Catálogo integral

Cactus es una comunidad de cuatro monjes consagrados a la
traducción, la diagramación, la lectura de libros, y a la escritura
de opúsculos. Los muros del monasterio comenzaron a apilarse
en los primeros años del milenio a fuerza de remolinos, como
edifican los vientos sin saber por qué un montoncito de hojas. Y
sin quererlo, los ahora monjes se encontraron un día protegidos
de los lazos mundanos de los prestigios, las jefaturas, las
competencias, y de la invasión del ruido mental que hace la polis,
que no deja pensar. Se encontraron en un espacio habitable. Los
muros, claro, se resquebrajan y filtran desde el principio, no por
viejos, sino porque finalmente siempre se está a la intemperie.
Pero los monjes tienen paciencia. Y tienen otras cosas que
hacer, pero no tienen nada mejor que hacer.
La bóveda del monasterio emula una constelación de obras y de
autores que no andan recortando a las personitas y sus dimes y
diretes, ni son dramaturgos en el teatro de las personificaciones.
Sueltan fuerzas, dinamismos, procesos, que llenan un cosmos
infrahumano. Pues un espacio habitable, antes que creadores de
humanidad, necesita creadores de atmósfera.
Serie Clases
Los problemas del pensamiento en situación de taller: un banco
de trabajo regado de una infinidad de piezas desparramadas,
unas grandes y otras pequeñas, unas macizas, otras en sí
mismas desmontables y a veces desmontadas, dos o tres
pinzas para ajustar y algún martillo para forzar los encastres o
deformar. Las clases son la filosofía como oficio.
Serie Clases

Gilles Deleuze
En medio de Spinoza
2da edición

2ª Edición Aumentada y corregida. Buenos Aires. Editorial Cactus,
Octubre 2006. 512 p. ; 18x13 cm.
Traducción y notas: Equipo Editorial Cactus
ISBN 987-21000-0-4

En medio de Spinoza reúne las clases dictadas por Gilles
Deleuze en torno a la obra del filósofo holandés. Esta segunda
edición completa el curso con clases y fragmentos de clases
que no fueron publicadas en la primera.
¿Cómo conciliar que haya una lectura y una comprensión anal-
fabeta de Spinoza con el hecho de que sea uno de los filósofos
que constituye el aparato de conceptos más minucioso del
mundo? Deleuze nos acompaña en esa doble lectura. Por un
lado, una lectura minuciosa de las fuentes y una distinción ri-
gurosa de los conceptos, una investigación sobre las condicio-
nes del pensamiento en el siglo XVII. Pero Deleuze no se cansa
de decir una y otra vez que nada de eso tienes sentido si no se
pone al nivel en que lo ponía Spinoza: la vida. ¿Por qué Spinoza
llama “ética” a su ontología? Con esa pregunta Deleuze se
obliga a permanecer en un plano en el que la filosofía hace uno
con los problemas de existencia y las maneras de vivir.
Porque le permite eso, Deleuze ama a Spinoza. Se nota. Está
contento, entusiasmado, alegre. Y lo ama tanto que lo hace de
un modo spinozista. Compone una armonía en la que ya no se
distinguen los dos filósofos.
Así, desde las pequeñas percepciones infinitesimales que nos
constituyen, pasando por los vicios, la sexualidad, las enferme-
dades, las relaciones de pareja, hasta la cuestión de la tiranía y
el cultivo social de la tristeza, En medio de Spinoza hace de la
filosofía una atmósfera práctica para habitar la posmodernidad.

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Serie Clases

Gilles Deleuze
Exasperación de la filosofía
El Leibniz de Deleuze

1ª edición - Buenos Aires. Editorial Cactus, octubre 2006.
392 p. ; 18x13 cm.
Traducción y notas: Equipo Editorial Cactus
1º reimpresión: Julio 2009.
ISBN: 978-987-21000-5-6

Habría que hablar de el Leibniz de Deleuze, como cuando se AGOTADO
nombra un cuadro. Es en Leibniz que Deleuze tiene su mo-
mento de pintor. Quizás sea un momento de pintura que hay
o debiera haber en toda filosofía. Para Deleuze es aquí como si
la condición del pensamiento fuera empezar por componer un
mundo. Un universo de pliegues y repliegues vibratorios, de
curvas y más curvas, de seres temerosos de la luz que habitan
piezas oscuras, juegos de claroscuro, de fuerzas inquietas
agitándose en cada cuerpo, y todo ello ordenado según series
matemáticas, según las reglas de la más estricta armonía.
Exasperación de la filosofía es la primera edición de clases de
Gilles Deleuze en torno a la obra de Leibniz. Además se trata
de sus últimas clases públicas. Antecedente inmediato de El
Pliegue, pueden considerarse como el virtual laboratorio de
sus principales tesis.
En ese cuadro/mundo -ahora sí- hacer una teoría del punto de
vista, una teoría del inconciente, decir qué es un cuerpo y un
alma, definir una singularidad, plantear el problema de la indivi-
duación o hacer la vivisección de un acontecimiento.
Es el Leibniz de Deleuze, es un brote delirante racionalista, un
pensamiento saliéndose metódicamente de sus casillas, una
filosofía exasperada.

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Serie Clases

Gilles Deleuze
Derrames entre el capitalismo
y la esquizofrenia

1ra. edición - Buenos Aires, Editorial Cactus, Mayo de 2005
384 p. ; 18x13 cm.
Traducción y notas: Equipo Editorial Cactus
ISBN 978-987-21000-2-5

¿Cómo se lee esto? Hay que hacer una experimentación e
ir obteniendo un método. "Siempre se trata de flujos", dice
Deleuze. ¿Qué hacer con ese enunciado para que no se vuelva
de sujeto a sujeto? Una especie de retroactiva, de rebote
inmediato, de líquido que reviente contra el punto después de
la palabra "flujos" y retorne como una ola sobre el enunciado
manteniéndolo líquido.
No es tan fácil leer. No es preguntarse quién lo dice, cuál su
sentido, qué significará ese concepto. No es tan fácil leer un ex-
perimento de escritura. Se requiere un experimento de lectura,
que es una cosa mucho más rara.
Derrames entre el capitalismo y la esquizofrenia es la primera
edición castellana de clases de Gilles Deleuze en torno a los
problemas, los conceptos y las tesis que constituyen la serie El
Anti-Edipo/Mil Mesetas.
Desde su singular interpretación del modo en que funciona el
capitalismo y su ensamble histórico con el psicoanálisis en el
terreno de la producción deseante y la producción de enuncia-
dos; a través del recorrido de experiencias concretas -cotidia-
nas, clínicas, biológicas, musicales, literarias- y la producción
conceptual para pensarlas, Deleuze se lanza sobre aquello que
da continuidad a la serie Capitalismo y Esquizofrenia, y quizás
a toda su obra: la búsqueda de modos y conceptos para un
pensamiento materialista e intensivo que acompañe las expe-
rimentaciones inconscientes, sociales y políticas de nuestra
época.

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Serie Clases

Gilles Deleuze
Pintura. El concepto de diagrama

1º Edición - Buenos Aires. Editorial Cactus, septiembre 2007.
1ª Reimpresión - Buenos Aires, Octubre 2008
292 p. ; 18x13 cm.
Traducción y notas: Equipo Editorial Cactus
ISBN 978-987-21000-9-4

Al modo de Gilles Deleuze, las clases que se presentan en su primera edición castellana en
este libro no podían ser otra cosa que el recorrido de un encuentro muy singular entre pintu-
ra y filosofía. No es un curso sobre pintura. Tampoco es una estética. No estoy seguro –ve-
remos eso después- de que la filosofía haya aportado algo a la pintura. No lo sé. Pero quizás
no es así como hay que plantear las cosas. Me gustaría más plantear la pregunta inversa: la
posibilidad de que la pintura tenga algo para aportar a la filosofía.
Es preciso entonces atravesar los nombres propios y sus temas -los cuadros tormentosos
de Turner, los paisajes y retratos de Cézanne y Van Gogh, el punto gris de Klee, las figuras
amaneradas de Miguel Ángel o los cuerpos deformados de Bacon-, las grandes corrientes
-el expresionismo, la pintura abstracta, el impresionismo- y las grandes épocas -Egipto,
Grecia, Bizancio, el Renacimiento, el siglo XVII y el XIX-.
Pero lo que Deleuze sabe es cómo hacer para que cada paso en la pintura indique un concep-
to o una distinción original para la filosofía.
En la primera parte del curso, cada pintor, cada técnica, cada cuadro o corriente se convierte
en una distinción más para el concepto de diagrama, fabricado en la pintura, pero tan impor-
tante para la filosofía de Deleuze. El carácter analógico del diagrama y la distinción de tres
tipos de analogía le permitirán definir la pintura como modulación de la luz y/o el color en
función de un espacio-señal. En la segunda parte, entonces, pondrá a prueba su definición
en las grandes épocas de la pintura, no sin multiplicar en cada una de ellas las hipótesis que
las conectan con una época del pensamiento filosófico.
¿Cómo lo logra? ¿Cómo logra atravesar de ese modo singular todas las construcciones más
obvias acerca de la pintura? Con el color como un magma vivo que recorre el cuadro, con ojos
fijados en contornos, derrocados por manos que se han vuelto un dedo, fuerzas invisibles
como fantasmas que hacen ondear los lienzos, líneas que no creen en cuadros o líneas me-
lódicas pintadas, luces que esculpen espacios como en una génesis, con planos tomados en
movimientos geológicos… Lo logra con una guía que lo obsesiona: el hecho pictórico -como
lo llama- ocurre siempre detrás de toda ilustración y toda narración.

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Serie Clases

Gilles Deleuze
Kant y el tiempo

ISBN: 978-987-24075-1-3
1ª edición, abril 2008
1ª reimpresión, mayo 2013
2ª reimpresión, diciembre 2015
112.; 13x18 cm.
Traducción y notas: Equipo editorial Cactus

Lo escribí como un libro acerca de un enemigo cuyo funciona-
miento deseaba mostrar, cuyos engranajes quería poner al
descubierto, dice Deleuze de La filosofía crítica de Kant (1967).
En estas clases, en cambio, más de diez años después de la
edición de aquél libro, vuelve sobre el filósofo alemán movido
por un ánimo distinto: Kant es como un trueno. Después siem-
pre podremos hacernos los listos... Incluso habrá que hacerlo.
Pero antes, habrá que reconocer la primera operación para dar
un estatuto filosófico a la experiencia moderna del tiempo. De-
trás de los conceptos de Kant se agita jadeante un tiempo que,
liberado del movimiento, acosa internamente al pensamiento y
marca el ritmo que separa al conocimiento de las experiencias
que lo desbordan.

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Serie Clases

Gilles Deleuze
Cine I. Bergson y las imágenes.

1º Edición - Buenos Aires. Editorial Cactus, Diciembre de 2009.
576 p. ; 22,5x15.5 cm.
Traducción y notas: Equipo Editorial Cactus
ISBN 978-987-24075-7-5

Deleuze presenta este curso sobre bergsonismo y cine, editado aquí por primera vez en
castellano, como un «riesgo» que ha tomado. ¿Cuál es el riesgo? Deleuze teme que la
exploración de un terreno tan ajeno a la filosofía lo lleve a un mero ejercicio de aplicación de
conceptos.
¿Por qué valdrá la pena este «riesgo»? No se cansa de repetirlo: la tarea del filósofo es
inventar conceptos. Más que un estudio sobre el cine, lo que se encontrará aquí es entonces
un experimento del pensamiento a través del cine. Y como en ningún otro curso, se verá el
esfuerzo y la diversidad de operaciones, de decisiones tácticas locales tomadas en el mo-
mento justo, que son necesarias para que avance eso que Deleuze llama «invención».
¿Cómo escapar a un comentario acerca del cine en sus propios términos o en los de la crí-
tica? Asentándose en el mundo bergsoniano de las imágenes iguales a la materia. ¿Y si eso
se detiene, si se corriera el riesgo de que la filosofía asfixie al cine? Avanzar con Pasolini, con
Vertov, con el expresionismo alemán, con Griffith y con Eisenstein. ¿Y cuando se palpe ya el
borde de un nuevo abismo? Se volverá a la filosofía, aparecerá Peirce para dar el gran salto,
Maine de Biran, Descartes. Y cuando haga falta, se recurrirá también a la novela, a John Dos
Passos, a Robbe-Grillet.
¿Qué gana el cine con todo esto? Un enorme espesor dramático-filosófico que redefine sus
problemas técnicos –montaje, campo/contracampo, profundidad de campo, la actuación-,
sus géneros –el drama, el western, el policial, el burlesco, el terror-, sus corrientes –expre-
sionismo, naturalismo, realismo, neorrealismo, nouvelle vague, experimental- y sus directo-
res, en tanto problemas de la expresión y el pensamiento.
¿Qué gana la filosofía? Una invención de conceptos para explorar el pensamiento de lo que
constituye la «visión» de Deleuze: un universo no-humano hecho de interacciones univer-
sales y centros de indeterminación, de percepciones moleculares, de pulsiones y objetos,
degradaciones, de duelos de fuerzas, de organizaciones o desconexiones sensoriales y
motrices, de memoria, de tiempo.

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Serie Clases

Gilles Deleuze
Cine II. Los signos del movimiento y el tiempo

1º Edición - Buenos Aires. Editorial Cactus, Octubre de 2011.
704 p. ; 21,5 x 14.5 cm.
Traducción y notas :Pablo Ires y Sebastián Puente
ISBN 978-987-26219-3-3

El último año tropecé con una cosa en la que no creía. Hablé mucho de cine, pero lo que tenía en la
cabeza no era el cine... (...) Lo que tenía en la cabeza era una clasificación de los signos, de ¡todos
los signos del mundo!
Así presenta Deleuze este curso dictado entre fines de 1982 y principios de 1983, que se
edita aquí por primera vez en castellano, en el cual el cine quedará subordinado a la titánica
empresa de una clasificación general de las imágenes y los signos.
Pero el lector no debe olvidar que los signos son imágenes, y las imágenes bergsonianas
no son subjetivas o psicólogicas, no se distinguen de la cosa, de modo que estas clases se
convertirán en un gigantesco curso de filosofía sobre el universo material y el tiempo. Filosofía
del movimiento, de la percepción, de la acción, de los afectos, de la relación, del tiempo y del
pensamiento. La lectura de Bergson y un extenso comentario sobre aspectos de la filosofía de
Peirce generalmente despreciados por la lingüística actúan como organizadores. Pero el curso
atravesará lugares clásicos de la filosofía: el tiempo en la Antigüedad, el problema de la relación
entre el pensamiento y lo real en Descartes, en Leibniz, en los postkantianos y en Hegel, la
teoría de lo sublime en Kant, la relación entre la luz y el alma, la filosofía existencial de Pascal,
Kierkegaard y Sartre.
Películas, directores, escuelas y corrientes del cine servirán mayormente para confirmar las
hipótesis y a veces –como lo dice el propio de Deleuze- como “breves recreos”.
Deleuze no explicita la finalidad de esta empresa monumental. Sugiere un mero gusto, casi un
capricho megalómano que compite con el de Peirce. Pero al menos explicita su comunicación con
una sensibilidad de época:
Hablo de un mundo sin eje, sin derecha ni izquierda, sin cuerpo sólido. Hablo de este plano de
inmanencia de imágenes que actúan y reaccionan unas sobre otras. (...) ¿En qué pensamien-
to puede aplicarse, en qué arte puede practicarse sino de cierta manera en crear el mundo
anterior al hombre? O lo que es igual, en crear el mundo posterior al hombre. ¿Para qué sirve
la filosofía, el arte, etcétera? Seguramente tienen que hablarnos del hombre, pero también
de lo no-humano. (...) ¿Y qué pasa hoy en día? Diría que de cierta manera hoy estamos
habitualmente persiguiendo el plano de inmanencia sin eje, sin cuerpo sólido, sin derecha ni
izquierda, el mundo de las imágenes-movimiento en estado puro. ¿Por qué lo perseguimos?
Sería un tema saber por qué. Es que quizá sentimos que comprenderíamos muchas cosas si
lo alcanzáramos. Y que pasan muchas cosas que van en dicho sentido.

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Serie Clases

Gilbert Simondon
Curso sobre la percepción

1º Edición - Buenos Aires. Editorial Cactus, Julio de 2012.
352 p. ; 21,5 x 14.5 cm.
Traducción y notas :Pablo Ires
ISBN 978-987-26219-6-4

Este Curso sobre la percepción (1964-1965) es un programa riguroso, fundado en una sos-
pecha: solo puede trazarse una historia de los sistemas filosóficos si se hace la historia de la
noción de percepción.
En este sentido, Simondon retoma la intuición primera de los fisiólogos jónicos, para quienes
“la percepción era el principal modo de conocimiento del mundo”. A partir de allí se recorren
las bifurcaciones que se pierden y se reúnen, para volver a perderse y volver a reunirse con
esta visión primera. Así se dibujan vías divergentes aún en el mundo antiguo entre jónicos
y platónicos-pitagóricos, con una vía media aristotélica, y a un segundo nivel, con el epi-
cureísmo y el estoicismo. Luego en el período clásico, con la oposición entre racionalismo
(Descartes y su prole) y empirismo (Locke, Berkeley y Hume), y la vía media ahora encar-
nada por Kant. Finalmente, en la modernidad, donde ya la percepción se piensa a partir de
investigaciones y teorías científicas, sobre todo psico-fisiológicas, y que hallan en la teoría
de la intuición bergsoniana un novedoso lazo entre materialismo y espiritualismo.
Pero Simondon no se contenta con repasar la manera en la que los filósofos trataron la cues-
tión de la percepción, sino que en los sucesivos capítulos de este curso se dedica a estudiar
la función perceptiva en los diversos seres de la naturaleza, con bellos pasajes sobre la per-
cepción en plantas y animales, para concentrar luego todo su rigor en los vínculos trazados
entre percepción e información, recogiendo sus efectos psicológicos, en los capítulos dedica-
dos a la percepción de lo moviente, de la forma, del espacio y de la duración. Todo concluye en
un estudio muy original sobre la manera en la que se vincula la percepción con la afectividad
y con el campo de la actividad propiamente humana, tecnológica.
En suma, luego de este camino, en el que merece especial atención la relación íntima y
problemática a la vez entre percepción y sensación, podríamos nomás prolongar y decir que
para Simondon, solo puede trazarse la historia de la vida si se hace la historia de la noción de
percepción.

