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CUIDADO NATURAL DE PERROS Y GATOS

JULIETTE DE BAIRACLI LEVY

(PARCIALMENTE DEPURADO DE LA AUTOPROPAGANDA)

ÍNDICE

1. LA ALIMENTACIÓN NATURAL DE LOS PERROS

La alimentación carnívora
La carne enterrada
Pescado
La alimentación con cereales
Las legumbres
Raíces y tubérculos
Productos lácteos y hierbas
Fruta
Frutos secos
Agua
Otros alimentos caninos
Apuntes finales
Dieta de Crianza Natural para el cachorro
Dieta tipo para un perro adulto de talla media

2. EL CUIDADO DE LA PERRA GESTANTE

Dieta para la perra preñada
Retención de los cachorros

Retención de la placenta
La alimentación de la perra lactante
Tratamiento general de la perra reproductora
El secado de la leche
Cómo proteger a la perra en celo

3. EL CUIDADO DE LOS CACHORROS

Las enfermedades de la camada recién nacida
El destete

4. EL CUIDADO DE LOS GATOS

La dieta de crianza natural para el gato
El destete
Desde el destete hasta las cuatro semanas
La alimentación del gato adulto

5. EL MÉTODO de LA CRIANZA NATURAL

Cuidados externos
Cuidados internos

6. EL EMPLEO DE LAS PLANTAS MEDICINALES

La preparación de las hierbas
Tratamientos médicos prácticos
Tratamiento y dieta de desintoxicación interna

7. TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES

Abrasión
Absceso
Alopecia
Anemia
Apetito, pérdida de
Artritis
Asma
Bronquitis
Cáncer
Caspa
Celo, retrasado o irregular
Corea
Dentición defectuosa
Debilidad y enfermedades del corazón
Delgadez
Diabetes
Diarrea
Dientes
Disentería
Displasia de cadera
Eccema
Envenenamiento
Erupción causada por el calor
Escaldaduras
Esterilidad
Estreñimiento
Fiebre de la garrapata

Fracturas
Gastritis y gastroenteritis
Glándulas anales, trastorno de las
Glándulas de la leche, enfermedad de
Gusanos
Halitosis
Hepatitis
Heridas
Hernia
Hidropesía
Histeria
Huesos rotos
Ictericia
Infección por estreptococos
Leishmaniosis
Leptospirosis
Meningitis y encefalitis canina
Metritis
Mixomatosis
Moquillo (enfermedad del Carré)
Mordedura
Náuseas y vómitos prolongados
Nervios, ataques
Nerviosismo
Neumonía, Pleuresía, Bronquitis
Obesidad
Ojos, enfermedades
Orejas: cuerpos extraños y músculos débiles
Orina, sangre en la

Otitis
Páncreas demasiado activo
Parálisis
Parásitos de la piel
Párpados, crecimiento interno
Parvovirosis
Picaduras
Piel correosa (o de elefante)
Pigmentación defectuosa
Quemadura
Queratitis
Rabia
Rabo, heridas
Reumatismo
Riñón, enfermedades
Rubarth, enfermedad de
Sarna
Senilidad
Shock o postración nerviosa
Stuttgart, enfermedad de
Tiña
Tiroides
Torceduras
TOS
Tumores de mama y otros
Vejez
Vejiga, enfermedades de ...
Verrugas y callos
Vista, dolencias

Vómitos

8. LAS VACUNAS Y LAS HORMONAS

Inmunización intensa por las plantas
Para neutralizar una inyección de vacuna
Hormonas

9. EPÍLOGO

10. GUÍA DE PLANTAS MEDICINALES

Plantas silvestres comunes
Plantas y hierbas de jardín
Plantas y hierbas que se adquieren en las herboristerías
Productos vegetales

1. LA ALIMENTACIÓN NATURAL DE LOS PERROS

Este capítulo es de suprema importancia para este libro; en comparación, los que lo preceden no son
más que complementos. Los médicos de la antigüedad tenían como máxima: «Díme lo que comes y te
diré quién eres», lo que no es totalmente cierto en el caso del ser humano, porque sus pensamientos
tienen de igual forma una gran influencia sobre su salud.

La alimentación de los perros condiciona su salud. Una de las alegrías que la crianza de animales, según
métodos naturales, supone para mí desde hace tiempo es la de verlos gozar de una salud perfecta y
duradera, sabiendo que gracias a los alimentos y al ejercicio que les doy, su condición física irá
mejorando día a día y jamas conocerán la enfermedad. La superioridad de la crianza natural sobre la
artificial o «científica» ha quedado demostrada tanto en los perros como en los gatos, las cabras, los
caballos ó los halcones.

¡Qué diferencia con respecto a los criaderos en donde pasé mi primera época de formación práctica,
tras haber dejado el colegio veterinario donde había ingresado para graduarme en Veterinaria, y dónde

permanecí menos de tres años! Tanto en la Facultad de Veterinaria como en distintos criaderos algunos de los cuales figuraban entre los de más reputación en Inglaterra- me encontré con muchas
enfermedades. Allí se aceptaba tranquilamente la muerte prematura de los cachorros, como si se
tratase de una fatalidad, y todo criadero vivía bajo el temor supersticioso de la enfermedad de Carré (el
moquillo), lo que me dejaba estupefacta.

Esta aceptación de la enfermedad, considerada como inevitable, me parecía totalmente injustificada:
¿por qué tienen los animales domésticos, así como los hijos de los hombres, que estar sujetos a
enfermar, cuando otros seres vivientes, como por ejemplo los pájaros silvestres, permanecen
prácticamente indemnes? ¿Es acaso por la intervención del hombre? De hecho, él ha engendrado la
enfermedad; ha impuesto este estado contra la Naturaleza a todos los animales o plantas que cayeron
bajo su desgraciado dominio. Muy rápidamente llegué a admirar todo lo que era silvestre: siempre me
impresionó la destellante salud de los poneys salvajes y de los ciervos en los bosques, con los que me
encontré en los parajes más recónditos de Europa, a donde i me dirigía y en los que permanecía siempre
que me era posible. Lo mismo encontré en la excelente vitalidad de las plantas silvestres. Nunca he
visto pulgones sobre los rosales silvestres (una planta que muchos conocen por escaramujo, sin saber
de que su flor deriva nuestra rosa), ¡qué contraste con los rosales cultivados que padecen todo tipo de
enfermedades! Mantener mi. vida y la vida de los animales bajo mí cuidado tan cercanas a la Naturaleza
como fuera posible se convirtió en un objetivo prioritario para mi. Y, tras í ciertas dificultades, fui
recompensada por la buena salud que, gracias a este modo de vida, hemos disfrutado mis animales,
mis hijos y yo misma.

He aquí la primera y más importante regla para la cría de cachorros saludables de perro y de gato: una
vida natural y una dieta a base de alimentos naturales. El tema de la vida natural será completamente
tratado en el capítulo correspondiente al cuidado general de los cachorros; este capítulo trata en su
esencia del régimen alimenticio.

Aunque la dieta se trata en otros capítulos de este libro, querría referirme a ésta teniendo siempre en
cuenta que está en manos del propietario la completa salud o el estado precario de la misma ya desde
la primera etapa de vida de su cachorro, así como que viva una vida de sufrimiento en un estado
enfermizo: Los alimentos cumplen con tres funciones básicas: alimentar, fomentar el crecimiento y
conservar la salud. El Dr. Howard Schneider hace la siguiente pregunta: «¿Podernos fomentar la
resistencia a las enfermedades infecciosas por medio de una buena alimentación?» He aquí un
problema que todavía no se ha acabado de discutir. Este libro herbolario contribuirá a probar que una
alimentación natural juega un papel notable e indiscutible en la prevención de las enfermedades.

LA ALIMENTACIÓN CARNÍVORA

El perro pertenece al grupo de los carnívoros y en estado salvaje se alimenta de carne. Los esqueletos
de perros salvajes o semisalvajes demuestran que estaban en un estado de salud excelente.

Por lo tanto, el perro es ante todo un consumidor de carne, estando toda su anatomía adaptada para un
régimen cárnico, con dientes hechos para desgarrar y aplastar, mandíbulas y músculos potentes, un
estómago pequeño y muy musculoso, un intestino corto (con la finalidad de evitar la putrefacción de los
alimentos cárnicos) y, sobre todo, los jugos gástricos, tremendamente potentes, específicos de los
carnívoros, que pueden disolver hasta las roturas de hueso. Desde el punto de vista de la salud, los
jugos gástricos y la saliva del perro son altamente antisépticos; es por ello que el perro puede ingerir sin
peligro la carne «pasada» y también la que proviene de animales enfermos, que podría matar a un ser
humano en un día. Sin embargo, se ha de evitar la carne con un color sospechoso (procedente, por
ejemplo, de un estado inflamatorio); por lo demás, el mismo perro suele rechazar este tipo de carne...

La capacidad digestiva del perro es muy débil, si la comparamos, por ejemplo, con la de la cabra, que es
un animal de talla semejante a los grandes perros adultos. Los herbívoros (p ej., caballos, vacas, etc.)
pueden asimilar un enorme volumen de alimento, y pueden consumir mucha cantidad de grano y
forraje en un corto espacio de tiempo. En lo que atañe al perro, con su pequeño estómago, no puede
asimilar más que pequeñas cantidades de alimentos. Por consiguiente, la regla básica consiste en
suministrarle pequeñas cantidades de alimentos muy concentrados, siendo la carne cruda uno de los
principales. Ésta se administrará cortada a trozos, permitiendo así que los músculos del estómago y de
los intestinos, los jugos gástricos y, ostensiblemente, los dientes y la mandíbula ejecuten totalmente su
función. Si reemplazamos la carne cruda por otros alimentos, los órganos carnívoros de la digestión
sufren. Así pues, comprendemos con facilidad que la carne cruda ha de representar el 75 por ciento de
la ración total de todo animal carnívoro.

El instructor de caza del Maharajá de Namlí, India central, Shikari Man Mahipal Sinha, me remitió una
carta interesante acerca de la alimentación carnívora. Concordaba plenamente con mis
descubrimientos de que la alimentación de carne es la única que conviene a todos los animales
carnívoros, y añadió que sus perros de caza eran alimentados de esta manera. No obstante, él pensaba
que durante la estación más calurosa del año, la carne era desaconsejable. Sus perros recibían entonces
un régimen ligero, a base de cereales integrales cocidos, productos lácteos y alimentos similares. Sus
observaciones son totalmente aceptables para mí. Comprendo muy bien que, en zonas de climas
extremos, donde los perros son utilizados para trabajos duros, penosos, hay períodos de régimen
«pesado» seguidos de largos períodos de reposo en los que los perros están sometidos a un tipo de
semiayuno. Los perros de caza de Namlí llevan una dieta ligera, a base de cereales, mientras que los
perros de trineo de las regiones árticas reciben poco alimento durante toda la estación veraniega. Por
ejemplo, cuando terminan su trabajo y son desenganchados de los arneses, han de subsistir
principalmente a base de una dieta de pescado crudo que, intrínsecamente, se lo han de buscar ellos
mismos.

La carne es un alimento muy concentrado, porque cuando un animal herbívoro tiene buena salud, su
carne está constituida por sustancias contenidas en los vegetales, altamente nutritivas, de los que él
previamente se ha alimentado, por ejemplo, forraje verde, cereales integrales, raíces, agua de
manantial, ensilaje (estos alimentos son suministrados a las reses según los métodos de Crianza Natural
para ganado, en contraposición al rancho artificial de paja apelmazada, tratada con ácidos, que
originan una carne demasiado grasa, insaludable y enfermiza (¡hasta se les da... serrín!). La carne cruda
contiene la celulosa de los alimentos vegetales (que el perro digiere con dificultad y en cantidades muy
limitadas en su estado crudo), transformados por la digestión del herbívoro en proteínas qué el perro

digiere en la forma de un músculo de fácil asimilación. Esta dieta carnívora asegura un buen aporte de
vitaminas y minerales, y es completamente natural para el perro, en tanto que para el ser humano es
antinatural; este último no posee el sistema digestivo de carnívoro, para el que la dieta cárnica, debido
a su naturaleza putrefacta, en combinación con la estructura corporal no carnívora del ser humano (su
largo sistema digestivo) ocasiona un exceso de orina con el consiguiente endurecimiento de las arterias
y ligamentos humanos, lo cual induce al comienzo antinatural del envejecimiento precoz. Los animales
carnívoros asimilan lo que ingieren en ocho horas más o menos, mientras que en el caso del ser humano
hace falta, por lo general, cuarenta y ocho horas para que los alimentos transiten por los nueve metros
de intestino. Pero no hay espacio suficiente en este libro para abordar la extensa temática sobre la dieta
humana. Deseo añadir que, puesto que los humanos no podemos (afortunadamente) comer carne en su
estado crudo, y tenemos que cocinar todo alimento cárnico, perdemos con esta cocción la mayor parte
de las propiedades vitales del alimento; la cocción destruye tanto el contenido vitamínico como las muy
valiosas y aún inconmensurables fuerzas cósmicas que se acumulan en la carne del animal herbívoro
por la dieta vegetal consumida.

Hoy no tenemos mucho donde escoger, o las carnicerías o los mercados. La carne de cabra o la de
oveja, con las que se cría al vigoroso perro cazador de Oriente, y que es además la mejor carne para un
animal con la estructura del perro, no es siempre asequible en una tienda. Las razas de pequeña talla se
encontrarían mejor con un régimen a base de carne de conejo o de ave. Yo Sugeriría a los criadores que
utilizasen preferentemente las siguientes partes: pecho de cordero, inclusive los huesos pequeños que
todo perro con buena salud puede digerir con facilidad; la cabeza de cordero, incluyendo los ojos y el
cerebro, que son muy nutritivos (el riesgo de infección por parásitos, que a veces se encuentran en el
cerebro de los ovinos, es escaso, en cambio el efecto beneficioso es muy grande; en cualquier caso, un
animal saludable es por regla general inmune al desarrollo de parásitos, sean gusanos o bacterias); el
carrillo de vacuno, parte de las carcasas, muy digestivas y ricas en minerales (se puede dar la cabeza de
cordero y el carrillo de buey/vaca con los huesos, porque el perro separará la carne con suma facilidad),
y el vientre de todos los animales saludables alimentados con hierba; es muy beneficioso para los
perros de todas las razas. Esto me lo dijo un gitano en el bosque de Dean. Esta persona había criado
numerosos galgos célebres y me afirmó que este tipo de carne constituía uno de los alimentos naturales
más fortificantes. He seguido sus consejos para gran provecho de mis perros. Es innecesario establecer
que todos los tipos de carne arriba mencionados han de administrarse crudos, ya que la cocción de la
carne no puede ser tolerada en ningún caso en la Crianza Natural . Se puede utilizar asimismo los
intestinos de conejo y liebre. Los primeros pueden transmitir la tenia, pero ésta no sobrevive mucho en
un perro realmente sano; en cualquier caso, un régimen convencional ocasiona la infestación por tenia
con mucha más incidencia y el parásito sobrevive mucho más tiempo. Lewis Godfrey, del criadero Don,
Hastings, Michigan, EE.UU., escribe interesantes textos sobre la alimentación a base de visceras para
sus borzois. Les da de todos los tipos: de buey, pollo o pescado. Hace hincapié en la riqueza de la
materia grasa que los recubre y establece que la mayoría de los borzois carecen de la inclusión de grasa
en su dieta. La carencia de grasa cruda es, de hecho, una realidad en la dicta alimenticia clásica de la
mayor parte de los perros de raza. Sin embargo, no hay que administrar más que ínfimas cantidades de
la misma, por ejemplo, una cucharadita y media por comida varias veces a la semana para un perro de
talla mediana. Según la ley dietética bíblica de Moisés, la grasa es un alimento prohibido para los
hebreos. Pero sabemos que contiene la valiosa vitamina A.

Finalmente, ¿cómo habremos de dar la carne? Ya hemos establecido la regla principal para
suministrarla, que es siempre cruda. Hay numerosos veterinarios que, dominados por la teoría

microbiana, antinatural y errada, difundida por Pasteur, aconsejan esterilizar por medio de la cocción
todo tipo de carne suministrada a los perros. ¡Ésta era también la norma oficial en los centros de
entrenamiento para perros de guerra del gobierno británico, pero el estado de salud de numerosos
perros se calificó de poco satisfactorio Los criadores de perros cuecen la carne porque piensan que un
alimento cocido presenta menos riesgo. Esta teoría está tan fuera de uso como la de Lister, que echaba
sus tristemente célebres desinfectantes a base de ácido fénico, sobre las heridas abiertas, para matar
los gérmenes de la enfermedad y que, al mismo tiempo, diezmaba a todas las bacterias beneficiosas
que ayudan a la cicatrización de los tejidos; ello retrasaba (y a veces impedía) la curación de la mayor
parte de las heridas sobre las que se aplicaba este tratamiento antinatural.

Sean del tipo que sean, las medidas destructivas jamás podrán ser beneficiosas para la vida; el dar carne
o leche deteriorados por el calor no nos llevará más que a una degradación del estado de salud, y nadie
podrá conocer la verdadera salud alimentándose de materias muertas incluyendo todos los alimentos
cocidos -con la excepción de los granos de cereales de naturaleza dura, que están acostumbrados a la
exposición al calor ardiente de los rayos del sol, en su madurez natural, y por lo tanto resisten, de
alguna forma, las fuerzas destructivas de la cocción al fuego.

Los efectos de la cocción en la carne sobrepasan el simple hecho de destruir las fuerzas vitales
presentes en toda sustancia orgánica. La cocción semi digiere artificialmente los alimentos; y en esta
rotura de los tejidos cárnicos, las funciones normales del estómago y de los intestinos ya no se utilizan
plenamente: al haberse hecho parte de su trabajo antes de dar el alimento al perro; estos órganos son
ejercitados indebidamente, y cuando este sistema se repite día tras día, se comprende con facilidad porque es ley de la Naturaleza que estos órganos se debilitan y atrofian en tal extremo que al final de un
cierto tiempo acaban por no poder llevar a cabo sus funciones naturales. Además, las delicadas papilas
del paladar se convierten en lo que, en términos médicos, se conoce como «viciosas» debido a una
aberración de la dieta natural. Como la carne cocida adquiere unas propiedades muy gustosas, los
perros rechazarán su alimentación normal a base de carne cruda prefiriendo la cocida, más apetitosa al
paladar. Como ocurre en el hombre, el apetito y las preferencias culinarias no nos informan sobre los
alimentos que más convienen al perro doméstico. El resultado de alimentar con alimentos
antinaturales, es que el gusto se puede pervertir.

Hoy, miles de perros, la mayoría de ellos si contamos los perros de compañía alimentados
habitualmente con alimentos cocidos, están privados totalmente de carne en su alimentación. Y así
alimentados, los perros sobreviven. Están infestados de gusanos, despiden mal olor corporal, tienen un
aliento fétido y envejecen prematuramente; el 70 por ciento de ellos sufren problemas renales a partir
de los 7 años y pierden mucho sentido de la vista y del oído. Sus dientes a estas alturas están
ennegrecidos por una capa de sarro que ha de ser rascado regularmente por un veterinario. Pero
sobreviven. ¡Qué distinto es el efecto de una dieta de esta índole en un animal cuyos antepasados han
sido criados en un régimen a base de alimentos crudos a lo largo de muchas generaciones, y que ha sido
destetado y criado así durante los primeros meses de su vida por medio de esta alimentación, para
luego someterle de una manera brusca al cambio de una alimentación contra-natura que les es
totalmente extraña, una alimentación inmunda. Es fácil comprender e imaginar los efectos dañinos en
el cuerpo, incluyendo el sistema nervioso.

Uno de los peores inconvenientes que achaco a la carne cocida y a la mayoría de los alimentos
cocinados, en especial la leche (la cocción ha cambiado la naturaleza de la sustancia), es el efecto
secundario cuando se conserva durante algún tiempo, muy distinto del natural. La carne cruda cuando
se conserva durante muchos días, en particular en época veraniega, se vuelve «pasada» o «manida»,
adquiere un fuerte olor (muy característico) y se vuelve blanda en su interior. Se puede dar sin miedo a
cualquier animal, pero para el perro es de lo más natural comer carne en este estado. Ciertamente que
uno de los mayores placeres del perro realmente sano, cuyo instinto no se ha alterado con un régimen
de alimentos cocidos, es el desenterrar la carne escondida en el suelo desde hace mucho tiempo,
porque debemos recordar siempre que el perro es por naturaleza un animal carroñero, y también
cazador. Conservada durante varios días, la carne cocida tiene un proceso evolutivo diferente: se vuelve
de una tonalidad verde y empieza a transpirar. Dar carne cocida pasada equivale intrínsecamente a
administrar veneno.

Un amigo mío que se las compuso para criar un notable número de terriers, galgos y otros perros
durante los años bélicos, se pronuncia a favor de la alimentación con carne cruda. Si el perro encuentra
otro perro enterrado, lo desentierra y se lo come. Parece ser que es un deleite para el perro, que busca
esta clase de carroña y además se encuentra perfectamente; me pregunto si esto no es acercarse
mucho a la Naturaleza, a la que el hombre muy raras veces puede mejorar. Si los criadores se
acostumbrasen a cavar fosas profundas entre las raíces de los árboles umbrosos y enterrasen la carne
allí, no existiría el problema de su deterioro, porque la carne enterrada «madura», no se estropea..

Cuando reflexiono en mi labor, a menudo me pregunto si conseguiré alguna vez introducir dos reformas
en el panorama canino: el ayuno de todos los perros cuando están enfermos y la estricta alimentación
de carne exclusivamente cruda, jamás cocida. Si es así, mis años de labor canina no habrán sido en
balde.

No es tarea de fácil resolución conservar la carne de los ataques de la mosca de la carne en los meses de
primavera y verano, en particular cuando se trata de grandes cantidades y existe gran distancia entre el
proveedor de la carne y el criador. Por eso es preferible regentar un criadero con pocos perros.

El mayor número de galgos afganos que yo he llegado ha tener a la vez fue de quince (incluyendo
cachorros), y era demasiado. Siempre pude tener carne cruda para todos ellos, inclusive en los meses
más calurosos del verano, porque usaba el antiguo sistema oriental de enterrarla en el suelo, en un
lugar a la sombra.

LA CARNE ENTERRADA

Esta carne ha de estar exenta de huevos de mosca, porque si no, éstos eclosionarían, aunque la carne
estuviese profundamente enterrada, y la estropearían. Si ya está contaminada (con estos huevos),
deberemos rasparlos cuidadosamente y después pasar un trozo de algodón embebido en vinagre. Estos

huevos se ven como manchas sobre la carne. Son como una multitud de minúsculos granos blancos
alargados.

Si los huevos ya han eclosionado en gusanos no es necesario tirar la carne, se la puede limpiar vertiendo
agua a presión; después, frotaremos enérgicamente con vinagre y echaremos un poco de sal. No es
necesario recalcar el hecho de que los perros no deben ingerir la larvas, porque la mosca de la carne, o
mosca azul, que pone sus huevos en la carne busca en especial ésta en estado de putrefacción y puede
transmitir enfermedades por el simple contacto de las patas y su cuerpo sobre la carne, o por medio de
sus larvas. La fosa que albergará a la carne habrá de ser profunda para conservar el suficiente frescor
durante la época calurosa; recubriremos el suelo con ramas de árbol o con bloques de piedra. También
dispondremos ramas o bloques de piedra sobre la carne antes de recubrir o tapar el hoyo de tierra. Así,
la carne estará protegida de un contacto demasiado estrecho con la tierra, aunque un poco de ésta, si
está limpia, no reviste inconveniente alguno. Este sistema de enterrar la carne conserva bien y también
la «madura». Un gitano me dijo el sistema que su pueblo utiliza para hacer madurar las manzanas
silvestres, y es cavando hoyos en el suelo, recubriéndolos de paja y colocando dentro las manzanas, que
se conservan así durante meses.

De preferencia cavaremos el hoyo bajo la sombra de un árbol y señalaremos su emplazamiento con un
palo sólido, ya que de otra manera podría ser difícil encontrarlo. Para lograr mantener a los insectos
fuera del lugar, pondremos una botella destapada medio llena de esencia de trementina. Puede que al
leer estas instrucciones el sistema nos parezca muy complicado, pero es menos trabajoso que lavar
recipientes y sartenes grasientas, resultantes de una alimentación de carne cocida, además de cuidar
animales enfermos también como consecuencia de un inadecuado régimen alimenticio.

Stonehenge, el gran escritor británico de temas caninos del pasado, abogaba por dar un encalado a la
carne cruda y juego colgarla a la sombra de un árbol para conservarla. Él afirmaba que la carne tratada
de esta forma se conserva comestible durante más de un mes: «Podemos conservar la carne durante
mucho tiempo, incluso en verano, si le damos una mano de cal o la cal en polvo para rápidamente
colgarla de un árbol de exuberante follaje. De esta manera, yo he podido conservar en buen estado las
patas y la espalda de una pieza comestible durante seis semanas, en la época cumbre del verano y
durante tres meses en invierno.»

Se pueden meter pequeñas cantidades de carne en sacos de papel kraft 0 de algodón y luego cerrar la
abertura para evitar que las moscas penetren, suspendiéndolo de un gancho metálico, colgado a su vez
de la rama de un frondoso árbol. El gancho metálico del colgador suele disuadir a las hormigas, pero si
no es así, embeberemos a diario un trapo con petróleo y lo ensartaremos en la base del colgador; las
hormigas jamás franquearán este obstáculo. El vinagre puede servir de conservante suave para este
tipo de carne; la cantidad será de dos cucharadas soperas por taza de agua. Después, envolveremos la
carne en grandes hojas verdes o la salaremos.

Bueno, después de todo, ¡ahí tenemos a la refrigeración! Los alimentos congelados deberán utilizarse
con suma precaución. Si la congelación es baja, las propiedades de la carne sufrirán muy poco

deterioro. Pero un alto grado de congelación es tan nocivo para el buen» estado de la carne y para sus
consumidores como la cocción. Por lo tanto, nunca deberemos introducir la carne en el congelador. La
carne congelada, helada ha de usarse con gran precaución, porque causa úlceras en el tubo digestivo.
He notado el cuidado que los campesinos ponen para evitar que sus animales coman raíces y demás
plantas cuando están heladas. La carne congelada se ha de descongelar y, si es necesario, recalentar
bien en agua caliente. Asegurémonos de que está bien descongelada antes de dársela al perro. Repito,
la carne helada es nociva. • En la naturaleza, el pelo y la piel forman parte de una alimentación
carnívora natural y proporcionan un porcentaje de fibra inasimilable esencial para el buen
funcionamiento de los poderosos músculos del tubo digestivo, actuando a la vez como un laxante
suave. Actualmente, la piel de los animales es requerida para la labor de los curtidores, así que
habremos de usar un poco de salvado como compensación. El salvado aporta esa fibra inasimilable, así
como vitamina B. Posee un escaso valor alimenticio, aunque es de origen proteico, pese a ser un
producto cereal. Echemos un poco de salvado sobre la carne, a razón de una cucharada sopera por
perro de talla mediana (recordemos que el modelo de perro mediano que proponemos es un cocker
spaniel) Si no podemos conseguir salvado, podemos usar una pequeña cantidad de copos de avena que
es rica en fibra y proteínas. Siempre que sea posible, daremos la carne todavía pegada al hueso, para así
incentivar el instinto natural del perro a desgarrarla. Muchos de mis perros han devorado conejos
enteros, estando su potente aparato digestivo plenamente preparado para digerirlos plenamente, con
pelo y huesos.

La carne picada es particularmente nociva para la salud, ya que impide que el perro ejercite con
normalidad su mandíbula y su intestino. Además, acostumbra ser demasiado grasa y, por lo tanto,
dañina para la salud del hígado y las arterias.

Los animales en estado silvestre, tras haber desgarrado la piel y la carne de su víctima, muestran su
infalible preferencia por determinados órganos del cuerpo de la presa: en primer lugar, los intestinos,
después los ojos. Entre los animales herbívoros que constituyen la presa habitual de la especie canina,
el intestino representa una buena fuente de almidón y vegetales semidigeridos (el tema del almidón
será tratado exhaustivamente más adelante). Los demás Órganos buscados con prioridad son los ojos,
que los carnívoros extirpan con suma facilidad (las gaviotas, unas aves parcialmente carnívoras, buscan
siempre con avidez los ojos de las criaturas ahogadas, sean humanas o animales). Los tejidos oculares
son ricos en sales minerales, fósforo y yodo, siendo sin duda por esta razón que los animales
depredadores se sienten atraídos por tales órganos. En un artículo sobre las tribus indias del norte de
Canadá, el Dr. Weston A. Price escribe: «Los indios saben que los tejidos de la zona posterior del ojo son
un buen alimento. La ciencia acaba de demostrar que la retina del ojo es una de las mejores fuentes de
vitamina A». Los dientes no pueden ser nunca asimilables, ni como fibra, a menos que el animal-presa
sea devorado íntegramente, como en el caso de los conejos y demás presas menores que el carnívoro
depreda; pero los dientes son expulsados en las heces.

EL CONEJO Y LA VOLATERÍA.
El conejo y la volatería constituyen para el perro una de las mejores y más naturales fuentes de
proteína. Las astillas puntiagudas de sus huesos pueden representar un peligro, en particular cuando se
cuece la carne. Pero cuando el perro come el conejo de forma íntegra, con pelo incluido comprendido,
etc., la piel recubierta de pelo evita que las astillas de los huesos perforen el estómago o el intestino del
depredador.

La mixomatosis, esa detestable enfermedad de los conejos, causada por el hombre, no se ha revelado
como peligrosa para el perro hasta la fecha, aunque algunas liebres han muerto debido a dicha
dolencia. Si un perro contrajese la enfermedad, habría de ser tratado como en el caso del moquillo y la
encefalitis canina.
Añadamos que, si damos carne de conejo o de ave cruda, en ambos casos ésta habrá de ser fresca,
todavía tibia. En efecto, la carne de estos animales, cuando se enfría, se pone rígida y se hace bastante
indigesta.
Por eso, cuando demos carne de conejo, o de volatería, sacrificada desde hace tiempo, adquirida en la
carnicería, es aconsejable sumergirla en agua caliente, casi a punto de ebullición, manteniéndola así de
dos a tres minutos. Este procedimiento devolverá a la carne su elasticidad, sin alterar su calidad como
haría la cocción. Le añadiremos un poco de salvado o de copos de avena para compensar la falta de
fibra, resultante de la carencia de pelos o plumas, y para impedir el riesgo de perforación a causa del
hueso.
Procederemos de la misma manera con la volatería, cuya carne requiere, asimismo, un
reblandecimiento rápido en un poco de agua caliente.

HÍGADO.
La inclinación natural del perro por este órgano se explica sin duda por su riqueza en vitaminas y
minerales. En el caso del hombre, el hígado es conocido desde hace mucho tiempo como remedio
contra la anemia; contiene un ácido único que procede exclusivamente de la «sangre» fresca de las
hojas, el cual, por esta razón, ha sido denominado ácido fólico (del latín «folia», hoja). Nuestro sentido
común nos suele indicar que, en el caso del ser humano que puede asimilar la materia vegetal, sería
mucho más practico obtener este ácido fólico de su fuente natural, ensaladas verdes, crudas, que no
indirectamente del hígado del animal. Los animales buscan el hígado y las glándulas suprarrenales de la
misma manera que lo hacen con los ojos y los intestinos de la presa. Ciertamente, un animal que no ha
sufrido alteración ni deterioro alguno de sus instintos naturales posee un plan de acción muy concreto
cuando come del cuerpo de la presa. Sin embargo, el hígado de los animales con mala salud es a
menudo un órgano insano, porque es el bioquímico del organismo, maneja numerosas sustancias
tóxicas y se sobrecarga con frecuencia. Es uno de los primeros órganos que enferman cuando decae la
salud: se puede convertir en el lugar de almacenamiento de todas las impurezas y toxinas del cuerpo.
El hígado de los ovinos puede estar infectado con tremátodos, unos parásitos peligroso. Por
consiguiente, demos hígado sólo cuando sepamos con plena certeza que proviene de un animal sano.
Aun así, es causa general de diarreas en el perro y el gato, así que administrémoslo con moderación, no
más de un par de veces por semana. Es significativo el hecho que mis galgos afganos rechazan la mayor
parte de menudencias provenientes de la volatería y de los grandes anímales, y siempre rechazan el
hígado y los riñones. Esta actitud parece debérsela alguna ley tribal hereditaria.

TRIPAS Y CUELLOS.
Es un alimento adecuado si está fresco y tierno. Si está congelado se vuelve indigesto.

CARNE ENLATADA.

No es un alimento natural e induce a la sobrealimentación. ¡La naturaleza jamás enseñó a un perro a
cocer su alimento o a utilizar un abrelatas! Además, casi siempre se le añaden conservantes químicos
para impedir que la carne se estropee. En todos los sentidos, se trata de un alimento «muerto». Las
especies y demás agentes de condimento que incluye provocan un apetito artificial en el perro,
alimentándolo de esta manera, y ello puede dañar el revestimiento estomacal y el equilibrio normal de
los jugos gástricos. ¿Cómo puede una persona sensata suponer que mantiene a un animal en buena
salud dándole comida conservada extraída de una lata o de una botella? La popularidad que
experimentan estos alimentos, apoyada por medio de una publicidad a gran escala y eficaz es, a mi
modo de ver, una de las mayores causas del extraordinario crecimiento, en número y variedad, de las
enfermedades caninas de la actualidad en que se ha vuelto muy normal alimentar en gran parte a los
perros con estos regímenes absolutamente antinaturales. La carne en conserva suele provocar
defecaciones demasiado abundantes, de olor nauseabundo. Esa es la causa de que las calles de todo el
mundo estén sucias y maleadas las tierras de campaña.
Insistimos en el hecho de que, a tenor del vil comercio de los tiempos modernos, el precio barato de los
ingredientes es con frecuencia el elemento principal que se toma en consideración. Tal como reza el
título de una antigua y popular canción «Anything goes» (Nada funciona, nada va bien). Esto viene a
colación de que se usan elementos tales como la sangre seca, raspada de los suelos de mataderos de
todo el mundo, cargada de tóxica adrenalina que invade la corriente sanguínea de los animales
aterrorizados en el momento que van a ser sacrificados. Se usa de igual manera, en cantidades masivas,
los deshechos de pescado proveniente de los bancos de peces muertos.
Huesos. Dados crudos, son como cepillos de dientes para perros y gatos. Con el ejercicio que implica el
masticarlas mejoran la estructura de la mandíbula, la refuerzan y contribuyen a alargarla. Mis galgos
afganos han tenido siempre hocicos excepcionales, y yo se cuál es la razón: el ejercicio idóneo de la
mandíbula, además del consumo de algas marinas en polvo. Los huesos activan a la vez a las glándulas
de la saliva. Para un uso regular, lo mejor son los huesos tiernos o, mejor todavía, el hueso liso (el de las
costillas), porque los huesos duros -los que contienen la médula- tienden a desgastar la dentadura.
Evitaremos los huesos que se rompen fácilmente en astillas y los que son bastante pequeños como para
ser tragados enteros, los huesos de volatería cocidos y las espinas de pescado afiladas que pueden
perforar los intestinos y provocar la muerte. Otro buen alimento la cabezal de cordero, partida en dos,
que podemos dar a menudo, dejando la carne para que el perro la consiga directamente. Hay una
antigua receta usada para los perros utilizados en la caza del zorro, que consiste en hacer hervir una
cabeza de cordero, con pelo (lana) incluido, y luego verter el caldo obtenido, todavía tibio, en harina de
avena. Particularmente no doy ningún tipo de sopa a mis perros o gatos, porque ensucia el estómago y
el canal intestinal, pero para los que deseen hacerlo, el método arriba mencionado puede ser
interesante. Los sesos de cordero son muy ricos en minerales, y los perros los comen crudos. El mejor
tipo de hueso para el perro lo constituye el corvejón, cortado directamente por el carnicero. La médula
que el perro no puede extraer, se extraerá con un tenedor y se añadirá después a la carne. Los huesos se
administrarán sólo tras las comidas, nunca cuando el estómago está vacío, ya que podrían perforar el
intestino o provocar gases. Pero recordemos que no es natural para el perro y el gato comer carne sin
hueso.
No dejemos los huesos tirados por los patios de los perros, porque atraen tanto a las moscas como a los
roedores.

PATAS DE POLLO.

Crudas, constituyen un excelente alimento a base de huesos tiernos muy ricos en calcio. A los perros
les encanta. Cortaremos y tiraremos las uñas (garras) y lavaremos muy bien las patas. Para los perros de
razas miniatura, aplastaremos algo este alimento para que lo puedan comer más fácilmente.

PESCADO

No es un alimento aconsejable para los perros: es demasiado acuoso y está demasiado desprovisto de
sangre. Sin embargo, hay algunas razas caninas, como el perro de aguas portugués, que atrapan ellos
mismos al pez, o ciertas razas caninas nórdicas que se alimentan casi exclusivamente de pescado y se
mantienen maravillosamente. Pero comen un pescado de mar o de río fresco, cuya carne es tierna y
fácil de digerir. Los nativos de muchas islas de los Mares del sur arponean y comen crudo el pescado
fresco del mar. El pescado cogido desde muchas horas será tratado de la misma forma que el conejo y
la volatería, por ejemplo, sumergiéndolo en agua muy caliente para devolver a la carne su suavidad
natural. En el transcurso de mis viajes he observado con frecuencia a gatos que atrapan peces en aguas
poco profundas, sacándolos del agua con sus garras y, naturalmente, comiéndoselos por completo crudos, claro está.

Para la alimentación canina, los mejores pescados son la caballa y el arenque, porque son ricos en
grasas (que a menudo faltan en la alimentación del perro), en vitamina B fresca y en minerales
esenciales. Se les dará siempre las vísceras, eliminando sólo las cabezas. Es saludable espolvorear un
poco de copos de avena sobre el pescado. Podemos administrarlo una o dos veces a la semana, como
variación al régimen cárnico de carne cruda. El atún enlatado es muy nutritivo y no tiene más
conservantes que la sal y el aceite; no obstante, en nuestros días no es seguro utilizarlo por los
productos químicos tóxicos que se hallan en el mismo, provenientes de los desperdicios industriales
vertidos sin control en todos los mares de la tierra.

El pescado blanco, por ejemplo, el bacalao, la platija, etc., cocido ligeramente al vapor, constituye el
primer alimento proteico ideal que podemos dar a un perro que convalece de una enfermedad, al que le
seguirá la carne cruda (véase «Tratamiento y Dieta de Desintoxicación Interna»).

LA ALIMENTACIÓN CON CEREALES

La alimentación cereal es mucho menos importante que la dieta a base de carné, sin embargo los
carnívoros obtienen numerosos elementos minerales esenciales, así cómo vitaminas y particularmente
la vitamina E que condiciona la fertilidad, presente en los gérmenes de los cereales, con preferencia el
trigo y el maíz, así que es fácil deducir que esta alimentación es lo bastante relevante como para tenerla
en cuenta.

El inconmensurable valor nutritivo de los cereales se comprenderá fácilmente al detenernos a pensar en
la magnífica salud de un toro o de un semental, ambos criados con una alimentación vegetal. Los

propietarios de perros que sólo alimentan a éstos con carne excluyendo todos los cereales, incurren en
un craso error dietético y sus animales quizá no puedan gozar de una salud total; su alimentación, al ser
parcial, redundará asimismo en una salud parcial. Igualmente perniciosa es la alimentación con cereales
refinados, cuyo valor nutritivo es prácticamente nulo; la mayoría de los minerales esenciales, vitaminas
y fuerzas cósmicas que justifican la presencia de los cereales en la alimentación de los animales, están
ausentes en la harina refinada, que forma una pasta pegajosa en el estómago, provoca trastornos
gástricos caninos prevalentes y enfermedades carenciales en general, incluyendo el raquitismo.
Debemos recordar que el perro ha ingerido siempre cereales semidigeridos como parte de su régimen
alimenticio. Lo primero que hacía tras matar a su presa era (y sigue siendo todavía) abrirle el vientre y
devorar los granos y materias vegetales presentes en los intestinos de la presa, por lo común herbívora.
De esta forma, los perros solían conseguir cortezas de árboles en el interior de los intestinos de los
conejos o de las cabras, un excelente alimento para ellos.

Al establecer un régimen equilibrado para los perros, hay que tener siempre en cuenta incluir al tipo de
alimento que sus presas potenciales -conejos, cabras, etc.- comen, y que se encuentra en los intestinos
de éstas.

Obtenidos de esa forma, tales granos, vegetales, hierbas o cortezas solían estar semidigeridas por la
presa antes de su muerte. Como los animales herbívoros mastican y ensalivan, una gran parte de la
digestión se lleva a cabo en la boca -de hecho, empieza allí- y en los intestinos; no tragan entero el
alimento, como los carnívoros. Así que se comprende como, a diferencia del alimento cárnico, los
granos de cereal frescos cogidos de la planta no pueden ser digeridos por sí mismos por el perro,
cruzando prácticamente intacto el intestino del animal. (Hay que precisar que, durante las modernas
epizootias mundiales de mixomatosis, difundida artificialmente por el ser humano entre la población de
conejos, se observó que los zorros, al estar desprovistos de su presa habitual, el conejo, robaban el trigo
para saciar su hambre. Los intestinos de los zorros muertos se encontraban repletos de trigo y avena
consumidos directamente de la planta correspondiente, lo cual evitó que los animales murieran de
inanición.)

En el caso del perro, los cereales necesitan una preparación, siendo el mejor método el de
transformarlos en copos, haciéndolos que pasen por entre dos rodillos recalentados, como se hace en
los molinos. (El trigo requiere un tratamiento distinto: ha de ser finalmente molido y después cocido
ligeramente para hacerlo digerible.) Los copos de cereal han de ponerse en remojo durante toda la
noche en un caldo de legumbres frío, en leche entera fría o en el suero de manteca batida. Quiero
insistir en que los cereales en copos son la forma más económica y más saludable de dar cereales a los
perros y gatos.

Durante siglos, los border collies, en las granjas inglesas compartieron los copos de maíz con los demás
animales de la granja, que, para los primeros, eran puestos en remojo en una pequeña cantidad de
leche. Yo he preparado una serie de productos a base de cereales en copos para los perros, cuyo efectos
benéficos para la salud de éstos han sido notables. Con los copos es suficiente dar la mitad de la
cantidad, comparada a la que se da de comida a base de pan o galletas totalmente cocidos.
Recordemos esta norma e intentemos alimentar a nuestros perros y gatos con cereales en copos,
naturales, pero tengamos cuidado con lo que adquirimos, porque en la actualidad, por motivos

comerciales, la mayoría de estos cereales están además «tostados» tras el proceso de convertirlos en
copos. De ese modo se consigue una mejor protección contra la mariposa (de la polilla) y el gorgojo,
pues a ambos les encanta alimentarse de los saludables cereales en copos y en cambio no les interesa
comer los alimentos más o menos desvitalizados, como son los cereales, el pan y las galletas
supercocidos.

Se pueden elaborar galletas (tiernas) de trigo integral, utilizando el método rápido de los beduinos. Se
mezcla varias libras de harina de trigo integral, ligeramente tibia, con agua tibia, leche o leche ácida (el
BUTTERMILCH de los países germánicos), miel y melaza (dos cucharadas soperas), y sal (dos
cucharaditas), por cada cuatro litros de agua Se deja reposar para qué suba (sin levadura), dejaremos la
masa así en un lugar templado. Después de quince minutos de reposo, haremos : un hoyo en el centro
de la pasta y verteremos dos cucharaditas de aceite de oliva (o de maíz) por kilo de harina integral que
se use. Se deja que suba de nuevo, ahora por espacio de unos treinta minutos; se salpica con un poco de
harina seca y se confeccionan galletas lisas. Se cuecen en el horno a fuego rápido, sobre planchas
aceitadas o engrasadas. El objetivo es conseguir una cocción rápida para evitar la destrucción de los
elementos vivos del germen de trigo. Así el horneado será de unos cuarenta minutos como máximo. El
resultado es la obtención de las galletas «árabes» sustanciosas, excelentes para el desarrollo de la
mandíbula y la dentadura.

Esta receta también ha resultado ser beneficiosa para mis hijos. No suelo usar la levadura de panadería,
a pesar de las alabanzas de que es objeto por los profesionales de la medicina. Es un fermento activo
que puede provocar la fermentación en el estómago y el intestino, causando múltiples perturbaciones
internas. El profesor Edmond Szekely, una autoridad reconocida mundialmente en materia de
alimentación, nos previene en contra del uso de la levadura. Los beduinos también preparan el «petah».
En este caso, la harina está casi cruda, sin levadura, y se cuece durante unos minutos sobre planchas
metálicas calientes.

Cuando vivía en el sur de España, aprendí a hacer harina «tostada», de trigo o maíz integrales (sus
respectivas harinas). Cuando ya está hecha se sirve licuada con leche natural, fría, o se hacen bolitas y
se comen crudas (en esta última preparación se usa agua tibia, aceite de oliva y sal). Para tostar la
harina, se dispone en una sartén metálica la cantidad de 100-150 g de la misma, bien distribuida sobre el
recipiente, simplemente agitándolo; después se coloca la sartén que contiene la harina sobre un fuego
suave (es preferible, aunque no indispensable, intercalar un difusor entre la sartén y la llama). Se
levanta y se remueve la harina constantemente por medio de la hoja de un cuchillo, hasta que el
preparado adquiera una tonalidad dorado pálida o dorado amarilla, si se trata de harina de maíz
amarillo. Por lo general, el tostado tarda unos cinco minutos. Agitemos frecuentemente la sartén.
Cuando ya esté tostada, dejemos que la harina se enfríe y después la colocaremos dentro de botes
metálicos. Podemos tostar también la harina en un horno inmediatamente después de haberlo
apagado. Si seguimos este sistema, agitemos y mezclemos muy bien la harina, lo que haremos varias
veces para evitar que se queme. Los famosos galgos del área de Sevilla y Córdoba comen esta «harina
tostada» y su estado general es perfecto.

También están las migas de los campesinos españoles y portugueses, que yo aprendí a preparar para
mis hijos cuando viví en aquellos países. En un recipiente con agua ligeramente sazonada

(aproximadamente un litro), se echan seis dientes de ajo crudo, una ramita de tomillo, salvia o romero y
una cucharada sopera de aceite de oliva ó de maíz. Después le añadiremos cucharadas de harina de
trigo o maíz integral, aproximadamente 200 g por litro de agua. Se deja cocer lentamente removiendo
bien durante la cocción, que dura unos quince minutos. A continuación, cuando se ha espesado, se
aminora el fuego hasta el mínimo, se tapa el recipiente y se deja que cueza lentamente durante dos o
tres minutos. Cuando ya está frío, se corta en rebanadas y se sirve. Para aumentar el sabor se le puede
añadir mantequilla. Se le pueden añadir también algunas hierbas aromáticas complementarias que
picaremos. En climas soleados es bueno dejar la harina puesta en remojo en agua caliente, al sol,
durante algunas horas; eso facilitará la cocción.

AVENA.
En copos y empaquetada, la avena es un alimento vital para los perros. Es riquísima en hierro; los copos
de avena limpian asimismo los intestinos de las impurezas. Se ha demostrado que es un alimento
básico de los reproductores, machos y hembras. Los famosos collies de Escocia y otras regiones
montañosas de Gran Bretaña han sido criados con el porridge (gachas o papilla) de avena. Estos perros
son famosos por su vigor y resistencia al frío y a la humedad. El border collie pertenece a una de las
pocas razas autóctonas que aún no han sido desnaturalizadas por el hombre, y su estado de salud
puede hacer palidecer a la mayoría de las razas autóctonas mal nutridas con alimentos antinaturales
durante generaciones.
Los copos de avena que se venden en los comercios han sido precocidos en un proceso de fabricación.
No los volvamos a cocer, tan sólo pongámoslos en remojo con leche fría durante toda la noche;
podemos usar leche aguada, fría, o sopa fría de verduras, no de carne (la ortiga y la zanahoria ralladas
son excelentes para este propósito, así como las pieles de la patata y las vainas de los guisantes),
añadiéndole una pizca de sal. La «leche de avena» es una excelente bebida en caso de enfermedad.
Simplemente verteremos aproximadamente un litro de agua caliente (no hirviendo) sobre un puñado
de copos de avena, y dejaremos que macere durante toda la noche. Extraigamos después la leche
presionando los copos. Volvamos a calentarla sólo hasta un grado tibio, le añadimos una pizca de sal y
una cucharadita de miel o de jarabe de arce.

CEBADA.
Además de su notable valor nutritivo, la cebada constituye una ayuda incalculable en la crianza de
perros, debido a sus propiedades medicinales. Es rica en magnesio antiácido y es ciertamente el más
alcalino de los cereales. Es un excelente purificador y refrescante de la sangre en época calurosa Los
árabes escogieron la cebada como cereal base para sus bonitos caballos y galgos (salukis).
Por sus propiedades suavizantes, la harina de cebada es también importante para su uso tópico
(externo); la cataplasma de harina de cebada fue hace tiempo un remedio muy conocido de los hogares
ingleses y franceses para el tratamiento de las dolencias cutáneas. La cebada es también un buen
remedio para los riñones, y en las enfermedades de este órgano deberíamos beber a diario el agua de
cebada así como en las enfermedades de vejiga.

CENTENO. Se trata de un excelente cereal para variar la alimentación, pero para ello debemos utilizar
el grano integral. Su envoltura externa contiene importantes cantidades de flúor, indispensable para la

formación del esmalte de los dientes y de uñas fuertes. De bajo contenido en hidratos de carbono y
lípidos (grasa), es apto para los perros con problemas de peso. También es bueno para las razas toy,
porque los mantiene así. Se administrará preferentemente en forma de galleta.

MAÍZ.
Este maravilloso cereal, venerado por los antiguos indios piel-roja y los mexicanos, es el único cereal
capaz de sustentar a una persona durante largos meses sin otro tipo de alimento. A los perros se lo
daremos en forma de copos precocidos. Sin embargo, consumido en exceso, puede calentar
excesivamente la sangre. Para un perro adulto de talla media es suficiente un puñado de copos al día.
Las mazorcas tiernas pueden administrarse crudas, ralladas con un rallador de verduras y luego
mezcladas con leche. No aprovecharemos el núcleo central de la mazorca (sobre el cual están pegados
los granos del cereal). El maíz, excelente tónico glandular, repleto de sol, es esencial para la fecundidad.
Es uno de los alimentos supremos que hacen desarrollar un hermoso y abundante pelo así como una
dentadura fuerte. Se cree que hay dos alimentos que no pierden sus vitaminas al ser enlatados: el maíz
y la piña. A los perros y gatos les encanta el maíz tierno en conserva (enlatado), que podemos dar
cuando el maíz fresco no es asequible por estar fuera de la estación. El maíz en forma de crema es el
mejor; si utilizamos el grano entero debemos aplastarlo, para mejorar su digestibilidad.
El maíz es mi cereal preferido, una elección compartida por mis perros. En lo que se refiere a los gatos,
los he visto volverse locos de placer con el olor de una lata de maíz recién abierta. No apoyo la
modalidad de los alimentos enlatados, pero un bocadito de maíz bajo esta forma viene bien de vez en
cuando, de cualquier modo, resulta mejor que la carne enlatada, que yo jamás empleo!
El aceite de maíz es magnífico; a la comida de cereales se le puede añadir varias cucharaditas (para un
perro de talla media). Evitemos la harina de maíz desgerminado. La barba del maíz, ese cuidadoso
mechón de hilos que vemos en las espigas, constituye un excelente remedio contra los males renales.
La daremos cruda, cortada finamente a modo de infusión, a dosis de dos cucharaditas de la barba por
día para un perro de talla mediana.
Tras muchos años de pruebas pude al fin, en la década de los años 60, suministrar a los seguidores de la
Crianza Natural un alimento completo a base de cereales que incluye avena, centeno, cebada y maíz, a
los que les añadí sil marina, zanahorias disecadas y plantas medicinales.

ARROZ.
A los perros les encanta una comida ocasional de arroz, en particular si se enriquece con aceite vegetal,
por ejemplo el de oliva o de maíz, añadido al arroz cuando éste se ha enfriado, junto con un huevo
crudo. El mejor es el arroz integral. Este cereal (Oryzasativa), cuando es arroz «nativo» natural, es
famoso por sus propiedades curativas, en particular por sus aptitudes para curar la disentería. Contiene
tiamina, niacina, y hierro, que se pierden en gran medida cuando se lo refina para convertirlo en arroz
blanco. Si no podemos encontrar más que este tipo, entonces le añadiremos una cucharada sopera de
salvado por tazón de arroz, para enriquecerlo con vitaminas y fibra. En la actualidad también podemos
usar copos de arroz.

LINAZA

Es un magnífico tónico para el invierno si lo administramos en ínfimas cantidades junto con los demás
cereales. La linaza es rica en minerales; su apreciado aceite es muy grasiento y, utilizado internamente,
es un maravilloso tónico capilar y de los nervios -o para uso tópico a modo de estimulante del
crecimiento del cabello y para masaje general. Sin embargo, hemos de evitar usar la galleta hecha de
linaza, ya que es simplemente la materia de los residuos condensados del grano después de habérsela
extraído su magnifico aceite. La linaza se ha de preparar muy cuidadosamente, porque si no, debido a
su envoltura externa muy dura, continúa siendo incomestible y además contiene un ácido nocivo. El
grano se ha de poner en remojo en mucha agua durante veinticuatro horas. Después debemos tirar el
agua. Al día siguiente, la coceremos despacio durante aproximadamente una media hora, removiendo
continuamente para evitar que se adhiera a los laterales del recipiente y se queme. El fluido que se
obtiene de la cocción no se ha

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al ganado durante siglos para producirla, con la anatomía humana más adaptada a un régimen vegetal.
La leche es una materia vegetal, en forma líquida, porque es producida por la hierba y la vaca o cabra
consumidora de hierba! El cachorro He algunos meses y el perro adulto no pueden tomar leche como
alimentó natural. Consumida en exceso, la leche formará depósitos de mucosidades, que a menudo son
la causa principal de la mayoría de dolencias caninas habituales, en especial la: infestación por gusanos.
Destinaremos la leche para el destete de los cachorros y la primera etapa de alimentación de la
progenie destetada, en particular para las razas de gran talla, cuando se requiere favorecer un
crecimiento muy rápido; para las hembras que amamantan a su prole, y para los animales enfermos o
delgados. Para estos últimos aún no se ha encontrado algo mejor que un régimen a base de leche y
miel. Por esa razón, nadie que no pueda asegurar el suministro de leche natural fresca en todo
momento deberá intentar criar cachorros. Como es obvio, al igual que es esencial poder adquirir
cereales totalmente saludables, la leche ha de tener una calidad irreprochable, producida por vacas de
excelente estado de salud. Un tipo de leche sucia e insalubre sólo transmitirá enfermedad al cachorro,
como es el caso del grano de cereal amancillado por el roedor de turno. Velemos siempre por dar a los
animales en todo momento alimentos saludables.
Evitemos la leche actual, de larga duración. Su verdadera denominación debería ser «de corta
duración», ya que es un líquido muerto que atasca a los órganos internos de la misma manera que esa
otra sustancia de larga duración, la margarina.

LECHE ÁCIDA. El buttermilch de los países germánicos es un excelente alimento por el qué los perros
cogen gusto y que se les ha de dar ya desde la más tierna edad. Parecida a la leche cortada batida,
posee propiedades vermífugas, y refresca la sangre. Usándola mezclada con harina integral, como
sustituta del agua, se hacen unos sabrosos bizcochos. El secreto de elaborar una buena leche batida, y
por consiguiente una buena leche de manteca, estriba en mantener la leche bien aireada durante la
preparación. La colocaremos en un sitio cálido, o al sol, cubriéndola con un papel fino o un tejido, para
impedir que las moscas y el polvo penetren. No la podemos exponer a un sol demasiado fuerte; ha de
mantenerse tibia. Removeremos enérgicamente la leche que queda por la mañana, al mediodía y por la
noche, utilizando para ello un tenedor.

MANTEQUILLA
Es un alimento antinatural, así que la usaremos muy parcamente, porque puede provocar problemas
hepáticos en los perros y gatos, a pesar de que, como todas las grasas, les suele encantar. Podemos
untar una pequeña cantidad sobre pan de trigo o centeno integral para abrir el apetito a los animales
desganados.

QUESO.
El queso blanco fresco o el requesón es un buen alimento, muy apreciado por la mayoría de los perros y
algunos gatos. En cuanto a los quesos de pasta prensada o cocida, son indigestos. Si los usamos,
deberán ser rallados finamente.

HIERBAS.
La mayoría de las hierbas tienen un papel muy pequeño dentro de la alimentación canina, aunque este
rol es especialmente importante en la medicina veterinaria. El perro no es un verdadero consumidor de
vegetales, y come sólo lo que encuentra en los intestinos de la presa que mata y en muy ínfimas
cantidades, así como diversas hierbas, bayas y mohos que él busca por si mismo y come directamente.
Hay muchos perros que han perdido por completo su instinto natural de buscar plantas medicinales,
parece como si sólo lo hubiesen conservado para la hierba rastrera, planta notable para la limpieza
intestinal; un instinto que tan a menudo es suprimido por los propietarios, que los suelen alejar de esta
hierba sólo por evitar que vomiten bilis, que es realmente el propósito de que la ingieran, además de
por propiedades laxantes. ¡Es por todo esto que los perros comen la hierba rastrera! Hay muchos
veterinarios actuales que aconsejan a sus clientes que impidan que sus perros coman hierba rastrera,
porque les hace vomitar y puede provocar una ligera diarrea. Y no obstante, esta planta es tan
importante para la salud del perro y del gato que si no la encontrásemos en estado silvestre tendríamos
que conseguir rizomas y plantarlos en lugares accesibles para estos animales.

FRUTA

El perro, y también el gato, ingieren con mucho deleite todo tipo de frutas y bayas. No están obligados
a conseguir dichos alimentos sólo de los intestinos de sus presas, sino que los pueden comer y digerir
directamente del arbusto o árbol. La Biblia evoca en uno de sus pasajes el deleite del zorro en comer
uvas. A mis galgos afganos también les encanta este fruto y lamen golosamente el zumo de la uva
fresca. Mi hembra de galgo irlandés era una gran consumidora de bayas y solía descubrir para mí los
lugares donde crecían las frambuesas silvestres.

Lady Rose of Edimburg me contó sobre sus arbustos de grosella y de la manera en que eran saqueados
ávidamente por sus spaniels, y yo misma solía ver los perros mestizos de los gitanos de New Forest
llevar a cabo incursiones en los campos de fresas, de las que comían ingentes cantidades.

En Oriente Medio, los chacales estropean campos enteros de melones, porque van dando mordiscos de
fruto en fruto, unos cuantos bocados de cada pieza, y así los estropean. Conocemos la pasión que los
gatos sienten por el pepino (se cree que lo comen como remedio preventivo y curativo contra los
gusanos), y también por los pequeños melones.

FRUTOS SECOS

A los perros les gusta todos los tipos de frutos secos. Muchos de ellos abren por sí mismos las nueces y
las avellanas, extraen cuidadosamente el contenido y rechazan los trozos no comestibles. Por norma,
hay que aplastar los frutos secos antes de dárselos a los perros; es la forma en la que ellos los
encontrarían en los intestinos de sus presas. Los frutos secos proveen aceite natural y muchas
vitaminas y minerales. A modo de tónico para los perros delgados y los cachorros suelo moler los frutos
secos con un molinillo de mano, y la harina o polvo resultante lo mezclo con la leche.

Si bien el cacahuete no es un verdadero fruto seco, es también apropiado para los perros. He visto en
las granjas españolas cómo los perros pastores recorren los campos en busca de cacahuetes recién
plantados, que comen en gran cantidad. Los piñones tampoco son verdaderos frutos secos, aunque
constituyen asimismo un excelente alimento. Los usaremos de la misma forma que los frutos secos.
Todos estos alimentos son caros, aunque resultan muchísimo más baratos que si compramos vitaminas
en comprimidos. ,La harina de cacahuete es un buen complemento nutritivo para la dieta canina y no es
un producto caro; es rica en aceites y minerales, así como en nitratos y proteínas por pertenecer a la
familia de las leguminosas; esta harina, añadida a los cereales, es un magnifico constructor corporal.
Los frutos secos que empleemos para hacer harina deberán estar en su estado natural, crudo; si están
tostados, se vuelven muy indigestos. Como los cacahuetes crecen bajo tierra, por lo general no son
tratados con pesticidas. Los frutos secos se vuelven rancios y fermentan muy rápidamente, siendo
entonces nocivos, así que lo mejor es moler granos frescos -esta medida se aplica a todos los frutos
secos- cuando lo necesitemos: la elaboración sólo nos tomará un poco de tiempo. Las almendras con
cascara también se pueden convertir en harina nutritiva. No es necesario pelarlas porque con ello
pierden muchos minerales. La dosis promedio que usaremos de harina, tanto de cacahuete como de
almendra, será la de una cucharada de postre unos días a la semana; por supuesto, esta dosis es para un
perro de talla media.

AGUA

El cuerpo de los humanos y de los animales está compuesto de aproximadamente un 70 por ciento de
agua; y el perro, en concreto, elimina todos los días una gran cantidad de agua por los pulmones y los
órganos urinarios. La eliminación urinaria es especialmente importante tras un ejercicio físico intenso.
Por lo tanto es necesario para el mantenimiento de una buena salud que el agua del cuerpo sea
renovado constantemente por medio de su consumo regular. El perro, de manera particular cuando
está enfermo, puede sobrevivir durante semanas sin ingerir alimento alguno, pero no podría hacerlo
más que algunos días sin agua. Si bien ha habido excepciones a esta aseveración: se sabe de perros que
cayeron en agujeros del terreno o que se perdieron en el interior de una mina o quedaron atrapados en

el interior de un edificio bombardeado, etc., que pudieron sobrevivir durante semanas aun sin beber
agua.

Para asegurar una salud perfecta, el agua que el perro repone a diario ha de ser pura y natural. Antaño,
cuando adquiría galgos afganos para establecer mi propia línea Turkuman, una de mis primeras
preocupaciones se refería al suministro de agua del criadero que visitaba. Siempre buscaba los perros
que procedían del ambiente campestre, de criaderos establecidos en la campiña donde había buena
agua. Un afamado criador de caballos me dijo cierta vez que no se podía imaginar criando a sus yeguas
y potros en terrenos donde no dispusiera de agua de manantial fluyendo en corrientes. Su ambición era
conseguir fuertes huesos para las patas de sus caballos de carreras, y creía que sin un buen suministro
de agua le sería imposible de conseguir.

En esta civilización moderna se nos hace cada vez más difícil (por no emplear el término «imposible»)
hallar agua exenta de cloro y flúor. Cuando me he enfrentado al hecho de no disponer de más agua que
la que está intensamente tratada con productos químicos, en mis viajes, he llegado hasta a comprar
agua de manantial embotellada para mis hijos y mis animales antes que envenenarles la sangre con
esos productos químicos. Suelo comprar agua en botellas de vidrio, ya que está demostrado que los
recipientes plásticos tienen un efecto nocivo sobre la salud.

El agua dispuesta para los perros ha de cambiarse dos veces al día. Los recipientes para el agua se
colocarán en lugares a la sombra. Recojamos el agua de lluvia siempre que ésta no haya caído por un
ambiente polucionado con los humos industriales o los provenientes de las chimeneas, o de los escapes
de los coches; en resumen, siempre que sea lluvia limpia, recojámosla. Atención también a la lluvia
radiactiva.

No permitamos que el perro beba agua inmediatamente después de haber comido, porque ello deja los
alimentos en un estado semidigerido a la zona inferior de los intestinos, lo cual puede provocar
indigestiones y abotagamiento. Desde su más tierna edad, y en cualquier caso mucho antes del
destete, los cachorros necesitan beber agua; es necesario por lo tanto que ésta se le disponga en
recipientes poco profundos (ello tan pronto como abran los ojos). Buscan y lamen por sí mismos el rocío
depositado en las plantas y la hierba; i es una actitud que hemos de incentivar. El consumo de agua por
parte de los cachorros también permite que la perra que amamanta conserve su leche.

OTROS ALIMENTOS CANINOS

MIEL.
Creo que jamás podría criar perros correctamente sin recurrir a este notable alimento antiséptico. Por
supuesto, no es una sustancia normal de la alimentación de los carnívoros, aunque el león aprecia la
miel, la cual es considerada, además, como un alimento fundamental del oso vegetariano, uno de los
animales más fuertes entre todas las especies. La miel es la mejor fuente de energía natural; también es

un tónico del sistema nervioso y, aun más, del corazón; es, de hecho, el único estimulante cardíaco que
no es un medicamento químico. Al estar ya predigerida por los minúsculos seres que la elaboran, las
abejas, es absorbido inmediatamente por la sangre del consumidor. Se ha demostrado innumerables
veces desde hace mucho tiempo que la miel posee virtudes terapéuticas excepcionales y que inhibe el
desarrollo de las bacterias patógenas en todo el sistema digestivo y elimina las de origen tóxico.
Hipócrates, «el padre de la medicina», gran fitoterapeuta de la Grecia antigua, poseía dos remedios
básicos con los que curaba casi todas las enfermedades: hidromiel (miel y agua) era el primer remedio;
el segundo era oximel (miel y vinagre).
La madre de Hillary, el apicultor neozelandés que, gracias a su resistencia excepcional, consiguió, junto
a su sherpa Tensing, efectuar la primera ascensión al Monte Everest en 1953, afirmó que la notable
resistencia de su hijo se debía en gran medida a las grandes cantidades de miel que había tomado
cuando era niño. Nunca insistiremos lo bastante en la importancia de la pureza de la miel que usemos.
La miel no debe ser ni filtrada ni calentada; este último procedimiento, que se utiliza para facilitar el
vertido de la sustancia en los tarros, destruye el 50 por ciento de sus propiedades saludables.
En Galilea, además de las hierbas medicinales que tengo para mis cabras, mis perros y para mi propia
familia, cultivo un jardín de hierbas especialmente destinado a mis abejas. Éstas son seres herbolarios
por naturaleza y se hartan de la ruda amarga, la picante lavanda y el acre romero, prefiriéndolas a las
rosas de jardín y demás flores simplemente ornamentales (por el contrario, son muy exigentes
buscando las rosas silvestres). La miel producida en mi jardín de hierbas es muy saludable, como es
natural, y la gente acude a comprarla desde muy lejos; y las mismas abejas gozan de una excelente
salud y poseen una resistencia total a las muchas enfermedades que padecen las abejas de esta región,
alimentadas con azúcar blanco.
Demos miel a los cachorros en su comida láctea, a los perros enfermos la daremos en el agua, si la
toman, o en forma de bolas hechas con miel espesa que introduciremos por sus gargantas. La miel
también se puede usar a modo de tratamiento externo contra quemaduras (véase «Escaldaduras»)

HUEVOS.
Los huevos de gallina, de pato o de tortuga son ricos en sales minerales y vitaminas. Su cascara,
reducida a polvo por medio de una piedra plana y dada en pequeñas cantidades, constituye una buena
fuente de calcio natural y contribuye a la formación de una osamenta sólida. La cascara de huevo no es
muy soluble, pero los poderosos jugos digestivos del perro sano la asimilan perfectamente. Siguiendo
mi consejo, los criadores han venido utilizando con éxito este fortificante de los huesos; uso este
sistema desde hace mucho tiempo. Es esencial elaborar nuestro propio polvo de cascara de huevo. No
adquiramos el producto pasado que se comercializa tan caro bajo la etiqueta de «alimento natural»; no
es fresco y puede adherirse a las paredes internas del canal digestivo, convirtiéndose en un peligro.
Usemos la cascara de huevo en tan ínfimas cantidades como si se tratase de sal. Los huevos deben ser
frescos, porque si no se vuelven indigestos. Los administraremos crudos, porque la cocción los hace
adherirse al tubo digestivo. La dosis será de un huevo cada dos días, tanto para el perro adulto como
para el cachorro. El huevo es un alimento natural del perro, que lo busca y quita de los nidos de las aves
marinas y demás pájaros -por ejemplo, los que se cazan- que anidan en el suelo. Este alimento no es
nada aconsejable para los perros enfermos porque fermenta fácilmente. En caso de fiebre alta, por
ejemplo, el huevo envenena rápidamente el organismo, en vez de fortificarlo. De entre todos los
alimentos (mal) aconsejados para los enfermos por la alimentación terapéutica clásica, el preparado
leche-huevo es sin lugar a dudas el menos juicioso y, por añadidura, el más usado. La administración de
tal alimento combinado ha logrado casi tanto malograr las curas por medio de los tratamientos

ortodoxos (clásicos) como el uso popular del destructivo grupo de medicamentos a base de sulfamidas.
Se dice que la clara de huevo crudo es perniciosa a la salud: no estoy de acuerdo. Los ladrones de
huevos tan notorios como son el zorro, la comadreja, el gato o la rata se mantienen muy bien,
¡felizmente, gracias!

ALGAS.
Podría estar clasificada entre las hierbas, pero sus propiedades nutritivas son tan importantes para la
salud de los perros que merece una mención especial. Como fuente de yodo, no tiene rival. Lillian R.
Clarque (doctor en Ciencias) escribe sobre el yodo en una revista americana:
«El yodo está aconsejadísimo para la mujer encinta. Es particularmente necesario durante el período de
la adolescencia, para el desarrollo de los órganos reproductores y especialmente en el caso de la mujer,
para la que este desarrollo se lleva a cabo más rápido que en el hombre. El aporte suficiente de yodo
fomenta el crecimiento de una cabellera abundante y contribuye a la buena salud de la piel; su estado
carencial vuelve la piel seca y provoca la caída del cabello. El aumento del aporte de yodo ayuda a la
digestión y asimilación de los elementos lípidos (grasas) de la alimentación. El yodo orgánico-que es en
la única forma en que la glándula tiroides puede usarlo- favorece una mejor retención y utilización del
calcio y del fósforo. Las insuficiencias tiroideas, aunque sean de índole leve, provocan malformaciones
óseas parecidas a las del raquitismo. El yodo orgánico es también muy importante en la lucha contra los
gérmenes patógenos y sus toxinas. Las secreciones de la glándula tiroide son claramente bactericidas.
El yodo orgánico posee una influencia directa en la formación de los glóbulos rojos de la sangre é
incrementa su número». En la antigüedad, los gladiadores griegos solían consumir algas en su
alimentación. Algunas tribus indias de América organizaban cada año expediciones a la costa para
buscar algas, de las que sin duda apreciaban su virtudes terapéuticas contra las enfermedades. Los
campesinos griegos de la actualidad comen mucha ensalada de algas crudas, aliñadas con aceite y
vinagre. Las algas, un alimento marino natural, no contienen ningún principio o estimulante químicomedicinal y poseen mucha más riqueza en minerales y vitaminas que muchos productos cultivados en
suelos debilitados.»
Las algas no son un alimento antinatural para el perro. Las suelen conseguir del contenido intestinal de
los animales herbívoros que la ingieren en pequeñas dosis. El uso de algas marinas es muy alabado en el
mundo canino, porque proporcionan una pigmentación oscura a los ojos, la trufa (nariz) y las uñas. Pero
no hay duda de que su verdadera fama se debe a su facultad de estimular el crecimiento del pelo; y por
ser un tónico glandular, estimulan también el desarrollo corporal general e incentivan la formación de
huesos fuertes. Estoy contenta de haber sido la persona responsable de la introducción y popularidad
de este maravilloso producto de la Naturaleza entre los criadores de perros de todo el mundo. También
he establecido su uso en el campo del ganado vacuno, para las cabras, las ovejas y las aves de corral. Así
como para todo animal de carreras, desde el caballo a la paloma, pasando por el galgo. Yo presenté por
primera vez las algas al mundo canino a comienzos de los años treinta, cuando era estudiante; este
producto fue desdeñado en aquel entonces, pero ya es de uso muy popular en todo el mundo.
Asegurémonos únicamente de que las algas que usamos proceden de una fuente segura, saludable, y
no de la basura costera contaminada.

