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103 U La teoría general de sistemas mayo - julio de 2007 La teoría general de

La teoría general de sistemas:

La estructura interna de la ciencia 1 Keneth E. Boulding 2

Traducido del inglés por Néstor William Botero Duque 3

POLITÉCNICA No. 4 Medellín, mayo - julio de 2007, pp. 103-115

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Medellín, mayo - julio de 2007, pp. 103-115

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104 U POLITÉCNICA No. 4 mayo - julio de 2007 Resumen El artículo, cuya traducción se
104 U POLITÉCNICA No. 4 mayo - julio de 2007 Resumen El artículo, cuya traducción se

Resumen

El artículo, cuya traducción se presenta, fue escrito originalmente por uno de los pioneros del desarrollo de la TEORÍA GENERAL DE SISTEMAS y del pensamiento sistémico en general. Luego de unas consideraciones am- plias sobre el tema, propone su autor una consideración jerárquica de niveles que va, desde el nivel de los siste- mas estáticos, hasta llegar a los complejos niveles de la vida, de la vida humana y las sociedades. Toda esta consi- deración le sirve a su autor para mostrar los insuficientes desarrollos de las ciencias para abordar los distintos nive- les de la realidad empírica y, por supuesto, para destacar la importancia de la T.G.S. para el logro de nuevos marcos de un conocimiento adecuado.

Abstract

The translation of the article that we are presenting, was written by one of the pioneers in the development of the GENERAL SYSTEMS THEORY and the systemic thought as well. After a wide consideration of the item, his author proposes a hierarchical levels view, being the first one that of the static systems and going through as far as reaching the complex levels of life, human life and societies. Based on this considerations his author shows the low levels reached in the development of sciences to tackle the different levels of the empirical world and also to emphasize the importance of the General Syste- ms Theory for the construction of new frameworks for an adequate knowledge.

Palabras Clave

Key Words

Sistema

System

Sistémico

Systemic

Teoría General

General Theory

Interdisciplinas

Interdisciplines

Complejidad

Complexity

Jerarquía

Hierarchy

Estructura

Structure

Armazón

Framework

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105 U La teoría general de sistemas mayo - julio de 2007 La teoría general de

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La teoría general de sistemas:

La estructura interna de la ciencia Keneth E. Boulding

Traducido del inglés por Néstor William Botero Duque

POLITÉCNICA No. 4 Medellín, mayo - julio de 2007, pp. 102-114

POLITÉCNICA No. 4

Medellín, mayo - julio de 2007, pp. 102-114

POLITÉCNICA No. 4 Medellín, mayo - julio de 2007, pp. 102-114

T eoría general de sistemas es una ex-

presión que se ha venido utilizando

para describir el nivel de construcción

de un modelo teórico que se encuentra en al- guna parte, entre las construcciones altamente generalizadas de las matemáticas puras y las teorías específicas de las disciplinas especiali- zadas. Las matemáticas apuntan a la organiza- ción de relaciones altamente generales en un sistema coherente, sistema que, no obstante, no tiene ningún tipo de conexiones necesarias con el mundo que lo rodea. Estudian todas las relaciones pensables, abstraídas de cualquiera situación concreta o de un conjunto de conoci- mientos empíricos. No se encuentran confinadas únicamente a las relaciones cuantitativas, defini- das en sentido estricto, aceptando que el desa- rrollo de las matemáticas de la cualidad y de la estructura se encuentran ya en camino, aunque no estén tan avanzadas como las matemáticas de la cantidad y de los números. Sin embargo, en cierto sentido, se podría entender que las matemáticas contienen todas las teorías; pero, lo cierto es que no contienen ninguna: ellas son el lenguaje de la teoría, no nos proporcionan nin- gún contenido. En el otro extremo, tenemos las disciplinas y ciencias particulares, cada una con

sus propios conjuntos de teorías. Cada discipli- na corresponde a un cierto segmento del mun- do empírico y cada una desarrolla las teorías que

tengan aplicación a ese su segmento empírico. Física, Química, Biología, Psicología, Sociología. Economía, etc., cada una esculpe, para ella mis- ma, ciertos elementos de la experiencia huma- na y desarrolla teorías y patrones de actividad (investigación) que producen satisfacción al en- tendimiento y que son apropiadas para sus res- pectivos segmentos especiales. En los últimos años, se ha sentido una cre- ciente necesidad de unos constructos teóricos sistémicos 4 que habrán de tratar acerca de las relaciones generales que se dan en el mundo empírico. Esa es la tarea de la T.G.S. No busca establecer una teoría particular que comprenda prácticamente todas las cosas, ni reemplazará todas las teorías especiales de las disciplinas particulares. Tal teoría carecería, casi por com- peto, de algún contenido, lo que significaría que sacrificaríamos el contenido por la generalidad, y que permitiría que dijéramos prácticamente todo acerca de nada. En algún lugar, entre lo específico sin significado y lo general sin con- tenido, debe haber, para cada propósito y para cada nivel de abstracción, un grado óptimo de generalidad. El argumento de los teóricos de los sistemas generales, es que este grado óptimo de generalidad en la teoría, no siempre es alcan- zado por las ciencias particulares. Los objetivos de la T.G.S. pueden propo- nerse, entonces, con grados variables de am-

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bición y de confiabilidad. En un nivel bajo de ambición, con un alto grado de confiabilidad, apunta a destacar las similitudes en las cons- trucciones de las diferentes disciplinas en las cuales existen, y a desarrollar modelos teóri- cos que tengan aplicación a, por lo menos, dos campos diferentes de estudio. En un alto nivel de ambición, pero, quizás, en un más bajo nivel de confiabilidad, se espera el desarrollo de algo así como un “espectro” de teoría –un sistema de sistemas que pueda desempeñar la función de la “gestalt” en construcciones teóricas. Tales “gestalts”, en campos especiales, han sido de gran valor en la dirección u orientación de inves- tigaciones de lagunas o lados oscuros que ellos muestran. Así, por ejemplo, como en el caso de la tabla periódica de los elementos en química, fue una investigación orientada, durante varias décadas, al descubrimiento de elementos des- conocidos para abordar las lagunas que exis- tían, hasta que se completó definitivamente la tabla. De manera similar, un “sistema de siste- mas” puede ser de gran valor en la orientación de los teóricos hacia las lagunas de los modelos teóricos y puede ser, aún de mayor valor, para señalar los métodos para solucionarlas. La necesidad de una teoría general de siste- mas se acentúa por la actual situación socioló- gica de la ciencia. El conocimiento no es algo que exista y crezca en abstracto. Es una función de los organismos humanos y de la organización social. El conocimiento es siempre, por decir- lo así, lo que alguien conoce. La más perfecta transcripción escrita del conocimiento no es conocimiento, si nadie conoce nada de ello. El conocimiento crece por la recepción de informa- ción significativa, esto es, por la asimilación de mensajes que un conocedor está en capacidad de reorganizar ese conocimiento. Rápidamente nos desgastaríamos en cuestiones tales como qué reorganizaciones constituyen crecimiento del conocimiento, definiendo “crecimiento se-

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mántico” del conocimiento como aquellas reor- ganizaciones de las que puede hablar provecho- samente, de manera oral o escrita, la gente bien formada. La ciencia es aquello de lo que pue- den hablar provechosamente los científicos en su papel de tales. La crisis de la ciencia hoy, se presenta debido a la creciente dificultad de esa conversación provechosa entre los científicos en su totalidad. La especialización ha excedido los límites de su propio asunto; la comunicación entre las disciplinas se ha convertido en algo al- tamente difícil y la “República del aprendizaje” está irrumpiendo en subculturas aisladas con sólo tenues líneas de comunicación entre ellas –situación que amenaza una guerra civil intelec- tual. La razón de esta separación en el campo del conocimiento es que, en el curso de la espe- cialización, los receptores de información aca- ban, ellos mismos, especializados. Así, los físi- cos sólo hablan a los físicos, los economistas, a los economistas y, peor aún: los físicos nuclea- res sólo hablan a los físicos nucleares y los eco- nometristas, a los econometristas. Se pregunta uno, a veces, si la ciencia no llegará a detenerse en un conjunto de celdas encerradas entre sus propias paredes, en las que cada quien mascu- llará para sí mismo palabras en un lenguaje pri- vado que sólo cada quien podrá entender. En nuestros días, las artes podrían haber em- pujado a las ciencias a este desierto de mutua ininteligibilidad, lo cual puede haber sido debido únicamente a que las veloces intuiciones de las artes alcanzan el futuro de manera más rápida que el caminar pausado del conocimiento cien- tífico. Muchas ciencias se disgregan en subgru- pos y una menor posibilidad de comunicación se hace posible entre las disciplinas, a pesar de que la mayor posibilidad del crecimiento total del co- nocimiento ha bajado su velocidad por la pérdida de una comunicación importante. La amplitud de la sordera especializada, significa que alguna persona, que debería conocer algo que alguien

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más conoce, no está en capacidad de alcanzarlo debido a la falta de oídos generalizados. Uno de los objetivos principales de la T.G.S. es el de desarrollar estos oídos generalizados y, por medio de una estructura de teoría gene - ral, el de capacitar a un especialista para reci- bir comunicación importante de otros campos. Así, el economista que se da cuenta de la fuerte similitud formal entre la teoría de la utilidad en economía y la teoría del campo en la física, se encuentra, seguramente, en una mejor posición para aprender de los físicos, que quien no lo está. De igual manera, un especialista que tra- baja con el concepto de crecimiento –bien sea éste especializado en cristalografía, citología, virología, fisiólogo, psicólogo, sociólogo o eco- nomista- será más sensible a las contribuciones de otros campos , si él es consciente de las mu- chas similitudes del proceso del crecimiento en campos empíricos ampliamente diferentes. No hay mucha duda acerca de la demanda que existe de una T.G.S., bien que se dé con un rótulo u otro. Un poco más difícil es buscar en el campo de la oferta. ¿Se da allí alguna y dón- de está? .¿Cuál es la posibilidad de obtener más de esto y cómo? La situación puede describirse como prometedora y en fermento, a pesar de que no hay una total claridad acerca de lo que se promete o se ofrece. Algo que podría llamarse “movimiento interdisciplinario” se ha anticipa- do hace algún tiempo. Los primeros signos de este movimiento han sido el desarrollo de dis- ciplinas híbridas. Así, la físicoquímica nació en el tercer cuarto del siglo XIX, la psicología social en el segundo cuarto del siglo XX. En lo que res- pecta a las ciencias físicas y biológicas, la lista de disciplinas híbridas es actualmente bastante amplia –biofísica, bioquímica, astrofísica- todas ellas bien definidas. En las ciencias sociales, la antropología está bastante bien establecida. La psicología económica y la sociología económi- ca, apenas empiezan. Aún hay signos de que

