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Nuestro

propio camino para encontrar nuestro lugar en el mundo



He pensado titular esta columna recuerdos a Meritxel McGregor Aristopoulos, por
aquello de fusionar las referencias catalana escocesa y griega que tanto pesan en
nuestras reflexiones ltimamente. Con cierta sorna, claro est, porque la sana e
inteligente intencin de aprender de otras experiencias pueden mutar en un modismo
de escasa utilidad prctica, como si pasramos de los pantalones pitillo a los
acampanados o de la camisa de cuadros a los estampados. Y es que a veces uno tiene
la sensacin de que ahora, tras ser catalanes y escocesas nos estamos haciendo
griegos. Y claro, ya fuimos venezolanos, como antes argelinas y vietnamitas. Y tuvimos
nuestros aos sueco-noruegos, flamencos o quebecois.

Creo que ser capaces de bromear sobre nuestras costumbres (o manas) nos hace ms
fuertes, sobre todo si en lugar de servir para flagelarnos (otro deporte nacional vasco)
nos ayuda a entender por qu ejemplos ms o menos reciclables en nuestro contexto
pasan a ser vistos como recetas mesinicas a copiar mimticamente. Desde esta
perspectiva, preguntarnos qu se va a llevar en esta temporada, si ser el referendum
escocs, la Asamblea Nacional Catalana o Syriza es una manera un tanto cida de
interrogarnos sobre por qu tendemos a simplificar y mitificar situaciones y procesos
que son mucho ms complejos que las caricaturas en que los convertimos.

Aprender de otras experiencias es una gran idea, siempre lo ha sido. La imitacin y la
emulacin son grandes motores en la actividad humana, sea individual o colectiva. Los
pueblos y los movimientos sociales se copian, para bien y para mal. Nuestro pueblo lo
ha hecho y la experiencia vasca ha sido tambin muy copiada. En nuestros tiempos,
nadie en su sano juicio afrontara un proceso de transformacin social cerrando los
ojos y los odos ante el resto del mundo, as que sentirse un poco Maritxel McGregor
Aristopoulos no tiene por qu ser una mala idea siempre que terminemos por aterrizar
en nuestro escenario, que es donde nos jugamos los cuartos y donde tendremos que
acertar con estrategias que se podrn parecer o no a las que triunfan en otros mbitos.

Por eso, miremos con atencin a lo que suceda en Grecia, pero contribuyamos
avanzado en nuestro propio camino, la va vasca a la soberana y a una profunda
trasformacin social, cada vez ms claramente caras de la misma moneda.