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Silvano Andrés de la Morena

:
"Dificultades didácticas de El Quijote"
Que los alumnos lean, entiendan y disfruten con la lectura de El Quijote

Dificultades didáctiques de El Quijote
Silvano Andrés de la Morena
IES Terra Roja
Santa Coloma de Gramenet
Introducción
Buenas tardes.
Después de lo que se ha oído en las anteriores intervenciones, espero que mis palabras puedan aportaros alguna idea
novedosa, aunque soy consciente de que hablar del Quijote implica muchos riesgos, uno de ellos, sin duda, el de caer
en terrenos comunes. De todas maneras, me atrevería a afirmar que mi exposición será menos optimista que las que
me han precedido, pero puedo asegurar que se encuentra bien asentada en la experiencia de 28 productivos años en
las aulas.
En gran medida, nuestra sociedad vive del pasado. Pocos años quedan libres de celebraciones centenarias, cuyos
objetivos culturales son tan dispersos como política y crematísticamente provechosos. El IV centenario del Quijote no
podría ser menos. En un mundo en el que predomina la imagen sobre la palabra, ahora se nos inunda con vistosos
dibujos, carteles, caricaturas, cuadros o exposiciones del héroe cervantino, que bien pueden hacer que se olvide lo
sustancial: que el Quijote es una obra para leer y que, por lo tanto, no sirve sólo con poner figura a don Quijote, Sancho
o Dulcinea. Por eso, nosotros, profesores de Literatura, hemos de clarificar los objetivos: conseguir, primero, que la obra
se lea; se entienda, después, y sirva, finalmente, como punto de partida para despertar el interés del alumno por la
creación literaria.
En este sentido, nuestra labor no consiste en lograr que el alumno se acerque al Quijote como si tuviera que atravesar
de manera precipitada por un lugar, sino en dar la clave para entrar en ese lugar, pasear por él, conocerlo y entender lo
que allí sucede, que no sólo vea sino que mire, que no sólo oiga sino que sepa escuchar. Nada fácil en una sociedad
con escasa actitud contemplativa, donde la cultura del esfuerzo se encuentra en horas bajas. Si, como digo, los
centenarios no son ajenos al mercado, desde la escuela nuestra labor consiste en intentar que el alumno, ciudadano
que tiene reconocido su derecho a una educación completa, no sea reemplazado por un simple consumidor. También
contra todo esto, es decir, contra el contexto histórico y cultural en el que nos movemos, tenemos que habérnoslas a la
hora de poner a los alumnos ante el Quijote, una obra lejana en tantos aspectos para un muchacho de 15 ó 18 años.
Si nos fijamos en muchos de los actos de estos meses, se puede comprobar que a menudo los objetivos son más
externos, coyunturales, políticos, locales y hasta personales que literarios. A modo de ejemplo, quizá recordaréis el
artículo de Goytisolo, titulado significativamente “¿Quijotitos a mí?”, aparecido en Babelia el sábado 15 de enero, donde
realizaba una magistral ironía sobre el papel de Francisco Rico, que, como sabéis, es el coordinador general de los
actos del IV centenario. O, en otro sentido, la publicación por Península de un libro con el título de Don Quijote en
Barcelona, de José María Micó, que contiene sólo los capítulos que el protagonista pasa en esta ciudad. No se sabe si
el objetivo es la obra o la propaganda doméstica. No quiero decir que todo esto resulte inútil, por fuerza. El problema es
que incluso la gente que debería tener como meta la obra en sí misma busca otras más inmediatas. En este contexto,
no es de extrañar que las cuestiones más literarias y didácticas aparezcan como secundarias, como algo que se deja
para los profesores de a pie.
Prolegómenos a las dificultades didácticas del Quijote

Por ejemplo. si bien puede estar entre las primeras. con las grandes obras de arte o de la cultura en general. si tenemos en cuenta que seguirá siendo lectura obligatoria. ¿Sabíais que esta obligatoriedad en los planes de enseñanza aún no ha cumplido un siglo? También Torrente Ballester lanzó más de una vez el grito de que España es el país donde se lee menos el Quijote. Si su afirmación resulta cierta. es decir. La verdad es que quizá Trapiello no ande desencaminado. “es un libro de espíritu abierto demasiado moderno para las aulas”. De modo que. creyendo saber qué es el Don Quijote -y sobre todo qué es Don Quijote-. y que la escuela no tenía especial necesidad de Don Quijote ni de Hamlet. más bien. en unos lugares más y en otros menos. Y las razones pueden ser muy simples. qué puede ser nuevo y distinto para cada lector y en cada lectura. entonces. las razones que dio para oponerse a la medida no estaban especialmente claras. escribe en la página 30 de su Cervantes y Don Quijote (leer subrayado). dado por el ministerio de Instrucción Pública. que ha publicado líneas clarificadoras. Pero. no digo toda la obra cervantina. La polémica dejó un intenso rastro a través de dos autores. La diferencia entre una actividad y otra es significativa. bien sea literatura. e incluso sobre la necesidad de hacerlo. se le lee poco. y de manera especial a los profesores de Literatura. debería hacernos pensar a todos. a pesar de que podamos admitir que leer por obligación es peor que no leer. Sin embargo. para los traductores e intérpretes. Al contrario de lo que era habitual en él. que con los años va depurándose de su desagradable obligatoriedad. es dudoso que así sea. Daniel Eisenberg. que tituló justamente ¿Se lee mucho el Quijote? La consecuencia inmediata fue que se levantó una gran controversia en torno a la medida. y de manera especial el Quijote. Ortega y Gasset escribió una serie de artículos con el descriptivo título de Don Quijote en la escuela. la mayor polémica se levantó en España justo en el momento en el que la lectura de la primera obra cervantina entró en los planes de estudio y la hizo obligatoria. no es nueva ni mucho menos. en cambio. se puede permitir que no aparezca como prescriptivo en sus planes de estudios el Quijote? Decía que la duda sobre la posibilidad de enseñar el Quijote no era nueva. tendríamos que preguntarnos por qué. Incluso aunque. Hay otras. pues las basaba más que nada en las dificultades prácticas de la idea. Ortega y Zozaya. se le estudia mucho.Andrés Trapiello ha sostenido más de una vez que a Cervantes. pueda quedar un recuerdo de las molestas lecturas escolares. es probable que la memoria se convierta en llamada que vuelve libre a aquella lectura. el primer . Y estas dos palabras constituyen. Zozaya pensaba. no son demasiados a quienes les entran ganas de descubrir lo que no es el libro y lo que no es el personaje. Pero la simple existencia de la discusión es todo un síntoma de la relación problemática de la enseñanza reglada. que más que una preparación para la vida lo es. del que era titular Natalio Rivas. pero sí el Quijote entero? Si la respuesta confirmara la sospecha. contraria y paradójicamente. Pero ésta no es la única razón. ya que ni uno ni otro "preparan para la vida". que sería demasiado pedir. por lo menos. Lo llama "desocupado lector". según sus palabras. bromeando. porque. Sin ir más lejos. incluido este