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ALVAREZ, Alejandro. …. Y la escuela se hizo necesaria.

En busca del sentido actual de la escuela,
Bogotá, Cooperativa editorial del Magisterio, Sociedad Colombiana de Pedagogía, 1995.
INTRODUCCIÓN
¿Qué es la escuela? ¿Acaso un salón de clase? ¿Qué pasaría si un día prohibimos los salones de clase
en la escuela? ¿Se acabaría? Quizás, y ¿qué pasaría si un día amanecemos sin escuelas? ¿Realmente
nuestro presente necesita las escuelas? ¿Por qué siempre queremos cambiar la escuela? Parece ser que
desde que apareció en el escenario histórico, se comenzaron a hacer propuestas para mejorarla o para
transformarla; podría decirse, incluso, que la Pedagogía existe como un saber sobre cómo cambiar la
educación. Hoy, de nuevo, la escuela se encuentra problematizada desde muchos ángulos y de múltiples
maneras.
Con esta historia buscamos informarnos sobre su pasado, sobre lo que ha sido hasta ahora, para
dotarnos de herramientas con las que podamos pensar su presente y encontrar así algunas respuestas a
estos interrogantes.
Para mostrar lo que ha llegado a ser la escuela en Colombia, es menester hacer dos precisiones
metodológicas. En primer lugar, la escuela no será entendida aquí como institución, sino más bien como
acontecimiento. En ese sentido, la veremos aparecer en medio de una ardiente batalla que recorrió todo
el siglo XIX, en la cual se fueron creando los contornos y el perfil de lo que desde entonces se reconocerá
(7) como institución escolar. Era una guerra sorda, anónima, siempre presente, inherente a la escuela. La
hipótesis central de este trabajo plantea que durante el siglo XIX, la educación, en su forma escuela,
emergió de manera conflictiva, como cualquier proceso de nacimiento, como cualquier parto. Para que la
escuela hubiera llegado a ser reconocida como necesaria socialmente en nuestro medio, tuvo que
enfrentarse a una lucha abierta en el plano de la cultura, esto es, en el terreno de la guerra y de la
política. La historia de la educación escolarizada en Colombia es una historia social que da cuenta de
procesos políticos y culturales tan intrincados y violentos como podrían ser los de las fronteras
latinoamericanas. Así como nuestras fronteras se han ido definiendo (simbólica y físicamente hablando)
dentro de un conflicto, también los bordes de la escuela se han perfilado con el cincel de las armas
(espirituales y materiales). De manera pues que los hitos más importantes de la historia de la educación
durante el siglo XIX, más que momentos de un proceso de reformas, fueron puntos de rupturas, de
reacomodamientos, de apariciones y desapariciones, de prácticas y verdades que culturalmente habrían
de permitirle a la sociedad colombiana escolarizarse, a la manera del occidente moderno.
La segunda precisión necesaria es la de la periodización de esta historia. En el proceso de investigación
no fue fácil concatenar los hechos cronológicamente como si obedecieran a una secuencia. De hacerlo
no se hubiera logrado más que una fría descripción anecdótica de hechos, pues no se encontró la lógica
ni el sentido de una posible evolución lineal de su proceso. Tradicionalmente la historia se escribe
siguiendo secuencias cronológicas porque se cree que en el pasado se producen los hechos precursores
de la que hoy existe. Los estudios históricos se han dirigido a narrar los hechos del pasado como si
fueran los antecedentes de la actualidad. El siglo XIX, por ejemplo, ha sido considerado como el siglo en
el que se crearon las instituciones del Estado moderno, de allí que se le juzgue como inestable por la
difícil tarea a la que supuestamente estuvieron abocados los hombres que construyeron dichas
instituciones. Así, en la político, los partidos que hoy nos gobiernan habrían tenido allí sus orígenes, la
economía habría pasado de estructuras precarias a formas cada vez más desarrolladas, y las
condiciones sociales en las que vivía la población habría mejorado hasta alcanzar mayores niveles de
salubridad y educación. (8)
En este trabajo queremos poner en cuestión esos supuestos. Este estudio quiere mirar de una manera
diferente el pasado. Es más, en él se podrán ver las condiciones en que se gestó esa manera peculiar de
entender la historia, pues fue en el siglo XIX donde nuestro pensamiento se ordenó mayoritariamente
según la lógica del progreso y la evolución. La escuela se verá incrustada en esa forma del pensamiento,
como parte de esa lógica, y como dispositivo que hizo posible dicho modo de pensar.

