JUZG.DE CONTROL NIÑEZ Y P.

JUV Y
FALTAS -SEC CONTROL Y FALTAS - DEAN
FUNES

Protocolo de Autos
Nº Resolución: 2
Año: 2015 Tomo: 1 Folio: 7-24
EXPEDIENTE: 1943738 - ACUÑA, HUGO REINALDO - BRACAMONTE, GUSTAVO
DANIEL - CLERICO, JAVIER ERNESTO - FACCHIN, GERMÁN DARÍO - LUNA,
PABLO CESAR - TEIJEIRO, ALEJANDRO - VERA, ORLANDO ENRIQUE - CAUSA
CON IMPUTADOS

AUTO INTERLOCUTORIO Nº: DOS.Deán Funes, once de febrero del dos mil quince.- I.- Y VISTOS: Estos autos
caratulados: “Acuña, Hugo Reinaldo y otros p.ss.aa. de Defraudación a la
Administración Pública Continuada, etc”, (Expte. SAC nº 19438738 - Año 2014),
traídos a despacho a los fines de resolver la oposición planteada por: el Dr. Benajemín
Sozini Astudillo y el Dr. Facundo Amoedo a favor del imputado Hugo Reinaldo Acuña (a)
“Virulana”; por el Dr. Alejandro Augusto Pérez Moreno a favor de los imputados Luna
Pablo César y Alejandro Teijeiro; y por el Dr. José M. D’Antona a favor del imputado
Germán Darío Facchín; contra el dictado de la prisión preventiva en contra de sus
defendidos (a fs…).----------------------------------------------------------------------------II.- DE LOS QUE RESULTA: A.- Que al imputado Hugo Reinaldo Acuña (a) “Virulana”
se le enrostra los hechos que han sido calificados por el Ministerio Público Fiscal como:
Defraudación por Administración Fraudulenta en perjuicio de la Administración Pública
continuada, en calidad de partícipe primario –hechos nominados segundo y tercero- (arts.
174 inc. 5 en función del art. 173 inc. 7, 55 “a contrario sensu” y 45 del Cód. Penal). Al
acusado Pablo Cesar Luna se le atribuye los hechos que han sido calificados como
Defraudación por Administración Fraudulenta en perjuicio de la Administración Pública
continuada –hechos nominados primero, segundo, tercero, cuarto y quinto-, y Peculado
–hechos nominados sexto, séptimo y noveno-, todo en Concurso Real (arts. 45, 174 inc.

5 en función del art. 173 inc. 7, 261 y 55, del C. Penal). Que al coimputado Germán
Darío Facchín se le atribuye los ilícitos de Defraudación por Administración Fraudulenta
en perjuicio de la Administración Pública continuada –hechos nominados primero,
segundo, tercero, y quinto-, peculado –hechos nominados sexto, séptimo y octavo-,
Estafa Calificada en grado de tentativa –hecho nominado décimo-, y Abuso de Autoridad
–hechos nominados décimo primario y décimo segundo-, todo en Concurso Real (arts.
45, 173 inc. 7 en función del 174 inc. 5, 55 “a contrario sensu”, 261, 172 en función del 42
y 174 inc. 5, 261, 248 y 55, respectivamente, del Cód. Penal). Que al coimputado A
lejandro Teijeiro se le enrostra los hechos que han sido calificados por el Ministerio
Público Fiscal como: Defraudación por Administración Fraudulenta en perjuicio de la
Administración Pública continuada –hechos nominados primero, segundo, tercero, cuarto
y quinto-, y Abuso de Autoridad –hecho nominado décimo primero-, en concurso real
(arts. 174 inc. 5 en función del art. 173 inc. 7, 55 “a contrario sensu”, 248 y 55, del C.P.)..
B.- Que al no encontrarse cuestionada la plataforma fáctica de los hechos que se le
enrostra a los imputados de marras, la valoración de la prueba, y calificación legal; sino la
legitimidad de la medida de coerción impuesta (art. 281 del C.P.P.); el suscripto ha de
remitirse directamente a la resolución dictada por el Ministerio Público Fiscal (a
fs.1371/1446), en todas estas cuestiones que sean menores a los efectos de evitar
transcripciones y repeticiones innecesarias.C.- Medida de Coerción: Que el Ministerio Público Fiscal (a fs.1371/1446), dispuso la
Prisión Preventiva de los imputados de marras, señalado como fundamentos:
“…habiéndose acreditado la probable existencia de los hechos intimados y la
participación que le cupo a cada uno de los imputados en su producción, y teniendo en
cuenta que a Hugo Reinaldo ACUÑA se le enrostra el delito de defraudación por
administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública continuada, en
calidad de partícipe primario –hechos nominados segundo y tercero- (arts. 174 inc. 5 en
función del art. 173 inc. 7, 55 “a contrario sensu” y 45 del Cód. Penal), cuya escala penal
sancionada en abstracto parte de dos años de mínimo hasta de doce años de prisión
como máximo, a Pablo Cesar LUNA se le atribuye los delitos de defraudación por
administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública continuada –hechos
nominados primero, segundo, tercero, cuarto y quinto-, y peculado –hechos nominados
sexto, séptimo y noveno-, en concurso real (arts. 45, 174 inc. 5 en función del art. 173
inc. 7, 261 y 55, del C. Penal), cuya escala penal sancionada en abstracto, de acuerdo
con las reglas del concurso material, va de un mínimo de dos años hasta un máximo de
dieciséis años; a Germán Darío FACCHÍN se le atribuye los ilícitos de defraudación por
administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública continuada –hechos

nominados primero, segundo, tercero, y quinto-, peculado –hechos nominados sexto,
séptimo y octavo-, estafa calificada en grado de tentativa –hecho nominado décimo-, y
abuso de autoridad –hechos nominados décimo primario y décimo segundo-, todo en
concurso real (arts. 45, 173 inc. 7 en función del 174 inc. 5, 55 “a contrario sensu”, 261,
172 en función del 42 y 174 inc. 5, 261, 248 y 55, respectivamente, del Cód. Penal), que
tienen conminada en abstracto una escala penal cuyo mínimo va de dos años hasta un
máximo de veintiuno años, según las reglas del concurso real, y a Alejandro TEIJEIRO
se le enrostra los delitos de defraudación por administración fraudulenta en perjuicio de la
administración pública continuada –hechos nominados primero, segundo, tercero, cuarto
y quinto-, y abuso de autoridad –hecho nominado décimo primero-, en concurso real
(arts. 174 inc. 5 en función del art. 173 inc. 7, 55 “a contrario sensu”, 248 y 55, del C.P.),
que tiene conminada en abstracto una escala penal cuyo mínimo va de dos años hasta
un máximo de doce años, lo que permite presumir que en caso de condena por los
hechos atribuidos, la misma no sería de ejecución condicional, sino de cumplimiento
efectivo, de conformidad con lo dispuesto por el art. 26, 40 y 41 del C. Penal. Esto es así,
atento a la especie y la escala penal conminada en abstracto para los delitos atribuidos a
cada uno de los imputados, la gravedad de los hechos delictivos, la modalidad comisiva,
y fundamentalmente por la extensión del daño causado, esto es el perjuicio económico
ocasionado a la administración pública municipal, en los hechos nominados primero a
tercero si bien no se ha podido establecer a la fecha con exactitud, pero la cifra sería
superior a Un millón quinientos mil pesos ($1.500.000.-); en el hecho nominado cuarto
sería la suma de pesos Trescientos mil novecientos diecisiete con ochenta y seis
centavos ($330.917,86.-), en el hecho nominado quinto sería de la suma de pesos
($841.609,50); en los hechos nominados sexto, séptimo, octavo y noveno sería de una
cantidad aproximada a Quinientos mil pesos ($500.000.-), encontrándose comprometido
seriamente el patrimonio municipal en una suma aproximada de pesos Ocho millones
($8.000.000.-), conforme lo expuesto a fs. 1359/1360 por el Cr. José Alberto Ramos, y
demás pautas fijadas por los arts. 40 y 41 del Cód. Penal. Al respecto, el Juzgado de
Control de la Sede Judicial al resolver el control jurisdiccional del imputado Alejandro
Teijeiro mediante auto nº Treinta y ocho del 01/12/2014, sostiene “…que la
jurisprudencia de la Sala Penal del T.S.J. de Cba., in re: "Vega, Rafael p.s.a. Abigeato
Calificado, Encubrimiento -Recurso de Casación- Sentencia N° 23, de fecha: 12/3/2007 "
señaló que los fundamentos del beneficio de la Condena Condicional, conforme la Ley
24.316, son los siguientes: a.- peligro del encierro breve (razón tradicional); b.- mínima
suficiencia (si la advertencia basta, no es necesario el encierro); c.- razón práctica de
descongestionar las cárceles y d.- con la introducción de amplias condiciones
compromisorias contenidas en el artículo 27 bis, la demostración efectiva de la

prevención especial, mediante el cumplimiento de las citadas reglas de conducta. Por
ello, la concesión del beneficio se encuentra sujeto a su "personalidad moral, su actitud
posterior al delito, los motivos que lo impulsaron a delinquir, la naturaleza del hecho y las
demás circunstancias que demuestren la inconveniencia de aplicar efectivamente la
privación de la libertad…”.- Con respecto a éste tópico, corresponde señalar que lo
expuesto, encuentra su fundamento en distintos precedentes de la Excma. Cámara Crim.
y Correc., de ésta Circunscripción Judicial, que han mostrado que hechos de estas
características y naturaleza, han sido de cumplimiento efectivo y no de ejecución
condicional, vgr: “Caro, Juan José y otros p.ss.aa Coacción Calificada” Sentencia Nº 11
de fecha: 09/08/2006; que fuera posteriormente confirmada por la Sala Penal del T.S.J.
de Cba., por Sentencia Nº 196 de fecha: 21/12/2006; y más recientemente: “ Vallejos
Zurita, Vladimir Julio , y otros p.ss.aa. Estafa” Sentencia Criminal N° 30 de fecha
20/09/2013, donde se resolvió condenar a la imputada Ángela Elena Barrionuevo a la
pena de 4 años de prisión…”. Si bien la peligrosidad procesal en abstracto no es
suficiente para justificar una medida de coerción, siguiendo la nueva jurisprudencia
sentada por la C.S.J.N. y la adecuación con lo resuelto por el T.S.J. mediante Sentencia
nº 34 del 12/03/2014 in re “Loyo Fraire, Gabriel Eduardo – Presentación (SAC 1749060)”,
de la que surge que “…Partiendo de la Jerarquía Constitucional de la Convención
Americana sobre los Derechos Humanos en relación al Artículo 7.3 de la citada
convención (Sentencia del 21 de enero de 1994, en el caso “Gangarrám Panday Vs.
Surianam”, parágrafo 47, sentencia del 21 de noviembre de 2007 en el caso “Chaparro
Álvarez y Lapo Iñiuez Vs. Ecuador, parágrafo 91), señalando que no es suficiente que
toda causa de privación o restricción al derecho a la libertad esté consagrada en la ley,
sino que es necesario que esa ley y su aplicación respeten los requisitos que a
continuación se detallan, a efectos de que dicha medida no sea arbitraria: i) que la
finalidad que priven o restrinjan la libertad sean compatibles con la Convención. Valga
señalar que este Tribunal ha reconocido como fines legítimos el asegurar que el acusado
no impidiera el desarrollo del procedimiento ni eludirá la acción de la justicia; ii) que las
medias adoptadas sean idónea para cumplir con el fin perseguido; iii) que sean
necesarias, en el sentido que sean absolutamente indispensables para conseguir el fin
deseado y que no exista medida menos gravosa respecto al derecho intervenido entre
aquellas que cuentan con la misma idoneidad para alcanzar el objetivo propuesto. Por
esta razón el Tribunal ha señalado que el derecho a la libertad personal supone que toda
limitación a este deba ser excepcional, y iv) que sean medidas estrictamente
proporcionales, de tal forma que el sacrificio inherente a la restricción a la libertad no
resulte exagerado o desmedido frente a las ventajas que se obtienen mediante la
restricción y el cumplimiento de la finalidad perseguida…”, “... admite la privación cautelar

de la libertad solo cuando se configuran algunas de estas circunstancias en el proceso
cuyos fines se intentan resguardar; y por ende, en la medida en que no se hayan
verificado conductas concretas que permitan colegir que habrán de sustraerse a la
investigación, juzgamiento o –después de producido este- del cumplimiento de la pena
impuesta, corresponderá mantener el imputado en libertad…”, “…podrá proyectarse
hacia el peligro de fuga el comportamiento del imputado durante la investigación penal
preparatoria o el juicio hubieran intentado entorpecer el desenvolvimiento del proceso
–v.gr., intentando alterar la prueba- puesto que tales acciones muestran en concreto una
actitud obstaculizadora de la acción de la justicia que puede razonablemente extenderse
como palmario indicio de insumisión al futuro cumplimiento de la pena…”. Con base a
estas consideraciones, se puede sostener que a los incoados de autos le son de plena
aplicación las previsiones del art. 281 del C.P.P., que regula la prisión preventiva, ya que
en el caso bajo examen existen por el momento, vehementes indicios de peligrosidad
concreta, de que los incoados en caso de recuperar la libertad trataran de entorpecer el
curso de la presente investigación y eludir la accionar judicial, los que se infieren de
distintas circunstancias verificadas y consignadas en las constancias de autos. Así, se
valoran como indicios concretos las siguientes circunstancias que surgen del
comportamiento que los prevenidos han tenido a lo largo de la investigación, surgiendo
de las constancias de autos: Al momento de llevarse a cabo el primer allanamiento
(14/08/2014) en la sede del palacio municipal local por parte de esta Fiscalía, las
autoridades municipales –Intendente Facchín y Secretario de Economía Luna, y Acuña
presente-, con pleno conocimiento que se encontraban siendo investigados en la
presente causa, procedieron a ocultar y hacer desaparecer las chequeras activas y
terminadas, utilizadas para emitir cheques a nombre de terceros por fuera de los
registros contables correspondientes a los años dos mil once, dos mil doce, dos mil trece
y dos mil catorce, documentación que a la fecha no fue localizada en los posteriores
allanamientos; lo que surge del testimonio de Liliana del Carmen Bustamante (ver fs.
314) en cuanto señala el ocultamiento de numerosos elementos probatorios
–documental- que se relacionaban a los hechos investigados por parte de los encartados
Pablo Luna y Facchín. El Juzgado de Control de la sede mediante auto nº 41 del
18/11/2014, resolvió confirmar la detención de Luna, manifestando que “…El imputado
Pablo Cesar Luna en razón de la actividad funcional que desempeñaba en la
administración de la Municipalidad de Deán Funes es uno de los entre quienes tenía
conocimiento de la existencia y ubicación de esta documentación, pero a diferencia de
los otros empleados que no han sido imputados, es quien sabía que valor tenía esa
documentación con relación a los hechos investigados por la Fiscalía de Instrucción…”.
En aquella misma fecha, Facchín, el representante del Departamento Ejecutivo

