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BIBLIOTECA DEL COLEGIO INTERNACIONAL DE FILOSOFIA con los Xl siglo veintiuno editores, s.a. de c.v. CERRO DEL AGUA 248 CELEGAGION COVOACAN, 04910 MENCO, DF siglo veintiuno de espafia editores, s.a. CALLE PLAZA 5, 28083 MADRID. ESPANA portada de maria luisa martinez passarge primera edicién en espanol, 1997 © siglo xxi editores, s.a. de ew primera edicion en francés, 1991 © albin michel, paris titulo original: lacan avec les philosophes isbn 968-23-20666 derechos reservados conforme a la ley impreso y hecho en méxico/printed and made in mexico INDICE PRESENTACION 9 PARTICIPANTES EN EL COLOQUIO u MICHEL DEGUY, Introduccién 13 PHILIPPE LACOUELABARTHE, DELA ETICA: A PROPOSITO DE ANTIGONA _19 FRANCOISE DUROUX, Antigona, una politica de la ética 36 NICOLE LORAUX, Antigona sin teatro 41 SAMUEL WEBER, El polinomio 49 PATRICK GUYOMARD, Acerca del esplendor de Antigona 59 NATALIA AVTONOMOVA, LACAN CON KANT: LA [DEA DEL SIMBOLISMO 65 ETIENNE BALIBAR 83 BERTRANDOGILVIE 0 CLAUDE Co! Lacan y la funcién del simbolismo 98 JACOB ROGOZINSKI, ¢Kant con Lacan? iw NATALIA AVTONOMOVA 7 ALAIN BADIOU, LACAN V PLATON: ,FS EL MATEMA UNA IDEA? 195 CHRISTIAN JAMBET 145 GUY LEGAUFEY, El iis at6pico de los dos 155 LOS TRES AROS EN FILOSOFIA (LO REAL. LO SIMBOLICO, LO IMA GINARIO) 161 JEANJOSEPH GOUX, A propésito de los tres aros 163 FRANCOIS RAUDRY, El nudo borromeo y el objeto a 169 (7) 8 MESA REDONDA: LACAN CON HEIDE SGER WILLIAM]. RICHARDSON, La verdad en el psicoanali JEANLUC NANCY, Falta de nada GERARD GRANEL, Lacan y Heidegger, reflexiones a partir de los Zollikoner Seminare ELISABETH ROUDINESCO, Vibrante homenaje de Jacques Lacan a Martin Heidegger ANDREA LOPARIC, LAS NEGACIONES ¥ LOS UNIVERSOS DEI DISCURSO. FUE DOUMIT PIERRE LAVALLE, EI hilo logico Je PIERRE-ANDRE TERZIAN MICHEL VAPPEREAU MIKKEL. BORCHJACOBSEN, LAS COARTADAS DEI ¥ OTROS) PIERRE MACHEREY, Lacan con Kojéve, filosofia y psicoanalisis SUJETO (LACAN, KOJEVE SERGE VIDERMAN, Un psicoanalista hegeliano JEAN CLAUDE MILNER, LACAN Y LA CIENCIA MODERNA, PAUL HENRY JORGE FORAES, Lacan y la ciencia, segdin Jean-Claude Milner RENE MAJOR, DESDE LAGAN; ———— STEPHEN MELVILLE, *:Desde Lacan?” JACQUES DERRIDA, Por amor a Lacan ANEXOS, POSTSCRIPTUM INDICE 177 179 188. 307 324 338 343, 359 364 385 399 PRESENTACION Al organizar un coloquio en torno al pensamiento de Jacques Lacan, el Colegio Internacional de Filosofia pretendia responder a uno de los objetivos planteados desde su fundacién: atraer la atencin hacia una obra importante que ha quedado descuidada en los lugares donde se imparte la ensefianza académica. El estudio de la obra de Lacan sigue confinado, a este respecto, a algunos departamentos especializados de la Universidad en Francia. En otras partes, como en Estados Unidos, este estudio se refugia fundamentalmente en los departamentos de literatura. Sin embargo, una doble relaci6n con la filosofia marca profundamente el pensamiento de Lacan: el vinculo que se mantiene constantemente con o contra la filosofia —de Platon a Descartes y de Hegel a Heidegger— y la influencia de esta manera de pensar a partir de Freud sobre la filosoffa contemporanea. En este coloquio se trataré de esta doble relacién, que se urde en forma compleja, y al mismo tiempo se hablara de cémo Lacan cuestiona y cémo él mismo es cuestio- nado. Naturalmente, era imposible pretender abarcar por completo un campo tan amplio en el lapso forzosamente restringido de un coloquio. Sobre todo porque quisimos que se representaran diversas corrientes de pensamiento tanto en el campo psicoanalitico como en el filoséfico y que la escena del debate pudiese desbordar, y al mismo tiempo ir mas alla de las escuelas, y legar a tener cierta dimensién internacional. Por esto fue necesario escoger por orden tematico © geogrifico y preferir la participacién de algunos conferencistas o de criticos en perjuicio de otros cuyo trabajo, sin embargo, hubiera merecido figurar en el programa. Pero, cualquiera que haya sido la parte arbitraria 0 aleatoria de las decisiones que se tomaron, pensamos que el debate que pudo Ilevarse a cabo —y cuyas Actas lo atestiguan— refleja los principales desaffos contemporaneos en los que participa el pensamiento de Lacan y que, como contrapartida, lo atacan. Sin duda, algunas de las dificultades que encontramos para la organizacion de este coloquio y la publicacién de sus Actas se deben a la importancia de estos desafios. El lector encontrara anexas las partes que forman ese otro expediente que en parte es el mismo. Consideramos que no habia raz6n para sustraerlas a su apreciacién ya la inteligibilidad del conjunto de los textos. La preparacién de un coloquio, con las secuencias que Heva a cabo, es en si una tarea cuyos rasgos sobresalientes se archivan. Al intitular este coloquio Lacan con los fildsofos