Silvano Andrés de la Morena

:
"Dificultades didácticas de El Quijote"
Que los alumnos lean, entiendan y disfruten con la lectura de El Quijote

Dificultades didáctiques de El Quijote
Silvano Andrés de la Morena
IES Terra Roja
Santa Coloma de Gramenet
Introducción
Buenas tardes.
Después de lo que se ha oído en las anteriores intervenciones, espero que mis palabras puedan aportaros alguna idea
novedosa, aunque soy consciente de que hablar del Quijote implica muchos riesgos, uno de ellos, sin duda, el de caer
en terrenos comunes. De todas maneras, me atrevería a afirmar que mi exposición será menos optimista que las que
me han precedido, pero puedo asegurar que se encuentra bien asentada en la experiencia de 28 productivos años en
las aulas.
En gran medida, nuestra sociedad vive del pasado. Pocos años quedan libres de celebraciones centenarias, cuyos
objetivos culturales son tan dispersos como política y crematísticamente provechosos. El IV centenario del Quijote no
podría ser menos. En un mundo en el que predomina la imagen sobre la palabra, ahora se nos inunda con vistosos
dibujos, carteles, caricaturas, cuadros o exposiciones del héroe cervantino, que bien pueden hacer que se olvide lo
sustancial: que el Quijote es una obra para leer y que, por lo tanto, no sirve sólo con poner figura a don Quijote, Sancho
o Dulcinea. Por eso, nosotros, profesores de Literatura, hemos de clarificar los objetivos: conseguir, primero, que la obra
se lea; se entienda, después, y sirva, finalmente, como punto de partida para despertar el interés del alumno por la
creación literaria.
En este sentido, nuestra labor no consiste en lograr que el alumno se acerque al Quijote como si tuviera que atravesar
de manera precipitada por un lugar, sino en dar la clave para entrar en ese lugar, pasear por él, conocerlo y entender lo
que allí sucede, que no sólo vea sino que mire, que no sólo oiga sino que sepa escuchar. Nada fácil en una sociedad
con escasa actitud contemplativa, donde la cultura del esfuerzo se encuentra en horas bajas. Si, como digo, los
centenarios no son ajenos al mercado, desde la escuela nuestra labor consiste en intentar que el alumno, ciudadano
que tiene reconocido su derecho a una educación completa, no sea reemplazado por un simple consumidor. También
contra todo esto, es decir, contra el contexto histórico y cultural en el que nos movemos, tenemos que habérnoslas a la
hora de poner a los alumnos ante el Quijote, una obra lejana en tantos aspectos para un muchacho de 15 ó 18 años.
Si nos fijamos en muchos de los actos de estos meses, se puede comprobar que a menudo los objetivos son más
externos, coyunturales, políticos, locales y hasta personales que literarios. A modo de ejemplo, quizá recordaréis el
artículo de Goytisolo, titulado significativamente “¿Quijotitos a mí?”, aparecido en Babelia el sábado 15 de enero, donde
realizaba una magistral ironía sobre el papel de Francisco Rico, que, como sabéis, es el coordinador general de los
actos del IV centenario. O, en otro sentido, la publicación por Península de un libro con el título de Don Quijote en
Barcelona, de José María Micó, que contiene sólo los capítulos que el protagonista pasa en esta ciudad. No se sabe si
el objetivo es la obra o la propaganda doméstica. No quiero decir que todo esto resulte inútil, por fuerza. El problema es
que incluso la gente que debería tener como meta la obra en sí misma busca otras más inmediatas. En este contexto,
no es de extrañar que las cuestiones más literarias y didácticas aparezcan como secundarias, como algo que se deja
para los profesores de a pie.
Prolegómenos a las dificultades didácticas del Quijote

como si se hubiese leído en una vida anterior o como si se hubiese soñado. a la vez que un altísimo ideal educativo para cualquier nivel de enseñanza. universalmente obligatoria en el mundo moderno. Hay otras. en unos lugares más y en otros menos. pensaremos que. que se sintió animado por una conferencia algo agónica de Rodríguez Marín. no digo toda la obra cervantina. al tipo de lector al que ha destinado el libro. Ortega y Gasset escribió una serie de artículos con el descriptivo título de Don Quijote en la escuela. Incluso aunque. que ha publicado líneas clarificadoras. “es un libro de espíritu abierto demasiado moderno para las aulas”. pues las basaba más que nada en las dificultades prácticas de la idea. Al contrario de lo que era habitual en él. dado por el ministerio de Instrucción Pública. según sus palabras. O como si continuamente fuese transmitido por medio de señales. pueda quedar un recuerdo de las molestas lecturas escolares. se le lee poco. hagámonos una pregunta: ¿qué sistema educativo. Pero la simple existencia de la discusión es todo un síntoma de la relación problemática de la enseñanza reglada.Andrés Trapiello ha sostenido más de una vez que a Cervantes. con las grandes obras de arte o de la cultura en general. Zozaya pensaba. Lo llama "desocupado lector". y de manera especial el Quijote. que con los años va depurándose de su desagradable obligatoriedad. en las que Cervantes se dirige. creyendo saber qué es el Don Quijote -y sobre todo qué es Don Quijote-. a pesar de que podamos admitir que leer por obligación es peor que no leer. si bien puede estar entre las primeras. Y las razones pueden ser muy simples. Sin ir más lejos. uno de los menos leídos. del que era titular Natalio Rivas. Daniel Eisenberg. un gran conocedor de la obra de Cervantes y de manera especial del Quijote. La diferencia entre una actividad y otra es significativa. en resumidas cuentas. Efectivamente. para la efímera y lábil mentira cotidiana. y de manera especial a los profesores de Literatura. según sus palabras. en cambio. ya que ni uno ni otro "preparan para la vida". que más que una preparación para la vida lo es. el primer . si somos optimistas. y que la escuela no tenía especial necesidad de Don Quijote ni de Hamlet. pero que. qué puede ser nuevo y distinto para cada lector y en cada lectura. entonces. De modo que. símbolos. las razones que dio para oponerse a la medida no estaban especialmente claras. Pero. desde el punto de vista teórico llegáramos a la conclusión de que la enseñanza de obras como ésta resulta imposible. es probable que la memoria se convierta en llamada que vuelve libre a aquella lectura. no es nueva ni mucho menos. las de Antonio Zozaya. que sostenía que el Quijote no era lectura para niños ni para adolescentes. la mayor polémica se levantó en España justo en el momento en el que la lectura de la primera obra cervantina entró en los planes de estudio y la hizo obligatoria. Ortega y Zozaya. ciencia o filosofía. escribe en la página 30 de su Cervantes y Don Quijote (leer subrayado). Pero. Esta duda sobre la posibilidad o no de enseñar el Quijote a los escolares. se le estudia mucho. si tenemos en cuenta que seguirá siendo lectura obligatoria. e incluso sobre la necesidad de hacerlo. dejando a un lado la escuela y la aversión que consigue provocar hacia una gran obra cuando establece su obligatoriedad. proyección de un sistema político e ideológico. por lo menos. Si