ALGARROBA.
Estoy muy interesada en popularizar el uso de las vainas del algarrobo a modo de alimento saludable
para los perros, tal como ya promoviera las algas para uso canino, hace mucho tiempo. La algarroba es

el fruto del árbol que le da el nombre, el algarrobo, también denominado árbol de la langosta o árbol de
San Juan (las vainas son llamadas «pan de San Juan», porque, según cuenta la leyenda, Juan el Bautista
se alimento exclusivamente de algarrobas durante años, al igual que muchos rabíes judíos cuando se
escondían de los soldados romanos). El fruto qué puede mantener la vida durante años es obviamente
importante, y hasta la fecha no ha sido rociado con sustancias químicas pesticidas.
La algarroba es rica en azúcares esenciales y posee todos los minerales y vitaminas más relevantes. A
los perros les gusta. Si se acostumbra a los cachorros a comerla desde muy temprana edad, seguirán
haciéndolo en su vida adulta. Mis galgos afganos comen algarrobas regularmente y escupen con suma
destreza las pepitas. Antes de darlas al perro, saquemos la punta aguzada de la parte superior de la
vaina. He añadido algarroba en polvo a mi fórmula del preparado nutritivo del cachorro y del joven,
como protector contra la displasia de cadera, obteniéndose resultados muy positivos a este respecto.
La algarroba, ese alimento antiquísimo de la Naturaleza, ha sido sometida, en fechas recientes, a
pruebas intensas con animales de laboratorio, y nuestros científicos modernos han condenado a la
algarroba por ser nociva, añadiendo su buen nombre a la lista de materias herbarias censuradas.
Ignoremos su lista ridícula y confiemos en la experiencia del tiempo.

COCO.
He aquí otro alimento importante de la naturaleza que yo promuevo para perros y gatos, y por fortuna
a ellos les encanta. La clara de huevo y el coco son dos alimentos que suministran una sustancia
importante, la albúmina (que es muy buena para la formación de los glóbulos de la sangre).
El coco es rico en aceites digeribles; y también proporciona la fibra que se distribuye por el cuerpo,
arrastrando: cualquier huevo de gusano. Se deberá administrar tal cual, añadido a los cereales, sin
mezclarlo en los alimentos comercializados, ya que se vuelve rancio muy rápidamente y podría
estropear otros alimentos. Felizmente, al igual que la algarroba, el coco raramente se fumiga con
productos químicos porque su dura cascara resiste el ataque los insectos.
La dosis aconsejada de coco para un perro de talla media es una cucharadita tres o cuatro días por
semana. A los gatos les daremos menos.

AGUACATE.
Proporciona aceite esencial, si lo damos crudo, pelado y triturado.

Aceitunas.
Las aceitunas negras (no las verdes), con el hueso extraído, son excelentes trituradas y añadidas a los
cereales. Su aceite es muy recomendable. Asegurémonos de que el producto no proviene de arboles
fumigados químicamente. Los olivares modernos suelen ser fumigados a base de insecticidas químicos.
Tengamos presente que la aceituna verde es en realidad una aceituna negra que aún no ha madurado.

APUNTES FINALES

Los instintos naturales del perro no han de ser nunca frustrados en lo que se refiere a la alimentación.
No se les debe impedir que coman los excrementos del ganado bovino y de los caballos que se
alimentan de hierba, de los que pueden conseguir muchos elementos vitales que de esa forma son
derivados del pasto que aquellos comieran y fácilmente asimilables por el perro. Asimismo, no
impidamos que los cachorros coman tierra, arena y piedrecillas. Estas materias extraen impurezas y
gusanos, los mismo que la ingestión de la hierba rastrera {Agropyrum repetís o A canina), que también
deberemos incentivar. Sólo deberemos impedir que ingieran las heces propias o de otros perros.

Para completar este capítulo anotaré con todo tipo de detalles las dietas de Crianza Natural para el
cachorro y el perro adulto que, usadas a diario de modo estricto, han erradicado todo tipo de
enfermedad de los perros. Este es un hecho sobradamente demostrado por los criaderos a lo largo de
estos últimos cincuenta años y desde todas las partes del mundo. En aras de la salud total también es
importante un plan de ejercicio físico adecuado y unas medidas higiénicas estrictas en las instalaciones.
Cuando los propietarios de perros hayan conseguido este estado de salud entre sus propios perros; es
de suponer que ampliarán sus conocimientos hacia los demás animales, por ejemplo, los gatos, el
ganado vacuno, los caballos, las aves de corral, y así sucesivamente hasta llegar, y esto es todavía de
mayor relevancia, a la crianza de sus propios hijos, quienes también necesitan de un régimen básico de
alimentos naturales sin cocer y estar libres del uso de medicamentos y vacunas químicas.

DIETA DE CRIANZA NATURAL PARA EL CACHORRO

Los cachorros criados según las leyes de la Naturaleza son siempre muy superiores, en cualquier
aspecto, a los que son criados incorrectamente según los regímenes caninos antinaturales
acostumbrados, y se ha comprobado que tienen una resistencia extraordinaria a todas las
enfermedades. La Crianza Natural proporciona huesos de dureza excepcional, pelaje corporal
abundante, músculos fuertes en vez de grasa, y nervios sanos en todo momento. Cuando seguimos de
manera estricta el método de Crianza Natural no se presentan las dolencias comunes de los cachorros.
Quizá haya cachorros que cojan de suelos sucios huevos de tenia procedentes de otros cachorros, y
desarrollen estos parásitos en su organismo, pero éstos serán expelidos a tiempo y no habrá ningún
tipo de infestación. He aquí las cuatro normas principales de Crianza Natural:
1. Una alimentación natural correcta a base de alimentos crudos.
2. Sol y aire fresco en abundancia.
3 Al menos, dos horas diarias de ejercicio físico, en el que se incluirá correr mucho.
4. Extremadas medidas higiénicas en la morada de los animales, utilizando suelos de tierra y hierba en
los patios. Pero podemos hacer uso del viejo ladrillo, etc provisto de un buen sistema de drenaje; este
sistema es adecuado en los terrenos muy húmedos; asimismo, podemos usar gravilla, porque cuando
se ensucia se puede remplazar por otra nueva, limpia. Deberemos plantar la hierba rastrera (la hierba
del perro, etc.) cerca de los patios del criadero, para su uso medicinal por parte de los perros.

Para un cachorro de talla media. Obviamente, las cantidades reseñadas a continuación serán
aumentadas o disminuidas para las razas caninas de gran talla y las toy o miniatura. Ningún cachorro
tomará más que la leche de su madre antes de las cuatro semanas de edad. Sólo a partir de esta edad se
le podrá dar otros alimentos de origen lácteo. Es imposible aconsejar sobre las cantidades exactas. La
capacidad de apetito defiere de un cachorro al otro. Nunca administremos comida caliente o
refrigerada, muy fría (la temperatura natural es la de la sangre, tibia o natural). El alimento caliente
daña el estómago y los intestinos, y puede llegar a causar cáncer. De forma inteligente, los animales
suelen rechazar la comida caliente o muy fría. Suministrémosles agua potable fresca en abundancia.
Evitemos recipientes de plástico.

8 HORAS:
Comida líquida a base de leche natural, cruda (de vaca o de cabra), no evaporada, enlatada o de larga
duración, reforzada con miel y el preparado «Tree-Barks Grue!» (las gachas a base de cortezas de árbol
en polvo -una mezcla de nutritivas cortezas de árboles, raíces y cereales, según mi propia formula. La
cantidad será inferior a un cuarto de litro.

12 HORAS:
Papilla o gachas de copos de avena, trigo, cebada o centeno, integrales, o una mezcla de todos ellos,
puestos previamente en remojo en leche fría durante toda la noche. La leche cortada es excelente para
este cometido (el remojo). A esta papilla o gachas le añadiremos unas cuantas pasas de Corinto
finamente troceadas y una cucharadita de coco. De manera alterna, los copos de cereales se pueden
poner en remojo en agua de berza o de ortiga. La cebada, al ser el más digerible de todos los cereales,
se ha de usar en el destete, si lo podemos encontrar. Para los cachorros en crecimiento, la perfecta
comida de cereales es la consistente en dos partes de cebada en copos por una de avena en copos (del
tipo que se comercializa empaquetado para hacer gachas o papillas), puesta en remojo en leche fresca,
fría. Usemos un buen puñado de copos de cereal, o los mismos cereales tal cual. A este preparado le
añadiremos dos o tres rebanadas de pan de trigo integral no del día. Si preferimos dar galletas o harina,
usemos únicamente las que no contienen elementos químicos, el tipo de galletas «sanas»» caseras
hechas con cereales realmente integrales. Si queremos dar fruta al cachorro -la manzana rallada
representa un alimento saludable-, la mezclaremos con los copos de cereales y la leche. Ahora ya hay
disponible un preparado de cuatro cereales y hierbas elaborados según mi fórmula (conseguida en un
molino de viento de Norfolk). Añadamos una pequeña cucharadita de aceite. Este ingrediente es
particularmente requerido en las razas de pelo largo, aunque todas las razas caninas necesitan tomar
algo de aceite. Considero que, hoy en día, los únicos aceites inocuos son los de sésamo, maíz o girasol.

16 HORAS:
Carne: aproximadamente 50 g, cruda, a trocitos o deshilachada (carne de vacuno o equino, o pecho de
cordero). Podemos dar los huesos de cordero porque son tiernos. La carne jamas se dará picada ya que
los músculo fuertes del estómago del cachorro han de usarse para digerir la carne; después de las diez
semanas de edad, la carne se dará a trozos de alrededor de la dimensión de una moneda vieja de cinco
pesetas hasta llegar a trozos de tamaño de una nuez, después de haber cumplido los cuatro meses. El
arenque crudo, cortado finamente, espolvoreado de copos de avena, se puede dar una o dos veces a la
semana, para variar la dieta cárnica. Escaldaremos bien el pescado para ablandarlo antes de cortarlo.

Se puede también dar carne de conejo; a los perros les encanta. Si no acaba de ser sacrificado, lo
deberemos sumergir en agua caliente para ablandar su carne.

20 HORAS (COMIDA PRINCIPAL):
Carne: unos 50 g (tal como se ha indicado arriba). Los huesos se darán junto con la carne, ya que ésta,
sin huesos, no es natural. Además, una cucharadita de germen de trigo (hay marcas fiables en el
mercado a las que podemos recurrir confiadamente) e idéntica cantidad de salvado a modo de fibra
adicional. Si no disponemos de salvado usaremos un salpicado de copos de cereales.

Además, una cucharadita de aceite de hígado de bacalao (en invierno) y aceite de oliva (en verano).

Además, un espolvoreado de algas marinas en polvo, por sus grandes propiedades en minerales
naturales, en particular el yodo, que fomenta un denso pelaje corporal y refuerza el sistema nervioso.

Además, una cucharadita de verduras frescas: hojas frescas de diente de león de clavo, de perejil, de
menta, de berro, de capuchina, de apio o de malva. Siempre es recomendable la mezcla con varias de
estas hierbas. Las hojas deberán ser finamente picadas por medio de un cuchillo afilado hasta reducirlas
a pulpa, ya que los perros experimentan dificultades para digerir la celulosa.

Es esencial para la salud la ración diaria de este alimento vegetal. También es excelente la cebolla
picada, cruda; la dosis será de una cucharadita. Es muy efectiva en las enfermedades de la piel o contra
los gusanos. Se recomienda dar varios días a la semana dos o tres tabletas antisépticas vegetales, así
como hierbas como el ajo, la ruda, el eucalipto, etc. Podemos administrar huevos crudos con la carne o
con el alimento cereal. Puede ser necesario efectuar una incisión con un cuchillo en la carne para evitar
que el perro extraiga los complementos, que han de ser restregados en el interior (de la carne). O
entonces usemos un poco de agua fría para conseguir que los complementos se adhieran.

A la mayoría de los perros les encanta los frutos secos, sobre todo los higos y las pasas de Corinto.
Ambos frutos son muy usados en Oriente Medio para los galgos salukis y otras razas de perros.

Después de haber cumplido los cuatro meses de edad, omitamos la comida de las 8 de la mañana, y
alimentémosles sólo a las 12 del mediodía; a las 4 y a las 8 de la tarde. La ración de cereales ha de ser
incrementada, para satisfacer plenamente su apetito; también aumentaremos la ración de carne a ocho
onzas, aproximadamente 1/4 kg, o más, y las verduras crudas, hasta una cucharada de postre. Después
de los ocho meses las comidas serán reducidas a dos: cereales al mediodía; carne por la tarde/noche; en
cualquier caso, ha de consistir en la suficiente cantidad como para dejar satisfecho al perro.

NOTA. Todo cachorro, desde el destete en adelante, debe descansar y desintoxicar a menudo sus
órganos internos por medio de ayunos de agua a secas. Al cachorro no se le debe nunca engañar o
tentar para que coma. Si no come su alimento rápidamente lo pondremos en ayuno durante unas doce
horas o más. Todo cachorro de más de cuatro meses debe tener un ayuno de media jornada una vez a la
semana (un día aconsejado puede ser el domingo); un ayuno de jornada entera una vez al mes; los
perros adultos tendrán un día completo de ayuno una vez a la semana.

No impidamos que los cachorros coman tierra o excrementos de ganado herbívoro, etc., porque es algo
natural en los carnívoros. Animémosles, asimismo, a que coman hierba.

IMPORTANTE. Desde el principio hasta el fin de este régimen científico no deberemos mezclar mucha
cantidad de carne con féculas, en la misma comida; son incompatibles y causan acidez, con la
resultante indigestión, que provoca histeria, gastritis, gusanos y otros trastornos. Una única excepción,
es el espolvoreado de copos de avena, que es un cereal rico en proteínas, para dar fibra adicional, en
caso de que no podamos conseguir salvado o un mendrugo de pan duro de trigo integral, o una galleta
integral, a modo de toque final para fomentar la salivación. Tampoco deberemos dar grandes
cantidades de leche sola; ésta deberá ser fortificada con miel o espesada con la harina de cortezas de
árbol, ó por medio de cereales integrales, para, de ese modo, vencer la tendencia a criar mucosidades.
Hemos de tomar ciertas precauciones a la hora de alimentar con cereales agrios cortados durante la
época calurosa del año. Este tipo de alimento puede causar graves dolencias intestinales. La carne
cocida también se vuelve agria, mientras que la cruda sólo madura.

El régimen aquí apuntado es para perros de exposición y puede simplificarse para su uso diario.

NOTA ADICIONAL. Las cantidades anotadas son para cachorros de talla media; las razas de mayor
tamaño requieren mucha cantidad de alimentos, según la talla.

Hay muchas personas que me escriben pidiendo detalles sobre cantidades correctas a dar a los
cachorros. Yo siempre he declinado dar tal información, porque hay demasiados factores a tener en
cuenta para un tipo de información de esta índole. Algunos de éstos factores son: la raza, la
constitución del cachorro, la calidad del alimento, la cantidad de ejercicio físico que hace el cachorro, y
hasta el temperamento del mismo. También debemos tener en cuenta que un cachorro en crecimiento
requiere más alimentos que el perro adulto. No obstante, para aquellas personas que insisten en
alimentar se hace en uno de sus libros, que es la obra canina más clara a este respecto con la que me he
topado nunca, son las adecuadas para este fin.

«La cantidad por peso que el cachorro recibe se calcula a partir de un doceavo a un veinteavo de su peso
corporal, variando según sea la rapidez de su crecimiento y también de su raza. Así pues, un perro con
un peso corporal de 5,5 kg ingerirá entre 300 y 500 grs de alimento; y un perro de aproximadamente 1213 kg deberá ingerir de 1 kg a 1 y 1/2 kg. Cuando éste alcanza su pleno desarrollo raramente necesitará

más de un doceavo de su peso corporal, lo cual se puede considerar como la media para todos los
perros que llevan una vida activa.»

Stonehenge aboga por una dieta de carne cruda y cereales cocidos en la cría de perros. No obstante, yo
creo que se le debe permitir al perro que coma hasta llenarse de cereales integrales, controlando
únicamente el aporte de carne, ya que podría darse un verdadero atracón con la misma, aunque es
improbable que lo llegue a hacer con unos simples cereales.

Hay otro método sencillo de cálculo basado en la antigua enseñanza árabe que nos dice que el cuerpo
humano no requiere más de dos o tres libras de alimento diario para mantenerse sano. Esta cantidad
básica se puede reducir según sea la talla del perro en cuestión, si bien recordemos que el perro hace
más ejercicio activo, y de ese modo consume más alimento; fue sobre esta enseñanza cómo yo
fundamenté las necesidades alimenticias de mis galgos afganos.

He aquí un comentario final aplicable a todos los cachorros: demos tanto alimento natural a los
cachorros como ellos quieran comer sin que sus estómagos se vuelvan distendidos tras la ingesta.

Sobre el perro adulto les haré un último comentario: no sean demasiado tajantes o dogmáticos con
relación a puntos tales como las horas de la comida y ceñirse estrictamente a la dieta. Hemos de
respetar las costumbres y los gustos de! perro o del gato, como criaturas individuales que son. A mis
propios galgos afganos, y muchos otros afganos y salukis, haciendo uso de su prudencia antigua, no les
gusta comer cuando el tiempo se vuelve caluroso; en verano, hasta la carne será rechazada, así que
retraso la comida a base de leche y cereales hasta bien entrada la tarde, a eso de las 17 horas. Al
mantener bien separada esta comida de otra basada en carne -con la excepción de darles alguna galleta
de trigo integral o algún bizcocho tostado de harina integral y unos cuantos higos secos o dátiles antes
de la carne, para acondicionarles el estómago contra los huesos afilados- es con frecuencia muy tarde,
bien entrada la noche, antes de darles la comida cárnica. Representa una inconveniencia para mí, pero
es muy Sano para los perros, ¡y, después de todo, el calor veraniego no dura todo el año! Por añadidura,
los carnívoros son por naturaleza cazadores y consumidores nocturnos, así que yo sigo simplemente lo
que les es natural.

Naturalmente, los animales tienen sus gustos y aversiones en materia de alimentación. Por ejemplo,
mis galgos afganos prefieren generalmente sus copos con salvado vegetal adicional, convertido en más
sabroso al añadirle coco seco (una cucharadita por perro), una cucharadita de tahína (el grano del
sésamo molido, preparado) y algunas pasas de Corinto, que dispongo a un lado para que puedan ser
masticadas mejor. El segundo plato consiste en leche ligeramente espesada con salvado (un
espolvoreado) y algo de cereales en copos o en harina, pero en su esencia es básicamente una comida
líquida.

En cuanto a la comida cárnica nocturna, véase la dieta anterior, si administró cereales en grano o
legumbres, los pico finamente y los dispongo, junto con la carne, a modo de complemento de los

vegetales en la ensalada, finamente cortados. Los huevos también resultan mejor si se dan junto con la
carne, ya que ayudan a que los complementos se adhieran mejor a ésta.

DIETA TIPO PARA UN PERRO ADULTO DE TALLA MEDIA

MEDIODÍA: Copos de cereales integrales, trigo, centeno o cebada, reblandecidos bien en leche natural
o en un jugo vegetal. He puesto a punto una harina de copos de cuatro cereales con la inclusión de
hierbas, un alimento que ya es popular entre todos los perros. La leche cortada resulta excelente con
este preparado. A esta comida se le puede añadir pan de trigo, de centeno o de maíz, galletas integrales
o hechas con los mismos cereales, así como harina de maíz integral (sin cocer). También podemos
mezclar huevos crudos en los cereales. Todo esto alrededor de cuatro veces a la semana. Asimismo;
añadiremos aceite de maíz o de girasol o de sésamo (tahina), la dosis será una cucharadita para un
perro de talla media; usemos mucha menos cantidad si el perro está gordo.

Nota. Ningún perro adulto deberá comer antes del mediodía; las horas que van entre la medianoche y
el mediodía son intensamente eliminadoras. Los bocaditos de comida intermedios son perjudiciales. No
obstante, las razas cazadoras como el tipo galgo, dotadas de estómagos pequeños, requieren a
menudo de uña comida muy de mañana, en vez de la del mediodía.

NOCHE (COMIDA PRINCIPAL): carne cruda, cortada en grandes trozos, nunca picada. La carne muy
congelada es tan perjudicial como la cocida. Se ha de incluir una pequeña cantidad de grasa. Demos
huesos crudos. Además, una cucharadita de germen de trigo en copos, una cucharadita de aceite de
hígado de bacalao (en invierno), algas marinas en polvo, una cucharadita de verdura fresca, cruda, muy
finamente picada, por ejemplo perejil, berro, diente de león, apio tempranero, mostaza, pamplina,
amor del hortelano, verdolaga, mastuerzo (de todas clases). Es importante incluir hierbas.

Podemos también añadir zanahoria cruda rallada. Además, varias cucharaditas de salvado o de copos
de avena, para reemplazar la fibra que se halla en la piel y en el pelo, que se pierde al limpiar la pieza.
Cuando demos huesos, los daremos solamente crudos y siempre después de la comida a base de carne.
Nunca los daremos cuando tienen el estómago vacío.

Las perras preñadas, las que están criando y los adultos enfermos recibirán una comida tempranera
(por las mañanas) consistente en leche y miel a la que le podemos añadir la harina de cortezas de árbol.
Siempre que se pueda, es excelente añadir a esta bebida matutina uvas o manzana exprimidas a través
de una estopilla o por muselina fuerte.

Todos los animales carnívoros necesitan pasar por lo menos un día a la semana sin comer carne, al igual
que requieren de un día solamente a base de líquidos, es decir, cuatro o cinco días con una alimentación
a base de carne únicamente. Ningún animal salvaje podría matar una presa todos los días de la semana.

La mayor parte de los zoológicos del mundo, comprendiendo este hecho, hacen que sus animales
carnívoros, como los leones, tigres, lobos, etc., ayunen un día completo a la semana.

En la dieta de Crianza Natural se recomienda que haya un día sin carne a la semana, usando, en vez de
este alimento, leche, huevos, queso blanco junto con cereales integrales, arroz, legumbres cocidas tales
como judías, lentejas, etc a lo cual le deberá seguir un día de ayuno, administrando sólo líquidos y un
laxante, esa misma noche, así como las píldoras vegetales, a la mañana siguiente. Este sencillo
tratamiento de la Naturaleza rechaza las toxinas de la enfermedad, hace que los riñones descansen, los
cuales están siempre sometidos a una labor excesiva con la dieta cárnica, y hace que el perro
rejuvenezca. Al perro hambriento le daremos un poco de miel en el agua, en las horas de la comida, o
leche muy aguada, o agua proveniente de la avena o la cebada en copos, que obtendremos al verter
agua medio caliente sobre los copos, dejándolos en remojo durante toda la noche.

En los EE.UU y Canadá los cereales en copos naturales de muchas clases ya se pueden comprar en los
grandes almacenes de productos dietéticos, unos comercios muy extendidos en la actualidad. Sin
embargo, asegurémonos de que no han sido «tostados» tras el proceso de conversión en copos. Es éste
un proceso efectuado muy a menudo para asegurar al cereal una larga duración, pero este tratamiento
a altas temperaturas elimina muchas de sus propiedades saludables.

PILDORAS VEGETALES. Asegurémonos que nuestro suministro es de confianza e inocuo. No hay
garantía, a excepción del conocimiento personal de la dirección de la empresa cuyas píldoras
compramos, de que se usan hierbas frescas de buena calidad para la elaboración de sus productos. No
hay ningún tipo de control que impida que las firmas adquieran hierbas procedentes de «restos»
pasados para usarlas luego en sus productos. La popularidad moderna de las hierbas ha atraído a
entidades sin escrúpulos: ¡cuidado!

DOSIS DE PILDORAS. No incurramos en la sobredosis. Cuando el perro se encuentra con medicación a
base de píldoras vegetales, no administremos la dosis diaria los siete días de la semana. Mediquémosle
sólo durante cinco días de la semana, ya que, si no, el organismo se acostumbra demasiado a las
píldoras y éstas pierden sus propiedades curativas. Asimismo, administremos remedios vegetales
alternativos, de vez en cuando.

2. EL CUIDADO DE LA PERRA GESTANTE

Medio siglo de labor dentro de la medicina veterinaria me ha revelado la horrorosa cantidad de
enfermedades caninas que hoy en día son comunes en todo el mundo. Hay casi un 50 por ciento de
estas dolencias que son hereditarias y harán falta medidas drásticas y a largo plazo para erradicarlas por
completo. Pero el 50 por ciento restante es fácilmente evitable y curable adoptando rápida e
incondicionalmente las normas de Crianza Natural . El perro es una criatura muy fácil de mantener en
buena salud. No posee, por ejemplo, el intrincado sistema digestivo del ser humano que conviértela
conservación de la salud o la curación de una enfermedad en algo mucho más complicado y a largo

plazo; hasta un niño puede mantener un perro en excelente estado de salud, y sin embargo, debido a
que prevalecen los métodos antinaturales, causa horror pensar en la enorme cantidad de enfermedades
caninas comunes en el mundo civilizado actual. Para comprender la amplitud de la problemática sobre
enfermedades caninas actuales, no tenemos más que hojear los libros de texto de medicina veterinaria
moderna y estudiar la larga lista de enfermedades que afligen una especie animal, cuya anatomía y
forma de vida deberían por derecho permitirle ser la más saludable de todas las criaturas domésticas.
Una lectura tan desagradable debería darnos una razón para meditar.

Los cuidados de la perra preñada son casi totalmente desatendidos por la mayor parte de los criaderos
de perros. A la perra simplemente se le cruza y después se espera que produzca su camada al cabo de
un período de nueve semanas; nada se cambia en relación a su dieta o a los cuidados generales. En los
casos excepcionales en que la futura madre es objeto de cuidados especiales, éstos son por lo general
de índole antinatural. Normalmente, hay una tendencia a sobrealimentarla, lo que aboca en cachorros
pesados, inactivos, que causan problemas a la hora del parto. Se la medica con calcio químico para la
«formación» de huesos fuertes, pero no sirve sino para irritar los riñones y causar una fragilidad
antinatural, anormal de la estructura ósea del cuerpo (lo cual también ocasiona la rigidez del esqueleto
del embrión, y así se hace el parto aún más difícil).

Una desatención de esta envergadura es realmente sorprendente, en particular cuando hemos de tener
en cuenta que la salud de la futura camada depende mucho de la salud de la madre durante el período
de nueve semanas de gestación. En verdad que la salud de una camada depende en un 50 por ciento de
los cuidados y alimentación prenatales.

Los árabes dicen de sus famosos caballos que el semental lega el tipo al potro, mientras que la yegua le
proporciona salud. Ellos otorgan un sinfín de cuidados al estado de salud de sus yeguas de cría.
Idénticos cuidados son necesarios para la perra de cría desde su etapa de cachorro, si queremos que,
cuando sea adulto, críe una camada realmente sana y capaz de mejorar el nivel de salud de la raza.

Cuando sabemos que una formación ósea, una buena estructura nerviosa y un perfecto crecimiento del
pelaje dependen de la calidad de la sangre de la madre a lo largo de las importantísimas nueve semanas
de desarrollo del embrión en el útero, se comprende la razón de la importancia de que cada libro sobre
la crianza del cachorro incluya un capítulo sobre el cuidado de la perra preñada.

En cuanto al macho reproductor, el punto esencial es, asimismo, la buena salud a la hora de elegir un
reproductor, ya que es por medio de éste, al igual que con la hembra de cría, que se pueden introducir
las enfermedades hereditarias que prevalecerán en la vida futura del cachorro.

Enfermedades hereditarias tales como, por ejemplo, las dolencias de la piel del tipo sarnoso, corrientes
en muchas líneas de chow-chows y dachshunds; corea en los collies y los terriers; enfermedades
nefríticas en los scottish terriers; parálisis de los cuartos traseros en los dachshunds y pekineses;
displasia de cadera en los pastores alemanes, labradores y samoyedos; problemas de rótula en los

cavalier King charles spaniels y los caniches; ataques epilépticos en los Kerry blue terriers; sordera en
los bullterriers; ceguera juvenil en los galgos afganos y ceguera adulta en los border collies -he aquí
algunos ejemplos de las enfermedades hereditarias que se manifiestan en una especie animal hasta hoy
saludable. Quizá el peor de todos los ejemplos de métodos de crianza antinaturales del hombre se
encuentre en la raza caniche de tipo toy y miniatura, que padece con tanta incidencia de dolencias
hereditarias tales como la falta de piezas dentarias, interior de la oreja deformado y ceguera. También
existe entre las muchas razas epilepsia general enfermedades dérmicas crónicas, dolencias cardíacas,
diabetes, etc., y últimamente también se ha extendido el cáncer. Tales enfermedades ya sólo pueden
ser erradicadas por medio de una paciencia infinita y con mucha dificultad.

Los puntos verdaderamente importantes, por ejemplo, la buena salud, nunca son tomados en cuenta a
la hora de criar, éstos están irremediablemente destinados a perderse. Para que una enfermedad
hereditaria se propague sólo hace falta que un perro campeón se convierta en popular reproductor
padeciendo esa determinada dolencia. Echemos un mirada a los hermosos border collies, criados por su
resistencia, inteligencia, etc., aunque nunca seleccionados por su conformidad a un cierto patrón o
modeló de exposición, tampoco son inoculados; y, sin embargo, pese a que no tienen ningún modelo
para exposición, se les identifica con facilidad como uña raza, por su tipo. No son diezmados por las
enfermedades actuales, y su alimento es el más rústico que se puede imaginar; rústico, sí, pero a la vez
razonablemente nutritivo, con alimentos que van desde la volatería, pasando por la carne de cerdo,
hasta la leche. También se les administra algo de carne cruda, y su aspecto es impresionante. Nada se
les resiste.

Volviendo a la perra, para asegurarnos de que ésta se halla en su mejor estado de salud cuando la
cruzamos, deberemos también tomar en consideración la época del año en la que la camada habrá de
nacer. Las camadas que nacen durante la primavera son naturales, en tanto que las de invierno no lo
son. Es evidente que las razas recientemente importadas, que proceden de tierras donde se les ha
permitido llevar una vida natural, con frecuencia semisalvaje, rara vez entran en celo más de una vez al
año. Se unen de por vida y permanecen por entero leales a su pareja. En la cría de perros deberíamos
permitir que la hembra se cruzase con el macho por el que ella demuestra preferencia. No deberíamos
obligarla a aparearse con un perro al que detesta por el simple hecho de que dicho perro posea una
buena línea genética.

Los criadores de caballos dan de manera muy prudente mucho más valor a los potros que nacen en
primavera. La opinión general en el mundo del caballo es que los potros nacidos en invierno no
alcanzan nunca el vigor de los que nacen en primavera.

Aquí desempeña un papel determinante la cuestión de la alimentación láctea. En primavera, cuando el
rebaño pace de la hierba fresca, la calidad de la leche es mucho mejor en cualquier sentido que la leche
de invierno. Ciertamente, la leche de invierno procedente tanto de la vaca como de la cabra no es un
alimento apropiado para el destete del cachorro.

La menstruación, o «el celo», representa también un proceso de desintoxicación parcial del organismo.
Los órganos reproductores son áreas del cuerpo que están con frecuencia muy cargados de toxinas en
los animales criados erróneamente. El período del celo de una perra saludable es corto y no hay ningún
tipo de supuración maloliente. En tales casos, se trata meramente de una pérdida en los órganos de
reproducción que se preparan para el apareamiento y el posterior nacimiento; sólo hay un corto
proceso de desintoxicación. Criemos a la perra con una alimentación más ligera de lo acostumbrado
cuando ésta esté en celo: Demos menos carne. Demos las hierbas especiales para las hembras, qué se
usarán también si la perra es cruzada y se queda preñada. Las hierbas más conocidas para las hembras
son las hojas de frambuesa silvestre, la manzanilla, la flor de saúco, el escaramujo de la rosa, el
abrótano-macho.

DIETA PARA LA PERRA PREÑADA

Para la perra preñada, la norma de mayor importancia en su dieta es naturalmente alimentarla a base
de alimentos crudos. El capítulo anterior describía cómo la cocción causa la degeneración general de
todo el sistema digestivo, desde los dientes hasta la parte más inferior de los intestinos. Los alimentos
cocidos se pegan alrededor de los dientes y provocan caries y debilidad en la formación de la
mandíbula, debido a que los huesos y músculos de ésta se ejercitan insuficientemente con los alimentos
reblandecidos por la acción del calor; los alimentos enlatados son todavía peor. Los jugos gástricos se
debilitan porque el alimento cocido se encuentra semidigerido en el proceso de cocción, y, así, los
potentes jugos gástricos, tan naturales al perro, ya no son totalmente requeridos o utilizados. Los
potentes músculos del estómago y de los intestinos con los que los carnívoros están tan bien dotados
(los jugos gástricos y los músculos intestinales son capaces de romper o disolver parcialmente
sustancias tan duras como trozos de hueso, piel y pelo, pedazos de ternilla/cartílagos, etc.) se debilitan
y disminuyen. Ello, junto con los jugos gástricos, al estar privados de su legítimo cometido e
insuficientemente utilizados al igual que un miembro dañado mantenido entablillado durante mucho
tiempo, se vuelven débiles y al final se arrugan. Por lo tanto, para que la camada no-nata esté
plenamente nutrida, la alimentación de la perra ha de consistir principalmente en alimentos crudos, con
la excepción a la regla de que los cereales estén semi-cocidos. A menudo, más o menos en la cuarta
semana del embarazo, la perra rechazará su comida y se autoimpondrá un ayuno voluntario. Esto es
algo muy frecuente y se debe a molestias digestivas causadas por su estado. Nunca la deberemos
engatusar para que coma en estas ocasiones. Como máximo, le daremos una alimentación a base: de
leche fresca, cruda y miel. Su apetito normal volverá y aumentará.

Observaremos en seguida que una perra saludable requiere mucho menos alimento qué otra que está
en mal estado de salud. Cuando me acuerdo de las ingentes cantidades de alimento que solía
administrar a mis perros, en mi época de colegiala y estudiante universitaria, casi siempre con dos o tres
perros bajo mi cuidado, este recuerdo siempre me consigue sorprender. Por ejemplo, a mi borzoi le
daba un cubo casi repleto de comida preparada para perros y trozos de carne cocida. El perro solía
ingerir esta comida copiosa, pero jamás engordaba y siempre sufría eccemas y dolencias de índole
hereditaria. ¡No fue una sorpresa! Mis galgos afganos han alcanzado gran talla y gozan de una
excelente salud con su ración diaria general de aproximada de 500 g de carne cruda, cuatro o cinco días
a la semana, así como 200 g de cereales integrales. De hecho, ya los esenios, esa gran secta de Oriente
Medio, unos eruditos sin par, prescribían que para una verdadera salud, ningún ser humano adulto
debía consumir más de 800 g de alimento diario. Este punto nos hace meditar si se toma en cuenta las

enormes cantidades de alimento que los criadores administran a diario a sus perros. La verdadera
solución está en que un organismo saludable usa hasta la más ínfima partícula de alimento que se le
proporciona, en tanto que uno enfermo deja que el alimento pase semidigerido por los intestinos, y así
requiere de doble cantidad del mismo para evitar un extremo estado de delgadez y otras condiciones
de salud precarias, a resultas de una subalimentación.

Incurriéremos en un gran error si damos doble ración de alimento a la perra preñada; la idea que
sustenta esta práctica errada se basa en que la camada neonata que se desarrolla rápidamente ha de
estar bien alimentada en todos los sentidos. Como ya he dicho, esta idea es absolutamente errónea, y si
se pone en práctica resulta ser en verdad perjudicial, causando depósitos de alimentos fermentados
dentro de los intestinos, añadiendo además una carga adicional en la corriente sanguínea, ya expuesta
a un esfuerzo excesivo en un período como ese, eliminando los desechos provenientes de unos
embriones que crecen rápidamente. Una perra preñada necesita una provisión adicional de leche para
asegurarle el aporte cálcico; también requiere agua pura, que ha de estar asequible día y noche. La
toma adicional de agua es asimismo aconsejada para limpiar «a modo de chorro» los riñones de la perra
preñada que también efectúan parte de la labor de desembarazar al organismo de las excreciones
procedentes de una camada en constante desarrollo (dentro del cuerpo de la madre). En verdad que el
que la perra demuestre un aumento de su sed es una buena señal para que sepamos que está preñada.

Se ha de poner un cuidado adicional en administrarle sales minerales naturales por medio de la ración
diaria de vegetales frescos, crudos , cereales integrales y, por añadidura, con la carne cruda. Para ello,
he desarrollado una fórmula que contiene los minerales más ricos que se pueden hallar en la tierra y el
mar, secados cuidadosamente y convertidos en polvo, a saber: la ortiga, la consuelda y el alga marina,
todos mezclados en forma de polvo para añadir a la carne cruda. Este mineral natural en forma de polvo
(el preparado de algas marinas de Crianza Natural ), administrado a diario a la perra a lo largo de su
período gestante de nueve semanas consigue unos resultados sorprendentes, no ya sólo en la salud
general de la camada, sino en vencer las enfermedades propias de la preñez, tales como las infecciones
por estreptococos, la acidez o insuficiencia de la leche y otras.

Se ha de dar un cuidado especial a la alimentación inmediatamente antes del parto. Hacia el comienzo
de la octava semana, la camada ha cesado su crecimiento, siendo mayormente de índole externa los
únicos desarrollos que todavía se manifiestan, como uñas y pelo, y en general los cachorros se
encuentran activos, moviéndose, preparándose para abandonar el útero materno. En estos momentos,
el organismo de la madre no desea tener que cargar con grandes digestiones, hemos de procurar dar
una alimentación suavemente laxante durante la postrera semana del período de gestación/preñez. Se
reducirá la ración de carne, dando una comida principal a base de leche fresca, cruda, copos de avena o
de cebada hasta uno o dos días antes del parto, momento éste en el que deberemos dar a la perra una
dieta a base de leche y miel -la cantidad normal es de una cucharadita colmada de miel por un gran
tazón de leche. Por consiguiente, una perra de raza toy/miniatura requerirá un pequeño tazón de leche
con media cucharadita de miel dos veces por día; una perra de raza grande aproximadamente 1/4 litro o
más por comida. Cualquier preparado puro, de confianza de la maravillosa harina de cortezas de árbol
(cedro u olmo rojo) es muy saludable para la perra en estos momentos y se ha usado siempre con
mucho éxito por centenares de criadores. Un alimento de este tipo es el ideal para los dos días
siguientes al parto, cuando, al igual qué en los días anteriores al parto, no se ha de dar alimentos sólidos
bajo ningún concepto. Esta alimentación consistente en un régimen enteramente líquido justo antes y

después del parto ha conseguido reducir mucho las pérdidas de vidas debido a complicaciones en el
parto. La razón de esta práctica es obvia, y es que cuando las fuerzas del organismo se hallan exentas
de la necesidad del proceso de digestión de los alimentos, están libres para cualquier otra función que el
cuerpo pueda necesitar. Por ejemplo, durante el tratamiento de una enfermedad, se emplea el ayuno
total para liberar las fuerzas del organismo hacia los procesos de desintoxicación de la corriente
sanguínea y la eliminación rápida de todas las toxinas patógenas con la consiguiente restauración de los
tejidos corporales dañados en el transcurso de la enfermedad. En el caso de la perra preñada, todas las
fuerzas del organismo pueden concentrarse en el nacimiento de los cachorros y en evitar el desarrollo
de cualquier estado febril, lo que afecta algunas veces a las perras que no se encuentran totalmente
sanas, con el consiguiente ataque de las fiebres puerperales y demás dolencias del parto.

El organismo también tiene mucha labor que hacer tras el parto, por ejemplo la producción de flujo de
leche de excelente calidad, alcalina y exenta de toxinas; las materias postparto cuya expulsión ha de ser
completa. Los órganos del parto, dilatados por éste, han de volver a sus dimensiones normales. Hay
que mencionar aquí esa maravillosa ayuda para el parto sin problemas que es la hoja del frambueso
silvestre. Yo fui la primera persona en popularizar esta planta entre los criadores de perros, y eso ya
desde la década de los años 30. Nunca había sido usada hasta entonces con los animales, aunque hoy su
uso es habitual a modo de ayuda al parto en los criaderos de todo el mundo. La popularidad de esta
planta simplemente creció debido a los resultados conseguidos. Cuando madres que hasta entonces
habían tenido siempre partos con problemas empezaron a parir fácil y rápidamente cachorros normales
tras ser tratadas con esta hierba, se comprende que los criadores hayan divulgado la noticia por todas
partes. En mis archivos sobre tratamientos veterinarios poseo todo tipo de detalles e informes de
partos exitosos jamás antes soñados, en particular de propietarios de perros pertenecientes a razas
conocidas por sus partos difíciles, como las razas toy/miniatura, o las del tipo bulldog, dotadas de
grandes cabezas. El efecto de la hierba en los órganos reproductores es mayormente de índole
tonificante; por eso son usadas además para los perros reproductores (los machos) perezosos. Los
indios de América, los gitanos y demás pueblos dotados de un profundo conocimiento de la medicina
herbolaria han venido recetando desde hace mucho tiempo la infusión de hoja de frambueso para las
mujeres encinta. Existe un documento herbolario gitano que dice: «Que todas los seres que llevan un
bebe, humanos o animales, tomen libremente hoja del frambueso. Tendrán una "hora" muy fácil,
ahorrándose mucho sufrimiento:» Harold Ward establece en su obra "Manual Herbolario para los seres
humanos": «Thomson y sus sucesores inmediatos aconsejan decididamente beber a voluntad la
infusión de hojas de frambueso durante unos meses previos al parto para ayudarlo; esta infusión sigue
siendo muy utilizada en la actualidad».

«En lo que se refiere a las hojas del frambueso, jamas vi partos tan fáciles antes de usar esta hierba;
además las madres se mantienen tan bien durante la preñez, la evacuación intestinal es perfecta. Las
perras primerizas no dan ningún problema, los cachorros nacen sin esfuerzo ni dolor. Envié hojas de
frambueso a una criadora de bulldogs en New South Wales (Australia) y se quedó absolutamente
asombrada con los resultados; siempre había tenido momentos tan horribles con sus hembras, algunas
de ellas a veces pasando tres días de labor. Tuve una hembra de pequinés que había abortado por dos
veces y que, tras tomar la infusión de frambueso, consiguió llegar al final de su preñez y apenas notó
que estaba de hecho pariendo.»

Mrs. Bancroft-Wilson: «He obtenido unos maravillosos resultados con el uso de la hoja de frambueso;
criando, como crío, con perras pequeñas de buena osamenta, noto que la hierba les hace parir rápida y
fácilmente. La considero casi milagrosa".

El frambueso ha experimentado un revival mundial en estos años, tanto que los muy conservadores
boletines de medicina humana han dedicado artículos para el uso de esta planta en el parto de los
niños, si bien tales artículos -como es habitual cuando se trata de boletines médicos de orientación a la
medicina química- dan un tratamiento desdeñoso y aducen a la mera influencia psicológica cualquier
mérito alegado. Nosotros, los que hemos estudiado los hábitos de los animales silvestres, sabemos que
ellos, en primavera, buscan las hierbas que favorecen la preñez, en especial las hojas y los brotes del
frambueso silvestre y del rosal bravio, la camomilla, la matricaria, el poleo. La primavera es la época
natural de procrear para los animales. Los carnívoros-hembras que se alimentan de animales herbívoros
(fitófagos) y que, sobre todo, escogen los intestinos ricos en materia vegetal de sus presas, obtienen
muy presumiblemente la cantidad suficiente de hierbas para su preñez con la que mantienen en
perfecto estado sus órganos reproductores al tiempo que ayudan el momento del nacimiento de su
descendencia.

Antes de dejar el tema de las hojas de frambueso, hay que hacer debida mención dala gran afinidad que
hay entre la planta y los órganos reproductores; en realidad conocemos en seguida que la hembra ha
sido tratada con frambueso cuando, en el momento del parto, la placenta se presenta a menudo con
una tonalidad verde oscura y, además, se puede oler el inequívoco olor fuerte de la hoja de frambueso
mientras dura el parto. Este punto ha sido corroborado por diversos criadores.

Sin embargo, ni la misma hoja del frambueso bastará para tener un parto fácil, normal y rápido si
desdeñamos el punto del ejercicio físico. Es esencial que la perra preñada tenga por lo menos unas dos
horas de ejercicio en libertad (¡sin correa!) y paseos diarios frecuentes durante toda la etapa de preñez.

Y a modo de colofón, en aras de obtener los mejores resultados, debemos saber, seguir y recordar la
regla de «los tres nueves» porque en ésta se cimentará la salud del perro a lo largo de toda su vida.

He aquí la NORMA DE «LOS TRES NUEVES»:
El primero, las nueve semanas que van desde el día del cruce hasta la primera semana siguiente al parto
de la camada. Esas nueve semanas serán de un cuidado natural intenso, sin desfallecer.
El segundo el cuidado de la camada de nueve semanas, es decir el destete y educación primaria.
El tercero los nueve meses, no semanas, de criar a los cachorros con su alimentación diaria a base de
alimentos naturales y su ejercicio cotidiano. Es precisamente en estos meses vitales donde se decide la
futura buena o mala salud de la vida. Una alimentación sustancial con alimentos integrales significa
desarrollar un estómago espacioso y una capacidad intestinal capaz de digerir por completo los
alimentos, una fuerte constitución ósea que nunca sucumba a ninguna deformación de los huesos, a
saber: la displasia de cadera, etc., y el pleno desarrollo dejos órganos sexuales.

Si durante estos meses cruciales del crecimiento se da un descuido negligente ningún cuidado futuro,
por muy bueno que sea, podrá lograr un completo estado de salud impecable en la etapa adulta del
perro.

RETENCIÓN DE LOS CACHORROS

Es común a todos los carnívoros el dar a luz a sus crías de forma fácil y rápida. Sin embargo, hay veces
en que un cachorro mal colocado -o toda la camada, si la perra no está sana- puede ser retenido. Y de
nuevo debo insistir en lo primordial de que la perra preñada se encuentre en un perfecto estado de
salud, porque en casos anormales como este, existe el peligro de que pueda desarrollar un estado
séptico. Por lo general, es suficiente con administrar grandes dosis de la planta-hoja de frambueso en
polvo picada, además de una cucharadita de melaza o melado negro, licuados con la suficiente agua; y
daremos este preparado a la perra (si es preciso, se lo introduciremos a la fuerza, ya que la hoja de
frambueso tiene un sabor amargo cuando se toma en gran cantidad). En caso de retención de
cachorros, deberemos poner a la perra en ayuno hasta que todos hayan sido expulsados. Se permite un
semiayuno a base de un régimen de 1/4 de leche y miel tres veces al día. En los casos muy graves de
prole retenida, administraremos dos cucharadas de una infusión de poleo y una cucharada; de sales de
higuera disueltas en la infusión de poleo; la periodicidad será de tres veces al día. Beber té de linaria,
añadido al preparado leche-miel, es también sano. Desde la cuarta edición de esta obra he estado
usando una nueva fórmula basada en mi labor con las cabras de México, donde muchas morían al parir
sus crías, en primavera. La infusión que les preparé las salvó a todas; ya no hubo muertes, ni de las
madres ni de los hijos. La fórmula consiste en seis hojas de hiedra, una cucharadita de salvia, una
cucharadita colmada de abrótano macho, una ramita de romero, cuatro clavos, medio litro de agua.
Todos los ingredientes se colocan en un recipiente; se cubre éste por completo y se calienta a fuego
lento. Se retira del fuego antes del punto de ebullición y se deja macerar durante tres horas; no se
escurre. Se dan cuatro cucharadas del preparado, despacio, cada tres horas. Si no se consigue un
resultado positivo y la hembra está muy incomoda e incapaz de expeler los cachorros retenidos, quizá
sea necesaria una intervención quirúrgica.

RETENCIÓN DE LA PLACENTA

Este es un tipo de retención más común en la vaca, la cabra o la oveja que en las perras, porque éstas
sólo expelen placentas minúsculas que salen del cuerpo fácilmente. Pero en caso de retención en las
perras ancianas o en algunos tipos de razas toy, hay un remedio eficaz consistente en una infusión
hecha de hojas de hiedra (de 1 a 3 unidades) que se hierven en agua (un tazón de agua), y se deja que se
infusione durante unas dos horas. Siempre administro un manojo de hojas de hiedra a las cabras tan
pronto como han parido a su vástago. La dosis de esta infusión de hiedra es de dos cucharaditas cada
tres horas. Si una perra muestra algún tipo de molestia tras el parto de cachorros, la pondremos bajo un
régimen de miel y agua o miel, leche y agua durante varios días; le administraremos unos laxantes.

LA ALIMENTACIÓN DE LA PERRA LACTANTE

Se trata de una dieta idéntica a la de la perra preñada, a excepción de las cantidades incrementadas,
ahora que la perra está exenta de la labor adicional de excreción impuesta hasta ahora por la camada
que se desarrollaba en el interior de su matriz. Si la camada es numerosa, se puede administrar a la
madre una comida adicional por la mañana temprano consistente en líquidos, por ejemplo, leche y miel
y la harina de cortezas de árbol. La base de su comida cereal ha de ser avena, porque ésta fomenta la
lactancia y contiene un tipo de proteína más asimilable y concentrado que cualquier otro cereal
indicado para este cometido.

Una perra saludable ha de ser capaz de nutrir a su camada -pequeña o numerosa- durante nueve
semanas. Los árabes consideran que una lactancia sana corresponde -como mínimo- al período de la
gestación. Así, la perra ha de criar su camada durante nueve semanas o más, tal como la madre humana
lo hará durante nueve meses a lo mínimo. Pero con la alimentación antinatural moderna, con
frecuencia se agota la leche de la perra o se vuelve ácida ya a las cuatro semanas; en el caso de la madre
humana, recurrirá a la leche evaporada desvitalizada para alimentar a su vástago.

MODO DE AUMENTAR LA PRODUCCIÓN DE LECHE. Todos los alimentos que cito a continuación son
conocidos por favorecer la lactancia: la leche no pasteurizada de vaca o de cabra, la zanahoria cruda
rallada, o zanahoria cocida (triturada en puré), los copos de avena, de trigo integral, de centeno, las
judías, las algas marinas (se sabe que aumentan el contenido de materia grasa en la leche de todos los
animales, especialmente las vacas productoras de leche) en forma de polvo, la melaza, la miel, los
huevos crudos, la infusión o té de Linaria, la raíz de cálamo, los piñones, el meliloto (o trébol oloroso o
real), la lucérnula (o neguilla) azul o amarilla, la polígala común (la planta entera), los granos de eneldo,
la harina de olmo rojo, la raíz de malvavisco (estos tres últimos ingredientes están incluidos en el
preparado de harina de cortezas de árbol de Crianza Natural ), las hojas de la borraja picadas finamente
mezcladas en la leche y también espolvoreadas sobre la carne y, ya por último, agua potable en
abundancia.

Mrs. M.K. Wentworth-Smith:
«Tras muchos años de estricta observancia de la alimentación natural y de la utilización de las plantas
medicinales, estamos encantadas con los resultados. En el caso de las perras preñadas o gestantes, la
diferencia es muy notoria. Las perras conservan toda su salud, su vigor y su estado activo (esto último,
teniendo en cuenta su condición), paren a sus cachorros sin problemas, aunque se trate de su primera
camada a los cinco años de edad. La lactancia es buena y las perras desean, mejor dicho, ansían que sus
cachorros mamen mientras quede una gota de leche y ésta continúa siendo abundante por lo menos
durante diez-doce semanas. Después invariablemente se rigen según las directrices de la Naturaleza al
regurgitar para su camada el alimento necesario que sustituye a la alimentación láctea. De hecho, nos
es arduo convencerlas de que renuncien a sus cuidados maternales.

Durante este período, nuestra experiencia es que las perras mantienen su buen estado de salud y
vitalidad, no pierden pelo -no se da el caso triste de verlas desprovistas de su pelaje- ni tampoco
pierden su pigmentación oscura; en realidad, esta última se acentúa todavía más.»

Este método, que sigue el ciclo completo de las pautas de la Naturaleza, parece ser que asegura que la
perra recobre su forma elegante preparto; sin vientres caídos que desdibujan las simetrías de sus líneas,
reducen su actividad y la exponen a sufrir heridas cuando efectúan alguna actividad campestre.

MEDICAMENTOS. Una perra saludable no requiere medicamentos, especialmente las pociones de la
farmacia. La misma Naturaleza nos provee de plantas útiles para favorecer la producción de leche, la
lactancia: La planta malvavisco (sus flores u hojas) es muy indicada para incrementar la cantidad de
leche; también lo es el hinojo -sus granos u hojas- y la borraja, que ya he; descrito. Es asimismo
excelente la zanahoria cruda, rallada en la carne. También son excelentes los dátiles crudos picados
añadidos a la comida cereal. Los huevos crudos -que no excederán de tres unidades a la semana- son
muy apropiados para este propósito. La leche misma puede convertirse en un eficaz antiparasitario
para los cachorros si a la madre se le administra ajo a diario a lo largo de la lactancia. El ajo posee
propiedades especiales que penetran poco a poco en el organismo -los aceites volátiles del ajo poseen
la inigualable propiedad de poder penetrar en casi todas las células corporales y particularmente en los
fluidos del organismo, por ejemplo, la sangre, la orina y, en el caso de la hembra, en la producción de
leche. Es de todos conocido el cuidado extremo que los granjeros tienen en mantener apartadas las
vacas productoras de leche de cualquier contacto con la planta del ajo. Me fascinó leer en la gran novela
de Thomas Hardy, cómo las lecheras se afanaban en buscar ajos por las praderas, ajos que darían sabor
a la producción de leche del rebaño entero compuesto por cien cabezas o más. ¡Tan poderosos son a la
vez la penetración del ajo en la leche y el deseo natural de las vacas de aprovecharse de esta maravillosa
planta medicinal dondequiera que ésta se halle! Administrar ajo consigue el efecto complementario de
ayudar a que la perra esté libre de gusanos durante el período vital de la lactancia y, ya más tarde, en el
destete de los cachorros (ellos se benefician de las virtudes del ajo a través de la leche materna)

ECLAMPSIA. A veces, la perra puede sufrir una afección glandular conocida por el nombre de
eclampsia. La teoría predominante entre los criadores es que se trata de un trastorno (una forma de
ataque epiléptico o de graves calambres corporales por todo el cuerpo) ocasionado únicamente por la
carencia de calcio en la sangre, consecutiva a una pérdida inesperada de aquel elemento mineral. En la
mayoría de los casos, el mineral que falta en realidad es el yodo; la única manera saludable de proveer
este elemento en su forma orgánica natural es obteniéndolo de las células de la mayor parte de las
algas y de algunos vegetales. Administrar yodo químico (artificial) es antinatural y muy nocivo. En los
casos todavía más graves relativos a una pérdida de calcio, el medio mas rápido para reponer esta
pérdida es una inyección de calcio en el sistema de la corriente sanguínea. Un estado de eclampsia no
tratado puede causar la muerte.

FIEBRE. En las perras no se dan por lo común las fiebres del tipo puerperal. Pero si se da el caso, es
menester administrar de inmediato el reparado antiséptico vegetal en tabletas, así como poner en
práctica un ayuno riguroso a base de miel y agua. Daremos un laxante nocturno, preferentemente a
base de vainas de sena. Hemos de apartar la camada del lado de la madre y alimentar a los cachorros
con biberón. Extraeremos la leche materna tres veces al día. Cuando desaparece el estado febril y
volvamos a dar alimentos sólidos a la madre, le devolveremos los cachorros.

MASTITIS. Es un estado común en la perra, debido a que, a diferencia de la vaca y la cabra, la perra
puede amamantar a su prole tal como la naturaleza lo predispuso, y no está sujeta a las máquinas
ordeñadoras, etc. La dolencia está mayormente ocasionada por los cachorros débiles que no pueden
mamar vigorosamente de su madre y no vacían las mamas (de la perra) varias veces al día. Con ello se
produce la congestión, lo cual da como resultado el desarrollo de mastitis. Los síntomas son la
tumefacción y el endurecimiento de las zonas secretoras de leche, y a menudo se presenta algo de
fiebre. Por lo general, la perra no permite qué los cachorros mamen de ellas, porque ello le causa dolor,
que es, a su vez, causado por la congestión.

TRATAMIENTO. Hemos de separar a los cachorros del lado de la madre y, en el ínterin, los
alimentaremos con biberón. Las glándulas mamarias habrán de ser totalmente vaciadas de leche por
medio de nuestra presión manual, primero aplicando en los pechos trapos embebidos en agua de salvia
caliente. Haremos esto cuatro o cinco veces al día. Habrá que bañar la zona de las glándulas de la leche
con una infusión de hojas de saúco y de hacedera/ramaza: -un manojo de cada en infusión dentro de
aproximadamente 3/4 de litro de agua. Le haremos un tratamiento: interno de un día con un ayuno a
base de agua solamente, junto con la administración de cuatro tabletas del compuesto antiséptico
vegetal dos veces al día (para un ejemplar de talla media); también le daremos un laxante por la noche y
después una dieta líquida de leche y miel durante varios días hasta conseguir la normalidad. Desde
entonces, los cachorros podrán volver a alimentarse de la madre. Este tratamiento que yo creé para las
vacas y cabras ha conseguido muy buenos resultados y ha sido muy aconsejado por Sir Albert Howard,
un excelente granjero. Moquillo (enfermedad de Carré). Una perra preñada que contrae moquillo, si es
tratada con el método de desintoxicación interna, puede alumbrar una camada perfectamente normal.
Yo he cuidado -en el lugar de los criadores- a muchas perras preñadas afectadas de moquillo, y he
conseguido ver excelentes camadas sin síntoma alguno de la temible enfermedad contraída por la
madre.

TRATAMIENTO GENERAL DE LA PERRA REPRODUCTORA

La perra reproductora requiere un tratamiento cuidadoso, tanto psicológico como físico. Este
tratamiento general no sólo incide en la propia salud de la perra, sino que además comporta un papel
importante en la salud de la camada, tanto antes como después del parto. Trataré en primer término
del factor psicológico.

Yo deploro por completo el que un animal se convierta en una simple máquina de criar, en especial un
perro, por su gran capacidad de afecto hacia sus propietarios y por su inteligencia muy desarrollada,
tanto física como espiritual. Por toda Gran Bretaña hay docenas de criaderos que mantienen a sus
perras virtualmente prisioneras: año tras año, son sacadas de su reclusión para ser cruzadas y luego
parir; tras esto, son devueltas de nuevo a los inacabables meses de aburrimiento mental; todo su
mundo no llega mas allá del criadero de madera y del patio de cemento (que es el tipo de patio que
prefieren aquellas personas que mantienen a sus perros como virtuales prisioneros de criadero, porque
es más fácil de mantener «limpio» que el que está hecho de ladrillo o con hierba natural, más higiénico).
No es sorprendente que, por seguir un tratamiento de este tipo, los vastagos de los perros de raza
hayan adquirido la reputación popular de ser «idiotas». Para mí, la perra reproductora ha de se
considerada como un ser muy importante, por lo tanto, digna de privilegios. Esto es sólo verdad cuando

tomamos en debida cuenta que la perpetuación de una línea determinada depende en gran medida de
la salud y las aptitudes de engendrar de la perra reproductora.

La Dra. Jane Goodall, famosa por su labor con los chimpancés, que ademases una trabajadora de
primer orden en la investigación de la vida salvaje, se refirió en un reciente programa de la BBC a la
triste problemática de los chimpancés en cautividad: el problema del aburrimiento. Como los demás
animales (inclusive los perros y los gatos), los chimpancés necesitan estar ocupados, hacer algo.
También necesitan divertirse y no entregarse a la ociosidad forzosa. Planteemos la cuestión de nuevo, y
hagamos hincapié en esto, en el tema de los perros y gatos de laboratorio enjaulados. La única
excepción a su total aislamiento diurno y nocturno se refiere a la visita de sus torturadores que les
proporcionan su ración diaria de dolor. La Dra. Goodall dice que un largo período de aburrimiento
puede causar cambios de carácter y un declive de salud en los chimpancés.

También se refirió a la pasión que los chimpancés sienten por la miel (¡y la mostaza!). Ambos alimentos
son excelentes para todas las criaturas; no es sólo el hombre al qué le gusta la miel, sino que les gusta a
todos los seres vivos, desde el asno al pájaro; ¡hasta a las plantas les encanta la miel! Cerciorémonos
sólo de que la miel sea pura, que no esté adulterada por el hombre al añadirle azúcar blanco (refinado),
alimentando a las mismísimas abejas con esta sustancia nociva para que éstas elaboren una miel
«instantánea», «rápida», que no proviene del néctar de las flores, o mezclando este azúcar (refinado) en
la misma miel. La miel es muy saludable tanto para el cuerpo como para la mente, y he aquí la razón por
la que la menciono con relación al aspecto del aburrimiento, ya que la podemos dar en cucharadas
como una recompensa dulce a los perros que son mantenidos durante muchas horas en aislamiento. La
espera de esta recompensa puede calmar el aburrimiento.

A lo largo del período de gestación, la perra requiere de más compañía humana y ejercicio adicional
para mantenerse mentalmente alerta y activa. Se ha de desarrollar un sentimiento de confianza
absoluta entre el propietario y la perra para que, en caso de complicaciones en el parto, la perra
entregue su cuerpo con plena tranquilidad a los cuidados del propietario (éste es un punto de suprema
importancia para salvar a una perra y a su camada en un parto imprevisto o complicado). Una relación
de esta clase también suprime todo tipo de riesgo de destrucción de la camada por parte de la madre,
destrucción que en casi todos los casos se debe simplemente a la histeria nerviosa. Se ha de proteger a
la perra de todos los ruidos alarmantes cuando se encuentra con su camada, y nunca se la obligará a
que haga sus necesidades fisiológicas dentro de su camastro-nido. Conozco criadores que, con perras
criando, dejan su criadero todo un día con las perras encerradas. Esta crueldad absoluta parece una
norma habitual en la cría de perros. En vista de lo que antecede ¿realmente tenemos que sorprendernos
de que tantas perras destruyan a sus cachorros?

Los cuidados prácticos dependen de una alimentación correcta y el ejercicio diario. Como es natural, en
los primeros días estos ejercicios serán muy limitados, pero hemos de facilitar que; la perra se pueda
marchar de la camada a intervalos frecuentes para que estire sus miembros, orine y limpie sus
intestinos. Es justamente en estos momentos en los que sus pulmones pueden llenarse de aire fresco.
Existe otro cuidado básico que no hemos de descuidar, que es el de aseo diario regular para mantener
limpio el cuerpo y favorecer la circulación completa de la sangre; este aseo diario regular es asimismo
muy beneficioso para el sistema nervioso de la perra madre. El ayuno se utilizará también para

favorecer la limpieza corporal general. Es suficiente con medio día de ayuno a la semana y un día
completo al mes. El día completo de ayuno al mes, tanto durante la preñez como la lactancia, es
esencial para una salud total verdadera; por eso no debemos omitirlo.

Es algo natural que la perra preñada ayune el día que va a parir y durante por lo menos las veinticuatro
horas siguientes al parto. Las gatas rechazan a menudo todo tipo de alimento durante los dos o tres
días que siguen al parto.

La domesticación ha cambiado todo esto, hasta los instintos naturales. El cuerpo no tiene tiempo o
fuerza para dedicarlos a la digestión de los alimentos en este importante momento del nacimiento, ni
inmediatamente después del nacimiento, en que el organismo, temporalmente debilitado, necesita
reponerse, no por medio de alimentos pesados no deseados, sino con el descanso, el sueño y la
tranquilidad absoluta.

A lo máximo, se le puede dar leche y miel a la perra reproductora en el día en que se supone va a parir.
Después introduciremos paulatinamente cereales y leche. No demos una comida pesada a base de
carne hasta el tercer día después del parto. En los estados de cansancio o agotamiento, le podemos
administrar zumo de uva fresca (o, si es asequible, jugo embotellado de esta fruta). La dosis media es
de dos cucharadas soperas para una perra de talla mediana. Démosle, asimismo, miel.

Cuando el parto se prolonga, como en el caso de las camadas numerosas, no dejemos más de un
cachorro con la madre mientras ésta esta alumbrando a los restantes cachorros. Los que han nacido ya,
tras haber sido limpiados por la madre, serán colocados aparte, sobre una botella de agua caliente
cubierta con una sábana para evitar el contacto directo con los cachorros y esperar la llegada de la
camada completa.

El dejar cachorros con la madre mientras ésta está todavía pariendo puede tener consecuencias fatales.
En su estado salvaje, la muerte de varios cachorros es sin duda previsible por la Naturaleza; en la cría
profesional podemos perder de esta manera accidental lo mejor de la camada.

EL SECADO DE LA LECHE

La perra suele perder con facilidad su leche cuando desteta a la camada alrededor de las nueve-doce
semanas. Pero en los casos singulares en los que la leche se prolonga o cuando se produce debido a los
partos psicológicos, podemos secar la leche por medio de tratamiento internos y externos.

El tratamiento interno consiste en dar tres veces al día fuertes dosis de menta común, hecha en forma
de té, o del magnífico cañizo Arundo donax que deberemos macerar y luego administrar unas dos

cucharaditas dos veces al día. O También dar zumo de pepino crudo, dos cucharaditas por la mañana y
por la noche. En lo que se refiere al tratamiento tópico (externo), aplicaremos aceite alcanforado y
luego haremos un suave masaje por la zona de los pechos. Calentaremos algo de aceite y lo
aplicaremos mañana y noche durante una semana. Después continuaremos el tratamiento con vinagre
caliente, en lugar de aceite alcanforado.

CÓMO PROTEGER A LA PERRA EN CELO

Nunca he sido importunada por muchos perros no deseados cuando mis hembras de galgo afgano
están en celo. Pongo mucho cuidado que los perros no encuentren a mis perras. Mi método es el
siguiente: dondequiera que ella orina o defeca, vierto una mezcla con petróleo (para lámparas o
quinqués) y agua (la proporción es la siguiente, dos medidas de petróleo por una de agua). Esto elimina
su olor característico. Llevo esta mezcla en una botella cuando salimos para que la perra haga ejercicio.
Hay otro protector alternativo que consiste en usar un tipo de polvo picante o acre, por ejemplo el talco
o el polvo protector vegetal de Crianza Natural , de fuerte olor, que contiene la planta intensamente
amarga llamada ajenjo del campo o mayor. Podemos ahorrar estos polvos si le incluimos la ceniza de
madera. Apliquemos, además, unas cuantas gotas de aceite de eucalipto en los cuartos traseros de la
perra; se lo diluiremos en un trozo de algodón empapado en agua fría. No permitamos que esta
solución moje la piel descubierta de la vagina o del año.

LA ESTERILIZACIÓN DE LAS PERRAS. La esterilización de la perra es un acto absolutamente egoísta.
La vida entera del animal está consagrada a la procreación. Si le suprimimos el acto de procrear, todo el
sentido de la vida pierde su razón de ser y por lo tanto la supervivencia sobre la tierra, a través de la
descendencia, se vuelve imposible; la esterilización destruye también todo el ritmo natural del cuerpo y
el animal castrado se vuelve inactivo tanto de cuerpo como de mente. La esterilización sólo se puede
justificar cuando sabemos que la vida de la madre corre peligro.

3. EL CUIDADO DE LOS CACHORROS

Los cachorros lactantes necesitan muy pocos cuidados desde su nacimiento hasta que comienza el
destete, a la cuarta semana, más o menos. Si la perra goza de una salud normal, mantendrá los
cachorros limpios, calientes y bien alimentados, sin la intervención humana. Ciertamente que cuanto
más se deje en tranquila soledad a la perra, mejor será para la camada, lis sólo a la perra a la que
deberemos dedicar nuestros cuidados, y éstos ya han sido descritos en el capítulo precedente.

La amputación de rabos y la extirpación de espolones en las razas correspondientes han de ser llevadas
a cabo lo más pronto posible, alrededor del tercer día en cachorros sanos; pero no lo haremos si no es
realmente necesario: yo detesto las amputaciones del rabo. Las heridas no las cubriremos con tintura
de yodo u otro desinfectante químico, que en su mayoría retrasan la cicatrización y son la causa
principal de las pérdidas de cachorros. Usemos de preferencia el extracto de hamamelis (Hamamelis
virginiana) diluido, que es totalmente vegetal (la cantidad será de una cucharadita de hamamelis por

dos de agua), o una infusión vegetal hecha con hojas de saúco, o de la zarzamora o con ramitas
completas de romero o ruda. La manera de hacer esta infusión es la siguiente: Las dos hierbas antes
mencionadas se cortan en tiras finas, en una cantidad de dos cucharadas soperas; estas dos plantas
habrán sido recolectadas preferentemente frescas, aunque también podemos usar las hojas secas o sus
ramitas en flor; las introducimos en un litro de agua hirviendo y las dejamos en infusión durante toda la
noche; luego, las escurrimos y las usamos en frío. Bañaremos completamente las áreas heridas con esta
infusión de hierbas. Este mismo tratamiento herbolario antiséptico puede aplicarse en la zona umbilical
de los cachorros.

Los cachorros han de permanecer en la semipenumbra en tanto no abran los ojos. La caja-casita (¡el
nido!) que! les alberga ha de estar muy limpia y bien ventilada. Los criaderos sucios son la causa de la
pérdida de muchísimos más cachorros recién nacidos que los que mueren por enfermedad. Los
criadores suelen tener las camadas en criaderos saturados, con las tablas de madera llenas de gusanos y
diversas bacterias.

Los criaderos de criar deben ser vaciados regularmente durante un buen período de tiempo y luego
encalados. Tener camadas sucesivas en el mismo criadero es una invitación al desarrollo de la
enfermedad en general. Un criadero limpio y a estrenar y recientemente encalado es el sistema que
hemos de usar para cada camada que criamos. Evitaremos usar sábanas a modo de lecho; es mucho
mejor usar periódicos.

LA CRIANZA MANUAL. Se trata de un procedimiento antinatural y no debería realmente figurar en
este libro sobre crianza natural. Toda perra ha de poder criar a su propia camada, sin la intervención
humana. No obstante, hay veces en las que los criadores deben asumir la labor de criar manualmente
(biberón, etc.) una camada, y en estos casos también ha dado grandes resultados la aplicación de los
principios de la Crianza Natural . Hasta han habido campeones criados por este sistema.

Es imposible dar unas normas sobre las horas de alimentación. Los cachorros recién nacidos,
amamantados por su madre, se alimentan cuando sienten hambre y duermen el resto del tiempo. Pero
las comidas han de ser muy frecuentes en las primeras semanas de vida: cada dos horas durante el día,
y cada cuatro por la noche. Después proseguiremos a razón de cada tres horas durante el día y una sola
vez por la noche, si bien la primera comida del nuevo día será administrada al amanecer, disminuyendo
finalmente las tomas a cuatro al día, sin toma nocturna, aunque de igual manera comenzando, como
antes, al amanecer. La dieta consistirá en alimentos naturales, leche fresca, cruda, de vaca o cabra
diluida en agua proveniente de los copos de avena que habremos puesto en remojo durante la noche, y
a ésta le añadiremos miel. Por cada tazón de leche, añadiremos dos cucharaditas del agua de la avena
en copos, una cucharadita de miel y unas cuantas gotas de aceite de almendra o maíz, o de sésamo;
añadiremos una yema de huevo, pero sólo dos veces al día y no todos los días. El aceite es necesario
porque la leche de la perra es más rica en materia grasa que la de vaca o de cabra. No usemos leche de
oveja, ya que es demasiado grasa para los cachorritos. La infusión í de; manzanilla: es un calmante:
usémosla para el remojo de los copos de avena. Usemos un pequeño biberón de tetilla de caucho
dotado de un pequeño orificio en el extremo de la misma. A la segunda semana, a la leche se le pueden
añadir las gachas de cortezas de árbol de Crianza Natural ; este preparado es un calmante adicional é
incrementa el contenido vitamínico y mineral. Hay muchísimos animales de todas las especies que han

sido criados manualmente con estos alimentos. No exclusivamente cachorros de perro y de gato, sino
también cabritillos, crias de cordero, jóvenes lechuzas y halcones: todos ellos se criaron saludables con
biberones de leche de cabra y la harina de cortezas de árbol (olmo rojo, etc.). Para empezar, la cantidad
será un simple espolvoreado, para luego, incrementarla hasta una cucharadita colmada, ya que el
cachorro va creciendo (antes de administrar una cucharadita colmada, habremos pasado por la
cantidad de media cucharadita). Los cachorros deben beber también agua de cebada; lo han de hacer
varias veces al día, porque posee unas propiedades suavemente laxantes y es además calmante. La
preparación se elabora con agua caliente (no hirviendo) que verteremos sobre la cebada integral y lo
dejaremos macerando durante toda la noche para luego exprimir el líquido a través de un trozo de
muselina.

