Juan Vaquero [rubricado].
NOTA: Seguidamente se cumplió lo mandado.- Doy fe.Vaquero [rubricado].

<PROVIDENCIA DEL JUEZ SR. LLOVERES ABELLEIRA> En Vigo a diecisiete de
Diciembre de mil novecientos cuarenta y uno.Una vez practicadas las oportunas diligencias en esta Causa, S.S. dispuso se
remitiera para su archivo en el Gobierno Militar de esta Plaza, mientras no se reciba
la correspondiente propuesta de conmutación.Lo mandó y firma S.S. de lo que doy fe.Lloveres, Juan Vaquero [rubricado].
NOTA: Seguidamente se cumplió lo mandado.- Doy fe.Vaquero [rubricado].
El oficio del capitán general, Luis Soláns Labedán, dirigido al Juez Militar Especial
de Conmutación de Penas de Vigo, cuenta con un membrete de la Capitanía General
de la Octava Región / Estado Mayor / Sección Justicia. Bajo él, se lee: Margen que se
cita / Causa núm. 356 de 1936 / Condenado / Amando Guiance Pampín:
El condenado en la causa cuyo número y nombre al margen se expresa fue propuesto
a sufrir la pena inferior o igual a la que ya lleva cumplida, por la Comisión de
Examen de Penas, en su virtud, he resuelto, en uso de las facultades que me confiere
el Excmo. Sr. Ministro del Ejército, de acuerdo con el Ministerio de Justicia, conceder
a dicho condenado prisión atenuada en su domicilio, en espera del resultado
definitivo de la propuesta mencionada.
A este efecto, interese de la Autoridad del respaldo el desarchivo de la causa de su
razón a la que unirá esta orden; significándole que con fecha 23 anterior he
dispuesto la libertad de aquel en estas condiciones, interesando asimismo se me
comunique el domicilio que fije el interesado lo que le manifestaré para notificación
al mencionado y constancia en autos.
Dios guarde a V.S. muchos años.
La Coruña 8 de AGOSTO de 1940
Soláns [rubricado]
Ver respaldo del folio 130.
Sigue un oficio con un sello en tinta violeta al membrete del Juzgado Especial de
Conmutación de Penas de Vigo dirigido al juez de instrucción de Pontevedra:
Adjunto remito a V.S. exhorto al objeto de ser diligenciado en AMANDO FAUSTINO
GUIANCE PAMPÍN, encartado en la Causa Nº 356 del año 1936 por el delito de
Rebelión [sic] rogando a V.S. tenga a bien diligenciarlo a la mayor urgencia posible.Dios guarde a V.S. muchos años

Vigo 30 de Septiembre de 1941
EL COMANDANTE JUEZ ESPECIAL.Ángel Lloveres [rubricado]
El exhorto en si es como sigue:
Don ANGEL LLOVERES ABELLEIRA, COMANDANTE DE INFANTERÍA Y
NOMBRADO Juez Instructor Especial de Conmutación de Penas en la Plaza de Vigo.
Al Sr. Juez de Instrucción de
PONTEVEDRA
Atentamente saludo y participo: Que en este Juzgado se sigue Causa con el número
356 del año 1936 por el delito de Rebelión contra AMANDO FAUSTINO GUIANCE
PAMPÍN y en providencia de este día he acordado dirigir a V.S. el presente, por el
que en nombre de S.E. el Jefe del Estado (q.D.g.) le exhorto y requiero y en el mío le
ruego y encargo su aceptación, cumplimiento y devolución una vez verificadas las
diligencias que luego se expresan, con lo cual contribuirá a la buena administración
de Justicia.
DILIGENCIAS QUE SE INTERESAN
PRIMERA: Que se notifique a AMANDO FAUSTINO GUIANCE PAMPÍN, encartado
en la Causa número 356 del año 1936 que reside en Calle Echegaray Nº 21
(Pontevedra) que el Excmo. Sr. Capitán General de la Octava Región Militar en
escrito de fecha 8 de Agosto de 1940 le ha concedido los beneficios de prisión
atenuada en su domicilio.
SEGUNDA: Notificar al mismo tiempo, y hacerle constar en la notificación que se le
haga, la prohibición absoluta de ausentarse de su residencia, no cambiarla bajo
ningún pretexto, sin autorización expresa para ello del Excmo. Sr. Capitán General
de la Octava Región.
TERCERA: Dar cuenta a la policía o Guardia Civil de la situación legal en que se
encuentra AMANDO FAUSTINO GUIANCE PAMPÍN a fin de que sea vigilado,
durante el tiempo que dure la prisión atenuada, interesando acuse de recibo de los
escritos que con este motivo se dirijan, los que serán unidos al presente exhorto.
Dado en Vigo a treinta de Septiembre de mil novecientos cuarenta y uno.El Comandante Juez Especial,
Ángel Lloveres [rubricado y sellado con el de tinta violeta del Juzgado Especial de
Conmutación de Penas de Vigo].
<Providencia. Juez Sr. del Casero y Menéndez> Pontevedra, octubre cuatro de mil
novecientos cuarenta y uno.

