Ley 1542 Sobre Registro de Tierras

El sexto período nace con la Ley Sobre Registro de Tierras No. 1542, de fecha
11 de octubre de 1947, legislación netamente dominicana, que representa un
acontecimiento de extraordinaria importancia para nuestra historia, donde los
dominicanos manifestamos la voluntad de darnos el régimen legal de la
tenencia de la tierra que nos rige. Es la segunda figura más destacada durante
este periodo de evolución histórica de la propiedad inmobiliaria dominicana.
Su objeto
Esta Establecido en su Art. 1 el cual establece: Tendrá por objeto registrar
todos los terrenos que forman el territorio de la República, las mejoras
construidas o fomentadas sobre los mismos, y los otros derechos reales que
puedan afectarlos; el deslinde, mensura y partición de los terrenos comuneros
y la depuración de los títulos de acciones de pesos que se refieran a dichos
terrenos. Estas operaciones se declaran de interés público.
A grandes rasgos establece las siguientes:
-Crea los Tribunales de Tierras con competencia exclusiva sobre esta materia
-Establece el Saneamiento, el Deslinde y Partición de los terrenos e instruye
sus procedimientos
-Instaura la Litis sobre Terrenos Registrados
-Da lugar al llamado Decreto de Registro
Características:
-Es la primera manifestación de la voluntad dominicana con relación a lo que
en la propiedad inmobiliaria se refiere, a pesar de a ver sido una transcripción
de lo que fue la orden ejecutiva 511.
-Produce un Sistema Científico de Registro de la Propiedad Inmobiliaria
-Establece Procedimientos largos y tediosos para las partes involucradas en
ellos
-Es una legislación básicamente procedimentalista, de procedimientos
Actualmente esa ley ha sido derogada por la ley 108-05 sobre registro
inmobiliario

el uso del GPS para la ubicación de las parcelas. a manera de ejemplo. como en técnicas registrales y procedimentales. -La Litis sobre Derechos Registrados. Características: -Instituye el conjunto de Principios que Rigen el actual sistema inmobiliario dominicano. facilitando la incorporación de modernas tecnologías y procedimientos. -Se reducen los trámites burocráticos. en fecha 23 de marzo del 2005. el cual aunque aparece en la ley 1542en esta es delimitado en sus fases y reorganizado. dando más garantías y un estableciendo un régimen más depurado y organizado. Figuras Jurídicas Destacadas: -El Procedimiento de Saneamiento. Para estos fines fue promulgada la Ley 108-05 de Registro Inmobiliario. El desarrollo de nuevas tecnologías tanto en materia de mediciones. implementación de sistemas informáticos para el control y organización de archivos. adecuadas para la realización de negocios de manera pronta e inequívoca. -Establece más Fundamentos y regulariza los procedimientos ante sus diferentes órganos e instituciones al establecer los reglamentos para cada una. hizo necesario dotar al sistema dominicano. utilizándose este concepto para hacer referencia a todo los derechos que recaen sobre el bien inmueble a excepción de los que son competencia del derecho común u otra legislación de acuerdo a esta misma ley. esto se refleja en la eliminación de sometimiento indirecto por ante estos tribunales. -Regulariza el Procedimiento de Saneamiento aclarando el mismo y reduciendo sus fases -Tiene como finalidad garantizar la publicidad de los registros y la individualización de los derechos relativos a los inmuebles. seguras y eficientes. . publicidad de la información y manejo de operaciones en los distintos órganos de la Jurisdicción. tales como: la técnica del folio real (por medio del Registro Complementario).El último periodo es la Ley 108-05 sobre registro inmobiliario Durante 58 años la ley 1542 fue la base del desarrollo inmobiliario del país. de un marco normativo más flexible que permitiera dar respuestas ágiles.

establece tres modalidades recursos para las actuaciones administrativas . -En cuanto a los recursos: la revisión por causa de fraude.-Se establece la Figura del Referimiento y la Perención de Instancia. se establece un plazo de un año y no se reputa al que adquiere durante este tercero adquiriente de buena fe.