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Serie Clases

Gilbert Simondon
Imaginación e invención

1º Edición - Buenos Aires. Editorial Cactus, Septiembre de 2013.
224 p. ; 21,5 x 14.5 cm.
Traducción y notas :Pablo Ires
ISBN 978-987-29224-3-6

Un año antes de este curso sobre Imaginación e invención (1965-1966), Gilbert Simondon
había llegado a varias conclusiones en su Curso sobre la percepción. Una de ellas será de
vital importancia en tanto empalme y punto de partida del análisis de la imagen mental: que
la motricidad precede a la sensorialidad, es decir que hay tendencias motrices que operan
sin necesidad de que exista aún percepción o encuentro del objeto. Por otro lado, y es el
comienzo de este curso, que se puede pensar la existencia de la imagen sin necesidad de una
conciencia imaginante o de una toma de conciencia reflexiva.
Cerca de Bergson entonces, y lejos de Sartre, Simondon nos presentará un ciclo de la imagen
mental en cuatro fases, las antedichas tendencias motrices, imágenes pre-perceptivas; las
imágenes que surgen en el encuentro entre el organismo y el medio, en la realidad percep-
tivo-motriz y su encuentro con el objeto; y la realidad de las imágenes-recuerdo que afloran
el símbolo, posterior al encuentro con el objeto. El ciclo culmina en la saturación de la realidad
simbólica que desemboca en la invención creadora. Y todo este ciclo vuelve a comenzar a
otro nivel. Continuidad entonces entre imaginación e invención, pero entonces también entre
naturaleza y técnica, y continuidad aun más profunda y fundamental en tanto todas las fases
del ciclo de la imagen anuncian una expansión fuera del individuo, en una proyección ampli-
ficante, que culminando en la acumulación de las invenciones compatibilizantes, conlleva la
incorporación de realidades ante todo no-humanas a un mundo que tiene sentido para el
hombre.
Un mundo de objetos creados, variopinto pero donde no todo da igual, donde existen capas
externas y superficiales, aquellas que colman nuestras necesidades de manifestación, otras
capas –medias­– reproductoras de lo existente, donde reina la defensa a capa y espada de
las formas con-sagradas, donde nada se gana y nada se pierde, y luego (y esta vale más para
Simondon) una capa instrínseca, esencial, de la que dependen las otras, núcleo que desborda
tanto lo dado como su formalización, entregando una solución siempre superior al problema
que resuelve pues opera por amplificación, y que revela la auto-correlación estructural y
funcional del objeto, auto-correlación en el sentido de que el objeto se reúne con sus propias
formas implícitas.

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Serie Clases

Gilbert Simondon
Comunicación e información
(cursos y conferencias)

Edición establecida por Nathalie Simondon y presentada por Jean-Ives
Chateau

ISBN: 978-987-3831-08-9
1ª edición, marzo 2016
416 p.; 14,5 x 21,5 cm.
Traducción y notas: Pablo Ires

Este libro reúne cursos y conferencias impartidos por Gilbert Simondon en los años 60 y 70.
Los recorre una misma problemática: la comunicación en los diferentes niveles del ser. Esto
sitúa esta obra en proximidad con la que fue su tesis central sobre la Individuación.
Se parte de un esquema operatorio general que funciona en todas partes, el “toque Simon-
don”, panteísmo raramente explicitado, esquema que existe “tanto en una fe religiosa como
en un tubo electrónico”, esquema de tres elementos, a diferencia de la teoría de la información
que trabaja con dos. Tenemos siempre una entrada de energía (se la llame alimentación o
motivación), una entrada de información (o percepción), y una salida de acción (o efectuación).
La comunicación ocurre mediante “relevos” que operan una amplificación, lo cual hace que una
incidencia de débil energía pueda disparar un acontecimiento de proporciones. Este principio es
tanto el de la evolución como el de la invención, una suerte de “dialéctica de la vida”.
La noción de relevo amplificador es fundamental. Y el individuo es relevo por excelencia,
modulador situado “entre el orden cósmico y el orden microfísico”, operador de una comu-
nicación activa entre órdenes de magnitud, por tanto más que individuo, individuación. Lo
importante ya no es entonces el ser individuado, sino los patrones y configuraciones de apa-
rición (“un pez que aparece una vez como predador y al rato como seductor, no es el mismo
pez”). Antes que el ser entonces, el aparecer.
Los pares en que se sostenía la teoría social clásica caen como naipes, y sobre todo el dua-
lismo que coloca la motivación en el individuo y la acción en lo social, que binariza la relación
interior/exterior, organismo/medio. Con Simondon se trata más bien de un quiasma entre
exterior e interior, el cual no es una visión poética sino una hipótesis dimensional, topológica,
que desemboca en la noción de tracto psicosocial.
Según esta noción vectorial, todo es psicosocial, y esto significa no solo que en toda entidad
social, molar, de gran talla, hallamos singularidades, moléculas, y relaciones infinitesimales
(“las pequeñas descargas antes -o detrás- del gran relámpago”) sino que también en las
moléculas hallamos relaciones psicosociales. Con esta noción circulatoria Simondon se fran-
quea un paso hacia el mundo de las tendencias, los instintos y la inteligencia, donde el halo de
uno se vuelca sobre el otro (así, “el instinto es inteligente sobre su territorio”), y donde todo
comunica en un pluralismo facetado y multipolar.

13
Serie Clases

Gilbert Simondon
La individuación
a la luz de las nociones de forma
y de información

Segunda edición. Buenos Aires. Marzo 2015. Editorial Cact us. 512 p.
14,5 x 21,5 cm. Traducción y notas: Pablo Ires.
ISBN 978-987-3831-01-0

Advertencia: este libro es un viaje de ida. Quien esté en la búsqueda de un sistema filosófico
completo, sofisticado y ambicioso, aquí se halla una de las catedrales del siglo XX, esperando
su tiempo propicio que es precisamente el nuestro. Quien busque claves para la compren-
sión del pensamiento occidental en los últimos 50 años, aquí encontrará sus contraseñas:
singularidad, devenir, acontecimiento. Quien no se conforma con lo que dice la filosofía de sí
misma, sino que hurga en las ciencias que viven tantas revoluciones aún no comprendidas,
podrá toparse con refinadas interpretaciones sobre la física, la biología, la psicología o las
ciencias sociales, sin renunciar a cuestiones clásicas y olvidadas como la espiritualidad. Para
todos, y quizás para nadie, Gilbert Simondon escribió esta gran obra bajo el signo de la noción
de individuación. Esta es la segunda edición de un libro destinado a hacer historia, tanto más
cuanto que su autor supo ser un perfecto desconocido en vida (nació en 1924 y murió en
1989) a pesar de que su influencia sobre muchos, en especial Gilles Deleuze, fue superlativa.
Metaestabilidad, transducción, modulación, información: estas, como tantas otras palabras,
cruzan las disciplinas, se burlan de los loteos académicos del saber y demuestran que una
vez más, como hace tiempo no ocurría, el pensamiento, la acción, el afecto, son nueva-
mente posibles. Aquí hay nociones, no jerga incomprensible; hay un ritmo, una cadencia, no
argumentaciones plomizas. Sí hay obsesiones, huecos, apuros y excentricidades. Lo que
Simondon nos muestra es un camino a seguir.

La presente edición, conforme a la reedición 2013 publicada en Francia por la editorial Jérôme Millon, bajo el
cuidado de Nathalie Simondon, retoma el plan original del ejemplar de la tesis que fue sostenida por Gilbert
Simondon en 1958. Ese plan se presentaba solamente en dos partes: primera parte “Individuación física”; se-
gunda parte, “Individuación en los seres vivientes”. La individuación psíquica y colectiva constituía los últimos
capítulos de esta segunda parte.
Las circunstancias de la publicación mutilada de 1964 en PUF, luego de su complemento en Aubier en 1989,
habían llevado en un primer momento a pensar que “la individuación psíquica y colectiva” podía ser considerada
como constituyendo una parte separada, incluso autónoma. Pero no es así.
La presente edición castellana presenta varias modificaciones, respecto de la anterior de 2009: además de
incorporar esta nueva disposición conforme al plan original, suma tres complementos que no fueron publicados en
la edición anterior. En primer lugar, un texto conservado entre los manuscritos preparatorios de la tesis principal
titulado “Allagmática”. En segundo lugar, un texto titulado “Nota complementaria sobre las consecuencias de la
noción de individuación” el cual estaba, en un primer estado de la tesis, integrada a continuación de la conclusión.
Finalmente, un texto clave en la obra de Gilbert Simondon, “Forma, información y potenciales”, conferencia pro-
nunciada en la Sociedad Francesa de Filosofía el 27 de febrero de 1960.

14
Serie Clases

Gilles Deleuze
El saber. Curso sobre Foucault.
Tomo I

1º Edición - Buenos Aires. Editorial Cactus, Abril de 2013.
256 p. ; 14,5 x 21,5 cm.
Traducción y notas: Pablo Ires & Sebastián Puente
ISBN 978-987-29224-0-5

A un año de la muerte de su amigo Michel Foucault, compañero
en la Universidad de Vincennes, Deleuze encara este curso
sobre su obra que se editará en tres tomos por primera vez en
castellano.

En este primer tomo, El saber, se presentan las primeras 8
clases que van de octubre a diciembre de 1985. El punto de
partida es que a pesar de las apariencias que lo han vincula-
do a la escuela de los Annales, Foucault ha insistido siempre
en que no es un historiador. Así, lo que se presenta como el
primer eje de la obra de Foucault, el problema y el concepto de
saber, revelará todo su espesor y su riqueza. En primer lugar,
la arqueología aparece no solo como método de análisis de lo
visible y lo enunciable en cada formación histórica, sino tam-
bién como una investigación filosófica sobre el ser del lenguaje
y de la luz, opuesta al estructuralismo, a la fenomenología, y a
la lingüística. En segundo lugar, como una concepción compleja
y original de los vínculos entre las visibilidades y los enuncia-
dos, que se iluminará cotejándola con Kant, con Blanchot, con
el cine de Syberberg, de los Straub o de Duras, y con la poesía
de Raymond Roussel. Por último, a través de las nociones de
regularidad y singularidad, como exigencia y anuncio de la
transición hacia el segundo gran eje de su obra: el problema del
poder.

15
Serie Clases

Gilles Deleuze
El poder. Curso sobre Foucault.
Tomo II

1º Edición - Buenos Aires. Editorial Cactus, Septiembre de 2014.
416 p. ; 14,5 x 21,5 cm.
Traducción y notas: Pablo Ires & Sebastián Puente
ISBN 978-987-29224-9-8

El poder recopila la segunda parte del curso sobre Foucault que
dictó Gilles Deleuze en la Universidad de Vincennes. El curso
había comenzado a fines de 1985 a partir del eje del saber. En
esta segunda parte, de principios de 1986, se aborda lo que
Deleuze considera el segundo gran eje del pensamiento de
Foucault: el poder.
Para Deleuze el pensamiento nunca es un sistema, implícito o
explícito, sino un recorrido vital y práctico, plagado de perma-
nencias, de choques, desvíos, encerronas, saltos bruscos y
abandonos, que no son objeto para una reconstrucción, sino
exigencia para un nuevo pensamiento. Por eso, comentario
y creación son indisolubles. El poder nos brindará entonces
periodizaciones de la obra, relaciones con el período post-68
en Europa, con el marxismo y el existencialismo, y también con
Nietzsche. Comentará los postulados para un análisis del poder
y nociones como la de microfísica, disciplina, y biopolítica. Pero
a un segundo nivel la obra se recrea y todo se redistribuye,
al punto de que permite leer, por ejemplo, Las palabras y las
cosas, una obra supuestamente anterior al período del poder.
Es que el concepto de poder reclamará el despliegue de una
verdadera filosofía de las fuerzas y la invención de la noción de
diagrama. El problema de la relación con el saber será legible a
través de la integración matemática y la diferenciación bioló-
gica. Por último, el enigma de los contrapoderes y del cambio
histórico exigirá delimitar una noción de “afuera” que anuncia la
transición hacia el tercer eje de la obra de Foucault: el deseo.

16
Serie Clases

Gilles Deleuze
La subjetivación. Curso sobre Foucault.
Tomo III

1ª edición, mayo 2015
224p.; 14,5x21,5 cm.
Traducción y notas: Pablo Ires y Sebastián Puente
ISBN: 978-987-3831-03-4

Para Deleuze, la clave de lectura de la obra de Foucault está en
el momento en el que acaban por desplegarse y concentrar-
se todas las tensiones anteriores en una pregunta dramática
que lo mantiene en un impasse de varios años después de la
publicación de La voluntad de saber: ¿es posible, me es posible,
franquear la línea del poder? ¿Hay algo afuera del poder?
A esta pregunta responden las clases que se presentan aquí
por primera vez en castellano, dictadas entre abril y mayo de
1986, y que completan los dos tomos anteriores del Curso
sobre Foucault (El saber y El poder).
La respuesta supondrá atravesar el universo común a Heide-
gger y a Blanchot, que gravita sobre las nociones de afuera y
de pliegue, para desembocar en la solución original de Foucault
a partir del gobierno de sí. Forzosamente habrá que pasar por
los “misterios” del final de su obra: ¿por qué ese raro regre-
so a los griegos? ¿por qué el retorno al sujeto? Se terminará
de bosquejar así el tercer gran eje de la obra foucaultiana: la
subjetivación.
La clase sobre la relación entre el poder y los modos de subje-
tivación cuenta con la participación de Félix Guattari, en la que
se esbozan sus diferencias con Foucault e incluso diferencias
de énfasis con el propio

17
Serie Clases

Gilles Deleuze
Curso sobre Rousseau
La moral sensitiva o el materialismo del sabio

ISBN: 978-987-3831-14-0
1ª edición, octubre 2016
80.; 13x18 cm.
Traducción y notas: Pablo Ires
Prólogo: Diego Sztulwark

Aunque casi siempre de un modo latente, la figura de Rousseau
fue una presencia constante en la obra de Deleuze. No habién-
dole dedicado un gran libro, como a otros filósofos de su talla,
este curso de 1960, cuyo resumen mecanografiado publicamos
por primera vez en castellano, se convierte en un documento
de inmenso valor. Constituye, junto con un brillante fragmento
de veinte años después, que lo acompaña en esta edición, la
lectura que este nos dejó del pensador del Contrato social.
Sin embargo, justamente estalectura excede con mucho al
Rousseau que habitualmente se nos presenta, el de una filo-
sofía política desnuda, en su aspecto formal y comparativo con
el resto de las teorías jurídico-políticas. Más bien se alumbra
-y es siempre un alumbramiento cuando Deleuze lee- una
ética rousseauniana, donde se descubre tal vez a espaldas del
pensador un tono spinozista, algo así como un sonido que hay
que saber oír o tocar.
Y entonces el Rousseau que emerge se completa con lecturas
muy precisas de fragmentos del Emilio, las Confesiones y La
nueva Eloísa, también de cartas y pequeños manifiestos. Y lo
que emerge de esta lectura es un pensamiento de la situa-
ción concreta, allí donde la moral da paso a una ética. Contra
el dualismo del interés y la virtud, su confluencia materialista:
instaurar situaciones donde ya no tengamos interés en ser
malvados (lo contrario de una sociedad).
Así el paseante solitario que es Rousseau, entre la bondad ori-
ginal del estado de naturaleza y la ensoñación del puro pasaje
del tiempo, nos presenta lo que quizás sea su aporte más radi-
cal, el materialismo del sabio, que da título al libro que siempre
quiso escribir. Cuando no se puede estar solo, porque ya no
somos ingenuos o todavía no lo suficientemente inocentes,
una acción selectiva sobre las situaciones concretas vinculada
a los modos de existencia que habilita.

18
Serie Clases

Gilbert Simondon
Sobre la técnica

ISBN: 978-9873831-19-5
1ª edición, junio 2017
448 p.; 14,5 x 21,5 cm
Traducción: Margarita Martínez y Pablo Rodríguez

El objeto técnico como un ritual; los vericuetos de la alquimia; el
uso correcto de la energía nuclear; los inventos mecánicos del
siglo XVIII; una propuesta de reforma completa de la educación
moderna; el maquinismo agrícola; nuestra idea de progre-
so, si queda alguna; un esbozo de teoría de la publicidad que
recuerda el aura de Walter Benjamin; una sorprendente carta
a Jacques Derrida sobre la tecnoestética; una “psicosociología
del cine”; un llamado para “salvar al objeto técnico”, y más. Aquí
se presenta todo lo que escribió Simondon sobre la técnica
además del ya clásico El modo de existencia de los objetos téc-
nicos. Es imposible que no se encuentre algo de interés entre
todos estos temas.
Simondon es una salsa que va bien con cualquier plato, pero a
condición de que se sepa qué se cocina: una nueva idea de téc-
nica, que de hecho rechaza hablar de técnica en general, como
si una silla fuera igual que un avión, y que prefiere analizar ni-
veles de tecnicidad. Simondon nos alerta sobre nuestro modo
de existencia que incluye a los sistemas técnicos pero no los
entiende, y nos pide que volvamos a pensar todo, comenzando
por el modo en que se concibe la cultura: como el reino de lo
simbólico y lo imaginario, y no como la materia que somos.
La idea de una “cultura material” está en boga en algunos
medios. Pues bien, Simondon no solo la asumió como suya
hace muchos años, sino que nos está enseñando cómo vivirla.
Ya se ha dicho, pero no está de más repetirlo: en medio de su
infinita erudición sobre temas para los cuales no hay eruditos,
Simondon nos muestra otro modo de estar y de sentir. Es hora
de emocionarse frente a una tuerca.

19
Serie Clases

Gilles Deleuze
Derrames II
Aparatos de estado y axiomática capitalista

ISBN: 978-987-3831-21-8
1ª edición, agosto 2017
416 p.; 13 x 18 cm
Traducción: Pablo Ires y Sebastián Puente

En este curso, dictado entre fines de 1979 y principios de 1980,
Gilles Deleuze demuestra la eficacia de las hipótesis y con-
ceptos que ha creado junto a Félix Guattari en la serie Capi-
talismo y esquizofrenia para pensar con originalidad uno de
los problemas más transitados por las ciencias sociales: el del
surgimiento y la relación entre Estado y capitalismo.
En la primera parte, a partir de investigaciones antropoló-
gicas y arqueológicas contemporáneas, y valiéndose de la
teoría económica marginalista para pensar la posibilidad del
intercambio en las llamadas comunidades primitivas, discute
toda idea evolutiva sobre el origen del Estado proponiendo la
hipótesis de una coexistencia de diversas formaciones sociales
incluso antes del desarrollo de la agricultura. El Estado aparece
así como aparato de captura, proceso de sobrecodificación
de flujos, origen tanto de la agricultura como del dinero. Pero
también de flujos que se descodifican, como el trabajo de los
libertos y la propiedad privada.
¿Cómo esos flujos, que están en la base del capitalismo,
pueden componer una formación social a pesar de estar
descodificados? A esta pregunta responde la segunda parte
del curso, en la cual Deleuze explica la noción de axiomática en
las matemáticas y en el marco de una “política de las ciencias”.
La caracterización del capitalismo como axiomática lo llevará a
recorrer algunos temas clásicos, como el de los límites del de-
sarrollo capitalista o la diferencia entre totalitarismo y social-
democracia, así como temas contemporáneos como el tipo de
guerra actual o la desterritorialización de la desigualdad entre
centro y periferia económicos.
Derrames II. Aparatos de Estado y axiomática capitalista con-
densa y desarrolla minuciosamente las tesis sociohistóricas y
más directamente políticas que aparecen a veces dispersas e
implícitas en El Anti-Edipo y Mil mesetas.