y quisimos sefialar la tirantez que existe en esta relaci6n y rendir homenaje, discreto pero certero, a un texto que se titula *Kant con Sade”. Pero asimismo, nuestro compromiso en este coloquio (9] 10 PRESENTACION —cualesquiera que hayan sido entre nosotros las divergencias de apreciacién en tal cual momento o acerca de tal o cual tema—fue siempre hacer de él un verdadero encuentro critico. Es decir, a partit del trabajo de Lacan, reabrir la cuestion de lo filoséfico y la de lo psicoanalitico, hacer trabajar a ambas, una por Ia otra. El que mil doscientas personas procedentes de varios paises hayan seguido con regulari- dad este encuentro muestra que su objetivo respondia a un interés real, hasta a una necesidad. Agradecemosa todos los que, con su trabajo, contribuyeron a hacer de él un importante acontecimiento para el pensamiento. Agradecemos también a Unesco por haber aceptado integrar este coloquio en su programa de idades. » El comité de organizacin E CARDOT, YVES DUROUX, PATRICK GUYOMARD, PHILIPPE LACOUE-LABARTHE, RENE MAJOR: MIREILI PARTICIPANTES EN EL COLOQUIO. MICHEL DEGUY PHILIPPE LACOUE-LABARTHE FRANCOISE DUROUX NICOLE LORAUX SAMUEL WEBER PATRICK GUYOMARD NATALIA AVTONOMOVA ETIENNE BALIBAR BERTRAND OGILVIE CLAUDE CONTE JACOB ROGOZINSKI ALAIN BADIOU, (CHRISTIAN JAMBET GUY LE GAUFEY JEANJOSEPH GOUX FRANCOIS BAUDRY WILLIAM RICHARDSON JEANLUC NANCY GERARD GRANEL. ELISABETH ROUDINESCO, ANDREA LOPARIC Presidente del Colegio Internacional de Filosofia. Fil6sofo, profesor de la Universidad de Estrasburgo, director de programa en el cIrH. Maestra de conferencias en la universidad de Paris- VIII, directora de programa en el cIPH. Directora de estudios en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales. Fildsofo, profesor de la UCLA (Los Angeles). Psicoanalista, maestro de conferencias en el depar- tamento de psicoanilisis de la universidad de Paris- VIIL, director de programa en el cipH. Miembro de la Academia de las Ciencias de Moscu. Filésofo, maestro de conferencias en la universidad de Paris-1. Filosofo, profesor de la Escuela normal de Cergy- Pontoise. Psicoanalista, Fildsofo, profesor de la Escuela Normal de Amiens, director de programa en el cH. Fildsofo, profesor de la universidad de Paris-VIII, director de programa en el CIPH. Fildsofo, profesor de quinto de bachillerato superior en Paris, director de programa en el CIPH. Psicoanalista, Filésofo, profesor de Ja universidad de Rice (Hous- ton) Rice (EU), director de programa en el ciPH. Psicoanalista, maestro de conferencias en el depar- tamento de psicoanilisis de la universidad de Paris- VII, director de programa en el cIPH. Filosofo, profesor del Boston College. Fildsofo, profesor de la universidad de Estrasburgo: Fildsofo, profesor de la universidad de Toulouse. Psicoanalista, historiadora del psicoandlisis. Logica, profesora de la universidad de Sao Paulo. = cipu (en francés) Colegio Internacional de Filosofia. oy 12 ELIE DOUMIT PIERRE LAVALLE JEANMARIE VAPPEREAU PIERRE-ANDRE TER7IAN MIRKEL. BORCHJACOBSEN PIERRE MACHEREY SERGE VIDERMAN TEANCLAUDE MILNER PAUL HENRY JORGE FORBES RENE MAJOR STEPHEN MELVILLE JACQUES DERRIDA ED PARTICIPANTES EN EL COLOQUIO. Psicoanalista, légico, profesor de la universidad de Lillel. Légico. Légico, topélogo. Economista. Fildsofo, profesor de la w (Seattle) Filésofo, de Paris-L Psicoanalista. Lingiiista, profesor de Ia univer Historiador de las ciencias en el programa en el ClPH. Psicoanalista, Psicoanalista, director de programa en el CIPH. Profesor de la universidad de Syracuse (Nueva York). Fildsofo, director de estudios de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, cofundador del Co- legio Internacional de Filosofia wersidad de Washington aestro de conferencias en Ia universidad idad de Paris-VII ONRS, director de MICHEL DEGUY INTRODUCCION MICHEL DEGUY Seioras, sefiores, No empezaré con un lapsus: el coloquio internacional organizado por el Colegio Internacional de Filosofia en la Unesco, “Lacan con los filésofos”, queda abierto, y asf permaneceré hasta el domingo en la noche, lo advertiremos por la diversidad de nuestras sesiones y por el cortés enfrentamiento de los intercambios, por el ejercicio y el uso de la preposicién con que regular4 el comercio de los filésofos con Lacan, es decir con una gran obra que les concierne. No habria motivo de que tomara la palabra, y no tendrian ninguna raz6n de darmela, si no hubiese sido elegido el aio pasado presidente de la asamblea del Colegio Internacional de Filosofia; y por esta raz6n agradezco, siempre por su eficacia, la hospitalidad del seior Sinaceur, en representaci6n del director general de la Unesco, y la colaboracién de los ministerios de Investigacién, de Educacién Nacional, de Cultura y de Relaciones Exteriores, “En mi pais se agradece”, dice el poeta de la Sorgue. Lo cumplo ante todos vosotros, en