VI

VICO

La gran crisis de n u estro entendim iento de la H istoria, que ha
tenido lugar en el tiem po que media entre V oltaire y Bossuet, tiene
su más notable e im portante representante en el italiano Giam battista
Vico (1688-1744), tan pobre y m odesto en su vida privada como
rico y grande por ser el au to r de una N ueva Ciencia1 . Esta es un
sistema de fragm entos, un inm enso proyecto de H istoria universal
comparada, en que cada p arte comienza de nuevo con los principios del todo. C onsecuentem ente, es con frecuencia oscura y redundante, pero su oscuridad es la que origina la búsqueda y rebusca incesante del genio.
La Ciencia N ueva apareció en su prim era edición en 1725, y en
forma com pleta en 1730. Fue revisada en 1744, cuatro años antes de
1
Nos referim os ocasionalm ente a la prim era edición, no traducida (La
Scienza Nuova prima), como N S If y generalm ente, a la últim a edición (La
Scienza Nuova seconda), como SN. Ambas han sido editadas de la forma
más cuidadosa por F. Nicolini (Bari, 1931; 3.a ed„ 1942). N uestras citas de
la traducción inglesa d e T. G. Bergin y M. H. Fisch (Cornell University
Press, 1948) van hechas con arreglo a la num eración de los párrafos. La
presentación más com pleta del pensam iento de Vico es la de B. Croce, The
Philosophy of G. Vico, tradu cid a por R. G. Collingwood (Nueva York, 1913).
Véase tam bién F. Am eris, Introduzione allo studio di Vico (Turín, 1947).
Otros dos estudios m uy valiosos son Der A ufbau der Weltgeschichte bei
Vico, de R. Peters. (Berlín. 1929), y “A ugustinus und Vico”, que apareció en
la serie Geist und Gesellschaft, vol. III, y Von Denker über Geschichte (Bres!au, 1928). Monografías inglesas sobre Vico son: Vico, Londres, 1884, de
R. Flint, y la más popular, The Life and Writings of Vico, de H. P. Adans,
Londres, 1935. Para m ayores referencias, véase Apéndice IV del libro de
Croce. U n com entario revisado y am pliado, de F. Nicolini, que fue publicado prim eram ente con su edición de la Scienza Nuova seconda, de Vico
(3 vols., 1911-16), está en preparación.
N. del E. 1.— De La Ciencia Nueva , y de la Autobiografía, de Vico, hay
traducción española. (Buenos Aires, Aguilar, Biblioteca de Iniciación Filosófica.).

131

la aparición de El espíritu de las leyes, de M ontesquieu; diez antes
que el Ensayo, de V oltaire; cien antes de la Filosofía de la Mitología y de la Revelación, de Schelling, y casi dos siglos antes que fuera
redescubierta y reconocida como el avance más original hacia una
Filosofía de la H istoria. La obra de Vico es fruto de la búsqueda, a
lo largo de toda una vida, en las honduras de la historia de la Humanidad. N o solam ente anticipa ideas fundam entales de H erder y
Hegel, d e D ilthey y Spengler, sino tam bién los más notables descubrim ientos de la historia romana, que debem os a N iebuhr y a
M om m sen; la teoría de W olf sobre H om ero; la interpretación de la
mitología, de B achofen; la reconstrucción de la vida antigua a base
de la etimología, de G rim m ; el entendim iento histórico de las leyes,
de Savigny; de la ciudad antigua y del feudalismo, de Fustel de
C oulanges, y de la lucha de clases, de Marx y S o re l2.
Vico fue apenas conocido en su tiempo. Sus concepciones resultaron dem asiado avanzadas para ejercer una influencia inmediata.
El inteligente veredicto de un censor real fue que La Ciencia Nueva
es una obra “que señala una crisis desafortunada en la historia de
E uropa” 3. El mismo Vico, católico leal, diose apenas cuenta del carácter revolucionario de su Ciencia N u e v a ; y aquello que manifiesta
al final de su libro — que no se puede poseer ni ciencia ni sabiduría sin tener piedad— no fue, como algunos intérpretes modernos
pretenden, una concesión a la Iglesia, sino pura sinceridad. Al ser
publicado el libro en N ápoles, su difusión fue escasa. Vico escribió
en carta a un am igo: “Al publicar mi libro en esta ciudad, parece
que lo he hecho en un desierto. Evito todos los parajes públicos
para no encontrarm e con las personas a quienes se lo he enviado, y
si por acaso las encuentro, las saludo sin detenerm e; porque cuando lo hago, tales gentes no me hacen indicación alguna de haber
recibido mi libro, confirmando con ello mi opinión de que lo he
publicado en un despoblado.ˮ Y, no obstante, él sabía que había
realizado algo nuevo y duradero, al esforzarse al máximo — sin consideración alguna hacia su salud—para penetrar el m isterio de la
H istoria, como Jacobo con Dios. Resultado de este esfuerzo fue la
2 Marx, que conoció La Scienza Nuova, encontró en ella en embrión, el
Homero de Wolf, la Historia de los emperadores romanos de N iebuhr, los
fundam entos de la filología comparada, y “más de un destello de genio”.
Cfr. el artículo de M. Lifshitz sobre Vico en Philosophy and Phenomonological Research, m arzo 1948.
3 Véase Croce, op. c i t págs. 272 y sgs.

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recorrida a trav és de los tiem pos por las historias de todas las naciones” .prim era construcción empírica de la H istoria universal—de religión. ¿C uáles son estos principios y cuál el nuevo m étodo de su Ciencia? Refiriéndose a sus principales aspectos 5. en particular del origen de la propiedad. en especial de las teogonias. 5) “una historia ideal eterna. núm. La Ciencia N ueva es. de una teología racional del m ondo civile. particularm ente de las m ás antiguas ideas religiosas de los hom bres acerca del firm am ento. Pr in c ipio s y mét o do s de “La C ie n c ia N ueva ” H acia el fin de su lib r o 4. gobiernos. 385. En conjunto. haciendo gran hincapié en toda ella sobre la m entalidad primitiva. ni sim plem ente cíclica y natural. 3) “una historia de las ideas hum anas” . Vico m anifiesta audazm ente que no pudo abstenerse de dar a su libro el envidioso título de Ciencia Nueva. inhum aciones. sociedad. en todos sus aspectos.. incluyendo tales m aterias civiles como matrimonio. exponiendo la típica configuración. 5 Id. esto es. subtítulo de sus “P rin cipios de una nueva Ciencia” . leyes. ya que los fundadores (auctores) de la sociedad humana fueron tam bién los que sustituyeron la propiedad. que Vico consideró como el 4 SN. las leyes y las tradiciones. 1096. siempre repetida. del proceso de las civilizaciones. Vico nos da las siguientes definiciones: 1) “una teología civil racional de la providencia”. y 7) una ciencia de los com ienzos o principios más antiguos y oscuros de la “historia profana universal” del mundo de los paganos. “porque sería dem asiado el defraudarlo injustam ente de la razón que tenía sobre un argum ento tan universal como el referente a la naturaleza común de las naciones” . 4) “una crítica filosófica” de las tradiciones religiosas más rem otas. cuya naturalidad se basa en la necesidad y utilidad prim itivas. una dem ostración de la divina providencia en la historia social. interpretando la oculta verdad de las fábulas mitológicas. heroica e im aginativam ente religiosa. 6) “ un sistem a de la ley natural de las naciones”. instituciones legales e i diomas—sobre el p rin cipio filosófico de u n a ley eterna de desarrollo providencial. 133 . etcétera : 2) una “filosofía de la a utorid ad” . el m undo histórico humano. form as de gobierno. que no es ni progresiva y redentora. lucha de clases.