su afirmación resulta cierta. Situándonos en el mejor de los escenarios. tendríamos que preguntarnos por qué. ¿cuántos de los que ahora nos encontramos aquí hemos leído. Y podemos buscarlas jugando sobre las dos primeras palabras del prólogo. bromeando. es decir. incluido este país. es creíble que entre los 10 ó 20 grandes libros que. debería hacernos pensar a todos. es dudoso que así sea. ¿Sabíais que esta obligatoriedad en los planes de enseñanza aún no ha cumplido un siglo? También Torrente Ballester lanzó más de una vez el grito de que España es el país donde se lee menos el Quijote. no son demasiados a quienes les entran ganas de descubrir lo que no es el libro y lo que no es el personaje. se puede permitir que no aparezca como prescriptivo en sus planes de estudios el Quijote? Decía que la duda sobre la posibilidad de enseñar el Quijote no era nueva. contraria y paradójicamente. para los traductores e intérpretes. figuras y situaciones. que todos creen saber de qué se trata. que tituló justamente ¿Se lee mucho el Quijote? La consecuencia inmediata fue que se levantó una gran controversia en torno a la medida. Pero ésta no es la única razón. bien sea literatura. Sin embargo. porque. más bien. La verdad es que quizá Trapiello no ande desencaminado. La polémica dejó un intenso rastro a través de dos autores. La obligatoriedad de la lectura escolar del Don Quijote fue decidida por un real decreto de 9 de marzo de 1920. el Quijote sea en todas partes. al igual que los proverbios y mimos de una tradición local en la que cada uno de nosotros tiene raíces. Fueron mucho más claras. Por ejemplo. pero sí el Quijote entero? Si la respuesta confirmara la sospecha. que sería demasiado pedir. Y estas dos palabras constituyen. constituyen un duradero patrimonio humano.

el “Quijote” es una obra literaria llena ella misma de literatura. ¿podemos seguir afirmando que El Quijote presenta dificultades didácticas? ¿Qué os parece? A mi entender. “Es tan clara. desocupado. si somos sinceros. para cumplir una obligación. La tiranía del tiempo acelerado cae sobre todos: lectores. porque los mozos que la leen son ya los mayores. pero hoy ya sabemos lo que significa desocupado y la predisposición que tendría para resistir esta novela y a los ociosos (¿o mejor amantes del ocio?). finalmente. precipitadas y airadas de Zozaya. "Tengo para mí. Y hoy. Sólo la edición de Crítica relaciona el “desocupado” con el sentido horaciano de “otiusus”. Barcelona y Valencia. dice: "Lettore beato. Capítulo en el que también se nos describe la enorme popularidad que ya había conseguido la historia a sólo diez años de la publicación. admitiremos que leer el Quijote supone un gran esfuerzo. la de Ferdinando Carlesi. autores. cuando dicen: «Allí va Rocinante». Remontémonos. Como decía. Gustan -cuestión de prisa. Fijémonos en dos textos. el bachiller Sansón Carrasco.problema del libro. las referencias literarias en este obra son constantes. Y los que más se han dado a su lectura son los pajes: no hay antecámara de señor donde no se halle un “Don Quijote”: unos le toman si otros le dejan. y a mí se me trasluce que no ha de haber nación ni lengua donde no se traduzga". librerías. si no. que el día de hoy están impresos más de doce mil libros de tal historia. los mozos la leen”. Hoy se lee más bien por otras razones. es decir. Fijémonos en lo que el mismo Cervantes decía. que ocho palabras para traducir dos son demasiadas. Cuando se lee. donde se han impreso. aunque también de alguna virtud. es tan trillada y tan leída y tan sabida de todo género de gentes. para poder hablar del libro del que se habla. precisamente con relación al libro. editores”. che non hai nulla da fare". Así. al mismo Quijote y veamos lo que dice Cervantes sobre la lectura de su obra. Como sabéis. empieza el prólogo de la primera parte. y aun hay fama que se está imprimiendo en Amberes. éstos le embisten y aquéllos le piden”. paso a paso. Pero es que la de Vittorio Bodini necesita 10. que no hay cosa que dificultar en ella: los niños la manosean. el autor se arriesga a poner en boca de este personaje unas palabras que resultaron proféticas. las dudas algo imprecisas de Ortega y las razones. y lo dice en una nota. por lo que. Después de lo que acabo de exponer. una de las mejores traducciones italianas. Para empezar de tiempo. afirma. la crítica hacia la primera. "Desocupado lector". a través de un nuevo personaje. Por otra parte. sino bien ocupado. mejor dicho de los efectos que la lectura produce. dos palabras que constituyen. capaz de dejarse ocupar por la alegría que proporciona la lectura de una obra impregnada de misterio. Por ejemplo. y no están los tiempos para eso. ¿A quién se dirige Cervantes? ¿Qué significa ese adjetivo calificativo que aquí casi aparece como epíteto? Es curioso que la mayoría de las ediciones pasan de largo a la hora de poner notas a pie de página que clarifiquen el sentido que Cervantes pudo querer asignar. El mismo Don Quijote es fruto de la lectura. críticos y. el primer problema del libro. la respuesta no ofrece dudas: el Quijote. “Los niños la manosean. como todas las grandes obras clásicas. íntimo y laborioso de leer? La lectura hoy es un acto de pura rebeldía frente al velocímetro frenético e histérico del presente. pero se da cuenta. En el capítulo III de aquélla. y. Cervantes se dirige a un lector que sepa leer con alegría. Cervantes introduce. convencido de que el ocio será quizá el padre de ciertos vicios. los hombres la entienden y los viejos la celebran. El segundo texto tal vez nos dé más pistas.los libros que se devoran o se captan más que los que se degustan o permiten. continúa Sansón Carrasco. o bien. que apenas han visto algún rocín flaco. En la segunda parte. de manera especial muchos alumnos. dígalo Portugal. bien puede decirse que son muy pocos hoy los que son capaces de leer con alegría. La primera referencia a la lectura la encontramos ya en el texto que abre la obra: “Desocupado lector”. para poder decir únicamente "lo he leído". entender y pensar. Los niños de los que habla serían nuestros escolares. mientras que Sciacia opta por la dos del original: "ozieggiante lettore". para los traductores e intérpretes. quien se acerca al Don Quijote ya no está. Por imposición de la moda. los mozos la leen. Desde un punto de vista que engloba a la generalidad de los lectores. “¿Cómo se logra la gran hazaña de que individuos entretenidísimos con artefactos técnicos espectaculares y con imágenes fáciles y seductoras se sumerjan en el placer eterno pero lento. También a veces se lee sufriendo. desocupado. ¿qué manosean nuestros alumnos? Margarita Rivière lo ha dejado escrito con bastante claridad. desde luego. como digo. ofrece . Ese “desocupado” era el lector que Cervantes pensaba que podría resistir su obra. ¿Acaso Cervantes no tuvo clara conciencia de que había escrito un libro alegre y misterioso? Pero ese concepto de "desocupado lector" se da hoy raras veces. esta lúdica sociedad les ofrece otras cosas dirigidas más bien a los sentidos. no hacían sino recoger una evidencia y tal vez una tradición.

