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Amor Hechizado

Capítulo VI: Do you remember how it all began?

¡Tsunade!

La viejecilla derramó el sake que estaba sirviéndose al escuchar tan sorpresivo grito. Un par de segundos después, su puerta se abrió con un estruendoso golpe, dejando ver la cara de furia de un chico pelinegro que ella reconoció al instante.

–Joven Uchiha… –susurró con una sonrisa en los labios. ¿Puedo ayudarle en algo?

¿Quién demonios es su invitado de honor? exigió saber, golpeando con ambas palmas el escritorio de roble y consiguiendo con eso toda la atención de la rubia.

–No tengo ningún invitado de honor, joven Uchiha…

¡Miente! le interrumpió. Nombre y habitación en la que se hospeda el pervertido de la playa.

–Espera un segundo…

¡O me lo dice o quemo toda su maldita isla!

¡A mí no me vienes a exigir nada, mocoso! replicó Tsunade, enfrentándose al pelinegro que quedó un poco sorprendido por el despliegue de autoridad. ¡Y mucho menos me gritas! La única que puede gritar como le venga en gana soy yo ¿quedó claro?

Sasuke chasqueó la lengua y desvió su mirada ónix de la mujer. Podía verse como el epítome de la dulzura, pero realmente aquella fémina era una mujer de armas tomar.

–Ahora que has entendido tu posición… ¿qué demonios quieres?

Intentando mantener la calma para no ser acusado de asesinato, se sentó frente a la anciana.

¿Y bien? ¿A qué debo tu honorable visita? preguntó sarcásticamente.

Quiero saber en dónde está ese extraño sujeto que siempre viste de negro. murmuró en contra de su orgullo.

No puedo dar información de mis clientes, es confidencial. se masajeó las sienes, tratando de retrasar lo más posible el dolor de cabeza que seguramente tendría después de platicar con el Uchiha. Aunque por ti, podría hacer una excepción. ¿Cómo se llama el sujeto al que buscas?

No lo sé, el muy inútil no ha querido darme su nombre.

Tsunade sonrió ampliamente, gesto que desconcertó al pelinegro. Si Naruto se escondía de Sasuke, seguramente era porque se conocían. Aun así, el rubio se arriesgaba a ser descubierto con tal de pasar un poco de tiempo con el moreno. Esos dos sólo necesitaban un empujoncito para que pudiesen romper el castigo y ella volvería a ser la joven guapa y atractiva que era. ¡Muy bien! era hora de intervenir un poco. Quedaban tres días y tenía que aprovecharlos al máximo.

¿Me acompañarías a un paseo, Sasuke? Te diré el nombre y la habitación del extraño si cumples un par de cosas.

El moreno gruñó fastidiado. No tenía ninguna otra opción más que ceder a los deseos de la pobre anciana. Iba a vengarse de la vergüenza que ese maldito pervertido le había hecho pasar. Aún podía ver el rostro sorprendido de Sakura y el desaprobatorio de su padre. ¡Jamás se había sentido tan ridículo! Asintió lentamente y siguió a Tsunade en silencio a través de las oficinas hasta llegar a la playa, justo al mismo lugar en el que, casualmente, se había encontrado con el pervertido las noches anteriores.

Tsunade se quitó los zapatos de tacón antes de caminar por la arena y sentarse en la roca que tan malos recuerdos le traía al azabache. La piedra era lo suficientemente grande para que los dos se sentaran, pero prefirió mantenerse de pie.

Mira por allá. ella señaló un par de palmeras cercanas. Dime, ¿qué es lo que ves?

Con la mirada perdida de Sasuke en otro lugar, Tsunade aprovechó para realizar un par de sellos con sus manos y, al instante, una gran roca con forma de oso apareció dentro del mar. No estaba muy lejos de ellos, pero acercarse a la roca implicaría mojarse al menos, hasta media pantorrilla.

¿Qué se supone que debo de ver?

Oh, pensé que había algún animalillo en las palmeras. mintió. Había utilizado esa excusa para que Sasuke no la viera utilizando magia. Ahora dime ¿cuál es tu problema con mi invitado?

–Es un maldito… –los ojos del moreno regresaron al mar, pero la nueva roca se robó su atención. Eso no estaba ahí anoche.

¿A qué te refieres? preguntó con fingida inocencia y siguió el camino de los ojos negros. ¡Es una de nuestras principales atracciones! Ha estado ahí desde tiempos inmemorables.

Sasuke frunció el ceño. Podría jurar por todos sus ancestros Uchiha, que esa maldita roca con forma de oso un oso muy feo, por ciertono estaba ahí la noche pasada, ni la noche anterior a esa. ¡Él nado ahí! Y no había nada de rocas. ¿Podría haber sido la marea? No, esa piedra era lo suficientemente grande para no ser cubierta por completo por el agua.

Esa roca en realidad es un humano. la escrutadora mirada de Sasuke ahora se clavó en su rostro, pero no le impidió continuar con su relato. Sólo los que conocen el amor pueden verla.

Tsunade reía internamente. La cara del moreno era todo un poema. Gracias a un par de investigaciones, ella estaba al tanto de la problemática relación que el chico tenía con Fugaku Uchiha y también se había enterado de otros problemas, así como de sus gustos.

Hay una leyenda detrás de ella. explicó con voz calmada. ¿Quieres que te lo cuente?

No, gracias. contestó de inmediato.

Deberías escuchar las enseñanzas de una anciana como yo. Tsunade tuvo que morderse la lengua al decir eso, vamos ¡que no era ninguna anciana! El paso de los años nos ha vuelto sabias personas.

Sí, como sea. se cruzó de brazos. –¿Me va a decir dónde encuentro al…?

–Cuenta la leyenda… –interrumpió ella. –… que hace muchos años, una pobre mujer y su hija llegaron a estas tierras.

–¿Cómo pudieron llegar a una isla como esta? Es un poco ilógico…

¡Tú cállate y escucha! lo fulminó con la mirada. El moreno no pudo hacer más que suspirar y aguantar los próximos treinta minutos de un relato antiquísimo. Quizá un mito pueda servirte como inspiración para que pintes algo.

–Yo no… ¿cómo demonios sabe que…?

La mujer y su hija eran muy pobres. ignoró a Sasuke y continuó con el relato. La hija era bellísima, así que su madre pensó que lo mejor era casarla con un hombre rico, pero todos los señores feudales de la región ya estaban casados y la mujer no quería que su preciosa hija se convirtiera en la amante de alguno de ellos. Muchos hombres se presentaron ante la mujer para pedirle la mano de su joven hija, pero ella siempre les tocaba las manos y después los rechazaba. Extrañada por el comportamiento de su madre, la muchacha un día se armó de valor y le preguntó. La anciana contestó que a partir de ese momento ella elegiría a su esposo, pero el futuro marido debía cumplir con el requisito de tener las manos callosas. Unas manos rasposas significaban que era un hombre bueno y trabajador. La joven aceptó y rechazó a muchos candidatos más. Una noche, un hombre tocó la puerta de su pequeña choza, pidiendo la mano de la joven. Ella siguió el consejo de su madre y le pidió tomar sus manos. El hombre accedió y la joven tocó una piel dura, curtida por el trabajo. No dudó en aceptar casarse con él. La noche siguiente, ambos se casaron en el claro del bosque.

Estamos en una isla tropical, no hay bosque. señaló el Uchiha.

¡Es sólo una leyenda, por Dios! exclamó Tsunade. Lo que sigue a continuación es lo más interesante del relato. Esa noche, la joven se entregó a su nuevo esposo, aún sin conocerle el rostro. Cuando despertó, se hallaba sola en el lecho, pero en la puerta de su casa había una gran cantidad de salmones.

Es imposible encontrar salmones en esta área geográfica.

¡Te callas o te amarro a la palmera más cercana, mocoso! amenazó. El punto es que este comportamiento se repitió durante todo un mes: la mujer despertaba sola, pero en la puerta la esperaban salmones. Su madre y ella comenzaron a vender los pescados en el mercado y pronto tuvieron suficiente dinero para darse una vida mejor. Ambas mujeres estaban felices porque el matrimonio de la joven había funcionado. La chica se enamoró de su esposo, a pesar de que solamente podía sentirlo en su cama por las noches, pero su madre no estaba tan feliz. Movida por la curiosidad, una noche la anciana se quedó en la puerta, esperando ver a su yerno y descubrir su rostro. Ella se asustó mucho cuando un enorme oso apareció frente a la casa. El oso lanzó un gruñido de dolor y se convirtió en esa piedra. Después descubrieron que el hombre tenía una maldición. Se convertía en oso poco antes del amanecer y, si alguna persona descubría su secreto, se convertiría en una estatua de piedra. Tsunade finalizó con un suspiro. –Ahora dime, joven Uchiha… ¿qué moraleja te ha dejado la historia?

¿Tengo que decirlo?

Sólo si quieres saber dónde encontrar a tu sexy pervertido.

Sasuke ignoró las últimas palabras de Tsunade. Se sentía como en el kínder, con su maestra esperando una respuesta de su parte.

¿No importa quién te folle, mientras consigas un par de salmones?

Es una buena moraleja, pero hay más. admitió la rubia.

¿Cásate con un hombre trabajador?

–Piensa un poco más… –la paciencia de ambos comenzaba a agotarse.

¡Olvídalo! Ambas mujeres eran unas furcias interesadas. Sólo que la hija logró enamorarse del desconocido. La moraleja sería "amar lo interior, no lo exterior"

¿En qué demonios piensas, Uchiha? exclamó de repente. Hay dos moralejas en esta historia y tuviste razón en una: "no importa quién te folle mientras consigas salmones" ésa es la más importante. La otra tiene que ver con la madre de la muchacha. Esa maldita zorra arruinó la felicidad de su hija sólo por su estúpida curiosidad. ¡Esa es la moraleja! No dejes que otros arruinen tu vida. La muchacha era demasiado pasiva, dejando que su madre dirigiera su vida. ¿No te has preguntado por qué los protagonistas de la historia son la madre y el oso? ¿Dónde queda la muchacha? ¿Cuál es su papel en la historia?

Pero ella no sabía lo que su madre planeaba hacer. contraatacó.

La joven sólo se quedó de brazos cruzados, no tomó decisiones por sí misma y asumió las consecuencias de lo que otros escogieron por ella, a pesar de que no era lo que deseaba.espero un momento para que sus palabras hicieran peso en la mente del Uchiha. ¿Vas a dejar que tu padre arruine una vez más tu felicidad, Sasuke? ¿Te quedarás como la mujer, esperando que tu padre dirija tu vida? Porque sabes perfectamente bien que el próximo movimiento de tu padre es casarte con Sakura Haruno. No te lo ha dicho, pero lo intuyes ¿verdad? Aquí, la pregunta es ¿eres capaz de decirle "no" a tu padre? Piénsalo bien, mocoso.

Tsunade dejó al moreno sumido en sus pensamientos. Había dado un gran paso con Sasuke, el siguiente en su lista era Naruto.

¡Se me olvidaba! exclamó cuando estuvo lejos de Sasuke. ¡Tu pervertido sexy te estará esperando esta misma noche!

Sabía que era una estupidez, pero no podía evitarlo. Su olvidado corazón volvió a palpitar al encontrarse nuevamente con Sasuke Uchiha. Sí, tal vez era masoquista volver a verlo, pero no quería evadirlo. Sólo deseaba, por un par de minutos, olvidarse que el moreno pertenecía a la prestigiosa familia Uchiha y que él era un don nadie… un don nadie ahogado en millones, pero a fin de cuentas, alguien tan refinado como un Uchiha no lo aceptaría. Y lo sabía por experiencia.

Era tan estúpido estar caminando con la cesta de bombones y champagne hacia la playa, esperando encontrarse al pelinegro y poder compartirla con él. También sabía, por el regalo de la ropa interior, que el azabache no estaría en paz hasta vengarse de él. Podía predecir sus movimientos. Intuía que lo buscaría esa misma noche en la playa y por eso estaba ahí, desde las nueve de la noche, esperándolo. Quizá era mejor disfrutar los días que le quedaban en la isla, olvidándose de la sociedad y después, imaginar que todo había sido un sueño. Volvería a su frío y desolado apartamento y si era necesario, se sometería a cualquier procedimiento para hacer de esos días un mero recuerdo que rara vez acudiera a su mente. Suspirando, acomodó un mantel blanco sobre la arena y distribuyó estratégicamente un par de copas, colocando justo en medio la botella de champagne y el recipiente con bombones. Le daría veinte minutos al azabache antes de irlo a buscar.

Chapter 16: Capítulo 16

Tener una conversación que entrañase más de tres monosílabos con Sasuke era, por regla general, algo complicado. Y aún más cuando este se empeñaba en rehuirle. Si Naruto entraba en una habitación donde, sabía, estaba el otro ninja, este desaparecía

como por arte de magia. Era exasperante y Naruto nunca se había caracterizado por tener la paciencia de un Santo. El único momento en el que podía acercarse al ninja sin recibir algún extraño y rápido desplante era cuando este estaba con sus hijos. Sasuke, bendito fuese, había cogido la manía de pasar los desayunos con ellos y Naruto había encontrado en ello una buena escusa para sentarse a su lado y mirar, no sin cierto grado de embobamiento, los fugaces gestos de cariño que el moreno camuflaba con actitud medio desdeñosa.

¡Ah, qué estúpido podía llegar a ser!

Desde sus cortas vacaciones en el Onsen, los días habían pasado en un parpadeo, convirtiéndose rápidamente en semanas; enero se dejó notar con un descenso temporal de las nieves. Las calles, ahora mucho más transitables, dejaron de lado las luces navideñas y el aire se llenó de voces de niños que disfrutaban del clemente clima invernal. El barrio Uchiha se había convertido, inesperadamente, en un barrizal con un numeroso grupo de críos gritando de aquí para allá todo el día. Con el nuevo orfanato abierto, las labores de selección de personal habían quedado a cargo de Hinata. Iruka, por su parte, había aportado dos conocidos suyos como maestros de escuela y Sasuke, supuestamente bajo el desconocimiento de Naruto, se encargaba de pagar el salario de ambos.

El catorce de enero Naruto se levantó inusitadamente pronto. Por regla general, cada vez que bajaba a desayunar Sasuke ya se encontraba allí, con su propia taza de té sobre la mesa y regalando pequeños sorbos mientras repasaba algunos papeles de vete tú a saber qué importantísima misión. Aquel día, sin embargo, todo estaba vacío. Faltaban escasos quince minutos para que el Uchiha se despertara y aquello le daba tiempo suficiente para preparar su desayuno: un vaso de zumo de naranja considerablemente grande, cereales bañados en azúcar y, por obligación de aquel estúpido teme, una manzana. También pudo preparar el de Sasuke, que, convenientemente, siempre quería lo mismo: un té de esos que él mismo mezclaba en bolsas, cuatro de esas galletas redondas que tanto parecían gustarle y dos trozos de fruta. Aquellos sí que variaban, por lo que Naruto se inclinó por dos mandarinas.

Le escuchó llegar perfectamente, con aquel andar engañosamente arrastrado que solo tenía tras salir de la cama. Sasuke dejó sus zapatillas al lado de la silla y se dejó caer en ella, sin percatarse, aparentemente, de la presencia de Naruto. Este tuvo que carraspear para que el otro levantase la vista de los dichosos papeles.

-¿Qué es esto? preguntó Sasuke, sus ojos clavados en los platos frente a él.

-Un desayuno.

La forma en la que miró su taza, como si sospechara de algún tipo de artimaña, hizo bufar de forma poco elegante a Naruto.

-Puedes beber tranquilo, Sasuke. Lo creas o no, no le he echado ningún tipo de droga afrodisiaca para después violarte salvajemente sobre la mesa.

Al menos frunció el ceño, pero, después de un cansado suspiro, cogió una de las galletas, la partió y metió una de las mitades en la taza, mojándola como hacen los niños pequeños. Aquello, de no ser ya un hábito, habría sido divertido.

-¿Tienes trabajo hoy?

-Solo tengo que entregar algunos informes.

-¿Entonces vas a estar en casa?

Aquello llamó lo suficiente su atención como para que dejase las galletas y le mirase.

-No lo sé, ¿por qué?

-Podíamos ir al orfanato.

La rápida negativa que esperaba nunca llegó. Los ojos de Sasuke se habían desviado hacia algún punto indeterminado de la pared.

-Sai se ofreció a quedarse con los niños.

El chico se había convertido rápidamente en una niñera ejemplar, pensó, y ni siquiera Sasuke podía poner pegas a ello.

-¿Para qué quieres ir?

-Para ver cómo está funcionando todo. En parte somos responsables de ello, así que quiero ver cómo lo están haciendo. Los niños y los adultos.

Sasuke, para su asombro, asintió, volviendo a su desayuno como si aquello no fuese nada del otro mundo. Naruto decidió dejar las cosas así, sin atreverse a meter el dedo más allá.

Cuando terminó el desayuno, se levantó de la mesa. Ante la mirada atenta de Sasuke, recogió todo, fregando cualquier utensilio que hubiese utilizado. Aquel maniático de la limpieza era una pesadilla andante. Una vez terminado, se recostó contra la encimera, mirando como el otro volvía a estar concentrado en sus papeles. Bien, no sería por mucho tiempo.

Dejó el trapo sobre la mesa y, con sigilo, se situó justo detrás de Sasuke. Este tenía que haberlo notado, pensó, pero aun así pareció sobresaltarse cuando, en un golpe de inspiración, inclinó la cabeza para depositar un casto beso en su nuca.

-¡Naruto, qué mierda…!

Sí… Bla, bla bla…

Y más bla, bla bla

Con una sola pierna, agarró una de las patas de la silla para separarla de la mesa y, de un salto, se colocó sobre el regazo del Uchiha. A horcajadas. Los papeles, esparcidos ahora por el suelo, quedaron momentáneamente olvidados.

-Naruto…

-Dos semanas, Sasuke, dos jodidas semanas le cortó con un gruñido ronco-. No sé de dónde puedes haber sacado la idea errónea de que soy algún tipo de entidad divina totalmente inmune a la frustración sexual, pero ya te digo yo que estás equivocado.

Y entonces le besó. Con fuerza y ganas, tal y como besaba Naruto, y Sasuke gruñó contra su boca mientras sus dientes tiraban de forma dolorosa de su labio inferior.

-Mira lo que me haces hacer, Sasuke. No tengo por norma asaltar a la gente mientras desayuna.

-Déjame dudarlo, idiota.

Pero Sasuke solo desvió la cara mientras Naruto se colocaba mejor sobre su regazo.

-Teníamos un trato, teme.

-Ya lo cumplí.

-Deja que sea yo quien decida cuando está cumplido.

Un mordisco en la mandíbula y Sasuke gruñó de nuevo. El sonido era tan asquerosamente sexy que Naruto no pudo evitar restregar su erección por aquel vientre plano y duro.

-Tan, tan jodidamente caliente, Sasuke.

Y casi se corrió en sus pantalones cuando aquellos finos y largos dedos se enredaron entre sus cabellos. Sí, de forma brusca, pero aun así su cabeza se inclinó hacia la derecha y aquellos labios se abatieron sobre él. Naruto, de tener alguna esperanza, se desnudaría, pondría su mejor pose sexy y esperaría a que Sasuke cayese rendido ante sus huesos. Como eso, evidentemente, no iba a pasar, colocó su palma contra la entrepierna del otro, presionando para sentir la dureza de la incipiente erección.

Aquel bastardo besaba tan bien como hacía todo lo demás. Su lengua barría el interior de Naruto sin pausas ni prisas. Lento y metódico unas veces, profundo e irritantemente caliente las otras.

Cuando sintió las manos del Uchiha descender hasta colocarse con firmeza en su baja espalda, estuvo a punto de saltar de alegría. No lo hizo por razones obvias, pero aun así se permitió sonreír contra el beso, mostrándole con sus labios todo lo que quería decir y no podía. Sasuke clavó sus dedos en la cintura de Naruto, con fuerza, y este

gimió dentro del beso. No se esperaba, sin embargo, que el otro le agarrase y, no sin cierta brusquedad, le tirara sobre la mesa. Sí, no habría otra forma de decirlo.

La taza de té, afortunadamente vacía, cayó al suelo y Sasuke barrió todo lo demás con uno de sus brazos mientras se ocupaba de acabar con la poca cordura que le quedaba a Naruto. Ese beso… ese beso era demasiado. Demasiado profundo, con aquellos dientes que de vez en cuando salían para mordisquearle. Y Naruto se derretía. Allí, en medio de la cocina y con los pantalones tan jodidamente ajustados que empezaban a ser demasiado dolorosos.

Pero por nada del mundo le hubiese detenido. Y menos cuando aquellas manos, expertas y ágiles, agarraron el bajo de su camisa para hacerle levantar ligeramente el torso y quitársela con prisas. Naruto levantó también el trasero cuando Sasuke gruñó algo ininteligible y empezó a tironear de las perneras de su pantalón, frustrado. Casi rió cuando el otro se percató de su falta de ropa interior y tuvo que suspirar cuando una sonrisa ladina, de esas que tanto le gustaba hacer, adornó los apetecibles labios. Tuvo que empujarle hacia abajo, hasta que su boca quedó a su alcance, y entonces le volvió

a besar. Esta vez más lento, permitiendo que Sasuke reconociese su cuerpo en rápidas caricias que solo consiguieron llevarle hasta un punto peligroso.

Y entonces le giró. Sobre la mesa y a cuatro patas.

Naruto no tenía ningún problema con esa postura. Si tenía que entregar su virginal culo a alguien, no conocía nadie mejor que él. Pero aquel gesto, tan espontaneo, le derrumbó parte de sus esquemas. Porque siempre pensó que Sasuke no podría hacerlo. Que una cosa era girarse y dejarse hacer, disfrutar y después olvidar, y algo muy distinto era inclinar a otro sobre la dura superficie de madera gastada y realizar por sí mismo el trabajo. No le importó y se limitó a levantar el trasero para facilitar la tarea. Le hubiera gustado seguir besándole, pero pronto aquello pasó a segundo plano cuando la erección del ninja se frotó entre sus nalgas, despacio y caliente. Demasiado caliente.

Casi le dijo que esperase, que antes quería prepararse. Pero aquello hubiese sido de cobardes y si Sasuke lo había soportado tan bien la vez anterior, él también podría hacerlo.

Y así cerró los labios y no emitió ni una queja cuando el miembro erecto, de un tamaño

considerable, tenía que reconocer, se introdujo con quizás demasiada rudeza en su interior. Le escuchó contener el aliento, seguramente también él adolorido por la estrechez del canal, pero aquello no le frenó y, en una lenta pero profunda arremetida, llegó hasta el fondo. Sentirle contra él fue la cosa más extraña que Naruto había vivido.

Pero no era desagradable, o al menos no lo fue hasta que se movió.

Quizás, después de todo, sí que había cierta diferencia en tamaños. O quizás simplemente se debía a que Naruto era más quejica, no lo sabía. Pero, de hecho, mientras el otro empezaba a bombear en su interior con un ritmo errático, lo único que podía sentir era la dolorosa fricción contra sus paredes internas. Miró hacia atrás, percatándose de que Sasuke mantenía los ojos cerrados y su frente se había cubierto

de una brillante capa de sudor. Aquel bastardo tenía el rostro sonrojado y, por lo visto, estaba disfrutando.

Naruto supo entonces que se había olvidado de él. Maldito fuese.

-Sasuke… Sasuke –pero nada. Golpeó su frente contra la mesa, frustrado-. ¡Sasuke!

Los movimientos detrás de él se detuvieron inmediatamente y las manos del moreno se apoyaron a ambos lados de su cabeza. Aquello empezaba a ser bochornoso.

-Duele.

El muy bastardo se empujó de nuevo contra él, profundamente, y Naruto no pudo menos que gruñir.

-Eres una nena, idiota el moreno chasqueó la lengua mientras seguía moviéndose, solo que ahora en un ángulo distinto-. Una maldita nena.

Naruto se preguntó qué demonios estaba haciendo el otro cuando sus embestidas empezaron a ser ondulantes y erráticas, pero entonces el muy capullo encontró aquel punto que Naruto sabía que tenía pero nunca se había atrevido a tocar; y no pudo evitar el largo gemido que escapó de entre sus labios. Le escuchó reír, de esas risas prepotentes que le erizaban los pelos de la nuca de mal modo, pero no tuvo tiempo para enfadarse, pues se encontraba demasiado ocupado agarrándose a la mesa para no caerse.

Una vez pillado el ángulo, Sasuke demostró una insana satisfacción en torturarle. Naruto gruñó cuando las embestidas se volvieron más lentas, demasiado lentas, como le gritó, y cuando sintió que estaba a punto de terminar, con su hinchado miembro frotándose contra la madera, abrió aun más las piernas, dándole mayor espacio. Le sintió tensarse contra él, seguramente cerca de culminar pero conteniéndose de hacerlo. Naruto, sin embargo, tuvo que dejar su resistencia cuando el tirón se hizo demasiado fuerte, proviniendo directamente de debajo de su ombligo y haciéndole maldecir mientras terminaba sobre la oscura superficie de la mesa.

Estúpidamente, lo primero que pudo pensar fue que se había corrido justo en el sitio donde Sasuke comía todos los días. Este, por su parte, salió de él antes de terminar, cosa que sin duda Naruto agradecería más tarde.

Entre las cosas buenas de vivir aislado, la falta de gente por las calles era, sin duda, el premio gordo. O al menos eso pensaba Sasuke mientras caminaba junto a un excitado Naruto hacia el orfanato. Las calles del barrio Uchiha se encontraban perfectamente limpias de nieve, las luces encendidas, a pesar de que aún no se ocultaba de todo el sol, y las casas completamente encaladas. El orfanato, de un granate oscuro, podía vislumbrarse desde al menos quinientos metros de distancia entre el resto de edificios. En la puerta, vestido informal y con su eterna sonrisa, Iruka le esperaba junto a una pequeña mujer de cabellos oscuros recogidos en una alta coleta.

-Buenas tardes les saludó cuando llegaron junto a ellos.

-Buenas tardes, Kaoru-san, ¿cómo está todo hoy?

-Tranquilo ahora que los niños están en la escuela.

Iruka recibió un abrazo entusiasta por parte del rubio y Sasuke, conteniendo un bufido, les siguió cuando los tres entraron en el edificio. Era la primera vez que visitaba el lugar desde que recibiese a los niños y la diferencia se hacía notar. Al entrar en una de las salas destinadas al descanso, observó juguetes repartidos por casi todos los sillones y parte del suelo.

-Al final tenemos veintiún niños mayores de dos años y cuatro más pequeños. No sabemos si se darán más traslados en este primer trimestre, pero esperamos poder tener esto completamente en funcionamiento para antes de que llegue la primavera.

-¿Y cómo le va a los niños en la escuela? preguntó Naruto.

-Bien. Casi todos conocían a uno de los maestros del antiguo orfanato, por lo que les resulta todo más familiar.

-¿Podré ir a verles a la escuela?

Iruka intercambió una rápida mirada con la mujer, pero Naruto pareció ignorar aquel gesto.

-No creo que sea conveniente aún, Naruto empezó a decir su antiguo maestro-. Necesitan tranquilidad y cada vez que vienes terminas alborotándolos a todos.

-¡Venga, Iruka-sensei, si se lo pasan muy bien conmigo!

-Sí, por eso mismo.

Naruto frunció los labios, seguramente queriendo contradecir la opinión de los dos adultos; guardó silencio, volviéndose hacia él.

-Y tú, Sasuke, ¿vendrás aquí conmigo a conocer a los niños la próxima vez?

-Ya veremos, dobe.

Lo que, por supuesto, significaba que no, pero aquello no tenían por qué saberlo los demás. El resto de la visita pasó entre explicaciones escuetas de para qué servía tal habitación y por qué debían los niños pasar ciertas horas en la sala de lectura de forma obligatoria.

-Si fuera por ellos había dicho Iruka- nunca saldrían del área de juegos.

La cocina, lugar obligatorio de paso, olía a chocolate caliente y comida casera. Un hombre y una mujer se encontraban en aquel momento preparando la merienda de los niños, que no tardarían en llegar. Les ofrecieron unos pequeños pasteles de aspecto delicioso y Sasuke cogió uno, curioso por saber por qué les gustaba tanto a los niños.

El punto débil del lugar fuera el jardín. Era tan grande que la seguridad fallaba en algunos enclaves, lo que los hacía susceptibles de un ataque. Sasuke se guardó aquella información para solucionar el problema lo antes posible. El barrio Uchiha era uno de los lugares más seguros de la aldea, pero también una de sus dianas preferidas.