en la jurisprudencia. m anteniendo una doctrina opuesta a la de los Principios y del Discurso del M étodo. El historiador 6 Véase A. y de nuevo en las M editaciones de Prima Filosofia (se traduce habitualm ente por M editaciones M etafísicas). el descubrimiento por nuestro autor del m ondo civile como tem a de una ciencia particular puede parecer. no en un conocimiento cierto. cuya revolucionaria innovación contaba menos de cien años. en la probabilidad. en la autoridad y el ejemplo de las condiciones. en particular la historia sociorreligiosa. en consecuencia. cuando la única ciencia verdadera era la nueva ciencia de la naturaleza. D escartes nos relata la historia de su radical decisión a dudar de todo lo que no fuera cierto. en ejem plo y costum bre. no en la certidum bre. Comte se esforzaba aún para construir su física social sobre el modelo de la ciencia natural y de la matemática. N o fue así a principios del siglo XVIII. la verdad científica. de la física m atem ática. Diose. Todo ello descansa en autoridad tradicional. Entretiens sur Descartes. 1944. D escartes decidió derrum bar todo el edificio de superestructuras espléndidas. En la prim era p arte de su Discurso del M éto d o. no tenem os m ás que recordar que cien años después de Vico. y. en el de la reform a del Estado o de una religión establecida. no obstante. Koire. de D escartes 6. Nueva York. la absoluta certidum bre. en el estudio de los idiomas o en las historias y fábulas de los escritores y m oralistas de la antigüedad. en la cual el hom bre tiene que depender.fundamento creativo de la H um anidad más apacible y adulterada de las edades posteriores. familiarizado con la filosofía del espíritu objetivo de Hegel y con los intentos más recientes de una “historia de las ideas” y de la “filosofía de la cultura” . al objeto de iniciar de nuevo el trabajo de construcción partiendo de unos cim ientos firmes. como tantos de sus descubrimientos. cuenta de que proyecto tan radical era im practicable en el terreno de los asuntos públicos: es decir. La m odernidad de la ciencia de Vico debe ser juzgada por la ciencia existente en su tiempo. P ara m edir el esfuerzo que le costó el establecer la H istoria. tam poco en la teología revelada y en las opiniones filosóficas. de escasa im portancia. la de los cartesianos. como una ciencia. Tal verdad no puede hallarse en el sentido común. 134 . y. teóricamente. a través de la duda metódica. en la medicina o en la elocuencia. al objeto de encontrar. Para el lector del siglo XX. cuando Vico se atrevió a recusarla.

D escartes tra tó de reform ar la filosofía y todas las ciencias. que tan frecuentem ente nos engañan. verdadero idiom a de la N aturaleza. véase el trabajo de Croce. 135 . con sus ideas in n atas. a un mero cogitare. lo que es lo mismo. puede ser reconstruido científicam ente el m undo físico m ediante las ideas m atem áticas. al igual que D ios. La certidum bre cartesiana se refiere solam ente a la conciencia. y A péndice III. P artien do de aquí. es la forma del cogito ergo sum . como la naturaleza física.que pretende conocer la antigua historia de Rom a. que nosotros conocem os bien solamente aquello que hem os creado o causado. no a un verdadero intelligere. puso en tela de juicio el propio criterio de la verdad cartesiana. conoce menos de ella que un cocinero en Roma. abstracciones que no pueden sum inistrar un fundam ento para una ciencia concreta de la N aturaleza. n o al conocim iento. Vico. por haberlo creado. E stos son. criaturas. La verdad o verum es idéntica a lo creado o factum 7. Todo conocim iento basado en la experiencia sensorial tiene. Vico adopta. Véase también la obra citada por Amerio. afirm ando que e n medio del “inmenso océano de la du d a” existe “ un pequeñísim o espacio de tierra” en el cual podem os hacer pie firme 8. El hom bre puede solamente alcanzar un conocim iento perfecto y dem ostrable en el terreno de la ficción m atem ática. pues. porque la certidum bre absoluta no puede ser hallada en lo s sentidos. o. la duda m etódica de D escartes. llegado a la H isto ria y a la Filosofía procedente de la Jurisprudencia. pero. Pero ¿qué direm os acerca de la “naturaleza común de las naciones” . y conocer latín n o es más que lo que la criada de Cicerón conocía. 40. 8 SN1. que es la principal preocupación de la ciencia de V ico? ¿Es tam bién oscura. ¿es que ha sido el hom bre el que ha creado el m undo natural del cosmos físico? Solam ente Dios puede haber tenido un perfecto conocim iento de él. caps. cream os n uestros objetos. IV y V. y con arreglo a las n o rm a s de la ciencia m atem ática y de la certidum bre. basándose en que el conocim iento real es un conocim iento causal. La dim inuta. P ara nosotros. y al propio tiempo invierte. aunque im portantísim a certidum bre que D escartes halló por medio de la eliminación. o se presenta diáfana a nuestra percepción? Para contestar a esta pregunta. que ser descartado. núm. sin embargo. capítulos II. en donde nosotros. Este único espacio 7 Para un tratam iento detallado de la teoría del conocim iento de Vico. Siguiendo el modelo. I y II. la N aturaleza perm anece necesariam ente oscura.

curso. eterna e inextinguible. a p artir del cual puede y debe continuar La Ciencia N ueva. sino viniendo a ser (de natura = nascendo) 11 lo que es por una ley y desarrollo históricos. es que la conversación de verum y factum viene a ser realmente posible por el hecho indudable de que el m undo histórico ha sido creado por el hom bre. Vico”. que por haberlo creado los hom bres podían confiar en conocer” 10. 331. luce la luz. es y tendrá que ser”. 11Id. 136 . 10 Id. En verdad. por aquella prueba de que “fue.. no fijada por propiedades físicas. págs. solamente El lo conoce— . una naturaleza hum ana histórica. Cfr. en “ Sprachliche Beiträge zur E rklärung der Szienza von G. 331. En consecuencia. Véase tam bién la interpretación estilística de esta frase debida a E. de una verdad incuestionable: que este mundo de la sociedad civil ha sido ciertam ente creado por los hombres. recorrida en el tiempo por la historia de cada nación. nuestra ciencia viene á descubrir al propio tiempo una eterna historia ideal. porque “en la noche oscura que rodea a la antigüedad más prim itiva” . y que hayan descuidado el estudio del m undo de las naciones o mundo civil. A rc hivum Romanicum . en sus leyes. Q uienquiera que reflexione en esta posibilidad de investigar la H istoria A ntigua por las modificaciones de la m ente hum ana “no puede m enos de m aravillarse al considerar que los filósofos hayan dedicado todas sus energías al estudio del m undo de la N aturaleza—pues habiendo sido creado por Dios. que es al propio tiem po una filosofía y una historia de la H um anidad. el análisis de Auerbach del concepto de la naturaleza de Vico (obra citada. idiomas y religión. Auerbach. pueden y deben ser encontrados entre las m odificaciones de la propia m ente h u m a n a 9. en consecuencia. aun sus más im penetrables comienzos. 173 y sgs. declinación y desaparición.). y que sus principios. solamente en cuanto él la hace. 346 y 148. pero un esfuerzo de interpretación constructiva puede hacernos llegar a ellos. Podemos conocer algo acerca de la Historia.. es posible a causa de que la naturaleza del hom bre y de las naciones es. págs. XXI. que esta ciencia le contará esta historia ideal eterna.. Vico confiesa que le ha costado veinticinco años de ardua meditación abrirse camino entre los prejuicios del m oderno intelectualism o y hacerse con la m entalidad precivilizada de la hum anidad hom érica. 177 y sgs. La Ciencia N ueva. nosotros vamos tan lejos hasta asegurar a quienquiera que medite. 9 $N. 1937. 'Tales principios no nos son revelados inm ediatam ente. en sí misma. nú m. costum bres.. madurez.de certidum bre. en su aparición.