país. proyección de un sistema político e ideológico. las de Antonio Zozaya. Y podemos buscarlas jugando sobre las dos primeras palabras del prólogo. Situándonos en el mejor de los escenarios. figuras y situaciones. en las que Cervantes se dirige. al igual que los proverbios y mimos de una tradición local en la que cada uno de nosotros tiene raíces. un gran conocedor de la obra de Cervantes y de manera especial del Quijote. universalmente obligatoria en el mundo moderno. que se sintió animado por una conferencia algo agónica de Rodríguez Marín. pero que. Esta duda sobre la posibilidad o no de enseñar el Quijote a los escolares. como si se hubiese leído en una vida anterior o como si se hubiese soñado. pensaremos que. es creíble que entre los 10 ó 20 grandes libros que. el Quijote sea en todas partes. para la efímera y lábil mentira cotidiana. si somos optimistas. ciencia o filosofía. Pero. Fueron mucho más claras. símbolos. que sostenía que el Quijote no era lectura para niños ni para adolescentes. a la vez que un altísimo ideal educativo para cualquier nivel de enseñanza. dejando a un lado la escuela y la aversión que consigue provocar hacia una gran obra cuando establece su obligatoriedad. desde el punto de vista teórico llegáramos a la conclusión de que la enseñanza de obras como ésta resulta imposible. al tipo de lector al que ha destinado el libro. que todos creen saber de qué se trata. según sus palabras. en resumidas cuentas. uno de los menos leídos. hagámonos una pregunta: ¿qué sistema educativo. Efectivamente. O como si continuamente fuese transmitido por medio de señales. La obligatoriedad de la lectura escolar del Don Quijote fue decidida por un real decreto de 9 de marzo de 1920. constituyen un duradero patrimonio humano. ¿cuántos de los que ahora nos encontramos aquí hemos leído.

Ese “desocupado” era el lector que Cervantes pensaba que podría resistir su obra. las dudas algo imprecisas de Ortega y las razones. para poder hablar del libro del que se habla. desde luego. La tiranía del tiempo acelerado cae sobre todos: lectores. para los traductores e intérpretes. y a mí se me trasluce que no ha de haber nación ni lengua donde no se traduzga". o bien. Remontémonos. Y los que más se han dado a su lectura son los pajes: no hay antecámara de señor donde no se halle un “Don Quijote”: unos le toman si otros le dejan. entender y pensar. “Es tan clara. continúa Sansón Carrasco. empieza el prólogo de la primera parte. ofrece . es tan trillada y tan leída y tan sabida de todo género de gentes. Desde un punto de vista que engloba a la generalidad de los lectores. la de Ferdinando Carlesi. y no están los tiempos para eso. Después de lo que acabo de exponer. Fijémonos en dos textos. al mismo Quijote y veamos lo que dice Cervantes sobre la lectura de su obra. En el capítulo III de aquélla. precisamente con relación al libro. Por imposición de la moda. los mozos la leen”. precipitadas y airadas de Zozaya. finalmente. capaz de dejarse ocupar por la alegría que proporciona la lectura de una obra impregnada de misterio. En la segunda parte.los libros que se devoran o se captan más que los que se degustan o permiten. que apenas han visto algún rocín flaco. quien se acerca al Don Quijote ya no está. Cervantes introduce. bien puede decirse que son muy pocos hoy los que son capaces de leer con alegría. "Desocupado lector". Capítulo en el que también se nos describe la enorme popularidad que ya había conseguido la historia a sólo diez años de la publicación. las referencias literarias en este obra son constantes. de manera especial muchos alumnos. si somos sinceros. a través de un nuevo personaje. por lo que. que el día de hoy están impresos más de doce mil libros de tal historia. El mismo Don Quijote es fruto de la lectura. autores. es decir. para poder decir únicamente "lo he leído". íntimo y laborioso de leer? La lectura hoy es un acto de pura rebeldía frente al velocímetro frenético e histérico del presente. el primer problema del libro. y. ¿A quién se dirige Cervantes? ¿Qué significa ese adjetivo calificativo que aquí casi aparece como epíteto? Es curioso que la mayoría de las ediciones pasan de largo a la hora de poner notas a pie de página que clarifiquen el sentido que Cervantes pudo querer asignar. sino bien ocupado. Barcelona y Valencia. esta lúdica sociedad les ofrece otras cosas dirigidas más bien a los sentidos. desocupado. Cervantes se dirige a un lector que sepa leer con alegría. pero se da cuenta. que no hay cosa que dificultar en ella: los niños la manosean. Gustan -cuestión de prisa. para cumplir una obligación. admitiremos que leer el Quijote supone un gran esfuerzo. Pero es que la de Vittorio Bodini necesita 10. Hoy se lee más bien por otras razones. Como sabéis. el “Quijote” es una obra literaria llena ella misma de literatura. dígalo Portugal. editores”. y aun hay fama que se está imprimiendo en Amberes. porque los mozos que la leen son ya los mayores. una de las mejores traducciones italianas. el bachiller Sansón Carrasco. Sólo la edición de Crítica relaciona el “desocupado” con el sentido horaciano de “otiusus”. no hacían sino recoger una evidencia y tal vez una tradición. Por ejemplo. "Tengo para mí. y lo dice en una nota. la respuesta no ofrece dudas: el Quijote. pero hoy ya sabemos lo que significa desocupado y la predisposición que tendría para resistir esta novela y a los ociosos (¿o mejor amantes del ocio?). Y hoy. aunque también de alguna virtud. che non hai nulla da fare". Por otra parte. ¿Acaso Cervantes no tuvo clara conciencia de que había escrito un libro alegre y misterioso? Pero ese concepto de "desocupado lector" se da hoy raras veces. Como decía. como todas las grandes obras clásicas. éstos le embisten y aquéllos le piden”. Así. donde se han impreso. La primera referencia a la lectura la encontramos ya en el texto que abre la obra: “Desocupado lector”. críticos y. Los niños de los que habla serían nuestros escolares. mientras que Sciacia opta por la dos del original: "ozieggiante lettore". que ocho palabras para traducir dos son demasiadas. como digo. Para empezar de tiempo. afirma.problema del libro. mejor dicho de los efectos que la lectura produce. los hombres la entienden y los viejos la celebran. el autor se arriesga a poner en boca de este personaje unas palabras que resultaron proféticas. convencido de que el ocio será quizá el padre de ciertos vicios. desocupado. librerías. los mozos la leen. Cuando se lee. “¿Cómo se logra la gran hazaña de que individuos entretenidísimos con artefactos técnicos espectaculares y con imágenes fáciles y seductoras se sumerjan en el placer eterno pero lento. “Los niños la manosean. ¿qué manosean nuestros alumnos? Margarita Rivière lo ha dejado escrito con bastante claridad. dos palabras que constituyen. paso a paso. si no. dice: "Lettore beato. También a veces se lee sufriendo. El segundo texto tal vez nos dé más pistas. Fijémonos en lo que el mismo Cervantes decía. la crítica hacia la primera. ¿podemos seguir afirmando que El Quijote presenta dificultades didácticas? ¿Qué os parece? A mi entender. cuando dicen: «Allí va Rocinante».