nombre de todos los miembros de nuestro Colegio y en especial de los que organizaron este coloquio, sin dejar de mencionar, al comienzo de la primera sesion, a Philippe Lacoue-Labarthe, Nicole Loraux, Francoise Duroux, Samuel Weber y Patrick Guyomard. Asi, pues, también algunos YO, con su permiso: “yo” no vine (por invitacién de los creadores del concepto) para hacer rimar, como mi amigo Jacques Roubaud, Lacan con pélican, aun cuando nos llevaria a ello, a Jacques y a mi, nuestro gusto comuin por la fibula, el verso libre, y nuestra profesin de poesia. Ni siquiera para cuestionar la relacién del psicoanslisis con Ia poética... aunque ese dia, la tancia fechada de esta apertura, que es la de la Ascensién, me invita a buscar el pretexto de una alusi6n a esta relaci6n, o, silo prefieren, el tema para algunas citas. De la Ascensién, en efecto, meteordlogos y mitélogos, tedlogos, astrénomos y poetas, fildsofos y psicoanalistas tendrian cosas que decirse, ellos que comparten @ menudo (como siempre?) un mismo término, un mismo nombre, arrancando- selo en todos los sentidos para aumentar su polisemia, difundir su etimén, En efecto, sublime era entonces Cristo, Descartes lo hubiese clasificado entre los meteoros, esas cosas que, para verlas en el aire, hay que levantar la cabeza como Apollinaire tres siglos después en Zone (“es Cristo quien sube al cielo mejor que los aviadores/tiene el récord mundial de altura”); 0 aun mas tarde este poeta contemporaneo que seguia el signo ascendente (pero no es a Breton a quien cito) para ponerse en lugar del dios y ver la tierra disminuir bajo sus pies en travelling hacia au cuns- (15) 16 INTRODUCCION Permitanme seguir un momento més la pendiente de la Ascension. Sin duda, la poética de lo sublime y la analitica de la sublimacién tienen muchas cosas que intercambiar. ¢No se trata siempre de subir, en este asunto? El tema de entrada del seminario es bien conocido: es la relectura de Freud con ayuda de la funcién simbélica y las categorfas lingiifsticas originadas en la lingiifs- tica estructuralista. Sin embargo, no hay que perder de vista que en julio de 1953, Lacan pronuncié una conferencia “R.S.1.” [“Lo imaginario, lo simbélico y lo real”) y que a lo largo de toda su claboracién Lacan se refiere constantemente a esta trilogia —estos tres registros, estas tres “ditmansions”,* para cuestionarlas y profun- dizarlas constantemente, una con respecto a las otras. Tendré pues que demostrar, en particular, en qué lo simbolico, segin Lacan, no podria ser comprendido en particular independientemente de lo real. La formula comtin consiste en decir que Lacan introdujo la funcién simbélica al psicoandlisis. En su Seminario XXII: “R.S.I." de 1974-1975, declaraba que esto habia sido lo mas dificil del trabajo que tenia que hacer. Cosa curiosa, es asimismo dificil 2 Recogiclos en 1966 en los Escrites, of. cit, Para completar con escritos que aparecicron en Scilicet, niims. 1 a 7, y por Lituraterre. 3A. Copy 86, 86 rue Claude-Bernard, Paris 5e. * Juego de palabras con dimensions, dimensiones, La traduccis tr ui seria “Hamadas mansiones”. CLAUDE CONTE 101 explicar en qué consiste exactamente esta introduccién de la funcién simbélica, hasta tal punto que Lacan produjo sobre esta cuestién elaboraciones complejas que deben ser examinadas en su orden, y conceptualizaciones en las que cada término parece remitir indefinidamente a owo. Examinaré aqui algunos puntos particularmente tipicos. La introduccién de la dimensién del lenguaje se hace evidente en ef Seminario T (1953-1954): la cura analitica es una situacién en la que se habla; por ello la situacién analitica no puede ser descrita de ninguna manera como una situaci6n simple que retine a un analista y un analizando. Sabemos que en aquella época se trataba de poner en presencia a un yo normalizado que tenia que ayudar a un yo marcado por las obstrucciones de la represidn: pero, desde esta época, el yo para Lacan es una imagen que ya nada tiene que ver con la cuestion de una dialéctica del conocimiento; es puro lugar de desconocimiento. Entre los dos participantes de la cura se interpone el mundo simbético, el conjunto de los simbolos transmitides por la cultura en los que el sujeto nacié pues aparecié en un mundo en el que se habla y en donde generalmente se hablé de él mucho antes de su nacimiento. Es ya la oportunidad para Lacan de criticar las desviaciones reductoras del psicoand- lisis en las que se trataba por ejemplo de adaptar al sujeto a su mundo. Mas bien se trata de llevar al analizando a descubrir lo que habla en él sin que él lo sepa: al famoso andlisis de la resistencia, Lacan opone pues el anlisis como confesin del ser, revelacién del ser (formulaciones tomadas de Heidegger). fsta era una intencién coherente con la idea freudiana del andlisis como restablecimiento de la continuidad de