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la economía política, que murió en su infancia cientos de años atrás, pueda renacer. En los últimos años se ha dado un desarrollo adicional de gran interés en la forma de “inter- disciplinas multisexuales”. Las disciplinas híbri- das, como lo indican sus nombres unidos por guiones, vienen de dos respetables y honestos padres académicos. Las interdisciplinas más nuevas tienen un ancestro mucho más variado y, ocasionalmente aún, mucho más oscuro y resultan de la reorganización de material prove- niente de muchos campos de estudio diferen- tes, por ejemplo, surgen de: la ingeniería eléc- trica, la neurofisiología, la física, la biología y, aún, de una pequeña cantidad de economía. La teoría de la información, que se origina en la in- geniería de las comunicaciones, tiene aplicacio- nes importantes en muchos campos que tocan, desde la biología, hasta las disciplinas sociales. La teoría de la organización viene de la econo- mía, la sociología, la ingeniería, la fisiología. Así como la ciencia de la gerencia es igualmente un producto interdisciplinar. El plano más empírico y práctico del movi- miento interdisciplinar, se ve reflejado en el de- sarrollo de muchas clases de institutos interde- partamentales. Algunos de estos, encuentran la base de su unidad en el campo empírico objeto de estudio, como los institutos de relaciones industriales, de información pública, de asun- tos internacionales, etc. Otros están organiza- dos alrededor de una metodología común para muchos campos y problemas diferentes, tales como el Centro de Investigación de Mediciones, el Centro del Grupo de estudios de Dinámica de la Universidad de Michigan. Más importante aún que estos desarrollos vi- sibles, quizás, a pesar de ser más difícil de per- cibir y de identificar, son los que provienen de la creciente insatisfacción en muchos departamen- tos, especialmente en los niveles de posgrado, con los antecedentes teóricos tradicionales exis-

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tentes para los estudios empíricos, los cuales constituyen la mayor parte de las propuestas de tesis en los programa de Ph.D. Sólo un ejemplo del campo en que estoy más familiarizado: es tradicional en los estudios de relaciones labora- les, moneda y banca e inversión extranjera, que salgan del departamento de economía. Muchos de los modelos y estructuras teóricos requeri- dos en estos campos, no obstante, no salen de la teoría económica, tal como se enseña, sino de la sociología, de la psicología social y de la antropología. Los estudiantes del departamento de economía, rara vez tienen la oportunidad de familiarizarse con estos modelos teóricos que pueden ser importantes para sus estudios y se impacientan con la teoría económica que les re- sulta ser de poca relevancia. Es claro que existe mucho entusiasmo inter- disciplinar por fuera. Si este entusiasmo quiere ser productivo, deberá operar dentro de ciertos marcos de coherencia. Es bastante fácil que lo interdisciplinar degenere en la no existencia de disciplina alguna . Si, por ello, el movimiento in- terdisciplinar no está dispuesto a perder aquel sentido de forma y estructura que constituyen la disciplina involucrada en las varias disciplinas separadas, deberá desarrollar su propia estruc- tura. Esto lo concibo yo como la gran tarea de la T.G.S. Por esto, en el resto de este artículo propongo mirar algunos medios posibles para la estructuración de esa T.G.S. Dos posibles acercamientos a la organi- zación de la T.G.S. que deben pensarse como complementarios, más que como autónomos, o, al menos, como dos caminos que vale la pena explorar. El primero consiste en mirar el universo empírico y escoger ciertos fenómenos generales que se encuentran en muchas de las diferentes disciplinas y buscar la manera de construir mo- delos teóricos generales importantes para estos fenómenos. El segundo acercamiento consiste en ordenar los campos empíricos en una jerar-

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quía de complejidad de organización del com- portamiento de su “individuo” o unidad, y tratar de desarrollar un nivel de abstracción apropiado para cada uno. Algunos ejemplos del primer acercamiento

servirán para clarificar esto, sin la pretensión de ser exhaustivos. En casi todas las disciplinas, por ejemplo, encontramos ejemplos de poblaciones –agregación de individuos que se conforman a una definición común, a la cual los individuos se agregan (nacen) o se sustraen (mueren) y en

la cual la edad de los individuos es una variable

relevante e identificable. Estas poblaciones ex- hiben sus propios movimientos dinámicos, los cuales pueden describirse frecuentemente por sistemas simples de ecuaciones diferenciales. Las poblaciones de diferentes especies exhiben también interacciones dinámicas entre ellas, como en la teoría de volterra. Los modelos de cambio poblacional e interacción se presentan en diferentes campos –sistemas ecológicos en biología, la teoría del capital en economía que tiene que ver con poblaciones de mercancías,

ecología social, y, aún, en ciertos problemas de mecánica estadística. En todos estos campos,

el cambio poblacional, tanto en números absolu-

tos, como en estructura, pueden ser discutidos

en términos de funciones de nacimiento y super- vivencia, relacionando el número de nacimientos

o de muertes en grupos específicos de edades

en relación con varios aspectos del sistema. En todos estos campos, la interacción de población puede discutirse en términos de relaciones de oposición, de complementación o parasitarias, entre las poblaciones de diferentes especies, ya sea que ellas consistan en especies animales, bienes, clases sociales o moléculas. Otro fenómeno de una significación casi uni- versal para todas las disciplinas, es el de la inte- racción del individuo de una clase dada con su entorno. Cada una de las disciplinas estudia algu- na clase de “individuo” –electrón, átomo, molé-

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cula, cristal, virus, célula, planta, animal, hombre, familia, tribu, Estado, iglesia, empresa, universi- dad, etc. Cada uno de estos individuos muestra un comportamiento, acción o cambio y se consi- dera que este comportamiento está relacionado, de alguna manera, con el entorno del individuo –es decir, con otros individuos con los cuales en- tra en contacto o conforma algunas relaciones. Se piensa a cada individuo como consistente en una estructura o complexión de individuos de un orden inmediatamente inferior a él- los átomos están conformados por protones y electrones; las moléculas lo son de átomos; las células, de moléculas; las plantas, los animales y los hom- bres, de células; las organizaciones sociales, de hombres. El comportamiento de cada individuo se explica por la estructura y la configuración de individuos de más baja escala de los que están compuestos, o por ciertos principios de equili- brio u homeostasis, de acuerdo con los cuales ciertos “estados” son preferidos por el individuo. El comportamiento se describe en términos de restauración de estos estados preferidos cuando ellos son perturbados por cambios del entorno. Otro fenómeno, también, de significación universal es el del crecimiento. La teoría del crecimiento es, de cierta manera, una subdivi- sión de la teoría del comportamiento individual:

el crecimiento es un aspecto importante del comportamiento. No obstante, hay diferencias importantes entre la teoría del equilibrio y la teo- ría del crecimiento, la cual, posiblemente, sería como garante al dar a la teoría del crecimiento una especial categoría. Es difícil encontrar una ciencia en la cual el fenómeno del crecimiento no tenga alguna relevancia y, aun así, hay una gran diferencia en complejidad entre el crecimiento de los cristales, los embriones y las sociedades. Muchos de los principios y conceptos que son importantes en los niveles más bajos, están también iluminando los niveles superiores. Al- gunos fenómenos del crecimiento pueden ma-

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nejarse en términos de modelos de población relativamente simples, la solución de los cuales produce curvas de variables singulares. En los niveles más altos de lo complejo, los problemas de estructura se convierten en dominantes y las interrelaciones complejas entre el crecimiento y la forma, captan todo el interés. Todos los fe- nómenos de crecimiento son suficientemente semejantes, no obstante; esto hace pensar que una teoría general del crecimiento no es, de nin- guna manera, imposible. Otro aspecto de la teoría de lo individual y de las interrelaciones entre individuos, que debe ser destacado para darle un tratamiento espe- cial, es la de la teoría de la información y de la comunicación. El concepto de información, tal como fue desarrollado por Shannon, ha tenido aplicaciones interesantes por fuera de su campo original: la ingeniería eléctrica. No es adecuado, por supuesto, el tratar con problemas que invo- lucran niveles semánticos de comunicación; a nivel ecológico, sin embargo, el concepto de in- formación puede servir para desarrollar nociones generales de estructura y medidas abstractas de organización, que nos dan, algo así, como una tercera dimensión básica, más allá de la masa y la energía; los procesos de comunicación y de información se encuentran en una amplia varie- dad de situaciones empíricas y son, sin ninguna duda, esenciales en el desarrollo de la organiza- ción, tanto en el mundo biológico como social. Estos diferentes acercamientos a la teoría general de sistemas, a través de variados aspec- tos del mundo empírico, puede conducir, final- mente, a algo así como a una teoría general del campo de la dinámica de la acción y la interac- ción. Pero, esto está mucho más allá. Un segundo acercamiento posible a la T.G.S. es el que se presenta a través de la conforma- ción de sistemas teóricos y constructos en jerar- quías de complejidad que, un poco aproximado, corresponden a la complejidad de los individuos

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de varios campos empíricos. Este acercamien- to es más sistémico que el anterior, pues, con- duce a un sistema de sistemas, no reemplaza completamente al primero, puesto que siempre deben existir conceptos teóricos importantes y constructos que yacen por fuera de la estructura sistémica. Sugiero, a continuación, la conforma- ción de niveles de discurso teórico.

i) El primer nivel es el de la estructura es-

tática. Puede llamarse nivel de la armazón. Es la geografía y anatomía del universo -los patro- nes de los electrones alrededor del núcleo, el patrón de los átomos en un arreglo determina- do, la conformación de los átomos en un cris-

tal, la anatomía del gen, la célula, la planta, el animal, el trazado del mapa tierra, el sistema solar, el universo astronómico. La precisa y de- tenida descripción de estas armazones es el co- mienzo del conocimiento teórico organizado en cualquier campo. Sin esta detenida y cuidadosa descripción de las relaciones estáticas, no será posible una precisa teoría funcional o dinámica. Así, la revolución copernicana fue realmente el descubrimiento de una nueva armazón estática para el sistema solar, la cual permitió una des- cripción más simple de su dinámica.