costum bres. conduciéndolo hacia la verdad filosófica de todas aquellas certezas filológicas que se m uestran en el m undo h u mano de los idiomas. de las modificaciones de nuestra propia mente humana. creación son una y la misma cosa 12. 7 y 390. en consecuencia. núm. m ediante la refutación crítica del prim ado de la ciencia natural. De aquí la posición extraña del Globo en la alegoría con la cual Vico introduce la idea de su obra. información histórica externa. sentada sobre el Globo celestial (m undo físico). Véase “G. 1936. al rango de ciencia filosófica 13. ni renuncia a la verdad científica por la simple verosim ilitas o verdad probable de la experiencia. 137 . ¡oh. pero con más realidad que la de los órdenes que se ocupan de los asuntos humanos. núms. contem pla a D ios. En la esquina superior. lector!. superficies ni fugas. La naturaleza física es solam ente m itad de la realidad y la menos im portante de ella. en los cuales no existen puntos.Porque el primer principio indudable antes propuesto es el de que este mundo de las naciones ha sido creado realmente por los hombres. Y la historia no puede ser más cierta que cuando aquel que crea las cosas es también el que las escribe. y su fórmula tiene que derivarse. Por lo que lucha realm ente es por quebrantar la distinción cartesiana entre virtud teórica y probabilidad sensorial práctica. a izquierda de aquella. una m ujer (Metafísica). E sta conversión de la verdad y de lo creado. El mundo físico está soportado por un altar (símbolo de los más viejos sacrificios a los cielos). Estableció la p rimacía de la “Filosofía del E spíritu” . Barcelona. De esta forma. En consecuencia. ya que en Dios conocimiento y. 349. nuestra ciencia procede exactamente como la geometría. mediante una dialéctica de lo verdadero y de lo cierto. Vico no propone de nuevo el ideal cartesiano de la certidum bre geométrica en el nivel del conocim iento de la H istoria. que anticipa la “verdad de la certidum bre” de Hegel (W ahrheit der Gewissheit) en los prim eros párrafos de la Fenomenología. realizada en el entendim iento de la H istoria. en un lado solam ente. y deben proporcionarte un divino placer. Vico und die Idee deie P h ilolod eˮ . l 3 SN. Y este mismo hecho es un argumento. el ojo de D ios representa a la Providencia. ella misma los crea. o contemplar el mundo de la cantidad. eleva la f ilología. que D escartes tratara con tanto desprecio. de que estas pruebas son de naturaleza un tanto divina. leyes e instituciones. es lo que liberó a Vico del punto de arranque de D escartes. como la llamamos desde Hegel. En el lado izquierdo vemos una 12 S N . líneas. en el lado derecho. en Ho m enatge a Antonio Rubiò i Lluch. que al construir con sus elementos.

“porque hasta ahora los filósofos. 8. 14 SN. 2. con Homero. en un lado solamente. m undo civil que haya sido establecido sobre el ateísmo 16.. 16 SNI. como también en toda su obra. Ella contem pla “en Dios el mundo de los espíritus humanos”. como si Vico quisiera decir que el mundo civil del hom bre no es nada más que el producto de su creatividad esp o n tá n e a 15. y de su poder de relacionarlo con su propio pasado. al objeto de m ostrar su providencia en el mundo de aquellos. 115 y sgs. El lugar preem inente de la Providencia en la alegoría de Vico. En La Ciencia N ueva prim era. y también en la segunda. por el altar. a través de nuestra propia mente. a través de las cuales los filósofos las habían contem plado hasta entonces. han visto únicam ente una parte de ella. después de haber establecido su principio. según Vico. 15 Véase la op. como la m anera ordenada y legal con la que el m undo histórico tom a su form a y desarrollo. N o existe. núm. La últim a sección del prim er libro trata explícitam ente de la Providencia com o perfección de los principios de La Ciencia Nueva. págs. El mundo está soportado. que representa a la Metafísica. por interm edio de la Metafísica. se apresura Vico a añadir que el redescubrim iento de los orígenes de la H istoria. Vico señala que la Metafísica contem pla a Dios “por encima del orden de las cosas naturales”. y un segundo rayo une a esta con Homero. de Croce. como la eterna providencia”.. que es el mundo civil o de las naciones. Es característicam ente introducida como el m étodo de La Ciencia Nueva. Todas las civilizaciones. esto es. contem plando la divina Providencia solamente a través del orden natural. con el m undo civil de los paganos. rodeando al mundo físico de la N aturaleza. cit. núm. dem uestra que el principio de verum = factum sería de lo más erróneam ente entendido si se interpretara de la m anera profana moderna. 1110. que representa la más vieja sabiduría del m undo. SN. establece una filosofía del espíritu humano “al objeto de conducirnos a Dios. En su explicación. núm. Los filósofos aún no han contem plado su Providencia en relación con aquella parte de ella que es más apropiada para los hom bres aue poseen en su naturaleza la principal propiedad: la de ser sociales” 14.estatua de H om ero (el poeta teológico). El rayo cristiano de la Providencia se une así. 138 . U n rayo de la divina Providencia une el ojo de Dios con el corazón de la mujer.

para asegurarse los augurios o su significado. en cuanto se refieren a asuntos sociales y políticos de los hom bres. están fundadas en sacrificios y ritos. 19 Id. en alguna form a de religión. el anhelo de alcanzar y asegurar la predicción de lo que la Providencia ha adjudicado al hom bre. m oralm ente. Ya que todas las naciones com enzaron con el culto de alguna divinidad. deseando solam ente su propia utilidad. constituyen.leyes e instituciones. lo cual destruiría toda existencia social e histórica. 12. 339. El m atrim onio y los enterram ientos consagrados son las instituciones prim itivas m ás hum anitarias. tanto más cuanto. Aun los hom bres más salvajes y m onstruosos no carecen de sentimiento e instituciones religiosas. a su vez. su etim ología deriva de humanitas. en el estado-fam iliar los padres deben haber sido los entendidos en divinidades tutelares. C uanto más subyugado se encuentra el hom bre por las fuerzas naturales. los sacerdotes los que verificaban los sacrificios.2 Pero algo superior al hom bre y a la N aturaleza es Dios. la P ro videncia. sin embargo. 21 Id. no podrá existir sin religión 19. por tanto. que. y la más salvaje de las supersticiones es más creativa y superior. de acuerdo con la etimología de Vico. 179 y 1110. 139 . de la sociedad. núm. porque la filosofía no existiría sin una com unidad establecida. y. 379 y 385. 20 Id. A bandonado a sí mismo.. inhum aciones 17 y agricultura. que irtipulsa al hombre a buscar protección por medio de los sacrificios y de las prácticas adivinatorias. 18 SN. La filosofía tam poco puede reem plazar a la religión. cuyo poder es al principio percibido p or medio del te m o r 21. de acuerdo con Vico. al estéril ateísmo. y los reyes los que incorporaron las leyes divinas a sus fam iliares 18. del E stado y de la 17 NS. 382. C onsultar a los oráculos. y lo que Polibio dijo (que si existieran filósofos en el m undo. El principal atrib u to de todos los dioses es. se deriva de adivinación . no habría necesidad alguna de religión) es una profunda equivocación. una de las más antiguas e im portantes características de todas las religiones primitivas.. humando. El hom bre solo puede sujetarse a los órdenes de la familia. núm. C ristianism o o paganismo. D ivinidad. 250. verdadera o falsa. el hom bre se halla bajo la tiranía del am or propio. así como las prácticas adivinatorias. la existencia hum ana toda.. más desea algo superior que le salve 0. en particular las más prim itivas del m atrim onio.