20
Serie Clases

Otros títulos de la serie en preparación:
Gilles Deleuze, Cine III. Verdad y tiempo
Gilbert Simondon, Sobre la filosofía
21
Serie Perenne
Los autores perennes no están fuera del tiempo, no son ni
inmutables, ni inmortales. No son eternos en este mundo.
Los autores perennes son los que se han creado universos
paralelos, un mundo con una atmósfera de conceptos
saturados en la que poder mantener la respiración, con
suspropias leyes perceptivas y expresivas, con su propio
tiempo, con sus propias mutaciones y muertes. Son perennes
porque siempre están allá para una exploración.
Serie Perenne

Baruch Spinoza
Tratado de la reforma del entendimiento

1ª edición - Buenos Aires. Editorial Cactus, abril 2006.
Reedición 2013, 64p. 14x20 cm.
Traducción: Oscar Cohan
ISBN: 978-987-21000-3-2

El Tratado de la reforma del entendimiento y del camino que
mejor conduce al conocimiento verdadero de las cosas es la
generosa exposición, meditada e inconclusa, de una primera
persona reflexionando ante su propia experimentación. No es
un antes ni un después sino el apego apacible a una duración
testimoniante.
El Tratado de la Reforma no se presenta como un conjunto in-
acabado de reglas para el vivir bien, no es el borrador preliminar
de ninguna obra mayor impresa y finita, consagrada luego en
una sí definitiva Ética de vida. Se lo comprende al modo que
mejor supo ver su ya fiel introductor: “Una idea reúne a estas
dos obras separadas por el tiempo (...) la idea que ha enseñado
su filosofía, que ha encarnado su vida: la idea de la verdadera
felicidad del hombre, de la felicidad del hombre libre.” Ángulos,
cortes y líneas de una filosofía -arte racional/ciencia vital-,
en su doble y único esfuerzo por discernir el (re)medio más
adecuado para corregir un mal/estar y darse a conocer en las
tácticas que procuran el buen/vivir.
Será en esta oportunidad una fidelidad contemporánea a la
presente edición del Tratado de la Reforma la que (se) prologa
(prolonga) en un vadeo por la fluente principal al (del) torrente
spinoziano. “La tarea de una enmienda (...) procura una trans-
formación de la vida, la producción de una forma de vida cuyos
efectos y cuyo significado presentan una dimensión última que
es existencial y política. (...) El extravío del entendimiento (...) no
es problemático por el hecho de promover el error, sino por la
forma de vida que implica...”. Extravío, error, distracción. Estra-
bismo. Es siempre un problema de visión, de atención. Un juego
de cristales. Un problema óptico: hacer visible. Caleidoscopios:
latitud y longitud. Y por su diferencia es también un problema
táctil, de distancias. De elongación del cuerpo y del espíritu.

23
Serie Perenne

Henri Bergson
Materia y memoria
Ensayo sobre la relación
del cuerpo con el espíritu

1ª edición - Buenos Aires. Editorial Cactus Abril 2006. 20x14 cm.
Traducción de: Pablo Ires
3ra. reimpresión - Buenos Aires, Octubre de 2013, 256 p.
ISBN: 978-987-21000-4-9

Supongan por un momento que ya no ven lo que usualmente ven cuando ven, que ya no
tocan lo que usualmente tocan cuando tocan. Que los objetos que creían conocer se disuel-
ven, que las palabras se funden entre sí, que todo lo que parecía tener una forma la pierde.
Imaginen que las personan –y su modo de existencia usual- se desdibujan, que pierden sus
contornos, que se quedan sin piel que las sostenga. Este inmenso cuadro que se (des)pinta
es el que nos presenta Bergson en Materia y memoria.
Como si la vida hubiera sido sometida e impulsada por un coeficiente de velocidad distinto
al acostumbrado, un cambio de ritmo demoledor, que invade todos los seres y les restituye
un movimiento que les viene de algún lado, no se sabe de dónde. Pero sucede que “donde”
ya no parece ser una experiencia del cuerpo y del alma. Volvernos a colocar en la duración
pura cuyo derramamiento es continuo (…) continuidad realmente vivida pero artificialmente
descompuesta para mayor comodidad del conocimiento usual. Tal parece ser la invitación en
tono amable que nos cursa Henri Bergson en las páginas de Materia y memoria.
Jugar (coquetear con los dualismos). Disociar los mixtos mal planteados y sus malas cone-
xiones para hallar las verdaderas articulaciones interiores-inmanentes de lo real. Percepción
y memoria, materia y espíritu, cuerpo y alma. Hacer vibrar los términos para poder ver sus
diferencias-conexiones (grado y naturaleza). Hacerlos vibrar al unísono. Este es el método
de disección empleado en Materia y memoria.
Llamado a una coexistencia pacífica. No tirar la vida de uno por la borda. Es tan natural
recomponer el marco de nuestro cuadro a cada paso, como atravesarlo. Es parte de la
naturaleza incluso montar un museo. Convivencia y conveniencia. Invitación a suponer un
método que coexista con ese otro ya supuesto y vivido. Intuición como método. ¿Qué es la
intuición? Algo que no dice mucho, pero que despeja con laborioso rigor las condiciones de la
experimentación, pues bajo su hipótesis no subsiste mucho, sólo el suelo del método. Expe-
rimentaciones en todos los campos (devastados). Es un llamado que quizás pueda leerse en
el pensamiento de Bergson.
Y una relación posible con este libro: El arte del escritor consiste sobre todo en hacernos olvi-
dar que él emplea palabras (,,,) las ondulaciones de su pensamiento se comunican al nuestro
llevadas por la frase y entonces cada una de las palabras, tomadas individualmente, ya no
cuenta: ya no hay nada más que ese sentido moviente que atraviesa las palabras, nada más
que dos espíritus que parecen vibrar directamente, sin intermediario, al unísono.

24
Serie Perenne

Gabriel Tarde
Monadología y sociología

1ª edición - Buenos Aires. Editorial Cactus, octubre 2006.
136 p. ; 20x14 cm.
Traducción: Pablo Ires
ISBN: 978-987-21000-3-2

Tarde signa su Monadología y sociología con un lema, Hypo-
theses fingo (hago hipótesis -o las simulo-), operación que
dispone de antemano las condiciones de una enunciación
abierta y a la vez perentoria, riesgosa y a la vez inexorable.
Hago hipótesis será el índice, ya no de una especulación o una
sospecha, sino de una presencia: un hallazgo. Es el “¡Tierra a
la vista!” que remueve a las ánimas inertes en un naufragio:
Hasta aquí toda la filosofía se ha fundado sobre el verbo Ser,
cuya definición parecía la piedra filosofal a descubrir. Se puede
afirmar que si hubiera sido fundada sobre el verbo Tener,
muchos debates estériles, muchos pataleos del espíritu sobre
el mismo lugar hubieran sido evitados. Se tiene un avistaje, se
hace un mapa, se inventa un recorrido.
Mapa estelar, cartografía oceánica. ¡Tierra a la vista! Es la
presencia que (re)sitúa sentidos y percibidos, es la cruz de los
vientos: deseo y creencia. Razón de ser de todo espíritu nave-
gante que no sabe bien hacia dónde navegar, pero bien sabe
por dónde. Tarde lo supo, sea catalejo o microscopio, siempre
se trata de un más acá: Es esta la noción concreta sustancial
que se descubre en sí. En lugar del famoso cogito ergo sum,
diría de buen grado: “Deseo, creo, por tanto tengo”.
Avistaje.Toda una tradición ha pensado en enfocar la mirada,
organizar un ojo conocedor, ojo-sujeto con el poder de consti-
tuir sus propios predicados ¿Cómo ve Tarde? Parece que des-
enfocara, nubla la mirada como para dar con un “en medio de
las cosas” en el que se desarman las formas que nos habíamos
formado; un desajuste estratégico que destituye el ojo-sujeto
y lo convierte en predicado móvil de un entrecruzamiento de
vistas no subjetivas. Algo así como un tercer ojo. ¿Me perdona
usted este exceso metafísico, amigo lector?

25
Serie Perenne

Paul Klee
Teoría del arte moderno

1ra. edición - Buenos Aires, Editorial Cactus, Marzo de 2007
Reimpresión - Marzo de 2015
124 p. ; 20x14 cm.
Traducción: Pablo Ires

La fuerza creadora escapa a toda denominación (…) Probable-
mente ella misma es materia, una forma de materia que no es
perceptible con los mismos sentidos que los otros tipos cono-
cidos de materia. Pero es preciso que se deje reconocer en la
materia conocida. Incorporada a ella debe funcionar. Unida a la
materia, debe tomar cuerpo, devenir forma, realidad. Esta es la
experiencia del arte demarcada por la obra de Paul Klee y sobre
ella versan los escritos aquí reunidos bajo el título de Teoría del
arte moderno.
Pero más acá de la obra hay su génesis: registro difuminado,
desenfocado de la imagen-cuerpo: líneas, claroscuros, color.
La ley gravífica terrestre sede en soberanía. Poco a poco son
fuerzas centrífugas las que dominan la escena: el enraizamien-
to terrestre se desentiende en favor de una común partici-
pación cósmica. Levitar, volar. Nadar, bucear. ¿Aire? ¿Agua?
Cualquiera sea la ecuación, el cuerpo busca la respuesta motriz
favorable a la libre movilidad. Pues de lo que se trata, finalmente
y desde siempre, es de la elección y composición de los medios
plásticos-corporales que más adecuadamente expresen en
forma los contenidos en formación.
El arte puro supone la coincidencia visible del espíritu del
contenido con la expresión de los elementos de forma. ¡Denme
pues un cuerpo! ... ¡más no uno cualquiera! Es la exigencia en la
búsqueda que dotada de alas por la intuición suele poseer la
superioridad.
Su logro será ya cuestión de temperamentos: ¡que nadie se
crea obligado a esto! Que cada uno se dirija según los latidos de
su corazón.

26
Serie Perenne

Giordano Bruno
De la magia
De los vínculos en general

1ra. edición - Buenos Aires, Editorial Cactus, Agosto de 2007
120 p. ; 20x14 cm.
Traducción: Ezequiel Gatto, Pablo Ires
ISBN: 978-987-21000-8-7

Alguien ha sido quemado en el 1600. Se sospecha que sus ideas cosmológicas irritaron a la
Iglesia. Tal es la cómoda autopsia que subsiste hasta hoy. Pero cabe sospechar que hubiera
sido quemado dos siglos más tarde en nuevos tribunales, con otra ciencia, o cuatro siglos
después, quién sabe. Giordano Bruno esparce pensamientos que incendian por sí mismos en
todo tiempo.
De la Magia (1588) funciona como una especie de confirmación práctica de una intuición
primera que había recorrido toda su obra –vida-: la continuidad espiritual del universo.
Ejemplo de Bruno: Se cuenta que un instrumento en piel de cordero, puesto en presencia de
un tambor en piel de lobo, pierde su sonoridad (…): es que el espíritu que está en la piel del
animal muerto es capaz de vencer y de someter al otro, en tanto que participa de la antipatía
y del deseo de dominación que habitaban en los animales vivos.
Ante el ceño fruncido, la carcajada. ¿No es verdad?, ¿qué importa la verdad?, ¿o a quién le im-
porta? Solo se trata de mentiras más o menos verosímiles. Acota Giordano: No he verificado
yo mismo si lo que se dice es exacto: pero esto no deja de aparecer verosímil, y razonable.
Entonces ¿para quién es falso? Solo para quien no lo percibe así. Años de educación en la
verdad nos han inoculado anticuerpos que nos impiden sentir también así. De modo que
corregimos, el ejemplo vale menos por lo que confirma que por lo que sostiene, una (otra)
hipótesis-mentira bajo la cual se vive.
De los vínculos en general (1590) prolongará la serie. Bajo la misma hipótesis desplegará
el funcionamiento efectivo de estos lazos dinámicos, más bien fuerzas vinculantes que
vínculos completamente hechos. Y alumbrará el influjo del amor universal (amor de Cupido),
en tanto fuerza inmanente que atraviesa todas las relaciones. Se va de lo microfísico a lo
macrosocial, de allí que pueda utilizarse también el De vinculis como un potente texto-herra-
mienta de filosofía política para pensar-intervenir las formas actuales del vínculo.

27
Serie Perenne

Henri Bergson
La evolución creadora

1ª edición - Buenos Aires. Editorial Cactus Diciembre 2007.
368 p. ; 20x14 cm.
Traducción de: Pablo Ires
ISBN: 978-987-24075-0-6

¿Qué se hace en una contratapa? Se quiere señalar la inmediata participación en una sensi-
bilidad latente abierta por una corriente de lecto-escritura entre las orillas de lo leído y de lo
escrito. Se lee sobre un libro, se escribe sobreél. Lectura y escritura se montan aquí alter-
nativamente. Por gravitación, decantará lo más pesado de ambas, gestos y palabras; por
identificación inteligente coincidirán, se detendrán y finalmente por condensación se fijará así
una marca: la representación intelectual de una corriente de lecto-escritura. El concepto se
hace de un lugar.
Bien, ¡pero acá algo hace agua!: siendo la función de la inteligencia ligar lo mismo a lo mismo,
y siendo que esta solo da cuenta de lo repetido ¿cómo será ya posible que contratapa, libro y
concepto, uno tras otro, no solo vuelvan sobre sí mismos sino que difieran de sí y que junto a
lo mismo se haga otra cosa? (Sentido común)
¡Por acá pasó algo más! ¡Nada, las pelotas! ¡A por él! (Intuiciones evanescentes)
Un torrente de lecto-escritura no se explica por el amontonamiento que deja su paso. Su
paso no se explica en sus restos y sedimentos. Infinidad de mediciones y rodeos serán po-
sibles, algunos necesarios, y por audaces bien recibidos. Y de otros solo se sacará provecho:
infinidad de conclusiones se extraerán en favor de la promoción turística del autor y sus ori-
llas. Mas, del fluir que las surca y baña, que las provoca, altera y modifica continuamente... ¿?
A oídos sordos, palabras... sobran. Pero la acción rompe el círculo.
Se hace un alto en un borde último, ya no es tierra lo que se pisa. ¿Nada? Quizás ya no se
pueda escribir ni pisar y sin embargo la palabra guerrea; curvada en el esfuerzo reciente de
un pasaje, de un cambio de medio, intempestiva, así se escribe. Duración. ¿Cómo se lee?
Remontar la pendiente de La evolución creadora de la vida que propone Bergson; librar-
se a ella de un salto; participarla y fundirse en su origen: inventar. Hacer cuerpos “de otro
tipo”: mixtos-mutables capaces de avanzar en los terrenos más inhóspitos, más insólitos e
improbables. Así, ella inventa sus anfibios, a caballo de la inteligencia y la intuición: saltarines
y equilibristas, duendes y ángeles, sirenas y minotauros, monstruos de tres y mil ojos, dislo-
cados, delirados y deformes, excitados, herejes, anormales. (Intuiciones evanescentes)

28
Serie Perenne

Joseph Jacotot
Enseñaza Universal. Lengua Materna

Prólogo de Jacques Rancière

1ª edición - Buenos Aires, Editorial Cactus Junio 2008
316 p. 20x14 cm.
Traducción: Pablo Ires
ISBN: 978-987-24075-2-0

“Todas las inteligencias son iguales”. “Se puede enseñar lo que se ignora”. “Las explicacio-
nes atontan”. “Es preciso querer lo posible”. “Cualquier hombre puede todo lo que quiere”.
“Nunca es la inteligencia la que falta, sino la voluntad”.
Un hecho fechado, 1818, arrastró a Jacotot a la opinión de la igualdad de las inteligencias.
Esta opinión, tan sostenible como la contraria, funcionó a partir de allí como hipótesis a ser
verificada. Hipótesis-festejo.
Era un tiempo de fundación. El “alba de las pedagogías” se erigía como uno de los resultados
palpables de la “revolución”, pero esta aurora llena de promesas se sostenía en la opinión de
la desigualdad de las inteligencias, en la lamentable separación entre sabios e ignorantes.
Hipótesis-lamento.
Nada es verdad. Sólo se trata de ver qué vida hay bajo cada hipótesis.
Jacotot comprueba que la experiencia de la emancipación se ha hecho desde siempre. La
lengua materna es el índice. Dice Rancière: … el ser que se supone virgen, al que el maestro
se propone dar los primeros elementos del saber, ya ha comenzado hace mucho tiempo a
aprender. Es por eso que la cuestión de la “lengua materna” está en el corazón de la relación
entre tiranía y emancipación. En efecto, todo hombre ha hecho esta experiencia mil veces,
y sin embargo a nadie se le ocurrió decir a otro que también podía emanciparse. Esta es la
buena nueva que hay que difundir.
Pero esa buena nueva no tiene futuro en sociedad. Allí se desrazona, y por tanto hay que
desrazonar lo más razonablemente posible. El individuo es libre, la especie no lo es. La socie-
dad es la explicación que nos gobierna: este gigantesco sistema de explicaciones trabaja sin
tregua para separarnos de lo que vemos y de lo que hacemos.
Pero la inversión de esta situación no debe empujarse hacia el futuro, hacia utopías esperan-
zadoras que perpetúan la dominación presente. Esta exigencia no es un asunto del pasado
(…) el tiempo de Jacotot es actual como es actual el combate a todo instante renovado entre
las dos lógicas. Pues la predicción de Jacotot se ha revelado exacta. Era preciso escoger
entre dos ideas de la igualdad: la que se repele hacia el futuro como una meta a alcanzar y la
que se afirma aquí y ahora como una presuposición a verificar.
Como dice Jacotot, sucede al azar el darse cuenta de ello, pero publicarlo es una buena
nueva.