La visita terminó enseguida, poco antes de que llegasen los niños, en realidad, y Naruto y él salieron del orfanato acompañados de Kaoru e Iruka. Sasuke no tenía ni idea sobre qué estaban hablando, por lo que se mantuvo apartado y en silencio hasta que el rubio se despidió de los maestros y le alcanzó cerca de la salida.

Después de aquel día, las semanas siguieron su curso con natural monotonía. Las misiones se coordinaban de tal modo que los niños nunca se quedasen solos. Bendita Tsunade. La casa se había convertido lentamente en un hervidero de gente: primero fue solo Sai, con sus eternas sonrisas vacías y aquellos ojos que no parecían decir nada. Sasuke había aprendido, con el tiempo, que aquel muchacho que escondía mucha más astucia de la que todos suponían poseía mecanismos de convivencia social que se mostraban de formas abstractas para la comprensión ajena. Después, inconcebiblemente, fue Kakashi. El famoso ninja copia. Llegaba algunas tardes a eso de las siete y, sin molestarse en llamar si quiera, entraba a la casa a ver a los dos niños a los que, según palabras textuales, ya había adoptado como aprendices. Era un tipo listo.

Y después… después fue todo el mundo. Las visitas de Sakura y hasta de Hinata eran explicables y, quizás por ello, incluso asumibles. Todas las demás no lo eran. Kiba siempre había sido un ruidoso incordio, acompañado, por si fuera poco, por su inmenso perro. Yuna, cada vez que se encontraba con él, terminaba llena de pelos cortos y apestando a cachorro mojado. El que Lee se apareciera de vez en cuando también, con sus maneras extravagantes y sus ideas de primaveras juveniles, o como fuera que dijese, solo suponía medía guinda del pastel. Todos los demás inútiles complementaban la otra media…

Y así los días se habían convertido en semanas. Estaban a finales de enero y todo a su alrededor, aunque frío, había perdido su capa de nieve. Era demasiado pronto como para confiar en que aquello durase hasta el siguiente invierno, pero, al menos, era un descanso para sus congelados huesos. Su casa se mantenía caliente y confortable, eran las misiones, largas y tediosas, las que suponían un problema. Había hecho de todo, desde asegurar la salud de un alto mandatario amenazado de muerte, hasta cuidar de un teatro mientras un grupo de niños chillones representaban una estúpida función. Era obvio que los que movían los hilos allá arriba sabían colocar bien su dinero para que sus vástagos, futuros líderes en potencia de la aldea, se mantuviesen saludables. Daba igual que el jodido evento se celebrase en mitad del pueblo.

Y aún no le había contado nada a Naruto sobre la droga. No podía, en realidad, y seguía sin saber cómo explicarle que aquello era necesario. Tsunade le presionaba, pero él no hacía sino retrasar lo inevitable. La buena noticia era que había funcionado y el sharingan, tan peligroso para los niños, no había vuelto a aparecer. Quizás, dentro de un tiempo, podría espaciar las dosis.

Pero, a pesar de toda aquella presumible tranquilidad, seguía quedando por analizar el enorme elefante rosa que desde hacía tiempo campaba a sus anchas por los largos y vacíos pasillos de su casa. En las últimas semanas, su vida sexual se había vuelto sumamente extraña. Sasuke era un hombre joven. Un hombre joven y sexualmente activo, había que añadir. Era lógico, por tanto, que su libido se encontrase en un constante sube y baja que poco hacía por mejorar su notable buen humor. Naruto espaciaba sus encuentros sexuales a un par por semana, por suerte, y Sasuke, lamentablemente, se veía a sí mismo acostumbrándose a una situación insostenible.

No era que de pronto se hubiese enamorado de Naruto, como este tenía bien por asegurarle cada vez que llegaba a un orgasmo, sino que su cuerpo se había amoldado al del otro. Naruto era un hombre, sí, pero Sasuke siempre había sabido que ese no era el principal problema. El sexo, después de todo, era una de sus prácticas preferidas y el dobe no era nada malo en ello. Costaba admitir que, en parte, el estúpido rubio había tenido razón. Había resultado vergonzosamente fácil dejar que el deseo siguiera su curso natural y ya ni siquiera le parecía extraño el inclinar al otro sobre alguna superficie, preferiblemente estable y cómoda, para adentrarse en él de una sola estocada, ignorando, de ser posible, los murmullos febriles de Naruto.

Aquello, sin embargo, era deseo, y Sasuke lo había dicho desde el principio: ahí no radicaba el problema.

Hubiese esperado confesiones amorosas a altas horas de la madrugada, quizás abrazos implorados en medio de la oscuridad. En lugar de eso encontró insidiosas preguntas sobre sus sentimientos. ¿Acaso Naruto no lo veía por sí mismo?

Era sencillo cerrar los ojos y seguir el ritmo que el otro imponía. Dejarse acariciar por aquellos sabios dedos que le llevaban, sin vacilación, hacia el éxtasis. Y Naruto aprendía rápido. Su inicial inocencia y timidez habían desaparecido bajo los efectos del deseo y ahora, cada vez que le abordaba, lo hacía con la determinación de un proyectil explosivo. Contundente y desbordante.

Naruto llegaba aquel mismo día de su última misión. Lo haría, seguramente, entre gritos alborotadores que despertarían a los niños mientras él subía las escaleras. Aquel día, sin embargo, sería distinto, porque Sasuke, después de casi un mes, había decidido marcar un punto importante: ellos no eran pareja, en modo alguno, y necesitaba que Naruto comprendiese la situación. Sasuke, por suerte, nunca le prometió fidelidad.

Efectivamente, el rubio llegó a las nueve en punto. Hacía tiempo que había anochecido y, a pesar del calor que se respiraba en la casa, un aire congelado hacía estrellar las ramas de los árboles contra las ventanas. Los niños se habían dormido tras cenar y Sasuke se encontraba afilando sus armas en su habitación. Habían acordado no hacerlo

nunca en el salón ante la posibilidad de que algún objeto afilado se extraviase y fuese encontrado luego por uno de sus hijos. Le escuchó llamarle desde la planta de abajo, su voz estridente completamente audible a través de las gruesas paredes. No se apareció de inmediato, por lo que supuso que estaría ocupado cenando.

Cuando terminó con sus armas, Sasuke guardó todo en el armario, asegurándose de colocar el seguro en su lugar. No es que los niños fuesen a llegar allí, era de Naruto y de su manía de coger sus armas cada vez que le venía en gana de lo que no se fiaba. Del ropero sacó un grueso suéter de lana y unos pantalones oscuros. Ropa interior, un cinturón y su cartera fueron a parar también a un lado de la cama mientras terminaba de vestirse. El espejo le mostró cómo su cabello seguía aún en su lugar, por lo que se limitó a pasarse los dedos entre las hebras finas para asegurarlo un poco. Su piel pálida, brillante y saludable, se veía ligeramente sonrojada por el calón que desprendía uno de los radiadores. El dobe debía haber subido la calefacción y el aire se estaba caldeando demasiado. Sin más, abandonó su cuarto, buscando directamente a Naruto.

-Baja la calefacción, idiota. Si yo tengo calor no quiero imaginarme cómo tendrás a tus hijos le gruñó al encontrarlo en una de las sillas de la cocina, aún con un par de platos vacíos en la mesa y una fruta entre las manos.

Tal y como pasaba con los temas que afectaban a los niños, Naruto no discutió, señalándole, sin embargo, el regulador que Sasuke tenía a unos pasos. Con un suspiro exasperado, se acercó para colocarlo en una temperatura adecuada.

-Me voy dijo finalmente, colocándose el abrigo cobre los hombros. Naruto pareció ser consciente entonces de su vestimenta y su ceño, siempre relajado, se frunció en una mueca desagradable.

-¿Dónde vas?

-Eso, idiota, no es de tu incumbencia.

Y, sin una palabra más, se acercó hasta coger una de las manzanas de aparador y salió de la cocina, ignorando las preguntas que Naruto lanzaba tras él.

Si a Naruto le preguntasen: ¿cuándo fue que te enamoraste de Sasuke?, solo hubiese podido responder: no lo sé. Porque, en verdad, no lo sabía. Si esa misma persona, en un acto de completa incoherencia, le hubiese preguntado después: ¿y por qué te enamoraste de él?, la respuesta no hubiese sido muy diferente.

¿Cómo llega uno a enamorarse de alguien como Sasuke? Se entendían los encaprichamientos temporales; precisamente por eso, porque eran temporales y ajenos, con el tiempo, a sus arranques de mal humor. Sasuke era arisco. Y no era una forma de hablar. El querer golpearle al menos dos veces al día era algo que saltaba de forma natural ante la superioridad plasmada en aquella mirada insufrible o ante sus gestos desdeñosos hacia aquello que él considera inútil. Y Sasuke Uchiha consideraba a muchas cosas inútiles. Entonces, no podía más que preguntarse: ¿qué había visto en él?

Naruto, de nuevo, no sabía. No era algo completamente físico, eso seguro. Pero tampoco había sido un proceso sencillo, como aquellos amores que aparecen al alba y en el ocaso ya son cosa del olvido. Su amor había crecido como las malas hierbas, entre los huecos de una vida que Naruto tenía que sufrir para sacar adelante. Su creciente obsesión por aquellos fríos ojos negros había destruido algo que creía sólido. La base que, suponía, sería su futuro. Y es que Hinata era hermosa, por dentro y por fuera, y ella no se merecía lo que le había hecho. Tampoco Naruto se merecía a Sasuke, pensaba en sus momentos más rebeldes el rubio, pero uno no elige de quien se enamora.

La belleza externa le había asegurado a Sasuke una cama caliente. También un abrazo ocasional que aplacara en sus noches más tristes el aplastante sentimiento de soledad. Buscaba, como buscaban todos, algo en lo que sumergirse para olvidar. Era fácil decirlo; mucho más sencillo, de hecho, que llevarlo a cabo.

Todo aquello, sin embargo, quedaba eclipsado bajo una verdad universal: el amor, una vez atisbado, es algo inevitable.

Naruto podía querer que las cosas fueran de otro modo. Que nunca se hubiera dado, incluso, pero eso no hacía las cosas diferentes, simplemente más complicadas. Por eso mismo, cuando un día fue plenamente consciente de que el remolino insano de sensaciones que encerraba su cuerpo hacia un único sujeto de cabellos y ojos negros era amor, ni más ni menos, no pudo sino asentir con la cabeza, quizás algo cabizbajo al principio, y apechugar con lo que le tocaba.

Sabía que el comportamiento de Sasuke no era una fachada, como muchos afirmaban; Sasuke era Sasuke, y punto. Y él lo quería tal y como era, por mucho que eso supusiera el primer y mayor obstáculo a sus intereses.

Y por eso mismo, cuando Sasuke salió de la cocina, manzana en mano y destino incierto, Naruto se levantó tras él. Fue algo inevitable, un gesto, quizás, para salvar las distancias. Y en el proceso lo entendió todo.

Quizás fue el agradable olor que desprendía el champú de Sasuke, aquel que solo se ponía en algunas ocasiones especiales. O quizás la ropa, demasiado formal para tratarse de algo relacionado con trabajo. A su mente volaron, veloces y dolorosas, cientos de imágenes similares. También muchas de una llorosa Sakura que temblaba entre sus brazos mientras contaba sus desdichas entre sollozos.

El muy bastardo planeaba serle infiel y que alguien le colgase de la farola más cercana si él iba a permitirlo.

Capitulo. 1

LA VIUDA NEGRA

By Sabaku No Cachi y melhyuga1

La luna menguante aparecía y desaparecía entre las nubes, el viento soplaba fuerte como si estuviera inquieto, apenas eran las tres de la madrugada todos permanecían dormidos o en sus casas descansando, los únicos que estaban despiertos eran aquellos que su trabajo así lo requería; era una noche común para la mayoría de la gente que permanecía completamente ajena a lo que pasaba a sus alrededores, sin imaginar la clase de gente que puede llegar a mezclarse entre ellos para pasar desapercibidos y que no descubran su verdadero rostro.

Entre la penumbra podía vislumbrase una bella mansión una de las más grandes de la región estaba rodeada de bosques, si se observaba más de cerca se podía apreciar un pequeño y esbelto cuerpo blanquecino arrastrar algo, el joven hacía rodar por las gradas del patio trasero lo que parecía ser un costal de gran tamaño, mientras que afuera en las sombras de los árboles, lo esperaba alguien más, con una sonrisa en su rostro.

Flash Back

Un par de horas antes…

…Con sus dedos se aferraba fuertemente a las suaves y blancas sabanas de seda, casi como si fueran algo firme y estable que le pudiera brindar seguridad, mientras que las sensaciones de placer lo envolvían manteniéndolo con la espalda arqueada y echando la cabeza hacia atrás, enfocado más en las lámparas encendidas del techo, que en el hombre debajo de él, sentía sus frías manos recorrer su torso, cerraba los ojos mientras que respiraba más profundo ensanchando completamente su pecho y dejaba que la excitación lo hiciera olvidar todo, cuando él tomaba sus pezones entre sus dedos y los retorcía tiernamente haciendo que suspiros salieran de su boca junto con sus jadeos.

- Ahg, más, muévete más

Usaba las piernas para impulsarse en movimientos rítmicos, arriba, abajo, una y otra vez se auto penetraba, haciendo que el grueso y palpitante miembro del hombre debajo de él se abriera paso por su húmedo y cálido interior, tan apretado que era

imposible que el dolor no estuviera presente en el doncel, pero le gustaba, lo disfrutaba, ese dolor le ayudaba a excitarse y disminuir su culpa, pero también odiaba ese dolor, porque le impedía escapar de todo y huir de la realidad, estaba presente, consiente de todo lo que pasaba y de lo que pasaría.

Aún más le carcomía saber que podría haber detenido todo si así lo hubiese querido… pero no, al igual que el mayor prefirió seguir, aún consciente que lo que hacía estaba mal. Infundado por el dolor, el placer, la culpa, el éxtasis y la frustración, decidió continuar con el acto que vivía en ese momento, solamente con la premisa de que le ayudara a esconder lo que sentía, con el interés de perderse en las sensaciones para que le ayduaran a nublar sus sentidos y así, no saber más de lo que le carcomía en su interior.

- Más rápido, aún más rápido, aag, que rico

Sintió como su mano helada llegaba hasta su cuello y cariñosamente lo jalaba hasta él, para lograr tocar sus labios y seducirlo en un beso tan lleno de pasión, en el que sus lenguas retozaban envueltos en la humedad de la saliva y la lujuria, después esas manos blancas y heladas se fueron deslizando hasta llegar a sus caderas y con fuerza las sujeto para poder girarlo con un movimiento rápido y que quedara debajo, el hombre se apoyó en sus rodillas para seguir penetrándolo con fuerza y mucho más profundo, inundando la habitación de gemidos y jadeos. Le gustaba, no podía negarlo y quien le penetraba le ayudaba a menguar la culpa que sentía.

- ¿te gusta? Si te gusta, yo sé que te gusta

De esa forma el doncel podía ver a la perfección al hombre con el que compartía cama, su piel, era tan blanca como la de él incluso se podían confundir en momentos en los que su cuerpos se pegaban por completo, sus ojos eran únicos un rasgo especial para alguien de tan alta clase como él, de color perla, su cabello era largo, lacio y castaño el esfuerzo que ambos hacían los tenia empapados de sudor por lo que se pegaba a su rostro,

- Di mi nombre ¡anda! pídeme más

Lasembestidas se hacían cada vez más fuertes pero menos seguidas, parecía que estaba a punto de llegar a su límite, pero a un así conocía bien al doncel al que marcaba como de su propiedad, después de todo, era su esposo, y sabía que movimientos hacer para volverlo loco de placer, así que se inclinó un poco para cambiar el ángulo en el que penetraba a su pareja, y con fuerza, golpeo la próstata del doncel que rápidamente aferro sus manos en el colchón enterrándolos con fuerza, mordió su labio, cuando sintió que se correría si su esposo volvía a hacer el mismo movimiento de nuevo.

- ¡Dilo!, di que eres mío y de nadie más.

Sin esperar respuesta siguió embistiéndolo con fuerza, el doncel jadeaba con la boca abierta, sin poder contener su saliva, difícilmente podía moverse pues su cuerpo temblaba de excitación, deseo, placer; el doncel vio cómo su esposo arqueaba la espalda cuando su interior se sintió caliente y lleno por su esperma, su cara de placer cambio a una de angustia, quiso levantarse y abrazarlo, impedir que el tiempo siguiera avanzando.

- Soy tuyo Neji, y de nadie más.

Neji se mantenía con la cabeza hacia atrás y la espalda arqueada por el orgasmo que acababa de tener, sonreía por las palabras que escucho de su esposo, bajo la mirada y se topó con la mirada oscura y profunda del doncel que parecía angustiado.

De las sombras de la habitación, de una forma sigilosa y lenta, un hombre se acercó por detrás de él sin que pudiera notarlo, ni siquiera lo tomo del cabello pues la posición en la que estaba dejaba su cuello completamente expuesto, el solo sintió un dolor irritante en su cuello, un ardor terrible vio el rostro de pánico del doncel, no podía entender que es lo que pasaba, algunas gotas cayeron en la mejilla de su esposo que lo empujo con fuerza para quitárselo de encima y retroceder en la cama hasta topar con la pared y cubrirse con las sabanas, antes de que la sangre de su cuello saliera a chorros, estiro la mano para alcanzar a su esposo, estaba confundido, tenía miedo ¿Qué estaba pasando?

- Sasu ke

El doncel se mantenía en el rincón de la cama, cubriéndose con las sábanas, no quitaba la vista llena de pánico de su esposo tendido sobre el suave colchón , las sábanas de seda pasaron de ser blancas a rojas por la cantidad de sangre que salía del cuello de su esposo, no pestañeaba, vio la mano de su esposo tratar de acercarse a él, respiro profundo y a pesar de que temblaba… él también estiro su mano para que su esposo la tomara, a unos milímetros de que sus dedos se rosaran, la mano de su esposo callo en seco en la cama… ya sin vida. Allí yacía ahora el cuerpo inerte de su ahora difundo esposo, Neiji Hyuga, había sido asesinado frente a sus ojos.

Tardo unos segundos, en dejar de ver sus ojos aperlados carentes del brillo de la vida para levantar la vista y toparse con los del asesino de su esposo, ese hombre que había estado oculto en su casa, en su habitación, estaba de pie sin inmutarse por lo que acababa de hacer, en lugar de eso lo miraba penetrantemente, como si estuviera enfadado, con el doncel. El hombre parecía estar alrededor de los treinta años, tenía un cuerpo bien formado bastante ejercitado, su rostro era afilado pero tenía una cicatriz que recorría su lado izquierdo dañando su ojo que se veía rojo a diferencia del

otro que era negro con aires de pereza, su cabello plateado un poco largo y peinado hacia arriba, denotaban su imponente presencia en aquel lugar.

-

¿Eres suyo y de nadie más? ¿No crees que exageraste con eso?

El

doncel no dijo nada ante las preguntas de reproche que le hacía el asesino de su

esposo, las palabras no le salieron, nunca había visto tanta sangre en su vida, jamás en su vida había presenciado un asesinato, se sentía culpable, y aún más se culpó al bajar

nuevamente la mirada hacia donde yacía el cuerpo inerte de su esposo, sabiendo que pudo ayudarlo y no lo hizo.

- No tenías que matarlo frente a mí Kakashi ese era el nombre del asesino de Neiji Hyuga y el nombre del amante de Sasuke-

-

No te atrevas a decirme que es lo que tengo o no tengo que hacer

El

asesino se acercó a Sasuke sin importarle el cuerpo sin vida tendido en la cama,

y

trató de besar a Sasuke, pero el doncel volteo el rostro al darse cuenta de que es lo

que pretendía, esto sin duda alguna, hizo que Kakashi se molestara y lo tomara bruscamente del cabello para obtener lo que quería, a él, ese lindo azabache, no iba a rechazarle.

- Basta, detente- dijo tratando de abofetearlo, pero Kakashi detuvo su mano y lo

jaló más hacia él, lo aprisionó entre sus brazos mientras forzaba al doncel a besarlo e

invadía su boca con brusquedad. Obtendría lo que quería y reclamaría lo que consideraba de su propiedad.

- Me temo que tendré que recordarte quien es tu verdadero dueño- dijo

seductoramente paseando sus manos por el cuerpo a un desnudo de Sasuke, quien sonrió sarcásticamente.

- No lo he olvidado- el doncel rodeo con ambos brazos el cuello del peli plateado

y lo beso restregando su cuerpo al hombre que pronto comenzó a excitarse- pero, ahora tenemos cosas más urgentes que atender, ¿no?

Ambos voltearon a ver el cuerpo de Neji, Kakashi se puso de pie y caminó hasta el rincón donde había permanecido escondido justo antes de asesinar al ojiperla. El peliplateado se acercó rápidamente hasta lo que hace poco era su escondite, lugar de donde sacó un costal lo suficientemente grande como para meter el cuerpo dentro del mismo, mientras que Sasuke recogía las sábanas ensangrentadas, y cualquier otra cosa que había sido tocada por la sangre o que simplemente le delatara e inculpara a él y a su amante Kakashi, después de todo tenía que hacerlo si quería salir bien librado de aquella situación.

- Deja eso, metete a bañar, no soporto que tengas su olor en tu cuerpo- dijo sin mirarlo Kakashi-

Sasuke lo vio serio por unos segundos, el tono en el que lo había dicho sonaba con un poco de asco, el azabache soltó las sábanas al suelo y caminó hasta el baño, había escuchado antes que algunas mujeres y donceles se bañaban con agua caliente después de una violación porque los hacía sentirse más limpias, pero en este caso, no sabía si el agua caliente podía ayudar a limpiar su conciencia, no perdía nada con intentarlo, abrió la llave y vio el agua caliente caer de la regadera antes de que empapara su rostro, pero pronto descubrió que no tenía ningún efecto sobre él, así

que supuso que tal vez si se metía en agua hirviendo le ayudaría acallar los fantasmas

que le atormentaban por ser el cómplice de semejante asesinato…

otros. Pero el hacerlo, simplemente le despellejaría y tampoco estaba disupuesto a arruinar su hermosa piel.

y también de

End Flas back

El joven azabache arrastraba por las gradas de la casa que daban del segundo nivel al primero, el pesado saco que contenía el cuerpo de su ahora difunto esposo. Era difícil para él moverlo sólo, sobre todo por la estatura y el peso que sobre pasaba el suyo; era una fortuna que en las gradas sólo tuviera que empujarlo con fuerza para que de un tirón se fuera a pique, claro con ayuda de su propia fuerza y la ley de la gravedad.

El cuerpo rodó con fuerza hacia abajo golpeando otras partes del cadáver, quebrando algunas extremidades y el cuello, qué más daba, después de todo… ya estaba muerto. El ojinoche respiró profundamente ante el esfuerzo de lanzar el cuerpo hacia el primer nivel, no es que le gustara o disfrutara el hacerlo, pero definitivamente tenía que hacer algo si quería que el cuerpo llegara hacia abajo.

- Maldito Kakashi, mira que ponerme a mí sólo a mover semejante cuerpo, no le

bastó con asesinarlo frente a mis ojos masculló por lo bajo para no ser descubierto en su solitario alegato-

Sasuke bajó con pesar las gradas sabiendo que aún debía de llevar el cadáver de su víctima, sí su víctima, porque él también había sido cómplice de aquel asesinato…

de otros más. Se acercó al cuerpo pero se detuvo un momento en las gradas, se sentó en la último y vio nuevamente el costal que contenía a Neiji, no pudo dejar de sentir pesar y aún más de sentirse como una Viuda Negra. A veces se preguntaba el ¿Cómo era posible que hubiera llegado hasta allí? ¿En qué momento llegó a involucrarse de esa forma y con esa persona? Lo sabía… pero incluso recordarlo parecía no ser nada bueno. Así que negó con su cabeza para sacudirse los pensamientos incómodos y espantar a sus fantasmas que le invadían en la mea culpa, tratando de concentrarse en

y

saber el ¿Cómo? Movería el cuerpo de Neiji hacia fuera de la casa sin ser visto por los vecinos del acaudalado suburbio en donde se encontraba. Pensaba en cómo mover el cuerpo cuando escuchó que de afuera le bocinaban para que apresurara el paso, haciéndole gruñir por lo molesto que se encontraba.

- Tsk, no sólo me trauma con asesinarlo frente a mí, me hace cargar el cuerpo,

no me ayuda y encima me presiona para que mueva el cuerpo… Demonios, cómo lo detesto.

Sin más que hacer que no fuera quejarse, decidió nuevamente empezar a empujar el pesado cuerpo del ojiperla, después de todo no importaba cuánto se quejara, aún así, tendría que empujar el cuerpo. Con dificultad y cansancio logró hacer llegar el cuerpo hasta la puerta de la entrada principal de la casa, vio hacia fuera antes de salir pero no vio a nadie lo cuál se le hizo raro porque tampoco veía el vehículo. Hasta que detrás de él sintió una escalofriante presencia que le hizo girarse sobre sus talones lo más rápido que pudo. Y allí estaba nuevamente, esa mirada penetrante con la cicatriz que le hacían temblar, a veces de placer, a veces de miedo.

- ¿Por qué tardas tanto? Yo hice el trabajo más difícil y seré quien lo siga

haciendo al momento que tenga que deshacerme de él, tú sólo tenías que sacarlo de la casa

- Lo siento, está muy pesado, por cierto, pensé que estarías afuera viendo por

la puerta hacia la calle- tampoco veo el vehículo haciendo que Kakashi rodara sus ojos un poco impaciente.

- Eso es porque haremos esto por la puerta trasera, no pensarás que lo

sacaremos por delante donde todos puedan vernos ¿o sí? haciendo sentir como un tonto al azabache-

- Tú no me dijiste nada, sólo me pediste que lo sacara

- Usa tu lógica y en vez de darme excusas, dame soluciones, no sólo me interesa

un buen trasero Dándole una fuerte nalgada al azabache para luego darse la vuelta pero antes de retirarse nuevamente le habló- No se te ocurra volverme a cuestionar y apresúrate que no tengo todo la noche para estarte esperando, además, quiero llegar temprano a nuestro nidito de amor, tengo mucho que descargar después de verte follar con ese señalando el cuerpo de Neiji-

El azabache no tuvo de otra más que guardarse todo lo que sentía, con cólera y frustración, sólo le quedó empujar nuevamente con dificultad y cansancio el cuerpo de su difunto esposo hasta la parte de atrás en donde ya lo esperaba el peliplateado recostado sobre el automóvil.

- Vaya, hasta que decidiste aparecerte Sasuke sólo cayó aún más molesto por lo desconsiderado de su amante- Deja allí, yo haré el resto porque tú me estás retrasando.

Sasuke tenía ganas de estrangular a Kakashi como nadie más en esta vida, así que mejor se quedó callado viendo cómo el peliplateado subía de un solo moviento al difunto, en la cajuela del carro. Sin más que hacer se subió del lado del copiloto, mientras dejaba a Kakashi conducir el vehículo.

- ¿Limpiaste bien todo?

- Si fue su escueta respuesta-

- ¿Te aseguraste de dejar todo en orden?

- Si nuevamente breve y molesto, haciendo que el peliplateado sonriera,

tomándole del mentón con fuerza mientras manejaba y acercándole un poco-

- No te enojes conmigo, no te conviene pequeño Besando con brusquedad sus rosados labios- Además, te tengo un lindo regalo después de esto.

- ¿Un regalo? ¿Qué cosa es? preguntó sorprendido y ya sin enojo-

- Ya lo verás, cuando lleguemos a casa

- ¿Por qué no ahora?

- Primero el trabajo, después lo demás dándole un beso que esta vez fue

correspondido-

Kakashi sabía que el azabache se sentía mal por lo ocurrido y después de todo, le convenía tenerlo contento, a su manera y según sus propios intereses, pero contento, sabía que no podría remover la culpa en él, pero cómo ayudaban aquellos obsequios para mantenerle calmado y alegre. El resto del camino fue en silencio, condujeron bajo la tempestuosa lluvia que cubriría cualquier rastro que hubieran dejado en la parte de afuera de la casa. Pronto llegaron al cementerio, se bajaron y el ojinoche pudo comprobar que Kakashi ya tenía preparado todo. Ya tenían dispuesto una fosa común para enterrar allí su cadáver.