. “Su orden es desarrollado tan fácilmente com o las costum bres naturales de los homb res” 24. “porque las cosas no pueden establecerse ni durar fuera de su orden n atu ral” 22. 348. La llam ada ley natural es. en la interpretación de Vico. desde siempre. contenido y sustancial. N o obstante su origen sobrenatural. ci t . A ctúa directa y exclusivam ente por causas secundarias. en felicidad civil. del hecho histórico de la Providencia. del cual no consisten más que en el orden perm anente y universal del mismo acontecer histórico. y tendrá que ser” tal como la N ueva Ciencia lo dem uestra 26. m ercantiles y dirigentes. 630. por así decirlo. 26 Id... y lo mismo se produce. riqueza y sabiduría de las comunidades. aunque con menos transparencia. 24 Id. El Dios 22 SN. En Vico se reduce a un marco de referencia. basada en la teología civil. caracteriza a la Providencia.. porque debe ser una historia de las formas del orden que. Porque en la demostración de Vico de aquella. 132-36. el curso de los asuntos de las naciones “tuvo que ser.. la fortaleza. consecuentem ente. simple y fácil 23 que casi coincide con las leyes sociales del desarrollo histórico mismo. una ley civil. 140 . sin intención ni discernim iento hum anos. y las leyes naturales de las naciones. la Providencia ha concedido a esta gran ciudad de la raza hum ana” 25. capaces de extirpar la H um anidad de la faz de la tierra. op. míms.. d e la avaricia. 27 Véase Peters. están en verdad justificados al decir que para nuestro autor la Providencia se ha convertido en tan natural. de la ambición. Una vez que dichos órdenes fueron establecidos por la divina Providencia. La Ciencia N ueva es. La Providencia transform a los vicios naturales del hombre. debe ahora ser. 25 Id.. en la “economía de las leyes civiles”. los m odernos críticos de l a concepción de Vico de la Providencia. 343. en el orden físico. la Providencia o divina legislación crea las clases militares. profana e histórica como si no existiera en absoluto 27. la Providencia se produce. de San Agustín a Bossuet. En vista de esta manifestación.. De las pasiones del hom bre —cada una ocupada en su propia ventaja— . 342. no queda nada de la operación trascendente y milagrosa que.Humanidad por los designios providenciales. de la ferocidad. 23 Id. “una demostración. VII. de una form a tan natural. cap.

Se produce por com pleto en el curso natural de la H istoria por sus medios n aturales: ocasiones. SN. 130. 30 Cfr. desconocedores de la economía providencial de las cosas civiles. I. capaz de describir la “historia eterna ideal” recorrida por la historia de cada nación. no obstante. desde su prim era a su últim a página. 141 . como m odernos (Spinoza y Hobbes. 1914]). 342. Fundada en el principio de la teología civil. 28 SN. cap. la anarquía en orden y los vicios en v irtudes. Lo que distingue la creencia en la Providencia de la creencia en la fatalidad o en el azar es que la divina Providencia utiliza para el logro de sus fines universales la voluntad libre. Nicolini [Bari. La Ciencia N ueva es. servicios. El simple hecho de que le parezca dem ostrable la Providencia. de Vico (Opere. 5. G entile y F. solo y sin aquella ayuda. es decir. la satisfacción de una necesidad querida y esperada. tiem pos y modificaciones. el hom bre experim enta un “placer y satisfacción divinos” . en consecuencia. a causa de que son pensadores m onásticos o solitarios. Y para los que puedan leer este lenguaje natural de la providencia histórica real en la historia social del hom bre. no men os que M aquiavelo). 345 y 1109. La doctrina de la fatalidad ignora la dialéctica entre la necesidad providencial y el libre albedrío. si bien corrupta. Pero tam bién es evidente que en la m anera en que Vico nos los presenta no están equilibrados. Al contem plar esta pauta típica de la historia en todos lugares. porque el deseo egoísta del hom bre es dem asiado débil y corrupto para convertir. del hombre. un libro abierto de adm irable traza. tanto antiguos (Zenón y Epicuro). G. El énfasis de la Providencia se desarrolla al propio tiem po que la polémica contra la creencia en fatalidad y azar de los estoicos y epicúreos 25. implica que asigna a una perfecta necesidad lo que parece haber sido ocasionado por el azar 30. la H istoria es. y la doctrina epicúrea del azar reduce la libertad a mero capricho. 136 y 310. De antiquissima Italorum sapientia. ed. 335. V III. U nos y otros niegan la providencia. Los principios de providencia y libertad son. necesidades. 29 SNl. núm. 9. igualmente verdaderos e igualmente im portantes29.de Vico es tan om nipotente que puede abstenerse de intervenciones especiales. núms. núms. el azar y la fatalidad fueran en conjunto reducibles a la Providencia. en el que parece como si la fo rtuna.

142 . En lugar de elim inar el capricho de la H istoria. dice Croce. la Providencia es tan superflua y perturbadora como la fatalidad y el azar. en verdad.. se supone que es un individuo racional y universal. actuando a sus espaldas. sobre la Providencia. conociendo. que el hom bre es el dios de la Historia. Entendida de esta forma. tiene una superioridad sobre la doctrina antigua de fatalidad y azar. y. que crea su m undo mediante su libre actividad y. 116. necesariam ente. cit. la fatalidad. no debe ser tomada literalmente. 28 y sgs. op . y. Bajo este supuesto. Croce entiende la coincidencia entre el verum y el factum . 32 Id. de forma espontánea. rehacer su propia creación. sino sobre la de la dialéctica hegeliana de sujeto y objeto y de sujeto universal y particular. com pletam ente opuesta al pensam iento de Vico. págs.. hace y hará.. 115 y sgs.. idéntico cualitativam ente al conocimiento divino.. para quien la Historia es una “historia de libertad”. Pero teniendo en cuenta que la concepción cristiana de la H istoria es el trabajo de Dios. “He aquí un m undo real del cual verdaderam ente el hom bre es Dios” 31. es natural “que por gratitud a esta concepción m ás elevada. De acuerdo con la interpretación de Croce. por suponer una actividad libre creadora como última fuente del proceso histórico. y llamarla Providencia divina” 32. un universal concreto. no de providencia.. el hum ano conocim iento de los asuntos hum anos es. interpreta a Vico en este sentido. lo que ha hecho. consecuentem ente. el azar y la Providencia no hacen más que reforzarlo. porque el hombre crea el m undo histórico por su actividad libre. a la conclusión. por tanto. El individuo particular que hace historia librem ente. la Provi31 Croce. al pensar. debemos inclinarnos a dar a la racionalidad de la H istoria el nombre de D ios. porque todos ellos separan al individuo creador de su producto.. de sus pretendidas “ tendencias reales”. se ve obligado a eliminar todo lo posible el pensam iento de Vico. no sobre la base de la creencia de Vico en la Providencia.La dialéctica de la Historia No obstante lo decisiva que la teoría del conocim iento de Vico es para el fundam ento de La Ciencia Nueva. esto es. conociéndola así com pletam ente. Croce. ya que en sus consecuencias puram ente teóricas la conversión de lo verdadero y de lo creado conduciría.