la mejor didáctica. aunque bien es verdad que en los pueblos se los comía la calle. como sabemos. poco propicios para lanzarse espontáneamente a la lectura. ni internet ni la TV ni otros artefactos comían nuestro tiempo. Por eso. Me lo prohibieron. que resulta en sí misma casi inabarcable.todas las dificultades del mundo. y. sino la de la biblioteca Sopena. también. de manera mecánica y necesaria. ¿puede existir una didáctica del Quijote en la enseñanza obligatoria y en el bachillerato? Es decir. nos leía cada tarde. libros fundamentales. pero que demuestran la diferencia entre el placer de escuchar lo que otros leen y hacerlo uno mismo. a principios de los años sesenta. Y si bien en casa no había biblioteca. tal vez? Quizá antes que nada. mucho menos en las de Santa Coloma. o un conjunto de entornos particulares y diversos. el de convertirla en un acicate para nuestro tiempo y despertar la pasión por la lectura y por la escritura. en letra chiquita a dos columnas. en la casa de mi abuelo encontré Anna Karenina y Crimen y castigo. deberíamos preguntarnos por las formas de encontrar la mejor didáctica que nos permita dar un vuelco a la cuestión. Luego. me limito a enunciar en voz alta una serie de cuestiones que nos preocupan a todos y. buscar la manera de reflexionar sobre la tarea del docente en la enseñanza de la Literatura y de manera especial de esta novela cervantina. lo que no significa que sea un imposible hacerlo accesible a los lectores. También he de decir que. inseparables. que mi pregunta no es fruto de la improvisación ni del azar ni del deseo de llamar la atención. A pesar de todo. no digo ya atractiva (que. al mismo tiempo. entre los doce y trece años. más de una vez se ha mantenido la idea de que el Quijote se lee poco y se estudia mucho. que de todo hay en la viña del señor. Recuerdo que cuando entré en el colegio estaba leyendo el Robinson Crusoe. Pero si para eso los alumnos ya se espabilan y muchos profesores. sentiría decepcionaros si alguno de vosotros esperara que de mis palabras saliera el bálsamo de fierabrás que dé respuesta a nuestro trabajo diario. sin duda. que te ayuda a buscar nuevos caminos. ojalá) esta obra cervantina. de algún modo fueron cayendo sobre mí. dos campos. Y me regalaron El jugador de Dostoievski”. ¿Por qué? Y también. desde ya. me gustaría dejar claro que parto de dos premisas: La primera. Pero quizá sería más conveniente partir de dudas que de certezas absolutas que nos pueden llevar a la futilidad. sobre todo. sino que existe una amplia bibliografía . hasta el escéptico convencido. Son experiencias de lectura inolvidables. entre los que hay de todo. sino resultado personal al que he llegado tras 27 años de dedicación a la enseñanza de la lengua y de la literatura y de haber compartido ideas con decenas de compañeros. un largo episodio de Ben Hur. Recuerdo también que uno de los maestros de primaria en el pueblo. pero el Quijote nos acompañaría para siempre. ¿cómo hacer que la situación cambie? Nosotros. aunque muchos haya que tomarlos con pinzas. provechoso. casi por azar. aunque no hayan leído la obra. Días atrás leía en el diario Clarín de Buenos Aires una interesante entrevista con el escritor argentino Abelardo Castillo. A la pregunta de rigor en estos casos “¿qué le empujó a la literatura?”. sobre el Quijote es poco menos que pretensión vana y loco atrevimiento. Pero ésa fue una lectura crucial. tendríamos que definir en cada situación qué objetivos buscamos y qué procedimientos son los más adecuados para esos objetivos? Uno de ellos podría ser que conozcan el argumento de la obra. Nunca supe bien cómo aprendí. que no pretendo que mis dudas o afirmaciones se puedan hacer. no favorece la idea de la necesidad del esfuerzo en el desarrollo personal. Y en segundo lugar. el Quijote. ¿un conjunto de procedimientos técnicos. donde existen. un cura ya muy mayor que se lo sabía de memoria y que nos lo contaba con tanta familiaridad y leía con tanta pasión que aquello fue realmente contagioso. alrededor de una estufa de leña. Como decía antes. Pero. pero cuando empecé el colegio. Puedo contar. Decir algo nuevo. especialmente cuando el entorno. como anécdota. Como profesor de a pie. que mi pasión por el Quijote me la transmitió en el instituto Antonio Machado de Soria un profesor de latín en el antiguo 4º de Bachiller. entre las que sobresale. pero no la versión para niños. sino de las grandes obras clásicas. Pero si algún sentido tiene la celebración del 400 aniversario de la grande novela de las letras hispanas es precisamente ése. contestaba sin titubear: “La lectura. ante el silencio más absoluto de toda la clase. por regla general. cuando lo que de verdad necesitamos los profesores es confianza en nuestra tarea. extensibles a la posibilidad o no de una didáctica de la literatura en general. sí. objetivos y estructurados que sirvan para hacer. que puede resultar admirable. ¿para qué? ¿Para aprobar el bachillerato? ¿Para aprobar la selectividad. No sólo internet ofrece datos abundantes. Situaciones así no son frecuentes en nuestras aulas. Las declinaciones no las aprendimos entonces. sino hostiles. por aquellos tiempos. al menos. por obligación y por devoción. que ya ha llovido. contextos familiares y sociales. desde el optimista enajenado. sino por lo menos inteligible y comprensible? Como la cuestión me la formulo yo mismo. ya sabía leer.