Municipal, se contacta con los abogados de la demandante en el juicio civil, la empresa
“Oriza S.R.L.”, con el objeto de arreglar la deuda entregando cheques propios y del
contribuyente José Antonio Elías, los que no habían sido ingresados en debida forma en
el sistema contable municipal, con pleno conocimiento de existir imputación en su contra.
Además, los encartados de mención intentaron darle visos de regularidad a esos pagos
efectuados por el contribuyente Elías, utilizando un sello y al operador del sistema
informático contratado de la ciudad de Córdoba; los incoados ordenaron a través del
Secretario de Gobierno Raúl R. Pérez, que una empleada retirara documentación del
municipio, lo que luego se confirmó al allanarse la oficina que ocupaba la agente
Lourdes Palomeque, secuestrándose la documentación que preocupaba al imputado
Facchín. A su vez, los imputados efectuaron maniobras ardidosas, importantes
extracciones de dinero de las cuentas bancarias oficiales, careciendo de órdenes de
pago y su respectiva documentación respaldatoria, y aún alejado del cargo que ostentaba
y con la prohibición de ingreso al municipio, impuesta por éste órgano judicial, el incoado
Facchín hizo caso omiso a la misma, procediendo a cargar combustible en la estación
de servicios Shell de esta Ciudad, solicitándole al playero que le cobrara a Orlando Vera,
encargado de Compras del Municipio, es decir pretendiendo que la Municipalidad Local
abonara dicha compra. También cabe adicionar a los numerosos indicios, precisos y
concordantes ya señalados, las amenazas de muerte en la testigo Bustamante como así
también en la persona de su hijo, lo que se corrobora con el informe de fs. 1031, de
donde surge el listado de las llamadas entrantes a su celular, que dan cuenta de una de
ellas por el término de veinte segundos, que sería la llamada anónima efectuada,
pudiéndose determinar luego que la llamada intimidatoria fue realizada por un sujeto de
apellido Vivas, radicado en la localidad de Lucio V. Mansilla, a quien se le secuestró su
teléfono celular, pero desconociéndose quien fue la persona que le solicitó que la
realizara, pues entre este individuo y la testigo Bustamante no se ha acreditado vínculo o
conocimiento alguno (ver fs. 1033, 1052 ). Además, resultan de suma gravedad las
amenazas proferidas por el imputado Acuña hacia la testigo Bustamante, con el
propósito de atemorizarla por su colaboración con la investigación llevada a cabo por
este Ministerio Público, lo que se encuentra acreditado por los dichos de la propia
Bustamante, obrantes a fs. 1013/1014, en cuanto relata que “…que escucha que alguien
la llama por su nombre, resultando ser Hugo Acuña (a) “Virulana”, quien le manifiesta que
si ella había anulado un documento, sin darles mayores especificaciones, razón por la
cual la dicente le responde negativamente que no sabía de lo que estaba hablando, y al
suponer que podría hacer referencia a préstamos, le agrega que si estaba hablando del
contacto de la Dormida, ella lo había visto una sola vez, a lo que Acuña le expresa
seguramente que ese papel lo entregaste a la justicia, contestándole la dicente que

estaba segura que no, que ese documento se hallaba en la caja que había sido retirada
por el Secretario de Economía Pablo Luna del edificio municipal, conjuntamente con las
chequeras terminadas, con excepción de las activas, el día del primer allanamiento.
Recuerda la dicente que efectivamente ella confecciona una orden de pago a nombre de
Horminorte, con fecha veinte o veintiuno de agosto de dos mil catorce y firmada por el
intendente Facchín, el Secretario de Economía Luna, lo que quedo registrado en el
sistema contable pues para eliminar la orden de pago, debía previamente anular la
factura que estaba a nombre de Horminorte, y que probablemente la orden anulada se
encuentra en la oficina de economía, en poder de Norma Roldan, a quien la dicente se la
entregó personalmente. Que el documento de La Dormida se trata del préstamo obtenido
por la municipalidad de parte de la financiera Miana. Que a esa orden de pago la
anularon porque el Tribunal de Cuentas la iba a visar con posterioridad al pago, por
superar el monto de la contratación directa, que es de sesenta mil pesos, y podría ser
observada, por lo que la Contadora Luna no estuvo de acuerdo con dejar esa orden en el
sistema contable…”. El interés del imputado Hugo Reinaldo Acuña en interiorizarse por
una orden de pago que en nada se relaciona con su calidad de proveedor; permite
inferir que el encartado tiene conocimiento de los movimientos que se realizaron en la
sede de la intendencia con fecha veinte o/y veintiuno de agosto, y un actuar connivente
con los coimputados de autos, comportándose Acuña como un hombre que manejaba los
empleados y con acceso sin restricciones a las distintas áreas del municipio. Asimismo,
se entiende oportuno remarcar que el testimonio de Liliana del Carmen Bustamante
resulta totalmente creíble en esta etapa investigativa, pues como ya se ha expresado sus
dichos se ven confirmados en elementos de prueba independientes incorporados en
autos, que le dan sustento real a sus declaraciones. Además, existe otro indicio concreto
que denota el riesgo procesal de los imputados en torno a la investigación, este es el
descenso de categoría de la testigo Liliana Bustamante, lo que además, de significar un
perjuicio patrimonial, se infiere por parte del Departamento Ejecutivo Municipal una
presión a la testigo, por haber declarado en contra de los coimputados, señalando los
mecanismos de su accionar delictivo, en consonancia con el imputado Acuña, de que no
resultó conveniente el camino que eligió de decir verdad ante la requisitoria fiscal, y a la
vez demostrativo de un actuar similar del ejecutivo con el proveedor Acuña. En este
sentido, la testigo Bustamante a fs. 1013/1014 refiere que “…que el día lunes veintisiete
de octubre del presente año, encontrándose en su domicilio se hizo presente la Cra.
Analía Pérez Moreno con el objeto de devolverle algunos objetos a la dicente,
oportunidad en que aquella le manifiesta que le habían sacado la subrogancia, y que le
dijera a su hermana la Dra. Susana Bustamante, que confeccionara una nota reclamando
la quita de pago de la subrogancia….”. Lo que se encuentra acreditado con la copia del

Decreto Municipal 266 refrendado por el imputado Alejandro Teijeiro, de fecha
10/01/2014, que obra a fs.1222, mediante el cual se dispuso en relación al pago de
suplemento por subrogancia Categoría 19 a la empleada Liliana del Carmen Bustamente,
habiendo variado las condiciones que se tuvieron en cuenta para otorgar el citado
suplemento “... Dejase sin efecto el Decreto Nº 105/2014 conforme a lo expuesto en el
considerando a partir del 1 de octubre del 2014…”. Asimismo, se agrega a la presente
causa la siguiente documentación: copia del recibo de haberes de la testigo Bustamante
en la Categoría nº 18 (ver fs. 1223 y 1226); nota suscripta por la referida Bustamante (fs.
1224), con patrocinio letrado, dirigida al titular del Área de Personal de la Municipalidad
de Deán Funes, de fecha 03/11/2014, en la cual solicita, que por haber mantenido la
subrogancia por más de tres años, adquirió la estabilidad en el cargo, por lo cual
corresponde conforme al Estatuto Municipal, mantenerla en la categoría nº 19, sin
efectuarle descuento alguno en sus haberes. Dictamen nº 65/2014 de fecha 05/11/2014
(fs. 1227), por el cual la Dra. María Laura Carunchio, en el carácter de Asesora Letrada
de la Municipalidad de la Ciudad de Deán Funes, dictamina favorablemente a lo
solicitado por la empleada Bustamante, manifestando entre otras cuestiones que el
29/09/2014 Liliana Bustamante solicitó el cambio de área laboral, fundando su solicitud,
en problemas de índole de estrés laboral que ha afectado la salud de la misma, por lo
que la profesional interviniente aconsejó como tratamiento el cambio de actividad laboral.
También se valora como otro indicio concreto de peligrosidad procesal en torno a la
obstaculización de la investigación, el hecho de que con fecha 06 de noviembre de 2014,
el Departamento Ejecutivo Municipal, a cargo del imputado Teijeiro libró los cheques
nros. 2327040, 2327041 y 2327042 de la cuenta bancaria nº 4103/8 y los nros. 1471209,
1471210, 147211, y 1471212 de la cuenta nº 373/3, a nombre de Antonio Carrera, en
reemplazo de tres de los cheques ya emitidos y entregados a Antonio Martín Carrera, en
concepto de pago del préstamo de dinero ilegal obtenido por fuera de los registros
contables. Aquí, se tiene en cuenta el testimonio del nombrado Carrera, quien señala a
fs. 1213 haber recibido estos instrumentos de pagos suscriptos por el imputado Alejandro
Teijeiro, de fecha de emisión 06 de noviembre de 2014, serie nros. 2327040, 2327041 y
2327042, pertenecientes a la cuenta bancaria nº 4103/8 y los nros. 1471209, 1471210,
147211 y 1471212 de la cuenta nº 373/3, en reemplazo de tres de los cheques ya
emitidos y entregados al dicente, en concepto de pago del préstamo de dinero. Las
copias de los cheques identificados ut supra, corren agregados en autos a 1214/1216;
como asimismo obra a fs. 1219, el oficio de fecha 21 de noviembre de 2014, suscripto
por el Secretario de Gobierno y Coordinador de Gabinete Municipal, quien en relación a
esos cartulares informa que fueron entregados al beneficiario propietario de la estación
de servicio “Shell Don Antonio”, proveedora habitual de ese municipio, en concepto de

pago por la adquisición de combustible, atento a que en la oficina de tesorería se hallan
las facturas de esa firma en una cantidad de trescientas cuarenta y cinco, sin contar a
esa fecha con la confección de las correspondientes órdenes de pago, lo que a todas
luces difiere de lo manifestado por el propio interesado Carrera, que a su vez se ve
confirmado por la declaración del José Alberto Ramos que afirma a fs. 13.. que otro día
cuando el dicente no pudo venir a esta Ciudad, se enteró que los cheques de mención ya
habían sido reemplazados y entregados al Sr. Carrera. Que sabe que esta fue una
decisión tomada por Teijeiro y un tema desconocido por la Cra. Pérez Moreno quien
firmó los cheques de reemplazo. Es importante consignar aquí que el secuestro de las
facturas de la firma en cuestión surge del acta de fs. 1220 y que se encuentra reservada
por Secretaría. Conforme a lo expuesto hasta aquí, esas facturas permiten concluir
válidamente que la nueva emisión de cheques señalados ut supra, fueron emitidos por el
imputado Alejando Teijeiro, para reemplazar los cheques anteriormente emitidos,
refinanciando un empréstito municipal realizado fuera de las formas establecidas por los
arts. 30 inc. 25, 26 y cc de la Ley Orgánica Municipal Nº 8102; no como se informa por la
Municipalidad en función del pago por la provisión de combustible. En efecto, ello es así
porque de acuerdo con las constancias de autos, la modalidad para la emisión de los
cheques en cuestión, requiere previamente la presentación de una factura por el
interesado que genera la confección de una orden de pago, cuya aprobación se
efectiviza luego por medio de la entrega de los cheques librados. En tal sentido puede
señalarse el testimonio de Gustavo Martín Ruiz que obra a fs. 85, que refiere que
“...todo gasto que el municipio abona con cheques debe contar con una autorización
previa denominada orden de pago, y visada por el Tribunal de Cuentas Municipal. Según
sus conocimientos la Municipalidad no puede emitir cheques al portador, pues siempre
debe constar el nombre de la persona física o jurídica a quien se le pago.... Que el
Concejo Deliberante no autorizó ningún empréstito o préstamo a entidad privada o
persona física durante el transcurso de los años dos mil trece ni dos mil catorce, como
tampoco un llamado a licitación....”. Del mismo modo se expresa la testigo Liliana del
Carmen Bustamante (fs.144), que dice que “… el circuito que realiza toda compra de bien
o servicio es el siguiente: la factura ingresa a la oficina de compras, a cargo del Sr.
Orlando Vera, donde se efectúa la imputación, es decir a que partida de las distintas
áreas corresponde el gasto, luego pasa a la oficina de presupuesto, a cargo de la Cra
Mariana Luna, donde la cargan en el sistema y luego a la oficina de economía a cargo de
la dicente, donde se efectúa la orden de pago y el cheque correspondiente a esa factura,
y se carga en el sistema el número de orden de pago y del cheque, y el nombre del
proveedor que figura en la factura...”. Además, el informe emitido por el Tribunal de
Cuentas a fs.1153/1171, en el que se acompaña las listas de órdenes de pago

