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20 cub mace a canetuen i versiones ‘ominanise de una sina come a anvoptoge? .Conqut eters so dita la cepcetccd colon extitoncutran, cad ez mie protons enoseapacis Inelectules? ZO puntos encuento nena antrpotgl ys estos utes, y qué oe ein cept? Cues son as pus de poder quo os legtiman, yes ntuyen ls rlaciones {nstaicanenteasinétion) enze cat y puters? present tr recoge eas proguntas para laberar un mapa exhaustive delae précis, los ereustos, as intone oa esos que encarnan estos abate, anal io manda por sobre todo an Area Ltn. Con ecusnca, as antopsiogosdesestnan los ceueles curses porirsvertes, en nombre de au pops cartes, ve, ‘uns ee cedican aos estucos eure ‘monde deetacan el eset eenciatay oon a antopotgt. En bos casos, goto ropcbador sel deberes més a acanodimerto quo a indementos tales, ‘Nenio a estas dvrgeris, Esato Restrepo busca supers eariatriaciones rrutuas( go rechazo o de delzacin ingerusy xaminr as taciones yo sonidos comunes dsopinaros qu straviesn hoy ia arvoplo, a! como ‘tas concopcines de ls etdioe cuales. k antRopoLésicas jAntropologia y estudios culturales Pisputas y confiuencias desde la periferia ANTROPOLOGIA Y ESTUDIOS CULTURALES isputas y confuencias desde la periferia eduardo restrepo re Renee nae ea SSR een nym fhtvicn® Samper 1 Arpt Cin 015 Sao Veinuo Fars san nt abrseg ag oe pine Mrs / Catnip Brats ecko dep qu marae 1.738 Inpro ce pen te Age ‘Cambiar los séminos de un argumento ex sumamente fl, ya que la defniin dominante del problema dquire, a uavés dela repetiisn, ya través del peso y [a creilidad de quienes fa proponen osuscrben, kt saranda del senddo comin” Sruawr Haus ((1982] 2010: 181) Indice Agradecimientos acta una axrnoroLocta CeniTica DE La ANTROFOLOGIA 2. Diferenca, hegemontay diciplinamiento en antropologia gar povlerydlerencia Esablecimientos antropokigicospesfricory ours antropologae™ Hegemontasy dsciptinamiento 2, Singulardades asimetrias ene campo antropo igo trananaional CGestiones de enewadre: ls sngulaidades Hacia una perspec sities aimee “Transformaciones teenogicary (aera) subalternizacones (Comentarios finales ‘5. Natualzain de prvlegios: sobre a esriura ya formacién antropolgica ‘Ansiedades dela excritara atropolégica Formacién antropoligca en la era de os porgradon 8 3 st © 39 55 67 n 8 % 4 Red de Antropologis del Mundo Red de Antropologiss del Mundo (RAM-WAN) Desplazamientos exis El proyecto dela red Reacelones cuesionamientos Conelusiones 4: Apuntes sobre estudio culraes ‘Para perf consensos Dispstas Conclusiones {De qué extudios culturales estamos hablndo? Especiicidad Legados ‘Tranedlicplinariedad Genin eutaral CConchisiones 17m tomo alos estudoseulturales en América Latina {ip estudio culrraes desde a peifers oto (inter)eulturales en clave colonial Epilogo.Antropoloyia esti cultrales: ‘onfluendasyteslones a especificdad def antropologia a especificidad de los estadios cultures Tensioner y confvencias [Referencias bibliogrficat 108 6 125 136 8 38 163 104 168 169 v8 18 193 108) 205, Agradecimientos Ete libro ee resitado de inmuerales conversicio: nersonenidas durant lor timosdier aos con amigos clegas, {tomo a la anyopologia y los estdios cultures Pore lado e I atropologi, los enriquecedores debates que gests la Red {de Antropologiae del Mund han sido viales para woquelar mi ‘hos de los plantcos realizados en Ia primera pare de ete iro. ‘Agraderco por su honesidad y genesosidad intelectual al nicleo impulsor de estos debates, en parcular a Marisol de la Cadena, ‘Astro Escobar, Susana Narotky y Gustavo Line Ribeiro, Tam ign quiero agradecer a Julio Aris, Claudia Briones, Alena Cai «edo, Alejandro Grimson, Marci Pardo, Rosana Gubery Aci Ramos por lat edifcants discusiones sobre aruntosrelaconadoe con la priticasantropoldgieas en nuestros contests y sn fs ‘ales huberansdo impenatbles muchos de lor argumenton aqul ‘labora. En relaciin con ls estudios cultures, debo agradecer a Layrence Grosberg por compartir su pasin en defender una. pricica inelectal, contextual y policamente relevante. Entre lor muchos inteloeuores cercanos a era comriente, tengo na particular deuda intelectual con Axel Rojas, con quien he waba- {ido en conjunto alo largo de estos acs, y quien ha conocido y omentado los borradores que Finalmente forman parte de este bro. También han sido de particular releaneia para decantar argumentos en diferentes momentos las conversacones sobre l- unos aspecios agus watados com Juan Ricardo Aparicio, Santiago Castro, Jesis Martin Barbero, Constanza Mendova, Juan Manel Rordriguer, Nelly Richard y Victor Vieh. Muchos de ests inte ‘cambios han tenido ugar en diferentes partes de América Latina, ‘en el marco de la Red de Posgrados en Esudiosy Polieas Cul turales, impulsads y eoordinada por Alejandro Grimson, 3 quien ‘quiero agradecer muy especialmente por su apertura al debate sobre todo, por su capacidad para poner en cuestién no pocas Introduccién. Antes que tna disipina homogéaca conformada por lasmismasprcticas, nfs, agendas, entramadosistiscionaes 7 evtrategias mietodoldgicas en todo el mundo, el campo antro- polégico tranenacional se ha caractertaado por la existencia de Tradiciones provenientes de cominidades locales, nacionales 0 regionales,cuya especiicidads,siguiendo a Cardoso de Olive (2000), eatin consis por paracigmas y esi" diferen- te. Sin duds, Ia heterogeneidad ha sido una de lsimprontas de In iscipina antropoldgica: na slo se pueden marcar divergea- das sigifcaivas entre traicionesnacionaes (como la francesa fla estadounidense) regionaes (como Ia antropologa ritea Tatinoamercana y el eaructutalfuncionalamo eusopeo), sino también en el interior de extasformacionesantropoléyicas na. donates (entre lo que aparece como “escucas, por ejemplo). ‘sta heterogeneldad in embargo no excluye a existeneia de ‘un campo antropogico wansnacional. Por empezar, mis alli de que ser anopélogo signifique coms dstntas en diferences lugates y momentos para iertos colectivos, todos los antrops- logos eslenten interpelados como tales, c= decir, enen rasgos en comin, Del mismo modo, una sere de criterios de recono- timientoy de raducciGn entre estas diferentes radiciones (que pstn por apropiciones y por dispuas), asf como un conjunto fe rlaciones istneionalizadas en y entre las distntas formar ‘ones nacionaes constyen este campo transnacional Por i timo, exte campo implica una serie de relerentes compares ‘con respect la historia de [a ciscipling, una constelacin de trabajos, autores y problematicas reconocidos como propios y, sobre todo, cierto esos predominantes en el trabajo intel 14 avraorotocta vesTuotos cULTURAEES ‘ual (como la perspecia etnogréfica wel énasis en la iferencia cultural ‘Ahora bien, Ine vsbildades y audibildades de lax diferentes tradiciones antropolgicas en el campo antopolégico tansna- canal se encuentran lejor de ser equltativas alguns -asf como cierto anropélogor- denen mucha mis presencia que otras Las ssimetriasen ete punto han delimitado las condiciones de con- ‘verabilidad en este dbit desde ss inicio, En Ia primera pare de este iro se examina una serie de a pectosvelacionados com estas diferencias yerarquzaciones en y ‘entre las riiciones antropoldgicasy lor antropslogos.E primer fapitulo ducute un conjunto de conceptalizaciones sgeridas or varios autores para comprendr el posiconamiento dit to ydesigual de las antopologas del mundo. Con este objesvo fen mente ve abordan de manera erica algunos planteos fun ‘dor en la distncin centro/periferia, poniendo el étais en la relevanca de un enfoque sitémico que dé cuenta de ls i plicacones contradictorias de las desigualdades estructurales en fl campo antropoldgica trananacional. Ete eapitlo concluye sbordanda algunos mecanimos que nstaura yreproducen e tas desigualdades esrucurales desde landlsides hegemonsa ye dsipinamient, En elsegundo capitulo e argument que as concepeiones not smatias dea diciplinaienden a obltera a muliplcdad de ge- neslogias, ayectoriaayconBguracones de as antropologtas exis tentes en el mundo, Derivads de paraigmas natraizados que pci veces on objeto de ecrutnio, arsingelaridadesse opacan Se propone, de este modo, una serie de planes eéicos sobre la ‘elevancia de comprender estas ingultidades, a como robe as ‘elaciones de poder que estrctiran ls condiciones de exstencia de vila en y entre ls antropologias del mundo [A partir del caso colombiano, el tercercapitlo ae centa en ‘émo se artculan certs prilegis entze los antopéloges, con Felacign alas pricticae de excritaray In formacién antropolgica Por una parte, se examinan ls actitudes de algunos invesigado- resem cuanto 3 la autoria de as escrito, cuyaeteuaein enor pecen adrede, asf como tambien difculan una Bliaca mds 0 menos explicta a una postra pots, Por ot, se cuestiona la deci de fomentar programas de posgrado de antropologa en tl pats, en deuimento dela expecfcidad relevaneia de a forma- ‘én de pregrado a primera parte conclaye eon un capil dedicado a la Red be Aawopologiar del Mondo. Ademds de realizar un breve 1e- ‘cueno histricosobve au surgimiento, en ext capo se abor Gan los desplazamientostedricos nd signiicavos asociados 2 ‘conceptualimcién de stared. Asimismo, se presentan algunos Ge io argumentos centres de fa relevancia de serenred o de ‘enredarse, como en tn inicio se coneiié la abor y el inercam bio ente los dieventes partcpantes. Se irra este capitulo con cl recuenta de las crideat que se han realizado a algunes de los planeos exgrimidos en ls publieacionese intervenciones de los participants de are para wotentar la nocién de “anopologias fel mundo" Los eoudios cures constiniyen el objeto de interés de le segunda parte el libro. En esta part, se euestona una tendenca “Gada ver ade difundida~ »equipara las estudio cltuals eon ‘studios Solela cultura, confusén habia neiso entre quienes Se dicen sus pracicantes, Desde mi perspeetva, para comprender In expecificdad del proyecto intelectual y politico de los estos culturales, es findamentalesablecer una dsinelén ene ambos planes: no alcanza con extadia a cultura o lo cultural para ha fer estuios cultural, i bien de cera manera los estudios cl ‘ales “esdian” a citura oo ela, esto no significa que eu ‘ier edi sabe culgarao lo cultural pueda ser adruadamente considerado como estudios cultures. “Asumir eta taeposcin implicariasubondina alos estuios cultures una erie de tradcionesdiscptinaras 0 campos inter ‘isciplinarios que ys enen su propia espeifiidad y geneaogia, Por ejemplo, lo extioscultrales debieran ocuparse de todos lovabordajes sobre acura ylo cultural, sesosayari l enorme Yimuchas woes alloso trabajo adelantado desde [a antropologa fluc i sorologa de la cultura, la cxca cltral