por que “El nos ha dado la existencia de nuestra naturaleza social. vivirían solam ente como bestias salvajes— . 132. que contem pló el curso de la H istoria de modo mucho m ás apropiado. y aun intentando casi siempre hacer algo com pletam ente contrario y diferente—siendo así que pensando exclusivam ente en térm inos de utilidad privada. Vico pone esto en claro.nú m. la fortaleza. y. núm . El subrayado es nuestro. conservándonos m ediante ella”.dencia tiene el doble valor de “crítica de las ilusiones individuales” (como si los intereses individuales fueran to d a la realidad de la Historia). valiéndose de aquella divina legislación. al propio tiempo. La H isto ria n o es solam ente realidad y acción. distinguiendo entre N aturaleza e H istoria. piensa Croce. cuando explica la alegoría. sin recurrir a la fatalidad o al azar. sino también. 143 . la Providencia crea. y como una “ crítica de divina trascendencia” . a Dios o a la Providencia. y está más de acuerdo con la experiencia común de la H um anidad y con un sentido desinteresado del acontecer histórico. Toda mente con buen sentido histórico debe ad optar este p unto de vista. a vivir como hom bres en justicia. acontecim iento y sucesión. esto es. sino que p resenta una doble vertiente. que este no fue el punto de vista de Vico. reuniéndose en com unidades” 33 . y a lo largo de los diferentes caminos mencionados. y aun prim ordialm ente. debiendo responder el problem a de la H istoria por y en la H istoria misma. sin embargo. y en el centro está un altar para el culto y los sacrificios. 2. La M etafísica contem pla el m undo civil de los hum anos esp íritu s en Dios. P artiendo de la ferocidad. como u n m undo hecho por los hom bres. E stá claro. y a observar su naturaleza social. Dios ha ordenado y dispuesto de tal form a los asuntos hum anos. han sido conducidos por esta m ism a utilidad. de la avaricia y de la ambición. que lo está el liberalism o filosófico de Croce. Al dotar esta propiedad (nuestra naturaleza social). la riqueza y la sabiduría de las com unidades 34. es decir. Su propósito no es uniform e. que el hom bre. Y de nuevo hacia el fin de su libro. sobrepasado por todas partes por algo que está m ás cerca de la fatalidad que de la acción y elección libres. a la luz de la Providencia. desde el mismo comienzo. 34 Id. La descripción de Vico de esta dialéctica de la H istoria es de lo más im presionante. habiendo dejado de ser justo por su pecado original. cuando Vico vuelve a plantear el prim er principio incontestable de La Ciencia 3SN .

es decir. convertidos en medios para más amplios fines. Los hombres quieren satisfacer su bestial concupiscencia y abandonar a sus hijos. Las órdenes nobles reinantes quieren abusar de su libertad señorial contra los plebeyos. el resum en de Croce de esta dialéctica (op. no fue azar.N u e v a . reducidos a la extremosidad del ham bre y del aniquilam iento m utuo. con ellas pusieron fin a su vida nóm ada y a sus correrías primitivas. pero. Los débiles y los desordenados. y allí. para salvar sus vidas. y cuanto más luchaban para conservarlo. porque los resultados de tales acciones son eternamente los mismos 36. tom aron refugio en estos lugares fortificados. ocultos a la m irada de Dios. Los padres quieren ejercer. c i t . y así. m ás efectivam ente contribuían a destrozar tal estado de cosas y a crear la dem ocracia. una vez su dominio reconocido. preparándoles así para sobrellevar la esclavitud a manos de naciones más poderosas. los plebeyos. origen de las ciudades. 1108. pero de esta form a despertaron en estos la conciencia de su propio poder.. El subrayado es nuestro. resucitan. “Los hom bres pensaron escapar de las am enazas del tronante cielo llevando a sus m ujeres al interior de cuevas. que estableció el origen de las familias. en realidad. y cuanto más los patricios se enorgullecían de su patriciado. porque el hombre lo ha hecho mediante su inteligencia.” 144 . cual ave fénix. porque algo diferente a su deseo egoísta es querido con ellos. haciéndose sirvientes de los héroes. mando sobre sus dependientes. Se m ortificaron en lugares adecuados. fundaron las primeras reuniones castas y las prim eras sociedades: el m atrim onio y la familia. y resultan obligadas a someterse a las leyes que establecen la libertad popular. sin restricción alguna. y por m antenerlas así. cuyos lim itados objetivos. Lo que ha realizado todo esto fue espíritu. y siempre superior a los fines particulares perseguidos p o r los hombres. a veces com pletam ente opuesto. y com enzaron a aprender la agricultura. los hom bres no saben lo que quieren. Las naciones quieren disolverse. 36 Id. Los pueblos libres quieren sacudirse el yugo de sus leyes. elevaron la familia a una condición aristocrática o feudal. han sido empleados siempre para conservar la raza humana sobre la tie rra ˮ 35. 118). con la intención de defenderse a sí mismos y defender a sus familias.. 35 SN. confiaron en defenderlo y asegurarlo por el más severo tratam iento de sus siervos. cfr. Esta pretende reforzar su posición envileciendo a sus súbditos con toda la bajeza del vicio. y sus restos huyen al despoblado en busca de seguridad. en una segura reclusión. en donde satisfacer sus pasiones. sin percatarse de ello. y quedan sujetos a la realeza. Los aristócratas.pág. e inauguran la castidad del matrimonio. y los convirtieron en hom bres. y les sujetan a los poderes civiles. continúa m anifestando—y esto es para él tam bién incontestable—que este mismo mundo civil debe su existencia a un espíritu “con frecuencia diferente. no fue fatalidad. En la H istoria. jefes feudales o patricios. porque lo hicieron por elección. que el hom bre ha creado este mundo de las naciones.