confeccionadas y remitidas a dicho órgano para su visación, se omite toda referencia a la
cuestión tratada. En la presente causa, surge en forma clara y precisa, que los cheques
en cuestión fueron emitidos con fecha 06 de noviembre de 2014, y firmados por el
imputado Alejandro Teijeiro, sin tener previamente registrado en el sistema contable las
boletas que generaban la orden de pago. Asimismo, la finalidad en la emisión de estos
cheques señalados ut supra eran para reemplazar una deuda contraída por la
administración municipal, lo que se sustenta no solo en el informe del Tribunal de
Cuentas a fs. 1153 que señala la inexistencia de orden de pago para esa fecha, sino
también en el testimonio de Antonio Martín Carrera que obra a fs. 1213, quien señala
expresamente: “que comparece espontáneamente a manifestar en relación a los
veintiocho cheques de pago diferido entregados por la Municipalidad de Deán Funes, en
concepto de pago de préstamo de dinero , (que) hace quince días atrás el municipio le
reemplazó tres de esos cheques, uno de ellos que fue entregado a un proveedor del
dicente el que luego fue rebotado por el Banco de Córdoba por falta de fondos, y el que
luego entregó a su padre para que éste se haga cargo de pedir el reemplazo del mismo,
además, de los otros dos mencionados, informándosele a éste en la Secretaría de
Economía Municipal que a esos cheques no se los iban a poder cubrir, por lo que se le
reemplazarían por otros como así también al cheque que fue rechazado por el banco. Así
su padre recibió de parte de la municipalidad siete cheques de la cuenta 004103/8, que a
continuación se detallan: 2327040 por el valor de $3.750, 27; 232741 por el valor de
$5.000; 232742 por el valor $4.445,77; y de la cuenta Nº 000373/3 los nros: 1471209 por
el valor $3.000; 1471210 por el valor $3.428,59; 1471211 por el valor $3.500; 1471212
por el valor $ 3.652,09; cuyas fotocopias y descriptos en el tickets que también
acompaña, y que están en números de color rojo, que hacen un total de pesos veintiséis
mil setecientos ochenta y siete ($26.787), que es la suma de los tres cheques cada uno
de pesos ocho mil novecientos veinte y nueve ($8.929), faltándole cubrir la suma de
pesos 10,28, y que son algunos de los que obran en su poder. Cabe señalar que el
origen de esta deuda de la Municipalidad de la Ciudad de Deán Funes con el testigo
Antonio Martín Carrera, resulta explicada en su extenso testimonio de fs. 279, en donde
detallada las distintas oportunidades en las que el imputado Alejandro Teijeiro,
juntamente con los coimputados Germán Darío Facchín, Hugo Reinaldo Acuña (a)
“Virulana ”, y Javier Clérico, acudían a su negocio y le solicitaban préstamos de dinero
para cubrir sueldos y otras deudas que tenía la Municipalidad de Deán Funes en el
ejercicio de gestión. Que así, para cubrir tal fin, Carrera les otorgaba estos préstamos
dinerarios por medio de cheques, los que eran depositados en las cuentas que la
Municipalidad de Déan Funes tenía en el Banco de la Provincia de Córdoba, y a los que
le imponía un interés mensual entre un 2% y 4 % (ver fs.281). También señala el testigo

Antonio Martín Carrera, que la Municipalidad de Deán Funes, pagaba sus acreencias con
distintos cheques (de pago diferido), y cuando eran devueltos por el Banco de la
Provincia de Córdoba por falta de fondos, la Municipalidad de Deán Funes, ya sea bajo la
gestión del imputado Alejandro Teijeiro o del coimputado Germán Facchín, se los
reemplazaba por otros cheques a los cuales de adicionaban nuevos intereses entre el
2% y el 4%. Asimismo, surge claramente del testimonio de Antonio Martín Carrera, que
ésta acreencia que tenía para con la Municipalidad de esta Ciudad de Deán Funes, se
acrecentó hasta llegar a un millón y medio de pesos ($1.500.000) en mayo del dos mil
trece (fs. 279 vta). Agrega el testigo Carrera, que en distintas oportunidades, en que la
Municipalidad de la Ciudad de Deán Funes estuvo bajo la gestión del coimputado
Germán Fachín, fueron devueltos distintos cheques por falta de pago; por lo que tuvo que
llamar telefónicamente al coimputado Alejandro Teijeiro , quien si bien se encontraba en
uso de licencia de la intendencia, le pedía que mediara ante esta situación para que la
Municipalidad de Deán Funes le pagara su deuda; y que éste le contestó en distintas
oportunidades: “que se quedara tranquilo, que ya le iban a pagar toda la deuda” . Otro
indicio a tener en cuenta es la emisión por parte del imputado Teijeiro de nuevos
cheques a favor de “Autoservicio Acuña de Grupo Acuña S.R.L.”, pertenecientes al
coimputado Hugo Reinaldo Acuña, por un valor aproximado de pesos Cuatrocientos mil
($400.000), con órdenes de pago confeccionadas correctamente, pero correspondientes
a productos “sobrefacturados”. Esta circunstancia fáctica se sustenta en el informe del
Tribunal de Cuentas de fs. 1153/1171, en donde figura una lista con los números de
pago, la fecha de la orden de pago, el importe, y bajo el ítem: “descripción”, quien es la
persona física o jurídica que resulta beneficiaria de la misma: “Grupo Acuña S.R.L”.
Asimismo, de la acta de secuestro de fs. 1220, consta una serie de chequeras
secuestradas en la Municipalidad de la Ciudad de Deán Funes, y sus correspondientes
órdenes de pago que han permitido, elaborar una lista de alimentos comprados al
“Grupo Acuña S.R.L”, la cantidad e importe por unidad, resultando de ella un total de
1758 litros de aceite; 2023 kilos de fideos tipo tallarín; 634 kilogramos de carne; 1085
kilos de arroz. Asimismo, de los testimonios de Andrea Rosana Nievas (fs.1197), ex
Directora del Área de Desarrollo Social y Promoción Humana de la Municipalidad de
Deán Funes, a cargo de las tres guarderías municipales, Centro de Integración
Comunitario C.I.C. donde se reciben de 25 a 30 niños, pero que cerraron en el mes de
octubre. Que las otras guarderías era C.C.D.I. “Armando Fanin”, al lado de la escuela
Santa Mónica en la calle Hubert Elfen (60 chicos) que también cerró en el mes de
octubre; la guardería: “Abraham Seballes”, que queda en el barrio Moreyra Ross, (80
chicos), el de apoyo escolar “Inti Huasi”, en calle España –al final-, donde se atienden
alumnos con problemas de aprendizaje; el hogar de día ubicado en la calle Avellaneda,

detrás del Colegio San Martín, C.C.D.I., “Recrearte”, para niños con discapacidad con
talleres de música; agregando además que no hay geriátrico a cargo de la municipalidad
y que la Casa de Deán Funes en la ciudad de Córdoba, solo pagan el alquiler.- Esta
versión, encuentra corroboración probatoria en el testimonio de Liliana Cristina Silva (fs.
1199), quien se desempeña en la guardería del C.I.C., quien también refiere que la
cantidad de niños que recibían era de 39 a 26 niños y que este año se cerró en el mes de
octubre por el costo de los proveedores; en el testimonio de Viviana Beatriz Ludueña (fs.
1180), quien se desempeña en el Centro de Apoyo “Inti Huasi”, señala que recibían una
cantidad de alumnos que variaba según la época del año (vgr. 65 alumnos y 40 en julio),
que le deban desayuno y merienda a los que concurrían a la tarde; pero que también
tuvieron que cerrar antes del 15 de diciembre; declaración de Verónica del Valle Ortega
(fs. 1201), personal de maestranza en el apoyo escolar “Inti Huasi”, encargada de cocina
y limpieza, quien confirma lo expuesto precedentemente. Por otra parte, también
compareció Ana Carolina Borgobello (fs. 1202), encargada del “Hogar de Día”, ubicado
en calle Bustamante nº 186, y de la guardería “Abraham Seballes”, que relata que la
cantidad de abuelos que concurren a desayunar, es de 20 a 25, 87 para la hora del
almuerzo y otros 35 que retiran la vianda, y de niños que asisten. También consta la
declaración de Sara Ascención D’Felice (fs. 1203), a cargo del Centro de Cuidados
Infantiles “Armando Fanin”, donde concurren 25 niños aproximadamente; Rodríguez
Paola Cristina (fs. 1204) encargada de la guardería “Abraham Seballes” en el barrio
Moreyra Ross, donde reciben niños de 45 días a 3 años, teniendo una población de 50 a
55 niños aproximadamente. Por otra parte, la cantidad de alimentos diarios entregados
en cada guardería y centro de atención, encuentra corroboración probatoria en las copias
de cuadernos de cada institución que corren agregadas a fs. 1230 a 1236. De este
material probatorio reseñado, se puede sostener la existencia de una “sobrefacturación”
por existir una diferencia cuantitativa-cualitativa entre los alimentos comprados por la
Municipalidad de Deán Funes, y sus destinatarias instituciones de “bien público” como
son las guarderías, hogares de día y centros de apoyo comunitario. Sobre el programa
de Asistencia Alimentaria, el cual junto a los Hogares de Día y Guarderías, emplean los
productos alimenticios aportados por el referido proveedor del estado municipal,
consistente en la ayuda brindada desde la Secretaría de Desarrollo Social del Municipio a
personas carenciadas, a quienes se les entrega unos vales, los que a posteriori son
canjeados desde el Autoservicio Acuña. Al respecto, es necesario aclarar que los
comprobantes o vales entregados por la Asesora Letrada Municipal a esta Fiscalía
(documentación que se halla reservada por Secretaría), son manuscritos muchos de ellos
sin rúbrica de autoridad municipal alguna, ni fechas ni beneficiario, ni mucho menos con
detalle de los productos básicos entregados, tales como aceite, arroz y fideos, siendo

muchos de ellos por mercadería que no forman parte de la canasta básica, lo que crea
confusión en cuanto a las cantidades de los referidos productos. Lo mismo ocurrió con lo
que surge de las órdenes de pago y facturación de aproximadamente ochocientos
paquetes de leche en polvo los que rinden alrededor de seis litros de cada uno de ellos,
que evidentemente no fueron pedidos ni entregados al municipio, conforme lo informado
por el Dr. Raúl E. Figueroa, Sub Secretario de Salud y Medio Ambiente, a fs. 354.
Conforme a lo expuesto hasta aquí, todas estas circunstancias permiten concluir
válidamente la existencia de indicios concretos de peligro procesal, pues del testimonio
de Andrea Rosana Nievas (fs. 1197), ex Directora de la Dirección de Desarrollo Social y
Promoción Humana de la Municipalidad de Deán Funes, en ningún momento señala la
existencia de algún programa alimentario a su cargo. La entrega de vales de alimentos
para ser cambiados en el establecimiento comercial del “Grupo Acuña S.R.L.”, estaría
incluido dentro de la asistencia. Por otra parte, cabe señalar que hasta la fecha, no se ha
incorporado en autos ninguna resolución administrativa municipal, provincial o nacional,
que de base a este programa alimentario que justifique un desembolso en las arcas del
municipio de productos por la suma de pesos Cuatrocientos mil ($ 400.000.-), como así
tampoco algún llamado a licitación por tal monto –ver testimonio de Ruiz señalado ut
supra-; o una lista de personas carenciadas que suscriban el recibo de los vales a que
refiere la defensa para ser canjeados en el negocio del Grupo Acuña S.R.L. por Arroz,
Aceite o Fideos-, lo que aún se está investigando. Adviértase que al día veinte de agosto
del corriente año, Acuña solo tenía acreencias en el municipio por la suma de pesos
cuarenta y dos mil ($42.000.-), habiéndosele entregado un cheque por el importe de
pesos Setenta mil ($70.000.-), cuya diferencia era a cuenta, para luego y habiéndose
reintegrado el imputado Teijeiro a sus funciones, se le abonan facturas por la suma
aproximada de pesos Cuatrocientos mil ($·400.000.-) correspondientes a los meses de
junio a septiembre, que evidentemente no se condicen en sus cantidades con lo
requerido por la Secretaria de Desarrolla Social de la Municipalidad (ver declaraciones de
Urquiza y Bustamante). Todo lo reseñado hasta aquí, se encuentra acreditado que los
prevenidos incumplieron con las condiciones que le fueron impuestas al momento de
disponerse su mantenimiento de libertad, en función de lo dispuesto por el art. 268 del
C.P.P.. Lo que permite sostener que los imputados se muestran como personas que no
prestaron acatamiento a lo dispuesto por la ley adjetiva, pese a la gravedad de los
hechos que se le endilgaron, y a la oportunidad que se le brindó de permanecer en
libertad, haciendo caso omiso a la amenaza procesal que cernía sobre ellos, con la
actitud posterior asumida al notificarse del decreto que dispuso el mantenimiento de la
libertad. Estas circunstancias generan la posibilidad cierta de que los prevenidos Acuña,
Facchín, Luna y Teijeiro, en caso de recuperar la libertad, intentarían continuar