Y me regalaron El jugador de Dostoievski”. cuando lo que de verdad necesitamos los profesores es confianza en nuestra tarea. sentiría decepcionaros si alguno de vosotros esperara que de mis palabras saliera el bálsamo de fierabrás que dé respuesta a nuestro trabajo diario. un largo episodio de Ben Hur. de manera mecánica y necesaria. A la pregunta de rigor en estos casos “¿qué le empujó a la literatura?”. sobre el Quijote es poco menos que pretensión vana y loco atrevimiento. sino la de la biblioteca Sopena. el de convertirla en un acicate para nuestro tiempo y despertar la pasión por la lectura y por la escritura. en letra chiquita a dos columnas. Pero ésa fue una lectura crucial. ¿cómo hacer que la situación cambie? Nosotros. ni internet ni la TV ni otros artefactos comían nuestro tiempo. nos leía cada tarde. tal vez? Quizá antes que nada. A pesar de todo. Son experiencias de lectura inolvidables. sino por lo menos inteligible y comprensible? Como la cuestión me la formulo yo mismo. ¿Por qué? Y también. aunque muchos haya que tomarlos con pinzas. donde existen. al menos. sin duda. y. pero que demuestran la diferencia entre el placer de escuchar lo que otros leen y hacerlo uno mismo. que resulta en sí misma casi inabarcable. No sólo internet ofrece datos abundantes. Recuerdo que cuando entré en el colegio estaba leyendo el Robinson Crusoe. contestaba sin titubear: “La lectura.todas las dificultades del mundo. inseparables. Pero quizá sería más conveniente partir de dudas que de certezas absolutas que nos pueden llevar a la futilidad. que no pretendo que mis dudas o afirmaciones se puedan hacer. libros fundamentales. por regla general. Y si bien en casa no había biblioteca. me limito a enunciar en voz alta una serie de cuestiones que nos preocupan a todos y. buscar la manera de reflexionar sobre la tarea del docente en la enseñanza de la Literatura y de manera especial de esta novela cervantina. que de todo hay en la viña del señor. sino hostiles. pero no la versión para niños. Puedo contar. Pero si para eso los alumnos ya se espabilan y muchos profesores. También he de decir que. contextos familiares y sociales. ya sabía leer. Nunca supe bien cómo aprendí. lo que no significa que sea un imposible hacerlo accesible a los lectores. en la casa de mi abuelo encontré Anna Karenina y Crimen y castigo. al mismo tiempo. por obligación y por devoción. que puede resultar admirable. Recuerdo también que uno de los maestros de primaria en el pueblo. ¿para qué? ¿Para aprobar el bachillerato? ¿Para aprobar la selectividad. pero el Quijote nos acompañaría para siempre. que te ayuda a buscar nuevos caminos. Como profesor de a pie. sino resultado personal al que he llegado tras 27 años de dedicación a la enseñanza de la lengua y de la literatura y de haber compartido ideas con decenas de compañeros. la mejor didáctica. entre los doce y trece años. mucho menos en las de Santa Coloma. ojalá) esta obra cervantina. también. más de una vez se ha mantenido la idea de que el Quijote se lee poco y se estudia mucho. sí. como anécdota. que mi pasión por el Quijote me la transmitió en el instituto Antonio Machado de Soria un profesor de latín en el antiguo 4º de Bachiller. sobre todo. aunque bien es verdad que en los pueblos se los comía la calle. que ya ha llovido. poco propicios para lanzarse espontáneamente a la lectura. o un conjunto de entornos particulares y diversos. casi por azar. pero cuando empecé el colegio. objetivos y estructurados que sirvan para hacer. de algún modo fueron cayendo sobre mí. Luego. tendríamos que definir en cada situación qué objetivos buscamos y qué procedimientos son los más adecuados para esos objetivos? Uno de ellos podría ser que conozcan el argumento de la obra. ¿puede existir una didáctica del Quijote en la enseñanza obligatoria y en el bachillerato? Es decir. no digo ya atractiva (que. como sabemos. Situaciones así no son frecuentes en nuestras aulas. Me lo prohibieron. Días atrás leía en el diario Clarín de Buenos Aires una interesante entrevista con el escritor argentino Abelardo Castillo. ante el silencio más absoluto de toda la clase. a principios de los años sesenta. Como decía antes. dos campos. que mi pregunta no es fruto de la improvisación ni del azar ni del deseo de llamar la atención. provechoso. especialmente cuando el entorno. sino de las grandes obras clásicas. Pero si algún sentido tiene la celebración del 400 aniversario de la grande novela de las letras hispanas es precisamente ése. Y en segundo lugar. por aquellos tiempos. un cura ya muy mayor que se lo sabía de memoria y que nos lo contaba con tanta familiaridad y leía con tanta pasión que aquello fue realmente contagioso. ¿un conjunto de procedimientos técnicos. sino que existe una amplia bibliografía . Pero. extensibles a la posibilidad o no de una didáctica de la literatura en general. deberíamos preguntarnos por las formas de encontrar la mejor didáctica que nos permita dar un vuelco a la cuestión. aunque no hayan leído la obra. no favorece la idea de la necesidad del esfuerzo en el desarrollo personal. me gustaría dejar claro que parto de dos premisas: La primera. entre las que sobresale. Por eso. hasta el escéptico convencido. desde ya. desde el optimista enajenado. alrededor de una estufa de leña. el Quijote. entre los que hay de todo. Decir algo nuevo. Las declinaciones no las aprendimos entonces.