oa historia fultra En este senda, los extdios cultrales son mucho me fos, pero tmnign algo ditint, 16 awtnorocacts ¥ esruotos cotrunates ‘Los wes capfeuos que constnyen Ia segunda parte del libro bvuscan dar eventa e manera crite, de la especie de lox ‘xzudis cultuales En el capitulo que abr fa ccc, “Apes Sobre esudiosculturales, se presentan de manera esquemdtiea los eriterios sobre los que existira un consenso reat entre el grueso de sus pracicanes, se clabora ademas un mapa con a igunas de sus disputas cardinals. Ente los consensosextaran, pes, sv nocién de “eutura-como-pader”ydel “pade-comorct tra", st enfoque tranadiscplinri, sv expicia vocacién poica y su encuadre andrreduccionsta, que cers autores han deno- tninado “contextaliemo radial”. Ente le dpa, encontra ‘mos la dissin sobre a puraliacin de fs genealogists ‘studios culurales la preocupacién por la geopoliiea del cone ‘imiento,articulada por el colonisismo intelectual que realiza spropiaciones descontexuulizadas de los estos ultras fos Cuestionamientosa los efectos del instincionalizacién: y los de bates sobre el lugar dela ala tora que equipara os extioe cl tales con elucubracionerreferdas ala teora social y cultural contemportnea. EL siguiente capitulo, "“eDe qué esmdios cnltwales estamos hablando?, se bara en wn cuestionario, de realizcin cole tia, que dio nacimiento a un libro edtado por Nelly Richard (@010) He decidido mantener elton inicil de mis rerpuests 8 dicho euesuonario, que eubren aquello relacionada on ct ‘nada de entender los estdios enleurals desde nesta contex ‘oy con la paniculares preoeupaciones de su atculaciones © insttuclonalzaiones. El imo capitulo de exta segues pate se cera en algunos aspectasy dsputas de cémo se enciendela genealogia la prictica fe los extios euleuralesen América Latina, a partir de proble- ‘mata la operacin analca que equipara “studios euluaales latinoamericanor" con pensamientoeritca 0 con ests sobre Ja cultura en America atin. En el capitulo se aboga, entonces, por la posiilidad de concebir eta prctica sin que pend ser peciiidad nis densidad histria, evesoand ae facileras™ ‘que subnumen bajo la euquets de estudios ultras todo aque To que se hays hecho en fa egién en torno a a cultura, rxoouccion 17 libro cierra con una reflexién sobre algunas de ls confuen twalzaciones, se puede airmar que, en general is relaiones n> tee conimientoy poder no tomaban en consderacin ala dis ‘pina misma, puesto que a mitaban a extablecer una dvisiin tajante entre antopologta “conventional” (aubiéa denominada burgess, posit, academics, mewopoiana, te) y “con prometida® (0 ~tegin Ia corrente- militant, soda, xcs, ‘de debate, politics, revolucionaia) Ene los mas radeaes, es tds signicab el sbandono definiivo dea antropoloyta por {sto Mario Caves (808 9007) y Andes ae ee {ahora conpca deen Grp ‘Sher Deeg in. 96 svrmoronocta ¥ errupios evLTURALES considera que a diciplina queda de un ldo yel activism ola rietica poles, dl otro, Escuvioso que, nls de weinta aos desputs esas elaciones sigan pensand dese Ia gran divsin entre wn monoid all frente'a un monoltico nates. o que, par lo demas, fclmente se convierteen objeto de observaciones morlizanes” Al operar| ead ext gran divin, le relaciones entre la produceién de co roctnentoy la prdcica politica dela antopologia parecieran Teferite sl a clertosactores que estin por fuera de In dicipl- na eliminando Ia posibldad de examinar con mie deteniiento ‘chino operan estat elaciones en el dscplinamiento mismo de oe ntropélogos yen sus subjtvdades. Muchos de los antropSlogos| (que we consideran a4 mismos como “progress” (cérmino del [Nore para refertse alo que en cierto ples de América Latina se denomina “eriieos" estan demasiado afanados en buscar alue~ Fa, en el mundo, actoresy proyectos que encamen Ia eierencia y In marginalidad como garantia de wna profunda yautétia sabe ‘dura, com cevtera de una nueva yverdaders politica emancipa- ‘dora. Por eso, enden a pasar por lola pregunta sobre a fora, ‘enqelisarticalaciones de poder perfinn el eonocimiento ant poldgio yt propiss sbjetividades El presente capitulo aborda exa pregunta desde Ia perspectiva de la elaboraciones colectiva reaizada en el marco de a Red de Antopologias del Mundo, Una de as preacupaciones centr ‘Sacto mnt on ed Wil) cc ‘eel peri tempts ee) (eurajeenu onc ets utr pales yl ‘prope eins porte em har _ aap be avrRonaLociAs HEL MUADO 97 tes que ha consti eta red es el examen de las relaciones de poder que se teen en el interior entre ls diferentes manera de fscery pensar las antropologias. Esta preocupacin noes nea, sobre todo para ls estudiovor de América Latina © Arica (por poner dos aro ejemplos) que haa tnido poscionesetias con Fexpecto al coloniatsmo intelecial que pusen aeareat las ma tera de pensar y hacer antopologis desde lor cents de poder De diversas maneras, somos los herederos de un sinmimero de scosones dadas en miles momentos y gers, aunque se fot escapen a veces su justa comprensdny dimensiones Como expondré en este texto, en a red a han ensnyad formas de in terpreur de encarar estar eaciones, para explrar dimensiones ‘que antes no eran tan evidentes 0 sobre las cuales nose habia Preto el acento aunt hoy nos porexcan crucial, ‘Ahora bien, no std de mis expicar que los planteos presen ‘ados a continnacin responden a una particular manera de en tender las discusiones que hemos elaborade coletvamente sobre las cuales no tenemos nt pretendemos un conse entre los patcipanes de la red. Muchos de ls punto son ain objeto de disasi yrequeririn deaf de trabajo para justipreciar ss Implcaciones, aleancesy Knits Por tanto, sera desteertado lee los planteos de este texto como “la poicén” de los prtcpanes eared. Seria mis preczo veras como una particular puesta en Jmpo de inmumerables conversaciones (alguna de ells pore cto) que ~por fortuna se encuentran an en marcha. El higay desde el que hablo no pretende sere de In certean nel de a to tllzacién, aunque porto de algunas expresiones dela lengua prez veces indica lo contrrio, Podemos partir del plano de que la cuestén de fs “ante pologias del mundo” como probleme implica, al menos tres aupectosinterelacionados: 1. un reciente encwade concept para viusiarceras relaciones de poder y diferencia en y entre lit antsopo- logfas los antropogos del mundo: 2. una serie de posicionamiento tendentes a subvesti, dese précicas concrete, ets tlaciones, rr 98 avraororoota v rsrupios cuLTumaces 8. un proyecto de intervencién, com hase en es visual zacién y posicionamientor, desde la modalidad de la red. ‘fn de otecer lector info abe la wayecoda a {arses ea Red de Anopeog del Mando eaptlo iniclncon una reve invoice cm rg cues bax {io alga de a aidadesy momenton de ae Leg ord aun des deplore queconaiien CTreccne encndre conceal de at snopolgia el mun dot En nwecea pare expend brevet moe interpreta tress de avd sea alguns de i rcs cone th gue aeetor des revit lectnie, consents trices par conus rover eas prix Abin Fhameme, en acta pare indear lunes freeones eeadonamiento que a sco prope fecebre ls "anoplog de undo” [RED DF ANTROFOLOGIAS DEL MUNDO (RABE-WAN) ‘La RAMWAN surge en ef segundo semestre de 2001 con I ex rita a varias manos de wn documento marc, después de una serie de conversacionesdisectas 0 através de mensajes elect os de quienes se consolidaran en su alco impuisor nial La Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hil es uno de fs scenarios en los que se velizaron muchas de estas convesaclo- nes, debi ala confivencia en ese lugar de algunos de los pars ‘panes de este nleoimpulsor inca. En 0 ein en Eavopa una confeeintmacions con el apoyo de la Fundacién Wenner Gren part de esta con- Terencia, 4 publics un Hbro,edtado por Gustavo Lins Ribeiro yy Arturo Escobar, que secoge las ferentea ponencias, Ades, hemos partcipado con simpesios onganizados por la red en el, marco de congresos de antropologta(nacionales o regionaes) e8 Argentina, Colombia los Estados Unidos Inglaterra, Como colectvo, se han escrito varios articulospubleados en d- seas revitasen inglés y castellano, Algunos de sus membros, de forma individual o en coautorfs, an excrito textos que recogen ‘Getos puntos derivdos de ls conversaiones mantendas desde tased, Iqualment, se han publiado en la pgina en Internet vi lor aimeros de una revista electrénics que recogen muchos de tes tabajos de los miembros, pero tambien de otros coleges con preocupacionescoincdentes ‘Owa dels actividades dela red se ha orientao ala dacenci, ‘Varios de sus miembros han coordinado lt ensetanea de semi sarios de posgrado en los Estados Unidos (Universidad de Ci rola det Norte, en Chapel Hil, y Universidad de Calforia, en avis) en el Brasil (Universidad de Bras), en Colombia (Ins tuto Colombiano de Antropologiae Historia, Universidad del (Caucey Universidad del Magdslena) para dct las antropoo- ‘las del mundo, Esas experiencia nos han inspira pata apoyar tl disefoyl eaiacin de programas dacorales (como el dela Universidad del Cauca en Popayin, Colombia), asf como del pro. ecto (todavia en horrador) de una red segional de doctorates en América Latina, explorando la combinacign de as eenologias viruales cont actividad presencia en los procesos de enseiana. ‘Consiuia por anuopélogo de diferentes pases det mundo, aunque con una gran mayora de latineamericanos, la ed en do diferentes momentos. La etapa de geste Neg hasa 2003, ‘con una actividad sustancialmente de intercambio 8 través de la comrespondenca eleténica del aiclea impultor inci (com puesto por seis colegs) Ea ese momento, vison haga mochas Ascusones, ae interenmbiaron referencias bibliografies) se co: rmenz a eseribis, en forma colectve€ individual, los primeros textos. nel periodo entre 2008 2006, se intent api la re, creat la pigina electéniea,publicar el primer iimero de a te= visa, eta a cabo los primeros seminarogen diferente gare formular una investigncién etogrfica sobre la formacion de fos antropilogos a realizase en Argentina, Bra y Colombia, Desde 2006 hasta a actualidad, los planteos dela ed se han ido vs rando a uavés dela publicaciones, per las iniclairascolectas son eada ver ms ocasionales, por ao decir nexistenes. -_ too avtRoroLocta vesrupios cutURALSS esrrArAntnnt08 TEORICOS ‘Una de las caracterisicas de ls primeros momentos de Ia RAM- WAN fueron ls diferentes exploraciones teévcas Y aunque en a acuaidad existencierios puntos mis 0 menos compartdes, lejos sees de tener elardad 9 total acuerdo sobre el conjumta sdecategorias que consttien las endian deposilided tris ile la ed. Sin embargo, est no se considera un problema sna tmds bien un indiador de Ia lexibiidad dela conceprualizacién ‘laboradacolecvamente desde are. ‘Desc los comienzoy, ha