29
Serie Perenne

Etienne Geoffroy Saint-Hilaire
Principios de filosofía zoológica

1ª edición - Buenos Aires, Editorial Cactus, Abril, 2009
180 p. 20x14 cm.
Traducción: Pablo Ires
ISBN: 978-987-24075-4-4

1830. Paris. Dos jóvenes anatomistas presentan ante la Academia de las Ciencias una inves-
tigación sobre la organización de los moluscos. En ella se quiere mostrar la analogía existente
en la composición orgánica entre vertebrados y moluscos.
Etienne Geoffroy Saint-Hilaire, comisionado a presentar un reporte sobre los resultados de
la investigación, encuentra allí una prueba más en favor de su tesis sobre la unidad de com-
posición orgánica en los tipos animales.
Georges Cuvier, científico eminente, la desaprueba: la considera un atentado a los principios
fundamentales de la anatomía comparada, y un descrédito a sus propias investigaciones en
la materia.
Este defiende la distinción aristotélica de los cuatro modos fundamentales e irreductibles
de organización animal: vertebrata, molusca, articulata y radiata. El otro entiende posible la
reducción de estos cuatro tipos a una pauta organizacional común.
Cuvier responde al informe presentado en una replica airada. Los ánimos se crispan. La
prensa publicita la polémica; el público la encona. La retórica promiscua se extiende entre
científicos y editores.
E. Geoffroy resuelve comunicar sus puntos de vista a través de la vía de un escrito impreso:
Principios de Filosofía Zoológica.
Y escribe: de cada sesión que hacía diariamente en los gabinetes del Jardín del Rey, recibía
una impresión que, reproduciéndose siempre igual, me llevó a esta visión del espíritu…
...una visión de genio filosófico que conecta contemporáneos en todos los tiempos en los
que alguien pudo ver en la vida su naturaleza “plástica”: un fondo común constituyente, una
misma anatomía variada infinitamente.
1996. La genética molecular confirma una de las hipótesis discutidas en la polémica Geoffroy
Saint-Hilaire - Cuvier: la identidad (por inversión) de los planes corporales de vertebrados y
artrópodos. (De Robertis y Sasai)

1904. “Todo en la naturaleza se modela según la esfera, el cono y el cilindro. Hay que apren-
der a pintar sobre la base de estas figuras simples; después se podrá hacer todo lo que se
quiera.” (Cézanne)

30
Serie Perenne

William James
Un universo pluralista
Filosofía de la experiencia

1ª edición - Buenos Aires, Editorial Cactus, Abril, 2009
256 p. 20x14 cm.
Traducción: Sebastián Puente
ISBN: 978-987-24075-5-1

Algo persuasivo susurra en nosotros. Una proximidad amorosa nos invita a intimar. Excita
un oído, entonces, se inventa un sonar, un método de navegación, una filosofía como vía a la
intimidad: amante-navegante. Dos sensibilidades, monista y pluralista, discuten sus prefe-
rencias sobre el amor y la navegación; de las costas del susurro, de su piel y profundidad; y
de la certidumbre del encuentro íntimo.
William James, filósofo de mundos, defiende la tesis pluralista confrontándola aquí con la vía
monista. Desplaza el eje del problema; insubordina así el mapa conceptual: Ya no responderá
a la solicitud de un orden especulativo sino al de una necesidad práctica: la diferencia entre
avistar tierra, naufragar o nunca jamás zarpar; la diferencia entre intimar o no.
El problema con la vía monista es que ha puesto a la intimidad en el Todo eterno de lo abso-
luto, tan lejana de nuestras partes finitas que nos deja librados a la misma infame castidad en
la que se estaba bajo el teísmo monárquico. - “Intimemos con lo Absoluto”, dice el monista.
¡Como si pudiéramos, con el pensamiento y la conducta! Somos invenciblemente partes,
digamos lo que digamos, y debemos aprehender el absoluto como a un ser extraño.
De esta serie de conferencias dictadas por James en el año 1909 en el Manchester College,
cabe destacar al menos tres momentos sobresalientes: el capítulo que dedica al problema
metodológico al que nos ancla el lastre hegeliano; la reseña maravillada que hace del genio de
Gustav Fechner y su panteísmo alucinado; y muy especialmente la conferencia sobre Henri
Bergson, junto a quien escribe las más delicadas palabras para una filosofía de la experiencia:
vuelvan sus caras hacia la sensación, esa cosa envuelta en carne que el racionalismo siem-
pre ha llenado de insultos.
Finalmente, más cerca de la intimidad de la carne y de sus partes, anuncia en sus conclu-
siones la vía de estudios abierta con el pluralismo: la psicología descriptiva, los fenómenos
religiosos, el panpsiquismo y otras bestias del desierto filosófico.

31
Serie Perenne

Charles Péguy
Clío. Diálogo entre la historia y el alma pagana

1ª edición - Buenos Aires, Editorial Cactus, Septiembre, 2009
296 p. 20x14 cm.
Traducción: Laura Fólica
ISBN: 978-987-24075-6-8

Fines del XIX, principios del XX. Revelación y punto de partida.
Alguien ha (re)(des)cubierto el mundo, lo ha pensado de nuevo.
Charles Péguy toma nota de la duración bergsoniana, pero
no como quien pasa revista a una tesis novedosa sino como
viviente a quien algo se le pega en la piel: Lo que es innegable
es que todo el tiempo no pasa con la misma velocidad y según
el mismo ritmo. De allí parte este diálogo entre su alma pagana
(o clásica) y la historia. Es como si toda la duración se le metiera
a Péguy por los poros, y se pusiera a hablar a través suyo.
Una deriva hecha hombre que se arroja al flujo de lo vivo. Y un
ajuste de cuentas con toda una tradición (moderna) que anula
lo que quedaba de vital en Clío (la historia). A fin de cuentas, un
ajuste de cuentas consigo mismo, y son las últimas, ya que un
par de años después de este ensayo (1909-1913) Péguy las
saldará definitivamente en un equívoco campo de batalla. Una
despedida y un pasaje, un último adiós a lo mundano y el arribo
a una nueva inspiración, una nueva musa.

Péguy describe dos ritmos. Historia y memoria. Frente a la
evocación y el relato, la invocación de una vida. ¿Cómo no
convertirse en historiador? Cómo vivir la memoria como
presencia. Memorialismo. Y un pensar del acontecimiento. Por
un lado, las articulaciones groseras y aparentes de la historia.
Por otro, articulaciones interiores, memoria de lo real. ¿No es
acaso evidente que el acontecimiento no es homogéneo, que
tal vez es orgánico? (...) Finalmente la posibilidad, preciosa, de
tener una relación con la historia, con otra historia. No la historia
del historiador, la del político, la del hombre común, la memoria
de museo, sino la del acontecimiento en la historia, el acto en la
historia, el acto que resiste y huye de la inscripción, la memoria
que es presente, es decir, que vive.

32
Serie Perenne

Alain Robbe-Grillet
Por una nueva novela

Prólogo de María del Carmen Rodríguez

1ª edición - Buenos Aires, Editorial Cactus, 2010
14x20 cm. 192 p.
Traducción: Pablo Ires

No fue una corriente literaria, sino más bien un movimiento de las cosas, una tendencia de lo
real. La reunión tácita de una generación de novelistas tan dispares fue aquel sustrato co-
mún, impersonal: la experimentación de nuevas formas de escritura. Para el escritor ya no se
trataba de ser fiel, veraz, en relación a un mundo más allá, o de ser su expresión. Se trataba
de crear el mundo, de inventarlo. Develar las formas implícitas de una materia, en este caso la
escritura, como el tallador que sigue las vetas de la madera.
Estos escritos de Robbe-Grillet, que van de 1953 a 1963, tratan de pensar en este meollo
experimental, vivo, las condiciones en que se despliega la Nueva Novela; la que ya vivía en
Proust, Joyce, Kafka y Flaubert, y que luego encontramos en Beckett, Roussel, Bousquet, y
otros.
Este movimiento deshace toda una tradición que va de Balzac a Sartre, en la que reinaban el
personaje, la historia, la metáfora, sostenidos en una visión naturalista, humanista y trágica.
De la novela burguesa, aquella que expresaba la Edad del Hombre, su dominio en el mundo, a
la novela del compromiso (del arte) con la Revolución, frente a la cual Robbe-Grillet reafirma
que el único compromiso del escritor es con las propias mutaciones de su arte, de su prácti-
ca.
En la Nueva Novela el hombre sigue existiendo, pero ya no puede asir las cosas, se le esca-
pan. Su acción no le concierne del todo. Los objetos ya no le pertenecen, no hablan de él ni le
hablan. Y a menudo el escritor moderno no tiene mucho para decir y no sabe muy bien cómo
decirlo. Describe lo que ve, y eso es todo, y la descripción ya no es el marco para un conteni-
do anecdótico, sino el movimiento mismo de la escritura. Los objetos y los seres están ahí, y
es esa presencia la única verdad del relato. De allí que el lector sufra continuas decepciones.
Pero como señala Robbe-Grillet: Si al lector le cuesta a veces trabajo orientarse en la novela
moderna, también se pierde a veces en el propio mundo en el que vive, cuando todo alrede-
dor suyo cede, viejas construcciones y viejas normas.
Mutaciones que son las nuestras. Esta falta de orientación y este suelo que cede es nuestro
hábitat, nuestro presente. Y hoy, como siempre, hay refugio e intemperie. El problema, como
alguien decía, es que afuera de la casa hace frío.

33
Serie Perenne

Charles Augustus Strong
La sabiduría de las bestias

1ª edición - Buenos Aires, 2010, 14x20 cm. 64 p.
Traducción: Sebastián Puente
Editorial Cactus
ISBN: 978-987-24075-9-9

Charles Augustus Strong fue, junto a su amigo y correspon-
sal George Santayana, uno de los miembros más activos del
llamado realismo crítico, corriente filosófica que asoló la vida
universitaria norteamericana en las tres primeras décadas del
siglo XX. En 1904, William James ponía sus investigaciones a la
altura de las de Bergson, y les atribuía a ambos el mismo «ins-
tinto del cazador para los rastros fructíferos». Pero los trabajos
de Strong sobre la relación entre el cuerpo y la mente, la esen-
cia y el estatus ontológico del conocimiento, los problemas del
espacio y el tiempo, no fueron generalmente bien acogidos. Se
El mundo no es en los acusó, ante todo, de falta de claridad y abuso de términos
absoluto oscuro técnicos. La reacción inmediata de Strong es este libro de
realmente, sino que fábulas, escrito en 1921, donde se propone decir lo mismo que
está lleno de luz hasta en sus libros «serios», pero con palabras que puedan entender
el desborde (…) Toda aquellos que viajan en auto o en tren.
criatura viviente está Como en las fábulas tradicionales, la mayor parte de los perso-
llena de luz, e incluso las najes son animalitos, hay algunos que otros hombres e incluso
rocas y las piedritas son objetos, todas criaturas de Dios, a partir de los cuales Strong
interiormente luminosas, vuelve a pensar los problemas que desde siempre lo aquejaron,
aunque no son tan pero esta vez desde la visión que da a cada uno de esos seres
inteligentes. Y esta es el modo de vida en que se hallan envueltos y sus relaciones
la razón por la cual los inherentes-esenciales-sensibles-históricas.
arroyos murmuran, y las Un topo atomista, una cordera torpe e intelectual que leyó a
olas ríen, y los árboles «los alemanes», un trompo egocéntrico y relativista... Más
suspiran en el viento, y en allá de las referencias implícitas, aunque marcadas, a varias
ellos los pájaros cantan bestias filosóficas presentes en sordina, como James, Russell
sus canciones, a veces y Bergson, lo que interesa es que en el fabulario de Strong la fi-
más hermosas que las losofía vuelve a estar atravesada por los modos sensibles que
mías… impone la naturaleza en su propio despliegue, sobre todo en
sus recorridos más libres (tal el vuelo y sobre todo el canto de
los pájaros), antes de que el puro conocimiento cobre su propio
Charles A. Strong vuelo y se pierda, ya sin la belleza de aquella melodía.

34
Serie Perenne

Eugéne Delacroix
Metafísica y belleza

1a ed. - Buenos Aires, Cactus, 2010.
160 p. ; 20x14 cm. -
ISBN 978-987-26219-0-2

Lo que hace tan buenas las obras literarias de los no literatos
es que, cuando hacen una excursión por este extraño arte,
solo hablan de lo que saben, mientras que el escritor declarado
se ve a menudo arrastrado a hablar de todo tipo de cosas por
aquella fluidez de lenguaje... Esta idea de Eugène Delacroix se
podría aplicar a él mismo, quien además señalaba con secreto
goce la ventaja de la pintura de no ser un arte parlanchín. Sin
embargo, o justamente por ello, Delacroix escribe, y lo hace en
revistas, hojas volantes, cartas, álbumes, etc. Estos escritos,
reunidos gracias al trabajo de Achille Piron y luego de Élie Faure,
y que van del año 1829 al 1863, condensan por un lado el pen-
samiento del pintor francés en torno a lo bello, ese (im)pensado La naturaleza no se
de toda estética, y por otro sus meditaciones metafísicas, es- preocupa ni del hombre
parcidas con una especie de dulce violencia, y que nos acercan ni de sus trabajos, ni
un pensamiento sobre la vida de una insospechada crudeza. en modo alguno de su
En el suculento plato se destaca una radical inversión del paso por la tierra. Para
binomio moderno igualdad/ jerarquía, par anclado en empo- la naturaleza es igual
brecidos y abstractos criterios sociológicos, y cuyo fin político que invente y construya
es la nivelación social y el poder de las leyes y las escuelas. maravillas o que viva
Este binomio se ve desbaratado por un nuevo par igualdad/ como un bruto. El
selección, pero de una naturaleza estrictamente opuesta, y verdadero hombre es el
amparado esta vez en un criterio intensivo de carácter vitalista salvaje; él concuerda con
-igualdad de los seres por su dignidad ontológica / selección la naturaleza tal como es
de lo mejor, y de lo bello, por lo más (...) Nosotros solo
potente-. Esta inversión crítica, que liga a Delacroix -a sus vemos lo bello a través
espaldas, hay que decirlo- con pensadores como Nietzsche y de la imaginación de los
Spinoza, pone de manifiesto a su vez aquello que es el locus de poetas o de los pintores;
todo acto creador, su perpetua excedencia. el salvaje lo encuentra
a cada paso en su vida
errante.

Eugène Delacroix

35
Serie Perenne

Giovani Papini
Pragmatismo

1a ed. - Buenos Aires, Cactus, Abril 2011.
160 p. ; 20x14 cm. -
Traducción: Fernando Venturi
ISBN: 978-987-26219-1-9

Los escritos aquí reunidos (1903-1911), compilados por el propio Giovanni Papini, “sirven” no
sólo como testimonio de sus inquietudes intelectuales más tempranas en torno al “pragma-
tismo”, sino también como documento de la tonalidad emotiva que envolvió su época.
Nunca como en este momento el hombre puede sentir la grandeza extraordinaria de su
voluntad. Yo me encuentro frente a esta terrible encrucijada en una especie de éxtasis de
sublimidad.
La inteligencia humana ha indagado ya largamente las potencias volitivas que acechan al
hombre. Papini no lo ignora: de los santos cristianos a los místicos y el hinduismo, de Pascal a
Bergson. Con William James hará algo más que una mención. Dedica un capítulo entero a sus
ideas sobre la influencia de la Creencia en la Realidad y su vínculo con la Acción, tríada sobre
la cual concentra sus reflexiones más riesgosas en pos de una filosofía de la acción.
Hasta el momento el pensador asumía respecto de las cosas una actitud casi pasiva,
cognoscitiva, teórica, ahora debe asumir una actitud activa, práctica. No solamente debe
conocer y aceptar el mundo, sino que debe salvarlo, transformarlo y acrecentarlo.
De aquí que estos escritos-militantes (armada pragmatista) -en su mayoría publicados en la
revista Il Leonardo (1903-1907)- asuman un tono fundacional dirigido a trastocar los méto-
dos y los instrumentos de la indagación filosófica; pero también el gesto crítico de vocación
programática; el ejemplo práctico; e incluso, en passant, la forma de una teoría metafísica
sobre la tendencia inercial del mundo hacia la unidad.
Salvarlo con la búsqueda del particular y de la actividad, transformarlo con la investigación de
nuevos conocimientos, y acrecentarlo con la creación de otros mundos. (¿Existe el mundo? No,
existen los mundos, muchos mundos, tantos mundos como hombres. Es preciso crearlos.)
“Servirían” entonces ya no sólo como testimonio y documento, sino también como notas
preliminares, apuntes dispares, de la pregunta siempre contemporánea por los modos del
cambio y la innovación.
Y es así que aparece el último problema del hombre-Dios: el de los modelos de los cambios.
Para hacer cambiar algo es preciso tener una idea, un diseño, un programa de aquello que se
quiere ver aparecer en lugar de lo que existe.
Ver para creer. Querer ver.
Quien no ve y no sabe qué cosa quiere hacer no podrá jamás cambiar ni siquiera el color de
una hoja.

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Serie Perenne

Gabriel Tarde
Creencias, deseos, sociedades

1a ed. - Buenos Aires, Cactus, Julio 2011.
256 p. ; 20x14 cm. -
Traducción:Andrea Sosa Varroti
ISBN: 978-987-26219-2-6

Esta reunión de ensayos de Gabriel Tarde, todos escritos al iniciarse el siglo XX, debería ser
ponderada por los actuales sociólogos, que gustan relevar las necesidades básicas de la po-
blación, como una de las necesidades básicas tanto para sí mismos, como para todos aque-
llos que se dedican hoy a pensar lo social. Y quizá este lema, figurar en sus edificios -tanto
mentales como institucionales-: El mundo social puede ser considerado una inmensa masa
de sonámbulos mutuamente sugestionados. La figura del sonámbulo, no muy complaciente
con su “objeto” –a la cual se suma la del borracho- puede ser incómoda para la profesión,
pero también puede alumbrar un nuevo punto de partida para una sociología que asuma, al
fin, sus riesgos.

Las tres fluentes que componen este libro, van delineando lo que en el prólogo se define muy
acertadamente como sociología molecular, y que parte del postulado básico de que todo
campo social organizado está surcado y excedido por modos de hacer, sentir o pensar “cri-
minales” –criminales por contradecir la ortodoxia que los explica-, por pequeños mundos
paralelos al orden vigente, evasivas que difieren en mayor o menor grado de aquello que
busca determinarlas.

Así la invención y la imitación, por detrás de las célebres representaciones sociales que con-
sagran sus hechos. Así, las corrientes cuantitativas de la creencia y el deseo, que inundan las
costas de la economía política, pariente tan próxima del mundo sociológico. Así la irrupción
de los públicos –colectividades mentales a distancia- que desbordan el añorado rol de los
actores sociales sensorio-motores, tan cómodos para el sociólogo de antaño.

Pero el chiste de Tarde es que lo micro no es un insumo más de lo macro, un condimento a
ser incorporado en el plato, el plato de la profesión; es el bocado clave, la ratio del gusto, el
elemento de la indigestión…, o quizá, por qué no, de la gran digestión.