la historia del sujeto, eliminacién de las amnesias debidas a las represiones y en particular de la amnesia infantil. Sin embargo en este camino, el propio Freud habfa encontrado un obstaculo: no obstante Ia insistencia de Freud, el Hombre de los Lobos habia admitide como probable la reconstitucién de la escena primitiva que le proponia Freud, pero de ninguna manera habia podido revivirla: Freud habia vuelto a encontrar alli la diferencia fundamental que ya habfa localizado entre rememoracién y repeticién en la cura, Si el andlisis se anuncia en aquella época como realizacién psicoanalitica del sujeto, Lacan hace aparecer que la simbolizacién del pasado siempre encon- trara un escollo que no duda, desde este primer seminario, en Hamar forclustén: forclusién estructural, ausencia en lo simbélico de un significante que falta radicalmente tanto al Hombre de los Lobos nifio que no puede —a falta de una Bejahung fundamental— mas que alucinar en to real su dedo cortado, como para Freud transitoriamente en el olvido de “Signor” cuando quiere evocar al autor de los frescos de Orvieto, a saber Signorelli? Esta es pues una primera observacién que hay que hacer en el uso del simbolo en el psicoanilisis: existen situaciones en las que puede faltar un simbolo, no estar, * Adoptando esta traducci6n para la Verwerfung freudiana 5S, Freud, Sobre ef mecanismo psiquico de la desmemoria, 1898. 102 LACAN CON KANT: LA IDEA DEL SIMBOLISMQ_ transitoriamente 0 no, y en Lacan se trata, en la introduccién de Ia forclusién, de una operacion tan importante que todo este inicio del Seminario I iene como objeto introducirla, y mi hipstesis seria que Lacan se provey6 de una estendgrafa justamente para que su enseitanza dejara huella a partir de este momento. Se observa que junto al de simbolo introduje el término de significante: probablemente hay motivos para diferenciar el simbolo, el mundo simbédlico como adquirido por la cultura, ya ahi y pudiendo ser objeto de diferentes investigaciones antropolégicas, y el simbolo como es utilizado por Lacan para dar cuenta de la cura analitica en su conexién con cierto numero de otros términos. En el trabajo inaugural de Lacan en aquella época, sera mas claro distinguir dos niveles, En un primer nivel de exposicion, Lacan parece referirse pura y simplemente al discurso estructuralista acerca del simbolo: hay un mundo simbélico, un orden simbélico en el que el sujeto tiene que IMegar a ser, Lacan opone, en esta época, palabra vacta y palabra plena: en la palabra plena, el sujeto asume el simbolo que le es dado. Lacan cita: “Eres mi esposa, eres mi amo, eres el que me seguira.” Sin duda, esta transicin por la palabra plena era necesaria para hacer compren- der a su sorprendido auditorio hasta qué punto el simbolo no influfa sino que hacia consistir por completo al sujeto que se apoyaba en él: proferir algo como “naci”, “existo”, “deseo” no tiene estrictamente el menor sentido fuera de la consistencia del discurso. Todo esto puede comprenderse si se supone el registro de la intersubjetividad: referencia sin duda importante pero efimera en el avance de Lacan, a propésito del que podemos preguntarnos si para él se trataba de una concesién pedagégica hecha a su auditorio: dejo el debate abierto acerca de este punto. En un segundo nivel, se trata pues de saber cémo concretamente el sujeto llega alo simbélico, cémo lo subjetiva o lo que quiere decir simbolizar: aqui entramos en un ambito mds preciso de la elaboracion de Lacan; sabemos que tom6 de Saussure la idea de un doble flujo del significante y del significado en perpetuo deslizamien- to el uno sobre el otro, que invierte sin embargo de entrada en la forma S/s: se trata desde luego de una desviacién, de una teinterpretacién de De Saussure basandose en la descripcién freudiana de los procesos primarios en el suefio (condensacién y desplazamiento transformandose en metifora y metonimia) y, en 1957, en el escrito Instancia de la letra,® rinde homenaje a Saussure por este algoritmo fundamental. Quedando evidentemente por discutir el término algo mo. Es dificil de apreciar por otra parte el conjunto de este escrito, si no nos referimos, como lo voy a hacer, al trabajo contemporaneo realizado en el seminario. El punto en el que estoy me permite dar una primera respuesta a la sefora Avtonomova: con el simbolo no se trata de objetivar lo inobjetivable, sino de subjetivar una célula simbélica elemental a partir de lo cual y en un segundo tiempo © Bscrites, pp. 476-477. CLAUDE CONTE 103 se planteard la pregunta del objeto. La primera pregunta es: zcémo se constituye la subjetividad como tal? La pregunta surge evidentemente del hecho de la neurosis. La entrada al mundo simbdlico no esté dada: el sujeto tiene que si a (el dr edipico) que normalmente pondrd en su lugar cuatro elementos significantes: a partir de esta crisis como el sujeto estara abierto al mundo simbolo, es decir a todos Jos simbolismos de la cultura A propésito de S/s, citaré como recordatorio dos de las (6rmulas que sostiene Lacan a partir de esa época: — El significante tiene primacia o supera a cualquier efecto de significado. — El significante juega y gana antes de que el sujeto se dé cuenta (es el tema de La carta robada elegida como obertura a los Eseritos). ¢Qué decir del simbolo en este nivel de principio? 