exinido cera eardad de que la pro- ‘lemaltiea que constitu lo que abora se denomina “antropolo- fas del mundo" se refri sla elacones de poder en y entre fas divine antropologiar que se desarcollan en los diferentes patsy regiones, No obstane,identfcarteévicamente en qué fonsistenyeéino aperan ha sido no de los aspectos que Hew a fexplocar diversas categorias. Antes de preventar cada una delat ‘atgoriasensyadas, ques ea nis producto indica ies dele. {ianienos lien me generals realzadoa en la conceptualzacién elas anopologiss del mundo. Tres fueron los desplazamientos tds rlewantes en exte proces: 1. En los primeros borradoves produces, se pensaba en antro: pologia en singular a veces con el pall mismo dempowando fina basta (ontpolgia/). Aunque er claro que aba diferentes ttvliconesy formas de hacer atropologiaen el mundo, el de- ‘ate consti en eSmo entender las denies Una problemsticn que surgi en ee momenta (y que ain se mantiene como die Sign) ees la diferencia signfeabas6lo un descentramiento dela Useiplina, que la pluralizaba pero que mantenia la idea de que testa diferencias operan en el marco de wna disciplina, 0 i por tL contro, tomar en consideraién la diferencia entre Is a {ropologias ns conduc ineviablemente a un cuesonaniento Ge ade de we since scipna y, en ta caso, cues erin sus Jimplicaiones. ara deciro en otras palabras se pens en dos posbitdades ‘con relacin a la diferencia entre las antropologias. Una mate nap DE aNrROFOLaCIAS BEL MUNDO 402 tsciplinar (Cardoso de Otivera, 2000, [1993] 2004), ztefinira lar comunalidadesweéricas, metodolicssy de paraigmas, nie als de as vartaciones de los estilos nationals, regionaes 0 epo- ‘ale? O, porelcontaro, eta supuesia comunalidad profunda, (perizuna nartatia que, al contrastarse con una etnografa dels Snuopologtas en diferentes partes del mundo, perderacuslgier ‘contenido, evdenciando mis bien relaciones de poder qe em dena inventar y naturalizar geneslogin, autores ytadicones? ‘Aqui sabre un debate que abordaré més adelante, No obtante, fvaiqulera fuera la respuesta, ef movimiento hacia la ploalize- ‘in del andlsis es un desplazamiento terico importante en la tdaboracia de las “antropologtas det undo" sa pluralzacién tiene como contecuencia mls selerante el abandono del modelo de una “antropaloga atentca” (que por to genera eideniica con las tradicioes frances, ingles yest 146 avmmarotocla vesTubioe cuLTvRALes Diet aos despues del nacimiento del proyecto dels Antropolo- sia del Mundo, podemos indica como a ogra ms destacado In elaboracgn colectiva de una conceptualzacion sobre el modo ‘en que operan lor mecanismos de vsblacién ysilenciamiento fe lis dlerentes antropalogis, nto en el campo wansnaciona ‘coi en ls extablecimentosantropelélzosnacionales. En este tnarco, hemor dado contenidos espeeticos a coneeptos come los {de "antropologits hegemnicis”, "antropologis subalterizadat™ 1ystema mundo de a anopolog”. ‘Tres han sido los desplazanientos centrale en esa concepuua lzacin 1) pensar en terminos de “anuopologis" en pra en lugar de que de “entropoiogs", en singular, 2) enfocatse en lar prctcasconcretaysitiadas de lor antzopdlogos,yno enna de Finicin nonnative y absuacta de la anropologi 8) comprender ‘que ls iferencias entre Ins anropologias ene como dinnensisn ‘onsituyente Ine relaciones de poder en diferentes excalas (glo- tal, reganal, nacional, local) yen varos aspects que van desde Ia predominancia de cera lengua y formas de argumentacién, hana la confguracin de devermninadassubjedvidades. “En au conjunto xa conceptalizaci interrumpe concepcio- nes erencaltasy normativat de wna idea de antropologa en sin ular que establece una narrasva dfsionista, sein a cual se bo- ‘rel griexo de ia Inbor antropoldgica realzaa en ls peviferis (e aquellaelaborada al niargen de ls wsiones candnias). Esa conceptializacién debe concebirse como la profundizacién de na sere de argumentacionessobre ls relacones entre las ant pologtas exitentes en diferentes partes del mundo, desarroliadas partir de diferentes enfoques al menos desde lo aos ochenta. (Gabe altar que a elaboracin conceptal de proyecto dels Anwopologss det Mondo a sido el eaultado de un intenso de ‘bate durant los primeros aos entre un grupo de antroplogos, de Europa, los Estados Unides y América Latina. Aunque gran parte de este debate se reais a uavés de corecselecusalcas, fueron de gran importancia iris renines ealizdas en dife rentes lugares (Argentina, Colombia, los Estados Unidos e Lali). - sep ov avrnoravoctas net oo 147 ‘arias poblicacionescolectias @ indivdtles, emir ls que esiacamos Cinco niimeros de una revista elecrénia ye! bro ‘editado por Gustavo Lins Ribeio yAruro Escobar, sbordan fe Fentes aspects dela concepesliacin resultant del proyecto de lar Antropologas del Mundo. También amerta mencionars uns serie de cursos en pregrado yposgrade dicadas por patcpantee del proyecto en universidades de distintos pases El proyecto de las Antropoogtss del Mundo tayo, desde sus ini cio, el propésto del ereaién de una red eae objetivo consi fen aporar 2 Ia transormacién dels condiciones y ls ‘inos ‘de consersabilidad en y entre ls diferentes anteopologisy los antopélogos del mundo. La consitucén de la rd se enn ‘como una extrategia que encarnaba un etl de intervencidn en ‘cl eampo antropogico, en lugar de un spe instrumento, De sh que nos definigramos como Red de Antropologis del Nu ‘Apasar de que acres una pagina eb y de que se adelanaron proyectos conjuntos, la red no ha logrado consolidare , cele hace algunesafos, permanece prcticamente inact. Por tar to, habela que reconocer que el objetivo cental de conttbui & transforma ls condiciones y los uminos de conversa en venue las antropologiss del mundo se encuentra lejos de haber Sido aleanzado, Mésalé dela vsibiiacin de exta problemdtea ‘entre algunos sectres cercanos los partipantes de lard, poco se ha lograda en ete terreno. ‘Ant ls crecientespostbilidades ecoolgicas parla comunica: dn yl paralela profundizaci del provinializmo que carci za buena parte de los esablecimientosantropolgcos, hy mie ‘que nunca Se hace uegente fa aren de apuntalar la via yrel posicionamienco de las pricicas heteogéneat ls saberes rmliples de las antropologtasy los antrepdlogos lo argo de ‘mundo, PARTE IT En torno a la especificidad de los estudios culturales 5- Apuntes sobre estudios culturales No pienso que el conocimiento esté creado, pero st considera que a politic ex imposible sin fo que he Samado la lausura axbiuaria”(.] Bs cestion de posiionalidades, STUART HALL ((1992] 2010" 5255) “Pstuios eulturales” es una expresin que cada vee clveula mis entre los académicosy, en general, aparece aro da (positva © negatvamente) 2 ots como "posmodermidad *posesructurlismo%,"tortaposcolonal” 0 eauudiog de fa bal temidad”. En mos casos, eta creciente circulacign a extado ‘marca por posiionesabietamente opuca eres Fe ientes defensoresy quienes no le encuentran mayor relevanci [No han fltado quienes le atibuyen un gar epistemico priile iad para las cienclas sociales del pani quienes los consideran imple ylanamente una mods pase e imporiada que foment, fl colonialiame intelecwal y ets asoeids&ls extravagance lajenga deconstructisa, Ente ets posicionesextemas, e han io ineabando no pocos malentenidos. Una earacteriaciOn de To que consiye ls estudiosculerales permis abordar de for ‘ma ns produetia ess pugnas y malentendidos Sin embargo, la caracterizacién de los estudio cultwales no es tare fil, ya que se encuentra plagads de disput sobre céimo entender su espeifcidad, emo taza legiimameste su fgenealogia 0 cui es la relacidn con otras propuisiae teGricse Aifundidas hoy en el mundo acadéica (Grossberg, 2010). Ess Aspucas no son seo interns, esto es, entre quienes dicen hacer ‘extodios culerales, sino tambien entre aselémicos e inteecta- les que se posicionan por fuera (y, no pocas veces, abiertamente ‘en conua). Aunque no son excusias de los estudio culturales, ‘estas diseusionesevidencian no sélo que intermamente no estin lan oaifieados como otros saberes que se conciben asf mismos politico, la tora posmoderna ex incompatible con el prope talde los exsdioeesltrales. Por ant, se puede considetar que la expresién “emudioe coltusles posmoderos” conse in ‘oximoron'™ Ln estudio de fa subalterniia se remontan al trabajo de un ssrpo de exdioss de a India a principios de los ais ochenta, (Papo en carr de nce ‘ie rca 08) 9 Lc (190) 300) ‘a cnn ce ctr por pai in 44 sornoroLocta veeTuDio8 cULTURALES ‘que buscaban cuestionar Ins vertents de as hsovogralis elite {as dominantes (tanto la colonial como la nacional) sobre au pl, Ena ev una petspectiva que resalta a agencia dels stores fubalternos. Sus problems por ls fuentes, a representacén det Subalternoy fos limites de la historiografia. que atraviesan in x periencia colonial y poscolonil de It India son fundamentals. Infuidor,sobte todo en un comienso, por Gramscy posterior ‘mente por el posesruceuralsmo, se diferencian claramente dela ‘caracterizacién de los extudos clturales que hemos presentado fn ia primera pate deere arnlo, Los extadogcultorales pe ‘den rtomar algunas dels elaboraconesy problematias de loe ‘estuios de la subalternidad, como lo reat a a polit dela fepresentacion (Rodriguer, 2011). Pero de esto n0 se sigue que los tir san necesariamenteestuios cultures ( vicevera). En exe sentido, John Beverley, una de las figuras fndadoras de Gripe Latinoamericano de Estudios Sbaltemoa, consider: "en vez de pensar qe los eaudiossubalternos son un componente Senro dels extadion culture, seria mas correct decir que re eventan una manera alkernatva de artiulr ls preocupaciones ‘eos exo euleurals” (1996: 9-10). ‘Algo andlogo puede argumentarie para la worfaposcolonia Esa teoria se eflere ala experiencia colonial como exructrante tanto det colonizado como de clonizador, ao slo en el pasado sino también en el presente H clonialismo continia teniendo ffecios enructurantes de sibjetvidades, corporalidades, conoc- ‘niento,espcialidace ypricdea socials. Hl uabajo de Baward Suid, Onewaion,conainye un referent fundacinal de los e ‘dio ye la teva poscolona. Autores como Frant Fanon son “eedescbiertos”eincorporados en ls genealogias de este ipo de cestuios. Nuevamente, no Se puede confundr estos eultnales, ‘on teoria poscolonial, aunque ext dima haya sido inspradora sea apropida por lo primeros ‘También ee aicutesobve la interpretacin de las inflesiones en los studios cultures ded la teria teraria. Para quienes se paran del lado de las cencias soca, toque ha sucedido con a teaslacidn de los etudis eltrales briinicos a los Estados Uni- os afnaes de los os ochentay principio de los oventae una tendencia hacia su testualizac6n, ye ha implica a palatina érdida de interés porel contol empiricoy metodol6gico de us firmaciones" (Castro Gémez, 200% 63) asoiada aa ereciene in ‘vencia de las eorastravas del establecimiento onversiaio esudounidense as, dicen aquellos crftics los exes culurales se han textualizado, Io que en muchos eaoe fa significado: “wt despolizacia, aumpliudy afta de rigor ysriedad metodol6- sea (Walsh, 20030: 25). as eras sobre la extalzacion de los etioscleraes se pueden resumir de a siguente manera: 1. Una marcada despotzacin, peta que lo palico se ircunseribe ala deconstruecion textual, confundiendo ceémodamentee ands cultural com la intervencin polica. Lo politico se limita un compromise uri ‘mente textual que considera la mera letra decon- truatva como la forma mis pertinente de la pois Uns academizacin expresalaen la subordinacion de los esudios cultural 3 lor imperativos delete imientoacadémico estadounidense, como el ripida ascenso en la carrera académica a paride as ret cas de “publica perece, de lo tenure tras, de ns Aisertacionesdoctorales en las que prevalecen eericoe reiterativos de caeiéa, de epics yids” teorizacn ‘con erica emaias prefabricadas ene! mando de lo “polticamente correct Una banalzacién de andl centradosenaspectos de cultura pop exadunidense (bre Madonna, por ‘emplo} ques lait a exablecer una semistica © ‘cto qa sc a opr oe Sty San trae 146 astnorotocta esrupios cuerunatss ‘una pagan dels sgnfiendos de ets productos cltraes, celebrando « menudo las posbdades de “resistencia en ln eafera del consumo. 