obstruyendo la correcta averiguación de la verdad real, objeto de tutela cautelar, la que
aún se encuentra incompleta, que no sólo atañe a la investigación, sino que se proyecta
también sobre la etapa del plenario, lo que se puede neutralizar con el dictado de la
prisión preventiva. No se le escapa a este Ministerio Público Fiscal que el imputado
Alejandro Teijeiro es intendente electo por la voluntad popular, pero no es menos cierto
que producido el desequilibrio económico en consonancia con el imputado Facchín,
éste renunció al cargo de Jefe de Gabinete del Municipio con fecha veintidós de mayo de
dos mil trece, e inmediatamente asumió como Presidente del Concejo Deliberante y al
día siguiente por pedido de licencia de Teijeiro asumió el cargo de Intendente Interino,
continuando con las maniobras delictivas de la que dan cuenta los hechos descriptos y
que se venían realizando cuando él cumplía las distintas funciones que tuvo en razón
de sus cargos, y que eran de conocimiento de Teijeiro, aún en uso de licencia (ver
declaraciones de Carrera, padre e hijo, Esteban Altamira). Los cuatro imputados
evidentemente formaban un grupo que en consonancia realizaban o cumplían distintas
funciones que perjudicaban al municipio local Acuña dado a sus relaciones conseguía
los préstamos dinerarios aduciendo problemas económicos del municipio los que no eran
tales, dado lo manifestado, aún después del descalabro económico, por el Cr. Ramos.
Luna, indistintamente acordes con sus distintos momentos de la gestión de Facchín y
Teijeiro, avalaba las operaciones librando valores en chequeras que no poseían ningún
tipo de registro, desconociéndose a la fecha adonde fueron a parar los Ocho millones de
pesos tomados de particulares de esta Ciudades y otras localidades, restando aún
investigar dineros recibidos por la Municipalidad para la obra pública, lo que es de público
conocimiento que no se realiza. Por último cabe señalar que de acuerdo con lo declarado
en las indagatorias de los prevenidos Facchín, Luna, Acuña y Teijeiro, obrantes a fs.
626/640 y 970/987, 584/601 y 988/1007, 677/682 y 603/619, respectivamente, se infiere
que los encartados tienen residencia fija, arraigo familiar y no registran antecedentes
penales, contra-indicios de peligro procesal que no alcanzan para desvirtuar de que en
libertad intentarán principalmente obstaculizar el esclarecimiento de la presente
investigación. En definitiva, de todas estas circunstancias reseñadas se puede inferir en
forma directa el peligro procesal que implicaría la libertad de los encartados, lo que
justifica la imposición de la medida cautelar de privación de libertad, la que no es posible
ser suplantada con efectividad por ninguna otra, ya sea cauciones, encierro domiciliario
ni normas de conductas que pudieran neutralizar dicho peligro.--------------------------------III.- Y CONSIDERANDO: A.- Impugnaciones de la Medida de Coerción: Que en contra
de la medida de coerción dispuesta por el Ministerio Público Fiscal (art. 281 del C.P.P.),
comparecen los letrados de los imputados de marras y efectúan las impugnaciones que
se señalan seguidamente:

1.- Oposición por la defensa del imputado Hugo Reinaldo Acuña: Que a fs. 1456 y ss
de autos el letrado defensor del acusado Hugo Reinaldo Acuña, abogados Benjamín
Sonzini Astudillo y Facundo Amodeo, se oponen al decreto de prisión preventiva dictada
por el Fiscal de Instrucción para el nombrado, en relación a los hechos nominados “
segundo y tercero” de la presente resolución, legalmente calificado como “partícipe
necesario del delito de defraudación por administración fraudulenta en perjuicio de la
administración pública continuada” (arts. 45, 173 inc. 7 en función del 174 inc. 5 y 55 “a
contrario sensu”, del Código Penal). En su líbelo defensivo entienden los letrados que
hay orfandad probatoria absoluta y que la fundamentación de la medida privativa de la
libertad es puramente dogmática y completamente abstraída de los sucesos concretos.
Asimismo manifiestan que hasta el dictado de la orden de detención el actor penal
consideraba que la participación que le cupo a Acuña en el desarrollo de los hechos era
de partícipe secundario (art.46 del C.P.) y al momento de dictar la prisión preventiva ha
modificado la imputación por la de partícipe necesario o primario en los términos del
artículo 45 del Código Penal, con la clara finalidad de adicionar un elemento más para
intentar brindar fundamento a la medida de coerción dispuesta. Adicionan el hecho de
que Acuña no tiene ningún tipo de cargo público dentro del municipio de Deán Funes que
le permita tener incidencia en el manejo de fondos de dicho ente público, por lo que de
ninguna manera puede sostenerse que su participación haya sido necesaria. Se agravia
la defensa también por el hecho de que la fiscalía optó traer a Liliana del Carmen
Bustamante como testigo de la investigación antes que de imputada, soslayando que la
supuesta charla que la misma habría tenido con su pupilo procesal, no encuentra
respaldo en ningún otro elemento de prueba y que los mismos no revisten la más mínima
credibilidad y el cambio de categoría más baja de Bustamante no puede ser jamás
atribuído a Acuña al no ostentar cargo jerárquico alguno. Finaliza esgrimiendo que en
relación a los cheques emitidos a favor del Grupo Acuña S.R.L., no se ha acreditado la
titularidad de tal sociedad comercial, entre otros argumentos a cuya lectura remito en
honor a la brevedad (ver fs.1456/1464). En definitiva, la defensa solicita la revocación de
la resolución de prisión preventiva, disponiendo en consecuencia la inmediata libertad del
imputado Hugo Reinaldo Acuña, de acuerdo a lo estipulado en el artículo 283 inciso 1º
del C.P.P.2.- Oposición de la defensa de los imputados: Pablo César Luna y Alejandro
Teijeiro: Que a fs. 1465 y ss de autos la defensa de Pablo César Luna y Alejandro
Teijeiro, abogado Alejandro Augusto Pérez Moreno, se opone al decreto de prisión
preventiva dictada por el Fiscal de Instrucción en contra de Pablo César Luna como
probable autor de los delitos de defraudación por administración fraudulenta en perjuicio
de la administración pública continuada -hechos nominados “primero, segundo, tercero,

cuarto y quinto”-, y peculado –hechos nominados sexto, séptimo y noveno- (arts. 45, 173
inciso 7º en función del 174 inciso 5º, 55 “a contrario sensu” y 261 del C.P.); y de
Alejandro Teijeiro como probable autor de los delitos de defraudación por administración
fraudulenta en perjuicio de la administración pública continuada –hechos nominados
“primero, segundo, tercero, cuarto y quinto”-, y abuso de autoridad –hecho nominado
décimo primero- (arts. 45, 173 inc. 7 en función del 174 inc. 5 y 55 “a contrario sensu” y
248 del Código Penal). En su líbelo defensivo se agravia en primer lugar manifestando
que es la primera vez que un fiscal dicta una prisión preventiva (art.281 CPP) cuando la
Cámara de Acusación está por resolver la apelación defensiva en contra de la detención
(art.272 contrario sensu 460, 465 y ss. CPP), seguramente conociendo que no hay mérito
para la detención, por lo que menos aún lo hay para la prisión preventiva, lo que
seguramente advertirá la Cámara de Acusación tarde o temprano. A lo dicho adiciona
que es por demás ilusorio pensar que el juez de control ad hoc pueda resolver distinto a
lo que dijo en los controles jurisdiccionales impetrados oportunamente a favor de sus
defendidos, ya que dentro de sus limitaciones intentó apuntalar las detenciones casi sin
fundamentos realizadas por los fiscales. Soslaya que desde que sus ahijados procesales
tomaron conocimiento de la imputación (a horas de la pseudo denuncia de un concejal de
escasos votos) se presentaron en la fiscalía con abogados y pidiendo que se les recepte
declaración como imputados. Agrega que los supuestos hechos entorpecedores
atribuidos a sus defendidos no existieron materialmente y que con respecto a la supuesta
existencia de los hechos como la participación que les habría cabido, el actor penal solo
se limita a transcribir (copiar y pegar) los testimonios sin casi valorarlos. Finalmente
entiende que las afirmaciones del fiscal son meramente dogmáticas, que no tuvo en
cuenta la fianza real y personal ofrecidas oportunamente, que en una sociedad
informatizada e internacionalmente integrada solo bastaría como medio disuasivo una
mayor vigilancia al imputado y que no se tuvo en cuenta el artículo 3 de la ley ritual
donde se alude que toda medida de coerción debe ser interpretada en forma restrictiva,
entre otros argumentos a cuya lectura remito en honor a la brevedad (ver fs.1465/1470).
En definitiva solicita el inmediato recupero de libertad de Pablo César Luna y Alejandro
Teijeiro.3.- Oposición de la defensa del imputado German Darío Facchín: Que a fs. 1471 y ss
de autos la defensa de Germán Darío Facchín, el abogado José M. D`Antona, se opone
al decreto de prisión preventiva dictada por el Fiscal de Instrucción en contra de su pupilo
procesal por entender -en prieta síntesis- que la resolución del actor penal presenta
deficiente y aparente fundamentación constituyendo una violación al artículo 155 de la
Constitución de la provincia de Córdoba toda vez que sólo se le endilga a Facchín una
supuesta conducta delictiva y no se advierte cuales fueron los fundamentos base de la

peligrosidad procesal achacada porque echa mano de frases genéricas, difusas,
indeterminadas en el tiempo, carentes de sustento probatorio. Asimismo plantea la
nulidad de las declaraciones testimoniales obrantes a fs.144-147 y 1213 (art.184 y
concordantes del C.P.P.) porque entiende que el testimonio de la sra. Bustamante y del
testigo Carrera es nulo al surgir una manifiesta autoincriminación. Así la defensa entiende
que a la luz de la doctrina de los frutos del árbol envenenado debe declararse la nulidad
de todos los actos que en su consecuencia se dictaron, incluída la resolución que ordena
la prisión preventiva. Finalmente esgrime la errónea aplicación del artículo 281 y 269 del
C.P.P. al entender que la investigación cuenta con más de cincuenta testimonios
tomados, con gran parte de la prueba recolectada, no advirtiendo la posibilidad de
interferencia en la investigación, por ende no advierten peligrosidad procesal alguna.
De la lectura completa del libelo impugnaticio incoado se desprende que la defensa
plantea en definitiva la nulidad de los testimonios de Bustamante y Carrera, como así
también cuestiona desde su particular visión de los acontecimientos y la prueba, las
conclusiones a las que arriba el acusador penal.B.- Posición del Suscripto: Conforme lo expuesto por las partes, queda la causa en
condiciones de resolver.1º.- Con relación a la cuestión planteada en la oposición formulada por la defensa del
imputado Hugo Reinaldo Acuña (a) “Virulana”, cabe resolver las siguientes cuestiones:
a.- Si resulta correcta la calificación de partícipe necesario por los hechos delictivos que
se le atribuyen a su defendido (art. 45 y 46 del C.Penal).b.- Si se encuentra debidamente justificada la medida de coerción dispuesta en contra de
su defendido (arts. 283 y cc del C.P.P.).
a.1.- Con relación a la primera cuestión planteada por los ocurrentes, se debe señalar la
siguiente distinción entre participe: “primario” y “secundario” conforme los criterios fijados
por la Sala Penal del T.S.J. de Cba Entre otras: "Maiztegui, José Antonio p.s.a. partícipe
necesario de robo calificado en grado de tentativa" (Expte. "M", 24/96), Sentencia: N° 59, Fecha:
21/10/1997.- En dicho precedente, sostuvo que ambas categorías admiten la cooperación
conforme surge de la simple lectura de los arts. 45 y 46 del C.Penal, pero solo la complicidad
secundaria acepta la ayuda posterior mediando promesa anterior. En este precedente “Maiztegui
”, el alto cuerpo provincial señalo las distintas posturas doctrinarias sobre el valor de los aportes
señalando que: “… utilizando el recurso lógico de la supresión mental hipotética, señalan que "si
se suprime mentalmente el aporte, la ejecución no puede llevarse a cabo, es evidente que se
trata de un aporte necesario" (Bacigalupo, ob. y lug. cit.; Laje Anaya-Gavier, ob.cit., pág. 280);
otros recurren a la naturaleza del aporte y a su apreciación como imprescindible de acuerdo a las
posibilidades concretas que el autor tenía (Soler, ob. y lug. cit.); o bien recurren a la selección
entre los aportes de aquel "correspondiente al ámbito propiamente ejecutivo del tipo delictivo que