Se acepta sin perjuicio el anterior exhorto, acúsese recibo: notifíquese y requiérase al
penado y ofíciese a la Policía y Guardia Civil de esta Capital.
Lo dispuso y firma S.Sª. y doy fe.
[Hay dos firmas ilegibles rubricadas].
<NOTA> Seguidamente se oficia a la Guardia Civil y Policía. Y doy fe.
[Sigue una firma ilegible rubricada].
<NOTIFICACIÓN Y REQUERIMIENTO> En Pontevedra a seis de Octubre de mil
novecientos cuarenta y uno. Yo, Secretario, teniendo ante mi a Amando Faustino
Guiance Pampín, le notifiqué el primer particular del exhorto anterior y a la vez con
entrega de la oportuna cédula comprensiva de todos los requisitos legales, le requiero
en forma y a los fines que refiere el tercer particular de dicho exhorto y prohibición
que refiere; dase por notificado y requerido, firma y doy fe.
Amando Guiance [rubricado, sigue otra firma ilegible rubricada].
Se une a la causa un oficio con membrete impreso con estampilla del Cuerpo de la
Guardia Civil / 396 Comandancia Rural, dirigido al juez de primera instancia e
instrucción de Pontevedra:
Se ha recibido en esta Comandancia su atento escrito exhorto 1351/941, de fecha 4
del actual, en el que se dispone sea vigilado AMANDO FAUSTINO GUIANCE
PAMPIN.
Tengo la distinción de participarlo a V.S. como acuse de recibo según interesa en su
citado escrito.
Dios guarde a V.S. muchos años.
Pontevedra 8 de Octubre de 1941.
EL PRIMER JEFE ACCIDENTAL.
[Firma ilegible rubricada y sellada con el de tinta violeta de 396 Comandancia de la
Guardia Civil / Jefatura / Rural].
<Providencia. Juez Sr. del Casero y Menéndez> Pontevedra, noviembre diecisiete de
mil novecientos cuarenta y uno.
Únase y recuérdese a la Policía de esta Ciudad, el acuse de recibo al mismo dirigido.
Lo dispuso y rubrica S.Sª y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y firma del secretario y un sello que se supone es del
Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Pontevedra].

<NOTA> Seguidamente se cumple lo acordado y doy fe.
[Sigue una rúbrica].
<Providencia. Juez Sr. del Casero y Menéndez> Pontevedra, primero de diciembre de
mil novecientos cuarenta y uno.
Recuérdese nuevamente a la Policía el acuse de recibo que [se] le tiene interesado.
Lo dispuso y rubrica S.Sª y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez y una firma ilegible rubricada].
<NOTA> Seguidamente se cumple lo acordado y doy fe.
[Sigue una firma ilegible rubricada].
Se une a la causa un oficio con membrete de la Dirección General de Seguridad /
Cuerpo General de Policía / Jefatura Provincial / Pontevedra, dirigido al juez de
primera instancia e instrucción de Pontevedra:
Iltmo. Señor:
Acuso recibo de su atento escrito, fecha 30 de Octubre próximo pasado, reiterado en
18 de Noviembre y 1º del actual, por el que participaba en virtud de exhorto
procedente del Juzgado Especial Militar de Conmutaciones de Penas de la Ciudad de
Vigo, dimanante de la Causa por el delito de rebelión contra Amando-Faustino
Guiance Pampín con domicilio en este término; significándole que oportunamente se
dispuso la vigilancia del mencionado sujeto mientras dure la actual situación del
mismo; participándolo a su Autoridad a los efectos de constancia en las oportunas
actuaciones.Dios guarde a Vd. muchos años.
Pontevedra 6 de Diciembre de 1941
EL INSPECTOR JEFE
Juan Domínguez [? rubricado y sellado con el de tinta violeta de la Dirección General
de Seguridad / Comisaría del Cuerpo General de Policía / Secretaría / Pontevedra].
Al dorso aparece:
DEVOLUCIÓN
Se hace de este exhorto en la fecha de hoy 9 Diciembre y doy fe.
[No aparece firma ni rúbrica pero sí el sello en tinta violeta del Juzgado de Primera
Instancia e Instrucción de Pontevedra].

