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ECE TR RPS E Rae E LU) (1934-1940) Lourdes Cueva Tazzer EA Juan S, Millén Lizdrraga Gobemador Constitucional de Sinaloa J. Antonio Malacon Diaz Secretario de Educacion Pablica y Cultura Vicente Lopez Portillo T. Rector de 1a Universidad de Occidente © Lourdes Cueva Tazzer © Universidad de Occideme Discito de portada y de la serie: Oscar Ureta T. Coordinacién editorial y cuidado ue la edici6n: Sigfrido Bafuelos L. Composicion tipografica: Tintas Editores Primera edicion: enero 2001 Serie Historia y Universidad 5 ISBN 968-6336-18-4 Esta publicacién no puede ser reproducida por cualquier medio, cn todo o en parte, sin la autorizacién del autor. Impreso en México! Printed iin Mexico INIRODUCCION La educaci6n socialista ha sido la reforma educativa mas controvertida en la historia del pais, Como tal, ha merecido numerosos estudios y polémicas que tocan distintos niveles de andlisis y parten de prop6sitos disimbolos. Po- demos identificar tres etapas en la reflexion acerca del temi 1) Desde los aitos inmediatamente posteriores a la modificaci6n del articulo Tercero hasta finales de los afios cuarenta, ap6statas y criticos del cardenismo elaboraron materiales dirigidos a defender o cuestionar la reforma educativa. Se trataba, en su mayoria, de emotivos relatos acerca de los acontecimientos y vi- vencias de la época.? 2) En la década de los setenta surgi6 y se desarroll6 una historiograffa de Ja educaci6n en México con base en el andlisis historico y en el uso de fuentes primarias. Victoria Lerner, Josefina Vazquez, Jorge Mora Forero, Jhon F. Britton tuvieron como principal interés la reconstrucci6n de la politica edu- cativa del gobierno federal. Algunos estudios se centraron en desentraiiar las redes al interior mismo del gobierno federal y los conflictos provocados por la oposicién del sector eclesidstico hacia las medidas del gobierno central. Consideraban a la educaci6n socialista como un instrumento del grupo po- litico en el poder para lograr consenso e imponer su vision del mundo.’ Otros Quintanilla Osorio y Mary Kay Vaughan, en prensa. Estas autoras han realizado una intere- sante n de esta bibliografia que me permite recapitular con ellas to mas importante de esta problemitica. 2 Luis Chavez Orozco, 1940, José de la Luz Mena, 1941, Alberto Bremauntz, 1943, Isidro Castillo, 1976, 3 Victoria Leer, 1982. (5] 6 Lournes Cugva Tavzer estudios contemplaron a la educaci6n socialista como parte de un proceso social mds amplio, pero centrado y enmarcado en el proyecto de federalizacién y fortalecimiento del Estado mexicano.' Algunos mas pusie- ron énfasis en el comportamiento de la Secretaria de Educacion Paiblica y en la puesta en marcha y el desarrollo de la reforma educativa.* Fueron pocos los andlisis puntuales respecto de los maestros, su formaci6n, experiencias y posibilidades en la realizacién de la reforma educativa.® Dentro de este campo destacan las aportaciones de David L. Raby, cuyas investigaciones relativas al magisterio durante el cardenismo en Michoacén y Campeche abri6 veta para el andlisis regional de los procesos educativos. David L. Raby seiia- 16 la necesidad de conocer las redes de interacci6n entre el gobiemo local y gobierno federal, asi como la existencia e importancia de actores politicos, como los hacendados y las comunidades agrarias.’ A excepcién de este Gil- timo autor, los historiadores analizaron al Estado mexicano como el Gnico creador y ejecutor de las iniciativas en materia educativa. La escuela era vista como una instituci6n principalmente de dominio estatal en la cual sus carac- terfsticas y funcionamiento son definidas desde fuera. 3) En la década de los ochenta se ampli6 y fortalecié Ja investigaci6n historiogréfica regional, iniciada por Francisco José Paoli y Enrique Montalvo (el socialismo en Yucatén),’ Carlos Martinez Assad (la educaci6n raciona- lista en Tabasco)’ y Carmen Castafieda (la educaci6n en Guadalajara durante la época colonial).'” Estos especialistas delinearon una forma de aproxima- cién mis directa, con escenarios, sujetos, procesos y conflictos locales que ampliaban el panorama hasta entonces conocido. En el campo de la educaci6n socialista se dio un mayor impulso a la his- toria regional como una alternativa para resolver problemas de orden teéri- co y metodolégico para el andlisis en un pafs con tantos contrastes y desa- rrollos desiguales. En su estudio del caso Jalisco, Pablo Yankelevich Josefina Vazquez 1970. 5 John Britton 1976. © Jorge Mora Forero 1970. 71). Raby, 1974, 1981. 8 Francisco José Paoli y Enrique Montalvo, 1977. ° Carlos Martinez Assad, 1979. 49 Carmen Castafieda, 1982, 1984. Susana Quintanilla, 1995, p.163. La EbucaciOn SOCIALISTA EN SINALOA 7 proporcioné informacion valiosa relativa a la aplicaci6n de la reforma edu- cativa en el estado, los conflictos que ésta suscit6, la reacci6n de los diver- SOs sectores y las consecuencias sociales y politicas de este proceso.!! Ragueb Chahin en el estado de Veracruz y Mary Kay Vaughan en el estado de Pue- bla y Sonora estudiaron los poderes locales y su relacion con el gobierno fe- deral, el papel de la escuela socialista en el proceso de reformas sociales y la movilizacién de diversos sectores de la sociedad mexicana.'? Estos primeros esfuerzos fueron seguidos por dos nuevas vertientes de investigaci6n historiogréfica que enriquecieron el debate y la comprensi6n de la historia de la educacién en México durante el siglo XX. La primera aport6 conocimientos detallados de topicos diversos de la educaci6n posrevolucionaria: el discurso ideol6gico, las lecturas y la influencia del marxismo en la educaci6n socialista, los programas y libros de texto, el fun- cionamiento y el papel de las escuelas privadas en el sistema educativo, el debate intelectual durante el cardenismo y el andlisis de instituciones espe- cfficas para entender la aplicaci6n particular de las reformas educativas.'* La segunda vertiente se abocé a la historia regional de la educaci6n so- cialista y tuvo como punto de partida el seminario coordinado por Susana Quintanilla y Mary Kay Vaughan en el Departamento de Investigaciones Educativas de] CINVESTAV-IPN. Durante la primera etapa del proyecto," el seminario intent6 analizar las estructuras y las dindmicas polfticas, asi como su relaci6n con la escuela y los procesos educativos de diferentes regiones. La presente investigaci6n Eaucaci6n Socialista en Sinaloa (1934-1940) formé6 parte de este seminario, en el que se hizo un esfuerzo por realizar una historia regional comparada. Los integrantes del equipo analizamos el de- 1! Pablo Yankelevich, 1985. !2 Mary Kay Vaughan, 1987, 1991(a), 1991(b); Ragueb Chain, 1989. '8 Rosa Nidia Buenfil, 1990; Engracia Loyo, 1988, 1991; Mary Kay Vaughan, 1991, Valentina To- rres Septién, 1988, 1990; Alicia Civera, 1993. 4 En una segunda etapa se incorpor6 Elsie Rockwell con el estudio de la educacién socialista en el estado de Tlaxcala. Los trabajos de esta autora, junto con los dltimos de Mary Kay Vaughan y Alicia Civera, han marcado nuevas Iineas de investigacién acerca de la educacién socialista de corte mas etnogritioo, Se ha trabajado el estudio ms detallado de las comunidades rurales y su relacién con la escuela; las redes de poder local; los mecanismos de resistencia y cambio de las comunidades indige- nas, estudio de género e historia de las mentalidades. 8 Lourpes Curva Tazzer sarrollo de la educaci6n durante el régimen presidencial de Lazaro Carde- nas en diferentes entidades: Aguascalientes, Estado de México, Puebla, Sonora y Sinaloa y en la region de La Laguna.'* Recurrimos al uso de fuen- tes primarias, entrevistas a los maestros, andlisis colectivo de resultados y comparaci6n entre las regiones. La revision de propuestas te6ricas y metodolégicas'® nos permitié defi- nir un marco comfin de interpretaci6n que orienté los trabajos individuales. Este marco comGin fue adecudndose con el paso del tiempo a las especificidades de los procesos detectados. Al momento de iniciar mis indagaciones, atin no se habjan realizado estudios respecto al desarrollo hist6rico de 1a educaci6n en Sinaloa relati- vos al siglo XX. '’ La elecci6n del estudio del estado de Sinaloa respondié tanto a factores personales como de orden académico. La escasa partici- paci6n de la poblaci6n en el movimiento revolucionario, el contraste subregional y la ausencia de trabajos que informaran respecto de su con- formaci6n educativa y cultural, fueron factores de particular interés para decidir realizar la investigaci6n. La reforma educativa de 1934 se dio en un periodo de crisis del mercado capitalista intenso, que provocé en diversos paises la bisqueda de nuevos modelos de desarrollo econémico y de dominio politico.'* En México se reabrieron horizontes de acci6n y liberacion que afectaban intereses de di- versos grupos. Por un lado, el término socialista tuvo diferentes connotaciones al interior del gobierno federal; por otro, la poblaci6n mexicana tuvo reac- ciones muy disimiles: desde la aceptaci6n entusiasta hasta la mas férrea oposici6n no sélo de palabra, sino en la accion contra los lineamientos de- tinidos del gobierno federal. 45 Salvador Camacho 1991; Alicia Civera 1988, 1993; Candelaria Valdés 1990; Mary Kay Vaughan, 1987, 1990, 1992. 16 Agnes Heller, 1985, Raymond Williams, 1980, E, P, ‘Thompson, 1979, Carlos Pereyra, 1984, An- tonio Gramsci, voldmenes 1 y 2, 1975, Peter Berger y Thomas Luckman, 1979, Elsie Rockwell, 1986 y_ 1987, Nora Hamilton, 1983, Luis Javier Garrido, 1985. '7 Solo se conocen articulos, ensayos y ponencias, la mayor parte referidos al sindicato magisterial y ata Universidad Aut6noma en sus distintas etapas. En el siglo XIX se encuentra el estudio de Jorge Luis Sinchez Gastélum, 1989, 18 Susana Quintanilla y Mary Kay Vaughan, en prensa, La EbUCACION SOCIALISTA EN SINALOA 9 La reforma al articulo Tercero constitucional de 1934 fue acompaitada de modificaciones laborales y agrarias, asi como de cambios en la econo- mia nacional. En el periodo cardenista se Ilevaron a la practica diversas reformas que se habfan planteado desde 1917. Ello no fue producto de la voluntad politica del presidente Lazaro Cardenas y del Partido Nacional Re- volucionario. El cumplimiento de las reformas econémicas y sociales tuvieron que ver con una amplia movilizacion popular, asi como con la formacién de nuevos actores politicos en la sociedad mexicana. El periodo cardenista fue producto de fuertes movilizaciones sociales, enfrentamientos y pugnas in- ternas entre los grupos de poder, reacomodos y acuerdos entre los gobier- nos locales y el gobierno federal.!” La reforma educativa de 1934 no fue definida ni controlada exclusiva- mente por el poder central; en su definicion y ejecuci6n participaron acto- res diversos con respuestas y dindmicas distintas. Por ello, en cada entidad se privilegié el estudio de las alianzas, negociaciones y rupturas en la inte- graci6n de la politica estatal con la federal. Ello supone fa existencia de grupos de poder con intereses distintos al interior del aparato gobernante. Desde esta perspectiva, el desarrollo de la educaci6n socialista en el estado de Sinaloa no podia estudiarse s6lo mediante 6pticas coyuntura- les; fue un proceso conformado en periodos de larga duracion. La diné- mica polftica y educativa en Sinaloa durante el cardenismo sélo puede ser comprendida a partir del andlisis de procesos gestados tiempo atras, principalmente en el Porfiriato. Las estrategias seguidas por el gobierno federal en la aplicacién de la politica educativa experimentaron constantes giros y componendas.”