Está en la página 1de 57
Floridor Pérez _ MITOS Y LEYENDAS DE CHILE NUEVA EDICION RENOVADA Y AUMENTADA cana ae LRN runciie ot De INDICE ‘Prdlogo: los mitos como: ae ‘mensajes secretos del pasado al Lecwr de hoy ANDRES JULLIAN, Miros ISBN: 97R95612-192-1 En espacil de 200 empl para Maltin Litrce. srr 2009 (© por onde eer Lan Irscxpion N° 82.416, Sig de Cie. ©2008 yen pr Pdr Pere Lavin nei amid Derechos eserves de ein sere por TEnpren Eahors Zig 2g, 5A. opr Binge Batons 2g Zag. S.A. ‘Los Conquistadores 170. Po 10. Providers, “eldlonn B10 74% Fa 10 785, nal sag rigsag ct Siig de Che 1 pect ho eo pede ser reprodasido nen 00 snp, i rhado tarsi pr ningin men soso seein, de ratio, CD -Rown. ni neonate reprdci, ‘ins niacin de et Inpro po Donel Anon tacobar Wiliams 590, Ceri, Swag de Cie. 31 La Afaucn Juan Soldado La Mina Maldita ‘Origen del Mugai ri El roto que engaiié al Diablo Llacolén La Virgen y el Labrador Don Javier de la Rosa y el Mulato Taguada ‘TRADICIONES Y CASOS LEGENDARIOS La Mina del Cura La Viuda Los marcianos El fantasma Navegante del desierto EL queso y la sal Los tres morros de Curamavida La Virgen de la Piedra Elcerro Pungata Notas complementarias | Bibliografia fundamental consultada ‘con sus lectores: Ta vida y ta obra det autor 55 7 61 or Prélogo LOs MITOS COMO MENSAJES SECRETOS DEL PASADO. AL LECTOR DE HOY jouer es un diélogo que sostuve con estudiantes no biisico a cuario aflo medio. Aunque centrado ‘ereo que demuestra el entu- ‘como en otros temas~ un drfa. servir de motivacién para ‘osistemiticos en cf aula : =y Usted cree en los mitos? 3: Sf, fo letmos, pero ahora sdlo si cree que los mitos son verdad 0 verdad... La firme... ta firme..!” les dije: son verdad. Son un modo de trans- verdades humanas. (Tal como fueron in- nento de la evolucién de la humanidad ESTUDIANTE 2:-Enionces usted “se lacree” que Orfeo bajo al infierno a buscar a su esposa Eurtdice?* YO: -¥ ni ¢ no crees que un hombre sea capaz ? Y alas ninas no les gustaria que un hombre, por una de ustedes...” UNA NINA: -Yaaa... pero estamos hablando de ‘ios; en el mundo real es otra cosa. VARIAS VOCES: —"/La firme. la firme!” ‘YO: -Muy bien, veamos si los mitos son tan dis- tintos del mundo real: ustedes dudan que en la ant ‘gua Greeia Orfeo bajara al infierno a rescatar de la muerte asu esposa. Pero yo les aseguro que eso sigue ocurriendo hoy mismo en Chile, en mi barrio y en el de ustedes. (Enel piiblico se producen demostraciones de franca incredulidad.) Porestos mismos dias ha sido noticia en latelevisién, y si ustedes no lo recuerdan, es porque Orfeo chileno no se llama Orfeo, y su esposa no se lama Euridice. Nuesiro Orfeo se lama Juan o José, y su Euridice se lama Carmen o Marta, ;¥ el Infierno? El inferno «c- tual tiene muchos nombres: por ejemplo, suele Hamarse HOSPITAL. Enionces, piensen que nuestra Burédice Carmen 0 Marfa ha caido a ese infierno moderno, donde la espera Ja muerte, porque no quedan camas disponibles en ta sala comin 0 en el pabellén de cirugia. "En "Orfeo", mito greg, Pero antes que venga ta muerte lega su Orfeo Juan 0 José, entra a ese infierno moderno y ruega, protesta, lo~ a, amenaca, emperta sus herramientas y hasta ofrece en venta uno de sus riftones ;No deja nada por hacer! YY gracias a eso, un dia —miles de aftos después del viaje de Orfeo al infierno griego por su Euridice~ nuestro Orfeo Juan 0 José vuelve a su casa de pablacién con su Buridice Carmen o Maria. ya decision suya de darto todo por et ser amado ‘noes mentira, es una verdad eterna y ese hero(smo det weoindario es otra verdad. ¥ de esa capacidad de y de esas verdades eternas habla el mito de mito. habian leido Orfeo en educacion propongo la misma lectura creativa para los ‘mitos chilenos que se lean en educaciGn basica. Supongamos que un estudiante tiene dos tareas: hhacer una inyestigacién sobre “Ios recursos del mar” y leer el mito chilote de “La Pincoya”. La geografia real ‘mitolégico, la ciencia y la fantasia; diferentes temas muy distintos. un buen lector descubriré misteriosas ‘enie ciencia y mitologia, entre conocimiento ¥y sabidurfa ancestral de la humanidad. Vea- ‘61 mito dice que cuando la Pincoya mira de frente, ‘al mar, anuneia pesca abundante. Pero si ‘odespectiva~ le vuelve la espalda al mar, Jn que hizo novia por esos dias 9 ‘ alejan los poces y disminuyen los mariscos, la abun- dancia se convierte en escasez. LY qué dicen los biélogos, ecslogos y economistas Interesados en una “explotacién sustentable” de los ‘ecursos? Diven que si el pais descuida el mar, si no protege sus recursos, es decir, silos chilenos le vuelven {a espalda ai mar, un dia 61 les negaré tos abundantes, bienes que hasta hoy les ha concedido. ‘Conociendo estas antiguas charlas con mis lectores, se comprenderi que, después de quince ediciones de este libro, ya no me pregunten si creo o no.creo en la Pincoya. $u imaginacién vuela mucho més alto: jahora me pre ‘puntan si no deberfamos proponer a la Pincoya como delegada de Chile a la préxima Cumbre Mundial Sobre Desarrollo Sustentable! Floridor Pérez Eseritor en Residencia, Facultad de Letras Pontificia Universidad Catdlica de Chile Primer serestre 2004 10 ‘Avpiesnencta de la leyenda, que es narracién -y por lo tanto se relaciona con lo histérico- el mito es creencia, {ypor lo tanto se relaciona con un sentimiento primitivo de to religioso. ‘No deb extraftar, entonces, que los mitos avorden ‘aspecios importantes de la existencia humana y sobrena- tural, sean parte de ta herencia cultural de los pueblos primitivos o las culturas en formacién. Enjrentado a los misterios de! mundo y de la vida, ‘el hombre antiguo se pregunté: ;quién? zedmo? ;por qué? {para qué? ¥ el mito le ofrecis siempre la primera respuesta a esas preguntas. Poreso, cuando el mito se converte en verdad acepta- da, se convierte en una forma de aprendizaje de la sociedad ‘que lo cree, se incorporaa su sabiduria acumulada,Se hace ‘conocimiento capa de proponer un sentido de unidad para el cosmos y dar un sentido a la vida humana Cualquier buen estudio sobre el tema deberd desta~ car que el mito expresa siempre la necesidad que siente todo ser humano, y por lo tanto su comunidad, de estar consciente de sus ratces. 