DN. ÁNGEL LLOVERES ABELLEIRA TENIENTE CORONEL DE INFANTERÍA Y
NOMBRADO JUEZ ESPECIAL DE CONMUTACIÓN DE PENAS DE LA
PROVINCIA DE PONTEVEDRA EN LA PLAZA DE VIGO.CERTIFICO: Que teniendo necesidad de nombrar secretario para que me auxilie en
estas actuaciones, nombro al soldado de Infantería, MANUEL LAPORTA MAIRAL, el
cual una vez a mi presencia y enterado del cargo que se le confiere así como de las
incompatibilidades que la ley señala, dice no tener ninguna prometiendo cumplir bien
y fielmente con los deberes de su cargo.Y para que conste firma conmigo en Vigo a veinte de Febrero de mil novecientos
cuarenta y tres.Ángel Lloveres, Manuel Laporta [rubricado].
<PROVIDENCIA DEL JUEZ SR. LLOVERES ABELLEIRA> En Vigo a veinte de
Febrero de mil novecientos cuarenta y tres.Obrando en este Juzgado Certificado de Resolución Definitiva a favor del penado en
Causa núm. 356 del año 1936, concediendo los beneficios de conmutación de su pena
a AMADO [sic] GUIANCE PAMPÍN, encartado en esta Causa, a tal fin S.S. dispuso
se interesara la misma al Gobierno Militar de la Plaza de Vigo.Lo mandó y firma S.S. de lo que doy fe.
Lloveres, Manuel Laporta [rubricado].
NOTA: Seguidamente se cumplió lo mandado.- Doy fe.Laporta [rubricado].
<PROVIDENCIA DEL JUEZ SR. LLOVERES ABELLEIRA> En Vigo a veinticuatro
de Febrero de mil novecientos cuarenta y tres.Por recibida la causa mencionada en la anterior providencia S.S. dispuso se unieran
estas actuaciones a la misma y se acusara recibo.Lo mandó y firma S.S. de lo que doy fe.Lloveres, Manuel Laporta [rubricado].
NOTA: Seguidamente se cumplió lo mandado.- Doy fe.Laporta [rubricado].
Se une a la causa un certificación de resolución definitiva. Lleva un membrete del
Ministerio del Ejército / Comisión Central de Examen de Penas. A la derecha se lee
Expediente núm. 27496:

Certificado de resolución definitiva (O.C. de 25 de enero de 1940, D.O. 21)
AMANDO GUIANCE PAMPÍN, natural de Pontevedra [en blanco] año de edad, de
estado [en blanco], y profesión obrero almacén, fue condenado en Consejo de Guerra
celebrado el 13 de agosto de 1936, en Plaza de Pontevedra a la pena de Cadena
perpetua con las accesorias de correspondientes como autor de un delito de Traición
definido en el artículo 223 del Código de justicia Militar.
La Comisión Provincial de Pontevedra en [en blanco] de [en blanco] 194[en blanco],
elevó propuesta de conmutación de la referida pena, informando la definitiva que
debía imponerse es la de Cuatro año de prisión menor, (Nº 7 gr. VI) con las
accesorias de suspensión de todo cargo.
La Autoridad judicial informó conforme con la Comisión.
Esta Comisión Central, en [en blanco], de [en blanco] de 194[en blanco], de
conformidad con el parecer expuesto por la Provincial elevó a su vez la oportuna
propuesta en el sentido de que la pena a imponer debe ser la de Cuatro años de
prisión menor con las accesorias de la pena primitiva.
Previos los oportunos trámites, la Superioridad ha dictado la correspondiente
resolución definitiva disponiendo que la pena que debe sufrir el rematado AMANDO
GUIANCE PAMPÍN sea la de CUATRO AÑOS DE PRISIÓN MENOR, sin las
accesorias de LA PENA PRIMITIVA QUE SE CONMUTAN IGUALMENTE.
De todo lo cual, esta Comisión Central CERTIFICA, de orden del Excmo. Sr.
Ministro del Ejército, remitiendo este certificado al EXCMO. SR. CAPITÁN
GENERAL de LA OCTAVA REGIÓN para cumplimiento de lo prescrito en la
instrucción 7ª de la Orden comunicada de 7 de febrero de 1940, entendiéndose que
tanto el inmediato acuse de recibo como la cuenta de la total ejecución de la
sentencia definitiva debe comunicarse a esta Comisión Central por obrar en la
misma todos los antecedentes del asunto.
Madrid [en blanco] de [en blanco] 194[en blanco. En este lugar se estampa el
fechador en el que se lee 15 DIC. 1942].
El Auditor Presidente
[Rúbrica ilegible].
El Vocal Militar,
Evelio Quintas [? rubricado]
El Vocal Judicial
[Ilegible. Hay un sello entre las tres firmas en tinta violeta del Ministerio del Ejército /
Junta Central de Examen de Penas].
Decreto del capitán general, Luis Soláns Labedán:

La Coruña 30 de diciembre de 1942
Pase al Señor Auditor de esta Región para su dictamen.
El Capitán General
Soláns [rubricado y sellado con el de tinta violeta del Estado Mayor de la Capitanía
General de la Octava Región].
Sigue un sello de entrada en Auditoría con el fechador en 2 de enero de 1943 y a
continuación el dictamen del auditor José Pérez-Villamil y Laperouse:
Excmo. Señor.:
Este certificado de resolución definitiva debe remitirse al Juez Especial de
Conmutaciones de la Plaza de Vigo para que lo una a la Causa de su razón y
practique las diligencias prevenidas.
V.E. resolverá.
La Coruña 15 de Enero de 1943.
Excmo. Señor.
EL AUDITOR,
José P-Villamil [rubricado y sellado con el de tinta violeta de la Auditoría de Guerra
del Cuerpo de Ejército de Galicia / 8ª Región Militar].
Decreto del mismo capitán general:
La Coruña, 23 de enero de 1943.
De conformidad con lo anterior: PASE el presente certificado al Juez Militar
Especial de Conmutación de Penas de Vigo a los efectos que se exponen en aquel
dictamen.
EL CAPITÁN GENERAL,
Soláns [rubricado y sellado con el de tinta violeta del Estado Mayor de la Capitanía
General de la Octava Región].
<Providencia del Juez Sr. Lloveres Abelleira> Vigo veinticuatro de Febrero de mil
novecientos cuarenta y tres.
Por recibida la presente propuesta con la resolución definitiva y Decreto auditoriado
de la Auditoría Militar, exhórtese al Sr. Juez de Instrucción de Pontevedra para que
se notifique al reo Amando Guiance Pampín y para que se comunique la expresada
resolución a la Policía o Guardia Civil de aquella población a fin de que cese la

vigilancia a que dicho penado está sometido. Practíquese nueva liquidación de
condena a base de la primitiva y de la misma resolución definitiva, remítase
testimonio a la prisión, a fin de que se hagan las anotaciones pertinentes en la hoja
histórico-penal. Extiéndase nueva hoja de condena la que se remite al registro central
de penados interesando el correspondiente acuse de recibo.
Lo mandó y firma S.S. de que doy fe.
Lloveres, Manuel Laporta [rubricado].
Nueva liquidación de condena, impuesta al penado Amando Guiance Pampín
encartado en la causa número 356-1936 con motivo de la conmutación que le fue
hecha. [Sigue un texto a cuya derecha aparece una tabla con años, meses y días]:
Pena principal impuesta
-----Cadena Perpetua... 30 [años]
Abono del fallo
-----Le es de abono por concepto de privación de libertad sufrida desde el 20 julio 1936
hasta el 14 Agosto 1936... 25 [Días].
Le resta cumplir... 29 [años] 11 [meses] 5 [días].
Pena definitiva
----Por resolución del Excmo. Sr. Ministro del Ejército fecha 15 Diciembre de 1942, este
panado debe cumplir la de CUATRO AÑOS PRISIÓN MENOR sin las accesorias de
la pena primitiva que se conmutan igualmente... 4 [años].
La empezó a extinguir el 20 Julio 1936... [Día] 20 [Mes] Julio [Año] 1936.
La deja extinguida el 20 Julio 1940... [Día] 20 [Mes] Julio [Año] 1940.
Vigo 24 de Febrero de 1943
El Teniente Coronel Juez Especial
Ángel Lloveres [rubricado].
El Secretario,
Manuel Laporta [rubricado].