- ¿Cómo sabes que no lo encontrarán? mientras veía como el peliplateado se metía a la fosa y con él bajaba de un golpe a Neiji-

- No te preocupes, hoy enterraron a este pobre diablo señalando otra caja

mortuoria fuera de la fosa- excavé un poco más para enterrarlo haciendo una pasua mientras se salía de la fosa con un gran esfuerzo- Primero lo cubriré empezando a lanzar tierra encima del cadáver- luego colocaré nuevamente el féretro de este tipo,

después volveré a cubrirlo, y nadie más aparte de nosotros, sabrá sobre esto Sonrió

triunfantemente-

Sasuke sólo vio como Kakashi cumplía al pie de la letra lo que le había dicho, tenía miedo, estaba asustado, y cómo no estarlo en aquel momento sabiendo que podían ser descubiertos, y mientras Kakashi terminaba de cubrir el féretro de tierra, Sasuke se encargaba de alumbrarle con una lámpara para que el peliplateado hiciera correctamente su trabajo. Y habiendo terminado solamente vio como su amante se dejaba limpiar un poco del lodo con aquella tempestad. Ya era hora de regresar a casa, a cumplir con sus deberes de amante, a recibir su obsequio, a disfrutar de la vida, pero también a pensar en quién sería la próxima víctima… de la Viuda Negra.

Capítulo 2

CELEBRANDO LA VICTORIA

(Por Sabaku No Cachi y Melhyuga1)

Las manos del azabache temblaban haciendo que la luz fuera intermitente mientras trataba de enfocar con la lámpara el área donde Kakashi se encargaba de deshacerse del cuerpo de Neji. Desde que habían salido de la casa, el mayor se había dado cuenta del nerviosismo de Sasuke, pero lo dejó pasar para no tensarlo más de lo que ya estaba, no le convenía que entrara en un ataque de histeria por no poder controlar sus nervios. Pronto terminó de cubrir la fosa hasta dejarla aparentemente intacta con las flores que le habían dejado al difunto que había sido enterrado ese día para que nada se viera fuera de lo normal.

- ¿Ves? Ya todo está listo, y apenas si nos tomó un poco de nuestro tiempo

sonrió sarcásticamente sobre lo que ambos habían hecho, pero también buscaba tranquilizar un poco a Sasuke

Al finalizar el trabajo sucio, Kakashi dejo que la fuerte tempestad limpiara lo mejor posible, cualquier rastro de lodo que hubiera dejado su sucio trabajo. Unos minutos más pasaron y ya completamente empapados se redirigieron al vehículo con el cual habían llegado hasta el cementerio. Sasuke siguió alumbrando el camino hasta llegar al vehículo, el chico no sólo temblaba de los nervios de ser atrapados si no salían pronto de aquel lugar sino también por el frío y el estar tan mojado por aquella tormenta. No podía estar tranquilo, aunque usualmente su carácter fuera frio y despreocupado por el sufrimiento ajeno, esta vez el hecho de haber participado en el asesinato de su recién difunto esposo, era algo que en verdad le ponía los pelos de punta; no podía dejar de ver la piel de Neji abriéndose por el filo de la navaja el color rojo tiñendo su piel y su rostro de pánico al no entender lo que estaba pasando,

cuando quiso tomarlo de la mano antes de morir lo hizo sentir tan culpable que no dejaba de darle vueltas a esa imagen.

Estaba claro que no era la primera vez que Kakashi lo hacía, la sonrisa que se postro en su rostro era tan sádica que lo hacía sentir escalofríos por toda su espalda. No era la primera vez que se quedaba con el dinero de hombres desgraciados que creían encontrar el amor a su lado, pero lo que no le quedaba claro y le incomodaba, es que Kakashi jamás se había tomado la molestia de asesinarlos delante de él, ¿Por qué esta vez sí? se suponía que su trabajo consistía en enamorar a hombres adinerados, casarse con ellos, hacer que le heredaran todo y habiéndolo logrado, el turno era de Kakashi, pero era lejos, donde sus ojos no pudieran ver el resto. Pero ahora que había visto lo que pasaba con ellos, ya no le era tan agradable la idea, su mente lo torturaba con preguntas como: “¿Cómo los habrá matado? ¿Habrán sufrido? ¿Supieron que él tuvo algo que ver con lo que les paso?” lo único que lo reconfortaba era recordar todas las buenas cosas que había conseguido a cambio de aquellos asesinatos, además tenía a su amante así que no necesitaba de otro hombre, pero si necesitaban de lo que pudieran quitarle aquellos millonarios.

- ¿Qué? ¿Te vas a quedar aquí debajo de la lluvia mojándote y medio

alumbrando con la lámpara, o vas a subirte al auto? le replicó Kakashi después de ver lo ofuscado y distraído que estaba el ojinoche-

- No fue su escueta respuesta-

- Pues entonces sube, que ya nos hemos mojado y retrasado lo suficiente como para seguir aquí

- Si subió el ojinoche inmediatamente-

Sasuke veía por el espejo retrovisor a Kakashi que guardaba en la cajuela del auto, la pala y otras herramientas que había utilizado para enterrar a Neji, el pobre chico estaba destilando agua hasta por los poros, y el ambiente se tornaba cada vez más frío y más tenebroso. Sumido seguía en sus pensamientos cuando reaccionó al momento que Kakashi golpeó con fuerza la puerta del auto al cerrarla después de que se hubiera subido. El hombre simplemente miró al menor con seriedad pero con una sonrisa entre sus labios que denotaban satisfacción y al mismo tiempo comprensión, porque aunque no lo pareciera, el peliplateado se preocupaba por su pequeño amante, después de todo, él también había caído en sus encantos igual que esos hombre a los que había matado.

- Cúbrete con esto, no quiero que te resfríes

Kakashi le pasó una manta para qué absorbiera el agua que estaba en la ropa y el cuerpo del Uchiha mientras encendía la calefacción del automóvil y acercaba las

manos de Sasuke para que se calentaran. Pasaron por un par de cafés en un autoservicio de 24 horas, a Sasuke le temblaban terriblemente las manos por el frío que sentía, no sabía si era del frío o era de la experiencia que recién había vivido.

- ¡Demonios! fue su expresión al sentir cómo le quemaba el café hirviendo que había caído sobre sus piernas debido a que le temblaban mucho las manos-

- ¿Acaso quieres arruinar tu bella piel? le reclamó viéndole con aquella imponente cicatríz que se extendía de su ojo a una parte de su rostro-

No había duda que cuando le veía así le intimidaba, le despertaba sensaciones de sentirse completamente dominado, pero también despertaba en él otras cosas, más en su entre pierna, y más aún cuando sintió pasar la mano del otro en su pierna y muy cerca de donde empezaba a palpitarle. El Uchiha se recriminaba por ser tan débil, pero no podía negar que la pasaba tan bien a su lado, especialmente porque lo consentía en todos los aspectos, lo tenía viviendo como Rey, su vida prácticamente era la que cualquier doncel desearía al lado de alguien que le diera todo lo que le pidiera, excepto por el hecho que para obtener lo que tanto ansiaba, también tenía que ser cómplice de muchos magnates estafados y asesinados ¿pero eso que importaba? Se había prometido a él mismo jamás volver a sufrir carencias, ni mendigar por comida.

- Por supuesto que no, además, no puedo tener defectos si quiero conquistar al próximo dijo muy decidido haciendo sonreír al peli-plateado-

- Así se habla pequeño perverso tomándole de la quijada y arrebatándole un apasionado beso, cargado de lujuría y dominio sobre su propiedad-

El camino continuó en un claro silencio, el mutismo era total, salvo por la radio que trataba de sintonizar Kakashi, pero que le era imposible por la vieja carretera donde se conducían, y debido a la tormenta que se esparcía en aquel lugar, producto de los vestigios de un huracán que había pasado cerca de allí. Pronto llegaron a la mansión en donde habían asesinado a Neji, no es que les gustara estar allí después de lo acontecido, pero no podían dejar ni un cabo suelto y a decir verdad, el trabajo aún no había terminado. Era una suerte de que Neji les hubiese dado la noche libre a la servidumbre para pasar según él, una noche de locura en la cama con su querido esposo, y sí que lo había pasado, Sasuke lo había conducido al cielo… literalmente. El doncel se encaminó rápidamente a la alcoba y nuevamente entró en la ducha para darse un baño de agua tibia y evitar resfriarse a consecuencia de la tormenta que le

había empapado.

para evitar enfermarse, aunque psicológicamente, ya se sentía más que enfermo y por

eso prefería mantenerse en compañía de Kakashi.

Tardó un poco menos que la otra vez, después de todo, sólo era

Pronto salió y al hacerlo encontró una bata y una nota sobre la cama que yacía arreglada como si nadie hubiese dormido en aquel lugar. Sasuke leyó la nota y se

arregló para bajar al comedor, en donde ya lo esperaba su amante para cenar, después de todo tenían razones para comer hasta saciarse y brindar por el reciente triunfo al ser el único heredero de la fortuna de los Hyuga. Sasuke respiro profundo y vio a su alrededor todo lucía tan opulento, Neji tenía muy buen gusto elegante refinado y poco a poco fue tocando y delineando suave y delicadamente cada pieza y reliquia que había en el dormitorio, como si quisiera integrarse en ellos, ahora todo era suyo, se sentía tan bien el saber que era amo de todo, que podía disponer de cuantas cosas quisiera. Cuando veía lo que tenía frente a sus ojos, olvidaba por momentos las escenas escalofriantes que había vivido esa noche, todo tenía sentido y valía la pena hasta la última gota de sangre que Neji tuvo que derramar para que el pudiera tenerlo todo, solo era trabajo y tenía que ser profesional.

Bajó antes de que su amante subiera molesto y lo bajara por la fuerza, a Kakashi no le gustaba que lo hicieran esperar y podía tornarse agresivo aun con él. Kakashi definitivamente era un hombre metódico, frío, calculador, lógico, estratégico, analítico hasta la médula, encantador, guapo, de gran porte, refinado, exigente, dominante, sin duda un gran amante en la cama, pero al final de cuentas… también era un asesino sin remordimientos, que compartía la avaricia y las ganancias con su pequeño y cómplice doncel, al final de cuentas, nadie podía ser tan perfecto. ¿Cómo se había topado y quedado al lado de Kakashi? Esa era otra historia que no le gustaba recordar prefería celebrar hasta perder la conciencia. Cuando Sasuke bajo, Kakashi lo esperaba, bañado, arreglado de una forma tan seductora, con las velas encendidas sobre la mesa y la cena lista para degustar de ella. Para alguien tan perfeccionista y meticuloso como Kakashi no era difícil de tener las cosas listas y a tiempo, la cena era de lujo, estaba delicioso y el vino, cuando pobró el vino, sintió que también probaba el placer, la lujuria y la victoria. Pero a sus pensamientos regresaron las imágenes traumáticas que se negaban a dejar su mente.

- ¿Por qué?- susurro en la copa

- ¿Por qué, qué cosa Sasuke? leyendo un libro erótico mientras comía-

- ¿Por qué lo mataste frente a mí? captando la atención del peliplateado quién dejó su lectura de lado-

- Porque no habría tenido mayor oportunidad para hacerlo, además, tú y yo

recién estábamos follando antes de que entrara tu querido Neji, tuve que esconderme entre las cortinas y bueno, lo demás es historia. Es cierto que lo habíamos planeado distinto, pero ¿Qué querías? ¿Qué se diera la vuelta y se diera cuenta que yo estaba en la habitación y frustrara nuestros planes de quedarnos con su dinero? No, definitivamente no lo creo Para continuar con su lectura-además ¿soy tuyo y de nadie más?- su voz se tornó amenazadora a pesar de estar leyendo y

que no le veía fijamente Sasuke sintió que lo penetraba- no esperabas que me quedara feliz de escuchar eso ¿o sí?

Sasuke se sentía totalmente incómodo con la situación, se sentía molesto, y ahora mucho más culpable, habían sido esas palabras que dijo sin pensar las que causaron todo. Quería disfrutar del triunfo pero al mismo tiempo su situación psicológica lo ponía en jaque. Aún más le molestaba el ver que a Kakashi no le movía ni un ápice la conciencia por lo que había hecho, o venía haciendo durante algún tiempo, pero… ¿Quién era él para cuestionarlo o señalarlo? Al final de cuentas, no era más que el cómplice de aquel hombre, porque él tampoco hacía nada por evitar los asesinatos, si no que hasta se los ponía en bandeja de plata para que el pudiera matarlos sin problemas; hasta ahora todo lo había sobre llevado sin inconvenientes, teniendo en cuenta que nunca había visto cuando Kakashi los asesinaba, sólo se daba por enterado de que era viudo y heredero de todo y eso era más que suficiente para él; sin embargo la verdad le pesaba, él también era cómplice de cada uno de los asesinatos. Quería acallar su conciencia, así que lo único que podía ayudarlo era lo que más le gustaba en el mundo y recordó que el peli-plateado le había dicho que tenía un obsequio para él.

- Me prometiste un regalo mientras jugaba con el tenedor y la comida, haciendo

que nuevamente el peliplateado dejara de lado su lectura y le sacara una sonrisa de

satisfacción-

- Cierto Dando algunos sorbos a su muy añejado vino-

- ¿Y bien? ¿En dónde está mi regalo? haciendo sonreír a Kakashi mientras le daba otro sorbo a su vino-

- Busca en la alcoba, nunca se sabe lo que puedes encontrar debajo de la almohada

- ¿Bajo la almohada?

- Si, lo coloqué allí cuando subiste a bañarte, si lo quieres, puedes ir por él

El azabache, no esperó más y salió corriendo a buscar su obsequio, bajo la atenta mirada de su amante quien dejó todo lo que hacía para ver aquel doncel que aún se comportaba como el chiquillo que había conocido hacía ya varios años, Sasuke continuó con su recorrido sin saber que era observado por la atenta mirada de Kakashi.

Sasuke subió rápidamente las escaleras por donde apenas hacía unas horas había arrojado el cuerpo inerte de su difunto esposo, entró a la habitación se lanzó sobre la cama, quitó las sábanas, levantó desesperadamente las almohadas, y allí estaba su regalo. Era una linda gargantilla de diamantes, con una piedra en el centro, tan negra

como sus profundos ojos que sobre salía por encima de los brillos de los diamantes, estaba encantado con lo que veía, ya había recibido muchos obsequios de sus antiguos esposos, pero aquello sobre pasaba lo que hasta ese momento había recibido. Al parecer Kakashi no había escatimado en gastos para darle un gusto y lujo a su amante, después de todo, necesitaba tenerlo contento.

Sasuke estaba extasiado con su obsequio, no podía dejar de admirarlo, de probárselo, de sentirlo, de verse al espejo para ver como lucía con él. No, definitivamente no había nadie más en este mundo que pudiera lucir aquella gargantilla como él. Estaba tan ensimismado frente al espejo, que hasta olvidó lo que había sucedido en esa

habitación, lo único que importaba era su regalo, porque los obsequios que le daba Kakashi, le hacían recordar el por qué hacía las cosas y el pensar que valía la pena lo que hacía. Los obsequios caros, únicos y lujosos se ganaban, así que para el ojinoche, valía la pena lo que hacía a cambio de las pagas que recibía de parte de su

amante.

por la cintura de forma lujuriosa, mientras esas manos se deslizaban por su abdomen, pecho y otras partes de su cuerpo.

Viendo su reflejo en el espejo, vio como los brazos de Kakashi lo rodeaban

- Se te ve muy bien

- ¿Tú crees?

- Claro que sí mientras mordía el lóbulo de la oreja del menor y luego pasaba su

lengua por aquel delgado y blanquecino cuello, para succionar y dejar un visible chupetón en él- ¿Sabes? Ya encontré a nuestro próximo prospecto

- ¿Seguro que no es viejo? Digo es que a veces los consigues muy viejos, como el asqueroso de Jiraya.

Flash Back

EL hombre ya entrado en años no era más que un viejo pervertido que gustaba del cuerpo joven del menor y se había casado con él por pura lujuria, después de todo ya

estaba grande y había logrado convencerle según él con los lujos que le daba. El pobre viejo se gastaba su fortuna en el menor a cambio de saciar sus perversiones, hasta que

aquel día en que lo esperó en el restaurante y el joven nunca llegó.

peliplateado que le sirvió de beber en lo que esperaba a Sasuke, le había llevado un vino envenenado con arsénico, tan delicioso y sutil que no vio venir la muerte, cayendo sin vida sobre la mesa del restaurant, al cual el Uchiha jamás se presentó, al final de cuentas, ya el ojinoche se había encargado de sacarle todo lo que tenía y lo mejor de todo, el viejo ya muerto, no podía reclamar nada de lo que el menor y el peliplateado le habían quitado de forma descarada. Y así como se habían desecho de

El curioso mesero

Neji y Jiraya, también habían otros en la lista que habían desaparecido, no sin antes dejarle todos sus bienes al menor.

End Flash Back

- ¿Qué tienes contra los viejos? Después de todo nos han dado mucho con qué vivir bien

- Si pero… No me es muy grato involucrarme con viejos

- No te preocupes, ya te conseguí alguien tan joven como Neji mostrándole un periódico que llevaba en sus manos- Contempla a nuestra próxima víctima

- Interesante, me gusta sonrió- así será más fácil el trabajo mientras sentía como el mayor hurgaba dentro de su ropa-

- ¿Estás caliente?-Kakashi deslizaba sus dedos sintiendo la humedad de la piel de Sasuke

- Tú tienes la culpapara meter su mano de forma descarada entre el pantalón

del menor, hasta llegar a donde ansiaba, logrando sacar un gemido ya conocido por él-

- ¿Realmente debe de ser ahora?- trataba de hacerse rogar aunque lo deseaba

tanto o más que Kakashi, solo quería que le insistiera un poco más para aumentar su ego.

- Nada es gratis en esta vida pequeño, es hora de cobrarme el regalito que te di haciendo que ambos sonrieran con lo dicho por el mayor- te deseo

Kakashi no esperó más y jaló por la cintura a Sasuke hacia la cama en donde lo arrojó con ímpetu y deseo, el peliplateado tenía hambre de tanta carne que estaba dispuesto a comérse al Uchiha de arriba abajo. De un tirón le quitó sus pantalones, rompió su camisa para luego sacarse de si su propia ropa y sin más le penetró sin haberlo preparado, sacando del menor un grito no de dolor sino más bien de placer, al llegar de golpe a su punto de mayor excitación, y es que lo conocía tan bien y se lo había hecho tantas veces, que no tenía necesidad de buscar ningún punto de excitación, los conocía todos y con un solo movimiento podía llegar a ellos para provocarle el mayor placer. Sasuke sintió el éxtasis tan sólo al momento en que Kakashi entró en él, tratando de aguantar el orgasmo para no correrse de una sóla vez, pero era tan difícil no ceder al placer.

- Eres un bruto le dijo entrecortadamente- Ni siquiera me preparaste

- No lo necesitas, ya ese bastardo que enterramos se encargó de dejarte lo

suficientemente lubricado para mí sonrió para luego empezar a embestirlo-

Kakashi abrió toscamente las piernas del menor a lo que daban al máximo dando varias veces en el punto, pero sujetando su miembro para evitar que se corriera, así se aseguraría de prolongar el placer tanto para Sasuke como para él, quería saciarse hasta más no poder con el cuerpo de su pequeño amante. Los gemidos de Sasuke inundaban la habitación, la misma en la que horas antes había estado follando con su difunto esposo, pero la gargantilla que le habían obsequiado al ojinoche le había borrado todo vestigio de culpa en aquel momento y a eso sumado el buen sexo que estaba teniendo con Kakashi, era obvio que no tenía la suficiente sangre en el cerebro como para poder pensar en ello.

Ninguno de los dos tenía escrúpulos, habían perdido la moral y la conciencia se les había ido de paseo con pase de ida, pero no de vuelta. Allí estaban los dos descarados y sin límites, follando sobre la lujosa cama en donde recientemente habían matado a Neji, Kakashi lo necesitaba para marcar dominio sobre Sasuke, era como si quisiera recordarle al difunto si es que podía verles, que Sasuke ya tenía un dueño, que sólo fue un objeto al que usaron por su dinero, que Sasuke jamás lo amó, que sólo era fue razón de burla y que nadie lo iba a extrañar, mucho menos lo haría el ojinoche porque era suyo y de nadie más, quería sacar de las paredes el eco de los gemidos de Sasuke que Neji le llego a provocar, quería llenar su cuerpo son su esencia y quería que supiera que le agradecían por dejarlo como heredero oficial. Si Neji aún muerto pudiera ver todo esto, seguro se estaría revolcando de la cólera en el más allá, ya que estos dos no eran más que un par de sacrílegos que no podían respetar ni su lecho de muerte, al contrario lo usaban para festejar lo que habían logrado. Kakashi le dio vuelta a Sasuke para ponerlo en cuatro mientras lo penetraba como animal y le tomaba por el cabello hacia atrás. No tuvo necesidad de masturbarlo, simplemente soltó su miembro y fue suficiente para que el Uchiha se corriera a tal grado de que le temblaran las piernas, pero con la intención de que su amante le siguiera dando por detrás hasta desmallarlo del placer, como ya lo había hecho en otras ocasiones.

- Yo sé que quieres más embistiendo de forma frenética a Sasuke- te conozco

mejor que nadie Sasuke, cada rincón de tu cuerpo me pertenece le susurraba al oído- sólo mira cómo reacciona ante mí chocando sus testículos en las caderas del menor haciendo que se cayera sobre la cama y se corriera una vez más-

Kakashi lo siguió embistiendo sin importarle que el Sasuke ya no diera para más y estuviera completamente cansado, después de todo, también Neji se había encargado sacarle lo último de placer y eso precisamente era lo que hacía que Kakashi tras de él le diera más fuerte, su cuerpo ya no daba para otra ronda, sus piernas temblaban del placer y cansancio, sus extremidades flaqueaban haciendo que se resbalaran en la cama. Neji lo había acabado haciéndolo suyo durante toda la noche, tres rondas

seguidas que parecían seis, más una de Kakashi que parecían todas las que le había dado su difunto esposo por la fuerza y el vigor que tenía. Kakashi siguió usando el cuerpo de Sasuke que ya no daba para más, hasta lograr saciarse, pero para entonces el pobre Uchiha ya no estaba consiente de sí mismo jadeando y con la respiración entrecortada se quedó dormido lo poco que restaba de aquella noche.

Cuando Sasuke se despertó ya había amanecido, buscó a su alrededor y no vio a Kakashi a su lado, no se dio cuenta el momento en que salió de la habitación, pero se sorprendió al ver que entraba una muchacha de la servidumbre que le llevaba un jugo de naranja y le alistaba su ropa para que se bañara mientras corría las cortinas del lugar, el ojinoche se asustó, su rostro afligido denotaba la preocupación de ser descubierto.

- ¿Durmió sólo señor?

- …. –Sasuke sólo pudo asentir con su cabeza-

- Pero el amo Neji dijo que quería estar con usted y que no quería interrupciones en la noche

- Me dijo que tenía que salir, algo importante, no sé qué, pero sólo estuvo un poco de tiempo conmigo y luego salió

- ¿Me está diciendo que el amo Neji ya no regresó? preguntó preocupada la

muchacha-

- Tampoco me ha llamado

- ¿Ya llamó a la policía? poniendo nervioso a Sasuke-

- Aún no, me quedé dormido esperándolo, me venció el sueño

- No se preocupe señor, yo lo haré, seguramente ya aparecerá, tal vez el trabajo o algo importante

La mujer salió de prisa para dar aviso al personal, mientras Sasuke entraba rápido al baño para borrar todo vestigio de la noche de pasión que había tenido con Kakashi. Al salir del baño ya el cuarto se encontraba ordenado y las sábanas en la lavandería, así que no tendría que preocuparse por rastros de Kakashi en las sábanas, además los rastros se habían quedado dentro de él. Después de unos días de seguir con la farsa se dio cuenta que ya la policía se encontraba a los alrededores de su casa conversando con la servidumbre, así que salió y pudo ver como un oficial interrogaba a todos. Fue abordado por algunos oficiales quienes trataban de interrogarlo sobre si sabía de alguien que tuviera algo en contra de su esposo, algún enemigo, si no había especificado a dónde iría, con quién iría y qué iba hacer.

Trataban de preguntarle cualquier por menor sobre la noche anterior así como los días antes de su desaparición para saber sino había algo anormal que les diera una pista de su paradero. Era una fortuna que Kakashi pensara en todo y ya lo hubiera entrenada para cuando se presentara el momento, aún así, le era imposible no sentirse nervioso, así que sin más y tal como lo habían planificado, Sasuke se echó a llorar como la pobre víctima que acababa de perder a su esposo sin posibilidad de ser encontrado. Cualquiera que lo viera, le daría un premio Oscar a la mejor actuación en siglos de un doncel afligido, seguramente sería el protagonista de la película. Nuevamente Sasuke volvía a quedar viudo, heredando tristemente los millones de su esposo Hyuga. Lo que más le preocupaba era ver a todas esas cámaras de los medios de comunicación que enfocaban y grababan la casa tratando de entrevistar a medio mundo en busca de un poco de información.

La actuación fue tan buena que toda la servidumbre quedo convencida, además que durante el tiempo que vivió como esposo de Neji, parecían una pareja muy feliz y enamorada, después de las preguntas de la policía y que le dijeran que no sabían nada del paradero de su esposo una muchacha tuvo que llevarle un té para tranquilizarlo, el ojinoche temblaba, realmente lo hacía pero de los nervios por ser descubierto, así que sus nervios le ayudaban para la ocasión que se estaba presentando. Después de dejarlo en paz, el Uchiha decidió que debía de tomar un poco de aire, la apesarada servidumbre le ayudó a salir a que se despejara un poco el pobre doncel, y al salir… pudo ver como uno de los oficiales más importantes, interrogaba al peliplateado chofer de confianza de la familia, quien se mostraba serio, con un semblante preocupante pero al mismo tiempo tranquilo, nadie sospecharía de él.

- Así que el señor Hyuga salió solo de Casa

- Así es señor, nos dio la noche libre, como comprenderá, estuve fuera de servicio

- Sin embargo el vehículo principal no se encuentra ¿Sabe usted algo de eso?

- Lo siento, el señor Hyuga suele manejar su coche personal, especialmente si va a salir de noche, así que es normal que no esté

- Claro, lo que no es normal es que su vehículo se encuentre abandonado en el

parqueo de su propia empresa y nadie lo haya visto, ni siquiera seguridad. ¿No le parece raro eso señor Hatake?

- Sí… muy raro señor, pero entonces algo tuvo que pasarle cuando fue a su oficina.

- Es tan raro como la misma petición de hacer que nadie estuviera en casa

anoche y su esposo tampoco sepa nada al respecto. ¿O acaso sabe usted por qué no

regresaría su esposo señor Uchiha? refiriéndose a Sasuke a quien ya había notado estaba detrás de él-

- ¿Qué yo qué? preguntó nerviosamente, de tantos esposos desaparecidos, era

la primera vez que un detective lo interrogaba tan descaradamente y sin tacto-

- Es usted el señor Uchiha de Hyuga ¿No es así?

- Así es

- Mi nombre es Shikamaru Nara y soy el detective que asignaron para dar con el paradero de su esposo.

Sasuke sudó frío como nunca antes había sudado, después de todo, ninguna de las anteriores desapariciones o muertes de sus antiguos esposos, había sido investigado. Tal vez después de todo, no estaban tan inmunes de la situación como habían pensado.

- Por favor haga lo posible por encontrar a mi esposo- Sasuke hablo con tono de

súplica e hizo una reverencia, aun a pesar de sus nervios y su estrés no podía permitirse fallar.

Mientras tanto, un rubio ojiazul miraba las noticias que transmitían en vivo, atento a la noticia de última hora, en donde se daba a conocer la desaparición del magnate Neji Hyuga quien llevaba días desaparecido y todo indicaba que se lo había tragado la tierra, dejando en completa soledad a su reciente esposo, a quienes las cámaras nunca enfocaron, lo que si mostraron fue una foto de Neji para saber si alguien sabía del magnate desaparecido.

CAPITULO 3.

LA PRESA.

BY MELHYUGA1 Y SABAKU NO CACHI

Pasadas algunas semanas…

En una cafetería con un ambiente tranquilo y acogedor, adornada con mesas de manteles blancos y sillas negras sencillas, pero cómodas, que estaba situada frente un elegante hotel de cinco estrellas de la cadena Namikaze estaban sentados Sasuke y Kakashi, ambos se mantenían serios y callados, Sasuke con su porte elegante y déspota daba pequeños sorbos a la taza de café, que tenía una figura de hojas hecha con la crema, mientras que Kakashi leía una de sus novelas favoritas de colección recién adquirida.

El día había llegado y sus planes estaban en marcha.

-¿estás seguro de que es hoy?- pregunto un poco impaciente el doncel por el tiempo que llevaban esperando, con la mirada fija en la entrada del hotel.

- ¿Por qué no te tranquilizas un poco?- dijo el peliplateado sin quitar la vista de su lectura.

-no me gusta perder el tiempo de esta forma- dijo como reclamo- estoy aburrido.