ii) El siguiente nivel del análisis sistémico,

es el del sistema dinámico simple, con movi- mientos necesarios predeterminados. Puede llamarse a este nivel el de relojería. El sistema solar es, por supuesto, el gran reloj del univer- so, desde el punto de vista del hombre y las encantadoramente exactas predicciones de los astrónomos son un testimonio de la excelencia del reloj que ellos estudian. Máquinas simples, como las palancas y las poleas, y aun, máquinas

más complicadas como las máquinas de vapor y los dinamos entran en esta categoría. Gran parte de las estructuras teóricas en física, química y

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aún en economía, entran también en esta cate- goría. Se pueden resaltar dos casos: los siste- mas de equilibrio simple, entran realmente en la categoría de los sistemas dinámicos, puesto que todo sistema de equilibrio debe ser considerado como un caso límite de un sistema dinámico y su estabilidad sólo puede ser determinada a par- tir de las propiedades dinámicas del sistema al que pertenece. Los sistemas dinámicos estocás-

ticos que se orientan hacia el equilibrio, debido

a su complejidad, también entran en este grupo

de sistemas: así, el caso de la visión moderna del átomo, y aún de la molécula, en donde cada posición o parte en el sistema viene dada con un cierto grado de probabilidad, pero que, como una totalidad, muestra una determinada estruc- tura. Dos clases de métodos son aquí importan- tes, a los cuales podemos llamar, según su uso en economía, el de la estadística comparada y el del equilibrio estacionario. En el primero, se comparan dos posiciones de equilibrio del siste- ma con valores diferentes para sus parámetros

básicos. Estas posiciones de equilibrio se expre- san, generalmente, como la solución de un con- junto de ecuaciones simultaneas. Este método de la estadística comparada se utiliza para com- parar las soluciones cuando se han cambiado los parámetros de las ecuaciones. Buena parte de los problemas de la mecánica elemental se solucionan por esta vía. En el segundo método, por el contrario, se muestra el sistema como un conjunto de ecuaciones diferenciales que se so- lucionan en la forma de una función explícita de cada variable con el tiempo. Tal sistema puede alcanzar una posición de equilibrio estacionario

o no alcanzarla –hay muchos ejemplos de siste-

mas dinámicos explosivos, siendo uno de ellos el de una determinada suma de dinero colocado

a interés compuesto! Buena parte de las reaccio-

nes físicas y químicas, así como de los sistemas

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sociales, exhiben esta tendencia al equilibrio –de otra forma, el mundo habría presentado una gran explosión o una implosión hace mucho tiempo.

iii) El siguiente nivel es el del mecanismo

de control o sistema cibernético, el cual pue- de ser rotulado como nivel del termostato. Di- fiere de los dos sistemas de equilibrio simple, por el hecho de que la transmisión e interpre- tación de información es una parte importante del sistema. Como resultado de esto, la posi- ción de equilibrio no está únicamente determi- nada por las ecuaciones del sistema, sino que el sistema se moverá hacia la mantención de cualquier equilibrio señalado, dentro de ciertos límites. Así, el termostato mantendrá cualquier temperatura que se le haya asignado; la tempe-

ratura de equilibrio del sistema no está determi- nada de manera única por sus ecuaciones. La cuestión aquí es, por supuesto, que la variable esencial del sistema dinámico está dada por la diferencia entre un valor asignado a la variable de mantención y su valor ideal. Si esta diferen- cia no es cero, el sistema se mueve hacia su disminución; así, el horno envía calor cuando la temperatura registrada es “muy frío” y se apa- ga, luego, cuando la temperatura registrada es “muy caliente”. El modelo de homeostasis, de bastante importancia en fisiología, es un ejem- plo de un mecanismo cibernético. Tales meca- nismos existen a lo largo y ancho del mundo empírico del biólogo y del científico social.

iv) El cuarto nivel es el del sistema abierto

o estructura con automantención. Es el nivel en el cual la vida comienza a diferenciarse de la no vida. Este puede llamarse el nivel de la célula. Por supuesto, debe haber algo de apertura en los sistemas de equilibrio físico-químico; las es-

tructuras atómicas se automantienen en medio del tráfago de los electrones y las estructuras moleculares se automantienen en medio del tráfago de los átomos. Las llamas y los ríos, de igual manera, son sistemas abiertos, aunque

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de una clase muy simple. Tan pronto como as- cendemos en la escala de la complejidad de la organización hacia los sistemas vivos, no obs- tante, la propiedad de automantención de la estructura en medio del tráfago de lo material, se convierte en algo de capital importancia. Un átomo o una molécula pueden, presumiblemen-

te, existir sin tráfago; la existencia de los más simples organismos vivos es inconcebible sin la ingestión, la excreción y el cambio metabó- lico. Estrictamente ligada a esta propiedad de automantención, está la propiedad de la auto- rreproducción. Puede ser, es cierto, que la auto- rreproducción sea de un sistema más primitivo

o de más bajo nivel que el sistema abierto y que

el gen o el virus, por ejemplo, puedan ser capa- ces de reproducción, sin ser sistemas abiertos. No es una cuestión importante, quizás, en qué punto de la escala de la complejidad creciente empieza la vida; lo que queda claro es que, des- de el momento en que los consideramos siste- mas, los cuales se autorreproducen y se auto- mantienen en medio del tráfago de la materia y la energía, estamos frente a algo a lo que será difícil negarle el título de ser vivo.

v) El quinto lo podemos llamar nivel genéti-

co-societal. Está tipificado por la planta y consti- tuye el mundo empírico del botánico. Las carac- terísticas más sobresalientes del sistema son:

primera, la división del trabajo entre las células para conformar una sociedad celular con partes diferenciadas y mutuamente dependientes (raí- ces, hojas, semillas, etc.) y, segunda, una mar- cada diferenciación entre el genotipo y el feno- tipo, asociada con el fenómeno del crecimiento orientado a una forma final. En este nivel, no hay órganos sensoriales altamente especializados y

los receptores de esta información son difusos

o incapaces de captar el bullir de la información-

es dudoso si un árbol, más allá de la luz y la os- curidad, podrá captar lo que son los días largos

o cortos o el calor y el frío.

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vi) Tan pronto nos movemos hacia arriba,

desde el mundo de la planta hacia el reino ani- mal, gradualmente pasamos a un nuevo nivel, el nivel animal, caracterizado por una creciente movilidad, un comportamiento teleológico y la autoconciencia. Tenemos acá el desarrollo de re- ceptores de información especializados (ojos, oí-

dos, etc.) orientados a acrecentar la captación de información en unas estructuras de conocimien- to o de imagen. Si ascendemos cada vez más en

la escala de la vida animal, el comportamiento va

siendo, no una respuesta a estímulos dados, sino

a una “imagen”, una estructura de conocimiento

o de una visión del entorno como totalidad. La imagen, por supuesto, está determinada, en última instancia, por la información recibida en el organismo; la relación entre la recepción de información y la construcción de una ima- gen, es altamente compleja. No es simplemen- te la agregación o acumulación de información recibida, aunque esto ocurra con frecuencia, sino la estructuración de la información en algo esencialmente diferente de la información mis- ma. Después de que la estructura de la ima- gen queda bien establecida, gran parte de la información recibida produce muy pequeños cambios en la imagen -llega hasta la imagen es- tructurada, sin golpearla siquiera, de la misma manera que una partícula subatómica puede llegar hasta un átomo sin perturbarlo- a veces, sin embargo, la información es captada por la imagen e incorporada a ella y, otras veces, la información golpea una especie de “núcleo” de la imagen y, en tal caso, se produce la re - organización, con cambios radicales y de largo alcance en el comportamiento, como respues- ta aparente a lo que parecería ser un pequeño

estímulo. Las dificultades para la predicción del comportamiento de estos sistemas, se vuelve intensamente difícil debido a esta información de la imagen entre el estímulo y la respuesta.

vii) El siguiente, es el nivel de lo humano,

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del ser humano individual considerado como un sistema. Además de todas, pero muy cercana

a todas las características de los sistemas ani-

males, el hombre posee autoconciencia, la cual es diferente del mero darse cuenta de algo. Su imagen, además de ser mucho más compleja que aquella de los aun más elevados sistemas animales, tiene una cualidad autorreflexiva -no

sólo sabe, sino que sabe que sabe -esta propie- dad está probablemente ligada estrechamente

al fenómeno del lenguaje y de la civilización. Es

la capacidad del habla -habilidad para producir, absorber, e interpretar símbolos como opuesto

a los mejores signos como el grito de aviso de

un animal -lo que más claramente ubica al hom- bre por fuera de su humillante postura. El hom- bre se distingue también de los animales por su imagen mucho más elaborada del tiempo y de las relaciones; es, probablemente, el hombre la única organización que sabe que es mortal, que contempla en su comportamiento una extensión de su vida total y algo más que eso. El hombre existe, no sólo en el tiempo, como en el espacio, sino también en la historia y su comportamiento se ve afectado por la visión del proceso del tiem- po en el cual se encuentra. viii) Debido a la importancia vital de las imágenes simbólicas y de los comportamientos basados en ellas para el hombre individual, no es fácil separar claramente el nivel del organismo humano individual del siguiente nivel: el de las organizaciones sociales. A pesar de las historias ocasionales de los niños fieras criados por animales, el hombre aislado de sus semejantes es prácticamente desconocido. Tan esencial es la imagen simbólica para el comportamiento humano, que uno sospecha que el hombre

completamente aislado no sería humano, en el sentido usualmente aceptado, aunque sería potencialmente humano. No obstante, es conveniente, para algunos propósitos, distinguir al individuo humano como un