nada fácil. que el estímulo salga de dentro. las de origen externo. pero sí medianamente interesados en la obra. del Quijote no es un imposible para los jóvenes. pero no por eso menos decisivas. Esto. que en un momento salte la liebre y uno decida dar el paso. en el contexto sociocultural del alumno. Pensad que no hay novela en la literatura española que. en un sentido muy amplio. las obras de Martín de Riquer: Aproximación al Quijote Torrente Ballester: El Quijote como juego Novokov: Curso sobre el Quijote Daniel Eisenberg: Cervantes y Don Quijote Guía del Quijote: CLAVES PARA LA LECTURA DE DON QUIJOTE DE LA MANCHA César Vidal: Enciclopedia del Quijote. las que encuentran su origen en las propias características de la novela. Por ejemplo. No en vano estamos celebrando cuatrocientos años. que. A lo mejor resulta que para leer una novela como ésta lo más adecuado es. y el final es difícil situarlo en un punto de la vida. pero tampoco deben engañarse. porque los argumentos son muchos. ¿que se lo lean todos los alumnos? Eso sería una barbaridad y una quimera. la mayoría no ha leído la obra completa. no digo que incondicionales. requiere empeño y un bagaje de experiencia suficiente que haya descubierto el necesario equilibrio y distancia que convienen a la valoración de los hechos humanos. y una buena explicación añado ahora. es decir. no se imponga desde fuera. que disfruten con él y que les sirva para plantearse algunas cosas. las que conviene situarlas. Segunda dificultad: la diferencia cultural entre el momento actual y la época de transición del Renacimiento al Barroco. Probablemente. en los centros educativos deberían servir también para desconstruir. es decir. Nuestro objetivo final. esto es. y. si cada uno de nosotros se conformara con lograr tan sólo un par de lectores al año. resulta difícil de superar incluso para los adultos. las dificultades son múltiples y los retos también. desde su . ¿Con qué pretensiones acudimos cada curso como profesores de Literatura?. las que podríamos denominar intrínsecas. pero también a que el alumno la pueda hacer por sí solo. ofrecen datos más que suficientes para conocer toda la trama del Quijote. para hacernos ver lo que no es ni el Quijote ni don Quijote. porque esta obra. y otros que se pueden encontrar en las bibliotecas. sí pone frenos a una lectura íntegra en el periodo escolar. También puede suceder que en vez de querer que conozcan el argumento. Entre las primeras. por otra.sobre el asunto. lo que se pretenda es que sepan las cuatro aventuras más convencionales. pues el corte de contenidos culturales con el pasado ha resultado enorme. La conclusión es que. ¿Y cuáles son esas dificultades? Para empezar me voy a arriesgar a clasificarlas en dos grandes grupos: por una parte. Como he apuntado antes. desde su felicidad a su miseria. se ha complicado desde la puesta en marcha de la reforma a mediados de los 80. parcial quizá. en un acercamiento profundo. pueden enumerarse algunas como las siguientes: Primera dificultad: la extensión. Esto. en versión íntegra. Y hablo de universitarios. Todos estos libros. una buena lectura. No cabe duda de que en una obra como ésta hay una serie de tópicos que los ha generalizado el tiempo y la propaganda hasta convertirla un poco en lo que no es. pues para eso y más da una obra inagotable donde campa a sus anchas la palabra. sin ningún tiempo determinado para ello. El Quijote es una obra que necesita para su interpretación una gran cantidad de información externa. es un escollo objetivo. como quien no quiere la cosa. Una lectura. por rutina o por vicio. por otra parte. además. deberá ser que lean el Quijote completo. con bastante frecuencia. cada curso intento que el Quijote se convierta en tema de conversación con los alumnos que tengo haciendo las prácticas del CAP. pero que sirven para que todo el mundo crea conocerla de cabo a rabo. Pero como las cosas no son tan sencillas. sin necesidad de leer la obra entera ni en profundidad. aunque para ello nuestra labor deberá ser de preparación lenta. que. que lo entiendan lo mejor posible. ¿cuántos han leído el Quijote completo? Por curiosidad. ya podría darse por satisfecho. a pesar de haber estudiado Filología Hispánica. en este caso. tenga tantas páginas. Y si no que cada uno responda en su fuero interno. evidentemente.