-tienes que ser paciente para no arruinar nuestro plan, hoy se realiza un evento de arte que él ha financiado desde el inicio, y tu asistirás, se conocerán, se enamorara de ti a primera vista y caerá rendido a tus pies, se casaran para ser felices para siempre y entonces lo mato- sonrió sínicamente tranquilízate.-dijo volviendo toda su atención a la lectura que tanto le fascinaba.

-¿y tú? ¿Estás seguro que podrás hacerlo?

-el mayordomo es un doncel, lo tengo muy bien vigilado, así que mejor preocúpate por cautivar al rubio que yo me encargo de mi parte…

Dentro del lujoso hotel, en el último piso, estaba Naruto hijo de Minato Namikaze, joven heredero del imperio hotelero de cinco estrellas que llevaba su apellido; era un joven alto con un cuerpo atlético se veía fuerte, su cabello rubio alborotado y rebelde lo hacían lucir muy joven aunque tenía unos 26 años de edad, pero lo que más destacaba de él, eran sus ojos, eran grandes y redondos, sus pestañas rubias largas y curveadas protegían su cristalina mirada azul llena de inocencia tan penetrante que irradiaba confianza y seguridad, su porte era deportivo y despreocupado siempre alegre, sonriendo y jugando con todo y todos, su sonrisa, era blanca y siempre lucia natural, salida desde el corazón.

Pero en ese momento se mostraba serio al ver las noticias, seguía muy de cerca lo que había pasado con el magnate Neji Hyuga y su desaparición, el reportero decía que a pesar del tiempo no habían podido encontrar ninguna pista sobre su paradero.

- Parece muy preocupado, señor- un joven doncel mayordomo de tez morena y

cabello castaño le ofrecía un café- ¿Lo conoció? -El rubio desvió su atención de la televisión para atender a su mayordomo Iruka.

- No, a él no, pero ¿Recuerdas a Hinata?-el mayordomo asintió recordando a una

niña de cabello azul y corto con una personalidad muy tímida que solía jugar con Naruto antes de que sus padres fallecieran -Eran primos

- Debe de estar muy angustiada- dijo el mayordomo y Naruto asintió tomando el café, haciendo una mueca de disgusto por el sabor amargo.

- Temo que tiene que terminar de alistarse para la exposición de esta tarde, tenemos el tiempo contado.

Naruto asintió y se puso de pie para comenzar a ponerse la corbata blanca que hacia juego con su camisa negra y traje de igual color, había patrocinado el evento por una petición especial y no quería llegar tarde al evento.

La exposición se llevaba a cabo dentro del hotel era la más grande, muy lujosa y elegante, los asistentes en su mayoría eran empresarios buscando talentos para patrocinar, se pasaban de una obra a otra analizando las técnicas y el trazo con el que estaban hechas, los artistas eran presentados ante ellos y exponían su punto de vista, algunos de los artistas más destacados eran Sasori Sabaku No, sus obras en su mayoría marionetas con material reciclado, las formas de estas eran desde lo normal como una réplica de sus padres en lo que parecía un amoroso cuadro familiar hasta lo más peculiar como un escorpión con la cara de un hombre deforme. Otro de los más destacados era Deidara, él trabajaba sobre arcilla blanca un material muy raro y difícil de manejar aun así, creaba esculturas con gran facilidad y rapidez gracias a su talento y pasión.

El lugar estaba ambientado para acentuar las esculturas y las pinturas por lo que las luces se mantenían muy tenues, los pasillos se mantenían oscuros y solo eran iluminados con cadenas de lámparas situadas en el suelo para que los espectadores supieran el recorrido que había que seguir.

Después de saludar a todos los invitados y artistas Naruto se encontraba algo impaciente así que comenzó a caminar hasta alejarse de los demás llego a una sala aislada donde solo se exponía una sola obra de gran tamaño, se trataba de una escultura hecha de arena con forma de una mujer de cabello corto que lloraba y trataba desesperadamente de proteger algo con ambas manos en su pecho. Naruto se puso frente a la obra mirándola detenidamente, después suspiro y miro su reloj como tantas veces lo había hecho esa noche.

Mientras tanto Sasuke y Kakashi se habían separado el moreno por su parte había entrado como invitado a la exposición hasta ese momento se había mantenido a la distancia toda la noche, observándolo, asechándolo como si fuera una presa a la que estuviera cazando sin que se diera cuenta y vivía ajeno al peligro que maquinaba contra él. El azabache se dedicó a analizar sus gestos su sonrisa la forma tan amena con la que se desarrollaba con la gente, su simple presencia se imponía pero de una forma agradable, hacía sentir a los que estaban a su alrededor cómodos incluyéndolo a él, se sentía tonto por todo lo que había vivido hasta ese momento pero cuando lo vio solo frente a una escultura de arena y vio su oportunidad comenzó a sentir que su

corazón latía muy fuerte por los nervios, aún así tenía la suficiente confianza como para acercarse a él.

- Es realmente impresionante -Hablo de una forma muy seductora, haciendo que Naruto girara su vista hacia la persona que había hablado-.

Sasuke estaba detrás de él con un porte refinado y seductor vestía un kimono negro con destellos azulados, muy semejante a su cabello, el color resaltaba el color blanco de su piel haciéndolo lucir muy delicado y lucia muy provocador gracias al escote en V que llevaba.

- Sí, requiere de mucho talento -Respondió Naruto después de quedarse callado por unos segundos observándolo-.

Sasuke sonrió al notar la atención que el rubio había puesto en su aspecto dándole más confianza para actuar y se acercó sin titubear contorneándose seductoramente a él, lentamente se inclinó para ver el nombre del artista marcado bajo la escultura

- Sabuko No Gaara -Pronunció lentamente en forma de susurro para levantarse y quedar frente a él-.

- ¿Les ofrezco una copa? -Uno de los camareros que se encargaba de atender a los invitados se acercó a ellos con una charola con bebidas-.

- Gracias -El rubio tomo dos y extendió una al doncel que lo acompañaba después de que el camarero se alejara de nuevo-.

- Sasuke -Comento el doncel antes de darle un sorbo a su bebida sin quitarle la vista de encima al rubio-.

- Naruto -Sonrió y extendió la mano en forma de saludo-.

- ¿Naruto? El gran Naruto Namikaze, el que organizó este evento

- No es nada -El rubio de manera despistada se libró del agarre de Sasuke quien aprovechó para acariciar su mano sutilmente-

- Creo que no se da el crédito suficiente -Sasuke se acercó un poco más a él

rompiendo la barrera de lo prudente- Creo que debería agradecerle en nombre de los que amamos el arte -Su voz se hacía más lenta a medida que iba acercándose al rubio.

Naruto podía sentir el calor del cuerpo y el olor al roble fresco que provenían del doncel que no parecía ser nada tímido; el ojiazul dio un paso atrás buscando retroceder pero Sasuke fue mucho más rápido que él y de forma descarada se abalanzo contra los labios del rubio buscando que abriera su boca para que el beso pudiera subir el calor de ambos, puso sus manos en el pecho del rubio replegando más

su cuerpo; pero Naruto no parecía responder, por más que presionara sus labios sabor menta sobre los de él no parecía querer ceder, en lugar de eso el rubio lo tomo de los hombros para alejarlo; Haciendo que la copa del moreno manchara un poco su camisa, Cuando Sasuke levanto la mirada para saber qué es lo que estaba pasando se topó con que Naruto tenía una mirada seria y un poco angustiada.

- Lo lamento -Dijo el doncel tratando de limpiar la camisa del rubio pero tocando más de lo necesario-.

- Escucha yo…

- ¿Qué pasa?-se escuchó una tercera voz que los interrumpía haciendo que

Naruto alejara inmediatamente a Sasuke- ¿Todo está bien? Volvió a insistir el recién llegado-.

Sasuke miró con desdén a quien los había interrumpido, se trataba de un doncel bastante peculiar, tenía un cuerpo esbelto, su piel era blanca, vestía con un kimono guindo y un obi negro resaltando todos sus atributos, el doncel giro su cabeza para ver

a su alrededor dejando que Sasuke pudiera ver bien su rostro, los ojos del doncel su

color tan poco común, verde azulado asemejando al turquesa lo hacían parecer una persona confiada, mas su semblante era indiferente y serio; en combinación con el color de su cabello rojo sangre, lucia muy exótico, Sasuke jamás habían visto un doncel con una belleza así, incluso comparable con la suya.

Estaba molesto por que había llegado en el peor momento pero estaba a un más molesto por el rechazo que había sufrido por parte de Naruto, su vanidad y egocentrismo no le permitían entender que un hombre no callera a sus pies, pues estaba muy acostumbrado a despertar la lujuria de los hombres y sus peores instintos, pero con Naruto no había sido así y eso le provocaba que la sangre le hirviera, guardar la compostura le estaba resultando casi imposible; no podía desquitarse con Naruto tenía que seguir actuando seductoramente irresistible, ya tendría tiempo para desquitarse con él por la humillación que le estaba haciendo pasar, pero a él, a ese doncel que estaba frente a él si lo pondría en su lugar.

- Gaara -Hablo Naruto un poco nervioso adelantándose al reclamo de Sasuke- Al fin llegas, estaba esperándote

- Diría yo que estabas muy bien acompañado, seguramente mi presencia sólo

interrumpe -Gaara miraba con reproche a Naruto y con desprecio a Sasuke-

- No digas eso -El rubio extendió la mano hacia el doncel quien la tomó y se puso

a su lado- Déjame presentarte a Sasuke, hablábamos sobre tu escultura

- Encantado -Respondió Sasuke calmándose, pues no entendía lo que pasaba-

- Sasuke él es Gaara -El pelirrojo y el moreno estrechaban la mano con cierta

rivalidad en el tacto- Gaara es uno de los artistas que exponen hoy y también es…

- Su prometido- interrumpió el pelirrojo haciendo que Sasuke se sorprendiera e hiciera una mueca de disgusto-.

Extrañado, recordó que Kakashi ya le había dicho que Naruto tenía pareja pero nunca pensó que podría ser una amenaza pues consideraba que su belleza y personalidad podían opacar a cualquier doncel; más sin embargo no había tomado el asunto con la seriedad que debía porque el doncel que se acababa de posar frente a ellos no solo era hermoso físicamente sino que también podía notar que quitarlo de en medio no sería una tarea sencilla.

- Y tu Sasuke ¿A qué te dedicas aparte de insinuarte a los hombres

comprometidos cuando están solos? -La voz de Gaara sonaba fría e indiferente pero

por sus palabras se podía notar que estaba molesto y que probablemente hubiera alcanzado a ver que Sasuke intento seducir a Naruto-.

- Creo que lo mejor es que nos retiremos -Intervino Naruto tratando de calmar el

ambiente tan tenso que se sentía en ese momento- Fue un placer conocerte Sasuke

- Es placer fue mío espero que nos volvamos a ver -haciendo una reverencia- Gaara, que disfruten la noche.

Con mucho tacto Naruto tomo de la mano a Gaara para llevarlo lejos de donde estaban, podía sentir que estaba molesto pero no quería que alguna clase de escándalo surgiera a mitad del evento y se fueron dejando a Sasuke detrás,

- Estúpidos -El moreno estaba tan molesto por la humillación que había sentido

que sin darse cuenta apretó tan fuerte la copa de vino que aún tenía en la mano y la rompió en pedazos lastimando la palma de su mano.

Como si le hubiera leído la mente a Naruto, Gaara camino fuera de la sala y subió al elevador seguido por Naruto, el rubio permanecía nervioso podía notar la forma en que Gaara movía sus pies y los dedos en su mano impaciente por que el elevador se abriera y poder gritarle y reclamarle lo que había visto, andaba sin cuidado por lo que topo con un hombre de cabello plateado antes de salir del elevador,

- Lo lamento -Ambos hablaron al mismo tiempo, pero el doncel se sintió

incomodo por la penetrante mirada negra del hombre con el que se había topado, era una suerte que hubiera terminado rápido su trabajo.

Flas back

Cuando Sasuke y Kakashi habían entrado al hotel para separarse el peli plata había subido a la suite de Naruto para instalar cámaras y mantenerlo vigilado, después de

que el rubio había abandonado la suite, el peliplateado tuvo que esperar a que el mayordomo saliera según ya lo tenía previsto; como todo un experto entro y coloco micrófonos en casi todo el departamento y cámaras para mantener vigilado a lo que sería su próximo benefactor, una vez que termino con todo, acomodo todo en su lugar estaba a punto de salir cuando vio que la perilla giraba e Iruka entraba por la puerta, con su característica frialdad, espero a que el doncel entrara a la recamara principal y salió con cuidado sin que nadie se percatara de su presencia en ese lugar.

Fin del flas back

Tratando de no prestarle atención a la incómoda sensación en su estómago por la mirada del peliplateado y su sonrisa que a su parecer era algo tétrica Gaaracamino sin detenerse hasta la habitación.

- Buenas tardes -Iruka los recibió-

- Déjanos solos por favor Iruka -Le pidió Naruto de forma comprensiva e Iruka asintió saliendo inmediatamente-.

- ¿POR QUÉ SONRIES COMO IDIOTA? -Grito molesto cuando se topó con el rubio

sonriendo de par en par justo cuando iba a reclamarle lo que acababa de ver, le

molestaba la poca seriedad que su novio le daba al asunto-.

- Estoy feliz de verte -Dijo sonriendo sinceramente -Te extrañe

- Se nota lo mucho que me extrañaste besándote con ese doncel -Naruto sonrió

más al escuchar los reclamos de Gaara y mientras le reclamaba tomo su rostro y lo

besó sorpresivamente-

- ¿PERO QUE CREES QUE HACES? -Grito Gaara alejándolo y tapando su boca-.

Naruto lo tomo de nuevo por el cuello para acercarlo a él aunque forcejeaba y comenzó a dar pequeños besos de mariposa

- Basta Naruto, no creas que te saldrás con la tuya y harás que olvide lo que vi - El doncel empujaba al rubio con ambas manos en su pecho-.

- Si viste lo que paso, entonces debes de saber que los únicos besos que me

interesan son los que salen de aquí -El rubio toco los labios del doncel con el dedo índice-.

Haciéndolo sonrojar para que se quedara callado el tiempo suficiente y que Naruto alcanzara a lamer sus labios muy lentamente disfrutando sus delgados labios hasta entrar a su boca y juguetear con su lengua dentro de la cavidad de Gaara buscando el correspondiera completamente.

- Naruto, basta

- El único doncel que me importa eres tú- susurro cerca de sus labios-.

Naruto volvió a besarlo esta vez ya sin resistencia, Gaara también busco el contacto, pronto sus rosadas lenguas jugaban en lo que parecía ser una batalla interminable por el dominio, sus labios se humedecían y el calor de sus cuerpos iba aumentando a medida que el beso se intensificaba, el rubio chupeteaba la lengua del doncel buscando quedarse con su sabor en la boca, fue hasta que el pelirrojo lo aparto en busca de aire que el beso se rompió

- ¡Dios! Como te he extrañado -Dijo Naruto al pasar sus manos por la cintura del doncel y alzarlo en un fuerte abrazo-.

- Me has hecho mucha falta -Dijo Gaara sonrojado y habiendo olvidado el incidente por el que estaba molesto hace un instante-.

El ojiazul a un con el doncel en brazos caminó hasta la recamara y recostándolo en la cama se acomodó a un lado de él y comenzó a jugar con el moño del obi para deshacerlo al mismo tiempo que Gaara desabrochaba la corbata del rubio.

Ambos tenían mucho tiempo de no verse pues a pesar de llevar un noviazgo de años y estuvieran comprometidos oficialmente Gaara pasaba la mayor parte del tiempo en países del extranjero debido al oficio de su padre, eran pocas las ocasiones en las que podían verse aunque esperaban que eso cambiara después de la boda, ya que vivirían en el mismo hogar.

- Te ves hermoso Gaara -Sonrió el rubio- ¿Te arreglaste así para mí? -Sonrío

coquetamente-

- Siempre me visto así -Giro los ojos- Pero si -Sonrío y lo jalo de la corbata

abrazándolo por el cuello para besarlo tiernamente y el rubio deshacía el moño y lo quitaba para abrir la tela del Kimono-.

- ¿También te pusiste esto por mí? -Pregunto delineando con sus dedos la tela de

un mini bóxer muy ajustado de color negro, mientras Gaara asentía con bochorno por ser visto con tan poca ropa-.

Naruto se separó un poco solo para alcanzar a desabrochar su camisa y quitársela al igual que los zapatos,

- mgh -Gaara comenzó a gemir luego de que Naruto comenzó a frotar su

entrepierna delineando su miembro con los dedos sobre la tela hasta llegar a la punta

y con un movimiento de anuencia con su índice, acaricio la punta hasta que su miembro despertó y unas cuantas gotas salieron de su pene para lubricarlo, humedeciendo su bóxer-.

El pelirrojo aumentaba la pasión con la que besaba a Naruto porque su deseo se hacía más grande, abría más su boca para que el ojiazul llegara más lejos acariciaba su lengua dejando que un poco de saliva escurriera para limpiarla con un suave mordisco.

- mmm-

El rubio bajo hasta su pecho y sin dejar de frotar su miembro lamió los pezones del doncel, haciendo que un escalofrió recorriera su medula y buscara cerrar sus piernas para frotarse con un poco más de fuerza; quiso tomar su pene con la mano para masturbarse; pero con una sonrisa en su rostro Naruto lo detuvo y volvió a separar sus piernas.

- Eso lo puedes hacer tu solo, pero ahora yo estoy aquí, déjame hacerlo por ti

El doncel asintió con las mejillas coloreadas por la excitación; pero el ojiazul se tomó su tiempo y usando sus dedos como pinzas retorcía suavemente y estiraba sus pezones viendo con esmero como volvían a su estado original y se ponían duros.

- Ah, Nar-ruto no hagas eso -Mordía sus labios mientras que veía su propio pecho y como sus pezones eran torturados con placer por las manos de Naruto-.

El rubio uso su lengua para empujar su pezón derecho, lo lamió y comenzó a chupar buscando sacar algo de ellos.

- Tócame -Pidió en forma de jadeo el rubio, el doncel estiró la mano para tomar

el pene de su amante e inmediatamente lo sintió duro, ardiente y palpitante-.

- Ah- suspiro el rubio al sentir la mano de Gaara moviéndose -Eso es amor, así.

Ambos volvieron a besarse para mirarse directamente a los ojos y sonreír; Gaara se arrastró por la cama para acomodarse mejor siendo seguido por Naruto que no pensaba separar su cuerpo del doncel

- Hazlo por mí -Dijo en un susurro casi inaudible y con su cara casi del mismo color que su cabello-.

Aún así su compañero sonrió al escucharlo y bajo hasta quedar a la altura de su ingle, lamió toda su entrepierna sobre su bóxer antes de quitarlo con los dientes y su miembro se levantara frente a él, Naruto lo metió a su boca de forma alborozada y un tanto tosca buscando que llegara hasta su garganta, y comenzó la felación bruscamente porque era la forma en que el pelirrojo lo disfrutaba más.

- Naruto más, más rápido.

El doncel sujetaba el cabello del rubio entre sus dedos mientras que echaba la cabeza hacia atrás, al sentir la húmeda y caliente saliba escurrir todo su miembro hasta sus

testículos e incluso su ano, la sensación hacia que sus nalgas se contrajeran, el rubio pudo sentirlo y aun lamiendo su glande dirigió su mano hasta su entrada y comenzó a tantear para poder prepararlo, la entrada del doncel estaba muy húmeda por el deseo de Gaara. Naruto dejo de lamer el miembro para poder ver bien lo que hacía y no lastimarlo.

- Esta tan apretado -Dijo al meter un dedo buscando entrar más -.

- Se siente raro- dijo mordiendo su labio inferior

- Tranquilo, pronto se sentirá bien -Empujó más al fondo y comenzó a moverlo.

Ver como la entrada del doncel se dilataba e imaginar que dentro de poco estaría dentro disfrutando su calor lo excitaba y relamiendo sus labios comenzó a empujar ahora dos dedos.

- Abre más las piernas, quiero ver

- No, es vergonzoso

- Anda, por favor- insistió haciendo que el doncel sujetara con sus manos sus muslos para que el rubio tuviera más acceso-.

- Ah- al levantar las piernas los dedos del rubio entraron más y tocaron el lugar donde sentía más, su punto de placer.

- ¿Aquí? ¿Te gusta?

- Sí, si hay me gusta -El doncel apretaba más fuerte sus piernas tratando de liberar la ansiedad que estaba sintiendo-.

Al ver que Gaara ya estaba acoplado a dos dedos comenzó a meter el tercero, comenzó a meterlos y sacarlos como si lo estuviera penetrando.

- Basta, es suficiente estoy listo -Naruto asintió y tomo su miembro en la mano para acomodarse y comenzar a penetrarlo-.

- Aquí voy -Dijo metiendo la punta de golpe-

- Duele, espera -Se quejó el doncel- Espera

- Aguanta

- ¡No! Espera

- Gaara está bien, todo está bien es solo que hace mucho que no lo hacemos y estas muy estrecho

- Es tu culpa -Dijo en forma de reproche haciendo que Naruto sonriera-

- Eres muy tierno amor, relájate -Después de decir eso metió por completo su

pene de un golpe, el doncel se estremeció del dolor y puso tieso su cuerpo pero

Naruto ya no se estaba moviendo le estaba dando tiempo para que se acoplara y dejara de sentir dolor-.

- Bruto -Dijo el doncel mientras que tapaba su rostro con su brazo-.

Naruto lo aparto y lo beso tiernamente y hasta que vio que el doncel tranquilizaba su respiración tomo el miembro del pelirrojo y comenzó a masturbarlo, mientras que lo miraba recostado en la cama, su cara roja, sus ojos llorosos por el dolor que le había causado, sus pezones a un duros y con rastro de su saliva, su miembro duro en sus manos y la entrada abrigando su propio pene, comenzó a moverse lentamente de atrás hacia delante…

- MALDITOS -Grito azotando la puerta de la suite que habían alquilado en el hotel,

y haciendo que Kakashi lo escuchara y sonriera mientras que miraba lo bien que funcionaban las cámaras recién colocadas Estúpido impotente, pero ya sabrás quien es Sasuke Uchiha El doncel los maldecía entre susurros y gritos hasta que abrió la puerta de la recamara y se topó con Kakashi viendo la televisión y se quedó callado pero apretando sus puños y bufando de lo molesto que se sentía al ver lo que la pantalla mostraba-.

- Supongo que tendré que buscar a un nuevo rico al que puedas enamorar- dijo

en tono de burla- Porque al parecer con este… No pudiste- Kakashi sabia el tamaño del ego que tenía Sasuke y que la estaba pasando muy mal por el rechazo de Naruto y que veía que no era tan impotente cómo decía hace un rato pues estaba con un doncel que no era él.

- No -Dijo con molestia- Será el -Kakashi sonrió pues eso era lo que quería

escuchar después de todo Naruto era un pez muy grande- Haré que pague por esta humillación, junto con ese estúpido mapache deforme -Decía mientras que miraba en la pantalla como Naruto embestía salvajemente al doncel embriagado en placer y

como ambos llegaban al límite diciéndose palabras de amor.

Mientras tanto, el rubio y el pelirojo disfrutaban de aquella aparente intimidad, ignorando por completo que Kakashi y Sasuke, la profanaban al ver absolutamente todo lo que hacían. Cada gesto, cada movimiento, cada palabra, cada embestida, absolutamente todo era observado en la pantalla plana que tenían en la Suite. Sasuke estaba por demás molesto, Kakashi disfrutaba de ver el ego herido del narcisista doncel y aún más disfrutaba, el ver cómo el azabache tenía que tragarse sus palabras de impotente, al ver el semejante semental que estaba montando al pelirojo.

Capitulo 4

Encuentros Inesperados

(Sabaku No Cachi y Melhyuga1)

El martirio que le provocaba el ruidoso tic tac en aquel reloj antiguo de pared que se encontraba en la suite, marcaban para Sasuke los segundos, minutos y horas que llevaba sin dormir; humillado, así se sentía y por eso no podía si quiera conciliar el sueño pensando en la mejor forma de desquitarse de cierto rubio y ese mapache pelirojo que tenía por pareja, Nadie hacía a un lado a Sasuke Uchiha y se salía con la suya, después de todo… El siempre conseguía lo que deseaba y eso era… Absolutamente Todo, especialmente si se trataba de algo material.

Suspiró cansinamente estaba tan molesto que ninguna de las miles de ideas que revoloteaban por su mente le hacía justicia a la cólera que sentía, sin mencionar que el dichoso millonario no se había dejado arrastrar por su belleza; sentía su orgullo herido y es que simplemente en su cabeza no existía la posibilidad de que en el mundo hubiera un hombre inmune a sus encantos ¿Qué tenía ese doncel mapache que no tuviera él? Es decir, él también era un doncel de buen porte, de gustos finos y exigentes, alguien que cuidaba mucho de su figura y por ende de su imagen, siempre se traía a todos los hombres comiendo de la palma de su mano dispuestos a satisfacer cada uno de sus gustos y antojos estaba acostumbrado a los buenos tratos y más después de lo que vivió de joven; no él no podía ser el problema pues se consideraba un doncel perfecto, el problema eran ellos, y era por eso que los haría pagar por la humillación que le habían hecho pasar.

Ya eran tantas las horas en las que estaba dando vueltas en la cama que las sabanas estaban hechas bolas en la orilla del colchón y para variar unas ojeras querían empezarse a pronunciar debajo de sus orbes negras. Al sentirlas con la yema de sus dedos después de que se restregara un poco sus ojos, se alarmó de sólo pensar que aquello pudiera entorpecer su belleza, su egocentrismo, su narcisismo era bastante evidente y de sólo darse cuenta que todos sus pensamientos giraban en torno a ese rubio que lo había despreciado, se molestaba aún más.

- Imbécil impotente trató de susurrar para que su amante no se despertara ni le escuchara

- Si claro, cómo no, ya hubieses querido que te pegara la follada que le estaba dando al pelirojo habló con pesar su pareja

- ¿Qué no estabas dormido?

- ¿Cómo quieres que me duerma si no paras de dar vueltas en la cama? siento

que en cualquier momento se hundirá el colchón y terminaré atravesándolo para dormir en el suelo

- Tú también eres un imbécil Kakashi

- ¿Enserio? Y dime ¿También soy impotente como Naruto?

Esto descolocó por completo a Sasuke quien no pudo encontrar algo que argumentar en su defensa, no tuvo más remedio que morderse la lengua y darle a su amante en la cara con una de las almohadas; Kakashi sólo disfrutaba meter el dedo en llaga que había quedado en su orgullo, el peliplateado moría de la risa frente al Uchiha por haber sido rechazado, además se las debía por no dejarlo dormir con su problema existencial por no ser el centro de atención.

En algún momento de la noche se quedó dormido y sólo pasaron un par de horas más para que Sasuke se despertara, estaba acostumbrado a levantarse tarde. Parte de cuidar su cutis y buen rostro era dormir las suficientes horas para mantenerse lozano, aunque esa noche no había dormido ni la cuarta parte de lo que debería de dormir y para variar, tendría que levantarse temprano para empezar a poner en práctica el plan. Lástima que aún no tenía idea de qué se trataría el dichoso plan porque por más que lo hubiese pensado, no habría podido dar con algo para hacer que el rubio cayera en su telaraña.

Kakashi ya se encontraba fuera de la cama, supuso que estaba dándose un baño hasta que a su muy agudo olfato le llegó el agradable aroma de un buen café matutino acompañado de algunas tostadas francesas, el suave y dulce aroma de la mermelada abrieron su apetito. Ahora que lo recordaba, estaba tan molesto la noche anterior que no se había dado a la tarea de probar un solo bocado. Sin pensarlo más salió de la cama directo a ducharse para poder mantenerse despierto después de aquella noche de desvelo. Mientras esto ocurría, ya un rubio se duchaba junto con su doncel en el baño de su suite, parecían disfrutar de su intimidad más que nunca y podía apreciarse a grandes distancias que en verdad eran felices. Definitivamente separarlos no iba a ser nada fácil para aquel par de estafadores y asesinos. Por fin salió arreglado de la habitación para llegar al living de la suite en donde ya se encontraba su amante bebiendo café frente a un televisor.

- ¿Sólo para ti hiciste café?

- Hola buen día Sasuke Tratando de ignorar las exigencias y la falta de

educación de parte de aquel chico. Al no encontrar la respuesta que buscaba, Sasuke decidió preguntar algo más

- ¿Qué haces?

- Pues aquí viendo la estupenda follada de buenos días en el baño que tu

querido y futuro impotente esposo le está dando a ese pelirojo doncel.

- No me toques las narices Su evidente molestia sólo le hacía gracia al mayor a

quien no parecía afectarle las amenazas del joven doncel, además, quien mandaba en la relación era él y no Sasuke.