4 Uns esetizacin, a menudo aodiada con posiciones posmodemas, que ‘convierten Io extdicsculeaales fen una metodologia vaca para a lctura de los textos flares que no dene ancaje poco real” (Agger 1992: 1), Lax problemtiea de aidenidad ylarepre- seniacin denden asobvcenftzarse desde wn ete ‘ciGn en la que desaparececvalqsier referencia ala cae, xsrrTucioNaniencion {as implicaciones de la instccionaizacin de los estdios cule ‘ales han sido también tema de fuertes debates. Por undo esin Squienesargumentan que la crecenteinttucionalizacion de los ‘stidoscuturles ha significado, en gran medida elaborto desu proyecto politic y de ss posbldades eras. Los esudis cue turales han erminado sendo apropladas por universdades y es tablecimientos (mucho deelos de eite), enya agendas y amos ‘eaponden ms alos requerimientos de le burocracia aeadémica {que a intervenciones con alin po de relewanca en el mundo (académico y mis all de Ia academia): “Como un so ins ‘onal los exits curses reinseiben ls protocols académi- cox dscplinaron en contra de lo eves siempre han luchado" (Grossberg, 1997 254) De snorexudios cultural marginaes fecundados por lis labores de dacencia de adultos y un genuino Interts por comprender mejor el mundo ara inervenir sobre él ‘en a Inglaterra de los afi sesenaysetenta, se ha pasado a unos ‘veins cultrtes como moda intelectual del establecimiento ‘Atabln con Segoe omelet ncuron ‘Shades ued campos (9 7 -APUNTESSomns tsrvDiosCULTURALES 147 cstadoumidense,auapados por in pritcaeulemisica de lo por lieamente correct y de las polsas de fa identi fcimentc artculads posiciones posrodermas. De ahi que Beveley aie mente: "Aquf aparece de nuevo el problema al cule reer an teviormente: es dei, el peligro de que los eatuoscultale en ‘inevitable instucionalizacién se convierzan en ina especie de ostumbrismo posmnodeeno" (1996: 13) En Colombia, ls estudios cultorales ze han insitcioaliado, en es tltimos cinco aos, en programas de maestrias en univers! aces de elite (slo una de elle pica) dentso del marco de las polticas de ciencia tecnologia dela entidad gubernamental aque se han desarllad en ei pai, siguiendo extechaente ls titers as formas de operacion del extablecimiento etaloun dense. En términos generale, sn pocas las experiencias einer ‘wenciones erties denuo o fuera del extablecimientoseadémico ‘que se han destado de esos programas hasta ahora, ya set por parte de sus docentes como de sus extudinntesy egresados. No parece se ete el caso de Ector, dande la Universidad Andina Sinén Bolfar ha consoidado un programa de doctorada de = ‘dios cultures con un componente critic asocido al proyecto colonia, siendo gran parte de sus extiantes becadosy prove nientes de sectors mucho ms populates, Para otros autores, sin embargo, Ia instucionlizcion de {os estudiog ultrales no implica necesriamente st despoli zacién ni su acomodamiento en el extablecimienta aeademico comencional, Al contrario, la presencia de los estos cult rales debe lees como la expresén de lchat que se libran en el interior dela universidad y del aparato dsciplinatio po ls prietica de produccién y eontrot del significa la insiucio nalzacin de fos estudios cltuales no conllea necesriasiem te a su despolidzacién. Siendo Ia universidad un importante ‘aparto' de produecién de conocimientos, ss funcign a ate or de ls estructrasacadémieas es muy importante” (Casro- Gémer, 2008: 7) 1B. awrRoroLocta v esrupioscutrunates bien se considera ls exndion cultures como un eampo pie ‘alenel que parecen como coasicuiva miliplesverdentesy die. utas, esto no significa que no pueda esablecere na ecified el campo, Su puesta por ls plaraldad, la tesiones los debates como criteio de vialidad intelectual no debe Hera 2 I conch tid de que wo cabe denzo de or estos cultsals pluraligad no es lo mismo que ausencia de ertso sobre su propia epecii- ‘dad. Tampoco es falta de definiciin de wn proyecto intlecat ‘que, por ampio que va, no pueden pretende incl todo, ‘De manera general, y para los propésitos de este captulo, puede decise que los extidios cultures relieren a exe campo transiscplinario constuido por ls précticasinelecuaes para comprendereimtervenr, dee un enfoque contextual, en certo tipo de ardculaciones concretas entre lo eltral y lo paleo. EL phiralsmo metodolégic y de as tcnicas de investigacion supo- he, sin embargo, un método expeciio: ecudear, en la den- sidad de Io concret, la red de veladones consimuvas de una roblematica determinada por a intersecién de lo cultural lo politic. La comprensén ai gana no ex considerad el in ti ‘mo, sino la condicién de posibiida y mbito de sus intervenco- nes, Politzacon deo ure tsa del folic ex no de 1 ‘enunciadas que algunos pracdcantes de los estudio cultualet sucleninvoear para deseribir este aspect des aborintelectsal, {gue oto tenden confundlr como una simple eusiicén de lo imteleewal por lo politico (o, mas funesto a, por lo politica: mente correct). ‘Lo ests cuttaraes, cotno wee afar el ntelecaljamai- ‘quino Stuart Hall (ano de sus principales exponentes y funda ‘dor de una de aus vertientes und interesante), consiuyen una, conceptualizacion sin grants decir sin reducionismos de ninguna clase. Por tanto, siempre extin atentos a comprendes, desde lo concret y en su singularidad, los denss vinculs y as imerseecionesentreel poder ya cultura, De ahi que, sobre todo ‘en la verdente asoeiada a Hall, conceptos como “articulacén” y “hegemonia® haya sido centales pas ovientar a labor. . En varios paises de América Latina, la discusion més wile frente ala crelente insicionalzaién yposcionamiento de los etsidios cultures supone doe puntos estechamenterelaciona fds. Uno de elos el debate sabres lo estudio culerales sig alican necesariamente una prictica de colonialism intelect 7 los pais lanoamericancs. El oto punto caniste en la dsc ‘36a sobre la adecuacén de subsumir en la eiquetn de “stor cultural latinoamericanos as laboresy los aportes de los mix iverson autres y tadiionesintelectuales (sane Mato, 2002, Mignolo, 2008b y 2008; Richard, 2001), [No es gratsta la preocupacién por las prictcat de colonials smo intelecual que pueden asocare a certs apropaciones de Toe extudioe cultural No obstante,tmpoca se puede apelar a un (auto)orientaismo latinoamericanss 0 un prvincaliamo natvita para rechazar en blogue los debates, los retos yl neo: rodidades que suscita esos estadios en contextosinteectles como los nuestros. Por supuesto que no pocos de ls plateos ssociadosa ellos tienen una (a veces larga y pofunda) historia en ‘América Lana También es lero que sina apropiacién ile ade los estudio culturales al como son pedicados en el eable: ‘imientoesadosnidensesupone spoyar politica de a ignorancia 1 geopolitics del conacimiento Pero tampoco se deben ensalzar las prcicasinteleetuales en ‘América Latina sobre todo ahora con el svance svasallador de tun exablecimiento académico que responde a citeios de ope radia y tlidacién centrados en indieadores defnidos por una bburocraca académica que ha natralizado, bajo el euferismo de Internacionalzacién’, paradigmar de clad propio del siteaa corporatio estadounidense. Finalmente, podemos sear el excozor que provocan lax et dio ultras &ciereas figuras representantes de ina especie de noblezaosifcada en dsciplinas como la antopaogi, a soci- Jogi, I historia o Ios ertios iterarios en certoeparadignas eres como el marsamo. Fl mero hecho de excandalza ¢ in ‘comodara prctcasyelite sedimentadss hace del spropracin contextuada, crea ¢ ireverente de los exicios cule un ‘area a toda ces pertinent, 6, De qué estudios culturales estamos hablando? Lacsertua es una especie de juego de definicén de Ios términos props en contra de los tos 0 desea, Tuan ats (29997 290) En diferentes lugares de América Latina, ls estudios culuraes inden a generar desconclero. En algunos, la elacion predominante con los estdios cultures ex de mucho excozory tensign porque eles aocian yatbuyen las mds diversas banal dade, cuando no la smple expresén de una moda intelectual Import. En oro, rel abraza como x faeaen una panacea Hay muchos nledosyespculaciones respect de los estos ul turaes, peo también un montén de seducciones yembrujos ‘Lot edi culsrsles no son nombradoe nie fos leva 3 cabo ‘om las mismas implicaciones en los diferentes pate. En Argen- tins, por ejemplo, ea una eniqueta que no est insituconalizada Y con a cual parece que pricdcamente nadie se sentecémodo En Colombia, el asunto es disinto slo en Bogot, en los dimes sti te haa creado macsulas de esudiosclurals ens des tne vsbles wniversidaes del pais In Nacional, fa Javeriana ya de Los Andes. Oos programas de maestro doctorado,en ets ‘Wott universidades, apelan aI etiqueta de extdios eltraes para nominar cursos, lineas de invesigaci6no poses temsicas de abajo. En congresos, publicacionesy presenaciones de fs tistntasciencins sociales y bumanidudes aparece, ada ver con tnayor frecuencia, el amenavane oseductor eset de los et tos clears ‘Ai, en Colombia Ia instucionalizacién de los esudios cult rales no es una posbildad a dizer, sino un hecho establecido . s cua tendencia parece contraria a ws preteniones democatzan, tex y entica “Si obser el proceso de inscionalizacin de os esuiosculrales en Colombia, veremos que este fa concentra en el imbito aadlémico capitalino y en progratnas de posgrado, lo que poa estar levando a una eliizacin ycen- tralimacin de lor extodir culturales qe, ciosament, ptece contadecir sus props iscursos (Ras, 2011:84) Nos gute 9 no, los programas de maestria a estn funcionando, ya eiquet, ‘ntcxpea as subjeiidaesy lon dscuras que erculan ene et blecimiento académico. Dada a intnuionalzacién mencionada ya subjediidades en juego, no extaramos anto en el momento de defini! la eiqueta sera relevants 0 20, como ed el de disp tar de qué esis calturates esariamos hablando. En el aca proceso de insincionaizacié, lor extdios cultures devienen ferreno de disp en el cial se torna pertinente interumplr fa comodidad con la cual se artculan y Hovecen sus versiones ba: rales afin de posicionar sus concepciones mis eevants frente los retos que se presentan en el problemsico esablecimiena académicoy politico del pas. Por tanto, actualmente est en di puta una articulacén defo que estos pueden legara igniticaren Colombia. Como vezemos, eto supose una intervencion polities en el terreno mismo de lo que cnstcaye los estudios culurales Erplesanssene caver mas peso o ones (macrrydoco- ‘aly tnd popcorn ome a nc pn ce icin ieee pn ogee phe oe gence (St sn orroscomniecon eur come cease {ox qut esrunies cuLTunsiss Estos NABLANOO? 