2 LA PINCOYA Pivcoya es la encarnacién de la fertilidad del mar layas,! ‘Tepresentirsele con figura de sirena, pero a ‘esta conquistadora de hombres, la Pincoya su Jarga caellera al viento, en compaiiia que dance desnuda en la playa o tome el sol eas, podré hacerlo de cara al mar o vuelta aparece de cara al mar, los lugareiios tina temporada abundante de peces ‘como toda pareja feliz, aprecian la amistad y le diversion, Por eso, cuando desean atraerlos, organizan bulliciosas fiestas con acordeén y guitarra. Si el grupo sube a una lancha y se dirige a una determinada playa donde bailan, cantan y rien, la Pincoya los seguiré, llevando con ella abundancia de peces y mariscos al sector. En nuestra época no se debe hablar de la Pincoya sin valorar su sabiduria ecolégica: “Se dice que cuando los pescadores pescan con mucha frecuencia en un solo paraje, la Pincoya se enoja y abandona aquellos lugares, ‘que luego quedan estériles.” 16 EL CHONCHON 2 Aplicdindose ciertas pomadas magicas en la gar- fe separ la cabeza del cuerpo, sin que se derrame le sangre lentras cl cuerpo reposa plicidamente, a la cabeza salen inmediatamente alas y se lanza al espaci ‘No es un vuelo sin rumbo. Su viaje puede ser a la . ‘yale Quicavi, de Salamanca u otra en que se celebre Jurre;? puede ditigirse al lecho de un enfermo ‘cualquier “dao” solicitado por algtin mortal on otro. sobre nuestra casa su “jtue-tue-tue!”, de- ivle: “;Pasa, chonchén, tu camino!” ¥ asf lo “Mucnos nravos otpo su estridente “tue-tue-tue!” re voloteando sobre los tejados del caserfo o sobre nuestras propias cabezas en los caminos del campo, pero nadie a , RPMI oivecis. sto ekpliea cuttac hers ecucrdo al i le dijeran: “7Vuelve mafiana por sal! Pe fia y concn, presentaré una anciana harapienta o un ‘Un respetable autor! [o describe con “figura de una lero, cp ces ener ae ‘cabeza humana, cuyas orejas le sirven para volar en Ia ere. Skee caso, to mejor gue ac SU et os cae cactus ‘entregarle un salero, pues de lo contrario comparacidn con un ave aclara que no es un verdadero ees es beri y ve Verde jaro, sino un brujo haciendo uso de su facultad de volar. La deseripeién, en cambio, parece s6lo una suposicién ‘asada en la forma en que el brujo consigue volar, que es ask 1, Elbrujo, hombre o mujer, se encierra en su cu al oscurecer, tomando algunas medidas para no ser Vis tado por extraios durante la noche. con poste participacion det "Toms Gueveca: Historia de Chile (Chile prebistsien), 1929. 18 EL TRAUCO FALTAN ESTUDIOS CiENtHICOs que determinen con exactitud cl grado de adaptacién del trauco a las nuevas ‘condiciones de vida que le impone el constanteceterioro de su habitat, el bosque de Chiloé Si el trauco no se adaptara, estarfa en serio peligro de extincién esta especie mitoldgica, que algunos em- parientan, con raz6n, con sétiros y faunos' grecolatinos, y sin razén con los traviesos duendes. Las deseripciones fisicas del trauco lo presentan ‘como un enano deforme, de no més de 84 centimetros de altura Vive en el hueco de los drboles o en cavernas nae turales, alimentindose de frutos del bosque como un hombre primitivo. Y como él, usa un hacha de piedra, con la que anuncia su presencia golpeando los drboles ‘A imitacion del hombre moderno, en cambio, se esmera * Sai; divinidadagrara griega, con cuerpo de hombre y ever patasy cola de chivato; muy enamoradizo Faun divinidad romana dela frtlidad. tambign campeste 20 en presentarse bien vestido, con traje de quilineje y un joven que se ha internado impruden- sombrero tipo cucurucho, tejido de parecidas fibras fen el bosque. Para conseguirlo recurriri a a silvestres. sumiéndola en placidos suefios, en los que él se Sus piernas cortas y chuecas terminan en un remedo fer como un apuesto galin.! de pie sin tal6n y sin dedos, lo que le da un andar inse~ guro, Para superar este defecto, el trauco usa un bastén, Hamado pabueldiin, tan retorcido como él, y con ef cual ega a identificarse. Asi, cuando el chilote cree encontrar ‘un pahueldtin botado en el bosque, lo azota contra una piedra, sabiendo que el trauco sufrira en su cuerpo ob dolor del castigo. Llegando a casa, colgaré el palo sobre el fog6n y. si efectivamente era un pahueldin, goteara, tun liquido espeso, que tiene Ia propiedad de curar I males fisicos causadlos por el trauco Y éstos son muchos, porque el traueo es un pei naje perverso, Verdadero sicépata del bosque, se inst sobre un tronco con inofensivo aspecto de conte: cl paisaje. Sin embargo, en cuanto aparezca una ‘igi humana, caerd sobre ella el maleficio de su mirada 0 nefasto poder de su aliento. Conviene advertir que su magia actuaré de muy distinto segtin sea el sexo de la persona. Si es hombre, se ensaftaré con él, causandole torceduras: ccuello, muecas en el rostro, tllimiento de huesos y ‘males en los que siempre se adivinaré ta intencigin causar deformidades parecidas a su propio aspecto. Y si Ia persona sorprendida por el tratico es, mujer? En este caso, toda su furia se mudaré en amorosa, y ya no descansard hasta seducir a la 2 TRENTREN Y CAICAIVILU EN AL ReMoTO PASADO del pueblo mapuche, dos espiritus muy poderosos se encarmaron en gigantescas serpientes ‘Una~caicaivilu- agitaba en el mar su profundo odio. ‘g6nero humano, La otra —trentren (0 chrenchren)- con afecto al hombre desde a cumbre de un cerro. Un dia caicaivilu se propuso la destruccién de seres, haciendo subir las aguas del mar. Trentren, desde la cumbre observ la retirada de! mar que prec un maremoio, dio oportuno aviso a Jos “hombres la tierra”. Los llamé a trepar al monte, donde ella pondria a salvo, junto a los animales y las aves. Pumas y zorros, llamas y huemules; peycos ¥ cazas, queltehues, pidenes y chucaos olvidaron mistades 0 recelos, corriendo y volando juntos haci salvacién, La respuesta humana, en cambio, fue mucho Jenta, Estaban los ancianos que se negaban a dej tierra “de toda una vida”, las mujeres que querfan: con todo, desde el telar hasta la piedra de moler, 24 uliahan los incrédulos, los indecisos que “ya lo pensa- ¥¥ los que “no pasa na” unto, las aguas subian incontenibles, arrasando hogando a los confiados y alos lentos, que iban vil parecfa triunfante, pero trentren no aban- flu raza amiga, elevando la altura del cerro a ‘que subian las aguas. ‘mcrificio a uno de sus pequefios hijos, que logré calmar la furia de caicaivilu, con ‘aguas retrocedieron lentamente hacia sus pueblos de la tierra guardan la memoria yy el lector de hoy ya habré comprendido dn de! diluvio mapuche. 