está a cargo de los autores o coautores", es decir, que sólo es necesario el que tenga un efecto
en la configuración práctica del pertinente tipo delictivo (Núñez, "Las disposiciones...", pág. 200).
Es esta última opinión doctrinaria la que provee de una base razonable para efectuar el deslinde.
A partir de ella es posible calificar como necesarios sólo a aquellos aportes aprovechados por
los autores o coautores en el tramo estrictamente ejecutivo, según la modalidad concreta
llevada a cabo. Así, no sólo ingresan los aportes de los cómplices aprovechados por los autores,
vinculados con la modalidad típica de ejecución (v.gr., el suministro del arma utilizada en el robo),
sino también otros vinculados a la modalidad fáctica de la ejecución (v.gr., el suministro de
información relacionada a la ausencia de moradores de la vivienda en la que ingresan los autores
del robo, conociendo la ausencia de riesgos). Por el contrario, los aportes aprovechados por
los autores, antes del tramo estrictamente ejecutivo, pueden calificarse como no
necesarios. Esta interpretación resulta coherente con la del legislador para el aporte posterior en
virtud de una promesa anterior: si éste es definido como no necesario, es congruente calificar de
igual modo a la cooperación previa. Asimismo, también se corresponde con la equiparación de
la pena del cómplice necesario a la del autor, por cuanto el aporte de aquel es aprovechado en el
tramo ejecutivo -de allí que se conmine idéntica para ambos-, mientras que menor pena ha sido
prevista para el cómplice secundario o no necesario, ya que su aporte no ingresa en esa etapa,
sino antes o después…”.-

a.2.-Ahora bien, de conformidad con el precedente señalado, corresponde examinar si en
el presente caso, los hechos nominados segundo y tercero, resulta correcta la calificación
de cómplice necesario señalado por el Ministerio Público Fiscal a los fines de calificar la
conducta desplegada en la emergencia por el imputado Hugo Reinaldo Acuña.- En el
hecho nominado segundo, conforme la resolución dictada por el Ministerio Público Fiscal
(a fs. 1371/1446) se señala sucintamente que el imputado Pablo César Luna, en nombre
de la municipalidad de Deán Funes, se habría entrevistado con Gabriel Alberto Vélez,
quien para esa época habría vendido un acoplado de su propiedad obteniendo la suma
de pesos Ciento veinte ($120.000,00), con el objeto de que le prestara esa cantidad de
dinero para afrontar algunos problemas económicos del municipio, a lo que Vélez
accede, prestándole a la Municipalidad la suma de pesos Ciento veinte mil ($120.000,00)
en efectivo con un interés del seis por ciento, en una primera instancia Vélez hace una
entrega de Cien mil pesos ($100.000,00) recibiendo a cambio seis cheques
pertenecientes a la Municipalidad, por un monto equivalente al capital ($100.000,00)
más el interés del seis por ciento, y pocos días después hizo entrega de la cantidad de
veinte mil pesos ($20.000), a cambio de lo cual recibió siete cheques de la
municipalidad de Deán Funes, todos de pago diferido, uno por el valor del capital y seis
por los intereses, cada uno por el importe de pesos Un mil doscientos ($1.200,00), sin
existir documentación alguna por dicha operación ni registro de la misma en los libros

contables del municipio. Esta operación comercial fue posible con la colaboración del coimputado Hugo Reinaldo Acuña, (a) “Virulana”, quien no desempeñaba ninguna función
en el municipio, interviniendo solo para convencer a Vélez de concretar la operación a
favor de la Municipalidad, manifestándole que accediera al préstamo, “que era un buen
negocio, que él manejaba todo y que no tendría problemas”.- Con relación al hecho
nominado tercero (a fs.1371/1446) que se le atribuye al imputado Hugo Reinaldo Acuña,
la plataforma fáctica señala sucintamente que éste junto al coimputado Javier Ernesto
Clérico, vincularon a las víctimas Antonio Enrique Carrera, y luego con el hijo de éste
Antonio Martín Carrera, con los coimputados Pablo César Luna, Germán Darío Facchin
y Alejandro Teijeiro, manifestándole que la Municipalidad de esta Ciudad necesitaba
cierta cantidad de dinero para abonar los haberes de los empleados, cubrir banco, y
otros gastos del municipio. Al ser los imputados Hugo Reinaldo Acuña (a) “Virulana” y
Javier Ernesto Clérico personas conocidas de las víctimas, proveedor del municipio y el
hijo de éste, dueño del bar, clientes asiduos del lugar, y con el propósito de colaborar
con el municipio local, comenzaron un trato comercial con el imputado Acuña, luego con
los co encartados Acuña y Clerico, y después solamente con el encartado Clerico,
otorgándoles aquéllos en préstamo dinero en efectivo, por diversos montos, desde veinte
mil pesos ($20,000,00) hasta llegar a la suma de pesos ciento cincuenta mil ($150.000),
a cambio de lo cual recibían cheques pertenecientes a la Municipalidad de Deán Funes
de cuentas corrientes bancarias oficiales del Banco de Córdoba ascendiendo el monto de
los préstamos otorgados por Carrera (padre) a la suma de Cuatrocientos mil pesos
($400.000,00), y los de Carrera (hijo) a la suma de pesos Un millón quinientos mil
($1.500.000,00), –a mayo de dos mil trece-, cobrando ambos un interés de entre un dos
y un cuatro por ciento mensual; valores que al ser presentados al pago eran rechazados
por el banco girado lo que les generaba un gasto del diez por ciento (10%) del monto de
cada uno de ellos, habiendo a comienzos del año dos mil trece, Antonio Martín Carrera
entrevistado a los coencartados Acuña y Clérico con el fin de que le devolvieran el total
de la adeudado, debido a que tenía fijada la fecha de comienzo de obra para la
construcción de un hotel. Mientras tanto los cheques rechazados fueron reemplazados
por otros por las autoridades municipales por el importe del capital más el diez por ciento
del gasto generado hasta que en el mes de mayo de dos mil trece, al asumir como
intendente el encartado Facchín, se cerraron las cuentas corrientes bancarias oficiales,
razón por la cual los Carrera solicitan al intendente y secretario de economía, los
coencartados Facchín y Luna, respectivamente, el reemplazo de los cheques; época
para la cual Antonio Martín Carrera compra a su padre Antonio Enrique Carrera la deuda
municipal, entrevistándose, además, con el imputado Acuña a los fines de solicitarle su
colaboración para lograr la cancelación de la deuda del municipio que ascendía ahora a

un monto mayor, y quien le manifestaba “que se quedara tranquilo, que rápidamente todo
se iba a arreglar, que era solo cuestión de quince o veinte días que autorizaran las
firmas”.
a.3.- De conformidad con lo expuesto, se concluye que la conducta desplegada en la
emergencia por el imputado Hugo Reinaldo Acuña (a) “Virulana”, consistió sucintamente
en:
- establecer el contacto entre las víctimas de los hechos nominados segundo: Gabriel
Alberto Vélez, y tercero: Antonio Enrique Carrera, y luego con el hijo de éste Antonio
Martín Carrera; con los coimputados: Pablo César Luna; Germán Darío Facchín, y
Alejandro Teijeiro, quienes estaban a cargo de las arcas de la Municipalidad de Deán
Funes;
-Haber convencido a las víctimas para que facilitaran estos préstamos de dineros a la
Municipalidad de Deán Funes, a través de los coimputados Pablo César Luna; Germán
Darío Facchín, y Alejandro Teijeiro; y además,
- En haber intermediado entre los coimputados Pablo César Luna; Germán Darío
Facchín, y Alejandro Teijeiro para que le reemplazaran a las víctimas los cheques
rechazados por otros nuevos de mayor monto.De lo expuesto, y conforme al precedente citado de la Sala Penal del T.S.J. de Cba. “
Maiztegui” Sentencia Nº 59 de fecha: 21/10/1997, el suscripto concluye que el imputado
Hugo Reinaldo Acuña (a) “Virulana” efectuó un aporte que permitió a los coimputados
Pablo César Luna; Germán Darío Facchín, y Alejandro Teijeiro la ejecución del hecho
delictivo; ya que entabló la relación con las personas que tenían la capacidad económica
de efectuar el empréstito que la Municipalidad de Deán Funes necesitaba; y luego de
ello, convenciendo a Gabriel Alberto Vélez –sujeto pasivo del hecho nominado segundo,
Antonio Enrique Carrera, y el hijo de éste Antonio Martín Carrera – sujetos pasivos del
hecho nominado tercero; para que efectuaran el desplazamiento patrimonial perjudicial a
favor de la Municipalidad de Deán Funes.- Asimismo, también brinda una colaboración el
imputado Hugo Reinaldo Acuña (a) “Virulana” en el tramo estrictamente ejecutivo,
ejercitando una influencia que tenía sobre la administración de la Municipalidad de Deán
Funes, logrando el reemplazo de los cheques que le habían sido entregados a la víctimas
en cuestión, por otros nuevos, a los cuales se le agregaron nuevos intereses y gastos en
perjuicio de la Municipalidad de Deán Funes. Siendo ello así, el suscripto entiende que el
grado de participación necesaria que se le atribuye al imputado Hugo Reinaldo Acuña (a)
“Virulana” de conformidad con lo dispuesto por el art. 45 del C.Penal, se ajusta a derecho
en esta etapa de proceso.b.1.- Con relación a la segunda cuestión planteada por los ocurrentes, corresponde
verificar si encuentran reunidos los requisitos previstos por el art. 281 del C.P.P, esto es “

el riesgo de fuga” y de “entorpecimiento de la investigación”, como fundamento legítimo
que habilita la medida de coerción, conforme criterio de la C.I.D.H., a partir de la
sentencia “Suárez Rosero”, del 12/11/97, siendo este mismo criterio el que se sostuvo en
numerosos pronunciamientos posteriores, vgr: “Tibi”, del 7/9/04, párr. 180; “Palamara
Iribarne”, del 22/11/05, párr. 198; “López Álvarez”, del 1/2/06, párr. 69; “Yvon Neptune”,
del 6/5/2008, párr. 98; “Bayarri”, del 30/10/2008, párr. 74 y “Usón Ramírez”, del
20/11/2009, párr. 144. (Cfrme. Solimine, Marcelo A., Excarcelación. Discurso legitimador
de la reiteración delictiva y la alarma social” Tomo La Ley 2013-D Buenos Aires Argentina
- viernes 5/07/2013). Cabe señalar, que también es el criterio seguido por la Sala Penal
del T.S.J. a partir de “Loyo Fraire” Sentencia Nº 34 de fecha: 12/03/2014, con motivo de
la sentencia dictada en la misma causa por la C.S.J.N., de fecha: 06/03/2014.b.2.-Como condiciones necesarias o a priori: cabe señalar que al imputado Hugo
Reinaldo Acuña (a) “Virulana” se le enrostra dos hechos que han sido calificados por la
instrucción como: Defraudación por Administración Fraudulenta en perjuicio de la
administración pública continuada, en calidad de partícipe primario –hechos nominados
segundo y tercero- (arts. 174 inc. 5 en función del art. 173 inc. 7, 55 “a contrario sensu” y
45 del Cód. Penal) que contiene una pena privativa de la libertad cuya escala penal parte
de dos años de mínimo hasta de doce años de prisión como máximo. La existencia
material de los hechos investigados, y la participación que le cupo al imputado en la
comisión de los mismos, (salvo lo expuesto ut surpa)- no han sido puesta en tela de
juicio, por lo que el suscripto no realizará el análisis de dicha cuestión (ver fs. 1371/1446).
Verificado los requisitos expuestos precedentemente, corresponde ahora analizar los
indicios y contraindicios de peligrosidad procesal. Esto es, si existe la probabilidad de que
el imputado en caso de obtener la libertad, va eludir la acción de la justicia dándose a la
fuga o entorpecer la investigación penal seguida en su contra.
Como bien lo señala la defensa, existe una serie de indicios a favor del imputado Hugo
Reinaldo Acuña, de donde se infiere la falta de peligro de fuga:
De la declaración del imputado Hugo Reinaldo Acuña (a fs. 677/682), surgen los
siguientes indicios: “residencia fija”, “arraigo familiar”, “falta de antecedentes penales”, “
persona mayor de 60 años”, “posee trabajo por cuenta propia”, “existencia de bienes de
su propiedad a los fines de ofrecer caución real”.- Cabe señalar, que la apreciación de
estos indicios en forma conjunta, no han sido puestos en tela de juicio por el Ministerio
Público Fiscal (Cfrme. T.S.J. Sala Penal, "Simoncelli", Sentencia N° 45, del 28/7/98 -entre
otros).Conforme a lo expuesto, estos indicios valorados en forma conjunta, permiten concluir
válidamente al suscripto, que el imputado no tratará de darse a la fuga; y que una
caución personal o real (art. 288 y cc del C.P.P.) se presenta como innecesaria a los