155, Desde una perspectvaantropoldgia, ve pod zanjar ls inter iminables eispuras po la especifiidad de lor extcion cultures fon un argumento de corte etnogrifico, Exo ex lo extiios cul trae serfan lo que hacen a su nombre quienes se recanotea ‘como sus practcantes, gf como lo que les aibuyes los aca ‘a8 que no consideran como extudios etre lo que ellos ni ‘mos hacen. Bajo tal punto de vista, los estudios culturales seria fancién de juegos de dscuros y price sitados, que definen fnsucioalysocialmente ls cantornes de un campo que pede ser objeto de eenografiee hitorizaciones epeciis, sta ma neva de abordar la epeeiicidad de los estos culate tiene grandes ventajas, pero también desveataas. ‘Uno delos beneScios es excapar Toque podriamos denninar 2! ante fdaionetita basal en que hay una especie de iden tidad compara que defini eas tanshistricamente yn ala {de los contests concretos, de una very para sempre 0 que fs ‘sudan culturaes seria y lo que deinitivamente no sean. Se ‘etriaasfel wazado de musos insalables de advanas de acer ‘icdad, donde lis posts policies y autora llorecen fi mente. Ninguna enidad metafsica, cus encase consi en garante lino de o que sono no ls extdion cuales. Ot tenaja de exa perspec es tomar teriamente en consderacion las represenuacionesy las pritea innitconalmentearticladss de los actoresmismos, To que permitiria un abordaje context. mente espcific y en toda su densidad de lo qe en un Iga 7 ‘momenta dados puede conse como estos cultural ‘Sin embargo, hay dos desventjas principales en exe bord. Primero, el aominalmo que implies; es deci, & considera que Jn etqueta de estdioseulturles, la palabra, exert necess- rio ysuliiente para que estos exisan. Por tanto, no slo abarea cualquier andl con tl de que quien la haga ott considere que se ra de estdios ulturales, sino que tas que nace ‘ivndica como tales nol seria por esa Sola azn. La segue es que una posicén temeante abandona los estos cultures (o-cualquier oto campo intelectual) a elatvsa epistémico ya ‘sx apropiaién por parte de agendas gies, de personas interpe- ladas por sus carerasacadémica y miroprestigis. Finalmente, sei el hecho de que algunos persongjes (que se coneiben dena fuera del campo) definan el abajo de ors como estudion cul turales, como ha sucedido con aquellos que desde sus posciones, Alocentes en os Estados Unidos embuten en la categoria de Lat ‘American Cultural Studies cualquier wabajo © autor latinoamerica- no de su parecer desde el siglo XIX hasta fa fecha. Jess Mar ‘Un-Barbero (1996), Daniel Mato (2002) y Nel Richard 2001), entre ovos, han seiatao diferentes implicacones de eta volen- fia epistémica apuntalada en una geopolica del conocimlenta ve atstess lt relaiones entre ol entabecimienta académica estadounidense pls prcticasintelecaales en los distin ples Intnoarerieanoat” Alora bien, s se consideran las prcias de quienes oblicua 0 direcamente onsidersn ques trabajo se encuentra enmarcado dlentso de los esmdioscultusaes en América Latina, es posible distinguir af menos cuatro posciones diferentes. La primera In que considera que len estos cltale son eqsiparables con ‘studios soba cultura. Desde esta perspectva, cualquier abajo sobre wn aspect ofenéimeno que se supone cult es sufiente pn sostener que se encuentra en el cunpo de Jos esndios cue turales. Dentro de este tereno, hay quienes angumentan qi I Inuerdsciplinariedad (o wansdisciplinariedad) forma parte de 10 ‘que definira 3 extos eatos a gual que el cuestionanienta de 1a dicotomia slta/baja cultura Desde esta poscidn,suelen real ane estidiosvsvle, de fa cberculur, de fa cultura poplar ye la comunicacién, asf como la hermenéutia de wexige mds 0 menos convencionals, = cor qué EeTUoI0s CULTURALES HsTANOS HABLANDO? 15 La segunda posicién concibe alos esti cultural como un campo particular snterdiseipinario (wansdlseiplinaia, incluro, no dsciplinario) y ampiamente flexible de eswdios ‘rico sobre ia relacin entre lo cultural yl politico. De ext Inanera, 20 cualquier esudio sobre la cultura entra automat fameste al campo de lor extdioseultsrales. Eta posta tant bin tienda enfatiar au cardter polio, aunque lo eicuns- tribe al tipo de temascasselecionadas (donde las relaciones fe poder ton centrales) ya la perspectiva erica on I que te realzan los trabajos. Los practcantes de este tipo de ests tice cultrales suelen trabajar en altos niveles de absuzccién tedrieay de problemétias, que mantienen una semejanza con fatlos de aproximacidn floséiica: de abi que equiparen los studios culturales con alta teorn. Lar situaciones empirias ton referidas como ilustraciones de sus ejreilos concepts les, consstentes ea juegos de inertextalidad entre autores ¥ teorlas contemporiness, que devivan generalmente en la acu facién de in nuevo eoncepto oem mostarlasinsticencis de certs planteamienos e6reos. ‘La tercern posiin se earacterza por eonsierar que loses dios eltrales suponen wa etica del establecimiento acadén (0 del tora eorocéntiea, af como una indscplinaredad y fun intervene deade sectors subalternizados, como ls mo lento indigentsy afrodescendiente En este seid, los est tos ularaes sn considerades un proyecto intelectual potico {que nose ctcunscribe a inmuloseerieos aeadémicos. Algunos e fos pracicantes de los estudios culturales que siguen este li neaniento han sido infuidos por lon exert de autores ce lo que se conoce como proyecto decolonial. Las preguntas © Jntervenciones glen en torno alos proceso y efectos de Is rb- alterizacion de ceros grupos racializadas, no €omo un asin10 {de pasa, sino como wna aimensin extractirante de meso prevent, Algunos de estos autores se refieren as abajo co a ‘enominacion de esidis (ines)cutuales. Finalmente, se encuentra la poatura que establece una wiple tineign: con respeto a los ettdios bre Ia cultura, con rer pesto als alta corn y con respeto al inteculturaisme. Es en 2 156 armoro.oeta rsrvoios cuLTURALES sta poscién donde adqwieren sentido lot debates sobre la ex peciiidad que expondré a continvacén, Antes de extpezar acerearnos dichaespeciieidad, no est de mie inicar que eta posicin no quiere desconocertjantemente la elevancia de los suis sobre la cultura, de a alta teria o de los llamada Adescentramiento en nombre de las oredades de accident; sm- plemente considers que son proyectos inteletualesy poltcas diferenciabes que merecen comprenderse en sus propio lean. ces y limits, Esa euarta posicidn empiera por argumentar que, aunque los ‘studios culturales deben considersse como in emp pra en el que son consinias diversas vertientesydxputas, esto no ig nifica que no pueda establecerse x ecified Y la definicion de esta expecifcidad es un asunto de dsewsién politica en elt ‘reno mistuo de los esudios cours. Inplies un cerramienta aubitario, aunque provisional, de lo que pteensigniiar en un ‘momento ylugardeterminad, A diferencia de is dsciplinas acs. ‘micas, la expecfcidad de los esatiosclturales nose plates siaen términos epistemolégicos, tebricos ometodologicoses una preocupacin politica, pero una preoeupaciéa que no syncs a ‘ancelacién dela labor tedrieaen nombre de un sjeto poltco ‘moral determinado de anteman, Recogiendo una expresin de Lawrence Grossberg (1997), la esuiosculturales seria na permanente plieacon de la eo ria yuna torizacion de to polio. La poizacgn de li eoria ro consist en reemplazar el eercico telco (lforesjeo con las ‘categoria, los autores ya invegaciones de lo conereto) por la ‘eproduccién de una serie de enunciados ofa ymoraizan- tes derivads de a “posiién politica correcta aupone, al contr rio, que el conocimient tiene sede en tanto es impulse por luna voluntad de interenciény tanstormacin sabre el mundo, La teoriacién de lo politico re refiere, 4 eu vez, aque el aba Je intelectual serio examine permanentemente los bemoles dela actividad pola en aas de entender mejor sus ateuacionesy| limitaciones. En est manera de entender el abajo intelectual se puede insribir el aforsmo gramsciano: pesmi del inteleto, optimism de la wolunead” be QUE ESTUDIOS CULTURALES PrAMOS HAMLasDO? 