- ¿Tienes hambre?

- ¿Tú qué crees?

- Como lo veo tienes tres opciones a partir de este momento

- ¿Cuáles opciones? Preguntó, ¿Acaso se refería al rubio y ese mapache? Así

que prestó clara atención pensando en que ya Kakashi habría encontrado la solución a ese insomnio que ya lo tenía loco-

- La primera-Dándo un sorbo a su aromático café- Puedes prepararte tu

mismo el café y hacer de buena ama de casa preparándome de paso a mí otro cafecito que buena falta me hace por el desvelo de anoche.

- ¿Qué?

- La segunda, llamar a recepción y que te traigan un café, así te echas toda la pereza del mundo y te quedas encerrado en esta suite hasta que se te pase lo malhumorado y de paso te hago compañía Guiñándole el ojo-

- ¿Acaso estás jugando conmigo? Ahora sí empezaba a molestar- Pensé que las opciones eran referentes al trabajo-

- Y la tercera mi querido Sasuke, es que bajes a tomar un buen café al primer

nivel en donde se encuentra el restaurante Baristas Coffe, en el cual por cierto también baja a desayunar tu futuro e impotente esposo cada vez que está en su hotel, y debo decir que por como pintan las cosas Dando otro sorbo a su café mientras Sasuke levantaba una de sus cejas ya fastidiado- bajará solo ya que el pelirojo ha decidido quedarse a descansar un poco más después de la semejante follada que le diera ese impotenteSonrió con sarcasmo para tocarle más las narices al chico de cabellos negros- Entonces… ¿Cuál de las tres opciones para tomar café eliges mi querido Sasuke? ¿Harás tu propio Café? ¿Pedirás que te suban un café? o ¿Irás a tomar café con tu futuro e impotente esposo? -

- Definitivamente no pienso ni hacerme yo mismo el café ni mucho menos

quedarme aquí contigo para que me fastidies cuando se te pega la regalada ganaEl

doncel respondió de lo más molesto por la forma en que su amante lo estaba fastidiando

- Ok, entonces supongo que bajarás a tomar café con tu impotente y futura víctima ¿No es así?

- En serio Kakashi que a veces me resultas insoportable

- Yo también te quiero amor y si no tienes que decirlo ya lo sé, soy el mejor

obteniendo información de nuestras vícitmas para estar un paso delante de ellos y saber qué hacer en situaciones como éstas Sasuke suspiró cansino dispuesto a

responderle pero antes de que lo lograra el peliplateado volvió a resongar- No te preocupes no tienes que agradecérmelo, después de todo ya lo sé.

- ¿Qué sabes?

- Que soy todo lo que necesitas querido y que sin mí… -Levantándose de su

lugar para tomarle del mentón y darle un profundo y apasionado beso- No eras nada ni nadie ¿Te quedó claro? Sonrió con sarcasmo y una mirada un tanto amenazante, era algo que solía hacer cuando sentía que la personalidad caprichosa de Sasuke comenzaba a hacerlo olvidar cuál era su verdadero lugar-

- Me largo a tomar el café

- Sabía que tomarías la mejor decisión, nos vemos al rato Levantando su taza

de café como si brindara por el chico de cabellos negros- Llegaré después, no quiero que si te salen mal las cosas digas que fue porque yo estaba allí

- ¡Por mí no llegues nunca!

Sasuke estaba en verdad molesto por lo que al salir somató la puerta de la suite haciendo que el portazo resonara por todo el piso. Kakashi disfrutaba haciéndolo cabrear, si había algo en lo que era experto, eso era en joderle el orgullo Uchiha y doblegarlo a su voluntad. El peliplateado siguió observando las pantallas, tenía que asegurarse que todo marcharía conforme a lo planeado o tomar medidas según se dieran las circunstancias.

Sasuke oprimió el botón del elevador pero el tiempo pasaba y este nunca llegaba, sin mencionar que para su desgracia el estómago le delataba el hambre que cargaba desde que se levantó. Así que, decidió bajar las gradas lo más rápido que pudiera si es que quería alcanzar todavía algún desayuno o algo comestible por la hora que era. Lástima que no contó con la cantidad de pisos que tendría que bajar a pié, para cuando hubo llegado al lobby del hotel, el pobre de Sasuke sentía que sus piernas ya no daban para mucho y el aire le hacía falta. Así que… Antes de salir por la puerta hasta el lobby, se detuvo un momento, aspiró lo más que pudiera de aire para llenar sus pulmones, acomodó su cabello y ropa, para luego salir como si nada hubiese pasado.

Atravesó el lobby bajo la atenta mirada de lujuria de algunos viejos rabos verdes que no podían pasar desapercibidas, el chico sabía lo que tenía a su favor así que se contorneó un poco para llamar más la atención lo cual logró sin problemas. Sasuke adoraba ser el centro de todas las miradas, tal vez porque de pequeño nunca tuvo la mirada de nadie, ni siquiera la de sus padres. El doncel se había ganado algunos chiflidos y piropos de los presentes, sonrió complacido por lo bajo sin que nadie lo notara auque claro siguió caminando con sus aires superiores sin siquiera girase a ver alguno de aquellos hombres a quienes les alborotaba las hormonas, pero que alimentaban su ego.

Rápidamente buscó el restaurante que le había indicado Kakashi y tenía que admitir que su amante sí que sabía hacer su trabajo, aunque claro que jamás lo admitiría en público o delante de él por el orgullo Uchiha que se cargaba encima. Allí estaba ya ese rubio que había llegado antes que él, seguramente tomó el ascensor que él no pudo abordar, vio a todos lados y notó que no había una sola mesa desocupada, mejor así, parecía que las cosas se alineaban para sus propósitos, así que sonrió satisfecho porque ahora tendría una excusa para acercarse al rubio. Sasuke acomodó su vestuario y cabello para verse bien, no llevaba ningún kimono, pero bastaba con ver la ropa tallada que portaba y que hacían resaltar aún más sus atributos. Se acercó a la mesa y supo que era su oportunidad perfecta para empezar de cero y hacerlo caer sin mayores retrasos.

- Hola buen día, no imaginé verlo por aquí El rubio que leía un periódico levantó su mirada sorprendido por el repentino saludo que recibía-

- Ah sí, hola, buen día Trató de sonreír con un poco de dificultad-

- Creo que está lleno el lugar

- Así parece

Naruto no sabía bien cómo tratar con este doncel, se le hacía un poco difícil en especial por la insinuación y las diferencias que había tenido con su pelirojo la noche anterior debido al beso que le había robado. Trató de seguir leyendo su periódico para evitar sentirse comprometido, lástima que no contaba con la audacia del doncel quien al ver que practicamente le ignoraba, había tocado su orgullo y como que se llamaba Sasuke Uchiha, no permitiría que aquello volviera a pasar.

- Bueno, espero que no le moleste que le haga compañía ya que está… Solo

Tomando asciento de inmediato y haciéndose un lugar en la misma mesa en que se encontraba su futura víctima-

- Este, bueno yo…

- Gracias por compartir la mesa Sonrió ya acomodado en la silla que estaba

frente al rubio, lo cual descolocó a Naruto y rezando porque su novio no lo viera, no

fuera ser que pensara mal y no quería tener problemas con el pelirojo- Primero que nada, quiero disculparme por el incidente de anoche, no era mi intención causarle algún inconveniente con su… Prometido.

- Sí claro, no hay problema, es sólo que no imaginé que fuera a pasar algo así

¿Por qué tenía que tocarle el tema? De por sí ya se sentía incómodo con su presencia o mejor escrito un poco nervioso, como para que todavía hablara sobre lo sucedido la noche anterior. Y pensar que en cuanto lo vio lo primero que quería era evitarle y al doncel no le afectaba hablar sobre aquel hecho.

- Se que me comporté indebidamente anoche con usted, en verdad, lo lamento

mucho, creo que Haciendo un ademán como pasando algunos dedos sobre su frente para después elevarlos y perderse en el aire- Las copas se me subieron un poco, no

estoy muy acostumbrado a beber y me parece que bebí un poco demás sin darme cuenta. Por favor, perdone mi mal comportamiento yo no suelo ser así. Sonrió tratando de parecer lo más creíble posible en cada palabra que hubiera dicho, esperaba que al menos eso diera resultado-

- Eh bueno en ese caso, supongo que acepto sus disculpas Ahora sí sonriendo y

pensando que tal vez y después de todo aquel doncel tuviera razón, ya que generalmente los donceles no solían beber, especialmente los de su aparente estirpe, tenía una imagen que cuidar, por lo que prefirió pasar por alto lo más que pudiera el incidente y tratar de ser amable con alguien que le ofrecía una disculpa-

- Gracias, sabía que alguien como usted, iba a comprenderlo.

A pesar de que según Kakashi al rubio le gustaba mucho platicar, se le habían cortado las palabras y al doncel se le estaba haciendo difícil sacarle conversación; Sasuke no pudo evitar sentirse nervioso. Nunca antes se había quedado sin nada qué decir ni mucho menos se había sentido un tanto cohibido ante la imagen que desprendía el rubio frente a él. Sasuke para bajar un poco la tensión llamó al mesero y solicitó un buen café para beber, aunque luego prefirió cambiarlo por un té, necesitaba bajarse los nervios y podía jurar que si tuviera una cajetilla de cigarros, allí mismo se los fumaría todos.

- Cuénteme ¿Qué lo movió a presidir la gala de arte de anoche?

- Mi prometido respondió como si fuera lo más normal-

Demonios ¿Por qué tenía que preguntarle eso? Qué estúpido soy, si lo que debo hacer es evitar que él toque el tema de ese mapache pelirojo. Esto era lo que pensaba Sasuke al notar el gran error que había cometido por lo nervioso que se sentía.

- Oh, ya veo y… ¿Sólo lo hizo por su prometido?

- Bueno también porque me gusta el arte y suelo apoyar este tipo de iniciativas

- Se nota que tiene gustos refinados al tener tan buenas obras en el recinto de anoche

- Muchas gracias por el cumplido

Nuevamente volvieron a quedarse callados Sasuke no hallaba cómo seguir la conversación, era una suerte que el mesero le llevara en ese instante ese té que tanto estaba necesitando así como la entrada suave de wafles que había solicitado para comer algo, antes de que su estómago lo terminara por joder delatándolo frente al rubio.

- ¿Y es usted de por aquí? Preguntó el rubio y Gracias al cielo que lo había hecho porque no se le venía nada a la mente para poder continuar-

- Ah bueno, no en realidad, lo que sucede es que, hice un viaje, necesitaba un cambio y pensé que Konoha podría ser el mejor lugar así que vine y decidí hospedarme aquí Señalando el hotel-

- Oh ya veo, espero que su estancia en nuestro resort sea de su total agrado

- Lo ha sido, necesitaba relajarme y alejarme del ambiente en el que estaba.

- ¿Por qué? ¿Acaso pasó algo que le hiciera sentir mal? Aquella pregunta había resultado incómoda para Sasuke quien no supo exactamente qué responderle-

- Bueno, pues yo… Yo…

- Lo siento no quise ser indiscreto

- Oh no está bien, usted puede preguntar lo que guste. Bueno la verdad es que

se dieron ciertas circunstacias que afectaron la paz en la que vivía, es todo.

- Ya veo

- Y cuénteme señor Namikaze, aparte de la filantropía ¿A qué más se dedica? El rubio sonrió y dejó de lado la lectura de su periódico-

- Bueno, me encargo de los negocios de la familia, ya sabe, la cadena de hoteles, turismo, bancos, entre otros.

- Oh qué interesante Y al escuchar el repertorio de negocios que podrían estar a

su nombre con todos y sus millones, a Sasuke parecía que se le hubiese formado el

signo de dólar en sus ojos-

Ahora sí parecía que la plática empezaba a tornarse interesante y Sasuke sentía más comodidad y seguridad para continuar con la conversación que tenía, se había vuelto amena y claro no faltaron algunos coqueteos disimulados de parte del chico de cabellos negros para que el rubio empezara animarse poco a poco.

- Y dígame Acariciando sutilmente la mano del rubio que estaba sobre la mesa- ¿Cómo está su agenda para que podamos vernos nuevamente? Ya sabe para conversar y conocernos mejor, dejé a mis pocos amigos de donde vengo, no tengo muchos así que… Me encantaría poder encontrar un amigo en usted.

- Supongo han de hacerle falta sus amistades.

- Sí, pero siempre es bueno hacer nuevos amigos.

Sasuke no desaprovechaba la oportunidad de acariciar de vez en cuando la mano del rubio o de jugar con sus dedos y mechones de cabello negro cada que hablaba, su mejor arma siempre había sido la seducción y no estaba dispuesto a darse por vencido con ese rubio. Así que sacaría todo su arsenal seductivo para que Naruto cayera en su telaraña. La conversación ya se había tornado un poco más amena, al menos ya el rubio conversaba un poco más y se le veía mucho más relajado, lo malo era que estaba tardando tanto en hacerlo y hasta ese momento ningún otro hombre tenía problemas para echársele encima y quererlo de esposo, la pregunta era ¿Por qué con el rubio no era igual? ¿Acaso se habría arruinado su cutis? ¿Su cabello no lucía genial? ¿Tendría mal aliento y por eso no quería acercarse a él? Con disimulo trató de verificar que su aliento fuera el correcto y habiendo realizado la prueba, no encontró nada que físicamente le incitara a rechazarlo, pero sino era así ¿Por qué ese rubio no podía andar husmeando a su alrededor como un perro loco tratando de ligárselo? ¿Acaso Naruto le veía como poca cosa para no fijarse en todo el talento que desbordaba en él? Tal vez lo que debería de hacer sería cambiar de estrategia después de todo el rubio ya no era tan serio ni cortante con él, al parecer podían iniciar como unos amigos, no es que creyera en la amistad pero de eso a nada y darse por vencido… Ya era bastante.

El ring de su teléfono sonaba insistentemente, Sasuke decidió revisar ya que era raro que recibiera tantas llamadas y no creía que Kakashi fuera tan estúpido como para arruinar las cosas, después de todo él era también uno de los dos interesados en que se ligara al rubio. Al final de tanto insistir ingresó un mensaje de voz a su celular, de procedencia desconocida pero con la premisa de urgente. Sasuke le pidió al rubio que le diera unos cuantos segundos para escuchar de qué o quién se trataba, se levantó de su asiento, caminó algunos metros y oprimió asterisco uno para escuchar el mensaje urgente que tenía, y al oirlo su rostro cambió por completo.

Señor Uchiha soy el detective Nara Shikamaru tal vez se recuerde de mi, soy la persona que lleva el caso de su esposo desaparecido. Le he estado llamando ya hace

varios días porque necesitamos que se presente a la comisaría, tenemos algunos datos inconclusos y requerimos su presencia. Sin embargo me han informado en su mansión que se encuentra de viaje por motivos depresivos. Estaré llamándole nuevamente para poder reunirme con usted a la brevedad posible. Si pudiera regresarme la llamada como la parte más interesada en este caso, mucho se lo agradeceré.

Sasuke sintió que sus piernas se aflojaron por algunos segundos y palideció ante la escucha de ese mensaje y su estómago dio algunas vueltas, tenía que hablar con Kakashi urgentemente pero antes de hacerlo debería dejar amarrado al rubio para poder encontrarse con él una segunda vez, pero el cómo lo haría era lo que no sabía porque aquel mensaje lo había dejado aturdido. Con problemas para concentrarse regresó a su lugar con la aparente compostura que ya había perdido, se sentó nuevamente frente al rubio dispuesto a continuar la conversación pero al verle y recordar el mensaje su mente quedó completamente en blanco y con ello también se esfumaron las palabras en su boca. Tenía que hacer algo rápido antes de regresar a la suite con Kakashi, y así lo hizo, aunque torpe y ansiosamente debido a que su celular seguía sonando insistentemente y al saber de aquel mensaje, prefirió no voler a revisar su móvil para evitar ponerse más nervioso de lo que ya estaba.

-

¿No contestará su móvil?

-

Este, no, sólo son algunos empresarios que buscan que invierta con ellos

pero…

-Bebiendo un poco de su té de manzanilla para tranquilizarse- La verdad es

que no estoy interesado en lo que me ofrecen ni en sus productos.

- Oh ya veo ¿Y a qué se dedica?

- Inversiones

- ¿Qué clase de inversiones? -¿Por qué tenía que preguntarle algo así cuando no

sabía nada de negocios? ¿Por qué tenía que ser tan difícil con el rubio cuando antes con todos los viejos rabos verdes y Neiji sólo había tenido que posar un poquito para verse sexy y ya tenía lo que quería?-

- Invierto en… Pues en… -Vio rápido a su alrededor y alguien veía una revista

teniendo en su portada una enorme mansión- Invierto en bienes raíces -Supiró aliviado y sonrió con orgullo sabiendo que había encontrado una buena respuesta para aquella difícil pregunta-

- Interesante, especialmente viniendo de un doncel, no me lo tome a mal por

favor pero los donceles no acostumbran a invertir en bienes raíces ya sabe, prefieren invertir en asuntos más superficiales como la moda, música, pasa tiempos, etc. Pero usted es diferente, al igual que Gaara invierte en algo inteligente.

- Claro que lo soy ¿Y por qué tenía que compararlo con ese mapache? Aún así

sonrió para satisfacer a su ego, lástima que le durara tan poco la alegría y se le borrara la sonrisa con la siguiente pregunta de parte del rubio-

- ¿Por qué bienes raíces y no otro negocio? ¿Por qué no escogió algo

más… Sutil? El Uchiha se encontraba nuevamente entre la espada y la pared, ¿Por qué demonios había tenido que mencionar él mismo los negocios cuando no sabía nada al respecto? ¿En qué jodidos estaba pensando cuando lo hizo? Por culpa de aquel estúpido mensaje no podía pensar-

- Es una larga historia, y no quiero abusar del tiempo de alguien tan ocupado.

- No se preocupe, tengo todo el tiempo del mundo Nuevamente volvía a

ponerlo en jaque mate ¿Por qué este rubio no podía ser un hombre normal y así de puto como eran todos los que había conocido? Eso sin duda facilitaría su trabajo-

- Preferiría que habláramos de otras cosas, vine a relajarme y hablar de

negocios, me estresa. Pero mejor cuéntame Para entonces ya tuteaba al rubio, había pasado del usted al tú para entrar más en confianza- ¿Por qué tan solito aquí? ¿Acaso te dejó tu novio por lo de anoche? -No creía en lo que decía Kakashi y al preguntar, su coquetería rebosaba haciendo que los hombres del lugar babearan por sus gestos tan insinuantes; excepto el rubio lo cual notó el doncel-

- No, claro que no, sólo está descansando. Gaara y yo jamás terminaríamos por

algo así, nos queremos demasiado como para no comprender que todo fue un mal entendido, ni siquiera es un desliz, sólo fue una pequeñez.

- Ah, ya veo –O sea que… ¿Ese beso que le había dado no significaba nada para

él? ¿Acaso había dicho que su encuentro era una pequeñez? Ahora si le había dado en

todo el orgullo Uchiha- Pues me alegro por ustedes -Sonriendo y mordiéndose el orgullo frente al rubio para no perder la compostura-

Por primera vez Sasuke se había quedado sin palabras delante de un hombre, había

perdido el control sobre el rubio o mejor escrito, se dio cuenta que jamás lo tuvo y eso

le golpeó aún más su estúpido orgullo.

hecho que aquel rubio sería su mayor adquisición como si de un objeto se tratara, estaba resuelto… La temporada de cacería había sido ignagurada y juraba por su familia ya fallecida que la cabeza de ese Namikaze colgaría de su pared cual mayor trofeo para un cazador. Con aquellas palabras le había retado y a un Uchiha no se le retaba, no estaba dispuesto a perder, de hecho tampoco estaba tan alejado de la realidad al suponer que algún día tendría que caer, lo que no suponía era lo que vendría a raíz de ello. Y en vista de aquella mordaz respuesta, tomaría la mayor ventaja que pudiera de ella.

Soberbio hasta la médula supuso y dio por

- Entonces supongo que, tu novio no tendrá ninguna objeción en que tú y yo

tengamos una amistad, o, volvamos a vernos. Acariciando su mano de forma coqueta acompañada de una sonrisa más que insinuadora- ¿O me equivoco?

- Ah… Bueno… Este… Pues…

- ¿Y por qué tendrías que tener una amistad con mi prometido o salir con él?

Esta vez era Gaara quien hablaba tras de Sasuke y quien al escucharlo casi pegó un brinco del susto soltando la mano de Naruto en el acto. No se esperaba que el pelirojo llegara arruinarle lo que con mucho esfuerzo había logrado.

- ¿No te bastó con lo regalado y el beso de anoche? ¿Tan necesitado estás como para andarte sometiendo y entrometiendo en relaciones ajenas?

Sasuke sintió que le ardía el rostro de la vergüenza por lo que le había dicho en voz alta el pelirojo, todos en el restaurante se habían dado cuenta. Naruto lo notó y trató de ser lo más indulgente posible para suavizar la situación. Gaara era un doncel bastante tranquilo, pero cuando algo o alguien no le agradaba, no dudaba en hacerlo saber. De hecho podría decirse que era alguien bastante intuitivo, tanto así que desde lejos pudo notar que el chico de cabellos negros no era más que un aprovechado. No, no era que estuviera realmente celoso, su sexto sentido le gritaba que el ojinoche era alguien de quién debería de cuidarse y cuidar a su novio. Algo le decía que ese doncel sólo había llegado para hacerse del lugar que a él le correspondía no porque amara al rubio, sino porque estaba detrás de su fortuna. A lo lejos podía percibir el verdadero aspecto carroñero de ese doncel y pelearía con todo lo que tuviera a su alcance.

- El sólo vino a ofrecer una disculpa por lo de anoche Dijo el rubio-

- ¿Y para hacerlo debe de insinuarse y acariciar tu mano como lo hace?

- ¿Celoso? -Preguntó con prepotencia el Uchiha-

- No

- ¿Entonces?

- Si cree que no he notado que sólo está dispuesto a comerse a su víctima como

carroñero para quedarse con su fortuna, está muy equivocado. Gaara había sacado su arsenal y como alguien que no tenía ningún reparo en decir las cosas como eran, había dado con el talón de aquiles al ojinoche. Esto se había convertido en una guerra de donceles- Usted no es más que un doncel barato.

- No lo soy Se defendió-

- Gaara tranquilízate, por favor Pero el pelirojo continuó con lo que había

iniciado-

- Entonces ¿Por qué viene y se somete fingiendo ser una persona que invierte en

bienes y raíces cuando a leguas se nota que no sabe nada al respecto? -Esto descolocó al azabache al darse cuenta que Gaara lo había estado observando desde un poco antes. El pelirojo lo había dejado al descubierto, pero el Uchiha no doblegaría su orgullo, mientras se sentía fastidiado por lo insistente de su celular-

- Estás muy equivocado respecto a mí.

- No me tutee que no soy su amigo y aún no ha respondido mi pregunta ¿Por qué tiene que salir con mi prometido y coquetearle públicamente?

- Yo… No tengo por qué responder -Sasuke tomó su billetera y su celular

dispuesto a salir del restaurante e irse ya que la discusión se había salido de control-

Además, sólo conversábamos con su prometido ¿No es así Namikaze san? -Naruto no respondió, si iba a darle la razón a alguien ese alguien será su prometido. Sasuke lo notó y se fastidió aún más así que continuó la defensa por su propia cuenta- Nos encontramos por casualidad, estaba lleno y el señor compartió la mesa conmigo.

- Con usted es obvio que no hay casualidades, puedo ver que ya todo lo tenía

muy bien planificado, puedo oler su desfachates desde lejos -El pelirojo era intuitivo hasta la médula y lo estaba dejando en claro, lo cual ponía nervioso a Sasuke-

- Será mejor que me retire.

Sasuke vio venir corriendo al peliplateado que atravesaba la calle como si fuera una bala en medio de aquel tráfico. El doncel vio a Kakashi y supo que era él quien había estado llamándole insistentemente seguro era para avisarle sobre la llegada de Gaara, pero él había ignorado las sus llamadas pensando que era ese investigador de pacotilla. Si tan solo hubiese respondido una de esas llamadas se habría librado de ese mal rato. Pero el hubiera no existe y ya el Uchiha lo había comprobado y estaba por quedarle aún más claro cuando vio el rostro de preocupación de su amante.

- Señor Namikaze fue un gusto saludarle, con su permiso

Fue lo último que le dijo para darse la vuelta pasando de lado al pelirojo y así emprender la supuesta huída, o al menos eso creía hasta que sintió que alguien más le tomó por el brazo con lo cual se giró de manera abrupta y sobresaltada. Al verle su rostro palideció y ahora caía en cuenta del por qué de la preocupación en el rostro de Kakashi.

- ¿Qué? ¿Acaso es uno de sus inversionistas de los que tan amenamente conversaba con mi prometido?

La pregunta de Gaara lo había descolocado aún más, Sasuke sabía que se encontraba en serios problemas en esos momentos. Kakashi no sólo le había llamado para advertirle de la llegada de Gaara, sino también de la presencia de alguien más que había divisado a la distancia y que significaba serios problemas para ellos dos y para la telaraña que La Viuda Negra estaba tejiendo. Aunque las palabras de Gaara lo alteraron, ninguna cosa lo perturbó más que la presencia y las palabras de aquel hombre.

- Señor Uchiha, que gusto saludarle, nunca imaginé encontrarlo por estos

lugares tratando de superar su… Depresión… Tengo que admitir que su servidumbre ha sido muy colaboradora, supongo que se recuerda de mí y que también sabrá el por qué estoy aquí. Aunque debo de admitir que fue problemático encontrarlo, pareciera ser que el desaparecido es usted Lanzando el humo de su cigarrillo por los aires con una mirada analítica e inquisidora sobre el doncel-

Sasuke sintió hundirse en ese momento al estar frente a Shikamaru Nara, el detective que investigaba la desaparición de su esposo. Las llamadas insistentes del detective no sólo eran para hablar con el ojinoche, también lo eran porque ya había dado con su paradero y como buen investigador se encontraba en ese mismo restaurante. Shikamaru no pensaba perderle la pista al esposo del desaparecido Neiji Hyuga, en especial porque tenía sus sospechas. Kakashi ya estaba en la puerta del café, pero era evidente que había llegado tarde para evitar que el detective hiciera contacto con su amante, mientras que el rubio no comprendía nada de lo que estaba ocurriendo en ese momento. Ninguno de los allí presentes imaginó estar en esa situación, eran simplemente… Encuentros Inesperados.

“Así nos Conocimos”

(Por Melhyuga1 y Sabaku No Cachi)

Hay gente tan pobre que solo tiene los bolsillos llenos de dinero

Su situación era tan grave que pensaba que su inquietud la podían sentir fácilmente los que lo rodeaban, tenía tantas ganas de lanzarse encima de Gaara y es que ese doncel lo irritaba tanto que solo imaginarlo con los ojos de fuera y completamente ensangrentado, lo hacía sentir mejor y en calma. Pero sabía que una actitud tan agresiva solo podía desembocar más problemas en una situación como en la que se encontraba y eso era algo… Que no le convenía.

La presencia de Shikamaru frente a Naruto y Gaara le alteraba por completo los nervios y su cuerpo lo hacía muy evidente, sentía su pecho con un poco de taquicardia que podría jurar que su corazón atravesaría su pecho. Su cuerpo estaba tan tenso que

difícilmente podría doblar alguna articulación, sudaba frio e incluso quería devolver él te que había estado tomando apenas unos minutos atrás.

Giró sus ojos hasta la puerta del restaurante y vio la mirada fría, sería y amenazadora de Kakashi quien se había detenido en la puerta, pues a pesar de sus esfuerzos por prevenir al doncel llego tarde y ya no pudo intervenir para ayudar al doncel quien estúpidamente había ignorado el constante llamado de su teléfono; era como si le

estuviera diciendo con los ojos: "No lo arruines".

burlándose de sí mismo al llegar a pensar que Kakashi metería las manos al fuego por él y entraría como príncipe gallardo para sacarlo de esa incómoda situación; después de todo conocía muy bien al varón y sabía que para su amante él solo era una herramienta de trabajo, así como para él mismo lo era el peli plateado. Ambos tenían

una relación llena de puro interés y solo se veían como el medio para llegar a su más

anhelado deseo… Dinero y más dinero.

Sasuke sonrió para sus adentros

Tal vez por eso se llevaban tan bien.

Flas Back…

Uchiha Sasuke, provenía de un linaje muy distinguido, pero para su desgracia cuando su abuelo Madara murió había perdido todo, y su padre no heredó nada más que deudas. A pesar de eso vivían sin necesidades ya que Mikoto su madre, tenía una pequeña casa y un poco de dinero guardado en cuentas bancarias y con el trabajo duro de su padre y hermano era más que suficiente para vivir satisfechos.

