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pais de Hatti es una tierra extra/a, especial mente por el efecto que” Droduce en las gertes. Los que 0 ven por primera vez se espantan ante su escabrosidad negra y sus abismos de pesacille donde un vien: 21 Pero los que viven en ellas las aman. Son tan sombrios como las rocas que. En Hatti, los esclavos siembran y las mujeres cuidan la cubren y el frio de sus mesetas parece haberse fundido en sus carnes. ‘las casas.Los hombres, desde fa nifiez hasta fa muer- Son una raza de querreros como tal vez jamds vio el mundo. Hacen una re- te, son querreros. Viven sobre las armas y sdlo se ocu- ligién de fa batalla y un culto del valor y desdefian la muerte. : | pan de Juchar y saquear. Son sombrios, disciplinados ( ae 2 AR a y sin miedo. Es una raza muy orgullosa de st misma. i Yo lo soy. Soy uno de ellos. Soy un hiti- ta y no cambiarfa e! orgullo de esa con~ dicién por todos los tesoros del mundo. . Amoa mi hermano, No tiene mujer ni hijos ni na- da y todos sus suefos de dejar una huella de su paso se cifran en mf. Yo continuaré nuestra fami- lia, Lo s6. Conozco sus pensamientos aunque no los ¢ lar tu pies. Si en vez de ser un palo, hubiera sido una espada ahora serfas.un mutilado,.. Pero... Mira,hermano,. Un ji- nete flega. . /y SI... ya-todo galope... . éSeran malas noticias? se ensombrece.No comprendo muy bien lo que ccurre y me asusta. Los hititas aseguramos no conocer el mie~ do pero a veces sos - pecho que es Men~ @ tira. , Yo debo partir a hacer algo. iré contigo, } * Me sonrié. Habla amor.y orguilo en él... «No! éCrees que no te conozco? No sé quién es ese hombre ni me intere- $a pero sé que significa pelea. iYo i- Asif habla un hombre... ont Ao . Se fue al atardecer, armado y aprovisionado y parecia mds que nunca el ideal de fos hititas con su nariz corva y su cuello de toro.No me dijo adids.Un hitita no se gasta en sentimentalismos. --, pero incluso un hombre de- \| be respetar a su hermano ma- or. jHaz lo que te digo! ‘No. Es un vagabundo. Su nico ejército es él mismo. Es bienvenido en los palacios y en las chozas. No tiene fortuna ni am- bicién (Voya hablar conHara- dan...£1 debe saber mucho vagabundo. .. El gran enemigo de Hatti. .. x ae aan serd ese '| Nuestra Maldicin. 7 a) ‘ 5 No entiendo: 20ué ais haley s re a imi hermano y él? 24 . Sangre. Nippur acaudill6 a Jos egipcios con- ‘tra nosotros y una noche atacé por sorpresa uno de nuestros campamentos. Tu padre esta- ba en él. Nippur lo maté. Carqué mi caballo con provisiones y flechas y busqué una Vieja armadura de mi hermano pues yo no tenia atin una propia y me lanzé tras sus huellas... a Hohana... Desde ese dfa la vida de tu hermano tuvo una sola razén. La destruccién del hombre de Lagash.Nunca més. vol- vié a probar vino ni se acercé a una mujer ni se permiti6é ninguna debili- dad. Toda su vida est4 dedicada a la Ya lo veo. Tal vez ha visto Sin embargo no lo alcancé. La noche me sorprendié en el desierto de las Calaveras y el sentido comin me hizo detenerme... / (De nada sirve que reviente mi caballo... Seguramente Muras también se debe ha- ber detenido y...) ! Buscamos a una joven rubia. Lleva el brazalete de los esclavos y huyé de mi casa. Soy su amo. éla has visto? Era un hombre repugnante, mds por sus ‘ojos de cerdo y sus movi mientos furti- vos que por su aspecto que tampoco era tolerable. Yo