457 Su apuesta por la prada, las tension lar dapitas com criterio de tliad inteleesal no significa que tad cle dentro e los estos cuales. Si estos pueden caracteriare conto at tineduccionstas, como un fensaminve sn goratiy,pararetomae In ugerenceyacertadaformulaién de Hall ex porgue no cabs, posiciones reduccionisas independientemente de la aworidad ‘qe as predique. Unos estudios que no se preguntan pore rle- ‘anca implicaciones politcal vieja usunza del posssmo 0 1a ms reciente de liso posmodermista no alo ext leja ‘os, sino que son antagénicos con la idea de a necesaria vont politica en el proyecto de los estos cultures, Feildad y pluralidad no esl mismo que celebrar wna ausencia de cterio tobe su propia expecifcdad. Tampoco es faa de defnicin de tun proyecwinelecual qu, poramplio que ea, no pueden pre ten intuit todo, De manera general, I propuesta que orienta mi dscusn sobre Ia especificidad de los estudis eulturaes se podtia for ‘ular de Is siguiente manera: fos estos cultures remicen 4 ese campo transdisciplinario que busea comprender inerui desde un enfoque contextial, sobre cierto pode ateulaciones concreus enue lo cual y lo politico. “Campo tranelacp nario" en el sentido de que los extudiosculturales son neces Famente antereduccionists, es deci, oe expicaciones no 3 reducen a una dimensin 0 variable definida de antemano, sea sta el dscurso, el mjeto, In cultura, In sociedad o la econo, Sus abordsjes suponen poner en juego no s6lo vn ploralimio metodoldgico, sino enfoques conceptuales ancados en diversas tuadicones disipinara. “Comprender e intervenir™ porque los rtdios cultrates no operan como concimiento ostentoso (una especie de “conacimientoflorero"), cuyo nico fin sera su stesoramiento sin mayor razén que a satiaccin dle La crion dad intelectual el engrosamiento de Int carrerahacadénias de su praccantes,“Comprendere intervenit significa que los ‘studios cuales se conciben como sin conocinientoherre rmient,stuado y preciso en el lorcejeo tedrico y empirico por evidenciarytransformar condiciones conerets de explotacion, dominacin y syjecién 198 sormorovoeta yrsruptoe cutromaues Lor estuios culturales no son una disqutciin eminente 6 predominantemente teorética sobre el mundo desde genial fle que tratan de expicarlo en su coherencia de sistema, sing studios de lo concreto, de elementos, de relacionesconcretas entre cultura poder. De ahi que sean stuados ex decir, que a ‘quieran determinadaecaracterisica nflesiones dependiendo de os contestositeleenales y poliscos en los ques atticulen, Entonces, digo “enfoque context”, porque los estos cult rales no son soliprismo ni expecilacin de earicter metalic, sno estudios empiricamente orienados sobre vinelos concre- tos de culturscomopoder, y también de podercome clr, fen el mundo histéreamente existent; som contexts te5- eamente porqie no estin garantizados por la ita de certs autores, ni se deritan mecinicamente de ls utizacién de unas teorias sabre la cultura ye poder. Son pollcamentecontextua Jes, ya que To que en un comtestodeterminado puede ser polit camente progresita en otro puede er abiertamtentereacions ro (o, a ¥ez, mezla de ambos al mismo temp), por lo que Inay que investigar los ensamblaes de fuerza conereta con el objeto de orientar Ia interrenciones polities relevant, Ext no significa que los etudioscultraies sean fa Sinica fort de ticular voluntad polidea en lt academia, como tampoco que Sea necesutlamente fa mejor. Me refieo a cio tio de eewacons concer etl cual 1/l paca, en wto Ia roblemtica de tos extdion cule se constitaye en las nterseeciones ens la sigeificacidn yl relacio- nes de poder exprenaas en socilidades,corpralidads, ubje- vidas, espcialdades y tecnicidades conevetas. De eta manera, cl exuce, la sunura ene cultira y poder, eel lugar expecica donde os estudis eulualesencuentzan los conceptos de ltrs ¥ de poder que definen su problemica. En ellos, a eulara es Pensada como wa tereno de ichas por signals, ero signi Ficadosconstinyen el mundo; no son sgnileados que ertin en el hel de a superestructurao de In dealogia, sino que producen, rmaterilidades cor QUE ESTUDIOS CULTURALES ESTAMOS HABLAXDO? 159 Sepia mi concepeén ypricica de los esndioscaltsals lo ms inspirador de Birmingham se encuentra en el abajo de Swart, Hall Conczetamente, me identifico con sus elaboraciones so bre el proyecto de ls etudios culkwales como una prictica i ‘elects con una irenunciable vocaién politica anelada en Ia comprensén de lo concreto. Sus planteamients sobre la teoia ain un “oreejeo con Ios ngeles sn ningtin Spo de garantie isos son exigenantes en un momento en gue impera cert ‘banalzacién de lo teéricoenejercicios de cis de autores, frm las enereotipada yutuos de libros cm los que se extablece wna relacén superficial fecha Me identfico tmbign con la instencia de Hall en que el seal intelectual serio import, sin caer en ia efcacién de la teoria ni en el anteorcsma 0 antiacadenicino de cero ipo de acvismos facisas que tenden ala cancelacién dela labor Intelectal. De ahi a relevancia de ss convicedn gracias de ‘qe el pesinism del incelectodesesabliza las certezas autacom placientesy las inercas de Ia imaginacin pote en ls que te femora report (sobre todo cuando nos sentimos del ado de lo {sos pesimismo que debe complemeatase con el optimism de avoluntad, para que n se convert en arogancin lustrad © smtortarisme de os experi Finalmente, pero 0 por ser menos felevante, debo indicat que los aportes de Hall sobre represen ‘acidn, hegemoni,etieidadazay dlspora son los que ms he utliado en mis propios abajos. “También me identico en la acuaidad con las contibuciones de Lawrence Grossberg en lor Exados Unido. Por ws panicos sobre el proyecto de los estudios cuales ys dap con ls Vertentes exalts y iilzantes, por ss esfuerzs para ge nerar condiciones de conrersbilidad entre esticios ultras dleade diferentes lagaves del undo y por ms etadio coneretes sobre moderna y hegemoniaen los Estudos Unidos, Grossberg consitye in caro refereate de lo destacado de los extiion clales. En Amésica Latina, el wabajo de Claudia Briones en Argentina ex ispirado, aunque con mis dius pa iden 7 10 sweeororocta y esTuoios cULTURALES Stcarto con tos estudiosculturales, ya que ex una etquets con 1a que su autora se sien incdmoda, Sus planes sobre la ators inalidad, ta identi, a etic y las formaciones nactonales de altel asi como au tarea laa ysostena con los apache, hacen de abajo de Briones un aporte significa yextimtlante ‘En sim, entre los actales plantas de los estudios ultras, ‘onsidero mis interesants que metecen tomaise en caters «6 aquelios que mantienen su vocacion polite, dstaneisndovs de un sinmsimero de personajes que lot confanden con estadieg sobre In cultura y cuya pola se reduce ala banaizacign texting lista de consierar que es sufcente hablar sobre el poder o hacer ans cultura {La transcsiplnaredad (a interdacipinaredad ola no discipt- hariedad, dependienda de fs inllexiones teérieas de quien at. _fumente) es eada vez mas un gar com en Ins reériess de los Dracticantes de los extudoe clas, pero sobre fo que no se ‘ee mayor lari. No pocos de los que se dicen ws seguidores 2 limita imaginar los estudio cultrales como an me al tuna superacién de las dseiplinas, muchas veces cone argumento ‘ealisa de que, ante un mundo tan complejo y globaleado, lou ‘objets de las dscplinas son arcales. Se confunde & lo objets tisciplinarios eon una patela de fa realidad se imagina, entre «es, la transiseplinariedad como una perspectva mis abarado- 2 porque incluje 0 aticuls diferentes sbjeos. A menudo, esta ‘andidez epstmica va dela mano de na stroganci um deseo. ‘ocimiento de as dscipinas que dicen superar (y que manana ecoger de un phumzo} as come de un encerr chlo extion cultures cenurado en autores, ems yretericas que denenen en cénones. Sin embargo, wansdicplinariedad en len exidion cuales nose entiende como una mera yustaposiién mecinien dd dos o mis esciplinas, en una snipe sumatoria que cans lnstancia mantendra ineGlume la dentidad de eada una dees, {be que esTubios coLTUnatas FsTAMOS NARLANOG? 164 Por ota parte, uno de ls elementos retiricos que se ence tea con Frecuencia en ss dstntas practicantes en Colombia es tan mareado dscarso antdscipinario, sobre tod en algunos ce taiants yprofesores El reto de la transdieiplinariedad no es nega las disciplins, sino problematzar los educionismer die plinaris ono disciplinaris en los abordjs de ns problemas (que interesan alos estos cltnals, El cuestionamiento rica lveduecionismo no apuntaa que tc lo relacionala con fs di ‘Splnat sea considerado obsolete irrelevante algo que pevtene- ‘ceia.al museo de anighedadery curiosidades intelectual, como lo esl telgrao en la seccién de at tecnologia comics ‘6. La formacién dscptnara es un momento wn gar muy importante para hacer estos eure, ange, por sypucst, se los puede hacer manteniendinediume exe sistant, ‘Mas alli de los gurtor 0 descos personae, en el comtento de Insiuconalizacién dels estudio eultraes en paises cm Ca Tombia se corre el riesgo de que sean cada vex mie ascplinaros, ste Fenémeno ve dais, paradieamente, al mini sep qe sus pracicants predican enfieamente la tranacplinarcad 10 pocos de ello amen poscionesansiiseplinares con res. ecto al antropotogia, la filosola, et. Cabe acarar que en 4 “isciplinamiento” en un sentido més antropeigieny socio logic (Siguiendo en eso algunos de lor aportes de Bowrdien, Foucault y Wallerstein) que esvechamente epistemogicn. Las - alterizaciones. No es populismo académico, ni diueién de I ‘espeificidady la importancia dela tora enn relatismo epi témico del "todo ale’. Eatendo “intervencion® como pra 0 una pricia orentada teéricamente hacia la wansformacin, ‘qe, no esa de la Revoluién (con mayiecula) nila de wna teo- szacién oataia sobre el lugar de la vanguard o del profes a intervencién puede operaren tres panos y, a veces, en ve sos al mismo tempo. Uno de ellos es la iterrupci dle cess ‘nculosconereto del sentido comiin y dels imaginal cole {vos referdos 2 a inversecién enue Las preteasignieats y las relaciones de poder, Inerrumpir, entonces, ls ardcalaciones de ia exploraci6n, dominacidn y sujeidn, que se naturaian y que operan como no pensabes pero que on los lugares desde donde piensa. Un segundo plano ets consti por ls inter ‘enciones camo acciones dervadas de investigaciones coneets sobre las elaiones de poder localiza, que lo involseran ano rmismo como suet, pero que nose limita a a subjetvdad ine ‘ual ni ve quedan necesainmente en lo local. En ent plao, 00 ‘una intereneién en nombre de or ierecctibesy dante (nargnalzads, subalterizados), sino desde las molest exe tenciales dls mismo en telacii con arr significative, et on quienes un x identifies por sis proyectos polos en tanto ‘onfluyen con los proplos. Finalmente, nterencion enel vendo de propia lee inumos teGricoscontextmente basados para Jas transformacionesesuructutalesy as leh antiapitaitas Er tendlda a, Ia ntersencin se refine als acctones que ve levan cabo explicit yeflesvamente para mantener o transforma ls condiciones de exstencia de deverninadascoletidades. sta concepein se distancia de las diferentes modaldades del asistencia socal. El rasgo fundamental del ssitencalinno 164 srmorovoota ¥estupios cuLruRans consite en despoltizar y descontextslirar los problems socie Jes, alosque wata desde modelos w6ricos que preentan exo pro ‘blemas como anomalia 0 distunciones que pueden se soluions- das apelando ala veenologa ola planeacién. En ls pricica, ete asistencalsmo propicia lis relacones de poder que garanzan la tubalterizacién y marginalizacién de smplioeeecores de la poblacin, estén CULTURAL Eatiendo que, para la mayoria de las persona involucrada con los estudios cultuales en América Latina, la noida de “gestion cular” sucle ser equitalente ala de interencién, sobre vodo fuando e levada a cabo por (0 en nombre de) Ia “gente”. Una de as discusiones mds acaloradas que hemos sosenido en la Red de Estudios y Poticas Cltraes es precsamente en torn ah far de la gesign cultural en lor estos euturale, Pero exta no una poscién que se encuentre slo en el intario dela Reo que podria atribuirse alas diferentes articulaciones de los est dios cultural en los estalecimientas académico las pricticas ingetectles en lo distinc pase, En Colombia, ambidn se encuentian quienes considersn que los esis culturates y Ia gestién cultural son equiparables se argumenta que esta dma seria ese aspecto de los exitios ca tural que implicaria una intervencion més allé de a academia, on la comunidad, en los proceaos de posionamiento através de ue expresiones culturales o desde el disef ya istrunentalk racién de politcas estates sobre la cultura Indepeniientemente de la genealogia que seria In catego sfa de "gestion cultura’, arociada al posiionamienta de agendas ‘yconceptualzacones neolberales en Is tegién, mi posicién ex {que nada hay ands opuesto alos estudioe cultural que a gx Cull, Desde mi perspec los exuios cultural nose poe den confuadis on gestién cultural y. mucho menos, cuando est llsma se superpone con polities culsraes que operan como or que sstuotos cuLTURALES esTANOS HABLANDO? 