1] El simbolo es un significante con un peso particular, en el sentido en que, en una zona cultural determinada, su significado suele estar de acuerdo entre los locutores, es decir designa en la lengua un recorrido ya hecho, to que lo expone, ademas al mismo tiempo, a todas las ambigiiedades, Sin embargo, aqui podriamos agregar lo que es esencial para Lacan: no podria tratarse de definir el simbolo puesto que esto contradiria la ley general del significante de no ser estrictamente aunable a ningtin significado particular. 2} Los simbolos de los que se trata en psicoandlisis atafen a un circulo limitado: los padres y emparentados, el propio cuerpo, las funciones sexuales y su vinculo una bateria simbélica elemental al cabo de una historia dramat con la muerte. 3) La palabra lleva a cabo el asesinato de la cosa. Freud dio de ello el ejemplo princeps con el “fort-da” en el que una simple oposicién fonematica entre dos significantes permite al nifio simbolizar la ausencia (mas exactamente el “fort” simboliza la ausencia sobre el fondo de la presencia, y el “da” lo contrario: el nino adquirié asf el dominio hidico de un juego que le permite dar un sentido a las periédicas desapariciones de la madre). Al mismo tiempo este juego permite a Freud, quien lo observa, ejemplificar su descubrimiento del automatismo de repeticion, origen entre otros para él de la necesidad del segundo wépico. Se plantea la pregunta muy concretamente y ya forma parte de la aventura zqué lleva al nifio a entrar en el mundo simbélico, es decir a hablar? No hay nada evidente y lo demuestran los numerosos hechos clinicos del retraso del habla. Se wata de un acto cargado de consecuencias puesto que al entrar en lo simbélico el nifio pierde para siempre La esencia de lo que hubiera podido ser: debido al simbolo ya nunca encontrar de su ser mas que este efecto de caida que lamamos el objeto pulsional 0, para Lacan, ef objeto “a”: tendra su ley en el Otro (que Lacan escribe con una O maytiscula: el Otro absoluto, la sintesis de los significantes) y sus descos se inscribirdn en la dependencia del desco de muerte. individual: 7 Padre, madre, hijos, falo. 104 LACAN CON KANT: LA IDEA DEL SIMBOLISMO zCémo explicar este salto mortifero? Introducir la funcién simbélica incluye la introduccién correlativa de toda una serie de términos, entre los cuales la diferencia del saber y de la verdad, la distincién entre enunciado y enunciacién, la dialéctica de la necesidad, de la demanda y del deseo, por tiltimo ka introduccién del sujeto del inconsciente como distinto del yo imaginario. Este sujeto del inconsciente, Freud estuvo a punto de intoducirlo con su articulo sobre “El fetichismo” (1927) luego su tltimo articulo sobre “La escision del Yo en el proceso defensivo” (1938). Por qué no tematiz6 Freud el sujeto y la funcién simbolica cuando tantos de sus descubrimientos lo empujaban a hacerlo? Es alli donde vemos evidentemente todo el interés que el progreso de las ciencias humanas y de Ia lingiiistica en particular tienen para Lacan: si Lacan introduce el tema sin temor de “entrar en filosofia”, es porque se trata del sujeto que habla, simple sujeto de la frase, y es lo que le permitié restablecer el didlogo con los filésofos tan evitado por Freud. De alli el presente coloquio de “Lacan con los filésofos”, este término de “con” pudo sin embargo suscitar cierto grado de cuestionamiento: gcémo esti Lacan con los filésofos? En su Seminario IV (1956-57), Lacan entra en el detalle de la situacion de la neurosis. El objeto surge sobre un fondo de falta de objeto, Fue primitivamente perdido por la primera tendencia: Freud mostré, desde el “Esquema”, la investigacién destinada al fracaso de la primera experiencia de satisfaccién. Lacan introduce aqui, merced a su tilogia R.S.1., el triple registro de la frustracién, de la privacién ydela castracién. La privaci6n le permite introducir algo totalmente nuevo: puede existir un hueco en lo real. Pero lo real no carece de nada: todo esta en su lugar. Para acceder a la privacién, el nifto debe pues simbolizar lo real, es decir pensarlo diferente de lo que es, a partir de lo cual puede ver que un objeto no esta en su lugar, por ejemplo el falo de la madre. ¢Entonces cémo hacer un hueco en lo real? Introduciendo en él un simbolo y, abi, es la funcién paterna la que adquiere toda su importancia. Desde sus primeras