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sistema, de los sistemas sociales que lo rodean y, de esta manera, se puede afirmar que las organizaciones sociales constituyen otro nivel de organización. La unidad de tales sistemas no es de pronto la persona -el individuo humano

como tal- sino el “rol” o papel -esa parte de la persona que tiene que ver con la organización o situación a que nos referimos, y se tiende a definir las organizaciones sociales, o cualquier sistema social, como un conjunto de roles, ligados entre sí por canales de comunicación. Las interrelaciones entre el rol y la persona no pueden ser nunca menospreciadas; una persona, en el desempeño de un rol, puede convertirse en un insignificante jugador de ese papel, pero, también, podrá hacerlo de manera bien apropiada; la percepción del rol se afecta por la personalidad de aquellos que lo han desempeñado en el pasado. En este nivel, debemos involucrarnos nosotros mismos con el contenido y significado de los mensajes, la naturaleza y dimensiones de los sistemas de valores, la transcripción de las imágenes a una tradición histórica, las sutiles simbolizaciones del arte, la música, la poesía, y toda la gama compleja de las emociones humanas. El

nocimiento teórico, como empírico. Los mode- los teóricos adecuados, cubren hasta el cuarto nivel, pero no van más allá. El conocimiento em- pírico es deficiente en prácticamente todos los

niveles, así, en el nivel de la estructura estática, algunos modelos descriptivos medianamente adecuados se encuentran disponibles para geo- grafía, química, geología, anatomía y las ciencias sociales descriptivas. Aun en este nivel el más simple de todas, el problema de la descripción de estructuras complejas, está sin resolverse. Los libreros son bastante buenos para catalogar libros; los químicos han empezado a catalogar fórmulas abstractas y los antropólogos han em- pezado a catalogar pistas. El catalogar eventos, ideas, teorías, estadísticas y datos empíricos ha empezado difícilmente. La abundante multipli- cación de registros, sin embargo, en la medida en que el tiempo sigue, nos forzará a una más adecuada catalogación y sistemas de referencia de los que ahora disponemos. Este es, quizá, el mayor problema teórico sin solución en el nivel de la estructura estática. En el campo empírico hay todavía grandes áreas donde las estructuras estáticas son poco conocidas, aunque el cono- cimiento esté avanzando rápidamente gracias

universo empírico aquí es la vida humana y la

a

nuevos instrumentos de prueba, tales como

sociedad en toda su complejidad y riqueza.

el

microscopio electrónico. La anatomía de esa

ix) Para completar la estructura de los sis-

temas, debemos añadir una pequeña torrecita para los sistemas trascendentales, aunque po- damos ser acusados en este punto de haber construido una torre de Babel hasta las nubes. Existen, sin embargo, las cuestiones últimas, los absolutos y los no faltantes “incognoscibles”, los cuales muestran también estructura sistémi- ca y relaciones. Será un día muy triste para el

hombre aquél en que a nadie se permita formu- lar preguntas de aquellas para las que no hay respuestas. Una ventaja de describir una jerar- quía de sistemas en esta forma, es que nos da una idea de los actuales vacíos, tanto en el co-

parte del mundo empírico, que se encuentra en- tre la gran molécula y la célula, está, no obstan- te, oscura en muchos puntos. Es, precisamente, esta área, -que incluye, por ejemplo, el gen y el virus -la que mantiene el secreto de la vida y, hasta cuando su anatomía se haga clara, la natu- raleza de los sistemas funcionales involucrados permanecerán inevitablemente en la oscuridad. El nivel de “ relojería”, es el clásico nivel de las

ciencias naturales, especialmente de la física y

la astronomía, y es, probablemente, el nivel más

completamente desarrollado en el estado actual de los conocimientos, especialmente si hace- mos extensivo el concepto para incluir la teoría

114

U
U

POLITÉCNICA No. 4

del campo y los modelos estocásticos de la físi- ca moderna. Hay importantes vacíos aun en este campo, de manera particular, en los niveles empí- ricos más altos. Hay mucho todavía por conocer del preciso mecanismo de las células y del siste- ma nervioso, del cerebro y de las sociedades. Más allá del segundo nivel, los modelos teóri- cos adecuados se vuelven cada vez más escasos. Durante los últimos años, se han visto grandes

desarrollos en el tercer y cuarto niveles. La teo- ría de los mecanismos de control (termostatos) se ha vuelto, ella misma, una disciplina nueva: la cibernética, y la teoría de los sistemas de auto- mantención o sistemas abiertos, de igual forma, ha dado grandes pasos. Podríamos difícilmente sostener, sin embargo, que mucho más que el co- menzar se ha dado en estos campos. Sabemos muy poco acerca de la cibernética de los genes

y de los sistemas genéticos en general y, mucho

menos, de los mecanismos de control involucra- dos en el mundo mental y social. De la misma manera, los procesos de automantención perma- necen esencialmente en el misterio en muchos de sus puntos y, no obstante, se ha sugerido la posibilidad teórica de construir una máquina con capacidad de automantención, la cual sería un ver- dadero sistema abierto. A pesar de esto, creemos que estamos bastante lejos de la construcción de este tipo de mecanismo simulador de la vida. En lo que tiene que ver con el cuarto nivel, du- damos de la posibilidad de tener ahora los más mínimos rudimentos de un sistema teórico. Una intrincada máquina del crecimiento, por la cual el complejo genético organiza la materia que se encuentra a su alrededor, es prácticamente un misterio. Hasta ahora, y en lo que respecta al futuro, sólo Dios puede construir un árbol. En

cuanto a los sistemas vivos, carecemos de toda ayuda. Podemos cooperar con los sistemas que no entendemos, pero no podemos ni comenzar

a producirlos. La ambigua posición de la medi-

cina, rondando no fácilmente entre la magia y la

mayo - julio de 2007

ciencia, es un testimonio del estado actual de los conocimientos en esta área. Tan pronto nos movemos hacia arriba en la escala, la ausencia de sistemas teóricos apropia- dos se vuelve más notoria. Difícilmente, pode- mos concebirnos construyendo un sistema que, de alguna manera, tuviera la capacidad de reco- nocer o darse cuenta de las cosas a su alrede- dor y, mucho menos, que tenga consciencia. No obstante, tan pronto nos movemos hacia el nivel de lo humano y lo social, ocurre algo curioso:

el hecho de que tenemos, por así decirlo, una huella interior y que somos nosotros mismos los sistemas que estamos estudiando. Esto nos ha- bilita para utilizar los sistemas que realmente no entendemos. Es casi inconcebible que pudiéra- mos construir una máquina que fuera capaz de hacer un poema. Sin embargo, los poemas son hechos por tontos como nosotros, por medio de procesos que permanecen escondidos para no- sotros. El tipo de conocimiento y destreza que poseemos en el nivel simbólico, es muy diferen- te del que encontramos en niveles inferiores. Es, diríamos, el “know-how” del gen, si se compara con el “know-how” del biólogo. Pero, aun así, es un tipo real de conocimiento, es la fuente de los logros creativos del hombre en tanto artista, es- critor, arquitecto, o compositor. Quizás, uno de los usos más valiosos del esquema anterior consiste en prevenirnos de aceptar como último un determinado nivel de análisis teórico que se pueda encontrar por de- bajo del nivel empírico que estamos investigan- do. Debido a que, en cierto sentido, cada nivel incorpora todos los niveles que están por debajo de él, se puede obtener mucha valiosa informa- ción y penetración al aplicar el objeto de estudio de los sistemas de nivel más bajo a los de más alto. Así, la mayoría de los sistemas teóricos de las ciencias sociales, se encuentran en el nivel (ii), justo ascendiendo al (iii), aunque la materia de estudio involucra claramente el nivel (viii).

115

U
U

La teoría general de sistemas

115 U La teoría general de sistemas La economía, por ejemplo, es ampliamente un “mecanismo de

La economía, por ejemplo, es ampliamente un “mecanismo de utilidad y autointerés”, en la magistral frase de Jevon. Su base teórica y ma- temática está diseñada ampliamente a partir del nivel de la teoría del equilibrio simple y de los mecanismos dinámicos. Difícilmente ha comen- zado a usar conceptos tales como información, los cuales pertenecen al nivel (iii) y no hace uso de niveles superiores. Es más: con este equi- pamiento tan simple, ha logrado un modesto desarrollo en el sentido de que alguien, que trate de manejar un sistema económico, está seguro de encontrarse en una mejor posición que aquél que no conoce nada de la teoría. Sin embargo, el progreso de la economía va depen- diendo cada vez más de la posibilidad de supe- rar este sistema de bajo nivel, útil mientras esté en sus inicios, y pueda utilizar sistemas más di- rectamente apropiados a su universo, cuando estos, por supuesto, sean descubiertos. Se po- drían dar muchos otros ejemplos, como el del uso absolutamente inapropiado del concepto de energía en la teoría psicoanalítica y la gran inhabilidad de la psicología para abandonar el estéril modelo estímulo-respuesta. Finalmente, el esquema presentado podrá servir de elemental advertencia aun para la cien- cia de la gerencia. Esta nueva disciplina repre- senta una importante ruptura con los modelos

mayo - julio de 2007

mecánicos de la teoría de la organización y el control. Su énfasis en los sistemas de comu- nicación y estructura organizacional, sobre los principios de homeostasis y crecimiento, en el proceso decisional en condiciones de incerti- dumbre, nos está llevando lejos de los mode- los simples de maximización de hace diez años. Este avance en el nivel de análisis teórico, pro- mete conducir hacia sistemas más fuertes y fructíferos. Sin embargo, no debemos olvidar que estos avances no nos llevan más allá del ter- cer o cuarto nivel y que, al tratar con personas humanas y organizaciones, estamos tratando con sistemas de un mundo empírico que está más allá de nuestra capacidad para formularlos. No debemos sorprendernos demasiado, enton- ces, de si nuestros sistemas más simples, por toda su importancia y validez, nos desilusionan. Escogí el subtítulo de mi artículo (La Estructu- ra interna de la Ciencia), con la mirada puesta en sus posibles matices de significación. La T.G.S. es la estructura interna (el esqueleto) de la cien- cia, en el sentido de que ella apunta a proveer de un armazón o estructura de sistemas, sobre el cual colocar el cuerpo y el alma de las discipli- nas particulares y sus objetos de estudio, en un cuerpo coherente y ordenado de conocimiento. Es, también, algo como un esqueleto en el arma- rio –armario es, en este caso, la falta de buena voluntad de la ciencia de abandonar el bajo nivel de sus éxitos en sistematización y su tendencia a cerrar la puerta a los problemas y asuntos que no caben en sus esquemas mecánicos simples. La ciencia, no obstante todos sus progresos, tiene aun un largo trecho por andar. La T.G.S. puede, a veces, ser un vergüenza al poner de relieve cuán lejos tenemos que ir y al minimizar las excesivas quejas filosóficas por la simpleza de sus siste- mas. Será de gran ayuda, además, para señalar, con buen alcance, a dónde tenemos que ir. El esqueleto deberá salir del armario antes de que los huesos secos puedan vivir.

Reflexiones sobre el proceso de modelado *

Una perspectiva dinámico-sistémica

Reflections on the modeling process: A dynamic-systemic perspective

Eliécer Pineda Ballesteros Diana Patricia Landazábal

La historia de la ciencia factual puede ser construida como una secuencia de transiciones de teorías de la caja negra a teorías de la caja traslúcida. Mario Bunge.