° El impacto del conflicto Calles-Cardenas (que provocé un reacomodo tanto ' Hans Wermer Tobler, 1989. 20S} bien es cierto que la reforma educativa de 1934 formé parte de un proyecto amplio del ala radi- cal del Partido Nacional Revolucionario (PNR) y un proyecto avalado por e} bloque callista, también es cierto que por diversas razones, ademis de las modificaciones realizadas a nivel estatal, el gobie no federal tuvo dos giros importantes en la implantacién de dicha reforma a nivel nacional: cl de principios de 1936, con la franca disminucié6n del tono anticlerical de 1a reforma educativa, y la insis- tencia cn el cumplimiento del programa de reformas sociales, y el de 1938, con ef {reno en algunas regiones clave del pafs de paquetes de reformas sociales con vistas 3 la definicién de la del PRM, Nort Hamilton, 1983, Alicia Hernindez Chiivez, 1981, Susan Quintanilla, 1995, 10 Lourpes Curva Tazzer en las fuerzas politicas del pais, como en el proyecto econ6mico y social de gobierno del general Cardenas) y la dindmica cultural y politica en cada una de las regiones fueron factores decisivos en la modificaci6n de dichas estrategias. La forma como se produjo la expansi6n cuantitativa de las es- cuelas rurales, la vigilancia y control de las escuelas oficiales y particulares, las mecanismos e intensidad de apoyo a las escuelas Articulo 123, el impulso de las Misiones Culturales y de los Centros de Cooperaci6n Pedagdgica, la intervenci6n de la SEP en los centros de ensefianza media superior y la intervenci6n del gobierno federal en zonas de conflicto como factor de equi- librio, forman parte de estas estrategias. Uno de los propésitos basicos de este estudio fue comprender las limitaciones y los alcances de estas accio- nes en la entidad. Otro factor que se consider6 importante en el estudio de la educaci6n socia- lista fue el andlisis de los poderes locales y su relacién con el gobiemo federal en la puesta en marcha de Ja reforma educativa. La dindmica tejida por los di- versos actores politicos de la region de Sinaloa (asociaciones, sindicatos, parti- dos y agrupaciones diversas y su relaci6n con los gobiernos federal y estatal, asf como la relaci6n entre éstos), facilit6, obstaculiz6 o modificé las estrategias del gobierno federal e impuso una forma diferente de relaci6n con las acciones edu- cativas impulsadas por los gobiemos federal y estatal. En este sentido, se estu- di6a la escuela socialista como un espacio de conflicto y negociaci6n, en el cual se producen negociaciones cotidianas entre los poderes politicos enfrentados y diversas concepciones culturales. Las caracteristicas geograficas del estado de Sinaloa y su formaci6n his- torica desde el Porfiriato hasta la cuarta década del siglo XX impusieron caracteristicas subregionales que marcaron diferencias no s6lo en las acti- vidades econ6micas y productivas, sino en las dindmicas sociales y cultura- les. Un interés particular de este trabajo fue identificar las diferencias subregionales y comprender cémo afectaron éstas al desarrollo de activida- des culturales y educativas durante el cardenismo. El conflicto Estado-Iglesia en la concepci6n y aplicaci6n de la reforma educativa en Sinaloa se analiz6 tratando de identificar la formaci6n de los sectores religiosos en el estado, su participacion en proyectos culturales y educativos de la entidad, su participaci6n o no en el movimiento cristero y en movimientos opositores a proyectos oficiales. De esta manera se intentd La Enucacton SociaLista EN SINALOA iM entender las caracterfsticas, formas e intensidad de la oposicion del sector religioso a la educaci6n socialista en Sinaloa. Pese a las dificultades para investigar como fue la practica de la educa- ci6n socialista en las escuelas primarias urbanas y rurales de la época, con- sideré importante aproximarme lo mis posible a esta problematica median- te el estudio de las principales facetas del magisterio sinaloense: su origen y formaci6n, sus recursos y espacios propios, su trabajo dentro y fuera de el aula, sus tradiciones pedag6gicas y su actividad como gremio organizado. El estudio de estos temas proporcioné elementos para comprender el juego de consensos, negociaciones 0 imposiciones en el terrreno educativo en el estado de Sinaloa durante el cardenismo.”! La investigaci6n Educaci6n socialista en Sinaloa (1934-1940) fue resulta- do de un proyecto que debié modificarse varias veces, en gran parte por la informaci6n documental localizada y el acceso restringido (0 imposible) a algunos archivos oficiales y particulares. Algunas de las hip6tesis y pregun- tas iniciales fueron rectificadas en el transcurso de la investigaci6n; otras mas fueron reforzadas con nuevos elementos, dando lugar al conjunto de proble- miiticas que dieron cuerpo y sentido al trabajo realizado. En los dos primeros capitulos analizo los rasgos mas relevantes del pro- ceso de conformaci6n econ6mica y cultural de Sinaloa, con énfasis en el periodo porfirista. Posteriormente, reviso las caracteristicas de la lucha ar- mada en la entidad y delineo las rupturas y continuidades una vez concluida sta. También sopeso la funci6n de este proceso en el contexto nacional, la estructura de poder del gobierno revolucionario y su influencia en materia educativa y cultural. Igualmente fue necesario indagar las movilizaciones so- ciales y la conformaci6n de actores politicos de trascendencia en la region. Se pretendid, desde estos primeros capitulos, identificar y entretejer los hi- los del entramado econémico, politico y cultural del territorio sinaloense. En el capitulo tres se analiza la crisis politica y econémica que precedid al periodo cardenista y sus consecuencias en el estado de Sinaloa. Reviso la estructura de poder local y su relaci6n con el gobierno federal, como se te- jieron las redes politicas regionales y cmo se fue construyendo otro nuevo 21Susana Quintanilla, 1995, p.1. 12 Lourpes Cueva Tazzer bloque de poder opuesto al callismo. Asimismo, reviso las diferentes con- cepciones de educaci6n socialista que predominaron en funcionarios del sis- tema educativo local y el magisterio sinaloense. Estas interpretaciones es- tin relacionadas con tradiciones culturales a nivel local, sus condiciones laborales y expectativas particulares, la posicién dentro del sistema educa- tivo nacional y, por supuesto, con la préctica pedagégica. Por Gltimo, des- cribo las primeras acciones de la educaci6n socialista en el estado, sus ca- racteristicas e impacto en el magisterio de Sinaloa. Enel cuarto capitulo reviso la estructura y organizaci6n del sistema edu- cativo en Sinaloa, en particular las distintas formas de operar de las dos direcciones —estatal y federal— de educaci6n en el estado, sus objetivos, estrategias y espacios de accién. Explico y documento el crecimiento de escuelas federales y la presencia que el gobierno federal fue adquiriendo en la regiOn. Las principales facetas del magisterio sinaloense como agente di- rectamente responsable del proceso educativo: su origen y formaci6n, sus recursos y espacios propios y sus tradiciones pedagdgicas. Analizo las dife- rentes condiciones de trabajo y de vida de ambos grupos de maestros: los federales y los estatales. Estas diferencias marcaron distintas actitudes frente a las disposiciones del gobierno federal, la problematica regional y las re- formas sociales. Desde esta perspectiva, describo las diferentes respuestas, negociaciones y rupturas ante la educaci6n socialista en el estado. En el capitulo cinco analizo los recursos y los espacios que tuvieron en Sinaloa los maestros de ambos sistemas educativos, como las oportuni- dades de capacitaci6n y las formas de relacion que tuvieron entre si. Expli- co el manejo de los maestros y de las comunidades ante las manifestaciones religiosas de ciertos grupos en el estado y ante las normas del articulo Ter- cero constitucional. También destaco el desarrollo desigual econémico que se esbozaba a finales del siglo XIX en la entidad de Sinaloa y que se acentu6é en la tercera y cuarta décadas del siglo Xx. Ello muestra una diversidad re- gional en la cual existieron subregiones. En algunas de éstas, procesos de indole econémico (agricultura moderna intensiva y de exportaci6n y diver- sos tipos de mercado) favorecieron la movilidad social intensa, mayor aper- tura en las relaciones y estructuras politicas y, por tanto, mayor sensibilidad 4 procesos culturales y educativos. En otras subregiones, la situacién eco- némica no fue tan favorable; los procesos culturales tenfan rasgos conser- La EbucaciOn SoctanisTa Ex SINALOA 13 vadores y resistentes al cambio, provocando en consecuencis traducciones y practicas diferentes de la educaci6n socialista. Esta desigualdad regional me permitié distinguir diversas funciones que desempeiié la escuela socialista en las subregiones, y los tipos de trabajo de los maestros en el aula y fuera de ella. Por Giltimo, pude apreciar el grado de participaci6n o resistencia a la reforma educativa por parte de la comunidad. Enel capitulo seis estudio el proceso de organizaci6n del magisterio como gremio; sus demandas, sus luchas y la forma como se integr6 con el movi- miento social sinaloense. El interés de trabajar este tema se debe a diversas razones. En primer lugar porque un gran ntimero de profesor wloenses. identific6 a la educaci6n socialista con la posibilidad de existir como gre- mio organizado, Ademias, éste fue uno de los pocos temas —del periodo cardenista— que se conocfa en la entidad por medio de articulos, ensayos y ponencias por lo general con base en testimonios de maestros,” Estas pu- blicaciones manejan una versin similar que no coincide con la que tui cons- truyendo sustentada en los datos de varios archivos y de los testimonios de un buen nfimero de maestros entrevistados. Por filtimo, me interes6 seguir el proceso de sindicalizaci6n magisterial desde las condiciones regionales para entender los orfgenes en los que se creé y se desarrollé el sindicato mas numeroso del pafs y de la entidad, Esta reconstrucci6n proporciona elementos basicos del proceso sindical que en estudios futuros podrfan ser fitiles para analizar tanto su alianza con el estado, su “corrupci6n” y control al interior de la organizaci6n, como sus efectos negativos en la actuaci6n y participa- cién de los maestros en la vida cultural de la entidad. El trabajo de investigaci6n realizado se llev6 a cabo mediante la confron- taci6n de fuentes, asf como, con el anilisis de los datos desde el marco co- min que hemos mencionado anteriormente. Las fuentes principales fueron series documentales de archivos locales y nacionales, hemerogrificas y 21 entrevistas realizadas a maestros federales y estatales de la entidad.?* Con- sidero que esta filtima fuente fue muy valiosa no s6lo para la confrontacion Sino, nd. 23, 1979; nim. 38, 1980; nam. 47, 1981; nim, $9, 1982. Jests L.azcano Ochoa, 1988, Hugo Federico Gomez Q., 1990. 