1 valeroso pueblo cantado por Ercilla EL CALEUCHE Si encargéramos investigar las apariciones del Caleuche a un organismo tan serio como la NASA, seguramente lo clasificaria de OFNI: objeto fotante no identificado. La tradicién chilota, en cambio, zeumulan- do antecedentes de generacién en generacisn, hoy puede considerarlo plenamente identificado. El Caleuche es un barco fantasma 0 “buque de arte", que navega los mares de Chiloé y los canales de! sur. Nada le impide arribar a cualquier puerto, aunque siente predileccién por algunos como Llicaldad, Tren- ten y Quicavi? o fondeaderos como Yutuy, Punta de Quemehi y otros. El Caleuche esta comandado por brujos que tienen la pparticularidad de andar sobre una sola pierna, mientras Ja otra “la evan doblada por la rodilla” y amarrada aa * Ame; “eencia de los brujos. Buque de ante: “Calevehe™ (Diccionario de Chloé: R. Cardenas y C.. Tufillo, 1978). Agu ests Ia famosa Cueva de Quicavi, centro de reunion de Jo bros 6 ‘Ademis de su tipulacién estable, el Caleuche ‘boro i islefios que han entrado en trato com los *invitados” a quienes quieren tentar con tesoros los y también algunos “secuestrados” por delitos les como haber faltado a sus puctos secretos, blasfemar contra el poder de los brujos o simplemente haber visto Al buque de are. ‘Como su tripulaci6n, el Caleuche tiene caracteristcas ss muy especiales. En primer lugar, puede sumergirse a voluntad, ‘cumpliendo funciones de submarino. Ademés, puede mnecer a plena luz del dfa y a la vista de todos, jue convertido en un simple trozo de madera flotante Jun roca saliente cerca de la playa. En ambos casos, i (ripulantes disfrutarén del agua o retozardn en La playa, convertidos en juguetonas toninas, aves acusticas “globes marinos. De todos los poderes del Caleuche, acaso el mas Jumbrante y también el menos discutible es el de su iluminacién, visible a gran distancia, 1 Caleuche castiga a quienes lo espian, casi {estimonios sobre su presencia o sus poderes. encuentros casuales. i por ejemplo, le ocuri6 al esposo de doiia Mar- ‘Cindenas, cuando ellos vivian solos en Quenae: ‘mafiana vio un enorme tronco de érbol flotando de su playa. Pensando arrastrario para lef, 10 ceadenas a su robusta yunta de bueyes. Sin ‘cuando étos tiraron, el “tronco” retrocedi6 a yelozmente, sumergiéndose y arrastrando consigo a los bueyes hacia el fondo del mar. ‘Temeroso de las represalias de los brujos, el matrimo- rio guard6 el secreto hasta 1970, en que ya de 72 afios de edad, dofia Margarita se decidié a contarlo.' Sobre la prodigiosa iluminacién del Caleuche hay numerosos documentos. Un experto marino -oficial de guandia del buque Co- piapé- comunicé a a Capitan del puerto de Valparaiso, ‘que un barco muy luminoso pasé junto al suyo, “sin hacer ruido sobre las aguas, sin detenerse ni responder asus seftales”. (1911) ZY quién dudarfa del oficial Agustin Prat Von Seitz, segundo comandante de la escampavia Huemmul de Ia Armada Nacional? Cuenta el sobrino del héroe de Iquique * que “a las 3h 45m del domingo 8 del mes en curso”, la guardia le avisé que se acereaban dos luces blancas, cuyo aspecto “a la vez que grande era muy poco comin...” No crefan que fuesen Ices de un remoleador, pues “ventan coma suspendidas en el aire a una altura no menor de un metro y sin verse embarcacién alguna...” “Iba a salir a cubiers ta, cuando percibi que por la claraboya de mi camarote centraba una gran claridad que lo iluminé a tal punto q "Testmonio incluido en Abordaje al Caleuche, de Antonio Cit “Tabies, 1980. 2 fi cata publiesda por la Revista Catlica, N°V79 del 2 de ent de 1909. pareeia se incendiaba.” Premunido de catalejos, pudo observarlas “avanzando siempre con una velocidad no ‘menor de siete nudos ni mayor de quince”. Después de permanecer largo rato en unas carboneras fiscales, ‘emprendicron “de nuevo su vertiginosa marcha” en direceién a Punta Aguy. “Una vez que hubo clareado el dia ya no se divisaba nada, por lo que se suspendié la ‘observacién”. Conocer cientos de estos casos es la tiniea forma de ‘desentrafar los secretos del Caleuche. En el archipiélago se encuentran todavia muchos ‘desdichados que sobrevivieron a la experiencia de haber pisado Ia cubierta de! “buque de arte”, pero desgracia- ‘damente ellos nada pueden aportar, porque los brujos, antes de dejarlos ir, les hicieron perder la razén y la ‘memoria. Con esta precaucién procuran seguir pertencciendoa Jos misterios del cielo, mary tierra, que todavia ubundan ‘en el mundo actual, ; I ESPECIES EN PELIGRO DE APARICION ANDAN 108 BCOLOGOS jy con razén! Preocupados por Jas numerosos especies de la flora y fauna chilena en peligro de exincidn. Preservemos la lama y la vicua =dicen ellos-, el alerce y el hutemu del escudo. Pero conservemos también ~digo yo— aquellas espe- cies fabulosas que pueblan el mito. Elias estarén en cons- zante peligro de aparicién a la vuelta de estas paginas. EL ALICANTO lu. wuneo, que pasa buena parte de su vida sin Jo, pudo imaginar un pdjaro que no yuela: ¢s ‘las cercanias de las minas de oro y plata, y 0 icho: esos minerales constituyen su alimento pre- "No esraro, entonces, que con el estémago cargado preciosa racién le sea imposible alzar el vuelo. co €$ raro que sus ojos despidan plateados .Y Sus alas tengan brillo luminoso. Ni siquiera ‘raflarnos que ponga huevos de oro o plata, ‘el mineral donde anide, ‘yerdadcramente asombrosa del alicanto se extrafios poderes que Dios le dio. jer0 es que Su cuerpo no proyecta sombra sbre la tierra. Lo segundo es la capacidad de Yoluntad el fulgor de sus alas, si se siente . Este recurso, sumado a su precauci6n de ‘el nido s6lo al anochecer, ha salvado a esta itologica del peligro de extincién, 33 ‘También ha contribuido el hecho de que, al revés de Jo que sucede con otras valiosas aves que viven en vecin- dad del campesino ~torcazas, perdices, codomices-, un ‘minero jamds matarfa a un alicanto. Todo lo que quicre €s seguitlo justedes ya adivinan por qué! Y también lo sabe el alicanio. Porque é1 no es el portero de la mina, que cuida sus tesoros, sino un habitante de la naturaleza que puede conducir por el camino correcto al hombre que sepa interpretar sus sefiales. ‘Aunque la historia no lo diga, la leyenda sabe que un alicanto guié al cateador Juan Godoy por cerros y quebradas, antes de mostrarle el rico mineral de plata de Chafareillo, el 16 de mayo de 1832. Porque el alicanto s6lo entrega sus tesoros a los mi- neros de coraz6n. Al verse perseguido, somete a prueba al hombre: se esconde para probar su inteligencia; lo hace subir y bajar para demostrar su constancia; lo hace esperar y desesperar para probar su fe. Si descubre que sélo lo gufa la codicia, apaga sus alas, se camufla tras un pefasco o su indignaciGn puede llegar al extremo de conducirlo hasta el borde de un barranco. ‘Sdlo cuando descubre una auténtica vocacién miners, elalicanto se eonvierte en Inzarillo alado que conduce al hombre hacia la veta de mineral mas fino. Lahistoria de la mineria chilena est llena de “casos in- ‘comprensibles” para el ingeniero,o “extralias circunstancias” para el periodista, pero que resultan absolutamente normals Phen eae inert Chile tac Bexjamda ‘en tanto se estudian las sabias costumbes del alicanto. otras) 1980, lo, serios historiadores escriben que el Guerra, de viaje a Copiaps, “de pronto ymibo y anduvo mucho rato desorientado, finalinente Heg6 a una sicrra que tenia tres 3, y allf encontré una veta”." Refifiéndose al de “Tres Puntas”, surgido en ese hallazgo, dice \lido el diario de Copiapé: “Como por encanto ‘isto levantarse hermosos edificios particulares _pablieas de importancia. Asombra ver aparecer ‘mano de hada...” ‘amedias razén! Porque, como en toda labor suifridos mineros renunci6 a su poreién de cielo en las entrafias de la tierra la riqueza que ésta sno esconde— para todos sus hijos. 4 EL CUERO TaMtAs 10 v1, pero recuerdo la forma exacta del miedo que produce: el frio que al nombrarlo sube desde el talén la nuca, como si su solo nombre pudiera congelar el rio en pleno verano. Porque alli vive: en rios 0 lagunas. ‘Tradicionalmente se le ha descrito con forma y tama- ode un cuero de vacuno extendido, aunque algunos le agregan detalles. muy curiosos. Por ejemplo, que tiene cuatro ojos en su cabeza plana y muchos otros reparti- dos por todo el cuerpo. Los bordes de su rarisima figura aparecen roxeados por ufias y vemtosas. ‘Al igual que a los humanos, al cuero le gusta tenderse al sol, pero no sobre la playa, sino a flor de agua”, listo para retomar al fondo en tanto aparezca algtin pescador desprevenido o un bafista imprudente. Por eso muchas veces se informa de algtin paseo campestre que terminé cuando alguien se lanz6 en un audaz “piquero”, y nunca apareci6. "Fue como si se lo tragara el rio.” —declara después 36 ibrado testigo~ pero lo més probable es que ‘trapado por un cuero, ‘una victima se pone a su alcance, el cuero la sobre ella, la succiona con sus ventosas y con “las se cierra como un saco de dormir. “Tanto dafio puede causar el cuero en un sector, que Jubitantes han intentado muchos modos de cazatlo. efectivo es tirar al rio o laguna un tronco de Wel tamaio de un nino. El euero lo envolveré ie, y las duras espinas de la planta lo atrave- | impidiéndole volver a extenderse. dato importante: puede encontrérsele en cual- ona, y aunque en algunos lugares se le conozca pacifico nombre de manta, es el mismo temible ‘Asi lo prucban testimonios de antiguos vecinos de yy toda la RegiGn de los lagos; o desde la Araucanta ‘del Bio Bio; 0 de lugares tan diversos como Coihueco y Talagante. Ni siquiera en las ciudades sentimos completamente libres de él, pues ‘veces ha incursionado en areas urbanas. buen ejemplo es ta laguna de Vifla del Mar, Benjamin Vicufia Mackenma! cuenta el caso de interos que fueron tragados por las aguas, en Jade numerosos testigos, los que no dudaron en ‘aun cwero. De Valparaiso a Santiago. 37 EL CHUPACABRAS GUNA MODERNA CLONACION DEL PIGUCHEN? YA apveserimos al lector de este libro que a la vuel «de cualquiera de sus paginas podria acecharle una especie cen peligro de aparicién. ¥ que ells resistfan hasta hoy la amenaza de extincién por parte del mundo moderno, lio demostré hacia fines del siglo XX la prensa nacional. En efecto, diariamente informaba de una misteriosa mortandad en gallineros 0 rebafos de cabras y ovejas, las que aparceian muertas pero enteras, sin otra sefial {que habérseles chupado la sangre. Este es un caso en que la mitologfa se eruza con el periodismo, el presente con el pasado, nuestro libro con la prensa diacia. La pregunta del titulo est hecha desde el presente al pasado, pero también puede hacerse desde cl pasado al presente: El Piguehén, ,antepasado del Chupacabras? porque, para seguir el orden del libro, e! mito de esta piigina es. 38 EL PIGUCHEN ‘Avvque waDre lo ha visto, se da por hecho que el Piguchén comparte dos atributos que parecen propios de los seres infernales: la perversi6n y la fealdad. En Talagante, por ejemplo, aseguran que es una ulebra que, de puro vieja y ya aburrida de vivir, se ‘transforma en una especie de rana gigante, cubierta por ‘un finfsimo plumaje y con alas tan cortas y anchas, que s6lo le permiten cortos vuelos. Posee patas gruesas y ‘unos espantables ojos saltones. En Coineo agregan un elemento prticn para la operacicn anterior: su cabeza termina en un pico largo y delgado... En Vichuquén Jo pintan como una culebra con alas perfectamente emplumadas... En Coihueco le asignan ciertos gustos exclusivos: prefiere las ovejas negras.. Pero es en Melipilla donde dan la clave para com- prender el nombre con que la prensa ha bautizado su reaparicién: dicen que se alimenta de la sangre que chiypa alas cabras y ovcjas. 0. PIHUICHEN MAPUCHE sviruravs protongar Ia historia del Piuchén presente, es justo estirarla también hacia el pasa- maremos su origen en la mitologia mapuche, hente donde se lo describe como serpiente con ‘yuela de noche y se alimenta de sangre humana Suele actuar en alianza con algunas machis. las caracteristicas ya comentadas, en la mitologia the se agrega una muy especial: cuando Mega a ‘sia serpiente alada se transforma definitivamente de tamaiio de un gallo... No varia, sin embargo, costumbres. Ja conquista espafola, este Piluicheit amé ide importantes eronistas, historiadores, an- Y naturalistas.. ide ellos apunta que el mito se basaria en la exis- sun “murciglago vampiro” ~de nombre cientifico dorbinyi-en la regién de Coquimbo. fue Ia actual Cuarta RegiGn la més afectada Iue con que el desconocido Chupacabras se al EL CAMAHUETO LA BioLoatA FOLCLORICA Io deseribe como un gigan- tesco chivato de mar o elefante marino, comnado por lun cuemo que concentra todo su vigor fisico y poderes, mégicos. ‘Aunque nace en los fos, al Hegar a su edad adulta, =veinte a veinticinco afios- emigra hacia el mar. No hay nada de raro en este viaje, ya que lo hace