para hacernos ver lo que no es ni el Quijote ni don Quijote. por rutina o por vicio. Nuestro objetivo final. desde su felicidad a su miseria. ofrecen datos más que suficientes para conocer toda la trama del Quijote. pero que sirven para que todo el mundo crea conocerla de cabo a rabo. ¿cuántos han leído el Quijote completo? Por curiosidad. resulta difícil de superar incluso para los adultos. pero sí medianamente interesados en la obra. no digo que incondicionales. deberá ser que lean el Quijote completo. pero también a que el alumno la pueda hacer por sí solo. si cada uno de nosotros se conformara con lograr tan sólo un par de lectores al año. pues para eso y más da una obra inagotable donde campa a sus anchas la palabra. por otra. lo que se pretenda es que sepan las cuatro aventuras más convencionales. es decir. desde su . requiere empeño y un bagaje de experiencia suficiente que haya descubierto el necesario equilibrio y distancia que convienen a la valoración de los hechos humanos. nada fácil. tenga tantas páginas. es un escollo objetivo. No en vano estamos celebrando cuatrocientos años. que en un momento salte la liebre y uno decida dar el paso. no se imponga desde fuera. pueden enumerarse algunas como las siguientes: Primera dificultad: la extensión. Pensad que no hay novela en la literatura española que.sobre el asunto. por otra parte. y el final es difícil situarlo en un punto de la vida. Y hablo de universitarios. porque esta obra. pues el corte de contenidos culturales con el pasado ha resultado enorme. Una lectura. También puede suceder que en vez de querer que conozcan el argumento. que. las dificultades son múltiples y los retos también. en el contexto sociocultural del alumno. en los centros educativos deberían servir también para desconstruir. Entre las primeras. Y si no que cada uno responda en su fuero interno. y. pero tampoco deben engañarse. Por ejemplo. parcial quizá. las de origen externo. en este caso. las que podríamos denominar intrínsecas. a pesar de haber estudiado Filología Hispánica. ¿Y cuáles son esas dificultades? Para empezar me voy a arriesgar a clasificarlas en dos grandes grupos: por una parte. ya podría darse por satisfecho. las que conviene situarlas. Como he apuntado antes. A lo mejor resulta que para leer una novela como ésta lo más adecuado es. Segunda dificultad: la diferencia cultural entre el momento actual y la época de transición del Renacimiento al Barroco. las que encuentran su origen en las propias características de la novela. porque los argumentos son muchos. además. sí pone frenos a una lectura íntegra en el periodo escolar. La conclusión es que. El Quijote es una obra que necesita para su interpretación una gran cantidad de información externa. Todos estos libros. y una buena explicación añado ahora. sin ningún tiempo determinado para ello. en versión íntegra. esto es. en un acercamiento profundo. las obras de Martín de Riquer: Aproximación al Quijote Torrente Ballester: El Quijote como juego Novokov: Curso sobre el Quijote Daniel Eisenberg: Cervantes y Don Quijote Guía del Quijote: CLAVES PARA LA LECTURA DE DON QUIJOTE DE LA MANCHA César Vidal: Enciclopedia del Quijote. ¿que se lo lean todos los alumnos? Eso sería una barbaridad y una quimera. la mayoría no ha leído la obra completa. y otros que se pueden encontrar en las bibliotecas. aunque para ello nuestra labor deberá ser de preparación lenta. se ha complicado desde la puesta en marcha de la reforma a mediados de los 80. No cabe duda de que en una obra como ésta hay una serie de tópicos que los ha generalizado el tiempo y la propaganda hasta convertirla un poco en lo que no es. Pero como las cosas no son tan sencillas. que disfruten con él y que les sirva para plantearse algunas cosas. ¿Con qué pretensiones acudimos cada curso como profesores de Literatura?. que el estímulo salga de dentro. como quien no quiere la cosa. del Quijote no es un imposible para los jóvenes. pero no por eso menos decisivas. evidentemente. sin necesidad de leer la obra entera ni en profundidad. que lo entiendan lo mejor posible. una buena lectura. cada curso intento que el Quijote se convierta en tema de conversación con los alumnos que tengo haciendo las prácticas del CAP. en un sentido muy amplio. Probablemente. que. Esto. es decir. Esto. con bastante frecuencia.