fines de garantizar la comparecencia del imputado en juicio.b.3.- Ahora bien, el Ministerio Público Fiscal ha señalado los siguientes indicios de
peligrosidad procesal por entorpecimiento de la investigación penal seguida en contra del
imputado:
- Al momento de llevarse a cabo el primer allanamiento (14/08/2014) en la sede del
palacio municipal local por parte de esta Fiscalía, las autoridades municipales
–Intendente Facchín y Secretario de Economía Luna, y Acuña presente-, con pleno
conocimiento que se encontraban siendo investigados en la presente causa, procedieron
a ocultar y hacer desaparecer las chequeras activas y terminadas, utilizadas para emitir
cheques a nombre de terceros por fuera de los registros contables correspondientes a los
años dos mil once, dos mil doce, dos mil trece y dos mil catorce, documentación que a la
fecha no fue localizada en los posteriores allanamientos. Ello surge del testimonio de
Liliana del Carmen Bustamante (a fs. 314) en cuanto señala el ocultamiento de
numerosos elementos probatorios –documental- que se relacionaban a los hechos
investigados por parte de los encartados Pablo Luna y Facchín (Cfrme. Testimonios de
Liliana del Carmen Bustamante a fs. 144/147, 314/315, 436/437, 521, y Antonio Martín
Carrera a fs. 279/281, 1213).- Si bien lo expuesto precedentemente, es un indicio de cargo sobre la peligrosidad
procesal, a ello hay que agregarle que al imputado Hugo Reinaldo Acuña prestó
declaración en carácter de imputado (a fs. 677/682), con fecha 20/10/2014. Que en esa
misma fecha, el Ministerio Público Fiscal, dispuso (a fs.683), mantener el estado de
libertad del imputado de marras bajo las condiciones previstas por los arts. 268 y 269 del
C.P.P., quedando notificado en ese mismo acto de las obligaciones impuestas por la ley
adjetiva.- Sin embargo, y pese a lo expuesto precedentemente, el Ministerio Público
Fiscal señala los siguientes hechos concretos de entorpecimiento de la investigación
penal seguida en contra del imputado Hugo Reinaldo Acuña (a) “Virulana”:
- Descenso de categoría de la testigo Liliana Bustamante. Si bien es cuestionada
hábilmente por la defensa, en cuanto señala que el imputado Hugo Reinaldo Acuña (a) “
Virulana” no es personal de la administración pública municipal, lo cual impide que
hubiera influido en el dictado de la dicha resolución por el Ejecutivo Municipal; el
Ministerio Público Fiscal partiendo de una cierta connivencia por parte de todos los
imputados, lo valora como una forma de“apriete” a la testigo que decidió seguir el camino
correcto.- Respecto del valor este indicio anfibológico de escaso valor probatorio, el
suscripto ya se ha pronunciado pormenorizadamente al momento de dictarse en la
presente causa el Auto Interlocutorio Nº 48 de fecha: 01/12/2014; cuyo fundamentos nos
remitimos en honor a la brevedad, a los fines de evitar repeticiones innecesarias.-

- Asimismo, el Ministerio Público Fiscal añade como indicio de cargo, el interés del
imputado Hugo Reinaldo Acuña, en interiorizarse por una orden de pago que en nada se
relaciona con su calidad de proveedor; de lo cual infiere que el imputado tiene un
conocimiento de los movimientos que se realizaron en la sede de la intendencia con
fecha veinte o veintiuno de agosto; y un actuar connivente, con los coimputados de
autos… (omisis)…, comportándose el imputado Hugo Reinaldo Acuña, como un hombre
que manejaba los empleados y el acceso sin restricciones a las distintas áreas del
municipio. Esta circunstancia, la infiere el Ministerio Público Fiscal del testimonio de
Liliana Bustamante (a fs.1013/104).- Amenazas del imputado Hugo Reinaldo Acuña a la testigo Liliana Bustamante con
fecha 31/10/2014, posterior al decreto de fecha 20/10/2014 (a fs.683) que dispone el
mantenimiento de libertad en función del art. 268 del C.P.P. El Ministerio Público Fiscal,
considera que este hecho, que permite inferir el riesgo procesal de entorpecimiento de la
investigación, se encuentra acreditado sobre la base de la credibilidad que le otorga al
testimonio de Liliana Bustamante (a fs.1013/104). Con relación a este hecho, cabe
señalar que el imputado Hugo Reinaldo Acuña, con fecha 06/11/2014 compareció con el
patrocinio de sus letrados (a fs.1028), negando la existencia de las amenazas
denunciadas por la testigo Liliana Bustamante, alegando precisamente que su situación
en la investigación llevada a cabo por el Ministerio Público Fiscal, le impide asumir de
riesgo procesal.- Ahora bien, para la reedición de éste agravio por parte del ocurrente,
debe tenerse en cuenta que los criterios de valoración de la prueba testimonial en el
proceso penal, y la credibilidad que se le asignó al testimonio de Lilian Bustamante en la
presente causa, ya fueron objeto de pronunciamiento por el suscripto en
Autointerlocutorio Nº 45 de fecha: 21/11/2014. Entonces, sin haber sido controvertidos
ésos fundamentos, tanto por los ocurrentes, como por la Excma. Cámara de Acusación
de la Ciudad de Cruz del Eje en su oportunidad, el suscripto estima que los mismos
permanecen incólumes y se remite a dicha resolución, a los fines de evitar repeticiones
innecesarias.- Pronóstico Punitivo: Al imputado de marras se le atribuyen dos hechos que han sido
calificados como: Defraudación por Administración Fraudulenta en perjuicio de la
administración pública continuada, en calidad de partícipe primario –hechos nominados
segundo y tercero- (arts. 174 inc. 5 en función del art. 173 inc. 7, 55 “a contrario sensu” y
45 del Cód. Penal) que contiene una pena privativa de la libertad cuya escala penal parte
de dos años de mínimo hasta de doce años de prisión como máximo. Dicha calificación
legal para los hechos que se le enrostra admiten prima facie, la condenación condicional
(art. 26 del C.Penal).- Sin embargo, el Ministerio Público Fiscal cuestiona, que de
conformidad con las pautas de los arts. 40 y 41 del C.Penal, la misma sería de

cumplimiento efectivo y no de ejecución condicional (art. 26 a contrariu sensu) atento a la
e xtensión del daño causado a la a la Municipalidad de Deán Funes estimada en pesos
($1.500.000).- Si bien dicho indicio de peligrosidad procesal no ha sido puesta en tela de
juicio; la conducta desplegada por el imputado Hugo Reinaldo Acuña, con posterioridad a
los hechos investigado, hacen verosímil la argumentación expuesta por el fiscal b.4.- Conforme hasta lo aquí expuesto, y siguiendo el precedente invocado “Loyo Fraire”
Sentencia Nº 34 de fecha: 12/03/2014 de la Sala Penal del T.S.J. de Cba, cabe concluir
que el Ministerio Público Fiscal no ha podido demostrar un peligro concreto de fuga con
relación al imputado de marras; pero si ha dejado debidamente acreditado en esta etapa
del proceso, que el imputado Hugo Reinaldo Acuña (a) “Virulana”, entorpeció la
investigación al incumplir con las obligaciones que le fueron impuestas por decreto de
fecha 20/10/2014 (a fs.683) en función de lo dispuesto por el art. 268 del C.P.P.
Entonces, siguiendo a la fecha la investigación penal en su contra, sin que se hubiesen
modificado las circunstancias que justificaron su privación de la libertad, el suscripto
entiende que su situación procesal resulta encuadrable el art. 281 del C.P.P., toda vez
que estando en libertad entorpeció la investigación penal dirigida en su contra ocultando
documentación relacionada a los hechos investigados y amedrentando a los testigos. Ello
permite sostener válidamente en esta etapa del proceso, que también lo hará
nuevamente en caso de recuperar la libertad. Es que acostumbrado a desenvolverse
inmunemente con una administración pública municipal desorganizada, encabezada por
los amigos coimputados en la causa, con los que hacían y deshacían diversos entuertos,
se mostró irreflexivo y temerario a los límites que le marco oportunamente el Ministerio
Público Fiscal, luego de ser notificarlo de que estaban siendo investigados por los hechos
delictivos en cuestión.- Siendo así, el suscripto entiende que la fijación una caución
personal o real de conformidad con lo dispuesto por los arts. 288 y cc del C.P.P. se
presenta como inidónea o injustificable en esta etapa del proceso, a los fines de
garantizar el cumplimiento de las obligaciones que le fueron impuestas oportunamente;
pues cuando tuvo la oportunidad que le fijó el Ministerio Público Fiscal, aún sin caución
personal o real, él imputado Hugo Reinaldo Acuña no las cumplió (argumentum ad
minore ad maius).Finalmente cabe señalar, que se han analizado todos los indicios de riesgo procesal que
habilitan la medida de coerción (art. 281 del C.P.P.) como los contraindicios que resultan
favorables a la postura exculpatoria del imputado; aunque solamente se han transcripto
la que juzgué útiles y dirimentes a los fines de resolver la cuestión planteada por la
defensa; dando las razones de porque se adopta la máxima medida de coerción procesal
en su contra (art. 281 del C.P.P) y no otra de menor gravedad (art. 288 y cc del C.P.P.).-

Por todo lo expuesto, el suscripto entiende que corresponde no hacer lugar a la oposición
articulada por el Dr. Benjamín Sonzini Astudillo y el Dr. Facundo Amodeo, en favor del
acusado Hugo Reinaldo Acuña (a) “Virulana”.2º.- Con relación a la cuestión planteada en la oposición formulada por la defensa del
imputado Pablo César Luna y el coimputado Alejandro Teijeiro, el suscripto entiende
que corresponde resolver: Si se encuentra debidamente justificada la medida de coerción
dispuesta en contra de sus defendidos (arts. 283 y cc del C.P.P.).a.1.- Como condiciones iniciales a priori: cabe señalar que el imputado Pablo Cesar
Luna, se le enrostra los hechos que han sido calificados por la instrucción como:
probable autor de Defraudación por Administración Fraudulenta en perjuicio de la
Administración Pública continuada –hechos nominados primero, segundo, tercero, cuarto
y quinto-, y Peculado –hechos nominados sexto, séptimo y noveno-, en concurso real
(arts. 45, 174 inc. 5 en función del art. 173 inc. 7, 261 y 55, del C. Penal), cuya escala
penal sancionada en abstracto, de acuerdo con las reglas del concurso material, va de un
mínimo de dos años y el máximo excede la especie de pena que se trata.- La existencia
material de los hechos investigados, y la participación que le cupo al imputado Pablo
César Luna en la comisión de los mismos, no han sido puesta en tela de juicio por la
defensa, lo que impide al suscripto entrar en el análisis de dicha cuestión.
Confrontado los requisitos expuestos precedentemente, corresponde analizar los indicios
y contraindicios de peligrosidad procesal. Esto es, si existe la probabilidad de que el
imputado Pablo César Luna en caso de recuperar la libertad, va eludir la acción de la
justicia dándose a la fuga o entorpecer la investigación penal seguida en su contra.
Como bien lo señala la defensa, existe una serie de indicios a favor del imputado Pablo
César Luna, cabe señalar:
Que de acuerdo con testimonio del acusado Pablo César Luna (a fs.584/601) , se
infiere la falta de peligro de fuga de los siguientes indicios: “residencia fija”, “arraigo
familiar”, “falta de antecedentes penales”, “persona joven con grupo primario constituido
”, “existencia de bienes de su propiedad a los fines de ofrecer caución real”.- Igualmente
cabe señalar, que la apreciación de estos indicios en forma conjunta, siguiente el
Simoncelli", Sentencia N° 45, del 28/7/98 entre otros, tampoco han sido puestos en tela
de juicio por el Ministerio Público Fiscal.Conforme a lo expuesto, estos indicios valorados en forma conjunta, permiten concluir
válidamente al suscripto, que el imputado Pablo César Luna no tratará de darse a la fuga;
y que una caución personal o real (art. 288 y cc del C.P.P.) se presenta como innecesaria
e impertinente a los fines de garantizar la comparecencia del imputado en juicio.a.2.- Ahora bien, el Ministerio Público Fiscal ha señalado los siguientes indicios de
peligrosidad procesal por entorpecimiento de la investigación penal seguida en contra del

imputado:
- El ocultamiento de documentación relacionada al hecho investigado, al momento de
llevarse a cabo el allanamiento en al Municipalidad de Deán Funes, lo cual fuera
expuesto ut supra. (Cfrme. Testimonios de Liliana del Carmen Bustamante a fs. 144/147,
314/315, 436/437, 521).- Por decreto de fecha 02/09/2014, (a fs.227/228) se le impone al imputado Pablo César
Luna, una medida de restricción absoluta de ingreso a la sede municipal, bajo
apercibimiento de revocársele el beneficio de la libertad provisoria de que gozan (art. 268
del C.P.P.).- Se lo notifica de dicho decreto por cédula (a fs.236), en el domicilio procesal
constituido. Sin embargo la Secretaría de la Fiscalía de Instrucción, ese mismo día, es
decir con fecha 02/09/2014, siendo las 19:00 hs, certifica (a fs.238) el ingreso de un
llamado telefónico de la Dra. Susana Bustamante, informándole que en la fecha,
alrededor de las quince horas, su hermana Liliana Bustamante recibió en su domicilio
particular, al Secretario de Gobierno de la Municipalidad, quien le solicitó que se llegara
hasta la sede municipal, con el objeto de que retirara una caja con las chequeras usadas
que se hallan dentro del armario ubicado en el interior de la oficina que ocupa la
empleada llamada.- Que de conformidad a ello, se efectúa un nuevo Allanamiento con
habilitación de horas en razón de la urgencia (a fs. 241/244) y bajo la orden del SubComisario Reynaldo Hugo Rito Loza, obteniendo resultado positivo, procediéndose al
secuestro de documentación relacionada a la causa.-Que el imputado Germán Darío Facchín, en el carácter de representante del
Departamento Ejecutivo Municipal, se contactó con los abogados de la demandante en el
juicio civil, la empresa “Oriza S.R.L.”, con el objeto de arreglar la deuda entregando
cheques propios y del contribuyente José Antonio Elías, los que no habían sido
ingresados en debida forma en el sistema contable municipal, con pleno conocimiento del
acusado Pablo César Luna, en razón del cargo público que desempeñaba, y de existir
una investigación penal en su contra.
- La escala penal para los hechos que se le enrostra, admiten prima facie, la condenación
condicional (art. 26 del C.Penal) porque de acuerdo con las reglas del concurso material,
va de un mínimo de dos años hasta un máximo de dieciséis años.- Sin embargo, el
Ministerio Público Fiscal señala que de conformidad con las pautas de los arts. 40 y 41
del C.Penal, la misma sería de cumplimiento efectivo y no de ejecución condicional (art.
26 a contrariu sensu) atento a que la extensión del daño causado a la administración pública
de la Municipalidad de Deán Funes estimada en pesos ($8.000.000).a.3.- De conformidad a lo expuesto, el suscripto entiende que su situación procesal del
imputado Pablo César Luna resulta encuadrable el art. 281 del C.P.P., toda vez que
estando en libertad entorpeció la investigación penal dirigida en su contra ocultando