El destino de Sasuke se marcó un día común, parecía que nada nuevo y diferente pasaría ese día, más por eso dicen que el suceso imprevisto nos sucede a todos y que nos asecha como un ladrón por la madrugada. Se levantó por la mañana y desayuno a la mesa con sus padres y su hermano, fue a la escuela donde nada nuevo paso, platicó con sus amigos y asistió a clases y cuando el timbre marco la salida regresó a su casa, comió con su madre. Ya que su hermano y su padre regresaban más noche. Al terminar de hacer la tarea decidió ver un poco de televisión. Un poco después de las seis de la tarde de forma puntual y rutinaria llegaron su padre e Itachi y como todos los días su padre y madre salieron a caminar al parque antes de la cena, era lo que ambos acostumbraban hacer para tener un tiempo juntos.

Las horas pasaban y todo permanecía en calma hasta que Sasuke comenzó a ver constantemente el reloj que colgaba de la pared al igual que lo hacía Itachi. Cuando la inquietud fue mucha, Itachi tomo el teléfono y marco al celular de su madre y después el de su padre pero ninguno de los dos contestaron. Ambos decidieron cenar sin ellos para después irse a dormir, seguramente sus padres estarían paseando muy a gusto y ellos tampoco deseaban interrumpirlos. Algunas luces se asomaban por su ventana haciendo que la parpadeante luz azul y rojo lo despertaran, Sasuke se concentró en aquellas luces y supo que pertenecía a una ambulancia o a una patrulla. Se tapó la cara con su almohada pero las luces eran tan fuertes que no lo dejaban dormir bien,

así que con fastidio se levantó de la cama para ir a buscar algo de beber a la cocina. Completamente adormilado se arrastraba hasta el refrigerador, pero antes de entrar a la cocina una luz proveniente de la sala llamo su atención. Itachi estaba en la puerta principal con un semblante serio que denotaba su angustia, Sasuke al verlo se acercó más hasta ver que las personas que estaban en la puerta, eran uniformados.

- ¿Itachi? -Llamo Sasuke asustado, haciendo que su hermano se girara rápidamente para verle-.

- Vete a la cama ahora voy -Contestó con una sonrisa afligida, pero con la completa confianza que le tenía a su hermano se retiró a su alcoba-

Aunque se mantuvo pegado a la puerta intentando escuchar algo. Inútilmente duro cerca de cinco minutos tratando de averiguar qué era lo que sucedía, cuando escucho unos pasos que se acercaban a su recámara, se alejó de la puerta y se sentó en la cama para su mayor seguridad y confort. Conociendo la curiosidad de su hermano, Itachi ni siquiera se dignó a tocar la puerta… Estaba seguro que estaría esperándolo impacientemente del otro lado de la misma para que le detallara lo que pudiera estar

ocurriendo.

lo que le diría Itachi.

Cuando abrió la puerta de la recámara del doncel, Sasuke estaba atento a

- ¿Qué pasó? -Preguntó antes de que Itachi dijera algo- ¿Porque vino la policía?

- Sasuke, mamá y papá…

- ¡Haaa! Pronunció largo y tendido como suponiendo que podría saber de qué se trataba todo- Si no quieres que papá y mamá se enteren que la policía vino a

buscarte, tendrás que Pagarme muy bien

capturado a su hermano de infraganti en alguna mala andanza; pero Itachi negó de

forma seria con la cabeza haciéndole ver que estaba equivocado. Caminó hasta la cama del doncel sentándose a su lado, tomo su mano y viéndole directamente a los ojos le hablo-.

-Sonrió coquetamente creyendo que había

- Sasuke, la policía vino aquí por mamá y papá

- ¿Qué pasó? Seguro que se estaban besando en lugares públicos.

- Tuvieron un accidente, vinieron a avisarnos lo que pasó.

- ¿Qué?

- Ellos están en el hospital.

- No

- Están graves.

- Mientes

- Sasuke, necesito que te tranquilices por tu propio bien, todo va a estar bien ¿Ok?. Mañana muy temprano iremos a verlos y…

- ¡MIENTES! -Gritó furioso-

Itachi sólo le vio y no pudo soportar las ganas que tenia de llorar, dejando caer algunas lágrimas traicioneras que se escapaban de sus ojos. El mayor trató de tapar su rostro pues no quería perder la compostura frente a su pequeño hermano menor, pero ya era tarde. Sasuke lo veía atónito con los ojos igual de húmedos que los de él, en su propio silencio apartó las manos de su rostro para consolarse mutuamente con su hermano mayor. Ambos lloraron hasta quedar más tranquilos y terminar incluso dormidos. Su situación se hizo cada vez peor, intentaron por todos los medio salvar a sus padres. Itachi no reparaba en gastos hasta llegar al punto de quedar completamente endeudado. Vendió la casa de su madre justificando que era más importante tenerlos de vuelta, así que se mudaron con Sasuke a un apartamento muy pequeño y económico para para poder subsistir y mantener los gastos que les exigían del hospital.

Para Sasuke el dinero no había sido problema hasta esos momentos, hasta que vió la forma tan déspota con la que los doctores y el personal médico del hospital trataban a su hermano que tanto admiraba, por no poder pagar las deudas que había acumulado durante ese tiempo. Sasuke se sentía completamente impotente y lleno de rabia, detestaba a toda esa gente que por tener más dinero sentían que tenían el derecho de humillarlo y más por todo el esfuerzo que realizaba su hermano mayor.

Sus padres seguían muy graves y al parecer las cosas no pintaban nada bien, los médicos querían desconectarlos pero Itachi intentaba por todos los medios de

evitarlo.

cuentas de hospital. Itachi llegaba exhausto al departamento y constantemente se quedaba dormido en el comedor o en la sala debido a que las fuerzas no le alcanzaban para llegar hasta su habitación. Sasuke lo ayudaba en lo que podía, lo atendía, le

cocinaba y lavaba su ropa… Lo arropaba al verlo mal acomodado al dormir ya que no lo podía llevar hasta su cuarto, Sasuke hacía cualquier cosa que para aligerarle la carga del mayor y lo hacía con gusto. Pero los problemas no terminaron allí. Al atender de forma prioritaria las cuentas del hospital, Itachi desatendía otros gastos como la renta, los recibos de los servicios e incluso la comida en la casa era muy poca, pese a sus esfuerzos los doctores estaban decididos. Si no liquidaban las deudas ya no mantendrían a sus padres en el hospital, trasladarlos a otro lado significaba su

muerte. Pese a las súplicas y llanto de Itachi… quitándoles así la vida.

El moreno trabajaba tarde y noche para conseguir más dinero y pagar las

Un viernes fueron desconectaron

Con vergüenza en su rostro por no haber podido mantener su palabra de que salvaría a sus padres y con el corazón desgarrado Itachi le explico a Sasuke sobre la muerte de

sus padres, y con el dolor que una perdida tan grande representa en la vida del ser humano… Se despidieron de ellos en el entierro.

El capítulo tan desastroso no terminó ahí, tras la muerte de sus padres las deudas siguieron creciendo gracias a los intereses bancarios, sumando los servicios del funeral y todos sus gastos personales y de vivienda. Las preocupaciones económicas comenzaban a sobrepasar a Itachi, el moreno vivía estresado y preocupado por el dinero… Sasuke al notarlo consiguió un trabajo de medio tiempo en una boutique de una plaza comercial que le dio la oportunidad a pesar de su corta edad, con el propósito de ayudar a su hermano a cargar con sus pesadas cargas, aunque pronto se dio cuenta de que era poco lo que él podía aportar así como cada vez era mucho más evidente el estrés de su hermano Itachi. Sasuke no lograba comprender la gravedad de la angustia de su hermano ya que apenas empezaba a trabajar y no tenía idea de lo que representaban todas las deudas con las que cargaba el Uchiha mayor. Itachi terminó siendo víctima de una fuerte depresión por la muerte de sus padres y la enorme presión de sacar a su hermano adelante con las cargas tan fuertes, pronto se vio encerrado en un callejón sin salida y el vacío que le causaba la angustia existencial que experimentaba… Terminó por desencadenar en un terrible y penoso suicidó.

El suceso tomo completamente desprevenido a Sasuke quien nunca pudo comprender la profundidad del dolor de su hermano al no tener a sus padres pero si todas sus obligaciones. Sasuke supuso que tal vez él no estaba tan afectado por que Itachi cuidaba de él todo el tiempo así que sus penas eran mínimas en comparación a las que podría haber tenido su hermano mayor. Sin embargo, ahora que ya no tenía ni a sus padres ni mucho menos a su hermano… Sasuke estaba completamente solo y eso ya era otra historia, una muy distinta a la que había vivido hasta al momento.

Con apenas quince años de edad buscaba la forma de salir adelante pero su carácter alegre y tierno había desaparecido por completo. Tras el entierro de Itachi el doncel se deprimió no paraba de llorar y no hiso nada por algunos días; a penas y se levantaba de la cama para lo necesario, lo que hizo que rápida e irremediablemente perdiera su empleo de medio tiempo. Sin algún medio de ingresos que le sustentara… Pronto su pequeño departamento se vio sin comida y sin los servicios básicos; el casero que le proporcionaba y alquilaba el pequeño departamento le había dado un par de días más para que abandonara el mismo, ya que se debían varios meses de renta. El casero de aquel departamento era un hombre de cabello negro,sus ojos eran aparentemente de color miel pero algo en él parecía asemejarse a una serpiente, lo cual le hacía parecer tétrico y sombría… Alguien en quien no podría confiarse y de quien debería de cuidarse.

Cuando el plazo se hubo cumplido, Sasuke le lloró desesperado a su casero por el miedo de quedarse en la calle… Completamente solo. El doncel le suplicó al hombre que le permitiera quedarse algunos días más garantizándole que encontraría la forma

de pagarle. En un momento de desesperación Sasuke tomo al hombre de la ropa insistiendo y evitando que se fuera… Orochimaru miró detenidamente la belleza del menor y sonrió morbosamente por todos los pensamientos sucios que estaba teniendo; así que le habló al doncel explicándole que podría existir una forma para que él pudiera quedarse y como era de suponerse… La propuesta libidinosa y pervertida del casero no se dejó esperar.

Ante la ingenuidad y desesperación de Sasuke, el hombre suspiró cansino sabiendo que tendría que ser mucho más explícito así que… Desabrocho su pantalón y saco su enorme y asqueroso miembro flácido mientras que sonreía al ver el rostro completamente desencajado y apenado del pequeño y hermoso doncel, quien aún no entendía lo que pasaba en esos momentos.

- Hazlo -Ordenó pero el doncel no se movía y desviaba la mirada al suelo lleno de

vergüenza y de miedo- Anda, te daré un par de días más si lo haces bien levantó la vista y se topó con la mirada lasciva de Orochimaru.

-Sasuke

Ahora entendía bien lo que el hombre le pedía hacer, pero no era algo grato para él. Sasuke tenía que decidir entre quedarse en la calle o someterse a la indecorosa

propuesta que su casero le hacía.

hombre y se dejó caer sobre sus propias rodillas para así asegurar un techo donde

dormir. A partir de ese momento Orochimaru se aprovechó y abusó de la situación que vivía el pobre doncel cada que podía, pero la comida y los otros gastos no

desaparecían.

que a cambio de ciertos favores sexuales le daban dinero. Cuando comenzó a estabilizarse económicamente trato de pagarle la renta Orochimaru pero su casero fue

muy claro al decirle que prefería y que le gustaba más su otra forma de pago; así que… Se negó a tomar el dinero y aunque a Sasuke no le agradaba en nada Orochimaru, decidió quedarse y seguir viviendo en ese lugar ya que a pesar de

todo…

Apretando fuertemente los puños se acercó al

Por recomendación de su rentero comenzó a tratar a otros hombres

Se sentía seguro.

Con el paso de los años comenzó a frecuentar ciertos lugares en el que había mujeres y donceles que vendían sus servicios igual que él lo hacía. Sin pensarlo y sin quererlo Sasuke se había convertido en un prostituto más de aquel lugar. La belleza de Sasuke cautivaba a gran cantidad de hombres de todo tipo, lo que le hizo ganarse a corto plazo una gran cantidad de clientes quienes le dejaban, buenas ganancias.

En una de sus muchas noches de trabajo, un hombre se acercó a él movido por su

belleza. El hombre era alto y esbelto con un cuerpo bien formado, su cabello era plateado y sus ojos profundamente negros, teniendo como una de sus características

Su nombre era

Kakashi y sería un nombre que Sasuke gritaría continuamente debajo de aquel esbelto cuerpo que le haría suyo constantemente. Aquel extraño y nuevo cliente lo llevo a un

un profundo olor de roble que le hacía mucho más atractivo y varonil.

hotel bastante lujoso y muy diferente a lo que sus otros clientes acostumbraban a llevarlo… Era un nuevo escenario que Sasuke no conocía. Sasuke quedó impresionado

no solo por los lujos si no porque el hombre era… quisiera admitirlo, al menos no frente a él.

Bastante atractivo aunque no

El peli plata tomo una silla para acomodarse en el extremo de la habitación, y allí se quedó observando un largo tiempo al doncel que aparte de incomodarse con su

mirada… Empezaba a desesperarlo.

el primer movimiento para acercarse, pero ninguno de los dos cedería a ser el primero,

no estaban dispuestos a dejarse ver como si fueran el que estaba más

necesitado.

que el peli-plata debería de ser el que se acercara y ardiera en deseo por poseerlo… Después de todo el profesional en aquella área, era él… Y sucumbir ante los evidentes encantos de aquel hombre que tenía frente a él, no era una opción.

Al parecer los dos esperaban que el otro hiciera

Sasuke no estaba dispuesto a caminar hasta el, su vanidad le indicaba

Usando su sensualidad y cada uno de sus encantados, el doncel empezó a desvestirse en un sensual striptease, el cual realizaba muy lentamente y sin despegar la vista de los ojos del hombre que tenía frente a él. Poco a poco desabrochó uno por uno los botones de su camisa rosando sus pezones intencionalmente haciéndolo, aunque claro estaba que pareciera que fuera de forma accidental. Pronto se mordió el labio inferior al quitarse por completo su playera y dejar su pecho expuesto… Cuando menos lo hubo esperado el cliente… Sasuke abrió por completo las piernas bajo la atenta mirada de Kakashi desabrochando el botón de su pantalón y deslizando el slip del zíper con total sensualidad.

Kakashi parecía indiferente pero no despegaba ni un solo segundo la mirada del doncel, el nuevo cliente examinaba sus movimientos y la sensualidad que el doncel irradiaba, pese a ser un prostituto barato, su porte era el de alguien con clase, su arrogancia se notaba en los movimientos que hacía para seducirlo y aunque tratara de ocultarlo ver al doncel moverse seductoramente al quitarse la ropa sin lugar a dudas lo excitaba.

Cuando el doncel terminó de desvestirse Kakashi se puso de pie para caminar hasta el doncel. Una sonrisa arrogante se dibujó en el rostro de ambos, al parecer tanto Kakashi como Sasuke habían conseguido su objetivo. Aunque Sasuke no lo supiera en ese momento, Kakashi estaba buscando a un doncel con su belleza y porte… Eran esas cualidades de un maestro de seducción las que necesitaba para llevar a cabo sus planes.

Después de aquel primer encuentro lleno de morbo, sexo, deseo y lujuria que tuvo con

el hombre que cambiaría el rumbo de su vida…

futuro deseando lo que él pensaba nunca podría tener… Dinero y lujos.

ocasión Sasuke entró a una tienda comercial viendo todo lo que deseaba para él,

Sasuke seguía ignorante sobre su

En una

nunca había robado nada pero en aquella ocasión se le hizo fácil meter en su mochila un brazalete de oro que le parecía hermoso a la vista.

Sasuke actuó sin pensarlo como si nada, pero al tratar de salir de la tienda y sin que él lo esperara… Lo atraparon acusándolo de ladrón. Como era de esperarse lo amenazaron con llamar a la policía si no pagaba lo que había sustraído de la tienda, pero el dinero que traía no era suficiente para liquidar la joya, estaba en pánico y no quería ir a la cárcel. Lo que más le aterraba era que no encontraba la forma de salir librado de aquella situación, quería echarse a correr pero ambos guardias de seguridad lo alcanzarían rápidamente, eso claro estaba si es que lograba zafarse de sus manos ya que le sostenía con fuerza de ambos brazos.

- Yo pagaré lo que lleva mi querido amigo -Fue lo que escuchó decir tras él haciéndolo girar rápidamente-.

Allí estaba…. Como caído del cielo había aparecido el hombre que había atendido unos días antes en aquel lujoso lugar. Había aparecido de la nada pagando la esclava y sacándolo del lio en el que tontamente se había metido. Tenía que dar gracias a Dios y a la vida misma porque sentía que un galante caballero había llegado a su rescate y bueno, recordando lo que le había hecho experimentar aquella noche en la cama… Le hacía todavía mucho más especial. Aunque claro estaba que no dudaba de que aquel hombre querría cobrarse el valor de la dichosa joya, y trabajando el doncel en lo que

No dudaba que en cualquier momento debería de ir con el peli-plateado a

trabajaba…

cualquier lugar en donde pudiera arrinconarlo y hacerlo suyo, sabría Dios cuántas veces por lo que podría costar aquel brazalete.

- ¿Me estás siguiendo?

rápida ya cuando estaban a solas, ahora tenía en sus manos aquella joya que Kakashi había pagado por él, después de todo quería hacerse el difícil-.

-Le preguntó Sasuke arrebatándole el brazalete de forma

- Algo así -Le respondió coquetamente-

Te invito a comer ¿Qué dices?

- ¿Para qué? ¿No es mejor ir al grano y que me lleves a un hotel como la otra noche? Después de todo eso es lo que quiere ¿No es así?

- Eso podemos hacerlo después… Primero necesito hablar contigo -Fue su interesante respuesta llamando con ello la atención del doncel, que no dejaba de ver el brillo del brazalete que su ahora nuevo y favorito cliente había pagado-.

Rápidamente lo llevo a un restaurante muy lujoso en el área más cara de la ciudad, como era de esperarse Kakashi lo trató como un rey comprándole todo lo que quisiera. Bastaba con que el moreno viera más de tres segundo algo para que Kakashi se lo comprara, haciendo que el doncel se emocionara en exceso y se sintiera mucho más atraído a él.

- Veo que te gustan las cosas buenas, las más caras -Le dijo el peli-plateado durante la comida-

- ¿Tiene eso algo de malo?

- Nada… Pero me gustaría saber ¿Que estás dispuesto a hacer para conseguirlo?

- Vamos al grano y dime ¿Qué es lo que quieres? ¿Acaso mucho sexo gratis a cambio de estos obsequios? Le cuestionó el doncel haciendo a un lado su bebida-.

Si algo savia es que nada en la vida era gratis, eso era algo que había aprendido duramente después de la muerte de su hermano, y al parecer había llegado el momento de pagar esa factura. Ante su asombrosa mirada vio como el peli plateado sacaba una carpeta y la abría frente a él dejándolo ver su contenido. Aquello era algo que no se esperaba ni mucho menos lo habría imaginado. Al parecer el sobre contenía lo que podría decirse era una bibliografía de algún hombre millonario llamado Asuma Sarutobi.

- ¿Te gustaría contraer matrimonio Sasuke?

- ¿Qué?

Esa fue su escueta respuesta más bien en forma de pregunta al no poder comprender la propuesta del peli plateado. Y con aquel encuentro, con aquel pago del brazalete y aquella pregunta en aquel restaurante… Surgió lo que pudo considerar era la mejor propuesta y oportunidad, que alguien hubiera podido darle en su vida, y la cual cambiaría por completo su futuro.

Fin de flas back.

Así fue como lo conoció, así fue como se hizo su amigo, su amante y su socio. Sólo había necesitado que el peli-plateado lo deslumbrara con joyas, con lujos y que le prometiera que tendría lo que quisiera, a cambio de trabajar con él. Así era como se había involucrado con Hatake Kakashi, aquel hombre que tenía a la vista fuera de aquel café y que le amenazaba con la mirada para que no echara a perder las cosas. Ahora sabía que si quería salir ileso de aquella situación, tendría que sacar el valor de su interior porque era más que obvio que no recibiría ninguna ayuda de parte de Kakashi, su amante y socio era astuto y sabía que si se involucraba en ese instante y le ayudaba a salir de ese problema… Lejos de ayudarlo sólo se estarían hundiendo mutuamente ante los ojos del detective Nara.

No quedándole de otra respiró profundo y desvío la mirada de los ojos negros y profundos de Kakashi que lo hacían recordar su amargo pasado. Tenía que sostenerle la mirada al detective no sin antes ver de reojo para examinar rápidamente su

situación ante Naruto y Gaara, y con aquella decisión y dejando a un lado sus nervios… Volvió a respirar profundamente para despejar su mente y en su cabeza trazar la forma de salir intacto de aquella comprometedora situación, sin tener que verse perjudicado por el detective.

- Hablemos en privado… Sígame, por favor - Dijo el doncel al recién llegado-.

- Gaara Sama, Naruto Sama… Lamento haberlos importunado solo quería desayunar tranquilo, pero como ven… Tengo negocios que atender

El doncel con un aire arrogante y llamando la atención de todos a su alrededor, caminó contoneándose coquetamente al retirarse del restaurante, siendo seguido por el detective que sin decir nada observó detenidamente a los acompañantes del doncel. Al salir del restaurante, Sasuke vio fríamente a Kakashi quien lo esperaba afuera y al verle le dirigió algunas palabras que rayaban en una sentencia.

- Asegúrate de hacer bien tu trabajo, si no quieres terminar sin nada y en la calle -Le dijo el doncel a Kakashi de forma déspota, como si fuera cualquier empleado-.

Kakashi sonrió de lado al ver como el doncel caminaba sin detenerse a esperar al detective. Sabía que el doncel estaría sumamente molesto por el coraje que el pelirrojo lo había hecho pasar, y sabia a la perfección a que se refería con las frías palabras que le había dedicado. Kakashi tenía que deshacerse de Gaara ya que representaba un gran obstáculo. Al final de cuentas ese era su trabajo, despejar el camino para Sasuke y así lograr su objetivo… La fortuna de la nueva víctima de La Viuda Negra.

Al final, Kakashi se limitó a seguir al Uchiha quien ahora era acompañado por el detective Nara, el detective sólo se había girado para ver que el aparente chofer del doncel iba tras ellos. Esto también ponía en alerta a Kakashi ya que al parecer aquel detective era alguien muy… Perspicaz, analítico, observador. Shikamaru era alguien muy inteligente y estaba claro que había algo que le estaba haciendo dudar y sospechar de él, así como del mismo esposo del desaparecido Neji Hyuga.

Capitulo 6

Sospechas

(Sabaku No Cachi y Melhyuga1)

Sasuke caminaba rumbo al hotel para hablar en privado con el detective Nara quien le seguía tan solo unos pasos detrás de él y un poco más atrás, también les seguía

Kakashi; su amante no estaba dispuesto a dejar a solas a Sasuke con aquel detective, pues desconfiaba del detective quien obviamente sospechaba de ellos y con justas y sobradas razones. El detective giró sutilmente sus ojos hacia atrás para saber si el chofer aún los seguía y tal y como lo imagino… Iba tras él.

Gaara y Naruto se habían quedado en el café, el pelirojo molesto mientras que el rubio reía un poco divertido y un tanto confuso por la actitud del doncel que recién conocían, lo consideraba alguien demasiado atrevido y coqueto para ser de la sociedad a la que pertenecían, pero en este mundo nunca se sabe, a veces la crema innata de la sociedad era la que acostumbraba a comportarse más extravagantemente que la prole. Pero el pelirojo no perdió oportunidad para lanzar pestes contra el Uchiha, claro que si lo hubiese tenido frente a él y siendo como era el pelirojo, seguramente se lo diría a la cara.

- ¿No te parece muy raro ese tal Uchiha? -Preguntó Gaara a Naruto con claro tono de desdén-

- En algunos momentos si- Contesto el rubio tranquilo provocando más la ira del ya irritado doncel-

- ¿En algunos momentos? El tipo estaba mintiendo y lo sabes.

- No le conocemos, creo que deberíamos darle el beneficio de la duda.

- Por favor Naruto, le salía por los poros lo perra sin olvidar que es obvio que también es un escalador. Sólo busca tu fortuna. Abre los ojos.

- No debemos adelantarnos a juzgar a otros, podríamos estar equivocados -

Comentó para tratar de apaciguar la ira de su prometido pues comenzaba a ser notoria para los demás comensales-.

- ¿Sabes qué? Mejor terminemos de comer y vamos a dar un paseo, no quiero

que terminemos peleados por un mafioso como ese, se le ve lo criminal en toda la cara- Comentó el pelirrojo que para ser honestos Gaara no estaba tan alejado de la verdad y muy por encima de cualquier celo que sintiera contra ese doncel, él había acertado en todo-.

Naruto sólo sonrió al ver los celos de Gaara, le agradaba que hasta cierto punto lo celara y le verdad es que dentro de él sabía que debía de darle la razón a su novio, ese Uchiha había coqueteado demasiado con él dentro del café y también en la galería.

Gaara tenía suerte de tener a un novio tan fiel como Naruto, así que el Uchiha la tendría difícil si quería trepar y quedarse con el rubio. Para cuando la pareja continuó con el desayuno en el café, Sasuke, el detective y Kakashi ya habían cruzado la calle

para ir al hotel. Los tres ingresaron al recinto; uno tras otro, teniendo a Kakashi con cierta distancia de por medio.

- ¿Su chofer nos seguirá a donde quiera que vayamos?

Señor Hyuga

- El vendrá con nosotros e irá conmigo a donde quiera que yo vaya… Ese su trabajo. Para llamar al asensor-

- Pensé que el trabajo de los choferes era precisamente eso… Unicamente

conducir el vehículo y esperar afuera, como lo hacen todos. Mientras se abría la

puerta del asensor y ambos ingresaban, momento en que Nara aprovechó para cerrar la puerta y evitar que Kakashi abordara junto con ellos-

- Pues ya ve que no- dijo altanero y molesto por lo que acababa de hacer el

detective-Desde que desapareció mi esposo decidí que debería de estar acompañado siempre por alguien de confianza -Justificando el que Kakashi estuviera cerca de él

todo el tiempo- Nunca se sabe, no estoy acostumbrado a andar solo, mi esposo decía que no era bien visto para un doncel salir sin compañía.

- Dígamen algo señor Hyuga ¿Es acaso bien visto que salga tan pronto con personas que no conoce y que tienen pareja?

- No sé a qué se refiere -Sasuke, empezaba a desesperarse y sentirse acorralado

dentro del ascensor, afortunadamente el mismo se detuvo y la puerta se abrió, habían

llegado al piso donde estaba su suite-

Mientras el elevador subía hasta su suite, Kakashi tendría que esperar hasta que llegara el próximo elevador, aunque todos se encontraban subiendo en aquel momento, así que tardaría en llegar, era esperar o subir las gradas de tantos pisos que componían aquel hotel, pero como lucían las cosas… Lo mejor sería subir corriendo las gradas lo más a prisa que pudiera, no era bueno que Sasuke estuviera tanto tiempo a solas con el detective. Sasuke siempre había sido la muñeca de porcelana que usaba para jugar, era su principal instrumento para obtener lo que deseaba sin olvidar que era su cómplice de asesinato… Pero la verdad de todo es que, Kakashi era la mente criminal detrás de todas aquellas estafas y asesinatos.

El peliplateado siempre había sido dominate y aunque Sasuke tenía su carácter y era muy inteligente, Kakashi sabía que tenía un lado débil y ese era el sentirse acorralado, porque cuando el Uchiha se sentía acorralado… Se volvía realmente estúpido debido a que no lograba controlar su ira, al enojarse se cegaba y como dicen por ahí “El que se enoja pierde”, como recién le había pasado en la cafetería. Teniendo en cuenta aquello… A Kakashi no le convenía que Sasuke se sintiera acorralado por el detective, o terminaría por echar a perder todo lo que habían logrado avanzar, eso significaba el

ser descubierto por todos los crímines y estafas que había cometido, junto a la Viuda Negra.

- Señor Hyuga ¿Qué hacía en ese café con el señor Namikaze? -Preguntaba

mientras que seguían su corto camino hasta la suite que para Sasuke parecía un tormento-.

- Sólo conversábamos y tomábamos un té ¿Qué más podría hacer? Y como le

digo, puede llamarme sólo por mi nombre, no es necesaria tanta formalidad -Para darse la vuelta y prácticamente coquetearle con la mirada al detective, Sasuke solía ser tan coqueto todo el tiempo que parecía ya no darse cuenta-.