Nos ha recordado lo que ya sabíamos. que es muy significativa de manera especial en zonas como Santa Coloma. que la comprensión lingüística queda bastante alejada de lo deseable en España. Sexta dificultad: relacionado con lo anterior nos encontramos. a realizar un esfuerzo añadido para superar ciertos retos en el mundo de la enseñanza. Séptima dificultad: el listado tan enorme de personajes. Lejos de una secundaria sólo para los que deseaban continuar estudios universitarios. con alumnos con expectativas. alguna de las cuales. como en el desarrollo narrativo tan diverso del siglo XVI. todas las cuales aparecen en esta obra. lo que ha supuesto. sino que es imprescindible detenerse en los procedimientos narrativos. como la de El curioso impertinente. entre los alumnos autóctonos. se encuentra con gente que lo ha leído y cambia la técnica de contar respecto de la primera parte. Ya sé que esto puede sorprender a muchos compañeros. se pueden destacar: Para empezar. ésta es una asignatura pendiente.apariencia a su verdad. pero me parece incuestionable que primero hay que saber cómo aprende el alumno para después adaptar la enseñanza de la Literatura a su desarrollo y aprendizaje En segundo lugar. de cara a los alumnos de hoy. No olvidemos en este sentido que el Quijote es una novela de novelas. Esta situación hace más evidente que nunca la necesidad de una formación inicial del profesorado que no se puede limitar al conocimiento de unos contenidos disciplinares. es decir. por otra. pero que no ha servido para abrir un debate social: las deficiencias en aspectos decisivos de la formación estudiantil en la educación obligatoria. Más de 700. desde la pastoril a la bizantina. pues en esta obra no basta con acercarse a los contenidos. culturales o lingüísticas. poco predispuestos. tanto social como geográfica. la universalización y obligatoriedad de la escolarización. La heterogeneidad del alumnado que hoy tenemos en las aulas. ha cambiado el paisaje de las aulas. provocada. al qué cuenta. Cuarta dificultad: el problema léxico. que mide el rendimiento educativo en los países de la OCDE. nos encontramos ahora mismo con una realidad que ha sido publicitada de manera amplia por los medios de comunicación. e incluso lenguas. según nos aclara Gabriel Maldonado en Quién es quién en el Quijote. Quinta dificultad: las propias técnicas narrativas. diversidad. diversos. con la extensión y la cantidad de historias. debido a múltiples causas. Dificultad que es relativamente nueva. y después. tanto en los objetivos del autor de acabar con las novelas de caballerías. Aquí. como en las estrategias educativas y didácticas. Quienes venimos del antiguo modelo del BUP y COU sabemos muy bien de las diferencias que se han producido en las clases de Literatura. inevitablemente. de los alumnos. que venían de una larga tradición desde la Edad Media. niveles. se pregunta cómo será. fue criticada en la segunda parte por el mismo Cervantes. por el hecho migratorio masivo de determinados países hacia España. Anna Camps. como distintas procedencias nacionales. es decir. de unos contenidos escolares indiscutibles. Y entre las segundas. en el cómo está contada. claro está. Octava dificultad: el contexto literario en el que nace el Quijote. Ya lo decía la catedrática de Lengua de la Autónoma. en la era de la imagen y del facilismo. de una enseñanza basada en la palabra del profesor. sino como un hecho empíricamente constatado. en que los contenidos parecen multiplicarse y hay que seleccionarlos”. pero ante todo léxico. sino que debe contemplar una formación para la enseñanza específica de las materias escolares. lo que se llama oficialmente. se nos plantea ahora una escuela para todos. como apuntaba el Informe PISA 2003 hecho público el 7 de diciembre. “la escuela secundaria actual se ha hecho muy compleja. de editorial Acento. y no lo digo en el sentido conservador de reivindicar nostálgicamente el pasado. la dificultad objetiva referida a la procedencia. pero también sociales. lingüística en general. por una parte la gran diversidad de estilos y registros y. relacionado. el desdoblamiento de la perspectiva. cambios sustanciales tanto en los métodos y objetivos. es decir. Tercera dificultad: la complejidad de historias. . cuando en la segunda parte don Quijote descubre que hay un libro que cuenta sus propias aventuras. primero por la misma puesta en marcha de la Reforma educativa.

en los tiempos que corren. Si existe un público poco exigente y poco dispuesto a realizar esfuerzos destacables. Ya sabemos que se hacen campañas para promocionar la lectura como se hacen para consumir otras cosas. Es de esos libros que todos lo tienen en sus estanterías. el mundo de la literatura también homenajeará a Hans Christian Andersen y a Julio Verne. del contexto histórico. de que estamos ante una obra imposible en los centros de enseñanza. Con bastante probabilidad. Y resulta curiosa la paradoja. el resultado es que se muestra impotente. fundamentalmente lo hacen fuera de los centros de enseñanza. por ejemplo). principios y objetivos. entonces. o 18 en Bachillerato. para que eso suceda que no tenga el Quijote? Por muchas razones. o a hablar con los modelos de determinados programas que gozan de gran aceptación. no sacaré la conclusión. va contra ella. de los que todos hemos oído hablar. pero que han leído muchos menos de los que lo asegurarían bajo juramente sanchino. e intentando acercarnos al campo de la Literatura. naturalmente. porque para pedir simplemente que se lea ya está el mercado. también la literaria. lo que se podría llamar lector inmaduro. Al final. pero sí que necesitamos un análisis que nos permita calibrar cómo. Algunas propuestas para las dificultades didácticas . como enseñar a leer el Quijote. la mayoría de sus obras no necesite ninguna orientación previa para que los alumnos las lean. ni la indicación de hacerlo. ¿Qué tienen. El Quijote es un libro en este sentido contradictorio. desarrollan sus habilidades lingüísticas también fuera de las aulas. con lo que no puede espantar que crezca el fracaso escolar. sino que. tanto en valores como en objetivos. digo lean. No se agotan aquí las dificultades. habría que decir que los factores externos. aunque no creo que no se necesario insistir. incluso se podría asegurar que. de todo aquello que rodea a la enseñanza en general y a la de obras como el Quijote en particular. que es el que nos toca. La sociedad exige a la escuela que cargue con todos los nuevos fenómenos sociales (además de sus obligaciones originarias. no es algo que pueda quedar encerrado en la escuela. así como a la necesidad de una didáctica que no presente contradicciones entre estrategias. aquéllos que forman parte de entorno. ¿Cómo hacer que lean el Quijote. muchas veces. las cosas cambiarán poco. en algunos casos. Por ejemplo. que inciden en la dificultad de la tarea son múltiples. adolescentes entre 12 y 16 años. sino ante los viejos retos didácticos. Ya me he referido a las dificultades. con lo que eso implica. Pero existen algunas dificultades externas más. y. Estos meses leemos casi cada día que las ventas del Quijote baten todas las marcas. y lo veo difícil. cuando sus héroes actuales tienen tan poco de caballerescos y mucho de banalidad? Me parece evidente que hasta que no se asuma. El 2005 no sólo es el año del Quijote. y no sólo de lejanía temporal. Pero también conviene saber que cuando hablamos de la dificultad didáctica no estamos hablando de literatura.A propósito de este estudio. dos populares autores. es de manual que los alumnos. no ya ante esos nuevos retos educativos. pues la cantidad de estímulos recibidos de los medios de comunicación es abrumador. la publicidad o la moda. como el Quijote. Lo que aprenden fuera. que todos lo haríamos nuestro. todo eso no sólo no lo controla la enseñanza reglada. es decir. ¿por qué los esfuerzos institucionales no van encaminados en este sentido? Nada es gratuito. sino sobre todo por el social. pero sí significa algo desde el punto de vista de las actitudes del público. y espero que vosotros tampoco. Y no lo digo sólo por el entorno familiar. hablamos de otra cosa. y de manera especial a obras que por sí mismas presentan escollos. cuándo y qué se debe ofrecer a los alumnos en cada momento. por ejemplo a escribir con las condiciones que les impone la economía del teléfono móvil. se exige cada vez más que sea la escuela la que solucione todos los problemas. que se deja influir por las duras campañas publicitarias . pero tendrían que ir encaminadas a formar lectores de calidad. pues se puede leer por sí solo pero también es tal vez uno de los que necesita más empuje. ayuda y explicación. Tal vez eso no signifique mucho desde el punto de vista de la calidad literaria y de la lectura. pues mientras casi todos los modelos de la sociedad consumista marchan paralelamente por caminos contrarios a la escuela. que también. sabiendo que unas y otros son tan plurales como diversos. que tal vez necesiten menos esfuerzo didáctico que nuestra principal novela para hacerlos accesibles a los alumnos. Con esto. que la cultura. hay autores que se leen por sí mismos y otros que necesitan llaves que nos abran las puertas de sus renglones.