37
Serie Perenne

Henri Bergson
La energía espiritual

1a ed. - Buenos Aires, Cactus, Abril 2012.
220 p. ; 20x14 cm. -
Traducción: Pablo Ires
ISBN: 978-987-26219-5-7

En La energía espiritual, publicado en 1919, y que reúne conferen-
cias que se inician con el siglo, se encontrará una primera intuición
de Bergson que organiza todo su derrotero: es preciso sobre-
pasar los datos de lo real (léase, de su recorte, de su apariencia).
Sin embargo, en las antípodas de un idealismo de tipo platónico,
ese más allá no se hallará por encima de lo real, en arquetipos o
formas ideales, siempre trascendentes, sino por debajo, en las
profundidades del propio real, en su inmanente virtual.
A partir de esa primera intuición, Bergson muestra dicha du-
plicidad (despliegue de una unicidad) actuando en los más di-
versos fenómenos: la vida moral, intelectual, el recuerdo… Dice
Bergson, nuestra existencia actual, a medida que se despliega
en el tiempo, se duplica así con una existencia virtual, percep-
ción de un lado y recuerdo del otro.
Pero también aparecerán en este libro experiencias como el
sueño, las patologías de la memoria, el falso reconocimiento (el
célebre “recuerdo del presente”), incluso la telepatía (comuni-
cación a distancia entre las conciencias a través de la emo-
ción). Nosotros producimos electricidad en todo momento, la
atmósfera está constantemente electrizada, circulamos entre
corrientes magnéticas; sin embargo millones de hombres han
vivido durante miles de años sin sospechar la existencia de la
electricidad. También pudimos pasar, sin darnos cuenta, al lado
de la telepatía.
Todo remite a esta energía espiritual, inhibida de manera
constante en nuestra vida corriente (inhibición favorecida aun
por nuestros propios datos biológicos) pero siempre presente
en lo que somos (aun sin serlo) en tanto participamos en una
emoción fundamental, en un impulso vital. En este sentido, lo
que hay que explicar de la energía espiritual no es tanto por
qué aparece a veces, cual fantasma, sino por qué no aparece
siempre, ya que siempre está ahí.

38
Serie Perenne

Henri Bergson
El pensamiento y lo moviente

1a ed. - Buenos Aires, Cactus, Marzo 2013.
288 p. ; 20x14 cm. -
Traducción: Pablo Ires
ISBN: 978-987-26219-9-5

El pensamiento y lo moviente (1934) es el último libro de Henri Bergson. Y no es poco decir
en un pensador que arrastró desde siempre una intuición única. Intuición desplegada en un
abanico multicolor, y no obstante única. Tal intuición es, para el filósofo, algo simple, infinita-
mente simple, tan extraordinariamente simple que el filósofo jamás ha llegado a decirla. Y
por eso ha hablado toda su vida.
Solamente quien posee una visión puede filosofar. Y la suya era la de una vida sub specie
durationis, inserta en el flujo continuo e indivisible de la realidad, entablando con ella una
larga camaradería, ganando su confianza. El filósofo, a la manera del buen sastre, trabaja “a
medida”, un traje para cada ser, aquel que le calza, que es el suyo. Pero mientras tanto el ser
se ha convertido en algo huidizo, por tanto el esfuerzo del filósofo es singular, y su herra-
mental clásico –analítico- se convierte en herrumbre. Solo una filosofía a la vez moviente
puede penetrar en el murmullo impersonal de la vida profunda, donde el tiempo se vuelve
eficaz, cargado de esa diferencia de tensión que es quizá el elemento clave de la existencia.
Un tiempo que dura, una evolución preñada de imprevisible novedad, creadora, un presente
espeso y a la vez elástico, que se dilata hacia el pasado y hacia el porvenir.
Dicha intuición, visionaria, que es ya la de Bergson sin pertenecerle del todo, se ha dilatado al
máximo, hasta esta cima del pensamiento que nos presenta un cambio único que se estira
como una melodía indivisible, donde lo importante no es “algo que cambia” sino “el cambio
mismo”, y donde aflora la imagenque es tal vez más potente que el concepto, en tanto puede
atraernos aquella intuición huidiza. Pero entonces quizá haya que pensar en un universo de
imágenes per se, más allá de una “conciencia imaginante” a la manera sartreana. Universo
enunciado por Bergson mediante una fórmula luminosa: un devenir sin necesidad de sopor-
te.
¿Qué es esta visión? ¿Es falsa, es verdadera? Poco importa. Nos volverá más fuertes y más
alegres, eso es todo.

39
Serie Perenne

Samuel Butler
Vida y hábito

1a ed. - Buenos Aires, Cactus, Agosto 2013.
256 p. ; 20x14 cm. -
Traducción: Sebastián Puente
ISBN: 978-987-29224-2-9

Samuel Butler (1835-1902), novelista y ensayista de la Inglaterra victoriana, es conocido
principalmente por su novela Erewhon. Pero no sólo logró superar el olvido, sino inscribir su
pensamiento en puntos intensos del debate científico y filosófico contemporáneo. Gregory
Bateson, por ejemplo, lo reconoce como un maestro, y es evidente la inspiración butleriana
en la idea de que el desarrollo biológico involucra procesos de “aprendizaje” y de transmisión
de “conocimiento”. Deleuze y Guattari lo invocan en El Anti-Edipo para explicar la hipótesis
de un inconciente maquínico y el concepto de máquinas deseantes.
Vida y hábito (1877) explica por qué. Es el despliegue de un conjunto de hipótesis que van
destejiendo la trama fundante del pensamiento occidental: el abismo entre lo humano y
la naturaleza. ¿Existe evidencia para negarle a los seres inferiores la amalgama de atribu-
tos que constituye el monopolio de lo humano: juicio, intención, sentido de la necesidad, y
principalmente memoria? ¿Es el “instinto” una explicación, o es más bien la confesión de que
ignoramos cómo ciertos seres llegan a saber ciertas cosas? Y si la diferencia entre el hombre
y una ameba es de grado y no de naturaleza, ¿no es el desarrollo actual de las civilizaciones,
los hombres con sus hábitos y sus máquinas a vapor, el modelo más cercano de evolución
natural?
Butler contrasta los datos y los debates de la ciencia con la experiencia de “un hombre
corriente”, a menudo con humor e ironía, y sin abandonar sus artes de novelista. ¿Cómo
reaccionaría Londres si fuera viviseccionada como una rana? ¿Qué le pasa a un grano de
trigo que se descubre de repente en la molleja de una gallina? Y si un ser superior al hombre
posara su microscopio sobre nuestras minúsculas y caóticas ferias de frutas y verduras,
¿no elucubraría todo tipo de teorías absurdas acerca del “instinto” que le permite a cada
verdulero reconocer su puesto ambulante? Vida y hábito es en un sentido una obra literaria,
la imaginación de una utopía, de un lugar inexistente e imposible para la cultura occidental:
pensar más acá de la frontera entre lo humano y lo natural.

40
Serie Perenne

Abel Gance
Prisma
Apuntes de un cineasta

1a ed. - Buenos Aires, Cactus, Marzo 2014.
320 p. ; 20x14 cm. -
Traducción: Pablo Ires
ISBN: 978-987-29224-5-0

En coedición con Samuel Tastet Éditeur, París

Si fue grande en el cine, e inmensas sus realizaciones, desde Yo
acuso y La Rueda, hasta la majestuosa Napoleón, si creó y uti-
lizó técnicas como las sobreimpresiones, las lentes deforman-
tes, la cámara rápida y lenta, y su gran invención, la polivisión,
en suma si combinó en la pantalla genio y profundidad, conoce-
mos mucho menos al Abel Gance escritor, igualmente grande.
Prisma se compone de los apuntes que Gance va tomando
desde 1908 a 1929, es decir en sus años explosivos, sus años
de fuego, por no decir, lo que sería exacto pero acotado, sus
años nietzscheanos. Su escritura, poliedro de mil facetas, se
sostiene en la paradoja: un espíritu romántico en un mundo
moderno, un hombre que existe en la demasía y en el demasia-
do, que busca atravesarse a sí mismo para ascender... ¿hacia
dónde?... hacia las estrellas… que pretende la alegría divina a
través del sufrimiento, en fin que multiplica las paradojas en la
espiral. ¿Cómo transmutar de alma atormentada en tormenta
del alma? ¿Cómo pasar de la rueda a la espiral? Quiero efec-
tivamente volver a vivir mi existencia, pero desde el balcón.
Reivindico no el círculo del eterno retorno, sino la espiral que
me permitirá volver a vivir cada segundo, pero desde arriba.
Repetición y diferencia, ni hay que decirlo…
El Prisma, dijimos, tiene mil facetas. Pero para coronar su pa-
radoja, la divergencia que es la de todos sus rostros converge
(¿entonces diverge?) hacia una multiplicación, intensificación,
potencialización del movimiento -luz y sobre todo pensamien-
to- por la cual el alma se revela.
Abel Gance lanza pues su consigna y estandarte, su axioma,
y lo inscribe en la pantalla y en el papel: Crear una realidad al
cubo de la que vivimos.

41
Serie Perenne

Jakob von Uexküll
Cartas biológicas a una dama

1a ed. - Buenos Aires, Cactus, abril 2014.
160 p. ; 20x14 cm. -
Traducción: Tomás Bartoletti y Laura Cecilia Nicolás
ISBN: 978-987-29224-6-7
Prólogo de Juan Manuel Heredia

Una escena es todo: Estoy sentada bajo los rayos del sol, ob-
servo un abejorro que vuela sobre el cantero, de una flor a otra.
Así comienza una de las cartas, titulada “Origen”. Quien pinta la
escena es la que fuera mujer de Jakob von Uëxkull, destinataria
de estas Cartas biológicas, de 1920. Ella pregunta por dos se-
res que no tienen en apariencia nada que ver pero que parecen
estar hechos uno para el otro. Pregunta musical, pregunta por
el amor del mundo. En otra carta habla de los hilos invisibles
que hacen caer la manzana de Newton. Otra escena… y luego
desaparece.
El biólogo toma su pluma, busca explicar(se) la vida de los
mundos. A poco de andar descubre que, en tanto se considere
a los seres-sujetos, no hay un mundo, sino muchos, tal vez uno
por cada ser. La noción de umwelt (mundo circundante) surge
brillante, llamada a tener la más vasta influencia sobre el deve-
nir de la biología, la etología, la filosofía. La visión antropomór-
fica, que nos emplazaba a todos en un mismo mundo, nuestro
espacio-tiempo, se derrumba. Brotan mundos de colores
variados, cada uno llega hasta donde puede, pero lo hace de
manera implacable. Hay entre los mundos relaciones musi-
cales, de punto y contrapunto, de abejorro a flor. Nada queda
librado al azar, todo se ajusta mutuamente. Hay un orden, una
armonía, un plan.
La conformidad a plan es la potencia del mundo que crea
sujetos. A través de ella se percibe en el montón de sonidos
la melodía que enlaza a todos los seres. Se manifiesta en la
estructura corporal de todos los seres vivos, pero también de
los humanos, quienes en su vana ilusión creen ser un imperio
dentro de otro. De allí el origen del dolor. Uexküll se lamenta: El
humano, que cree llevar el cetro de la libertad, no puede sub-
sistir sin el azote de la naturaleza. Su consuelo: Solo hay que
devolverle su mundo circundante.

42
Serie Perenne

Jean Epstein
El cine del diablo

1a ed. - Buenos Aires, Cactus, junio 2014.
128 p. ; 20x14 cm. -
Traducción: Pablo Ires
ISBN: 978-987-29224-7-4

Quien tal vez haya sido el más filósofo de los cineastas, Jean
Epstein, asume el riesgo de hipotetizar, en este libro de 1947,
sobre el caracter demoníaco de la invención cinematográfica.
Con prudente distancia del momento fundacional, del que fuera
parte, Epstein saca cuentas de la deriva del cine en sus últi-
mos-primeros cincuenta años, y lo ve como un monstruo de
novedad, de creación, cargado de toda la herejía transformista
del continuo devenir. Colocándolo en la zaga de las grandes in-
venciones y con un peso tal como el descubrimiento del mundo
macróscopico y microscópico de lo infinitamente grande y lo
infinitamente pequeño, sitúa al cine en un linaje antidogmático,
revolucionario y libertario, en una palabra, diabólico. Pronun-
ciadas todas las acusaciones, el cine se declara culpable: cul-
pable de disolver la forma en el movimiento, la permanencia en
el devenir, culpable de dislocar el espacio, que ya no podrá ser
pensado como euclidiano, culpable de acelerar, de ralentizar,
de invertir el tiempo, de sacarlo de quicio, culpable de atentar
contra la razón, y privilegiar la fantasía, el sueño y una senti-
mentalidad intensa y directa, culpable de destruir todos los
dualismos, conformando su propia herejía monista y panteísta
a la vez, profundamente pluralista, culpable en fin de disolver
la persona, o ponerla en duda, relegando el yo en tanto ser
matemático y estadístico, simple figura mental, abstracción de
personalizaciones locales, dinámicas, momentáneas. Abramos
el proceso entonces, el cine se declara culpable, culpable sin
culpa, alegre culpable.

43
Serie Perenne

Jean Epstein
La inteligencia de una máquina
Una filosofía del cine

1a ed. - Buenos Aires, Cactus, abril 2015.
112 p. ; 20x14 cm. -
Traducción: Pablo Ires
ISBN: 978-987-3831-02-7

En La inteligencia de una máquina, de 1946, Jean Epstein se su-
merge, con luminosa videncia, en los humos y oscuridades del
cinematógrafo, esa invención diabólica llamada a conmover los
cimientos perceptivos, afectivos y mentales del mundo. Para
quien sin duda fue el más filósofo de los cineastas, se trataba
de descubrir, bajo la capa externa del espectáculo, una capa
esencial y por así decir neutra del instrumento y de su función
inherente. Una pregunta central parece moverlo: ¿puede con-
siderarse al cinematógrafo, y en general a la máquina, como un
individuo en sí mismo, capaz de desarrollar un psiquismo rela-
tivamente independiente? Su respuesta, asombrosa, prefigura
todos los pensamientos posteriores acerca de la individuación
de las máquinas.
La ley del número y del movimiento, el axioma de que la canti-
dad es madre de la cualidad, y un relativismo absoluto donde el
espacio, el tiempo y la causa son solo cortes móviles de flujos
en interacción universal, conforman un perspectivismo radical
que opera el prodigio. Así, la complejidad de los ensambles
inconscientes devienen un esbozo de conciencia. Así, lo ima-
ginario, cuatro veces combinado con lo imaginario, deviene lo
real, y una multiplicación suficiente de lo falso tiende a producir
lo verdadero. Así, la vida misma deviene función de un ritmo
temporal: el cristal se pone a vegetar, las plantas se animalizan.
En esta atmósfera de sueño, de irrealismo, en este anti-uni-
verso, emerge una antí-logica, o más bien una anti-filosofía,
que realiza la función neutra e inherente, la fórmula implícita
que parece trabajar de modo subyacente todo lo que vive. Pero
para eso, dice Epstein, hace falta la constitución del operador
encargado de hacer trabajar la fórmula, es decir del aparato
pensante, sea humano o inhumano.

44
Serie Perenne

Gustav Theodor Fechner
La cuestión del alma

1ª edición, junio 2015
224p.; 14x20 cm.
Traducción: Sandra Pauli y Silvina Rotemberg
ISBN: 978-987-3831-04-1

Gustav Fechner (1801-1887), pionero de una psicofísica que buscaba establecer una correla-
ción entre los estímulos físicos, las sensaciones y el alma, presenta en La cuestión del alma,
menos una definición del alma que consideraciones sobre sus múltiples manifestaciones y
la creencia que ellas inspiran. Estas manifestaciones del alma, fundamentalmente tomadas
desde la sensibilidad, no son ningún privilegio de los humanos. Retomando argumentos de
varios de sus libros anteriores (Nanna y Zend-Avesta principalmente), vuelve a mostrar aquí
cómo las plantas sienten sin nervios, y cómo, en tanto brotan, se orientan, eligen, tienen se-
xualidad, se diferencian y se relacionan, tienen “alma”. La vida de una planta es más cercana
a la de un animal despierto que la de un animal durmiente o de un embrión. Así se desenvuel-
ven los argumentos, por analogías y diferencias. ¡Simples analogías! dirán sus adversarios;
sí, meras analogías, asentirá Fechner, pero analogías cuidadosamente llevadas. Analogías
ligadas a puntos de vista singulares, a cierta mirada transversal, hasta a visiones: Fechner
habla de cuerpos y de almas pero redistribuyéndolos hasta límites extremos en un extraño
mundo de umbrales. ¿La vida? Un umbral entre sueño y vigilia. ¿El alma? Un despertar gra-
dual, variación de intensidades distribuidas a lo largo de una serie que va desde las plantas
hasta Dios, alcanzando los astros. Una serie continua de umbrales donde los intermediarios
(los pólipos, plantas-animales) y la operación de conexión jueganun papel crucial.
A esta filosofía, William James la caracterizaba como “filosofía del espesor” halagándola
contra las filosofías chatas de lo absoluto.
Con La cuestión del alma, Fechner se propuso, en su siglo XIX, desahuciar materialismo e
idealismo por igual. Hoy deja abiertas muchas lecturas, tan perturbadoras como fascinan-
tes… algo de una ecología radical, de un vitalismo sin límite, de un continuismo casi oriental…
como sea, una filosofía que agarra las cosas, las plantas, los planetas y las palabras, sin
ningún temor, y sin pedir permiso a nadie.A nadie, ni a una hydra.

Marie Bardet

45
Serie Perenne

Jakob von Uexküll
Andanzas por los mundos circundantes
de los animales y los hombres

ISBN: 978-987-3831-10-2
Buenos Aires. Editorial Cactus, junio 2016
162p. 14x20 cm.
Prólogo: Juan Manuel Heredia
Traducción: Marcos Guntin

Tal vez no haya habido, en la historia del pensamiento del siglo
que pasó, un libro tan leído y “agenciado” como propio por los
filósofos. Y esto se vuelve aún más notable por el hecho de que
se trata de un libro escrito por un no-filósofo. En efecto, estas
“andanzas”, del etólogo estonio-alemán, fueron celebradas por
sus contemporáneos Cassirer, Heidegger, Husserl, Ortega y
Gasset, luego por Merleau-Ponty, Canguilhem, etc., más cerca
por Deleuze, Lacan, Sloterdijk, Agamben, Latour.
Andanzas que describen los mundos animales, pero no a
partir del sujeto humano como referencia primera y última,
sino a partir de sí mismos. ¿Cómo es posible? Solo a través de
la invención de un concepto, el de mundo circundante, el cual
implica un enorme esfuerzo por aprehender objetivamente, y
no antropológicamente, la existencia y la vida de los animales.
La distinción clave es entre los mundos circundantes, esas espe-
cies de burbujas donde cada ser es rey, territorio donde siempre
resulta triunfador, donde el animal actúa y percibe conforme
al plan de la naturaleza; y el entorno más amplio, en el que co-
múnmente nos perdemos en una señalética profusa y confusa,
donde el signo se escinde de la cosa, y donde a fin de cuentas
siempre perdemos, perdemos nuestro mundo circundante.
Las consecuencias de este concepto son incalculables, y
exceden el gran golpe que en su tiempo significó, como parte
de la batalla que libraba la biología contra la fisiología y el
evolucionismo. Por eso el fervor de los filósofos. Pero también
las infinitas derivas ético-políticas de vislumbrar, por ejemplo,
las andanzas de una pequeña garrapata: Toda la riqueza del
mundo en torno de la garrapata se contrae y transmuta en un
cuadro menesteroso, que consiste principalmente de apenas
tres signos perceptuales y tres signos efectuales –su mundo
circundante–. La pobreza del mundo circundante, sin embargo,
garantiza certeza en el obrar, y la certeza es más importante
que la riqueza.