vocalizaciones, el niiio habla con la intencién de la satisfac- cién de una necesidad y, a su llamado, unas veces la madre responde y lo “satisface”, y otras esté ausentey no responde. Desde sus primeras palabras y antes de cualquier lenguaje articulado, el nifio entré en el desfiladero de la demanda: como en el juego de “fort-da”, es levado a simbolizar a su madre como potencia, a hacer de ella una madre simbélica puesto que lo importante se vuelve que ella conteste: su don importa menos en si que como signo de amor, signo de que puede dar lo que falta —pero para la madre el nifio encarna de manera desde luego variable Io que le falta a ella misma, a saber el falo: Lacan se apoya en el falicismo cenwal de la experiencia freudiana para demostrar que de entrada la relacién es una situacion tercera (correspondiendo madre, hijo y falo a R.S.1.) y el nivio debe comprender que ella desea en él algo que est4 més alla de él. Correlativamente y ya que la aa You have either reached a page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 106 LACAN CON KANT: LA IDEA DEL SIMBOLISMO Nombre del Padre Deseo dela madre _ yy p (3) =S(Ay Deseo de la madre x $) Volveré sobre lo que significa el sujeto como mensaje. Pero hay que observar que ésta es una primera escritura lacaniana cuya primera aparicion se sitiaa finales del Seminario IV en el comentario que hace del caso del pequefio Hans: el padre esta ausente y Hans encarna Ja metonimia del falo materno. En un momento de su evolucién, se encuentra desprendido de su imaginario por lo real, a saber la Hegada inesperada de una hermanita, luego las primeras sensaciones penianas. Hay entonces surgimiento de angustia y el significante llega al rescate: hay creacién de una metifora (que sustituye la metafora paterna que no se hace): el caballo de angustia es un nuevo significante que permite al sujeto soporiar puesto que parte de su malestar ya no es del orden de lo inefable sino que posce un significado, y organiza de manera nueva toda una realidad vivida. ‘A partir de la creaci6n fébica, no sdlo su real puede organizarse (los trayectos para evitar los caballos, etc.), sino que el nuevo significante inchuye el llamado a toda una serie de otros significantes que permiten la serie sucesiva y ordenada de los mitos de Hans que desembocan por fin en un mito de castracién simbélica. Esta primera escritura de Lacan resulta pues de S/s y se hace para dar cuenta del doble nivel que requiere la presentificacién de la sustituciOn significante propia de la metafora y del surgimiento de un nuevo sentido, i6n metaférica, que es. el tinico caso, nos dice Lacan, en el que se efectia un salto de la barrera entre significame y significado, Seria esto simple retérica, cuando se trata de un efecto de sentido que rearticula toda la vivencia del sujeto y su relacién con sus objetos? Lo vivido, ef flujo de lo vivido, los afectos son lo que se escucha cotidianamente en un anilisis. La cura propone verbalizarlo para localizar los significantes descono- cidos del sujeto en accién en este flujo, pero primero hay que entrar en este grupo de los cuatro significantes del Edipo que son los que permitirin al sujeto habiante estructurar con precisi6n su vivencia y abrirse a la dialéctica del lenguaje. Queda, sin embargo, interrogarnos sobre el estatus de una escritura de este tipo: nueva digebra, nos dice Lacan en este lugar. :Debemos comprenderlo como el primer ensayo de una formalizacién simbdlica 0 se trata de un esquema espacial, de una topologia? Dejo este importante punto para la discusi6n. La continuacién del trabajo de Lacan consistira en todo caso en mostrar que el tomar en cuenta cualquier efecto del discurso, el surgimiento de un nuevo sentido, requiere una topologia que haga aparecer la diferencia entre codigo y mensaje, y el] mensaje como efecto retroactivo de las condensaciones © sustituciones signifi- cantes en el nivel sincrénico del cédigo: es el primer nivel del grafismo, seguido de un segundo nivel puesto que conviene tomar en consideraciGn los efectos det 8 CE. Bserites, p. 589 (aqui modificado). CLAUDE CONTE 107 significante como determinando el sujeto del inconsciente: Lacan describe en el nivel del cédigo esta vez, $ 9 D,a saber los significantes propios de cada una de las etapas de las pulsiones parciales (constituyen el Otro particular con el que cada sujeto tiene que ver en funcion de los accidentes de su historia).