Resumen

En este artículo se presentará una serie de ideas acerca del modelado desde dos perspectivas particulares: la primera para procurar describir la estrategia de modela- do usada; la segunda, una vez construido el modelo, ¿qué hacer con él? Se aportarán algunas explicaciones que se espera den claridad a las clasificaciones antes señaladas pero que no tienen la pretensión de ser ni exclusivas ni excluyentes, pues están en proceso de formación y lo que finalmente se pretende es crear un espacio que posi- bilite el debate académico alrededor de las ideas presentadas. Cabe aquí señalar que el proceso de modelado de fenómenos puede abarcar un espectro de conocimiento tan

amplio que va desde las ciencias sociales hasta las ciencias duras, pasando por cien- cias mixtas como la economía.

Palabras clave: modelo, representa- ción, realidad, explicación, aprendizaje, intervención.

Abstract

This article presents a series of ideas about modeling from two particular per- spectives: The first one attempts to describe the modeling strategy used and the second one determines what to do with the model once it has been built. It will provide some explanations that are meant to clarify the specifications given above, but do not intend to be either exclusive or excluding as they are in training and in the end, the aim is to create room for academic debates about the ideas presented. It should be noted that the process of modeling phe- nomena can cover a very broad spectrum

• Fecha de recepción del artículo: 25 de septiembre de 2009 • Fecha de aceptación: 17 de diciembre de 2009.

ELIÉCER PINEDA BALLESTEROS. Magíster en Informática. Ingeniero de Sistemas y Economista de la Universidad Industrial de Santander. Docente e investigador de la Universidd Industrial de Santander, Bucaramanga-Colombia. Correo e: eliecer. pineda@unad.edu.co. DIANA PATRICIA LANDAZÁBAL. Magister en Educación de la Pontificia Universidad Javeriana Sede Bogotá-Colombia. Psicóloga de la Universidad Nacional de Colombia - Sede Bogotá- Colombia. Docente e investigadora dela Universidad Nacional Abierta y a distancia, Bogota- Colombia. Correo e: diana.landazabal@unad.edu.co.

* Este artículo es producto del proyecto de investigación Propuesta para el mode- lado de cadenas productivas, un enfoque de representación mediante ontologías y dinámica de sistemas.

Revista Científica Guillermo de Ockham. Vol. 8, No. 1. Enero - junio de 2010 - ISSN: 1794-192X - pp. 95-104 95

Eliécer Pineda Ballesteros - Diana Patricia Landazábal

of knowledge ranging from social sciences to hard sciences, going through mixed sci- ences such as economics.

Keywords: model, representation, real- ity, explanation, learning, intervention.

Introducción

Para los neófitos en el campo de la di- námica de sistemas interesa aclarar que ésta es una forma de modelado que hace uso principalmente de la metáfora del sistema realimentado y de la noción de retardos en el tiempo para dar cuenta del comportamiento dinámico de fenómenos diversos que pueden ser descritos como si fueran sistemas.

La dinámica de sistemas fue creada por el ingeniero Jay Wright Forrester, del MIT, en los años cincuenta, cuando resolvía un problema de inventarios en una compañía de artículos electrónicos que a pesar de tener una demanda estable presentaba el problema de inventarios oscilantes.

Esta forma de modelado usa las ecua- ciones en diferencias de primer orden no

lineales para representar las estructuras de los fenómenos a ser modelados, denominados en muchas ocasiones como sistemas, y permite mediante la simulación por computador, recrear los posibles estados de la realidad modelada y/o intervenida. Es preciso declarar que los sistemas son ideas, acuerdos u onto- logías que los seres humanos comparten de

la misma manera que se comparten nociones

como la de números, que solo adquieren sentido una vez existe un acuerdo explícito entre individuos para darles plena existencia.

La forma como se construyen y la ma- nera como se usan los modelos es lo que se pretende comentar en este artículo, que en

gran parte es el resultado del trabajo de grado en economía de uno de los autores bajo la dirección del profesor Héctor Alirio Méndez

y la codirección del profesor Hugo Hernan-

do Andrade Sosa, profesores ambos de la Universidad Industrial de Santander - UIS.

La idea de modelo y modelado

Para efectos de un mejor entendimiento de este texto es pertinente hacer claridad sobre algunos conceptos que se manejarán en adelante con el sentido que seguidamente se expone.

Se definirá inicialmente la idea de modelo

y para ello se recurrirá a algunos autores. Por

ejemplo, si se le pudiera preguntar a Mario Bunge, probablemente diría que modelo es “cualquier representación esquemática de un objeto” (Bunge, 1985). Ahora bien, si el si- guiente en ser cuestionado fuera Peter Chec- kland es posible que contestara que modelo es ”una construcción intelectual y descriptiva de una entidad en la cual al menos un observador tiene un interés” (Checkland, 1992). Según

se puede apreciar es posible identificar dos posiciones ontológicas bien definidas; de una parte, una posición fenomenológica en la cual se puede ubicar la definición de Chec- kland; y una positivista, en la cual se puede encuadrar la definición de Mario Bunge. Vale aquí indicar que una posición ontológica fenomenológica es aquella que se caracteriza por el afán de conceder más importancia a los procesos de construcción mental de los observadores que al mundo externo; por su parte, en una posición ontológica positivista el énfasis está en conceder primordialmente atención al mundo externo como dado, el cual puede ser conocido fundamentalmente mediante la evidencia experimental.

De lo anterior se infiere que al hablar de modelos es preciso determinar las posturas ontológicas en las cuales está ubicado el modelador, pues a partir de éstas la idea de modelo puede tomar rumbos incluso hasta contrarios. Lo anterior se recrea en la siguien- te definición de modelo, que parafraseando

a Jesús Mosterin sería “aquello que sirve

para representar o aquello que sirve para ser representado” (Mosterin, 1984). Calvo (2006) comparte igual criterio (ver Figura 1).

Luego de ver la Figura 1 valdría la pena hacerse unas cuantas preguntas: ¿Qué es modelo de qué? ¿Qué cosa es realidad: la maqueta, la torre o el sándwich? ¿Se podría

Reflexiones sobre el proceso de modelado - pp. 95-104

acaso afirmar que la maqueta es un modelo en tanto que ésta sirvió para ser representada en la torre ó que el sándwich es un modelo porque sirve para representar la torre? Se espera que el lector pueda, de manera cons- ciente, dar respuesta a estos interrogantes.

Continuando con la Figura 1 es válido reflexionar con respecto al sentido de la línea del tiempo al momento de definir algo como modelo, pues en ocasiones el modelo es antes que lo que representa y en otras es posterior a lo representado, lo cual depende de lo que se considere como modelo. En dinámica de sistemas es claro que la idea de modelo que interesa es aquella en la que el modelo representa la cosa modelada y que éste servirá a quien hace la representación para responderse preguntas acerca de la cosa representada. En este orden de ideas modelo, según Pineda, podría definirse como “aquella representación que un observador construye a partir de su propia o ajena percepción de lo real y que posteriormente usará según sus propósi- tos” (Pineda, 2005). Esta definición plantea de inmediato el problema de definir otros conceptos como: representar, observador, lo real y propósito.

La idea de representar asumida en la defi- nición es aquella en que se vuelve a presentar o traer al presente el objeto; el observador será aquel que está interesado en el objeto/cosa y

por lo tanto su percepción dependerá de su interés, el que se manifiesta como realidad; ésta a su vez se considera como la percepción de lo real, siendo que, según Vasco, “lo real es lo que es” (Vasco, 2000). El telos o propó- sito es el deseo o la intención que pretende cumplir el modelador una vez construido

el modelo.

Es conveniente indicar que lo real se

convierte en la realidad en la medida en que se dan procesos de denotación entre el ente

y el sujeto modelador, es decir, el ente pasa

del plano del ser al plano del existir; este último estado es solo posible en la mente del observador. El ente al existir adquiere sentido cuando se dan procesos de connotación. Éstos se dan por la relación entre el ente, el entorno y el sujeto cognoscente y es ahí cuando finalmente se configura la realidad o

para el caso aquí tratado, el modelo mental.

A continuación se propone la idea de modelado entendiéndola como la acción que conlleva el hacer o el construir modelos. Se debe aclarar que el hacer y el construir no necesariamente son sinónimos. El hacer está

asociado a la acción que se realiza automáti- camente o de manera calculadora, en tanto que el construir es una acción más consciente

o reflexiva, considerando aquí lo expresado

por Heidegger con respecto al pensar, cuan- do dice que “hay así dos tipos de pensar, cada

Figura 1

Modelo y realidad (imágenes tomadas de Internet)

Tiempo
Tiempo

Tiempo

Eliécer Pineda Ballesteros - Diana Patricia Landazábal

uno de los cuales es, a su vez y a su manera, justificado y necesario: el pensar calculador y la reflexión meditativa” (Heidegger, 1994)

Tipos de modelado determinados por el uso

Según sea el resultado esperado, a partir del uso que el modelador haga del modelo, se puede entonces determinar una clasificación del proceso de modelado. Si el principal inte- rés radica en el entendimiento del fenómeno para quien realiza el modelado, se puede ase- verar entonces que se trata de un modelado para el aprendizaje; pero si el modelado se realiza con la pretensión de que el modelo resultante sirva para dar cuenta a otros del fenómeno, entonces se estaría hablando de un modelado para la explicación; y en tercera instancia, si no sólo se desea aprender o ex- plicar, sino que la intención central consiste en tener un referente (en el modelo) sobre el fenómeno para posteriormente realizar en él (lo real) una acción con un propósito espe- cífico, se estaría hablando de un modelado para la intervención.

En los párrafos siguientes se hará una descripción más detallada de cada una de dichas opciones de modelado.

Modelado para el aprendizaje

Según el diccionario de la RAE, aprender es “adquirir el conocimiento de algo por medio del estudio o de la experiencia”. Considerando la anterior definición y teniendo en cuenta lo que implica el proceso de modelado en el modelador, es posible considerar que éste llega a construir conocimiento sobre lo modelado; de no ser así, no sería posible la realización del modelo, puesto que dicho modelo viene siendo la representación del fenómeno.

En el siguiente gráfico se ilustra la forma como mediante el proceso de modelado se puede llegar a generar aprendizaje en el mo- delador. También se puede apreciar que el punto de partida viene siendo la observación de lo real. Aquí, según Maturana (1997), lo

real subyace a la idea según la cual se consi- dera la existencia de un “universo”, y por ello se puede hablar de lo real como algo único de lo cual cada quien tiene una percepción. Dicha percepción presupone, entonces, que no se tiene una “anteojera” especial que le permita a cada observador percibir lo real de la misma manera, y el hecho de llegar

a reconocer dicha situación sienta las bases para que se pueda reconocer las diferentes

perspectivas y en consecuencia que reconocer

la perspectiva del otro (Parra, 2002).