Hemos de mantener calientes a los cachorros por medio de botellas de agua caliente bien envueltos
entre mantas. Mantendremos bien limpias sus zonas anales y urinarias; este tipo de aseo lo
efectuaremos con trocitos de algodón, embebidos en agua caliente; los escurrimos algo y les añadimos
una ínfima cantidad de aceite de oliva; también son muy útiles los polvos de talco. Limpiaremos a los
cachorros después de cada comida. Ya a muy temprana edad, los cachorros deberían tener acceso a
recipientes rasos con agua. En estado silvestre, ellos lamen el follaje impregnado con el roció y así
consiguen ingerir agua. Los cachorros criados según este método rara vez sufren diarreas, no
desarrollan vientres hinchados, y están muy activos y felices. Puede acontecer que un cachorro
alimentado con biberón, al cual no hemos vigilado, coma tanto que se hinche gravemente; hay que
eliminar de inmediato este exceso de alimento. Para ello tendremos que introducir un tallo con hojas
por el ano y presionar suavemente con las manos en el estomago; con esta practica, induciremos que el
cachorro evacue y se deshinche su cuerpo. Omitiremos la siguiente comida del cachorro para que su
estómago descanse.

Finalmente, es muy útil colocar un despertador, dotado del característico tic-tac sonoro, envuelto en un
trapo caliente, porque hace que los cachorros crean que su madre está con ellos y se anidan alrededor
del aparato.

Cuando ya cuentan un mes de vida, si el tiempo lo permite, su programa diario será: vida exterior
durante el día y reclusión en el interior al atardecer. A modo de protección contra el viento, etc.,
podemos disponer una caja de madera o una tienda del tipo beduino hecha con sacos dispuestos sobre
un armazón de alambre. El propio calor corporal del cachorro calentará estos sitios. A los cachorros les
encanta tomar el sol, pero debemos siempre disponer algo de sombra para que puedan protegerse del
sol cuando lo deseen. Detesto criar cachorros en el interior de las habitaciones mal ventiladas.

LAS ENFERMEDADES DE LA CAMADA RECIÉN NACIDA

Por lo general, los cachorros, mientras permanecen en el nido, se mantienen inmunes a las principales
enfermedades del perro adulto, como el moquillo (la enfermedad de Carré), las enfermedades
nerviosas y demás dolencias. Los trastornos más significativos de la primera etapa de la vida del
cachorro son: la enfermedad «desvaneciente» hoy en día atribuida por lo común a los estreptococos

beta hemolíticos, aunque a veces se debe a la toxicidad o demasiada acidez de la leche materna; la
disentería, o la diarrea, la infestación de gusanos que puede llegar a matar frecuentemente a los
cachorros muy jóvenes, y los trastornos de la piel, en especial la sarna. Y más recientemente, desde
comienzos de los años 80, hay una nueva enfermedad muy grave de tipo viral: la parvovirosis.

COCCIDIOSIS.
Los tratamientos con medicamentos químicos y los sueros han fracasado estruendosamente en la
curación de la enfermedad por estreptococos. Se tuvo que encontrar una cabeza de turco para explicar
el fracaso del tratamiento clásico, caro, infligido al criador de perros preocupado. Cuando el
tratamiento antinatural fracasa en curar la infección por estreptococos -en verdad, este tratamiento ha
agravado la dolencia en muchos casos- se ha de dar rápidamente una explicación a tal fracaso y es así
como se dice a los criadores que todavía hay una nueva enfermedad canina responsable de la
esterilidad y el decaimiento de la perra y la camada respectivamente, ¡se la llama coccidiosis! El cocci es
una bacteria simple de forma esférica (en contraposición a la bacteria strfptococci que se presenta en
cadena); ambas son muy comunes y están ampliamente distribuidas; pueden ser, por lo demás,
encontradas en los tejidos orgánicos completamente sanos. La coccidiosis ha sido desde hace mucho
una pesadilla para la cría de cabras, conejos y aves de corral, pero hasta la fecha no se ha dado mucha
divulgación en la medicina canina, porque la enfermedad por estreptococos domina la escena. Yo,
aconsejo a todos los criadores dotados de sentido común que traten esta enfermedad de la misma
manera que tratan a la e b h. Eliminemos la causa principal de la enfermedad cambiando los métodos
antinaturales de criar por los naturales, y tratando la verdadera dolencia exclusivamente con el sistema
aconsejado para la enfermedad por estreptococos que ha resultado ser tan eficaz.
El Profesor M. Perek, DVM, de la Facultad de Agricultura de la Hebrew University de Jerusalén, me
contó que uno de sus colaboradores demostró que la coccidiosis de las aves de corral podía ser curada
usando la planta del ajo en las aves infectadas.

DISENTERÍA (DIARREA, PURGACIONES).
A veces, los cachorros muy jóvenes, de menos de una semana de edad, sufren diarreas -normalmente
se trata de un diarrea de color gris o amarillo pálido-. El cachorro afectado morirá si no se ataca el
problema. El tratamiento general consiste en retirar a la camada del lado de la madre durante dos días,
administrar seis ingestas al día (biberón) consistentes en agua tibia y miel; aproximadamente un cuarto
de cucharadita de miel por cucharadita de agua tibia (sin hervir) por cada ingesta y cachorro (de raza
mediana, por ejemplo, tipo cocker spaniel). Dar un comprimido del preparado antiséptico vegetal
cortado a trocitos (también para razas medianas). Incrementar la dosis para los cachorros de más edad.
O dar una infusión con hojas de arándano. Al cabo de dos días, devolveremos la camada a la madre,
que, a su vez, ha tenido que efectuar un ayuno durante por lo menos un día, y a la que le habremos
asimismo administrado los comprimidos del preparado antiséptico herbolario; el tratamiento seguido
por la madre es a modo de precaución, en caso de que sea su leche la causante del estado diarreico de
la camada. Es innecesario decir que se ha de mantener muy calientes a los cachorros durante; todo el
tiempo en que están separados de su madre, y para conseguirlo usaremos botellas de agua caliente
recubiertas de trapos de franela. Y se les ha de mantener aseados por medio de trocitos de algodón
embebidos en aceite de oliva y polvos talco para evitar las irritaciones dérmicas y las inflamaciones. Si
la diarrea reaparece, se repetirá el tratamiento a intervalos cortos. Este tratamiento ha salvado a
centenares de camadas, todas ellas muy enfermas, y los cachorros así tratados han crecido sanos de
forma rápida.

En los casos de una disentería prolongada, persistente, se ha de evitar la deshidratación, que es
siempre un peligro para la vida. Daremos un preparado anti-deshidratación que consistirá en una
cucharadita rasa de miel y glucosa respectivamente, menos de la mitad de una cucharadita (o aún
menos) de sal de mesa, a la que añadiremos agua de cebada hecha en casa (véase «Parvovirosis») para
conseguir una cantidad equivalente a una tacita.
Deberemos destetar rigurosamente a la camada con la ayuda de la harina-alimento de cortezas de
árbol, que posee propiedades curativas del estómago e intestinos.

«DESVITALIZACÍÓN» DE LOS CACHORROS.
Este problema es tratado al completo en la sección dedicada a la enfermedad por estreptococos. En la
actualidad, se culpa mayormente a la hepatitis por causar la pérdida de cachorros. El tratamiento
general proviene de la madre, tanto pre como postnatal.

Me escribe Miss Gwen Southwell: «Hace unas semanas, leí sus notas sobre las perras (que se quedan
vacías, etc., y se ha hablado mucho sobre cachorros que se desvitalizan, así que he pensado que debía
contarle mi experiencia personal con mi exitosa hembra de foxterrier, Fulgents Nigella. Hace tiempo
que me he interesado por los remedios herbolarios y aproximadamente seis semanas antes que ella
tuviese su camada, le administré una tableta de extracto vegetal al día. Ella tuvo cuatro cachorros
machos y un cachorro hembra, todos ellos fuertes y bonitos, aunque parecían un tanto descontentos
pese a que se alimentaban bien. Al cuarto día, uno de los cachorros estaba hinchado y muy molesto...
un rasgo típico de desvitalización. Pensé que se convertiría en una "ballena" y que al final lo perdería.
Era algo normal para mí el perder un cachorro de esta manera antes de la guerra. Sin embargo,
administré a la madre cuatro tabletas del extracto vegetal (que hace maravillas en los casos de
infección por estreptococos), y dos tabletas del preparado a base de ajo al día; al día siguiente, el
cachorro estaba normal y así han continuado todos desde entoriles. Continué dándole a la madre una
tableta vegetal todos los días. Desde el destete, les vengo dando a los cachorros una toma de diez días
de estás tabletas y no he detectado la menor muestra de gusanos en ellos. Mis cachorros siempre han
tenido muchísimos anteriormente, en el pasado. Estoy contenta por haber salvado a mi cachorro.
Espero que mi experiencia pueda ser útil para otras personas; es tan decepcionante verlos como se
desvitaíizan.»

EXANTEMA DEL CACHORRO.
No hay que confundir este tipo de erupción cutánea con la sarna folicular, una afección dérmica con la
que muchos cachorros nacen ya infectados por medio de la madre; esta dolencia folicular se da con
suma frecuencia en los dachshunds (teckels) de pelo corto que nacen completamente desprovistos de
pelo. La piel de los cachorros así afectados tiene un color azul/gris, un tacto sudoroso y también un olor
desagradable. Es totalmente distinto del exantema o erupción que afecta algunas veces al cachorro no
destetado, que proviene de una perra que no se encuentra muy sana. Esta enfermedad es con
frecuencia denominada «la erupción de la leche» y se caracteriza por costras que cubren amplias zonas
del cuerpo, a veces su totalidad. Por regla general, el pelo no cae. El tratamiento que procede es de
índole interna, con un extracto vegetal (hojas) a razón de una tableta desmenuzada por cachorro y día,
además de baños de la superficie corporal por medio de pedacitos de algodón embebidos en una
infusión de hojas de zarzamora. La loción de zarzamora es muy eficaz en el tratamiento de todos los

estados eczematosos. A esta infusión se le puede añadir, con gran provecho y eficacia, la flor del clavo
y/o sus hojas, o las flores del saúco.

INFESTACIÓN DE GUSANOS.
Esta dolencia, en los cachorros recién nacidos, con frecuencia da como resultado la muerte prematura,
en particular si los gusanos son del tipo Haemonclius contorsus. Este problema no se presentaría nunca
si se le diese a la perra el cuidado prenatal adecuado y estuviese en perfecto estado de salud en el
momento de parir. Pero es de todos sabido que los huevos del gusano circulan por el sistema sanguíneo
de la madre y, así, alcanza los cuerpos de los fetos; por ello la camada se infecta de hecho antes de
nacer. En primer termino, hemos de poner en tratamiento a la madre, a la que le administraremos la
tabletas del compuesto vermífugo vegetal. Es, en realidad, a través de los cuidados que dediquemos a
ella como evitaremos que los cachorros nazcan ya infectados con parásitos, así que la deberemos
administrar las tabletas desparasitarias vegetales. En los casos de grave infestación por parte de los
cachorros, les administraremos una tableta de este mismo preparado vermífugo cortado en trozos
pequeñísimos, y al cuarto de hora les daremos una cucharadita de leche de magnesia, que actúa como
un laxante suave, si bien no aconsejo dar este producto a modo de antiácido de uso canino. También
podemos administrar un laxante a base de! sena: una gran vaina puesta en remojo en una cucharadita
de agua fría durante aproximadamente cuatro horas; se ha de añadir una pizca de jengibre en polvo a
este preparado. Es la dosis para un cachorro.
Es menester que recalque que no hay ventaja en destruir un gran número de gusanos por medio de
preparados químicos, los cuales en su mayoría irritan los intestinos; el mal provocado de ésta manera es
dos veces peor del que los mismos gusanos pueden ocasionar, porque éstos se alimentan de las
mucosidades y demás impurezas que se acumulan en los intestinos. El objetivo ha de ser extraer, pues,
todas aquellas impurezas de las que se alimentan los gusanos, dentro de las que éstos se esconden.
Extraigamos primero las impurezas con la ayuda del efectivo dexintoxicante vegetal interno,
compuesto de ajo, ruda, etc., que actúa por medió de la leche de la madre, seguido a continuación por
una alimentación propia del destete, laxante y restauradora, principalmente a base de alimentos
naturales, crudos.

EL DESTETE

Es imposible dar unas normas específicas para el destete del cachorro porque el acto de destetar varía
mucho según cada raza y aun según cada cachorro. Pero yo puedo asegurarles con pleno conocimiento
de causa que un destete apresurado, un destete desconsiderado, un destete antinatural pueden dar al
traste con la salud del cachorro de tal manera que después siempre tendrá una cierta predisposición a
los ataques epilépticos, a la histeria, la gastritis, a la infestación de gusanos. Por lo tanto, vale la pena
poner toda la atención posible. Es la experiencia personal del criador la que le hace saber qué cantidad
exacta de alimento hay que administrar a cada cachorro y cuándo se ha de alimentar y cuándo se ha de
ayunar; porque el ayuno ha de jugar un papel importante en todo tipo de cría animal, aunque esta
norma esencial es por lo general ignorada en su totalidad por la mayor parte de los criadores.

Podemos, no obstante, comentar muy concisamente un punto, que es el que atañe al momento preciso
para el destete. Uno de los mayores errores en el destete de los perros (y de los niños) en Occidente se
debe a la prisa general que hay para que los cachorros coman alimentos sólidos. Este gran incentivo
dentro de la cría de perros parece ser que es de índole comercial, es decir, cuánto más temprano se
desteta a los cachorros, más pronto se pueden poner éstos a la venta. Un destete lento, en
contraposición al destete rápido; es una necesidad, ya que la Naturaleza no ha preparado el estómago y
los intestinos del carnívoro joven para digerir más que el alimento lácteo por lo menos hasta la cuarta
semana de vida. Los alimentos -en particular, los preparados usuales para el destete del cachorro a base
de harinas refinadas, ricas en almidones, que se dan al cachorro antes de la cuarta semana- serán
digeridos hasta un cierto punto, pero al mismo tiempo distienden el estómago y los intestinos,
acidifican la sangre y cargan los órganos digestivos de mucosidades, y así provocan las condiciones
ideales para el desarrollo de los huevos de gusano, de las bacterias de estreptococo y del virus del
moquillo. Destetemos los cachorros a la cuarta semana de vida con leche natural de cabra o de vaca,
espesada con miel. La leche ha de ser administrada en estado tibio, tirando a frío, nunca caliente. Y
después, a modo de aporte nutritivo adicional, reforcemos la leche con preparado de harina de cortezas
de árbol (olmo rojo, etc.), y nos aseguraremos que el olmo es puro sin refinar. El olmo rojo no es un
elemento barato, y así existen ciertos fabricantes del producto que, con sus miras puestas en lograr un
mayor beneficio económico, algo común en el mundo de los alimentos comerciales, añaden tales
cantidades de harina blanca barata que el alimento no es más que harina tal cual, salpicada de la
procedente del árbol olmo rojo.

Una vez conocí a un famoso criador de foxterriers de pelo duro, del norte de Inglaterra, que padecía
desde hacía mucho tiempo de una dolencia gástrica y que, bajo prescripción médica, tomaba con una
dieta láctea y un preparado de harina de olmo rojo. No conseguía hacer progresos en la cura de su
enfermedad. Le pedí que me remitiera una muestra del preparado a base de olmo rojo que él usaba. En
seguida vi que era un producto comercial inservible; era harina de olmo rojo adulterada sin ninguna
propiedad curativa. Por consiguiente, le remití una cantidad del producto natural y genuino, y la salud
de aquella persona mejoró de forma rápida y notoria, los dolores gástricos desaparecieron y él comenzó
a sentirse maravillosamente bien. Yo les cuento este caso para resaltar la importancia que tiene el que
los alimentos que usamos sean naturales, en contraposición a los productos generales, muy refinados y
adulterados, en los cuales las propiedades naturales de sus ingredientes son casi por completo
eliminadas durante el proceso de fabricación. Las causas de esta degradación de los productos
naturales son incontables: una de ellas es el deseo de aumentar la duración de la conservación de los
alimentos; resumiendo, para introducir en el mercado productos que han perdido su frescor, o para
disminuir los costos de producción de los propios fabricantes, incrementando sus beneficios
comerciales. Por ejemplo, en el procesado del grano natural del trigo se obtienen copiosos beneficios
adicionales con la comercialización del salvado y el germen de trigo; la eliminación del germen, que es
la «esencia vital» del trigo, también permite una mejor conservación de las harinas producidas a partir
del mismo, lo que es un punto importante para la idea de comercio aprovechable.

He de mencionar, aquí y ahora, otro alimento del destete de los cachorros, de vital importancia, al cual
se estropea por lo general: la leche. Para que la leche sea un verdadero alimento, ha de ser un alimento
líquido, no calentado, natural, procedente de cabras o vacas sanas. Tanto el proceso de esterilización de
la leche pasteurizada como su deshidratado para convertirla en leche en polvo destruyen sus vitaminas
y propiedades específicas, tan peculiares y delicadas en ella. La leche del animal herbívoro es -o debe
ser- principalmente el forraje y materias vegetales ricas en vitaminas de los que el animal se ha
alimentado, en una suspensión líquida. (Nótese la rapidez con que las plantas de mucho sabor, tales

como el ajo, diversas raíces vegetales -la leche del ganado alimentado con clavo es dulce como la mielpenetran en la leche.) Las hojas de los vegetales poseen fuerzas vitales además de vitaminas. El
Profesor Dr. Szekely describe estas propiedades como «cósmicas»; llegan a la planta desde las
radiaciones solares, lunares y estelares. Esas fuerzas poseen maravillosas propiedades restauradoras,
regeneradoras y curativas. Muchas de estas propiedades, tan vitales para la salud, son halladas intactas
en la leche natural, cruda, no procesada. No existe nada que la pueda sustituir. Sé perfectamente que
este alimento es difícil de conseguir hoy en día, porque en la agricultura moderna detestable,
denominada «intensiva», los animales productores de leche Se encuentran a menudo encerrados en
recintos en los que no pueden pastar nada. Pero si lo que queremos es criar perros deberemos hacer los
preparativos necesarios para alimentarlos correctamente; deberemos tener cabras. Por ejemplo,
¿quién, sino un tonto, intentaría criar caballos sin poseer terreno para que los animales pudieran pacer?
Y, no obstante, hay centenares de criadores que cruzan sus perras y luego se disponen a criar una
camada sin haber hecho las disposiciones idóneas para poder dar los alimentos esenciales para su salud
verdadera. No es de extrañar que se den tantas pérdidas de cachorros y que la mala salud entre los
perros de raza sea ya una norma común, más que una excepción. La opinión que a continuación se cita
sobre la leche como alimento confirma mis propios descubrimientos sobre el tema. Es del Dr. John
Harvey-Kellog:

«La leche es un tipo de tejido fluido y, al igual que los demás tejidos, se elabora a partir de la sangre; no
es por lo tanto sorprendente que el estudio científico al que este elemento notable ha sido sometido en
profundidad en estos años recientes nos haya hecho conocer que la leche posee algunas de las
propiedades de la sangre viva, de la que está hecha. Mientras está todavía caliente, a la temperatura
normal del cuerpo del animal, la leche ordeñada recientemente posee la propiedad de combatir y
destruir los gérmenes. La leche posee varios anticuerpos localizados en la sangre, las aglutininas, las
antitoxinas y las opsoninas. Tenemos que admitir que estos últimos elementos antes mencionados de
la leche son de tan reciente descubrimiento que su conexión y valor para la vida humana, en su salud,
no son aún del todo comprendidos.»

ALIMENTO CASERO MUY SALUDABLE PARA EL CACHORRO. Se trata de los copos de cebada en
polvo (hay que moler los copos de la cebada en un molinillo de mano), y la cantidad es de media taza. A
este cereal le añadiremos lo siguiente: una cucharadita colmada del preparado de harina de cortezas de
olmo rojo. No confundamos este preparado con sus imitadores; éste posee una tonalidad beige y es
muy aromático, se convierte en algo parecido a jalea cuando lo mezclamos con agua. Una cucharadita
de almendra en polvo. Media cucharadita de granos de anís molidos. Mezclemos bien. Luego
convirtámoslo en una pasta por medio de una cucharadita colmada de miel, después añadamos una
cucharada sopera de agua tibia (no caliente, que podría destruir las propiedades vitales de la miel) para
unir la mezcla. Y para finalizar, removamos despacio mientras añadimos una taza de leche caliente (la
leche no ha de ser de larga duración). Repitamos está comida dos veces al día. Demos también esta
comida a la madre de los cachorros.

Cuando los cachorros se acercan a la quinta semana de vida, la alimentación láctea ha de ser espesada
con copos de cereales integrales, comenzando con los copos de la cebada, que es el cereal más fácil de
digerir. Si no podemos encontrar este cereal, usemos entonces los copos de avena. Pronto notaremos
los primeros dientes en las encías. Ya es el momento de añadir el magnífico gruel (gachas de harina de
cortezas de árbol, por ejemplo olmo rojo) junto con la leche.

Y a estas alturas, hacia la quinta semana, se debe incorporar la carne cruda. El instinto natural de la
perra en estado silvestre (común, de hecho, en todos los carnívoros) es digerir en parte la carne en su
estómago y luego regurgitar la para sus cachorros. Así pues, teniendo esto en cuenta, es necesario
preparar algo de carne. Esta primera preparación de la carne significa simplemente convertirla en tan
digerible como sea posible sin recurrir a la cocción. Se colgará la carne durante cierto tiempo antes de
usarla, para reblandecerla, y otro punto importante es que la carne ha de ser magra. Se selecciona un
gran filete, por medio de un cuchillo se hacen raspaduras en la superficie, y se administran los trozos de
la carne roja que se adhieren al filo del cuchillo, o a los bordes de una cuchara (podemos también usar
este utensilio para raspar la carne); se sacan estos trozos y se da, tal cual, al cachorro. Como primera
comida cárnica, la dosis de promedio es de aproximadamente una cucharadita (tipo té) para un
cachorro de talla normal (media, por ejemplo, el cocker spaniel). Esta cantidad será incrementada cada
tres días hasta que, cuando llega a las ocho semanas de edad, el cachorro (de talla media) coma dos
cucharadas (soperas) de carne finamente desmenuzada dos veces al día. A esa edad -ocho semanas- el
cachorro será destetado por completo. Jamas piquemos la carne.

Recordemos que cada gramo, cada partícula de alimento contribuye a que el cachorro posea fuertes
extremidades. Así qué hagamos que todo alimento dado proporcione la máxima salud, tanto en
concentración como en la preparación natural.

Un cachorro debidamente destetado representa un gozo de ver y tener. Ha llegado al mundo con un
conjunto; de órganos «novísimos»: el corazón, el cerebro, el hígado, los riñones, etc. Todos son nuevos,
puros, intactos. Cada cachorro tiene el derecho de ser alimentado a base de alimentos que no dañen ni
degeneren su flamante organismo; sino que mejoren y conserven su salud para que nunca conozca el
dolor y el peligro de la infestación de gusanos, el raquitismo, los estados diarreicos purgativos, las
erupciones cutáneas. W.H. Hudson, el gran naturalista, dijo lo siguiente sobre el pueblo gitano, una raza
de vida natural (antes de que la invasión masiva de la civilización, con su alimentación moderna errada,
le causase la degeneración de su salud tan patente entre el colectivo actual): «Nunca he visto a un
gitano que estuviese resfriado o que tuviese dolor de cabeza, con indigestión o dolor de espalda. Con
viento, nieve y lluvia, ellos conservan su magnifico estado de salud». Lo mismo puedo afirmar de un
cachorro que ha sido realmente criado por medios naturales: nunca he visto a uno que sea enfermizo o
que esté débil; crecen rápidamente desde el mismo día de su nacimiento y, ya desde el destete, son
pequeñas criaturas robustas e independientes, listas para asumir su cometido importante dentro del
mundo canino. La higiene es un punto esencial. Los cachorros deben estar bien alojados y su camastros
estarán hechos con heno de calidad o, en su defecto, con paja (aunque es preferible el heno). Porque
aunque se crea que los lechos hechos de heno Son portadores de parásitos, las propiedades del
producto seco, proveniente de verdes praderas, no las posee ninguna otra clase de lecho; y además la
piel firme y el pelaje resistente del cuerpo del cachorro realmente saludable no fomentan la
permanencia de los parásitos allí. Tales parásitos se alejan en busca de pieles enfermas, de tejidos
debilitados de los animales en mal estado de salud, donde se alojaran de manera firme y no podrán ser
desalojados muy fácilmente, sino cuando acaece la muerte del animal anfitrión. Siempre me ha
sorprendido la persistencia con la que las pulgas y liendres regresan una y otra vez a los cuerpos de los
animales enfermizos tan pronto como nos relajamos en nuestra guerra química contra estos parásitos
cutáneos. Los cachorros en crecimiento deben tener acceso diario a terrenos con hierba. El rocío que se
forma sobre la hierba sana y limpia -la hierba estéril y maleada carece de precipitaciones de rocío- es un
importante tónico para los cachorros y la mayoría de ellos que no han perdido sus instintos naturales

lamerán con fruición la superficie del forraje con rocío o mojado por la lluvia! Esta búsqueda por parte
del cachorro para conseguir humedad es la clara señal de que se les ha de proporcionar un recipiente
con agua tan pronto como abran los ojos. El agua ha de estar siempre presente en los patios del
criadero (no en su interior, excepto en el caso de las perras preñadas que con frecuencia necesitan de
una toma de agua durante la noche); un poco de agua mientras se hace la digestión del alimento
transporta rápidamente los alimentos fuera del estómago en dirección a los intestinos y diluye los jugos
gástricos.

Para los cachorros en desarrollo es tan importante el sueño como lo es la buena alimentación natural.
Deben dormir varias horas cada día, a horas fijas. También les hemos de acostar temprano y
proporcionarles el gran beneficio de despertarse, asimismo, temprano. Ningún criador dormilón que
prive habitualmente a sus perros del dulce aire vital de las tempranas horas de la mañana podrá nunca
tener éxito verdadero en la cría de perros. Cuando yo era una estudiante universitaria, adquirí la mala
costumbre de estudiar hasta muy tarde por la noche y, por consiguiente, levantarme muy tarde por la
mañana; fue el ser propietaria de perros y la necesidad de proporcionarles el ejercicio matutino esencial
lo que me hizo regresar a un ritmo vital más natural, conforme a las verdaderas leyes de la Naturaleza.
Yo adoro las primeras horas de la mañana y nada me privará de ellas nuevamente.

Los cachorros no necesitan sol antes de que se abran sus ojos -tampoco lo necesitan sus organismos-; a
partir de entre el décimo y el catorceavo día, deberemos ir acostumbrándolos muy gradualmente a la
luz y rayos solares, que son muy fuertes para los ojos recién abiertos de un cachorro; así que les
dispondremos un lugar umbroso hasta que sus ojos se hayan fortalecido paulatinamente. De hecho, los
cachorros muy jóvenes gritarán con vehemencia si les exponemos a un sol muy fuerte, sin tener acceso
a la sombra. Cuando sabemos que en estado silvestre están refugiados en grutas oscuras durante las
primeras semanas de vida, podemos comprender el disgusto que sienten los cachorros muy pequeños
por estar al sol. Pero así que llegan a la etapa del destete y sus miembros se vuelven activos, entonces el
sol se convierte en uno de los factores más importantes para la crianza exitosa. Ciertamente, es
importante: cual planta que crece, no existe ninguna criatura (á excepción de la nocturna, la cual se
broncea a la luz de la luna) que pueda desarrollarse en la penumbra; el sol es la fuente suprema de fa
vida, porque sin él ésta no puede existir.

A partir del destete, deberemos proporcionar platos individuales a los cachorros. Hay que ser estrictos
en este punto, ya que la competitividad que se desarrolla entre ellos por los alimentos hace que coman
demasiado, lo que provoca dolencias digestivas. La actitud natural en estado silvestre de los cachorros
de zorro o lobo es coger un; trozo de carne desgarrada y devorarla a una distancia prudencial, a salvo de
los demás cachorros; Sólo con la alimentación individual puede el propietario tener seguridad de que
cada cachorro recibe la adecuada cantidad ¡de alimento.

4 - EL CUIDADO DE LOS GATOS

Hasta ahora no había incluido a los gatos en ninguno de mis libros de veterinaria herbolaria, excepto de
pasada o para indicar que la dieta era idéntica a la de los perros.

En realidad, cualquier tratamiento veterinario herbolario es aplicable a cualquier ser, desde la
minúscula abeja hasta el gigantesco camello, por poner un ejemplo ilustrativo.

He recalcado en todas mis obras herbolarias caninas que todos los tratamientos para las enfermedades
de los perros son de igual manera adecuados para los gatos. Los lectores que deseen adaptar los
tratamientos herbolarios veterinarios caninos a los gatos, simplemente deberán relacionar las
enfermedades caninas que son similares a las felinas: casi toda enfermedad canina tiene su equivalente
felina. Ese verdadero azote de la moderna enfermedad vírica canina, la parvovirosis, es tan parecida en
sintomatología a una de las peores dolencias felinas, la panleucopenia felina, que los veterinarios usan
la vacuna felina común para esta enfermedad -no es que yo apruebe esto: los resultados no han sido
impresionantes, pero es que los síntomas de las enfermedades son muy parecidos.

El tratamiento de la hepatitis es idéntico para perros y gatos, y también para las personas, y lo mismo
se aplica en las enfermedades de los pulmones, los riñones y los nervios, en los tratamientos externos
par las enfermedades de la piel, incluso los gusanos y las molestas garrapatas, liendres y pulgas é
internos en los parásitos del tipo gusano, en particular la tenia, tan corriente en el gato actual.

En verdad que la única diferencia en los tratamientos herbolarios para los perros y los gatos estriba en
su dosificación, ya que el gato requerirá de mucha menos cantidad que el perro de talla mediana. Por
ejemplo, al gato le conviene la pequeña dosis aconsejada para las razas caninas del tipo miniatura.

En cualquier modo, aunque se le diera al gato una sobredosis, ésta no resultaría nociva, porqué yo
receto sólo las hierbas inocuas en mis libros, artículos y conferencias, y evitó de forma deliberada las
venenosas. Estas últimas nunca son necesarias y siempre existe una hierba alternativa, inocua, que
efectúa la misma función que las venenosas.

Lo qué el gato necesita realmente es una alimentación especial.

Hace ya más de cincuenta años promoví el uso de algas marinas como un complemento nutritivo para
todas las especies animales, inclusive los gatos. En la actualidad, se reconoce mundialmente la utilidad
y la importancia de las algas marinas para todos los animales domésticos, incluyendo a las aves de
corral, para las que es especialmente beneficiosa a modo de tónico para poner huevos; las algas ya se
pueden adquirir en innumerables preparados distintos. Últimamente he promovido otros
complementos nutritivos modernos: el salvado (el natural, claro está; no el que se comercializa para los
desayunos de cereales); también la algarroba y el coco, ambos en polvo.

Para beneficiarse de tales alimentos, un gato requeriría de una pequeña cucharadita de cada uno de
ellos añadidos a cada comida distinta la mayoría de los días de la semana. Tanto a los perros como a los

gatos les gusta la algarroba y el coco, pero no el sabor del alga marina, que deberemos camuflar dentro
de los otros alimentos.

Debo en verdad recalcar que su vigor proviene de la Naturaleza, porque los gatos, desde que fueron
domesticados por primera vez, han gozado de muchísima más libertad que los perros, y necesitan esta
libertad continua si han de conservar su vigor típico. Necesitan ejercitarse totalmente rastreando por
praderas y trepando por árboles, en el caso de los gatos campestres; si son gatos urbanos, entonces
requerirán trepar a la parte superior de los tejados y los callejones. ¿Cómo podrán tales gatos obtener
hierba fresca natural, raíces y cortezas de árbol que los mantienen sanos? ¿Cómo podrán cazar las
presas silvestres, sean grandes insectos o roedores, que representan su alimento más natural y que
cazan tan hábilmente? ¿Cómo se pueden autorealizar si son prisioneros permanentes en el interior de
una morada humana? Allí, en el interior de una morada, lo máximo que ellos pueden cazar es una
mariposa nocturna o un ratón ocasional en cuanto al gato esterilizado, confinado en un piso urbano, por
lo común no es más que un pobre representante de su especie felina.

El gato, como descendiente de los grandes felinos y por su parentesco con el tigre, es un incondicional
amante del Sol, y el privarles de la luz solar, encerrados en un piso oscuro en el que nunca entra el sol,
representa un verdadero castigo para cualquier gato.

Si el gato urbano ha de estar encerrado (nunca solía estarlo; el gato acróbata fue cierta vez parte de la
vida ciudadana mientras iba de caza por ahí), se le puede enseñar, entonces, a que haga ejercicio, como
el perro, con collar y cadena. Pero, para ello, es menester comenzar pronto el entrenamiento con
cadena-collar, ya desde la etapa de gatito.

Recuerdo muy bien mi primer encuentro con una gitana española, en un bosque más allá de Málaga, en
Andalucía. Esta mujer pertenecía al verdadero tipo de nómada, una verdadera viajera ;a pie. A lo largo
de sus inacabables viajes, llevaba consigo, no a los miembros de su familia (humana), sino a su familia
animal: dos gatos y dos perros. Los gatos caminaban a su lado, llevados con los collares y las traillas
(¡todos llevaban campanillas!) y cuando se cansaban, entonces su dueña los subía e introducía en una
cesta que llevaba colgada de su brazo izquierdo, y los gatos se acurrucaban jubilosos en la misma.

He visto a numerosos gatos salvajes en Grecia, que habitan los parajes solitarios, unos animales
dotados de garras poderosas y destructoras que podían criar a sus crías en perfecto estado de salud
sustentándose con alimentos enteramente conseguidos por ellos mismos en los yacimientos costeros y
en los campos y bosques de tierras adentro

Los gatos salvajes más impresionantes que he visto, los hallé en Holanda, en los páramos de Drenthe:
La caída copiosa de la nieve los atraía hacia nuestra morada, una granja, en la que robaban el grano de
los arcones y cazaban los ratones del granero. Aquellos gatos poseían profusos y largos mantos, por lo
qué me imagino que en un tiempo fueron animales domesticados que terminaron por marcharse a los
bosques, por preferir la vida silvestre.

¡Qué criaturas tan hermosas eran, con sus ojos de mirada feroz, y con qué flexibilidad y cadencia se
movían, eran tan naturales! Aunque lo hubiera intentado, hubiese sido imposible fotografiarlos: por el
menor ruido de un paso humano sobre la nieve se marchaban a toda velocidad y se perdían de vista.
Permanecieron por los alrededores de la granja durante muchas semanas Y dejaron la nieve sembrada
de pieles y plumas de las presas que cazaban mientras los humanos estábamos ausentes.

Las enfermedades del gato doméstico del pasado eran tan escasas y sencillas cómo las del perro de la
misma época, pero en la actualidad, por culpa del mal manejó, del hombre, el cuidar al gato, con su
alimentación a base de comidas enlatadas y empaquetadas de fácil manejo y preparación, con su
ejercicio reducido, con el aire y el agua polucionados que nos rodean, el gato, como el perro, sufre una
amplísima relación de enfermedades dolorosas, muchas de las cuáles le provocan una muerte rápida.
Consideramos tan sólo unas cuantas de estas dolencias modernas, todas ellas muy comunes: la
panleukopénia felina (moquillo felino), la hepatitis, la peritonitis infecciosa, la salmonella, la leucemia
felina, etc.

Todas estas enfermedades pueden ser tratadas eficazmente, en los gatos como en los perros, usando
curativos naturales vegetales, reforzados por el ayunó, con el uso de hidromiel (agua y miel) y con las
plantas idóneas para las enfermedades respectivas. Tal como ya he señalado, los tratamientos
veterinarios caninos son igualmente eficaces para el gato, sólo que con dosis más reducidas.

Conseguimos muchas más oportunidades de curación si usamos los sencillos remedios herbolarios que
con los tratamientos por medio de sustancias químicas antinaturales. Los remedios químicos están
mayormente pensados par reducir los síntomas por medio de efectos supresorios, a pesar que, por
ejemplo, una fiebre alta está a menudo producida especialmente por el organismo para quemar las
bacterias invasoras. Así, una reducción inesperada de la fiebre por medio de sustancias químicas arruina
el proceso autocurativo del organismo y puede provocar graves daños. Yo he escrito sobre todo esto en
mis libros veterinarios sobre el perro, y todo ello es igualmente aplicable al gato.

De utilidad para el gato son estos últimos comentarios: permitamos que todo gato casero disponga de
su propia madriguera especial, situada en el lugar más tranquilo de la casa, donde él pueda ir a
descansar cuando lo desee y pueda dormir cuando lo requiera. Recalco lo de «tranquilo» porque el
sistema auditivo del gato es hipersensible (casi similar al del búho y del halcón, en este aspecto) y los
ruidos comunes del hogar moderno, con radio, vídeo, televisión en marcha, representan un verdadero
suplicio para el oído del gato. Dispongámosle una caja o una cesta, rellenémosla con una almohadilla de
algodón (no con nylon ni con lana) y coloquemos la cesta en un sitio tranquilo y débilmente iluminado,
para que de esta manera el gato disponga de su «madriguera de tigre». Personalmente prefiero la caja
al cesto porque este último suele albergar a ese resistente parásito, la pulga del gato. La minúscula y
negra pulga del gato es mucho más difícil de controlar que la pulga del perro, más grande, de color
marrón; además es precisamente la pulga del gato la que es más propensa a picar al ser humano; y es
muy difícil erradicarla una vez que ha invadido la vivienda humana: por lo tanto, cuidemos de mantener
a las pulgas bajo control. .

Si el gato doméstico puede deambular a su albedrío, obtendrá la mayoría de sus necesidades en
materia de hierbas medicinales. El gato no es un herborista autodidacta tan superespecializado; como
el perro, pero es ciertamente muy eficaz, de cualquier modo.

Tengamos presente el cariño especial del gato por la hierba NEPETA, de la familia de la menta. El gato
mastica esta planta y también le gusta revolcarse en ella. Demuestra tener buen gusto al escoger la
hierba gatera NEPETA CATARÍA, que es su preferida porque es muy medicinal, es un tónico vegetal
poderoso y uno de los remedios más conocidos contra la diabetes, tanto en su prevención como en la
cura.

El juego del gato de «revolcarse en la menta» no es simplemente por placer, ya que significa la astucia
felina para camuflarse. El fuerte aroma de la Nepeta camufla el propio olor corporal del gato para que la
presa que él busca para darle muerte y comérsela no se percate por el olor transportado por el viento de
que el gato la está acechando.

Como los grandes felinos -el tigre, el leopardo- el gato doméstico es también un criatura que adora los
baños solares. Así que, en nombre de la salud, permitiremos que nuestro gato tenga acceso a todo el
sol que desee.

Todas las personas que tienen y aman los gatos han de asegurarse que ellos conserven algo de esta
bravura», proporcionándoles libertad: libertad para rondar eh busca de presas y cazarlas para conseguir
su alimento; libertad para cruzarse y crear una familia; libertad para conocer la noche (por su carácter y
habilidades, él es una criatura nocturna). Todos estos puntos son los que se necesitan en aras de una
buena salud mental y física.

LA DIETA DE CRIANZA NATURAL PARA EL GATO

Las cinco normas principales de la crianza natural son:
1) Una dieta natural correcta consistente principalmente en alimentos crudos;
2) Abundancia de aire puro y sol;
3) Mucho ejercicio activo en exteriores;
4) Evitar los terrenos insano, muy usados;
5) Provisión de hierba rastrera y hierba gatera (NEPETA CATARIA), que es una medicina felina básica.

LAS CRÍAS DE GATO

Es imposible apuntar las cantidades exactas de alimentos a dar, porque ello va en consonancia con
diversos factores. El ejercicio, el carácter, la raza del gato, todo incide en el apetito del gato adulto, así
como en su vástago. Si observamos que el estomago del animal se distiende, entonces habremos de
administrar menos cantidad de alimento. Cada gatito deberá disponer de su propio recipiente y su
alimentación será sólo láctea hasta casi las cuatro semanas de edad, pero le podemos dar leche
enriquecida con miel, a modo de ayuda ala leche materna. A partir de los dos meses de edad, todo
gatito deberá tener acceso al agua potable fresca.

EL DESTETE

A PARTIR DE LAS CUATRO SEMANAS complementaremos la lactancia con:
8 horas. Leche, de preferencia, fresca, cruda, no evaporada o de larga duración y preferentemente no
pasteurizada. La reforzaremos con el Gruel de Crianza Natural a base de cortezas de árbol y raíces de
plantas en polvo); la dosis será de una cucharadita por cada gatito. Destetados de esta manera, a los
gatos, en su etapa adulta, les seguirá gustando la leche con el Gruel (gachas); de otra manera, hay
algunas crías de gato que no ingerirán mas leche después del destete, y la leche representa el alimento
felino más adecuado.
Mediodía:. Repetir la comida de las 8 horas, pero sin Gruel. Añadir una cucharadita de copos de
cereales.
16 horas:. Repetir la comida de las 12.
20 horas: Repetir la comida de las 8 horas

A PARTIR DE LAS SEIS SEMANAS DE EDAD:
Limitemos las ingestas lácteas a las mañanas (8 horas) y mediodía. Demos varias cucharaditas de carne
cruda o de pescado ligeramente cocido (tanto la carne como el pescado, cortados con un cuchillo
afilado, o cortados finamente, pero nunca picados) a las 4 y a las 8 de la tarde. Añadamos una pizca de
algas marinas en polvo de Crianza Natural ; mezclaremos este preparado en polvo con una cucharadita
de vegetales crudos, finamente picados, por ejemplo, perejil, menta, apio, berro, diente de león
(preferentemente un surtido de estas verduras).

NOTA: Las crías de gato (a diferencia de los cachorros de perro) pueden necesitar comidas más
frecuentes en las primeras semanas del destete.

DESDE EL DESTETE HASTA LAS CUATRO SEMANAS

8 Horas: tanta cantidad de la comida acostumbrada de las 8 horas (leche con Gruel) como los gatitos
coman. Y ya incorporaremos una salpicadura de copos de cereales.

MEDIODÍA, omitiremos el Gruel de la leche y la espesaremos con cereales saludables como son los
copos mezclados y algo de la harina de Crianza Natural que posee fortificantes tan sanos como la malta
en polvo, regaliz, algarroba, etc., o, a falta de este preparado, confeccionaremos nosotros mismos esta
mezcla maravillosa.
Añadiremos, asimismo, unas cuantas gotas de aceite vegetal de maíz o de sésamo. Se puede
administrar un huevo crudo batido varias veces a la semana. Otro alimento saludable es el requesón,
que es excelente para los gatos. Se puede dar también una pequeña salpicadura de coco seco (rallado o
en polvo), porque posee un ingrediente, la albúmina, rico en minerales y que impide el desarrollo de los
gusanos. \

16 HORAS: Carne: unas cuantas cucharaditas, o más cantidad, según sea el apetito, desmenuzada (la
carne) en pequeños trozos, aunque jamás picada. Se puede administrar pecho de cordero, incluyendo
los huesos; la carne sin hueso no es natural. Demos sólo un poco de grasa; recordemos siempre que el
organismo, a modo de auto defensa, aísla a los plaguicidas, a los contaminantes y demás materias
extrañas en la grasa corporal. Añadiremos una cucharadita de salvado natural, por su contenido en fibra
adicional -el salvado ha de ser crudo-, porque la carne expendida en la carnicería se vende ya sin piel ni
pelo; añadamos una pizca del preparado de minerales y algas marinas y plantas campestres. Se puede
añadir una cucharadita de verduras para ensalada mezcladas (tanto cultivadas en jardín como silvestres
y cuanto mayor sea la variedad, mejor será), pero han de estar cortadas muy finamente, porque los
felinos tienen dificultad en digerir la celulosa. La inclusión de verduras frescas en la alimentación es vital
para la salud. Los granos y legumbres picados, la zanahoria rallada finamente, la manzana cruda rallada
representan todos un añadido provechoso que se puede administrar varios días a la semana.

PESCADO. Puede sustituir con mucha frecuencia parte de la carne sugerida en la alimentación de
Crianza Natural , Los gatos sienten mucha predilección por el pescado, y en mis viajes los he visto a
menudo -en particular a los silvestres- sacar a los peces fuera de la corriente de los ríos o de los
estanques y luego comérselos crudos. El pescado atrapado recientemente se puede dar crudo a los
gatos domésticos. De otra forma, deberemos sumergirlo en agua hirviendo, lo Coceremos ligeramente
al vapor o lo asaremos. No usemos pescado frito o enlatado.

AVES DE CORRAL Y CONEJO. También pueden suplir a la carne. Si están sacrificados recientemente,
pueden ser dados en estado crudo; si no, los sumergiremos en agua hirviendo o los coceremos
ligeramente. Pero tengamos presente que es mejor en estado crudo.

ALIMENTOS ENLATADOS. Se han de evitar a toda costa, en particular las carnes o pescados
enlatados.; Todos los alimentos enlatados no poseen garantía de origen, algunos provienen de orígenes
inmundos y la mayoría de ellos contiene conservantes químicos. Recordemos que la crianza natural
significa usar alimentos naturales: evitemos lo antinatural.

NOTA. Los gatos deberán tener alimentos cárnicos sólo cuatro o cinco días a la semana, ¡porque, en la
práctica, no existe animal que pueda con toda probabilidad matar una presa a diario! En estado
silvestre, ha de haber días de escasez de alimento. Así que, durante dos días a la semana,
alimentaremos a nuestros animales domésticos con poca comida. Poca cantidad y de índole más ligera:
la idea se acerca al planteamiento de un semi-ayuno. En esos días, administrémosles únicamente
cereales y leche, verduras picadas y requesón diluido.

A LOS CUATRO MESES DE EDAD: Si se prefiere, se pueden dar menos comidas, omitiendo, por
ejemplo, la comida del mediodía.

A LOS OCHO MESES O ALGO MÁS TARDE: El régimen del gato adulto ya puede ser aplicado.

Nota. Desde el destete en adelante, todo gatito deberá descansar y desintoxicar a menudo sus órganos
internos por medio solamente de ayunos a base de agua (sólo agua). No tentemos ni engañemos al
gatito para que coma, y, por otro lado, hemos de retirar la comida que no es ingerida rápidamente.

Todo gatito con más de tres meses deberá tener media jornada de ayuno una vez a la semana, por
ejemplo el domingo, y un día completo de ayuno al mes. No impidamos que los gatitos coman tierra
limpia, arena y/o piedrecitas; con frecuencia ingieren tales sustancias y objetos de forma instintiva par
obtener minerales e indicios de otros elementos, y también para expeler los gusanos. Este mismo
consejo es aplicable a los excrementos de los animales herbívoros, por ejemplo, ovejas, cabras, vacas,
etc. Es un acto absolutamente natural para los carnívoros.

También debemos animar a los gatos a que coman carbón y cualquier tipo de vegetal fresco, en
particular la hierba rastrera (también conocida como hierba del perro, etc.); esa hierba común es un
desintoxicante interno de los carnívoros, que la usan como un laxante o como un inductor al vómito
desintoxicante. Pero los gatos ingerirán también otro tipo de hierbas o plantas medicinales, como el
musgo, el liquen, las rugosas hojas de consuelda y de la borraja, las hojas de la avena y del maíz, etc.
También demuestran gran predilección por el pepino y el melón cuyas pepitas son desintoxicantes y
tónicos internos adicionales, y se deleitan con el maíz tierno, fresco, finamente rallado, sea crudo o
ligeramente: cocido (los granos son sólo comestibles cuando la mazorca está lechosa): es un excelente
tónico y favorece un buen pelaje.

No demos nunca comida muy caliente o muy fría (refrigerada) a un animal: no son naturales y pueden
ocasionar cáncer de la lengua, de la garganta etc., hasta causar cáncer de ano.

UNA ALIMENTACIÓN VARIADA PARA UNA BUENA SALUD. Es asimismo bueno recordar que el gato
obtiene una variedad de alimentos del contenido de los intestinos y estómago de su presa. Los gatos en

estado silvestre se alimentan de animales herbívoros, tales como los pájaros y los roedores; de sus
órganos internos obtienen sustancias vegetales saludables: granos, frutas y frutos secos (ya
desmenuzados).
Démosles algunas veces arroz integral con lentejas, por su alto contenido en hierro y vitaminas.
Démosles asimismo un espolvoreado de salvado, por su fibra adicional. Busquemos y compremos el
salvado orgánico, ya que la parte externa de los cereales está por lo general fumigada con pesticidas.

LOS HUESOS. A todos los gatos les gustan los huesos con carne, pero a menudo se ven privados de
este deleite por el temor que sus propietarios sienten en que puedan causarles obstrucciones o daños
internos. Los huesos son algo esencial para gozar de una dentadura y una mandíbula sanas, así como
para la constitución interna; también por el gozo que los gatos experimentan en comerlos y jugar con
éstos. Pero no abusemos de ellos: no los sometamos a cocción porque se vuelven muy proclives a
quebrarse en trozos y formar puntas astilladas. Tampoco demos un hueso cuando el estómago del gato
está vacío; lo correcto y bueno es administrarlo después de una comida. Evitemos los huesos hechos de
piel (de búfalo, etc.) de plástico que se comercializan en las tiendas de animales domésticos: son
peligrosos.

VINAGRE. Cuando el gato parece sufrir de algún agarrotamiento de los miembros, de algún estado
«artrítico», añadamos a su agua potable una cucharadita de vinagre de manzana o de vino (que sea de
estos dos tipos); esto lo haremos durante cinco días a la semana.

AGUA. Dispongámosle agua potable y fresca, día y noche, en un recipiente que no sea de plástico.

LA ALIMENTACIÓN DEL GATO ADULTO

A la mayoría de los gatos les encanta un desayuno ligero a base de pan y cereales integrales en la leche,
el pan integral con un poco de mantequilla o con queso blanco untado o cortado a trocitos.

De Otro modo, ajustémonos a la misma dieta que reciben las crías de gato, con las comidas de
mediodía y de las 8 de la tarde, dadas más tarde (en cada caso).

Quizá esta les parezca una manera complicada de alimentar tanto a las crías de gato como al adulto de
la especie, si la comparamos con la común, aparentemente clásica alimentación a base de latas de
pescado o carne de alguna marca popular y muy anunciada y del paquete de cereales procesados
totalmente desvitalizados.

Pero la dieta de Crianza Natural ha demostrado hace mucho tiempo que es mucho más barata, porque
los animales criados según este método requieren mucha menos comida y poseen el vigor y la vitalidad
para conseguir la mayor parte de su propio alimento directamente de los campos (en particular, los
conejos silvestres), si los dejamos libres para llevar a cabo esta acción. Por supuesto que tiene pleno
sentido administrar una alimentación natural a la cría de gato y al gato adulto, una alimentación que se
fundamenta en su anterior vida silvestre; y no tener que pagar grandes sumas para intentar curar a los
gatos del número, siempre en aumento, de las enfermedades en verdad horribles que han arraigado en
el gato doméstico de nuestros tiempos antinaturales, que destruyen a miles de animales domésticos
cada año. A modo de prueba de lo que precede, estudiemos cualquier libro sobre cuidados del gato
moderno y leamos la larga lista de enfermedades con denominaciones que nos suenan extrañas y que
afligen a los animales alimentados por medio de comidas «rápidas y fáciles», en vez de ser nutridos
según un régimen sano, más lento en preparación, pero, como he dicho, mucho más saludable.

ACEITES. Los aceites aconsejados en el uso de la alimentación felina -de sésamo, de maíz o de girasolson importantes para su dieta, ya que suministran vitaminas y minerales.

Finalmente, acaso el más importante consejo sobre felinos:

LAS GARRAS DEL GATO. Las garras del gato le son vitales. A pesar de su tamaño y peso, el gato es un
valiente luchador. Sin sus garras, se convierte en un ser indefenso.

Antaño, los consejos que había que dar sobre las garras del gato se referían a cómo mantenerlas en
buen estado, juntándolas con aceite y cortándoselas Ahora hay una novedad terrible que va en
aumento, con relación a una parte tan imprescindible: los propietarios de gatos en la actualidad, en
número progresivo, someten a sus gatos a una cruel, dolorosa y a menudo peligrosa intervención
quirúrgica denominada extirpación de garras.

Esta intervención se lleva a cabo para evitar que el gato arañe al propietario, para proteger el mobiliario
del hogar y la madera en general.

Les diré que esta intervención quirúrgica veterinaria consiste en extirpar las garras y equivale a ja
amputación de la última articulación de cualquiera de los dedos de la mano de un ser humano, a la que
se asemejan las garras del gato.

El gato no sólo usa sus garras para matar a la presa que será su alimento, sino que le da otras
aplicaciones, por ejemplo, ejercitar los músculos de las patas, que son utilizados cuando el gato estira,
contrae y presiona con sus garras. Son necesarias para su aseo diario, que representa un papel
importante de la vida felina. Con sus garras abren los enredos del pelo, eliminan los parásitos de la piel y
sacan la vegetación irritante, y a menudo dolorosa y dañina, qué suele adherirse al pelaje.

También usan sus garras cuando ingieren el alimento, arrancado trozos de carne, convirtiéndola en lo
suficientemente pequeña como para llevar el alimento a éstas, sosteniéndola allí para masticarlo,
porque el gato tiene una boca pequeña y su dentadura no es muy fuerte.

Felizmente, felizmente sí, la intervención quirúrgica para extirpar las garras es costosa y difícil de llevar
a cabo. Además es dolorosa para el animal y hay muchos veterinarios que aconsejan no hacerla y de
hecho se niegan a llevarla a cabo. Su elevado coste disuade a los propietarios en general, peto, así y
todo, hay muchos propietarios de gatos que deciden extirpar las garras de su gato y que no se dan
cuenta del gran daño que le hacen. El veterinario de turno está obligado a informar totalmente al
propietario del gato.

El gato sin garras, consciente de su condición indefensa y de estar mutilando, puede volverse
permanentemente deprimido y mentalmente desequilibrado; nunca más volverá a ser un gato
doméstico feliz y ronroneante.

En el interior de la casa, se ha de disponer de sitios especiales para que el gato pueda arañar, y se le
debe enseñar a usarlos. Las tiendas de animales domésticos bien surtidas tienen a la venta unos palos o
estacas para arañar.

En cuanto al hecho de que un gato arañe a su dueño, yo aconsejo que nunca intentemos agarrarlo por la
fuerza, contra su voluntad, cuando lo que él desea es separarse de las manos humanas. Dejemos que se
marche, en vez de inducirlo a que nos arañe, y no intentemos retirar la comida del lado de un gato
cuando está comiendo: podría arañarnos para defender su alimento.

5. EL MÉTODO DE LA CRIANZA NATURAL

A lo largo de los capítulos precedentes de este libró he acentuado el papel importante de la
alimentación en la cría de cachorros, porque sin una dieta apropiada no podemos criar cachorros sanos.
No tiene sentido, por ejemplo, aconsejar un ejercicio adecuado si las extremidades del cachorro se han
vuelto demasiado raquíticas (raquitismo) debido a un régimen nutritivo carencial que no permita llevar
a cabo algún tipo de ejercicio.

Pero en este capítulo, dando por sentado que se sigue una alimentación adecuada, voy a dar unas
indicaciones de sobras comprobadas acerca de los cuidados de los cachorros que aumentarán el
bienestar de todos ellos. Me he ceñido al plan de un libro sobre el caballo y su crianza que yo solía
estudiar antaño: este libro se dividía en dos secciones: «El caballo externo»» y «El caballo interno».
Todos los consejos dados son apropiados para los gatos.

CUIDADOS EXTERNOS

ASEO. El aseo diario es un concepto esencial en la cría de cachorros, cuando éstos se crían en criaderos.
No obstante, he llegado a conocer a famosos criadores (afamados sólo por sus éxitos en exposiciones)
que jamás asean a sus perros, a excepción de cuando los van a presentar a una exposición. El aseo
fomenta el crecimiento del pelo, permite que éste -que después de todo es un tejido vivo- respire;
mantiene controlados a los parásitos; facilita la circulación y acondiciona las delicadas fibras nerviosas
que se encuentran en las capas dérmicas. Los perros que viven en el campo requieren menos aseo que
los de las urbes, porque, con su ejercicio diario, sus cuerpos están friccionados por el herbaje y los
arbustos, y la lluvia los limpia y baña. También pueden restregarse en la hierba. Sólo en verano deberán
ser examinados en busca de algún parásito de la piel, en especial la garrapata de la hierba. Soy
partidaria de que todos los perros sean bañados con una esponja y un fluido al pino (natural, no
sintético); la dosis será de unas cuantas gotas por unos 30 ce de agua tibia. Además de un baño con
champú al mes, aclarando muy bien el pelaje del animal. Usemos jabón en escamas, nunca un
detergente, y una pastilla de jabón de aceite de palma. Los perros de ciudad requieren más frecuencia
de baños, ya que se suelen ensuciar más con los humos de las chimeneas y los escapes de los
automóviles. No hay ningún perro que goce de una verdadera salud si ese cuerpo está recubierto con
una película de suciedad.

Un galgo afgano que tuve conmigo durante unos tres meses, en Nueva York, necesitaba un baño
semanal; cada semana de su pelaje dorado salían bañeras enteras de agua sucia negra.

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Es innecesario apuntar que, naturalmente, los utensilios para el aseo han de ser lavados por lo menos
cada semana. Es inútil asear un perro con peines y cepillos que están sucios. Para la salud del pelaje, los
mejores cepillos son los que están hechos con cerda natural, y los peines de hueso o concha, en vez de
los utensilios de plástico. También debemos limpiar regularmente los collares y las correas; para ello,
usaremos un paño con aceite o petróleo, y como toque final los abrillantaremos con una buena crema
para artículos de piel.

Hemos de examinar regularmente a los perros para detectar cualquier presencia de liendres, pulgas,
garrapatas o alguna infección sarnosa. El pelaje ha de ser limpiado por medio de un insecticida vegetal
inocuo. Nunca usemos venenos, porque éstos no sólo causan daño a los ojos y oídos del perro, sino que
también se depositan en los pastos y contaminan el alimento, actuando, aunque sea lentamente, como
un veneno insidioso interno. Durante años estuve usando una pastillas de jabón no tóxico, de nombre
Canex, el cual eliminaba de forma radical las pulgas.

Pero el peso de la pastilla hizo que el producto fuese comercialmente inviable como envío postal y ya
no se puede adquirir.

Usando el mismo principio activo (una espuma abundante que asfixia a la pulga) y un aceite vegetal que
las obliga a salir a la superficie del pelo, he desarrollado un exitoso eliminador de pulgas, cuyo uso es
inocuo en todos los animales, Esta loción se prepara de la siguiente manera: una taza de un líquido
lavavajillas inocuo: un buen punto de referencia puede ser el que establece la frase de "cuida las
manos"; por cada taza de este detergente, le añadimos dos cucharitas de aceite de eucalipto y lo
mezclamos todo muy bien.

Ahora, mojamos por completo al perro, el pelo ha de quedar bien empapado. Luego, friccionamos
profundamente el pelo con la loción, para que ésta penetre hasta llegar a la piel. Cerciorémonos de que
no dejamos ninguna zona corporal del animal sin está loción, en especial las orejas, pero, eso sí,
evitemos que la loción penetre era los ojos del animal. Si esto llegase a ocurrir, aliviaremos de
inmediato el picor producido vertiendo un poco de leche fresca (no de larga duración) en el interior del
ojo afectado. Aclaramos totalmente la espuma y aplicamos una segunda mano, Finalmente, aclaramos
todo muy bien y secamos algo al animal por medio de toalla. Después lo colocamos sobre unas hojas de
papel blanco y cepillamos su pelaje para sacar a las pulgas muertas. Busquemos por el pelo, por si hay
alguna pulga que haya podido escapar a la espuma; de haberla, se encontrará muy debilitada y
podremos eliminarla fácilmente. ¡Lamento tener que usar detergente, pero su espuma de sabor
amargo es imprescindible para un enemigo tal como la pulga!

Un maravilloso tónico capilar es el agua de lluvia limpia, así como el roció. Llevemos con frecuencia a
los perros a dar un paseo bajo la lluvia: el perro saludable adora la lluvia. Scquemoslo luego con una
gamuza, que absorbe mucha humedad; después, podemos usar papel de periódico para terminar de
secar o, en el caso de las razas de pelo corto, con puñados de serrín de pino. A continuación, echemos al
perro sobre gruesas capas de periódico que terminará de secarlo completamente. Con los gatos
mojados también procederemos a secarlos de esta misma forma. Al perro le encanta limpiarse tal como
la naturaleza lo dispuso, es decir, restregando su cuerpo en la hierba, pero esto no se puede llevar a
cabo si la hierba es la del patio mohoso, empapado en orines, sucio, de un criadero. Mis galgos afganos,
que conservan los instintos naturales de sus antepasados que vivían en las montañas, efectúan sus
sesiones de aseo autodidactas restregándose entre la espesura de helechos o entre los cañizares. Lo
hacen a propósito, generación tras generación. También se bañan, restregándose y pateando,
coceando en arena seca, lo que facilita la eliminación de los parásitos de la piel.

Para un acabado «brillante» del pelaje hay un excelente toque final consistente en friccionarlo y luego
abrillantarlo con una gamuza embebida en una infusión de té común o en una fuerte poción de romero;
este sistema es mejor para los pelajes oscuros, ya que podría dejar mancha en los claros. Podemos
aplicar estas infusiones con nuestras propias manos, mojando éstas en la infusión de té o la poción
vegetal y luego aplicándolas en el pelo para abrillantarlo; es así como los árabes abrillantan a sus
caballos árabes y galgos salukis, aunque ellos utilizan a menudo una poción suave a base de hojas de
sena. El té de ortigas es también otro antiguo tónico capilar que se usa para friccionar, da brillo al pelo y
hace desaparecer la caspa. Un poquito de este té bebido es, asimismo, muy saludable; la dosis es por
cucharadas o para poner los cereales en remojo. Se prepara como detallo: las ortigas se dejan en el

agua hasta casi hervir; luego las retiramos del hervor y las dejamos que infusionen durante dos-tres
horas. Hay que! usar guantes para cortarlas porque son picantes e irritan la piel al simple tacto antes de
ser cocidas).

LA LUZ SOLAR. Como ya dije en otra parte de este libro, no existe vida sin sol. La norma para criar ha
de ser, por lo tanto, el máximo de luz solar para todos los animales, por supuesto con la debida
provisión de un espacio de sombra, para que el perro pueda escoger por sí mismo su propio momento
de baño solar y cuando desea y busca sombra, a su voluntad. La luz solar no es sólo un tónico, un
restaurador y un poderoso destructor bacteriano, sino que es también un alimento vital. Es una de las
principales fuentes de vitaminas A y D. Se sabe que cuando un perro lame su pelaje tras un baño solar
es que está de hecho ingiriendo vitamina A depositada en la superficie del pelo; con ello también busca
el polvo cósmico vital que llega a la tierra en los rayos solares. La luz solar es esencial para la crianza
natural de cachorros, no tiene ningún sustituto, ni las lámparas solares ni nada que se le parezca tos
cachorros que son criados en el interior de una vivienda o, como ocurre en algunas ocasiones, debajo
del nivel del suelo, en sótanos, como suele suceder en las grandes urbes de América del Norte y en otras
partes, nunca podrán gozar de una buena salud, su resistencia a la enfermedad es muy baja.

CRIADEROS. Para la crianza natural, los criaderos deberán ser espaciosos, bien ventilados, soleados y
secos. Se debe evitar la calefacción artificial; el perro, perteneciente a la familia del lobo, se encuentra
muy bien en el frío, aunque detesta la humedad. En clima muy húmedo, el mejor calor que el hombre
puede proporcionar al perro doméstico es el de un lecho mullido hecho de materia vegetal, sea paja,
heno, helecho, etc. El serrín o las virutas de pino colocadas sobre el suelo proporcionan calor y absorbe
la humedad. No obstante, las razas de pelo largo no pueden tener este tipo de lechos ya que se enreda
en su pelaje. Se puede usar, en contrapartida, capas espesas de periódicos rematadas de sacos.
Lavaremos estos sacos a menudo porque pueden albergar pulgas y liendres. Los tejados a prueba de
lluvia del criadero pueden causar un calor incómodo y opresivo en el interior durante los meses
calurosos. Los perros no saben demostrar su aflicción, pero detestan los criaderos calurosos y sufren de
verdad. Para evitar tal incomodidad, acostumbremos colocar sacos empapados de agua fría sobre el
tejado del criadero cuando el sol está más fuerte, o echemos agua fría con una manguera varias veces al
día. Los patios de cemento también se vuelven terriblemente calientes y requieren que se los refresque.
Yo nunca uso el cemento en ningún lugar donde mantengo a mis perros o cabras.

Las camadas de invierno no son naturales. Las hembras de zorro y de lobo no se aparean a mediados
del año; esperan el momento de criar natural que les asegura el parto en primavera para criar a sus
cachorros en el calor de la luz solar primaveral. Si los cachorritos recién nacidos necesitan calor en
invierno, entonces usemos un farol de petróleo que colgaremos de un largo clavo para qué la lámpara
esté a una distancia prudencial de la pared y pueda mantenerse ardiendo noche y día. Debemos
asegurarnos de que es muy seguro para evitar el peligro de incendio. Una lámpara de estas
características suministrará amplio calor a cualquier criadero de dimensiones normales. Mantengamos
esta lámpara perfectamente limpia, sin ninguna gota de petróleo sobre ella tras haberla llenado, para
que no desprenda olores humeantes. Jamás he necesitado de otra clase de calefacción para mis
animales en los muy fríos inviernos de las montañas de España. Si se dispone de electricidad, usemos
una lámpara de calefacción para criadero que cuelgue de manera absolutamente segura.

PATIOS DE CRIADERO. Otra norma esencial de la crianza natural en el cachorro es la del contacto
diario durante mucho tiempo con la tierra y prados frescos. He conocido cachorros estrictamente
criados con alimentos crudos, frescos y tratados sólo con medicinas herbolarias que sin embargo no se
encontraban bien, simplemente porque estaban confinados dentro de patios usados, ensuciados e
infestados de gusanos por numerosas camadas anteriores. Los cachorros necesitan una zona fresca o
bien descansada de terreno por cada camada y ensucian constantemente los patios. Mientras los
cachorros son pequeños, usaremos patios alambrados portátiles o postes de madera alambrados,
asimismo portátiles, que podemos cambiar cada mes a distintas partes del terreno. Pintemos a menudo
toda la madera; para hacerlo usemos creosota. La orina del perro, a diferencia de la de la vaca, oveja o
cabra, es perjudicial para el suelo. Los patios de tierra enmohecida han de ser excavados y bien
encalados para luego sembrarlos con simientes frescas de hierba para césped. He observado que los
granos frescos de hierba no pueden crecer de ninguna manera en los patios muy usados, aun tras su
encalado, porque la tierra se había convertido en tan sucia y acre que lo imposibilitaba. No hay duda,
pues, de que los cachorros que se crían en tales patios se convierten en animales enfermizos, de inferior
estatura y nerviosos. Como medicina canina, plantemos matas de hierba rastrera. Fomentemos la
presencia de la lombriz de tierra en los patios, porque ésta facilita la descomposición de los peligrosos
huevos de los gusanos parásitos, los segmentos de la tenia y los huevos de pulga. El sistema del
granjero; de la naturaleza de cultivar prados de mostaza para luego enterrarla, arando, en el terreno,
como desinfectante de la tierra, representa asimismo un método excelente para desinfectar los patios
de los criaderos.

ENCADENAMIENTO. Sobre todo, nunca dejemos encadenado un perro. He visto a perros encadenados
en todas partes, en mis viajes. En corrales de pueblos y en las granjas de Inglaterra, de España, de
México, como guardianes de fábricas y propiedades sin habitar de América, y vigilando como «perros
guardianes». Llegará un día en que todo tipo de encadenamiento será declarado ilegal; desde luego, es
antinatural.

Hace unos años, en una isla griega, vi a una pequeña perra pointer marrón atada a un árbol durante
todo un mes. Cuando me marché de Grecia, ella todavía seguía atada allí. Aquel árbol no daba mucha
sombra, por lo que aquel infeliz ser se quemaba durante el día, con la luz del sol, y se helaba de noche,
por el frío de aquella región. Su alimento consistía en la típica comida de prisión: pan duro, pasado, y
agua; únicamente eso. La pobre perra yacía sobre sus propios excrementos, las moscas la
atormentaban y las ratas se disputaban su pobre mendrugo de pan duro. Sus aullidos de desesperación
molestaban a las granjas de la vecindad, pero nadie intervino. Si yo la hubiese liberado, ella, por su
instinto canino, hubiera recorrido millas de vuelta a la morada de su dueño, que la habría castigado y
vuelto a atar al árbol. Si la hubiese robado, para colocarla en manos mis cariñosas, la policía la habría
encontrado al intentar dejar yo la isla con ella. ¡Qué espantosa crueldad!

EJERCICIO. ES mejor el ejercicio de la mañana y de la noche. No ejercitaremos al perro en pleno calor
de un día de verano o inmediatamente después de las comidas. Para una salud verdadera, permitamos
que el perro disfrute del ejercicio en todos los climas; lluviosos, ventosos, con nieve. El ejercicio
efectuado con correa no posee casi ningún valor. Un perro necesita correr y saltar para que sus
pulmones se llenen así de abundante oxígeno. Por desgracia, hay muchos perros ¿que han de respirar el
aire viciado de las ciudades. Los perros tampoco se ejercitan por completo si están en corrales o patios,
y se sentarán en algún lugar a la espera de una mayor libertad otorgada por el ejercicio natural en el

exterior de sus confinamientos. Para una digestión total en una alimentación carnívora se requiere
llevar a cabo ejercicios diarios abundantes. De igual manera, la circulación sanguínea nunca puede ser
normal en un perro al que se le niega su natural libertad para correr... Además, los órganos del cuerpo
que están relacionados con la circulación -los pulmones, el corazón, las arterias y venas- disminuirán su
vigor a cada año que pasa hasta llegar el momento en que el perro se convierte en casi un inválido antes
de tiempo y no puede ya correr de manera incansable, como el zorro o el lobo. El sistema nervioso
también se trastorna y convierte al perro en brusco o sobreexcitado, protesten o ladrador sin descanso
y sin razón, algo típico en muchos perros de criadero. Los mantos de los perros que no hacen ejercicio
se ven tristes, apagados, y desprenden un fuerte olor, que es debido a la inercia de la sangre que nutre
el pelo.

Si vivimos cerca del mar, permitamos que los perros disfruten de los baños marinos, que son muy
saludables. Eurípides, el naturista y maestro griego, proclamó sabiamente que «el mar cura todos los
males del hombre»: A numerosos caballos de carrera se les pasea a diario por el agua del mar poco
profunda para fortalecer sus patas. Yo también doy estos paseos a mis galgos afganos cuando vivimos
al lado del mar, que es nuestro ambiente normal. Si el mar en el que los perros se bañan es de aguas
generalmente polucionadas, llevaremos al perro a casa y lo aclararemos echándole algunos cubos de
agua del grifo ligeramente calentada para que limpie el pelo de cualquier suciedad marina. El perro es
un nadador innato y sabemos que ha salvado a personas que se ahogaban. A la raza terranova se le
atribuye particularmente este hecho.

DISCIPLINA. He aquí otro punto básico para la buena salud general: la perra educa a sus hijos durante
nueve semanas; después el hombre se hace cargo de esas funciones durante aproximadamente
diecinueve años. La fuerza de voluntad humana que se concentra en el deseo del animal, junto con el
sentimiento de afecto y una estricta rutina diaria, son imprescindibles para un perro satisfecho,
contento. El cachorrito debe ser educado ya desde el destete a los siguientes requisitos: 1) reaccionar a
su propio nombré; 2) regresar cuando se le llama; 3) ser limpio en sus hábitos de criadero; 4) no robar o
ser avaro cuando come; 5) no ser pendenciero con los demás compañeros cánidos; 6) ser amistoso para
con las personas, aunque no lisonjero; 7) que no ladre sin causa justificada; y 8) que vigile cuando sea
necesario. Para incentivar la cordialidad en los cachorros de criadero, los llevaremos por turnos a visitar
la casa.:

«Que ellos (los seres humanos) nos hablen alguna vez y nos otorguen su compañía y se den cuenta de
que, para compartir sus vidas, nosotros debemos, en gran medida, renunciar a la sociedad de nuestra
propia especie y, así, nos librarán del sufrimiento de la soledad y la falta de compañerismo. Un perro en
su estado natural jamás ensuciará su lecho o gruñirá incesantemente sin razón: es el hombre quien ha
convertido a tantos perros en seres sucios y desagradables.