alguna de las cuales. Y entre las segundas. la universalización y obligatoriedad de la escolarización. como distintas procedencias nacionales. lo que se llama oficialmente. ha cambiado el paisaje de las aulas. por el hecho migratorio masivo de determinados países hacia España. sino como un hecho empíricamente constatado. No olvidemos en este sentido que el Quijote es una novela de novelas. Octava dificultad: el contexto literario en el que nace el Quijote. de cara a los alumnos de hoy. por una parte la gran diversidad de estilos y registros y. primero por la misma puesta en marcha de la Reforma educativa. es decir. pues en esta obra no basta con acercarse a los contenidos. es decir. relacionado. Séptima dificultad: el listado tan enorme de personajes. en que los contenidos parecen multiplicarse y hay que seleccionarlos”. e incluso lenguas. el desdoblamiento de la perspectiva. Esta situación hace más evidente que nunca la necesidad de una formación inicial del profesorado que no se puede limitar al conocimiento de unos contenidos disciplinares. Más de 700. al qué cuenta. entre los alumnos autóctonos. y no lo digo en el sentido conservador de reivindicar nostálgicamente el pasado. de unos contenidos escolares indiscutibles. tanto social como geográfica. lingüística en general. como en las estrategias educativas y didácticas. cuando en la segunda parte don Quijote descubre que hay un libro que cuenta sus propias aventuras. diversidad. es decir. que mide el rendimiento educativo en los países de la OCDE. se pueden destacar: Para empezar. Ya sé que esto puede sorprender a muchos compañeros. cambios sustanciales tanto en los métodos y objetivos. fue criticada en la segunda parte por el mismo Cervantes. provocada. debido a múltiples causas. desde la pastoril a la bizantina. Lejos de una secundaria sólo para los que deseaban continuar estudios universitarios. como apuntaba el Informe PISA 2003 hecho público el 7 de diciembre. culturales o lingüísticas. Sexta dificultad: relacionado con lo anterior nos encontramos. se pregunta cómo será. que es muy significativa de manera especial en zonas como Santa Coloma. Aquí.apariencia a su verdad. Anna Camps. de editorial Acento. poco predispuestos. y después. . Quinta dificultad: las propias técnicas narrativas. a realizar un esfuerzo añadido para superar ciertos retos en el mundo de la enseñanza. que venían de una larga tradición desde la Edad Media. nos encontramos ahora mismo con una realidad que ha sido publicitada de manera amplia por los medios de comunicación. se nos plantea ahora una escuela para todos. Dificultad que es relativamente nueva. Cuarta dificultad: el problema léxico. todas las cuales aparecen en esta obra. con alumnos con expectativas. niveles. como la de El curioso impertinente. Ya lo decía la catedrática de Lengua de la Autónoma. Tercera dificultad: la complejidad de historias. La heterogeneidad del alumnado que hoy tenemos en las aulas. lo que ha supuesto. Quienes venimos del antiguo modelo del BUP y COU sabemos muy bien de las diferencias que se han producido en las clases de Literatura. se encuentra con gente que lo ha leído y cambia la técnica de contar respecto de la primera parte. sino que es imprescindible detenerse en los procedimientos narrativos. claro está. sino que debe contemplar una formación para la enseñanza específica de las materias escolares. pero que no ha servido para abrir un debate social: las deficiencias en aspectos decisivos de la formación estudiantil en la educación obligatoria. por otra. diversos. pero ante todo léxico. según nos aclara Gabriel Maldonado en Quién es quién en el Quijote. de una enseñanza basada en la palabra del profesor. que la comprensión lingüística queda bastante alejada de lo deseable en España. en la era de la imagen y del facilismo. ésta es una asignatura pendiente. pero también sociales. “la escuela secundaria actual se ha hecho muy compleja. la dificultad objetiva referida a la procedencia. en el cómo está contada. tanto en los objetivos del autor de acabar con las novelas de caballerías. de los alumnos. como en el desarrollo narrativo tan diverso del siglo XVI. pero me parece incuestionable que primero hay que saber cómo aprende el alumno para después adaptar la enseñanza de la Literatura a su desarrollo y aprendizaje En segundo lugar. inevitablemente. con la extensión y la cantidad de historias. Nos ha recordado lo que ya sabíamos.

Y resulta curiosa la paradoja. muchas veces. pues mientras casi todos los modelos de la sociedad consumista marchan paralelamente por caminos contrarios a la escuela. Lo que aprenden fuera. y espero que vosotros tampoco. también la literaria. ayuda y explicación. adolescentes entre 12 y 16 años. que la cultura. Con esto. con lo que eso implica. porque para pedir simplemente que se lea ya está el mercado. el resultado es que se muestra impotente. Estos meses leemos casi cada día que las ventas del Quijote baten todas las marcas. o a hablar con los modelos de determinados programas que gozan de gran aceptación. y lo veo difícil. Por ejemplo. ¿Qué tienen. ni la indicación de hacerlo. que todos lo haríamos nuestro. en algunos casos. pero que han leído muchos menos de los que lo asegurarían bajo juramente sanchino. aquéllos que forman parte de entorno. que tal vez necesiten menos esfuerzo didáctico que nuestra principal novela para hacerlos accesibles a los alumnos. como enseñar a leer el Quijote. fundamentalmente lo hacen fuera de los centros de enseñanza. es decir. sino que. sino ante los viejos retos didácticos. en los tiempos que corren. o 18 en Bachillerato. naturalmente. Con bastante probabilidad. y de manera especial a obras que por sí mismas presentan escollos. del contexto histórico. Algunas propuestas para las dificultades didácticas . pero tendrían que ir encaminadas a formar lectores de calidad. La sociedad exige a la escuela que cargue con todos los nuevos fenómenos sociales (además de sus obligaciones originarias. cuando sus héroes actuales tienen tan poco de caballerescos y mucho de banalidad? Me parece evidente que hasta que no se asuma. las cosas cambiarán poco. la mayoría de sus obras no necesite ninguna orientación previa para que los alumnos las lean. así como a la necesidad de una didáctica que no presente contradicciones entre estrategias. que inciden en la dificultad de la tarea son múltiples. para que eso suceda que no tenga el Quijote? Por muchas razones. y no sólo de lejanía temporal. Al final. Ya me he referido a las dificultades. lo que se podría llamar lector inmaduro. Tal vez eso no signifique mucho desde el punto de vista de la calidad literaria y de la lectura. pues la cantidad de estímulos recibidos de los medios de comunicación es abrumador. con lo que no puede espantar que crezca el fracaso escolar. hablamos de otra cosa. e intentando acercarnos al campo de la Literatura. incluso se podría asegurar que. Ya sabemos que se hacen campañas para promocionar la lectura como se hacen para consumir otras cosas. que se deja influir por las duras campañas publicitarias . habría que decir que los factores externos. El Quijote es un libro en este sentido contradictorio. que es el que nos toca. no es algo que pueda quedar encerrado en la escuela. de los que todos hemos oído hablar. la publicidad o la moda. el mundo de la literatura también homenajeará a Hans Christian Andersen y a Julio Verne. pero sí que necesitamos un análisis que nos permita calibrar cómo. sino sobre todo por el social. va contra ella. aunque no creo que no se necesario insistir. hay autores que se leen por sí mismos y otros que necesitan llaves que nos abran las puertas de sus renglones. se exige cada vez más que sea la escuela la que solucione todos los problemas. de todo aquello que rodea a la enseñanza en general y a la de obras como el Quijote en particular. de que estamos ante una obra imposible en los centros de enseñanza. Pero existen algunas dificultades externas más. Si existe un público poco exigente y poco dispuesto a realizar esfuerzos destacables. que también. entonces. Pero también conviene saber que cuando hablamos de la dificultad didáctica no estamos hablando de literatura. todo eso no sólo no lo controla la enseñanza reglada. dos populares autores. no sacaré la conclusión. ¿Cómo hacer que lean el Quijote. y. principios y objetivos. Y no lo digo sólo por el entorno familiar. pero sí significa algo desde el punto de vista de las actitudes del público. pues se puede leer por sí solo pero también es tal vez uno de los que necesita más empuje. digo lean. El 2005 no sólo es el año del Quijote. por ejemplo a escribir con las condiciones que les impone la economía del teléfono móvil. es de manual que los alumnos. ¿por qué los esfuerzos institucionales no van encaminados en este sentido? Nada es gratuito. sabiendo que unas y otros son tan plurales como diversos. no ya ante esos nuevos retos educativos. cuándo y qué se debe ofrecer a los alumnos en cada momento. como el Quijote. por ejemplo).A propósito de este estudio. Es de esos libros que todos lo tienen en sus estanterías. desarrollan sus habilidades lingüísticas también fuera de las aulas. No se agotan aquí las dificultades. tanto en valores como en objetivos.