<PROVIDENCIA DEL JUEZ SR. LLOVERES ABELLEIRA> En Vigo a cinco de
Marzo de mil novecientos cuarenta y tres.Únase a continuación acuses de recibo de la hoja histórico penal de AMANDO
GUIANCE.Lo mandó y firma S.S. de lo que doy fe.Lloveres, Manuel Laporta [rubricado].
NOTA: Seguidamente se cumplió lo mandado.- Doy fe.Laporta [rubricado].
<PROVIDENCIA DEL JUES SR. LLOVERES ABELLEIRA> En Vigo a treinta de
Marzo de mil novecientos cuarenta y tres.Únase a continuación exhorto diligenciado en AMANDO GUIANCE.Lo mandó y firma S.S. de lo que doy fe.Lloveres, Manuel Laporta [rubricado]
Nota.- Seguidamente se cumplió lo mandado.- Doy fe.
Laporta [rubricado].
<PROVIDENCIA DEL JUEZ SR. LLOVERES ABELLEIRA> En Vigo a veinticinco de
Mayo de mil novecientos cuarenta y tres.El Sr. Juez dispuso se interesara la remisión a este Juzgado de acuse de recibo de
nueva liquidación y certificación de conducta remitido a la Prisión de San Simón en
fecha 24 de Febrero pasado, al Sr. Director de la Prisión de Pontevedra.Lo mandó y firma S.S. de lo que doy fe.Lloveres, Manuel Laporta [rubricado].
NOTA: Seguidamente se cumplió lo mandado.- Doy fe.Laporta [rubricado].
Se une a la causa una tarjeta de acuse de recibo del Registro Central de Penados y
Rebeldes:
Se ha recibido la hoja E-1382 de la causa nº 356-36 correspondiente a Amando
Guiance Pampín procedente del Juzgado Militar de Conmutación de Penas de la
Plaza de Vigo.

[En blanco] de [en blanco] de 19[en blanco]
EL JEFE DEL REGISTRO,
[Se estampa un sello del Ministerio de Justicia / Dirección General de Prisiones / 2
MAR. 1943 / Registro Central de Penados y Rebeldes].
Se une a la causa un oficio de remisión del exhorto al juez de instrucción de
Pontevedra. Al margen hay un sello a modo de membrete del Juzgado Especial de
Conmutación de Penas de Vigo. Lo encabeza E. 1.820, R. 336/943:
Adjunto remito a V.S. exhorto para que sea diligenciado en el vecino de esa Ciudad,
con domicilio en la calle de Echegaray núm. 21, y encartado en Causa núm. 356 del
año 1936 AMANDO GUIANCE PAMPÍN, el cual una vez practicadas las diligencias
que se interesan, se servirá devolverlo a este Juzgado.Dios guarde a V.S. muchos años
Vigo 24 de Febrero de 1943
El Teniente Coronel Juez Especial.
Ángel Lloveres [rubricado].
El exhorto es como sigue:
Don Ángel Lloveres Abelleira, Teniente Coronel de Infantería y Juez Instructor
Especial de Conmutación de Penas en la Plaza de Vigo.
Al Sr. Juez de Instrucción de Pontevedra
Atentamente saludo y participo: Que en este Juzgado se sigue Causa con el número
356 del año 1936 por el delito de Traición contra Amando Guiance Pampín y con
motivo de la propuesta que con relación hizo la Comisión de Examen de Penas he
acordado dirigir a V.S. el presente por el que en nombre de S.E. el Jefe del Estado
(q.D.g.) le exhorto y requiero y en el mío le ruego y encargo su aceptación,
cumplimiento y devolución, una vez verificadas las diligencias que luego se expresan,
con lo cual contribuirá a la buena administración de Justicia.
DILIGENCIAS QUE SE INSTERESAN
PRIMERA: Que se notifique al penado Amando Guiance Pampín que ha fijado su
residencia en la Calle Echegaray Nº 21 (Pontevedra) que el Excmo. Sr. Ministro del
Ejército con fecha 15 de Diciembre de 1942 dicta resolución por virtud de la cual la
pena definitiva que debe cumplir el rematado es la de CUATRO AÑOS PRISIÓN
MENOR sin las accesorias de la pena primitiva que se conmutan igualmente.
SEGUNDA: Que se comunique la expresada resolución a la policía o Guardia Civil
de aquella población a fin de que cese la vigilancia a que dicho penado estaba
sometido, interesando acuse de recibo y uniéndolos al presente exhorto.