Se debe considerar también que la per- cepción que tiene el modelador de lo real,

la realidad por él percibida, es posible que la

adquiera ya sea por su propia capacidad de observación o haciendo uso de la capacidad de otros, es decir, usando las teorías que tam- bién son una interpretación consensuada y ampliamente aceptada, de lo que aquí se ha dado en llamar como lo real. Luego que se ha percibido lo real esta percepción se aloja en la mente del modelador en la forma de un modelo mental que, según Peter Senge, “son supuestos hondamente arraigados, genera- lizaciones e imágenes que influyen sobre nuestro modo de comprender el mundo y actuar

(Senge, 1999). Tales modelos mentales se convierten, entonces, en las representacio- nes que cada modelador tiene de su propia percepción de lo real.

Según se aprecia en la Figura 2 se cierra un primer ciclo de aprendizaje al cual cabe seña- lársele como aprendizaje informal, pues no hay más presencia de dicho aprendizaje que en la mente del modelador. Posteriormente el modelador puede explicitar su modelo mental mediante alguna forma de modelado (econometría, dinámica de sistemas, etc.), de tal forma que se tiene un “copia” formalizada, mediante el lenguaje de modelado usado, del modelo mental.

El modelo formal tiene la ventaja que puede ser más fácilmente comprendido por otros observadores sin la indispensable pre- sencia del modelador, en tanto que aquellos sólo requieren del conocimiento del lenguaje de modelado con el cual fue hecho. Ya con el modelo formalizado, preferiblemente de

Reflexiones sobre el proceso de modelado - pp. 95-104

Figura 2

Modelado para el aprendizaje

Que la convierte en un

Se le presenta al modelador ya sea por observación directa o por medio de Ciclo
Se le presenta al modelador
ya sea por observación
directa o por medio de
Ciclo de aprendizaje
informal
MODELO
Que a su vez lo puede
transformar en un
teorías generando
PERCEPCIÓN DE
MENTAL
una
LO REAL
LO
Que es su propia
representación de su
Ciclo de aprendizaje
formal
MODELO
FORMAL
REAL
Que mediante la simulación
le permite reformular su

manera matemática, se puede recurrir a la simulación por computador para generar posibles estados del sistema, que contrastados con la percepción de lo real pueden producir cambios en los modelos mentales del mode- lado; y es aquí en donde surge un segundo ciclo de aprendizaje denominado aprendi- zaje formal. De esta manera si el modelado solo se realizara hasta este punto se tendría entonces un modelado para el aprendizaje; dicho modelado puede llegar a ser pertinente en la medida en que se pueda adoptar como estrategia pedagógica en los procesos de aprendizaje formalmente establecidos.

Modelado para la explicación

Si el proceso de modelado no se detiene en el punto antes señalado y por el contrario es usado por parte del modelador para dar cuenta del fenómeno modelado a otros ob- servadores, se estaría frente a un modelado para la explicación (Ver Figura 3).

El modelado para la explicación contiene dentro de sí el modelado para el aprendizaje y considera además las relaciones estable- cidas en la figura que van desde el modelo formal hacia la percepción de lo real; dicha relación así indicada muestra que el modelo formal, pertinente según el criterio del mo- delador para el caso que le ocupa, puede en consecuencia ser usado para dar cuenta del fenómeno, cerrándose con ello nuevamen- te otro ciclo señalado como el ciclo de la explicación. En este caso el modelado para la explicación sería favorable a aquellos que cumplen con la tarea de la docencia en un primer instante en el proceso de enseñanza; posteriormente los alumnos podrían usarlo para realizar explicaciones de sus propios modelos mentales, convirtiéndose así el modelado en una buena estrategia para el aprendizaje en la medida en que se tendrían modelos mentales compartidos.

Figura 3

Modelado para la explicación

Que la convierte en un

Ciclo de aprendizaje informal MODELO Que a su vez lo puede transformar en un PERCEPCIÓN
Ciclo de aprendizaje
informal
MODELO
Que a su vez lo puede
transformar en un
PERCEPCIÓN DE
MENTAL
LO REAL
Que es su propia
representación de su
Ciclo de aprendizaje
formal
MODELO
LO
FORMAL
REAL
Ciclo de explicación
Que mediante la simulación
le permite reformular su

Se le presenta al modelador ya sea por observación directa o por medio de teorías generando una

Puede ser usado por el modelador para dar cuenta a otros de su

Eliécer Pineda Ballesteros - Diana Patricia Landazábal

Modelado para la intervención

Si además de aprender y poder ofrecer explicaciones sobre lo modelado la intención del modelador es intervenir en lo modelado, es decir, en lo real para llevarlo a un estado deseado se estaría frente a un modelado para la intervención. Dicho modelado, además de incluir las dos anteriores formas de modela- do, consideraría de parte del modelador su intervención directa sobre lo modelado en procura de la consecución de objetivos: Se diría aquí que se usa el modelo para apoyar el proceso de toma de decisiones, pues esta situación particular pone de manifiesto que el proceso de modelado no solo sería apropiado en los procesos de aprendizaje, sino que también lo sería en el campo de desempeño profesional del modelador. En la Figura 4 se observa cómo el modelado para la intervención incluye un nuevo ciclo al que se le ha denominado ciclo para la intervención, entendiendo aquí que lo que se interviene es lo real.

Dicho ciclo se muestra con la línea que va del modelo formal a lo real y en él se indica cómo el modelado, considerado de esta manera, puede ser muy importante a la hora de tomar decisiones, pues mediante la simulación por computador se tendría a disposición un futuro plausible, lo que haría el proceso de toma de decisiones un tanto menos incierto.

Para resumir cabría citar a Izquierdo, quien afirma que “un modelo será útil en la

medida en que capture la esencia de la situación real objeto de estudio, facilite el desarrollo de procesos de inferencia que no se podrían llevar a cabo sin el modelo, y proporcione conocimientos que puedan ser transferidos a diversas situacio- nes” (Izquierdo et al, 2008).

El modelado según la forma de construcción

Cuando se aborda la construcción de un modelo es posible llevarla a cabo cuando

menos de tres formas, a saber: el modelado de réplica, el modelado de reconstrucción

y el modelado de construcción. En lo que

sigue se hará una descripción de cada una

de estas formas.

Modelado de réplica

Se caracteriza principalmente por ofrecer

explicaciones de las perspectivas de lo real

a partir de las que brinda la teoría u otra

persona distinta al modelador. Este tipo de modelado parte de la teoría que explica el fenómeno a ser modelado y procede a implementar, con los útiles de la forma de modelado usada, las explicaciones que la teoría ofrece sobre lo real. En este tipo de modelado el modelador cumple meramente un papel secundario: el de traductor del len- guaje de la teoría al lenguaje de la forma de modelado. Debe entenderse que en este tipo de modelado, el rol del modelador es pasivo

en el proceso de aprehensión y comprensión

Figura 4

Modelado para la intervención

Que la convierte en un

Ciclo de aprendizaje informal MODELO Que a su vez lo puede transformar en un PERCEPCIÓN
Ciclo de aprendizaje
informal
MODELO
Que a su vez lo puede
transformar en un
PERCEPCIÓN DE
MENTAL
LO REAL
Que es su propia
representación de su
Ciclo de aprendizaje
formal
MODELO
LO
FORMAL
REAL
Ciclo de explicación
Que mediante la simulación
le permite reformular su
Ciclo de intervención
Puede ser usado por el modelador para dar cuenta a otros de su

Se le presenta al modelador ya sea por observación directa o por medio de teorías generando una

Puede ser usado como referente para intervenir en lo real

Reflexiones sobre el proceso de modelado - pp. 95-104

del fenómeno, pues su perspectiva de lo real no interesa aquí, sino la que la teoría o el otro plantea. En este tipo de modelado se busca que el modelo replique lo que la teoría ex- plica y no hay mucha preocupación si dicha réplica coincide con la perspectiva que tiene el modelador.

Esta clase de modelado se soporta en una serie de supuestos que se hacen explícitos y facilitan que el modelista dé sentido a su la- bor. A continuación se indican los que se han identificado como los principales supuestos subyacentes al modelado de réplica.

El primero es que la realidad existe de manera independiente del observador, por lo que es posible describirla a través de una teoría sin importar quién la usa y el contexto en el que se aplica. En el caso del modelado de réplica la representación que se hace de la realidad corre por cuenta de la capacidad de explicación que tenga la teorí,; pues en este caso se supone la teoría como la mejor explicación y acto seguido se procede a armar el modelo con los útiles o herramientas de modelado, logrando de esta manera repre- sentar la realidad que muestra la teoría al modelista.

Otro de los supuestos se basa en que la ex-

plicación de la realidad es asumida por la teo- ría. Finalmente, se reconoce que la estructura

es

asumida directamente de la teoría y que en

la

mayoría de los casos estas estructuras son

de tipo secuencial antes que circular, debido

a la forma de pensamiento dominante, es decir, la perspectiva reducccionista.

Modelado de reconstrucción

Otro proceso de modelado es el de re- construcción, en el cual las explicaciones que brindan los modelos siguen siendo guiadas por la teoría pero no ya como una repetición de lo expuesto por ella sino que en este caso

la teoría es una guía y el modelista intenta,

a partir de su propia perspectiva de lo real, reconstruir el conocimiento que representa

la teoría.

Es importante señalar que en este caso el modelador empieza a involucrar en el proceso de modelado su propia perspectiva de lo real para tratar de reconstruir el co- nocimiento que se encuentra inmerso en la teoría que le sirve como guía. Este tipo de modelado es de interés, pues de alguna ma- nera el modelista comienza a ser consciente

Figura 5

Modelado de réplica

Mediante Confrontación Matemática Permite Aporte en Proceso de Se requiere Validación modelado Teoría Para
Mediante
Confrontación
Matemática
Permite
Aporte en
Proceso de
Se requiere
Validación
modelado
Teoría
Para
Apoya
poder
Genera
realizar
Toma de
Proceso de
Acción
datos
investigación
Se realiza
la
Fuente
del
sobre la
realidad
afectada
RA
RI
LA REALIDAD

Eliécer Pineda Ballesteros - Diana Patricia Landazábal

del proceso de modelado, lo que en cierto sentido genera un proceso de construcción del conocimiento, idea bastante cercana a lo que propone al respecto el constructivismo en la perspectiva de Vigotsky. Esta situación se sale definitivamente de la mera acción calculadora del modelado de réplica y se pasa a una acción con propósito mucho más re- flexiva, en la medida en que el modelista debe recrear la realidad percibida y hacer que dicha percepción recreada en el modelo represente lo real de una forma que se corresponda más con dicha realidad.