im aginación poética y verdad revelada. tiene poco que ver con su particular filosofía de la H istoria. en el orden temporal de las edades. al tem or de la divinidad. actúa. en primer lugar. divina. atribuyeron la dirección de sus asuntos. pero en sentido falso 38. como p re tende Croce. 145 . núm . el “ardid de la razón". e n tre las acciones de los hom bres y sus resultados. sin embargo. en espíritu y rectam ente. comparable a la actuación de la Providencia en la Filosofía de la H istoria de Hegel. en la sucesión de las épocas divina y teocrática. esto es. bajo la misma consideración que a la religión verdadera. antes de 37 SN. dios del cielo. a quien las naciones gentiles. llevó a las primeras generaciones de los hom bres a la verdad. que es. En todos estos desarrollos históricos. los condujeron. una hum ana com edia de errores. valiéndose de una falsa religión. en té rminos de instituciones sociales. y que el punto original e interesante de su libro no es la distinción corriente entre historia bíblica y profana. reduciendo de esta forma al mínimo la diferencia entre credulidad y fe. entre Cristianism o y paganismo. que todo lo abraza. 38 Id. y el culto de esta es la p rimera base fundam ental de las com unidades” 37. “en forma verdadera. tam bién un deus optim us m a xim u s? La respuesta es que la verdadera Providencia. Lo que los une es la providencia del desarrollo histórico.Esta dialéctica entre objetos particulares y fines universales. no es. por la incapacidad natural de los hum anos para concebir la religión verdadera. La misma dialéctica que el párrafo antes transcrito describe. sino la sabiduría con que trata de las religiones de los gentiles.. 629. dirigiendo la H istoria para la mejor guarda de la H um anidad. del relámpago y del trueno. La Providencia histórica. heroica y humana. “porque cuando las intenciones de los hom bres fueron o tra s m uy diferentes. núm. Re l ig ió n v e r d a d e r a y f a l s a s r e l ig io n e s Ha sido rectam ente observado que la radical distinción de Vico entre verdaderas y falsas religiones. sino una comedia de verdad. la divina Providencia sabe ser suprem am ente adm irada. y la verdadera fe en el Dios cristiano verdadero. 630. Pero ¿cómo puede la Providencia fundar una continuidad entre la creencia prim itiva en Júpiter (deus optim us maximus).

13. es decir. 42 Id. SN. como punto decisivo de la H istoria del mundo. entendieron a la divinidad y a la Providencia con un sentido hum ano. q u e como lema de la prim era edición escogió las palabras de V irgilio: A Jove príncipium m usae 40. de averiguación mediante auspicios: la sabiduría vulgar. 376. De él viene toda la sabiduría vulgar. a guisa de poetas. Le dieron el nombre de Jove. y por no haber destruido a la H um anidad con sus rayos recibió así mismo el título de “salvador” (soter). Jove. sino. la prim era raza de los hom bres—los gigantes—fueron sabedores de cielo (uranos). 40 Id. 391. rudos y salvajes. pero religiosa de todas las naciones paganas. núms. interm itentem ente iluminadas p o r el relámpago. 385 y 948. se representaban como un gran cuerpo anim ado que intentare decirles algo. 377 y sgs. 146 . Estos hombres. Así. literalm ente hacedores 3 9. 391. y casi nada acerca de la aparición 39 SN. Este punto fue para Vico de tal im portancia para la génesis del mundo civil. tuvo que aparecer a los gentiles en trueno y relámpago. La mism a Providencia “perm itió que fueran engañados en el tem or de la falsa divinidad de Jove” 4 2 . y al desesperar del auxilio de la N aturaleza. en religiosos y civilizados. originalm ente. desearon algo superior a la misma que los defendiese. mejor y mayor (optim us. N ada se dice en Ciencia Nueva acerca de Jesucristo. que. Para aquellos hom bres todo estaba “lleno de Jove” (Jovis om nia plena).. una ciencia adivinatoria. 41 Cfr. núm . que era el que poseían. maxim us n u m e n . “Entonces comenzaron a ejercer la curiosidad natural que es hija de la ignorancia y m adre del conocimiento (musae)” 41. Es el más fuerte. en sus apóstoles y en la Iglesia. En su imaginación material. a través de las densas nubes de estas primeras tempestades. se aparece a las prim eras generaciones de los hombres en trueno y relámpago terroríficos.. A tem orizados por el gran efecto del relámpago. por analogía consigo mismos. el dios supremo de los cielos. por el tem or. aquellas prim itivas generaciones de hom bres no podían crear sus dioses sino inventándolos.. El subrayado es nuestro. p ara tornar a los hombres. rey de dioses y hom bres. nú ms. 365. llegaron a com prender la gran verdad de que la Providencia divina vela por la bienandanza de la Humanidad toda. la sabiduría que no es ni revelada ni racional.revelarse a sí m ism a en el amor de puro sacrificio de Cristo.

cuando Vico describe el comienzo de los tiem pos m odernos. N o existen en Vico huellas de la tendencia apologética que inspira las obras de San Agustín. sus ritos agrícolas. núms. aunque falsas. De análoga forma.. sin embargo. estaba dem asiado enraizado en la tradición cristiana católica para reflexionar acerca de las posibles consecuencias de su interés relativo. sino históricam ente. sus cultos m atrim oniales e inhum atorios. como son costum bres y tradición. que las religiones políticas de la A ntigüedad fueron útiles. Presuponía la firmeza del C ristianism o y tenía en cambio que descubrir la sabiduría vulgar de la hum anidad pagana y la oculta verdad de su mitología.y expansión de la Iglesia C ristiana. como tiene su Heracles. núm . no moral. al tra ta r de la religión. P rim ordialmente. Cada nación profana tiene su Jove. 147 . de reyes-sacerdotes y de instituciones feudales 43. la E dad Media. En principio. los tiem pos prim itivos del C ristianism o son para él una repetición. tom ó mucho más en serio que San Agustín y sus seguidores la ciencia vana y la vacía sabiduría de aquellos. Pero como la Providencia divina actúa m ediante tan simples y naturales expedientes. Vico descubrió su sentido. Un nuevo desarrollo com ienza después de la desintegración de Roma. el paralelism o y la contem poraneidad ideal de la antigua Roma y de las prim itivas instituciones cristianas. pero esta vez. prudencia y magnanimidad de los paganos 44. así com o de su erudita preferencia por tradiciones y autoridades antiguas no cristianas. mien43 Cfr. profano e histórico. La alternativa rousseauniana. no con Jove. Para Vico es m ucho más im portante que la aparición singular de C risto en el mundo de los paganos. Fascinado por las antiguas tradiciones del mundo de los paganos. de esclavitud heroica (por ejemplo : relaciones de cristianos y turcos). Personalm ente. las virtu d es históricas de fortaleza. 1099. 1049 y 1055. un nuevo barbarism o heroico — de heroísm o personal (m ártires). la continuidad entre las tradiciones precristianas y cristiana le parececía bien establecida. es decir. Estos últim os no vieron en las mitologías griega y rom ana más que insensatez. de guerras piadosas (cruzadas). las v irtud es cristianas de esperanza. Vico interpreta la religión como un fenóm eno civil. N i defiende la fe cristiana ni ataca o critica las supersticiones paganas. N S. 44 Id. sino con la religión verdadera y revelada. fe y caridad eran para él algo de una gran seguridad cuando vindicaba.