165 medidas de gobiema sobre Ia cultura. No esque descononca la potencilidad de subrersiGn y los procesos de agencia de las co- Imunidades en torno a exo que slam i “cltura"0 “lo ultra” “Tampoco ae pede negar que desde el Eaado (o, mis concret iment, desde poiueas de gobierno expeciicas) se pueda re: Tina procesosimeresantes que cvesionen en ceriog punta ls relaciones de poder y permitan el posicionamiento de sectores subalernzados. "No obstante, el punto esque la genién cultural supone una sbernamentalzacién (en el sentido de Foucault) de! mundo y fle la vida, una modalidad de gobierno de los ote y de sf mismos fen nombre de a eltua o de lo cultural. Etz gubernamenval ‘clin en tomo la cultura produce aubjetidades,consstaye agenciamientos, define auestahitoriidad! No son tecnologs tte dominacign(entendida como “imposicién’), sino tecnologia te gobiera que operan desde la consitucin de cetos pos de imaginarios politiasyeéricos, de produccén de téminasy prin cipios de intelgildad y modalidades de subjetvdad, que ext blecen condiciones de confrontacién,organizacién, resistencia, amos asisiendo a una época en que la cultura en general y fa liferencia cultural en pardesla constayen loeteminos dein ‘elgbldad interpelacin de wn nino ereciente de personas (nosso de expertes, funcionaros,poliosyacsivsas), ai como tleampo de una serie de tecnologie de gutlernamentalizacién ¥ ‘mercanttiacia de a exstencia La cultura yla diferencia cl ‘allan devenido el erreno deve donde se acu novmaliza cones ye produeen pobaciones, pero también han constiido tl dagramna de poder desde dande cers nbalernidades (a ‘es confguradat como tals por la visbilidad misma dl disposi- to cultura) evablecen ws resistencias, Igualment, fa ula ya diferencia cltralson el anclje ys fuente de operain de ‘apital no slo con Ia produecisn de mereanclas e imaginaros, ‘ino tambign com la apropicin del andisis cultural por pare de laracionalidad empresa y de meveados Mi punto ex que los estadios cultures no pueden entenderse ‘como gestién cultural. Porel contrario, suponen wna problemas ‘acide Ia gern eultal, empezando por los dscusos que la 166 ssrorovocla vesruptos cuLTuRaLEs ‘elebran (independientemente de que san enunclads en nom. bre de as comunidades, Ia gente lo exeluioso los marginades) yyque la consideran como wn excenatio idea! de a (anti)polien| ‘ontemporines, Por tanto, la funcin relevant para los exis culturaes es evidenciar dec etidior e interencionesconctetas ‘que losdiscursos experts sobre fa cular, las teenologis de nor smalzacién yas subjetvdadesarocladassuponen modalidades de sujeciny de eisputa. Uno delosriesgor mis preocupantes que se enfrenta en los exsdioe cultures en Colombia aunque parece ‘que no slo en este pat e su burocratzacion en lat agencias esutaleso en losaectore “enegizados” (dels ONG) en nombre el impuiso la promocin, fa mejor, la consenaciéno a divers ficacin de fa euleura ode ocular sobre todo cuando xe hace en nombre de las comunidades oa favor de la inclu, ‘Ao largo del capiulo he angementado que el proyecto de los ‘euudios culturalesconstinye tina prictica intelectual con inp raciényfnalided politica. MG propdsito no ha sido far una de icin kia acerea de lo que este proyecto inelectal significa cen absracio y descontextualizadamente sino poner en evidencia Ja perinencia de esblecer criterio sabre su erpecificidad, das Jas condliones coneretas en ls que se despliega. Su apuesta ex por una modalidad de pensamiento crt, com una clara Gun- amentacién empiria y contextual que opera en el plano de lo concreo. Por nto, la yoluntad poisea de os extuogculturales se materiliza en que (paraliaseando a Marx) no alo biscan in terpren el mundo, sino tambien interven en él “Ante el crecente poscionamiento de ls tendencias “liane tes" y posits en las cine sociles yhumanidades en Co- Jombia, a particular concepeidn de los esudosculturales que he ddeacrito defendo puede constr una presencia desea: dora elzeverente que isnt en la perinencia politi del abajo intelectl yen aucimensGn ica. Esta pertinenia iene una do- _ oe Que EsTUpIOg cULTURALES EsTANOS HABLAXDO? 167 De far de un ado, fente alos que se encieran en sus torres de ‘maf de un establecimiento académico cada vez ms ivelevant, pera cada ver més produetvisa en érminos de indicaores de ‘ienciaytenologiadefinides por la burocraia académica dels tniversidadesyde Ia entidad gubernamental encargada. Del oxo lado, frente al actemo anitorcisay aniaademicista que ce Iebr, junto a los posmodernosy neoconreradres, el elaivismno epistémico populta de que todo conocimiento es igualmente ‘aldo en timings de a inervencin en los cagramas de poder ‘he consinjen nuentzo present 7. En torno a los estudios culturales en América Latina [No son pocar Ins compilaciones y genealogis (sobre todo realizaas en los Estados Unidos) que suponen una equiva Tencia entre lo exudiosculeuralesltinoamercanos” yl grueso de eaboracionesertcas sobre Ia cultra realzadas por aucores Iatinoamerieanon La operacin conceptual aqui conse eniden- ‘ca lon trabajos en tomo aa eacin entre lo eltsalylo po- Iiico (sobre todo cuando se veeren alo que se denomina "cub ‘ura popular’) hechos por ltinoamercanos dade América Latina ‘como studio ura latnoemericras ‘De ext manera, x posible encontrar propuesas de definicién {de or extios cultures latinoamereanos que los anda, en una term linea de continuidad, vitwalmente en wda la produccién ‘el sig XX de la teoria etc Intinoamerican Los suid culturaleslainosinericanos son, a nuestro entender, un campo de reflex configurado desde La teadildn eftea latnoamericana, que #e mantene en Ailogo consante, muchas veces cnflievo, con ecue las de pensirniento acidentles come lo son el eric turaisme francés el possirctiralne y el pouoder ‘imo; a ingistica, la antropologta a sociologta dela cultura Ia Escuela de Frankfurt y la teria de la recep. ‘i; la vei y el Feminism; y, ms recientemente, los estos culerales en sus vertientes angloamerca ras Paralelamente Ia larga ¢ importance wadieién det ‘ensajo de ideas en América Latina dene mucho que ver on el abajo que comienza con Belo y Sarmiento yin ‘no termina sin desartar ls prenspuesosencerados et 170 awrmorovoota ¥EsTuptos euLToRALEs tendencia ertcotedricas tan importantes como la ex. tic de In dependenci, Ia pedagogta del oprimido, la teologis de Is iberacion fas teria atinentes 3 fa pro: Dlemiica cultural, como la wanscultracin 0 la hete- rogeneidad,varantespariculares ms recientes de exe pensamiento (Ris, Del Sarto y Trigo, 2008 82425)" De esta forma, pareciera que los studios cultures ltinoameri- anos" constinsjen un campo desde mucho ants de que isis ‘em etiquetay que reine aloe mis divertor exponentes. Lalita de autores lnculdos puede ser tan eatensa como para abarea alos ligados a Ia tradicion ensaystica de finales del siglo XIX y princi plo del XX: Los textos ensyintios lasinoamericanos de lo autores ya mencionados de los sglos XIX y XX plantearon la recesided de pensar fs diferentes sociedades latinos. rericanas deste las relaiones éinias, las emergentes ‘entidades nacionalesy la velacién entre modernidad 1 moderna, Estos textos fndadores eearon una prc intelectual que podiamos lamar estadie cul ‘rales avon le at (Searmky McKee In, 209: 1). En la genealogin propuesta por eros dos times autores considera no slo la wadicion ensayistica latinoamneriana de os siglos XIX y XX ya mencionada, sino también el dilogo ya propiaciin de certosenfoquesteGricoreuropeos (la Escuela de Franklur, el Cento para Estudios Cultrales Contemporineos Ge Birmingham y él posestructraismo francés), dels proyectos cadémicos en el Sur (ls eatuios del subaltemy el poscaloni- smo) ye desarollo de una agenda de investigacin en etuios cltrales en los Estados Unidos (Surmak y MeKee Inn, 2008 10), Para decir en otras palabras, desde Saurmuky McKee levi, ‘Ca Sar ede por Ae Tg 00434), {TORN A105 TOS CULZURALES DY AMERICA LATINA 171 tos estudio culturaleslatinoamericanos son el resultado de una teadicién propia que se remota al siglo XIX, pero que no des ‘conoce Iss apropiaciones de desaroles intelectles europeos, ‘ideo y etadounidenses de Ia vegundlsmitad del igo XX: {Los estos cultures surgieron como un campo inter dliscplinaro en el mondo anglopartante en los aos cin ‘enta y serena, como parte de un movimiento demo- fratiador dela eure. En América Latins, el wo del oncepto de eudie eulurals mucho mis reciente. ‘Aunque el concepio pate dea tradicin brine, em bign tiene sv orgen en una tadicién que se remonta 2 ta ensystie del igo XIX y al ensayo eitio del siglo 2X (Srumnulky MeKee Irvin, 20089). ‘Siete esl panorama, no es extraio que autores y elaboracones tan dismiles como el cubano Fernando Onz de princpios de siglo las de Joué Carlos Martegu, Nelly Richard, Néstor Gar fa Canclinio Jens Martin Barbero sean englobades felizmente bajo arbres de “estadios cultures latinoamericanos.Incluso algunos alcanvan a consderarestdiosculksrale interenciones ‘como la gestion cultural y cualquier dp de artcuacin con mo- vimiento sociales (sobre todo ean los nies) ‘Una de las preocupaciones en etas maneras de presentar lot cxuioeculturalslainoamesicanos parece ser la de no conside- ‘arlos como una simple extensin, una copia mis © menos éile- tante, de los britnicor de los sexentao de los extadounidenses de Sales de los ochenay prncipos de los notent. No reducsios aun apéndice ardio de le extitios ultras en otra partes del tmundo es el geto que sowie el arguinento de que lo que se faa hecho en América Latina en torn a lis