Dado en Vigo a veinticuatro de Febrero de mil novecientos cuarenta y Tres.
El Teniente Coronel Juez Especial,
Ángel Lloveres [rubricado y sellado con el de tinta violeta del Juzgado Especial de
Conmutación de Penas de Vigo].
<Providencia. Juez señor del Casero y Menéndez.-> Pontevedra veintiséis de febrero
de mil novecientos cuarenta y tres.
Se acepta sin perjuicio el precedente exhorto que se registre y del que se acuse
recibo, para su cumplimiento notifíquese lo que se interesa y ofíciese a la Policía y
Guardia civil de esta capital lo procedente.
Lo dispuso y firma S.Sª y doy fe.
[Siguen dos firmas ilegibles, rubricadas, y el sello del Juzgado de Primera Instancia e
Instrucción de Pontevedra].
Nota.- Seguidamente se cumple lo mandado y doy fe.
[Sigue una rúbrica y el sello en tinta violeta de la Secretaría de Gobierno del Juzgado
de Primera Instancia e Instrucción de Pontevedra / Fe pública judicial].
<Notificación> En Pontevedra a tres de Marzo de mil novecientos cuarenta y tres, yo
Secretario teniendo a mi presencia a Amancio Guiance Pampín, le notifiqué y di
copia literal del anterior exhorto, firma y doy fe.
Amando Guiance Pampín [rubricado, sigue una rúbrica que parece la del secretario].
Se une a la causa un oficio con membrete estampillado del Cuerpo de la Guardia Civil
/ 306 Comandancia Rural:
Se ha recibido en esta Comandancia su atento escrito de fecha 15 del actual en el que
se me participa la pena definitiva que debe cumplir el sujeto AMANDO GUIANCE
PAMPÍN, a la vez que se interesa cese la vigilancia sobre el mismo.
Tengo la distinción de participarlo a V.S., como acuse de recibo según interesa en su
citado escrito.
Dios guarde a V.S. muchos años.
Pontevedra 17 de Marzo de 1943
EL PRIMER JEFE.- P.E.EL SEGUNDO JEFE.
Manuel Barral Hernández [? rubricado y sellado con el de tinta violeta de la 306

Comandancia de la Guardia Civil / Jefatura / Rural].
Asimismo se une a la causa otro oficio con membrete de la Dirección General de
Seguridad / Cuerpo General de Policía / Comisaría / Pontevedra:
Iltmo. Sr.
Tengo el honor de acusar a V.S. recibo de su escrito fecha 15 de Marzo corriente,
ordenando cese la vigilancia a que estaba sometido el penado en causa número
356/936 AMANDO GUIANCE PAMPÍN, por haber cumplido la condena impuesta.
Dios guarde a V.S. muchos años
Pontevedra, 18 Marzo 1943
El Comisario Jefe,
Enrique Valls [rubricado y sellado con el de tinta violeta de la Dirección General de
Seguridad / Comisaría del Cuerpo General de Policía / Secretaría / Pontevedra].
<Providencia. Juez señor del Casero y Menéndez> Pontevedra veinte de marzo de
mil novecientos cuarenta y tres.
Únase al exhorto de su razón, cumplimentado, repórtese previo registro.
Lo dispuso y firma S.Sª y doy fe.
[Sigue la rúbrica del juez, firma del secretario rubricada, y el sello en tinta violeta del
Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Pontevedra].
Nota.- Seguidamente se cumple lo mandado y doy fe.
[Sigue la rúbrica del secretario y su sello en tinta violeta: Juzgado de 1ª Instancia e
Instrucción / Secretaría de Gobierno / Pontevedra / Fe Pública Judicial].
<PROVIDENCIA DEL JUEZ SR. LLOVERES ABELLEIRA> En Vigo a veinticinco de
Mayo de mil novecientos cuarenta y tres.Únase a continuación escrito de la Prisión de Pontevedra acusando recibo a nueva
liquidación de y certificación de condena de AMANDO GUIANCE.Lo mandó y firma S.S. de lo que doy fe.Lloveres, Manuel Laporta [rubricado].
NOTA: Seguidamente se cumplió lo mandado.- Doy fe.Laporta [rubricado].
Evacuados los trámites pertinentes el instructor redacta el resumen o dictamen