46
Serie Perenne

VVAA - P.M. Doran (compilador)
Conversaciones con Cézanne

ISBN: 978-987-3831-15-7
Buenos Aires. Editorial Cactus, diciembre de 2016
320p. 14x20 cm.
Traducción: Pablo Ires

Estos textos, que van de 1894 a 1906, nos presentan al pintor Paul Cézanne. Y es así cómo
firmaba alguna de sus cartas: Pictor P. Cézanne. Indisoluble entonces, puede decirse, como
se dijo, que se trata del pintor puro. Como tal se sintió siempre, pincel en mano. Así, sentado
a la mesa rumiaba: Miren cómo la luz ama con ternura a los damascos, los toma por entero,
entra en su pulpa, ilumina todos sus lados. Pero es avara hacia los duraznos, de los que solo
vuelve luminosa la mitad.
Y sea quien fuera el visitante, poeta, escultor, pintor, coleccionista o militar, encontrarán lo
mismo: una vida fuerte y misteriosa, cultivada en la más extrema soledad, en el silencio de
quien se debate entre su pequeña sensación y la idea, toda vez perseguidas y jamás alcan-
zadas, en guerra contra la analítica de las Escuelas y la banalidad de los farsantes. Encon-
trarán entonces al sabio y al bruto reunidos. Dichoso si pudiera ser un bruto, se lamentaba.
Temperamento místico, que confunde a los incautos, que ven idealismo en el espiritualismo.
Una vida consagrada al trabajo en la naturaleza, que no obstante recoge y sostiene un culto a
la tradición y se ve a sí mismo como un jalón, el primitivo de un nuevo Renacimiento.
La clave es el color. El color es el lugar donde se encuentran nuestro cerebro y el universo.
Por eso aparece como algo completamente dramático, para los verdaderos pintores. Por
el color Cézanne escapa al tema, al objeto y al sujeto. Él los evitaba y hablaba de ir hacia el
motivo. Y por eso mismo decía, en páginas asombrosas, que de lo que se trata es de modular
antes que de modelar. El color es el que da la luz y la sombra, el que alumbra la forma, que ya
no se separa del color. El alma de los colores es la bella fórmula que se busca.
Y si en Cézanne la pintura, a fin de cuentas, procede por manchas coloreadas, toques
constructivos y una modulación progresiva según una ley de armonía que viene de alguna
parte, de alguna profundidad, de alguna sensación, ¿no hay entonces una enseñanza para la
filosofía, para nuestras vidas?

47
Serie Perenne

Étienne Souriau
Los diferentes modos de existencia
Seguido por
Del modo de existencia de la obra por hacer

ISBN: 978-987-3831-20-1
Buenos Aires. Editorial Cactus, julio de 2017
256p. 14x20 cm.
Traducción: Sebastián Puente
Presentación de Isabelle Stengers y Bruno Latour

Étienne Souriau (1892-1979) fue un reconocido profesor de
estética en la Sorbona. En Los diferentes modos de existen-
cia (1943), la experiencia del artista que dialoga con una obra
inacabada pero que ya existe por sí misma, se convierte en
la clave de una cosmología. Porque todo, una obra de arte, un
concepto filosófico, un objeto científico, pero también una roca
o una mesa, y nosotros mismos, ya existimos pero inacabados,
a medio camino, como en penumbras. Todo existir exige enton-
ces un esfuerzo, exige un “proceso de instauración”, y por lo
tanto requiere un arte. Souriau dice que su libro se ofrece como
una “gramática de la existencia” para ese “arte de existir”.
Los modos de existencia son los elementos con los que se
hacen las obras-existencias: elementos fenoménicos, reicos,
imaginarios, posibles y virtuales, junto con los pasajes de unos
a otros, y los acontecimientos. Y no se unifican en totalidades
prefabricadas –no hay sujeto ni objeto como punto de parti-
da–, sino en combinaciones por hacer, que a través de ecos y
respuestas mutuas, producen “existencias de segundo grado”,
las “sobreexistencias”.
La edición va acompañada del artículo de Souriau “Del modo de
existencia de la obra por hacer” (1956), y por una introducción
de Isabelle Stengers y Bruno Latour que presenta al autor y
su obra, y ofrece algunas pistas sobre su importancia para el
debate contemporáneo en torno de la filosofía y la epistemolo-
gía de las ciencias.

48
Serie Perenne

49
Serie Occursus
La serie Occursus va a la caza de los encuentros entre lo
heterogéneo: una biografía y la historia mundial, un arte y una
filosofía, un dogma fósil y una preocupación recién nacida, un
estilo y una experimentación... No es la comunidad o el acuerdo
lo que cuenta, sino la inestabilidad insalvable, el cortocircuito, la
diferencia de potencial irreducible que obliga a los chispazos de
un pensamiento nuevo.
Serie Occursus

Carlos Bergliaffa y Sebastián Puente
Producción Boronoroni.
Relato degenerado del encuentro con un loco.

1ª edición - Buenos Aires
Córdoba. Editorial Cactus, Noviembre de 2008.
128 p. ; 14x20 cm.
ISBN: 978-987-24075-3-7

Carlos Bergliaffa, pasante psicoanalista, conoció a Lucrecio
Roberto Bornoroni, esquizofrénico paranoide, en una clínica
psiquiátrica de Córdoba en 1993. Doctor, ayúdeme a construir-
me un motor, le dijo Roberto a Carlos la primera vez que se le
acercó. Y hasta allí llegaron las etiquetas y los roles, que
comienzan a diluirse en las convergencias, en la multiplicación
y extensión de los delirios, que quedan rezagados por la veloci-
dad del movimiento pero intentan a veces volver travestidos a
tomar lo que se les escapa.
Carlos Bergliaffa, psicoanalista, conoció a Sebastián Puen-
te, editor y sociólogo, a través de Cactus en el 2006. Editor,
ayúdeme a construirme un libro, no fue exactamente lo que le
dijo Carlos a Cactus, pero estuvo cerca, la primera vez que se
le acercó. Y hasta allí llegaron las etiquetas y los roles que co-
mienzan a diluirse en las convergencias, en la multiplicación y
extensión de los delirios en una situación en la que ya no puede
decirse quién habla, quién narra, quién escribe, quién edita.
Producción Bornoroni es el relato degenerado del encuentro
entre Carlos Bergliaffa y Lucrecio Roberto Bornoroni. Es por
necesidad un relato degenerado. La novela, el caso clínico,
el manual técnico, el policial, el diario, el relato histórico y la
denuncia, se alternan, mixturan y yuxtaponen para dar cuenta
de la intensidad de esa experiencia y fabricar un testimonio
en condiciones en que este no puede ser un mero acto de
transmisión.

51
Serie Occursus

David Lapoujade
Potencias del tiempo.
Versiones de Bergson.

1ª edición - Buenos Aires. Editorial Cactus,
Diciembre de 2011. 14,5 x 21,5 cm // 96 págs.
Traducción: Pablo Ires
ISBN: 978-987-26219-4-0

Obedecer, creer, crear, son las tres formas del apego a la vida
que David Lapoujade, filósofo de singular agudeza, extrae de
uno de los libros más descuidados de Henri Bergson, su obra
final, Las dos fuentes de la moral y de la religión, aquella obra
que, como en Spinoza, podría corresponder, si tomamos el
riesgo, al tempo de la beatitud. A partir de estos tres verbos el
hombre ha combatido su dato biológico inherente, la “potencia
deprimente de la inteligencia”. Y mientras que las dos prime-
ras formas (símbolos sociales, religiosos) no pasan de ser
frágiles consuelos (¡pero qué fuerzas tan ingeniosas ya que han
comandado gran parte de la historia humana!), la última hace
saltar por los aires el dato, o al menos lo somete a una emoción
fundamental, que no se sabe de dónde viene, pero se intuye,
que no tiene forma precisa, que no corresponde ni nos vincula
ya a seres u objetos, que es una emoción del tiempo. Un acto
libre que expresa el “yo de las profundidades”, aquel yo sin cara
de yo, sin cara de Hombre, aquel que siempre ha corrido en
paralelo al “yo de superficie”, al yo = yo. Es el ser que siempre
hemos sido, pero que raramente somos, conciencia interior de
nuestra participación en una duración única que nos fuerza a
simpatizar con otros ritmos de duración, memoria-espíritu,
intuición. Una lectura lúcida, justo a tiempo, nos es ofrecida
como un regalo divino por Lapoujade, como en todo occursus,
con el regusto de magia que siempre presenta este tipo de
encuentros.

52
Serie Occursus

Marie Bardet
Pensar con mover
Un encuentro entre danza y filosofía

1ª edición - Buenos Aires. Editorial Cactus,
Octubre de 2012. 14,5 x 21,5 cm // 256 págs.
Trad. Pablo Ires
ISBN: 978-987-26219-7-1

Dos prácticas cruzadas, la de la danza y la de la filosofía, como
campo intensivo en el que circulan (caminan, rolan, com-ponen,
articulan, presentan, piensan) imágenes y cuerpos. Una inquie-
tud que pasa de una a otra en vaivén, pero que en su velocidad
de vaivén (o en su lenta cadencia) abre una brecha que toma
todo en un torbellino, o en una neblina, donde el imperio de las
formas cede el paso al misterio de las fuerzas.
¿Cómo se relacionan dos heterogeneidades? Tras esta pre-
gunta parte Marie Bardet, bailarina y filósofa a la vez, al mismo
tiempo, deliberadamente, con prácticas variadas entre los
pisos de baile, las aulas universitarias, y los monstruos híbridos
que instituye.
Y en torno a esta pregunta, formulada, trabajada, atravesada
y espesada por múltiples derivaciones construirá un vasto
–y crujiente- aparato conceptual-escritural para pensar las
prácticas en la danza y (quiera Dios) en la filosofía.
Libro polifónico que reúne las voces de escritores, filósofos,
bailarines, coreógrafos, y algún que otro espíritu fantasmal,
Pensar con mover logra además el prodigio de poner a funcio-
nar una de las filosofías más potentes de la vida, del tiempo, de
la creación, la de Henri Bergson, en el meollo de todas las in-
quietudes inmanentes a la danza. Pero no como una aplicación,
o en sobrevuelo, o desbrozando la tierra, sino en el discurrir
común de un mismo flujo continuo y heterogéneo, moviente,
descubriendo que aquello ya danzaba en sus imágenes-movi-
miento, en sus imágenes-luz, o que el baile ya pensaba -¿con
los pies, como quería Nietzsche?- no sobre sus movimientos
sino con ellos.

53
Serie Occursus

René Schérer
Miradas sobre Deleuze

1ª edición - Buenos Aires. Editorial Cactus,
Noviembre de 2012. 14,5 x 21,5 cm // 160 págs.
Trad. Sebastián Puente
ISBN:978-987-26219-8-8

En el clima del “post-mayo”, Réné Schérer forma parte del
“grupo de amigos” filósofos con el que se ha reunido Gilles De-
leuze en la Universidad de Vincennes: François Châtelet, Michel
Foucault, Michel Serres, Jean-François Lyotard. Un amigo de
Deleuze. “Pero no íntimo”, aclara el autor.
La obra de Deleuze no sólo es profusa, es también difusa. Ha
escrito libros complejos y profundos sobre filósofos, sobre
literatura, pintura, cine, sobre psicoanálisis y política. Parece
imposible abarcarla en todos sus niveles, en sus recovecos, re-
correr sus líneas de continuidad. Pero Schérer lo logra con esta
recopilación de artículos: comenta la obra. Desde un artículo
de juventud de 1946, De Cristo a la burguesía, hasta su último
escrito de 1995, La inmanencia: una vida.
¿Su estrategia? Componer como un fotógrafo o un director de
cine lo que llama “vistas”. Son ventanas o visores, que dejan
recorrer con la mirada la obra entera del filósofo francés, cada
una a través de un tema que la atraviesa: la vida y la muerte, la
política de lo impersonal, los devenires, la homosexualidad, el
deseo, los olvidados, los marginales de la filosofía.
Evita así la ajenidad, la extrañeza de un historiador de la filoso-
fía. Pero evita también la intimidad, la pura interioridad que lo
arrojaría a esa cultura de la cita que Deleuze aborrecía: convoca
para cada “vista” no sólo títulos y variaciones deleuzianas,
sino otros autores que las iluminan, sentidos políticos, climas y
sensibilidades personales y de época, prolonga investigaciones
y ahonda en problemas no resueltos. Compone así una mirada
amiga –pero no íntima- de la obra de Deleuze.

54
Serie Occursus

Franco Berardi Bifo
Félix
Narracion del encuentro
con el pensamiento de Guattari,
cartografia visionaria del tiempo que viene
1ª edición - Buenos Aires. Editorial Cactus,
Julio de 2013. 14,5 x 21,5 cm // 192 págs.
Trad. Fernando Venturi
ISBN: 978-987-29224-1-2

Franco Berardi Bifo recorre el pensamiento de Félix Guattari
(desde Psicoanálisis y transversalidad hasta Caosmosis,
incluyendo sus trabajos junto a Deleuze) al interior de las
elaboraciones teóricas y de la práctica político-existencial
de la generación del 68, del 77; y también de Seatlle. Pero no
solamente, la lista podría continuar, aquí y allá, de Génova
hasta la actualidad.
Pero el libro no terminaría nunca –dice Bifo– porque el pensa-
miento rizo­mático es la cartografía de las regiones por venir, y
por lo tanto las regiones en las cuales este prolifera no dejan de
desplegarse ante mis ojos. Al igual que en un viaje.
De este modo, Bifo transita del campo de la filosofía a la política
y al psicoanálisis, de la biotecnología al ciberpensamiento;
revisita los nombres propios de la filosofía, Bergson, Nietzsche,
Spinoza; y, por supuesto, a los amigos: tras Guattari el encuen-
tro con Deleuze es siempre inminente.
Pero aquí Bifo se encarga de subrayar una cuestión filosófica
esencial, a menudo soslayada: existe Deleuze sin Guattari,
existe Guattari sin Deleuze, y luego existe la máquina rizomá-
tica que se pone en movimiento a partir del encuentro entre
ambos.
Y se desplaza desde destinos ineludibles y esperanzadores,
como el esquizoanálisis, hacia otros aún inexplorados, a penas
insinuados, pero no menos felices, como el budismo y el tan-
trismo. ¿Estamos en presencia de un filosofar “míxtico”?
Es su viaje, diría Félix. Un amigo de quien Bifo habla en este
libro, cuando visita (ya molecularmente) la región ¿política?
¿post- política? de la amistad: la lección más rica de la historia
de los movimientos.

55
Serie Occursus

Félix Guattari
Líneas de fuga
Por otro mundo de posibles

1ª edición - Buenos Aires. Editorial Cactus,
Noviembre de 2013. 14,5 x 21,5 cm // 320 págs.
Trad. Pablo Ires
ISBN: 978-987-29224-4-3

Cual un tesoro escondido, desenterrado, este libro redactado
por Guattari en 1979, en paralelo a la escritura de Mil mesetas
junto a Deleuze, se mantuvo inédito hasta hoy.
Sin el rictus sistemático del intelectual universalista, que halla
totalidades como caídas del cielo, y así erige sus objetos,
aquí se nos advierte que solo se buscan direcciones para una
investigación en curso, en pos de alumbrar un agenciamiento
colectivo de enunciación, capaz de hacer entrar en su dinamis-
mo a individuos y grupos que quieran huir de las redundancias
dominantes, pues solo el deseo puede leer el deseo.
En la primera parte, se constata que toda sujeción social está
basada en modos de semiotización que “equipan” a indivi-
duos y grupos para “protegerlos” de su propio deseo, de sus
agenciamientos creadores, de sus líneas de fuga potenciales,
de sus devenires. Se trata de plasmar la ficción de que existe
“un mundo”, conjurando la “evidencia” de los diferentes -y
coexistentes- mundos posibles. La pregunta de Guattari es
precisa: ¿es compatible la expresión individual y colectiva del
deseo con una coordinación social eficaz a gran escala?
La segunda parte denuncia el rol de las teorías lingüísticas
como otros tantos frenos a los agenciamientos liberadores, y
perfila una pragmática que conjura los universales de la lengua,
y reemplaza sus árboles por rizomas de conexiones polívocas
en un plano de inmanencia.
El final presenta semióticas infra-individuales cuya sola evo-
cación da prueba del método guattariano, y donde deslumbra
su fuerza de creación desmesurada: rostridades, ritornelos,
briznas de hierba, frases musicales, componentes en las que
el elemento más frágil, inmaterial y artificial juega un rol de
“pasaje” que nos hará oscilar desde formaciones pesadas,
redundantes, hacia mundos de gracia y belleza.

56
Serie Occursus

Simone Borghi
La casa y el cosmos
El ritornelo y la música en el pensamiento de
Deleuze y Guattari

1ª edición - Buenos Aires. Editorial Cactus,
Agosto de 2014. 14,5 x 21,5 cm // 128 págs.
Trad. Fernando Venturi
ISBN: 978-987-29224-8-1

Al igual que en un conjuro o en un mantra, en los que se buscan
las palabras justas, en su justo orden (¿o será un orden de
sonidos?):

un niño en la oscuridad, presa del miedo, se tranquiliza canturrean-
do. Camina, camina y se para de acuerdo con su canción. Perdido,
se cobija como puede o se orienta a duras penas con su cancioncilla
(…) salta del caos a un principio de orden en el caos, pero también
corre constantemente el riesgo de desintegrarse.

El ritornelo les posibilita a los seres vivientes asumir puntos de
referencia que los orienten en el caos de la vida y constituir así
una dimensión que los haga sentirse “en casa”, pero también
es aquello que “los fuerza” a salir de sus esquemas habitua-
les (de sus casas) para crear otros nuevos, e incluso, a veces,
para lanzarse hacia “el cosmos”: el muro de defensa más sutil
contra el caos.
Pero lejos de señalar la simple repetición de una melodía, el
ritornelo se presenta como una verdadera y prolífica “teoría del
devenir”:

el universo, el cosmos está hecho de ritornelos; el problema de la
música es el de una potencia de desterritorialización que atravie-
sa la Naturaleza, los animales, los elementos y los desiertos, no
menos que el hombre.