con abominación de cualquier retoque o censura por mor de los niños. así como para todo el proceso de aprendizaje. el profesor ni siquiera elige. ni necesariamente ni siempre. de qué objetivos nos proponemos o de si habremos leído la obra con suficiente profundidad como para después transmitírsela a unos adolescentes que se hallan a años luz en sus vivencias. sino la comprensión de los textos escritos. Ahora. de que en la enseñanza y en la educación no hay que imitar. porque en determinados niveles y edades es la única que debe ser utilizada. pues parto de la evidencia de que no hay que dejar al joven a su libérrimo desarrollo. pues. Pero hay que salvar algunas contradicciones. de si cuenta más el cómo que el qué. ¿Qué podemos hacer dentro de los límites que nos impone el sistema y con las peculiaridades del alumnado? 1. de cuya primera formulación se cumple este año también el centenario. con qué edición y con qué selección de textos. ellos buscan aprehender (y pongo la h intercalada). Quien quiere que todo le resulte cómodo y sin esfuerzo acaba siendo fácil. a pesar de que la finalidad sea leer. Como decía Leopardi. pues las acciones educativas son acciones intencionales reflexivas. En este caso. Por eso. con lo que recurren a argucias varias que incluso puede obviar una lectura que exige tiempo. en literatura tal vez sí se puedan hacer algunas adaptaciones. el deseo de los alumnos suele ser conocer el argumento. que defendía en 1906 la lectura original del Quijote. El problema de las ediciones escolares o de las adaptadas es. para la ambición de los que no se andan con miramientos. Poema de Mío Cid. lo que implica graves consecuencias para una didáctica adecuada. porque la selección de capítulos le vienen dados en el programa oficial. 2. díganme qué esfuerzo queremos exigir al alumno y ya se sabe que estudiar no es jugar sino esforzarse. demasiado fácil. por lo cual exigen cooperar técnicamente en la maximización del potencial vital de los alumnos. ¿Por qué tiene que haber ediciones escolares del Quijote? ¿a alguien se le ocurriría cambiar el Partenón para que se entendiera mejor? ¿tendríamos que retocar las Meninas para que a los alumnos les resultara más accesible? ¿habría que dar una nueva redacción a la Crítica de la Razón Pura para que los alumnos no desesperaran? ¿se cambiaría la teoría de la relatividad de Einstein. Esto nos tiene que llevar a plantearnos qué debe hacerse leer en cada edad y qué edición utilizar en cada caso. en Bachillerato. deberíamos tener la ventaja positiva de la predisposición del alumno. Y lejos de mí situarme en la línea de Unamuno. el placer en la lectura está al final de un camino lleno de asperezas. pues no se les puede ofrecer un tocho de literatura clásica si desde la escuela no se ha fomentado el interés por la lectura. en caso contrario. los procesos de la naturaleza. Esta tarde ya se ha hablado de las ediciones escolares del Quijote y ahí quizá resida el quid. tengo una opinión más matizada. por lo que en 1915 se oponía a su uso pedagógico si para ello se recurría a textos alterados. como el Libro de Buen Amor. pues manda la . tenemos que diferenciar entre la ESO y el Bachillerato. 3. pero. A mi entender una obra adaptada deberá intentar dar como mínimo una visión global y de conjunto de la obra. es curioso que con frecuencia suceda que nos llegan ediciones adaptadas que luego elaboran propuestas de trabajo con auténticas dificultades de enunciación y comprensión incluso para el profesor. Por lo tanto. ya que elige Literatura voluntariamente. Tomar conciencia de que el problema no es ya sólo la lectura. porque la realidad escolar me ha hecho ver las cosas de otra manera.Éstas y otras son dificultades para el alumno. ahora que estamos tan acostumbrados a créditos tan parciales y sesgados en la enseñanza. necesidades y objetivos inmediatos. he sido algo reticente a las ediciones escolares de las obras clásicas de la literatura española. si tenemos en cuenta que una obra casi inabarcable nos presenta la duda de cómo empezar y por dónde. en primera instancia. como todo. Personalmente. Por ejemplo. para hacerla accesible a los alumnos de la enseñanza obligatoria? Ya se sabe que. otro más. Pero. aunque también resulte inevitable la pregunta. Mientras que en la ESO las preguntas serían cuándo empezar. pero ante todo para el profesor. que utiliza la palabra. Por otra parte. pero la literatura. creo que dar valor absoluto a estas ediciones es excesivo y el rechazo acrítico que muchas veces existe hacia la obra original es antipedagógico. no obstante. la ciencia y la filosofía actúan de otra manera y necesitan dosificación controlada. en fin. La Celestina o el Quijote. el arte entra por los sentidos. Y que conste que no lo digo porque crea que haya que dar al alumno lo que pide. Empezar a trabajar la obra desde temprano. que van tras la consecución de una meta. la forma de plantearlas y si sirven para conseguir los objetivos de lectura a través de un acercamiento escalonado a obras que presentan dificultades notables para un joven.