dirigido al capitán general:
EXCMO. SR.
Practicadas las oportunas actuaciones al objeto de notificar al penado en esta Causa
de los beneficios de conmutación concedidos por la Superioridad, tengo el honor de
elevarla a V.E. en consulta por si procediera su archivo o resolución que estime
pertinente.V.E. resolverá.
Vigo 29 de Mayo de 1943
Excmo. Sr.
El Teniente Coronel Juez Especial.
Ángel Lloveres [rubricado y sellado con el de tinta violeta del Juzgado Especial de
Conmutación de Penas de Vigo].
<PROVIDENCIA DEL JUEZ SR. LLOVERES ABELLEIRA> En Vigo a veintinueve
de Mayo de mil novecientos cuarenta y tres.Una vez practicadas las oportunas diligencias al objeto de llevar a cabo la
notificación de los beneficios de conmutación de su pena al encartado en esta Causa
S.S. dispuso se elevara en consulta al Excmo. Sr. Capitán General de esta Región, por
si procediera su archivo o resolución que estime pertinente, interesando el
correspondiente acuse de recibo.Lo mandó y firma S.S. de lo que doy fe.Lloveres, Manuel Laporta [rubricado].
NOTA: Seguidamente se cumplió lo mandado.- Doy fe.Laporta [rubricado].
Se une a la causa un oficio con membrete de la Prisión Provincial de Pontevedra /
Dirección:
Tengo el honor de acusar recibo a V.S. de nueva liquidación y certificación de
condena relativa al penado en Causa Nº 356/936, AMANDO GUIANCE PAMPÍN, en
cumplimiento de lo interesado en su respetable oficio de fecha 25 actual; significando
a V.S. que citados documentos se remitieron a la Prisión Central de BURGOS, donde
fuera trasladado, el día 8 Marzo 1939, desde la suprimida Prisión de San Simón, y
rogándole acusara recibo a ese Juzgado, de su digno cargo.
Dios guarde a V.S. muchos años.
Pontevedra 26 de Mayo de 1943.

Joaquín Segredo [rubricado y sellado con el de tinta violeta de la Prisión Provincial de
Pontevedra].
Decreto del capitán general y en su ausencia del general gobernador militar de la
provincia y plaza de La Coruña, José Martín-Prat y Armesto:
La Coruña 5 de junio de 1943
Pase al Señor Auditor de esta Región para su dictamen.
El Capitán General
El General encargado del Mando
Martín Prat [rubricado y sellado con el de tinta violeta del Estado Mayor de la
Capitanía General de la Octava Región].
Sigue un sello de entrada en la Auditoría con el fechador en 5 de junio de 1943 y a
continuación el dictamen del auditor José Pérez-Villamil y Laperouse:
m.l
Excmo. Señor:
Practicadas las diligencias interesadas sobre trámites de conmutación de pena al
condenado en la presente causa AMANDO GUIANCE PAMPÍN, procede que V.E.
acuerde el archivo de la misma en la oficina que corresponda.V.E. resolverá
La Coruña, 16 de Junio de 1943
Excmo. Señor
EL AUDITOR
José P-Villamil [rubricado y sellado con el de tinta violeta de la Auditoría de Guerra
del Cuerpo de Ejército de Galicia].
Decreto del capitán general Luis Soláns Labedán:
La Coruña 30 de Junio de 1943
Archívense estas actuaciones en Gobierno Militar Pontevedra dándose cuenta al Juez
Instructor por el Jefe del mismo y acusándome recibo.
EL CAPITÁN GENERAL
Soláns [rubricado y sellado con el de tinta violeta de la Capitanía General de la

Octava Región / Estado Mayor].
De nuevo se reabre la causa mediante un oficio con membrete del Gobierno Militar de
la Plaza y Provincia de Pontevedra, dirigido al Teniente Coronel Juez Don José
Carvajal Quiroga, Plaza:
Remito a V.s. la Causa nº 356-36, contra AMANDO GUIANCE PAMPÍN, interesada
en su oficio de 28 del actual; acusándome recibo.
Dios guarde a V.S. muchos años.
Pontevedra, 30 de Julio de 1943.
EL CORONEL ENCARGADO DEL DESPACHO,
Antonio Durán [rubricado].
La reapertura vino motivada por un telegrama postal con membrete de la Capitanía
General de la Octava Región / Estado Mayor, dirigido al juez militar eventual de
Pontevedra:
TELEGRAMA POSTAL
La Coruña 29 de Mayo de 1943
El Capitán General
Al Juez Militar Eventual de PONTEVEDRA
Para su unión a la causa nº 356 de 1936 remito a V.S. certificado de libertad
definitiva del penado AMANDO GUIANCE PAMPÍN, que actualmente se halla en
Prisión Atenuada con residencia en Pontevedra, calle de Echegaray nº 21.
De O. de S.E.
EL CORONEL JEFE DE E.M.
[Firma ilegible rubricada].
El certificado en cuestión es como sigue:
CERTIFICADO DE LIBERACIÓN DEFINITIVA
----------Don Ángel Llenin González, Director de la Prisión Talleres Penitenciarios de Alcalá
de Henares, Presidente de la Junta de Disciplina de la misma.
CERTIFICO: Que en el día de hoy y previa aprobación del Tribunal sentenciador, se
concede libertad definitiva a Amando Guiance Pampín de Pontevedra por haber

