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ISSN 0001-4605
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ISSN 0001-4605 Revista de reflexión y diálogo de los Jesuitas del Paraguay 91 años Abril 2014
ISSN 0001-4605 Revista de reflexión y diálogo de los Jesuitas del Paraguay 91 años Abril 2014

Revista de reflexión y diálogo de los Jesuitas del Paraguay 91 años

Abril 2014

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Nº 343

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G. 25.000.-

Las Las injusticias injusticias y y la la

lucha lucha campesina campesina

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Nº 343 - Abril 2014
Nº 343 - Abril 2014

Índice

Editorial
Editorial

Editorial

Las injusticias y la lucha campesina

Actualidad

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Vice-Presidente Sánchez 612 c/Azara Casilla de Correo 1072 Tel/Fax: (595-21) 233 541/3 revistaaccion@cepag.org.py www.cepag.org.py

La estrategia es corregir el Tratado de Yacyretá, la deuda es solo un obstáculo Ramón Casco Carreras

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Insólitas paraguayas José Antonio Vera

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Tercera Época Año XLV. Fundada en mayo de 1923 por Monseñor Aníbal Mena Porta La Revista Acción es editada por el CEPAG (Centro de Estudios Paraguayos Antonio Guasch) de los Jesuitas del Paraguay. El CEPAG es un centro de investigación y acción social inspirado en la misión de los Jesuitas:

proponer, en medio de la cultura y la sociedad en la que vivimos, la fe cristiana y la lucha por la justicia en un diálogo abierto a todos y todas

Tema del mes

 

Institucionalidad y democracia

 

Investigar y castigar delitos es también una decisión política Dante Ariel Leguizamón Morra

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Director José María Blanch, sj

Sin un Sistema Tributario Equitativo no es posible un verdadero Desarrollo Gerónimo Bellassai

Jefa de Redacción Stella Ruffinelli

El marco institucional de la Ley APP Lila Molinier

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Consejo de Redacción Melquíades Alonso, Galo Bogarín, Margot Bremer, José L. Caravias, Magalí Casartelli, Fides Gauto, Gabriel Insaurralde, Oscar Martín, Bartomeu Melià, José Nicolás Morínigo, Luis Ortiz Sandoval, Francisco de Paula Oliva, Gloria Scappini, Milda Rivarola, Luis Rojas Villagra, Estela Ruiz Díaz

Primer informe del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura y Malos Tratos del Paraguay Soledad Villagra

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Internacionales

 
 

Causas y consecuencias de que un país

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Difusión, suscripción y distribución:

tenga súper-ricos Vicenç Navarro Pensar y Creer

tenga súper-ricos Vicenç Navarro

Pensar y Creer

“Con los dioses adentro” Margot Bremer, rscj

La canonización de José de Anchieta, uno de los fundadores de Sao Paulo

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Vice-Presidente Sánchez 612 c/Azara edicionesmontoya@cepag.org.py Telefax: (595-21) 233 541/3

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Diseño y diagramación:

Karina Palleros

 

Arte y letras

 

Fotografías:

Dios en mi vida. 60 años de jesuita de José Luis Caravias Ignacio Telesca

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Acción no se responsabiliza por los juicios y opiniones de los artículos firmados.

Foto de tapa: Rufo Diana

de envío. Acción no se responsabiliza por los juicios y opiniones de los artículos firmados. Foto
Las injusticias y la lucha campesina La nueva Constitución paraguaya nació en 1992 y, con

Las injusticias y la lucha campesina

La nueva Constitución paraguaya nació en 1992 y, con ella, nu- merosas instituciones con el fin de garantizar el Estado de Derecho, que no existió por décadas bajo la dictadura stronista.

Nació al fragor de la cálida libertad política por tantos años ne- gada. Un capítulo especial fue la Justicia, con nuevas fórmulas para seleccionar ministros y jueces. Nace el Ministerio Público, que mo- dificó el rol de la Fiscalía, que ya no representaría al Estado, sino a la sociedad ante los órganos jurisdiccionales del Estado.