adquiriría la forma telemática y dejaría la forma escuela. explicar y controlar. Si esto es así. La escuela no será descrita como una institución formal con una dinámica propia. Será tratada como acontecimiento. pero cada vez los nuevos sueños y sus lugares de gestación y de habitación. con su sueño. Se verá la escuela. Más que las causas de su actual crisis. sino como resultado de un campo de fuerzas en pugna que la hicieron posible y como expresión de un conjunto de verdades que la hicieron necesaria. eterna. se requiere tener acceso a la información. en el siglo XX. De lo que se trata es de mostrar cómo se instituyó la escuela.En esa dirección. pues. conocer. que girarían desde entonces alrededor de lo que se llamó durante ese siglo instrucción. del cual seguramente no saldrá siendo la misma. al punto que deberíamos empezar a llamarla «medio de comunicación». donde se propondría. con cierto descuido -como abandono. muy otra. no como una institución rígida. Múltiples circunstancias referidas aun conjunto de sucesos dispersos. esto se consigue fundamentalmente a través de la telemática. las nociones y las concepciones que desde diferentes lugares hicieron aparecer la escuela como una necesidad. uno de los mecanismos con los cuales se quiso realizar la modernidad. atemporal. dado que hoy. por la emergencia de nuevas formas de producci6n y reproducción del saber y del poder que lo legitima. en el sentido de civilización. una forma de ser de la escuela muy sugestiva para mirar la actualidad. se soñaría la modernidad. se impulsaría. En este sentido interesa mirar en sus márgenes el conjunto de prácticas que la fueron delimitando y le definieron sus fines. esto es. sino de la aparición de un nuevo tipo de relaciones sociales en el marco de las cuales la escuela. Pero hoy ya no es ese lugar privilegiado. las fuerzas que la delimitaron y le dieron existencia histórica. entonces dentro de unos años no podrá hacerse la historia de la escuela de finales del siglo XX. todavía sobreviven. en nuestra cultura. es decir que aparecieron unas nuevas prácticas y un nuevo tipo de relaciones educativas. la forma como la población del siglo XIX fue escolarizada al punto que luego. inherente a la sociedad. Antes de sufrir un proceso de reformas durante el siglo XIX. Estas márgenes son fundamentalmente dos: 1. Quizás hoy más que nunca vale la pena reconstruir esta historia. hechos políticos. su modo de funcionar y su estructura interna. se haría inevitable. El pensamiento de la época. nos obligan a hablar de un proceso sui géneris que debemos ubicar en su tiempo. La escuela. los saberes. La escuela fue también un instrumento a través del cual la modernidad quiso ver. por ejemplo. quizás por mucho tiempo (como hoy sobreviven los monasterios. el objetivo de este trabajo es contar la forma como se instaló la escuela. hacen que nos olvidemos con cierta ironía. en su presente. la forma como fue creada. creemos que la escuela está viviendo un momento crítico. lo cual significa que adquirió características inexistentes. La escuela y el sueño de la modernidad que la habitaba. La actual crisis de la escuela se debe encontrar en el presente. en las condiciones de esta nueva época que la están dejando sin razón de ser. Estas características inéditas que adquirió la educación para entonces. sociales y (10) económicos de muy variada procedencia fueron tejiendo una red compleja en la que el pensamiento se transformó. como lo veremos más adelante. que se institucionalizó desde el siglo XIX. Nuevos enunciados se hicieron evidentes y se impusieron socialmente como verdades. como una vez dejó la forma evangelización. identificar. hoy es otro el sueño y habita otros lugares. la educación cambió de función y adquirió la forma escuela. lugares donde habita el sueño de la salvación eterna). antes de apresurarnos a hablar de la escuela como si fuera una entidad abstracta. Hemos preferido hablar del proceso de institucionalización de la escuela para mostrar cómo la educación del siglo XIX en Colombia adquirió las características que requería el modelo de República (EstadoNación) que imperaba para entonces en el orbe occidental. La educación. ponemos en cuestión la pretensión de mirar el pasado como explicación del presente. pero nunca con relaciones de causalidad. dejaría de ser la misma para pasar (9) a ser otra. de ellas. más que transmitir conocimientos. De allí surgieron los . se descubrió en el siglo XIX otro presente. fue uno de los lugares donde habitaría.y hasta con cinismo. hipotéticamente. entonces.

a veces mezquinas y oscuras. Tenemos pues.saberes que hicieron de la instrucción una estrategia. En esa perspectiva fueron emergiendo un conjunto de técnicas y mecanismos. pugnas y luchas continuas entre los sectores implicados van configurando una geografía del poder sobre la que se perfilan los contornos de la escuela. aquella máquina para instruir la llamaremos escolarización. Una serie de acciones minuciosas. cotidianas. es decir. pero en este modo de ser del pensamiento son recompuestas para dar lugar a la escuela. De estas acciones van a depender también sus características. y un conjunto de fuerzas que entran en pugna para impulsarla o para resistirla. lo que la hace posible son las tensas relaciones que se establecen entre quienes van a ser sus principales protagonistas. La otra margen que delimita la escuela es la del poder. llamados aquí dispositivo. 2. Ciertamente no es un acontecimiento completamente nuevo ya que se recuperan prácticas viejas. De esta forma la escuela surge como un acontecimiento de saber. un dispositivo que la viabiliza escolarizando la población. (11) . Como institución ella va a viabilizar la estrategia. Este es el dispositivo que pone a operar una época en función del pensamiento que la delimita y le define sus características. un propósito que convocaría a toda la sociedad. un modo de ser del pensamiento que se estrategiza dando lugar a la instrucción pública. De allí la escuela como acontecimiento de saber y de poder. van dándole a la escuela condiciones de posibilidad para instituirse. Relaciones de fuerza. realizadas por diferentes grupos sociales. que hicieron realidad aquel propósito. A ella no la define un decreto ni una propuesta pedagógica. Aquel conjunto de mecanismos.