La casa y el cosmos es un original estudio sobre la filosofía de Deleuze y Guattari y el lugar
que ocupa la música en su pensamiento. En la primera parte del libro, la música y la acción del
ritornelo son localizadas en la naturaleza, conjugando filosofía y música con las teorías sobre
los animales de Konrad Lorenz y en particular de Jacob von Uexküll. En la segunda parte, con
la ayuda de dos grandes compositores contemporáneos, Olivier Messiaen y Pierre Boulez,
Simone Borghi vuelve la atención sobre las nociones fundamentales que nos permitirán
comprender la definición de música dada por Deleuze y Guattari como “actividad que con-
siste en desterritorializar el ritornelo.”

57
Serie Occursus

François Zourabichvili
Spinoza. Una física del pensamiento

1ª edición - Buenos Aires. Editorial Cactus,
Diciembre de 2014. 14,5 x 21,5 cm // 256 págs.
Trad. Sebastián Puente
ISBN: 978-987-3831-00-3

François Zourabichvili nos ofrece una lectura de la obra de
Spinoza que articula sorprendentemente un recorrido muy
singular con una pregunta fundamental que lo pone a la altura
de los grandes comentaristas contemporáneos, tales como
Pierre Macherey, Martial Gueroult, Gilles Deleuze, o Alexandre
Matheron, a quienes a veces integra, y otras discute.

Todo el recorrido, desde que comienza con los cuerpos y sus
relaciones de movimiento y de reposo, hasta que termina en
"la gran psicopatología de la Ética", que permite considerar a
Spinoza, según la célebre expresión de Nietzsche, como un
"médico de la civilización", está guiado por el problema de la
formación de individuos y el de sus transformaciones. Los pro-
blemas spinozianos de la alimentación, la amnesia, la infancia, la
anorexia, el alcoholismo, la enfermedad, la melancolía, las qui-
meras, el suicidio, la muerte, serán pasajes y pasos obligados.

Pero la singularidad del recorrido se funda en uno de esos
misterios aún irresueltos de la obra de Spinoza, generalmente
eludido en los comentarios, y que se plantea aquí de manera
François Zourabichvili inusualmente frontal: hay en la Ética una física de la extensión,
(1965-2006) de la composición y descomposición de los cuerpos, pero no
escribió también El hay del mismo modo ­"porque no se la busca donde hay que
conservadurismo hacerlo"­ una física del pensamiento, que sin embargo es clave
paradójico de Spinoza, y para una filosofía que rechaza explícitamente el materialismo
dos libros muy conocidos vulgar. ¿Cómo se componen las ideas? ¿Son individuos? ¿Cuál
sobre Gilles Deleuze: es su principio de individuación? ¿Cuándo se transforman?
Deleuze. Una filosofía ¿Cómo concebir la muerte de una idea? Estos serán los interro-
del acontecimiento y El gantes para desarrollar una física cogitativa que no puede ser
vocabulario de Deleuze. efecto ni calco metafórico dela física de los cuerpos.

58
Serie Occursus

Félix Guattari
¿Qué es la ecosofía?
Textos presentados y agenciados por Stéphane Nadaud

ISBN: 978-987-3831-05-8
Buenos Aires, Editorial Cactus, julio 2015.
448p. 14,5x21,5 cm.
Traducción: Pablo Ires

Estos textos y entrevistas, presentados por Stéphane Nadaud, y agenciados en un gran
trabajo de archivista, nos traen al “último Guattari”, el de los años ecosóficos, de 1985 a su
muerte en 1992. Se trata de un despertar primaveral luego de los invernales años 80: lejos
del tono depresivo que se le endilga, estos años son prolíficos, alegres y vitales. Y a pesar de
la novedad de sus trabajos –cuyo motivo central es el de construir un objeto ecosófico com-
puesto de “tres ecologías” pero cuyas derivadas son múltiples– ellos se enlazan con todo un
derrotero, centrado desde los años 60 en la investigación sobre los modos de producción de
subjetividad en la perspectiva de una revolución molecular.
El título de este libro alude –claro está– a aquel otro construido junto a Deleuze a inicios de
los 90, ¿Qué es la filosofía? Prueba de ello es la manera recurrente en la que aparece esa
luminosa consigna: bañarse en el caos para extraer la complejidad.
Pero contra toda idea de un retorno a la naturaleza o de la reposición de neo-arcaísmos, la
apuesta de Guattari es, por así decirlo, “hacia adelante” y “desde adentro”, lo cual, aunque
suene paradójico, no atenta en nada contra la búsqueda constante de autonomía y de una
praxis libertaria. No se trata de la huida del asceta, sino de trazar líneas de fuga “inmanen-
tes” hacia nuevos posibles, sin restar complejidad al presente. Un orden objetivo “mutante”
puede nacer del caos actual de nuestras ciudades tanto como una nueva poesía, un nuevo
arte de vivir.
Ambivalencia de la época: Estamos a la vez “hasta el cuello” y destinados a las aventuras
más insólitas, más apasionantes. Imposible tomarse en serio, pero imposible también no
“engancharse”. ¿A qué aventura se engancha Guattari? A una en la que todo es posible, en la
que nada está garantizado. Pero sin atisbo de nihilismo: ¿Por qué cambiar, por qué la revolu-
ción más bien que nada? ¡Porque tiene mejor pinta! Pero en el fondo, por nada, por un placer
inmaterial, una palpitación imperceptible en la superficie de las cosas.

59
Serie Occursus

Fernand Deligny
Lo Arácnido
y otros textos

ISBN: 978-987-3831-07-2
Buenos Aires, Editorial Cactus, noviembre 2015.
288p. 14,5x21,5 cm.
Traducción: Sebastián Puente

Cuando escribe Lo Arácnido, Fernand Deligny (1903-1996)
ya ha sido maestro en escuelas especiales que reciben niños
inadaptados de las periferias de París, ya ha “educado” tam-
bién en el hospital psiquiátrico de Armèntieres y luego en Lille,
donde requisa edificios abandonados durante la 2° Guerra y
arma una red de ayuda mutua entre obreros, delincuentes y
miembros de la Resistencia, ya ha sido invitado por Jean Oury y
Félix Guattari a la clínica La Borde y ya se ha ido, incómodo con
los grupos, el diagnóstico, y el psicoanálisis, y hace 15 años que
es el referente de una red de acogida de niños autistas en una
zona rural de las Cevenas. Insiste en decirse “poeta y etólogo”.
En lo cual no hay ningún preciosismo, sino una alianza necesa-
ria: explorar el autismo exige enfrentar la entente universal del
lenguaje y la figura humana.

Bajo esta insignia está escrito Lo Arácnido, un ensayo poético
que en su errancia por la filosofía, la biología, la historia, y la
autobiografía, va engulléndose la trama de la figura humana (la
conciencia de ser, la voluntad de querer, el proyecto pensado,
la libertad), para ir hilvanando las líneas de un modo de ser
humano arrojado fuera de la historia pero persistente: arácni-
das son las redes de acogida, las redes de espionaje, y las de
disidentes, las líneas de la mano y las “líneas de errancia” de los
niños autistas, arácnidos son los trazos de las manos infantiles
y aborígenes.

Lo Arácnido va acompañado de fotografías, de reproducciones
de mapas de las “líneas de errancia”, y de una recopilación de
ensayos breves de la misma época en la que diversos temas
(los partidos, la guerra, el sexo, los intelectuales, etc.) son
abordados siempre desde ese lugar ahí, el de la cercanía con
niños autistas, señalando los límites para un tratamiento del
autismo desde “las buenas intenciones”, el discurso jurídi-
co-político, y en particular el psicoanálisis.

60
Serie Occursus

Ariel Suhami / Alia Daval
Spinoza por las bestias

ISBN: 978-987-3831-09-6
Buenos Aires, Editorial Cactus, abril 2016.
160p. 14,5x21,5 cm.
Traducción: Sebastián Puente

En Spinoza por las bestias el filósofo Ariel Suhamy y la dibu-
jante Alia Daval se proponen hacer una completa introducción
al pensamiento del filósofo holandés pasando por sus temas
y conceptos fundamentales e integrando toda su obra, pero a
través de una hermosa estrategia: siguiendo las imágenes de
animales, bichos y bestias que evoca profusamente Spinoza
en todos sus escritos. Estrategia amena y didáctica, segura-
mente, pero didáctica en un sentido estrictamente spinozista:
la búsqueda de la verdad y la libertad no suponen librarse de la
imaginación, lo cual por otra parte es imposible, sino conver-
tirla en una potencia aliada del entendimiento. De allí los bellos
dibujos de Daval, que potencian las imágenes de los textos
spinozistas llevándolas al paroxismo, aceptando desafíos
imposibles, o reforzando su contenido trágico o humorístico.
Comenzaremos por Dios y la potencia de tejer de la araña,
pasaremos por el gusano que vive en la sangre como nosotros
en el universo, por el derecho natural de los peces, por el libre
arbitrio en el indeciso asno de Buridan, la Serpiente bíblica y las
Sirenas que le cantan a los monarcas, entre otras bestialida-
des, y aliados a la imaginación habremos recorrido los puntos
nodales de la obra de Spinoza, como si fuera poco, siguiendo el
orden expositivo de la Ética.

61
Serie Occursus
EN COEDICIÓN CON CAJA NEGRA EDITORA

Félix Guattari
Un amor de UIQ
Guión para un film que falta

ISBN: 978-987-1622-47-4
Buenos Aires, Editorial Cactus y Caja Negra Editora, mayo 2016.
192p. 14x19,5 cm.
Prólogo: Graeme Thomson y Silvia Maglioni
Traducción: Pablo Ires

Uno siempre se pregunta si no existirá vida o inteligencia en otros planetas, en alguna parte
de las estrellas... pero jamás nos planteamos la pregunta sobre lo infinitamente pequeño... Tal
vez porque eso puede venir de ese lado, de un universo aún más pequeño que los átomos,
los electrones, los quarks.

Si bien escribió muy poco sobre cine, Félix Guattari era cinéfilo. Le interesaban particular-
mente las apuestas y desafíos políticos que implicaba en tanto máquina de subjetivación, se
trate de los films radicales post-1968 como de las producciones a gran escala de Hollywood.
“El cine es político cualquiera que sea su objeto (…) En cada producción, en cada secuencia,
en cada encuadre, se elige entre una economía conservadora libidinal y un quiebre revolucio-
nario.” De modo que, por más inesperado que sea, no resulta extraño que en un intento de
pasar a la acción haya probado suerte con la realización de un film de ciencia ficción, un géne-
ro que en los años ochenta había logrado capturar el anhelo por una forma de vida alternativa
que alimentaba los proyectos contraculturales, en la posibilidad mesiánica de la vida en otras
galaxias.

Así, entre 1980 y 1987, Guattari trabajó junto al cineasta norteamericano Robert Kramer so-
bre el guión de Un amor de UIQ, un film en el que se narra el primer contacto humano con una
entidad subatómica llamada “Universo Infra-Quark” que trastocará, primero, la vida de una
comunidad de squatters y, luego, el paisaje planetario en su totalidad. Pese a que tras nume-
rosos intentos fallidos el film nunca pudo realizarse, el guión en sí, influenciado a la vez por el
trabajo clínico de Guattari, su activismo político, su pasión por los cómics y las radios libres,
ofrece un prototipo de cine popular subversivo. Un cine que remueve los códigos semióticos
de los géneros al capturar fragmentos de un repertorio ecléctico de referencias fílmicas que
van de Encuentros cercanos del tercer tipo a Blade Runner y reinsertarlos como componen-
tes de una máquina desterritorializadora más rebelde, un mundo en el que Godard, Tarkovski,
Pasolini y Antonioni intercambian ideas con Cronenberg y Carpenter.

62
Serie Occursus

Gilles Deleuze
Cartas y otros textos
Edición preparada por David Lapoujade

ISBN: 978-987-3831-11-9
Buenos Aires, Editorial Cactus, julio 2016.
352p. 14,5 x 21,5 cm.
Prólogo: David Lapoujade
Traducción: Pablo Ires y Sebastián Puente

Este libro, el último que quedaba por publicar del gran filósofo
del siglo por-venir, continuidad de los volúmenes titulados La
isla desierta y Los dos regímenes de locos, se compone de tres
tipos de textos compilados y preparados por David Lapoujade.
Por primera vez se publican cartas de Gilles Deleuze, con co-
rresponsales de la talla de Michel Foucault, Pierre Klossowski,
François Chatêlet, Félix Guattari, Clément Rosset, entre otros.
El asunto de la amistad, ese juego de las distancias, el trabajo
en común, la búsqueda del maestro, la admiración, las rupturas,
la salud, la muerte, la labor del pensamiento, todo esto se pone
en juego en este epistolario sin respuestas, ya que Deleuze no
conservaba ninguna de las cartas que se le enviaban.
En el segundo bloque de textos hay de todo: dos cursos
inéditos sobre Hume, una extensa entrevista con Guattari y
un entrevistador que es o se hace…, dos escritos resonantes
sobre el compositor Pierre Boulez y el pintor Francis Bacon,
hacer audibles o visibles (o pensables) fuerzas que no lo son
por sí mismas…, y varias reseñas sobre obras de pensadores,
escritas sobre todo en tiempos de juventud.
Justamente el libro se cierra con todo un grupo de escritos de
veinteañero, los primeros textos del joven Deleuze, textos de
una rareza enorme y de un estilo prodigioso. Textos que nos
invitan a jugar el juego de la presencia: ¿está o no en esas raras
disquisiciones juveniles el pensador enorme que conoceremos
luego, o más bien, cuándo no, cuándo sí, cuándo tal vez?

63
Serie Occursus

Diego Sztulwark / Ariel Sicorsky
Buda y Descartes
La tentación racional

ISBN: 978-987-3831-12-6
Buenos Aires, Editorial Cactus, agosto 2016
112p.. 14,5 x 21,5 cm.
Presentación: Franco Berardi (Bifo)

La meditación, como un doblez en la historia, nos muestra a
Buda y a Descartes en paralelo. En Buda será una modulación
de la conciencia que lo llevará desde su yo inicial sufriente y
sumido en la ilusión, a convertirse en el “despierto”, al cono-
cimiento directo. En Descartes la meditación desembocará en
el yo pienso, fundante del sujeto de la época moderna. Ambos
surcan caminos espinosos, ambos luchan contra la incertidum-
bre, los dos se rebelan a su época.
Pero, ¿en qué medida la meditación, asociada por lo general a
sabios hombres de Oriente con túnica y ojos entrecerrados,
nos pone a Buda y a Descartes en la misma escena? En la
medida en que funcionará como un campo de experiencia que
dispondrá para cada uno el universo de lo pensable. En ese
camino, razón y compasión serán al mismo tiempo puntos de
llegada y de partida: por un lado, producto de la meditación,
por otro, dos modos distintos de concebir el conocimiento y el
sujeto.
¿Podría pensarse que en su recorrido el Buda se haya sentido
atraído hacia el cogito, y que en lugar de dejarse seducir por la
potencia analítica del “yo pienso”, se hubiese resistido a la ten-
tación racional, considerando esta pretensión como la última
ilusión de la mente?
A través del Descartes ensoñado que renegocia la contigüidad
entre razón y cristianismo, y del Buda iluminado que prescinde
de los dioses y de toda garantía divina, este libro busca una
modernidad en las meditaciones, no solo comprenderlas como
producto de un contexto histórico, sino como una actividad que
sabe escapar de su tiempo. El gesto de hacerse una libertad.

64
Serie Occursus

David Lapoujade
Deleuze. Los movimientos aberrantes
ISBN: 978-987-3831-13-3
Buenos Aires, Editorial Cactus, septiembre 2016
320p.. 14,5 x 21,5 cm.
Traducción: Pablo Ires

Conocemos muy bien el peso que tuvo el pasaje del pensa-
miento de Deleuze por la historia de la filosofía, desde sus
obras fundamentales de fines de los 60, pasando por sus lec-
turas de otros filósofos, sus libros que se inmiscuyen o invaden
campos de saber no-filosóficos, hasta su colaboración con
Guattari. Lo que nos cuesta conocer mejor es su gravitación
en nosotros, qué hacer con él, con su obra, más allá de la cita de
ocasión o la autocomplacencia banal. Y es la pregunta medular
para una filosofía: su valor de uso. ¿Qué hacer con las críticas
del capitalismo, del aparato de Estado, de las vidas neuróticas
o de Edipo? ¿Cómo construir una política con los conceptos de
nomadismo, de máquina de guerra o de línea de fuga? ¿Cómo
el devenir minoritario puede ser potente?
Necesitábamos una lectura como la de David Lapoujade, quien
ha navegado como nadie por la obra de Deleuze –trabajando
en la compilación de sus textos dispersos– y que construye
su lectura desde una voz propia, no como quien cotorrea una
jerga. (¿Uno o muchos loros?)
En este libro, llamado a volverse (si no estuviéramos ya dema-
siado anestesiados…) de referencia, Lapoujade logra tres o cua-
tro cosas inmensa e inmediatamente necesarias para nosotros.
En primer lugar, leer desde un concepto, el de movimientos abe-
rrantes, el cual es extraído como una constante del pensamiento
de Deleuze, quien los busca aquí y allá. En segundo lugar, hacer
el puente (riguroso) entre obras distantes en apariencia, como
Diferencia y repetición y Mil mesetas, pero no solo, y detectar
los nombres diversos para una búsqueda común. En tercer lugar,
pensar (con lucidez) el mundo actual y “estirar” el pensamiento
ya anticipador de Deleuze sobre las sociedades de control (ni-
hilismo pasivo, máquinas con hombres adentro, hombres como
mónadas, imágenes que reenvían a imágenes, dominio inters-
ticial y englobante, etc.). Finalmente, pensar el afuera (contra lo
abierto, no solo contra lo cerrado), pensar el desierto, lo intole-
rable, la nueva tierra, el pueblo por venir, es decir la política de
Deleuze; y pensarnos nosotros, la experimentación que somos,
ahí dentro. ¿Cómo componer un adentro que soporte el afuera…
de tal manera que se quiera la mutación?

65
Serie Occursus

Gilles Deleuze
El bergsonismo

ISBN: 978-987-3831-16-4
Buenos Aires, Editorial Cactus, marzo 2017
112p. 14,5 x 21,5 cm.
Traducción: Pablo Ires

Los libros de Henri Bergson, y cada uno de sus temas clásicos,
como la primacía del tiempo sobre el espacio, la contempora-
neidad del pasado y el presente, o la vida como diferenciación
y creación, son un esfuerzo por saltar siempre detrás de las
dicotomías que separan la psicología y la ontología, la concien-
cia y la materia, la libertad y la evolución biológica.
Gilles Deleuze nos propone recorrerlos todos a partir de tres
conceptos reconocidamente bergsonianos: Duración, Me-
moria, e Impulso vital. Pero estos conceptos no son tratados
como pilares estáticos de un sistema que estaría dado desde
el principio, sino como etapas de un progreso, como torsiones,
respuestas a disyuntivas que obligan a dar nuevos saltos. En la
progresión van cobrando nitidez otros conceptos, menos reco-
nocidos, pero que son para Deleuze los motores del movimien-
to: el de multiplicidad, como opuesto a lo Uno, y el de lo virtual,
como opuesto a lo posible.
Comprender los problemas que mueven al pensamiento en cada
momento y en cada nivel, elucidar la razón del movimiento, e inven-
tar las condiciones de una lectura. El bergsonismo es una muestra
pura de lo que significa para Deleuze leer a un gran filósofo.