231s maestros entrevistados fueron once maestros federales, nueve profesores estatales y un lider obrero de Los Mochis, Carlos Rumén Garefa (ver Anexo I!) 14 Lourpes Cueva Tazzer de los datos sino por la rica y variada informaci6n, que complementé o su- plié las deficiencias de otras fuentes. Es importante subrayar que en el tiempo que inicié este estudio las fuentes documentales y hemerogrdficas se encon- traban dispersas y en pésimas condiciones fisicas. Hubo colecciones y ar- chivos que tuvimos que rescatar de manera inmediata por las condiciones de franco deterioro en que se encontraban. Como producto de este esfuerzo surgieron dos proyectos institucionales: el Archivo Hist6rico de la Univer- sidad Autonoma de Sinaloa y el Centro Regional de Informaci6n Histérica y Cientifica.2* Deseo dejar patente mi agradecimiento a Susana Quintanilla Osorio por su orientaci6n, paciencia y amistad en el largo transcurso de mi trabajo. A Mary Kay Vaugahn por sus reflexiones en voz alta y su 4nimo constante. A Luz Elena Galvan Lafarga por su lectura y comentarios al texto. A mis compaiieros y amigos del seminario Alicia Civera, Candelaria Valdés y Salvador Camacho por su apoyo y opiniones. Agradezco de manera especial a los maestros y maestras de Sinaloa que accedieron a ser entrevistados y que ofrecieron en sus testimonios lo mejor de sus recuerdos y de su experiencia. Reconstruir con ellos hechos y vivencias fue lo mas placentero de mi investigaci6n; sin embargo, me quedo con la sen- saciOn de que la recuperaci6n que hice de sus testimonios rescata muy poco de la riqueza de im4genes y simbolos que me transmitieron. Estaré en deuda siempre con Liberato Terdn y Matias Lazcano, que de manera desinteresada y amistosa me ubicaron en la regién y me proporcio- naron informaci6n basica de su tierra natal. A Dina Beltran, Enrique Orte- ga, Turphy, Alvaro Lopez Miramontes y Cecilia Guerrero, cuya amistad y apoyo fue muy importante en mi estancia en Sinaloa. Agradezco de manera especial a esta dltima por la lectura del texto, sus comentarios y auxilio cons- tante. Finalmente, agradezco a mis padres Luis y Gloria su gran respeto y apoyo permanentes. Proyectos que se han mantenido y avanzado gracias al esfuerzo permanente de Dina Beltrin Lopez, Bertha Cecilia Guerrero, Enrique Ortega Osuna y Héctor Leal Camacho. CAPITULO I SINALOA DURANTE EL PORFIRIATO 1. EL NACIMIENTO DE SINALOA COMO ENTIDAD: PLATA, CONTRABANDO Y PODER B estado de Sinaloa forma parte del territorio nortefio que durante el pe- riodo colonial desempeii6 un papel marginal en la estructura del gobierno espaiiol. La gran extensi6n de las provincias nortefias, asi como su escasa poblaci6n, hicieron lenta y diffcil la dominaci6n del gobierno espaiiol y de la iglesia cat6lica en la economia y las estructuras de poder locales.! Para los conquistadores la atracci6n principal de Sinaloa fue el potencial minero de la zona montaiiosa de la Sierra Madre Occidental. La existencia de oro y plata convirtié a ciertos distritos del sur y de los altos (Concordia, El Rosario, San Ignacio, Cosala, Sinaloa y El Fuerte) en los objetivos estra- tégicos de los conquistadores.? Sin embargo, éstos entrentaron dificultades que fueron menguando los impetus de convertir esos lugares en centros estratégicos. De un lado, la de por sf escasa poblaci6n indfgena en la mayo- rfa de los distritos casi desaparecié debido a las constantes rebeliones, fuer- tes epidemias y jornadas extenuantes en las minas; de otro lado, se hicieron cada vez menos soportables las pérdidas econémicas y las dificultades téc- nicas derivadas del distanciamiento de las zonas mineras respecto a la region central de La Nueva Espaiia. ‘Barry Carr, 1973, pp, 323-325, 2Benito Ramirez, 1987, p. 3. Cecilia Brown, 1982, pp. 545-546, us) 16 Lourpes Cugva Tazzer La colonizaci6n, tardia y lenta, dio lugar a la concentraci6n de misiones jesuitas en la zona norte del rio Mocorito, donde habitaba la mayor parte de la poblacién indigena de la regi6n, perteneciente al grupo cahita, Al mismo tiempo, se tuvo que organizar la inestable poblaci6n de némadas y migrantes atraidos por el comercio y la actividad minera. Aunque con altibajos y sin cumplir con las expectativas iniciales de los colonizadores, esta Giltima re- presenté la principal actividad de la época.* Estas condiciones impusieron ciertos rasgos en la Sinaloa colonial. Para nuestros fines, vale la pena destacar los siguientes: 1) la débil presencia de la Iglesia cat6lica en las principales activida- des econ6micas de Ja zona. Las cuales fueron manejadas por seculares y desde el exterior, situaci6n que influyé en actitudes mas independientes de los pobladores respecto al poder de la Iglesia; * 2) la menguada poblaci6n indigena, escasa mano de obra y constante movilidad de sus pobladores, evitaron la formacién del peonaje como la forma laboral dominante y coadyuvaron a la formaci6n de grupos poblacionales con cierta autonomfa y mecanismos de autodefensa; > 3) el esbozo de dos amplias subregiones que serian cruciales en la eco- nomfa y la estructura social de Sinaloa: 3.1) la de los valles, con vastas extensiones de tierra fértil y lugar de asen- tamiento de los mayos, el grupo indigena mas importante de la entidad; 3.2) la subregi6n montajiosa, rica en filones de metales preciosos, con mayor heterogeneidad geografica y una poblacion némada y variable (Anexo T. Mapa 1). En la segunda mitad del siglo XVIII a raiz de las reformas borb6nicas, empezaron a surgir grupos locales de poder en el norte y en el centro de Sinaloa. ‘| arpoblaci6n indigena cahita fue numerosa y ocupo ta zona sur de Sonora y norte de Sinaloa. Se dividia cn diferentes familias como la mayo, que se asent6 a las ori de los rios El Buerte y Sinaloa, y kt yaiqu, fos sinaloas, los zuagues, los ahomes, entre ott \ Herberto, 1986, Departamento de jesuitas en determinadas zonas de Sinaloa, no es comparable con la que existié en Tas regiones centra- “ecilia Brown Villalba, 1982, p. 544. 323, Hubo una presencia indfgena importante en Chametla, parte de Escuinapa yel Rosario. Presiio. Revista de Sinaloa, 1978, nim, 11, pp. 4, 24, 25, nim, 16, pp. 4-6. La EbUCACION SOCIALISTA EN SINALOA, 17 Estos grupos despojaron violentamente a los pueblos indigenas de sus tierras y se apropiaron de su fuerza de trabajo para la producci6n minera, agricola y gunadera. En otras partes de la entidad también se fueron creando grupos eco- nomicos alrededor de las actividades del comercio y del contrabando, desa- rrollados de manera principal en los puertos de Altata y Mazatlin.* En el México independiente, al desaparecer los mecanismos externos de explotaci6n y control de las riquezas regionales en los estados nortefios, hubo un proceso de crecimiento local, asf como pugnas intestinas entre los gru- pos de poder. Esto perdurarfa por lo menos hasta el periodo de Reforma, sin que hubiera una integraci6n con el resto del pais. Hacia la segunda década del siglo XIX, en el Estado Interno de Occiden- te los grupos locales que obtuvieron el control del comercio externo y de la agricultura despojaron de tierras a los ind{genas cahitas. El contrabando de metales preciosos, pieles y comida les dejaron jugosas ganancias. Extendie- ron su dominio en otras dreas de la economfa y se convirtieron en grupos poderosos a nivel politico en El Rosario, Cosalé, Culiacéin, Alamos y Pitic.’ En 1831 el auge econdmico y el recrudecimiento de las disputas entre las oligarquias locales provocaron la division del Estado Interno de Occidente en dos entidades federativas: Sonora y Sinaloa. El 3 de octubre del mismo afio el Congreso de la Uni6n decreté la erecci6n del nuevo estado; meses después fue expedida la primera Constitucion Politica de Sinaloa. Bajo el control de la oligarquia mazatleca y con una poblaci6n creciente de migrantes se fue dando el florecimiento minero, comercial y agricola de Sinaloa como estado independiente. En general, la nueva entidad permanecié6 ajena a los acontecimientos nacionales, el gobierno central tenfa escasa presencia en los asuntos locales. A partir del periodo de la Reforma (1854-1867) Sinaloa inicié6, al igual que otros estados nortefi integracién econ6mica y politica con el resto del pats. Enel curso de esos aiios se fue debilitando el poder de la oligarquia del sur de Ja entidad. El declive de este grupo trastoc6é los mecanismos dominantes en las relaciones sociales. Sergio Ortega, 1987, tomo 1. p. 221. TSergio Ortega, 1987, tomo 1, pp. 39-336, a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. 26 Lourpes Cueva Tazzer Al finalizar la primera década del siglo XX, la poblaci6n de Sinaloa habia aumentado a 323 642 habitantes. Sin embargo, la cantidad global de estable- cimientos escolares no habia variado. En 1910 se registraban 225 escuelas oficiales, 139 rurales mixtas y 86 urbanas. Si bien Sinaloa habfa descendido al vigésimo lugar en atenci6n e impulso a la instrucci6n paiblica a nivel nacio- nal, con un 84.3% de poblaci6n rural tenfa un mayor ntimero de centros esco- lares en ese medio, comparada con otros estado del norte. Ello sugiere la exis- tencia de escuelas promovidas por hacendados y rancheros de la region. Otro elemento que destaca en la comparaci6n con sus vecinos norteiios es que Sinaloa tuvo el mayor porcentaje en 1910 de asistencia y aprovecha- miento escolar. A nivel nacional ocupé el cuarto lugar en dicho aspecto. Estos datos sugieren la tendencia de la Junta Directiva de Estudios de favorecer la calidad de la educaci6n sobre el aumento de escuelas.”” 3.3) En Sinaloa continu6 una influencia limitada de la iglesia cat6lica. En 1874 se registraban siete escuelas particulares y una del clero. Ya en 1910, de las 237 escuelas registradas, finicamente diez escuelas eran particulares, dos de ellas cat6licas.” Si bien es cierto que los estados nortefios, en rela- cin con las demas entidades de la repdblica, tuvieron menor influjo del clero en el desarrollo de sus sociedades, Sinaloa registr6 en 1910 el menor por- centaje de escuelas no oficiales y del clero:"! ENTIDAD | ESCUELAS NO OFICIALES | ESCUELAS DEL CLERO] % % BCS. 74.0 28 Coahuila 197 4.0 Chihuahua 228 15 Durango | = 34.0 5.0 Sinaloa 5.0 08 En el aspecto de asistencia y aprovechamiento escolar, Sinaloa tuvo 90.85% en asistencia media anual y 80.81% de aprobados entre los examinados. Chihuahua, en los mismos aspectos, tuvo 71.34% ¥ 68.04% y Coahuila 64.43% y 76.13%. Mila Bazant, 1993, pp. 91-92, 99. AuUIAS, Fimdo Conseyo Universitario, IDE=1 ff. 7, 8 10-12, 14-17, 20. “Se registra una escuela en Culiacén en 1904 de las Religiosas de la Ensefanza y otra en Mazathin ‘en 1908 de las Religiosas del Verbo Encamado y Santisimo Sacramento. También se registra otra (sin fecha), posiblemente después de 1910, en Culiacin, de las Religiosas Esclavas del Divino Pastor. Valentina ‘Torres Septién, 1995, pp.32-33. 51 os porcentajes fueron calculados con base en los datos proporcionados por Milada Bazant, 1993, p.92. Estos porcentajes son en realidad muy bajos ¢ insignificantes, comparados con los de entidades del centro de! pais como Guanajuato y Aguascalientes con 44.5% y 23.7% de escuclas del clero, La EDUCACION SOCIALISTA EN SINALOA 27 Podemos suponer que algunas escuelas registradas como “no oficiales” tuvieron relaci6n con asociaciones 0 grupos religiosos catélicos 0 protestan- tes, aunque no se presentaran como del clero. Aun asi, el porcentaje de este tipo de escuelas en Sinaloa fue muy bajo. En la literatura consultada, la Gnica referencia explicita de influencia educativa religiosa es la de la fundacion en 1838 del Seminario Nacional y Tridentino de Sonora en la ciudad de Culiacdn. Esta institucion ofrecia es- tudios sacerdotales y de derecho civico y contaba con una escuela de primeras letras. Sin embargo, la escasa presencia del clero en la educaci6n se vio disminuida desde 1874, con la fundaci6n del Colegio Civil Rosules."