con lo que recurren a argucias varias que incluso puede obviar una lectura que exige tiempo. Pero hay que salvar algunas contradicciones. de que en la enseñanza y en la educación no hay que imitar. ni necesariamente ni siempre. ya que elige Literatura voluntariamente. La Celestina o el Quijote. lo que implica graves consecuencias para una didáctica adecuada. Por lo tanto. el deseo de los alumnos suele ser conocer el argumento. Mientras que en la ESO las preguntas serían cuándo empezar. pues manda la . los procesos de la naturaleza. la ciencia y la filosofía actúan de otra manera y necesitan dosificación controlada. otro más. para la ambición de los que no se andan con miramientos. porque la realidad escolar me ha hecho ver las cosas de otra manera. Poema de Mío Cid. ellos buscan aprehender (y pongo la h intercalada). con qué edición y con qué selección de textos. Ahora. he sido algo reticente a las ediciones escolares de las obras clásicas de la literatura española. de qué objetivos nos proponemos o de si habremos leído la obra con suficiente profundidad como para después transmitírsela a unos adolescentes que se hallan a años luz en sus vivencias. tengo una opinión más matizada. porque en determinados niveles y edades es la única que debe ser utilizada. pues parto de la evidencia de que no hay que dejar al joven a su libérrimo desarrollo. Empezar a trabajar la obra desde temprano. aunque también resulte inevitable la pregunta. Y lejos de mí situarme en la línea de Unamuno. es curioso que con frecuencia suceda que nos llegan ediciones adaptadas que luego elaboran propuestas de trabajo con auténticas dificultades de enunciación y comprensión incluso para el profesor. sino la comprensión de los textos escritos. de si cuenta más el cómo que el qué. En este caso. la forma de plantearlas y si sirven para conseguir los objetivos de lectura a través de un acercamiento escalonado a obras que presentan dificultades notables para un joven. 2. no obstante. como todo. en fin. con abominación de cualquier retoque o censura por mor de los niños. Pero. en literatura tal vez sí se puedan hacer algunas adaptaciones. Tomar conciencia de que el problema no es ya sólo la lectura. El problema de las ediciones escolares o de las adaptadas es. por lo que en 1915 se oponía a su uso pedagógico si para ello se recurría a textos alterados. Por ejemplo. creo que dar valor absoluto a estas ediciones es excesivo y el rechazo acrítico que muchas veces existe hacia la obra original es antipedagógico. en Bachillerato. por lo cual exigen cooperar técnicamente en la maximización del potencial vital de los alumnos. así como para todo el proceso de aprendizaje. a pesar de que la finalidad sea leer. Como decía Leopardi. el arte entra por los sentidos. en primera instancia. pues. demasiado fácil. ¿Qué podemos hacer dentro de los límites que nos impone el sistema y con las peculiaridades del alumnado? 1. pues no se les puede ofrecer un tocho de literatura clásica si desde la escuela no se ha fomentado el interés por la lectura. Por eso. porque la selección de capítulos le vienen dados en el programa oficial. para hacerla accesible a los alumnos de la enseñanza obligatoria? Ya se sabe que. ahora que estamos tan acostumbrados a créditos tan parciales y sesgados en la enseñanza. que van tras la consecución de una meta. pues las acciones educativas son acciones intencionales reflexivas. tenemos que diferenciar entre la ESO y el Bachillerato. Personalmente. el placer en la lectura está al final de un camino lleno de asperezas. Quien quiere que todo le resulte cómodo y sin esfuerzo acaba siendo fácil. necesidades y objetivos inmediatos. ¿Por qué tiene que haber ediciones escolares del Quijote? ¿a alguien se le ocurriría cambiar el Partenón para que se entendiera mejor? ¿tendríamos que retocar las Meninas para que a los alumnos les resultara más accesible? ¿habría que dar una nueva redacción a la Crítica de la Razón Pura para que los alumnos no desesperaran? ¿se cambiaría la teoría de la relatividad de Einstein. díganme qué esfuerzo queremos exigir al alumno y ya se sabe que estudiar no es jugar sino esforzarse. si tenemos en cuenta que una obra casi inabarcable nos presenta la duda de cómo empezar y por dónde. 3. que defendía en 1906 la lectura original del Quijote. el profesor ni siquiera elige. Y que conste que no lo digo porque crea que haya que dar al alumno lo que pide. deberíamos tener la ventaja positiva de la predisposición del alumno. pero. A mi entender una obra adaptada deberá intentar dar como mínimo una visión global y de conjunto de la obra. pero ante todo para el profesor. de cuya primera formulación se cumple este año también el centenario. en caso contrario. pero la literatura. que utiliza la palabra. Esto nos tiene que llevar a plantearnos qué debe hacerse leer en cada edad y qué edición utilizar en cada caso. como el Libro de Buen Amor. Por otra parte.Éstas y otras son dificultades para el alumno. Esta tarde ya se ha hablado de las ediciones escolares del Quijote y ahí quizá resida el quid.