habfa sido imprudente.... s mucho achorro. Tal vez note ve hablar eso, ci ndrfa mal... i E5SOo) /} Ty EC L9 0 Veet Tal.vez mientes... Dilo otra vez y deberds tragarte tu len— gua. Los hititas no toleran insultos. El enorme querrero le sonrid desde la roca. Sus ojos brillaban hu morfsticamente pero su segunda flecha estaba apuntada rec- taal pecho del hombre repugnante... No juegues con los nifios, amigo. No tie- ne gracia. : ZQuieres que juguemos contigo, tal vez? Eres uno solo y nosotros... AN el es uno solo ni nadie tendra diversi esta noche, perros. 2Quién quiere moverse? Tengo muchas flechas en el pufio y puedo co locar cada una en uno de ustedes. ¢Quién ‘se Mueve? Nadie lo hizo, M hermano era impresio- Cuando desaparecieron, Muras se acer- SSS i se han ido ya? nante y fuerte como una montafia y todos c6al hombre y... : 5 CS) se acobardaron, pero el hombre repugnan- te se sintié obligado a... Te agradezco que ayudaras a mi herma no.£l es muy joven y muy tonto y no sa- be tener Ia lengua quieta. Sy Asi es, La encontré hoy en ef desierto casi muerta de sedy de sol y me apiadé de ella, $6- loun terror muy grande ha- ce que se elija a muerte, — < Es asf...No podia seguir bajo Rudumar...No podfa so- \=_|Muras se apart6 con gesto a Fe portar su crueldad y su barbarie y su suciedad.,.Ful sombrio y caminé hasta la ( > > capturada por él fras una batalla en la que mataron a hoguera, Desde alll grufié...) | - ( : todos Jos mios...y desde entonces he sido su perro...” = : is y no podia seguir soportdndolo. ... Nippur rid S TT S=hy| | simplemente. \ \ ») FBP | |Habia tomado AAW A\® rae < un pellejo de vino y bebfa, En todos sus movi mientos habia placer. Parecia pala~ dear cada gesto, cada movimien- to, como si el mero hecho de existir lo Nlena- ra de jGbilo... No sabes’ lo que te oler- ides Me avergoncé de los modales de mi her- Refunfuhando, Muras acepté pero evit6 Mi hermano y yo buscamos a un enemigo, mano y traté de hacer algo... : mirar a la joven oacercarseaelia... al asesino de nuestro padre. Buscamos a Siéntense. Tengo comida y todos estamos 2 vow un hombre de la ciudad de Lagash. Un tal -gansados. Podemos compartir ef fuego y EQué hacen dos hi _ fa noche. Est4n lejos de su Es una buena idea. tierra... Cosa curiosa, No se mostré sali sfecho como yo es- Hubjera querido resistir pero mi agotamiento fue demasiado y sin darme cuenta... : ‘peraba. Al contrario, lo vi ensombrecerse mds y te haber confiado en mi. epnae -< la muerte de ese asesino me pertenece. Ahora com. prendo todos estos afios de privaciones y espera. \Debiste habérmelo dicho. Déjalo solo. Los hombres tienen a veces cargas _gue no pueden compartir, Acuéstate y duerme. Hitita... he preparado comida y te he traldo, 2Qué te he hecho yo? gPor qué me odias? Sdlo soy una fugitiva pobre y persequida. éPor qué tienes que ser tan cruel? Le oo jApdrtate de mi! Te dejo aqui tus alimentos. No dejes que se enfrien. . Lone Fede ” ; ir Yi We Fa) Sen 1 ODS. TAT que me persiguen viejos fantasmas. Fantasmas atroces que no dejan dormir... .. Perdéname. No te quiero mal... Descansa, guerrero. Tal vez esta noche, tus fantasmas no (De manera que éste es Muras... Parece tan formi-| dable como su fa- ma me lo habia hecho imaginar. ) El golpe me desperté. Porun momen- Quieto, jovénzuelo atrevido. He vuelto para Busqué con fos ojos a Muras. Y lo vi... to no