elaboreionescrtias ‘qe incorporan lo cultural son estudio eultales nen! lire ‘Asien a intoduccién a una compilacién que ene por alo The Leto Avice Calta Sues eae se argument tajanemnente Lo eatudiosculeurates latinoamnericanos nose origin ron en ls ertiog cultural britnicot one tors 178 avrnorotocta v esruniescutrunatas Nectre e gene “vai dices sy Eos Uns Ny Ren sow foie ei enn Si ern ac sh on Timrectuelénsedemcounnerstor delorenudlr ae, ieee om nl ea ESAS isle meeps cc le [BV TORNO A108 #81008 CULTURALES EX AMERICA LATINA 179 y concepciones, incluso en Inglaterra, Daniel Mato lo indica de la eecieme importancinacadémica de los Calera Siw. dias en los Estados Uniden y Gran Bretafia se ha dado ‘ombinadamente con una pérdia de importanca de a én en las eelaciones entre antropologa yesudiosculuraes. En slferenter pais, muchos antropdlogos han encontrado en ls ‘esculosculturales un campo fecunde de inerlocueién, algunos {de los pracicantesenexsadoe culture informacion en antso- pologia han recur ala produceén de ese campo pars im arteries 0 metodoldgiesmente aspects desu propio thao. Ea lo que sigue, indica algunas de as confuencias que pueden concebire entre esos dor campos. ‘En este nivel general, lo conceptual es el primer agpecto a considerar aqui. De acuerdo con ls especifiidades indica, In antropologis encontraria en la noeidn de “eulura” con la que ‘peran los estdion cultures una invitacion a tomar en serio ax ardculiciones entre fo culsral y as relacones de poder. Como bien sefiala Mauricio Paro, existen diferencias en la forma en ‘que se conceptuaia la cultira en ambos campos La traicinantropolgica a consderado a cuca de manera mucho ms holistic, como formas de via oc, como univeroe de pensaient ode sgniicacién, pero no ha sido central en esta dcptina la preoeupacin por 216 samorovoeta vEsruotos cucronates ‘entender a cultura como uno de los faetores clave dela ‘esigualda yf dominacin social (2005: 881)" ara decrlo de manera conundente: Is anuopologla a pens o la cultura principlmente como diferencia, entrar que los crtdios cultuals lo han hecho como deigualdad. Por tanto, Jos estudios culturalesoftecen ala antropologia wn énasis ana. litco en I consderacin de lo ila desde lit relaciones de poder viceversa. Las antropélogor endian ana visi menos Celebratoriae ingenva dela diferencia. Ea el cao extremo de aquellos antzopdlogor que ain operan con nociones de cultura ‘sencalitas, antocontendasy diteretas, poner el éfais en que Indliferencia es producida pory en relacones de desigualdady no san a prior cultura rplicaraparaellos et cuestonamiento de su concepeién homogeneizante comunalists de Ia cult, Della de fos esos cultures también puede haber ganan- clas en una rlacion con Ia antropologia. En efecto, el és de laantropologia en una nocién de cultura quese ha consti en el-examen de formacionescltorles my ditntas de Ia sociedad ‘moderna permitria una desprovinilizacin yun descentramien- to, hecho que enriquecera ls instrumentosintelectles con lot ‘uals los estudios cuales piensan ex sociedad. No esque los cstudioecultursles deban focalizar ss trabajos e intervenciones también en poblaciones “no oceidentales"(aungue no habria que descartar esta posbildad), sino que wn didlogo eos la perspec aneropolgica permitiia comprender mejor, por contrat por ‘comparacién, lspoitiosculturales de dominacion expotacon ‘eerie tcp _ysubjetivacin que operan no so en Ia soieda! industrial mo- tlema, Exe onto es sefalado en términos de "exodizacion” de to propio, finales de los novena, por el antropSlogo britinico Signe Howell: -Adilerencia dei mayoria dels extudioscuturales, os AntropSlogos profesionales hacen a objeto de esatio loemundassda diferentes de ni propia experiencia per sonal, Esto no excuye el estdio de las contiguraciones socales en el mundo occidersal. Sin embargo, a ere ‘nde la previa concentracién en el dramicamente ex- anjero ha dado lugar una exigencia metodolgica de exces” lo Talat en ares de obtener una ditancia ¥ por tanto preguncare por lo que es experimentado ‘como normal (1997 118) Pero, mn alli del aporte de eas otras foraciones cueraes, a antropologiacontemporines ha elborad y problematzado sus ‘onceptulizaciones del cltra en diveciones bien ceveanas 2 Jas modalidades de los estos cultural (j,en ocasiones,enien- en cuent fe contribuciones de su autores). Incas algunos fntropSlogos se han planteao pregunta tan relerantes para fos ‘mts cultrales como ies pertinente hoy laculura como cae- ora aalisea yi no habia que abandonarla. De ahi que, como ‘eal Caicedo! hay que reconocer que muchos de los wabsjos de grado {que se eatdn haciendo en los programas de antopolo {By en general de ss inverigaciones de los antrop logs, sus preguntas e inguiewdes pueden ser conse radar mis fines con lor ertionchtrales que con It versignclisca de la disciplina Tan lejos de es version ‘sea como estamos, para mi, muchas de Ine preguntat de los estdioscultuales no son diferentes Iss que se plantean desde ta ancropologia (2011: 6) 418 axmorotocia vssrvoios cuLsURALES ‘Un segundo aspeco a considerar en la posibleselaciones entre la anuropologiay los estdios cultures exaria mis enfocado s0- bre cuetiones de método, La antropologiapodela enriquecerse del enfoque contextual que, como ya re ajo, ma que expliar ‘comprender un acontecimientoo fenémeno cultural en sus pro- pios tnninos, taza ae relaciones que lo constuyen, mostrndo fs articulaciones con ots acontecimientos 0 fenémenos, sean fxtos cultures 0 n0, Exo evan eleuralismo y la reifcaion fen qe a mento caen las explicaciones antropolieas™ ‘Por ota parte, a etnografis al como la enlenden los antropé- logos seria un gran aporte para lo extdioeculturales”™” Noes que estos itimos dexcononcan la etnografa. Al contro, eabajos an tempranos yy ciscor como Aprendimdo 0 wabajr, de Pal Wir iis ((1977) 2008), y Sweaters de Hebaige ((1979] 2001), ev encian I uacion de Is etnograliaen los estudioseultales. ‘Aunque, como sefala el mismo Wilis (1997: 187), la etnogratia ‘ras bien marginal en aquellos emposyhoy cada ver tienda ‘Guiraeen el creciente teoriesmo dels estuios culls. Para la antropologi, la etnografa entendida como metodelo- fit (no exclisiramente como instrumento que se equipara con ‘Shieacién participant) pone un encuadre de trabajo de cam po en el que las representacones de los actres sobre sus pric eas, asf como un reyitro de ls acciones de ets actores son centales en la nterpretaién elaborada pore antropélogo, Exo {implica periodos protongados de invesigacin en terteno que no se pueden improvisa ni abrevisr. La eadenca a denominar ein “imprcnder que alg enn mio. se Lares nb hat de etmga malorkina ‘ortors deus calar (ot somone exc genie fea {gens pon Gp (ng de ene Eisley poses ce irene eg pep be se Wade (127) 1) rtioco 239 fia unas cuanas vistas ya haber reaiado algunas entrevies ‘lesa a los antropslogor: muchos antopalogossoncxtics de lar definiciones de los noantropéloges de etnografia" (Berglund, 2008: 229), ‘A partir de un trabajo més emogrifico, los extudios cultural (sobre todo ciertasvertentes) porian evar el reo del sobre dimensionamiento que se atibuye al txao como tnic fuente fanatic 7 a tentacién de lor jugueteosteoreicar que buscan Teemplarar los reeltador de extuion sobre el trteno, En esto, In etnografia de insptacin antropoldgica extara ofteciendo 3 Jos extudioscuiturles in insumo para que sigan operando como inverigaciones de lo conereto, no elucubraciones sin ningin tsideroen el mundo, Finalmente, ae pede identiicar un aspect poli de Is po siblesconluencisytensiones entre fa antropologi lo estdios ‘ntrales. En el arcu ya cto, Mauricio Pardo planta la ie fevencias de los simbits en ls que ambos campos haa desplega do prineipalment su rea social “Ambos campos de ands se than desarollado en terrenos diferentes cuando han abordado I rita soca: In antropoogi, frente a racmo, heat ala die tminacin nia y frente al menosprecia por In cliferencia cl ‘alls extadioe cultural, frente 3 Ia dominacin culewral en las ‘lass subaltzrnas en ls centr industrials” (Pardo, 2005: 31). ‘Aungue en antropologia poemos identifies, en el paso y en certos antopSlogos aetinles, una tendencia de crea sci tn los términos prexntados por Pardo, ls dimension polities de 1a ancopologia también puede examinarse -rigviendo en exo 2 Exeban Kratz en fincién de lo que iaplea su labor. Krom (2008) argumenta que en la presca misma dela antopologia scadémica ae encarna usa poliia, en tanwo supone wna etica Social (al desidealizar las cuentas alegres de burdcras yas pre ris lierales dels politicos) y ultra (a evidenciae que oto ‘tundos son posblsy que as costs no tienen que ser como so), independientemente de que lor antropélogosy otto acoves 50: tials lo conciban de eta manera. Eso hace que la nocidn de pricica polite yu relacién con ef conocimiento antopolégico Se complejce. Nose waa de una “toma de concienca" del an wopélogo individual ni su opcién por los subalternizados, sino Ge impliacionesercasinmanentes a préctica antropoligica ‘Sin dsconocer los terrenos sabe ls cuales I antropologta ha ‘enfocado st crea wcll, y los efecto palitios que pueden der ‘are de ls labor misma de la anuopologa, e puede angumentar tque el mainseam del establecimiento antropolégico se ba ace Gemizado y profesionaivado @ tal punto que ha perdido todo ‘ipo de woluntad pola, Imperan Int leas de la burocracia aeaénica y los modelos gerencales de produccién de eonoc tnientoantropologic,cuya dnico fn parece consist en abultar los curriculs de los antropélogos. neste punto, eilamado de os esmdios cultura consi. se como teoria critica con intervenciones concretsoxigenaria a (a anttopologia sobreacademizada. Desde Ios esting cultura Jes ete lamado 2 que [a teorla no sea autorreferencal, a que la prosuceign de conocimiento no sea en timo dela prt caintlectal, no es tn intento andteoricsa o aniacademiciea dd postlar ia uttucid de la abor inteleewal por la politica (y menos la del universocufemisic de lo plfcamente correct, foto tenden a hacer lot aados al actiamo o a sumare 2 Causa de lo jutton. El sentido, al conuaio, que no se puede handonar la premisa de que la price intelectual consiuye, 2 Iayez terreno einstrumento de Ia cha pollca Tos estidios culturles también tendrian oto axpecto que porta a Is antropologa en términos politicos: la problematira ‘inde lavereén new agedel relatvsme cultural epstéimico con fl que suclen operat algunos andlssantropoldgicos. Referencias bibliograficas Abbas, Aekbr yon Nguyet Era (2004), “Inasonalzng Cull Suis, Londres, Blackwell, Publishers Agger, Ben (1992), Gulu Stu s Crit! Toy, ‘Tondses, The Falmer Pres. ‘Anénimo 6/0). 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