de los conocimientos librescos. la hora de clase. incluso lo que un curso va bien al siguiente puede ir peor. porque. uno se puede estrellar en el desencanto si acude al texto con muchas expectativas. En este sentido. Ya sabemos que El Quijote es un libro que cuando apareció era para hacer reír. Conviene asumir que cada alumno tiene su ritmo de aprendizaje. los románticos. algo difícil de reducir a objetiva y cuantificable programación. un repaso a un suplemento que lo trate en profundidad. El tipo de alumno. con unas propuestas estéticas e incluso morales? Eso es lo que nos tenemos que esforzar en transmitir . que es para toda la vida. si partimos de la premisa que una obra literaria es la recreación artificial de un mundo. Por eso. 6. Pero. vivencial. Leer el Quijote en clase tampoco pude convertirse en una rutina.nota de Selectividad. uno de los objetivos de toda programación será la insistencia en realizar un acercamiento escalonado a la obra y. que. se conoce la anécdota de que Felipe IV vio un estudiante que se reía mientras leía un libro y contestó: “este estudiante o está loco o está leyendo el Quijote”. las ediciones adaptadas de Vicens Vives. la única ni nos puede hacer deducir que el Quijote es sólo un ejercicio para la madurez. como se ha dicho. pero ¿qué logramos con ello? Quiero decir. para no cerrar las puertas a que con el tiempo acabe siendo fruto de una decisión personal. porque para hacer un alumno lector no basta con los libros. por lo que no hay que desesperar. sobre todo. ¿Qué decir de la utilidad o no de las unidades didácticas? No quiero referirme a la elaboración de las que yo crea que me pueden haber funcionado. pues ni anula la anterior ni la empequeñece. ya que nuestro trabajo va por etapas y uno de los objetivos consiste en saber cómo dosificar el acercamiento a esta obra. si nos planteamos el objetivo de que éste tenga una visión general. pero resulta mucho más difícil una didáctica del aspecto creativo. funciona. a pesar de su aparente objetividad. pueden ser condicionantes decisivos. Después. por ejemplo. se pusieron a llorar ante los ideales caídos y ante la tragedia de un hombre desprendido y generoso. recomienda tacto y prudencia. que llega hasta hoy. Tan es así. ser bastante personales y poco exportables. Y ahí está nuestra tarea como profesores. Lo que a uno le funciona a otros. por qué no empezar presentando la obra a los alumnos con el mismo criterio con el que se leía cuando se publicó. No es difícil desarrollar unidades didácticas de aspectos parciales del Quijote.. puede trabajarse una didáctica del esqueleto de la obra. de la riqueza interna de la obra. pues al fin y al cabo es una actividad meramente mecánica. más que técnica. en cambio. con unas premisas. pero si no. Pablo Jauralde. En este sentido. Siempre hay que proveerse de un mínimo bagaje cultural. Si el profesor no disfruta con la lectura que recomienda es difícil que pueda transmitir el placer de leer a sus alumnos. etc. Hay que compartir la experiencia. Es fundamental una figura que guíe y recomiende bien. Cuando los ambientes son adecuados. es necesario que tenga contacto con un adulto interesado en el tema. por supuesto. Muy bien. Eso se transmite más bien cuando al profesor se le da absoluta libertad no sólo de explicar sino de vivir la obra en contacto con sus alumnos y en voz alta. lo que hemos de intentar conseguir es que al alumno siempre le quede el recuerdo grato de poder volver a una obra inagotable. en esto pueden ser de gran utilidad algunas de las ediciones adaptadas o reducidas que ahora existen en el mercado. u otras pueden ser un buen utensilio de trabajo. La experiencia personal me dice que. que. y relacionándolo con el punto anterior. estos métodos didácticos suelen responder a modas. un sentido lo más completo posible. catedrático de Literatura Española del Siglo de Oro de la Universidad Autónoma de Madrid. creadora. "Uno lee las obras literarias desde la base cultural que se le suministra. 8. con unos valores. La enseñanza es una práctica de comunicación e intercambio social. Hay que llegar avisado". ¿qué queda de todo eso al final en el alumno. la de Espasa. en todo caso. 5. con el significativo título de Mi primer quijote. en este sentido. de otro tipo. y. al que todo le salía mal. puede ser un buen prólogo. de cuya historia en España el último número de la revistaCuadernos de Literatura Infantil y Juvenil presenta un artículo interesante (llevar ejemplar). afirma. no es. incluso de lo que se cree en cada época que es su estructura interna. todos lo hemos hecho. 7. Hay muchos modos antes de entrar al texto. para empezar quizá cualquier lectura sea válida. a mi entender es. 4. En definitiva. Tampoco conviene olvidar los cómics del Quijote. pues esta interpretación romántica. esta interpretación puede venir después. Una persona que se dedica a la educación no es sólo un técnico y mucho menos un simple funcionario. de su estructura externa. no.

Lo válido de una gran obra literaria es ir más lejos. creo que esta jornada puede tener una doble finalidad: por una parte.“Cruzando límites”. tendremos que descubrir la pluralidad de interpretaciones que el Quijote sigue enviando para que “el melancólico se mueva a risa. 1999. La primera se titula Siglo XXI: entre lazarillos y quijotes. de su combinatoria. les sirva de estímulo para su propia concepción creativa y entonces logremos hacerles despertar la necesidad de leerla? Es fácil buscar didácticas que sirvan para aumentar la erudición. Homo Sapiens Ed. es decir como relectura. a pesar de lo inabarcable de la tarea en una obra como ésta. 1995. pero no acercando el Quijote. impracticable. para aclararnos con el gigante literario que tenemos delante. el discreto se admire de la invención. somos enseñantes que tenemos que cumplir una obligación por la que cobramos. las dificultades para hacer accesible a los alumnos serán enormes. postmodernidad y escuela secundaria. Eso es trampa y sólo sirve una vez leída entera detenidamente. saborear el placer de sus palabras. si el docente no tiene bien definido cuál es su objeto de estudio y cómo transmitirlo de forma inteligible. Kapelusz. económica. No vale eso de que es una obra que se puede empezar a leer por cualquier capítulo y dejarla cuando se quiera. Bs. LUIS VILLORO -“El pensamiento moderno”. México. Niños y jóvenes del fin de siglo”. en realidad. No olvidemos que cuando nosotros estamos en clase ante un grupo variopinto y heterogéneo (diversidad lo denomina la actual nomenclatura). Como digo. de su riqueza de temas. Ni una sola alusión a bibliografía literaria ni a la del Quijote. profundizar en nuestro sentido de esta novela universal como ciudadanos que buscamos nuevas interpretaciones que den luz a las incertidumbres que nos rodean. La crisis de la enseñanza media”. 