No se ha de permitir que los cachorros muerdan indiscriminadamente cualquier objeto que escojan; se
les ha de enseñar a que hagan ejercicio con su dentadura sobre objetos adecuados. Los gitanos dan a
masticar raíces a sus galgos o a sus cachorros mestizos, en particular la raíz del malvavisco; y también
trozos de col. He descubierto que un rollo de cuerda enroscado proporciona un buen ejercicio para la
mandíbula. No dejemos que los huesos usados se queden tirados por el suelo invitando a las ratas y
ratones a contaminar o a que las moscas procreen en ellos.

Una vez que el perro ha adquirido la costumbre de ensuciar con orines o excrementos el criadero o la
casa, no será tarea fácil romper ese hábito. Echemos algo de pimienta en los lugares donde los
cachorros han ensuciado; no volverán al mismo sitio. Si los cachorros rehusan hacer sus necesidades en
el exterior, se puede usar varias veces un supositorio infantil que provoque la acción intestinal, o se
puede introducir el tallo carnoso de alguna planta (perejil, por ejemplo) en el ano. Cuando el cachorro
ha hecho sus necesidades, entonces se le puede acariciar a modo de premio y lo volvemos a entrar
rápidamente en casa. Usemos estos mismos sistemas cada vez que el cachorro tenga que hacer sus
necesidades. El cachorro comprenderá pronto lo que se le pide y ya no habrá más problemas en este
sentido. Esta es la forma más sencilla de educar bien a un cachorro. No usemos la mano para pegarle,
como castigo. La mano ha de ser un símbolo de afecto, para darle el alimento y la bebida, para
acariciar, para atar la correa y gozar de un paseo y para desatarlo de la misma y proporcionarle aún más
júbilo por poder correr libre, sin estorbos. Cuando hay que castigar, lo que se ha de hacer en contadas
ocasiones, entonces utilicemos una revista plegada o una zapatilla flexible. Peguemos al animal en las
patas, jamás en la cabeza o la espalda.

CUIDADOS INTERNOS

Este tema se encuentra mayormente desarrollado en los capítulos dedicados al destete, a la
alimentación del cachorro, etc. Sin embargo, es mi deseo incluir unas cuantas anotaciones sobre las
enfermedades del cachorro y materias conexas que no han sido tratadas con anterioridad.

TOS. Un síntoma común del moquillo, de gusanos, o de los dos a la vez. Antaño, al moquillo se le
denominaba «la ronquera». Su tratamiento inmediato consiste en un ayuno a base de hidromiel,
administrar ajo o las tabletas antisépticas vegetales, o una fuerte poción de cebolla, si no disponemos
de ajo para su uso inmediato. También es efectiva la loción con flores de saúco, o sus bayas, o la salvia.
Se ha de tomar la temperatura. Los detalles del tratamiento están establecidos en el apartado «Tos»,
en la página 243.

APETITO VICIOSO. Es el mal consistente en la costumbre insana que el cachorro tiene de ingerir sus
propios excrementos o los de sus congéneres. La ingestión de las deposiciones de los animales
herbívoros, sean de vaca, de conejo, etc., es muy normal y representa la búsqueda canina característica
de materias vegetales y minerales adicionales. Pero los excrementos caninos son muy tóxicos y
perjudiciales, por lo que debemos erradicar tal ingestión viciosa. La causa general es la infestación de
gusanos y el aburrimiento -en especial, la falta de ejercicio-. En cualquier caso, las heces caninas no se
han de dejar en el suelo para que críen moscas o para que propaguen los huevos del gusano parásito; las
hemos de limpiar del suelo rápidamente y muchas veces al día. Cuando paseo con correa a mis perros,
siempre cubro sus excrementos con tierra o piedras para evitar que acudan moscas. Por supuesto, esto
no se puede llevar a cabo en los suelos de las ciudades, pero al menos pongamos a los perros en la calle,
fuera del paseo, para que hagan sus necesidades allí. El tratamiento para erradicar la ingestión de las
heces consiste en verter petróleo sobre el excremento para que así tenga un sabor repelente. Hay
también un tratamiento interno que consiste en incrementar la toma de mineral, dando dos veces la
cantidad diaria de algas marinas en polvo incluida en la comida cárnica; seguiremos así hasta la

curación completa. Facilitar al perro un gran hueso crudo para roer; añadir melada negra o melaza a la
comida láctea. En este apartado sobre el apetito vicioso se incluye también al perro que sólo quiere la
carne cocida o enlatada y rechaza la cruda. El tratamiento es ponerlo en ayunas hasta que acepte el
alimento natural.

DIARREA.

OJOS PURULENTOS. Puede tratarse de un síntoma de existencia de gusanos o de moquillo. Se ha de
tomar la temperatura al cachorro. Los ojos han de lavarse con una poción de manzanilla ó de hojas de
hinojo o de bálsamo. Es de gran eficacia mezclar leche con esta poción herbaria; también lo es mezclar
avellana: la dosis es una parte de la poción herbaria, media cucharadita de avellana y leche
respectivamente, por cada dos cucharadas de hierbas. Son buenas las pociones de flores de saúco, de
pamplina o de hiedra, que calman y tratan las afecciones de la vista; también el jugo del pepino crudo
exprimido en el ojo directamente es un efectivo antiinflamatorio.

MOQUILLO. Véase página 203.

INGESTIÓN DE CUERPOS EXTRAÑOS. Los cachorros pueden ingerir, por pura diversión, alambre,
vidrio, latón, caucho y otros objetos singulares. El mejor remedio consiste en darles una comida de pan
y leche para que se mezcle con el cuerpo extraño, y proseguiremos administrándoles una consistente
cantidad de aceite de ricino. En cuanto a las astillas de los huesos cocidos -muy peligrosas- les
administraremos trozos de algodón hidrófilo que no sean lo bastante grandes como para correr riesgos
de ahogarse, que haremos que traguen por la garganta para que luego envuelvan el objeto; a esto
deberá seguir la administración de una dosis laxante de aceite de ricino.

Se podría bien argumentar que, si se siguiesen los métodos de crianza correctos, debería poder evitarse
simple y llanamente todas las enfermedades. Pero se ha de tener en cuenta que en las condiciones
domésticas en que la mayoría de los perros son cuidados, es muy difícil seguir el sistema realmente
natural de crianza natural. Está, por ejemplo, la cuestión de la carne; la verdadera alimentación de
carne para perro proviene principalmente de los especímenes más minúsculos del reino animal, es
decir, el conejo, la liebre, la oveja, la cabra, etc., que encontramos con dificultad en las carnicerías de las
grandes urbes, al menos como alimento para los perros. La carne que suele darse a los perros es, por el
contrario, generalmente de vacuno o equino viejo y, en muchos casos, esta carne pertenece a animales
enfermos que han muerto a resultas de su enfermedad o indirectamente por la administración de
medicamentos químicos. Los demás factores que arruinan la salud, aun del perro más fuerte y de
crianza impecable, son el tiempo adverso, en particular la humedad -el perro es una criatura que ama el
sol- y además las enfermedades infecciosas transmitidas por otros perros que no pertenecen al
criadero, tales como pueden ser los gusanos y tenias, los parásitos de la piel y diversas dolencias
epidémicas. He de advertir que algunas de las peores enfermedades son las producidas por las vacunas,
porque éstas son de índole antinatural y las defensas normales del perro son débiles contra ellas.
Luego, además, están las enfermedades hereditarias y la herencia general de una salud precaria que es
el resultado de la práctica de la cría antinatural de los últimos ochenta años aproximadamente, cuando

el hombre comenzó por vez primera a comercializar la cría de perros y a introducir métodos de cría
baratos, incluidos los alimentos desvitalizados en lugar de los naturales. Tales prácticas incluyen la
superpoblación en criaderos antihigiénicos, el criar a partir de una línea enfermiza, la falta de ejercicio y,
sobre todo, la alimentación insana. La dieta normal que los criaderos usaban hace unos siete u ocho
años -qué fue el momento en que, debido al estado alarmante de la salud canina, los criadores tuvieron
que adoptar otras prácticas de alimentación -consistía en bizcochos- croquetas de harina refinada en
remojo junto con carne desecada, todo ello se servía por lo general caliente con un caldo grasiento y de
vez cuando trozos de carne y huesos cocidos. Una dieta tan antinatural, 100% cocida, es aún hoy de uso
general, con la salvedad de que la carne enlatada es ahora la manera antinatural de alimentar con carne
a los perros y gatos, y es peor que la carne cocida porque nadie conoce qué tipo de carne y
«subproductos» están incluidos en estas latas de nombres estrafalarios. Por consiguiente, me he
limitado a la descripción de las enfermedades de mayor incidencia general, con las que es probable que
nos topemos en algún momento en los criaderos mejor administrados, en especial porque muchos
estadios del organismo canino que son descritos como enfermedades, en realidad sólo son un esfuerzo
desintoxicante del cuerpo, que se origina cuando éste se encuentra sucio internamente o simplemente
debido a desarreglos glandulares, que son estadios que se suelen dar en los individuos jóvenes
alrededor del período de la pubertad. Es algo natural que el período de la adolescencia en los individuos
jóvenes vaya acompañados de débiles ataques febriles que, como en el caso del moquillo, se curan fácil
y rápidamente si son tratados de manera correcta. Pero si son tratados de forma incorrecta, por medio
de prácticas tales como las terapias químicas y a base de sueros, se pueden volver ciertamente casos
muy graves que sí merecen la categoría de enfermedad y que pueden dejar secuelas permanentes, a
saber, la ceguera, la sordera, la parálisis, las contracciones espasmódicas, etc.

He dedicado mucho espacio al problema parasitario, porque hay más perros muertos al tratarlos contra
los gusanos que los que mueren por los mismos gusanos y, además, los tratamientos desparasitarios de
uso general ocasionan a menudo intensos sufrimientos. En ese capítulo encontraremos tambien el
tratamiento de desintoxicación interna, que es una parte necesaria esencial no sólo para la erradicación
de los gusanos, sino tratamiento del 90% de las enfermedades caninas. Quizá parezca discutible que un
único tratamiento sea la base para la curación de tamaña cantidad de enfermedades caninas distintas,
pero no hay que olvidar que la misma Naturaleza proporciona sólo un único tratamiento básico, sea
cual sea el trastorno corporal-sea éste por la rotura de un miembro o por una fiebre grave-, que es el
ayuno curativo y la liberación de todas las fuerzas curativas que son naturales a todo organismo
viviente, desde un árbol a un ser humano. Cualquier persona que haya estudiado el sistema de la vida
de los animales salvajes no puede haber dejado de observar que el animal, estando enfermo, se
abstiene por completo de ingerir alimentos y huye a esconderse en algún lugar tranquilo y permanece
allí hasta que su organismo recupera la salud total. Es entonces cuando el animal ya curado busca las
hierbas terapéuticas que completarán la cura, y es asimismo, interesante observar cómo distintos
animales demuestran preferencia por diferentes hierbas. Por ejemplo, el perro elegirá sin duda la hierba
rastrera y las hojas de mostaza, las de borraja y las algas marinas; el gato se decantará por la hierba
gatera y la hierba rastrera; el ciervo, por el arándano y la parte superior de la hiniesta; la liebre, por el
cardo; la vaca escogerá las hojas del ajo y los berros (si puede conseguir la primera planta citada, ya que
los granjeros la proscriben imprudentemente).

6. EL EMPLEO DE LAS PLANTAS MEDICINALES

Junto con la relación de enfermedades, doy instrucciones sobre la manera de preparar los tratamientos
herbolarios. En todos los casos, y siempre que sea posible, se han de usar hierbas de reciente recolecta,
porque sólo en su estado fresco se pueden usar en su plenitud todas las maravillosas propiedades
curativas que los jugos de la planta contienen; como es natural, será necesario secar muchas hierbas
para los meses de otoño e invierno, si bien hay algunas que son en cierta medida «de hoja perenne»,
como el romero, el tomillo, la lavanda, el acebo, el abrótano macho y otras. Las hierbas serán
recolectadas cuando sus hojas están rebosantes de vida y frescas, nunca cuando se van marchitando;
para ponerlas a secar es necesario recolectar las hierbas en un día soleado, porque si se recogen cuando
están mojadas por la lluvia o el rocío, enmohecerían rápidamente. Para secarlas he aquí la manera: las
pondremos en ramitos y las colgaremos en un lugar ventilado, o las pondremos en bolsas de papel de
embalar fino, o en cestas, asimismo, en un sitio aireado, o dispuestas sobre hojas de papel (que no sea
periódico), sobre una mesa, o sobre una tela metálica de malla fina, cubriendo las ramitas de hierbas
con una gasa de algodón que las proteja del polvo. Nunca usemos bolsas de plástico. Todas las hierbas,
mientras se secan, requieren que las removamos con frecuencia para airearlas y evitar que críen moho.
En climas templados, se puede usar un calor suave. El sol fuerte reseca las hierbas medicinales, las
vuelve amarillentas y destruye sus propiedades medicinales. Hay una novedad «horrible» en la escena
herbolaria moderna, que consiste en el secado eléctrico de las hierbas, como se hace con el trigo que
mayormente se seca de forma artificial para conseguir rapidez, en vez de dejarlo que madure
lentamente en el interior de los tresnales, como en los viejos tiempos. Las hierbas con tan rápido
secado están desprovistas de sus propiedades medicinales, así que cuidemos de que no nos vendan
dichas hierbas para nuestros perros.

Las hierbas ya secas serán almacenadas en bolsas de papel de embalar de fuerte textura, y las bocas de
éstas serán atadas fuertemente. Colocaremos las bolsas atadas dentro de unos sacos de algodón de
fuerte textura (si no podemos disponer de éstos, usemos entonces fundas de almohadas de algodón,
nuevas). Ataremos fuertemente las bocas de las bolsas y de los sacos para que ni el más mínimo insecto
pueda penetrar. Se han de tomar precauciones no sólo contra insectos, sino también contra los
roedores que son todos ávidos consumidores de las saludables hierbas medicinales.

En caso de una ausencia total de sol durante el tiempo que se requiere para el secado de las hierbas, lo
cual es una situación muy conocida en algunas zonas de la tierra durante, justamente, la época para
secar las hierbas, a finales del verano, hemos de usar un horno templado para el secado, manteniendo
la puerta entreabierta. Las hierbas han de ser recogidas frescas todos los años para su secado, no
importa el buen estado en que se puedan haber conservado las anteriores durante todo el invierno. Las
hierbas pasadas no deben ser conservadas; es por ello que es preferible que sean los criadores de perros
quienes recojan y sequen sus propias hierbas.

LA PREPARACIÓN DE LAS HIERBAS

INFUSIÓN ESTÁNDAR. La infusión estándar usada en todo este libro se elabora con un gran manojo de
hierba fresca (o dos cucharadas soperas, colmadas de la hierba seca), cortada a trocitos si tiene hojas
grandes, dispuesta en medio litro de agua fría. Se cubre bien y se deja cocer a fuego lento hasta llegar
casi al punto de ebullición. Después se la deja así, fuera del calor, para que se vaya haciendo durante
unas cuatro horas. No hay que exprimirla. Verter en un tarro limpio, al que taparemos por medio de un

papel -no encerado- o con un trapo que lo preserve del polvo, etc. Hacer una nueva infusión cada tres
días; cada dos días, o menos, en época calurosa.

La dosis de promedio (a lo largo de todo este libro, el perro de talla media será siempre representado
por la raza del cocker spaniel) es de dos cucharadas soperas rasas de la infusión tomada mañana y
noche, y siempre por lo menos media hora antes de la comida. En relación a las razas más grandes o
más pequeñas, se aumentará o disminuirá consecuentemente la dosis. A diferencia de los remedios
químicos caninos, todas las medicinas herbolarias son inofensivas y, por lo tanto, no hay que temer
incurrir en una sobredosis. Esa es la razón de dar las instrucciones por manojos; la necesidad de una
exactitud excepcional sólo se plantea cuando se usan sustancias químicas. Naturalmente existen
plantas venenosas; pero los herbolarios no deben comerciar con ellas. A excepción de la adormidera
opiácea, utilizada para aliviar urgentemente el dolor, son inútiles y peligrosas, y yo no deseo asociar mi
labor herbolaria con estas plantas.

El mejor sistema para administrar las infusiones es con un frasco o un biberón de plástico (que es más
flexible) que contenga la dosis adecuada; el orificio del biberón se introduce por un lateral de la boca del
perro y se vacía su contenido de forma lenta.

INFUSIÓN FUERTE. Cuando se requiere el uso de infusiones más fuertes, se colocan las hierbas
desmenuzadas dentro de un cazo esmaltado junto con un cuarto de litro de agua fría por cada manojo
de hierbas (o, en proporción, se puede hacer más algunas veces). Se calienta hasta el punto de
ebullición, una ebullición que no se ha de prolongar durante más de tres minutos; luego se retira para
que infusione por lo menos durante unas siete horas (es preferible dejarla toda la noche). En todo el
proceso de calentamiento y maceración, mantendremos fuertemente tapada la infusión para evitar que
se escapen los vapores y las propiedades volátiles de las hierbas. Después de la maceración, se vierte en
un tarro, sin colar, se cubre para impedir que el polvo penetre, etc., aunque se ha de permitir que entre
aire.

La mayor parte de las hierbas de uso canino requieren ser preparadas según la infusión estándar, ya que
su celulosa no es digerida fácilmente por los animales carnívoros. El ser humano, el ganado vacuno y los
équidos pueden, todos, digerir grandes cantidades de hierba cruda, fresca y consiguen más fácilmente
sus propiedades medicinales. A los perros más problemáticos para administrarles medicinas, se les ha
de dar sus hierbas cortadas muy finamente o dárselas en forma de polvo, tanto si son mezcladas en
forma de bolas y de miel y empujadas por la garganta hacia abajo, o bien mezcladas con su alimento. El
primer sistema es el mejor porque el sabor de muchas hierbas cuando están en el alimento puede hacer
que el perro rechace la comida.

He desarrollado un método para administrar hierbas crudas que ha demostrado ser muy eficaz. Se
puede administrar un extracto concentrado vegetal a pequeñas dosis de no más de una cucharada
sopera dos veces al día, la cantidad para un perro mediano. La forma de elaborar el extracto consiste en
reducir un gran manojo de hierbas frescas al tamaño de una bola; la colocamos en un rallador de
verduras; deshacemos la hierba restregándola muy bien en el rallador. Cuando la hierba se ha vuelto

pulposa, se la coloca sobre un cuadrado de estopilla o de algodón y se va añadiendo un medio
extractante (que puede ser leche cruda o jugo de zanahoria, ya que ambos son muy absorbentes), cuya
cantidad será de dos cucharadas soperas de leche cruda sin hervir o de una cucharada de jugo de
zanahoria. Cuando se mezcla la pulpa de la hierba con el líquido, se exprime y retuerce muy fuerte el
tejido. El extracto conserva así todas las vitaminas y fuerzas cósmicas y su sabor es fuerte y aromático,
muchísimo más que con el sistema de extracción general por medio de agua caliente. Se administra con
un biberón.

TRATAMIENTOS MÉDICOS PRÁCTICOS

TOMAR LA TEMPERATURA A UN PERRO. Introducimos la extremidad idónea del termómetro en el
ano (el orificio del intestino inferior, justo debajo del rabo) de forma que toda la parte requerida
permanezca cubierta. Mantenemos el termómetro en esa posición durante varios minutos; luego, lo
retiramos y hacemos la lectura. Recordemos que hay que agitar bien el termómetro para que el
mercurio se sitúe por debajo del nivel de la temperatura normal que es aproximadamente 38,5 °C,
aunque ésta varía de un perro a otro. (Existe un termómetro especial para perros que se puede adquirir
en farmacias.) Una fiebre alta correspondería a una temperatura de 39,5 a 41,5 °C. Después de su
utilización, lavemos el termómetro en agua fría y un extracto de pino. Si sospechamos que hay fiebre y
no tenemos a mano un termómetro, podemos tocar el interior de las orejas con la mano. Si la
temperatura es normal, las orejas estarán ligeramente calientes; si, por el contrario, existe fiebre,
estarán muy calientes.

EL PULSO: Las pulsaciones normales por minuto para un perro son de 90 a 100 pulsaciones (en el gato,
110 a 120). Para tomar el pulso deberemos encontrar una arteria en el interior del muslo y presionarla
con nuestros dedos contra la zona ósea; es así como podemos sentir las pulsaciones y las podemos
contar.

EL DIAGNÓSTICO DEL OJO. Es un método adecuado para indicarnos el estado de salud del animal. Si
hay enfermedad o fiebre, las zonas habitualmente blancas del ojo se vuelven rojizas, en vez de ostentar
el saludable color rosado pálido. También cambian visiblemente las pupilas, que adoptan un aspecto
triste, apagado.

¿CÓMO HAY QUE PONER UN SUPOSITORIO?: En primer término, no usemos vaselina o glicerina,
como lo suele indicar el envoltorio del medicamento; sencillamente introduzcamos presionando el
supositorio en el ano y evitemos que el perro lo expulse en los tres o cinco minutos que siguen.

¿CÓMO APLICAR UN ENEMA?: Para aplicar un enema hace falta una pequeña jeringa rectal con
ampolla y aproximadamente 3/4 de litro de agua tibia en la que habremos mezclado una cucharadita de
hamamelis (que tonifica las paredes intestinales). Se puede suplir el hamamelis por jugo de limón o una
simple infusión de té. Llenemos la jeringa con el agua tibia e inyectémosla despacio e
ininterrumpidamente en el intestino, en tanto que mantenemos levantadas las patas traseras del

animal: Continuemos hasta que todo el líquido haya penetrado en los intestinos. Después, el perro
tendrá una evacuación intestinal desintoxicante. Este tipo de enema no nos lleva más de cinco minutos
a lo sumo y es inestimable; al igual que con las infusiones herbolarias, las cantidades aquí anotadas son
para un perro mediano (cocker spaniel, recordémoslo) y se requerirá más o menos cantidad según sea
la raza más grande o más pequeña.

TRATAMIENTO Y DIETA DE DESINTOXICACIÓN INTERNA

Como el régimen de desintoxicación interna que yo he desarrollado forma la base de la mayor parte de
las curas herbolarias de las enfermedades tratadas en hierbas medicinales, lo describiré en detalle al
final del capítulo. La dieta fue especialmente creada para la cura del moquillo canino y, por esta razón,
con la excepción de los casos de dolencias febriles, se puede disminuir de forma considerable. Por
ejemplo, cuando se trata de una cura corta de desintoxicación, se requiere aplicar sencillamente un
ayuno de dos días para luego proseguir con una alimentación líquida a base de leche y miel durante dos
días más.

NOTA ESPECIAL: Se debe comenzar el tratamiento con un ayuno de por lo menos dos días a base de
agua o solamente hidromiel. Por lo general, es suficiente dos o tres días para curar un caso simple de
fiebre. Durante el ayuno, todas las fuerzas corporales se liberan del proceso digestivo de la
alimentación y se concentran en eliminar las toxinas internas, y hay muchas más oportunidades
favorables para curar las enfermedades. La urgencia de la eliminación de las toxinas explica la
utilización de un laxante diario durante el ayuno o en el caso del régimen a base de leche y miel. En los
casos de ayunos de larga duración, si no hay eliminación intestinal, se aplicará un enema con agua tibia.
Hemos de continuar con el ayuno hasta que la temperatura se vuelva normal y estable. Administrar
alimentos sólidos durante un proceso febril comporta añadir complicaciones a la enfermedad y también
desemboca con frecuencia en resultados fatales.

Cuando no os sintáis proclives a poner a vuestro animal en un régimen de ayuno total, administradle
miel y zumos de fruta (de uva o de manzana). En estas circunstancias, la miel y las uvas nutren el
organismo más que la carne y son digeridas fácilmente.

EL AYUNO. Para llevar a cabo con plena confianza este punto crucial del tratamiento desintoxicante
interno, hay que entender sus fundamentos. Ayunar es el instinto natural de todo animal que está
enfermo o herido, porque con la supresión de toda ingestión de alimento las fuerzas del organismo se
concentran con todo su poder para combatir la enfermedad o sanar la herida; con la ingestión de
alimentos, estas fuerzas ya no se usan en su totalidad, porque están dedicadas a la labor de digerir,
absorber y eliminar estos alimentos. De hecho, la naturaleza hace que el animal que está enfermo y con
fiebre desista de ingerir alimentos, suprimiéndole el deseo por tales, privándole del sentido del olfato y
del gusto: durante un caso de fiebre aguda, la digestión del alimento se detiene casi por completo.

Si en este período se da comida a la fuerza, introduciéndola por la boca, se causará una grave
inflamación intestinal y la consiguiente diarrea así como inflamaciones de los nervios. Y así la
posibilidad de que el caso tenga una recuperación satisfactoria se verá notablemente disminuida.

Pero, ¿qué es lo que en realidad ocurre durante el proceso del ayuno? Pues ocurre que el organismo
efectúa algo similar a la consumición de los depósitos de grasa inútil hasta eliminarlos, mientras que los
tejidos vitales permanecen intactos. Como hay grandes cantidades de impurezas almacenadas en los
tejidos grasos de los perros criados en estado doméstico, el cuerpo comienza a limpiarse en
profundidad a medida que se oxidan las grasas; asimismo, el estómago y los intestinos descargados
momentáneamente de su labor habitual de digerir el alimento, pueden concentrarse en la eliminación
de los depósitos de mucosidades, de los gusanos y de sus huevos (si los hay), de las toxinas, etc. De esta
forma, el estado crítico de la fiebre, que por lo general se alarga con el tratamiento ortodoxo, es
rápidamente superado por el tratamiento a base del ayuno desintoxicante natural, y tras un ayuno de
dos, tres o cuatro días, terminará generalmente todo el peligro. Si acontece que el caso bajo
tratamiento se halla ya en un estado avanzado, por culpa del descuido del propietario de no detectar los
primeros síntomas y el perro, pese a estar enfermo, ha sido alimentado con comidas pesadas, con su
temperatura más elevada del nivel normal, será necesario ponerlo con frecuencia bajo un ayuno
prolongado; en algunos casos se requerirá un período de ayuno de unas tres semanas para conseguir
que la temperatura vuelva a ser normal. Ha de hacerse constar que no siempre se puede contar con los
instintos del perro. No existe ningún animal enfermo en estado salvaje que ingiera alimentos, pero este
instinto natural en el perro domesticado se ha perdido a menudo, y el impulso de comer, junto con los
horarios de la alimentación rutinarios ocasionará con frecuencia que el perro enfermo ingiera
alimentos; además, el ávido deseo de comida en un estado de fiebre alta suele ser señal de desarreglos
graves del sistema nervioso.

Se ha comprobado ampliamente que cualquier animal puede ayunar durante tres semanas (siempre
que tenga agua a su disposición) sin mayor dificultad. La foca macho ayuna unos tres meses durante la
época de crianza. Asimismo, cuando los animales hibernan en los meses de invierno, están efectuando
un tipo de ayuno parcial. Para llegar a comprender más acerca del ayuno, por su importancia en mi
labor veterinaria herbolaria, yo misma he llevado a cabo un gran número de ayunos experimentales. El
período más difícil es el de los tres primeros días, porque persiste la costumbre de desear alimentos a
determinadas horas: pero después de ese período de tiempo, sentimos una sensación inusualmente
clara en el cerebro y experimentamos un bienestar adicional. Es justamente esta sensación de bienestar
adicional la qué ayuda a que un animal muy enfermo consiga recuperarse de una enfermedad. He
llevado a término numerosos ayunos prolongados, incluyendo uno de dieciséis días de duración y otro
de tres semanas.

El problema principal para enseñar a ayunar al inexperto es la creencia supersticiosa que existe de que
una persona o un perro que no toma alimento a diario morirá de inanición. Estas personas creen que el
límite de la resistencia humana o animal es de uno o dos días a lo sumo. Y no obstante, los yoguis de la
india ayunan durante muchas semanas y no creen que ello sea una hazaña importante. A los discípulos
del famoso filósofo Pitágoras se les requería que llevasen a cabo un ayunó corporal de cuarenta días
antes de que a sus cerebros se les considerase lo suficientemente purificados para embeberse de las
enseñanzas profundas de este filósofo. La teoría de la inanición rápida está desacreditada cuando se
piensa que, para llegar a este estado, se ha de llegar primero a un estado esquelético, y un animal no

puede sufrir de inanición mientras le queda todavía un gramo de grasa en su cuerpo, Y considerando
que en un caso de fiebre ha de transcurrir el período febril en completo descanso, en una temperatura
nivelada, con tanta agua potable fresca de fácil acceso como sea posible, se requerirá muy poco gasto
energético y los depósitos normales de grasa durarán varias semanas.

El Dr. Herbert M. Shelton escribe eruditamente sobre el ayuno y la lección que todos debemos
aprender de los animales: «Hay veces en que el ganado doméstico sufre alguna enfermedad crónica.
Estos animales consumen entonces menos alimentos que los que están sanos. Todos los granjeros
saben que cuando una vaca, un caballo, un cerdo o una oveja rechaza insistentemente el alimento, o
que, día tras día, ingiere mucho menos de la cantidad normal, hay algo que no va bien en el animal.»

El Dr. Félix Oswald afirma: «La enfermedad grave empuja a todos los animales a ayunar. El venado
herido se retirará a alguna madriguera recóndita y allí se quedará, muchas veces junto a otro venado
herido, durante semanas.»

El Dr. Edwin Liek, un notable cirujano, aprueba el ayuno y hace la observación de que «los niños y los
animales, guiados por un instinto infalible, restringen a lo máximo su ingestión de alimento cuando
están enfermos o heridos». Nos relata el ayuno instintivo en tres de sus perros. Uno de ellos había sido
atropellado y tenía heridas internas, las costillas rotas; el segundo había comido cierta cantidad de
veneno raticida; el tercero había perdido un ojo mientras luchaba. Los tres ayunaron y se recuperaron,
con la excepción del ojo perdido del tercer perro.

El profesor Edmond Bordeau Szekely me ha comentado el caso de su magnífico gato cazador, Arriman,
que al estar cazando serpientes de cascabel, fue mordido por una, pero no dejó que nadie le tocase. Se
encaminó hacia un arroyo de aguas rápidas, donde selecciono y comió mucha hierba que crecía por allí;
mantuvo su pata herida dentro del agua durante un día entero y su correspondiente noche, sin probar
alimento. Se recuperó por completo. Generalmente, los animales son sus propios doctores. Esculapio,
el patrón griego de la medicina, siempre afirmó que los perros son las criaturas más listas porque son las
que mejor saben qué hierbas silvestres escoger y comer para cualquier enfermedad de su especie.

Los fisiólogos han adoptado una actitud de persistente ignorancia en los casos de perros que han
ayunado voluntariamente durante diez a veintiocho o más días, a resultas de fracturas de hueso o
heridas internas. Es esta una actitud que la Naturaleza sigue de manera invariable, la cual ellos siguen
rehusando investigar. El ayuno forzoso de los animales durante la última conflagración bélica, cuando
se quedaron atrapados dentro de edificios derrumbados por las bombas, ha proporcionado muchos
ejemplos a tener en cuenta, con casos de supervivencia tras todo un mes sin probar alimento y agua. Ha
habido ovejas sepultadas durante meses por los aludes de nieve las cuales han sido rescatadas vivas:
pero en este caso pudieron comer nieve, lo que les proporcionó el agua vital.

Quienes no han tenido ninguna experiencia con el ayuno sostienen que éste debilita el organismo. Sin
embargo, el primer debilitamiento debido al ayuno se debe simplemente a la sensación de hambre, que

desaparece después de unos cuantos días. El alimento no proporciona fuerza durante un estado de
fiebre. He presenciado demasiados ejemplos del tratamiento ortodoxo de «administrar alimento cada
tres horas» que aclara toda posible duda sobre qué tratamiento es el correcto y natural y cuál es el
antinatural. Los animales que son alimentados mientras tienen fiebre, por regla general están
esqueléticos y despiden un fétido olor interno, sus cuerpos se encuentran agotados por la corea y los
ataques nerviosos, y muchos se vuelven ciegos debido a la supuración de los ojos.

Luego se escucha a menudo decir que, sin el alimento durante un caso de fiebre, la sangre se debilita.
Esta afirmación no tiene ningún fundamento científico. Lo que sí está comprobado científicamente por
pruebas de laboratorio hechas antes, durante y después del ayuno, en las que ha quedado demostrado,
es que la cantidad de glóbulos rojos aumenta de manera considerable por medio del ayuno.

Nunca insistiré demasiado en el hecho de que dar alimento a un animal con fiebre representa
inequívocamente la causa de la mayoría de las complicaciones nerviosas que encontramos en, por
ejemplo, el moquillo. De los centenares de casos de fiebre que he tenido que tratar, sólo un ínfimo
número de ellos desarrolló síntomas de alguna patología mental y ello porque cada uno me fue traído
en un estado avanzado de la enfermedad; el daño al sistema nervioso ya había sido causado.

Un punto de máxima importancia en los ayunos de larga duración es el de la buena calidad del agua
potable, y, como en la mayor parte de las grandes ciudades el suministro de agua está muy clorado, es
aconsejable adquirir agua de manantial embotellada que se pueda conseguir en farmacias. No
compremos agua destilada antinatural o agua embotellada «purificada» según sistemas antinaturales.
El agua de lluvia es buena siempre que sea recogida en un ambiente campestre limpio.

Es importante también el punto de la desintoxicación intestinal diaria. Tanto si hay diarrea como si no,
es necesario dar un laxante diario durante el ayuno para que se expulsen las mucosidades y demás
impurezas (estas últimas se disolverán). Lo mejor son las vainas de sena. En los ayunos de larga
duración, demos un enema rectal.

Debemos continuar con el ayuno mientras la temperatura sea igual o superior a los 40 °C y no daremos
alimento hasta que no permanezca estable alrededor de los 39 °C por lo menos durante cuatro días. Si
volviera la fiebre en el transcurso de un segundo estado del tratamiento o de la alimentación, lo cual se
nota por una subida brusca de la temperatura a unos 41 °C, habría entonces que volver de nuevo al
ayuno. Estas recaídas no se dan a menudo, pero como se pueden presentar de vez en cuando, hay que
tenerlas en cuenta. Sepamos que la temperatura de los cachorros jóvenes es a menudo de 38,5 °C, y
aún más elevada en el caso de los perros nerviosos, cuya temperatura normal se sitúa próxima a los 38,8
°C. Es raro que tengamos que hacer ayunar a un joven cachorro más allá de los cuatro días para curarlo
de los síntomas de fiebre o disentería. Se le puede dar leche aguada y miel.

Durante todo el período que dure el ayuno podemos dar miel pura, y, en casos de desfallecimiento,
daremos zumos frescos de uva, manzana o de pomelo (frescos, no embotellados, enlatados o

empaquetados), a razón de dos cucharaditas a las horas normales de las comidas, es decir cuando se le
habría de alimentar; esta dosis, como siempre, es la indicada para un perro de talla media.

Hemos de administrar por la mañana y por noche las tabletas vegetales de hierbas antisépticas
potentes (Herbal Compound Tablees de Crianza Natural ) a base de ajo, a razón de dos tabletas cada
vez para un perro mediano. Es muy importante utilizar este preparado antiséptico. Si no se pueden
adquirir, entonces haremos una poción a base de romero que se vende en paquetes o latas en las
tiendas de alimentación ó de dietética, al cual añadiremos, cuando se haya enfriado, el jugo del ajo que
habremos aplastado con un exprimidor o picándolo y luego presionando a través de una tela de
muselina. La dosis será de una pequeña cucharadita de ajo por una cucharadita de romero para un
perro de talla media (recordemos que el modelo de perro de talla media es el cocker spaniel).

EN LOS CASOS DE FIEBRE. Las cantidades aquí anotadas son las adecuadas para un perro de talla
media. Por consiguiente, aumentaremos o disminuiremos según sea la raza y talla en cuestión.
Primer día. Tres comidas al día sólo a base de agua tibia. Se le puede añadir una cucharadita de zumo
puro de limón por comida. No usemos el zumo de limón embotellado o el sintético. Durante todo el
tratamiento, administraremos dos tabletas del compuesto herbolaria antiséptico o de ajo a modo de
desinfectante interno, por la mañana y por la noche. Daremos alguna sustancia de efectos laxantes,
preferentemente las vainas de sena -del tipo Alejandría-, la cantidad normal es de tres vainas puestas
en remojo durante siete horas en dos cucharadas de agua fría con una pizca de jengibre en polvo. No
demos laxantes aceitosos. El sen se ha de administrar por la noche.
Segundo día. Repetición del primer día, incluido el laxante por la noche.
Tercer día Tres comidas al día con miel y agua (una cucharadita colmada de miel por taza de agua
tibia). Demos asimismo agua fresca para beber. En lugar del agua, podemos usar té vegetal (de hierbas
tales como la salvia, el tomillo, la mejorana). Añadamos a las hierbas para la infusión una ramita del
antiséptico abrótano macho, si lo podemos conseguir (véase Infusión estándar). El abrótano macho es
una planta muy amarga, así que usemos muy poco laxante por la noche.
Cuarto día. Repetición del tercer día, laxante incluido.
Quinto día. Repetición del tercer día, laxante incluido.
Sexto día. Repetición del tercer día. Si la temperatura ya se ha vuelto normal, aproximadamente 38 °C,
podemos, entonces, cambiar la toma de miel y agua por tres pequeñas comidas diarias de leche de vaca
o de cabra, sin hervir, y naturalmente no pasteurizada, porque su procesamiento térmico des truye sus
cualidades curativas. Podemos usar leche pasteurizada si no hay otra disponible. No usemos otro tipo
de leche, como la enlatada, la de larga duración, etc. Demos ya las tabletas vegetales (antisépticas) de
Crianza Natural , a razón de dos comprimidos al día. Si no tenemos este preparado, podemos
reemplazarlo por vegetales picados tales como diente de león, berro, nabo (sus hojas) y mostaza (la
parte verde), a razón de una cucharada (tipo postre) a la hora de las comidas. Las horas aconsejadas
para las comidas son las 8 de la mañana, las 12 mediodía y las 6 de la tarde. Hemos de cesar con el uso
de laxante.
Séptimo día. Repetición del sexto día.

Octavo día. Repetición del sexto día, aunque modificaremos la comida nocturna, añadiendo a la leche y
la miel una cantidad de copos de cereal (un puñado), preferentemente cebada; o, si no, hagamos uso de
la avena.
Noveno día. Repetición del octavo día, aumentando en dos puñados la toma de cereal.
Décimo día. Repetición del octavo día, pero aumentando la toma de cereal, dando una gran cantidad
del mismo. Espolvoreemos el cereal con germen de trigo en polvo o en copos; la cantidad será
aproximadamente una cucharada sopera. Se puede añadir unas cuantas pasas cortadas en trozos
pequeños.
Undécimo día. Repetición del décimo día.
Duodécimo día. Suspendemos la comida de las 8 de la mañana y sustituimos la comida de las 12 del
mediodía con un tazón de pescado hervido además de un espolvoreado de copos de avena y de germen
de trigo.
Decimotercer día. Repetición del undécimo día.
Decimocuarto día. Repetición del decimotercer día.
Quinceavo día. Repetición del primer día, es decir, ayuno con agua, a modo de descanso y nueva
desintoxicación de los órganos internos.
Decimosexto día Repetición del décimosegundo día, aunque añadiendo ahora otros cereales a la
comida de cebada-leche; preferentemente, avena, centeno, etc., integrales. A partir de ahora, se puede
dar un poco de pan integral o unas galletas también integrales.

Un alimento adicional importante, ahora, es el oxígeno, que se consigue solamente por medio del
ejercicio de correr en el exterior.

Nota. El cumplimiento de la dieta de desintoxicación interna se deja a la discreción de la persona que
cuida al perro o gato enfermo. Se ha de tener siempre en cuenta que la dieta depende de la
temperatura y que la presencia de cualquier estado de fiebre ha de ser tratado siempre por medio del
ayuno. También se ha de poner mucho cuidado con el final del ayuno. No se permitirá mas que las
cantidades de alimento sólido normales en la dieta. Permitir que un perro se de un atracón tras un largo
ayuno a base de líquidos podría tener un resultado fatal. El período ha de terminar de manera
cuidadosa y suave, dando sólo pequeñas cantidades de alimentos sólidos durante los primeros días.

Durante el ayuno, está permitido dar zumos de fruta, en especial de limón, de manzana, de grosella
negra. Pero no le demos zumo de naranja o de tomate, porque ninguno de los dos es un alimento
saludable para un perro enfermo.

UNA TABLETA TÓNICA. Una onza (28,35 gramos) de camomila; una onza de tomillo; media onza de
ruda; un cuarto de onza de clavo (de especia); un cuarto de onza de jengibre (todos estos ingredientes
en forma de polvo). Se mezcla todo bien y después se enrolla en una masa consistente, liándola con

miel espesa o con aceite de palmera espeso y con harina de trigo o avena. Se divide en forma de
tabletas de un tamaño idóneo para que el animal las pueda ingerir (la dosis es de una o dos
cucharaditas) y se suministra según se requiera. Se almacena en un tarro de vidrio en un lugar fresco o
en la nevera.

7. TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES

NOTA: Para las instrucciones de como preparar las infusiones estándar y fuerte, véanse éstas en el
Capítulo 6, Preparación de las hierbas. A menos que se establezca de otra forma, las cantidades de
todas las hierbas recetadas en los tratamientos son un manojo cuando son frescas, o dos cucharadas
soperas cuando están secas, por medio litro de agua

Todos los tratamientos son idóneos para los gatos.

ABRASIÓN

Es causada por lo general por morderse en una zona con prurito, en especial en dolencias dérmicas, o
puede ser ocasionada por un collar inadecuado, o debido a un accidente que arranque el pelo.

TRATAMIENTO. Hacer una infusión con hojas nuevas de zarzamora y aplicar exteriormente dos veces
al día; se puede añadir un poco de extracto de hamamelis, que mejora la preparación: un cuarto de
cucharadita tipo té de hamamelis por cada cucharada sopera de la infusión de zarzamora. A falta de
ésta, se puede usar las flores de saúco y las hojas de romero. Nunca se utilizarán ungüentos grasientos
porque suavizan el tejido y retrasan la curación

ABSCESO

Se detecta en cualquier parte del cuerpo, comúnmente entre los dedos de las patas, donde reciben el
nombre de quiste interdigital.

TRATAMIENTO. Por medio de aplicaciones tópicas con infusiones de zarzamora y de saúco,
manteniendo la loción caliente durante la aplicación. No se añadirá hamamelis, porque no es necesario
un componente astringente. Se puede preparar una excelente cataplasma haciendo macerar en agua
tres dientes de ajo, o el corazón de una cebolla. Se remueve este preparado en dos onzas (76,70
gramos) de aceite de ricino. Se coloca la mezcla en un tarro o lata pequeño con la tapa algo suelta (no
hermética); a continuación, se coloca el tarro en un cazo con agua fría que cubra la mitad del tarro o la
lata, y se hace que el agua del cazo llegue al punto de una suave ebullición para que caliente el

recipiente hasta que el ajo o la cebolla se vuelva tierno en el aceite. Se sumerge entonces un trozo de
algodón en el agua caliente, se vierte la loción sobre el algodón (pero que no esté demasiado caliente) y
se venda el absceso con esta cataplasma, manteniéndola allí por medio de una toalla seca, también
caliente.

Otra excelente cataplasma alternativa es la que se prepara con nabo o chinvía, hervido, esparcido sobre
algodón, como he descrito con la cataplasma anterior a base de ajo ricino

ALOPECIA

Este tipo de afección es particularmente predominante entre determinadas razas, en especia! en los
dachshunds, los chow-chow y los pequineses, y será tratada más adelante en el apartado «Sarna». No
obstante, existe otra clase de caída de pelo no tan grave que afecta a muchas razas de pelo corto, en
particular cuando se hallan en un estado precario de salud; por ejemplo, las perras tras la crianza de una
amada cuando no se las ha atendido con la correcta preparación dietética, o los perros en general que
acarrean los efectos secundarios de la enfermedad de Carré (moquillo) o con trastornos nerviosos, etc.
Este estado alopécico puede ser rápidamente resuelto por medio de una dieta correctora y con lavados
herbarios externos.

TRATAMIENTO. Una dieta correctora a base de alimentos crudos, especialmente rica en carne cruda
fresca, y una medicación diaria de hojas de diente de león picadas crudas junto con la carne (el
contenido cúprico de ras hojas de diente de león es de modo particular eficaz en el tratamiento);
administrar el preparado de algas marinas en polvo a diario. Proporcionar la máxima exposición posible
a la luz solar. Los baños a base de una infusión de hojas de romero o de flores de calándula son ambos
igualmente excelentes. Las zonas calvas han de ser bañadas a diario con el preparado de romero o
calándula. Hay un antiguo remedio gitano para la calvicie y la caída del pelo que consiste en una
infusión hecha con las hojas de nareiso-trompón. Se fricciona con el líquido resultante las zonas
afectadas varias veces al día. El aceite de ricino aplicado tópicamente por medio de un buen masaje en
las áreas sin pelo ha resultado ser excelente y consigue una eficacia adicional si le añadimos unas
cuantas gotas de aceite de eucalipto.

ANEMIA

Su causa, por lo común, se debe a una alimentación incorrecta, o por la falta de sol, o debido al
estreñimiento.

TRATAMIENTO. Mediquemos con cualquiera de los fnitos de color negro, por ejemplo, la zarza, el
arándano, la baya de saúco o la uva, cuando sea la estación, que daremos aplastados en el alimento
cereal o como una infusión estándar. La dosis es de dos cucharadas soperas de la infusión para un perro
de talla mediana. Se añadirá una cucharadita de miel por cada cucharada sopera de la infusión

herbolaria. Cuando no estemos en la estación de todos estos frutos negros, podemos utilizar la ortiga;
esta planta contiene hierro natural en su mejor forma, muy distinta del hierro químico, que produce
estreñimiento y agrava la anemia. Administremos también huevos crudos, algas marinas, melaza,
perejil.

APETITO, PÉRDIDA DE

Es un síntoma infalible de un estado tóxico en el estómago o los intestinos, o en ambos a la vez. Hay
muchos perros que viven casi toda su existencia en tal estado o condición; seleccionando su alimento
más que devorándolo tal como haría un perro sano; a estos perros se les denomina «problemáticos para
comer», pero lo que ocurre es que se encuentran atascados y sucios internamente, o quizá estén faltos
del ejercicio normal de correr en libertad, un punto esencial para conservar una buena salud.

TRATAMIENTO. Medicar internamente con una infusión de menta, usando las flores y los tallos
pequeños junto con las hojas, si puede ser. Hay un excelente restaurador del apetito, los granos del
berro o mastuerzo, plantado en; el exterior o interior y que cuidaremos hasta que la planta alcance unos
siete centímetros eje altura, con hojas parecidas a las del perejil, que se incorporarán a la comida
cárnica finamente picadas. La manzana cruda tallada también es muy buena para este cometido. Pero
el punto básico es una cura de desintoxicación interna que purifique todo el conjunto del tubo digestivo;
en cualquier caso, el ayuno ha de durar de tres a siete días o hasta que el perro demuestre un verdadero
interés por cualquier tipo de alimento que se le ofrezca. Otro punto esencial a seguir es el régimen
cuidadoso según los principios de la Crianza Natural (véase página 58) para conservar el tubo digestivo
limpio y sano tras haber sido limpiado con el tratamiento a base de ayuno Siempre que un perro deje
algo de alimento en su recipiente, retiraremos el alimento y no daremos al perro nada más, sino hasta
la próxima comida. Los bocaditos de comida dados entre las horas de las dos comidas diarias resultan
ser catastróficos para el buen apetito y la buena salud. El ejercicio físico abundante también deberá
formar parte del tratamiento Las tabletas de carbón vegetal son un excelente restaurador del apetito;
también lo es el apio crudo picado. Administremos el preparado a diario

NOTA: La raza del greyhound es la excepción a la regla en la cuestión del alimento Los galgos afganos,
los salukis, etc., son a menudo perros que comen lentamente; hay veces en que su comida ha de ser
dejada con ellos durante varias horas, a veces toda la noche.

ARTRITIS

Esta dolencia que una vez fuera rara en el perro se ha convertido en muy generalizada. Las
articulaciones suelen volverse nudosas y el pasóse hace más rígido. La crianza en lugares húmedos, sin
sol, así como la falta del ejercicio adecuado, son las causas que favorecen la aparición de la artritis,
aunque el factor principal es una alimentación demasiado ácida.

TRATAMIENTO. Medicar internamente con una poción de romero; administrar también perejil y
consuelda crudos y picados, mezclados con la carne. A la consuelda se la suele denominar «la hierba
artrítica». La ortiga hervida también posee propiedades curativas. A modo de tratamiento tópico,
administraremos unos masajes con una loción a base de cuatro cucharadas de aceite de oliva por una
parte de aceite de linaria, y a estos dos ingredientes les añadiremos media cucharadita de aceite de
eucalipto. El aceite de girasol es también beneficioso, lo usaremos, en lugar del de Imana. Asimismo es
eficaz el Vicks VapoRub.

ASMA

Las razas de nariz chata son las más proclives a tener esta enfermedad (por ejemplo, el pequinés, el
pug, el bulldog, etc.). No obstante, cualquier perro o perra de cualquier raza puede tener tendencia a
sufrir de asma si está obeso. La planta llamada campana (del género inula -ínula belenium-), tan común
en los bordes de los caminos, de hojas pegajosas, es el remedio específico para esta dolencia. Las flores
de crisantemo son igualmente eficaces. Mantengamos al animal en un régimen laxante cuando se den
casos de ataques graves y proporcionémosle mucho aire fresco.

TRATAMIENTO. Elaborar una infusión de la planta campana (inula), toda la planta, y administrémosle
una cucharada sopera por las mañanas y noches, endulzada con miel. Hagamos también hervir esta
misma planta, saquémosla del calor y mantengamos la cara del perro sobre el vapor, colocando un
paño sobre su cabeza, para conservar el poder inhalador del vapor. Además, machaquemos cuatro
flores de crisantemo por día, para un perro de talla mediana, y convirtámoslas en tabletas junto con
miel y harina.

BRONQUITIS

Véase Neumonía.

CÁNCER

(Véase Tumores) Esta horrible, mortal, enfermedad era casi desconocida en épocas pretéritas por el
perro y demás carnívoros. Como las probabilidades de curación, aun con hierbas, son tan escasas, no
aconsejaré un tratamiento herbario que prolongará una enfermedad por lo general harto dolorosa y
fatal. El cáncer experimenta un alarmante porcentaje de aumento entre los perros y gatos domésticos.
Miles de estos animales fieles mueren todos los años tras padecer lo indecible. La leucemia (el cáncer
de la sangre) representa en la actualidad una de las formas de cáncer más extendidas. El
envenenamiento de la sangré debido a la actual contaminación del aire es una de las causas más
comunes, así como también lo es la sobrevacunación.

PROFILAXIS. Ésta depende de una crianza natural a base de alimentos naturales puros, parecido
régimen al que los carnívoros y felinos comen en estado silvestre, en la Naturaleza; es asimismo
necesario realizar suficiente ejercicio físico.

CASPA

En los animales, como en el hombre, la presencia de mucha cantidad de caspa es indicativa de un
exceso de mucosidades dentro del organismo. Otra posible causa es la falta de ejercicio al aire libre;
esta carencia de ejercicio causará una piel grasienta y así se presenta la caspa. La caspa también puede
ser ocasionada por la carencia de suficiente cantidad de aceite en la alimentación.

TRATAMIENTO. Es tanto de índole interna como tópica. El tratamiento interno depende de la dieta.
Reducir las tomas de leche y féculas. Administrar diariamente una pequeña cucharadita de aceite de
sésamo, o de girasol, o de maíz. Dar zanahorias cocidas, picadas, y berros picados. Para el tratamiento
tópico, se hacen fricciones con una poción elaborada con reina de los prados o con romero. También se
puede usar el tratamiento indicado contra la alopecia (véase esa sección); es un tratamiento muy
provechoso

CELO, RETRASADO O IRREGULAR

El sencillo tratamiento de la estreptocoediosis restaurará la normalidad a los órganos reproductores.
Sin embargo, es necesario apuntar el hecho de que hay algunas razas caninas, en particular las
orientales, por ejemplo, la del galgo afgano, del siluki, del chow chow, que frecuentemente tienen sólo
un celo al año, estando en perfecto estado de salud Administrar hojas de frambuesa, crudas y picadas,
mezcladas con el alimento como una infusión o en forma de tabletas; dar vitaminas naturales del grupo
C y E; y también los granos de calabaza, picados y crudos.

COREA

Aunque es casi siempre una secuela dejada por un moquillo (enfermedad de Carré) mal tratado, la
corea a veces se presenta como una enfermedad separada. Es una de las enfermedades nerviosas
caninas que se curan más rápidamente, habiendo conseguido el tratamiento que aquí se describe unos
excelentes resultados al curar muchos casos considerados como incurables por el tratamiento clásico.
Se llega sólo a la fatalidad cuando el importante nervio motor llega a estar afectado.

TRATAMIENTO. Por medio de una infusión de escutelaria -la planta entera- la dosis será de dos
cucharadas soperas tres veces al día. Los demás remedios internos para la corea son: las cabezas del
grano de la adormidera, la ruda, el romero, la raíz de peonía, la verbena común, el pimentón

(administrado como la salsa Tabasco o comprimido en tabletas que deberán ser administradas día y
noche). El zumo de granada es también provechoso; las granadas habrán de ser cortadas de un lado a
otro, como hacemos con el limón para hacer zumo, para poder exprimir.

Como tratamiento tópico, haremos una infusión de lavanda, mejorana, de orégano, o de tomillo, o una
infusión elaborada con las tres hierbas; se aplicará caliente en las zonas con contracciones nerviosas. A
modo de tónico nervioso general, apliquemos un período de tratamiento desintoxicante interno.
Administremos a modo de suplemento hojas de lechuga y menta picadas, escaramujos de rosas
picados, ya que todas estas plantas son sedantes para los nervios; también lo es el zumo de uva, tanto
fresco como embotellado.

DENTICIÓN DEFECTUOSA

Es de desarrollo actual. El número normal de dientes es deficitario por lo común en los premolares, con
una o dos piezas que faltan generalmente en la mandíbula inferior. Esto ocasiona un hueco en la boca y
el alimento no puede ser tratado debidamente.

TRATAMIENTO. ¡El ser humano no puede proporcionar dientes postizos al perro! El único remedio es la
prevención por medio de una alimentación natural a base de productos integrales, y también con la cría
selectiva.

DEBILIDAD Y ENFERMEDADES DEL CORAZÓN

Para todos los tipos de debilidad y enfermedades del corazón el tratamiento es similar. Los más
relevante es que al corazón se le ha de ahorrar todo tipo de esfuerzo innecesario, a través de una
reforma dietética que reduzca la ingesta de carne superfina y libere la corriente sanguínea de
acumulaciones tóxicas, que son tan perjudiciales al corazón y al sistema sanguíneo -tengamos en
cuenta que la salud del corazón está en gran parte gobernada por el estado de salud de todo el sistema
sanguíneo del organismo. No se ha de restringir el ejercicio físico. El ejercicio activo es necesario para
una digestión alimenticia completa; si no, la corriente sanguínea se vuelve impura y se daña
adicionalmente al corazón.

TRATAMIENTO. He aquí los remedios específicos para los trastornos cardíacos: el romero y la miel. Se
ha de administrar una infusión de romero; con una cucharadita rasa de miel pura añadida a cada
cucharada «"ópera de la infusión. La planta del romero posee todas las tres propiedades medicinales
requeridas en los tratamientos del corazón: es un tónico, un desintoxicante y también un estimulante
del sistema nervioso. La miel es el único estimulante y restaurador cardíaco que no es un medicamento
químico y que tampoco provoca hábito. Se ha de administrar las hojas de diente de león y de berro o
mastuerzo, a diario, en la comida cárnica, por tener un contenido rico en hierro, y por el contenido en
potasio y cobre de la planta diente de león, que tiene un efecto importante en la restauración cardíaca.

El ayuno periódico y el uso de laxantes suaves, por ejemplo, la raíz de ruibarbo o la hierba sena, deben
también tener una parte importante en todos los tratamientos cardíacos.

Evitemos la digitalina, ese medicamento clásico para el corazón elaborado a partir de la planta digital o
dedalera, pues los químicos y farmacéuticos han desarrollado un medicamento peligroso. Las flores de
lirio del valle (o muguete) son un buen tónico cardiaco, aunque caro. El pensamiento silvestre es otro
tónico cardíaco demostrado; es también un medicamento. Está muy indicado contra el estrés del
corazón de todos los animales corredores, caballos, galgos, paloma. Esta es la manera de elaborar un
jarabe de pensamiento silvestre, se comienza por preparar una fuerte infusión de la hierba; la dosis es
de una cucharada sopera por aproximadamente un cuarto ele litro de agua, a ello se añade media
cucharadita de jengibre en polvo. Cuando está tibia la infusión, se filtra y luego se añade media
cucharada sopera de miel y jarabe de azúcar de caña.

DELGADEZ

Estudiemos el caso por si hay gusanos; si los hay, habrá que tratarlos. Hay que recalcar el hecho de que
la mayor parte de las personas les gusta que el perro casero esté demasiado gordo. Sin embargo, el
perro en buen estado de salud es, como el lobo, un animal enjuto y veloz.

TRATAMIENTO. Aumentar la ración de alimentos a base de cereales integrales, administrar unas
rebanadas de pan de trigo integral con mantequilla a diario. Dar apio picado mezclado en la carne, en
particular las hojas de esta planta. Los granos de fenogreco hacen aumentar de peso, y han sido usados
en todas las! épocas para engordar a los caballos. Se pone el grano en remojo durante unas veinticuatro
horas, y para ello usaremos agua caliente Cuando se vuelven tiernos, se los aplasta bien y se mezcla
junto con la comida cereal normal También se puede dar pasas de corinto por la mañana, en forma de
píldoras, por la boca adentro. La dosis diaria es de varias cucharaditas por la mañana temprano.

DIABETES

Una enfermedad rara del perro hasta estos años recientes, aunque se ha convertido en muy común
actualmente, al igual que el cáncer ha pasado de ser raro a general. La incidencia de la diabetes canina
representa un serio aviso contra la locura de las dietas artificiales; contra la lata de carne procesada y las
bonitas cajas de cartón de cereales muy procesados conocidos como «galletas para perro». La diabetes
también puede ser causada por una conmoción nerviosa. Se da también la forma insidiosa de shock
infligido al organismo canino sensible por las reiteradas vacunaciones de todo tipo comunes para el
perro moderno. Para la detección de la diabetes se hace necesario el diagnóstico veterinario de la
sangre y la orina

TRATAMIENTO. Se requiere un cuidadoso ayuno preliminar, al cual le seguirá el tratamiento de
desintoxicación interna, seguido a su vez de la dieta de Crianza Natural habitual.

Evitemos el uso de la insulina. La dieta correctora es una forma mucho más inocua para controlar y en
muchos casos curar la enfermedad. Se ha de limitar el cereal, usando centeno, que se puede adquirir
como un tipo de pan crujiente en la mayoría de las tiendas de alimentación o panaderías. Usar
asimismo, a modo de sustituto de los cereales, las zanahorias tanto crudas como ralladas o ligeramente
cocidas. La zanahoria, si bien es a menudo prohibida en los casos de diabetes, contiene un tipo natural
ele insulina y es por lo tamo muy beneficiosa; también lo es la aguatnrma. En cuanto a los
medicamentos, éstos son la corteza de roble en polvo, una infusión de raíces de olivo bien limpia o de
hojas del mismo árbol, y la dosis diaria es de una cucharadita. Administrar también la dosis diaria de las
tabletas antisépticas vegetales.

DIARREA

Por lo común no se trata de una dolencia separada, sino que con mayor frecuencia es un síntoma de
cualquier otro trastorno interno, por ejemplo la gastritis, causada por comer en demasía o por una dieta
incorrecta, o debido a las propiedades irritantes de los conservantes químicos, presentes en la mayor
parte de los alimentos procesados. La diarrea puede ser causada por la presencia de un gran número de
gusanos, o ser un síntoma de la enfermedad de Carré (moquillo) o de otras enfermedades que acarrean
un estado febril. Si es tratada de manera correcta, la diarrea se cura con facilidad y a menudo resulta ser
beneficiosa para la salud posterior del perro, ya que puede actuar como un método de la Naturaleza
para extraer las acumulaciones peligrosas de materias tóxicas en el organismo. Así pues, en la medicina
herbaria, el tratamiento de la diarrea es antagónico del tratamiento clásico. Este último tiene por meta
la detención inmediata del flujo intestinal utilizando alimentos almidonados o preparados obstructores
a base de caolín. El tratamiento por las plantas incentiva el flujo intestinal con el uso de laxantes
vegetales, tales como la sena, los jugos del higo y de otras frutas laxantes.

TRATAMIENTO. Todas las plantas de la familia de la cebolla y del ajo, así como el zumo de limón,
representan un remedio específico para el tratamiento de la diarrea, porque suavizan y calman a la vez
que desinfectan todo el tubo digestivo. El ayuno es algo esencial en la diarrea, ya que es inútil cargar el
cuerpo de alimento de cualquier tipo en un momento en el que todas las energías corporales son
necesarias para extraer la materia de desecho del tubo digestivo. El alimento que se administre en tales
momentos simplemente fermentará y cargará adicionalmente al animal enfermo. El ayuno debe ser
muy estricto -con la excepción de la administración del zumo de limón y miel y de las tabletas
antisépticas vegetales- hasta que todo mal olor desaparezca del flujo intestinal; es entonces cuando se
podrá administrar la miel, como alimento y como agente curativo. El zumo de manzana es muy
curativo en la diarrea y puede ser administrado regularmente y con provecho después de las primeras
cuarenta y ocho horas del acceso diarreico (véase la sección Dieta desintoxicante interna, Capítulo 6,
para la introducción de la leche y los cereales, particularmente la harina de cortezas de árbol, que actúa
como una cataplasma interna, sin obstruir el tubo digestivo, sino calmando las zonas inflamadas por
medio de su jalea vegetal y nutriendo al organismo; véase asimismo la sección Disentería (Capítulo 3)

Recientemente, he usado las gachas en el rancho del Dr. Lytton-Bernard, en Guadalajara, México, en un
cachorro de mapache salvaje que había perdido a su madre y que se debilitaba rápidamente debido a la
enteritis. El cachorro en cuestión se desarrolló convirtiéndose en un adulto sano.

Volví a usar este alimento con mucho éxito cuando tenía a mi cargo el rebaño de cabras del Profesor
Szekely, de Tecate, México, para el tratamiento de los cabritillos débiles y los que eran criados a mano.
Y mientras trabajaba en la tercera edición de mi primer libro herbario canino, curé a dos halcones
huérfanos de una diarrea crónica que les llevaba a la muerte

Existe un tratamiento muy efectivo que aprendí en Grecia, el cual consiste en salvia molida convertida
en pequeñas bolitas (podemos usar la miel para liar la hierba) y administrada así, en píldoras, dos veces
al día. La dosis para un perro de talla mediana (¡recordémoslo de nuevo: el cocker spaniel!) sería una
cucharadita de la hierba diariamente. La bayas (azules) de tojo, al que también denominamos
arándano, representan otra cura de fama internacional. .

DIENTES

Los dientes de un perro saludable son un buen ejemplo de lo que han de ser los dientes sanos, con su
fuerza y blancura brillante. No obstante, los dientes descoloridos y la caries son el resultado de una
dieta de alimentos cocidos o enlatados. Asimismo, cuando los dientes ya no son usados para rasgar la
carne cruda y masticar hasta desmenuzar el hueso duro, con frecuencia se deterioran hasta el punto en
que la dentadura incompleta en el perro actual se ha convertido en un grave problema así como en una
vergüenza para la raza canina. A veces, faltan los premolares; no hacen su aparición en las mandíbulas,
tal como la Naturaleza dispuso para el perro, una dentadura completa requerida para una alimentación
canina natural. Hay muchos perros pertenecientes a innumerables razas a los que les falta uno o dos
dientes premolares, generalmente en la mandíbula inferior: nunca llegan a salir de las encías. Los
dientes que faltan dejan un gran hueco entre los dientes caninos y los primeros molares. El número
correcto de premolares en el perro es de tres en cada lado de la mandíbula superior, y de cuatro
también a cada lado de la mandíbula inferior. Los jueces ya penalizan esta carencia dental en las
exposiciones caninas. El problema puede ser hereditario. Para vencerlo, se ha de tomar mucho cuidado
en la selección de los especímenes para la procreación. Después también se ha de efectuar una vuelta a
la alimentación natural, para que el alimento diario pueda ejercitar por completo los clientes y los
músculos de las mandíbulas.

TRATAMIENTO. En los casos de deterioro dental -la caries, por ejemplo- hay que tratar internamente al
igual que externamente. Para conseguir una mejora de la salud interna, administrar minerales, por
medio de alimentos ricos en éstos, a saber: frutos secos (higos, dátiles, pasas de corinto, etc.), algas
marinas, la consuelda, el maíz y la avena y huesos crudos con su tuétano (médula). Se lava las encías
con una fuerte poción hecha de salvia y romero (las hojas, en ambos casos). El aceite o la esencia del
clavo de especia, vertido en gotas dentro de la cavidad dental, es un analgésico temporal. Los dientes
manchados se pueden limpiar usando carbón vegetal, hecho por quemar pan de trigo integral hasta
que se vuelva negro para después convertirlo en polvo. Aplicar por medio de un cepillo suave y con agua

fría. Los dientes también pueden friccionarse con hojas de salvia y las espigas de lavanda, así como con
rodajas de limón fresco.

DISENTERÍA

He aquí una forma gravísima de la diarrea, la cual, si no es tratada debida y pacientemente, puede tener
resultados fatales. Existe a menudo una temperatura defectuosa, irregular, bien por fiebre o bien
inferior a la normal. Las deposiciones intestinales son muy abundantes, muy líquidas, a menudo de un
color naranja y espumosas, con mal olor.

TRATAMIENTO. Como en el caso de la diarrea. Administrar té de camomila, una infusión estándar, en
todo el tratamiento: la dosis es de dos cucharadas mañana, mediodía y noche, para un perro de talla
mediana. También se ha de administrar jugo de manzana, una cucharada, por la mañana y por la noche.
El agua de arroz, que yo he visto como usaban en casos graves de tifus, representa un buen remedio
español. Es calmante y sólo ligeramente astringente. Se hace así: seis cucharadas (rasas) de granos de
arroz, aproximadamente 3/4 de litro de agua fría. Hacer que ésta llegue despacio al hervor, junto con el
arroz, manteniendo el cazo cubierto; sacar del calor y cuando esté tibio, añadir dos cucharaditas de miel
y una cucharadita de canela en polvo. Administrar una taza pequeña tres veces al día, por medio de
cuchara si es necesario. De modo alternativo, administrar un fuerte té de salvia, Administrar asimismo
las tabletas de carbón vegetal y las gachas de harina de cortezas de árbol (gruel) (véase también
episentería»).

DISPLASIA DE CADERA

Esta deformidad se nota por un paso vacilante de las patas traseras. Las causas básicas de su aparición
son la alimentación defectuosa, deficitaria en alimentos que forman los huesos y la falta de ejercicio. Se
conoce perfectamente que los cachorros no nacen con la afección (es decir, displasia de cadera),
aunque existe cierta tendencia a heredarla genéticamente, si los padres no han sido criados
debidamente. Esta deformidad es de desarrollo lento a lo largo de los años, cuando se da insuficiente
atención alimenticia y buen ejercicio que mantengan los miembros en un estado de salud normal.

En una cadera normal, la extremidad redonda del fémur se adapta perfectamente en el hueco de la fosa
coxial y se mantiene allí por medio de tejidos y ligamentos sanos. Por el contrario, en la cadera
deforme, la extremidad redonda del fémur es frágil y se mueve en el hueco de la fosa de la cadera en
vez de adaptarse perfectamente. Esta adaptación suelta implica un gran esfuerzo en los ligamentos y
tejidos de aquella zona, y con el tiempo el animal desarrolla una grave cojera y siente dolor cuando se
mueve. La cabeza del hueso (fémur) también puede desmenuzarse un poco.

TRATAMIENTO. No existe ninguno. Como ocurre con toda enfermedad canina, el remedio más exitoso
y seguro es la prevención lo cual significa seguir estrictamente una alimentación de Crianza Natural ,

además de la provisión de abundante ejercicio. Administrar cereales que contribuyan a la formación de
los huesos, especialmente la avena, fibra suficiente y calcio natural en la forma de grandes huesos
crudos para roer, huevos crudos, aunque no demasiados -de tres a cuatro huevos a la semana, durante
tres semanas en el mes, es suficiente. Administrar asimismo manteca de leche, el suero de queso,
queso blanco - todos estos alimentos son ricos en calcio- coco rallado y suficiente cantidad de aceites
inocuos (sésamo, girasol, maíz). He elaborado un alimento especial para el crecimiento de los cachorros
y jóvenes (aunque a los adultos también les gusta). Está particularmente fabricado para hacer crecer
huesos fuertes y, además de los cereales, no tostados, integrales, de molienda casera en molino,
contiene ingredientes adicionales tales como harina de algarroba, harina de malta, regaliz molido y
especias vegetales saludables. Los propios propietarios de perros pueden elaborar este alimento por sí
mismos.

Se ha de administrar vitaminas naturales, en particular las vitaminas C y E, ya que conocemos que
impiden la debilidad ósea. Hay muchas firmas en los EE.UU que están especializadas en la preparación
de vitaminas naturales, y en Inglaterra están los Laboratorios (Larkhall, Charlbury Oxford), especialistas
en elementos nutritivos naturales. Los frutos secos son ricos en potasio, de manera particular los higos
y los dátiles. Administrar granos de sésamo, desmenuzados o aplastados, y también gotas de prímula o
primavera en la leche Esta planta crece en estado silvestre en las dunas arenosas, o se puede conseguir
en las tiendas de herboristería.

Cuando la enfermedad está ya presente; se han conseguido curas administrando hojas de consuelda
crudas, finamente picadas, o tabletas de la misma planta. Como es difícil de remediar a esta dolencia
una vez que los huesos se han deteriorado, hay que esforzarse en evitar o impedir su aparición. La
dosificación de consuelda será, para un perro de talla mediana, una cucharada sopera de hojas de
consuelda picadas junto con las comidas del mediodía y de la noche, o alternativamente tres tabletas
de consuelda, mañana y noche, administradas durante cinco días a la semana hasta que la dolencia esté
curada. Asimismo, se puede administrar miel. Es un producto que ayuda a la formación ósea.

ECCEMA

Es con frecuencia el método que tiene la Naturaleza para desprender al organismo, la corriente
sanguínea en particular, de las toxinas acumuladas que se han amontonado en el cuerpo debido a una
dieta antinatural y/o a la falta de ejercicio. Los cuerpos sucios, sin bañar, son también una causa de la
enfermedad. A menudo encontramos bacterias del tipo estreptococo en el pus del eccema, el cual
ocasiona cierto desconcierto. El «estreto» parece que es la bacteria común que se halla con frecuencia
en los casos de pus.

TRATAMIENTO. Una infusión de ortigas, o de reina de los prados, como tratamiento interno, junto con
las tabletas antisépticas vegetales. En los casos graves de eczema puede ser necesario aplicar un corto
período de desintoxicación interna. Como uso tópico, se aplica una poción de las hojas y flores de zarza
y saúco, o un compendio de ambos. Se puede administrar un poco de éstos tés internamente.

ENVENENAMIENTO

He aquí la descripción de los venenos más comunes con los que el perro puede entrar en contacto junto a estos se indican sus antídotos:
Estricnina - exterminadora de parásitos-: permanganato de potasa en solución, aproximadamente una
cucharada de sal por un cuarto de litro de agua tibia.
Fósforo -como raticida, en las puntas de las cerillas-: agua de sosa y leche de magnesia. Petróleo para
estufa: una cantidad consistente de aceite para ensalada para que se mezcle con el petróleo y lo elimine
a través de los intestinos.
Plomo -en las pinturas, etc.-: sales de Epsom o de La Higuera en solución, aproximadamente una
cucharadita por una taza de agua tibia.