Esta forma de modelado tiene en cuenta la realidad tanto al momento de modelar como al momento de validar, claro está, manteniéndose la teoría como el eje central de la indagación (Ver Figura 6).

Al igual que en el modelado de réplica existen algunos supuestos, entre ellos que la realidad se percibe como existente de manera independiente del observador, es decir, que todo observador comparte con los demás la misma percepción de lo real, siendo en este caso la teoría la que mejor puede describirla. Este hecho no implica una condición mono- polística para la teoría pues se admite que el observador puede tener representaciones de

lo real, claro está, mediadas por la explicación teórica. A partir de esta situación el obser- vador puede notar que ciertas cosas que su percepción de lo real presenta o manifiesta no son plenamente explicadas por la teoría, situación que da inicio a un proceso de reflexión conducente a uno más complejo como es el aprendizaje.

Otro de los supuestos es que la teoría sigue siendo la que tiene la mayor capacidad de ex- plicar la realidad, pero es el modelista el que empieza a ser parte activa en esta interpreta- ción, sin gozar aún de plena discrecionalidad para definir sus propias explicaciones.

Modelado de construcción

La tercera forma de modelado corres- ponde a una forma de construcción del conocimiento; en esta forma de modelado no se renuncia a la teoría como guía, pero ésta pierde su papel protagónico y lo cede a la rea- lidad o percepción de lo real, que se convierte así en la fuente inspiradora y sobre la cual posteriormente se actuará con el modelo ya construido. La construcción del modelo, en este caso particular, tiene un especial interés, pues se incita al modelizador a emanciparse

Figura 6

Modelado de reconstrucción

Mediante Confrontación Matemática Permite Aporte en Proceso de Se requiere Validación modelado Teoría Para
Mediante
Confrontación
Matemática
Permite
Aporte en
Proceso de
Se requiere
Validación
modelado
Teoría
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Apoya
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Genera
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datos
investigación
JE
Se realiza
la
Fuente
sobre la
del
realidad
afectada
RI
RA
LA REALIDAD

Reflexiones sobre el proceso de modelado - pp. 95-104

del poder monopólico-explicativo que os- tenta la teoría acerca de lo real y lleva al mo- delador a atreverse a proponer explicaciones que se soportan en su propia perspectiva, es decir, se genera nuevo conocimiento.

En esta forma de modelado es posible encontrar claras diferencias en términos del modelado, fundamentalmente en la con- cepción onto–epistemológica de la realidad, es decir, el ser y el deber ser de la misma, en tanto se asume la realidad como si fuera un sistema y por tanto estudiándola como tal. Parafraseando a Fuenmayor (1991), el juicio ontológico original del enfoque de sistemas puede ser formulado del siguiente modo: se puede afirmar que las cosas son todos que trascienden la mera reunión de sus partes. A esta posición ontológica le sigue un postu- lado epistemológico, a saber: las cosas deben ser estudiadas como todos trascendentes y no como meras reuniones de partes.

Entre los principales supuestos se tiene que la realidad puede ser concebida como dependiente del observador, es decir, que existirán tantas realidades o percepciones de lo real como observadores haya. Esto no

quiere decir que las diferentes perspectivas sean completamente irreconciliables; lo que se espera precisamente es que, según Parra, se dé un espacio para reconocer la perspectiva del otro, (Parra, 2002). En este espacio debe aparecer un proceso de aprendizaje a partir de la explicitación de los modelos mentales de quienes participan en el proceso de mo- delado, sobre el supuesto de que el modelado se considera elemento común de la cons- trucción de conocimiento. Lo importante de la coexistencia de tantas explicaciones de la realidad surge en el momento en que el modelista puede ser consciente de ello y finalmente las reconoce como explicaciones que co-existen con la suya.

La realidad se representa mediante los modelos, los cuales pueden cumplir con esta tarea, sólo que lo que se explicita en este caso no es la teoría como tal sino la percepción de quien modela (Ver Figura 7).

Finalmente, debe indicarse que este artí- culo es un esfuerzo por mostrar las reflexiones alrededor del modelado y de esta manera ha- cer un ejercicio autorreferencial, procurando organizar unas ideas acerca del proceso del

Figura 7

Modelado de construcción

Mediante Confrontación Matemática Permite Aporte en Se requiere Proceso de Validación modelado Teoría A
Mediante
Confrontación
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UNA PERSPECTIVA
DE LA REALIDAD

Eliécer Pineda Ballesteros - Diana Patricia Landazábal

modelado que se espera aporten en la con- solidación del conocimiento que sustente y dé legitimidad a la acción del modelizador.

Los autores de este texto expresan sus agra- decimientos a los profesores Hugo Hernando Andrade Sosa, Luis Facundo Maldonado y Héctor Alirio Méndez, cuyos aportes fueron fundamentales para la publicación de este trabajo.

Conclusiones

La reflexión alrededor de la praxis en el modelado es pertinente sobre todo para evitar caer en la trampa del modelo, es decir, llegar a creer que el modelo creado resulta ser la única interpretación posible.

Los modelos mentales son los responsa- bles de la manera en que se percibe y se actúa sobre la realidad, pero con procesos de mo- delado que los hagan explícitos y mediante la simulación es posible jalonar procesos de aprendizaje significativos.

Si se piensa en el proceso de modelado desde la perspectiva de las competencias cognitivas, es posible identificar que en di- cho proceso se desarrollan las competencias interpretativa, argumentativa y proposi- tiva. Cuando se hace una descripción del fenómeno a modelar se está potenciando la competencia interpretativa; cuando se determina la estructura del modelo a partir de la identificación de las variables y rela- ciones del modelo se están desarrollando competencias argumentativas, y cuando se usa el modelo mediante la simulación y se realizan experimentos que conducen luego al diseño de políticas de intervención, se están desarrollando competencias propositivas.

Bibliografía

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– VASCO, Carlos (2000). El saber tiene sentido. Una propuesta de integración curricular. Bogo- tá: CINEP. pp. 18 -19.

Ayudas para la elaboraci´on de diagramas causales

Sebasti´an Ja´en

Resumen

En este texto se suministrar´an algunos consejos pr´acticos para la elaboraci´on de diagramas causales, teniendo en cuenta los tipos de errores m´as cometidos cuando se est´a aprendiendo.

1. Introducci´on

Los diagramas causales son una herramienta util´ en din´amica de sistemas. Ellos ilustran la estructura de realimentaci´on del sistema. Al ser una concepci´on conceptual, tambi´en sirven para identificar los mapas mentales de las personas u organizaciones. Los diagramas causales son fundamentales para la din´amica de sistemas, pues adem´as de lo anterior, sirven de gu´ıas para la elaboraci´on y comprensi´on de los modelos. Al diagrama causal tamb´ıen se le suele llamar hip´otesis din´amica.

Este texto tiene como prop´osito advertir sobre ciertos errores en que se incure cuando se est´a aprendiendo a realizar los diagramas causales, y no pretende remplazar la gu´ıa b´asica de elaboraci´on de diagramas causales presentada por Sterman[2] en el cap´ıtulo 5, bajo el t´ıtulo Causal Loop Diagrams .

2. Errores comunes en la realizaci´on de diagramas causales

En la pr´actica, se ha identificado varios tipos de errores que son comunes en la elaboraci´on de los diagramas causales. Inicialmente se describir´an y posteriormente se mostrar´an con ejemplos. Ellos son a continuaci´on:

Uso de variables no cuantificables: se suelen bautizar las variables con nombres que no sugieren cantidad.

Variables que incorporan la polaridad : se da cuando el nombre de la variable tiene un verbo que sugiere su incremento o decremento.

Relaci´on de variables vs. Hip´otesis din´amica: surge cuando se relacionan variables, y hasta se logra plantear ciclos, pero en realidad esta relaci´on no est´a explicando nada del fen´omeno en cuesti´on.

1

Causalidades redundantes : se presenta cuando se plantean causalidades para lograr efec- tos que otras causalidades ya lograron.

Nivel de agregaci´on: por exceso o por defecto. Se hacen diagramas muy grandes y de- tallados para situaciones muy simples, o diagramas muy peque˜nos para situaciones complejas.

Diagramas causales sin din´amica: cuando se hace un diagrama causal en el cual los ciclo carecen de relaciones que permitan la realimentaci´on.

2.1. Uso de variables no cuantificables

Este es el caso de variables que se bautizan con nombres que no admiten cuantificaci´on.

El siguiente diagrama causal presentado en la figura 1, representa la hip´otesis din´amica de un problema real que sucede en el poblado de Haryana en la India[1]. All´ı, las mujeres se venden de ni˜nas, pues culturalmente se prefieren hijos varones. El problema resulta despu´es, cuando estos varones quieren casarse en el futuro, y no hay mujeres disponibles. Por esta raz´on las novias deben ser compradas a traficantes de personas.

El diagrama causal de la figura 1, plantea varios errores: el primero es el referido en esta secci´on tiene varias variables que no son cuantificables o que fueron inadecuadamente definidas. El segundo, es que es m´as una relaci´on de variables que una hip´otesis din´amica.

relaci´on de variables que una hip´otesis din´amica . Figura 1: Diagrama causal de la venta de

Figura 1: Diagrama causal de la venta de esposas en Haryana (versi´on 1)

2

Las variables Respeto hacia la mujer y Presi´on para casarse, son variables que no se asocian a una cantidad en forma inmediata. Medir el grado de respeto o de presi´on en un asunto, es algo que puede suscitar debates innecesarios. Estas variables deber´ıan rebautizarse en equivalentes m´as cuantificables, como se muestra a continuaci´on:

Respeto hacia las mujeresMujeres maltratadas y Presi´on para casarseAdolescentes casadas

Las variables Rescate de mujeres, Educaci´on de la poblaci´on, Mujer soltera de la India, Reventa de mujeres, Tr´afico de mujeres y Venta de mujeres, no son variables que no se pueden contar, sino, que han sido expresadas de una manera inadecuada. Una posible forma de nombrar correctamente estas variables podr´ıa ser as´ı:

Rescate de mujeresMujeres rescatadas, Educaci´on de la poblaci´onPersonas con nivel secundario, Mujer soltera de la IndiaSolteras, Reventa de mujeresMujeres vendidas, Tr´afico de mujeresMujeres vendidas y Venta de mujeresMujeres vendidas

variables puedan ser identificadas de la misma forma,

sugiere que el diagrama causal estuvo mal hecho, pues este presenta tres variables distintas para algo que es lo mismo.