extinguido su condena. Amando Guiance Pampín cuya filiación se expresa al margen,
fue puesto en libertad condicional el día veinticuatro de julio de mil novecientos
cuarenta y desde entonces a la fecha su comportamiento ha sido irreprensible,
demostrando con ello que ha hecho buen uso de la gracia que se le concedió.
Y para que conste expido la presente en Alcalá de Henares a veinticinco de Mayo de
mil novecientos cuarenta y tres.
Ángel Llenin [rubricada y sellada con el de tinta violeta de la Dirección de los Talleres
Penitenciarios de Alcalá de Henares]
Al margen aparece la siguiente:
FILIACIÓN Y RESEÑA
Nombre Amando Guiance Pampín
Naturaleza Pontevedra
Edad 50 años.Profesión [en blanco]
Estado civil Casado
Hijos [en blanco]
Domicilio que elige Pontevedra- Echegaray 21
SEÑAS PARTICULARES
[En blanco].
(Firma del liberado e impresión digital del pulgar derecho)
Amando Guiance [rubricado]
Pulgar derecho
[Sigue la impresión dactilar y el sello en tinta violeta que se comparte con el cuerpo
central del certificado].
De la unión del documento anterior se deja constancia en la reapertura de la causa:
NOMBRAMIENTO Y ACEPTACIÓN DE SECRETARIO
DON JOSÉ CARVAJAL QUIROGA, Teniente Coronel de Caballería, Juez Militar
Eventual de la Plaza de Pontevedra e Instructor nombrado por la Superioridad para
la práctica de diligencias en la presente causa,

CERTIFICO: Que habiendo de elegir Secretario y en uso de las facultades que me
confiere el artículo 142 del Código de Justicia Militar, designo al efecto al soldado
del Regimiento de Infantería ANTONIO BURUCHAGA PALOMBI, el que
comparecido a mi presencia y enterado de su cometido, juró cumplir bien y fielmente
los deberes al mismo inherentes.
Y para que conste y en prueba de conformidad y aceptación, firma la presente
conmigo en Pontevedra a treinta y uno de julio de mil novecientos cuarenta y tres.
José Carvajal Quiroga, Antonio B. Palombi [rubricado].
<PROVIDENCIA. Juez Sr. Carvajal Quiroga.> En Pontevedra a treinta y uno de
Julio de mil novecientos cuarenta y tres.- Por recibida la presente causa del Gobierno
Militar de esta Plaza, únase a esta el certificado de libertad definitiva del penado en
la misma AMANDO GUIANCE PAMPÍN y de hecho repórtese al citado Centro
remitente, interesando el correspondiente acuse de recibo.
Lo mandó y firma S.Sª. y doy fe.
Carvajal, Antonio B. Palombi [rubricado].
NOTA.- Seguidamente se unió. Doy fe.
B. Palombi [rubricado].
DILIGENCIA DE ENTREGA.- En Pontevedra a treinta y uno de julio de mil
novecientos cuarenta y tres.- Yo Secretario, hago constar por medio de la presente
haber hecho entrega en el día de la fecha de la presente causa en el Gobierno militar
de esta Plaza para su nuevo archivo, la cual consta de ciento cuarenta y siete folios
útiles. Conste y certifico.
Antonio B. Palombi [rubricado].
La causa sigue en tres folios más, que no se transcriben tanto por no haber pasado los
50 años, como porque aparece una persona de la que me es notorio que no falleció
hace más de 25 años. Son diligencias del año 1979 relacionadas con la petición de un
testimonio de la sentencia para con él solicitar una contraprestación económica de
acuerdo con la legislación de la época sobre superación de diferencias por causa de la
guerra civil.

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