TRATAMIENTO. Es general para todos los venenos, a excepción de la estricnina, en la que sólo los
antídotos a usar serán distintos. Primeramente hay que efectuar una eliminación rápida de todo el
veneno que se pueda por medio de un emético, un trozo de sosa es el mejor emético, para un perro de
talla mediana. El trozo de sosa será el equivalente a una moneda de peseta, con esto se inducirá al
vómito casi inmediatamente. Otro emético es el rábano en forma de infusión o de té. Una fuerte
solución de mostaza en polvo es otro tratamiento eficaz que induce al vómito rápido. Después de haber
administrado el emético, el segundo paso principal se refiere al tratamiento laxante que elimine el
veneno de los Intestinos. Lo mejor es usar un agua laxante natural; en su defecto, se ha de preparar
rápidamente la planta sena (en este caso, no hay tiempo para prepararla con el método de remojo, etc.,
que es el mejor), introduciendo alrededor de siete vainas de sena en agua hirviendo, haciendo que
estén infusionando así durante unos cuantos minutos, y después aplastándolas para extraer toda la
humedad y al final añadiendo un poco de agua fría para volver el preparado a la temperatura corporal.
El perro ha de estar en ayunas durante al menos dos o tres días para permitir al cuerpo, libre de
cualquier labor de digestión de alimento, que emplee todas sus energías para eliminar el veneno
irritante de su organismo, así como para conservar la vida. Se debe administrar los laxantes mañana y
noche; en lo que se refiere a los antídotos, pararemos de administrarlos después del primer día. El tipo
de ayuno será a base de agua exclusivamente. Si el perro sigue vivo al tercer día, entonces podemos
comenzar el tratamiento curativo.

El que un perro viva o muera después de haber ingerido veneno es algo que depende en mucho del
estado de salud que tenía antes de envenenarse. Un perro bien criado, sano, dispondrá de una reserva
natural de energía corporal con la que expulsará al veneno del cuerpo; tampoco habrá peligro de un
fallo cardíaco, que es la causa más general de las muertes por envenenamiento. A partir de la primera
hora de envenenamiento, se ha de dar miel, por sus propiedades restauradoras del corazón y del
sistema nervioso, y también por sus virtudes laxantes, alcalinas y de cura interna; todas estas
propiedades de la miel son de un enorme valor. La dosis media será de trozos de miel espesa, del
tamaño de una avellana, que introduciremos por la garganta del animal muchas veces al día en los
primeros estadios del tratamiento. Administrar leche fresca para que neutralice el veneno.

Para dar continuidad al ayuno, se ha de poner en práctica una alimentación reconstituyente que
consista en tres ingestas al día con una taza del alimento a base de olmo rojo (las gachas de corteza de
olmo) mezclado con miel y leche. Se puede dar más cantidad y número de ingestas si el perro
demuestra tener hambre: para un perro de gran talla, se dará de tres a cuatro tazas de la mezcla, como
él requiera. El olmo actúa a modo de cataplasma interna, calmando y curando las paredes inflamadas
del estómago y de los intestinos. Después de un tiempo promedio de tres días a base de dicha dieta
líquida, ésta puede convertirse en más espesa con la incorporación de los copos de cebada en las
ingestas del mediodía y de la tarde-noche, aunque no se administrará otra clase de alimento durante
siete días, por lo menos, ya que el organismo no se encontrará en un estado óptimo como para tratar
con otros alimentos. Se puede asimismo usar los comprimidos a base de plasma de hojas, también
según mi propia fórmula, que tienen una acción muy alcalina y son unos maravillosos restauradores del
sistema nervioso.

Hay algo de suma importancia con el envenenamiento por fósforo (este tipo de envenenamiento puede
ser causado por ingerir las cabezas de las cerillas, lo cual es común en los cachorritos, o por ingerir
raticidas): hay que eliminar todas las materias grasas durante el tratamiento, para evitar dar trabajo
suplementario al hígado, que es el órgano más afectado generalmente en este tipo de
envenenamiento, y la mezcla grasa-veneno es especialmente tóxica. Toda la leche que se de ha de ser
descremada. En el caso de envenenamiento por fósforo, el perro tiene una sed desmesurada, y a cada
toma de agua le sigue el vómito violento y muy fatigoso. No obstante, estoy en contra de impedir las
tomas de agua y, tres veces al día, coincidiendo con las horas normales de la comida, se le ha de dar
agua al perro hasta que se sacie. Un antiguo y popular antídoto contra el veneno es la planta ruda. Se
prepara desmenuzándola y enrollándola luego en forma de píldoras.

Creo firmemente que este tipo de venenos parasitarios elaborados a base de fósforo deben ser
prohibidos, porque provocan terribles quemaduras internas y eso es demasiado cruel, hasta para los
animales a los cuales van destinados. Los fabricantes de venenos contra los animales deberían ser
llevados a presenciar la terrible agonía que sus productos producen en los animales que los ingieren.

La estricnina representa un peligro para los perros, los gatos y los pájaros silvestres, no intrínsecamente
porque se la echa en los cebos para exterminar ciertos animales, como en el caso de los zorros que
ingieren volatería envenenada, sino porque también es el tipo de veneno escogido por los funcionarios
de los departamentos sanitarios para eliminar a los perros sueltos; estos funcionarios dan
indiscriminadamente carne envenenada a cualquier perro que se decida suprimir, da igual que dicho
perro ostente su placa de identificación en la que se hace patente que está debidamente vacunado
según las leyes mezquinas e insalubres dictadas por el departamento al que ellos obedecen. Al igual que
con los demás venenos, administrar entonces un emético inmediato, aunque si el veneno ha circulado
ya por el organismo del perro, la única esperanza que nos queda para salvarlo es la de dormirlo
artificialmente, ya que los espasmos nerviosos ocasionados por la estricnina provocan la muerte por
paró cardíaco. Hay que pedir inmediatamente ayuda al veterinario para que le aplique a intervalos
regulares inyecciones hipodérmicas de morfina (de aproximadamente 15 miligramos en cada inyección
para un perro de talla media), para conseguir que el perro esté dormido hasta que los espasmos y la
rigidez causados por el veneno hayan disminuido. El animal ha de ser mantenido en absoluto retiro y en
silencio, en una habitación con sombra, para que sean efectivos los narcóticos. El perro envenenado se
resiente del ruido y del estado de alarma, de pena, de sus dueños, lo cual empeorará todavía más el

estado del perro bajo tratamiento narcótico, que se encontrará bajo una gran tensión, angustia y dolor,
aumentando la gravedad de los espasmos. Aplicar compresas embebidas en vinagre en la cabeza, y
botellas de agua caliente en las patas. Administrar también las tabletas de carbón vegetal, que tienen la
reputación de absorber los venenos, dos tabletas por la noche para un perro de talla media. Hay que
asegurarse que estas tabletas son de carbón vegetal cien por cien, no las que están confeccionadas con
carbón mineral o de hueso.

Un remedio antiguo y a la vez excelente son las claras de huevo, que eliminan las escaldaduras y
quemaduras y enfrían el fuego químico del veneno. La cantidad será de tres claras de huevo bien
batidas y luego introducidas en la boca.

Hay que buscar siempre ayuda veterinaria, y hacerlo de forma rápida. De gran eficacia y ayuda son los
tranquilizantes y los anestésicos.

ERUPCIÓN CAUSADA POR EL CALOR

En estado silvestre, el perro era un habitante de las cuevas. Hasta el día de hoy, le gusta descansar en
los lugares frescos y umbrosos por lo que sufre en la época de calor si no puede disponer de un sitio
fresco. He observado que, en climas muy calurosos, el perro duerme durante el día y se vuelve activo
por la noche. En los períodos de mucho calor, se pueden desarrollar manchas o pecas rojas por todo el
cuerpo del perro.

TRATAMIENTO. Administrar cebada y leche agria en la dieta, porque ambas son refrescantes activas
de la sangre. Administrar un laxante suave (por ejemplo, píldoras de ruibarbo) diente de león por la
noche. No administrar grasa en la dieta. Uso tópico: de día, aplicar el jugo de pepino crudo o una loción
hecha con las flores de saúco, o con la planta reina de los prados. También se pueden administrar
internamente algunas de estas hierbas, para adelantar el refrescado de la sangre. De noche, se
espolvorea con harina de avena fina o con polvos de talco, de preferencia con un pulverizador.

ESCALDADURAS

Hay muchos perros pequeños, en particular los pertenecientes a las razas toy y terrier, que se ponen
bajo los pies de sus dueños atando éstos llevan algún recipiente con agua hirviendo, y se escaldan o
queman. Aprendí de los campesinos de Sierra Nevada, en España, un tratamiento contra las
quemaduras y escaldaduras que da un resultado excelente Primeramente se baña la zona dañada, con
vinagre puro, después se unta una gruesa capa de miel sobre la zona afectada; la aplicación de la capa
de miel se efectúa unos diez minutos después de la aplicación del vinagre. Se sigue aplicando capas de
miel hasta que desaparecen todos los dolores de la quemadura, luego se venda la zona de forma ligera por medio de trapos de algodón dispuestos sobre una capa de miel- que evite el aire. Los perros de
pelaje largo deberán ser pelados -en la zona o zonas afectadas- antes de aplicar la miel, de cualquier

manera perderían igualmente el pelo quemado o escaldado En caso de que el perro intente sacarse el
vendaje, deberá llevar un collar ancho, hecho de cartón, que le impida el movimiento de la cabeza en tal
sentido. La patata cruda es otro remedio contra las quemaduras y escaldaduras de excelente y bien
probado resultado. Se prepara y aplica así: se lava y aplasta la patata cruda, y se aplica la pulpa jugosa
sobre el área afectada, o se puede rallar finamente la patata, con un rallador metálico, y el jugo
resultante se obtendrá haciendo pasar la ralladura por una estopilla. Pero si no se puede usar ninguno
de éstos remedios, les anoto otra clase de cura aprendida de los nativos de las Islas Hawai: se coloca la
zona dañada dentro de agua tibia, excluyendo el aire, durante una hora, por lo menos; la
mantendremos así, en esta posición e inmovilizada hasta que cese el dolor. Es, asimismo, curativo el
aplicar claras de huevo.

ESTERILIDAD

Los animales continuamente estériles suelen ser portadores de bacterias de estreptococo, o de
leptospirosis, o de hepatitis. Pero hay que mencionar el papel de la alimentación en la fertilidad. La
dieta moderna carece de las vitaminas de la fertilidad, que son eliminadas en el proceso de la molienda.
La obesidad también puede ocasionar la esterilidad. Asimismo, el aislamiento antinatural de los sexos
provoca la frigidez.

TRATAMIENTO: Dar a todos los animales estériles una alimentación natural a base de alimentos
crudos. Dar tabletas de extractos de hoja que contengan algas marinas, ortigas, etc., y también copos
de germen de trigo y huevos crudos. Entre las plantas afrodisíacas se encuentran el bálsamo, la menta
(en particular la del tipo acuático), y las plantas aromáticas, tales como el tomillo, la mejorana, la salvia
y el hinojo. Todas han de ser picadas muy finamente y mezcladas en la comida a base de carne cruda.
La miel también ostenta un gran porcentaje de ayuda en la fertilidad, al igual que las mazorcas de maíz
tiernas, crudas, ralladas en un rallador de verduras. La almendra cruda, rallada, es un poderoso
contribuyente a la fertilidad, en especial para los animales machos; las almendras se dan mezcladas con
los cereales; los huevos crudos también lo son. A las hembras se les dará regaliz.

ESTREÑIMIENTO

Al igual que el único preventivo -o profilaxis- del estreñimiento es una dieta correcta, la alimentación
correctora es la única cura de esta enfermedad. Ninguna medicación a base de laxantes químicos podrá
conseguir la cura. Dichas medicaciones tan drásticas sólo agravarán el problema, debilitando todavía
más los músculos intestinales, cuyo estado saludable es un punto esencial para la evacuación regular y
total de la materia de desecho del cuerpo. En el estreñimiento, las toxinas de las materias de desecho
del cuerpo, en vez de ser expulsadas diariamente a través de los intestinos, son retenidas en el cuerpo y
reabsorbidas en la corriente sanguínea. De esta manera, no es de admirarse que el estreñimiento sea la
causa esencial de un gran número de enfermedades caninas, desde las más insignificantes, tales como
el eccema, hasta las más peligrosas, como el cáncer de los intestinos, que se está convirtiendo en una
dolencia generalizada o común.

TRATAMIENTO. Como he dicho, el único tratamiento curativo del estreñimiento se basa en una dieta
correctora, la cual extraerá de los intestinos las acumulaciones de tóxicos que los bloquean, y también
restituirá a los músculos intestinales la fuerza natural necesaria para extraer los residuos alimenticios de
los intestinos y la total expulsión del contenido intestinal a través del ano dos veces al día, o al menos
una sola vez. Los mejores correctores del estreñimiento, aun en el caso del perro carnívoro, son las
frutas. Hay muchos perros que, si son enseñados desde la etapa de cachorro, comerán frutos secos
libremente con su comida cereal. Los frutos secos idóneos son los higos, los dátiles, las pasas de corinto
y las ciruelas pasas -estas últimas son particularmente beneficiosas al respecto-. Hay muchos perros
que comen frutas y bayas frescas; en verdad, los hemos de animar a hacerlo. Asimismo, dejémoslos que
ingieran los excrementos de los animales herbívoros. También necesitan de mucha fibra en forma de
salvado y cereales integrales. El coco seco es también beneficioso.

FIEBRE DE LA GARRAPATA

Es una enfermedad de más incidencia en los climas cálidos. El perro desarrolla fiebre y pierde peso con
alarmante rapidez. Puede acaecer la muerte.

TRATAMIENTO. Es muy efectivo, siendo mi tratamiento por las plantas a base de ajo muy popular en
África del Sur. Se trata siguiendo las mismas pautas del tratamiento contra el moquillo; con ayunos y la
saturación de la planta ajo en el sistema sanguíneo; junto con esta planta, se elaborará una infusión de
hojas de eucalipto y demás hierbas antisépticas A modo de protección externa contra las garrapatas,
echar de modo regular el preparado de polvo vegetal repelente de insectos sobre el perro. En la época
de las garrapatas, incorporar sal marina en la comida e incrementar la ración diaria de algas marinas;
administrar hierbas amargas en forma de tableta.

FRACTURAS

Los casos de miembros dañados en el perro es algo que acaece con mucha frecuencia; por lo general,
son los huesos largos de las patas los que se lesionan, alguna vez las costillas. Hay tres clases de
fracturas: sencilla, cuando el hueso se rompe en una única zona y no existe herida; compuesta, cuando
hay una herida además de la fractura, comunicándose con esta última; y cpnminutada, rota en
pequeños pedazos, cuando el hueso resulta despedazado.

Tratamiento. La rotura sencilla no reviste especial dificultad; son las dos otras clases de fractura las que
exigen una gran atención. Lo primero que hay que hacer es reducir la fractura -lo que significa colocar
los huesos rotos en su posición natural. La segunda cosa que hay que hacer es la de entablillar y vendar
las partes rotas, asegurando de tal forma al miembro que impida que las extremidades del hueso se
salgan de su posición tras haber sido coloca das debidamente, manteniendo a los huecos en la posición
correcta para asegurar la unión de las extremidades óseas rotas; se trata ele un proceso siempre arduo
debido a la natural aversión del perro a tener cualquier tipo de cobertura en su cuerpo, de manera
particular en las patas. (Se sabe que cuando el venado silvestre sostiene una de sus patas, como

consecuencia de haberse caído de algún acantilado o de cualquier otro lugar, él mantiene el miembro
lesionado inactivo y levantado del suelo, hasta que la rotura se ha curado.) Las roturas de esta clase,
provocadas por caídas, despeñamientos, no constituyen algo excepcional entre los ciervos silvestres,
cuyo pavor por el ser humano causado por la terrible persecución de la cacería con perros a la que él se
ve sometido, le hace habitar en peligrosos parajes con precipicios y otros lugares similares. No
obstante, todavía no he visto a un ciervo silvestre con una pata torcida. Creo que podría ser a menudo lo
mejor en el caso de un perro nervioso quejo dejáramos que se curase por sí mismo, sencillamente
manteniendo al perro en algún sitio tranquilo hasta que miembro se haya curado lo suficiente como
para permitirle que haga de nuevo ejercicio activo. A modo de tratamiento interno, administrar una
infusión de hiniesta (o retama), porque los renuevos y las hojas de este arbusto poseen propiedades
notables para incentivar la unión de las extremidades de los huesos fracturados.

Los animales en estado silvestre que tienen algún miembro roto buscan estos arbustos en estas
ocasiones. Administrar consuelda, que es una hierba silvestre común, que también se cultiva para
forraje del ganado, y que es otra hierba curativa ósea muy importante. En verdad, que el nombre
popular de esta hierba es el de «soldahucsos». Esta hierba se administra internamente, picada
finamente y mezclada con el alimento, pero también como una infusión, hecha según el método
estándar, y la dosis será de dos cucharadas soperas, mañana y noche. A continuación, se usa además
esta infusión con algodoncitos, en frío, empapándolos por completo y disponiéndolos alrededor del
miembro roto; si se usa un vendaje de yeso, esto último no es factible. Al secarse los trapos, se ha de
añadir más líquido de la poción preparada, para así elaborar un tipo de compresa vegetal fría. La
consuelda fomenta la rápida formación de hueso nuevo. La propiedad de soldar huesos de la planta
consuelda se debe en gran parte a una sustancia de la misma, la alantoina. He visto resultados
asombrosos en curaciones de huesos por el uso de la consuelda. Uno de los casos que presencié fue el
de un saluki, un cachorro macho, de la granja Yodfat, en Israel. Se rompió ambas piernas traseras por
debajo de la rodilla, debido a que el cachorro había sido atacado por un perro lobo. Se le aplicó la
consuelda, tanto interna como externamente, y en un mes sus dos patas se habían soldado de nuevo y
el cachorro podía correr con toda normalidad.

Beber leche cruda de cabra es también de gran efectividad para soldar los huesos rotos, un método
evolucionado tras la experiencia de Mrs. Lucy Tyler, célebre criadora de cabras, en Flemington, Nueva
Jersey.

Cuando me encontraba en Tejas, EE.UU no hace mucho tiempo, conocí a Miss Macdonald White, de
Associated Press, una seguidora de la Crianza Natural durante años. Trajo a un galgo afgano de color
negro y fuego, para que lo viera. El perro se había fracturado una de sus patas delanteras hacía unos
meses. Me pidió que examinara sus patas, ya que la propietaria aseguraba que nunca podría señalar
cual de las dos se había roto. Tenía razón, no pude decirlo, ni tan siquiera cuando estaba en
movimiento. El galgo afgano había sido tratado según el método herbario que estoy describiendo aquí.

Sin embargo, cuando la fractura es de tal índole que los huesos han de ser mantenidos en posición por
medio de un entablillado, entonces hemos de tener el mayor cuidado y , asegurarnos que el entablillado
no interfiere con la circulación sanguínea; dicha interferencia naturalmente impediría toda curación,
además podría ocasionar una septicemia ó hasta" un estado gangrenoso. Y éste es el punto que hace

que me oponga al método veterinario actual del yeso que encierra fuertemente el miembro, u otras
técnicas. Dicho enyesado podría aplicarse en una fractura sencilla; aunque en una del tipo compuesto o
de forma notable en la fractura conminutada, no es aconsejable el enyesado, y esta opinión mía
proviene de una experiencia amarga. He visto cómo una mala fractura de una pata de un cachorro de
excepcional estado de salud era enyesada, tras habérsele rasurado el pelo del miembro, colocando el
yeso sobre la piel, sin ningún tipo de acolchamiento que aliviara la presión, con el resultado de que
dicho tratamiento antinatural provocó que mucho líquido y la sangre se acumularan en el miembro
enyesado ya la larga la pata se hinchó haciendo que el yeso explotara, y el panorama de la pata fue tan
horrible que se hizo necesario sacrificar al cachorro.

Prefiero infinitamente el método antiguo del entablillado y del vendaje suave, porque este método por
lo menos sí permite que la pierna, o pata, respire -y cuando el vendaje se aplica de manera suave,
permite la circulación normal, lo que es esencial para la curación. Existe un método gitano de
recomponer los miembros rotos, que todavía sigue siendo usado en las granjas de ganado ovino en el
oeste de Inglaterra, que consiste en recomponer el miembro fracturado dentro de «contenedores»
hechos con tallos de plantas o con ramas de árbol. El sistema es el siguiente, cuando un perro, una
oveja o cualquier otro animal, se fractura un miembro, se coge el meollo central de una gran col o la
rama de un saúco, se saca la médula del centro, Riego se forra el tallo o la rama con un materia! suave,
por ejemplo, el musgo esfágnea, por sus propiedades antisépticas, es excelente para este cometido, o
las curativas hojas de saúco; y a continuación, se fija el tallo o la rama alrededor del miembro
fracturado, y se mantiene en esa posición por medio de un vendaje suave. Si el miembro es muy ancho,
entonces se puede colocar diversos tallos o ramas, uno al lado del otro, y después ligeramente vendado
en posición. Muchas son las ventajas de este tipo de entablillado vegetal: tanto el tallo como la rama
son, ambos, porosos y permiten la entrada del aire al miembro; son ligeramente flexibles; sus lados
internos son suaves y no forman estrías duras, como causa el yeso; pero, sobre todo, los entablillados
de origen vegetal poseen propiedades curativas, por sí mismos, y así incentivan a la naturaleza en su
labor reparadora natural. Por ejemplo, los antiguos herboristas solían recetar agua de col a modo de
loción para lavar las piernas con moraduras, o inflamadas, o dolientes o gotosas. Las hojas del acebo,
tras sacarles las espinas y machacarlas, aplicadas luego en los miembros fracturados, según el pueblo
gitano, poseen notables propiedades para unir a las extremidades del hueso, y adquieren un estado tan
fuerte como antes de la fractura.

El acebo también ha de ser administrado internamente, a modo de infusión estándard; la dosis es de
una cucharada sopera de las hojas por, aproximadamente, un cuarto de litro de agua, a la que se habrá
añadido miel. Administrar una cucharada sopera tres veces al día. Hay otra importante ventaja con
respecto a los entablillados vegetales, que es que si el miembro lesionado se inflama, sólo hay que
soltar el vendaje y aumentar el espacio entre los bordes del entablillado que rodean el miembro; en
cambio, con el sistema del enyesado, |p haría necesario separar el yeso en su totalidad y luego volver a
colocar otro enyesado, lo que haría sin duda que el perro sufriese mucho, por dolor, a la vez que podría
causar que las extremidades del hueso lesionado sufriesen una rotura adicional.

Las características principales del tratamiento natural de la fractura son: la disposición del miembro, es
decir, en primer lugar un entablillado y un vendaje muy ligeros mientras el miembro lesionado se
encuentra inflamado y sensible (este entablillado siempre puede ser apretado cuando la pata o pierna
sana y desaparece la inflamación); permite la más cuidadosa inspección diaria del miembro, para estar

seguros que nada impide la circulación sanguínea (lo que no es posible cuando se usan los enyesados);
provisión tanto de tranquilidad y descanso, no permitiendo que el perro haga ningún tipo de ejercicio
activo durante los primeros diez días siguientes a la fractura del miembro, y, además, aplicando un
período de desintoxicación interna que ayude al cuerpo en su labor curativa: ayuno y alimentación
líquida, seguidos sólo por un régimen muy ligero -algo que es importante en un momento en el que no
se hace ningún ejercicio. Un factor también importante es tomar la temperatura a diario. Una subida de
la temperatura es un aviso de complicaciones, por lo que se ha de examinar al miembro en el punto del
vendaje, por si está muy apretado (o el yeso) etc. Si hay fiebre, hagamos que el perro ayune.

Cuando las costillas se fracturan, lo que se debe hacer es simplemente envolver el área de las costillas;
envolverlas en todo su contorno por medio de un vendaje ancho colocado de tal forma que las
extremidades de la costilla rota se mantengan en posición, aunque no se debe apretar de tal forma que
impida la respiración del animal. Los demás conceptos esenciales son el descanso y la alimentación. Ate
hojas de acebo deshechas, desprovistas de los espinos, en la zona del costillar, debajo del vendaje
externo, para acelerar la cura.

Observaciones adicionales sobre los miembros rotos: se ha de condenar el tratamiento actual de los
huesos rotos: es antinatural, caro y acarrea problemas. Los rayos X, de uso general, son de por sí muy
peligrosos. He notado que, cuando se toman los rayos X, los pacientes humanos deben llevar una
cobertura protectora contra éstos, sin embargo los animales no tienen ningún tipo de protección. La
esterilidad puede ser causada por los rayos X aplicados en los cuartos traseros. También estoy en contra
de la utilización de placas metálicas que son atornilladas en los huesos rotos, para sostenerlos. Pueden
ocasionar trastornos permanentes así que rechacémoslas.

GASTRITIS Y GASTROENTERITIS

La primera proviene de una dieta errada o por infestación de gusanos; la segunda dolencia se debe
especialmente a la alimentación a largo plazo de alimentos cocidos y a la administración de
medicamentos estimulantes de! apetito irritantes, en forma de polvo.

TRATAMIENTO. (Véase «Diarrea»). También es recomendada la infusión hecha con hojas de perejil. A
menudo se hace necesario un largo ayuno. Cuando éste finaliza, se debe usar la raíz de perejil cocida al
vapor, bien picada y administrada junto con los cereales. (No se ha de añadir sal durante la cocción al
vapor, la cual ha de ser hecha con la menor cantidad de agua posible, y esa misma agua se guardará y se
mezclará con los cereales; un perro puede conseguir la cantidad de sal necesaria para una buena salud
por medio del preparado en polvo de algas marinas, tal como se describe en la dieta de Crianza Natural
.) Al contrario del tratamiento ortodoxo que suele limitar estrictamente la toma de agua, yo administro
tanto líquido (infusión de manzanilla) como se desee.

GLÁNDULAS ANALES, TRASTORNO DE LAS

Los perros raramente padecen de hemorroides internas, aunque sufren con frecuencia un tipo de
hemorroides externas conocidas como mal o afección de las glándulas anales. En este caso, el ano se
encuentra inflamado y rodeado de muchos pequeños bultos que echan sangre cuando los presionamos.
También hay casos de hemorroides. Los pacientes de tal dolencia son por lo general los animales
domésticos sobrealimentados; y también los sujetos pertenecientes a las razas toy. Esta afección no se
producirá si los perros son alimentados con una dieta natural que siempre incluye la suficiente fibra.

TRATAMIENTO. Administrar una dosis de infusión de diente de león; también podemos poner en
remojo los granos de fenugreco o albahaca (en agua caliente), a razón de dos cucharadas soperas por
taza o más, durante veinticuatro horas, y, transcurrido este tiempo, se administrará el líquido resultante
a modo de bebida, en tanto que los granos se mezclarán en el alimento cereal. Se puede dar té de
linaza, en una infusión fuerte. Este té también se aplicará tópicamente. En los casos graves,
confeccionemos supositorios con hojas de hacedera, crudas, reducidas a pulpa, e introduzcámoslos en
el ano. Apliquemos también hamamelis.

GLÁNDULAS DE LA LECHE, ENFERMEDAD DE

La leche «falsa» a menudo representa un problema en las perras, así como también lo es el exceso de
leche, después del destete. En el primer caso, la dolencia se presenta en las perras que no han
procreado todavía y que producen leche en la época en que, de haber sido cruzadas, habrían tenido una
camada; no obstante, las perras que ya han tenido una camada pueden asimismo desarrollar este mal,
la leche «falsa», cuando no han sido cruzadas. El tratamiento de esta enfermedad es exactamente
similar al de la metritis, aunque sin ducha externa, y de período de aplicación más corto; por ejemplo, el
ayuno de un día, seguido de dos o tres días a base de una alimentación líquida con leche y miel. Para
esta enfermedad es más beneficioso usar la leche en estado agrio: así se convierte en laxante; sin
embargo se ha de administrar miel. En relación al tratamiento externo para este mal, éste consiste en
baños y masajes de las glándulas de la leche, calientes e inflamadas, con una infusión de hojas de
menta (la menta común cultivada), o de hojas de menta o de lechuga. El baño externo con un
preparado de hojas de acedera o romaza y de saúco representa un magnífico tratamiento alternativo.
Con este último tratamiento mencionado he conseguido mucho éxito curando mastitis en vacas y
cabras. Lo detallo seguidamente: administrar una poción de salvia de los bosques o de salvia común.

En los casas de exceso de leche, se ha de aplicar el mismo tratamiento, es decir, la madre, tras el
destete, sigue teniendo demasiada leche. El destete precoz, a menudo con vistas comerciales, es la
causa frecuente del exceso de leche en la perra madre. El destete precoz antinatural de los cachorros
representa una de las mayores causas de un mal estado de salud entre los perros; una perra
reproductora bien criada podrá alimentar a su camada hasta que ésta alcance la edad de siete a ocho
semanas, y durante más tiempo; el destete no ha de comenzar antes de la cuarta semana, momento en
el que se puede administrar leche fresca de cabra o de vaca, pronto seguida de la harina de corteza de
árbol, no introduciendo la alimentación a base de carne cruda hasta la quinta semana de vida.

GUSANOS

Es uno de los temas más importantes de este libro porque en realidad hay más cachorros y perros
adultos que son muertos o convertidos en inválidos de por vida por la acción de la desparasitación
perjudicial y de práctica generalizada por medio de medicamentos químicos fuertes e irritantes que no
los que morirían debido a la presencia de los mismísimos gusanos o por alguna enfermedad propia de la
etapa de cachorro.

Debo comenzar por decir que, a pesar de los adelantos de la ciencia, la cuestión de la helmintología
sigue permaneciendo «envuelta en el misterio»: cuan mayor servicio habrían buho los utniíficos tanto a
la humanidad como a los animales, si hubiesen dedicado más tiempo al estudio de los gitanos
parásitos, en vez tic gastar todo su tiempo y energías en la investigación relacionada con la
desacreditada teoría microbiana de Pasteur, es decir, que está desacreditada por la mayoría de las
personas que razonan. Actualmente, poco es lo que conocemos más allá del hecho de que hay dos tipos
de gusanos (parásitos internos) que afectan a los perros las lombrices y la tenia, cuyos tipos se dividen a
su vez en varios subtipos Y, además, que el huevo de los gusanos penetra en el perro a través de la
boca, lo que logra de muchas formas: por un suelo infectado (los huevos de gusano pueden permanecer
dormidos en el sucio durante años); por aguas estancadas o potables, a la cual han tenido acceso otros
perros, ganado lanar o animales parásitos -como, por ejemplo, los conejos o las ratas-, por la leche de
una perra contagiada, en el caso de los cachorros que desarrollan la enfermedad, por las pulgas que son
transmisoras del tipo de parásito interno; tenia, que los perros muerden, enloquecidos por la irritación
dérmica que su presencia ocasiona; por los intestinos infectados de los conejos, del ganado vacuno o de
la volatería; o por la carne de dichos animales en la que el gusano está presente en un estado quístíco.
Los gatos también son transmisores comunes de la tenia.

Lo que hay que apreciar de los datos antes mencionados es que si un ser tan diminuto, como la pulga,
puede ser anfitrión de la tenia, también pueden se transmisores parasitarios la larva de la mosca azul y
de otras moscas comedoras de carne y de inmundicias. Los pájaros silvestres están a menudo
infectados de gusanos y la volatería -las aves de corral- lo está por lo general. Las deposiciones de las
aves se secan muy rápidamente, adquiriendo una consistencia parecida a la del polvo que se
desparrama por las praderas, formando así una fuente muy verosímil de los parásitos en los perros y
demás animales. Todo lo que antecede viene a demostrarnos que es casi imposible evitar que un perro,
en particular un cachorro, absorba parásitos hacia el interior de su organismo, ello de una forma u otra,
a lo largo de su ciclo vital. No obstante, sí es posible evitar que los huevos de gusano se desarrollen
(nunca) en parásitos adultos o,; si han llegado a esta etapa, que no se reproduzcan hasta alcanzar la
categoría de una infestación. La detección de unas cuantas lombrices en el perro adulto o en el
cachorro no representa ningún motivo de alarma. Como demostraré más adelante, en esta sección
sobre los gusanos, su presencia hasta puede ser beneficiosa. Los efectos nocivos vienen cuando se
produce una infestación: la única manera de evitar que llegue este estado es manteniendo el organismo
interno al completo del perro, lo cual incluye su sistema sanguíneo, en condiciones limpias y saludables
mediante la crianza cuidadosa y correcta, lo que incluye la extrema higiene en el criadero y el ayuno
regular. La presencia de la tenia es más grave que la del gusano, debido a que la cabeza de la primera
nombrada está provista de muchos ganchos que se asen de las mucosas de varias zonas del organismo
y estos ganchos pueden ejercer una acción desgarrante nociva. Mientras, de forma adicional, la tenia
generalmente excreta, a modo de materia de desecho, un líquido de efectos irritantes al organismo del

perro, en particular para el cerebro y los nervios. Pero, a diferencia del gusano, es raro que la tenia se
pueda establecer en un tubo digestivo limpio, ya que no cuenta con los depósitos de mucosidades bajo
los cuales encontrar un refugio para sí. La presencia de una sola tenia indica un estado interno sucio.

Debo, sin embargo, añadir que, aunque la presencia de la tenia en el organismo se sabe que ocasiona
daños, puede asimismo, como en el caso del gusano -sobre el que trataré después-, ser algo
provechoso al absorber cierta cantidad de los depósitos de alimentos agrios y demás acumulaciones
tóxicas que se hallan dentro de un tubo digestivo enfermizo.

La tenia puede ocasionar un gran problema al establecerse en algún pliegue del canal intestinal donde
no puede ser alcanzada por los remedios desparasitarios habitualmente efectivos. En tal caso, se debe
tratar el caso por medio de la dieta. A continuación de un día y una noche de ayuno, administrar
pequeñas galletas redondas hechas con los siguientes ingredientes frescos: ruda, ajenjo y pimentón (la
variedad más picante). La dosis es de una parte de los dos primeros ingredientes por dos del pimentón.
Se machaca hasta conseguir un polvo fino, y después se lía junto con miel espesa y harina. Tomar la
cantidad equivalente a una cucharada sopera de esta mezcla, presionarla para conseguir una forma de
galleta e introducirla por la garganta. Transcurrida una media hora, administrar una fuerte dosis de
aceite de ricino o de sal de la Higuera. Yo he curado casos imposibles de tenia de esta manera. El
pimentón contra la tenia es idea mía propia, ¡aunque de nuevo me encontré que otras personas habían
pensado en este producto antes que yo! Es muy usado por el pueblo yemenita para este propósito. La
Salsa Tabasco, fabricada en EE.UU., y que es comercializada a nivel mundial, posee un magnífico e
inocuo concentrado de pimentón y puede ser usada como antes se describió, hecha en forma de
píldoras. He aquí la dosis: de quince a veinte gotas bien mezcladas en harina y miel (el Tabasco, es muy
fuerte) para un perro de talla mediana (como tratamiento de la tenia). Para la profilaxis de la presencia
de gusanos: simplemente añadiendo unas cuantas gotas en el alimento, dos veces al día. El jengibre en
polvo puede reemplazar el pimentón, o se pueden igualmente combinar a ambos ingredientes: por
separado o en conjunto, ambos son muy buenos.

Necesito clasificar de modo más claro los diferentes tipos de gusano canino, aunque este libro no
dispone de espacio para una descripción en detalle -para ello, se ha de consultar un libro de texto de
medicina veterinaria. En primer término, quiero tratar de los gusanos, de entre los que hay dos tipos
diferentes, aunque éste es un punto que los criadores de perros muy raramente comprenden. El tipo
que más se da es el Ascárides lumhricoides, que, de nuevo, se puede subdividir en diversas especies
distintas, aunque todas ellas suelen vivir en el intestino corto, si bien si se da el caso de una infestación,
pueden dejar su hábitat normal y emigrar, rastreando, al estómago, o penetrar en el conducto biliar
(provocando la ictericia), o hasta invadir los pulmones, las fosas nasales, o los ojos. El otro tipo es el
Ascárides vermiculares, que habita en el recto y en los intestinos largos y, en el caso de las hembras, se
puede expandir a la vagina. La familia de la tenia está clasificada bajo la denominación de Taenia, de la
que existen innumerables variedades que, no obstante, no pueden ser debidamente divididas en
diferentes clases, como sucede con los gusanos.

GUSANOS. ASCÁRIDES LUMHRICOIDES: El tratamiento veterinario actual basado en la expulsión
rápida de estos parásitos, sin tomar en consideración la estructura sensible del sistema digestivo, no es
sólo inútil, sino que es extremadamente nocivo. Por el hecho de que la salud de todo el organismo

depende de un tubo digestivo sano, y una vez que el estado de salud se destruye por medio de
vermífugos irritantes para esa parte importante del organismo. «... casi todos los vermífugos químicos
se apoyan en las propiedades irritantes para expulsar los gusanos...». No es sólo la salud total del
cachorro o del adulto la que sufre, sino que los intestinos así debilitados se convierten en apropiados
campos de reproducción para cualesquiera parásitos adicionales que puedan invadir el organismo y que
con toda certeza se reproducirán después en un número todavía mayor tanto en los intestinos
debilitados como en el estómago, que ya oponen poca resistencia al parásito invasor. Si la segunda
remesa de parásitos es eliminada por el mismo sistema, un método que hasta puede ser repetido una
tercera vez, el estado resultante de la salud del perro puede imaginarse perfectamente. Es en estos
momentos en los que la infestación parasitaria llega al momento culminante, tras el que sigue en
muchos casos la muerte dolorosa del cachorro o hasta del adulto. Es también en estos momentos en
que la capacidad de resistencia a las enfermedades se ve tan reducida que se declara una de las
enfermedades infecciosas, a menudo el moquillo, o la infección por estreptococo, o la parvovirosis, y
cuando el perro se encuentra gravemente infestado de parásitos, sus probabilidades de recuperación
son muy escasas porque su capacidad curativa, natural a toda criatura viviente, será en tales
circunstancias muy débil, ciertamente. Por todo ello, podemos comprender que el tratamiento por
medio de vermífugos químicos muy fuertes es peor que inútil, porque puede ser fatal; y tales
tratamientos están matando, en la actualidad, a millares de cachorros, y si no los matan les arruinan de
manera permanente su buena salud, que es el patrimonio de todos los seres vivientes. Para tratar con
todos los tipos de gusanos parásitos, el mejor tratamiento es el profiláctico. Tomemos el caso del
cachorro, hay que comenzar este tipo de tratamiento ya antes del nacimiento, desinfectando el sistema
sanguíneo de la madre (es en su sistema sanguíneo por donde viaja el huevo del parásito) y después en
la leche de la madre a través del uso de la planta ajo. A continuación, se pone en práctica el método de
crianza correcto de los cachorros a base de una crianza natural, para asegurar estómagos e intestinos
fuertes y vigorosos, así como un sistema sanguíneo sano, limpio, con lo que, de tenerlo, nunca se dará
una infestación por gusanos, y que asegurará la expulsión normal, con la evacuación diaria de las heces,
de cualquier gusano que haya penetrado en forma de huevo por vía bucal y se haya desarrollado. Pero,
en el caso frecuente de que se compren perros infestados de parásitos internos, el tratamiento por las
plantas y hierbas consigue una eliminación inocua y efectiva de estos parásitos. .

TRATAMIENTO DE LA INFESTACIÓN PARASITARIA. Comenzar con un ayuno de un día a base de
únicamente agua, para un cachorro, de dos días para un cachorro de más de seis meses o para un
adulto. Se puede añadir un poco de miel en el agua, para el caso de los cachorros, la cantidad de miel
será de una cucharadita por cuenco de agua, para un cachorro de talla media. En la noche del ayuno,
administrar una fuerte dosis de aceite de ricino; una cucharada (postre) para un cachorro de talla media
de menos de seis meses de edad; menos cantidad para un cachorro de menos de tres meses de edad. Y
la dosis se aumentará en mayor medida para un perro adulto: una cucharada y media para un perro
adulto de la talla de un cocker; dos cucharadas para un perro adulto del tamaño de un greyhound.

El día siguiente, comenzar el tratamiento propiamente dicho. Administrar una fuerte dosis de tabletas
vegetales, aproximadamente de seis a ocho tabletas de aprox. 200 mg que contengan hierbas tales
como el ajo, la ruda, el eucalipto, etc., u otro tipo de tabletas desparasitarias vegetales. Treinta minutos
después, administrar un laxante adicional a base de aceite de ricino, en idéntica cantidad como la vez
anterior (descrita en el tratamiento del día en ayuno a agua). Treinta minutos después, administrar una
comida laxante, caliente, consistente en leche espesada con la harina (gachas) de cortezas de árbol y
miel, junto con un poco de copos de avena. Esta comida ha de ser semilíquida. Si el estómago del perro
se encuentra muy trastornado por culpa de una infestación de parásitos prolongada, puede que vomite

esta comida, que habrá de ser nuevamente preparada y administrada después de haber dejado
transcurrir un periodo de una media hora. La harina de cortezas de árbol actúa como una jalea
suavizante que pasa por los intestinos, expulsando a los gusanos y a sus huevos.

Las comidas o ingestas que sigan a la desparasitación deberán ser en pequeña cantidad, de una taza de
alimento líquido para un cachorro de cocker de seis meses, por poner un ejemplo. Mantener al perro en
esta alimentación líquida de tres pequeñas ingestas a base de leche y miel, cortezas de árbol y cereales,
durante al menos tres días. Se puede añadir un poco de harina de maíz integral, crudo.

Si tanto el estómago como los intestinos están ulcerados como consecuencia de la infestación
parasitaria, lo esencial es hacerlos que descansen por un período corto de tiempo a base de una
alimentación de alimentos semilíquidos. Durante todo el transcurso de la dieta ligera, administrar la
dosis mañanera de las tabletas para la desparasitación, ahora la dosis se reducirá a sólo tres tabletas
para la dosis de continuidad de la mañana. Es asimismo aconsejable administrar cada noche un laxante
de tipo suave y desintoxicante, por ejemplo las vainas de sena. Como dosis para un cachorro mediano,
se dará una gran vaina puesta en remojo en una cucharada sopera de agua fría, con una pizca de
jengibre molido, para evitar los cólicos. La dosis de sena para un galgo adulto es de cuatro grandes
vainas embebidas de la misma manera (que en el caso del cachorro cocker), usando dos cucharadas
soperas de agua y el jengibre añadido.

Ya es el momento de retornar el enfermo a una alimentación normal, introduciendo lentamente las
comidas a base de alimentos crudos. Una vez que se han reintroducido los alimentos sólidos en la dieta,
terminar con el programa laxante nocturno. Pero se continuará a dar en la dieta diaria, durante algún
tiempo mis, las sustancias vegetales que ayudan a expulsar tos parásitos internos, a saber, el coco
crudo, rallado, la zanahoria cruda, también rallada, los granos (crudos) de calabaza, molidos, los granos
crudos y cortados de capuchina y papaya, los granos de la uva y las pipas del melón, enteros, el ajo
crudo picado finamente. No hace falta que se incluyan todos estos ingredientes; con sólo uno o dos de
ellos es suficiente y beneficioso. La cantidad media para un cachorro mediano sería de una cucharadita
de cualquier de estos ingredientes, o una cucharadita para un perro adulto del tamaño de un cocker,
administrada dos veces diarias.

Asimismo, administrar de dos a tres tabletas vegetales a diario, es la dosis para un perro de talla
mediana, durante dieciocho días.

En el supuesto de que los cachorros se reinfecten debido a suelos que estén maleados, o porque los
pavimentos dei criadero estén infestados de huevos (parasitarios), o que los patios se encuentren
sucios, habrá que repetir el tratamiento desparasitario durante varios días, cada mes. Este tratamiento
es por completo Inocuo y hasta es un tónico y desintoxicante interno que deja al perro en un mejor
estado de salud.

En todo tratamiento desparasitario es aconsejable preparar al perro dejando los gusanos internos sin
comida desde varios días antes. Lo que quiero decir es que no demos alimentos que se sabe que son
preferidos por los gusanos: grasas, azúcares, leche. Alimentar de modo principal con avena en copos,
leche descremada y aguada para suavizar a la avena, así como pescado ligeramente hervido en lugar de
carne cruda o cocida.

ÉPOCA DEL TRATAMIENTO DESPARASITARIO. Los pueblos antiguos se dieron cuenta que los:
gusanos se hallaban muy influenciados por la luna. Sitos -los gusanos parasitarios- se vuelven más
activos y empiezan a reproducirse en el período de cuarto creciente, aparentemente porque no se
encuentran tan hundidos o enterrados en los tejidos de su presa, así que ese es el momento idóneo para
comenzar a planificar el tratamiento desparasitario, recordémoslo, cuando la luna está en su fase de
cuarto creciente, para luego efectuar la actual limpieza profunda usando el aceite de ricino y las
tabletas antisépticas vegetales justo antes de que la luna alcance su fase llena. He demostrado
ampliamente esta teoría antiquísima del tratamiento desparasitario de perros, cabras y caballos.

Las creencias antiguas, típicas de tantos conceptos antiguos en la medicina, se fundamentaron tras la
observación inteligente del ser humano primitivo, que aprendió a través de su propia experiencia, en
vez de hacerlo por medio de los libros de texto.

TRATAMIENTO DESPARASITARIO ALTERNATIVO. Cuando no disponemos de las hierbas
desparasitarias comunes, según las descritas, se pueden usar otras plantas y hierbas. El grano de la
mostaza: se muele el grano en polvo fino y se administra a modo de desparasitario. La dosis media es
de una cucharadita administrada en dos cucharadas soperas de leche descremada que esté caliente. O
se puede elaborar una infusión con la planta de mostaza, una infusión elaborada en su modalidad
fuerte, por lo que usaremos tanto las hojas como las flores de la planta de la mostaza silvestre. A la
medicación con la mostaza le sigue el aceite de ricino y el tratamiento desparasitario acostumbrado, tal
como está descrito anteriormente. O también podemos usar las hojas verdes de nogal: se prepara una
infusión fuerte, y se administran dos cucharadas soperas de esta infusión, seguidas por el aceite de
ricino, o se hierven las hojas verdes dentro de leche.

GUSANOS (REDONDOS). ASCÁRIDES VERMICULARES: Se hace necesario un tratamiento con enema
además del tratamiento interno anteriormente descrito para el otro tipo de gusano (redondo). Se
prepara una solución de tabaco en forma de infusión según el método estándar. O se administra dos
cucharadas soperas de las hojas de la misma planta, desmenuzadas finamente, y elaboradas según la
misma infusión. En este tratamiento se debe inyectar en el interior del ano al menos un cuarto de litro
de la infusión aproximadamente; es la dosis aconsejada para un perro de talla media. Después, cuando
el enema ha sido expulsado, se ha de bañar el ano por medio de una infusión de lavanda o romero.
Como el Ascari des vermiculares infectará también la vagina del animal hembra, deberemos utilizar los
tratamientos vaginales a base de infusiones de romero o lavanda.

ANQUILOSTOMA. ANCYLOSTOMA CANINUM: Cuando se presenta en un estado propio de la
infestación, provoca una enfermedad conocida como anquilostomiasis, que es una forma de anemia

grave debida a la acción succionadora de la sangre, característica de este tipo de parásito, el
anquilostoma, que hasta puede afectar a los músculos.

TRATAMIENTO. Es idéntico al que se aplica para los gusanos comunes (redondos). Tratar asimismo la
anemia.

MICROFILARIA. Este parásito tipo gusano sabe como hallar su camino hacia el corazón en el que causa
dolor y anemia lis difícil de eliminar, y a menudo es mortal: su origen es por completo achacable al
mosquito y así es improbable que se pueda presentar en las áreas no frecuentadas por este insecto, El
ciclo vital de la microfiliaria es complicado y muy difícil de controlar una vez que su ciclo de
reproducción desarrollo ha comenzado. Por consiguiente, el objetivo ha de ser la prevención de la
primera etapa relativa a la enfermedad, que es la picadura del mosquito, para lo que usaremos hierbas
disuasorias para los mosquitos y tomaremos algunas precauciones contrarias a dejar que los perros
tengan acceso a zonas sucias de la ciudad, por ejemplo, los parques públicos, o a las residencias
caninas, donde no hay disponibilidad para hacer ejercicio adecuado. También podemos esparcir polvos
de hierbas amargas por el pelo.

Cuando los mosquitos atacan a los perros y a otros animales, el animal puede recibir la microfiliaria que
el mosquito transporta en su trompa. Esta microfilaria sufre después etapas adicionales de desarrollo,
en tanto que habita debajo de la piel del animal picado, donde permanece hasta que se convierte en lo
bastante, vigorosa como para penetrar en las venas de la piel. Desde allí, se desplaza hacia adelante
hasta alcanzar el corazón (que, en sentido popular, le da su maligno nombre al gusano del corazón). Y
es en esta instancia en donde se desarrolla rápido y crece aun tamaño casi Similar a dos dedos humanos
juntos. Cuando llega al estado adulto, procrea y su prole, la microfilaria, penetra en el sistema
sanguíneo de la criatura anfitriona, en cuyo estado espera por la picadura de un mosquito que la saque
,y transporte a una nueva víctima.

SÍNTOMAS. Los más comunes son: tos dificultosa, respiración dolorosa, algunas veces hay ataques de
respirar con dificultad, como jadeando, paso no uniforme, tambaleante, y anemia general. El
tratamiento veterinario ortodoxo no es similar en todos los casos, aunque casi todos ellos son de
carácter venenoso; y de efectos secundarios desconocidos. Mi parecer es que estos tratamientos, en
vez de eliminar matando a la microfiliaria parasitaria o al gusano adulto en el corazón, debilitan al
mismo tiempo, por lo que fracasan en su propósito.

TRATAMIENTO. El objetivo principal es el mantener sano al perro. Es de sobras conocido que todos los
animales poseen en sí un sistema protector, complejo y maravilloso a la vez, con el que controlan los
parásitos internos, manteniéndolos en tan bajo número que no se podría calificar de infestación, y que
sin él podría, en realidad, matar al animal anfitrión.

Administrar sal y algas marinas en la alimentación, y medicar con las tabletas del Preparado antiséptico
vegetal o con píldoras que contengan romero, eucalipto (las hojas de ambos) y pimentón o salsa

Tabasco -la dosis de promedio es de cuatro tabletas diarias, dadas por las mañanas-, los remedios
vegetales adicionales aconsejados son los siguientes: thymol (el extracto de la planta tomillo), de
cuatro a seis gotas, como dosis media para un perro de talla mediana, que se administrará por la
mañana temprano, en una cucharada sopera de leche; y la larrea (extracto del arbusto creosota), a la
que se la conoce comúnmente como chaparral. Podemos administrar dos tabletas durante cinco días,
no más tic dos semanas seguidas. Si no disponemos de las tabletas, podemos preparar una mezcla de
hierbas: una cucharadita de ajenjo, salvia, tomillo y menta con miel y harina. Tres dosis por día.

Los indios de América efectuaban de manera inteligente un control contra los mosquitos, mediante su
sistema sanguíneo: ellos convertían su sistema sanguíneo en poco atractivo para los insectos que pican.
Por ejemplo, en las épocas de proliferación de mosquitos, no solían ingerir alimentos azucarados, e
introducían hierbas amargas y picantes en su alimentación, como por ejemplo, los granos del apio, el
ajo, la salvia, el coriandro, el abrótano, las bayas de fuerte sabor, las hierbas picantes, tales como la
pimienta de Cayena, el ajo, la cebolla, la raíz de jengibre. Todas estas plantas y hierbas pueden ser
usadas para los perros.

OXIUROS. Pueden penetrar profundamente en cualquier zona del organismo, inclusiva en los
pulmones. Causan mucha irritación del ano.

TRATAMIENTO. Es el mismo que se aplica en el caso de los gusanos redondos. Hacer también lavados
anales con una jeringa tipo enema (con forma de pera). Para el enema, usar cualquiera de los
ingredientes siguientes: agua salada, el polvo de un tabaco no fuerte disolución (por ejemplo, una
cucharada de postre de tabaco en polvo por medio litro de agua) o hacer una fuerte infusión tic lavanda
tipo «stoechas» pero si no podemos encontrarla, entonces usemos la lavanda común.

TENIA. Se trata de un parásito mucho más difícil de eliminar que el gusano redondo, ya que una vez que
se aloja en el organismo del perro, dotada como está por la Naturaleza para defenderse contra
cualquier tentativa que se haga para desalojarla, con su cabeza provista de un tipo de ventosa y un
círculo de ganchos con los que el parásito cava y se engancha en el interior de la mucosa, y para
protegerse más se entierra debajo de las mucosidades y demás depósitos que están presentes de
manera invariable dentro de un canal digestivo sucio. Hay un dicho popular en Oriente, dicho por el
pueblo árabe, que dice así: «un organismo sucio sólo puede criar a repugnantes gusanos», y se dice
también que es el consumo de alimentos cocidos -es decir, muertos- lo que provoca la aparición de
parásitos internos. Por supuesto, esta opinión se opone a la creencia científica que establece que sólo la
cocción de la carne es la que permite destruir las formas enquistadas de la tenia y demás parásitos
internos. No obstante, yo misma he demostrado de modo concienzudo que cuando se alimenta
regularmente a los perros con carne cocida, en lugar de carne cruda, natural, el problema parasitario, de
forma particular la tenia, se convierte en muy frecuente; esto se debe, sin duda, a las acumulaciones
tóxicas provenientes de los alimentos cocidos que proveen de un buen campo de reproducción a los
parásitos internos, y de esta manera fomentan su presencia. El daño que la tenia provoca en el
organismo ya ha sido descrito anteriormente en esta sección sobre los parásitos intestinales.

TRATAMIENTO. En el caso de la tenia, es necesario expeler la cabeza del parásito, ya que si la cabeza
permanece dentro, el parásito seguirá produciendo segmentos, y cada segmento se convierte en un
gusano, capaz de desarrollarse en otro gusano independiente. El tratamiento consiste en primer
término en una limpieza interna, por lo que hemos de adoptar el mismo tratamiento que para el gusano
redondo (Ascárides luhricoides). A este respecto, el ajo es un remedio específico contra la tenia, y con
su uso se ha conseguido unos resultados excelentes, especialmente cuando lo combinamos con otras
hierbas antisépticas. La dosificación ha de ser muy fuerte, y se continuará con el tratamiento habitual
de aceite de ricino y el ayuno (véase Gusanos redondos). La dosis media para un perro de la talla del
cocker spaniel sería de seis tabletas de 200 mg. Los tratamientos herbarios alternativos son el aceite de
helecho macho extraído de las raíces de esta planta, el helecho Aspidiumfilix mas; este aceite aún se
puede adquirir en muchas farmacias, porque se usa todavía para el tratamiento humano contra la tenia.
No olvidemos pedir al farmacéutico que nos recete la dosis adecuada en relación al (Teso corporal del
perro; a modo de idea de dosificación, las cantidades envueltas son de media onza (aproximadamente
15 gramos.) de aceite de helecho macho mezclada con media onza de aceite de maíz. A continuación se
da una cucharadita de esta mezcla después de haber transcurrido el ayuno de veinticuatro horas, con la
administración del aceite de ricino antes y después del tratamiento. También se usa la areca y la
granada. Las nueces de areca que provienen de una especie de palmera eran usadas popularmente en
el pasado. Hoy su uso es algo fuerte, en tanto que medicamento, para el perro actual con su canal
intestinal debilitado a resultas de la crianza antinatural. Pero sirven para las grandes razas cuando no
podemos conseguir las tabletas vegetales. La nuez de areca contiene un principio o ingrediente activo,
la arecolina, que provoca que los parásitos pierdan su agarre en los tejidos de su anfitrión. Se debe
restregar las nuez fresca en un rallador de nuez moscada y usarla de inmediato tras el preparado a base
de aceite de ricino para el ayuno convencional. ¿La causa del por qué se ha de usar esta nuez rallada
inmediatamente? Porque ésta pierde su valor terapéutico rápidamente al ser expuesta al aire. La
cantidad necesaria es, pues, tomada y mezclada en una masa hecha con miel espesa y un poco de
harina; la cantidad de este polvo será la que quepa en la punta de un cuchillo. Se divide este preparado
en varias píldoras y se introduce por la garganta del perro. La cantidad normal es la de media
cucharadita de la nuez -antes de mezclarla- para un cachorro ya crecido o un adulto de una raza canina
de tipo medio. No se usará la areca para los cachorritos muy jóvenes, ni para las perras preñadas o para
las razas toy.

La granada posee un ingrediente activo que elimina o expulsa a los parásitos intestinales, la pclleticrina,
presente en la piel de la fruta y, de manera particular, en la corteza de la raíz. La piel o la corteza, que se
adquiere en las herboristerías, deberá haber sido convertida en polvo recientemente y preparada de la
misma forma que la raíz de helecho macho, aunque no hará falta añadir la planta sena. La granada,
asimismo, ha de ser usada junto con el tratamiento de aceite de ricino para el período de ayuno.

El carbón vegetal, en forma de tableta, es útil en todos los tratamientos desparasitarios, al restaurar la
alimentación. El carbón vegetal absorbe las impurezas de los órganos internos, aunque no se puede
usar durante más de un mes, y disponer de largos períodos entre su uso, ya que puede absorber
demasiados elementos del cuerpo, los buenos al igual quilos malos. La ceniza, finamente tamizada,
proveniente de los fuegos en el suelo o de las chimeneas de hogar, es un eficaz remedio, tanto
preventivo como curativo, contra los parásitos. La dispondremos en un recipiente en el exterior, a
disposición de los perros.

HALITOSIS

Es muy común en los perros ancianos, aunque también lo es en los perros jóvenes pertenecientes a las
razas toy; se debe generalmente a la descomposición del alimento y al estreñimiento. En los perros de
edad, la causa puede deberse a una mala dentadura.

TRATAMIENTO. Por medicación interna con una infusión de romero, sus hojas o flores, o ambas; la
boca y la dentadura también pueden ser lavados con esta infusión. Se hace necesario un corto período
de desintoxicación interna, seguido de un régimen corrector. Si los perros fuesen alimentados
correctamente, según las leyes de la Naturaleza, nunca se daría un caso de mal aliento, y los perros
mantendrían su dentadura en perfecto estado hasta el momento de su muerte, por muy ancianos que
fuesen. En la crianza de las razas toy es especialmente necesaria la limpieza regular, el ayuno y la
alimentación correcta; sus estómagos e intestinos son tan diminutos que se hace necesario un descanso
regular, y por poco alimento que se les dé, éste ha de ser de la mayor calidad posible; usar el centeno
como mitad de su ración «le cereales beneficiaría a las razas toy. Por lo general, cuando hay mal aliento,
la inclusión de frutos secos desmenuzados sería muy saludable para todas las razas; los frutos secos
endulzan el estómago y el tubo digestivo y son suavemente laxantes Es posible conseguir tabletas de
carbón vegetal en la mayoría de las farmacias; estas tabletas purifican todo el tubo digestivo.
Administremos también zanahorias, perejil y menta, finamente picados.

HEPATITIS

Es esta dolencia de corto período de incubación y se puede desarrollar y ser transmitida a otro perro en
tres días más o menos. A menudo hay presencia de pus en los ojos, mal aliento, una enorme lasitud, un
rápido agotamiento, una acción irregular de los intestinos. Esta es una más de las dolencias hasta ahora
rara y ya común en la actualidad. Su gravedad, su frecuencia y el hecho de que ataque un órgano cuyo
estado depende en gran medida de la alimentación, significa una prueba más del daño terrible hecho a
los perros con una alimentación antinatural.

TRATAMIENTO. Aislar el animal, ya que la enfermedad es contagiosa. Tratar como para la ictericia
(véase Ictericia). Mantener al perro en un lugar tranquilo y cálido, ya que la temperatura con frecuencia
desciende por debajo del nivel normal.

HERIDAS

Se ha de permitir que tanto el perro como el gato laman sus heridas. Cuando las heridas se infectan, y
también cuando hay muchas moscas por los alrededores (hay innumerables tipos de moscas que
pondrán sus huevos en las heridas, y estos huevos se convertirán después en gusanos que podrán
alimentarse de los tejidos profundos), entonces usaremos un tratamiento distinto, que he demostrado

que es muy efectivo, El tratamiento es de igual modo excelente para las heridas humanas, y he curado
en dos ocasiones, según este método de la Naturaleza, unas heridas gangrenosas.

Desearía decir, aquí, si en algo he contribuido, de forma verdaderamente útil, en la medicina
veterinaria, no es sólo en el uso del ayuno para curar a los animales enfermos, ni en el uso de la miel,
que puede salvar la vida, ni en el ajo y demás plantas y hierbas antisépticas, etc., sino por este
tratamiento que describo a continuación, que es el colocar las hojas verdes, frescas, sobre las heridas,
en ve?, de la utilización de vendajes y parches, etc.

Se colocan las hojas verdes, frescas, lavadas, si es necesario, de cualquier suciedad, polvo, etc.,
directamente sobre las heridas y son mantenidas en su lugar por medio de una venda empapada en
agua Iría. He aquí las hojas preferidas para este cometido, que son citadas por orden de eficacia: el
geranio (el geranio común, de jardín, de hojas suaves, si bien tengamos en mente que su pariente
silvestre, la hierba roberto, cocida, es muy apreciada como una de las mejores hierbas para las heridas);
la capuchina (de grandes hojas); la malva; el ricino (las hojas de ricino son llamadas manus Cbristi); la
viña, el lúpulo. Si no podemos conseguir ninguna de las anteriormente descritas, podemos entonces
usar las hojas más comunes pertenecientes a la col (las internas); la lechuga o hasta la acedera.

Notaremos cómo las hojas son fáciles de sacar de encima de la herida, sin que causen dolor y sin
arrancar las costras, etc., lo que ocurre a menudo en el tratamiento ortodoxo de las heridas, cuando se
aplican directamente los ungüentos, los vendajes o vendas sobre las heridas y el cambiar los vendajes
quirúrgicos se convierte en un proceso muy doloroso que :i moñudo daña el proceso curativo de las
heridas.

Me imaginé que este uso de las hojas frescas era una idea totalmente mía, pero estaba equivocada.
Tras unos diez años de haber empezado a usar el método de las hojas, una persona amiga mía me dijo
que los gitanos de Alemania llevaban invariablemente unas hojas frescas de lechuga debajo de un
vendaje en sus heridas.

HERIDAS SANGRANTES

Cuando de una herida mana mucha cantidad de sangre, la pérdida de sangre ha de ser frenada, y
calmar el tejido desgarrado por medio de aplicaciones de una infusión de hierbas. Con la excepción de
las heridas profundas, jamás vendaremos una herida, ya que la acción de la lengua del perro mantiene
húmeda la herida y disuelve la formación de pus, lo cual es de por sí un proceso de cura muy notable;
vendar una herida evitaría que el perro hiciera uso de esta habilidad. La formación de pus no ha de ser
nunca un motivo de preocupación; se trata del propio método de la Naturaleza para mantener una
herida abierta y húmeda, porque si ésta se cerrase demasiado pronto dentro del proceso de cura,
cualquier impureza externa que hubiera podido hallar la forma de introducirse en el tejido corporal en el
instante de producirse la herida podría provocar un envenenamiento susceptible de inducir a la muerte.
En los casos de heridas muy profundas utilizaremos el método del gran cirujano español Trueta, de la

manera :que él lo practicó durante la Guerra Civil Española. Dejaremos la herida bien abierta,
eliminaremos cualquier tejido dañado para que la herida quede limpia. A continuación, recubriremos
los contornos de la herida por medio de un trozo de algodón hidrófilo húmedo; lo inmovilizaremos con
yeso sin apretar para que cubra la zona dañada; anotemos con todo cuidado la frase «sin apretar». A la
herida profunda se la deja entonces que se entregue a las propiedades curativas de la Naturaleza; la
formación de pus mantiene la herida abierta y húmeda hasta que los tejidos internos estén curados del
todo.

Esta técnica es muy distinta de los métodos artificiales que usa la medicina química, tan en boga hasta
que el sistema del cirujano Trueta dio tan magníficos resultados en la cura de las heridas e hizo que su
método fuese adaptado por muchísimos médicos que utilizaban el sistema ortodoxo y que luego lo
abandonaron. El método clásico consiste en colocar gasas dañinas sobre la herida abierta; con el
frecuente raspado de toda formación de pus y aplicaciones de desinfectantes químicos. El método
Trueta ha puesto en evidencia el daño ocasionado en la medicina, según creo, por Joseph lister, amigo
de Louis Pasteur, el pionero del vendaje de heridas con desinfectantes químicos.

Un famoso método antiguo para obturar las heridas profundas consiste en usar las telas de araña (o
telaraña), porque éstas poseen propiedades adhesivas (las golondrinas las usan para unir sus nidos
hechos de barro). Las telarañas se han de coger de lugares limpios, y serán sacudidas para sacar
cualquier resto de polvo, etc. De grandes propiedades curativas son las hojas frescas de geranio,
capuchina, vid, el aceite de ricino, la malva (cuando es tierna), colocados sobre la herida y mantenidos
en el sitio por medio de una venda de algodón humedecido. Hay que lavar las hojas antes de usarlas.

TRATAMIENTO. Para detener el manar de la sangre de una herida grave, aliviar y limpiar los tejidos
dañados. Aplicaremos un tratamiento herbario hecho a base de una infusión fuerte de romero o de la
planta reina de los prados, de la que usaremos tanto las flores como las hojas, o de hisopo. Esta infusión
se puede usar tanto externa como internamente; si es administrada internamente, refuerza las
propiedades reparadoras del tejido corporal. Si la herida es muy profunda y se hace necesario utilizar el
método Trueta, el musgo (tipo esfágnea) es un excelente vendaje puesto alrededor de la herida, debajo
del yeso. El musgo es una hierba notable; crece en los lugares húmedos, en innumerables lugares del
orbe. El principal ingrediente del musgo (tipo esfágnea) es su contenido en yodo natural. No está fuera
de lugar avisar aquí contra el uso del yodo químico artificial, que en cierta época fue el tratamiento más
incentivado en la profesión médica contra las heridas y contusiones. Citaré la frase de uno de los
grandes pioneros de las curas naturales, el Dr Lindlahr: «la acción del yodo químico sobre el tejido vivo
es la de un agente momificante, e impide todo proceso de cura natural, en tanto que incentiva el
crecimiento de un tejido cicatrizante excesivamente basto». Y lo mismo se puede aplicar a casi todos
los desinfectantes químicos. He aquí otra norma de tratamiento importante: si las heridas son graves,
con gran pérdida de sangre, se hace muy necesario el ayuno durante uno o varios días: la mayoría de los
animales se abstendrán voluntariamente de ingerir alimento cuando están gravemente heridos. Todas
las fuerzas internas del organismo son requeridas, en esos momentos, para limpiar, reparar y curar: no
han de ser malgastadas en ningún proceso de digestión. Es infinitamente beneficiosa la medicación a
base de tabletas de extractos de hojas. Y esto se debe a que la «sangre» verde de las hojas de las
plantas forma los glóbulos rojos y crea nueva sangre de una manera mucho más natural que con las
transfusiones de sangre animal; y tampoco contiene ninguna de las toxinas que tal sangre ha de
contener de manera invariable.

En mis viajes por todo el mundo, siempre he llevado conmigo a un galgo afgano, a modo de guardián.
Al ser criaturas muy veloces y de temperamento salvaje, han tenido su parte de accidentes físicos,
principalmente heridas profundas causadas por la vegetación afilada del desierto, las piedras
puntiagudas, etc. Yo nunca he dado puntos de sutura en ninguna de sus heridas, a pesar de que algunas
de ellas eran lo bastante profundas como para introducir toda una mano en su interior. Sólo he confiado
en las propiedades curativas y antisépticas del romero, utilizado como loción sobre las heridas (y,
cuando no tenía romero, usaba el llantén, que es una planta común). Con el uso del romero, también he
curado las ubres desgarradas de las vacas, que derramaban muchísima leche. Estas heridas eran
lavadas con el romero; y las obturaba con hamamelis sobre algodón, y también con telarañas limpias
(sin polvo).

En las zonas donde las moscas son un problema, es muy útil y curativa la protección de las heridas por
medio de hojas verdes (ya descrita). Yo he llegado a curar gangrenas graves con este método. He aquí
la manera de hacerlo: se cambian las hojas cada cuatro horas. Las hojas que hemos cambiado estarán
muy calientes y marchitas debido al calor que expele la herida.

HERNIA

Las hernias, tanto en el perro como en el gato, son normalmente de índole umbilical.

En el gato, no obstante, ésta se puede dar por razones congénitas, en tanto que en el perro está
causada habitualmente por la madre y la forma torpe que ella adopta en el instante del nacimiento del
cachorro. La hernia umbilical se produce cuando, bajo la piel aunque a través del ombligo, sale una
sección del intestino. Puede darse el caso de que una hernia prominente en la etapa de cachorro
desaparezca al coger el estómago musculación y endurecimiento. De cualquier modo, si la hernia
persiste en la etapa adulta, yo no aconsejaría su tratamiento por medios quirúrgicos, porque puede
causar daños internos.

TRATAMIENTO, Aprendí un tratamiento sorprendentemente sencillo, que me explicó un veterinario de
Grecia; este tratamiento se aplica en la cura de la hernia umbilical de los cachorritos. El cachorro
paciente se le coloca de espaldas, luego uno de nuestros dedos baja presionando fuertemente sobre la
hernia, que se retraerá a su sitio, como un botón de presión. Es un sistema que a menudo efectúa una
curación permanente en menos de un minuto. Si esto falla, aplicar una mezcla con extracto de
hamamelis, astringente, la dosis es de una cucharadita además de otra cucharada de postre de hojas de
hiedra, bien desmenuzados, y por último otra cucharada de aceite de ricino (la hiedra ha de ser del tipo
trepador de árboles o de muros, jamás, por supuesto, del tipo de hiedra venenosa). Se mezcla bien todo
y se da un masaje en la zona afectada, mañana y noche, durante unos cinco minutos, durante tantas
semanas hasta que se consiga la cura. Si ésta no se consigue, entonces creo mejor que el perro viva con
su hernia, que arriesgarlo a un tratamiento quirúrgico.

Por último, hay que mencionar el punto de la prevención. No dejemos que la madre trate a sus
cachorros ele manera ruda en el momento de parir. Ella quizá los tire o esparza en su estado nervioso,
de modo especial si es primeriza. Por lo tanto, quedémonos con la perra mientras dura su parto y
evitemos que trate a los cachorros de manera dura y ocasione así la hernia umbilical. Tranquilicemos a
la perra madre y saquemos a los cachorros de su lado hacia una caja acolchada con un tejido de franela
cálido; esta caja la colocamos al lado de la madre, devolviéndole los cachorros cuando ha terminado el
parto.

HIDROPESÍA

Este estado de acumulación anormal de líquidos dentro del organismo representa una grave
enfermedad cuando se presenta en el perro o en el gato. El tratamiento herbario ha conseguido muchas
curas de hidropesía principalmente porque hay muchas hierbas que son curativas. Las nombro a
continuación: el saúco (enano) rastrero, el diente de león, el romero, los granos de perejil, las bayas de
endrina, las yerba mansa (México), la hierba rastrera. El carrizo o junco representa un más extraño pero
excelente remedio, en su forma de ARURTDO TPNAX (junco mayor) y el ARANDO PHRAGNITIS (el
junco de los bordes de las orillas). Macerar y administrar dos cucharaditas del preparado dos veces al
día. El perro o el gato ha de ayunar y se le ha de administrar las tabletas antisépticas vegetales así como
las de carbón vegetal. Seguir cuidadosamente el tratamiento de desintoxicación interna, aunque se
tenga una dieta a base de pescado (véase Pescado), en lugar de la carne cruda, cuando se reanuda la
dieta de Crianza Natural . Administrar internamente grandes cantidades de cualquiera de las hierbas
curativas arriba mencionadas. Administrar asimismo, a modo de alimento o medicina y a diario, la
manteca de leche. Administrar las tabletas de carbón vegetal.