libro IV. 366. 165 y sgs. pero inútil socialmente. de San Agustín a Bossuet. Gracias a la especial revelación de Dios. Afirma el origen independiente del 45 Véase C ontrato social. sin embargo. la hebrea fue fundada sobre la prohibición explícita de las prácticas adivinatorias. Para alcanzar la hum anidad racional. 313. C ontrariam ente a toda religión pagana. m ientras que la raza de gigantes. estas tuvieron que pasar desde una concepción de animalidad por una edad heroica y divina. En realidad. En cierto modo.tras el Cristianism o es verdadero. VIII. núms. 148 . Cam y Jafet (que repudiaron la religión de su padre Noé) hubo de sufrir un largo y laborioso proceso de domesticación. no se le ocurrió a Vico. y de la teología natural de los m etafísicos con la teología revelada más sublim e 46. Para Vico. l a teología cristiana es una mezcla de la teología civil. e incluso de estatura norm al. Para Vico. quien descartó en absoluto la historia sagrada. porque el Dios de Israel es E spíritu y no puede ser aprehendido por los sentidos. en una especie nueva de “religión civil cristiana” 45. de los poetas teológicos de la antigüedad. N aturaleza y desarrollo de los hebreos son algo aparte de los de todas las demás naciones.. 13. La diferencia entre la teología civil de Vico y la tradicional teología de la H istoria. refiriéndose a los judíos como si fueran escitas o griegos. que tam bién pudiera despreocuparse en absoluto del intento de R ousseau de hallar una síntesis entre la religión universal (cristiana) del hom bre y la del ciudadano. el único lazo de unión entre la historia bíblica y los comienzos de la hum anidad pagana después del Diluvio Universal es la idea de que tales salvajes principios constituyen el castigo del pecado original y una regresión de la anterior historia sagrada del pueblo escogido. la historia del m undo pagano se explica centralizándola en el destino del pueblo judío. Vico elimina la Biblia como fuente histórica. Solo ocasionalm ente afirma Vico. de la estirpe de Sem. 365 y 1110. cap. lo que considera patente a todas luces: origen y carácter excepcionales de la religión cristiana y del pueblo ju d ío 47.. De ello. 295. 47 Id. la divergencia entre Vico y Bossuet es aún mayor que la que separa a este último de Voltaire. 46 SN . 54. sin embargo. los judíos fueron hum anos desde el principio. En esta última. no obstante sus repetidos intentos de probar su verdad con fuentes profanas. núm. es. notable.

tres clases de id iomas y caracteres (sagrado. estrictam ente. cosas las más antiguas de la historia pagana. a continuación de la edad prehistórica de los gigantes.a La de los hombres. núm. 31. de estados civiles y de jurisprudencia: todas unificadas en su sucesión e inform adas por la Providencia divina. las comunidades populares y después las monarquías 49. primero. La edad divina es. de leyes naturales. Por corresponder con estas tres clases de naturaleza y gobierno hum anos. en consecuencia. analizando en detalle. págs. en el retorno creador de los tiempos bárbaros de la Edad M edia. una resurrección. extendiéndose en un ricorso que es. después de la cual comienza de nuevo un m oderno barbarism o. Este curso regular y típico de la H um anidad es un progreso en tanto en cuanto conduce de la anarquía al orden. esto es. tres edades. en que estos reinaron por doquier en comunidades aristocráticas. Vico distingue. debido a una cierta superioridad natural que creyeron poseer sobre el populacho.. Tal ricorso se ha producido ya una vez después de la caída de Roma. y la hum ana es racional. pero. precisam ente por esta razón.pueblo escogido. estableciéndose. 2. Para Vico es una cuestión 4 8 SN. teocrática. de acuerdo con una antigua tradición egipcia. 149 . 3. 1047 y sgs. constituye un progreso sin objeto y sin posibilidad práctica. la heroica es m ito lógica. el progreso y la decadencia de la R om a antigua 48. Por todas partes se recalca como módulo de la H istoria universal y modelo típico del segundo curso en la H istoria de la E dad M oderna. de imaginación creadora. en la cual todos los hombres reconocieron tener igual naturaleza humana. simbólico y vulgar). el entero corso. en el sentido literal de la palabra. su objeto es la decadencia y la m uerte.a La de los héroes. N o obstante. En realidad. 49 Id.a La de los dioses. en la cual los paganos creyeron vivir bajo la autoridad divina y todo les era ordenado por medios de auspicios y oráculos. los principios de su historia no se incluyen en La Ciencia Nueva. de las costum bres heroicas a o tras más civilizadas y racionales. al propio tiem po. E l ACONTECER HISTÓRICO Y SU REPETICIÓN Vico distigue en su libro. Son las siguientes: 1. La prim era y la segunda son épocas poéticas.

indirectam ente. 52 Semejante al comprom iso liberal de Croce entre retorn o y progreso es la solución m arxista de M. porque unos cuantos m onarcas cristianos dirigen los destinos de este m undo de pueblos. El curso norm al es bastante simple: “Los hom bres sintieron primero necesidad. es el consecuente tema de su libro. Los poderes soberanos se han unido en confederaciones. de acuerdo con su enfática tesis de que lo que ha ocurrido en el pasado volverá a ocurrir en forma sem ejante en el futuro. “el pulso natural del organismo social” . com parables a la antigua forma de gobierno bajo reyes de familias soberanas. Rusia y Asia. 241. C onsecuentem ente. Gracias a la religión cristiana. que insiste en que la H istoria no tiene solución. pero ello puede ser afirm ado resueltamente. hacia el final de su libro. 1089 y sgs. la posibilidad de un telos final y de un ajuste del proceso histórico. el lujo los volvió disolutos y. por medio de un “enriquecim iento perpetuoˮ 52. todavía después se divirtieron placenteram ente. aunque todavía sobrevivan algunos pueblos bárb aros 53. M ás bien es la misma inmanencia de la concepción de Vico lo que le im pidió trascender su ciclo histórico natural de flujo y reflujo hacia un telos. núms. naturalm ente. seguidam ente se preocuparon de su com odidad. cit. 414). finalm ente.no resuelta si al fin del presente corso— que ya es ricorso—se producirá un ricorso sem ejante. porque su curso está sujeto a repeticiones. Se prueba esto. 243. Lifshitz (obra citada. más tarde. 348 y sgs. págs. se aventura a decir que una com pleta hum anidad parece extenderse por todas las naciones. 54 Id. tam bién núm. 51 Op.. núm. núm. 150 . Croce tiene razón al decir que Vico “no acertó con la idea de progreso” aunque no la tenga al atribuir el fracaso de Vico en “elevar su deidad providencial en deidad progresiva” a la turbación de su pensam iento por la idea de la trascend e n c ia 51. ni puede llegar a ser continuada. Lifshitz está convencido de que en el proceso de la revolución com unista “ el desenvolvimiento de los negocios hum anos” vendrá a ser. Incompatible con esta concepción experim ental de un “ mundo cristianoˮ como la perfección de la H istoria. pág. M. por el hecho de que Vico se contradice al considerar. 133 y 143 y sgs. Cfr. Algunas veces la Pro50 SN. después buscaron utilidad. el mundo parece haber adquirido unas costum bres más hum anas.. de conformidad con la característica perm anente del acontecer histórico 50. se han vuelto locos y han perdido su sustancia” 54. 53 S N . Al pasar revista a la escena contem poránea de Europa.