también el modesto salm6n, Sdlo que el camahueto, por su enor- me tamatio y fuerza, se arrastra ensanchando su estero natal, que arrasa con todo, derriba firboles y deja en las tierras de labranza esos profundos tajos que los gedlogos atribuyen a la erosién, ara evitar tales perjuicios, cuando un propietario sospecha la presencia del camahueto en sus tierras, debe contratar a un brujo especializado, llamado lacero. Este cconoce ciertas algas marinas con las cuales hard el nico azo capaz ce dominarlo, siempre que lo sorprenda en ticrra. De unrépido golpe de machete, el brujo arrancaré el cuerno con lo que el eamahueto penderd todo su poder, yy se dejard guiar mansamente hacia el mar. 2 entre tanto, habré sumado a su magia las Wel cuerno. Si ahora quisiera vengarse de al- ‘contrataran para causarun mal, Ie bastard con ‘mn pedacito del cucrno en tierra. De inmediato 4 crecer un nuevo camahueto en el terreno desea datiar. aspadura de cuerno de camahueto tiene variados ¢lrecetario mégico. Una pequetia porcién mez- a racién diaria de los bueyes les dard fuerza ia, Los afuerinos que ignoran este secreto, ican c6mo los chilotes pudieron transportar ‘aserraderos en plena Cordillera de la Costa, en ‘Yueltas del camino impiden tirar a més de una bueyes. Wbién estas raspaduras actiian como poderoso ‘en el hombre, aunque en este caso el brebaje debe ado con mucho Cuidado, pues un leve exceso ‘losis podria causar locura, En forma de cataplasma Imirables efectos en la curacién de zafaduras © de huesos. Jopositivo que pueda conseguirse del eamahue~ domado por el brujo, tiene su contrapartida {genio del animal en libertad, que es eapaz de ‘el clima. Sus poderosas cormadas en las rocas y wos bramidos producen relampagos y truenos. sus revoleones en el agua desatan esos agua verano, que tanto sorprenden a los turistas que log, la tierra natal del camahueto. 43 EL CABALLO MARINO AUNQUE MUCHOS puntos geograficos suelen dispu- tarse la cuna del caballo marino, Ia verdad es que en casi todas las tradiciones costefias existe la creencia en estos corceles que a las verdes praderas prefieren las profundidades del mar, rfos, lagos o lagunas. En Chile, sin ir mas lejos, os vecinos de la laguna de Llico estén convenidos de que ella alberga une de estos animales mitolégicos que —tal como los caballos terres- tres cambian de potrero- cada cierto tiempo abandona sus aguas nativas y se traslada a la laguna de Calmil, arreando consigo hasta allf una abundante pesca. Donde quiera que haya nacido, este caballo fabuloso ces hijo legitimo del mat. ¥, ‘vivo retrato de su padi presentael incansable oleaje marino, siempre arrojando ‘espuma por la boca y lanzando estruendosos relinchos. Corre a la velocidad del viento costefio y s6lo se deja domar con riendas de sargazo. Es asf como habrn logrado montarlo los primeros brujos de Chiloé, que desde entonces lo usan para 44 trasladarse d> una isla a otra, ya sea para cometer sus fechorfas, asistira sus aquelarres (asambleas de brujos) ‘© simplemente para abordar el Caleuche en alta mar. Segiin testimonio de quienes lo han visto, tiene I altura de un auincho (cereo de estacas) jy tan largo que sobre su lomo puede llevar cémodamente un cabildo! ‘completo! EL BASILISCO (eosMOPOLTTA de la fauna mitol6gica chem, fue conocido por los antiguos griegos, de pprovienc su nombre, que significa “reye- o rey. Eso dice el Diccionario de la Real de la Lengua, que lo define como “animal Ail que se atribufa la propiedad de matar con fen la Biblia David y Salom6n io citan como una ‘yenenosa, Plinio el Viejo ~historiador romano lucante la erupcién que destrays Pompeya-, ‘como serpiente con una especie de corona en ‘aunque a los colchagiiinos les pareci si feresta de gall. dice en 1910 el chileno Julio Vieufia Cifuen- ‘Mitos y Supersticiones, cuyas informaciones bastante con las del Manual de Zoologia eases Paede Monde jist pie (1957), del gran escrito argentino Jorge star a larelgin catia Tos indigonas de Chios. Una de ss Tareas era ong at la lest ana dela pao del Iga lisco ~al menos en la forma que la especie 46 47 evolucioné en Ia mitologia chilena- nace de un peque- fio huevo redondo que pone un gallo muy viejo, seg decfan en Chillén, 0 cuando cumple siete afios, c aseguraban en Curies. En su Diccionario de ia lengt -y de la cultura de Chiloé (1994), Renato Cardenas dice ‘que puede ser puesto “por una gallina vieja o un gallo, colorado”. ‘diferencia de otros monstruos temibles, 61 Basilisco se esconde debajo de las casas 0 en cuevas, desde donde, sélo asoma la cabeza, Una sabia precauciGn, pues si le basta una mirada para matar a su victima, también una sola mirada de ésta lo matarfa. Este poder de matar y morir por la mirada es usado ‘como defensa por quienes temen eruzarse con &1: Hlevan, tun espejo en la mano, que devolveria al Basilisco su propia mirada, causdndose una muerte instantinea. Porque noes raro que en este raro animal, su mirada se conyierta en un verdadero bumeran, esa rara arma, arrojadiza, que sino da en la presa vuelve al cazador. LEYENDAS IRANA DEL TAMARUGAL .s¢5 un pueblo de la Pampa del Tamarugal, ilémetros del puerto de Iquique y a 1,010 el nivel det mar. hoy se celebra la mds concurrida fies- del pais', a mediados del siglo XVI nacta legitima de la historia americana-la primera del territorio que por entonces comenzaba a Chile. Laterexpaes una cr6nica imaginativa del pasado de una comunidad. Es una ficcién, pero se basa en hechos posibles acurridos en lugares geogrdficos conocidos y con participacién de personajes reales. Segiin su origen o fuente de inspiracién de la cual provengan, las leyendas pueden dividirse en tres tipos: ‘mitoldgicas, histéricas o religiosas. storia comienza en el Cuzco, cuando en julio hacia Chile la expedicién de Diego de facilitar su paso por tierras del incas, el jiguié la compafa de Puullo Tupac, principe 'y Huillac Huma’, dltimo sumo sacerdote del Sol, quien viai6 con la Nusta Huma, su hija Virgen de i Tirana” o “La tirana de Tarapacd” 16 pontiice del vol, dice Francisco de Eneina en (omo I pig 47). Nascimento, 4 Fick, 1953, 50 st Ya instalados en la zona de Atacama, el sumo sa~ cerdote abandoné a los espaitoles para colaborar en una rebelién indfgena, promovida desde el Cuzco. “Taubin uy su hija, com un centenar de vervidores y wilkas, valientes capitanes, con los cuales estableci6 sus dominios en los bosques de tamarugos, arboles ‘que dieron nombre a la actual Pampa del Tamarugal. La Nusta gobernaba con tal dureza, que hasta lejanas comarcas comenz6 a conoeérsela como “la tirana del ‘Tamarugal” Su linaje, belleza y valentfa le ganaban la odediencia de su gente tanto como el temor de sus enemigos. Y con razén, pues cualquiera que fuera hecho prisionero solo debfa esperar por sentencia la muerte. Y asi fue hasta el dia en que debi juzgar a un joven y apuesto extranjero. Quién era? Dijo llamarse Vasco de Almeyda. {De dénde venta? Dijo pertenceer a un grupo de mineros portugueses, establecidos en Huantajaya. {Qué hacfa en las cercanias de su campamento? Dijo andar buscando la “Mina del Sol”, cuya exis- tencia le revelara un cacique amigo. Siguiendo la costumbre, capitanes y ancianos pro- pusieron darle muerte inmediata, pero la sacerdotisa ‘observé. los astros y consult6 a los antepasados, y en unos y otros dijo ver signos de que la sentencia debia postergarse hasta la cuarta luna lena 52 ‘euutro meses de hastio para sus guerreros y jeioso temor para su gente, pues como capita- yprendia ninguna campafa, y como sacerdotisa luba totalmente el culto de sus dioses, Con el lo de averiguar sobre los invasores, permanecia ‘tiempo del prudente junto al prisionero, el que a provechaba cada instante para evangelizarla, dle conquistar su alma para Dios y su corazén jnvaba en ambas campatias, pues cuando se Ji fercera luna Mena, la enamorada Nusca le Aa bautizara, si de ese modo el dios de 61 harfa ‘almas resucitaran y pudieran encontrarse en Mi ispechar que era vigilada, lo condujo a un | junto al cual Almeyda planté una cruz que abrado en su cautiverio. Ella se arrodillé y él, ia con esas benditas aguas, estaba diciendo las, rituales: Ac bautizo en el nombre del Padres, del Hijo jritu...” cuando una Huvia de flechas inte- plicida escena, en la que ~como queria jsa incdsica— pas6 al mas alla junto a su njero. tiempo después, cuando ya en el norte se Copiap6 y La serena, pas6 por el lugar Ronddn, evangelizador de la zona de Pica. 96 ser su sorpresa cuando en medio de esos tumarugos vio alzarse una cruz, cristiana. 33 ‘Tomando el hecho como una sefial divina, decidis cdificar en aquel mismo sitio una iglesia que hasta hoy se sigue llamando de Nuestra Sefiora del Carmen de la Tirana. Cada 16 de julio se celebra all la Fiesta ée la Tirana, de Tarapacs, nombre que representa muy bien el sentido historico, religioso y folel6rico de esta leyenda y las expresiones de religiosidad popular que ha inspirado. LA ANANUCA pit isto florecer el jardin, le falta una maravi- jorecer el desierto, Fl fendmeno se Hama jdesierto 'y Se proxluce ciertos afios en que unas cuantas ten Ia aparicién de flores multicolores. fi es0 exige Ia afiafiuca, que con s6lo el “riego” snsa neblina, enciende aqui y alli sus luces rojas, iciéndole jalto! al desierto que ya la atropella. a la tradiciGn que esta flor nacié “de la noche ana”, Para volver a ese dia hay que retroceder de la conquista espafola, y mas atrés adn, al dle la dominacién inca. Y hay que ir por valles y norte, hasta encontrar ese poblado! en gue vivia joven, la flor del lugar, Afiaftuea? pblicarente y envidinda o amadaen seereto, ia entregando su amistad a todos, su amor Hasta que un dia pass por el poblado un joven yada versin de Maruel Gandarilla ese poblado seria ¥y In época -demasiado reciente- Ia colonia espatiola, i Monte Rey. yComplementarias. cateador buen mozo y alegre, Fs decir, él pensaba pasar poral, pero al conocer a la joven ctey6 encontrar lo que bbuscaba y se quedé. Ella también erey6 que habia llegado To que esperaba, y le entreg6 su corazén de oro. YY, como en los cuentos, “fueron muy felices”. Pero ‘no por mucho tiempo. Porque un da el minero tayo un suefio, dicen unos, 0 un dato, dicen otros ~o encontrs un nido de alicanto, digo yo- y parti tras ese derrotero.* ‘Aflafiuca Sofi primero verio volver cargado de piedras de fina ley,’ después imagin6 que volvia para levarsela a tierras Jejanas; por ditimo, lo erey6 vietima de un rodado Yy S6lo deseaba curar sus heridas. Pero no volvid rico ni pobre ni herido. “Se lo tragé la tierra’ ‘Aflafiuea no “vivid muchos afios”, como en los cuen- tos. Se murié pronto de una enfermedad bien conocida por las “machis” indfgenas, las “meicas” campesinas y Jos doctores de la gran ciudad. El ciclo se poblé de nubes a la hora de su muerte y llovia cuando la enterraron, Al dfa siguiente, el sol volvi6 a ocupar su lugar en el ciclo nortino. Y la tumba de la hermosa joven que muri6 de amor se cubrié de flores rojas. La verdad es que todo el valle destefiido, los cerros pardos, se teiifan de esta flor del norte. La llamaron Afiafiuca. » Cateadorexploador del teeno en busca de veas miners. “ Derroteroindicioo seal que la presencia de minerles deja ver en lu superiie que gu al “cateador’ Ley fing alta proporicin de mineral puro. 56 JUAN SOLDADO Este personaje da origen a la leyenda chilena més antigua que se conserva, desde la legada de los espa- fioles: Ia que explica el nombre de Juan Soldado de un conocido cerro de La Serena. Para Manuel Concha,' se Hamaba Juan Diaz y su apodo de Juan Soldado le venia de su comportamiento demasiado orgulloso para su modestisima condicién de hombre de pueblo, sin bienes, aunque duefio de cierta innata simpatfa. A la menor discusiGn pablica sacaba a relucir su calidad de “soldado de don Juan de Austria, hijo de don Felipe IV”, con quien habria hecho la cam- paiia de Napoles. Estos arrestos de hombre de honorlo levaron incluso aretar a duelo a dos de los més prominentes vecinos de la ciudad que lo habfan insultado, en 1681. Sea porque la dignidad de su rango se lo impedia -como asegura- ron ambos, 0 por cobardia, como les dijo Juan— los dos | Bin Tradiciones serenenses, 1883. 