documentación relacionada a los hechos investigados. Por lo expuesto, el suscripto
entiende que la fijación una caución personal o real (arts. 288 y cc del C.P.P.) se
presenta como inidónea o injustificable en esta etapa del proceso, a los fines de
garantizar el cumplimiento de las obligaciones que le fueron impuestas oportunamente;
toda vez que encontrándose en libertad, y de conformidad con las obligaciones que le fijó
el Ministerio Público Fiscal sin caución personal o real, él imputado Pablo César Luna no
las cumplió (argumentum ad minore ad maius).Cabe señalar, que el suscripto también ha tratado de analizar todos los indicios de riesgo
procesal que habilitan la medida de coerción (art. 281 del C.P.P.) como los contraindicios
que resultaban favorables a la postura exculpatoria del imputado Pablo César Luna;
aunque solamente se expusieran la que encontré útiles y dirimentes a los fines de dar
una respuesta concreta a la cuestión planteada por la defensa; dando las razones de
porque se justifica esta máxima medida de coerción procesal en su contra (art. 281 del
C.P.P) y no otra de menor gravedad (art. 288 y cc del C.P.P.).Sin embargo, el suscripto estima que esta medida de coerción dictada en contra del
imputado Pablo César Luna, por ser por ésta de carácter excepcional y provisional; y de
conformidad con la naturaleza de los actos ejecutados a posteriori que entorpecieron la
investigación penal llevada a cabo por el Ministerio Público Fiscal, solo se justifica (si y
solo sí) hasta la culminación de la presente investigación penal preparatoria seguida en
su contra, y al solo efecto de reunir el restante del material probatorio.b.1.- Con relación al coimputado Alejandro Teijeiro, corresponde señalar como
condiciones necesarias a priori para disponer la medida de coerción dictada en su contra
(art. 281 del C.P.P.); que se le enrostran los hechos que han sido calificados por el
Representante del Ministerio Público Fiscal como: Defraudación por Administración
Fraudulenta en perjuicio de la administración pública continuada –hechos nominados
primero, segundo, tercero, cuarto y quinto-, y Abuso de Autoridad –hecho nominado
décimo primero-, en concurso real (arts. 174 inc. 5 en función del art. 173 inc. 7, 55 “a
contrario sensu”, 248 y 55, del C.P.).La existencia material de los hechos investigados, y la participación que le cupo al
imputado Alejandro Teijero en la comisión de los mismos, no han sido cuestionada, lo
que impide al suscripto entrar en el análisis de dicha cuestión.
b.2.- Como señalamos precedentemente, corresponde entonces analizar los indicios y
contraindicios de peligrosidad procesal:
- De conformidad con lo declarado por el imputado Alejandro Teijeiro (a fs.603/619) y
demás constancias obrantes en la causa, se infiere la falta de peligro de fuga de los
siguientes indicios: “es una persona conocida públicamente por su actividad en la
política”, “mantiene y ha mantenido residencia fija”, “arraigo familiar”, “falta de

antecedentes penales”, “existencia de bienes registrables de su propiedad a los fines de
ofrecer caución real”.- Reiteramos lo expuesto precedentemente, que la apreciación de
estos indicios en forma conjunta, conforme al precedente de Simoncelli", Sentencia N°
45, del 28/7/98, tampoco han sido puestos en tela de juicio por el Ministerio Público
Fiscal.-Conforme a lo expuesto, el suscripto entiende que de estos indicios valorados en forma
conjunta, siguiendo el precedente señalado, no puede concluirse que el imputado tratará
de darse a la fuga, resultando innecesario por ende una caución personal o real (art. 288
del C.P.P.) a los fines de garantizar la comparecencia del imputado en juicio.b.3.- Ahora bien, el Ministerio Público Fiscal ha señalado los siguientes indicios de
peligrosidad procesal por entorpecimiento de la investigación penal seguida en contra del
imputado Alejandro Teijeiro:
Haber violado la condición impuesta de abstenerse de realizar cualquier acto que pueda
obstaculizar el descubrimiento de la verdad y la actuación de la ley; en función de las
siguientes sucesos:
-Descenso de categoría de la testigo Liliana Bustamante y perjuicio patrimonial con
posterioridad al Decreto de Mantenimiento de Libertad del imputado Alejandro Teijeiro;
en virtud de la cual el Ministerio Público Fiscal infiere que el Departamento Ejecutivo
Municipal, extorsiona a la testigo, que eligió de decir verdad ante la requisitoria fiscal
declarando en contra de los coimputados al señalar los mecanismos de su accionar
delictivo.- Asimismo, en virtud de las amenazas de muerte que recibió la testigo Liliana
Bustamante y la amenaza de muerte anónima en persona de su hijo, lo cual
demostraría, según el Ministerio Público Fiscal, la connivencia entre los encartados de la
causa (ver el Decreto Municipal 266 refrendado por el imputado Alejandro Teijeiro, de
fecha 10/01/2014 incorporado en autos a fs.1222-Recibo de Haberes de la Liliana
Bustamante en la Categoría Nº 18 (a fs.1223 y 1226 -Nota signada a fs.1224, Dictamen
Nº 65/2014 de fecha: 05/11/2014 a fs.1227) .- Emisión de nuevos cheques por el imputado Alejandro Teijeiro en reemplazo de
cheques emitidos ilícitamente, a nombre de Antonio Carreras (ver testimonio de Antonio
Martín Carrera a fs.1213 y de fs.279) cheques identificados agregados en autos a
1214/1216; informe a fs.1219 y secuestro a fs.1220 ;
.- Emisión de nuevos cheques a favor de: “Autoservicio Acuña de Grupo Acuña S.R.L.”,
pertenecientes al coimputado Hugo Reinaldo Acuña, por valor de $ 400.000, con órdenes
de pago confeccionadas correctamente, pero correspondientes a productos
“sobrefacturados” (ver informe del Tribunal de Cuentas a fs.1153/1171, que figura la
listas diaria de órdenes de pago para su efectivo cobro, en donde se omite toda
referencia a la cuestión tratado).-

- Pronóstico Punitivo: La escala penal para los hechos que se le enrostra admiten prima
facie, la condenación condicional (art. 26 del C.Penal) porque tiene conminada en
abstracto una escala penal cuyo mínimo es menor a tres años de prisión.- Sin embargo,
el Ministerio Público Fiscal interpreta, que de conformidad con las pautas de los arts. 40 y
41 del C.Penal, la misma sería de cumplimiento efectivo y no de ejecución condicional
(art. 26 a contrariu sensu) atento a que la extensión del daño causado a la administración
pública de la Municipalidad de Deán Funes estimada en pesos ($8.000.000).- Si bien ello no
ha sido puesta en tela de juicio; la conducta desplegada por el imputado Alejandro
Teijeiro, con posterioridad a los hechos investigado, hacen verosímil la argumentación
expuesta en esta etapa del proceso por el Ministerio Público Fiscal.- Asimismo cabe
señalar, que en relación a éste pronóstico punitivo que cierne en cabeza del imputado
Alejandro Teijeiro, fue objeto de pronunciamiento por el suscripto en Autointerlocutorio
Nº 48 de fecha: 01/12/2014, en donde señalamos brevitatis causae los distintos
precedentes de la Sala Penal del T.S.J. de Cba, y de la Excmá Cámara Criminal y
Correc., de esta ciudad de Deán Funes, donde pronunciaron de esa manera señalada.
Entonces, sin haber sido controvertido dichos fundamentos por el ocurrente, como así
tampoco por la Excma. Cámara de Acusación de la Ciudad de Cruz del Eje en su
oportunidad, el suscripto estima que los mismos permanecen incólumes y se remite a
ellos, a los fines de evitar repeticiones innecesarias.b.4.- Conforme hasta lo aquí expuesto, el Ministerio Público Fiscal no ha podido
demostrar un peligro concreto de fuga con relación al imputado Alejandro Teijeiro. Si
embargo, si ha quedado debidamente acreditado en esta etapa del proceso, que el
imputado Alejandro Teijeiro entorpeció la investigación penal al incumplir con las reglas
de conducta que le fueron impuestas por el Ministerio Público Fiscal (a fs. 622) en
función de lo dispuesto por el art. 268 del C.P.P.; y ello lo coloca en la situación prevista
por el art. 281 del C.P.P..- Es que de lo expuesto, surge que el imputado Alejandro
Teijeiro se encontraba acostumbrado a desenvolverse inmunemente dentro una
administración pública municipal desorganizada, conjuntamente con los coimputados en
la causa, con quienes amigablemente hacían y deshacían los más diversos entuertos a
gusto y piacere; mostrando una personalidad irreflexiva y temeraria a los límites que le
marco la autoridad judicial encabezada por el Ministerio Público Fiscal, luego de ser
notificarlo de que estaban siendo investigado por los hechos delictivos en cuestión.Siendo ello así, la fijación una caución personal o real (arts. 288 y cc del C.P.P.) como
inidónea o injustificable en esta etapa del proceso, a los fines de garantizar el
cumplimiento de las obligaciones que le fueron impuestas oportunamente. Ello es así,
toda vez que el imputado Alejandro Teijeiro encontrándose en libertad, y de conformidad
con las obligaciones que le fijó el Ministerio Público Fiscal sin caución personal o real, no

las cumplió conforme lo expuesto ut supra (argumentum ad minore ad maius –).También corresponde señalar, que en el presente caso analizado el suscripto se trató de
analizar todos los indicios de riesgo procesal que habilitan la medida de coerción (art.
281 del C.P.P.) como así también los contraindicios que resultaban favorables a la
postura exculpatoria del imputado Alejandro Teijeiro; aunque solamente se expusieran la
que encontré más útiles y dirimentes a los fines de dar una respuesta concreta a la
cuestión planteada por la defensa; expresando las razones de porque se justifica esta
máxima medida de coerción procesal en su contra (art. 281 del C.P.P) y no otra de
menor gravedad (art. 288 y cc del C.P.P.).Por todo lo expuesto, el suscripto entiende que corresponde no hacer lugar a la oposición
articulada por el Dr. Pérez Moreno, a favor del acusado: Pablo César Luna y del
imputado Alejandro Teijeiro.3º.- Con relación a la cuestión planteada en la oposición formulada por la defensa del el
imputado Germán Darío Facchin, el suscripto entiende que corresponde resolver: a.- Si
las declaraciones testimoniales de Liliana Bustamante y Antonio Martín Carrera resultan
nulas de nulidad absoluta (arts. 184 y cc del C.P.P.).- b.- Si se encuentra debidamente
justificada la medida de coerción dispuesta en contra de su defendido (arts. 283 y cc del
C.P.P.).a.1.-Con relación a la primera cuestión a resolver, cabe señalar que la defensa plantea
que las declaraciones prestadas por los testigos: Liliana del Carmen Bustamante (fs.
144/147, 314/315, 436/437, 521), y Antonio Martín Carrera (fs. 279/281, 1213), resultan
nulas en los términos de los arts. 184 y cc del C.P.P., por resultar las mismas
autoincriminantes en violación a lo dispuesto por el art. 18 C.N.Con relación a lo expuesto, tiene señalado a C.S.J.N. la prohibición de valoración de las
declaración de estos testimonio autoincrimiantorios vgr. Gracía D’Auro, Ramiro Eduardo
del 10/08/1995; y más recientemente - P., O. C. s/ recurso extraordinario del 17/09/2013,
donde específicamente se señaló que: “…La sentencia que no extendió al coimputado
las consecuencias derivadas de la nulidad del acta en la cual el otro encartado confesó el
lugar donde estaba enterrado el cuerpo de la víctima ante el juez interviniente y sin
asistencia letrada, debe ser dejada sin efecto, pues esto equivaldría a permitir la violación
sistemática de los derechos individuales para obtener pruebas en contra de personas
distintas de las directamente afectadas por la infracción (del dictamen del Procurador
Fiscal). 117.731 —. Cita on line: AR/JUR/57393/2013.Como cuestión preliminar, cabe señalar que la importancia del testimonio de Liliana del
Carmen Bustamante (a fs.145) y de Antonio Martín Carrera (fs.279/281) deviene en que
los mismos, son quienes colaboraron con el Ministerio Público Fiscal en la investigación
penal preparatoria, narrando minuciosamente los hechos que le permitieron fijar la