HISTERIA

Las causas son innumerables, porque esta enfermedad no está causada por una bacteria específica,
aunque hay muchos escritores de temas caninos que siguen afirmando que lo es. Sus innumerables
causas pueden ser resumidas inmediatamente en tres palabras que se vienen repitiendo con harta
frecuencia en este libro: la crianza incorrecta. Se dan tres causas que contribuyen a la dolencia: la
presencia de gusanos en cantidad; debilidad nerviosa de índole hereditaria y... el aburrimiento. La
tercera causa, el aburrimiento, merece un comentario adiciona!. El encarcelamiento antinatural del
perro en el criadero durante largos períodos, o en patios minúsculos, sin poder hacer el suficiente
ejercicio exterior diario, lo lleva a una forma de depresión mental o bien de nerviosismo antinatural, la
naturaleza del perro está dotada de sentimientos muy desarrollados de afecto y también de la facultad
de interesarse viva e inteligentemente en la vida de su propio hogar. Así que, como sucede a menudo,
al perro se le imposibilita todo su interés por el mundo exterior, y los dueños del criadero tienen poco
tiempo para compartirlo con los perros, que son mantenidos más como máquinas de criar que como
seres vivientes. Se comprende que los perros que son tratados así se tienen que volver inquietos y
también hiperscnsibles al menor grado de nerviosismo, y por lo tanto inclinados a desarrollar ataques
de histeria nerviosa por la causa más insignificante. Si deseamos evitar esta histeria, entonces
deberemos introducir dos reformas en la vida cotidiana del perro de criadero: una alimentación
correcta que asegure unos nervios fuertes como, al mismo tiempo, impedir la infestación de gusanos, y
otorgar al perro una forma de vida en la que pueda llevar a cabo las funciones especiales para las que

fue creado; a saber: la de ser amigo, defensor y guardián del ser humano, así como destructor de las
dañinas plagas de roedores y serpientes. Y luego, ante todo, otorgarle suficiente ejercicio activo.

TRATAMIENTO. Cuando un perro desarrolla ataques de histeria, la aportación más relevante en pro de
una cura exitosa es el descanso en una habitación a oscuras, ello en combinación con el ayuno, a lo que
seguirá el tratamiento de desintoxicación interna al completo, volviendo a una alimentación a base de
líquidos Siempre que acaezcan ataques adicionales " de histeria. Se ha de aplicar el mismo tratamiento
aconsejado para los accesos de epilepsia. • He de comentar también que, como la histeria es una
afección tan ruidosa y generalmente alarmante, los criadores se ponen demasiado preocupados por
mantener artificialmente tranquilo al perro, administrándole medicamentos químicos al respecto; los
medicamentos más comunes han sido ingeniosa y acertadamente descritos por un escritor de temas
médicos como sigue «esos super-Shylocks (recuérdese: Shylock es el principal personaje del
MERCADER DE VENECIA, y personifica el tipo de usurero despiadado) que reclaman un mil por ciento
de intereses por cualquier alivio transitorio, de poca duración, que dan» ¡Cuán cierta es esta afirmación,
realmente! El uso prolongado de los medicamentos a base de bromuro (así como otros medicamentos
químicos de «doping» del grupo mencionado) desarrolla un estado característico en el cuerpo. Existe el
caso de los medicamentos de bromuro (el término medico se denomina bromurismo), cuyo estado,
según sus síntomas, es aquí descrito: pupilas dilatadas; desarrollo de acné en diversas zonas del cuerpo,
de modo particular en la cabeza y cara; se da un aliento de bromuro, fétido; el corazón trabaja de forma
retardada y débil; hay falta de respiración; extremidades frías; diversos trastornos mentales, tales como
debilidad y confusión mentales, y un tipo de intoxicación general.

El único medicamento que se puede dar sin peligro en los casos de histeria es la infusión hecha con la
planta escutelaria; esta hierba no es un medicamento supresivo, en realidad alimenta y construye los
nervios, y también los calma. Son, asimismo, buenas las hierbas y plantas que cito a continuación: el
romero, la ruda, el lúpulo, la flor del tilo, la hierba luisa o verbena -de aroma alimonado- la verbena
común. El único alimento que posee unas propiedades curativas en la histeria es la miel. Los jarabes de
escaramujo y de grosella negra son beneficiosos; se disuelven flores o cabecitas en grano de la
adormidera o amapola en cualquiera de estas jaleas.

HUESOS ROTOS

Véase «Fracturas».

ICTERICIA

Es una enfermedad que se reconoce por causa de la difusión de la bilis en la sangre y que produce en el
paciente una coloración amarillo-verdosa de la piel y de las conjuntivas, hasta de las encías y de los
globos de los ojos. Las causas de la ictericia son innumerables, entre las que figuran: congestión del
hígado -que se presenta con frecuencia a modo de una secuela del moquillo, o por medio de graves
escalofríos; por la obstrucción del conducto biliar debido al paso de una piedra de la vesícula biliar, o por

la entrada de un gusano. También existe una clase de ictericia leptospiral que se cree que es ocasionada
por la rata, aunque se han dado casos típicos de este tipo de ictericia sin que se hubiese detectado la
presencia de ratas o ratones; se administran inyecciones de suero para este tipo de ictericia; y son
administradas -estas inyecciones- con el reconocimiento explícito de «o mata o cura»; y por lo general
estas inyecciones matan. También existen las vacunas o inoculaciones preventivas, que son de por sí
más mortales para los especímenes jóvenes en sus consecuencias que las mismísimas inoculaciones
contra el moquillo. El único profiláctico infalible contra la ictericia es la crianza saludable según las leyes
de la Naturaleza.

TRATAMIENTO. Una infusión de las hojas y la raíz de diente de león; estas dos infusiones deben ser
administradas juntas en partes iguales; para la preparación de la raíz, véase preparación de la hierba
rastrera en «Vejiga, enfermedades»; también es útil la infusión de linaria o de anagalida (muraje).
También es muy efectiva la infusión de los tallos de ruibarbo: la dosis es de dos onzas
(aproximadamente 60 gramos) de los tallos por un cuarto de litro de agua hecha en un jarabe espeso,
con miel añadida. También es beneficioso el zumo de granada -cuando es la estación del fruto- con una
dosificación media de dos cucharaditas mañana y noche, o de hipérico común. A modo de uso tópico se
puede elaborar una pasta de mostaza común, aplicada como una cataplasma, caliente, en la zona del
hígado. Se debe seguir un período de desintoxicación interna, con la administración de ajo; pero
cuando se alcanza el nivel de la dieta a base de leche y miel, el primer ingrediente (es decir, la leche) ha
de ser administrado agrio y descremado, con sólo la mitad de la cantidad normal de miel que se
administra; estas medidas están establecidas para aliviar la labor del hígado, el órgano del cuerpo más
implicado en la digestión de elementos grasos de cualquier tipo. Emplear las «amargas» en la familia de
las hierbas, de manera particular la genciana azul, su raíz finamente rallada, media cucharadita dos
veces al día; la centaura, la planta entera, a modo de infusión; y el ajenjo y el abrótano macho, en polvo,
como píldoras.

Se han conseguido unos resultados extraordinariamente buenos en el tratamiento de la ictericia
siguiendo el método arriba descrito, a pesar que la ictericia es considerada como una de las más fatales
de todas las enfermedades caninas.

NOTA. Debo repetir que el éxito total del tratamiento de la ictericia depende del ayuno estricto, de una
duración suficiente para que el hígado se haya desintoxicado, y que la bilis haya desaparecido de la
corriente sanguínea y de los tejidos corporales. Aplicar varias semanas de alimentación a base de las
gachas de Crianza Natural , que son tan calmantes internamente; pueden salvar la vida en los casos
graves; utilizar, además, las hierbas ya citadas curativas de la ictericia, en particular la anagalida o
muraje a modo de infusión; la dosis es de una cucharadita de la hierba por cada dos cucharadas soperas
de agua.

INFECCIÓN POR ESTREPTOCOS

La única causa de que exista la infección por estreptocos y que acaezcan pérdidas por ésta se debe, al
igual que en el caso del moquillo, a la crianza defectuosa y a la sobrecomercialización. ¡Con frecuencia

he dicho que un gran número de criadores de perros de la actualidad, si pudieran, darían con sumo
agrado una alimentación a base de serrín!

Lo típico en la cría de perros en la mayor parte de los países, hoy en día, es la idea de obtener alimentos
y medicamentos de fácil preparación, baratos, así como el más completo abandono de la higiene en el
criadero, el cual estará terriblemente superpoblado, con el suelo ácido y las casetas de madera
empapadas en orines, por lo que los perros proseguirán padeciendo enfermedades infecciosas hasta
que las sencillas normas para una cría de perros natural, limpia y afectuosa, se convierta en algo
generalizado en la mayoría de los criaderos. El método de Crianza Natural se practica en todo el
mundo, y en los criaderos donde ni una vez una simple camada había sido criada durante años, ahora se
crían fácilmente, con los especímenes gozando de un excelente estado de salud. También he conocido
a muchos criadores de perros modernos que afirman que están criando con líneas sanas y naturales,
que sin embargo siguen conservando a sus perros en un número propio de la superpoblación y carentes
de ejercicio vital; en dichos casos, ni todos los medicamentos -sean herbarios o de otro tipo- ni los
alimentos más perfectos y saludables podrán nunca mantener un estado de salud normal. No; tengo
buena opinión de los criaderos que albergan a más de veinte perros. No llego a comprender la
mentalidad de los dueños de tales criaderos. ¿Será que, por tener a tantos perros, creen que tienen más
probabilidades de criar un campeón? ¡Cuan equivocados están con relación a cómo se cría un campeón!
Una y otra vez descubrimos que es el criador del criadero «pequeño» el que cría campeones y los
criaderos «grandes» son los que le compran todos sus especímenes triunfantes -y que a menudo
pierden a estos ejemplares recientemente adquiridos por enfermedades que están latentes en estos
criaderos.

El autor de estas obras viene a afirmar que la salud del suelo representa el fundamento de la salud del
perro, así como la prevención y la cura de la enfermedad, y que todos los productos químicos para el
tratamiento de los suelos y de los productos alimenticios deberían estar prohibidos, lo mismo que la
utilización de todas las vacunas y remedios análogos. Se cita un caso de una yegua de pura raza que
padecía de aborto contagioso, por lo que un «eminente veterinario» aconsejó que fuera sacrificada; en
vez de ello, la yegua fue tratada con el tratamiento de medicina natural y consiguió una recuperación
absoluta, lo que es típico de numerosos enfermos de estreptoccidiosis infecciosa, particularmente en
las hembras de la especie canina que, colocadas en patios de criadero aseados (de hierba segada),
alimentadas debidamente, ejercitándose lo suficiente, han conseguido recuperaciones totales y han
alumbrado y criado a camadas perfectamente normales, y estos cachorros -pertenecientes a estas
camadas- se desarrollaron en adultos completamente inmunes a la enfermedad -adultos sanos cuyas
madres habían estado aquejadas de la enfermedad. He aquí lo que F. Sykes escribe:

«(...] nuestra yegua más valiosa, de pura raza, contrajo una terrible enfermedad aborto contagioso. Un
veterinario erudito aconsejó que la sacrificásemos. Rechacé su consejo y fijé un tratamiento propio, que
consistió en colocar a la yegua en un prado enorme, donde ningún caballo hubiese pastado, donde
nunca se hubiese usado ningún abono artificial y donde ella estuviese obligada a vivir durante dos años,
ingiriendo prácticamente nada más que hierba. Al final de este período, la yegua fue examinada por un
veterinario competente que afirmó que el animal estaba curado. La cruzamos y fue inseminada

artificialmente; más tarde alumbró un potrillo, y, a continuación, a lo largo de siete años, tuvo cuatro
nuevos potros, y vivió hasta la edad avanzada de 21 años. Este fue el primer caso que curé en una
enfermedad supuestamente calificada como incurable, y ello simplemente dando a la criatura enferma
nada más que tierra de pastos donde nunca se hubiera utilizado el abono artificial, o lo que es lo mismo,
le proporcioné la alimentación de la tierra repleta de humus de la Naturaleza.»

Y el autor prosigue comentando sobré la manera en que la enfermedad en gran escala se infiltró en la
granja (por medio de las causas habituales que representan la misma fuente patógena en los criaderos
de perros). Y cito nuevamente un extracto de este mismo libro:

«Adquirimos ganado de mucho valor y lo colocamos en un terreno desprovisto de hierba, muy yermo,
por lo que era tan ínfima la aptitud que poseían para mantener un estado vital que había que traer
alimento de todo tipo procedente de otros pastos para así poder incrementar el suministro del herbaje.
La sobrecarga de ganado y el pisoteo -ambos factores en grado importante- comenzaron a desarrollar
otros problemas y, como siempre ocurre en los terrenos sucios, horriblemente descuidados,
enfermedades de todo tipo comenzaron a hacer su aparición en el ganado. Como es normal, las
terapias veterinarias nos ayudaron, aunque no mucho. Nos decidimos a arar la totalidad de los 750
acres de terreno. Resolvimos probar ahora con el alimento cultivado en casa, evitando de modo
especial todo alimento y concentrado compuesto manufacturado. Sobre todo, no utilizaríamos ninguna
materia artificial de ninguna parte. Y después de siete años ele esfuerzos denodados, además de todas
las dificultades propias de años bélicos, conseguimos: 1) liberar la granja de toda enfermedad; 2)
desarrollar una gran manada de vacas lecheras de probada producción, inmunes a la tuberculosis
durante más de tres años ya, y dotadas de una constitución sana que nunca las hizo contraer ningún
tipo de afección, lo que les era tan difícil de creer a los especialistas, para quienes era arduo asentir que
la granja no hubiese sido visitada por cualquier tipo de azote epidémico; y 3) a cada nueva generación
de animales que nace, tenemos la firme convicción de que posee aún más vigor y resistencia.»

El resultado del tercer punto tiene una importancia particular para los criadores, porque de la misma
forma en la cría de perros, a cada generación de especímenes criados según el método de Crianza
Natural , el resultado natural y positivo es la salud incentivada - mayor tamaño, huesos firmes,
crecimiento de pelo y una resistencia general a la enfermedad.

Como resumen, Mr Sykes escribe lo siguiente, a respecto de la prevención o profilaxis de la enfermedad
y del aterrador registro de la abundante enfermedad en el mundo de hoy:

«Entonces, ¿no hay esperanza alguna para la humanidad? Sí. Hay una esperanza, la enfermedad. Quizá
nos pueda enseñar los errores que debemos evitar. El primer error se refiere al uso continuado de
materias artificiales, porque ello produce alimentos de valor nutritivo de inferior eficacia tanto para el
ser humano cómo para el animal, y que reduce a un grado tan ínfimo la vitalidad, que se hace menor la
resistencia a la enfermedad producida por la maligna bacteria. No obstante, en un corto espacio de
tiempo, el Ministerio de Sanidad puede ser liquidado. El segundo error es la alimentación de bizcochos
y comidas concentradas, que son los subproductos de las industrias del jabón y del aceite -otra prueba

más de los intereses creados. Estos alimentos son antinaturales, y son administrados al ganado y a la
volatería para incentivar la producción de cantidades antinaturales de carne, leche, huevos y carne de
volatería. He curado la enfermedad de los animales suprimiendo la ingesta de concentrados
manufacturados, sustituyéndolos por alimentos tales como la avena, los guisantes, las judías y la
hierba, que crecen en la granja dotada de tierra con humus suficiente para su fertilidad.»

Se debe también mencionar que esos subproductos de las industrias del jabón y similares son
utilizados, asimismo, en el mundo canino. La carne deshidratada que se usa en las populares comidas
caninas es a menudo el residuo de las fábricas de jabón, la materia de origen animal de la que se ha
extraído toda la grasa por medio de productos cáusticos, en la fabricación del jabón; no es arduo
imaginarnos el grado de daño de tales «alimentos» en el estómago e intestinos del perro. Para
continuar con el tratado sobre agricultura (del Dr. Sykes):

«Se presentaron dos dificultades: 1) los granjeros no cesaron de usar los fertilizantes artificiales en sus
tierras, porque la publicidad "inteligente" les ha adoctrinado durante mucho tiempo que es mucho más
provechoso usarlos en aras de obtener cosechas copiosas que mantener y confiar en la ganadería... 2)
los granjeros proseguirán usando los concentrados manufacturados para la alimentación de su ganado,
porque de nuevo la publicidad sagaz ha llevado a sus mentes la idea de que no pueden producir ni leche
ni carne sin estos productos». No es un hecho aislado el que empiece a ocurrir a innumerables granjeros
la prevalcncia de terribles enfermedades como pueden ser el aborto contagioso, la tuberculosis y otras
dolencias en su ganado, que pueden ser producidas por la utilización de productos artificiales en las
tierras y el uso de la alimentación a base de bizcochos concentrados administrados a las vacas. Y es así
como llega la enfermedad. ¿Llega? Ya está aquí, en todas partes y en abundancia. Existen unas cuantas
manadas inmunes a la enfermedad en este país. La fiebre aftosa cunde de manera periódica; la
tuberculosis se ha vuelto tan común como el amanecer de un nuevo día; la enfermedad dejohne y la
esterilidad están a la orden del día en todas partes. Hay datos fidedignos que nos dicen que el ochenta
por ciento del ganado productor de leche que pasa por el mercado se encuentra, de una manera u otra,
enfermo. El período de producción láctea de una vaca mediana se reduce ya a dos años y medio. ¿Es
esto un motivo de preocupación para el Ministerio de Agricultura? Por supuesto que lo es. ¿Los
remedios? ¡Oh, sí!, las vacunas y las reuniones de veterinarios. Pero, ¿por qué no se comienza desde el
fondo, en el mismísimo suelo o terreno? ¡Silencio! Nadie ha pensado tan siquiera en eso. En los medios
oficiales, no hay que llegar a la verdadera causa de la enfermedad. Es un acercamiento del todo noprofesional.

A Pigxial que en el caso de la agricultura, el mundo canino está saturado de publicidad engañosa
patrocinada en gran medida por los fabricantes de vacunas y productos químicos, y por la publicidad
igualmente perjudicial del Ministerio de Sanidad, con su carga enfática sobre la importancia de la
vacunación diftérica y los «magníficos» resultados que se consiguen (dicha propaganda se hace
necesaria constantemente porque hay miembros de : las fuerzas armadas en la segunda guerra mundial
que, habiendo sido testigos del efecto perjudicial de las vacunas en su propia salud, insisten en que sus
hijos se mantengan exentos de tales prácticas antihigiénicas y antinaturales).

Luego, al igual que con los granjeros, está la indolencia de los criadores de perros. La crianza correcta
toma mucho tiempo. La alimentación natural, por si sola, requiere muchísimo más cuidado y solicitud

que el método general de alimentación ortodoxa -un método que es únicamente apropiado para la cría
de esas bestias gordas y semienfermas, los cerdos- consistente en una cantidad de carne cocida en
exceso, con el líquido resultante vertido sobre la comida refinada y su cantidad de subproductos de
fibra de carne de las fábricas de jabones, y la administración de carne y croquetas o galletas de cereal
refinado, grasientas, juntas en una comida ¡y con la esperanza de que el resultado sea una buena salud!
(¡No nos hemos de preguntar la causa del por qué hay tanta demanda de remedios contra la tenia, y de
tratamientos curativos contra el eccema y la histeria!). El alimentar de manera correcta exige muchos
cuidados, tiempo y organización; la preparación de la ingesta diaria para cada perro, a base de
vegetales frescos, crudos, finamente picados -lo que es algo esencial para la salud- requiere tiempo; se
han de recolectar las hierbas y prepararlas para su uso. La carne cruda toma mucho más tiempo a cortar
que la cocida -porque esta última es en parte carne desmenuzada; los platos de cereales integrales
también exigen una preparación cuidadosa; y con ello se requiere asimismo una gran cantidad de leche
no pasteurizada, fresca -permítaseme decir que la leche deshidratada, seca, dada en lugar de la que
está en su estado fresco, natural, es uno de los alimentos más letales que se pueden dar a los perros, y,
de modo especial, a los cachorritos. Por eso yo afirmo sin ningún género de dudas que no es posible
mantener un buen estado de salud en un criadero donde hay demasiados ocupantes. En cuanto al
ganado, este se puede mantener en manadas de número considerable; su alimento lo consiguen
apacentando o pastando -lo que se requiere es sencillamente asegurarse que los pastos estén sanos.
Sin embargo, los perros han de conseguir todo el alimento que ingieren del ser humano, con la
excepción del conejo ocasional que pueden atrapar por sí mismos. Además, los perros ensucian y
malean rápidamente las propiedades donde se les mantiene, así como el suelo donde se suelen ejercitar
-el ganado es en su mayor parte beneficioso para la tierra. La superpoblación, la alimentación
incorrecta, la cría descuidada -en particular en lo que atañe a ejercicio suficiente- el uso de productos
químicos y de vacunas en la medicina canina, con su consecuente estado degenerativo de salud, son las
causas esenciales del actual predominio de las enfermedades caninas por estreptococos betahemolíticos (e b h., en su forma abreviada). Está en manos de los criadores el remedio para su
prevención y cura.

Prosigamos con la misma enfermedad. Es un absurdo considerar que la simple presencia de
estreptococos es una prueba de la presencia de la enfermedad, en particular cuando hemos de tener en
mente que la bacteria estreptococo se halla entre las bacterias del organismo más comunes de más
amplia distribución, y que se la encuentra allí donde existe el pus, por ejemplo en heridas superficiales,
en llagas producidas por el eccema. Los profesionales de la veterinaria han indicado con razón! que la
misma bacteria de estreptococo beta-hemolítico es por sí misma incapaz de ocasionar un estado grave
en el organismo sin la intervención de otras bacterias más nocivas o tóxicas; así pues, no tenemos
constancia que pruebe que la bacteria e b h sea la única responsable de la esterilidad, el aborto, la
desvitalización de los cachorros recién nacidos, la muerte de los cachorros destetados, de las
enfermedades dérmicas, todas ellas atribuidas a la e b h simplemente fundamentándose en la evidencia
sin consistencia de que tal bacteria ha sido extraída con un algodón de todos los órganos, organismos o
áreas contagiadas. La mayor parte de los síntomas arriba descritos pueden atribuirse mejor y de una
forma más general a un estado tóxico general del cuerpo del animal provocado por una degeneración a
largo plazo de la salud de los antepasados y de los padres, que como en el caso del testamento agrícola
que he citado antes, el único remedio no es por medio de la supresión de los síntomas usando los
medicamentos a base de las peligrosísimas sulfamidas, sino por descender a la causa principal, que yo
afirmo que tiene sólo cinco palabras, que son: un método erróneo de crianza.

No se puede negar que en los perros se dan enfermedades de los órganos reproductores, que son muy
parecidas a las enfermedades venéreas del cuerpo humano. Actualmente hay muchos doctores en
medicina que sostienen la teoría acertada de que tal dolencia es en gran manera de naturaleza mucosa
o catarral, y se trata en parte de un proceso de autodesintoxicación que el organismo acomete. No
obstante, hay que concordar en el hecho de que sí existe cierto porcentaje de contagio, y éste se
produce en el momento del cruce, del macho a la hembra. Pero debemos considerar el gran número de
perras que padecen infecciones venéreas -metritis puede ser una de ellas- independientemente de
cualquier relación sexual; las perras vírgenes desarrollan muy frecuentemente esta afección. De
cualquier manera, aun en contacto activo con la enfermedad, una buena alimentación constituye una
protección total, ya que ningún perro reproductor podría contagiar a una perra verdaderamente
saludable, y a la inversa, ya que para desarrollarse, la bacteria ha de encontrar un tejido enfermizo en el
que alimentarse y multiplicarse, pereciendo en cambio en un tipo de tejido alcalino saludable de los
órganos reproductores pertenecientes a un perro o una perra bien criados. Por lo tanto, no deberían los
criadores culpar tan fácilmente por un estado infeccioso a los perros o perras de los demás criadores:
deberían cuidar la salud de sus propios especímenes en primer término, y recordemos que la verdadera
salud otorga la inmunidad contra toda enfermedad, inclusive la infestación parasital.

El profesor A. Ehret, un relevante erudito en medicina humana, hijo de un médico veterinario, autor de
innumerables libros sobre dietética escritos en inglés, de contenidos clarividentes (él era una
reconocida autoridad en la materia sobre la cual escribía), ha escrito términos de mucha sabiduría sobre
la enfermedad venérea, y sus textos están en completo acuerdo con mis propias teorías con relación a
dicha enfermedad en la medicina humana y veterinaria.

Seguidamente, cito de sus escritos:

«No existe ninguna diferenciación de principio entre una u otra enfermedad. En el caso concreto de la
enfermedad venérea se produce una excepción, pero únicamente en lo que respecta a los síntomas de
la sífilis. La enfermedad venérea se puede curar fácilmente por medio de la alimentación y el ayuno, y
ello por la sencilla razón de que, por regla general, el paciente es joven. La curación se vuelve más difícil
si se han usado medicamentos químicos. Y esto es lo que desgraciadamente ha ocurrido en casi todos
los casos. Los síntomas denominados como característicos de cualquier tipo de enfermedad sifilítica
son causados por los medicamentos de uno o diversos tipos: la gonorrea, por ejemplo -no hay nada más
fácil de curar que este «resfriado» o «catarro» de los órganos sexuales, si no hemos echado mano de los
medicamentos químicos. Los médicos deben admitir que esta enfermedad puede manifestarse sin que
haya habido ningún tipo de relación sexual, y así difícilmente se la puede achacar a la presencia de
gérmenes. La gonorrea no es más que una eliminación por medio de un órgano eliminador natural. Si se
usan inyecciones de medicamentos químicos durante un período continuado lo que sucede es que la
mucosidad y el pus son devueltos a la glándula prostática, a la vejiga, etc. En el caso de la hembra, la
matriz, el útero, al completo, se vuelven inflamados, y ocasionan todo tipo de trastornos propios de las
mujeres.
»(...] La (roseóla) o inflamación de (rose). Es un eccema sifilítico ocasionado por las inyecciones de ácido
salitre y óxido de plata. Es asimismo el factor causante de que la gonorrea penetre en los huesos. Todos
ellos se denominan síntomas sifilíticos. El mercurio es el causante del difícil chancro y de la sífilis de
grados segundo y tercero.»

Estos comentarios son de gran interés porque demuestran bien los efectos nocivos producidos en la
supresión de los síntomas por medio de los medicamentos químicos. En la actualidad, los profesionales
veterinarios están mayormente tratando la estreptococcidiosis beta-hemolítica bien por medio de los
medicamentos a base de sulfamidas o con vacunas. Si hubiera lugar a escoger, el segundo caso (la
vacuna) representa el menos nocivo, comparándolo con el del primer caso (tratamiento sulfamídico), ya
que el daño que las sulfamidas provocan en varios órganos del cuerpo es muy difícil de remediar.
Incluso las propiedades tonificantes químicas supuestamente «sencillas» de tan generalizado uso entre
los perros caseros pueden incidir con el reumatismo, las enfermedades de la vista, y muchos otros
desarrollos patológicos del cuerpo. La única cura de la e b h es el tratamiento desintoxicante interno
completo del cuerpo por medio del ayuno, del uso de medicamentos herbarios inocuos y con una dieta
correctora a base de alimentos crudos, todos los cuales eliminarán las causas básicas de estado de la
enfermedad; la cura por lo general llevará de dos a tres meses de tiempo. Pero no se deberá usar a los
especímenes para que críen hasta que hayan transcurrido seis meses tras el final feliz del tratamiento
de desintoxicación interna. Aún no he sabido de un simple caso en el que los especímenes limpios ya
hubiesen fracasado en procrear de forma normal.

Tratamiento. Todos los estados de e b h. como en el caso de las enfermedades venéreas del organismo
humano, son realmente infecciones de las mucosas, y por lo tanto se trata en gran medida de estados
catarrales. La desintoxicación interna, junto con la supervisión más estricta del estado del criadero, es
lo que hace conseguir la cura demostrada. Para ello, se ha de seguir básicamente los consejos para el
tratamiento del moquillo, es decir, el tratamiento a base del ayuno de desintoxicación interna, que se
establece en este mismo libro. Pero mientras que el tratamiento del moquillo es de escasamente unas
tres semanas de duración, el tratamiento de la c b n requiere, como norma, tres meses tras el corto
período de ayuno para que el sistema reproductor se vea realmente desintoxicado y devuelto a un
estado de salud normal. La reproducción representa la función más agotadora del organismo viviente,
así que si éste se encuentra en mal estado de salud o está saturado de medicamentos, entonces se
puede esperar todo tipo de irregularidades tanto en los padres como en la prole de unos progenitores
enfermizos. Yo no puedo comprender como es que los criadores cruzan de manera deliberada a perros
enfermizos con la sola ambición de tener cachorros que puedan vender; las cosas mezquinas que la
gente puede llegar a hacer por lucro monetario es un factor sorprendente de la naturaleza humana.
Llegará el día en el que el único bienestar verdadero será el del buen estado de salud tanto del cuerpo
como de la mente: el 50 por ciento de los animales domésticos de hoy en día se encuentra enfermo.
Para resumirlo: el tratamiento interno se refiere sencillamente a la desintoxicación, seguida de la
reconstrucción corporal basada en una dieta de alimentos crudos; y también a un período de descanso
de seis meses de todo tipo de actividad reproductora para los perros reproductores y las perras de cría.

Por su acción beneficiosa en los órganos de la reproducción, se puede usar la hoja de frambueso tanto
en los machos como en las hembras -es muy beneficiosa para ambos. Hacer una infusión cstándard y
administrar una dosis de la misma mañana y noche durante aproximadamente tres a seis semanas. La
dosis de promedio es de dos cucharadas soperas por la mañana y noche, o entonces será administrada
en forma de tableta. En cuanto a la desintoxicación o limpieza tópica (externa), es muy eficaz elaborar
una infusión con cualquiera de las hierbas aromáticas, a saber: el tomillo, la salvia, el romero o las hojas
de zarzamora, como he dicho, preparadas, cualquiera de ellas, en una infusión que será usada como en
el tratamiento contra el eccema, que ha probado ser tan eficaz. El Preparado Antiséptico Vegetal en

pastillas es más efectivo que el ajo en el tratamiento prolongado que sigue los diez-dieciocho días de
desintoxicación interna.

Los propietarios de perros no tienen porqué temer la infección por estrepteocos. Se traía de una
dolencia limitada exclusivamente a los especímenes enfermizos y criados de forma errónea, y asimismo
es el resultado natural de un estado de superpoblación. Ningún animal bien criado se verá afectado.
Mantengan solamente un número pequeño de perros; aliméntenlos con alimentos crudos de la mejor
calidad, proporciónenles abundante ejercicio físico en libertad, que su naturaleza, por lo demás, anhela,
que se desarrollen ya desde su etapa de cachorros en terrenos de hierba limpia, y entonces nunca se
producirá ni la e b h ni ninguna de las demás enfermedades caninas modernas tan temidas. En todos
mis años de cría de cachorros de galgo afgano, jamás me he preocupado de la enfermedad entre mis
perros, y mi linaje con el prefijo Turkuman ha figurado entre los más rebuscados de Inglaterra y ha sido
seleccionado a modo de stock básico o fundador por los mejores criaderos de Inglaterra y América; uno
de los atractivos más relevantes para estos compradores es el extraordinario estado de salud de mis
perros criados según el método de la Crianza Natural . Hay otros criadores que se han concentrado en la
cría de especímenes saludables y que han cosechado idéntica gran demanda de sus perros. La salud es
algo que ha de ser valorado con tanta importancia como los diversos aspectos de un perro que le hacen
puntuar positivamente en un certamen canino. De hecho, la salud tiene más valor, porque es un factor
indispensable para la felicidad del perro y su supervivencia, así como para la tranquilidad de espíritu del
propietario.

LEISHMANIOSIS

De todas las enfermedades infecciosas que afectan al perro, la leishmaniosis es la más terrible, la más
difícil de evitar y curar. Cualquier persona que haya visto a un perro en los grados terminales de esta
dolencia no olvidará jamás esa visión patética y horrible. Y por desgracia de todas las enfermedades
caninas, es ésta la que experimenta el aumento más importante; ciertamente se la clasifica ya como
muy generalizada. El causante de tal incremento es el calentamiento mundial. El aire moderno, que
está dañando mucho al mundo y a sus hablantes, así como los innumerables millones de vehículos
propulsados por el petróleo que arrojan sus gases venenosos, convierten la atmósfera en un buen clima
para el mosquito y la mosca de la leishmaniosis.

El transmisor de la leishmaniosis es la denominada mosca de la arena o playa, aunque es una
denominación errónea. Yo misma he visto esta diminuta mosca tipo mosquito muy hacia adentro, en
tierra firme, lejos de las zonas marítimas y de las arenas. Esta enfermedad es muy común entre los
hamsters, que en su origen son criaturas del desierto, en ningún caso moradores de las costas
marítimas. Raramente, los gatos poseen inmunidad a la enfermedad de la leishmaniosis, al igual que
también la poseen contra el gusano del corazón (filariosis).

La leishmaniosis toma el nombre de un doctor en medicina inglés, Leishman, que estudió la
enfermedad y su incidencia en los seres humanos, en zonas tropicales. Como la dolencia se propaga por

un protozoo, es por lo tanto de índole infecciosa para el ser humano, así como para el perro, el hámster,
etc.

Personalmente me he encontrado con la enfermedad en Túnez, Israel y Grecia, donde se infectaron
algunos de mis galgos afganos, muy pocos, y ninguno de aquellos pacientes había sido criado
completamente por mí, y por consiguiente no poseían inmunidad natural.

No obstante, mi primer enfermo -y caso- fue el de un terrier tibetano. El veterinario le diagnosticó la
enfermedad; este veterinario avisó al propietario que era probable que el perro muriese. Había un joven
pointer que vivía muy cerca de allí, el cual también contrajo la dolencia. El terrier había sido muy bien
criado, porque su dueño creía en las ventajas de una alimentación natural para él y para su perro. En
cuanto al pointer, éste era principalmente alimentado a base de comidas manufacturadas. Era mi
primer caso o paciente de leishmaniosis. Para ello puse en práctica las enseñanzas del hasta hoy
llamado Padre de Toda la Medicina, Hipócrates, el griego. Él nos enseñó lo siguiente: «Dadme un caso
de fiebre y podré airar la enfermedad». Él descubrió que el calor de la fiebre abrasa -y así consume- a la
bacteria invasora, etc. Así que yo nunca intenté bajar la fiebre alta presente en mi paciente. También
usé los remedios más alabados de Hipócrates, hidromel y oximel (agua y miel, y vinagre y miel
respectivamente). Con estos dos medicamentos tan sencillos, Hipócrates consiguió su fama eterna de
excelente sanador. También utilicé hierbas de sabor amargo y picante que poseen grandes propiedades
antisépticas y que también convierten al sistema sanguíneo en poco atractivo para los invasores
nocivos. Las hierbas que utilicé -y uso- son: el ajo, el ajenjo, el abrótano, la salvia, el eucalipto, el
pimentón. La recuperación fue lenta, aunque el terrier se curó y llegó a vivir hasta una edad
considerable: y la leishmaniosis jamás se presentó de nuevo. En cuanto al pointer, murió con mucho
sufrimiento.

Mi siguiente caso fue un galgo afgano de mi propiedad, aunque no fue criado por mí. Estaba en una
condición de salud moderada. Él sería mi guardián en mis viajes lejanos. Había estado conmigo en
muchos países donde la leishmaniosis era endémica: España. Israel, Argelia, Marruecos. Jamás había
sido desarrollada la enfermedad, pero la contrajo cuando nos encontrábamos en Túnez. Su caso
concreto era principalmente el de piel infectada y una fiebre aguda. Me encontraba en la isla de Djerba.
Telefoneé a un importante veterinario de Túnez, que me dijo que casi todos los perros de aquellas
zonas morían al contraer la enfermedad leishmaniosis, y que por consiguiente mi perro, procedente del
clima inglés, no tenía ninguna posibilidad de sobrevivir. La fiebre se desencadenó, y yo aceptaba esto,
sin intentar reducirla. Eso significó que el perro tuvo que ayunar durante catorce días, pues eso fue lo
que duró el estado febril. No hay que administrar alimento alguno cuando existe fiebre, con la
excepción de algo de miel para mantener las fuerzas. Administré pociones de hierbas amargas, en
particular el ajenjo, el abrótano, la ruda, el romero y algunos clavos de especias. Administré poca
cantidad de la hierba ruda (Ruta graveolens), ya que se trata de una planta abrasadora, y la dosis que
utilicé fue de media cucharadita de ruda por cada taza de la poción. Se sabe que fue la ruda la qué salvó
a mahoma cuando estaba a punto de morir de una enfermedad considerada como incurable,
probablemente algún tipo de envenenamiento.

También administré al perro baños de mar dos veces al día, ya que estábamos en primavera. Telefoneé
al veterinario para darle mi buena nueva. Él se sorprendió mucho, felicitándome y pidiéndome que le
enviase la descripción del tratamiento.

No obstante, la leishmaniosis volvió cuatro meses más tarde, tras yo dejar Túnez y encontrarme en los
Alpes franceses. Toda la zona inferior del cuerpo del perro, así como las zonas internas de las patas se
cubrieron de extrañas manchas rojas, y perdió peso; pero no tenía fiebre. Por aquellas fechas, yo me
encontraba visitando una de las principales criadoras de cocker spaniels y perros de caza en Francia,
Mine. Betty Coigny, cuyo afijo de criador era Rodworth. Ella no temía que sus perros contrajesen la
enfermedad a través de mi galgo afgano. Todos sus perros habían sido criados durante generaciones
según mi método de Crianza Natural . Los Rodworth no desarrollaron la enfermedad leishmaniosis. Y
mi perro se curó rápidamente en ese segundo ataque, y ya nunca más desarrolló esta dolencia.
Ciertamente, años más tarde, en los EE.UU., él produjo muchos hijos campeones.

Mi experiencia personal con la leishmaniosis no acaba aquí, pues más casos iban a llegar esta vez en
Grecia, donde es de índole endémica, en particular en las zonas de Atenas.

Había regalado un macho de galgo afgano de cuatro años de edad a una amiga que deseaba tener un
compañero y un cruce para su hembra de afgano, la cual provenía de mí, a la que le había regalado
hacía muchos años, y que tenía, por aquel entonces, nueve años ele edad.

Olvidé el hecho de que existía la leishmaniosis en su lugar de residencia, así como que esta amiga había
perdido un perro a resultas de la enfermedad, a pesar de que había gastado una fortuna procurándole
tratamientos veterinarios a base de medicamentos químicos procedentes de Inglaterra y Alemania. Mi
perro, Ladlad, produjo una camada de siete cachorros con su compañera Alláa, y todos se encontraban
bien. Luego, unos cuantos años después, me llegaron noticias que Laddie había desarrollado
leishmaniosis en una forma muy grave, y el veterinario que lo cuidaba aconsejó que el perro debía ser
sacrificado, por ser contagiosa la enfermedad a los humanos.

Fui a ver a Ladlad, determinada a sacarlo sin permiso de Grecia y tratarlo yo misma, ello sí había alguna
probabilidad de salvarlo. Sin embargo, cuando llegué a su lado, vi de inmediato que su estado estaba
más allá de cualquier esperanza de cura. Y fue allí donde yo vi a la enfermedad leishmaniosis en todo su
horror.

En primer lugar, se había vuelto en un simple esqueleto de perro. Sus ojos estaban hundidos y los
párpados estaban repletos de crestas purulentas, al igual que sus orejas y la boca. Y lo más horrible
todavía eran las moscas transmisoras de la enfermedad y revoloteaban a su alrededor, y eran una
multitud de ellas, que le picaban de continuo, lo que el perro se quejase de sus ataques. Fue sacrificado
por el veterinario que había ordenado que se hiciese esta última solución. Yo misma enterré a Ladlad en
un lugar agradable, y mientras cavaba la tierra de aquella tumba me prometí que haría todo lo posible
para ayudar a proteger a los demás perros de aquella cruel enfermedad de la leishmaniosis.

Algo muy importante de este caso es que su compañera, la perra, lantern, criada y cuidada según mi
método, que fue mantenido por sus propietarios, jamás contrajo leishmaniosis de su compañero,
aunque compartieron la misma morada, con sus camastros situados uno al lado del otro, y con aquel
enjambre de moscas de la leishmaniosis que había visto cómo picaban a Lad-lad en contacto directo
también con ella.

Así pues, mi consejo para el tratamiento de esta terrible enfermedad canina es la prevención.
Convirtamos los perros en poco atractivos para los protozoos que las moscas inyectan en la corriente
sanguínea de sus víctimas por medio de sus picaduras.

Una vez que la enfermedad se ha desarrollado, y a menos que la víctima posea un gran estado de salud,
la probabilidad de cura es escasa. No obstante, cuando se aplica un tratamiento, que éste sea natural,
usando hierbas que han demostrado ser beneficiosas para controlar a los parásitos internos.

Antes de escribir más sobre el tratamiento, deseo dar otro ejemplo de la leishmaniosis que afectó a mis
propios galgos afganos con el prefijo Turkuman.

No hay que llevar a cabo experimentos crueles con animales enjaulados para demostrar el valor de la
medicina por las plantas, podemos trabajar y conseguir todas las pruebas requeridas.

En resumidas cuentas, se ha de informar que la leishmaniosis no es transformada en la presa-anfitriona
de los parásitos, tales como la filaría del gusano del corazón, por poner un ejemplo, sino por un
protozoo denominado leishmaniosis Donovani. Como los transmisores de la leishmaniosis son
protozoos, pueden infectar, y de hecho lo hacen al ser humano.

Así que se han de tomar las debidas precauciones cuando tratamos a los perros.

TRATAMIENTO. Es exactamente igual que el destinado a la enfermedad del gusano del corazón filariosis-. Se trata de la misma idea, convertir el sistema sanguíneo en poco atractivo para los parásitos
invasores encuentren dificultad para penetrar.

Por desgracia, la única parte del tratamiento precautorio de la filariosis que no se puede aplicar en la
leishmaniosis se refiere al consejo de introducir a los perros en el interior de la casa o del criadero al
anochecer, cuando los mosquitos se hallan por los alrededores en plena acción, buscando su alimento
de sangre de la presa que pican o muerden. A diferencia del mosquito, que es un insecto mayormente
nocturno, la mosca que transmite al protozoo de la leishmaniosis está por la zona todo el día, así como

durante toda la noche. Así que poco es lo que podríamos sacar de positivo con encerrar a los perros en
el interior del refugio. La única solución que queda, que aún no ha sido mencionada, es convertir el pelo
y la piel en poco atractivos, en primer término por medio de un aseo general, y en segundo lugar por el
uso de hierbas picantes y de sabor amargo, en pleno polvo, restregados en el pelo. Dichas hierbas
amargas han sido ya mencionadas en este libro, pero puedo repetirlas así como añadir unas cuantas
más: el ajenjo, el abrótano, el eucalipto, la canela, el maíz-caléndula, hasta el piretro usado en cantidad
limitada, pues es ligeramente tóxico; también el jengibre en polvo, aunque hay que tener cuidado de
alejado de la zona de los ojos y los genitales, porque produce irritación.

LEPTOSPIROSIS

Podemos clasificar las dolencias conocidas como Lcptospira Canicola y Leptospira leterohaemorrhagiae como «nuevas». Casi desconocidas cuando comencé mi labor veterinaria hace ahora
casi cincuenta años, son ahora tan corrientes que a los propietarios de perros, particularmente en
Europa, se les conmina a que tengan sus perros vacunados con las vacunas de triple acción, que los
protejan no sólo contra el moquillo canino y meningitis (o encefalitis canina), sino también contra estas
dos formas de leptospirosis (bueno, ya que ponemos «toda la carne en el asador», ¿Por qué no
aprovechar e incluir una cuarta vacuna que los proteja de la hepatitis contagiosa?).

El perro sano no adquiere la infección leptospiral; esta dolencia, de nuevo, nos lleva a los especímenes
que son criados según métodos antinaturales. A la Leptospira canjeóla se la denomina comúnmente
como «la enfermedad del poste de luz», ya que se cree que los perros urbanos, en especial los machos,
se contagian por oler alrededor de estos postes, empapados de orines en los que los perros infectados
han orinado. La bacteria de la enfermedad tiene la forma de un sacacorchos y contagia a los riñones. El
perro contagiado se vuelve muy demacrado, la sangre a menudo entra en la orina. Se cree que existe un
50% de perros qué viven en las ciudades infectados con la enfermedad. Se debe calcular el otro 50%
libre de la enfermedad como perteneciente a los perros de la Crianza Natural , porque éstos no
contraerán la dolencia. Su inmunidad estriba en poseer riñones sanos que son el resultado de una
alimentación sana.

La Leptospira canicola presenta estos síntomas: rechazo del alimento, vómitos, aliento fétido,
abdomen sensible al tacto, sangre que penetra a veces en la orina de fuerte olor y una rápida pérdida de
peso.

En cuanto a la Leptospira icterobaemorrbagiae, se supone que es transmitida por la rata y afecta el
hígado, ocasionando una hemorragia interna y la muerte rápida. Un hígado de salud normal resistirá el
ataque. Debo manifestar también que las afecciones leptospirales son a menudo el chivo expiatorio del
moquillo canino común. El doctor veterinario no puede admitir que el animal que ha sido vacunado
contra el moquillo haya desarrollado la afección, así que la denominan leptospirosis.

TRATAMIENTO. Es igual que el del moquillo canino. El perro afectado ha de ayunar y descansar, a la
vez que se le administra hierbas antisépticas y también miel. Para el tratamiento de la infección renal,
véase, también, «Vejiga, enfermedad de»; referente a la infección hepática, véase «Ictericia».

Si bien la ictericia leptospiral está considerada como casi invariablemente fatal, se han conseguido
innumerables curas usando sencillamente los métodos herbarios.

MENINGITIS Y ENCEFALITIS CANINA

Es una enfermedad comúnmente clasificada como viral y, al igual que el moquillo, no se ha demostrado
su causa verdadera. Yo la vinculo muy estrechamente con el moquillo canino, y además creo, tras
observarla muy cuidadosamente, que se trata de una forma moderna del moquillo. Se puede curar
siguiendo el mismo método, aunque las personas que tratan esta enfermedad según los métodos
ortodoxos suelen mantener que es casi incurable. Considero que la enfermedad es curable, si bien no
tan fácilmente como el moquillo, porque los animales que desarrollan los síntomas de la meningitis han
llegado a un estado de salud muy inferior al normal y sus organismos necesitan un tratamiento de
desintoxicación interna y un régimen dietético muy cuidadoso y prolongado para conseguir recuperar
un estado de salud normal. Esta enfermedad se da con mucha más incidencia en Europa que en
América. Los síntomas comunes de la dolencia son: la diarrea, que raramente no se produce como un
primer síntoma de la meningitis; también se detecta un hocico demasiado húmedo, por lo general con
gotas de líquido que aparecen continuadamente por las fosas nasales; idéntica humedad se suele dar en
la zona de los ojos, aunque no hay descarga de pus amarillo ni de los ojos ni de las fosas nasales, un
síntoma típico del moquillo común Siempre existe una subida de la temperatura, ya que no puede
haber inflamación de los nervios sin un indicio de fiebre, y los que primero se inflaman son los nervios
del cuerpo en general, una de las causas para que se prodúzcala diarrea, porque esta puede bien
aparecer simplemente por la inflamación nerviosa del canal intestinal, y así no se consigue nada con
detener simplemente el flujo diarreico en tanto que dejamos a los nervios todavía enfermos e
inflamados. Siempre hay un pelaje fijo, por lo general los pabellones auditivos se encuentran muy
calientes, y también se detecta algo de flujo procedente de éstos. Ocurre mucho más tarde que las
almohadillas -y, algunas veces, los pliegues nasales- se espesan y se vuelven correosos y al final se
endurecen y se vuelven casi insensibles, de la misma manera en que las zonas dérmicas reaccionan tras
una sarna folicular de larga duración, sólo que en el caso de la meningitis se da de una manera más
exagerada -estos síntomas de espesamiento y endurecimiento de almohadillas y pliegues nasales no
aparecen algunas veces-. Con este estadio se presentan los síntomas cerebrales, que se detectan por un
paso tambaleante del animal enfermo, y por un continuo lloriqueo imposible de suprimir por mucho
que el propietario lo ordene, el perro actúa involuntariamente y se le tacha de «loco» hasta que en los
últimos estadios se convierte en una locura delirante parecida a la meningitis verdadera.

TRATAMIENTO INTERNO. Es parecido al del moquillo canino, aunque más intensivo, porque la
encefalitis canina es en verdad peligrosa, en tanto que el moquillo es una enfermedad fácil de tratar.
Cuando se han detectado los síntomas típicos -diarrea, hocico muy húmedo/mojado (así como muy
posiblemente los ojos), fiebre (por lo general, un valor sin variar por encima de la temperatura normal)
el único tratamiento posible para evitar un fatal desenlace es el ayuno total a base de miel y agua
solamente; o con infusiones vegetales y miel, hierbas tales como salvia, tomillo, mejorana u orégano.

Se añade una ramita del antiséptico abrótano macho a las hierbas para hacer el té, si lo podemos
encontrar, Lo deberíamos cultivar en todo jardín. (Intenten comprar miel pura, no la del tipo líquido o
parecido al jarabe, que a menudo es una sustituía pasteurizada del producto verdadero, con todas sus
enzimas.)

En cuanto al tratamiento médico, éste ha de ser: una dosis diaria de hierbas antisépticas, especialmente
el ajo y la ruda; la dosis es doble con respecto a la aplicada en el caso del moquillo, y se administra cada
mañana. A esta medicación se sigue con una dosis, dada dos veces al día, consistente en una infusión
hecha con las mondaduras de patata, cuya preparación es como sigue: se desmenuza la cantidad de
una pequeña taza de mondaduras de patata; se vierte sobre éstas tres tazas de agua fría; se hace que
hierva y se cuece a fuego lento alrededor de diez-quince minutos, hasta que el agua se vuelve de un
color marrón claro. Se deja que las mondaduras permanezcan en el líquido y maceren fuera del fuego
por lo menos durante unas dos horas, luego se escurre el jugo. I a dosis diaria es de dos cucharadas
soperas dos veces al día para las razas grandes; de una cucharada sopera, para las razas medianas; y de
dos cucharaditas para las razas pequeñas. Se administrará también una gran dosis de las tabletas
vegetales, elaboradas según mi fórmula, y que consisten en clorofila pura extraída de las ortigas y
hierbas de la pradera y de la consuelda. Se hace necesario un laxante durante el período de ayuno
(véase «Tratamiento y Dieta de Desintoxicación interna»). Puede que les parezca mucha medicación,
pero la enfermedad es grave y es muchísimo mejor tener tanto trabajo en los estadios primarios de la
enfermedad, con la consiguiente curación, que la enorme cantidad de laborioso quehacer vinculado al
cuidado de la fiebre cerebral, la cual, si se combina con la dureza de almohadillas y fosas nasales, se
convierte en un caso muy grave, ciertamente.

Si se dan los síntomas claros de trastorno cerebral, el tratamiento idóneo que reemplazará al preparado
de mondaduras de patata será mediante la planta escutelaria; este tratamiento deberá proseguir hasta
que los nervios se calmen y se normalicen.

La meningitis es curable si la tratamos antes de que se declaren los trastornos cerebrales, he
conseguido muchas curas por medio del tratamiento ayuno-hierbas-patata. (I as mondaduras o pieles
de la patata en forma de infusión o poción poseen unas propiedades notables en el tejido contagiado, y
combinando este tratamiento con el ajo según mi receta, hasta he llegado a curar los casos de cruz
fistulosa, considerados como incurables, en el caballo. Los granjeros rústicos de Irlanda utilizan las
mondaduras de patata para los animales enfermos, y, a propósito, usaban moho de pan (penicilina)
disuelto en agua -a modo de medicamento animal así como para sus propias dolencias- mucho antes de
que los científicos ingleses «descubriesen»» las propiedades medicinales del grupo hongo-moho.

Es interesante apuntar que en un antiguo libro herbario del ejército mejicano se establece un
tratamiento tópico para la cura de la temible fiebre del tifus (tifoidea), y se trata de una infusión de
mondaduras de patata.

TRATAMIENTO EXTERNO. Se hace una cataplasma en forma de bota, usando un trozo de algodón,
lino o con arpillera -ningún tejido lanoso, extendida con un parche de mondaduras de patata reducidas

a pulpa, hervidas, o con harina de avena o de cebada. Estas «botas» han de ser mantenidas en su lugar
por medio de una cinta adhesiva o algún otro tipo de cinta resistente. Hay que cambiarlas lodos los días,
dejando media jornada sin la cobertura antes de cada nueva aplicación. Las botas deberán estar muy
holgadas alrededor de las almohadillas, aunque muy firmemente atadas a la pata.

Advertencia. El cese de la diarrea no es ninguna señal de una cura total; la señal más significativa de
cura es la temperatura normal que se mantiene sin cambio durante tres días, lo que permite que se
añada leche y otros alimentos a la dieta de miel y agua. Se continuará tomando la temperatura a diario;
si hay una recaída, proseguir por lo menos durante dieciocho días en todos los casos de meningitis
(encefalitis canina).

Otra advertencia adicional se refiere a prevenir al propietario preocupado por el uso ele cualquier
medicina del grupo de las sulfamidas. En verdad que el uso indiscriminado de estos medicamentos
mínimamente peligrosos representa muy posiblemente una de las causas de esta enfermedad, en
conjunto con la presencia de las toxinas propias del moquillo Es muy sintomático que las vacas -unos
animales que tienen reacciones adversas a la media na química- sufren trastornos de las pezuñas tras
haber sido medicados con sulfamidas Puede muy bien existir cierta relación entre la moderna
popularidad de estos peligrosos medicamentos y la correspondiente incidencia de meningitis y
moquillo cerebral, ya que otra de las consecuencias de las sulfamidas son los trastornos mentales.

LA PREVENCIÓN DE LA MENINGITIS. Como ya he manifestado, el método de Crianza Natural es un
profiláctico seguro. Cuando se sabe que los perros han estado expuestos al contagio, desinfectemos su
corriente sanguínea por medio del desinfectante más potente de la Naturaleza: las hierbas, en especial
el ajo y la ruda. Seamos infalibles en esta costumbre.

Finalmente, deseo una vez más llamar la atención sobre el error común de clasificar todos los tipos de
trastornos caninos menores como casos de meningitis (encefalitis canina), ahora que esta dolencia ha
«saltado a la popularidad», restando interés a la otra igualmente relevante enfermedad de infección por
estreptococos. El malogrado Leo Wilson, FZS, escribió acertadamente sobre este tema:

«Al enjuiciar estos casos (de meningitis/encefalitis canina), se ha de estar siempre seguro de que el
diagnóstico ha sido correcto. Cuando una enfermedad «nueva» se convierte en epidémica, se aplica la
etiqueta de una manera imprecisa en una variedad de casos de quizá no correspondan de ninguna
forma a la enfermedad y, por consiguiente, las curas llevadas a cabo no facilitan la lucha contra el
enemigo principal.»

La divulgación de los temores supersticiosos con respecto a las enfermedades de los seres humanos y
los animales es a menudo una maniobra de los «comerciantes» de suero, a modo de preparativo para su
puesta a la venta de un nuevo suero.

METRITIS

Se trata de una enfermedad del útero que afecta a las perras de cualquier edad, inclusive las que no han
procreado, y es más común de lo que se cree generalmente; hay innumerables perras que padecen flujo
vaginal y no son más que sujetos enfermos de una metritis no diagnosticada. La creencia generalizada
de la causa de la metritis es que se trata de un germen que ataca al útero, aunque yo creo más en una
teoría menos conocida: que la metritis no es más que un síntoma de catarro gravé. El término «catarro»
procede del griego y significa «un flujo que baja», y este tipo de flujo con mucosidades se puede dar en
cualquier zona del cuerpo donde existan membranas mucosas; así, tenemos colitis en los intestinos,
metritis en el útero, y así sucesivamente. Esta dolencia se caracteriza por un fluido de materia purulenta
de olor desagradable que mana de la vagina, teniendo este flujo una tonalidad rosada y, cuando es muy
copioso, va acompañado generalmente por una subida de la temperatura.

Tratamiento. Elaborar una infusión con los frutos del rosal silvestre (o cultivado de jardín). Si no
podemos conseguirlos, podemos usar las hojas, si bien éstas son muy inferiores a los frutos -los
escaramujos. Estos deben ser bien aplastados y a continuación hay que elaborarlos a modo de infusión,
de la manera acostumbrada. Escurrir bien. Esta infusión se mejorará añadiéndole extracto de
hamamelis, una cucharadita (tipo té) de hamamelis por cada cucharada sopera de la infusión (la dosis
de promedio). Es, asimismo, eficaz el lavado vaginal con una infusión de las flores y hojas de lavanda.
En los casos graves, se puede administrar esta infusión de lavanda internamente, al mediodía, además
de la administración de la infusión de escaramujo de la rosa por la mañana y por la noche. La otra parte
del tratamiento se refiere al ayuno y a la desintoxicación interna, usando bien las propiedades
desinfectantes internas y expelentes de mucosidades de las hierbas antisépticas.

MIXOMATOSIS

Esta terrible enfermedad-plaga de los conejos no ha perjudicado a muchos perros hasta hoy; ni aún a
los que han ingerido carne del animal afectado. La mayor protección contra toda enfermedad es la
alimentación sana y la desinfección interna por medio del ajo. Si esta enfermedad (mixomatosis) se
desarrollase, el tratamiento indicado sería el que se aplica para la meningitis o encefalitis canina.

MOQUILLO (ENFERMEDAD DE CARRÉ)

El moquillo del perro es una enfermedad común en la mayoría de los países donde se cría al perro
doméstico y se remonta a épocas pretéritas; sin embargo la causa de la enfermedad no ha sido nunca
probada. El moquillo canino está descrito en la mayor parte de los libros de medicina veterinaria como
una enfermedad virulenta, sumamente contagiosa, que está a menudo acompañada de graves
complicaciones nerviosas. He aquí la descripción ortodoxa de la dolencia, resultante de los tratamientos
antinaturales con sueros, medicamentos químicos y una dieta errónea, caduca. Por mi parte, con el
simple uso de un tratamiento herbario, que incluye el ayuno, he descubierto la facilidad que hay para

tratar \ curar rápidamente el moquillo, evitando cualesquiera complicaciones subsiguientes Mi
aseveración está apoyada en muchos testimonios en todo el mundo, escritos en muchos idiomas

El hecho de que innumerables criadores, que han visto como todos sus criaderos eran diezmados por el
moquillo canino, y muchos propietarios, que han perdido a sus animales de compañía debido a esta
enfermedad, buscan el tratamiento herbario, lo prueba el gran número de copias de mi libro herbario
vendidas en los países en donde ha sido publicado Inglaterra, Australia, Suiza, Alemania, Holanda,
EE.UU. En el caso de Suiza, fue un equipo de médicos veterinarios quienes tradujeron mis libros
herbarios al suizo-alemán.

El elenco veterinario de la mayoría de los países acepta por lo general los trastornos nerviosos como un
acompañamiento acostumbrado al moquillo. Y sin embargo, de los miles de casos de esta enfermedad
que yo he tratado, menos de una docena han desarrollado algún trastorno nervioso, y ello porque en
todos y cada uno de estos perros la enfermedad ya se hallaba en un estadio avanzado ames de
traérmelo para tratarlo. Nunca he tenido un solo caso que desarrolle corea o parálisis. ¿Qué razón
existe, entonces, para que los trastornos nerviosos sean frecuentes en un tratamiento y estén ausentes
siguiendo otro tratamiento? Estoy convencida, y así lo he probado infinidad de veces, de que la causa
principal de los trastornos nerviosos se debe a la práctica antinatural de administrar alimento al perro
enfermo cuando está con una fiebre alta, es decir, con una temperatura alrededor de o superior a los 39
°C. En el transcurso de un estadio febril, se suspenden todos los procesos normales de la digestión,
porque todas las fuerzas corporales están concentradas en la lucha contra las bacterias que causan la
condición febril; el alimento administrado en estos momentos envenena a todo el organismo y
disminuye gravemente la capacidad del animal para vencer la enfermedad. En gran parte de los casos,
el perro se opondrá vigorosamente a ser alimentado, aunque algunas veces el nerviosismo ocasionado
por la fiebre hará que el perro coma todo el alimento que se le pone. Cuando, como ocurre con
frecuencia, se hace imposible la alimentación forzada por la boca, al resistirse el perro a ello, entonces
se usa la jeringuilla hipodérmica y se le inyectan sustancias tan antinaturales como el brandy,
soluciones salinas y hasta sangre, en un cuerpo enfebrecido. Si un perro se llega a recuperar de tal
tratamiento, por regla general se le deja permanentemente nervioso, en un estado débil, muy
susceptible de padecer dolencias dérmicas, porque el equilibrio natural de la salud de su cuerpo ha sido
destruido de manera permanente.

Después existe, además, el tratamiento antinatural a base de inyecciones de suero, porque se supone
que los anticuerpos presentes en el suero ayudan a los glóbulos de la sangre a combatir las bacterias
que causan la enfermedad. Estas inyecciones de choque en un organismo debilitado por la enfermedad
suprimen con frecuencia el proceso desintoxicante del caso; las descargas de mucosidades se
interrumpirán bruscamente; la temperatura se nivela y al animal se le considera curado, mientras que,
en realidad, lo que se ha hecho es disimular la enfermedad, que habrá pasado a un estadio más
profundo dentro del organismo. Transcurrida una semana, más o menos, es algo común que la
temperatura del caso curado con sueros se eleve de nuevo, y entonces de forma invariable siguen
rápidamente los trastornos nerviosos, a saber, ataques del tipo epiléptico o parálisis. Estos síntomas
son a su vez suprimidos por medio de sedantes, y para entonces el perro ya se encuentra más allá de
cualquier probabilidad de curación, teniendo que ser por lo general sacrificado. Los trastornos nerviosos
(véase Nerviosismo) se pueden curar por las hierbas, aunque han resultado ser difíciles de curar a
resultas del tratamiento antinatural arriba descrito.

Los síntomas del moquillo son típicos y fáciles de reconocer. «La carraspera», como era denominado en
la antigüedad, hacía alusión a la tos persistente, seca, habitualmente presente en esta enfermedad. (No
obstante, hay casos en los que no se presenta ningún tipo de tos.) Acumulaciones de pus se forman en
los ángulos de los ojos, y estos mismos se hallan bañados en sangre, en particular en la zona blanca y el
interior de los párpados está asimismo inflamado. El hocico está caliente y reseco. Al ir progresando la
enfermedad, la descarga de los ojos se hace copiosa y también se da una similar descarga de los
orificios del hocico. La boca hiede fétidamente, los ojos se vuelven inyectados en sangre, y a menudo se
presenta la diarrea. La temperatura a continuación se eleva rápidamente, y con ella el perro se vuelve
muy apático e inquieto, buscando un lugar oscuro donde esconderse. Rechaza el alimento y a menudo
tiembla mucho.

TRATAMIENTO. Hacer que el perro ayune inmediatamente (véase «Tratamiento y Dieta de
desintoxicación interna»). Ha de estar aislado en un lugar tranquilo, caldeado, que tenga una ventana lo
suficientemente abierta para que permita la entrada de aire fresco, de día y de noche, ya que el oxígeno
es un factor relevante en esta enfermedad para evitar complicaciones de índole pulmonar. Si el perro es
tratado en un criadero, se le ha de disponer una cama de heno o paja, profunda, y, nuevamente, gran
provisión de aire fresco. Se ha de administrar, por las noches y por las mañanas, las tabletas
antisépticas vegetales, o, a falta de éstas, unas tabletas más sencillas, hechas en casa, con ajo picado
muy finamente, mezclado con miel y una mínima cantidad de harina de trigo o de cualquier otro cereal,
para liar la mezcla. La boca y la dentadura han de ser limpiadas mañana y noche, y para ello usaremos
zumo de limón diluido, una cucharadita de zumo puro (no sintético) por dos cucharadas (tipo postre) de
agua. Es beneficioso que el perro también trague un poco de esta agua al limón. Administrar varias
cucharadas cada mañana. Los ojos y el hocico deberán ser limpiados de las mucosidades -o pus- al
menos tres veces al día, usando para ello un algodoncito mojado en una infusión de cualquiera de las
hierbas siguientes, o una mezcla de todas: romero, flores de saúco, pamplina, verónica, bálsamo.

Cualquier tipo de inflamación de los orificios del hocico o de los ojos debe ser tratado por medio de la
aplicación de aceite puro de almendra.

Se debe administrar el preparado de miel y agua. Si el perro no quiere tomarlo, entonces se
administrará agua sola y se enrollará miel espesa en forma de pequeñas bolitas que las introduciremos
por la garganta en las horas que coincidirían con el tiempo de la alimentación, si el caso no estuviera
sometido al ayuno. La miel no carga la digestión de ninguna forma; como ya se encuentra predigerida
por las abejas en la colmena, es absorbida inmediatamente en la corriente sanguínea.

Cuando la fiebre ha cesado, el perro puede ser sacado de inmediato del tratamiento de desintoxicación
interna y puesto en vez de ello sobre la Dieta de Natural Rearing. Durante el tratamiento, el perro debe
ser sacado al exterior las veces suficientes para tranquilizarse. El movimiento de las extremidades es
beneficioso, y también lo es el cambio de aire.

Si la diarrea continúa aún después de que la fiebre ha cesado, añadir el preparado de cortezas de árbol
(gachas) a la leche. Esta harina calmará el canal digestivo así como que preverá de un alimento nutritivo
y a la vez ligero. Salpique la cantidad de media cucharadita de canela en polvo por cada taza de la
harina de cortezas de árbol.

Si el perro rechaza todo alimento de manera persistente aún después que la temperatura se haya vuelto
normal hace ya algún tiempo, es probable que la fiebre vuelva pronto, así que el caso deber ser puesto
en ayunas durante un período adicional hasta que la fiebre remita.

A lo largo del tratamiento del moquillo, por lo menos durante tres semanas o más, se ha de tomar la
temperatura del perro (por la mañana y por la noche). Se usará un termómetro de uso médico que no
sea puntiagudo. Todo el régimen alimenticio dependerá de las lecturas de la temperatura.

Las horas aconsejadas para administrar la miel, etc., son: las 8 a m., las 12 del mediodía, y las 7 p m. Si el
animal parece estar agotado, se le puede administrar zumo fresco de uva, o embotellado. La dosis
mediana a dar para un perro de la talla de un cocker sería de dos cucharadas (soperas) por la mañana y
por la noche.

COMPLICACIONES DEL MOQUILLO. Si la enfermedad es tratada en sus primeros estadios, no habrá
ninguna complicación. Aparte el pequeño estorbo de la tos, de las supuraciones de los ojos y de la trufa,
de los ataques de diarrea y algo de fiebre, el perro estará bien y la enfermedad habrá hecho su curso por
lo general, curándose en tres semanas.

De hecho, a modo de norma general, todo síntoma de «indisposición» en el perro, i e., apatía, falta de
apetito, sueño anormal o temblores, ha de ser tratado de inmediato por medio del ayuno y el uso
generoso de las hierbas antisépticas; el aislamiento de los demás perros y la toma de la temperatura del
perro por la mañana y de noche. Si se toman siempre estas precauciones -yo lo he hecho siempre con
mis perros, cabras, etc.- no habrá casos de moquillo tal como lo conocemos en la actualidad, y por
supuesto no habrá complicaciones.

Pero si han descuidado los primero síntomas, o si el perro es producto de un cruce muy consanguíneo
cuyos padres provienen de un stock débil, o ha sido vacunado recientemente, entonces se pueden
presentar cualquiera de las siguientes complicaciones, y en verdad que algunas de éstas son graves y
peligrosas para la vida. He aquí la descripción de estas posibles complicaciones del moquillo: trastornos
nerviosos, que incluye la corea; convulsiones, parálisis, meningitis; diarrea crónica; ictericia, neumonía y
pleuresía; bronquitis; problemas cardíacos; queratitis de la vista y otras (véase los tratamientos de
todas estas enfermedades, en este mismo capítulo).

MORDEDURA

El perro es un animal que vive en manada y se afirma a sí mismo mordiendo para proteger sus
derechos, con lo que no es nada raro que la mayor parte de los perros sean mordidos al mismo tiempo
por sus congéneres caninos. También pueden ser mordidos por serpientes o picados por insectos.

TRATAMIENTO. Para las mordeduras del perro: Se lava el área afectada con una fuerte infusión de la
hierba del romero. Hay un remedio más rápido que ha demostrado su efectividad en las mordeduras y
todo tipo de heridas, que consiste en verter vino sobre la herida; el mejor vino es el blanco o tinto
común. Si las mordeduras son profundas, hay que tratarlas como en el caso de desangramiento.

Para las picaduras de insectos: Existen muchos remedios instantáneos harto probados como efectivos.
Por ejemplo, la aplicación inmediata de cualquiera de los siguientes remedios: vinagre de cualquier
clase; el zumo exprimido de un limón fresco o de unos dientes de \ ajo; una pasta hecha con cal, aunque
en este caso hay que sacársela después de transcurrida una hora, ya que la cal quema la piel. Se
completa el tratamiento por medio de una fuerte infusión de romero. Para ayudar a proteger al animal
de la picadura dolorosa de insectos tales como el mosquito o la pulga (infelizmente no existe una
protección total), pulvericemos por medio de un pulverizador dotado de agujeros muy finos todas las
partes sin pelo del perro con un polvo a base de plantas repulsivo para los insectos; esta aplicación la
efectuaremos por la mañana y por la noche. Estos polvos repelentes se aplicarán mayormente en la
zona de los genitales, debajo del rabo, en la zona interior de los muslos y las axilas. Yo me adentró con
suma frecuencia en zonas infestadas de mosquitos en el curso de mi labor herbolaria y estoy muy
agradecida por poder proteger de esta manera a mis perros. Cuando no podamos conseguir este polvo
repelente, pulvericemos con polvos de talco (¡que posean un olor tan fuerte como sea posible!), pues
éstos son también protectores contra las picaduras de los insectos y además los médicos veterinarios
los aconsejan. La leishmaniosis, esa grave enfermedad transmitida por un insecto de un tipo inferior de
mosquito, tan devastadora en zonas de Oriente Medro y del Mediterráneo, también puede ser evitada
con un tratamiento interno y externo a base de hierbas amargas. La medicación interna con pimentón
es asimismo eficaz.

Una idea juiciosa es la de poner a las perros en el Interior de la vivienda -si ello es posible- antes de la
hora de los mosquitos; procederemos de esta manera: introducirlos en sus casetas o en la casa y
pulverizar el polvo consistente en hierbas amargas (repelentes de mosquitos) sobre los perros -entre las
hierbas más reputadas de amargas citaré el ajenjo, el abrótano macho, la ruda, el poleo, el romero- tal
como usamos para ahuyentar a las pulgas. Aplicar, con un algodón, unas gotas de eucalipto, o de
esencia de eucalipto, sobre sus cabezas, en las orejas, a lo largo de la columna vertebral y del rabo.

Los mosquitos detestan el humo, así que encendamos por la tarde un fuego en el exterior que produzca
humo; quememos de modo especial la tuya, que los mosquitos odian. Quemar rollos de piretro es
también muy eficaz: aunque no son un producto químico, son ligeramente tóxicos. A modo de
precaución adicional, asegurémonos de que no hay aguas estancadas cerca de la casa que proporciona
lugares de cría para el insecto nocivo. Hasta los sacos de plástico húmedo, la basura y los cartones
viejos puedan ser jugares de cría para los insectos.

Animemos a los murciélagos a visitar nuestro jardín; son los más hábiles destructores de mosquitos y
moscas. Los pájaros del tipo golondrina y vencejo suelen visitar los jardines por las tardes para cazar
moscas y mosquitos. Animémoslos a que acudan, proporcionando una tranquilidad natural a esa hora
del día.

Para las picaduras venenosas (tales como la del escorpión y de las serpientes): El tratamiento ha de ser
inmediato. En primer lugar, chuparemos y luego escupiremos cualquier vestigio del veneno de dentro o
de alrededor de la herida producida por la picadura; a continuación, apliquemos hierbas antivenenosas,
tales como, de modo especial, la ruda, el ajo y el ajenjo. Estas hierbas citadas dan los mejores
resultados cuando son preparadas en una infusión de aceite, tanto por medio del fuerte calor solar o por
el calor del fuego, usando un calentador doble y un proceso de extracción lenta. Yo siempre tengo
preparada una solución en aceite del polvo de protección vegetal, que incluye tanto romero como
ajenjo, así como otras hierbas dicaces. Pondremos al perro en ayunas durante un día y le
administraremos un laxante por la noche. Elaboremos unas tabletas de ruda, ajenjo y ajo -dos
cucharaditas de cada una de estas hierbas- picadas finas y liadas con miel espesa y harina.