37 varones lo rechazaron indignados y fueron a quejarse ante el cura. En el sermén dominical, éste condend al “soldadillo” como ofensor a las buenas costumbres y Ia sociedad serenense lo expuls6 de la ciudad. Juan Soldado marché al destierro con la cabeza en alto y el paso firme. La paz volvid al lugar ‘Tiempo después, cuando el asunto parecfa totalmente olvidado, dos distinguidos vecinos de la ciudad amane- cieron muertos a pufialadas, Eran don Marfa de la Pefia y don Justo de Cepeda, los mismos a quienes en van eexigiera “limpiar su honor” Juan Soldado. ‘Como era de esperar, se promulgaron bandos al son de trompetas, amando a encontrar, capturar o denunci a Juan Diaz, alias el Soldado. Pero pasé el tiempo sin ‘que jamas se diera con su paradero, y la vida retomé su curso normal. ‘Afios después, ciando el nuevo asunto pareeia también olvidado, los que se aventuraron a cazar, it por lefia o simplemente pasaban por el cerro ubicado al norte de La Serena —de 1.170 metros de altura y a unos 35 kilémetros del ro Coguimbo~ contaban de un venerable anacoreta,” Hegado de lejanas tierras, que ‘ra el primer en avisar la presencia de una nave sobre el mat, previniendo al yecindario de un posible asalto pirata. Desde el palpito, el mismo cura Padin Morales ‘que habia condenado a Juan Diaz, proponia al anacoreta ‘ nwcorea:retigioso que vive en un lugar ale, entregao ‘modiacida y Ia penitencia. 58 como modelo de virtud. Asi pasaba el tiempo y los sere nenses, cada ver que el humo de una fogata en lo alto del cerro les anunciaba la cercania de un barco, agradecfan In benéfica presencia del ermitafio. Y asi fue hasta el mismo dia en que, fijando unos linderos de Ia hacienda llamada entonces Punta y hoy ‘Compatifa, se descubrié el cadiver del “santo varén", ‘que acababa de morir. Sélo entonces fue reconocido: jbra Juan Diaz! Elcorregidor Gregorio Cortés y Monroy, que dirigia cel grupo, fue de los primeros en verlo. “Ha expiado su crimen-dijo. Y acto seguido dispuso ‘que, partir de ese instante, e! lugar fuera llamado cerro ‘de Juan Soldado. LA MINA MALDITA Durante: pefopo de La Patria Vieja, Ja hacienda Rungue, ubicada en la antigua ruta Valparaiso-Santiago, parecié destinada a ingresar ala historia de Chile, cuan- do su propietario ofrecié donar una parcels al primer soldado que en el campo de batalla arrebatara un caficn 1 los espatioles Lo curioso es que nadie recuerda si algtin soldado cobré.esa recompensa, y en cambio ingres6 a la leyenda el nombre de Martin Vega, que a diario salia al campo 1 dar la batalla por el pan, sin empuifar mAs armas que sus herramientas de labranza, Y fue justamente enesas faenas que su arado dej6 al descubierto un papal de plata”, como llaman los mineros ‘un erreno con trozos dispersos de plata nativa, depren- didos de la veta principal de alguna mina cercana. ‘Vega bused afanosamente esa veta y, siguiendo el ‘curso noreste del estero Rungue, la descubris en lo alto ‘de una colina cuyos faldeos descienden a los llanos de Polpaico. 6 Devoto de la Virgen de las Mercedes, habia prome- tido Jevantarle un altar en el mismo sitio donde descu- briera la mina, y de inmediato se dispuso a cumplir su palabra. Comenzé con una provisoria capilla de piedra, donde instal6 una imagen de la su peso en plata. La orden de Ja Merced se interes6 en la naciente capilla, y un domingo envié a un fraile joven y animoso a decir misa en el lugar. Terminado el oficio, el cura se despidiG del vecindario y acompafié a Vega hasta 1a ‘mina, que ya comenzaba a ser visitada por curiosos y ccateadores. Llegaron a las faenas justo cuando un sudoroso apir’ ‘aparcefa en la bocamina cargando sobre sus espaldas una “papa” de plata nativa de unos cuarenta kilos. Deslum- bbrado, el fraile no resist la tentacién de pedirsela, a lo que el devoto minero respondi6 que esa era una ofrenda de la virgen, y como tal Ia guardarfa Pero a vista de aquel tesoro habia despertado la codi- «in de frale, quien insisti6en peditio,y al no conseguitlo ‘con ruegos intent6arrebatarlo por la fuerza. Desconcertado.el minero, sin saber emo reaccionar ante una conducta tan impropia, perdiG la paciencia, alz6 Ja mano y le asest6 una botetada. ‘Ahora el desconcertado fue el fraile, aunque supo cexactamente lo que debfa hacer: vuelto hacia la boca- rgen, por Ia cual pags "Trahajador encergedo de transporar el mineral desde lFordo de a ‘mina hata la supericie 2 mina, alz6 su mano y, diciendo unas palabras en latin, la maldijo tres veces. ‘Tembi6 la tierra y un estruendo rod6 por la colina, como si univ de piedras. se desbordara por debajo de las raices de los arboles. GY la mina? Nunca mas se supo de ella, Y Martin Vega? La leyenda asegura que murié solo yy pobre. Tan pobre como murieron muchos descubridores ‘de grandes riquezas mineras de Chile * gin Ja tradicién oral, Vega descubrié la mina en 1812, “el aiio de los. Carrera”, como lo Hamé la gente de aquel tiempo. ‘Mas de medio siglo después, Benjamin Vicufia Mac- enna, en. su hermoso libro De Valparaiso a Santiago,’ escribe: “Hoy dia os cerros de Rungue, de Tltl y de Pol- paico estén cubiertos de infatigables cateadores, y todos busean con affn fa mina maldita. ;La encontrariin?” Dan ganas de responderle: —| Nunca! Pero nunca digo nunea, porque nadie sabe Io que pueda pasar en el futuro, cuando a los j6venes lectores de este libro tengan mi edad, y les corresponda contar sus propias historias. * Batre ellos Juan Godoy que, 50 kikémettos de Copiaps ct 16 de mayo de 1832 descubrié Chafiarcill, el mineral de plata mis rico te Chile mprenta de la Litnerfa del Mercurio, Santiago, 187. 6 ORIGEN DEL MUGAI IRI! ‘Arua Ure Rano! ~decimoséptimo rey de los pas- ‘cuenses~ eximi¢ a los constnuctores de estatuas de todo trabajo que no fuera esculpir sus famosos moais. La alimentacién de estos artistas fue encargada a los pes- cadores de la isla. Este esforzado gremio tenfa una vida dificil. Aparte de su peligrosa labor en el mar, consumia gran parte de su tiempo en tierra fabricando anzuelos, que por enton- ces se hacfan de piedra, Era un largo trabajo de tallado y pulimentado, hasta alcanzar la forma adecuada. Por muy diestros que fueran en la fabricacién de anzuelos 0 en su uso, los pescadores debian lamentar ‘que un alto porcentaje de peves lograra soltarse una vez mordido el anzucto.' Esto trafa muy molesto al joven Ure a Vai a Nuhe (0 Urevaisaus), descendiente de famosos pescedores, ‘Una noche, mientras invocaba al dios Mea Kahi, se * Amzuelo de ves usado en Isla de Pascua, “4 le aparecié el espititu del anciano pescador Tirakoka, quien le explicé que los fracasos en Ia pesca se debyan la mala calidad de los anzuelos. —Ve a la cueva donde sepultaste el cadéver de tn padre -te dijo- y toma un trozo del muslo, Con él bards un anzuelo de punta barbada ‘Cuando el joven se repuso de ls impresién,siguié las instrucciones recibidas y se dirigis al mar. All pasaba el, «fa y regresaba por la tarde sin pesca alguna, causando la burla de los que antes 1o admiraban. Es que ya en su ccanoa, lejos de todos, no hacia