* Pero, como lo vimos, el sujeto apunta al mas alld de sus demandas: su repeti va pues a hacer surgir un significante muy particular, 6, siginificante del més allé de las demandas: la castracién incluye toda una abundancia imaginaria, pero es fundamentalmente un hecho de significante: el significante falico viene a inscribir que nada de una respuesta a la demanda podrfa satisfacer al sujeto. Lacan formula también que el gran ¢ es el significante encargado del conjunto de los efectos del significante como tal sobre el significado y que, como tal, represente la pérdida fundamental que resulta de la entrada del sujeto a la demanda. Estamos pues preparados para escuchar la singular creacion de sentido que resulta de Ia metafora patern: m A 8 Nombre del Padre S(A) El gran > es aquello de lo que el Oo, en la medida en que esté estructurado por el significante, carece fundamentalmente. El Otro esta tachado en cuanto al deseo, esta ausente jusiamente porque en este punto crucial, no puede mas que responder: nada es seguro en cuanto al-deseo. S (A) hace comprender que el Otro carece de un significante fundamental, el que haria de las pulsiones parciales el rompecabezas de una pulsién genital inexistente: el sujeto no puede reconocer al Otro como sexuado 0, como Lacan lo dir més tarde, la relacién sexual no es inscribible, es decir que es hablando propiamente imposible para el sujeto en tanto que hablante. Este es el extraiio mensaje del inconsciente freudiano: la pulsion sexual es como tal impropia para una satisfaccién completa y el sujeto no podré encomendarse mis quea los efectos de sentido que podran metaforizar algo dela relacién hombre mujer. La formalizacién lacaniana de las funciones del significante llega pues (para atenernos en esta primera etapa de su trabajo) a poner de manifiesto lo que quedaba latente en la obra de Freud: la Jey de la palabra significante se manifiesta en torno a un vacio central que se enuncia en esta forma hasta entonces inaudita: al no poder significarse a s{ mismo el significante, no hay metalenguaje, no hay mensaje acerca del mensaje del hecho porque se descubre que fundamentalmente carece de significante, lo que determina la relacién de lo simbélico con lo real: lo real es precisamente lo que es imposible de simbolizar por el sujeto sexuado, al © Encontraremos una modificacién de la construccién del gra trazo, p. 784; grafismo completo, p. 797. mon los Escrites, p. 773 ss. primer 108 LACAN CON KANT: LA [DEA DEL SIMBOLISMO_ que Lacan bautizaré el hablante: la palabra sola lo constituye, lo que quicre decir a la larga que el sujeto del inconsciente es propiamente hablando el efecto del significante. Condcluiré en este punto. Lacan sale decisivamente de la referencia intersubjetiva por su definicién misma de significante como lo que representa al sujeto para otro significante. Es ésta la paradoja de la entrada del sujeto en lo simbolico. Al querer hacerse representar por un significante $1 ante un significante $2, aparece bajo S2 como afanisis, enajenaci6n entre el sery el sentido: elige el sentido y entonces desaparece como ser, Es lo que trata de evitar colocando entre S! y $2 —en el intervalo significante ahora bien puesto en evidencia— el objeto pulsional parcial elaborado por Lacan como objeto “a”, tomando la oportunidad que ahi se oculta la falta del Owo (falta de un significante) y su propio faltante (el objeto pulsional parcial como testimonio de su fragmentacién corporal). Pero en este mismo movimiento S2 cae por debajo y, mis exactamente, constituye el término inaccesible, la irreductibilidad fundamental del inconsciente que Freud promovié como represién primitiva del representante pulsional: el sujeto del inconsciente es pues efecto del significante como sujeto dividido, marcado por la Spaltung” irreductible que hace que nunca tratemos mas que con una mitad del sujeto (de ahi el semidecir de la verdad), siendo la otra mitad objeto parcial del que Lacan mostr6 que introducia a su vez la falta en la imagen especular misma, a saber la dimensién imaginaria: el objeto “a” no tiene imagen en el espejo. En el espejo del Otro, el sujeto puede percibir su cuerpo, pero justamente no su falo puesto que con esta ausencia paga su posible representacién en el campo del oto. Dejaré para otra jornada la tarea de ver cémo finalmente deben anudarse las tres posibilidades, a saber, la que atafie a lo simbélico, la que atafie a lo imaginario y la que ataiie a lo real, pues este nudo hay que hacerlo sin embargo y al mismo tiempo s6lo fingir hacerlo: ésta es la perspectiva del acto analitico Entre tanto, deseo volver a la cura analitica misma para proseguir su relacién con lo simbélico. La cura moviliza en la transferencia los significantes de las demandas arcaicas. Alatenersea la funcion del significante como efectuando el sujeto del inconsciente, hace aparecer los fantasmas sostenes del deseo, luego el fantasma fundamental del analizando en la medida en que, por medio de este fantasma, se precave de lo inconocible del deseo del Otro —pero es posible un paso mas si se puede llegar a la funcion defensiva del fantasina (asimismo el deseo no es siempre mas que la mascara de un “desco-paso”): puede entonces haber derrumbe del objeto “a” ptivilegiado, a saber eliminacién del fantasma y