En estos días es noticia el caso Curuguaty, y especialmente la huelga de hambre que cinco campesinos llevaron a cabo por 58 días, antes de dictarse su prisión domiciliaria, luego de un largo vía crucis en el que saltaron todas las debilidades del sistema judicial.

El caso es paradigmático en todos los sentidos y nadie vaticinaba que un simple procedimiento policial en junio de 2012 terminara en un enfrentamiento que dejó 11 campesinos y 6 policías muertos, en un inmueble en litigio entre el Estado y la firma Campos Morombí de la familia Riquelme. Este episodio tuvo una consecuencia polí- tica nefasta para la democracia porque derivó en un cuestionado juicio político que destituyó a un presidente de la República. Luego sobrevinieron la investigación fiscal, hasta hoy plagada de errores, y la abierta parcialidad en contra de los campesinos, poniendo esto en la mira internacional a la justicia paraguaya. Tanto que el fiscal general del Estado dice ahora que ordenará una revisión de la in- vestigación del cuestionado fiscal responsable del caso, Jalil Rachid.

Además, el caso Curuguaty muestra la dignidad de la lucha cam- pesina por la tierra. Se aferra a la tenencia de la tierra acompañado de una convicción de sus derechos, llevando la lucha hasta sus últi- mas consecuencias. La fortaleza demostrada por los huelguistas de hambre y sus familiares ha conmovido a la ciudadanía, generando manifestaciones de solidaridad hasta llegar al objetivo de obtener la prisión domiciliaria.

El caso Curuguaty es el reflejo de la situación institucional de la democracia. Los pobres deben vivir un verdadero vía crucis para conseguir medidas que por justicia les corresponden, mientras narcotraficantes, asaltantes y políticos corruptos logran milagrosas medidas sustitutivas que los liberan de la cárcel para seguir hacien- do sus negocios.

corruptos logran milagrosas medidas sustitutivas que los liberan de la cárcel para seguir hacien- do sus

© Roge Ocampos

editorial

© Roge Ocampos editorial Tras la caída de la dictadura stronista, en dos décadas de de-

Tras la caída de la dictadura stronista, en dos décadas de de- mocracia otra dictadura se va consolidando: el Poder Judicial, cuya corrupción crece a pasos agigantados sin que nadie pueda frenarlo. Los que detentan el poder económico y político en la mayoría de los casos están detrás de los escándalos de la justicia. Y, sin duda, habrá muchos casos que aún no se conocen.

Entonces, el Estado de Derecho, ese donde reina un sistema de leyes e instituciones ordenado en torno de una Constitución, que se someten a las normas de esta, es apenas un titular de una mo- nografía. Es la democracia de cartón, que cumple con los rituales electorales y políticos, pero que en el fondo no hay sino cáscaras.

¿De qué sirve el Ministerio Público cuando somete a la socie- dad, a esa parte vulnerable, al capricho de los poderosos?

¿De qué sirve la Corte Suprema de Justicia cuando justiprecia sus sentencias sin importar el delito que cometió el delincuente?

¿De qué sirve la Defensoría del Pueblo cuando se convierte en un mediocre cupo político?

¿De qué sirven las numerosas instituciones creadas para perfec- cionar la arquitectura legal democrática si ellas están manejadas por personeros que solo buscan su provecho personal o de sus partidos políticos o de los poderosos de turno?