- Son mis nervios ¿O acaso está usted coqueteando conmigo? Señor Hyuga

- Definitivamente son sus nervios.- dijo sonriendo burlonamente, para alguien tan perspicaz como Shikamaru sería imposible no notarlo-.

El Uchiha estaba realmente molesto por lo que acababa de pasar en la cafetería y manejar a ese detective le estaba resultando mucho más difícil que conquistar al rubio y eso, no era bueno. Tendría que ingeniar algo y pronto, o tendría que hablar con Kakashi para que lo desapareciera al igual que lo había hecho con Neiji, no es que le gustara la idea, pero ese detective estaba metiendo demasiado las narices donde no debía. Por fin terminaron de cruzar el pasillo que daba al salir del ascensor y allí estaba su suite.

- Vaya, así que aquí se hospeda, señor Hyuga.

- Mi apellido es uchiha

- No sabía que ahora le molestaba ser un Hyuga, su esposo desaparece y ya no

quiere usar el apellido del señor Neiji Hyuga. dentro del área principal de la suite-

Qué problemático -Para pasearse

- Cada vez que me dicen su nombre, me pone triste porque nunca más volverá a

estar conmigo -Tratando de simular tristeza mientras se sentaba en un cómodo y

elegante sofá a supuestamente, llorar su desgracia- asimilar, la vida ya no es igual sin él .

Su muerte ha sido muy dura de

- Nunca dije que su esposo había muerto, de hecho… Ni siquiera hemos

encontrado un cuerpo ¿Qué le hace suponer que está muerto? -Estas palabras pusieron nervioso al Uchiha y Shikamaru lo notó, ahora si… Lo había acorralado con sus propias palabras- ¿Nervioso? Señor Hyuga -Resaltando a propósito el apellido-

- Si estuviera vivo, ya se hubiera contactado conmigo. Cuando estaba fuera

siempre me llamaba, no podía estar sin comunicarse con mi persona. Es más que

lógico que algo malo le ha pasado; cualquiera en mi posición estaría nervioso por no saber nada de su esposo.

- Si, pero todos albergan la esperanza de que esté vivo; sin embargo, pareciera que usted espera lo peor.

- Cómo cree que voy a desear que mi querido esposo esté muerto, es solo que ya ha pasado tanto tiempo.

- ¿Le afecta que no esté con usted el señor Hyuga? -Mientras se seguía paseando

por toda la suite e inspeccionaba el equipo de vigilancia que tenían allí. Sasuke había olvidado ese detalle y maldijo por lo bajo al peli plateado por ser tan descuidado y no haber guardado el equipo-

- Por supuesto que me afecta, me deprime constantemente, pero por favor, tome asiento -Buscaba razones para que el detective se alejara de aquel equipo-

- No gracias, estoy bien de pie.

no esté ¿Por qué coquetea con hombres comprometidos?

Señor Hyuga, si le afecta tanto el que su esposo

- Yo no coqueteaba con nadie

- Pues no era lo que parecía cuando le vi conversando a solas con el señor Namikaze.

- Yo no coqueteaba, no me insulte -Haciéndose el ofendido, pero Shikamaru ignoró aquel gesto-

- Por cierto, sería tan amable de indicarme ¿Por qué tiene un equipo de vigilancia

dentro de su suite? -En ese momento Sasuke se sintió completamente acorralado y sin saber qué responder, pero fue el momento justo en el que se vio entrar a Kakashi en el lugar y tan hábil como siempre, logró adentrarse en la conversación-

- Sólo estoy siendo precavido. El señor Hyuga desapareció y aún no se sabe nada

de su paradero. Sólo trato de proteger al señor Uchiha, nunca se sabe… Podría haber sido secuestrado y quizás quieran hacer lo mismo con el señor Uchiha -Acercándose al equipo de vigilancia y verificando que todo estuviera apagado y que su última grabación estuviera guardada junto con las demás-

- Qué curioso, según su esposo doncel el señor Hyuga está muerto y usted olvidó

por completo que él también es un Hyuga y le llama por su apellido de soltero. Qué problemático ¿No lo cree Señor…?

- Hatake… Kakashi Hatake

- Señor Hatake, si el señor Hyuga hubiese sido secuestrado, los criminales ya se hubieran contactado para solicitar un rescate.

- No creo que sea curioso o problemático, incluso creería que es una acción

inteligente, teniendo en cuenta que el señor Uchiha podría correr algún peligro.

Kakashi sólo se giró para ver a Sasuke quien si no estuviera sentado, seguramente hubiera caído de espaldas al escuchar aquellas conclusiones. Nara era demasiado inteligente y lo estaba dejando en claro… No sería fácil engañar a alguien como él, así que Kakashi tendría que empezar a pensar en la manera en que habría de deshacerse del detective.

- Tengo que retirarme Sasuke y Kakashi sintieron un alivio al escuchar aquellas

palabras de parte del detective- Debo continuar con mi investigación -Mientras que caminaba hacia la puerta de salida- Pero por favor señor Hyuga -Molestando a Sasuke por ignorar olímpicamente sobre el llamerle por su apellido de soltero- Le voy a pedir

que no salga de este perímetro, será mejor así… Necesitaré comunicarme con usted en cualquier momento.

- Puede hacerlo por teléfono si le doy un número -Se adelantó Kakashi-

- Lo haría con gusto pero ya me di cuenta que es problemático esperar a que

usted responda mis llamadas, lo cual no piensa hacer por lo que pude ver hoy en la cafetería -Sasuke sólo suspiró cansinamente mientras veía retirarse al detective con

parsimonia y seguro andar en sus piés- Además como bien lo ha dicho el señor Hatake, podría estar en peligro si hay alguien detrás de usted.

- No será necesario Volvió a interrumpir Kakashi-

- Entonces tampoco será necesario usar su apellido de soltero, o su equipo de

grabación en esta suite. Ni mucho menos necesita un hombre de confianza a su lado todo, el tiempo. Ni Sasuke ni Kakashi supieron como responder a aquello por lo que

mejor decidieron guardar silencio- Por favor, insisto, manténgase a la vista señor Uchiha, porque tenga por seguro que volveré a contactarlo. En ese momento se regresó nuevamente para dedicarles unas cuantas palabras más a Sasuke e indirectamente a Kakashi -Como comentario adicional… Me resulta curioso que se hospedera en la Suite Nupcional y no una suite normal, teniendo en cuenta que está con su esposo recién desaparecido y no recién casado.

Ninguno de los dos pudo responder a aquella misiva y como dirían por allí “Sino tienes nada bueno que decir, mejor quédate callado”. Sasuke y Kakashi vieron salir de la suite al detective, el Uchiha realmente tenía los nervios de punta y necesitaba un té para tranquilizarse… O iba a colapsar. Kakashi sólo se dio la vuelta para ver si todo su equipo se encontraba en orden dejando pasar un poco de tiempo, mientras el

detective Nara se alejaba del lugar, al haberlo hecho, Kakashi le habló muy molesto a Sasuke, mientra estaba de espaldas.

- Se puede saber ¿En qué jodidos estabas pensando cuando le dijiste a ese estúpido detective que Neiji estaba muerto?

- Lo siento, se me salió. El detective estaba acosándome con sus preguntas, sólo fue un decir. El me estaba confundiendo.

- Pues entonces no te confundas, ese es un lujo que no puedes darte Tomando

por el cuello al joven doncel y ejercer presión en su tráquea, prácticamente lo estaba

asfixiando- No voy a ir a la cárcel por tu maldita estupidez de no poder

controlarte ¿Te quedó Claro? ¿O tengo que dibujártelo? -Sasuke sólo asintió con la cabeza puesto que no podía hablar- Ya me ha costado mucho el que no pudieras controlarte delante de ese pelirojo.

- Ese mapache es un imbécil -Tosiendo por la falta de aire-

- Tal vez, pero tú lo eres más al no haberte sabido comportar. Controla tus hormonas porque no siempre podré cuidarte las espaldas

- ¿Y que me dices de ti? -dijo el doncel molesto y más recuperado haciendo que

Kakashi lo viera molesto y sumamente amenazante- estúpido que has hecho hasta ahora.

Dejar todo eso allí fue lo más

Kakashi le dio una fuerte bofetada que lo envió directametne al suelo. El Uchiha estaba tenso porque sabía que cuando Kakashi se enojaba tanto como para llegar al punto de abofetearle, significaba que estaba en graves problemas y que en verdad había metido la pata. El no estaba dispuesto a ser su siguiente víctima por una estupidez, sería mucho más cuidadoso para la próxima y cuando llegara el momento, Kakashi tendría que felicitarle y darle todo lo que pidiera, como compensación a los dedos que había dejado marcados en su mejilla

- Me equivoque, no volverá a pasar. Dijo el doncel apretando los dientes por

impotencia mientras que Kakashi lo levantó del suelo y lo haló fuertemente del brazo hacia donde estaba él-

- Date una ducha y espérame en la cama -Ordenó fríamente-

- Enseguida voy, también me pondré algo que te guste mucho

- ¡No!

- ¿No?

- No quiero estorbos… Te quiero sin ropa -Para soltar al Uchiha y así pudiera

darse una ducha- Y más vale que te prepares tú mismo… Porque iré directamente a la acción ¿Has comprendido? -Ante sus palabras Sasuke solo asintió sumisamente-

Sabía que tendría que prepararse él mismo, ya que Kakashi no sería gentil con él. Y aunque no le agradaba ser maltratado por su amante, debía de admitir que aún en esos momentos, gozaba por la ferocidad con la que solía dar en su umbral de placer. Aunque claro estaba que después de eso, tendría que esperar algunos días para salir de su suite, no iba dejar que nadie le viera con aquellas marcas, no le convenía verse mal trecho delante de alguien a quien le importaba tanto la imagen, como lo era ese rubio. Ya estaba por entrar a la ducha cuando escuchó a su amante hablarle nuevamente.

Sasuke sólo entró al baño con una bata y con la cólera que estaba a punto de reventarle pero que tendría que contener sino quería que le fuera peor. Se asearía y se perfumaría muy bien para mantener alegre a su amante, era eso o seguro la pasaría muy mal. Ya le había dejado marcada la cara con sus dedos y no podía más que maldecirlo por eso, no quería tener más marcas ni en su cuerpo y mucho menos en su rostro. Algún día él estaría arriba y Kakashi sería quien tuviera que estar abajo, pagaría por maltratar su rostro.

Shikamaru recorrió el pasillo para tomar el asensor que iba hacia el Lobby del Hotel, mientras bajaba iba conjeturando muchos de sus análisis, claro sin saber lo que ocurría en la suite después de que había partido. Al bajar al lobby tomó su teléfono celular para hacer una llamada, buscó en su agenda electrónica y encontró el número que buscaba. Marcó simplemente esperando a que el dueño de ese número le respondiera.

- Wow, pero si es nada más y nada menos que mi amigo Shikamaru ¿Cómo has estado?

- Hola Chouji, estoy bien, aunque el trabajo siempre suele ser bastant problemático.

- Oh ya veo y ¿Qué tienes para mí?

- Sé bien que así como eres bueno comiendo, también lo eres investigando.

- Eso es porque siempre tengo que comer cuando estoy trabajando Mientras se escuchaba el crujir de algunas papalinas del otro lado del teléfono-

- Si, ya lo noté.

- Ahora, cuenta sobre ese trabajo que tienes para mí, por favor

- Quiero que investigues a unas personas

- ¿Quiénes son?

- Sasuke Uchiha y Kakashi Hatake

- ¿Qué necesitas saber sobre ellos?

- Desde que los parió su madre hasta el instante en que me entregues los

reportes. Eso incluye antiguas relaciones sentimentales y laborales. Busca entre los archivos de FBI, revisa sus cuentas bancarias, tarjetas, huellas, en fin. Quiero saberlo todo.

- Dime algo -Para tragar lo que estaba comiendo y beber un poco de soda- Estas personas a las que quieres que investigue ¿Son ricos?

- Sasuke Uchiha es el esposo del desaparecido Neiji Hyuga y Hatake Kakashi es su chofer

- Ohhh ya veo, son de quienes se ha hablado en las noticias ¿Crees que puedan estar involucrados con su desaparición?

- Es muy probable Chouji, algo que resultaría ser mucho más problemático.

- Entonces tendrás que darme tiempo. Con seguridad habrá mucha información,

pero también es seguro que el tamaño del billete me limitará en muchos casos.

- Si necesitas dinero sólo dilo.

- No me refiero a eso.

- ¿Entonces?

- Tú sabes, los millonarios pagan mucho a las instituciones para que nada de lo que hagan aparezca en la web. Generalmente borran sus pizadas internáuticas.

- Qué problemático, espero que puedas darme noticias pronto. Estaremos en contacto

Mientras terminaba de cruzar la calle para ir al café en donde había visto al Uchiha con el rubio y su prometido, pero al darse cuenta, ya se habían retirado del lugar. Shikamaru caminó hacia atrás buscando su automóvil, había aparcado cerca del café y el hotel, tomó sus llaves e ingresó al auto, no sin antes ver hacia arriba, en dirección a la suite.

- ¿Qué harás en lo que yo busco?

- Vigilarlos más de cerca.

- Ya veo, sólo cuídate amigo y estamos en contacto.

- Hasta pronto Chouji.

Ambos dieron la llamada por terminada y en cuanto Chouji empezó a ingresar a su computadora para buscar pistas… Shikamaru sólo se limitó a sacar unos binoculares para saber si tenían el suficiente alcance, como para que su mira telescópica llegara hasta la suite del Uchiha. Como era de suponerse… El detective contaba con un alto calibre en visión, logrando así colar la mira entre una de aquellas ventanas y al hacerlo; vio que el chofer se acercaba a la ventana ya sin saco ni corbata y mucho menos el birrete que lo distinguía como chofer, lo cual a los ojos de Shikamaru era, demasiado sospechoso. Los binoculares simplemente mostraron el momento en que el chofer tomó ambas cortinas colocadas en los extremos y las corrió, cubriendo de inmediato la visión del detective.

- Qué problemático, ahora tendré que quedarme aquí todo el santo día hasta que

decidan salir, tendrán que hacerlo, en cualquier momento y cuando lo haga… Los seguiré a donde quiera que vayan -Para sacar un habano cubano, cortar la punta del mismo y empezar a fumar para pasar el rato-

Ya en la suite, el peliplateado se había parado frente al gran ventanal que daba con la calle principal, sabía que en aquel lugar podrían tener la privacidad que deseaban, pero no estaba de más tomar sus precauciones, especialmente por las estúpidas sospechas que había levantado Sasuke ante el detective. Kakashi tomó las cortinas y cerró de inmediato la vista de aquel ventanal, haciendo exactamente lo mismo con todas las ventanas que hubieran en el lugar, no se iba a dar el lujo de ser descuidado, no claro que no; Kakashi era todo un profesional en ese aspecto y no pensaba dejar cabo suelto ni por el Uchiha, ni por nadie más.

Sasuke aún seguía en la ducha, se estaba tardando un poco… Talvez; lo cierto es que necesitaba relajarse antes de salir, si iba a hacerlo, al menos quería estar tranquilo para poder disfrutarlo y no ser un mero objeto sexual para deleite del otro. No, claro que no, si lo iban a follar, él también se encargaría de follarse al otro a su manera, sabía que Kakashi sería duro con él en esta ocasión, pero estaba vez al menos, trataría de disfrutarlo para que no le doliera tanto.

Por fin abrió la puerta corrediza de vidrio de la ducha para tomar la toalla, iba a envolver su esbelta figura en ella, pero un empujón lo devolvió al interior de la ducha. Pegado estaba el doncel a una de las paredes cuando sintió nuevamente el agua correr por su cuerpo, unas manos y un cuerpo le aprisionaron contra la ducha, podía sentir la masculinidad de quien estaba detrás de él, era grande, dura y podía sentirse la ansiedad y el hambre por deborar a quien tenía aprisionado.

El cuerpo desnudo del otro reclamaba su propiedad, halando el cabello del doncel hacia atrás. Sasuke dio un gemido por la rudeza con que le había tomado sus hebras negras, pero al sentir la mano del dominante en su sexo, gimió nuevamente… Esta vez

era por placer. Odiaba cuando Kakashi lo trataba mal y le hacía sentir estúpido o como un simple objeto sexual, pero, con un demonio; tenía que admitir que aquellas acciones de macho sádico, eran muchas veces las que lo llevaban a la locura de muchos orgasmos.

Sus piernas fueron abiertas sin decoro ni delicadeza, su cuerpo fue inclinado hacia delante mientras se sostenía de azulejo del baño y deslizaba sus manos através de la pared para llevarlas hasta el suelo, sabía que su amante iba por el premio mayor, era una suerte estar bajo el agua y que la misma ducha se encargara de prepararlo… Para que doliera menos. Una excitante humedad llegó hasta la parte baja de su columna, para ser honesto consigo mismo el ojinoche, no esperó que Kakashi fuera a tener la gentileza de prepararle por su propia cuenta, al parecer más que todo sólo había sido una amenaza para hacerle entrar en razón; una llamada de atención que se la tenía bien merecida por no haber sabido controlar la situación. Aquel beso negro, fue el inicio de su locura en la ducha.

La realidad es que para el Uchiha, había sido todo tan fácil hasta el momento, tan fácil que nunca creyó encontrarse en una situación como aquella, estaba en el ojo del huracán… Se sentía estresado y aquel estrés, no le dejaba ser lo suficientemente inteligente. Pero eso cambiaría a partir de esa noche… Noche en la cual habría otra actividad benéfica en donde asistiría el magnate Namikaze, en compañía de su prometido y hermoso doncel. Allí se encargaría de lucirse más y no permitiría que Gaara estuviera por encima de él.

Sin pensarlo ni esperarlo, una fuerte estocada se sintió atravesar su estrecha y ya dilatada entrada; Kakashi había entrado sin aviso ni permiso y antes que pudiera reclamarlo, mejor se dedicó a disfrutarlo. El tiempo pasó debajo del agua que caía de aquella ducha, arrastrados por el mismo deseo cambiaron de escenario para disfrutar la amplitud de la cama nupcial de aquel lugar. Las sábanas dejaron de estar cómodamente arregladas para deslizarse por en medio de las piernas de aquellos dos amantes que las ocupaban. El vaivén de la recámara mostraba el desenfreno que experimentaban sobre ella, sus patas rechinaban en cada movimiento y ya las almohadas y las sábanas habían ido a parar al suelo, porque estorbaban a quienes no necesitaban cubrir su desnudez. Algunas horas más estuvieron en la suite, las suficientes para desahogar el estrés y las ganas que sentían de poder estar y sentirse bien.

Shikamaru sentía que le iban a salir raíces en cualquier momento de tanto esperar en el auto, pero sabía que esos dos ocultaban y hacían algo ilegal allá arriba, o definitivamente no hubieran corrido las cortinas de la forma tan misteriosa en la que lo habían hecho. Para el detective Nara, era obvio que allí apestaba algo y él se encargaría de descubrir qué era lo que olía mal.

Las horas pasaron y para entonces ya los amantes de la suite nupcional se habían vuelto a bañar, no obstante y después de varias horas escondidos entre la penumbra de las coritnas y ahora de la noche… No pensaban quedarse en la Suite, ya se habían arreglado para la gala que ofrecerían esa noche en el Palacio de Arte, en donde se expondrían obras de la Galería de Sabaku No Gaara. Sasuke haría nuevamente acto de presencia y esta vez, conseguiría al menos una cita con el rubio, claro, en donde no apareciera ni mucho menos fastidiara su desesperante prometido.

- ¿Estás listo? Cariño

- Yo siempre estoy listo, Kakashi Para aspirar de aquel fino cigarrillo estillo pipa alargada que solían usar las mujeres y donceles de la crema innata de la sociedad-

- Es hora de irnos -Terminando de colocar un broche en forma de abanico sobre el fino kimono del doncel-

Sasuke sonrió y salió primero de aquella suite, para entonces el detective Nara aún seguía afuera y aunque para ese tiempo ya no sentía las caderas de tanto estar

esperando en el auto, al menos sabía que toda aquella espera, tendría sus frutos tarde

o temprano. Tal y como lo imaginó, allí venía es supuesto sufrido Sasuke Uchiha

seguido de su chofer, alguien más le tenía listo el auto, qué curioso, porque el chofer

ingresaban a la limosina en calidad de alguien importante y alguien más iba al volante. Nara decidió seguirlos, era seguro que podría obtener valisoa información que le ayudara a dar con el paradero del desaparecido Neiji Hyuga.

Shikamaru condujo tras ellos hasta que se detuvieron frente al Palacio de Arte de

aquella ciudad; Kakashi bajó del auto primero para tenderle caballerosamente la mano

y ayudarle a descender del lujoso vehículo. Ambos entraron, primero el doncel y

detrás el supuesto chofer de quien más dudaba Shikamaru. El detective decidió que no tendría por qué seguir esperando más tiempo en el auto, así que bajó de él para investigar qué actividad se llevaría acabo. Sus sospechas aumentaron. Shikamaru vio el letrero de la actividad que se anunciaba, era de una galería de arte. Se acercó al tipo

de smoking que brindaba información en el from desk de aquel lujoso recinto, misma persona que no tardó en brindarle la información que solicitaba.

El detective se admiró de ver quiénes presidían aquel evento, nada más y nada menos que el magnate Naruto Namikaze y su prometido doncel Sabaku No Gaara; claro que Shikamaru decidió ingresar, pero los altos y corpulentos hombres que se encontraban en el ingreso principal, no le dejaron pasar de allí, ya que sólo ingresaban aquellos que tenían o una invitación personal, o demasiado billete en la bolsa. Como supuso, el Uchiha estaba allí por el billete no por invitación, eso lo tenía claro con sólo recordar el altercado que había presenciado entre el prometido del rubio y el esposo del desaparecido Hyuga.

Nara sacó su insignia policial que le acreditaba como miembro de la ley, la mostró , a quienes cuidaban el ingreso del recinto de arte, y como era de suponerse, no tuvo más problemas en pasar adelante. Antes de proseguir dentro de la galería, sacó su teléfono celular y volvió a llamar a Chouji.

- Hola Shikamaru ¿Cómo te va?

- ¿Tienes algo para mí?

- No, aún no. Masticando una rosquilla que estaba comiento- Necesitaré, mucho más tiempo del previsto.

- Qué problemático… Apresúrate, porque necesito la información.

- Bien, y tú ¿En qué andas?

- Creo que daré una vuelta dentro de la galería de arte que ofrece el magnate

Naruto Namikaze y su prometido, Sabaku no Gaara. No sé por qué, pero tengo la impresión que encontraré aquí, a un verdadero artista.

- ¿Un artista?

- Sí, pero en fingir dramas. Hasta luego Chouji.

Todos estaban ya dentro de la Galería, Sasuke vio a la distancia al rubio y buscó en dónde se localizaba el pelirojo, vio a Kakashi y el peliplateado supo que debía distraerlo para que La Viuda Negra pudiera hacer contacto con el magnate, sin interrupciones. Sasuke caminó sigilosamente, preparando sus redes para atrapar a su presa, mientras que a lo lejos era observado por un detective que sospechaba de él y de su supuesto chofer. Aunque no había todavía nada que los comprometiera, para

Shikamaru, el esposo del Hyuga se traía algo entre manos y él…

encontrarle pies y cabeza a aquel rompe cabezas que se traían entre manos, el Uchiha y su chofer.

Se encargaría de

Tú y Un Billón de Baldosas Azules

Los ojos de Naruto Uzumaki se dirigieron hacia el reloj al lado de su cama y gruñó. ¡Las dos de la mañana! Dejó caer la cabeza sobre el libro abierto que se encontraba en su escritorio, con la nariz metida en el pliegue. Seguro, estaba cansado, pero gracias a las cuatro tazas de café con el estómago vacío, también estaba inquieto. Nervioso, pero agotado. Tenía el examen final en su peor asignatura pasado mañana y él quería meterse tanto de Shakespeare como pudiera. Lo cual había sido una estupidez. Ahora

sabía que estaría bien si lo hacía o no. Probablemente ahora estaría soñando con pentámetros yámbicos1. ¿Tal vez eso podría contar como un crédito extra?

- Oh, déjalo ya, idiota -murmuró y se echó hacia atrás. Tenía que dormir.

Poniéndose de pie, se propuso apagar su lámpara de escritorio y caer en su cama. Pero se sentía demasiado agitado como para dormir. Además de que se sentía lleno de arena por todas partes también. ¿Tal vez una ducha? Él sonrió. ¿Tal vez una ducha caliente con la oportunidad de jalársela ya que estaría completamente solo allí a esta hora de la noche? Sí, eso serviría.

El piso de universitarios de la Casa Compton se encontraba en silencio, para ser el piso de los dormitorios de doce muchachos de dieciocho años de edad. En estos momentos, no había radios con alto volumen, no había gritos, no había nadie corriendo por los alrededores. Ni siquiera luces provenientes de debajo de las puertas mientras se abría camino hacia el baño en medio del piso. Sólo la oscura madera, las más oscuras sombras, y el brillo dorado de las ocho pequeñas luces de la salida guiaban sus pasos.

Pero no estaba totalmente tranquilo porque, a medida que se acercaba, podía oír el sonido del agua cayendo sobre las baldosas procedentes del baño. Maldita sea. Se detuvo en el pasillo, pensando en que quizás debiera volver a su habitación. Nada decía que no podría hacerse cargo de su tensión allí. ¿Sin embargo era la oportunidad para tener una interminable cantidad de agua caliente, sin que nadie se quejara acerca de cuánto tiempo se tomaba? Después de todo, cada puesto tenía una puerta de cristal y una cortina.

Naruto siguió su camino, curioso ahora por ver quién más no podía dormir. Abrió la puerta, avanzó hacia el interior, y se detuvo.

«Santo Dios».

Era el destino. Tenía que serlo. El destino quiso que entrara aquí y se encontrara a Sasuke Uchiha en una de las cabinas de ducha, con la cortina abierta y un billón de baldosas azules haciendo que su piel color crema resplandeciera incluso a través de la brumosa luz del vapor. El destino quiso darle a Naruto una oportunidad para hacer algo con el hombre por el que había caído tan duro para finalmente verlo. Realmente lo veía. El destino era así, pero no siempre daba una segunda oportunidad. Tenía que tomar esta.

Sin embargo, Naruto de pie allí con sus pantalones de dormir, camiseta, sandalias y con su bolsita de elementos esenciales, se sumergió en la vista del hombre con quien había estado dándose guiños y sonrisas traviesas durante los últimos dos años. Sasuke era toda una tentación para los chicos de la Academia de Konoha para Jóvenes Caballeros. La mitad de Tokio probablemente sabía acerca de él.

Aunque este era su último año, Naruto sabía que no podía dejar pasar la oportunidad de estar finalmente con el hombre que realmente quería. Pasara lo que pasara -si alguien lo descubriera, tendría que admitir que era gay (al menos por Sasuke), si sólo era por una noche (¡no! por favor, por favor, por favor), si Sasuke resultara ser el amor de su vida (¡sí!)- él estaba finalmente listo para aceptar que su oportunidad había llegado y la tomaría.

- Sabes que puedo verte, ¿verdad?

Naruto se sobresaltó por el sonido de la voz de Sasuke en la regadera. Sasuke estaba de espaldas a él, pero la oscuridad fuera de la ventana al nivel de su cabeza era un espejo perfecto para que Sasuke viera a Naruto de pie allí como un tonto.

- Pensé que te gustaba cuando la gente te miraba.

Santo infierno, ¡mírenle manejar una remontada genial! Trató de evitar sonreír aunque se ruborizó. Sasuke se echó a reír y lo miró por encima del hombro. ¡Dios, esa era una impresionante pose! No era tan ancho de hombros como Naruto mismo era, pero Sasuke tenía una espalda realmente genial. Esa caída de la columna vertebral que tenía un muy lamible río que fluía hacia abajo… directamente a la grieta de su culo

«¡Oh hombre!»

- Sí, lo hago -dijo Sasuke con una sonrisa-. ¿Quieres seguir observando, o ayudarme

a lavar mi espalda? - Corrió la barra de jabón blanco por encima de su nalga izquierda.

Naruto tragó saliva y asintió. Podía hacerlo. Dejó el bolsito, arrojó sus sandalias, se quitó la camiseta, y «¡aquí vamos!» se bajó los pantalones. Por lo menos no había duda de que su cuerpo estaba metido en esto ya que su pene estaba bombeando como un campeón.

¿Qué harían? ¿Mamadas? Sí, podría entrar en eso. Demonios, estaría muy feliz si tuviera la oportunidad de simplemente sostener a Sasuke por un momento. Sentir

toda esa pálida piel y músculos acurrucarse junto a su cuerpo Tocándolo

Frotándose contra él

«Sí, eso serviría».