por supuesto. en esto pueden ser de gran utilidad algunas de las ediciones adaptadas o reducidas que ahora existen en el mercado. los románticos. Lo que a uno le funciona a otros. 7. por qué no empezar presentando la obra a los alumnos con el mismo criterio con el que se leía cuando se publicó. lo que hemos de intentar conseguir es que al alumno siempre le quede el recuerdo grato de poder volver a una obra inagotable. es necesario que tenga contacto con un adulto interesado en el tema. que es para toda la vida. con el significativo título de Mi primer quijote.nota de Selectividad. pues ni anula la anterior ni la empequeñece. de cuya historia en España el último número de la revistaCuadernos de Literatura Infantil y Juvenil presenta un artículo interesante (llevar ejemplar). La enseñanza es una práctica de comunicación e intercambio social. afirma. recomienda tacto y prudencia. esta interpretación puede venir después. Cuando los ambientes son adecuados. la única ni nos puede hacer deducir que el Quijote es sólo un ejercicio para la madurez. de otro tipo. Hay muchos modos antes de entrar al texto. Hay que compartir la experiencia. ¿qué queda de todo eso al final en el alumno. La experiencia personal me dice que. incluso de lo que se cree en cada época que es su estructura interna. No es difícil desarrollar unidades didácticas de aspectos parciales del Quijote. se pusieron a llorar ante los ideales caídos y ante la tragedia de un hombre desprendido y generoso. si nos planteamos el objetivo de que éste tenga una visión general. un sentido lo más completo posible. con unas propuestas estéticas e incluso morales? Eso es lo que nos tenemos que esforzar en transmitir . las ediciones adaptadas de Vicens Vives. como se ha dicho. Siempre hay que proveerse de un mínimo bagaje cultural. catedrático de Literatura Española del Siglo de Oro de la Universidad Autónoma de Madrid. en este sentido. Tampoco conviene olvidar los cómics del Quijote. al que todo le salía mal. vivencial. todos lo hemos hecho. puede trabajarse una didáctica del esqueleto de la obra. En definitiva. más que técnica. En este sentido. Conviene asumir que cada alumno tiene su ritmo de aprendizaje. Ya sabemos que El Quijote es un libro que cuando apareció era para hacer reír. sobre todo. porque para hacer un alumno lector no basta con los libros. a mi entender es. El tipo de alumno. ya que nuestro trabajo va por etapas y uno de los objetivos consiste en saber cómo dosificar el acercamiento a esta obra. de su estructura externa. 6. pues al fin y al cabo es una actividad meramente mecánica. 8. pero resulta mucho más difícil una didáctica del aspecto creativo. con unas premisas. uno se puede estrellar en el desencanto si acude al texto con muchas expectativas. la hora de clase. Muy bien. y relacionándolo con el punto anterior. Tan es así. Leer el Quijote en clase tampoco pude convertirse en una rutina. estos métodos didácticos suelen responder a modas. Y ahí está nuestra tarea como profesores. Pero. por ejemplo. para no cerrar las puertas a que con el tiempo acabe siendo fruto de una decisión personal. uno de los objetivos de toda programación será la insistencia en realizar un acercamiento escalonado a la obra y. de la riqueza interna de la obra. funciona. En este sentido. Es fundamental una figura que guíe y recomiende bien. y. pero si no. pueden ser condicionantes decisivos. no. que llega hasta hoy. en todo caso. Una persona que se dedica a la educación no es sólo un técnico y mucho menos un simple funcionario. ser bastante personales y poco exportables. etc. de los conocimientos librescos. se conoce la anécdota de que Felipe IV vio un estudiante que se reía mientras leía un libro y contestó: “este estudiante o está loco o está leyendo el Quijote”. "Uno lee las obras literarias desde la base cultural que se le suministra. porque. con unos valores.. algo difícil de reducir a objetiva y cuantificable programación. ¿Qué decir de la utilidad o no de las unidades didácticas? No quiero referirme a la elaboración de las que yo crea que me pueden haber funcionado. Pablo Jauralde. Por eso. que. 5. un repaso a un suplemento que lo trate en profundidad. Si el profesor no disfruta con la lectura que recomienda es difícil que pueda transmitir el placer de leer a sus alumnos. puede ser un buen prólogo. incluso lo que un curso va bien al siguiente puede ir peor. la de Espasa. pues esta interpretación romántica. u otras pueden ser un buen utensilio de trabajo. Hay que llegar avisado". para empezar quizá cualquier lectura sea válida. a pesar de su aparente objetividad. Después. Eso se transmite más bien cuando al profesor se le da absoluta libertad no sólo de explicar sino de vivir la obra en contacto con sus alumnos y en voz alta. por lo que no hay que desesperar. pero ¿qué logramos con ello? Quiero decir. creadora. si partimos de la premisa que una obra literaria es la recreación artificial de un mundo. 4. no es. que. en cambio.

Eso es trampa y sólo sirve una vez leída entera detenidamente. Además. PAULO FREIRE . estaremos haciendo otra cosa. en el XIX o en el XX? En todo caso. pues si hablar sólo del Quijote ya es trabajo de titanes. No olvidemos que cuando nosotros estamos en clase ante un grupo variopinto y heterogéneo (diversidad lo denomina la actual nomenclatura). si el docente no tiene bien definido cuál es su objeto de estudio y cómo transmitirlo de forma inteligible. 1999. a mi entender.“Pedagogía de la esperanza”. las unidades didácticas son instrumentos dirigidos a nosotros mismos. plantearnos en común algunas cuestiones que venimos arrastrando tal vez desde siempre. GUILLERMO OBIOLS Y SILVIA DI SEGNI DE OBIOLS -“Adolescencia. Lo válido de una gran obra literaria es ir más lejos. de su riqueza de temas. F. uno de los problemas de cualquier didáctica del Quijote es que esta obra tiene una arquitectura tan impresionante que casi con acotarla y asimilarla a veces es suficiente en los centros de enseñanza. pero también somos lectores. postmodernidad y escuela secundaria. el grave no la desprecie.“En los límites de la educación. Como digo. porque. Ni una sola alusión a bibliografía literaria ni a la del Quijote. No vale eso de que es una obra que se puede empezar a leer por cualquier capítulo y dejarla cuando se quiera. del sabor lingüístico. y eso es un condicionante fundamental. por otra. HENRY A. LUIS VILLORO -“El pensamiento moderno”. para aclararnos con el gigante literario que tenemos delante. Siglo veintiuno editores. a pesar de lo inabarcable de la tarea en una obra como ésta. La segunda Miguel de Cervantes y el Quijote Creo que ambas son ejemplo de lo perdidos que a veces nos encontramos en este terreno. porque sino partimos de que la literatura usa como materia plástica la palabra y después no hacemos que el alumno pueda saborear la industria que Cervantes les dio. Propuesta didáctica en torno a Lazarillo de Tormes y Don Quijote de la Mancha De Alicia Brandou y Rosana Sosa y fue publicada en la prestigiosa revista Espéculo. La crisis de la enseñanza media”. saborear el placer de sus palabras. el discreto se admire de la invención. c. el risueño la acreciente. tendremos que descubrir la pluralidad de interpretaciones que el Quijote sigue enviando para que “el melancólico se mueva a risa. As. la pregunta sería ¿qué pretendemos que el alumno aprenda de la obra? ¿Que se conozca y entonces damos una visión erudita y magistral que los chicos aprenden de memoria con la misma rapidez que lo pueden olvidar? ¿Que la vivan. decir que el carácter transversal que le dan los autores la hace. de perspectivas.