El ricorso no es una repetición cósmica. pero aquel. sea conquistada y subyugada por algún pueblo extrañ o : “Pero si la últim a enferm edad civil corrompe a los pueblos y estos no logran ponerse de acuerdo en la elección de un m onarca de entre ellos y tam poco se produce su conquista y guarda por naciones extranjeras m ejores. con abrazos y suaves palabras. Así. precaverse o huir. De aquí que los pueblos que han alcanzado este punto de malicia premeditada se hallen aturdidos y embrutecidos cuando reciben el último remedio de la Providencia. placeres y pompas. sino una estructura histórica con la connotación jurídica de apelación 56. Porque tales pueblos han caído. para re to rn ar a un barbarism o creativo de los sentidos. en el cual como animales salvajes se erizan y se desenfrenan a la mínima contrariedad. 1106. el barbarismo de la reflexión. 6 5 op cit. deban tornar en bosques sus ciudades. en medio de las mayores festividades. aunque formen físicamente una multitud. Este ha excitado un salvajismo generoso. ya que cada uno persigue placer y capricho propios. Ya que el corso histórico no ha podido alcanzar su objeto. la Providencia decreta que. debe. no apreciando ya las comodidades. así. a través de largos siglos de barbarismo. o en el exterior. E ste últim o rem edio es el ricorso a la simplicidad y al tem or religioso del barbarism o prim itivo. que les han convertido. pág. Por todo ello. núm. perm itiendo que la nación. entonces la Providencia tiene dispuesto un rem edio extrem o para su radical enferm edad” 55. por así decirlo. o más bien. y comenzar. en la costumbre de que cada uno no piense más que en su interés particular. del orgullo. por medio de facciones contumaces y de terribles guerras civiles.videncia encuentra un rem edio den tro m ism o de la nación. con su salvajismo bajo. 151 . sino solamente la 5SN. El m ás alto tribunal de justicia es la historia providencial como un todo. por el barbarismo de la reflexión. el moho consumirá los ilegítimos artificios de los talentos maliciosos. y aquellos. apelar a un tribunal más elevado para que su caso vuelva a ser oído. y han alcanzado el extremo de la consideración. en bestias más inhumanas que el barbarismo de los sentidos haya hecho a los hombres primitivos. si es incapaz de gobernarse a sí misma. en madrigueras y cubiles de los hombres. que necesita de una edad de desintegración y de artificialidad extrema. Peters. viven como bestias salvajes en una profunda soledad de espíritu y voluntad. a ejemplo de tantas bestias. Y apenas dos son capaces de ponerse de acuerdo. de nuevo. 139. De esta forma. con un dirigente com o Augusto.. del cual uno se podría defender. conspira contra la vida y fortuna de amigos e íntimos. las delicadezas.

En los mil ciento doce párrafos de La N ueva Ciencia. 41 y 8. pero no con la esperanza y la fe en una perfección futura. aunque en diferentes niveles y con ciertas modificaciones. se convierten de nuevo enreligiosos.la fe y la verdad. pero se expresaba en un lenguaje tan general. Co n c l u s ió n D entro del lim itado alcance de este estudio nos hemos visto forzados a no dar una descripción concreta de la riqueza sociológica del esquema de la H istoria universal de Vico. si se juzga en sus propios m éritos. Como los antiguos. constituye el “fin prim ario” y el significado providencial de la Historia. está profundam ente preocupado con “orígenes” y “fundam entos” . en consecuencia. que son los cimientos verdaderos de la justicia. Salva al hombre al cuidar de él 58. a la educación y aun a la “salvación” de esta. a excepción de llam ar “providencia” a la ley historiconatural de las naciones. Esta conclusión com porta la últim a y final sabiduría de Vico. sinceros y felices. 152 . el ricorso de Vico es mucho más historizado. y de la misma Providencia. Pero. SNI. La concepción de Vico es. aun así. núm. Al describir este rem edio radical de una enferm edad radical Vico pensaba en el final del ciclo rom ano. de conformidad con su noción historicista de la naturaleza. 85 1106. La repetición cíclica subviene. La repetición del barbarism o salva a la Humanidad de una civilizada autodestrucción. que lo mismo puede ser referido al año 500 que al 2000. caída y ricorso. y también las gracias y la belleza del orden eterno de Dios” 57. al retornar a la simplicidad primitiva del primer mundo de pueblos. mims.simplista necesidad de vivir. Así la Providencia les restituye la piedad. La historia se repite a sí misma. y. no la redención. puede ase57 SN. en medio de una abundancia de cosas necesarias para la vida. que no tienen en sustancia relación con la Ciudad de Dios. más bien clásica que cristiana. se vuelven naturalmente sociales. no es “desesperado” . pasa revista a la ciudad sem icreativa de los hombres caídos. y el ciclo del corso. como San Agustín dijera. Solo esto. Comparada con la teoría de los ciclos de Polibio. sino la m anera m ás natural y racional del desarrollo histórico. m ediante el renacim iento de la naturaleza social de la H um anidad. Y los pocos sobrevivientes.

no obstante. pero no un final y una consum ación. por constituir el últim o rem edio para la naturaleza corrupta del hombre. Al investigar la H istoria como un historiador filósofo. Su idea prim ordial no es progreso hacia u n a perfección. Las diversas reacciones con que fue recibida revelaron en seguida esta ambigüedad. es. La R evista de la Academia de Leipzig sostuvo que el autor era un jesuíta. 1898. no una teología agustiniana de la H istoria. . de la prim era a la últim a página. Así. la obra de Vico es. providencia por progreso. y su trab ajo. Labanca. según la entiende Vico. está regida por la Providencia en beneficio de la H um anidad. profundam ente ambigua. Hállase precisam ente en la línea fronteriza de la decisiva transición de la teología a la filosofía de la H istoria. introdujo la ortodoxia en la H istoria. un reaccionario intento apologético de la Iglesia Católica Romana. justificando directam ente la Providencia divina como H istoria. pero los m edios de la P ro videncia y de la salvación son en sí mism os histórico-naturales. y. como V oltaire. y al afirm ar. equidistante de V oltaire y de Bossuet. no tergiversó la historia sociopolítica con un p unto de vista escatológico.gurarse. ni una filosofía de la H istoria en el sentido polém ico de V olta ire. que es más penetrante y com prensivo que Comte y Condorcet. ni como Bossuet. pero cura al hom bre del supercivilizado barbarism o de la reflexión. Ni reemplazó. sin tem or a errar. en consecuencia. en que el mismo ciclo com porta una significación providencial. Vico e i suoi critici cattolici. que la Providencia es el prim er principio para el entendim iento de la H istoria. sino una progresión histórico-cíclica de un corso a un ricorso. El retorno a un nuevo barbarism o no redim e a la historia terrena. no sacrificó su agudo intelecto y su realismo maquiavélico a las ilusiones progresivas de la Ilustración. mina la concepción bíblica del designio trascendente de Dios. Nápoles. y. 59 Véase B. La filosofía de la H istoria de Vico es una “ teología civil racional”. La Historia. La perspectiva de Vico es aún teológica. ni el ciclo cósmico del crecim iento y decadencia naturales. y más inspirado por una intuición original que Hegel. incluye un principio prehistórico. no intentó nunca dejar de lado la revelación. Al librase del racionalism o cartesiano y de la rigidez teológica de la historia de Bossuet. para el cual la distinción de la H istoria en sagrada y profana sirvió para el envilecim iento de la prim era. Los conservadores católicos ita lia n o s59 la atacaron por considerar que una providencia inherente a la H istoria como su ley natural.

.y que la distinción radical de Vico entre historia sagrada y profana podría en realidad llevarnos a una concepción puram ente humana del origen y progreso de la civilización. pág. Los socialistas anticlericales italianos reeditaron La Ciencia Nueva. Croce 0 6 (op . . 196) observa que no es imposible que el criticismo bíblico de Spinoza sugiriera a Vico su crítica de los poemas homéricos. El mismo Vico no se dio cuenta de que su doctrina contenía una crítica implícita de la concepción bíblica de la Historia. cit. y la difundieron como un arm a en la revolución inm inente a fines del siglo XVIII. sin excluir a la religión. no menos radical que el “nuevo arte de la crítica” que había aplicado a la interpretación de H om ero 60.

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