plataforma fáctica que se le atribuyen a los imputados de marras.- Ahora bien, luego
haberse efectuado una lectura de los testimonios señalados, la cuestión planteada de
autoincriminación surge brevitatis causae, de los siguientes párrafos:
Con relación a la testigo Liliana del Carmen Bustamante, surge (a fs.145 vta) que: “Ya en
su domicilio, recibe un llamado del intendente Facchín quien le comunica que debía
llegarse hasta la comisaría para efectuar una denuncia por extravío de los dos cheques
por veinticinco mil pesos cada uno, porque era la única manera para evitar que el banco
los pagase. Días después se enteró que supuestamente los tenedores de esos cheques
eran de Cruz del Eje, y estaban a nombre de un tal Smart. Luego de formular la denuncia
ordenada por Facchín, la dicente presentó una copia de aquella en el banco de esta
ciudad… Posteriormente los cheques en cuestión fueron abonados pero no en su
totalidad…”.Con relación al testimonio de Martín Antonio Carrera (a fs.279/281) surge del mismo:
“…En un principio el trato era con Acuña, luego con Acuña y Clérico, y desde solamente
con Clérico. Esto sucedía a la mañana o a la tarde, en algunas oportunidades eran una
vez a la semana luego pasaban a ser prácticamente todos los días, comenzando con una
suma de veinte mil pesos hasta llegar a la suma de ciento cincuenta mil pesos,
cobrándole un interés de entre un dos y un cuatro por ciento mensual…”… (omisis)
“…que iban diariamente al bar, tanto Acuña, Clérico, Teijeiro, y pensaba él con esos
préstamos estaba ayudando al municipio local…”.-.
Conforme a lo expuesto, el suscripto entiende que tanto el testimonio de Liliana del
Carmen Bustamante (fs. 144/147), como el de Antonio Martín Carrera (fs. 279/281,
1213), no resultan a prima facie auto incriminantes cuya nulidad deba declararse en los
términos de los arts. 184 y cc del C.P.P. En primer lugar porque sus declaraciones, no
han sido utilizadas en su contra por el Ministerio Público Fiscal para ser imputados en
calidad de coautores o partícipes en los hechos investigados (arts. 302, 303 y cc del
C.P.P.).- En segundo lugar, porque los párrafos transcriptos, tampoco se vislumbra, cual
es el perjuicio concreto que le ocasiona al imputado Germán Facchín las declaraciones
de Liliana del Carmen Bustamante (fs. 144/147), como el de Antonio Martín Carrera (fs.
279/281, 1213), en el sentido que hubiera vulnerado el derecho de defensa juicio y
debido proceso (art. 18 C.Nac.) como requisito para su admisibilidad formal del planteo
de nulidad. Pero más allá de esta cuestión, lo real y cierto es que el testimonio de Liliana
del Carmen Bustamante (a fs. 145 vta) específicamente señala que actuó por orden del
imputado Germán Facchín; y en segundo lugar, que dicho cartulares, a la fecha, no se ha
podido demostrar que tengan vinculación alguna con las circunstancias de persona,
tiempo, lugar y modo de los hechos que se le atribuyen al imputado Germán Facchín.Más aún, si recurrimos a la supresión mental hipotética de dichos párrafos transcriptos, el

suscripto estima que en nada modificarían la presente investigación penal preparatoria
dirigida en contra de los imputados de marras. Por todo lo expuesto, el suscripto entiende
que no corresponde hacer lugar a la declaración de nulidad de los testimonios de Liliana
del Carmen Bustamante y de Antonio Martín Carrera (arts. 184 y cc del C.P.P.b.1.- Con relación a la segunda cuestión a resolver, cabe señalar que al imputado
Germán Darío Facchín se le atribuyen los hechos que han sido calificados por el
Ministerio Público Fiscal como: Defraudación por Administración Fraudulenta en perjuicio
de la administración pública continuada –hechos nominados primero, segundo, tercero, y
quinto-, peculado –hechos nominados sexto, séptimo y octavo-; Estafa Calificada en
grado de tentativa –hecho nominado décimo-, y Abuso de Autoridad –hechos nominados
décimo primario y décimo segundo-, todo en concurso real (arts. 45, 173 inc. 7 en función
del 174 inc. 5, 55 “a contrario sensu”, 261, 172 en función del 42 y 174 inc. 5, 261, 248 y
55, respectivamente, del Cód. Penal).- Igualmente cabe señalar que la existencia
material de los hechos investigados, y su participación en la comisión de los mismos, no
serán objeto de análisis por el suscripto por no haber sido objeto de cuestionamiento.
b.2.- Como señalamos anteriormente, corresponde entonces analizar los indicios y
contraindicios de peligrosidad procesal que pueden llegar a justificar la medida de
coerción impuesta al imputado Germán Darío Facchin:
De conformidad con lo declarado por el imputado (a fs.626/640 y 970/987) y demás
constancias obrantes en la causa, el suscripto infiere la falta de peligro de fuga de los
siguientes indicios: “mantiene y ha mantenido residencia fija”, “arraigo familiar”, “falta de
antecedentes penales”, “existencia de bienes registrables de su propiedad a los fines de
ofrecer caución real”.- Reiteramos lo expuesto precedentemente, que la apreciación de
estos indicios en forma conjunta, conforme al precedente de Simoncelli", Sentencia N°
45, del 28/7/98, tampoco han sido puestos en tela de juicio por el Ministerio Público
Fiscal y de ello no puede concluirse que el imputado tratará de darse a la fuga,
resultando injustificado para tal fin, la imposición de una caución personal o real de
conformidad con lo dispuesto por el art. 288 y cc del C.P.P.b.3.- Ahora bien, el Ministerio Público Fiscal ha señalado los siguientes indicios de
peligrosidad procesal por entorpecimiento de la investigación penal seguida en su contra:
- Conjuntamente con el coimputado Hugo Reinaldo Acuña (a) “Virulana” y el acusado
Pablo César Luna, sustrajeron documentación relacionada a la causa el mismo día del
allanamiento, lo cual ha sido señalado ut supra. El Ministerio Público Fiscal señala que la
gravedad de este circunstancia fáctica, deviene que el imputado Germán Darío Facchín
tenía el pleno conocimiento que se encontraban siendo investigados, y así y todo
procedieron a ocultar y hacer desaparecer las chequeras activas y terminadas, utilizadas
para emitir cheques a nombre de terceros por fuera de los registros contables

correspondientes a los años 2011, 2012, 2013 y 2014, documentación que a la fecha no
fue localizada en los posteriores allanamientos (ver testimonios de Liliana del Carmen
Bustamante a fs. 144/147, 314/315, 436/437, 521).-Que el imputado Germán Darío Facchín, en el carácter de representante del
Departamento Ejecutivo Municipal, se contactó con los abogados de la demandante en el
juicio civil, la empresa “Oriza S.R.L.”, con el objeto de arreglar la deuda entregando
cheques propios y del contribuyente José Antonio Elías, los que no habían sido
ingresados en debida forma en el sistema contable municipal, con pleno conocimiento de
existir imputación en su contra.
- Que en relación a esta última circunstancia, el encartado Germán Darío Facchín para
darle visos de regularidad a los pagos efectuados por el contribuyente Elías, utilizó un
sello y al operador del sistema informático contratado de la ciudad de Córdoba (ver
testimonio de Hugo Miguel Urquiza a fs.508/509, Liliana del Carmen Bustamante a fs.
144/147, 314/315, 436/437, 521)
- El imputado Germán Darío Facchín a través del Secretario de Gobierno Raúl R. Pérez,
logró que una empleada retirara documentación del municipio, lo que luego se confirmó
al allanarse la oficina que ocupaba la agente Lourdes Palomeque, secuestrándose la
documentación que preocupaba al imputado Facchín (ver testimonio de Liliana del
Carmen Bustamante a fs. 144/147, 314/315, 436/437, 521).- También adiciona el Ministerio Público Fiscal a los indicios señalados precedentemente,
las amenazas de muerte en la testigo Bustamante como así también en la persona de
su hijo. Con relación a este indicio de peligrosidad procesal, debe tenerse en cuenta
que los criterios de valoración de la prueba testimonial en el proceso penal, y la
credibilidad que se le asignó al testimonio de Lilian Bustamante en la presente causa, ya
fueron objeto de pronunciamiento por el suscripto en Autointerlocutorio Nº 45 de fecha:
21/11/2014 a cuyos fundamentos me remito. También debe señalarse que los
fundamentos que impiden extender dicho indicio de peligrosidad procesal al resto de los
coimputados de marras, también fueron objeto de pronunciamiento del suscripto a través
del Autointerlocutorio Nº 41 de fecha: 18/11/2014.- Entonces, sin haber sido
controvertido dichos fundamentos, por el Ministerio Público Fiscal, como por la Excma.
Cámara de Acusación de la Ciudad de Cruz del Eje en su oportunidad, el suscripto
estima que los mismos permanecen incólumes y se remite a dicha resolución, a los fines
de evitar repeticiones innecesarias.- Fundamentación del Pronóstico Punitivo en caso de Condena (art. 26 del C.Penal). La
escala penal para los hechos que se le enrostra admiten prima facie, la condenación
condicional (art. 26 del C.Penal) porque tiene conminada en abstracto una pena cuyo
mínimo va de dos años hasta un máximo de veintiuno años, según las reglas del

concurso real (art. 55 del C.Penal).- Sin embargo, el Ministerio Público Fiscal cuestiona,
que de conformidad con las pautas de los arts. 40 y 41 del C.Penal, la misma sería de
cumplimiento efectivo y no de ejecución condicional (art. 26 a contrariu sensu) atento a
que la extensión del daño causado a la administración pública de la Municipalidad de Deán
Funes estimada en pesos ($8.000.000).- Si bien ello no ha sido puesta en tela de juicio; la
conducta desplegada por el imputado Germán Darío Facchín, con posterioridad a los
hechos investigado, hacen verosímil la argumentación expuesta por el fiscal en esta
etapa del proceso.Conforme lo hasta aquí expuesto, el suscripto entiende que el Ministerio Público Fiscal,
en el presente caso, tampoco ha podido demostrar un peligro concreto de fuga con
relación al imputado Germán Darío Facchín. Sin embargo, si ha quedado debidamente
acreditado en esta etapa del proceso, que el imputado Germán Darío Facchín incumplió
con las reglas de conducta que le fueron impuestas por el Ministerio Público Fiscal (a fs.
641 ) en función de lo dispuesto por el art. 268 del C.P.P.; y ello lo coloca en la situación
prevista por el art. 281 del C.P.P., al igual que el resto de los coimputados señalados
precedentemente. Es que de lo expuesto precedentemente, surge que el imputado
Germán Darío Facchín se encontraba acostumbrado a desenvolverse impunemente
dentro de una administración pública municipal desorganizada, conjuntamente con los
coimputados en la presente causa, con quienes amigablemente hacían y deshacían los
más diversos entuertos a gusto y piacere; mostrando una personalidad irreflexiva y
temeraria a los límites que le marco la autoridad judicial encabezada por el Ministerio
Público Fiscal, luego de ser notificarlo de que estaban siendo investigado por los hechos
delictivos en cuestión. Igualmente a los señalado con respeto a los coimputados, el
suscripto estima que la fijación una caución personal o real (arts. 288 y cc del C.P.P.) se
presenta como inidónea o injustificable en esta etapa del proceso, porque encontrándose
en libertad, y de conformidad con las obligaciones que le fijó el Ministerio Público Fiscal
sin caución personal o real, él imputado Germán Darío Facchín no las cumplió
(argumentum ad minore ad maius ).Finalmente resta señalar a modo de colofón, que en éste caso el suscripto también ha
tratado de analizar todos los indicios de riesgo procesal que habilitan la medida de
coerción (art. 281 del C.P.P.) como así también los contraindicios que resultaban
favorables a la postura exculpatoria del imputado Germán Darío Facchín; aunque
solamente se expusieran la que juzgué útiles y dirimentes a los fines de dar una
respuesta concreta a la cuestión planteada por la defensa; dando las razones de porque
se justifica esta máxima medida de coerción procesal en su contra (art. 281 del C.P.P) y
no otra de menor gravedad (art. 288 y cc del C.P.P.).-

IV.- Por todo lo expuesto y normas legales citadas RESUELVO: 1º.- No hacer lugar a la
oposición planteada por: el Dr. Benajemín Sozini Astudillo y el Dr. Facundo Amoedo a
favor del imputado Hugo Reinaldo Acuña (a) “Virulana”; 2º.- No hacer lugar a la oposición
planteada por el Dr. Alejandro Augusto Pérez Moreno a favor de los imputados Luna
Pablo César y Alejandro Teijeiro; y 3º.- No hacer lugar a la oposición por el Dr. José M.
D’Antona a favor del imputado Germán Darío Facchin.- B.- Bajar la causa a la Fiscalía de
Instrucción a sus efectos. PROTOCOLICESE, NOTIFIQUESE Y BAJEN.-

DR. MARCELO RINALDI -

DRA. PATRICIA TRABUCCO-

JUEZ

PROSECRETARIA LETRADA