“Cruzando límites”. de la hechura de cada frase. somos enseñantes que tenemos que cumplir una obligación por la que cobramos. . imaginaos relacionarla incluso con las Ciencia Naturales. con frecuencia. De la primera. impracticable. económica. Por eso. como lectores. 1993. apasionados o desapasionados. 1997. el simple no se enfade. 1995. es decir como relectura. creo que esta jornada puede tener una doble finalidad: por una parte. La primera se titula Siglo XXI: entre lazarillos y quijotes. profundizar en nuestro sentido de esta novela universal como ciudadanos que buscamos nuevas interpretaciones que den luz a las incertidumbres que nos rodean. Kapelusz. de su combinatoria. Niños y jóvenes del fin de siglo”. GIROUX . baste destacar como ejemplo de lo que digo la bibliografía que cita: ADRIANA PUIGGRÓS. en realidad. Homo Sapiens Ed. como profesores. en el XVIII. Bs. México. Quiero hacer mención ahora a dos unidades didácticas. la inquietud y el interés por la lectura en general y esta obra en particular. Por otra parte. Es que. ¿creemos a Cervantes y la leemos sólo como invectiva contra la “máquina mal fundada de los libros caballerescos”? ¿No sirve la visión que de ella se hacía en el siglo XVII. pero no acercando el Quijote. 1992. Ediciones Paidós. pero al mismo tiempo puede distraernos de la obra en sí misma. pero resulta tremendamente difícil para despertar la curiosidad.sin dejar de intentar que el alumno lo descubra por sí mismo con la ayuda del profesor. De la segunda. les sirva de estímulo para su propia concepción creativa y entonces logremos hacerles despertar la necesidad de leerla? Es fácil buscar didácticas que sirvan para aumentar la erudición. ni el prudente deje de alabarla”. las dificultades para hacer accesible a los alumnos serán enormes.

una mujer lee El Quijote. con cara de estar bien perdido. lectores del cuarto centenario. Ya sólo un comentario sobre las palabras que encabezan la convocatoria de estas jornadas. A mi entender. quiero invitaros a mantener presente la duda del principio. 33. por otra. es decir. su simple existencia nos hace felices. la Literatura. 34. En la cultura y en la enseñanza. páginas 32. llena ella misma de literatura. en definitiva de la cultura. masculino. la coyuntural. le pregunta: “¿Qué lees?”. como podemos volver a comprobar esta misma tarde aquí (*añado esta apostilla porque se me confirma una intuición: que la gran mayoría de los asistentes a esta jornada de El Quijote es público femenino) y también en las clases diarias. Son los efectos de la lectura. las dificultades también. en un hombre capaz de salir al mundo por decisión propia. tiene que ser un punto de partida no un punto de llegada. “¿De qué va? vuelve a preguntar él. ¿puede haber una didáctica del Quijote en la enseñanza obligatoria y en el bachillerato. Comentar las sugestivas propuestas sobre el estudio de El Quijote de Daniel Eisenberg en su obra Cervantes y don Quijote. todas las que una obra total puede regalarnos. encontrar formas para acercar a los jóvenes a la lectura de esta obra en un mundo que ofrece tantas baraturas distintas y confrontadas con la cultura de la letra impresa? He ahí el reto. inteligible y comprensible esta obra cervantina? Con bastante probabilidad acierte si afirmo que somos muchos los que admitamos habernos encontrado con enormes dificultades. un conjunto de procedimientos técnicos. y. va por otros derroteros. es inagotable. “El Quijote”. tal vez porque una obra como el Quijote exige toda una vida para acabar de saborearla. Ésa es la metáfora de esta obra universal. como escribió Menéndez Pelayo. pues la política práctica. por eso. pero la grandeza de la creación implica el goce de superar la dificultad en el empeño de hacerla accesible. porque tal vez la lectura del Quijote sea una lectura de toda la vida. Si el IV centenario de la publicación de la primera parte del Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha no sirve para esto. el personaje que lee es femenino. debe ser “pedagogía en acción”.8. Gracias. de manera especial el Quijote. Por eso. que en un mundo en el que la enseñanza se ha convertido en el aparcadero de las deficiencias sociales. El Quijote ni se agota ni nos agota. para transformarlo. Mi empeño. es que también sirva para ayudar a hacer felices a mis alumnos. por lo que nuestro objetivo debe ser modesto: despertar una primera inquietud que sirva para mantener encendida una lucecita. pero el despistado que le dirige la pregunta. sino que se hace a sí mismo. (Una viñeta de Forges: Echada en la cama. constatar en voz alta una vez las dificultades con las que se encuentra el profesor de Literatura y el lector en general ante una obra como el Quijote. don Quijote no sólo se educa a sí mismo. eso resulta bastante complicado. Por cierto. como profesor. Pero reconozco. ¿Puede esta obra ayudar a que todavía hoy sintamos esa necesidad de encontrar en la lectura un acicate para la acción? ¿Podemos nosotros. cuya mecha algunos alumnos consigan que no se apague con el paso de los años que luego les permita descubrir en esta obra un mundo que existe por sí mismo. Su compañero. Por una parte. contesta ella. 35 y 36. fue en las postrimerías de su propia vida cuando Cervantes la escribió y allí proyectó toda su experiencia. quiero decir. que cobramos por enseñar a los adolescentes. pues fue con la lectura con lo que pasó de ser hidalgo aburrido en un pueblo de La Mancha a convertirse en caballero andante. no tendrá efectos demasiado productivos. Experiencia que para nosotros. con esa cara de palurdo que le pone Forges”) . todo un síntoma de los tiempos que corren. Al fin y al cabo. En todo caso. En todo caso. para poder responder a la pregunta que hace Forges en uno de sus múltiples y agudos chistes aparecidos en El País sobre esta obra. asumimos que si el empeño existe. objetivos y estructurados que sirvan para hacer atractiva. Reflexión final No he descubierto nada nuevo. es decir. Pero la asunción de estas dificultades no nos ha de llevar a concluir a unos que hayamos encontrado la llave mágica o a otros que nuestro trabajo sea inútil.