? Es importante subrayar esta caracterfstica del proceso educativo sinaloense durante el Porfiriato, porque sustenta la tesis de que la sociedad de Sinaloa se conformé culturalmente sin presencia significativa del clero y de la religion. Este rasgo se mantendri en décadas posteriores y se manifes- tard como indiferencia y distancia de los sectores de la sociedad civil de la entidad ante la confrontaci6n Iglesia-Estado que vivié el pais en Ja segunda y tercera décadas del siglo Xx. 3.4) En 1910 Sinaloa contaba con una poblacién de 323 642 habitantes, de los cuales 21.9% sabfa leer y escribir. Si bien este porcentaje es un poco mayor que el promedio nacional (19.7%), desde el afio 1895 hasta 1910 el estado no aumenté6 su porcentaje de alfabetizaci6n al ritmo que el nacional. Quedé muy por debajo del avance que registraron Chihuahua, Coahuila y Sonora, entre otras entidades nortejias. Es probable que dicha situaci6n se relacione con las tendencias genera- les de la Junta Directiva de Estudios de favorecer la calidad de la enseftanza en las escuelas existentes de todos los niveles, en especial en el superior y enel medio superior, y no tanto en el nivel elemental. Los porcentajes de la poblacion que sabe leer y escribir a los que nos referimos son: Afios_| Todoelpais | Chihuahua | Coahuila | Sonora | Sinaloa’ 4895 | 14.9% 18.99 % 17.49% | 22.84% | 19.84% 1900 |" 16.06 23.00 25.00 26.73 18.14 1910 | 19.74 28.16 30.63 33.52 21.89 Jorge Luis Sanchez, 1989, pp. 78-79, Héctor R. Olea, 1987, p. 85. BMilada Bazant, 1993, pp. 95 - 96. Senio Ortega, 1987, tomo 2, p. 315. 28 Lournes Cugva TAzzier 3.5) Otra caracterfstica importante relacionada con la anterior es la exis- tencia de espacios para el desarrollo de la ciencia y Ia literatura. El historia- dor Héctor R. Olea se refiere a la formacién desde el inicio del Colegio de una “Sociedad Cientifica y Literaria”. En 1893, se edit6 el periddico La Voz de Ja Juventud. En otras fuentes se registra desde 1875 una sociedad cienti- fica llamada “Sociedad Union”, que editaba un periddico de divulgacién cientifica con el mismo nombre. Hacia finales del siglo XIX, la revista lite- raria La Bohemia Sinaloense, fundada en 1897, fue considerada como “la {nica revista en su género en toda la costa occidental de la repablica”. Sus colaboradores y su director eran jévenes en su mayorfa egresados de o rela- cionados con el Colegio Civil Rosales. Aunque se conoce poco acerca del desarrollo y las caracteristicas de la ciencia y de las artes, la existencia de las sociedades y revistas demuestra la presencia de espacios alternativos de creacién y comunicaci6n en la socie- dad sinaloense. Es importante destacar que el movimiento educativo y cultural en Sinaloa durante el Porfiriato estuvo dirigido ininterrumpidamente por el grupo de maestros notables que formaban parte de la Junta Directiva de Estudios del Colegio Rosales. Al término de 1910 haba ya un namero significativo de profesionistas: ingenieros, abogados y maestros. Algunos de ellos creaban espacios cultu- rales, como sociedades o revistas literarias; en Jas escuelas primarias oficia- les se intentaba dar una buena formaci6n y se inspeccionaba con frecuencia la asistencia de maestros y la atenci6n a la ensefanza. Aras ciodal Cientfica y Litera” fue el centro de un movimiento intelectual forrmado por: doctor Ramon Ponee de Leén, ingeniero Luis G. Orozco y Eustaquio Buelna. Por otro lado, se menciona a los estudiantes Gilberto Moncada, José Antonio Gaxiola y Carlos Urrea Jr. como los promotores de el periéico Lar Vor ce kt Juventud, veise Jaime Castrej6n, 1976, pp.268, 270. Fin relacion con la Sociedad Unién , no se ccontré ninguna otra fuente que dicra cuenta de! desarrollo posterior o derrotero de dicha sociedad cient Ga. Departamento de Estadistiea Nacional, 1927, p81. Respectoa la revista literaria, esta misma fuente dlicabyi que st redaccién y culaboraci6n estaba formada por los escritores mas Uistingul primerdlinctor furel joven JulioG Arce. y coksbonan los jovenes Boni, Hlenes-Cioka, Chast! Veruugo Falquez y una mujer Haydée E. de Félix Dfaz, que firma con el pscudénimo Cecilia Zaki”. Sergio Ortega, 1987, tomo 2.p. 158, Al igual que el anterior, no se pudieron seguir las caracteristicas y desurrolho de dicho espacio cultural. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. La EbUuCACION SOCIALISTA EN SINALOA 43 deré mas importante Ilegar a un acuerdo negociado con el empresario Johnston que apoyar y alentar la radicalizacion de los trabajadores.*> Los mé- todos de la CROM hasta finales de los afios veinte para lograr reivindicacio- nes laborales fueron principalmente de biisqueda de consenso y negociaci6n, muchas veces a espaldas de los trabajadores; por ello, Antonio Diaz Soto y Gama los tlamé “arist6cratas del trabajo”. Cuando tenfan mayor poder, en el periodo de Plutarco Elfas Calles, con su dirigente Luis N. Morones como Secretario de Industria, Comercio y Trabajo, los “cromistas” contribuyeron a detener considerablemente las huelgas a nivel nacional; en 1921 Ilegaron a ser 310; en 1922, 197; en 1924 fueron 136, mientras que en el periodo de 1925 a 1928 hubieron 51, 23, 16 y 7 huelgas respectivamente en cada uno de los aiios de ese periodo.** La mano de obra del centro y norte de Sinaloa creci6 con caracteristicas especiales: era una poblaci6n con bastante movilidad. de la cual s6lo una pe- quejia parte era contratada y empleada por tiempo completo. Una gran can- tidad de trabajadores se ocupaba s6lo por temporadas en diferentes agroindustrias, A pesar de la actuacion de la CROM en el centro-norte de Sinaloa, la or- ganizaci6n local de los obreros, trabajadores agricolas y campesinos fue en aumento y adquiriendo experiencia y madurez, hasta convertirse a media- dos de la década de los treinta en la organizacion mas fuerte de la region. Tuvo intentos fallidos de movilizacin y huelga sin conseguir sus deman- das principales. Su lucha comenzé a recibir apoyo de la Liga Nacional Cam- pesina y de la Confederaci6n General de Trabajadores. Hacia 1932 estos sectores formaron una organizacion combativa y numerosa que se llamé “Union de Obreros y Campesinos del Norte de Sinaloa”, que agrupaba a siete mil campesinos y | 200 obreros. Su organizaci6n en ese momento tenfa li- deres —a los que Ilamaban “viques”— mis cercanos a Lombardo Toledano y al Partido Comunista que a Luis N. Morones.*’ Posteriormente, en la dé- cada de los treinta y especialmente durante el periodo cardenista, esas ex- periencias de lucha, la agudizaci6n de las condiciones de los trabajadores y § Mario Gill, 1983, pp. 136-137. % John W. F, Dulles, 1977, pp. 245, 266-267, #7 Jonge Morett y Luisa Paré, 1980. Mario Gill, 1983, pp. 139-141 44 Lourpes Cugva TAzzer la coyuntura politica nacional confluyeron para dar paso a una mayor movi- lizaci6n y organizacién de los trabajadores de la entidad.** En el sur del estado hubo otros matices en la organizacién de los traba- jadores. La mayorfa de ellos eran obreros de industrias manufactureras con- centrados en la ciudad de Mazatlan. Tenfan mayor experiencia de lucha con el movimiento obrero a nivel nacional. La organizaci6n y actividades de estos grupos tuvieron muy pronto un sello de la CROM que les impidié avanzar hacia niveles mas altos de conciencia y organizaci6n; no hubo, como en el norte, intervenci6n de lfderes de otras tendencias que pudieran confrontar las posiciones de los lfderes de la CROM. Esta circunstancia, aunada a la politi- ca de los gobernantes estatales de privilegiar el desarrollo econémico en el centro-norte en perjuicio del desarrollo industrial-comercial del sur de la entidad, influy6 de manera significativa en una paulatina baja en la comba- tividad de las fuerzas obreras del sur.” Hacia finales de los aiios veinte, cuando el poder de la CROM ya se em- pezaba a “desmoronar”, las organizaciones obreras del sur no tuvieron con- diciones favorables para fortalecer su organizaci6n fuera de la poderosa confederacién. Varios sindicatos continuaron en la CROM disminuida, otros participaron en la “CROM depurada” bajo la direccién de Vicente Lombardo Toledano, que aiios después conformarfan la Confederacion General de Obreros y Campesinos de México (CGOCM). Algunas asociaciones se inte- graron en la Confederaci6n Sindical Unitaria de México (CSUM), pero no llegaron a ser movimientos laborales tan importantes como los del centro y el norte de la entidad."” Las autoridades estatales no contribuyeron a hacer efectivas las reformas de indole laboral. Si bien se dieron algunos pasos que redundaron en mayo- res beneficios para los trabajadores, en general las acciones organizativas y las reivindicaciones planteadas por los obreros no fueron resueltas favora- blemente. Hubo intervencién en la organizaci6n de los obreros, asi como frenos jurfdicos y coercitivos cuando éstos afectaban intereses particulares en la entidad. ¥ Entrevistas 3 y 7, Benito Ramirez, 1987, pp. 30-49, Mario Gill, 1983, pp. 133-163. » Benito Ramirez, 1987, pp. 30-49, 4 Benito Ramirez, 1987, pp. 30-49. Luis Javier Garrido, 1986, p. 198, La EDUCACION SOCIALISTA EN SINALOA 45 La aparici6n de grupos agraristas se produjo hasta mediados de la tercera década del siglo XX, sobre todo en el sur de la entidad. Esto sucedié por la influencia de lfderes agrarios nacionales y por la existencia de grandes exten- siones de tierra en manos de caciques y hacendados que se resistian a la mo- dernizaci6n en el campo. En el norte y centro la fuerza laboral tenfa mayor movilidad y estaba ligada de una u otra forma al poder de las haciendas."! Si bien la reforma agraria en el periodo que tratamos no fue significati- va, tampoco lo fue la demanda popular por el reparto de tierras. Sin embar- go a medida que la situacién en el campo empeoraba, la demanda de los campesinos por tierras fue en aumento. Después de la crisis de 1929 la exi- gencia por la tierra y la organizaci6n para luchar por ella fue primordial — en particular en el sur de la entidad—. Esto ocasion6 que en las siguientes dos décadas hubiera reacomodos y concesiones del grupo en el poder, asi como modificaciones en las metas y formas organizativas de amplios gru- pos de la poblaci6n sinaloense.? En este panorama econémico y social, las autoridades estatales preten- dieron impulsar la educaci6n. Hasta finales de los afios veinte “educacion para el pueblo” y “falta de fondos del erario piblico” fueron frases comunes en el discurso de las autoridades revolucionarias en turno. Estas acompafia- ron las alocuciones oficiales; la primera, como una cuestiOn anhelada por todo gobernante revolucionario, que prometia siempre mayores esfuerzos para lograr los objetivos planeados. La segunda, para justificar la escasa atenci6n que mereci6 la educaci6n durante su periodo. En el gobierno de Ramén F. Iturbe se cre6 el Departamento de Educa- ci6n para atender todos los asuntos educativos de la entidad bajo el mando de Julio E. Ramirez, profesor prestigiado de la region." En diciembre de 1917 se firmé la “Ley Organica de Educaci6n Primaria del Estado de Sinaloa”, primer documento oficial de la época revolucionaria que intent6 normar la 1 Conclusién resultado de la revision de trabajos de amdlisis y de datos yeogritficas y demograticos del estado de Sinaloa. Ver: Friedrich Katz, 1984, p. 46-48. Benito Ramirez, 1987, p. 19. Gonzalo Montero, 1952, p. 813, Juan L. Paliza, 1928, p. 53. Roberto E. Ayala, pp. $1-93. Secretaria de Boo noma, 1950, “2 Entrevista 1. Lizaro Rubio Félix, 1979. p. 18. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. La EbucaciOn Socialists EN SINALOA, ol Tales condiciones propiciaron un ascenso en la organizaci6n de los tra- bajadores, que hasta ese momento era incipiente y localizada principalmen- te en el sur y norte de la entidad.'* Para 1932 los trabajadores de la United Sugar Company (USCO) dei norte de Sinaloa habian madurado como orga- nizacion, logrando conformar un poderoso organismo denominado “Unién de Obreros y Campesinos del Norte de Sinaloa”, que agrupaba a 7 mil cam- pesinos y | 200 obreros.'> El gobierno del estado intent resolver los con- flictos mediante la conciliaci6n de intereses. Se apoyarfan las aspiraciones de la clase laborante si y s6lo si éstas estuvieran “dentro de la ley, la razon y la moral social” y sin que ello implicara “obstaculizar a la clase patronal”.'° EI ofrecimiento de apoyo a “la clase trabajadora” desde el estado fue una constante del gobierno de Gaxiola “para que sea més humana dentro de sus posibilidades”; sin embargo, los movimientos més organizados y radicale: como fueron los de la USCO y los de obreros y panaderos del sur —algunos de ellos vinculados con la CROM depurada— tuvieron respuesta hostil de parte del gobierno estatal, que alent6 con su politica de conciliacion el avance de organizaciones leales a las empresas.!” E] tratamiento hacia la reforma agraria durante este mismo periodo fue similar al dado a Jas reformas laborales. Como hemos mencionado, la de- manda por la tierra empez6 a surgir en el sur de la entidad después de la crisis politica y econémica, pero no fue tan importante como la demanda de ran- cheros y pequeiios propietarios de mejorar las condiciones generales de cré- dito y suministro de agua para el desarrollo agricola. Segan José C. Valadés, en Sinaloa no hubo la movilizacion que en torno al reparto de tierra se dio en otros lugares del pais: ... No faltaron en suelo sinaloense grandes propietarios disfrazados de pequeiios propictarios; pero cra tan grande la prole rural que poseia ticrras, que la politica y los politicos no pudicron penetrar en el campo con la bandera del agrarismo. La “4 Bonito Ramirez, 1987. pp. 68-70. 'S Jorge Morett y Luisa Paré, 1980, Mario Gill, 1983, pp.139-141. 61 Informe de Gobierno de Ma iaxiola, 1929, pp. 14-15. "TH Informe de Gobierno de Macario Gaxiola, 1930, pp. 2 y 9; 1il Informe de Gobierno de Macario Gaxiola, 1931, pp. 26-27, Respecto a los sindicatos blancos vedse también Benito Ramirez, 1987, pp. 69-78, Jorge Morett y Luis Paré, 1980, Mario Gill, 1983, pp. 139-141. 62 Lourbes Cueva Tazzer preocupaci6n central del desarrollo agricola en Sinaloa se fund6 en la organizacion cfectiva de los sistemas de riego, con Jos cuales [...] se inicié una prosperidad agri- cola ejemplar. Asi mientras en Sinaloa cl rendimiento promedio por hectirea de maiz fue en 1932 de dos mil quinientos ochenta kilogramos, cn cl altiplano, s6lo alcan- 26 a quinientos veintid6s kilogramos por hectarea.!* El periodo gubernamental del general Macario Gaxiola coincidié con la presidencia de Emilio Portes Gil, partidario y defensor abierto del agrarismo, quien estaba convencido que s6lo por medio de la reparticion de tierras podfa el gobierno aliarse con el campesinado, actor determinante de la estabilidad politica del pais. El general Gaxiola actu6 en concordancia con esta postu- ra, logrando el punto mas alto hasta ese momento en reparto de tierras y leyes favor del campesinado.'? Hizo patente en sus informes de gobierno el in- terés por resolver las demandas de los campesinos pobres de la entidad. Para él, los problemas agrarios y los laborales eran lo mas importante en su ad- ministraci6n por “estar estrechamente vinculados con Ja vida econémica y social del Estado”? Al mismo tiempo de pretender resolver las demandas de los campesinos sin terra, Gaxiola apoyé e impulsé la agricultura a gran escala en la enti- dad. Respecto a la reforma agraria, en 1928 se resolvieron dos posesiones provisionales y se instauraron los expedientes de peticién de nueve ejidos mis. Para 1932, iltimo aiio de su gobierno, se dotaron aproximadamente 28 mil hectareas en posesin provisional, de las cuales s6lo 824 eran de riego y | 200 de temporal de primera; el resto tenfa diversas clasificaciones, pero todas ellas con muy baja productividad. También apoyé la creacién de dos ligas agrarias, la “Gabriel Leyva” y la “Emiliano Zapata”. Para Gaxiola, los ejidatarios y los agricultores de la entidad debian ser apoyados para que hicieran productiva y fuerte a Sinaloa: A laresolucion del problema agrario he dedicado atencién muy prefcrente, pues tengo cl convencimiento de que al terminarse el reparto de tierras en favor de los campesinos de Sinaloa que tienen derecho a elas de acuerdo con [a Jey, nuestra agricultura cntrard 'S Jose C. Valadés, 1985, p.298. ' Stephen Spencer, 1955, p. 79. Alejandra Lajous, 1989, p. 109. | Informe de Gobiemo de ario Gaxiola, 1929, pp. 15-16; [11 Informe de Gobierno de Macario Gaxiola, 1931, p. 3. La EDUCACION SOcIALISTA EN SINALOA 63 en un periodo de desarrollo floreciente, por la contribucion agricola de los ejidatarios, que de seguro sera considerable, y cl trabajo tesonero y de alto rendimiento de nuestros agricultores individuales y de las empresas agricolas que, principalmente cn Ia regién norte del estado con su produccién de cereales y legumbres, inclinan la balanza en sen- tido favorable a la economia del estado, por el alto volumen de sus exportaciones.2! Aunque en los informes oficiales se ponfa énfasis en la necesidad de im- pulsar y mejorar la educaci6n en el estado, en la realidad se impusieron como prioridades la rebeli6n escobarista, la crisis econdmica y la necesidad de re- forzar los aspectos bisicos de la economfa regional. El Departamento de Edu- caciOn se centré en la realizacion de nuevos programas escolures tanto para {a ensefianza como para los sistemas de inspeccién y evaluacion. Asimismo se impuls6 la creaci6n de planteles educativos principalmente en ciudades y villas importantes de la entidad. La atenci6n a escuelas rurales fue menor: en las estadisticas de la 6poca se observa una disminucién notable de este tipo de establecimientos. La situaciOn de crisis impidié que se satisfacieran las demandas del magisterio, cuyas condiciones de vida empeoraron.”? A partir de 1933 el profesor Manuel Péiez fue gobernador —ahora cons- titucional— del estado de Sinaloa. Desde el principio de su gestién impuls6é la educaci6n en aspectos de formacién del magisterio, estructura organizativa y presupuesto. CONDICIONES POLITICAS Y ECONOMICAS EN SINALOA AL INICIO DEL, CARDENISMO. El Plan Sexenal del Partido Nacional Revolucionario aprobado a finales de 1933 y la toma de posesion del general Lézaro Cardenas del Rio el 30 de noviembre de 1934 fueron proc bien recibidos en algunos sectores de Ta poblacién y en los circulos oficiales sinaloenses. La seguridad de que el general Plutarco Elias Calles avataba ambos procesos fue un elemento de gran peso en tales actitudes. El gobernador del estado, profesor Manuel Péez, opiné usi acerca del Plan Sexenal: 21 1V Informe de Gobierno de Macario Gaxiola, 1932, p. 26. 2 Ver los cuatro Informes de Gobierno de Macario Gaxioht. A LSTA: S374Az 515.4/22: 323.3731; $82.6/22. IN, expedientes: 1/925; 1/672; 1/17670; a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. La EpucaciOn SOcIALISTA EN SINALOA 87 La Direccin de Educacién Federal, desde su creaci6n hasta 1934, mantu- vo un servicio educativo centrado en la atencién de las escuelas a su cargo. Puera de las comunidades rurales donde habia establecimientos escolares, desempeii6 un papel pasivo en la orientaci6n de la clase trabajadora y de los sectores de la clase media baja. A excepcion de Francisco Manriquez, al que ya nos hemos referido, los titulares de esta dependencia no habfan mostrado interés en establecer relacio- nes con los diferentes sectores de la region. Por lo contrario, la actitud altiva de algunos de ellos habfa provocado la hostilidad de organismos, autoridades y grupos sociales locales hacia la direccin de educaci6n federal.?* En estas circunstancias, y considerando la hegemonia del grupo callista, fue decisiva la designaci6n, en febrero de 1935, del profesor Eliseo P. Silva Gar- za como director de educaci6n federal. Por sus antecedentes y actividades profesionales en el estado vecino de Nayarit, e profesor Silva Garza fue con- siderado por un diario local como un cardenista “convencido” y miembro del Partido Comunista Mexicano.” Su nombramiento coincidié con Ja designa- cion de un general sinaloense cercano al presidente Cardenas, el general Macias Valenzuela como comandante de la 9a. zona militar, en lugar de uno incondi- cional al grupo callista, Estos movimientos sugieren, como afirma Mary Kay Vaughan, la existencia de tacticas del ejecutivo para controlar en lo posible problemas regionales, establecer redes de relaci6n distintas al callismo y con- formar cotos de poder en algunas zonas de interés.25 Desde el principio de su gestién, el profesor Silva Garza organiz6 Congre- sos Agrarios, apoy6 las organizaciones existentes de campesinos, mineros y obreros y alent6 la creacién de otras agrupaciones. Asimismo, defendié a los maestros en la lucha contra los hacendados que se resistian a sostener escue- las. En algunos casos cerr6 templos y los convirtié en “casas del campesino” 2S alISeP, exp. 199. . Informe del profesor Federico A. Corzo, Inspector General del Noroeste al seftanza Rural de la SEP, 19 de julio de 1935 pense( 10 de marzo de 1935). También se informa en ext fuente que envian a Sinaloa. como inspector de educacion a Gustavo Jarquin, entusiasta educador identificado con el Partido Comu- nist, que ademis habfa tenido una participacion muy intensa como Jefe de la Misién Cultural en ‘Tene ria, Estado de México, en 1934, ver Alicia Civera, 1993, pp. 36-40, 57, 91-126, Entrevistas I y 8, 25 Mary Kay Vaughan. 1988, p. 6. Lo del general Macias Valenzucla y otras redes de relacion distin- tay al callismo, ver Alicia Herndndez, 1981, p, 163. 88 Lourpes Curva Tazzer sin que por ello fuera rechazado por la gente.”° Li orientaci6n cultural e ideo- légica a los campesinos y trabajadores, el apoyo directo a sus demandas y ne- cesidades y una mayor cobertura educativa en la regin fueron los propésitos iniciales del nuevo funcionario. Estos propésitos eran acordes con una estra- tegia del gobierno federal que abarcaba, ademas de la vieja aspiracion de federalizar la ensefianza y lograr asf “la unidad nacional”, la formaci6n de “for- talezas” en el terreno sinaloense. Parulelamente a las acciones de propaganda que el gobierno del estado realizaba por medio de la brigada cultural y la Misi6n Cultural Permanente, la Direcci6n Federal de Educaci6n organizaba periédicamente conferencias, festivales y discursos acerca de la ensefianza socialista y el plan de reformas sociales de la revoluci6n. Ello no sélo en dreas rurales, sino en los espacios urbanos mas importantes: Culiacén, Los Mochis y Mazatlin.2’ E] profesor Silva Garza se esforz6 por restablecer las relaciones con las autoridades locales e impulsar la integraci6n entre maestros federales y es- tatales. A pocos meses de su arribo en la entidad notific6 a la Secretarfa de Educaci6én Pablica reapecto de las “excelentes relaciones” entabladas entre ambos directores de educaci6n y de las acciones conjuntas que realizaban para la formacién y unidad de los maestros en la educacién socialista.?