Gerencia de Mercadeo. Luicely M.

Autor: Luicely Morón Terán

Correo: luicelymt@gmail.com
twitter: @luicelymt620

GERENCIA DE MERCADEO Y LA GENERACIÓN
DE NUEVOS PRODUCTOS VENEZOLANOS
FRENTE A LA ESCASEZ EXISTENTE Y LA FALTA
DE VARIEDAD DE LOS MISMOS EN LA
ACTUALIDAD.

Actualmente nuestro país vive una gran paradoja. Por
un lado plantea un mercado de consumo atractivo
que ofrece buen potencial de rentabilidad; pero al
mismo tiempo plantea un entorno incierto,
impredecible, hiperinflacionario y con malas
expectativas económicas. Venezuela puede ser vista
como uno de los países más complejos para hacer
negocios, con los precios petroleros en caída, una
creciente crisis productiva, escasez de divisas,
desabastecimiento
de los mercados básicos,
altísimas tasas de inflación, fuga de talentos,
inseguridad y así como estos podemos listar muchas
otras razones para no hacer negocios en este país.
Confusión y preocupación son conceptos claves para
entender lo que pasa hoy en Venezuela, aun así el
gobierno no tiene soluciones económicas, no existe
un rigor técnico para evaluar la situación y actuar en
consecuencia.
Las soluciones que el ejecutivo maneja son una serie
de normas que no hacen otra cosa que reforzar
controles ineficientes y penalizar más la actividad
económica, en un país donde la inversión se ha
desplomado, cuando por el contrario debió crecer. A
pesar del complejo cuadro de la llamada economía
global, Venezuela es el único país en recesión
actualmente en América Latina y también el único
que puede no crecer en 2015, además de contar con
el índice de inflación más alto de la región.

Parece claro que el gobierno no tiene entre sus
prioridades resolver los desequilibrios económicos del
país, sino más bien quiere restaurar su modelo de
hegemonía
y
asegurar
su
control,
independientemente de los costos y quienes lo
paguen.
La actual situación del sector productivo es muy
complicada, debido a la combinación de factores,
como la restricción de acceso a divisas y los controles
de precios. Ambos elementos ocasionan que las
empresas no produzcan creando así un ambiente
hostil para cualquier actividad económica. Para que
una empresa pueda producir bienes y servicios debe
trabajar en un entorno propicio y ese no es nuestro
caso. Acá pueden sobrar los bolívares pero faltan las
divisas, los problemas que más afectan el sector
productivo son muchos, pero el control de cambio es
el más importante.
Existe una manera en la que se puede poner en
marcha la economía y es que el gobierno introduzca
cambios en el modelo económico. Sin cambios
seguiremos en lo mismo: falta de inversión,
capacidades no usadas y un país en deterioro. Sin
estímulos a la producción la inflación seguirá en alza
y continuara arruinando la capacidad adquisitiva de
los trabajadores.
La recesión que vivimos no es producto de la caída
de la demanda sino de las restricciones de la oferta.
El gasto público es enorme y en estos momentos el
país no cuenta con las condiciones favorables para
financiar dichos gastos, con deudas multimillonarias
con otros países, una capacidad productiva muy baja
casi nula, en fin con deficiencias macroeconómicas
graves.
Como una de las salidas a esta crisis económica se
propone este mecanismo de acción que consiste en
reducir el gasto público y usar por lo menos una
porción de los ingresos petroleros para apoyar el
sector productivo evitando así el estancamiento y la
recesión por la que atraviesa el país.
El gasto público, es un indicador elemental para la
evaluación de la administración, gestión y dirección
de las políticas públicas de una nación.
En el caso de Venezuela, es necesaria examinar la
incidencia y trayectoria de éste indicador, debido a
que en los últimos años ha alcanzado niveles
máximos en su historia fiscal. La tradición venezolana
indica que gran porción del gasto público proviene del

ingreso fiscal petrolero, y éste a su vez se destina a
cubrir en su mayoría al gasto corriente (sueldos y
salarios, subsidios y transferencias, pagos de interés,
entre otros), acentuándose esa práctica hoy (ver
leyes de presupuesto fiscal últimos años).
oscar_0708@hotmail.com
Leer más en:
http://www.elmundo.com.ve/firmas/oscarmorales/gasto-publico.aspx#ixzz3TtxX4V5X

Como es bien sabido el petróleo es el factor
fundamental de la economía venezolana ya que ésta
depende en un 95% de las divisas que ingresan al
país por la venta de hidrocarburos, en la actualidad
nos topamos con la realidad de un descenso en el
precio de venta para la exportación de éste. Por lo
tanto esta baja del petróleo y la no compensación en
el volumen de producción significa una merma en el
ingreso de devisas para el país aumentando los
problemas en materia de abastecimiento, indicadores
de escasez y liquidación de divisas. El escenario es
bastante riesgoso ya que la economía venezolana
depende cada vez mas de las importaciones para la
producción agrícola, industrial, comercial y de
servicio; viéndose de esta manera afectada todos los
sectores debido a esta situación donde los ingresos
de exportación se van a reducir manteniendo el
mismo nivel de importación.

Venezuela necesita nuevos esquemas y creación de
nuevas estrategias, hay que tomar en cuenta que no
se debe depender tanto del petróleo ni usar estos

ingresos para solo cubrir los gastos públicos
quedando actualmente en déficit ya que el gobierno
percibe menos ingresos petroleros y sus gastos
superan cada vez más el presupuesto presentado el
cual siempre es inferior al que se ejecuta. Por lo tanto
hay que aplicar un plan de ajuste macroeconómico de
largo alance que modifique las variables. Ante este
panorama, es necesario recortar el gasto público, en
este plano hay que resaltar que dicho recorte debe
ser generalizado ya que gran parte de estos gastos
se va en la nómina publica, por la enorme cantidad de
ministerios, viceministerios, institutos, organizaciones,
expropiaciones y nacionalizaciones, dependientes del
estado, a esto se suman las misiones y programas
sociales. Otras medidas para enfrentar la crisis podría
ser privatizar empresas del estado, para conseguir
fondos de financiamiento a largo plazo y crear
políticas agrícolas, industriales y tecnológicas.
Cabe destacar que la inflación y la escasez, se han
potenciado en los dos años de gestión del presidente
Maduro, además se une ésta caída drástica de los
precios del petróleo que, sin duda, tendrá
consecuencias graves, porque rompe un arma
estratégica para que el chavismo conserve
posiciones: el referido gasto público. El dilema ahora
es cómo convencer a esos grandes sectores de que
los subsidios deben ser reducidos o, peor aún,
eliminados.

Como si todo esto fuera poco y como para aumentar
el drama, el presidente Maduro no da muestra de
querer asumir cambios indispensables. Al contrario,
persevera en la estrategia de controles económicos y
sociales, aparte de que pretende avanzar en la
construcción de un estado socialista, que, por ahora,
no es más que un complejo sistema burocrático.

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