Mientras vivía en Grecia, el saluki hembra de mi hija fue mordido en su pata izquierda por un escorpión
amarillo y se volvió histérico debido al dolor. Yo le apliqué de inmediato el aceite vegetal y continué
aplicándoselo con frecuencia. También lo mediqué internamente con las tabletas del preparado Herbal
Compound y se recuperó de manera notablemente rápida. Teníamos con nosotras a un estudiante
austríaco, visitándonos, y afirmó que nunca había visto en su vida nada que curase tan rápidamente
como aquellas hierbas que yo había usado. Por la noche aquel perro estaba casi moribundo, y a la
mañana siguiente se encontraba correteando por los alrededores, completamente curado.

El ajo o el zumo de limón (fresco, no sintético) ó el amoníaco son los tratamientos de urgencia rápidos
que los campesinos usan cuando no tienen las hierbas apropiadas y cuando han identificado al
escorpión o a la serpiente como la criatura que ha picado o mordido

Se aplican unos trapos calientes, no fríos, sobre la herida o picadura; ello a intervalos frecuentes.

Personalmente no utilizaría los tratamientos clásicos, que consisten en usar el antídoto del veneno del
animal o insecto mordedor o picador, pero tampoco desaconsejaría su uso a las demás personas. Estos
tratamientos han salvado vidas y quizá no haya otra opción para curar.

Sin embargo, sí desaconsejo las inyecciones antitetánicas, utilizadas en nuestros días contra las
mordeduras y heridas más triviales. Tampoco aceptaría una inyección antirrábica si yo o uno de mis
perros fuéramos mordidos por un perro rabioso; pero también esta es una opinión personal: yo usaría
un tratamiento herbario y el ayuno.

NÁUSEAS Y VÓMITOS PROLONGADOS

Junto con la diarrea, las náuseas y malestar en el perro representan tanto una forma rápida natural de
desintoxicación del organismo, como un mero síntoma de alguna otra dolencia: moquillo, leptospirosis,
hepatitis, parvovirus (véase los respectivos tratamientos en este mismo capítulo). El perro ocasiona la
náusea deliberadamente al ingerir la hierba rastrera, la cual actúa a modo de limpiadora interna,
desechando las impurezas mocosas incrustadas. Un estado prolongado de vómitos de matiz espumoso
y de color amarillo requiere tratamiento para suavizar el sistema digestivo, y el vomitar el alimento
requiere la aplicación inmediata del ayuno.

TRATAMIENTO. Con hierbas que suavicen un canal digestivo irritado, ácido, que es la causa de un
estado de náuseas prolongado; estas hierbas son la menta, el romero, el tomillo, a las que añadiremos
la toma de tabletas de carbón vegetal. Hacer una infusión con cualquiera de las hierbas antes
mencionadas y administrarlas al perro que está ayunando -la cantidad es de dos cucharadas soperas de
infusión tres veces al día. Si se trata de vómitos peligrosos relacionados con la enfermedad de
Stuttgart, el parvovirus u otras enfermedades, se rallará de preferencia raíz de genciana, o se adquirirá
esta raíz en forma de polvo. Enrollar la genciana rallada en forma de píldoras del tamaño de un
guisante; para elaborar estas píldoras «caseras» nos serviremos de harina y de miel, para amasar,
mezclar y dar forma a la píldora. La cantidad que requiere un perro mediano es de aproximadamente
doce píldoras por tratamiento diario. Poner al perro en un ayuno a base de agua de limón o cebada
mientras dura el tratamiento con la hierba genciana. Si no se encuentra esta hierba, entonces probar
con la planta más disponible, como es el hipérico común, que se administrará en forma de té, reforzado
con menta.

Las perras en perfecto estado de salud padecen con frecuencia un malestar con náuseas, de ligera
índole nerviosa, durante las primeras semanas del período de gestación. No quiere decir que estén
enfermas; sencillamente se les dará infusiones de hojas de frambuesa así como dos o tres tabletas de
carbón vegetal, mañana y noche.

El malestar, las náuseas, se dan también en casos de estados de excitabilidad nerviosa, debido a viajes
en coche, en barco, o en avión. De entre todas las razas caninas, parece ser que la que demuestra más
predisposición al malestar y náuseas del viaje es la de los galgos. A los animales que están más
predispuestos a padecer dichos malestares se les ha de hacer ayunar durante las doce horas previas a
un largo viaje, por lo menos. Mientras dura el viaje, se les ha de administrar bolas de miel espesa,
dentro de las cuales se habrá mezclado un poco de jengibre en polvo; se las haremos tragar
introduciendo las bolas por la garganta; la miel calmará los nervios del estómago; o si no he aquí un
remedio mejor, que consiste en mezclar la harina de cortezas de árbol y el jengibre en polvo en la miel,
la dosis es de una pequeña cucharadita de harina de cortezas de árbol y una pizca de jengibre por una
cucharada sopera colmada de miel espesa (miel tal como la venden los apicultores, sin procesados
comerciales, que más se asemeja a un jarabe meloso. Los perros suelen viajar mejor en el suelo del
coche, no en los asientos, si son viajeros conflictivos; no obstante, no se puede usar el suelo del coche
para el perro problemático durante la época calurosa, porque se suele calentar, y es nocivo para su
salud.

NERVIOS, ATAQUES

Hay diversos tipos de ataques o accesos nerviosos en el perro, los cuales pueden estar causadas por una
indigestión, por complicaciones del moquillo (enfermedad de Carré), por presencia de parásitos
internos, o por epilepsia.

TRATAMIENTO. Por medio de una limpieza o desintoxicación de índole interna, usando la mielen
grandes cantidades. Administrar asimismo zumo de uva y melaza negra. Las hierbas apropiadas para
curar los ataques o accesos nerviosos son: la salvia de los bosques, los capullos de la adormidera, la
escutelaria, la ruda, el lúpulo y el romero. Añadir lechuga cruda picada y menta de jardín a la comida; la
dosis es de una cucharadita (tipo postre) colmada. En relación a los ataques nerviosos causados por los
parásitos internos, véase Gusanos» En cuanto a los de origen epiléptico, administrar dosis fuertes de la
planta escutelaria. Hay un remedio campesino francés consistente en ingerir seis bayas de muérdago
dos veces al día, antes de las comidas.

Las curas de los ataques nerviosos por medio de las hierbas han sido numerosas. Las posibilidades de
recuperación son mayores si a los perros no se les ha administrado previa mente ninguna inyección de
suero, o no se les ha suprimido la dolencia por medio de medicamentos químicos «tranquilizantes».

NERVIOSISMO

Se trata de una enfermedad de índole más frecuentemente hereditaria o psicológica, que se cura mejor
por su cuidadosa eliminación del programa de crianza, a través de un stock dotado de un sistema
nervioso fuerte, y por un paciente e inteligente trato de los animales nerviosos. Yo, particularmente, he
convertido a muchos animales nerviosos en sujetos equilibrados, normales: perros y caballos. La
alimentación y las hierbas pueden, en cualquier caso, jugar también un papel definitivo.

TRATAMIENTO. Por medio de cortos períodos de ayuno desintoxicante. Usar tabletas de hojas (su
esencia, el Citoplasma), un maravilloso tónico natural del sistema nervioso, muy rico en hierro y yodo;
administrar también algas marinas, pasas, yemas de huevo, melaza, salvado, miel, ortigas (que se
usarán como una «sopa» para poner en remojo el alimento de cereales en copos de germen de trigo o
su aceite (de germen de maíz). En los casos de una verdadera enfermedad del sistema nervioso, las
hierbas siguientes, administradas como una poción o infusión estándar, son de gran efectividad: la
escutelaria, la ruda, el romero, el amor de hortelano, la raíz de peonía, la valeriana, el lúpulo, etc.
Administrar de igual manera algas marinas.

NEUMONÍA, PLEURESÍA, BRONQUITIS

Estas dolencias pulmonares son a menudo una complicación del moquillo. Un caso de neumonía se
conoce por la respiración apresurada mientras que la boca se mantiene cerrada; los ojos están
inyectados en sangre; la fiebre es alta.

Debidamente tratadas, estas enfermedades se pueden curar, con seguridad, como el moquillo canino
(o enfermedad de Carré), e igualmente tienen una duración ele unas tres semanas.

TRATAMIENTO. I o que se requiere en primer término es un ayuno estricto para desintoxicar el
organismo de las toxinas acumuladas. La causa primordial de que exista una fiebre alta, detectable en
los trastornos pulmonares caninos (que no es un estado desfavorable), se debe a los arduos esfuerzos
de desintoxicación dei organismo. Hipócrates, el gran médico griego de la Antigüedad, al comentar
sobre la fiebre, dijo: «Dadme un caso con fiebre alta y yo curaré la enfermedad.» Quería decir que el
calor de la fiebre quema las bacterias nocivas.

Lo que se requiere en segundo lugar es el uso de las hierbas antisépticas, en particular el ajo y el
eucalipto. Es notable la acción del ajo en los pulmones: se le ha alabado desde tiempos inmemorables
por ser un curativo de la tuberculosis, y aun en esta época de medicamentos químicos artificiales, se le
da tal reputación. Recientemente, los periódicos han publicado informes sobre la investigación
efectuada por el profesor ruso, Dr. Thokin, de la Universidad de Toms, con relación a la tuberculosis,
poniendo a punto un suero a partir de la cebolla y el ajo, que elimina el bacilo de la tuberculosis tras
solamente un tratamiento de cinco minutos. (¡Al fin, se fabrica un suero inocuo! Y además sin implicar
los líquidos corporales de los animales enfermados de forma artificial y torturados.)

El tercer paso es el instante ele vigorizar y suavizar el organismo, en particular el sistema nervioso, por
medio de la administración de ese producto milagroso de la Naturaleza, la miel, que en el tratamiento
de la neumonía, aun en un momento de fiebre alta, puede hacerse en forma de bolas de miel que se
darán al perro o se las introduciremos por la garganta; la miel proporcionará un gran alivio a la garganta
inflamada. Dos veces al día, se puede añadir tres gotas de aceite de eucalipto a estas bolas de miel. Por
último, hay que proveer de aire fresco abundante, un punto tan esencial en la neumonía, como lo es el
agua para la gastritis, aunque la medicina ortodoxa, por lo general, da más valor, y así lo recomienda al
calor sofocante que al aire fresco. Y es sistema ortodoxo, para mantener al perro enfermo «caliente y
libre de corrientes de aire (pues tal es la expresión que utiliza el especialista clásico) mantener cerradas
las ventanas, y así le priva ignorante y cruelmente al perro del aire que sus jadeantes pulmones
necesitan. Los conductos nasales se pueden mantener abiertos por medio de inhaladores, tales como el
eucalipto, el alcanfor, el tomillo, todos ellos en forma de aceite o esencia. Todos ellos son algo fuertes
para el perro, por lo que se deberá usar sólo una o dos gotas bien mezcladas con lanolina y después se
introducirá el preparado, presionándolo, en las fosas nasales. Estos aceites esenciales son muy
efectivos en los casos de pulmones congestionados. A continuación, se debe friccionar la garganta y el
pecho con una loción preparada con una cucharadita de eucalipto por dos cucharadas soperas de agua.
Se puede también administrar unas gotas de eucalipto dos veces al día, embebiendo un terrón de
azúcar, o con la miel, y se introduce este preparado por la garganta. Tanto la garganta como el pecho se
beneficiarán con un masaje a base de Vicks Vaporub o con bálsamo del Tigre.

Tras haber dado un esbozo sobre lo que hay que hacer en una neumonía y su tratamiento, debo hacer
mención de unas cuantas cosas que no hay que hacer. Primeramente, el evitar inflexiblemente todo
medicamento químico, en particular del grupo sulfamídico. La «cura» rápida que tales medicamentos
producen a menudo no son una cura verdadera, es meramente la supresión de los síntomas de la
enfermedad (neumonía) por medio de la intromisión brutal del medicamento en los esfuerzos
desintoxicantes del organismo; y dicha pretendida curación significa proveer un terreno ideal para el
ulterior desarrollo de las bacterias tuberculosas. (Sólo hay que observar el constante aumento de la
tuberculosis.) En segundo término, evitar la administración de todos los preparados estimulantes
comunes que son recetados generalmente en el tratamiento de la neumonía.

Hay un excelente medicamento que se hace a partir de las pieles del limón previamente lavado, la dosis
es de tres limones por aproximadamente tres cuartos de litro de agua fría Hacer que hierva durante tres
minutos. Es asimismo provechoso el añadir algo de pinaza -del pino- y los brotes también, a este
preparado de cascara de limón. La dosis será una cucharadita añadida a la infusión del limón. Cuando se
haya enfriado hasta el grado de tibio, se le añade el zumo de los limones. Se endulza con una cucharada
sopera de miel. Se añade dos pulgadas (aproximadamente 5 cms) de barrita de regaliz en forma de
bastón-; se disuelve bien. Disuelto en esta infusión, el regaliz poseerá más aumentadas sus propiedades
medicinales. Otro ingrediente que nutre es también la miel, espesa, pura, a la que le daremos la forma
de pequeñas bolas y las colocaremos dentro de la boca del enfermo, o se las introduciremos en la
garganta; este preparado elimina la inflamación y supuración de la garganta y, al igual que el regaliz,
provoca la expectoración.

En el criadero donde se cura el enfermo, podemos conservar una atmósfera suave y húmeda si usamos
un recipiente humeante, es decir, una cafetera o una tetera, a la que se pueden añadir una cuantas
gotas de sustancias tales como el aceite de eucalipto o el Vapex - estos dos ingredientes añadidos en el
recipiente humeante. Es notable el efecto refrescante que este sistema tiene en la atmósfera, y el perro
lo aprecia mucho. La olivarda y la pinaza se pueden también usar para la inhalación por vapor.

Se debe lavar la boca y la garganta tres veces al día con agua de limón; también se ha de lavar
concienzudamente la nariz, por ejemplo, con una jeringa con el agua de limón, en tanto que se
desinfectará internamente al organismo por medio del ajo, que ejerce un notable efecto curativo sobre
las membranas mucosas.

Si se sigue con sumo cuidado este tratamiento, el perro se mantendrá fuerte y se curará fácilmente de
esta complicación. Pero si el tratamiento no es seguido total y suficientemente, existirá entonces el
peligro del temible edema pulmonar, ocasionado por el debilitamiento del corazón en su ventrículo
izquierdo con el consiguiente fallo de llevar la sangre venosa por los pulmones. Empieza a fluir un
líquido repleto de sangre por las fosas nasales, se pueden escuchar unos sonidos «de chapoteo»» en los
pulmones, y acaece la muerte, con la sangre manando por la boca. Permítame repetirlo, tal cuadro es
muy inhabitual, y es muy raro que ocurra si se ha tratado correctamente al enfermo.

Nota: Un perro que sufre complicaciones de los pulmones reclama aire puro. En tales momentos, el aire
puro tiene muchísima más importancia que el alimento.

OBESIDAD

Este estado, por lo común, tiene más incidencias en las hembras que en los machos, y a menudo se
trata de una disfunción de naturaleza glandular-sexual. La obesidad importante puede ser muy grave y
no es únicamente una causa real de esterilidad en las perras, sino también la causa de una muerte
prematura. La acumulación anormal de tejido adiposo no significa simplemente un abrigo de
acumulaciones tóxicas, sino que también hace que el sistema sanguíneo realice una gran presión al
tener que bombear a través de las zonas semienfermas (grasas) del organismo. No hay que confundir
un excelente desarrollo muscular con la grasa fofa, muy distinta a aquél, y cuando se juzga el estado de
un animal en la pista de exposición, se debe dar el mérito debido a un buen desarrollo muscular, a la vez
que se ha de penalizar la gordura. La mayor parte de los perros son expuestos demasiado gordos (con
sobrepeso) porque parece ser que a los jueces les gusta así, pero el perro, por su naturaleza y
configuración natural, es una criatura enjuta, activa y de veloz movimiento.

Una alimentación correctora y muy laxante es el método principal para la rotura interna de los tejidos
adiposos o grasicntos; esta dieta ha de estar intercalada de cortos períodos de ayuno de dos a tres días
y con una dieta a base de agua solamente, administrando a diario una dosis de laxante de sena,
aproximadamente de dos a tres vainas de sena para un perro de talla mediana. Con este laxante se
sacan las sustancias adiposas que se han disuelto durante el tratamiento. La mejora externa debe ser en
gran parte regulada por el ejercicio en abundancia, un ejercicio que se convierte en más y más enérgico
a medida que la mejora corporal va tomando lugar. Incentivar a que el perro nade en ríos o en el mar.

La castración del animal macho y la esterilización del animal hembra, al interferir con el ritmo normal
del organismo y con la salud glandular normal, ocasionan una obesidad de un tipo cruel y a menudo
repugnante, aparte del hecho de que acorta la vida.

TRATAMIENTO. Administrar una dosis diaria de romero. Usar a diario perejil y diente de león en la
alimentación a base de carne, además de medicar a diario con el preparado de algas marinas en polvo,
por sus propiedades tónicas en el sistema glandular. Se debe restringir al máximo los alimentos que
contienen almidón, y se debe añadir a cada puñado de salvado crudo, media libra de cereales
integrales. Dar col y cebolla, crudas, ralladas finamente, mezcladas con el alimento y permitir que la
zanahoria cruda y cocida sustituya al menos una cuarta parte de la ración del cereal feculento. Se ha de
permitir que las perras y los perros reproductores lleven una vida sexual normal, ya que la carencia de
ésta representa la causa más común de la gordura corriente que se detecta entre los perros y perras
domésticos.

OJOS, ENFERMEDADES

Los ojos son el barómetro de la salud del cuerpo entero en el ser humano y los animales. Si la salud
corporal se debilita, los ojos de inmediato también muestran un debilitamiento e irregularidades. Estoy
convencida de que la enfermedad moderna de la atrofia progresiva de retina no es hereditaria, sino que
es causada por la crianza antinatural a lo largo de muchas generaciones hasta que los ojos se vuelven
completamente privados de una sangre de buena calidad, se asfixian con impurezas, tanto interna
como externamente, y sufren adicionalmente con la polución del aire de los tiempos modernos y los
pulverizadores químicos venenosos que se usan en los hogares (casi todo hogar moderno posee su
pulverizador para eliminar las moscas caseras, etc.).

La cura ha de ser tanto interna como externa: adoptando de inmediato la dieta a base de alimentos
naturales crudos, teniendo en cuenta la provisión diaria de verduras frescas tales como perejil, eneldo,
apio (las hojas), etc. Luego, se ha de incluir en la dieta los alimentos conocidos por sus propiedades
benéficas para la salud del ojo, es decir, zanahorias crudas ralladas, los granos de sésamo, el aceite de
hígado de bacalao, la miel, la melaza, la algarroba en forma de polvo (las vainas), la linaza, en una sopa
de verduras: Para el lavado externo de los ojos enfermos, véase Cataratas y otras dolencias del ojo.

Cuando se introduzcan cuerpos extraños dentro del ojo, bañémoslo con leche fresca. Asimismo,
apliquemos rodajas de cebolla cruda en los ojos, para hacerles que lagrimeen, lo cual los lavará con los
fluidos o líquidos visuales: será un lavado espontáneo.

OREJAS: CUERPOS EXTRAÑOS Y MÚSCULOS DÉBILES

CUERPOS EXTRAÑOS. A menudo a los perros que cazan por los campos se les introducen materias
espinosas o espinas de hierba puntiagudas en las orejas. Las disolveremos echando en el interior de la
oreja una cucharadita (tipo sal) de aceite en el que habremos infusionado ruda y romero. A
continuación, secaremos las orejas con unos algodoncitos embebidos en manteca de leche o muy
diluidos en hamamelis. Proseguiremos con el tratamiento dos veces al día hasta que se cure. O
prepararemos una infusión de clavó de especia; la infusión será hecha en aceite y la usaremos a
continuación.

MÚSCULOS DÉBILES. Este no es un estado de enfermedad realmente: es más bien un problema en las
exposiciones, si las orejas de algunas razas de orejas enhiestas están erectas ó caídas. Y como las
hierbas pueden ayudar a mejorar el tono muscular, he incluido el tratamiento que sigue.

TRATAMIENTO. En primer término, administrar al perro un régimen de alimentos estrictamente
crudos: la dicta de Crianza Natural, que incluye harina de maíz (cruda) sin cocer, en la ingesta de
cereales. Estimula el desarrollo muscular general. Externamente, usaremos una difusión estándar, para
ser usada como una loción, hecha con las hojas de hiedra, pero con una concentración doble, es decir,
dos puñados o manojos de la hiedra por aproximadamente Vi de litro de agua. Cuando esté tibia o

fresca, con una pequeña cantidad del preparado se efectúa un masaje dos veces al día alrededor de la
base de las orejas. No recurrir al esparadrapo o cualquier otro sistema artificial: confiemos en las
hierbas y en el masaje.

ORINA, SANGRE EN LA

La orina sanguinolenta es con frecuencia ocasionada por un absceso purulento en el riñón, causado sin
embargo por un golpe en la zona de la espalda (algo muy común en el caso de los perros).

TRATAMIENTO. Administrar bebidas a base de una fuerte poción de perejil, preferentemente el perejil
alemán, que tiene una raíz gruesa y larga. Mantener el perro a dieta de cebada y leche durante varios
días. He aquí la manera de elaborar esta bebida: hacer una fuerte pócima de agua de cebada, y de este
preparado se añadirá media taza, a temperatura tibia, por cada media taza de leche. Se endulza luego
con miel. A esto le seguirá una alimentación ligera, comenzando con algunos días a base de cebada en
copo, miel y queso blanco exclusivamente. También se puede administrar un jarabe hecho con el
escaramujo de la rosa.

OTITIS

Esta inflamación del oído es común en el perro, en particular para las razas con largos pabellones
auditivos que impiden que el aire circule normalmente. Existe una forma de otitis que sólo puede ser
tratada con cirugía; se manifiesta por motivos hereditarios que estrechan en demasía el conducto
auricular, imposibilitando el paso del aire; así que la cirugía ha de hacer un conducto de aire artificial.
Las orejas largas, de modo especial, deben ser limpiadas a diario con una infusión normal de romero en
la dosis siguiente: tres partes de romero por una de hamamelis (extracto). Mantengamos limpio el
interior de los pabellones auditivos usando hamamelis diluido.

TRATAMIENTO. Se han curado numerosos casos usando sencillamente zumo de limón natural; la dosis
es como sigue: media cucharadita del zumo diluida en una cucharada y media (tipo postre) de agua
caliente. Si se trata de una otitis leve y que no sea causada por un tipo de parásito del oído denominado
acaro del oído, será necesario limpiar internamente -a diario- las orejas con una infusión de marrubio o
hecha con hojas de violeta y hojas o flores de adormidera/amapola. Los oídos pueden entonces ser
limpiados más detenidamente con extracto de hamamelis para extraer los depósitos cerosos, y para
finalizar les aplicaremos polvos de harina de avena; o entonces usar el hamamelis con la infusión, es
decir, por cada cucharadita de la infusión, se pueden añadir cuatro gotas de hamamelis. He aquí la
manera de limpiar los oídos: enroscar un trozo de algodón hidrófilo alrededor de las puntas tic unas
pinzas (para depilar) que sean largas; mojar en la infusión y limpiar el oído muy suavemente, cambiando
con frecuencia el algodón; luego se puede verter aproximadamente una cucharadita rasa de la loción en
el interior de cada oído, todos los días por las mañanas, y se efectúa un buen masaje; por la noche, el
oído se limpiará por medio de las pinzas y el algodón seco. He visto a esta loción curar oídos que

estaban completamente tapados con la materia oscura que se forma en los casos de otitis o catarro
auricular descuidados o tratados incorrectamente.

En el caso de la otitis o catarro auricular causada por un minúsculo insecto parásito, habremos de
recurrir a la ayuda de algún agente insecticida, que consistirá en hierbas amargas en polvo, del tipo
descrito en los remedios caseros, en este mismo libro, en la siguiente dosis: una cucharadita colmada
por cada taza de agua caliente (se puede usar ajenjo o abrótano macho). Añadir unos clavos de especie.
Preparar la loción, añadir unas cuantas gotas de aceite de eucalipto (tanta cantidad como el caso
soporte, porque pica), y se usará por la mañana y por la noche. Verter una cucharadita de la poción en el
interior de cada oreja; a continuación se limpiará con un algodoncito, como se describe arriba.

NOTA: Los oídos son órganos muy sensibles, así que su limpieza interna por medio de algodoncitos
enroscados en unas pinzas será efectuada en forma muy suave. El algodón debe ponerse entre las
extremidades de las pinzas y después enroscado a su alrededor. Se usarán nuevos algodoncitos para
cada oído.

La salud general del perro mejoraría siguiendo un corto período de desintoxicación interna, que no es
perjudicial cuando existe una caso de otitis o catarro auricular. Podemos dar también, a modo de tónico
interno, una infusión hecha con tomillo cultivado, que aliviará los nervios inflamados del oído y la
cabeza, por medio de su actuación interna.

PÁNCREAS DEMASIADO ACTIVO

En un tiempo, raro en los perros y hoy en día muy general. La normal digestión del alimento se corta y
se da una rápida pérdida de peso.

TRATAMIENTO. Es igual que para la ictericia, si bien no hay similitud en ambas afecciones. Poner al
animal a una dieta muy ligera, en la que se evitará todo alimento grasoso. A modo de remedio vegetal,
administrar píldoras de raí?, de genciana (véase «Parvovirosis»), y también tabletas de carbón vegetal.
El zumo de uva recién exprimido refrescará también al páncreas, y lo desintoxicará a la vez.

PARÁLISIS

No se trata necesariamente de una secuela del moquillo, ya que la parálisis, en particular de los cuartos
traseros, ataca a menudo a perros jóvenes y ancianos. El mal está causado por la presión en la raíz del
nervio de un miembro, o de un grupo de músculos, o por la presión, u otro tipo de interferencia, en el
cerebro o en la mismísima médula espinal; en un caso de parálisis de los miembros posteriores, la causa
se puede deber al estreñimiento; un golpe o una caída grave, también pueden ocasionar parálisis; los

accidentes de coche son una causa típica; también se puede dar esta condición debido a una grave
infestación ele gusanos. La parálisis de los cuartos traseros es una dolencia hereditaria bastante
generalizada en razas tales como la del dachshund y la del pequinés. De cualquier forma se han
conseguido excelentes resultados usando el tratamiento a base de hierbas. En verdad, que cientos de
casos, muchos de ellos considerados como incurables, han sido devueltos a un estado de salud
absolutamente normal.

TRATAMIENTO (véase también «Corea», y «Moquillo»). Se debe cambiar la infusión de escutelaria por
la de hojas de salvia. Administrar también zumo de uva. Como tratamiento tópico, elaborar una
infusión de grano de mostaza, una cucharadita de grano por una taza del agua hirviendo; este
preparado ha de ser aplicado, en masajes, dos veces al día en las áreas paralizadas. Se puede usar la
mostaza en polvo, en vez de en grano, en idénticas cantidades; simplemente se disuelve en agua
hirviendo y se aplica más bien caliente. Administrar tabletas de pimentón que estimulan la sangre: dos
tabletas de este preparado, mañana y noche, a modo de dosis de promedio.

PARÁSITOS DE LA PIEL

Todos estos parásitos de la piel son succionadores de sangre y hacen mucho daño a los perros que los
albergan, de modo particular a los especímenes jóvenes; debemos examinar a diario a todos los perros.
La irritación dérmica causada por su presencia mantiene al perro en un estado constante de
desasosiego, en tanto que la misma pulga es conocida por ser una de las causas de la peste bubónica, si
es transmitida por la rata, y es, asimismo, transmisora de tina especie minúscula de tenia (Dypylidttm
canicum); el piojo es sospechoso de transmitir -está demostrado que es portador del tifus en los
humanos- por medio de su picadura. La liendre «azul» o liendre-paloma puede causar un estado
dérmico muy doloroso con manchas en carne viva, inflamadas, fiebre y dentadura decolorada. Las
garrapatas pueden causar fiebre en los perros (piroplasmosis), la cual puede tener efectos fatales.

TRATAMIENTO. La norma primera y más importante es la de arreglar, cepillar, etc., al perro y eliminar
todo el pelo muerto, los enredos, la caspa, etc. El acto de cepillar y peinar enérgicamente a diario,
mañana y noche, es un punto muy relevante en el cuidado canino. Esta fricción del pelo y de la piel
molesta y acosa a los parásitos de la piel, realmente los molesta e interrumpe su ciclo de reproducción,
ayuda a expulsar y también a eliminar algunos de ellos. Es ventajoso tener un peine especial de dientes
finos. Después se baña completamente al perro con un baño espumoso a base de jabón en escamas, se
fricciona bien con un cepillo y usando a la vez una pastilla de jabón, preferentemente a base de aceite
de oliva.:, No hay que olvidarse de lavar la zona de las orejas y el rabo. Para una limpieza impecable, se
aconseja un segundo baño a base de un buen champú.

El cuidado externo es una necesidad básica. Se debe tomar ciertas precauciones con respecto al lecho.
No se usarán los cestos hechos de paja o los sacos, porque ambos son lugares extraordinarios para que
los parásitos de la piel críen (y se reproduzcan); recordemos que la putea, por ejemplo, no cría en el
animal anfitrión, sino en el suelo. Los granitos negros que se observan en el pelo del perro no son los
huevos de la pulga, sino la sangre seca del parásito. I a pulga excreta esta sangre para alimentar a la

larva que está en el suelo. Cuando el perro se encuentre totalmente seco, se echa un repelente
insecticida vegetal sobre todo el cuerpo, sin olvidar el interior de los pabellones auditivos y la zona
inferior del rabo. Evitemos el uso de todo tipo de productos químicos: tienen cierta tendencia a
provocar más daño al estado de salud general que los insectos contra los cuales son utilizados. He aquí
una fórmula vegetal para fricciones para cuando buscamos parásitos en el perro: se humedece un
tampón de algodón o un trozo de paño de algodón, y se le rocía con unas cuantas gotas de aceite de
eucalipto y esencia de alcanfor. Con esto es más fácil atrapar a las pulgas y hacer que se desprendan las
liendres y las garrapatas. Hay un consejo inteligente del pueblo gitano que consiste en humedecerse los
dedos con saliva. Cuando se toca a la pulga, la saliva pega el mecanismo de las patas, y no puede saltar
y escapar. La saliva también es útil para eliminar las garrapatas. Para atrapar a la liendre, se la busca por
los suelos, al oscurecer, donde el perro se echa. En estos instantes, la liendre abandona el cuerpo del
perro para regurgitar la sangre ingerida y puede ser cogida del suelo. Las de tamaño minúsculo pueden
ser aplastadas en el mismo lugar, o se las puede recoger en un papel embebido en petróleo (parafina) y
luego quemarlas. En los casos de infestación grave con liendres es de gran utilidad extender hojas de
papel de estantería, de color blanco, debajo del perro. La liendre que se desprende puede ser entonces
perfectamente vista y eliminada.

LOCIÓN DE LIMÓN. Guardar todas las mitades de limón y colocarlas en un recipiente con una
capacidad para cuatro litros (aproximadamente); por lo menos veinticuatro mitades por cuatro litros.
Colocar la jarra o recipiente bajo el calor solar o verter agua caliente sobre el limón. Dejar que el limón
permanezca en el agua hasta que las mitades del mismo empiecen a volverse mohosas, entonces las
extraemos y sustituimos por nuevas mitades, exprimiendo fuertemente las mitades viejas en el agua.
No tirar el agua de limón antigua que quede. Friccionar la loción de limón concienzudamente en todas
las zonas del cuerpo del perro para expulsar a los parásitos de la piel. Se puede echar una pequeña
cantidad de gotas en las orejas. Para conseguir una loción más fuerte, se añade el zumo de dos limones
a cada litro (aproximadamente) del líquido. (La jarra o recipiente se mantiene tapada con un papel que
sirva como una tapa; el papel no ha de ser grasiento.)

UNA LOCIÓN PROTECTORA. Apropiada para las garrapatas y liendres (no para las pulgas, que son
demasiado pequeñas y han de ser eliminadas en el perro bañándolo, etc.). (le elaborado una loción
protectora que reduce por lo menos la infestación a la mitad. Mi idea es la de convertir en «poco
atractivo» el cuerpo del perro por medio del olor y \m sabor amargo muy acre. Se meten en un
recipiente de aproximadamente Vi litro puñados de polvo protector a base de plantas, según mi propia
fórmula de preferencia, o con ajenjo o abrótano macho en polvo; si se puede conseguir, la loción ganará
en efectividad si se le añade ruda e hipérico común. Se llena ahora el recipiente a tres cuartos de su
capacidad con cerveza rubia, y el resto (el último cuarto) con vodka. Se tapa bien y se coloca bajo la luz
solar. (o en un horno caliente, protegiendo al recipiente para que no se resquebraje) para que infusione.
Se agita bien todos los días. A las tres semanas, ya debe estar listo para usar. No se pasa por el colador,
sino que se deja las plantas en el alcohol.

Señalemos el hecho de que es inútil limpiar de parásitos el cuerpo del perro mientras dejamos sin tratar
el criadero o canil donde vive, porque allí donde hay unas cuantas partículas ele polvo la pulga puede
permanecer y criar: y la pulga, al igual que la mayoría de los parásitos, es extremadamente prolífica. Es
esencial en pro de la salud del perro que el criadero o canil donde vive sea encalado y deshabitado con
frecuencia; idéntica medida se debe aplicar a los patios del criadero, que han de ser excavados y

dispuestos con una capa de cal antes de ser deshabitados durante un tiempo. Ningún criadero o canil,
ningún patio o terreno, debería ser ocupado por un período más largo que seis meses sin otro período
de por lo menos un mes de descanso (es decir, deshabitado). Los edificios de madera y los patios de
tierra (o hasta de cemento) proporcionan un lugar de hospedaje o de abrigo no exclusivamente a los
parásitos externos, tales como las pulgas y liendres, sino también a los huevos de los gusanos y a las
bacterias que provocan la enfermedad, los cuales pueden permanecer vivos durante muchos años en el
terreno, según los descubrimientos del Profesor Antoine Béchamp. Hay que conocer el hecho de que la
verdadera infestación de parásitos de la piel no se produce allí donde se dan unas condiciones ideales
de criadero y de crianza. Un perro que es acicalado a diario, que posee una piel fuerte -un conjunto
natural de una salud verdadera- resiste los parásitos. La limpieza tanto del animal como de su
habitáculo (criadero o morada humana) representa la protección más segura contra los parásitos de
todo tipo, inclusive las ratas, ratones y cucarachas.

Durante la época de las garrapatas y liendres (y estos dos parásitos tienen ciertamente sus respectivas
épocas en todo ti mundo: son por lo común muy activas en la temporada en que la hierba está crecida a
mediados del verano), es aconsejable introducir a los perros en casa, fuera de los patios o jardines, al
oscurecer. Es ese el momento en el que los parásitos están más activos, arrastrándose por los
alrededores en busca de víctimas sobre a las que chupar su sangre. Si no podemos meter a los perros
dentro de nuestra morada, entonces es útil friccionar unas cuantas gotas de esencia de eucalipto en ti
pelaje, en la parte superior de la cabeza, debajo del pecho y en cuatro palas.

LOS COLLARES ANTIPULGAS. ¡Evítenlos! Hemos de sospechar de cualquier tipo de producto que lleve
escrito el aviso de «Manténgase fuera del alcance de las niños». George Hampden Edwards un
especialista canino, nos previene de los peligros de los collares antipulgas: «Jamás usaría este sistema
indolente de tratar el problema de las pulgas, ni usamos el sistema oral con la utilización de
medicamentos sistémicos.» El comenta que las investigaciones llevadas a cabo por Walker y Stevenson
demostraron que en los casos en que se utilizaron estos collares antipulgas, el nivel de colinesterasis de
los glóbulos rojos de la sangre disminuyó a menos del 20% del nivel preexposición. Las sustancias
químicas que se usan en estos collares antipulgas han demostrado ser peligrosas. La sustancia
denominada dicloro se usa también contra las moscas caseras. ¡Yo he descubierto que los tejidos
delicados de los ojos y del interior de las orejas sufren mayor daño que las pulgas! Nunca usaría un
producto químico para mis perros. Los collares de eucalipto trenzado, junto con otras hierbas
repelentes de las pulgas -el poleo, el erigerón, el tanaceto- pueden ser útiles, en especial si los
impregnamos con eucalipto.

El doctor veterinario americano, Richard H. Pitcairn, nos pone sobre aviso, tras su experiencia personal
acerca del uso de los collares antipulgas. Aduce lo siguiente: «No funcionan. Son tóxicos. Hay gatos que
hasta se llegan a ahorcar con ellos.» Asimismo también previene del uso de los «colgantes» contra las
pulgas que se cuelgan de los collares normales. Él confirma que estos dispositivos, que emiten gases
tóxicos (que es el principio disuasorio de las pulgas sobre el que funcionan), afectan no sólo a los
animales que lo llevan puesto, sino que también pueden dañar a los humanos que pueden respirar el
gas.

Los herbolarios, principalmente de EE.UU., administran collares trenzados con hierbas como pueden
ser el eucalipto, el poleo, etc., que, a pesar de que son inocuos, habrían de ser renovados
frecuentemente para ser efectivos.

Las demás hierbas que se sabe que la pulga detesta son el romero, la santolina, la camomila, el
abrótano macho, el ajenjo mayor y (lo que es bastante singular) el apio y el perejil, las florescencias de
estas dos hierbas, cuando están en forma de granos.

Y a modo de mi consejo final, espolvorear las zonas sin pelo del cuerpo del perro donde las pulgas les
gusta más picar con una mezcla de las hierbas antipulgas mencionadas, que se usarán en forma de
polvo seco y fino.

MOSCAS. Existe otro parásito de la piel, chupador de la sangre, que ataca al perro en los climas cálidos,
aunque hay innumerables propietarios de perros que permanecen totalmente ignorantes de su
presencia desagradable. Perteneciente a la especie de la mosca del caballo, aunque mucho más
molesta, se trata de una mosca amarilla, lisa, con grandes ojos. Se posa sobre el perro y se esconde
entre su pelo, y allí permanece durante días, succionando sangre, si no es detectada. Se la puede
atrapar bien en los perros de pelaje largo, porque puede ser aplastada en el pelo. En los perros de pelo
corto es muy difícil, ya que, cuando intentamos atraparla, salta y se marcha para volver más tarde.
Cuando se detecta a la mosca, la hemos de aplastar con un trapo embebido en vinagre y eliminarla. Hay
que tener en cuenta que es difícil matarla. Yo llamo a este perverso insecto «la mosca del camello»,
porque solía enfurecer a los camellos, y también a los perros, cuando yo me encontraba en Túnez.
También se la encuentra en Israel durante los meses de verano.
Hay otra especie de mosca que penetra por los orificios del hocico de los animales, en especial las
ovejas, aunque también puede infectar a los perros. Suele realizar su puesta de huevos en el tubo nasal.
Se eliminan lavando los orificios nasales con el polvo protector vegetal disuelto en agua. Para aumentar
su eficacia conviene añadir varias gotas de aceite de eucalipto en esta loción.

FUMIGACIÓN. Donde ha existido alguna grave plaga de parásitos en los criaderos, se ha de realizar una
fumigación sistemática con una candela de azufre o con pimentón. En cualquiera de los métodos se
actuará ele la siguiente manera: en primer lugar, se saca a todos los perros, luego se cierran
herméticamente todas las puertas, ventanas, grietas, etc., que hay en el interior. Después se enciende
la candela a base de azufre y se sella también la puerta exterior. Si se usa pimentón, se deberá disponer
de un hornillo de petróleo en la caseta o en el criadero, y encenderlo; a continuación, sobre éste se
coloca una lata. Se vierte en este recipiente una onza más o menos de pimentón y se deja que humee
lentamente, siempre sellando la puerta exterior tras haber salido del recinto. Se deja que el pimentón
queme y humee durante toda la noche dentro del habitáculo absolutamente cerrado herméticamente.
Después de la fumigación a base de azufre o pimentón se debe ventilar bien el lugar durante
veinticuatro horas, por lo menos, antes de que los perros puedan entrar de nuevo.

La ventaja de los anticuados criaderos hechos de madera o de viejas cajas de empaquetado estribaba
en que, como era barato, se podía reemplazar con suma facilidad por un criadero nuevo, quemando el
antiguo con todos los huevos e insectos parásitos que lo habitaban. La construcción de criaderos
costosos es un error. Es mejor poseer una construcción barata que puede ser deshabitada y/o cambiada
a veces. En clima cálido, se ha de eliminar toda la ropa de los camastros. Si se desea, se puede disponer
unos sacos limpios.

LOCIÓN INSECTICIDA VEGETAL. En época de lluvia y de humedad no es posible usar un insecticida en
polvo, seco. Por esa razón, he aquí una loción casera de demostrada acción efectiva y de utilidad total
para la salud del perro. En un frasco de vidrio lo bastante grande para que quepan aproximadamente
dos litros, se vienen unos 225 gramos del preparado en polvo vegetal repelente de insectos, según mi
fórmula (es decir, el polvo a base de cinco hierbas que yo denomino polvo de protección vegetal), o el
polvo del tabaco (cisco). A continuación, se añaden dos onzas (unos 60 gramos) de aceite de eucalipto
y, aproximadamente un litro de alcohol puro (o también se puede usar con excelente resultados la
cerveza blanca). Se tapa fuertemente con un corcho para evitar que se escapen los aceites vegetales
naturales liberados por el alcohol. Se pone este preparado en remojo (maceración) durante cuatro días.
Se agita bien el contenido, mañana y noche. Ahora la loción deberá ser filtrada para evitar la
fermentación en demasía. Esta labor se hará a través de un embudo enfundado en estopilla o algodón.
Se apresta otra botella grande con capacidad para unos nueve litros, o dos botellas con capacidad para
unos cuatro litros y medio cada una de ellas. La loción de alcohol ya puede ser diluida en una cantidad
de nueve litros y sin embargo conservar la acrimonia suficiente que elimine los parásitos de la piel. Si
fermenta más tarde, no tiene importancia, ya que aumentará la acrimonia de la loción, y ésta es para
uso tópico, no interno.

Si hay objeción al uso del aceite de eucalipto, por su olor, en los animales caseros se puede usar el
aceite de romero, que es más caro, en las mismas cantidades. Estos aceites o esencias se pueden
conseguir en las buenas herboristerías, o por encargo. Se usa friccionando bien la loción en la piel de
todo el animal, cuidando de que no haya contacto con los ojos.

PÁRPADOS, CRECIMIENTO INTERNO

Es a menudo una afección de índole hereditaria que sólo se puede curar por medio de una intervención
quirúrgica. He constatado que este mal se da con frecuencia entre los foxterriers, de pelo duro o de pelo
liso, y en los airdaleterricrs así como en innumerables razas toy (miniatura), en particular la de los
caniches. En cuanto a la intervención, ésta es sencilla y barata. Se baña los ojos inflamados con una
infusión de romero, porque esta planta es antiséptica y curativa. Las hierbas que cito a continuación son
todas excelentes como loción para los ojos: el bálsamo, la pamplina, la acedera o ramaza, el membrillo,
los granos y las cabezas florales de la adormidera o amapola. La alimentación también puede mejorar
mucho la salud de los ojos; incluyamos en la dieta sopa de granos de linaza, zanahoria cruda, rallada
finamente, zanahoria cocida, berros, melaza y todos los cereales integrales.

PARVOVIROSIS

Este término quiere decir «El pequeño virus» (parvo = pequeño). Para describir en plenitud esta
enfermedad canina supuestamente «nueva» haría falta un folleto -un folleto ex elusivo sobre una
enfermedad que ha reclamado a millones de víctimas por iodo el mundo, sin mencionar una palabra
sobre las innumerables muerte no registradas porque los propietarios de dichos perros no sabían que
habían matado a sus animales. La parvovirosis (o parvovirus, como también se denomina a esta terrible
enfermedad) se cree que se manifestó por primera vez en el año 1980 y su progresión ha ido en forma
de oleadas, tanto en el número de enfermos registrados, de elevado a reducido, como en el hecho tic la
gravedad de la misma enfermedad, de nivel extremo a más bien ligero.

Sea su gravedad extrema o ligera, el caso es que los veterinarios especialistas describen la parvovirosis
como «la más horrible, espantosa y peligrosa» de todas las enfermedades caninas conocidas y se la
reputa de ser una verdadera asesina. Por lo que he podido estudiar, concuerdo plenamente en su
calificativo de «horrible», pero no tanto así con lo que respecta a su pretendida peligrosidad, porque yo
opino que un perro criado saludablemente, según las normas estrictas de la Naturaleza, en lo que se
refiere a su alimentación y ejercicio (un ambiente sólo ligeramente polucionado) puede resistir la
parvovirosis y los demás males de la siempre creciente lista de enfermedades virales caninas: a todos
ellos.

Cuando mis propios galgos afganos Turkuman se encontraron con la enfermedad en Grecia, me
suministraron abundantes pruebas de lo que afirmo, pero más relevante es el testimonio mundial
apoyando mi afirmación. Hay pruebas decisivas sobre la inmunidad de los animales sanos procedentes
de los miles de propietarios y criadores de perros que siguen los métodos de Crianza Natural. De hecho
ni uno solo de ellos me ha informado de una simple pérdida debido a la parvovirosis, aunque son
innumerables los que han tenido contacto directo con enfermos de parvovirosis que murieron
inmediatamente después.

Por muy increíble que les parezca, es cierto, y los que se sirven de mis productos herbarios pueden dar
testimonio en mi nombre: para mí es increíble ya que se que hay personas que afirman seguir el método
de Crianza Natural y que lo hacen únicamente a medias (fallando de modo particular en la provisión de
abundante ejercicio físico y en el punto de que el criadero disponga de un terreno muy limpio). Mientras
esta edición de mi libro estaba en imprenta, supe por Mrs. Helen Cramer, (Oyster Bay, New South
Wales, Australia), una especialista en perros de pastor escoceses, además de juez, que me escribió lo
que sigue: «todavía existe mucha parvovirosis por Australia, sin embargo las personas verdaderamente
seguidoras del método de Crianza Natural no han tenido ningún problema con esta enfermedad.»

Al vivir aislada, como yo vivo, en una isla griega, no había tenido un contacto personal con la
parvovirosis hasta que viajé a Inglaterra y luego, en Grecia continental, recientemente, de modo
particular a principio de la década de los ochenta, que son los años punta de la epidemia de
parvovirosis. Sin embargo, recibía informes, de entre los que entresaco uno típico que me remitió Sue
Collyer, y que no atañe exclusivamente a la enfermedad parvovirosis como tal, sino también al fracaso
de las tentativas de protección por vacuna. Me relató acerca de los innumerables fracasos y del sistema
de muchos criadores ele vacunar únicamente a los perros de más valor, para las exposiciones, ello

debido al alto costo de la vacuna, dejando sin vacunar a los perros de menor valor. Hubo muchos casos
en los que los perros vacunados contrajeron la parvovirosis y murieron, y los demás, a pesar que habían
estado en contacto cercano con los que enfermaron, jamás desarrollaron la enfermedad. Los mismos
afganos de Mrs. Collyer, muchos de ellos todavía muy jóvenes, participaron en exposiciones,
permaneciendo junto a perros que murieron después de parvovirosis, pero nunca desarrollaron la
dolencia viral.

Mucho se ha escrito sobre el desarrollo de la esterilidad tanto en los machos como en las hembras
como resultado de las vacunaciones contra la parvovirosis, o por culpa de tratamientos ortodoxos de
medicamentos químicos a partir del desarrollo de la enfermedad.

Mis puntos tic vista sobre la parvovirosis concuerdan con los que creen que la enfermedad es una
posible forma mutante del virus del moquillo canino, que a su vez dio lugar a otra enfermedad viral
muchísimo peor, la meningitis o encefalitis canina, la cual a su vez ha hecho una vuelta en espiral, de
forma mucho más peligrosa, hacia la parvovirosis. ¿Y después? Douglas Oliff un escritor sobre temas de
la raza de los bullmastiffs, juez internacional que ha seguido mi Crianza Natural para sus perros durante
casi cuarenta años, comparte totalmente mi oposición hacia cualquier clase de vacunaciones insalubres
y antinaturales. Ha notado los efectos adversos de diversas vacunas con relación a la fertilidad natural
de los perros, y a este respecto la vacuna de la parvovirosis parece ser la peor de todas ellas, similar
únicamente a la vacuna contra un parásito, el gusano del corazón, que ha causado una esterilidad muy
extendida tras su uso. Mis últimas noticias procedentes de Douglas Oliff, que siempre está muy al
corriente de lo que sucede en el mundo canino, se refieren a que no sólo existe una preocupación
generalizada entre los criadores acerca de la esterilidad causada por las vacunas, sino también
inquietud sobre el consiguiente declinar de la salud.

Kay RalAvin la especialista en cockerspaniels propietaria de cockers, en una carta suya muy reciente,
comparte de manera muy estrecha la opinión de Douglas Oliff. Me he dado cuenta, hace mucho, de que
conseguimos conocer descubrimientos verdaderamente importantes de los criadores con experiencia.
He aquí lo que ella me escribe:

«Que opinión le merece la enfermedad de la atrofia de los riñones que ha atacado a tanto cocker joven?
Creo firmemente que algo permanente ha sucedido en la química de nuestros amigos caninos y que la
Naturaleza cobra su precio por todas las sustancias venenosas que han sido introducidas en tales
minúsculos cuerpos, con la vacunación contra las infecciones renales y hepáticas, además del moquillo
y la encefalitis canina (meningitis) y recientemente la parvovirosis, en unas edades tan tiernas,
generación tras generación. Recuerdo lo bien que nos las arreglábamos para cuidar los casos de
moquillo en el pasado, antes que saliera la primera vacuna del moquillo.

Presiento que al haber hallado un «freno» al moquillo, la Naturaleza vino con la encefalitis canina
(meningitis), y se añadió la consiguiente vacuna. Con el transcurso del tiempo, la Naturaleza ha
regresado con la parvovirosis, y ahora ellos (los investigadores) dan golpes de ciego, usando vacunas en

las que están poco seguros de cuándo darán inmunidad y que presentan efectos secundarios muy
extraños y desagradables (según me dicen varios expertos a los que he consultado).

Después de todo el moquillo era únicamente un intenso esfuerzo de limpieza del organismo, que, si era
tratado prudentemente, por medio del ayuno y el uso de las hierbas desintoxicantes era muy
beneficioso, jamás peligroso a menos que se le estorbase con la tentativa de una rápida supresión de los
síntomas.

En un artículo reciente de Kay While, se lee:
«Los doctores veterinarios de toda Gran Bretaña se reunieron para tratar de sus preocupaciones sobre
la parvovirosis y los regímenes de vacunaciones, y era muy ostensible que se encontraban muy
preocupados. Hubo un veterinario que aludió a la parvovirosis como "esa nueva enfermedad
espantosa"». Pero el virus del moquillo, es frágil, de fácil eliminación por medio del hielo o del sol, o por
la limpieza clásica.
La parvovirosis canina es distinta. La parvovirosis persiste contra todo, a excepción de la limpieza más
rigurosa de paredes, suelos y techos; puede, no obstante, entrar en el criadero o en la casa en un objeto
que haya tocado el pelajc del perro, o en los zapatos o los neumáticos del coche, etc. Existen enormes
cantidades de parvovirosis por todas partes, en el ambiente, con una particular concentración allí donde
hay perros congregados. Lo importante que hay que recordar es que no hay vacuna que pueda otorgar
una protección total y que los criadores han de tomar otro tipo de precauciones

SÍNTOMAS DE TIPO CARDÍACO. Hay dos clases de parvovirosis, y quiero comenzar con la que siempre
afecta al corazón y que resulta ser la que mata más rápidamente. Este tipo es casi exclusivo de los
perros muy jóvenes y se presenta inmediatamente después del destete, cuando las propiedades que
protegen contra la enfermedad, presentes en la leche materna de todos los animales, inclusive en la
especie humana (de ahí la importancia de la lactancia natural), que se conocen con el nombre tic
anticuerpos, empiezan a debilitarse y a desvanecerse. En general, el período peligroso de contraer la
parvovirosis en su tipo cardíaco va cksóe las seis semanas a las nueve, lo que demuestra que va paralelo
con el momento del destete de la camada. La parvovirosis, en su forma cardíaca es muy penosa y por lo
general fatal: no es sorprendente, pues, que los veterinarios describan a la enfermedad como
espantosa. El cachorro enfermo se va a acurrucar en donde no haya luz, respira penosamente y padece
calambres internos a resultas de que los músculos cardiacos se ven atacados por el virus. Los miembros
se desploman y a menudo ni los músculos del cuello pueden soportar el peso ele la cabeza, que, por lo
tanto, cuelga de forma penosa. La muerte sobreviene muy rápidamente a los cachorros, que se
encuentran absolutamente decaídos, y la madre, si los puede observar, está muy apenada. Si la madre
es joven, quizás llegue a contraer la enfermedad, pero lo más verosímil es que será la forma de
parvovirosis que ataca a los individuos adultos la que acabará con su vida más tarde.

Este otro tipo de parvovirosis, que es de igual modo común aunque de menor incidencia mortal,
adquiere la forma de una gastroenteritis muy aguda, sumamente peligrosa. Comparte una similitud que
es típica y casi exclusiva (a excepción de la rabia) de la forma cardíaca, y que se trata de su desarrollo y

contagio muy rápidos. El virus de la parvovirosis se puede llegar a manifestar en sólo unas horas
después del momento del contacto con un perro afectado.

Las dos formas de la enfermedad pueden ser transmitidas por el aire, o traídas por objetos inanimados
que han tenido un simple contacto con el cuerpo de un perro contagiado, o pueden ser transportadas
en la ropa y calzado del ser humano. En resumidas cuentas: ambas formas son peligrosamente
contagiosas.

SÍNTOMAS DE TIPO GASTROENTERITIS. Son del tipo en el que se presentan unos vómitos muy
fatigantes y casi incontrolables que ocasionan una profunda postración. Esta forma de vómitos a
menudo acarrea una hemorragia de la boca y los intestinos, porque los vasos sanguíneos internos se
rompen. No obstante, hay otros casos de parvovirosis que no manifiestan ningún tipo de hemorragia
interna, aunque presentan un tipo mucho más importante de diarrea de olor putrefacto.

Es una característica típica de todos los casos el interés morboso por el agua, al igual que en los casos
de rabia. El enfermo se sienta al lado del recipiente del agua, aunque parece poco dispuesto, como
temeroso, a bebería. Además, al igual que en la rabia se da un profundo cambio en los ojos, los cuales
no solamente se hunden rápidamente en la cuenca ósea, sino que adquieren una expresión cambiada,
distinta: estrábica, vidriosa y desenfocada. Hay otros síntomas típicos de esta forma de parvovirosis,
por ejemplo, la deshidratación muy rápida, una reducción en demasía de la carne del cuerpo por el que
el manto cuelga en forma suelta; los ojos se vuelven cavernosos, hundidos, y el rabo es llevado caído,
En un día o menos tiempo, lo que era antes un cachorro regordete, o un adulto joven fornido, parece un
esqueleto.

Queda todavía otro síntoma típico de la parvovirosis, y esta vez se trata de uno de índole
compensatoria, que es el de la rapidez del restablecimiento una vez que el animal enfermo ha resistido
al virus por medio del ataque de sus propios anticuerpos. Esos enfermos en vías de restablecimiento
deberán descansar mediante un sueño efectuado en un rincón oscuro, sin consumir alimento ni agua, y
se restablecen en muy poco tiempo, a veces de la noche a la mañana. Vuelve la apetencia por el agua y
el alimento, las heces se endurecen y pierden su mal olor, y aliento -y boca- huelen a limpio.

Puede haber o no presencia de fiebre en esta forma gástrica de la parvovirosis, pero si se presenta, es
por lo común alta, de más de 40 °C.

TRATAMIENTO. Ha de ser inmediato si deseamos salvar al enfermo de parvovirus; tan inmediato como
en los casos de envenenamiento. Sencillamente: tratar como si estuviese envenenado, con la diferencia
de que las formas de veneno que atacan el sistema nervioso requieren sedantes, a la vez que una
desintoxicación interna. Pero empezaré con el tratamiento curativo de duración más larga que -ahora
que estamos al tanto de la presencia de esta nueva enfermedad viral canina y también conocemos
acerca de la rapidez con que produce la muerte- requiere una prevención planificada y vigilante.

La madre de la futura camada ha de representar la primera fase de la prevención contra la parvovirosis.
A partir del día en que es cruzada, debe ser alimentada cuidadosamente, ingiriendo los mejores
alimentos naturales para asegurar a los cachorros la mejor salud posible. También ha de hacer mucho
ejercicio diario, un punto esencial en toda gestación. La segunda fase es que la perra requiere idéntico
cuidado mientras está criando a su camada: ha de ser alimentada con una abundante alimentación
natural para que, a su vez pueda dar una excelente salud a sus hijos. Se debe evitar el destete precoz,
que resulta muy nocivo (véase la cría de cachorros) y se le han de administrar la hierbas protectoras
contra los huevos de gusano y las enfermedades virales que podrían ser transmitidas por la leche.

Una perra saludable puede alimentar a su prole hasta las dieciséis semanas de vida. Este rasgo ha
resultado ser muy típico de mis afganos madres así como en las perras madres de muchas otras razas
que siguen el método de Crianza Natural, en particular aquellas que han permanecido más «naturales»
y menos domesticadas, por ejemplo, salukis, golden retrievers, rhodesian ridgebacks, etc. Se ayuda a la
perra y se disminuye el esfuerzo de la lactancia al dar recipientes con agua a los cachorros, para que
beban, a partir de las dos semanas de vida, cuando sus ojos están ya abiertos.

La siguiente barrera contra la parvovirosis es la alimentación sana del cachorro a base de alimentos
crudos y el consciente buen cuidado diario del cachorro para asegurarle un gran vigor y una resistencia
natural a todas las clases de enfermedades.

El tratamiento actual es como el que se describe en la sección Envenenamiento (véase esta sección, por
favor): el ayuno, como es natural, al que seguirá la administración urgente de laxantes muy fuertes para
eliminar el virus. Para este tratamiento laxante se administra vainas de sena y aceite de ricino, ambos
en dosis muy aumentadas. En lo que se refiere a la planta sena, la cantidad a dar es de siete vainas de la
planta, en vez de las tres unidades que sería la dosis suficiente para un perro de talla mediana: poner en
remojo las vainas durante siete horas, una cucharadita de agua fría por vaina, añadiendo una pizca de
jengibre en polvo. Sacar las vainas y añadir un poco de miel al líquido para hacer que el perro lo tome
mejor. De igual manera la cantidad del aceite de ricino se dobla en el caso de un perro de talla mediana:
administrar dos cucharaditas junto con algo de miel para hacerlo gustoso al paladar.

Como continuación al fuerte purgante, se empleará ahora unas hierbas de demostrada eficacia en
eliminar los virus, que eran usadas antaño para combatir a las «pestes». Estas hierbas son el ajo, el
ajenjo, el abrótano macho, la salvia, la ruda y el romero. Administrar finamente picadas y mezcladas,
dándole forma de píldoras, mezclándolas con harina y miel para conseguir esta forma, o ya en tabletas
preparadas de una marca de confianza. La dosis media sería de dos cucharaditas de las píldoras hechas
a mano o de dos a tres tabletas de esta fórmula vegetal, administrando este remedio mañana y noche a
lo largo de la enfermedad.

Otro síntoma típico y peligroso de la parvovirosis se refiere a la rápida deshidratación, que en sí puede
resultar una rápida asesina. La deshidratación puede ser tratada por vía oral, no es necesario el
tratamiento vascular, que produce mayor tensión. Este té no es más que agua fresca fortalecida con

una pizca de sal y una mayor cantidad de glucosa, que se administra a los niños a intervalos frecuentes
en tanto que la diarrea remite. Este mismo tratamiento se dará a los cachorros: medicarlos
frecuentemente con este preparado, a intervalos de cada tres horas; este té «salvador» será mejorado
con respecto al de los niños. Usar agua de cebada, en vez de agua a secas: esta agua de cebada se
preparará con una fuerte solución de té de salvia. Después se le añade un ingrediente beneficioso
adicional, como es la miel, que reemplaza la glucosa y la sal. La misma miel es un donador de vida y un
vigorizante cardíaco y puede ser fácilmente digerida por la corriente sanguínea. La fórmula exacta para
cada cucharada media es como sigue: añadir una cucharadita rasa de miel pura, una de glucosa y mitad
o menos de esta medida de sal marina, en el agua de cebada y de salvia. Si el líquido es expulsado,
entonces se usará menos cantidad de sal. Esta infusión o té es un calmante y fortificante interno; no es
necesario un emético.

Para evitar los penosos vómitos que son un síntoma angustioso de la parvovirosis, elaborar píldoras de
la raíz de genciana rallada. Para aliviar el vómito, una cucharadita del preparado es suficiente. La
elaboración de estas píldoras se hará con la ayuda de harina y miel; también se puede administrar la
planta (genciana) directamente en una cucharada sopera de leche.

El Dr. Richard Pitcairn nos da un consejo original, que yo apruebo totalmente; en los casos de una grave
deshidratación se puede también obtener protección inmediata administrando líquidos a través del
otro extremo del animal, es decir, por el ano. Se puede usar la misma preparación qué he sugerido,
como un enema, al intestino inferior, de donde es rápidamente absorbida por el organismo -este
preparado es rico en minerales, además de ser un remedio contra la deshidratación. No utilizar un
aparatoso enema con tubos. Elevar simplemente los cuartos traseros del perro o del gato, introducir el
extremo del tubo del enema y después presionar despacio en la ampolleta (o pera) e inyectar el
contenido en el intestino. Mantener los cuartos traseros levantados durante varios minutos para evitar
que el líquido vuelva para atrás y salga del ano.

Tras varios días de tratamiento anti-deshidratación, cuando la diarrea ya no presenta mal olor, se
calmará el estómago y el canal intestinal con la administración de bebidas de beneficiosos efectos
ampliamente demostrados, así como sustancias naturales vigorizantes tales como la corteza de olmo
rojo), el arnrrruz, la raíz de malvavisco, granos de eneldo desmenuzados y harina de cebada, todo ello
convertido en gachas añadiendo leche y miel. El preparado de gachas según la Crianza Natural posee
todos estos ingredientes, y es aconsejable tenerlo siempre a mano, en caso de que surja alguna
emergencia por disentería. Este preparado es también un excelente alimento vigorizante en la época
del destete, siendo, de modo especial adecuado para la perra gestante y lactante.

Para ayudar a salvar la vida, recordemos los cuidados generales, prudentes -que son conocidos desde
siempre-, a dar a todas las criaturas enfermas, sean humanas o animales: una habitación a la sombra,
bien ventilada y silenciosa; el aislamiento de los congéneres que quizás estorben el descanso; el sueño
(de vital relevancia para el restablecimiento); provisión de agua potable fresca en cualquier momento,
con un poquito de vino o vinagre de cidra añadido -la medida será de una cucharadita de vinagre de
manzana por aproximadamente medio litro de agua.

PICADURAS

Los perros pueden atrapar y morder abejas, avispas y avispones, o pisar estos insectos y, en
consecuencia, ser picados. Las picaduras en los miembros se tratan aplicando una capa de cal, tras
haber extraído el aguijón, si se puede encontrar. Se debe eliminar la cal después de media hora. O se
aplica zumo de limón o vinagre, ajo, o el jugo de la cebolla, o una pasta espesa hecha con barro y agua,
o con sal común y agua, que se mantendrá en su lugar por medio de un vendaje. Para los casos de
picaduras en la boca, se dará a beber leche con la añadidura de un poco de vino; este preparado se
deberá dar cinco veces al día. No se dará alimento durante un día o más, en cualquier caso hasta que
baje la hinchazón.

PIEL CORREOSA (O DE ELEFANTE), ENFERMEDAD DE

La causa de esta enfermedad puede achacarse a la secreción anormal de las glándulas; por la glándula
pituitaria, en una forma; por las glándulas sebáceas, en la otra: algunas veces, se trata de una
deficiencia hormonal. Como la mayor parte de las enfermedades de la piel, su origen es atribuido a
causas internas; hasta los gusanos y la sarna están influenciados por la salud interna. En los casos de
piel correosa o de elefante, ésta se vuelve gruesa como el cuero; si no se detiene el desarrollo de la
enfermedad y sigue progresando de manera excesiva, no habrá recuperación.

TRATAMIENTO. Hay que tratar como en las enfermedades glandulares (véase «Obesidad»).
Administrar -internamente- abundantes cantidades de alga? marinas y ajo; tópicamente, masajear la
piel con una infusión de ajo en aceite de ricino (para la preparación, véase «Absceso»).

PIGMENTACIÓN DEFECTUOSA

Hay muchos perros que padecen este defecto: una pigmentación defectuosa; esto es en particular
característico de unas razas determinadas, de manera notable en las importadas.

Las zonas más típicas donde se da este defecto de pigmentación defectuosa (mayormente por
carencia) son el hocico, los bordes de los ojos y las uñas de las patas. Sin embargo, este defecto no
debería ser penalizado en ciertas razas importadas, especialmente en los meses de invierno, ya que es
muy a menudo una medida protectora de la Naturaleza, porque este color se confunde con la nieve, por
ejemplo: los samoyedos (Ártico); en los galgos afganos de mantos claros (Afganistán); los finnish spitz
(Finlandia); los golden retriévers y los borzois (Rusia), todos ellos pueden muy bien desarrollar
correctamente hocicos claros durante los meses invernales, cuando en sus países nativos se espera
nieve.

TRATAMIENTO. En casos de pigmentación realmente defectuosa, el remedio más rápido y de
demostrada efectividad es el alga marina, administrada en forma de polvo, incrementando por dos la
dosis diaria de la tonificante alga marina. Es excepcional por la pigmentación oscura que produce.
Asimismo, son de gran efectividad las siguientes plantas y hierbas: los berros y la mostaza finamente
picado, la melaza, el zumo de uva, las pasas de Corinto.

QUEMADURAS.

Véase «Escaldaduras».

QUERATITIS

Se trata de un tipo de ennublado de los ojos; la opacidad natural se desvanece y se vuelven a menudo
de un tono azul de apariencia firme, feo.

TRATAMIENTO. Dar al perro un período de desintoxicación interna. A modo de medicamento,
administrar jugo de zanahoria, zanahoria desmenuzada, cruda y/o cocida, harina de maíz, té de linaria,
que mejoran la salud de los ojos por medio de la alimentación.

Referente a una loción para bañar a los ojos, véase «Tratamiento de las cataratas».

RABIA

Afortunadamente la rabia no está muy difundida, puede ser curada, y de hecho lo ha sido con
frecuencia, tal como lo atestigua la lectura de antiguos documentos relacionados con esta enfermedad.
Siempre ha sido una enfermedad insólita y así permanece en la actualidad. He de recalcar el hecho de
que el temor a la rabia ha sido muy alentado por los fabricantes de las vacunas contra esta dolencia que
se utilizan en la supuesta prevención y tratamiento de los enfermos humanos que han estado en
contacto con la rabia y que en realidad no han sido mordidos por un animal rabioso. Hay carteles
espeluznantes por todas partes para divulgar el temor a la rabia, y la vacunación antirrábica es
obligatoria por ley sobre millones de perros de todo el mundo, perros que probablemente jamás
tendrán contacto alguno con la rabia y cuyo estado de salud se arruina en gran medida debido a esta
dosis anual de verdadero veneno. He evitado de forma absoluta tal vacunación para mis perros y tengo
la esperanza que llegará el día en que dicha comercializada violación de las libertades personales será
prohibida por el poder de la opinión pública.

SÍNTOMAS. De manera singular, son muy parecidos a los de la parvovirosis canina en sus primeros
estadios; ambos se relacionan con el agua. Primeramente se da un deseo impetuoso de beber, al que
sigue un ansia sostenida por beber, pero con un terror hacia la misma visión del agua. Un ser rabioso
permanecerá al lado del agua, con la boca espumeante y dando chillidos y gruñidos horribles de
escuchar, impedido de saciar su ya aguda sed por la fobia final al agua. El control cerebral decae al final,
y el enfermo de rabia pierde todo autocontrol, corre deprisa por todos lados, mordiendo a todo lo que
se le pone a su alcance, a modo de postura autoprotectora enloquecida, hasta que al final el corazón
sufre un colapso a consecuencia del extremo agotamiento debido a su furia por morder y llega la
compasiva.

El desarrollo del miedo al agua (que es la fase final de la enfermedad de la rabia o «hidrofobia») puede
tardar muchas semanas en presentarse, si la víctima posee una constitución fuerte. A los largo de esas
semanas, el animal tiene mucha sed, aunque el agua no se mantiene en el interior del perro. Es raro que
sea vomitada, pero es más común que salga de los intestinos, espumosa y pútrida, parecida a la que se
presenta en el caso de la parvovirosis. Se da el mismo aspecto de los ojos que en la parvovirosis, al igual
que la misma rápida e intensa deshidratación.

TRATAMIENTO. Por desgracia, en la mayor parte de los países del mundo donde existe la enfermedad
de la rabia, los propietarios de perros y gatos no están autorizados a tratar la enfermedad cuando ésta
se declara. No importa cuan querido sea el perro o el gato en cuestión, ha de ser inmediatamente
sacrificado por medio de una inyección o de un tiro. Por suerte, cuando traté tres enfermos de rabia no
sabía cual era la dolencia que trataba; creí que los síntomas indicaban una forma de envenenamiento.
No fue sino hasta el instante en que todos los síntomas propios de la rabia se manifestaron en el último
caso, en que me di cuenta que estaba ante la verdadera rabia, y que había salvado a dos enfermos
gracias a mi tratamiento herbario (ambos casos eran dos galgos afganos), curando la enfermedad antes
de que ésta llegase a su última fase. Eso quiere decir que mis dos enormes y poderosos afganos machos
habrían podido contraer la locura de la hidrofobia y habernos matado, a mí y a otras personas. Los
perros se habían contagiado por contacto solamente, no por haber sido mordidos, y conseguí curarlos.
Uno de ellos recuperó su estado de salud normal en una semana y no experimentó ningún tipo de
deshidratación. En cuanto al tercer caso, el enfermo era un pequinés no criado según la Crianza Natural
, entró en una fase de deshidratación total y tuvo que ser sacrificado.

RABO, HERIDAS

Son frecuentes, en particular en la punta del rabo. Las grandes razas caninas, tales como la del gran
danés y la del irish wolfhound, son las que más padecen heridas del rabo cuando están en el criadero. Se
suelen golpear las puntas de sus rabos en las paredes y contra las puertas.

TRATAMIENTO. Convertir en pulpa las hojas de hiedra y aplicarlas, manteniéndolas en posición por
medio de una envoltura de algodón. Entre los tratamientos con la hiedra, aplicar hipérico común. Esta
hierba, el hipérico común, batida con lanolina bastará como ungüento. El tratamiento alternativo se
refiere a las aplicaciones de la loción de hamamelis. Y, asimismo, puede usarse el musgo esfágneo.

Embeber el hamamelis en el musgo y ponerlo en el lugar. No es fácil vendar el rabo, porque éste se
estrecha al final. Puede que se tenga que usar un esparadrapo.

REUMATISMO

Se trata de una enfermedad generalizada de los perros, particularmente los ancianos, que viven en
climas húmedos. No quiere ello decir que la humedad sea la causante exclusiva de esta afección: para
que se presente este estado patológico, el organismo ha de estar, primeramente, en una condición
enfermiza. Existe también cierta tendencia hereditaria a las dolencias de las articulaciones, pero, como
con la mayor parte de las enfermedades de origen hereditario, puede ser eliminada por medio del
método de Crianza Natural . Las zonas más comunes para el reumatismo canino son los hombros y el
pecho, La espalda, el lomo y a veces afecta a las patas. La cojera a menudo se declara en los miembros.
El único profiláctico efectivo contra el reumatismo es la alimentación correcta a base de una dieta de
alimentos crudos, con la debida provisión de un habitáculo sano y seco, y hay que evitar de modo
especial las áreas o patios de criaderos saturados de orines y ácidos, y otorgar al perro todo el sol que él
mismo desee.