* Estos vinculos se extendieron a instituciones y funcionarios clave en Sinaloa para lograr apoyo hacia la educaci6n oficial. Se realizaron convenios de colabo- racién con el Departamento Agrario, el Departamento Forestal de Caza y Pesca, la Secretaria de Hacienda, de Salubridad Pablica, autoridades mili- tares y municipales, asf como con los Bancos Nacional de Crédito Ejidal y Nacional de Crédito Agricola.”” La colaboraci6n se fue-dando paulatinamente en el medio rural como resultado de una polftica federal que alentaba la participaci6n y organizacién 26 ky Demécrita Sinloense (19 de abril, 2 al S de mayo, 5 de junio, 12 y 18 octubre y 4 de noviembre de 1935), Lo del cierre de templos fue en Tamazula, Dgo., y algunos lugares del sur del estado duran- te cl ahto de 1938, Después ya no se continud con esa politica, mas que por oposicin abierta a nivel local, por el giro de la politica federal sobre el clero frente fas presiones de diversos sectores catélicos en otrus zonas del pafs. expedientes: 248.15; 297.5; 312.1; 318.16, Eliseo P. El profesor Silva Garza, 1939, exp. 248.15. AHSEP, exp. 199.2. La EbucaciOn SoctaLista EN SINALOA 89 del campesinado y de los trabajadores en el escenario regional. Esto facilito el trabajo cotidiano de labor social y politica que el maestro rural lev a cabo en sus respectivas comunidades.” Como parte de estos esfuerzos, durante los dos primeros aiios el profe- sor Silva Garza realiz6 una ardua labor de estudio y convencimiento a nivel local, asi como gestiones ante la Secretaria de Educaci6n Pablica para esta- blecer un Internado Indigena y una Escuela Regional Campesina en la enti- dad. De acuerdo con su solicitud, el primero resultaba indispensable para ofrecer atenci6n educativa e integrar al desarrolo social a una poblaci6n aproximada de 9 mil indigenas mayos (de Sinaloa y Sonora); servirfa ade- mas como centro escolar para otros indigenas del noroeste del pais. Aproxi- madamente durante dos ajios insistié sobre el particular y ordend diversos estudios, ofreciendo incluso a la Secretaria de Educaci6n Pablica lugar es- pecifico y todas las facilidades para su instalacin: “estando el latifundio Stonum [...] ubicado entre los pueblos de San Blas y Los Mochis [...] muy cerca de los nicleos principales de indios mayos de la regién de El Fuerte [...] con 6ptimas caracteristicas [...] debe tomarse en consideracién para el establecimiento del Internado Indigena en este lugar.”*! La intenci6n era lograr la incorporaci6n de las comunidades indigenas por medio de una instituci6n que, lejos de aislar a j6venes e infantes de su cultura, funcionara como un centro comunal, donde se trabajara colectivamente para el beneficio econémico y cultural de ellos y de sus comunidades,” La Escuela Regional Campesina, por su parte, atenderfa la demanda educativa de los maestros y de cientos de hijos de trabajadores agricolas de la entidad formandolos para el medio rural sinaloense. Ademis de ofrecer- les una ensefianza elemental agricola, ganadera e industrial, se les formarfa para ser verdaderos promotores de las comunidades. De acuerdo con Alicia Civera, este tipo de escuelas obtuvieron un apoyo durante el periodo cardenista y “fueron vistas como instituciones fundamentales para la federalizacion de Ja ensefianza en las zonas que lograron cubrir [...] para difundir en dreas rurales las ideas socialistas fomentando la organizacion y §% Entrevistas 1, 2.7.9, LH, 18 y 20. My xp. 297.7. 32 Isidro Castillo, 1968, pp. 358-359. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. 116 Lourpes Cueva Tazzer Aunque habfa avidez por parte de los maestros para hacer frente a los pro- blemas cotidianos de su trabajo, no todo el material fue bien recibido, La re- vista £/ Maestro Rural fue un material muy apreciado e imprescindible en todos los testimonios de profesores. No sucedié lo mismo con los libros de la serie SEP, Para algunos se trataba de un material muy Atil e interesante: cra fantasia, Jun poco de -ulos libros en los que yo estudié, en la época anterior a la cardeni: todo era ficticio [...] Iecturas a la florecita, a la nubecita, al pajarito patriotismo muy acendrado, banderita tricolor y cositas asi, pero real, real para le- nar la necesidad de un pueblo, lat encontramos en csos libros. Nos hablaban del campesino, de la vida campesina, de las luchas obreras, de cémo solucionar los problemas sociales, de como alimentarse, como combatir los vicios, venfan coros antialcohélicos...“* Para otros, ese material no debié de haber circulado por el bien de las escuelas y los alumnos: Vinicron unos textos que se Hamaron la serie SEP. Sumamente ridiculos, chocan- tes [...] los nifios de primaria no entendfan cl fondo, sc decfan las cosas de una forma muy enfadosa [...] yo aforaba los libros con los que habia estudiado, nos decfan las cosas muy atractivas. Después afortunadamente desaparecié todo ese mugrero. Si, porque venia cso de las juntas y que cl secretario general y todo eso [...] los nifios de los ranchos sabian perfectamente todo eso porque veian a sus padres hasta parecia maldad para los niiios [...] sin ningdn atractivo, ninguna motivacion..no rataba ninguna cosa de fondo. Al igual que las Misiones Culturales y los Centros de Cooperaci6n Pe- dagégica, las ideas comunicadas en los materiales escritos, fueron interpre- tadas por los maestros sinaloaenses de manera desigual; de acuerdo con sus diferentes perspectivas y caracteristicas y desde los diversos y contrastantes espucios de accion en los que debieron laborar y aplicar los preceptos de la educaci6n socialista. 4 Entrevist 12. § Entrevista 1. 118 Lourpes Cueva Tavzer propiedad de Blas Valenzuela, “El Cubilete”, de Baltazar Menchaca y “El Triunfo”, de Patricio Mac Conegly. En la mayoria de los casos, los hacenda- dos no recurrieron a la violencia para frenar a los demandantes, intentaban llegar a acuerdos con los grupos organizados. Incluso algunos hacendados como el dueifio de “E] Triunfo” proporcionaron lista de sus trabajadores para que fuera aellos a quienes se les repartiera la tierra de sus haciendas.* En este clima de lucha que se venia fortuleciendo desde 1934, la activi- dad de los maestros rurales en el programa de reformas sociales Ileg6 a sem- brar tierra fértil.”” En Los Mochis, donde se respiraba “un ambiente de reno- vacion”, la Mision Cultural No. 4 a la que me he referido reforz6 la organizacion a favor de las reformas sociales. Las ensefianzas de la Mision Cultural y el liderazgo de Lopez Bayhgen no cayeron al vacfo. Encontraron cauce en la lucha que miles de trabajadores efectuaban asi como en los va- lores nacionalistas y el plan de reformas sociales llevado a cabo en una re- gi6n que tenfa gran importancia en el desarrollo econdmico de la entidad.” El profesor Romero explica: En Los Mochis los maestros fueron lideres y orientadores de las luchas. Habia un gran ambiente politico debido a los problemas contra la United Sugar Company y autoridades reaccionarias. Se respiraba un ambiente de renovaci6n. Ese ambiente ayud6 a las escuelas. Se podfa imprimir mayor liberalismo en la educaci6n, hubo menos resistencia a los postulados de la educaci6n socialista. Se cre6 la Sociedad de Interés Colectivo Agricola Ejidal (SICAE), una muy bucna organizacié6n social de grupos ejidales y sindicatos azucareros. Los maestros influyeron mucho en ese Proceso, éramos parte de ellos en cl movimiento social [...] Le puse a mi escucla Carlos Marx. Participé en la célula comunista Carlos Marx [...] aqui nunca tuve limites para extenderme en el aspecto de la cultura.4! 38 £7 Nacional (7 de febrero de 1937) y E] Demécrata Sinaloense (26 de febrero y 2.de mayo de 1938). Fl Iva Garza, 1939, p. 6. Entrevista 2, Candelaria Valdes, 1990, pp.73-75. Aqut la autora analiza ~ el papel de los maestros en Ia lucha y organizacién de los trabajadores en la region de La Laguna, desde antes del periodo cardenista. # Entrevistas 2, 10, 11. 40 Entrevista 17. “1 Entrevista «lo por los tral Lit sociedad de Interés Colectivo Agricola Ejidal (SICAB) fuc un organismo formas res, a ritiz de la expropiacion de cien mil hectéreas de terreno cultivado de La Epucacion SOciALISTA EN SINALOA 9 Las organizaciones obreras que realizaban constantes huelgas, encontra- ron formas novedosas de movilizaci6n en su lucha contra la empresa United Sugar Co, Tenfan el apoyo de la poblaci6n, que actud a favor de Jos traba- jadores. El movimiento obrero, representado en la Sociedad de Interés Co- lectivo Agricola Ejidal, logr6 el control econémico y educativo de la region. También en la esfera politica se suscitaron cambios: el alcalde del munici- pio era propuesto y defendido por los trabajadores organizados en la SICAE.? Durante el cardenismo, Ifderes obreros, campesinos y maestros impulsaron la lucha por la tierra y a organizaciOn campesina y obrera en Jos municipios de Ahome, E] Fuerte, Choix, Guasave y Culiacdn, con el apoyo del gobier- no federal y sorteando obstaculos frecuentes del gobierno estatal. En los lugares mas apartados y pobres de esta prospera zona, principal- mente de los municipios de El Fuerte y Choix, hubo mayor resistencia al cambio y problemas constantes que entrentar: Choix era un municipio serrano del norte del estado con la mayor parte de tierra temporal. No habia ganaderia ni minerfa que fortalecicra la precaria economia aagraria, Habfa acaparamiento de las pocas terras buenas que existian; familias como los Arvizu, los Saracho, los Vega eran los caciques de la region, se opusicron cons- tantemente a la organizacién campesina y persiguicron [crozmente a lideres cam- Pesinos y maestros rurales. En El Fuerte y Choix hubo mucho reparto de ticrras, hubo un gran movimiento. Se pudicron organizar varios comités agrarios que al mismo tiempo que cran de ata- que, cran también de defensa contra la gente que no simpatizaba con cl movimien- to agrario."? este control refuisaba mds alld de los dominio de la SICA at tomar decisiones en diferen- tes direas del espacio regional, como en la economia, 1a politica y la cultura. En cuanto a los asuntos de cducacién la SICAE tuvo espey interés en controlar las escuclas y umpliar el ndimero de éstas pura su poblacién infantil. Eliseo P. fl, 1939, p.10. 2 Jorge Moret y Luisa Part, 1980, Mario Gill, 1985, Entrevista | y 2. Kilo no quiere decir que no habia resistencia de las clases medi omodadas en Culiaciin o Ahome. pero no fue significativa, Ein Ahome, por ejemplo que fue cabecera municipal hasta 1934, habia un campo tomatero de ameri- cunos Hamada ka Florida J...] Estuba muy bien la agricultuma y no querfan cambio alguno: “Habsa mucha vida, festa, musica, ambiente. Los trabajadores de 1a Flozrida tenfan mucho dinero. Ea la Villa de Ahome habia s6lo dos escuelas. Entre By 16, 484: maestra Pedrozo en su testimonio informa de actos violentos como el encareclamiento en Choix de maestros federales muy activos que fueron acusados de ayitadores ¢ incluso de actos de violenent a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. 142 Lourbes Cuava Tazzer A los maestros al servicio del estado, que al inicio de 1937 ya rebasaban el millar, se les debia varios meses de sueldo como consecuencia de Ja ines- tabilidad politica y econémica del gobierno estatal. Sus condiciones de tra- bajo no habfan cambiado respecto a afios previos.” Lo que si se habfa mo- dificado era Ja concepcién y posici6n politica de algunos maestros ante la relaci6n laboral con el gobierno del estado. Desde los primeros aiios de or- ganizacion magisterial, estos nGcleos mantenfan contacto con organizacio- nes y lideres nacionales, asi como con sectores organizados a nivel local. Desde los primeros dias del mes de enero de 1937, la Federacién de Maestros Socialistas de Sinaloa (FMSS) solicit6 al gobernador Manuel] Del- gado el pago de los salarios atrasados. Obtuvo una promesa de liquidaci6n en el mes de enero. Al cumplirse el plazo, la FMSS por medio de su secreta- rio general Miguel C. Ontiveros, emplaz6 a huelga. Como no hubo respues- ta, el movimiento estallé el 12 de febrero.?’ El comité estatal de huelga se comunicé por diversos medios con las delegaciones de los municipios. Los comités municipales constituyeron en cada delegaci6n los comités de huelga: “el movimiento estaba vivo, habia inquietud y habfa las condiciones objetivas."" Estaba en juego més que el pago de los sueldos. Desde finales de 1936 se tenfa conocimiento de parte de los dirigentes magisteriales locales que se verificarfa una reunion de uni- ficaci6n magisterial nacional en febrero de 1937, con la anuencia del gene- ral Lazaro Cardenas. En enero del mismo afio se anunciaba que Miguel C. Ontiveros habia sido asignado miembro del “Comité Unificador del Magis- terio”. No es aventurado pensar que la dirigencia estatal consideraba que este nombramiento seria favorable a su movimiento local.?5 En los meses anteriores a la huelga, circulaban en algunos diarios loca- les noticias de los movimientos magisteriales en otras entidades federativas. Se hacfa referencia a la injusta excepci6n en el Cédigo Federal de Trabajo de los servidores piiblicos y se defendfa el derecho de los maestros de orga- mn ACN, Gi teria Pesicente Li $0 Clea del Rio, exp. 706, vii. Entevi 8. 2S AGN, Guleria Presidente indenas del Rio, exp. 706.1/121, AGN, Galeria 5, 2/331.9 (29)23466, caja 85-A, exp. 6. EI Demécrata Sinatloense (19 de enero de 1937). La Ebucacion SoctaLista EN SINALOA 143 nizarse y luchar por sus intereses como trabajadores.2° En forma paralela habfan verificado en los meses precedentes reuniones de cooperaci6n peda- gOgica en diferentes zonas escolares de la entidad. En ellas no s6lo trataron aspectos pedag6gicos, sino temas acerca de la unificacion magisterial y res- pecto de la importancia de luchar por sus intereses y necesidades. Como resultado de lo anterior, se conformaron algunas delegaciones municipales de la Federaci6n de Maestros Socialistas de Sinaloa.?’ Un dia antes de estallar la huelga, el gobernador Alfredo Delgado califi- c6 de agitaci6n malsana la convocatoria de los maestros y de ilegal el mo- vimiento huelguistico. Amenaz6 a los dirigentes magisteriales afirmando que no podria admitir tales irregularidades en su administracion.* Por su parte, el comité estatal de huelga envié un comunicado a las delegaciones munici- pales: para el dia 12, la mayorfa de los establecimientos escolares oficiales estaban cerrados. Los maestros federales no participaron de forma activa, ya que el comité estatal consider6 que el problema concernfa unicamente a los estatales. Sin embargo, apoyaron el movimiento huelguistico en aquellos lugares en los que coincidian ambos sistemas.”” Los huelguistas recibieron muestras de adhesi6n y simpatia de numero- sos grupos civiles y de la poblaci6n en general: ..Todo mundo sabia que los maestros estaban pagados pésimamente y que no les Iegaba con puntualidad su sueldo, de modo que fue una huelga que tuvo simpatia en los sectores [...] el profesorado como se decia antes, era muy estimado, tenfan més estatus que ahora, Y habia maestros muy distinguidos aunque no fueran direc- tores, ni inspectores. Porque eran buenos a nivel académico, eran reconocidos...%’ Los huelguistas recibieron apoyo de la seccién 14 del Sindicato Ferrocarrilero, que proporcioné el local para las sesiones permanentes del 2 £] Demécrata Sinaloense (21, 24 , 29 de enero de 1937), 77 EI Demiécrata Sinaloensc(24 de enero de 1937). AGN, Galeri Presidente Lézaro Cindenas del Rio, exp. 706.1/121. 8 FE} Democrat Sinaloense (12 de febrero de 1937). 2 Entrevista 1. £7 Demécrata Sinaloense (13 de febrero de 1937). ® Entrevista 13. Recibieron apoyo de numerosas organizaciones de las principales ciudades del esta do, Incluso autoridades municipales y maestros de escuelas particulares pedian a su personal solide ridad con los maestros huelguistas 4? Demderata Sinaoloense (16 19-21 de febrero de 1937). a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. La EDUCACION SOCIALISTA EN SINALDA 147 vez primera, la desaparicion de poderes. Numerosas agrupaciones, solicita- ron la liberaci6n de los maestros, cuyo finico delito era orientar a los cam- pesinos en la lucha por la tierra.*' La presion de los sectores organizados de Sinaloa y de las autoridades federales tuvo efecto: el coronel Alfredo Del- gado tuvo que ceder. 2. FORMACION DEL SINDICATO UNICO DE “TRABAJADORES DE LA. EDUCACION DEL ESTADO DE SINALOA (SUTES) Al] mismo tiempo en que acontecfa la huelga magisterial en Sinaloa, se ve- rificaba en la ciudad de Querétaro el I Congreso de Unificacion Magisterial, evento que alter6 el desarrollo del magisterio sinaloense. En Querétaro, tras varios intentos, acercamientos y pl: incluyendo una exhortaci6n del general Cardenas, se daban cita las dos organizaciones mas fuertes del magisterio nacional: la Confederaci6n Mexicana de Maestros (CMM) y la Confederacion Nacional de Trabajadores de la Educaci6n (CNTE), para con- ciliar intereses € integrar una central finica.'? La CNTE se cre6 en 1936 con el propésito de unificar al magisterio na- cional desde una perspectiva sustancialmente diferente « la de la CMM. Pro- ponia la unidad democrética del magisterio y enarbolaba un programa avan- zado en principios, métodos y finalidades. Los miembros de la CNTE eran en su mayoria miembros del Partido Comunista Mexicano." En el Congreso de Querétaro se conformé la Federacion Mexicana de Tra- bajadores de la Educacién (FMTE) con la presencia, entre otros, del general Migica, de Aurelio Manrique, director de Ja Biblioteca Nacional y de Valentin Campa." Vicente Lombardo Toledano, secretario general de la CTM, estuvo contra de la realizacién del Congreso. Debido a ello, y contrario a los deseos de los dirigentes sindicales y del mismo presidente de la replica, la FMTE nacié fuera de la Confederaci6n de Trabajadores de México." 1 4y Dember aoense (23 de ubril de 1937). Nacional (4 al 13 de febrero de 1937). 4% Gerardo Peliez, 1974, pp. 21-26. MRM, 1961, CEMOS, ‘i M1 El Nacional (5 de febrero de 1937 LD Nacional (5 de febrero de 1937). AGN 2/331.929)23466, cajst 85-A, exp. 6. 148 Lourpes Cugva TAzzer El 4 de febrero el general Cardenas se enter6, por medio de un telegrama firmado por el propio Lombardo Toledano, de los motivos de la CTM para no aprobar el Congreso Unitario: La Contederacion de Trabajadores de México resolvié no autorizar ni intervenir cn el Congreso convocado para unificar el magisterio de la Repfiblica en Ja Ciudad de Querétaro el proximo dfa 7. Las razones de nuestra determinaci6n consisten prin- cipalmente en que los trabajos preparatorios de ese Congreso han sido hechos de tal manera que agrupaciones auténomas ¢ independientes, asi como maestros y sin- de la CTM, no estan de acuerdo con los grupos dirigentes magisteriales, que son funcionarios de la Secretaria de Educucion Publica al mismo tiempo, y por lo tanto no dan garantfas para que la nueva organizacién magisterial sca un verdade- to frente de los maestros de todas las tendencias, Estimamos que la unificaci6n para fines sectarios no debe ser tolerada por la Conlederacién de Trabajadores de México que, de acuerdo con su estructura y su programa constituye cn sf misma un verda- dero frente de los Trabajadores del pafs sin partidarismos exclusivistas y sin pun- tos de vista estrechos.4® Los maestros huelguistas de Sinaloa tuvieron conocimiento del Congre- so de Unificacién por mensajes de sus delegados. También recibieron mues- tras de solidaridad a su huelga de parte de los congresistas que enviaron telegramas a la Secretarfa de Educacion Pablica para la pronta “Intervencion en el movimiento huelgufstico en Sinaloa.” La FMTE se propuso formar durante 1937 sindicatos Gnicos de maestros en todas las entidades. En sus estatutos y declaracion de principios domina- ban planteamientos del Partido Comunista Mexicano. Durante 1937 tuvo enfrentamientos en diversas partes de la repablica, con la CTM. Los maes- tros disidentes de la FMTE formaron la Confederacién Nacional de Maestros en Defensa de la CTM (CNMDCTM). La pugna intergremial se mantuvo pese a la voluntad del general Cardenas." jaleria 3, Rando Lizuro Cardenas del Rio, exp. 433/11. 47 EJ Nacional (12 de febrero de 1937). 48 En el V Consejo Nacional de la Confederacién de Trabajadores de México Gulio de 1937), y en el VE (octubre de 1937), se dieron fuertes conflictos de esta naturaleza en Gerardo Pelaez, 1974. En lo que respoctita estatutos y declaraci6n de principios ver #7 Nucioni/(12 y 13 de febrero de 1937), AGN. Galeria 5, 2/331.9 (29) 23466, caja 85-A, exp. 6, La EpucaciONn SOCIALISTA EN SINALOA 149 Durante la huelga magisterial sinaloense estuvo presente un delegado de Ja FMTE en el mitin contra el gobernador Ilevado a cabo el 21 de febrero en Ja ciudad de Culiacdn. En esa ocasi6n, se fortalecieron los vinculos para el sector magisterial. Sus esfuerzos cristalizarian en junio de ese mismo aiio, con la realizacion de un Congreso en la capital del estado. En 6] se consti- tuyé el Sindicato Unico de Trabajadores de la Educacion del Estado de Sinaloa (SUTES), ado a la FMTE, que ag]utin6 por vez primera, a los muestros de ambos sistemas. La mayor parte de sus Ifderes pertenecfa al Partido Comunista Mexicano (PCM), que por aquel tiempo apoyaba abierta- mente el programa de retormas del general Lazaro Cardenas.” A partir de ese momento, contingentes significativos de maestros ingre- saron al PCM. La experiencia sindical se torn6 ms sisteméatica y permanen- te tanto en Ja organizaci6n interna como en su relaci6n con otros sectores de obreros y campesinos. EI SUTES fue el primer organismo de defensa de los maestros sinaloenses. Asi lo entendieron ellos y respondieron con entusiasmo a este organismo, mismo que tenia entre sus propésitos centrales defender el empleo, exigir pago oportuno de salarios y defender la educaci6n socialista: «La necesidad de que los maestros tuviéramos un organismo de defensa como lo tenfan los obreros de una fabrica, como lo tenian los ejidatarios [...] para defender- nos de los problemas con las autoridades educativas, que los sueldos eran bajos, que no tenfamos ninguna protecci6n, nos podfan cesar cuando quisicran, nos podian cambiar (...] Por otra parte los maestros no tenfamos participaci6n en la direccién de la educacion. Estos sindicatos creados a través de la influencia del Partido Co- munista, tenfan doble postura. Una, la defensa del trabajador, otra, la defensa de ba educacion popular, no solo a nivel primaria {...] sino en todos los niveles hasta la Universidad.” El SUTES empez6 ut funcionar con un Comité Ejecutivo Estatal y comités delegacionales elegidos en el Congreso Estatal. La organizacion interna contemplaba la participacion de Jos maestros en organismos accesibles y con relativa autonomia que facilitaran la participaci6n de los maestros por mu- © EI Dembc 50 Fntrevistas 1 y 6 xalvese (20 de junio de 1937), a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. 164 Lourpes Cugva TAZzer de Sinaloa, a la FTS y a Montes Alanfs su apoyo en la soluci6n del conflicto y reconocié el esfuerzo del Estado para llegar a una soluci6n favorable a sus demandas. Por filtimo, exhort6 a los maestros a trabajar para lograr eficien- cia en el aula, mejorar el nivel educativo y popularizar la cultura con el lema “todos a trabajar para conseguir un México mejor”.