En la siguiente figura (2), se presenta otro diagrama causal que presenta los mismos problemas que el causal anterior: definici´on de variables no cuantificables, y relaci´on de variables en vez de una hip´otesis din´amica.

El hecho de que las tres ultimas´

hip´otesis din´amica . El hecho de que las tres ultimas´ Figura 2: Diagrama causal de la

Figura 2: Diagrama causal de la venta de esposas en Haryana (versi´on 2)

Las variables Mercado sexual, Recursos pol´ıticos, Maltrato, Respeto y Pobreza, tienen nombres cuya cuantificaci´on no est´a clara. ¿C´omo se mide un Mercado sexual ?, ¿Recursos pol´ıticos? o ¿Respeto? Se tienen que rebautizar las variables. Un ejemplo de ello podr´ıa ser:

Mercado sexual Mujeres vendidas, Recursos pol´ıticosPresupuesto p´ublico, Maltra-

3

toMujeres maltratadas, RespetoMujeres sin maltrato y PobrezaPobres

Finalmente, la variable Niveles de educaci´on, se podr´ıa reexpresar en una forma m´as clara que se˜nale lo que se est´a midiendo: Niveles de educaci´on Bachilleres.

Sin embargo, aunque se redefinan estas variables, el diagrama causal todav´ıa no es util´ pues subyace el problema de que es m´as una relaci´on de variables que una hip´otesis din´amica. M´as adelante se ilustrar´a c´omo debe ser un diagrama causal que plantee una verdadera hip´otesis din´amica.

2.2. Variables que incorporan la polaridad

En este caso, la variable se define con un verbo que denota si esta se est´a incrementado

o decrementando. La figura 3 ilustra bien este error. Aqu´ı se ped´ıa realizar una hip´otesis

din´amica para explicar por qu´e la pol´ıtica de bajar costos en una empresa se hab´ıa traducido en menores ventas.

en una empresa se hab´ıa traducido en menores ventas. Figura 3: Diagrama causal de las p´erdidas

Figura 3: Diagrama causal de las p´erdidas en la empresa como consecuencia de una pol´ıtica de rebaja de costos (versi´on 1).

Las variables Rebaja de costos, Rebaja de calidad de materia prima, Rebaja de calidad de producto y Recorte de presupuesto, tienen incorporado un elemento sobrante, pues la ‘rebaja’o el ‘incremento’ (que en este diagrama no est´a) es un elemento que lo da el signo de la flecha que le llega, y no el nombre de la variable.

En ese sentido, la figura 4, muestra como es posible eliminar todas estas ‘rebajas’ man- teniendo el sentido del diagrama.

Puede resultar ‘extra˜no’ que un diagrama causal donde todas las relaciones causales son positivas explique la ca´ıda en las ventas a causa de la rebaja en el costo. Sin embargo, si se comprende el sentido del signo (+ ´o -) en la flecha, se puede entender esta situaci´on.

La figura 4 presenta un ciclo donde todas las relaciones son directas o positivas, es decir,

a m´as de A, m´as de B, luego cuando A rebaja, B tambi´en lo hace. En ese sentido, si los

costos bajan, como todas las relaciones son directas, las variables del diagrama, incluyendo las ventas, bajar´an tambi´en. Este es el sentido de un bucle reforzado.

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Figura 4: Diagrama causal de las p´erdidas en la empresa como consecuencia de una pol´ıtica

Figura 4: Diagrama causal de las p´erdidas en la empresa como consecuencia de una pol´ıtica de rebaja de costos (versi´on 2).

2.3. Relaci´on de variables vs. Hip´otesis din´amica:

Como se afirm´o en la secci´on 2.1, las figuras 1 y 2, corresponden una relaci´on de variables, m´as que a la formulaci´on de una verdadera hip´otesis din´amica. Un diagrama causal debe ‘contar’ una historia, y ayudar a que tanto el modelador como los espectadores la entiendan. Cuando claramente no se entiende qu´e explica el diagrama, es una se˜na de que este se ha efectuado en una forma inadecuada. El diagrama causal debe ser muy transparente.

En la figura 5 se presenta un diagrama causal de lo que podr´ıa considerarse la hip´otesis din´amica del por qu´e faltan esposas en Haryana. El papel que juega cada ciclo se describe a continuaci´on:

R1: presenta el ciclo de los hombres dentro del sistema.

R2: presenta el ciclo de las mujeres dentro del sistema. Tiene un elemento adicional, la presencia de la variable Mujeres faltantes reduce la posibilidad de que se consoliden Parejas, y as´ı, el nacimiento de futuros hijos.

B1: presenta como el sistema controla o balancea el n´umero de ni˜nas. Culturalmente las ni˜nas son rechazadas, este ciclo muestra la reacci´on del sistema contra las ni˜nas, ven- di´endolas.

B2: presenta como el sistema balancea las Mujeres faltantes comprando mujeres a trav´es de la variable Mujeres compradas.

En s´ıntesis, este simple diagrama muestra que la ausencia de mujeres en el presente se debe a la venta de ni˜nas en el pasado.

5

Figura 5: Diagrama causal de la venta de esposas en Haryana (versi´on 3). 2.4. Causalidades

Figura 5: Diagrama causal de la venta de esposas en Haryana (versi´on 3).

2.4. Causalidades redundantes

Las causalidades redundantes puede ser un error com´un, incluso para gente con experi- encia. Surge cuando se agrega una causalidad que pretende lograr lo que el sistema con las causalidades iniciales logra. La dificultad por identificarlas es dada porque causalmente estas relaciones son causalmente correctas, sin embargo, sobran en el sistema y generan errores de c´alculo.

sobran en el sistema y generan errores de c´alculo. Figura 6: Diagrama causal del efecto de

Figura 6: Diagrama causal del efecto de la reducci´on de la pena sobre el hacinamiento.

La figura 6, presenta el diagrama causal del efecto que tiene el Hacinamiento sobre los Delincuentes. El diagrama supone que a m´as Hacinamiento, menos Duraci´on de la sentencia,

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lo que genera un incentivo para que aparezcan m´as Delincuentes . En s´ıntesis, B1 pretende controlar o balancear el Hacinamiento y lo logra, pero adem´as, activa R1 y R2, atrayendo y liberando delincuentes.

Pese a que el diagrama es una hip´otesis correcta, tiene una relaci´on causal que es redun- dante y que ocasiona errores de sobreestimaci´on de la variable Capturas. La flecha de color azul, presenta la relaci´on: a m´as Liberados, m´as Capturas. Es una relaci´on que causalmente es correcta, sin embargo, Liberados ya ha influenciado a Delincuentes, y a partir de Delin- cuentes se determina las Capturas. Cuando en Capturas se permite la inclusi´on de Liberados, Liberados estar´ıa siendo contabilizada dos veces.

, Liberados estar´ıa siendo contabilizada dos veces. Figura 7: Diagrama causal del impacto del control policial

Figura 7: Diagrama causal del impacto del control policial sobre el software libre.

En la 7, se puede apreciar otro ejemplo de una causalidad redundante. La variable Control estatal incide positivamente sobre Software libre, el cual a su vez incide negativamente en las Ventas de microsoft. Esto tiene sentido, ya que al tener un software libre, no se necesita comprar uno con licencia. La redundancia se da cuando se agrega la causalidad a m´as Soft- ware libre, menos Control estatal, pues la misma estructura causal del sistema puede hacer que al incrementar Software libre el Control estatal baje. Se deben seguir las causalidades:

-

Software libre Ventas de microsoft Ventas de microsoft Empresas con software Empresas con software Pirater´ıa Pirater´ıa Control estatal

+

+

+

Si Ventas de microsoft cae, todas las variables de ah´ı en adelante caen, dada la relaci´on directa o positiva de las variables . En una forma indirecta aumentar Software libre, es disminuir el Control estatal.

7

2.5.

Nivel de agregaci´on

El diagrama causal debe servir para explicar el fen´omeno que se estudia. Realizar dia- gramas causales muy agregados o muy detallados puede resultar completamente in´util para el prop´osito en cuesti´on.

En la figura 8, se muestran dos diagramas causales sobre agregados. El primer diagrama causal a la izquierda, pretend´ıa explicar por qu´e las personas que depredan el recurso le˜na tienen que recorer m´as kil´ometros para encontrar nueva. La figura muestra que, adem´as de que la variable Ansiedad por encontrar le˜na es una variable expresada en una forma inadecuada, el nivel de agregaci´on es tal que no se entiende por el por qu´e del fen´omeno.

es tal que no se entiende por el por qu´e del fen´omeno. Figura 8: Diagramas causales

Figura 8: Diagramas causales con un nivel de agregaci´on exagerada.

Una situaci´on igual presenta el diagrama causal de la derecha. Se pretend´ıa explicar c´omo se puede superar las P´erdidas en una empresa. Nuevamente, el nivel de agregaci´on es tal que el causal no explica nada. En la figura 9 se puede observar un ejemplo de un nivel de agregaci´on adecuado para las dos situaciones descritas con anterioridad.

para las dos situaciones descritas con anterioridad. Figura 9: Diagramas causales con un nivel de agregaci´on

Figura 9: Diagramas causales con un nivel de agregaci´on adecuado.

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2.6.

Diagramas causales sin din´amica

Algunos diagramas causales tienen forma de ‘bicicleta’. En la figura 10, muestra un diagrama causal que trata de explicar por qu´e el Estado se endeuda cada vez m´as.

de explicar por qu´e el Estado se endeuda cada vez m´as. Figura 10: Diagrama causal sin

Figura 10: Diagrama causal sin din´amica.

Sin entrar en los detalles del nombre de las variables, ni la bondad del diagrama anterior. El error que se se˜nala aqu´ı es que un ciclo afecta a otro de manera ex´ogena, y no hay realimentaci´on con el primer ciclo. Si se est´a buscando una explicaci´on end´ogena, no tendr´ıa sentido que ambos ciclos est´en conectados por una sola relaci´on.

Referencias

[1] Agal, Renu. India’s ‘bride buying’ country. http://news.bbc.co.uk/2/hi/south asia/4862434.stm,

2006.

[2] Sterman, John D. Business Dynamics: System Thinking and Modeling for a Complex World, McGraw Hill, 2000.

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