1997. porque. GUILLERMO OBIOLS Y SILVIA DI SEGNI DE OBIOLS -“Adolescencia. apasionados o desapasionados. c. la pregunta sería ¿qué pretendemos que el alumno aprenda de la obra? ¿Que se conozca y entonces damos una visión erudita y magistral que los chicos aprenden de memoria con la misma rapidez que lo pueden olvidar? ¿Que la vivan. el simple no se enfade. ¿creemos a Cervantes y la leemos sólo como invectiva contra la “máquina mal fundada de los libros caballerescos”? ¿No sirve la visión que de ella se hacía en el siglo XVII. en el XIX o en el XX? En todo caso. pero resulta tremendamente difícil para despertar la curiosidad. Quiero hacer mención ahora a dos unidades didácticas. las unidades didácticas son instrumentos dirigidos a nosotros mismos. F. plantearnos en común algunas cuestiones que venimos arrastrando tal vez desde siempre. imaginaos relacionarla incluso con las Ciencia Naturales.“En los límites de la educación. decir que el carácter transversal que le dan los autores la hace. baste destacar como ejemplo de lo que digo la bibliografía que cita: ADRIANA PUIGGRÓS. en el XVIII. Propuesta didáctica en torno a Lazarillo de Tormes y Don Quijote de la Mancha De Alicia Brandou y Rosana Sosa y fue publicada en la prestigiosa revista Espéculo. pero al mismo tiempo puede distraernos de la obra en sí misma. estaremos haciendo otra cosa. como profesores. As. pues si hablar sólo del Quijote ya es trabajo de titanes. ni el prudente deje de alabarla”. De la primera. como lectores. con frecuencia. de perspectivas. Además. el risueño la acreciente. Por eso. y eso es un condicionante fundamental. Ediciones Paidós. el grave no la desprecie. De la segunda. 1992.sin dejar de intentar que el alumno lo descubra por sí mismo con la ayuda del profesor. Siglo veintiuno editores.“Pedagogía de la esperanza”. HENRY A. Por otra parte. a mi entender. GIROUX . Es que. pero también somos lectores. La segunda Miguel de Cervantes y el Quijote Creo que ambas son ejemplo de lo perdidos que a veces nos encontramos en este terreno. de la hechura de cada frase. uno de los problemas de cualquier didáctica del Quijote es que esta obra tiene una arquitectura tan impresionante que casi con acotarla y asimilarla a veces es suficiente en los centros de enseñanza. porque sino partimos de que la literatura usa como materia plástica la palabra y después no hacemos que el alumno pueda saborear la industria que Cervantes les dio. del sabor lingüístico. por otra. la inquietud y el interés por la lectura en general y esta obra en particular. . PAULO FREIRE . 1993.

como profesor. que en un mundo en el que la enseñanza se ha convertido en el aparcadero de las deficiencias sociales. lectores del cuarto centenario. y. Por eso. pues la política práctica. con cara de estar bien perdido. la Literatura. pero el despistado que le dirige la pregunta. la coyuntural. don Quijote no sólo se educa a sí mismo. el personaje que lee es femenino. un conjunto de procedimientos técnicos. Al fin y al cabo. En todo caso. inteligible y comprensible esta obra cervantina? Con bastante probabilidad acierte si afirmo que somos muchos los que admitamos habernos encontrado con enormes dificultades. sino que se hace a sí mismo. Gracias. una mujer lee El Quijote. Mi empeño. ¿puede haber una didáctica del Quijote en la enseñanza obligatoria y en el bachillerato. objetivos y estructurados que sirvan para hacer atractiva. contesta ella. Son los efectos de la lectura. es decir. Experiencia que para nosotros. en un hombre capaz de salir al mundo por decisión propia. va por otros derroteros. su simple existencia nos hace felices. masculino. es inagotable. páginas 32. todo un síntoma de los tiempos que corren. todas las que una obra total puede regalarnos. A mi entender. En la cultura y en la enseñanza. pues fue con la lectura con lo que pasó de ser hidalgo aburrido en un pueblo de La Mancha a convertirse en caballero andante. por lo que nuestro objetivo debe ser modesto: despertar una primera inquietud que sirva para mantener encendida una lucecita. ¿Puede esta obra ayudar a que todavía hoy sintamos esa necesidad de encontrar en la lectura un acicate para la acción? ¿Podemos nosotros. no tendrá efectos demasiado productivos. por otra. en definitiva de la cultura. Pero la asunción de estas dificultades no nos ha de llevar a concluir a unos que hayamos encontrado la llave mágica o a otros que nuestro trabajo sea inútil. Ésa es la metáfora de esta obra universal. como escribió Menéndez Pelayo. las dificultades también. debe ser “pedagogía en acción”. El Quijote ni se agota ni nos agota. como podemos volver a comprobar esta misma tarde aquí (*añado esta apostilla porque se me confirma una intuición: que la gran mayoría de los asistentes a esta jornada de El Quijote es público femenino) y también en las clases diarias. En todo caso. es que también sirva para ayudar a hacer felices a mis alumnos. encontrar formas para acercar a los jóvenes a la lectura de esta obra en un mundo que ofrece tantas baraturas distintas y confrontadas con la cultura de la letra impresa? He ahí el reto. tiene que ser un punto de partida no un punto de llegada. quiero decir. Pero reconozco. constatar en voz alta una vez las dificultades con las que se encuentra el profesor de Literatura y el lector en general ante una obra como el Quijote. “El Quijote”. que cobramos por enseñar a los adolescentes. llena ella misma de literatura. “¿De qué va? vuelve a preguntar él. para transformarlo. con esa cara de palurdo que le pone Forges”) . 34. Por una parte. 33. por eso. Si el IV centenario de la publicación de la primera parte del Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha no sirve para esto. Por cierto. Reflexión final No he descubierto nada nuevo.8. eso resulta bastante complicado. porque tal vez la lectura del Quijote sea una lectura de toda la vida. le pregunta: “¿Qué lees?”. pero la grandeza de la creación implica el goce de superar la dificultad en el empeño de hacerla accesible. cuya mecha algunos alumnos consigan que no se apague con el paso de los años que luego les permita descubrir en esta obra un mundo que existe por sí mismo. Su compañero. (Una viñeta de Forges: Echada en la cama. fue en las postrimerías de su propia vida cuando Cervantes la escribió y allí proyectó toda su experiencia. Ya sólo un comentario sobre las palabras que encabezan la convocatoria de estas jornadas. tal vez porque una obra como el Quijote exige toda una vida para acabar de saborearla. Comentar las sugestivas propuestas sobre el estudio de El Quijote de Daniel Eisenberg en su obra Cervantes y don Quijote. para poder responder a la pregunta que hace Forges en uno de sus múltiples y agudos chistes aparecidos en El País sobre esta obra. de manera especial el Quijote. 35 y 36. asumimos que si el empeño existe. es decir. quiero invitaros a mantener presente la duda del principio.