* Las buenas intenciones para trabajar unidos después del movimiento se quedaron en el tintero. Como sucedié en otras partes de la repablica, la di- vision del magisterio se manifest6 en las escuelas. Una vez concluida la huelga, las agresiones entre los maestros “huelguistas” y los “esquiroles” levaron a formar un comisi6n neutral que analizara todas las quejas relati- vos a ambos grupos. Funcioné temporalmente, pero volvieron a surgir mas dificultades. Hubo intentos de destituci6n del comité estatal, pactos de con- vivencia y acciones que pretendfan fortalecer la unidad. Sin embargo, cir- cunstancias politicas y sociales del contexto nacional y regional ajenas a la voluntal del sindicato, le marcaron al SUTES-STERM una linea muy distinta de la que le habfan trazado sus iniciadores. El problema de poder al interior del sindicato desde ese momento fue parte de la vida sindical magisterial. La combatividad y el compromiso por cau- sas justas fue cediendo terreno al camino de la negociaci6n y la basqueda de posiciones personales; “el clientelismo” comenz6 a causar estragos.*° 85 Firma el Comité ejecutivo del SUTES: responsable general, Juan Milln; secretario de actas, Laiis Alfonso Gastélum, secretario de acuerdos y correspondencia, José Gaytin Ramirez; secretario de trabajo y conflictos, Rodolfo Monjaraz Buelna; secretario de organizacién y propaganda, Silvano Maciel Olid, secretario de esc. y estadistica, Jestis Lazcano Ochoa, &/ Demédcrata Sinaloense (22 de abril de 1938). AGN, Galeria 3, Kondo Lazaro Cardenas del Rio, exp. 706.1/121. 86 £1 Democrata Sinaloense (20, 21 y 22 de abril de 1938). La comision neutral a la que nos referimos estuvo formada por Heriberto Mejia (representante de] magisterio no huelguista), Manuel Hidalgo (delegado del STERM) y Juan Millan (representante del SUTES-secc. 25 STERM) E/ Demécrata Sinaloense (20 de abril de 1938). En contra de maestros comunistas y cetemistas en el sindicato (20,21, 22/abril). Intento de destituci6n de los del SUTES. Pactos de convivencia (27, 29 y 30 de abril de 1938). Ram6n Rubin, muy criticado como instigador de la violencia entre maestros (30 de abril). Division del magisterio (4 de mayo). En junio hay cartas al presidente de la reptiblica quejindose de la divi- sion de! magisterio y de las malas condiciones economicas en las que se encuentran. AGN, Galeria 3, Fondo Liizaro Girdenas del Rio., exp. 706.1121. Promovido por el gobierno del estado y Rodolfo T. Loaiza se formé el “Comité Sinaloense Pro-defensa de las Instituciones” en el Palacio de gobierno para fortalecer las reformas sociales y contrarrestar la labor de rebeldia de los maestros y trabajadores. La ‘integraron gente del gobierno, militares, integrantes de PNR, FTS, SUTES, PCM y presidentes munici- La EDUCACION SociALIsTA EN SINALOA 165 Es el sindicato que hasta la fecha, nosotros los viejos maestros nos hemos sentido orgullosos de haber tenido esa organizacion. Todavia no se entregaba, todavia no se usaba el charrismo en el sindicalismo mexicanof...] habfa independencia de los maestros para luchar por las demandas sociales.*? Los maestros entrevistados atribuyen este giro a las circunstancias nacio- nales y a cuestiones internas de la dirigencia sindical. Para ellos, el fin del cardenismo signific6 la clausura de un espacio posible de lucha y compro- miso junto con los trabajadores. También atribuyen los fracasos a los erro- res de los maestros comunistas que no consolidaron su organizaci6n y no supieron entender los cambios y los retos del nuevo régimen.** pales (28/mayo/38). En 1940 en un Congreso de la seccion 25 del STERM, perdieron mucho terreno Jos maestros combativos y ganaron la dirigencia sindical maestros cercanos al grupo en el poder, sobre todo ligados a Rodolfo T, Loaiza, Lazeano Ochoa, 1988, p.45. 57 Entrevista 7. tas 1,5,7, 11. 13, 18 y 19, Segdin Claudio Meza Vidales, no todo se perdié. Después de la lucha magisterial, el sindicato magisterial se habia fortalecido como sujeto politico en ta entidad. En Ja FTSE tenfan la cartera de educaci6n y problemas culturales en los comités ejecutivos: “Promovimos actos culturales en los sindicatos y cuando éstos nos planteaban problemas de falta de cescuelas, de falta de maestros, promoviamos ante las autoridades pura satisfacer esas necesidades. Todo eso se puede considerar como resultado de la tendencia socialista del régimen de Cardenas” . Entre- vista 10. CONSIDERACIONES FINALES 1, Las distintas formas de interpretar y llevar a ta prictica la educaci6n so- cialista dependié de la dindmica de la sociedad posrevolu-cionaria en cada estado.' En Sinaloa, la manera como se fueron conformando los grupos de poder y la forma en que se estableci6 la red de relaciones entre la economia y la politica regionales con las de orden nacional son fundamentales para en- tender las funciones del magisterio en el estado y las maneras de vivir e interpretar la reforma educativa. Las alianzas que se dieron durante el cardenismo entre el poder central y los grupos de poder local para el desplazamiento de los callistas fueron per- judicadas por la falta de capacidad negociadora del gobernador Alfredo Delgado, Sin embargo, dichas alianzas lograron imponerse para facilitar la conformaci6n de una sociedad mas diversificada que fue protagonista de movilizaciones sociales sin precedentes en el escenario sinaloense. Al fina- lizar la década de los treinta, la sociedad sinaloense habia sufrido cambios importantes en las estructuras econ6mica, politica, social y cultural. El enfrentamiento de los trabajadores y otros sectores con la clase domi- nante y el gobierno local transcurrié en forma paralela a la creaciOn y el desarrollo de nuevos actores politicos. Ello dio lugar a un conflicto regional mais o menos generalizado, justo en el momento en que el Ejecutivo federal solicitaba a todas las organizaciones y autoridades regionales abstenerse de provocar disturbios locales y unificarse para hacer frente a las consecuen- cias de la expropiaci6n petrolera. La movilizaci6n social que se produjo en ‘Mary Kay Vougahn y Susana Quintanilla, en prensa, p.18. [167] a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. La EbUCACION SOCTALISTA EN SINALOA 193 la época y de la zona. Conoce perfectamnte los municipios de E] Fuerte y Choix. Particip6 activamente en el movimiento magisterial pero no como lider. No encontr6 cambios significativos en el trabajo escolar durante el cardenismo. Insiste mucho en la lucha agraria y Ja lucha antialcohdlica. Jubilado, Cuando se le entrevist6 trabajaba en la intendencia del municipio de Ahome en Los Mochis. . NUMERO 19: CELSA VALDES QUIROZ Entrevistada en Culiacdn, Sinaloa, el 8 de junio de 1987. Originaria de Culiacén, Sinaloa, nacida en 1917(aprox.) Ingresé6 al sistema de educaci6n estatal a la edad de 15 afios en 1932. Su padre queria que estudiara, pero ella prefiri6 trabajar un tiempo. Sus padres eran muy pobres y no tenfan mucho para comprarle ropa y ella no quiso ir al Colegio Civil Rosales hasta que tu- viera ropa y zapatos “decentes”. Trabajé como ayudante de escuela oficial mixta con sueldo de $1.50 diarios; ya en 1938 trabajo como maestra de gru- po con $3.00 diarios. Decidi6 luego seguir trabajando y al mismo tiempo estudiar en el Colegio Rosales. Se recibié en 1940, En el movimiento estu- diantil de 1938, ella particip6 activamente. Laboré todo el tiempo en Culiacdn, Sinaloa. Se jubilé en 1968. Fue muy activa en el movimiento sin- dical. No milito formalmente, pero fue colaboradora, Insistio mucho duran- te la entrevista respecto al tema de la separacién de los dos sindicatos, las fuerzas reaccionarias del magisterio y el proceso doloroso de divisién magisterial. Aunque fue en una época posterior a la estudiada, se le dejé expresarse libremente. Mucha informaci6n al respecto. Fragil de salud. En la escuela Obreg6n tuvo de compaiieros de trabajo a los profesores Rodolfo Monjaraz Buelna, Luis Alfonso Gastélum, Francisco Frias y Jestis Lazcano; muestros Ifderes sindicales algunos del Partido Comunista, que influyeron mucho en su postura ideolégica y en su actuaci6n sindical. Trabaj6 poste- riormente en la Vocacional No.1, en el sistema federal por un tiempo. NUMERO 20: JOSEFINA VERDUGO VILLARREAL Entrevistada en Los Mochis, Sinaloa, el 1 de julio de 1987. Nacié 1923 en San Ignaci6, Sinaloa. Su padre fue Ruperto Verdugo Palazuelos (maestro e 194 Lourpes Cueva Tazzer inspector federal del estado), Se cas6 a los trece aos de edad en 1936 con un maestro, Victor Benitez Zarate, y ella entré a trabajar en el sistema fede- ral, al igual que su padre y su marido. Sélo tenfa estudios de 60. de prima- ria. No participé en el movimiento magisterial activamente. Su esposo fue militante activo del Partido Comunista Mexicano y particip6 en movimien- tos sociales y magisteriales durante muchos afios. Ella no estaba de acuer- do. Divorciada y jubilada. NUMERO 21 CARLOS RAMON GARCIA Entrevistado en Los Mochis, Sinaloa, el 2 de julio de 1987. No fue maestro. Fue lider obrero en Los Mochis con un activa participaci6n en la lucha con- tra Johnston, duefio de la United Sugar Co. Fue lider y protagonista del in- tenso periodo de lucha, del reparto agrario y de la construccién de la Socie- dad de Interés Colectivo Agricola Ejidal (SICAE) en Los Mochis. Trabaj6é junto con muchos maestros rurales de la zona. Es un testimonio valioso que complementa al de los maestros. La Epucacion SociALIsTA EN SINALOA 195 ANEXO IIT CUADROS DE POBLACION EN SINALOA 1930 Y 1940 CUADRO I DISTRIBUCION DE POBLACION RURAL san | TOTAL 19030 304,967 | 90,651 395,618 1940 385,215 | 107,606 492,821) Incremento | 80,248 16,955 97,203 % incremento 26.3% 18.7% 24.6% Fuente: Anuario Estadistico de EUM 1943-1945. Secretaria de Economia, México, 1950, p. 22. Nota; Los incrementos y porcentajes de todos los cuadros son calculados por L.C:T. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. 200 Lourpes Cueva Tazzer CUADRO V POBLACION ALFABETA Y ANALFABETA POR MUNICIPIOS. (MAYOR DE10 ANOS). PORCENTAJE DE INCREMENTO EN 1940 RESPECTO A 1930 POBLACION | TOTAL | POBLACION| ALFABETAS| ANALFABETAS 1930 1940 | %Incr. | % Incr. % Incr. ESTADO 287,857 [347,454 21% 50% -2%dism. AHOME 22,394 [27 24 61 5 lANGosTuRA | 6,350 [6,426 | 1 44 -30 BADIRAGUATO 15.607 _|17,772| 14 13 | 45 ONCORDIA | 12,932 [11,688 | -10 9 -22 OSALA 9,281 _(|10,257| 11 25 3 CULIACAN 53,306 [66,943 | 26 55 2 CHOIx 10,332 |15,525| 50 62 44 LOTA 4,260 4,956 16 47 5 SCUINAPA 4,358 7,221 66 98 32 L FUERTE 18,717 _ |22,829| 22 79 2 GUASAVE 19,210 |25,462| 33 88 8 MAZATLAN 41,084 |47,385| 15 34 14 Mocorito | 20,710 |25,462| 24 73 4 OSARIO 17,498 |18,701| 7 38 19 AN IGNACIO | 12,109 [14,814] 22 53 1 SINALOA 19,709 [25,029] 27 56 17 La EbucaciONn SocrALISTA EN SINALOA 201 ANEXO IV RELACION DE MAESTROS FEDERALES POR MUNICIPIO. 1936 Clase “A” : $80.0 204 Lournes Cugva Tazzer — | ___ ESCUELA 1. Cee 4. SABANILLA: é. POTRERO DE BETARANOS EL GUAYABO 8.-SAN_JAVIE a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. 208 Lourpes Cugva TAzzer CLASE “A’ ESCUELA UO, O AN IGNACIO AGIC A NA CARM CARRIZA 6. CAMACHO SAN IGNACIO. CAND EL ARIA GARCIA COSCOYOL 8. LA PALMA San IcNASiO ANGELA RODRIGUEZI IXTAGUA. NACIO MARIA VALDES DE POLANCO 10. EL. SPINAL SAN GNAC GRACIELA FRANCO, (11. MONTIEL MAS LAN SOLEDAD VALDES 12. CHICUR ANORIA MAZATLAN MA. LINA VALDES ‘