otra cosa que perfeccionar clanzuelo de hueso, cuya punta impedira que el pez. lo soltara. El dia que lo tuvo listo, eligié un sitio algo apartado, de modo que los demés no lo vieran hasta la tarde, cuando regres6 con su canoa colmada de peces. No hay para qué decir eémo Io espiaron para conocer su secreto, pero él Jo mantuvo en absoluta reserva. Tanto molesté al resto su acttud, que un dfa lo abor- daron en plena faena. En la confusién muchas canoas se volearon y no pocos se ahogaron, entre ellos el joven inventor. Pero si él pagé con su vida un desmedido aftin de sobresalir, su canoa mostré a todos el secreto de su éxito: cl anzuclo de hueso, que desde entonces se incorporé al progreso de la comunidad. Estos anzuelos de hueso, lamados mugal iri, se fabricaron desde entonces con el hueso del muslo del pescador fallecido. La curva se hacfa con una pequefia 6 rebarba que impide que el pez Io suelte. Es un instrumen- to que cumple tan bien su propésito, que hasta hoy? se encuentran nativos que los prefieren alos de fabricucién industrial. enendersereferido 1889, anode le pubicacion ‘Plo Te Hens (0 Ish de Pasews) de W. 1. Thorson. fla vita Bs traducckin de Hilda Fucres, noes de a de Cie, 161-162, 1980, 66 EL ROTO QUE ENGANO AL DIABLO Bi Dianioes tan diablo, que hasta los més diablazos le temen a sus diabluras. Es que nadie se atreve con el Diablo ~al menos eso pensaba él- hasta que cierta vez, hace mucho, muchisimo tiempo, se encontré con un rotito chileno. Bartolo era un huaso joven, al que todo le salfa mal se aflo: en otofio se helaron sus chacras y en invierno se hhundig el sembrado. De puro flaca se murié su vaca, Asi que Bartolo tiré el yugo, el arado, la rastra, el rastrén, y partié en busea de mejor suerte. ‘Tenia unos tfos en la costa, pero je6mo se haria pes- cador si ni siquiera conocia el mar? “Ser minero debe ser més ficil”, pens6 Bartolo, encaminandose a los la- vaderos, donde decfan que las pepitas de oro se hallaban como chicharrones en un plato de porotos. Pero no encontrs oro. ‘Volviendo triste a casa, pens6 sil oro brillarfa como escamas de peces en la red, o las pepitas serfan como sgranos de trigo en la era, or Oscurecid en el bosque. Tuvo miedo. Pero més miedo tenia de volverasu tierra sin un cobre, porque pronto serfa ‘el 18”, y €l queria bailarse unas buenas cuecas con la Peta, la nfia mas linda y hacendosa de la comarca. Entonces record que su abuelo le haba contado de qué manera se haba hecho rico un patrén suyo, =|Més que hago pacto con el Diablo!— exelamé Bar tolo, y os pelos se le pararon de susto Sacando fuerzas de flaqueza, toms aliento y Hams tres veces al Paras de Hila! Un reldmpago abrié de par en par las puertas del cielo y por latcrra rodaron todos los uidos del bosque. Entonces lo vio: de pera y bigote y abo; de chispas por tos ojos y una risa del demonio, 10 vio. Allf se estuvieron Bartolo y el Diablo, hablando de negocios: de venderle su alma al Diablo jno tenia més que vender el huaso Bartolo! Cien mil pesos le pidis por su alma, pensando que si volvia en esa facha, l Peta no daria un centayo por él. Le parecié buen precio al Diablo. Se os dio. Peto hay que firmar un pacto dijo el Diablo~ 4Cuindo queris que te eve? Hoy mismo -respondié Bartolo, haciéndose el de las chacras:? ‘Se extraié mucho el demonio, pues todos le pedian aos y alos para gozar la vida, Por fin acordaron que " Uno de ls apodos del Diablo, lamado también Malo, Maluto, Cacho, ee acigndone el tonto, el ingen, ‘vendrfa a buscarlo mafiana. EI Malo le pinché el dedo del coravén al huaso, y con su misma sangre escribié: Bartolo Lara, no te levaré hoy, pero te llevo maftana, En cuanto el rotitofirmé el pacto,el Diablo lo guards ¥ desaparecié, en una explosign de fuego, humo y olor de azutte, No hay para qué decir eémo legs al campo Bartolo, cen caballo chileno, montura corralera, espuelas de plata ¥ poncho multicolor. Un mozo arreaba un novillo para el asado, y otro venfa en carreta con una tremenda pipa Y un badl de regalos para Peta. Se les hizo corto cl dia para la fiesta, pero apenas ‘anocheci6, Bartolo monté a caballo y partis asu cita. El Diablo lo salud con su risa endemoniada. May bien =le dijo-, harto gozaste, ahora te evo al infiemo. ={Cémo que te llevo? ~dijo, irénico, Bartolo-. Tan diablo que es y no sabe leer... De mala gana e! Diablo sac6 el pacto y ley: Bartolo Lara, note Hevaré hoy, pero te llevo mariana. Bs verdad -dijo-, la cosa es maiiana. ~Asiies-asintis Bartolo- pero déjeme otros cien mil viaje y la puntualidé. | Malo se los dio. te espero! dijo al pasarselos. 70 —Mafana volveré ~aseguré el huaso. Y dicen que el Diablo volvie ese dia y al otro y al siguiente, pero siempre Bartolo lo hacia leer el pacto: Bartolo Lara, no te levaré hoy, pero te evo matiana. —iMe hiciste leso!~ le grit6 un dia, ya cansado, el Diablo, y las chispas de sus ojos encendieron el azufte, ‘que es 1 alimento preterido del demonio, y estallo.. Ardié como los fuegos atificiales que Bartolo encen- did en 1a ramada, ese Dieciocho, bailando con la Peta. Los nietos de sus nictos cuentan ahora que Bartolo no trat6 més con el Malo, Hizo pacto con la tierra, y ella le dio siempre rocfo de plata y espigas de oro, que son 1a fortuna de los campesinos. Pero cuando a media noche adllan lastimeramente los perros, los ancianos aseguran que es el Diablo, que todavia ronda la casa del roto pillo que lo engafie. n LLACOLEN EL ORIGEN iL None de esta laguna de Coneepeién se sumenge en la época de la Conquista de Chile, Mas exactamente, la legada del gobemador Garcia Hurtado de Mendora,' que reemplaza a don Pedro de Valdivia, ‘Venfan en el séquito de don Garcia algunos j6venes oficiales con experiencia en la corte espafiola, lo que significa que eran tan diestros en lides de espada como en lances de amor. El més famoso , pero no el tinico, era don Alonso de Ercilla y Zitiga. Este poeta soldado contarfa la heroica vida militar de Galvarino,* pero su vida familiar perteneve a la leyenda, Este “valeroso y atrevido” cacique vivia junto a la Jaguna, en teritorio mapuche pues la ciudad de Concep- ciGn se alzaba entonces sobre lo que hoy es Penco. Es posible que Galvarino fuera, en tiempo de paz, un Aafeetuoso hombre de familia, como sugiere su verdadero "Llega al golfo de Taleshuano el 28 de junio de 1887, *En los capfnlon XX y XXII do La Araucans n nombre, Calluaréngo,’ que ensalza las propiedades me-