TRATAMIENTO INTERNO. Este tratamiento se efectuará por medio de hierbas antisépticas, en
especial el ajo; la miel es asimismo un remedio relevante, ya que sus propiedades alcalinas reducen los
depósitos ácidos del reumatismo. La infusión de hojas de perejil -o comidas crudas, picadas finamenterepresenta una excelente medicación, en particular cuando se trata de una enfermedad de índole
crónica. El perejil, por si solo, ha curado hasta los casos graves de reuma y artritis. Asimismo
administrar tanta cantidad de la planta ortiga como sea posible, porque esta planta, más que ninguna
otra, tiene la virtud de disolver los cristales de ácido úrico por lo que proporciona mucho alivio en las
dolencias reumáticas. Las ortigas se han de recoger con unas tijeras, porque su follaje pica, y después se
las sumerge durante unos minutos en agua hirviendo; el agua ha de ser muy poca; es entonces cuando
están listas para usar, mezcladas con la alimentación cereal. He elaborado tabletas de ortiga junto con
algas marinas y consuelda. Esta última hierba citada (la consuelda) es un remedio comprobado para el
reumatismo y la artritis. Asimismo, dar a modo de alimento, berros y otros tipos de esta planta, así
como cebolla y hojas de ajo, picadas.

TRATAMIENTO TÓPICO. Por medio de masajes con una loción hecha de una infusión de algas marinas
y tomillo, a partes iguales -la infusión estándar. Se aplica caliente. Asimismo, administrar, junto con la
carne, las hojas frescas del apio, finamente picadas, y también la medida de una cucharada de granos
de apio.

RIÑÓN, ENFERMEDAD E INFLAMACIÓN

(Véase también el apartado «Vejiga, enfermedades») En este caso, una infusión de perejil ha de
sustituir a la de hierba rastrera. El método de desintoxicación interna ha conseguido importantes
resultados en el tratamiento de las enfermedades renales; se han curado muchos casos incurables. La

planta amor del hortelano en leche fría es muy efectiva. También lo son las chirivias, ralladas, crudas,
que pueden ser hechas en bolas con la ayuda de la miel espesa. Es también aconsejado las barbas del
maíz (Véase «La alimentación con cereales», maíz).

RIÑONES ATROFIADOS Y RIÑONES PULPOSOS

Estas dos enfermedades modernas atacan de manera particular a los animales jóvenes... Hay que
recordar que los riñones son el órgano corporal más importante para la desintoxicación o limpieza
interna, teniendo que pasar por el mismo todas las impurezas que penetran en el sistema urinario, así
como las que provienen del agua impura, algo que está generalizado en todo el mundo, ya que no se
puede conseguir apenas el agua cristalina proveniente de los puros manantiales, corrientes y pozos. Los
riñones no pueden contener o hacer frente a la labor que les es impuesta, y así aparecen las
anormalidades, que van desde la inflamación hasta la atrofia y agotamiento, o a convertirse en
pulposos, al igual que ese otro órgano, el hígado, cuando enferma.

Hay que tratar a todos los trastornos renales de la misma manera que para los desarreglos de la vejiga,
y acordémonos de las propiedades calmantes y curativas, antibacterianas de la miel pura,
adicionalmente mejorada con la mezcla de agua de cebada así como de que la Naturaleza nos provee
de innumerables hierbas que curan las dolencias renales.

RUBARTH, ENFERMEDAD DE

Se trata de la hepatitis contagiosa (véase la sección Hepatitis).

SARNA

Se trata de una enfermedad parasitaria grave que se manifiesta de dos maneras, sarcóptica y folicular,
siendo la primera citada la más común de las dos, y la más contagiosa, aunque es afortunadamente la
que se cura con mayor facilidad. Como la sarna también ataca al zorro y al lobo, existen indicios de que
pueda ser por un igual parasitaria en los animales saludables; por lo tanto, mantengamos a los animales
lejos de las demás criaturas que muestren síntomas de la enfermedad dérmica de la sarna.

Los dos tipos del parásito de la sarna son pequeños, unos ácaros del tipo piojo, invisibles a simple vista
para el ojo humano. Suelen excavar por debajo de la piel y se propagan con enorme rapidez; los
animales afectados con la sarna folicular a menudo parecen como si se les hubiera pulverizado por
todas partes con un escopetazo por ser tan numerosas las erupciones dérmicas. La piel también
adquiere una tonalidad gris elefante, el pelo cae, y un desagradable olor «a ratón» se hace perceptible.

En relación a la sarna sarcóptica, ésta a menudo se confunde con el eccema y viceversa, pero existen
diferencias. El eccema estriba en la formación de minúsculas llagas pustulencias, erupciones con
manchas, mientras que la sarna muestra generalmente grandes manchas (o lunares) acuosos, que se
manifiestan preferentemente en la espalda y la parte posterior del cuello. También se da la caída del
pelo en los casos de sarna, en tanto que en el eccema, el pelo aparece enredado con pus, por lo común,
pero permanece en el cuerpo. La presencia de otros parásitos de la piel, de forma particular la liendre,
también produce irritación dérmica que puede ser confundida con la sarna o el eczema; la pequeñez del
tamaño de la liendre del perro la hace muy difícil de ser detectada

TRATAMIENTO. Este tratamiento, lógicamente, debe ser tópico (externo) ante todo, aunque para
llevar a cabo una cura total, también se debe mejorar el estado general de la salud del perro, porque la
piel viva, dura, del perro que disfruta de una excelente salud antepone mucha resistencia a los parásitos
de la sarna; por lo común, es la piel de los animales enfermizos la que se ve atacada. Hay especialistas
en los animales que todavía van más lejos y afirman que la sarna puede ser totalmente curada por
medio de una dieta correctiva y medicación interna. Yo considero que el tratamiento externo, paciente,
es asimismo esencial una vez que los numerosísimos parásitos se han instalado en los tejidos de la piel.

Es norma esencial el fumigar totalmente los collares, las correas, los utensilios de acicalamiento (es
decir, cepillado, lavado, baño, etc. ), los criaderos y patios (véase «Parásitos»).

Incluyo, junto con esto, cuatro métodos de cura efectivos para ambas formas de sarnas. Todos son no
químicos y no contienen ingredientes grasos, los cuales considero que son muy perjudiciales en el
tratamiento de las enfermedades dérmicas parasitarias porque protegen a los parásitos minúsculos que
se alimentan de estas materias grasas.

Bañar por completo al perro antes de aplicar cualquiera de estos tratamientos que siguen, usando para
ello jabón en escamas y una pastilla de jabón de aceite de oliva o un champú de coco. Repetir el baño
una vez a la semana durante todo el tratamiento.

LOCIÓN DE ALCOHOL-HIERBAS (Véase «Parásitos»). Se ha de aplicar esta loción en cada centímetro
de la superficie corporal del perro, sin olvidar llegar hasta la mismísima punta del rabo y alrededor de
los dedos; evitar sólo la zona muy cercana a los ojos y a los genitales. Friccionar bien en la piel.

LOCIÓN DE CÁSCARA DE LIMÓN (Véase «Parásitos»). Cuando se puedan conseguir granadas, su piel o
cascara puede ser incluida a esta loción al limón, con gran provecho para este tratamiento. Usar la piel o
cascara de tres granadas por cada nueve limones.
En zonas sin sol, las pieles de limón deben ser tratadas con agua caliente, y luego se dejan cocer a
fuego lento durante varios minutos, manteniendo el recipiente tapado. Después se saca del fuego y se
deja en remojo, macerándose. No se saca la piel de limón del agua en toda su utilización. Si se añade el

preparado de Protección herbaria en polvo a base de hierbas amargas a la loción de limón, sus
propiedades curativas se incrementarán.

LOCIÓN DE AJO. Seguir la receta del insecticida vegetal al alcohol, como está estipulada en la sección
Parásitos, pero se le añade ajo finamente picado, seis cabezas enteras (aproximadamente cuarenta
dientes pequeños) al polvo herbario, y, en vez del aceite de eucalipto, se usa el ajo.

LOCIÓN DE AJENJO, VIOLETA Y TRÉBOL ROJO. Coger un manojo de cada una de estas hierbas: la
planta entera, en el caso del ajenjo; las hojas en las violetas; en el trébol, toda la planta. Verter
aproximadamente un litro de agua fría sobre las hierbas, hacer que hierva, se deja cocer a fuego lento
durante, aproximadamente, unos tres minutos. Mantener el recipiente cubierto durante todo este
tiempo. Dejar en remojo, macerando, o usar. No escurrir.

LOCIÓN DE AJO Y SAÚCO. Cortar en rodajas tres cabezas de ajo -cerca de veinte dientes- y añadir a
estas dos manojos de hojas y tallos de saúco. Disponer todo dentro de un recipiente que contenga
aproximadamente un litro de agua fría, hacer que hierva y dejar que cueza a fuego lento, despacio,
durante media hora. Mantener el recipiente tapado durante todo este tiempo. Sacar del fuego. No
escurrir. Dejar que infusione durante por lo menos unas siete horas, siempre con el recipiente tapado.
Tras esto, la loción ya está lista para usar. Embeber grandes trozos de algodón o trapos de rizo en la
poción y friccionar muy bien todo el cuerpo. También se puede administrar internamente de dos a tres
cucharadas soperas de la infusión o poción, por la mañana temprano y de noche.

Para un tratamiento interno adicional, puede ser necesario un corto período de ayuno que limpie la
corriente sanguínea, si el caso está muy gravemente contagiado. Dar fuertes dosis (doble de la dosis
normal) de las tabletas antisépticas vegetales.

Antes de terminar esta sección, hay que mencionar el punto de la sarna hereditaria que se presenta de
manera especial en los chow-chow y los dachshunds (o teckels). Jamás se deberá usar a los animales
contagiados de esta manera para la procreación. Por desgracia, a menudo se ignora esta norma,
cuando un perro posee excelentes cualidades fenotípicas (¡de exposición!). El tratamiento adecuado
para tal forma de sarna es en su mayor parte interno. Usar mucho el preparado de algas marinas,
administrando una doble dosis, y administrar también las tabletas antisépticas vegetales. Alimentar
con una dieta estrictamente de Crianza Natural a base de alimentos crudos.

SENILIDAD

Está en gran parte causada por el consumo de alimentos cocidos y debido a la falta de suficiente
ejercicio físico; esta afección implica al perro y al gato (y también al ser humano). La falta de ejercicio
físico ocasiona la falta de oxigenación en la sangre, así como en los pulmones y el corazón, lo que causa
su degeneración. En la actualidad, hay muchos perros que empiezan a padecer un declive del estado de

salud ya a partir de los siete años de edad, la mayor parte de ellos sufren desarreglos renales desde esa
edad en adelante. Antaño, cuando la cría de perros era más natural, los perros se mantenían saludables
hasta los veinte años de edad. He conocido a muchos perros con esa edad, cuyos dueños eran los
árabes beduinos recorredores del desierto y los campesinos españoles. En Granada, España, conocí al
propietario de un puesto en el mercado que tenía un spaniel con veinticuatro años de edad; y Sunny
Shay, la propietaria y criadora de galgos afganos Grandeur, New York, tuvo un afgano, el campeón Taj
Akbaruu of Grandeur, que vivió hasta los veintidós años.

En aras de la longevidad para todos los perros, apliquemos una alimentación a base de alimentos
crudos, tal como la Naturaleza lo destinó para el perro, el zorro, el lobo, etc. (Hay algunos lobos,
reconocibles en sus cicatrices de peleas por quienes los han visto en las montañas de Turquía, que
llegan a los treinta años de edad.) Suministrar asimismo, a los perros mucho sol y ejercicio físico en
libertad y que tengan acceso a las hierbas medicinales silvestres, y vuestro perro obtendrá, como
herencia una vida longeva.

SHOCK O POSTRACIÓN NERVIOSA

Si un perro o un gato padece un shock a resultas de las graves heridas infringidas durante una pelea o
por un accidente de coche o de otro tipo, no administrar ningún alimento sólido durante veinticuatro
horas, por lo menos; en vez de ello, dar una cucharadita de miel pura licuada por medio de media
cucharadita de brandy o vino tinto dulce, removiendo cualquiera de estos dos nuevos ingredientes en la
miel, y este preparado se administrará tres veces al día. Tras este período, se vuelve a la alimentación
normal, comenzando con un día únicamente a base de leche-miel, es decir, una dieta líquida.
Administrar también una fuerte infusión hecha de heliántemo o melisa. Los Remedios Florales del Dr.
Bach tienen un preparado de heliántemo (que se puede conseguir en las herboristerías). De extensa y
probada eficacia son el té de flores de saúco y el vino de bayas de saúco.

STUTTGARD, ENFERMEDAD DE

Se trata de una dolencia contagiosa que, si no es tratada de inmediato, puede ser fatal. En cuanto a los
síntomas, estos son vómitos incesantes y una sed desmedida, la lengua se vuelve negra algunas veces.
Se presenta la disentería en ocasiones acompañada de sangre. Tratamiento. Idéntico al del moquillo.
Administrar una dosis extrafuerte de las tabletas del Preparado Antiséptico Vegetal o una infusión de
hierbas antisépticas, que han de incluir los vómitos con genciana.

TIÑA

Enfermedad fungosa que se caracteriza por la presencia de manchas circulares en cualquier parte del
cuerpo, a menudo se presenta en la cara. El pelo cae. Es contagiosa.

TRATAMIENTO. El tratamiento es idéntico al que se aplica en la sarna, ello si la dolencia tiñosa es
general. Si se trata simplemente de la presencia de varias manchas, entonces se puede conseguir una
cura rápida aplicando zumo de limón, puro, recientemente exprimido. Con este sistema se forma una
capa satinada sobre la superficie de la piel y la tiña, al ser un parásito de tipo fungoso, es asfixiado y se
seca. Se puede también utilizar el tipo de capa que da el barniz para uñas, que asimismo impide respirar
al hongo.

TIROIDES

Es esta una dolencia glandular que se trata como la obesidad (véase «Obesidad»). Administrar de
manera especial todas las hierbas y los alimentos ricos en yodo, por ejemplo: algas marinas, ajo, yemas
de huevo, crudas. Cuando sea posible, administrar el excelente carrizo, con la denominación latina
Anuido donax, crudo y finamente picado, la dosis es de dos cucharaditas dos veces diarias.

TORCEDURAS

Por regla general, son ocasionadas por correr sobre superficies duras, en especial la tierra trillada por la
acción de srar, o por tocar de mala postura el suelo tras un gran salto. La torcedura hace que el perro
cojee mucho y a menudo se presenta un hinchazón de la zona.

TRATAMIENTO. Por medio del descanso y de aplicaciones de paños embebidos en agua fría y vinagre,
que colocaremos alrededor del miembro. Hay un antiguo y efectivo remedio consistente en aplicar una
pasta hecha con cal de encalar y estiércol de vaca. Se unta el preparado en capas gruesas alrededor de
la zona afectada y se venda ligeramente. En cuanto a los remedios herbarios, estos son la consuelda o la
malva. Se elabora una infusión cstándard con cualquiera de las dos hierbas y se baña el área dañada
antes de aplicarle el vendaje. Los propietarios de perros que viven al lado del mar pueden meter al perro
lesionado en el mar, o introducir el miembro en un cubo con agua de mar durante diez minutos más o
menos. Es una cura muy sencilla y efectiva, muy utilizada en los valiosos caballos de carreras.

TOS

En el perro, la tos es un síntoma de algún trastorno de salud que puede ser desde moquillo o
enfermedad de Carré hasta la presencia de gusanos. El nombre que antiguamente se daba al moquillo
era el de «la ronquera». (Véanse los apartados «Gusanos», «Parásitos», y «Moquillo»)

Sin embargo, cuando la tos se debe meramente a un estado de irritación de la membrana mucosa de la
garganta o de las zonas superiores del tubo digestivo, o por trastornos de los pulmones, entonces lo
que dará alivio es un tratamiento local interno y externo.

TRATAMIENTO. Preparar una fuerte infusión de la raíz de regaliz, usando una cucharada de la raíz o un
trozo de aproximadamente 30 g del zumo solidificado. Añadir aproximadamente medio litro de agua
fría y hacer que hierva. Añadir una cucharadita de miel por cada cucharada del preparado de regaliz.
Administrar dos cucharadas antes de las comidas. Las hojas de salvia, de zarzamora, las flores de saúco,
el tomillo (toda la planta) son buenos remedios contra la tos, preparados en infusiones estándar. El
mejor es la salvia. También es un buen remedio la confitura de grosella negra, que se prepara
removiendo una cucharada de la confitura en una taza de agua y añadiendo miel. Asimismo, buen
remedio es la infusión de borraja o pinaza, una cucharadita de ambas, cortadas finamente, preparada
en forma de infusión estándar y luego añadida al regaliz.

Para el uso tópico, friccionar la garganta y el pecho con aceite de eucalipto, la dosis es de una
cucharadita disuelta en un tazón de aceite de oliva calentado. Mantener la zona cubierta por medio de
toallas calientes.

TUMORES DE MAMA Y OTROS

Algunas veces las hembras desarrollan tumores en la zona de las glándulas lácteas; estos tumores
pueden ser causados bien debido a un golpe o simplemente por una mala salud general. Otras causas
comunes también pueden ser los trastornos de la función glandular y el estreñimiento. Para ello, a
menudo conseguiremos la cura efectiva usando el remedio a base de zumo de uva. Los árabes usan,
con unos resultados notables, los zarcillos y las hojas de la vid (las vides no fumigadas) y también el
zumo de uva, como remedio interno y externo para los tumores. Los campesinos mexicanos usan las
hojas del cactus nopal, sin las púas, de forma similar al remedio con la uva. Las hojas de violeta han
adquirido gran fama como disolventes de tumores y otros desarrollos malignos. A este respecto, citaré
el caso de Lady Margarct Marsham, cuya garganta estaba totalmente obstruida por un tumor maligno,
el cual se disolvió por completo usando las hojas de violeta. La infusión de hojas de violeta se deberá
administrar tanto internamente -dos cucharadas soperas por la mañana y por la noche- como
externamente -por medio de un masaje en el área del tumor; este masaje se hará con la infusión de
hojas de violeta, cuando nos levantamos y al acostarnos-. El trifolio (trébol) rojo (las hojas y flores, o
simplemente las hojas) puede reemplazar a las hojas de violeta tanto en su uso interno como externo, si
experimentamos alguna dificultad en conseguir las primeras. El ajo y el nabo también disuelven los
tumores. El heliantemo es eficaz internamente. El aloe vera, la pulpa interna de las hojas cortadas (en
rebanadas), es asimismo curativo.

En los casos graves, son también de gran ayuda las cataplasmas elaboradas con la planta llamada amor
del hortelano, que aplicaremos en la zona afectada. (El amor del hortelano, así como el musgo
esfágneo, es rico en yodo natural.) Entre la gran cantidad de información dada, se halla el relato sobre
los doctores indígenas de Puerto Rico que usan un tipo local de violetas como cura para los casos

benignos de cáncer de estómago. Los turcos aconsejan comer a diario grandes cantidades de berro, y
este tratamiento sencillo ha conseguido curaciones. Naturalmente, para uso canino, toda terapia con
plantas -violeta, berros, etc.- habría de ser administrada con estas plantas picadas finalmente para ser
digeribles.

VEJEZ

Este período de la vida no es por supuesto ninguna enfermedad, sino que es el estado natural de todo
perro anciano. Desgraciadamente, si comparamos el ciclo vital del perro con el del ser humano, el del
primero es ostensible y cruelmente más corto, así que en el caso de que nuestros perros lleguen a vivir
más de veinte años (lo que se puede conseguir si existe un buen estado de salud básica así como un
propietario atento y comprensivo), es probable que tengamos que enterrar a tres o más perros durante
nuestra vida. .

El término «veterano» se puede aplicar a los perros que tienen más de diez años de edad, si bien yo he
conocido a perros con más de veinte años que poseían la fuerza vital de los jóvenes. En este período, el
único cuidado especial está en proporcionarle una alimentación más ligera, provista de huesos más
pequeños y más tiernos para morder o roer (ya que en esta época de la vida, tanto los dientes como la
mandíbula han perdido su vigor pretérito) y paseos más cortos, porque es muy desconsiderado cansar
en demasía a los veteranos en una época de su vida en la que sus miembros se vuelven menos flexibles
debido a la avanzada edad, aunque a la vez es muy egoísta descuidar el llevar a cabo estos paseos tan
apreciados y siempre necesarios. A los veteranos se les ha de proporcionar cuidados adicionales por
medio de palabras amables y demostrándoles nuestra gratitud hacia ellos por haber permanecido con
nosotros durante tanto tiempo.

VEJIGA, ENFERMEDADES DE

Las enfermedades de la vejiga y de los riñones son muy comunes en el perro actual, siendo las de los
riñones hereditarias en gran medida, aunque también son raudamente por los mismos factores
responsables de la mayoría de las enfermedades caninas, es decir, la crianza incorrecta y antinatural.
Otra de las causas es el agua del grifo con cloro.

TRATAMIENTO. Medicación interna con una infusión de la raíz de la hierba rastrera; esta infusión se
prepara de distinta manera al método estándar, ya que la hierba ha de ser puesta a hervir a fuego lento
en el agua durante un cuarto de hora. En primer término, desmenucemos bien la raíz; luego, cojamos
dos onzas (56,70 gramos) de la misma; sobre ésta verteremos 0,48 litros de agua hirviendo; dejemos
que hierva a fuego lento hasta que sólo quede aproximadamente 0,30 litros de líquido; a continuación,
preparemos la infusión de la manera acostumbrada. La raíz de la hierba rastrera tiene excelentes
propiedades para disolver las piedras.

Hay otro excelente remedio, que consiste en las hojas nuevas de abedul, infusionadas según la manera
estándar. Es aconsejable un período de desintoxicación interna en el que añadiremos perejil y
zanahoria, ambos muy finamente cortados, junto con la alimentación cárnica; es de gran ayuda el uso
de la cebada en lugar del acostumbrado trigo (la cebada ha de ser integral, nunca «perlada» o
«refinada», ambos tipos del cereal son antinaturales y provocan acidez). La miel pura es una notable
ayuda y alivio en las enfermedades de la vejiga y del riñón, y la mejor manera de administrarla es junto
con la comida cereal. No hemos de recurrir a las intervenciones quirúrgicas para sacar las piedras hasta
no haber dado una buena oportunidad al método natural. Se han conseguido resultados notables
siguiendo el tratamiento para las dolencias de la vejiga y renales descrito más arriba. Respecto a esta,
he aquí el informe de los criaderos Rivaway:

«Teníamos un chow-chow muy enfermo de los riñones; nuestro médico veterinario nos dijo que era un
caso sin esperanza de curación. De esto ya hace más de dieciocho meses; el perro se ha convertido en
un ejemplar muy bonito. Le administramos agua de perejil tres veces al día, así como leche y agua de
cebada endulzadas con miel. Cuando recobró el apetito, le añadimos perejil picado a la comida. Todavía
le damos perejil y también se lo administramos a los demás perros.»

VERRUGAS Y CALLOS

Las verrugas son un síntoma de cualquier desarreglo glandular, si bien a veces puede ser la manera que
tiene la Naturaleza para aislar las toxinas del organismo debajo de la superficie dérmica. No usar la
cirugía.

TRATAMIENTO. El mejor es de índole interna, por medio de la alimentación. Administrar muchas hojas
crudas, picadas de la planta diente de león; y también de gran eficacia son las habas gruesas, hervidas y
aplastadas, que serán dadas junto con la comida a base de carne. El mejor medicamento, exceptuando
la alimentación, es el alga marina en forma de polvo, por su gran contenido en yodo natural. A modo de
tratamiento tópico (externo), los gitanos tiene mucha fe en el jugo de los tallos o la raíz de diente de
león o de celandina. Se exprime el jugo, de aspecto lechoso, y se toca simplemente la verruga con el
mismo, dejándolo allí hasta que se seque. Aplicar este jugo tres veces al día. Los tallos de los higos
verdes, no maduros, producen un excelente tipo de jugo cáustico lechoso para aplicar sobre las
verrugas. También es eficaz para este cometido el jugo lechoso, blanco, que da la piel de la papaya sin
madurar, cuando se la pincha.

VISTA, DOLENCIAS

La vitamina A es un importante profiláctico de las infecciones oculares. Para asegurar su presencia en la
alimentación diaria, hemos de administrar verduras crudas, frescas, picadas. La vitamina A se
encuentra también en las grasas animales, a saber, en el aceite de hígado de bacalao sin refinar, el
aceite de halibut, la grasa de la carne, la de los frutos secos y en la leche entera cruda. Se halla, además,

en la zanahorias crudas y cocidas y en la luz solar. He de precisar, sin embargo, que la grasa de la carne y
el aceite de hígado de bacalao son a menudo desechos tóxicos insalubres en la actualidad.

TRATAMIENTO. Lavar el ojo con una infusión hecha con las hojas y las flores de celandina, que fue el
remedio favorito del famoso herbolario de los tiempos antiguos, Culpcper, para las afecciones de la
vista. Hemos de lavar el ojo dos veces al día con la mentada infusión, la cual se ha de usar sólo
tópicamente. También haremos seguir al perro un período de desintoxicación interna para reforzar
todo el organismo y, así también, la vista.

Los campesinos españoles usan con mucho éxito una fuerte infusión de flores de ruda u hojas de salvia.
Esta infusión se prepara de la misma forma que la de hojas y flores de celandina. Son, asimismo,
saludables para la vista las infusiones hechas con romero, o con pamplina, saúco, las flores de la malva,
o con las hojas de acedera, como también lo es el zumo de pepino exprimido en los ojos; y, además, el
té de India o de China, con unas gotas de miel, puede ser usado beneficiosamente para bañarlos.

VÓMITOS

El vómito es algo natural en los carnívoros. Tal como la lechuza lleva a cabo una desintoxicación interna
regular expulsando trozos de pelo, de plumas, etc., todo a través de su pico, así también el perro
efectúa deliberadamente este tipo de desintoxicación interna a intervalos regulares, que él provoca al
ingerir cosas que le harán vomitar. En el hecho del vómito en sí, se expulsa el exceso de bilis y
mucosidades así como otras impurezas.

El inductor más común para el vómito, que tanto el perro como el gato usan, es ese tipo de hierba
común, denominada hierba rastrera (que se conoce por diversos nombres), aunque el perro, en su
natural inteligencia y como herbolario autodidacta instintivo, posee una amplia gama de otras hierbas a
las que busca e ingiere para provocar el vómito. He notado que mis galgos afganos usan las plantas y
hojas de árbol que detallo a continuación, en lugar de la mentada hierba rastrera, las hojas y los tallos
de la avena silvestre, el maíz, la borraja, el amor de hortelano, las hojas de higuera. También ingieren
grandes trozos de ternilla (cartílago) y de huesos para vomitar mucha cantidad de bilis. Los propietarios
de otras razas caninas me han dicho que sus respectivos perros ingieren muchas otras sustancias
herbarias para que estas les provoquen el vómito.

Pero existe también el vómito propio de un estado patológico, que no está causado por el simple hecho
de ingerir nada específico, y está asimismo el vómito por haber ingerido veneno, por infestación de
parásitos internos, por trastornos gástricos y en la actualidad por padecer parvovirosis.

TRATAMIENTO. Detener la administración de cualquier tipo de alimento, con la excepción de una dieta
líquida a base de agua de cebada y miel. Dar, asimismo, bebidas de agua solamente. Si hay sospechas

de que el caso esté envenenado, administrar de inmediato aceite de ricino y la hierba sena -a modo de
laxantes efectivos-, así como tabletas de carbón vegetal, en dosis medias de dos por la noche.

Para calmar la acción de vomitar, elaborar píldoras con la raíz muy picada de la planta genciana cualquier clase de esta planta- recubriendo de harina y miel esta planta muy amarga de sabor, o si no
administrar una cucharada sopera de leche endulzada con miel. Eficiente es asimismo una cucharadita
de menta, espolvoreada con un poquito de clavo de especia en polvo y jengibre (también en polvo) todo
ello elaborado en forma de té (es un remedio contra el vómito); su administración es la de dar varias
cucharadas soperas tres veces al día; si se puede, añadir una ramita de abrótano macho.

8. LAS VACUNAS Y LAS HORMONAS

Aunque la vacunación haya sido inventada por un médico rural inglés, este sistema está basado en gran
medida en la teoría microbiana del químico francés, Louis Pasteur. Pasteur fue incapaz de mantener a
su propio cuerpo en buen estado de salud y padeció de parálisis de la boca en sus años postreros;
asimismo perdió a miembros de su familia, debido a la enfermedad. Siempre he creído en la máxima
que dice «¡Sanador, cúrate primero a ti mismo!» Es entonces cuando estamos en posición de enseñar a
los demás sobre como curarse a sí mismos. Si yo no hubiera podido mantener en perfecta salud a mis
galgos afganos, a mis cabras, a mis halcones y a mis caballos, jamás habría poseído la fe total en la
medicina por las plantas y en la Crianza Natural , y no habría escrito mis libros herbarios, o este libro,
que actualiza mi labor y establece más de cien nuevos y comprobados tratamientos por las plantas y
hierbas.

También he constatado que mis convicciones sobre la incapacidad de las vacunaciones para prevenir la
enfermedad canina están siempre grande y tristemente verificada como correctas. Las tasas de
enfermedad entre los perros actuales, lejos de disminuir por medio de las vacunaciones masivas, han
aumentado espectacularmente. Las vacunaciones han producido innumerables portadores de
enfermedades virulentas, o los mismos perros, a los que con frecuencia se les da triples vacunaciones,
desarrollan con frecuencia a las tres mismísimas enfermedades contra las que han sido vacunados, y
mueren de modo fulminante.

Las enfermedades epidémicas del pasado no han podido ser controladas por las vacunaciones; deben
su declive a esos pocos beneficios que el ser humano ha sacado de la medicina moderna: de la mejora
de la higiene y del estado del alojamiento. En la actualidad, las vacunaciones representan a todo un
negocio sumamente lucrativo, tanto para los fabricantes de las vacunas como para los distribuidores de
estos productos antinaturales: su popularidad irá en un declive lento, si es que llega a desaparecer algún
día.

En un artículo titulado «Statistical Studies of Distemper in Dogs», de Douglas S. Robson, se hace
mención de un estudio oficial sobre los fracasos de las vacunaciones y habla sobre la revacunación
anual necesaria. ¡Qué os parece! Los riesgos para con la salud y el gasto si los grandes criaderos

aceptasen la revacunación anual, y todo por una enfermedad que se cura rápidamente, si se tuviera que
desarrollar.

Incontables criadores han observado los efectos insidiosos de las vacunaciones en el estado de salud de
los perros. Es una de las causas de las enfermedades crónicas de la piel, en especial del tipo sarna.
Asimismo, los criadores y propietarios de greyhounds se han dado cuenta que las vacunaciones
producen un efecto adverso en la velocidad de sus perros de carreras.(Mr James Baldwin, famoso
especialista de grcyhounds y también criador de pastores alemanes, escribió en Dog World un artículo
sobre el movimiento antivacunación contra el moquillo que existe entre los criadores de greyhounds
irlandesas e ingleses, un movimiento de oposición ante los efectos adversos sobre la velocidad natural
de sus perros, y, a modo de apoyo de esta actitud generalizada entre los criadores, publicó un largo
informe proveniente de un criador de greyhounds, al que describe como «uno de los entrenadores de
más éxito y de mayor experiencia de Inglaterra que hayan existido nunca»; este criador y entrenador
afirma y demuestra que las vacunaciones convirtieron en lentos a perros otrora veloces.

En Suiza y Austria hay muchos médicos veterinarios importantes que están en contra de la vacunación
contra el moquillo, y afirman que esta proporciona una ínfima protección y a menudo arruina la salud; y
en Israel, en la actualidad, se usa muy poco la vacuna contra el moquillo, y la opinión veterinaria
generalizada es que es inútil y da por lo común a la enfermedad un cariz grave a los especímenes
jóvenes que, de otro modo, no podrían haber contraído la enfermedad. No conozco a ningún perro en
Tiberias, al que se le haya vacunado del moquillo.

Particularmente, no utilizo ningún tipo de vacunaciones cualesquiera que éstas sean, y aunque mi
familia y mis perros están expuestos a contraer numerosas y nuevas enfermedades contagiosas durante
mis viajes, la única protección que anhelo para ellos es la protección global de la buena salud resultante
de una cuidadosa alimentación diaria a base de alimentos buenos, integrales, naturales, ingeridos
crudos en su mayoría -tal como la Naturaleza lo prescribió tanto para el ser humano como para la
criatura animal- y también con el uso de las hierbas y plantas desinfectantes.

El Dr. Douglas Latto, en su folleto titulado «The Fruits of Vivisection» (Los frutos de la vivisección),
manifiesta: «Se conoce que la inmunización contra la difteria aumenta las probabilidades de que se
contraiga la parálisis infantil, ven la actualidad, durante una epidemia de parálisis infantil, se suele
detener la inmunización contra la difteria.»

La afamada doctora homeopática Dorothy Shepherd ha escrito, a modo de condena de la vacunación:
«Cuánto más sigo los historiales clínicos, más inclinada me siento a estar de acuerdo con los que se
oponen a la vacunación, porque ésta, en vez de ser una bendición, es como un lobo disfrazado de
cordero, y ha provocado más sufrimiento, más mal estado de salud, como una consecuencia de tal, que
casi cualquier otro método terapéutico.»

A continuación siguen las opiniones de dos doctores eminentes en relación a la inmunización contra el
moquillo: «La inmunización con un virus atenuado no puede prevenir el moquillo. El autor ha tratado a
muchos perros que desarrollaron el moquillo, a pesar de haber sido inyectados una o dos veces con el
agente preventivo... La opinión del autor es que, en los perros, las convulsiones, la corea, la histeria,
etc., se han vuelto más frecuentes desde el uso de la vacuna del moquillo. La prevención o profilaxis de
éxito completo nunca se logrará por medio de la inoculación.» Y la opinión del doctor, Dr. W.J. Murphy que, «antes de hacerse médico, fue un graduado en Veterinaria"» durante mucho tiempo- viene a
expresar la siguiente idea (que es absolutamente mi propia idea y la de la inmensa mayoría de los
criadores y propietarios de perros): «Ningún suero, ningún virus para el moquillo es necesario ni se
puede lograr un efecto benéfico para una enfermedad que posee una tendencia natural a curarse por sí
misma.»

Y luego también ha habido mucha gente famosa en el mundo que ha expresado su opinión valiosa y
experimentada sobre este método de vacunación antinatural de intentar prevenir las enfermedades
que afectan a los animales domésticos a través de los métodos de crianza antinatural del ser humano,
los cuales no han demostrado ningunas mejoras o reformas, sino que aumentan anualmente su
programa de antinaturalidad.

Con todos los que yo he comentado el tema desde entonces, personas que estaban a favor de las
inoculaciones, todos afirmaban que las inyecciones no podían de ningún modo afectar al perro.
Después comenzaron a contradecirse, al añadir una o más de las reservas siguientes: no inocular
durante la dentición, a menos que el perro se encuentre en un perfecto estado de salud. No inocular
durante la estación del otoño (en Canadá), ya que el tiempo (el clima) es muy imprevisible. Después de
la inoculación, sólo se permitirá que el perro haga un poco de ejercicio, ello durante siete días. Tras la
inoculación, no permitir que el perro tenga contacto con otros perros, también durante siete días.
Después de la inoculación, hay que asegurarse de que el perro no esté en modo alguno sujeto a
corrientes de aire, etc.

«Entonces, ¿cuál es la razón de que se establezcan todas estas reservas, si la inoculación no tiene
ningún efecto en la víctima? Mi opinión al respecto proviene de la deducción que emana del sentido
común, y es que la inoculación disminuye la resistencia natural de un perro a la enfermedad, aunque
ésta (la vacuna o inoculación) sea administrada por un especialista; ¡y quién, según su propia
estimación, no es un especialista!»

INMUNIZACIÓN INTENSIVA POR LAS PLANTAS

En los momentos en los que creemos que nuestros perros han estado en contacto con otros perros
afectados de alguna enfermedad contagiosa, es aconsejable tratarlos a todos de inmediato de la
manera siguiente. Ponerlos en un ayuno de uno o medio día, con la administración de un laxante esa
misma noche, además de la toma de las tabletas antisépticas vegetales, como último componente de
este tratamiento. Después, administrar a diario las tabletas del Preparado antiséptico vegetal todas las
mañanas, o en su defecto, se elaborará píldoras con ajo picado, una gota de aceite de eucalipto, harina

integral de trigo y miel. Se mezclan todos estos ingredientes juntos y se divide en píldoras -la dosis del
aceite de eucalipto es de una gota por cada cucharada del preparado.

Cuando se conoce que el perro ha estado en contacto con enfermos de la enfermedad dérmica de la
sarna, se bañará al animal de inmediato, y se le friccionará por todo el cuerpo con una loción hecha con
una infusión estándar de romero, o se friccionará con un paño rociado con aceite de eucalipto y espíritu
de alcanfor. Se vigilará cuidadosamente durante tres semanas por si aparece algún síntoma o signo de
la enfermedad y, si ésta se declara, se la tratará tal como ha quedado establecido en la sección «Sarna».

Si llevamos a los perros a las exposiciones o a los parques públicos, les administraremos una dosis de las
hierbas protectoras inmediatamente antes de llevarlos a aquellos lugares.

En Swaledalc, en las Montañas Peninas de Inglaterra, conseguí una demostración memorable de las
propiedades de las hierbas como protección contra la enfermedad contagiosa. En aquellas regiones, en
1947, salvé aproximadamente a dos mil cabezas de ganado ovejero de la raza Swaledale, qué estaban
condenadas a morir, por incurables, según la medicina ortodoxa, algo que lo comprobaron numerosos
granjeros. Había un campo repleto de ovejas gravemente enfermas, las cuales padecían
estreptococcidiosis infecciosa, que les provocaba la parálisis y la ceguera, y había otro campo lleno de
ovejas sanas, a las que se les administraba ingentes cantidades de hierbas. Ni una de las ovejas sanas se
llegó a infectar de sus vecinas enfermas.

PARA NEUTRALIZAR UNA INYECCIÓN DE VACUNA

A veces, durante un viaje, cuando nos encontramos frente a una ley obligatoria, hemos de someter a
nuestros perros saludables a los peligros y la suciedad de la vacunación. Si hay que administrar una
vacuna, cojamos un limón cortado en rodajas. Así que se ha aplicado la vacuna, llevemos al perro fuera
de la vista de la persona que le ha aplicado ésta, y presionemos hacia afuera alrededor de la zona donde
ha sido inyectada la vacuna. Después friccionemos el área con el zumo del limón fresco, lo cual ayudará
a eliminar la vacuna antes de que penetre en el interior del sistema sanguíneo. Pondremos de
inmediato a los perros en un semiayuno, durante por lo menos un día, dándoles solamente leche
aguada y miel. Administraremos un laxante fuerte la noche del semiayuno y la noche siguiente.

HORMONAS

Son una innovación lucrativa -nueva- (para los fabricantes) en la crianza de animales. Todos y cada uno
de los tratamientos hormonales interfieren con el equilibrio natural y delicado del sistema glandular. He
visto tantos desastres de salud y tantas muertes a resultas de la utilización de las hormonas que he
aconsejado a los seguidores del método de Crianza Natural qué las eviten totalmente, en cualquiera de
sus formas.

Las hormonas resultan ser especialmente peligrosas para las hembras preñadas. A éstas se las suelen
administrar por razones tan ridículas como puede ser el que tengan un número elevado de cachorros (a
los criadores les complace inmensamente si pueden, de ese modo, obtener quince cachorros en una
camada, a pesar del hecho cierto que muchos de estos cachorros morirán). Con frecuencia, el resultado
es el de cachorros monstruosos, hay uno o dos cachorros de talla anormal, lo que conlleva a efectuar un
intento de intervención por cesárea, la cual provoca la muerte de la madre. Las hormonas también son
administradas para impedir que las perras entren en celo, causándolas de esta manera innumerables
problemas de salud, tales como tumores en las glándulas mamarias y en el útero, caída de pelo hasta
llegar con frecuencia a la alopecia total. Lo reitero, evitad de manera total la terapia moderna a base de
hormonas.

9. EPÍLOGO

Finalizo mi libro de medicina por las plantas con la sincera esperanza de que todos los lectores que
pongan en práctica estas enseñanzas herbarias conseguirán idéntica salud perfecta para sus perros
como la que mis propios galgos afganos Turkuman disfrutan desde hace mucho tiempo. El éxito en aras
de una salud perfecta no es algo que se improvisa de la noche a la mañana, sino que se puede tardar
varias generaciones para reparar la salud precaria que el ser humano ha estado desarrollando en su
propia vida y en la de los animales domésticos a lo largo de estos últimos siglos, cuando la artificiosidad
en la medicina, en la alimentación, y en la agricultura comenzó a predominar en el mundo occidental.
Pero, con el tiempo, el triunfo es seguro, porque las mismas leyes de la Naturaleza no cambian, y la
Naturaleza no decepciona a quienes acatan sus leyes sencillas.

Con relación a las virtudes de las hierbas, ¿por qué han de poseer las maravillosas propiedades curativas
que yo afirmo que tienen? La respuesta puede reducirse a evocar una única frase; ellas, las plantas, son
fabricadas por la Naturaleza, en tanto que los medicamentos químicos lo son por el ser humano (en
cuanto al caso de las medicinas extraídas de las plantas, sus propiedades normales se ven destruidas en
el proceso de su fabricación ya que, por lo general, poco es lo que queda de la Naturaleza en éstas).
Actualmente las personas juiciosas no pueden negar que, por mucho que lo intenten, el ser humano no
puede mejorar, o tan siquiera tener la esperanza de igualar las maravillosas creaciones de la Naturaleza.
Tomemos un ejemplo; el ojo humano ¡qué cosa tan indescriptiblemente perfecta es, con su
automecanismo de limpieza y curación y su notable poder de visión! Comparemos el ojo viviente con el
ojo artificial de cristal que el ser humano fabrica. De igual manera, en la medicina existe la diferencia de
valores entre todos los productos creados por la Naturaleza y los que el ser humano fabrica. Las
medicinas en las hierbas provienen de las fuerzas cósmicas de la luz solar, de la luna y de las estrellas;
de la lluvia y del rocío; de los minerales del suelo, así como de sus propiedades hereditarias. A cualquier
hierba o planta se le pueden analizar sus propiedades medicinales; sólo sus virtudes cósmicas y
hereditarias no se pueden medir aún, lo que es una pena, porque es en este «espíritu fluyente» de la
planta o hierba donde se halla la mayor parte de sus propiedades curativas. Hasta hoy, poca ha sido la
investigación hecha con relación a las fuerzas cósmicas que las plantas contienen. Solamente hay tres
hombres que, con su conocimiento, han contribuido a tal fin: el Dr. Rudolf Steiner (inventor de la
agricultura bioclinámica); el profesor Edmond Szekely; y el Dr. Edward Bach, con sus famosos remedios
florales, que tratan tanto al espíritu como al cuerpo.

Siempre ha existido un gran interés por las hierbas y plantas de América, y creo que esto es el resultado
de su antigua historia con el pueblo de los indios pieles rojas. Los suizos son, asimismo, personas de
mentalidad herbaria, y es notable el hecho de que mis libros sobre veterinaria herbaria hayan tenido
muchas ediciones allí, en Suiza.

Una de mis mejores inspiraciones dentro de mi labor de medicina por las plantas ha sido siempre mi
aborrecimiento por la vivisección. Estoy cansada de escuchar los razonamientos en favor de esta rama
antinatural de la antinatural medicina química, argumentos patrocinados por las inmensas empresas
productoras de sueros. Gandhi, el grande y sabio reformista de la India, habla con claridad sobre este
tema, y dice: «En mi opinión, la vivisección es el más horrendo de todos los crímenes que el ser humano
comete en la actualidad contra Dios y sus inocentes criaturas. Deberíamos saber rehusar vivir si el
precio para hacerlo es la tortura infringida a seres sensibles.»

Mahatma Gandhi, en su profunda sabiduría, manifestó que el desarrollo moral de una nación se puede
juzgar o medir por la manera en la que ésta trata a sus animales. Considerando esta creencia, debemos
por lo tanto determinar que el desarrollo moral de la mayoría de los países supuestamente
«progresistas» se encuentra en franco declive. No creo que haya ningún país en el mundo, hoy, que
tenga sus manos limpias en lo que atañe a su trato con la población animal.

El hecho escueto de que los seres humanos toleren los despiadados sistemas de agricultura de las
fábricas modernas y compren la carne y los huevos de las criaturas tratadas tan cruelmente representa
una gran mancha negra sobre todas las naciones que permiten y condonan tales prácticas inmorales.

Y este condonamiento es todavía más terrible por el lucro de la explotación de millones de animales de
todas las especies en los laboratorios médicos y en las compañías de fabricación de armamentos y
gases, extendidas por todo el orbe. Las víctimas por excelencia son los perros, los gatos y los monos,
porque sus reacciones son muy similares a las de los seres humanos en los experimentos a los que son
sometidos.

Yo no he visto aún un perro, o un gato, o cualquier otro animal de laboratorio en la aflicción de hallarse
en esos lugares, los cuales están estrictamente prohibidos al público en general, cuidadosamente
ocultos de los ojos profanos. Si pudiera verlos, es muy probable que utilizase la violencia para conseguir
su huida. No obstante, he visto fotografías sacadas de incógnito de tales lugares, y he notado la agonía
en los ojos de las víctimas. Aunque no haya visto animales vivos de laboratorio en sus prisiones, desde
las que no hay ningún billete de retorno (son sacrificados así que su utilidad ha terminado), sintonizo
con su longitud de onda y, con cada día que transcurre, presiento y visualizo su terror suplicante, su
perplejidad, su angustia y su espera en la ilusión de poder escapar. Estoy al corriente de su largo
sufrimiento: es lo que me ha mantenido en mi trabajo.

Era menester probar de forma concluyente que las plantas y hierbas medicinales son muy superiores en
resultados a las vacunas y terapias químicas, basadas en los experimentos con animales.

El ser humano actual es increíblemente egoísta con casi todos los animales que ha domesticado (el
cariño la dulzura y el cuidado que los animales demostraron al Niño Jesús en el establo se han olvidado
por completo). El ser humano moderno dispuso que su granja fábrica esclavice a los animales a llevar
una vida de aburrimiento y desesperación, totalmente desprovista de interés: muchos de ellos viven
hasta el final de sus cortas vidas en minúsculos reductos de cemento. Se les niega el placer de procrear que Dios ordenó que Noé dispusiera para todos los animales del Arca: «En parejas, para que se
multipliquen»-. Y, privados de esto, no pueden, tras las muerte, sobrevivir en la faz de la tierra, de la
manera normal, por medio de su prole. En la actualidad, los animales de granja son esterilizados
sistemáticamente, en aras de un manejo más cómo y para conseguir mayor lucro económico con la
carne de las criaturas con sobrepeso, que es el resultado de su castración.

En el caso particular del perro y del gato, existe ahora una práctica muy extendida, dispuesta para la
comodidad de los propietarios, que consiste en la castración de los machos y la esterilización de las
hembras. Estas intervenciones quirúrgicas producen una menor «molestia» familiar para cuando llegan
las épocas de criar, menos problemas con el perro que se marcha de casa en busca de perras, menos
«suciedad» de la perra cuando se la priva, por medio de la cirugía, de su período menstrual bianual. He
escrito un (Contra la Castración y Esterilización de Perros y Gatos) en el que expongo un sistema
alternativo para evitar los cruces indeseados, utilizando un método camuflante de olor, que es sencillo y
totalmente inocuo.

El perro y el gato modernos a menudo padecen profundamente de aburrimiento. Este aburrimiento,
con frecuencia monótono, puede convertir al animal, normalmente bueno, en irritable y malo. Los
animales caseros son dejados encerrados en pisos durante horas interminables, mientras sus
propietarios están trabajando, y a su regreso al hogar, el propietario tiene poco tiempo para dar el
ejercicio que su animal casero requiere para asegurarle un estado de talud normal, tanto mental como
corporal.

George Hampden Edwards escribe acerca de la crueldad de mantener atados con una cadena corta a
perros de naturaleza aventurera, o de confinarlos en un espacio reducido, así como sobre el
aburrimiento moderno que por desidia o ignorancia se infringe a un perro (relacionado con su
necesidad de efectuar el ejercicio físico suficiente):

«En conjunto, los paseos y las carreras que los perros llevan a cabo es un ejercicio considerable (si no
están encerrados)... Tengo la completa certeza que los perros siempre requieren mucho ejercicio
intenso, listo no es sólo necesario para el cuerpo; también dispersa el aburrimiento, que es una aflicción
que damos a todos los animales, en mayor medida hoy en día que a lo largo de la historia. Esto es la
causa de mucha enfermedad, en particular en la agricultura industrial moderna.»

En todo espíritu humano permanece el amor a lo agreste y a la soledad, y en los animales este
sentimiento es todavía mayor.

Y, ¿que ocurre con el perro?

Señores propietarios de perros, recuerden, por favor, las necesidades del perro: son necesidades que
promueven la salud así como la felicidad.

Los seres humanos deberían también intentar conservar esa afinidad tan importante con la Naturaleza,
como la conservan todavía en sus respectivos corazones el perro y el gato.

Deseo que este libro sobre medicina veterinaria por plantas anime a los lectores a que recojan sus
propios productos frescos de los campos y bosques, de las orillas de los arroyos, de las marismas y de
las costas marítimas. Sólo una cosa deben ustedes recordar, que es que desde la fecha en que se
publicó la primera edición de éste libro, el medio ambiente ha experimentado unos cambios y que
ahora vivimos en un mundo comercialmente envenenado. Por lo tanto, cuando recojamos las hierbas
silvestres, hemos de estar atentos, alertas, todo el tiempo, a los peligros de los tratamientos herbicidas
o pesticidas, de modo especial los efectuados con helicóptero que no dejan rastros visibles y que
pueden convertir en nocivas unas plantas hasta ahora inocuas y benéficas: en resumidas cuentas,
recoléctenlas con sumo cuidado.

A pesar de los riesgos actuales, yo continuaré recolectando las plantas silvestres medicinales y para
ensalada para mi propia familia y mis animales: es el método menos caro de hacerlo.

Con relación a los experimentos en nutrición animal, me han informado en varias ocasiones que yo he
tenido que llevar a cabo experimentos para averiguar y probar mi método de alimentación de Crianza
Natural . La respuesta es ¡No! Jamás fue necesaria tamaña prueba. Por una mera cuestión de sentido
común, siempre he sabido que los alimentos, los remedios y las medidas higiénicas naturales son los
mejores. Nunca podría dividir una camada de cachorritos y criar una de las mitades a base de alimentos
naturales saludables, y presenciar cómo la otra mitad iba disminuyendo su estado de salud por ser
criada a base de alimentos procesados y cocidos. Así que crié a todos los cachorros sobre la base de una
idéntica alimentación natural y saludable -y, lo que son las cosas, fueron los demás criadores quienes
me suministraron «pruebas» a través de sus propios métodos ortodoxos de criar perros. Por ejemplo,
he adquirido muchas veces, o he tenido en términos de pago de salto o cruce, a un joven galgo afgano
procedente de una camada criada de modo ortodoxo por otro criador; ese joven perro, tras haber sido
desintoxicado internamente y alimentado según el método de Crianza Natural , se ha desarrollado en
un perro adulto de fuertes huesos y de espeso manto, y se ha mantenido inmune a la enfermedad; a la
vez que otros cachorros pertenecientes a esa misma camada, criados por sus dueños, según los
métodos ortodoxos hasta llegar a la edad adulta, se han desarrollado en ejemplares de huesos débiles y
de escaso pelaje, y han sucumbido, como víctimas, a las enfermedades epidémicas. Los criaderos más
famosos por todo el Reino Unido, en todo el mundo, dan ciertamente su testimonio en relación a la

calidad superior de salud que los métodos de Crianza Natural dan en comparación a los métodos
ortodoxos y antinaturales.

Actualmente estamos viendo algunos de los trágicos resultados de la crianza antinatural. Como la
necesidad de rasgar y masticar el alimento desaparece cuando éste está cocido y enlatado, observamos
como camadas enteras de perros nacen sin el número normal de dientes. Los dientes premolares no
salen en la mandíbula. Luego, también debido a la carencia de una alimentación natural y a la falta de
ejercicio físico, aparece esa terrible afección de la displasia de cadera. Ésta da como último resultado la
cojera. Ninguna de estas anormalidades se da en los carnívoros salvajes, familiares del perro, tales
como el lobo y el chacal. Es la forma de criar que el ser humano ha adoptado la que ha hecho que el
perro padezca estas dolencias, y peores cosas acaecerán, a menos que se adopten reformas
inmediatas.

La mejor medicina preventiva o profiláctica es la que se ciñe a las enseñanzas del médico de la Antigua
Grecia, Hipócrates, a quien se le considera como «El padre de toda medicina». Uña de las normativas
más famosas de Hipócrates es la de «Que el alimento sea tu medicina, y que la medicina sea tu
alimento.» Y de Hipócrates se cuenta que tenía tanta fe en las propiedades nutritivas y medicinales de
la miel pura que uno de los dos remedios básicos que usaba para curar a casi todas las enfermedades
era la miel pura «hidromiel», como él lo denominaba, mezclada con agua; y su segundo remedio básico
era «oximel», consistente en miel y vinagre. Cuenta la leyenda que, tras su fallecimiento a una edad
muy avanzada, las abejas silvestres pulularon sobre su tumba y establecieron su morada allí, y que la
miel que recogían de allí poseía maravillosas virtudes curativas. Como los lectores conocen, yo he
aconsejado el usar la miel como medicina y como alimento -este consejo se puede hallar prácticamente
a todo lo "largo de este libro de medicina por las plantas y hierbas.

Los tratamientos homeopáticos son en la actualidad populares, a modo de alternativa a los
medicamentos químicos. Existen varios libros publicados en Inglaterra y EEUU, sobre los tratamientos
homeopáticos aplicados en los perros y los gatos. Yo, una herbolaria en el más puro sentido de la
palabra, no he hecho uso de la homeopatía, aunque he sabido de los buenos resultados que este
método y sus remedios consiguen, ya que, a diferencia de la terapia química, es por lo menos inofensivo
y sin efectos secundarios. Hay innumerables médicos veterinarios en el Reino Unido y en EE.UU, que ya
usan la homeopatía.

Y también están las enseñanzas del Dr. Edward Bach. El Dr. Bach inventó los remedios florales, que
tratan y curan más el espíritu que el cuerpo físico. Ya conocía estos remedios hace casi medio siglo,
cuando eran todavía poco conocidos, pero en estos tiempos han experimentado un aumento de
popularidad que hace mucho merecían, especialmente en América. (El Dr. Pitcairn los menciona
favorablemente en su libro sobre veterinaria.) Los encuentros excelentes para el tratamiento del shock
postración nerviosa etc., tras sufrir un accidente o después de un alumbramiento difícil o de una pelea
encarnizada entre perros. Nuevamente, estos remedios naturales son inocuos y pueden ser muy
beneficiosos si los usamos.

Soy de la opinión que la terapia por vacuna, inspirada por Pasteur, se basa en fundamentos erróneos.
Este tipo de terapia viene a prometer que si se usan las vacunas contra esta o aquella enfermedad, se
obtendrá la inmunidad total. Sin embargo, los incontables fracasos de las vacunas nos demuestran que
se trata de una terapia en la que no podemos confiar. No quiero hacer alardes jactanciosos en pro de la
Crianza Natural y de la medicina por las plantas. Habrá fracasos. La misma naturaleza de la vida
moderna fomenta una inferior calidad de salud comparándola con la que predominaba antaño; el aire y
el agua polucionados, la calidad de los alimentos, sean éstos la carne, los cereales o los vegetales, se
encuentran, en cuanto a sus valores saludables, en gran decadencia. Luego, estamos en la era de la
máquina, del automóvil, por lo que es arduo hallar un lugar exento de peligro donde los perros puedan
correr en libertad sin correr el peligro de ser heridos, y sin ejercicio no puede haber una verdadera salud.
No obstante, cuando uno escoge situarse al lado de la Naturaleza, uno se encuentra en el lado
triunfador. Simplemente, comparemos la salud del lobo y del zorro, en su estado silvestre, y la de
nuestro perro doméstico, o la de la abeja silvestre con la de las variedades domésticas; esa es la prueba.

Incluyo ahora un párrafo adicional de George Hampdcn Edward, incluido en su libro sobre el perro de
pastor inglés, que sigue:

«No arruinemos a razas que han gastado siglos en formarse como son, siguiendo los consejos de los
genetistas sobre cómo conseguir rápidas mejoras, o por permitir que nuestros perros se conviertan en
cobayas de las empresas químicas y los fabricantes de medicamentos químicos.»

10. GUÍA DE PLANTAS MEDICINALES

Este último capítulo va destinado a los que deseen recoger sus propias hierbas. No se dan descripciones
botánicas, únicamente los nombres populares y botánicos (esto se debe a que las plantas aquí tratadas
son muy comunes), lo que habilitará a que los lectores las busquen en cualquier obra sobre flores y
plantas silvestres. Como se dan alternativas para incontables hierbas en los tratamientos respectivos,
los interesados que no puedan conseguir una planta determinada, podrán normalmente encontrar otra
que la reemplace.

Hay tres listas en este libro: en la primera de ellas se encuentran todas las hierbas, todos los árboles o
arbustos en estado silvestre; la segunda lista consiste en enumerar las plantas y hierbas cultivadas de
jardín o huerto; y el tercer listado incluye unas cuantas hierbas que deben ser en su mayoría adquiridas
en las tiendas de herboristería. No hay nada especificado sobre qué parte usar: todo está determinado
en los consiguientes tratamientos, en el Capítulo 7. Hay muchas tiendas de alimentación que ofrecen
hierbas simples, secas, apropiadas para el uso canino.

Antaño, cuando la primera edición de esta obra de veterinaria apareció, este tipo de tiendas era raro de
encontrar. Actualmente, podemos encontrar una o más tiendas de este género en prácticamente todas
las ciudades de Europa y América, y en otras muchas ciudades del mundo.

Y luego, después de cerca de diez años, llegó una nueva evolución y un verdadero desafío. Otras
personas comenzaron a suministrar mi exacta gama de productos, ¡uno por uno, idénticos! Cómo podía
yo saber si tales imitadores eran realmente verdaderos herbolarios que no utilizaban basura en sus
productos (lo que se puede hacer si hay más interés en el lucro monetario que en el afán de hacer el
bien a los animales que usan estos productos). Así que, más que nunca, yo tenía que continuar.

Esa es la razón por la que mis fórmulas vegetales están incluidas en este libro y en mis demás obras de
medicina veterinaria. Asimismo, me proporciona la oportunidad de hacer que los nuevos lectores
conozcan mis otros libros que he escrito para el bienestar de los animales de todas la especies.

Cuantos más sean los productos vegetales que se puedan conseguir y cuantas más sean las firmas
interesadas en desarrollar este sistema de medicina veterinaria, mejor será para el futuro de la
medicina alternativa, tal como se la denomina en la actualidad, aunque suela tener más confianza en las
empresas que desarrollan su propia gama de productos que no simplemente en las que se ciñen a
efectuar una copia exacta basada en la labor de otra persona.

La denominada medicina alternativa ya incluye toda una gama de productos para el tratamiento
medicinal, excluyendo el sistema ortodoxo, en los que se incluyen campos tales como el de la
homeopatía (ya hay una Asociación de médicos veterinarios homeopáticos en Gran Bretaña), la
acupuntura, etc. Es grato saber que cuanto más se desarrolla la medicina alternativa, menos se usa los
amorales, crueles, atroces experimentos en animales vivos. La medicina alternativa posee una raíz
pura, así que no funciona por medio de sustancias peligrosas que requieren pruebas preliminares
llevadas a cabo en los animales para así intentar comprobar su inocuidad. F l término intento debe ser
subrayado, porque todos sabemos que incontables medicamentos químicos que se comercializan como
inocuos han tenido que ser retirados forzosamente por el daño que han causado, a veces hasta el punto
de provocar la muerte de sus usuarios.

PLANTAS SILVESTRES COMUNES

ACEBO. Arbusto o árbol de bayas rojas, muy conocido, dotado de hojas picantes.

ACEDERA, RATNAZA. Planta común de hojas anchas, de espigas de un color óxido difuminado, con
flores de una tonalidad parecida al cañizo.

ARÁNDANO. Se halla en los brezales pantanosos y en las laderas de las montañas. Sus bayas
comestibles son muy conocidas.

BAYA DE SAÚCO. Tiene la forma de un árbol o arbusto pequeño, dotado de capullos lisos de flores de
color crema, muy perfumadas. Produce unas bayas negras comestibles.

BERRO, MASTUERZO. Planta silvestre para ensalada, muy conocida, que crece en corrientes de agua,
particularmente en el agua de manantial. Si se adquiere en los comercios, hay que tener cuidado de que
no proceda de aguas estancadas, tratadas con sulfato de cobre.

BORRAJA. Crece en los campos y bosques, reconocible por sus hojas de aspecto rugoso y flores y un
azul intenso.

CONSUELDA. Planta que vive al lado de los arroyos, aunque también crece en lugares secos. En la
actualidad es cultivada frecuentemente como forraje, en particular en Rusia. Posee grandes hojas de
aspecto rugoso y flores similares a campanillas, rosadas o crema.

DIENTE DE LEÓN. Hierba común de terrenos abandonados, orillas y de jardines. Sus flores son de color
amarillo.

FRAMBUESO. Arbusto de bosque, parecido a la zarza, conocido por sus bayas de color rojo jugosas.

HELECHO MACHO. Prefiere los bosques y las orillas ombrosas. Conocido por su follaje de altos
helechos, con muchas escamas en la superficie Inferior de las hojas, de esporas marrones.

HIEDRA COMÚN. Conocida planta trepadora, de hojas verde intenso, con flores incoloras de suave
perfume. Se la encuentra en los árboles, las orillas, los declives de terreno, muros viejos, etc.

HINIESTA, RETAMA. Se la encuentra en los brezales secos y en los terrenos arenosos. Posee flores de
color amarillo, con forma de guisante.

LINARIA, PAJARITA. Planta de prados y lugares recónditos; se la reconoce por sus flores en forma de
«cabeza de dragón», de color amarillo y crema.

LLANTÉN. Propia de los terrenos de pasto y los lugares abandonados. Reconocible por sus hojas
estriadas, de forma oval, que crecen en horizontal, y por sus brotes florales singulares, parecidos a una
pequeña espadaña, de tonalidad marrón verde.

MALVAVISCO. Planta propia de los bordes del camino, de flores de color rosa y follaje oscuro, en forma
de rueda.

MANZANILLA. Crece en zonas sin cultivar y en áreas húmedas. Sus flores son olorosas y pequeñas,
parecidas a la margarita. Hojas muy perfumadas.

MARRUBIO. Planta que se encuentra en los bosques y los setos vivos. Hojas grisáceas de aspecto
lanoso; brotes florales sin color.

MILENRAMA. Planta de céspedes y praderas. Hojas ligeras, núcleos llanos del compuesto; flores de
tonalidad crema o de un color rosa muy pálido.

ORTIGA. Planta perenne, alta, conocida por sus hojas picantes.

PAMPLINA, ALSINE. Planta minúscula de los prados, de flores blancas y en forma de estrella.

REINA DE LOS PRADOS: Planta minúscula de jardín y campo, de flores blancas y en forma de estrella.

ROBLE. Árbol forestal muy popular. Posee un fruto oval dentro de una cascara verde, llamado bellota.

ROSAL SILVESTRE. Arbusto muy popular de setos y bosques. Reconocible por sus flores de color rosa,
suavemente perfumadas, y por sus frutos comestibles, duros, rojos, brillantes, los «escaramujos».

SALVIA DE LOS BOSQUES. Crece en lugares umbríos. Hojas rugosas y oscuras, flores picantes,
encapuchadas, de color amarillo verdoso.

SAÚCO (ENANO O DE TIERRA). Crece en los parajes abandonados, pero también en los jardines, Se
parece a un saúco pequeño, aunque sus hojas tienen un olor más fuerte y sus flores no son perfumadas.

TOMILLO. Propio de los páramos y las laderas soleadas. Hojas minúsculas. Los manojos de flores, de
una tonalidad blanca rosada, tienen un aroma muy suave y perfumado.

TRÉBOL ROJO O VIOLETA. Planta común de los prados, con hojas trébol y racimos de flores rojo
violetas o rosadas.

VIOLETA OLOROSA. Planta de las laderas con sombra y de los bosques Conocida por sus flores de
color púrpura, frágiles y olorosas. Se utiliza la variedad cultivada.

ZARZAMORA, ZARZA. Planta espinosa común de los setos y los terrenos abandonados, conocida por
sus frutos jugosos y comestibles (cuando están maduros)

PLANTAS Y HIERBAS DE JARDÍN O CULTIVADAS

ABRÓTANO MACHO. Hojas velludas y grisáceas, muy amargas. Sus flores son lisas y amarillas, en
forma de pequeños discos.

AJENJO DEL CAMPO O MAYOR. La misma descripción que su planta hermana, el abrótano macho, si
bien su follaje es gris y su sabor es todavía más amargo.

AJO. Crece fácilmente en los jardines o se puede adquirir en cualquier tienda de comestibles. Su
variedad silvestre crece en las zonas húmedas del bosque y las praderas y es fácil de identificar.

ADORMIDERA; AMAPOLA. La primera es una planta alta, de follaje gris-azul y flores grandes de color
blanco crema, la segunda, pequeña, posee un tallo velludo y flores de un rojo vivo.

BÁLSAMO. De hojas vellosas, con verticillos de flores encapuchadas de color crema; muy buscadas por
las abejas.

CALÉNDULA, MARAVILLA. Planta anual muy popular, vigorosa, con flores ele un color naranja intenso;
en forma de margarita simple o doble.

CAPUCHINA. Planta popular de jardín, semitrepadora. Sus flores tienen tonalidades brillantes. Las
semillas están agrupadas en racimos.

ESPÁRRAGO. Conocido por sus rebrotes o retoños comestibles. Crece también en estado silvestre.

ESPLIEGO, LAVANDA. Planta muy conocida, muy aromática tanto seca como fresca. Posee pequeñas
hojas grisáceas. Espigas de flores azules.

FRAMBUESO (ver «Plantas Silvestres»)

HISOPO. Atractiva planta de la orillas, muy aromática. Muy alabada en la Biblia.

MALVA LOCA. Muy conocida por su altura y sus grandes flores de varios colores, con petalos
cuadrados.

MASTUERZO, BERRO. Planta común para ensalada, de hojas picantes.

MEJORANA, ORÉGANO. Planta muy aromática, de origen montañoso, parecida al gran tomillo
silvestre.

MENTA, HIERBABUENA. Planta aromática común para ensalada, muy popular.

MOSTAZA (NEGRA). Planta aromática común de jardín, con flores de un color amarillo y hojas de un
fuerte sabor parecido al berro.

MUGUETE O LIRIO DEL VALLE. Planta muy conocida por sus flores blancas, dotadas de un suave
perfume, por lo que se la cultiva muy frecuentemente en los jardines.

PEONÍA. Posee flores grandes de muchos pétalos de diferentes colores aislados, rojo o rosa y de
grandes hojas con franjas.

PEREJIL. Planta aromática común para ensalada, con hojas lisas o muy rizadas de un color verde
intenso.

ROMERO. Planta aromática de hojas grises verdes y florecillas de color azul claro.

RUDA. Se distingue por sus hojas muy recortadas, lisas y grisáceas, y flores amarillas de un acre
perfume.

SALVIA. Planta culinaria cultivada, muy popular, que también crece abundantemente en estado
silvestre en montañas y prados. Espigas de flores azules.

PLANTAS Y HIERBAS QUE SE ADQUIEREN EN LAS HERBORISTERÍAS

ESCUTELARIA. La planta, seca, se obtiene en la mayor parte ele las herboristerías.

EUCALIPTO. Árbol subtropical, conocido por su forma alta y grácil, así como; por sus hojas semejantes
a las del sauce. Sus hojas pueden ser conseguidas en muchos sitios de América, no así su aceite esencial
que ha de ser adquirido.

FENOGRECO. Se trata de granos que se adquieren en las tiendas de alimentos para la salud.

HAMAMELIS. Su corteza se vende en las herboristerías, así como la esencia de su alcohol. La mayoría
de las farmacias comercializan su extracto astringente.

OLMO ROJO. Su corteza :de matiz rosado, muy aromática es famosa , por sus propiedades
medicinales.

REGALIZ. La raíz se puede comprar en herboristerías y farmacias; en jugo, de color negro, consistente
(popularmente conocido como regaliz español), se comercializa en forma de bastoncillos.

SENA. Sus hojas y vainas que albergan el grano, lisas, se venden en la mayoría de las herboristerías y en
algunas farmacias.

PRODUCTOS VEGETALES PREPARADOS

Estos productos mencionados que tengan una buena calidad se vuelven cada vez más difíciles de
conseguir. El problema estriba en que la modernidad destructora se ha arraigado en el mundo de las
plantas y hierbas, sobre todo ahora en que hay una demanda a nivel mundial y no parece verosímil que
este arraigo de la modernidad desaparezca.

Antiguamente, el suministro de las hierbas se hallaba en las manos veraces y atentas de los herbolarios,
recolectores leales que secaban cuidadosamente las hierbas, por medio del aire, según sus propios
sistemas experimentados.

Actualmente, como las hierbas resultan ser un filón lucrativo, son cultivadas en terrenos según métodos
que incentivan su crecimiento rápido, a menudo con productos químicos indeseables, y son secadas por
medio de la electricidad, en lugar de la manera antigua.

Este sistema de secado rápido por medio del calor da un color brillante artificial a las hierbas, a la vez
que las vuelve muy quebradizas. Sus delicados aceites esenciales, que son la parte medicinal más
importante de la planta, se ven así dañados y a menudo se pierden en su totalidad.

Nota. Para evitar la pérdida por evaporación, hay que dar una capa de azúcar a las píldoras vegetales
para sellar su contenido. Personalmente, no soy enemiga fanática del azúcar: una cantidad comedida
de azúcar no es nociva, y naturalmente prefiero el uso del azúcar que la pérdida de los aceites
esenciales de las hierbas preparadas.

Me comprado frecuentemente hierbas por vía postal y, cuando abría los paquetes, tenía que tirar el
contenido porque no tenían ninguna propiedad medicinal, no tenían el color normal ni su aroma típico.
Entre otras cosas desechadas se encontraba una partida costosa de Iavanda francesa. Francia fue
antaño famosa por su Iavanda; los cultivadores tendrán que retornar a los sistemas de secado natural si
desean conservar su buen nombre.

Por lo tanto, hay que extremar el cuidado en cuanto a la calidad de las hierbas que se van a convertir en
productos comerciales. Esto también se aplica a mis propias fórmulas, porque en épocas pasadas hubo
antiguos suministrados que, al usar hierbas de baja calidad y por añadir productos químicos a mis
recetas aconsejadas derrumbaron la fe en estos productos.

Si hay problemas para conseguir productos vegetales de gran calidad por vía postal, aprendan a
elaborar sus propios remedios caseros. Nadie desea que nuestros animales se vean desprovistos de la
gran ayuda que las hierbas proporcionan sólo por el hecho de que haya algunas personas que las
explotan con miras comerciales. Nos concedemos tiempo para preparar la alimentación diaria para
nuestra familia, así que también podemos concedernos cierto tiempo para preparar la alimentación de
nuestros animales. No se requiere de mucho tiempo para mezclar unas hierbas en forma de polvo y
unirlas con ; miel y harina para luego darles la forma de píldoras.

Para la preparación de los remedios caseros, mi consejo básico es que no usen las hierbas de gran
potencia, aunque yo las aconsejo en mis libros: son hierbas para las personas con experiencia.

Sustitúyalas por hierbas más suaves. La ruda y el ajenjo son dos plantas muy fuertes -no las incluyamos
(aunque yo personalmente las aprecio inmensamente). La ruda, por ejemplo, puede ser sustituida por
el amor de hortelano, o por la mejorana; en lo concerniente al ajenjo lo sustituiremos por el abrótano
(que pertenece ala misma familia). En lo que atañe a los usos tópicos, tanto la ruda como el ajenjo son
apropiados, y no requieren una receta meticulosa.

El preparado casero para disuadir a las plagas de insectos se puede fácilmente convertir en un remedio
para tratar las inflamaciones y las heridas simplemente convirtiéndolo en una loción o embebiendo este
preparado original en aceite caliente; y sirven cualesquiera de las hierbas descritas en este libro para los
tratamientos dérmicos o de las heridas; todas en idénticas cantidades. Dichas hierbas serían el
abrótano macho o el ajenjo de campo o mayor, la salvia, el romero, el amor de hortelano, el orégano, la
capuchina (en particular, los granos), todas las clase de menta; si se usan en forma de polvo seco, se
añaden las cortezas de eucalipto y pino, en polvo, para dar volumen.

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