manifestacién del deseo, como simple deseo de otra cosa, otro deseo. Podriamos pues distinguir, a lo sumo, el andlisis terapéutico en la medida en que Ieva al acceso al deseo, lo que ya no es 10 Division, hendidura, separacié aa You have either reached a page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 110 LACAN CON KANT: LA IDEA DEL SIMBOLISMO En el parrafo 4, formula una advertencia: podria ser peligroso para el equilibrio mental observarse demasiado a si mismo e intentar sorprenderse. En el pirrafo 37, examinando la cuestin del sueno, relata una pesadilla repetitiva de su infancia. Sea lo que sea la concepcién que expone del sueiio, s6lo podemos sorprendernos de que de ninguna manera se plantee por qué tiene esa pesadilla en lugar de otra, y por qué se tranquiliza y se dispone a un reposo reparador después de haberse, digamos, ahogado en un torbellino de angustia. Por tiltimo, acerca de las enfermedades del alma (parrafo 45), da de ellas una dasificacién bastante precisa para la €poca, pero concluye su parrafo con un consejo de estricta no intervencién! “El hombre dispone del Yo": toda la experiencia humana se opone a esta pretensién, y observo simplemente que este tipo de enunciado no permitié a Kant descubrir el inconsciente... Al invertir la proposicién a la forma “el Yo (en el sentido del sujeto del inconsciente) dispone del hombre”, harfamos aparecer que el hombre es por lo menos condicionado por el lenguaje —el Yo lo es a su vez por el inconsciente que hace de él un hablente, es decir que alberga en él una incompletitud, una dehiscencia que Lacan designé como Ia imposibilidad de inscribir la relacion sexual De esto mismo encontramos una huella en la misma obra de Kant, en su capitulo sobre “El cardcter del sexo”:!3 su detallada descripcién de la pareja humana en n hace perfectamente legible esta incongruencia de origen del lenguaje con situaci el sexo. Asi se reactiva la cuestién de los simbolos: todos los simbolos son sexuales, pero por omisién: se refieren al sexo, pero si se multiplican, es precisamente en tomo aun lugar siempre vacio. "8 Pid, p. 1115, JACOB ROGOZINSKI ¢Kant con Lacan? Rabelais nos cuenta cémo Pantagruel, al acercarse a los confines del mar glacial, se sorprendié al escuchar el eco de palabras congeladas que, una vez “pasado el rigor del invierno”, y habiendo vuelto el “buen tiempo”, “se derriten y son escuchadas”. :Es la misma sorpresa la que nos invade, al escuchar a la sehora Avtonomova, cuando el deshielo de los iceberg del Este nos revela de golpe los pensamientos que ya se encontraban alli, secretamente, en proceso? He aqui un pensamiento que nos llega de muy lejos, traido por los vientos del deshielo, y seria ladistancia misma de donde procede lo que sostiene la agudeza de su mirada. Quiza este trabajo, entre otros, nos abre al camino que tendremos que entrar, si queremos evitar laantinomia en la que podriamos embrollarnos, esta escisién pevificada entre la tesis dogmiatica —“Lacan es la ciencia: jde rodillas!"— y su antitesis escéptica: “Lacan es metafisica: ja las mazmorras!” :Seria posible, como nos invita la autora de este texto, abordar el pensamiento de Lacan como una pregunta y una biisqueda, revocando uno de los principales presupuestos del lacanismo de escuela, su pretensién de erigir el psicoandlisis en ciencia? Si la comprendemos bien, la argumentacién de la autora sigue dos lineas de fuerza convergentes, Reconstruyendo una genealogia del simbolo, de Kant a Lacan, vuelve a cuestionar “el empobrecimiento del simbolo”, su “wiple reduccién” ala lengua, al signo, al significante, de 1o que Lacan ya se habria vuelto culpable. Yendo de Lacan a Kant, esboza una especie de critica de la raz6n psicoanalitica en la que la distincién kantiana del pensar y del conocer, la critica de la psicologia racional como ilusisn de un conocimiento objetivo del alma, por ultimo la concepcién del simbolo como presentacion analégica de lo impresentable condu- cen a recusar por principio la posibilidad de un psicoanilisis cientifico. El objetivo de una ciencia del inconsciente o del sujeto le parece una ilusién trascendental, efecto de esta Schwirmerei que consiste segiin Kant en “tomar como esquema lo que no es mas que un simbolo”? —en prentender subsumir esquemiaticamente bajo * He aqui que se nos sefala, amistosamente, que ya nadie defiende —o habria defendido alguna ver— esta “tesis dogmatica’. ? Cf. Kant, Critique de la raison pratique, “De la typique du jugement pratique pur”, wad. Gibelin, Parts, Vrin, p. 84 [Critica de la razén practice, Mexico, Fornial. Acerca de la distincién kantiana entre esquema y simbolo, el estatus de la “tipica” en su concepeién det simbotismo, la funcién de la analogia en las tres Criticas, ete., nos referiremos al amplio trabajo de F. Marty, La naissance de la métaphysique chez Kant, Beauchesne, 1980. on}