66
Serie Occursus

Stéphane Nadaud
Fragmento(s) subjetivo(s)
Un viaje hacia las islas encantadas
nietzscheanas
ISBN: 978-987-3831-22-5
Buenos Aires, Editorial Cactus, septiembre 2017
352 p. 14,5 x 21,5 cm.
Traducción: Pablo Ires

He aquí un libro-viaje, al pie de la letra, viaje en busca de
alumbrar fragmento(s) subjetivo(s) del agua y de la tierra, las
estelas de otros viajes, sus islas encantadas. Viaje con carta de
navegación, pero sin plan prefijado, que acepta que todo viaje
está-por-hacerse, que es en esencia inacabado, porque no
hay otro modo de existencia posible para el viajero.
¿Cómo se lee este libro? Y más allá de este libro, ¿cómo se lee?
Es una experimentación del fragmento, donde no nos aferra-
mos a que Uno es el autor, Otro es el que lee, Otra es la obra,
sino donde más bien sentimos (tal vez por efecto del medio
líquido) que todo se mezcla. Se agencia, dirá Stéphane Nadaud,
él que (no) quiere ser capitán de este barco. Así, el fragmento
nunca será fragmento de un todo, no será un pedazo de algo, o
un individuo que se presenta ante otro, sino que se definirá en
la inmanencia de su propia fluidez autoconstitutiva y transindi-
vidual, montaje procesual, modulación.
Contra el veneno del Sujeto, se tratará de pensar los procesos
de subjetivación humanos en su devenir, y en su co-devenir
con los demás seres / fragmentos (que viajan). Fragmento(s)
subjetivo(s) que van de Nietzsche a Foucault, de Heráclito a
Eisenstein, de Pessoa a Kafka, de Deleuze a Guattari (y de
Guattari a Deleuze), de Chamfort a Joubert.
Contra el pensamiento de la falta, afirmar fragmento(s) subjeti-
vo(s), puesto que no hay falta más que en paraísos artificiales.
Contra la abstención del erudito aquel que, por miedo a ser
aplastado, no se atreve a rozar siquiera el monumento, la tarea
gris del genealogista que toma el monumento como docu-
mento, y viceversa, y acepta manipular con valentía, meter
mano en la masa, combinando juego y rigor, azar y necesidad.
Como Nietzsche, como Nadaud en este viaje, como el pensa-
miento mismo.

67
Serie Occursus

Muriel Combes
Simondon
Una filosofía de lo transindividual

ISBN: 978-987-3831-24-9
Buenos Aires, Editorial Cactus, octubre 2017
160 p. 14,5 x 21,5 cm.
Traducción: Pablo Ires
Prólogo: Juan Manuel Heredia y Pablo Rodríguez

¿En qué se reconoce el simondonismo? Esta pregunta, lanzada
desde el prólogo de este libro, y que se nos impone por el peso que
adquiere hoy la obra de Simondon, debía necesariamente encon-
trar en su camino a Muriel Combes. Pues su intento se revela uno
de los más consistentes a la hora de comprender el alcance de las
tesis del pensador de la individuación, y de recorrer sus impensa-
dos, es decir amplificarlo.
No es este un libro cómodo. Combes tensiona en su lectura la letra
de Simondon, como quien agita un líquido con el fin de descubrir
sus valencias inherentes, o como quien talla la madera a fin de se-
guir sus vetas-fuerzas. Es decir, fiel a Simondon con el método de
Simondon, busca reunir la letra con el espíritu, tensionarlas juntas,
para inscribir una fidelidad rebelde, o una respetuosa infidelidad.
Como Simondon no es Uno, como no podría serlo, conviven en él
varios, y sus apuestas ético-políticas (que acompañan su filosofía)
son también varias. Tenemos, dice Combes, junto al pensador-de-
la-técnica, reformador de la educación, regulador de un modo de
relación con las máquinas, el Simondon de lo transindividual, de la
expresión en lo colectivo de la carga de ser preindividual que so-
mos (exceso y no falta) y que nos impide cerrarnos en un individuo,
que nos empuja a la transformación incesante, al afectar y ser
afectado. Combes previene que el primero, sin el segundo, corre
el peligro de “normar lo inmanente”. Y en un punto no se trata de
elegir, ya que ambos “simondones” coexisten en Simondon, pero
en otro, siempre se trata de elegir, ya que la lectura es acción sobre
nosotros mismos, modo de vida.
Técnica y deseo, técnica y modo de vida, no hay relación que sea
hoy más apremiante (pregnante y alienante), y es esto lo que
podemos pensar a través de Simondon, con Muriel Combes, en un
sentido liberador.

68
Pequeña biblioteca sensible
Una serie de textos extraños, pequeñas desviaciones de
una historia donde algo de la filosofía se deja inquietar por
cuestiones de sensaciones y movimientos. Cada uno se publica
con otro texto, escrito por Marie Bardet, como un eco, una
experiencia de lectura actual armando una serie sin más hilo
que la inquietud por pensar desde movimientos, sensaciones y
gestos que hará saltar de un texto a otro, de un siglo a otro, de
un idioma a otro, de una disciplina a otra
Pequeña
biblioteca sensible

Félix Ravaisson
Del hábito
Marie Bardet
Hacer de nuevo:
Del hábito y sus rearticulaciones.
A partir de Ravaisson

ISBN 978-987-3831-06-5
1ª Edición, agosto 2015
96 p.; 11x15 cm.
Traducción y notas: Pablo Ires

En 1838 Félix Ravaisson publicó Del Hábito, pequeño
tratado que toma a nuestros hábitos como una ocasión para
pensar todo lo que ocurre en un lugar inter-medio entre la
“Voluntad” y la “Naturaleza”. Despliega ágilmente en pocas
páginas consideraciones filosóficas que llevan adelante
una exploración de la vida a partir de esta realidad muy
concreta: los hábitos relacionados, paradójicamente, con
los cambios. Desde este amplio terreno que se abre entre
lo que decidimos hacer y lo que estamos forzados a hacer,
desde la consideración de nuestros gestos aprendidos y de
las sensaciones que tejemos con el mundo, Ravaisson nos
propone mirar con detenimiento este lugar inter-medio de los
hábitos como nuestra manera muy singular de existir, donde
cierto “esfuerzo” reúne lo activo y lo pasivo. Un esfuerzo en
el medio, en el límite, que es nada menos que otro nombre
para la conciencia. Llega a preguntarse Ravaisson: ¿es un
tacto entre actividad y pasividad? En 2015 se publica una
nueva traducción al castellano de D  el Hábito, acompañada
por un texto donde Marie Bardet propone una lectura que
cruza el hábito ravaissoniano con cuestiones de la danza, del
aprendizaje (a través) del movimiento y de cierta exploración
de nuestros gestos, tomando la experiencia del método
Feldenkrais como ejemplo.

70
Pequeña
biblioteca sensible

Gustav Fechner
Anatomía comparada de los ángeles /
Sobre la danza

Marie Bardet
Un pensamiento cuando se pone sensible

ISBN 978-987-3831-18-8
1ª Edición, abril 2017
112 p.; 11x15 cm.
Traducción: Marcos Guntin

Dos tratados “semi-filosóficos, semi-humóristicos” según
William James, Anatomía comparada de los ángeles (1825) y
Sobre la danza (1824) son dos textos de juventud escritos por
Gustav Fechner bajo el seudónimo de Dr. Mises, editados por
primera vez en castellano, que abren una puerta de costado al
mundo de conceptos e imágenes del fundador de la psicofísica,
cuyos estudios de la sensación, sintetizados en la Ley de
Weber-Fechner, constituyen la fuente de una psicología
emergente, de la que abrevarán tanto el psicoanálisis como
la psicología más experimental y comportamentalista, pero
también las llamadas “técnicas somáticas”.
Un pensamiento cuando se pone sensible, texto de Marie
Bardet que cierra el libro, traza posibles ecos actuales de las
imágenes conceptuales de sensibilidad y danza del mundo
fechneriano para la filosofía y las prácticas corporales y
danzadas de hoy. Un mundo donde cohabitan romanticismo
alemán e impulso positivista; donde viven seres extraños,
como los ángeles, ideales de una sensibilidad visual-táctil
desplegada a lo largo de una serie no lineal de umbrales entre
mineral, orgánico, humano; donde una joven adolescente sale
a bailar, ignorando los sermones de su madre y del cura, y
podrá prescindir así, según Fechner, de todo médico.

PRÓXIMOS TÍTULOS DE LA PEQUEÑA BIBLIOTECA SENSIBLE

Heinrich von Kleist
Sobre el teatro de marionetas, y otros textos

71
Dispares (Cactus + Tinta Limón)
La obra de Henri Meschonnic, y este libro en especial, es una ocasión inmejorable para el inicio de esta
serie común, fruto de dos proyectos editoriales ligados por amistades cruzadas. Siendo que la amistad
se define en el juego de ciertas distancias –“ni tan cerca”, “ni tan lejos”–, y puesto que no sucede sin
disparidad, todo encuentro de este tipo requiere maduración, proceso, y sobre todo un tercer elemento
que actúe de envolvente, o bien un plano que arrastre los términos en un movimiento singular (aunque
solo fuera en el mínimo espacio-tiempo del encuentro), en suma que haga la transversal.
Ambas editoriales eligieron la insistencia. En lugar de chocar de frente con las representaciones más
duras de la realidad y sus clichés, surfear sus propios meandros, tejer sus telarañas, descubriendo el
adentro como pliegue del afuera (y viceversa).
Ahora bien, una vez que se adquiere una dinámica propia de pensamiento, y comenzamos a forjar las
armas para enfrentar los peligros (básicamente la estupidez, la liviandad y el poder), hay dos maneras de
avanzar, de estirar el territorio, dos maneras que en el fondo es solo una, y es solo múltiple. Lo singular
hace lo diferente y lo diferente lo singular. Como la disparidad de dos ojos que hacen uno. Ante el riesgo
de la comodidad, del nihilismo, de la coagulación, de la redundancia, buscar una transversal que haga la
diferencia.
La transversalidad es modulación de disparidades: hay que estar disponible, y metaestable, para dar y
recibir (pero sobre todo para recibir). O bien diríamos que hace falta tensión de información o diferencia
de potencial, y un precursor que actúe en la penumbra. En el fondo, eso trama un devenir.
Parecíamos inmunizados, o al menos indiferentes, ante cualquier infección del lenguaje (la letra mata el
espíritu, etc., etc.) y en eso llegó Meschonnic. Y aunque se mostraba implacable contra la lingüística y
el estructuralismo –y entonces todo iba bien–, en lugar de convidarnos un sabor familiar y dulce (una
pragmática, por ejemplo), nos ofrecía un trago amargo por desconocido, por inusual: una concepción del
pensamiento -y de la vida, es lo mismo- que se afirma en el lenguaje del ritmo contra el signo, del poema
contra la filosofía (en tanto la filosofía tiene ensoñaciones de un pensamiento sin lenguaje).
Henri Meschonnic, a quien nos acercamos con recelo, mirando de reojo, como de costadito (modus
vivendi de las transversales), es sin duda ese tipo de precursor, ya que puso a co-funcionar intuiciones
que en nosotros no se articulaban. No solo esquivó escuelas, corrientes y modas, y se afirmó contra, en
una guerra en apariencia solitaria que es crítica y no polémica, sino que también construyó un lugar de
enunciación propio que bordea el sentido. Al menos nuestros sentidos acostumbrados. Sus gritos le dan
ánimo en la intemperie.
Difícil entonces sacárselo de encima. Y literalmente lo está puesto que le cae a todo el mundo. Incluso
a nuestras querencias filosóficas. E incluso avanzando con Spinoza. Pero es un Spinoza desfigurado,
vuelto menos familiar que de costumbre, despojado de las amarras deleuzianas que nos lo acercaban, y
de los cauces más navegables de su pensamiento. Allí el beligerante no deja títere con cabeza.
Pero de pronto, leyendo a contrapelo, y una vez campeado el temporal –una auténtica lluvia de
mazazos– aparecen luces, tenues pero persistentes, y se abren nuevos cauces. Una vez construido el
propio (no) lugar de intemperie, que ya no es entonces padecido sino buscado, asumido, querido, vemos
que como un misterio Meschonnic se nos aproxima, ¡y hasta se lo ve bonachón! Una vez apartada la
objeción (¡nunca, nunca objetar!) comienza la escucha. Una extraña sensación de haber oído esto en
algún lado. De encontrar allí otro modo del continuo que buscamos aquí y allá, pero aquí en una tensión
nueva.
Abrimos entonces esta transversal hacia Meschonnic, como quien se baña en el caos para extraer la
complejidad, hacia afuera, hacia nosotros mismos…
EN COEDICIÓN CON TINTA LIMÓN EDICIONES Serie Dispares

Henri Meschonnic
Spinoza poema del pensamiento

ISBN: 978-987-3687-15-0
Buenos Aires. Editorial Cactus y Tinta Limón Ediciones,
octubre 2015.
384p. 13,5x 19,5cm.
Traducción: Hugo Savino
Prólogo: Diego Sztulwark

No se piensa “para” la época sino para escapar de ella y para
ventilarla. Spinoza poema del pensamiento nos devuelve al
más imprudente de los pensamientos, aquel que piensa “con-
tra” el orden, aquel que se dirige a la invención de pensamiento
y a la alegría que hace vivir. Es una imprudencia inventiva que
exige enfrentarnos al lenguaje, convertirlo en poema.

Lo que Meschonnic enseña en su lectura de Spinoza es el valor
estratégico de lo que llama marcadores afectivos, operadores
cuya potencia es la del trazado del continuo, la invención de
relaciones entre afectos y conceptos, la concreción de la unidad
ritmada –no de la “unión”– cuerpo-alma.

Toda la obra de Meschonnic puede ser leída como una adver-
tencia sobre lo que se pierde en las traducciones que borran
estas marcaciones. Así, la traducción se politiza. Ya no se trata
del latín como lengua culta, ni de determinar las lenguas de
Spinoza (¿y el español, el portugués, el holandés, el ladino, el
hebreo?), sino de leer el latín del pensamiento y la escritura de
Spinoza, y de “la cuestión de las relaciones entre la invención
de un pensamiento en una lengua, y esta lengua. Lo que un
pensamiento puede en lo que una lengua puede.”

73
Serie Dispares EN COEDICIÓN CON TINTA LIMÓN EDICIONES

Henri Meschonnic
Para salir de lo postmoderno

ISBN: 978-987-3831-17-1
Buenos Aires. Editorial Cactus y Tinta Limón Ediciones, abril 2017
192p. 13,5x 19,5cm.
Traducción: Hugo Savino

Publicado en Francia en 2009, mientras su cuerpo ya se encontraba hospitalizado, apenas
antes del final, este libro muestra de manera cabal lo que significaba para Henri Meschon-
nic pensar contra. La intempestividad propia del pensamiento, pensar es siempre contra la
época, contra el aplauso de los contemporáneos, contra el poder, contra el sí a la vida. Ya que
cuanto más la época dice sí a la vida, más se convierte en un peligro para la vida.
El llamado es a reponer la función crítica en su radicalidad, es decir como develación de
funcionamientos. La crítica es siempre una afirmación -primera e intempestiva- que conlleva
una destrucción. Es como una cuña en el tiempo, que lo saca de su quicio. Y desarma las
ideas dominantes.
En este caso la cuña se clava así: la modernidad no es algo que esté en el tiempo. Y esto
ya opera como punta de lanza que nos sitúa fuera y contra los debates -académicos y a la
moda- que coparon la escena durante más de 40 años, y que emplazaban lo moderno (y lo
postmoderno) como dos épocas que se sucedían, que se re-emplazaban. Salir de lo post-
moderno es entonces despejar este equívoco en el que se enredaba también a la moderni-
dad. Contra Habermas, Lyotard, Jameson, o Touraine. Para Meschonnic la modernidad es una
actividad propia de las obras (“el crearse por una obra”), proceso de subjetivación e historici-
dad, singularización, en cualquier tiempo.
Demoliendo el cronologismo se busca desarmar la trampa de la totalidad, que aparece una
primera vez como historicismo, luego como anti-historia, como cogito o post-verdad, como
arte revolucionario o eclecticismo. En los dos supuestos polos manda la totalidad, su “punto
de vista” (en todo y en nada) tiene como efecto vaciar de presencia el presente, y correlati-
vamente convertir el pasado en un globo que ora se infla ora se pincha, vuelto lastre o mera
conmemoración, con el fin de borrar su potencial de activación, su historicidad, su presente.
Contra el cierre de la totalidad, Meschonnic nos convoca pues a pensar el sujeto del arte, del
poema, de la ética y de la política, como historicidad abierta, subjetivación en proceso, obra
por venir, sublime incumplimiento.

74
EN COEDICIÓN CON TINTA LIMÓN EDICIONES Serie Dispares

Fernand Deligny
Semilla de crápula

ISBN: 978-987-3831-23-2
Buenos Aires. Editorial Cactus y Tinta Limón Ediciones, octubre
2017
80 p. 12,5x 19,5cm.
Traducción: Sebastián Puente

Fernand Deligny (1913-1996) ha dedicado su vida al trabajo con
“niños difíciles”. Sus proyectos experimentales con institucio-
nes de puertas abiertas e instructores reclutados entre obre-
ros y desocupados del barrio, con redes de acogida para niños
y adolescentes delincuentes, así como sus primeros libros,
Semilla de crápula y Los vagabundos eficaces, lo convirtieron
rápidamente en un referente de la “educación especial” en
Francia. Progresivamente, fue alejándose del sistema institu-
cional y en la década del 60 pasó un tiempo en la famosa Clí-
nica La Borde, invitado por Jean Oury y Félix Guattari. Tras esa
experiencia, comenzó su último proyecto: una red de acogida
para niños autistas que alumbró las reflexiones aparecidas en
Lo arácnido y otros textos.
Semilla de crápula (1945) es una especie de antimanual de
pedagogía, hecho de aforismos, anécdotas y consejos, con
iguales dosis de humor, ironía y realismo, dirigido a forjar la
sensibilidad de los educadores de todo tipo que chocan con la
ineficacia de las idealizaciones pedagógicas y las coerciones
institucionales, en su tarea diaria de cultivar a los “semillas de
maldad”.

Esta edición está acompañada por textos contemporáneos
de autores argentinos que han tenido diversas experiencias
en contextos de enseñanza no tradicionales (César González,
Colectivo Juguetes Perdidos, Diego Valeriano).

75
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