Miró hacia arriba y atrapó a Sasuke de pie contemplándolo, con la boca un poco abierta. Sus ojos de color negro se fijaron directo en la ingle de Naruto. Sonriendo, y sintiéndose mucho más seguro de que podía darle a Sasuke un buen momento -un momento tan bueno que ¿podría llegar a tenerlo por un tiempo tal vez? ¿Por el verano al menos?- Naruto le dio a su polla una lenta caricia sólo para mirar los ojos de Sasuke seguir a su mano.

Y él que había estado encantado con la idea del agua caliente y su propia mano «¡Ja!».

Sasuke levantó la vista y sonrió, entonces hizo frente a la ventana otra vez. Él comenzó a obtener abundante espuma pasando sus manos. - Ven y tómame, niño grande.

Naruto entró, algo emocionado de que avanzara sin caerse en su cara o algo igualmente humillante teniendo en cuenta lo mucho que él temblaba. Esto era. Todo

lo que él quería estaba allí. Un hermoso chico caliente, con un gran sentido del humor,

un dulce cuerpo, grandes ojos negros tuviese una oportunidad!

¡y él estaba realmente dispuesto a que Naruto

«Esto era».

Por fin iba a llegar a tocarlo, besarlo. ¿Podría ser bueno para Sasuke? ¿Tal vez lo impresionó un poco? ¿Hacer algo por él que nadie más haya hecho? Se preguntó qué le gustaba de Sasuke, trató de recordar lo que le había visto hacer en público con los tipos que había salido. Pero Sasuke realmente no hacía mucho en público. Sin grandes DPA*. Se había tomado de la mano con un tipo rubio, una vez. Naruto siempre pensaba que a Sasuke podría gustarle ser atendido y tratado como si fuera especial. Definitivamente podría hacer eso.

Sasuke era especial. Para él, de todos modos.

Naruto se ajustó contra la espalda de Sasuke, su culo, sus muslos

alrededor de la cintura de Sasuke, frotando con las palmas de las manos la sedosa piel húmeda de su vientre y su pecho. Él lo abrazó.

Deslizó sus manos

¡Oh hombre! Eso se sentía completamente

destinado-a-ser.

Sasuke suspiró mientras se reclinaba en Naruto. Cerró los ojos y sonrió un poco. ¿Quién iba a saber que el grande y tímido Naruto Uzumaki podía llegar a ser tan intrépido? Él siempre lo había catalogado como un caso de armario y pensaba que Naruto se arrastraría fuera de allí cuando llegara a la universidad o algo así, ¿pero esto? «¡Mucho mejor!» Después de todos los halagos de Sasuke y las bromas, por fin estaba teniendo una oportunidad con el más dulce chico en el campus.

Naruto mantenía la cabeza gacha, y Sasuke incluso le escuchó tragar saliva a pesar del sonido del agua. ¿Estaba nervioso? Sasuke sonrió. ¿Cuan lindo era eso?

Y, en serio, ¿quién se abrazaba cuando se encontraba desnudo en la ducha con alguien más? Por experiencia Sasuke, sabía que los tipos se dirigían directamente a la acción

siempre que conseguían verlo desnudo. Generalmente, iban a por su culo. Claro que Naruto tenía una agradable, y gruesa varilla recostada sobre él en este momento, pero no se estaba moliendo contra él o hablando acerca de metérselo. Sasuke era partidario de montar un tipo de vez en cuando, pero apostaba que podrían conseguir un montón de experiencias realmente impresionantes si no se precipitaban.

¿Podría Naruto estar bien con tomarse su tiempo? Porque, de repente, tomarse unas pocas horas laboriosamente lentas sonaban muy, pero muy bien.

Se dio la vuelta, deslizando sus manos por los brazos, Naruto aun así no lo soltaba por completo. ¡Uf, esos ojos! Jodido azul magnífico y rodeado de largas pestañas. ¿A Naruto le molestaría que pensara que eran muy bonitos? Y mierda, añadiendo el rubor de color rosa en sus mejillas, Naruto era como una especie de dulce ángel o algo así. La

pequeña sonrisa, era tan

mientras miraba el rostro de Naruto

Wow. Sasuke podía sentir su corazón salirse de su pecho

- ¿Pu-Puedo besarte? -Preguntó Naruto

Sasuke sonrió, jalando la boca de Naruto el par de pulgadas que los separaban mientras que entraban dentro del chorro de la ducha. «Oh, sí». El agua caliente cayendo sobre su cuerpo y un chico caliente acoplado completamente a él. Queriéndolo. Sólo dejaría que lo saboreara, porque Naruto no sacaba del todo la lengua en esta jodida-batalla-de-bocas, con sus besos. No. Esto era todo labios. Los suaves y satinados labios presionándose y frotándose por su cuenta, mientras que fuertes brazos lo abrazaban.

«Maldita sea, el no apresurarse era muy agradable».

Aunque tenía que arreglar una cosa. Moviendo sus caderas un poco hacia atrás, Sasuke se inclinó y sacó su pene apuntando hacia arriba luego se alineó con Naruto antes de presionarse de nuevo con fuerza. Naruto se estremeció en sus brazos y exhaló una temblorosa respiración contra la boca de Sasuke. Sonrió abriendo los ojos y constatando que Naruto también lo estaba mirando.

Sasuke cerró sus labios burlándose de Naruto cuando se inclinó y palmeó una de las gordas mejillas del culo de Naruto. ¡Oh, eso fue un dulce y pequeño jadeo! ¡Y otro estremecimiento! Él lentamente se frotó con Naruto, sus resbaladizas pollas se deslizaban por el agua y un poco de jabón. Las manos grandes de Naruto se apoderaron de la parte posterior de Sasuke.

- Te sientes tan bien mencionó Sasuke. Dejando unos cuantos besos en el labio inferior de Naruto hasta su barbilla.

- T-Tú también. -Naruto tomó una profunda respiración todavía sosteniendo a

Sasuke junto a él. La dura polla de Naruto se sentía como un pedazo de madera pulida presionando su estómago. ¿Naruto estaba realmente tan cerca de llegar?

- ¿Estás bien? -Sasuke le preguntó.

Él asintió un poco tembloroso, cerrando los ojos y pareciendo concentrarse en su respiración.

- ¿Eres siempre tan nervioso? Sasuke lo dijo con una sonrisa, porque, vamos, los tartamudeos y temblores eran adorables.

Naruto parpadeó un par de veces. - ¿Ah?

«Sí. Adorable».

- Durante el sexo - dijo él acariciando su mejilla. Bueno, en realidad las dos mejillas, la de la cara y la del trasero -¿Eres siempre tan nervioso?

Naruto tragó. Tragó saliva, en serio. - Yo

susurró y cerró los ojos. Su agarre se relajó un poco.

Yo nunca he

-Desvió la mirada-. Lo siento -

Sasuke le tocó la barbilla, haciendo que lo mirara de nuevo. - Nunca, ¿qué?

Esos ojos se le quedaron mirando, grandes y azules y mientras fruncía el ceño.

Volvió a entrecerrarlos

Sonrió y se apoyó contra él, sintiendo el agua caliente hacerle cosquillas bajo a la unión de sus cuerpos. Estaban casi nariz con nariz ahora. -Vamos. ¿Nunca qué? Hay un montón de cosas que dos tipos calientes pueden hacer juntos. ¿Qué nunca has hecho y qué quieres hacer ahora?

Oh dulce, otro temblor. Le estaba en serio gustando eso. Y los muchos parpadeos, y el agua en sus pestañas también. Asombrosos ojos.

- Nada.

- ¿Hmm?

- Nunca he hecho nada con otro hombre. Naruto tragó saliva y sus ojos se

abrieron un poco desesperados. - Excepto lo que hemos hecho hasta ahora. Y me ha

gustado realmente. Sólo para que lo sepas.

Sasuke se le quedó mirando ahora. Eso explicaba algunas cosas, pero ¿Un virgen? ¿Qué harías con un virgen? Oh, espera un minuto

Bueno, mierda.

- Espera -dijo alejándose un poco-. Tú eres gay o bi o algo, ¿verdad? Esto no es un experimento de un hombre heterosexual, ¿no?

¡Mierda y joder! No, no. Curiosos hombres heterosexuales eran malas noticias. ¡Malas! Sasuke tenía la urgencia de decirlo en voz alta y señalar con el dedo su polla para recordarle. Pero se resistió.

Los ojos de Naruto estaban muy abiertos mientras negaba con la cabeza. - Yo nunca

he

apartando rápidamente sus ojos de los millones de feas baldosas azules que los rodeaban - Nunca he querido mucho de esto antes.

Um. -Sus mejillas consiguieron unas repentinas y enormes manchas rojas

- Aaww eso es tan… -Sasuke se contuvo de terminar esa frase, pero le hizo sonreír y acarició los hombros Naruto. ¡Oh buenos músculos!

- Bien. Sasuke se relajó y se acercó de nuevo-. Porque no hago experimentos. - No después de la estupidez con el equipo de lacrosse el año pasado, de todos modos.

- Vale.

- Los heterosexuales no participan. Ellos sólo esperan obtener servicio.

Naruto entró en pánico de nuevo. - ¡Yo no quiero eso!

Sasuke sonrió y pasó sus manos sobre los hombros de Naruto otra vez. Grandes y redondos, hombros musculosos. Anchos como una puerta. ¿Podría Naruto levantarlo?

- Cool, entonces. Vamos a

para empezar, ¿de acuerdo? Hazlo tú hacia atrás. Así.

intercambiémonos de adelante hacia atrás o algo así

- Está bien. - Ahora Naruto parecía revivir. «¡Adorable!»

- Vamos a hacer algo más que besarnos porque tengo que decirlo, tú mojado y duro estas realmente genial.

Envolvió en sus brazos de nuevo a Naruto para mantener sus cuerpos agradables y cómodos.

Naruto jadeó y con uno de sus brazos tomó a Sasuke duro por encima del hombro y con el otro cerca de la cintura. Su otra mano se dirigió directamente a su culo, casi por instinto, y luego Sasuke, se frotó contra él. Sasuke contuvo el aliento por la resbaladiza fricción y por la expresión un poco salvaje en los ojos de Naruto. Un segundo más tarde, la boca de Naruto estaba de nuevo sobre él, pero este beso era mucho más urgente.

Desvirgar a un virgen, ¡eso era caliente!

La lengua de Sasuke se encontraba en su boca. Con los brazos envueltos alrededor de el. Sasuke todo desnudo, su cuerpo mojado y desnudo estaba fuertemente presionado contra él.

¡Esto realmente estaba pasando!

Pero entonces, Sasuke se retorció y tomo los brazos de Naruto atrapándolo y ¿subiéndolos?

- ¿Qué pasa?- Naruto pregunto, jadeando

Sasuke negó con la cabeza, sus ojos en el pecho de Naruto. Nada. Mantenlos arriba por un minuto. lanzo una mirada a las manos de Naruto que estaban en torno al cabezal de la ducha

La estirada postura, hacia tensar todos sus músculos. Le sonrió a Sasuke, cuya atención se centraba completamente en el cuerpo de Naruto. El había puesto esa mirada de deseo en la cara de Sasuke. El.

- Por favor tócame, Sasuke

Incluso por encima del sonido del agua, Naruto oyó el jadeo de Sasuke. Luego… Si, luego ya no escuchaba realmente porque Sasuke lo estaba tocando. No era solo porque éllo tocara, sino como. Las palmas de las manos de Sasuke eran suaves, y se deslizaban por los brazos de Naruto, los dedos exploraban sus músculos, y lo hacían lentamente como si fuera alguna clase de… reverencia. Al igual que Sasuke está impresionado.

¿Lo estaba? ¿Podría ser realmente que Sasuke estuviera tan impresionado como Naruto?

Tenía algunos problemas para creer eso, puesto que Sasuke no parecía nunca estar sufriendo para conseguir una cita. Podía tener a cualquiera que él quisiera. El hecho de que estuviera aquí, con Naruto, decía mucho, sin embargo.

- Oh, sí- dijo con un gemido, cuando los curiosos dedos de Sasuke encontraron sus

pezones, ambos y al mismo tiempo, los enrollo. Se arqueo al tacto. Después de jugar con ellos el mismo, sabía que le gustaba, pero ¡era mejor que Sasuke lo hiciera!

- ¿sensible?- Sasuke le susurro con una sonrisa burlona.

Naruto abrió la boca para decir… algo, pero Sasuke lo pellizco. Todo lo que Naruto podía hacer esa gemir y morderse de placer. Luego… miro hacia abajo. ¡Santo Dios! Sasuke estaba chupándole un pezón, jugueteaba con sus dientes, y eso era realmente caliente. Naruto movió los pies, queriendo pegarse de nuevo a Sasuke, porque su pene se sentía como si estuviera a punto de partirse, estaba tan duro.

Sasuke se enderezo, sus manos se deslizaron por las caderas de Naruto, sus dedos acariciaban las hendiduras de cada lado de su culo. Parecía feliz, simplemente sonreía como si estuviera a punto de echarse a reír.

- No es que yo sea una reina del tamaño o nada parecido dijo Sasuke mirando

fijamente el pene de Naruto. pero es un gigante miembro el que tienes ahí.

La sonrisa de Naruto se transformo en un pequeño jadeo inestable cuando Sasuke lo acaricio. El agua caliente permitía que su mano simplemente se deslizara a la perfección. No podía dejar de moverse contra la mano de Sasuke cuando repetía ese lento jaloneo. Así mismo, ya no podría mantener sus manos arriba en el cabezal de la ducha por más tiempo.

Sasuke se rio en voz baja y se apoyo en los brazos de Naruto, cuando los bajo y lo abrazo de nuevo. Sasuke dejo ir su adolorido pene, pero le dijo que esperara y llego a esa barra de jabón blanco de nuevo. Consiguió una buena espuma en sus manos mientras que Naruto trataba de controlar su respiración y mantener las manos en la delgada cadera de Sasuke. De ninguna manera iba a dejar de tocarlo, ahora que podía.

O de mirarlo porque Sasuke era realmente precioso. Aunque no tan claramente definido, un poco más suave, pero estaba bueno. Naruto podía cavar sus dedos en su carne y obtener el control sobre su muy animosa parte trasera. Cosa que hizo.

- Obteniendo un trozo dijo Sasuke con una especie de ronroneo- pero creo que realmente te va a gustar eso

Naruto acomodo su posición en el culo de Sasuke para que cada mejilla llenara una palma y que la punta de sus dedos pudiera meterse entre el pliegue donde su trasero se unía al muslo. Mientras Naruto observaba, Sasuke enjabonando su propio pene, de color rojo en la punta y sus desnudas bolas recogidas en la parte inferior. ¡Oh diablos si, a Naruto le gustaba eso! ¿Mirar a Sasuke tocándose? ¿Qué no era eso amor?

Entonces Sasuke se apretó contra él, enroscando sus brazos sobre los hombros de Naruto, y Naruto descubrió para lo que era realmente el jabón

- Oh dios, que bueno sus penes se deslizaban una junto a la otra y en sus

vientres cuando Sasuke inclinaba sus caderas de adelante hacia atrás. Naruto trabajo junto a él, mirándolo sus ojos oscuros y presionando los dedos contra el culo de Sasuke cuando su corazón se acelero y sabia que, aquí y ahora, se iba a correr con Sasuke Uchiha en sus brazos.

Cuando Sasuke echo la cabeza hacia atrás y gimió, apretando sus dedos en los músculos de los hombros de Naruto, Naruto también sabía que Sasuke Uchiha se iba a venir con el

Y, santos cielos, ¡esto era como un sueño hecho realidad!

Dejo que sus manos recorrieran la espalda y el culo de Sasuke mientras se movían juntos, solo rozándose, besándose descuidadamente y contemplándose. Fue esa

mirada la que le dijo lo que realmente estaba haciendo por él. Teniendo la atención de Sasuke, su completa atención, allí mismo en el… abrió las piernas un poco más, tirando de Sasuke con más fuerza, y se unió a el en un profundo gemido de placer realmente caliente.

- Eres hermoso tenía que decirlo, el rubor en el pecho y el cuello de Sasuke estaba más oscuro y su rostro se ilumino

- Naruto dijo en una especie de jadeo, con sus ojos cerrados y agitando su

cuerpo tenso y, ¡oh Dios!, sintió la sacudida del pene de Sasuke contra su estómago, un líquido caliente bombeando sobre su piel.

Naruto se aferró a él y se corrió también. Simplemente ¡bum! Y él estaba temblando, jadeando y apretando a Sasuke contra él cuando su verdadero primer orgasmo pulsaba

a través de él robándole su sano juicio.

A la corrida le tomo un buen y agradable rato desvanecer, era más largo que cuando

estaba volando en solitario, pero esto era muy bueno también. Sasuke se apoyo en el, llevando grandes bocanadas de aire a sus pulmones con la cabeza sobre el hombre de Naruto. El agua de la ducha no los estaba realmente golpeando a cualquiera de ellos ahora, y Naruto estaba bastante seguro de que tendría un patrón de tablero de ajedrez en su espalda por presionarse contra las baldosas. Lentamente acaricio la húmeda piel de Sasuke y simplemente lo sostuvo con una sonrisa.

Pasará lo que pasara ahora, esto había valido la pena

Corrieron por el pasillo agarrando sus ropas y kits de ducha entre sus piernas. Sasuke trato de no reírse, pero en realidad sentía una especie de estúpida felicidad. ¡el sexo de pie en la ducha con Naruto había sido totalmente increíble! Tal vez porque era la primera vez de Naruto, o tal vez simplemente porque era Naruto, pero Sasuke nunca

se había s, sentido tan… oh, dios esto era lo que sentía como vértigo. El se echo a reir

y sabia que en realidad era una risita

A Naruto no parecía importarle, le sonreía con tanta intensidad y siguiéndole justo a la habitación de Sasuke. Dejaron todas sus cosas y se estrellaron juntos, todo manos curiosas, chupándose las bocas, y renovando sus erecciones.

Se echo hacia atrás y empujo a Naruto para que el volviera a caer en la cama con un oomfh y una sonrisa. ¡Wow! Si, Naruto se veía muy bien en su cama

Sonriendo, y exitado, Sasuke subió a la cama entre las piernas de Naruto y las empujo mas separándolas. Oyo jadear a Naruto y levanto la vista para mirarlo a los ojos mientras su lengua se conectaba con la piel ligeramente humeda y el muy caliente y enorme pene de Naruto. Tomando sus caderas, sintió ese duro cuerpo entrometerse y miro los ojos azules de Naruto abrirse de par en par.

Muy bien. Había algo realmente impresionante sobre ser el primero en todo, si alguien te miraba de esa manera. Realmente impresionante.

Puesto que Naruto no estaba completamente erecto, Sasuke fue capaz de conseguir todo eso en su boca. Mientras que Naruto dada un sonido de sobresalto, Sasuke se concentraba en la combinación del aroma y el sabor a limpio, calido y caliente del chico. Gimio con su boca llena, sintiendo el pene de Naruto extenderse por la garganta. Oh, ¡Le encantaba eso! El sabor ligeramente salado del deseo y de esa gruesa carne endureciéndose en su boca… El gimio de nuevo y Naruto repondio, sonando ya abrumado

Agarrándo la base del pene de Naruto, Sasuke retrocedió, manteniendo la succion hasta que llego a la cabeza. Con sus ojos en la asombrada cara de Naruto, Sasuke sonrio y utilizo la lengua para juguetear con la hendidura de Naruto y ese lugar realmente fantástico justo debajo de esta. Naruto temblo y abrió la boca, sus manos estrujaron las sabanas de la cama de Sasuke. Se mordió el labio inferior, su pene ahora era como un club caliente en la mano de Sasuke, y dejo escapar un gemido

Sasuke tenia que darle un beso. Subió a lo largo de ese musculoso cuerpo y sintió que su duro pene quedo atrapado en las pelotas de Naruto. Ambos se quedaron sin aliento justo antes de que Sasuke se agachara a la boca de Naruto y su jodida lengua. Naruto le agarro fuerte y lo acerco, moviendo las caderas para que la parte superior del pene de Sasuke se frotara contra el apretado saco de Naruto y la parte inferior del pene de Naruto se frotara contra el vientre de Sasuke. ¡Dios! ¡el podría acabar haciendo solamente esto! Solo besando a Naruto y sintiéndolo todo caliente y hambriento debajo de él…

Pero Naruto se aparto su rostro y dijo: -Déjame hacerlo también

- ¿Ah?

- Quiero chuparte también

Sasuke trago e incluso se echo a reír mientras asentía en una especie de frenesí. ¡Oh infierno si! Un sesenta y nueve

- Oh Dios- dijo Naruto y logro pasar sus grandes manos por todo el cuerpo de

Sasuke cuando se dio la vuelta- Oh cielos- dijo cuando Sasuke tuvo la ingle revolcándose sobre su cara

- ¿estás bien? ¿estás seguro?- << por favor, ¡que este bien!>>

- Si- dijo Naruto. Entonces empujo a Sasuke hacia abajo con ambas manos en el

culo y abrió su poca para tomar su pene. Un grito de sorpresa salió de Sasuke cuando se estremeció, puesto que si bien no tenia mucha técnica alla abajo, Naruto sabia una

o dos cositas sobre succionar. ¡seriamente una entusiasta succion! Pero a Naruto le gustaba lo que estaba haciendo. Lo recordaba…

Sasuke llevo el pene de Naruto hasta su cara, ajustando su posición por lo que seria menos probable que sofocara a Naruto y luego tomo esa hermosa, duro y chorreante pene de nuevo en su boca. Naruto gemia mientras su boca se llenaba, haciendo gemir a Sasuke en respuesta, lo que hizo que Naruto gimiera una vez mas- Dios, ¡esto no les iba a tomar mucho tiempo en absoluto!

Entonces, el mismo se desacelero, solo lamiendo, y quizás Naruto estaba prestando atención, porque empezó a hacer lo mismo. Lamer, lamer, lamer. Lentas y pocas lamidas, eran como dardos de placer. Sasuke tuvo que sonreir ya que Naruto parecía estar aciendo lo que Sasuke ke había dicho en el baño, es decir le devolvía todo lo que Sasuke hacia para el. tomando la delantera a continuación, Sasuke consiguió que Naruto se inclinara mas hacia el, luego comenzó a lamer la tensa, y suave piel de las bolas de Naruto. Naruto gimio y luego exclamo en voz baja para hacer que Sasuke se moviera a una mejor posición para que poder devolverle el favor.

Sasuke lamia y Naruto también lo hacia. Sasuke chupaba y Naruto también. Pero cuando Sasuke se movio y lamio de repente detrás de las pelotas de Sasuke.

Sasuke jadeo, olvidando que el había tenido la intención de hacerlo mas despacio, el húmedo musculo se meneo y birlo en su perineo enviando un borbotón de calientes sensaciones inundando su ya híper-consciente cuerpo. Podía sentir las bocanadas de aire de la nariz de Naruto en su agujero cuando respiraba y luego la lengua de Naruto estaba allí

- Oh, Cristo, ¡Naruto!

Naruto hizo una pausa en su lamida al agujero de Sasuke ¿Esto está bien?

- Si- dijo en la ingle de Naruto Por favor no te detengas

- No me detendré. Me gusta. En realidad sabes bien

- Gracias- ¿A ti? ¿A Dios? ¡A lo que sea! No podía pensar con la firme y sedosa

lengua de Naruto lamiéndole su culo de esa manera. Se acurruco en su cuerpo, ajusto

sus piernas, para que asi Naruto pudiera tener un mejor alcance

Naruto hizo una especie de ruido de apreciación y duplico su esfuerzo

Sasuke se sintió temblar, sus ojos se cerraron y su cuerpo se tenso, debido a que tenia una absoluta, inesperada y maravillosa sensación justo allí. No tenia idea, mientras veía porno, que se sintiera ¡tan jodidamente bueno tener a alguien que realmente se lo hiciera a el!

Dios bendiga a Naruto. Y también a su mágica lengua. La lengua se movia en su interior como si Naruto realmente amara lo que estaba haciendo allí. Iba a hacer que Sasuke se corriera. ¡Como ahora mismo!

Agarro su pene, cuando la lengua de Naruto se empujo dentro como un pequeño, y húmedo martillo. Con dos jalones Sasuke se encontró disparando leche por todo el pecho de Naruto. Serpentinas blancas siempre volaron fuera de el cuando su espalda se encorvaba y su aliento se quedaba atrapado fuertemente en el pecho.

Entonces no pudo evitar caer encima, su cabeza golpeo dentro del muslo de Naruto. Solto su todavía palpitante pene y se lo relajo en el momento en el que Naruto empezó a acariciar sus muslos, culo, y la parte baja de su espalda como si le importara

Después de un tiempo, Naruto dijo: Asi que estuvo bueno, ¿eh?

Sasuke se echo a reir Oh, ya sabes, estuvo bien

Las manos de Naruto se aquietaron en la parte posterior de los muslos de Sasuke Lo siento. ¿Qué…? ¿Qué quieres que haga?

Levantándose, Sasuke frunció el ceño hacia Naruto para ver su rostro <<Oh, maldita sea>> -No, Naruto. Eso era totalmente un sarcasmo

- Oh- sonrió un poco

Sasuke se levanto con cuidado, dándose la vuelta para sentarse en la cama entre Naruto y la pared. Se inclino sobre y le acaricio la mejilla Eso fue mas impresionante de lo que pensé que seria vacilo un segundo segundo antes de que la sonrisa de Naruto se hiciera mas grande, pero si Naruto podía lamer, Sasuke definitivamente podría besar la boca que lo había hecho. Le dio un beso rápido. Gracias luego lo beso un poco más. Claro que hubo un sabor añadido que no había allí antes, pero era bueno. ¿Naruto sabria de la misma forma?

Mentalmente, rodo los ojos a si mismo cuando se dio cuenta de que había dejado por completo colgando a Naruto. Lindo. Tienes que dar ejemplo, ¡idiota! Él se apartó, miro esa dulce cara, y supo exactamente lo que quería hacer con Naruto en estos momentos

A pesar de que solo había sido una vez, sabía que eso era lo correcto. La cosa perfecta. Naruto fue tan entregado, ahora sabia, que solo quería agradarlo y hacerlo feliz. Bueno, él lo había hecho. ¡Bastante bien! Asi que ahora Sasuke le devolvería el favor de la manera más increíble que sabía. No era como que fuera una dificultad o algo asi. Se sentía relajado y fresco, pero aún caliente como el infierno.

- ¿Quieres cogerme, Naruto? Porque realmente me gustaría que lo hicieras

Capitulo 5

- ¿En serio? Naruto sabía que eso fue más como una especie de chillido que una palabra, pero ¡maldita sea!

- Si dijo Sasuke, riéndose Definitivamente

La poquita emoción que se había desvanecido en la erección de Naruto regreso de golpe. Se sentó y se volteo, su polla apunto directamente a Sasuke como si supiera exactamente lo que estaba ofreciendo

- ¿Estás seguro? Porque si solo Agito la mano señalando a ambos ya sabes por

lo de hace un minuto Sasuke volvió a reír y le dio otro beso, pensaba que era muy lindo. Dios, pero una feliz risita de Sasuke ¡era increíble!

- Estoy seguro. Y voy a estarlo “ya sabes” de nuevo

- ¿Sí?

- ¡Mira! Todo este duro musculo encima de mí dijo, dando a los bíceps de Naruto

un apretón -¿Y con este dragón golpeando dentro de mí? ¡por supuesto que lo hare!

Naruto se sintió grande por esa motivación para su ego y sabia que probablemente sonreía como un maldito tonto, pero de ninguna manera iba a rechazar esta oferta

Comenzaron s moverse, Sasuke se coloco de espaldas con las piernas a cada lado de las rodillas de Naruto. Cuando Sasuke tiro de sus piernas hacia atrás, mostro su semi- duro pene, sus apretadas bolas y ese rosado agujero todavía húmedo por la lengua de Naruto, Naruto no podía detener el temblor de necesidad que lo atravesó. Oh, sí. Quería eso

- Condón y lubricante dijo sasuke, apuntando a la pequeña mesita de noche de madera ubicada debajo de la ventana al lado de ellos.

Una vez que consiguió sacar ambos, Sasuke coloco el condón sobre su propio pecho y abrió el lubricante. Se alegro de que Sasuke supiera que hacer, Naruto felizmente ofreció dos de sus dedos cuando Sasuke pregunto por ellos

Una gran cantidad de esa cosa transparente mas tarde y Naruto estaba acariciando suavemente el orificio de Sasuke antes de ir hacia dentro según sus instrucciones

- Oh, wow. Esta todo caliente y suave aquí