comprendf fo que ocurria pero terminar esa conversacfén que habiamos co- el dolor me despabild.. . . menzado. .. : éEsperas ia como un ni- fio... El. cree que los combates se libran a campo abierto, con banderas y trompas... E! iqnora que hay otras formas de combatir... FY ti,mi pequefia, écrefas que hui- rias de mi? éCrefas que podrias burlarte de mi? Es indtil que me captures. Volveré a huir una y otra vez. Sélo podrds evitarlo matandome. “ify Za an - if é i PRS QO@OO05 | ea “FZ Za — ee F 7M Ne mgr -— iat as Zt) i 7 ea SIyrrh ieee ZA Tal vez no sea mala idea. Mucha gente se ha reido de mi al saber de tu fuga. Tu cabeza en unpalo acallarfa muchas ri- sas. Si. Creo que serd una buena idea. No fo hagas. | 7 éPor qué no? Alquien debe morir. | Mi orgulloloexige. Y ella es la © victima. eed Menos que t0 te ofrezeas a ocupar ‘ Anoche dormf sin fantasmas. ZRecuerdas fo $u lugar. oS Que dijiste? 16 los ahuyentaste de mi lado, ; a Fue bueno. Fue hermoso. Si te ocurriera al- \ i ) . 90, los f rfan... jUn momento! i£! gigante! jLo olvidamos com- pletamente! gD6nde esta el otro que estaba ? = T ruide de 0m carrera To hizo volverse, En un selémpago wi sus ojos abrirse de- sesperadamente y adiviné el grito que ‘nunca lleg6a lanzar... ‘Apareci6 como nacido de la oscuridad, con 545 ojos brillantes, més humorista que puna... Es I6gico. Pelesn por oro y ahora ya hhay nadie que lo pague. Y ademés creo (que debe haber varios de ellos degolla- dos entre las r0cas. 32. {ado de mi hermano y lo contempl6 in: ‘quisitivamente. Por fin... Liévame contigo. Nos sentaios jurto al fuego tras alejar fos cadéveres. ls muchacha se sent6 al No puedo, Prometf que... Et 10 interrumpié pero'me habi6 a mi. Escucha, Mikos...Te contaré una histo- ria, una historia que te interesaré cono- oft (/ Wbouna vez un guerrero ejemplar e intachable que fue el orgullo de su pats su familia, Su padre también era un gran luchadsr y ambos se adoraban. Pe- ro este querrero también era hombre una noche acudié a una cit y6 morir de remordimientos. Se cu ier estado all Era un hombre tan culps sla casualidad gl destino, * jentras él estaba ausente, los enemigos atacaron ef campa ‘mento y su padre fue muerto, Cuando el querrero volvié cre- pS a sf mismo por no he hhonesto que ni siquiera mmientos pudieron = Desde entonces se nega mirar a ninguna mujer hasta que no vengara a su padre. Pero, éde quién vengarlo? Nadie lo ase 16. £1 muri6 como.un querrera, peleando y s6to los remord ble donde la raz6n no ‘Nippur fue el jefe de una tropa. Ja~ mms supo cudl era tu padre. Muchos ‘querreros pelearon all y muchos marieron. Todos lucharon bien y s6- Jo la suerte dio ef triunfo, No busques a Nippur, Muras, les inocen= te. VtG también. No hay verguenza sobre tI Tu padre murié una muerte buena, digna de un honbre de batalla. Lévate a esta mi~ er y hazia feliz, 33 Porque Nippur de Lagash te arrébay ‘6.una vie... pero me devoli6 tres. Es verdad lo que dicen sobre su ge- [Mi hermano Io coserv6 con curiosidad un targo rato. ¥ de pronto sonrié.... ET gigante sonridy extrajo un trozo de queso que comenz6 a partir en cuatro pe- dazos. Su sonrisa era tan contagiose que sin haber por qué todos lo imitamos... Wo creas én todo To que olgas, Muras. Ese viejo Nippur-no es tan generoso. .. ‘Wire, Se ha quardado el trozo dé queso ms} grande...

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