El Estado de Derecho no puede estar al arbitrio de un grupo ni de los humores políticos. No puede ser que los caminos torcidos tengan que ser revisados solo cuando hay presión social. Entonces aquellos individuos que no tengan capacidad económica o capaci- dad de presión social serán devorados por el sistema de injusticia. Como lo demuestra el caso Curuguaty, sin la entereza de los cam- pesinos imputados ni la solidaridad nacional e internacional esta batalla se habría perdido.

pesinos imputados ni la solidaridad nacional e internacional esta batalla se habría perdido. Nº 343 -

www.eby.gov.py

www.eby.gov.py Actualidad PASARON 40 AÑOS La estrategia es corregir el Tratado de Yacyretá, la deuda es

Actualidad

PASARON 40 AÑOS

La estrategia es corregir el Tratado de Yacyretá, la deuda es solo un obstáculo

Ramón Casco Carreras*

El Tratado de Yacyretá cumplió 40 años de vigencia el 27 de mar- zo del presente año. Antes e incluso después de esa fecha los medios de comunicación de nuestro país acrecentaron sus publicaciones sobre perfiles no siempre transparentes del proyecto hidroeléctrico paraguayo/argentino y de la entidad binacional que lo administra.

Además, el día 26 de marzo último, el ministro de Relaciones Exteriores de nuestro país, Eladio Loizaga, convocó a su despacho al encargado de negocios de la Embajada argentina en Asunción, Luis Niscóvolos, para entregarle una nota dirigida al canciller argentino, Héctor Timerman, en la que le comunicaba la intención paraguaya de iniciar la revisión del Anexo C del Tratado de Yacyretá.

Las campañas periodísticas, así como el gesto protocolar del jefe de la diplomacia paraguaya, son los indicios más serios de que algo está cambiando en Yacyretá o, en el peor de los casos, de que algo debe revisarse del andamiaje jurídico que sustenta a este emprendi- miento que, además de energía eléctrica, generó intensos flujos de corrupción y de expoliación a nuestro país.

Sin embargo, el ciudadano, el contribuyente, el modesto tran- seúnte de nuestras hoy abarrotadas calles, aún no ve, tampoco en-

* Periodista. Conductor de Acción Radio, Radio Fe y Alegría. Docente de la UCA en la carrera de Comunicación.

actualidad

actualidad tiende la inminencia de esas modificaciones en el edificio jurídico de la entidad binacional y,

tiende la inminencia de esas modificaciones en el edificio jurídico de la entidad binacional y, peor aún, ignora si esas alteraciones les serán convenientes, a él, a su familia o su país.

No podemos culparle porque preste mayor atención, incluso más que atención, por ejemplo a la selección paraguaya de fútbol. En efecto, en nuestro pasado stronista, informarse y comprender la suerte de los intereses nacionales en las hidroeléctricas era hasta subversivo.

En el presente, la pretendida intelligentsia no consigue divulgar sus conocimientos, así como los conocimientos relativos al manejo

del país. En esta categoría deberíamos involucrar a la prensa, que no siempre o muy pocas veces entiende que lo suyo es un servicio

a la sociedad.

Entonces, en homenaje a ese pueblo, cuya movilización también será imprescindible a la hora de negociar las reivindicaciones na- cionales en Yacyretá y en Itaipú, debemos acabar con los misterios

y con las opacidades castrantes y llamar al “pan, pan y al vino, vino”.

De 260.230.266

Mwh, 130.114.133 Mwh pertenecen

a nuestro país y

130.114.133 Mwh

a la Argentina.

Sin embargo, la

Administración

Nacional de Electricidad (ANDE) solo pudo utilizar 14.853.161 Mwh y del resto de su alícuota se aprovechó

Argentina.

Nacional de Electricidad (ANDE) solo pudo utilizar 14.853.161 Mwh y del resto de su alícuota se

Una histórica oportunidad

El Art. IX - Revisión, del Anexo C del Tratado de Yacyretá, el documento que establece las bases financieras y de prestación de los servicios de electricidad de esta usina –el corazón de la entidad binacional que la administra–, explica que “las disposiciones del pre- sente anexo serán revisadas a los 40 años a partir de la entrada en vigor del Tratado”.

El verbo revisar, a primera vista, no convence; no obstante, si buscamos su significado en el Diccionario de la Real Academia (DRAE), descubriremos que, además de “Ver con atención y cuida- do”, significa “Someter algo a nuevo examen para corregirlo, enmen- darlo o repararlo”. En otras palabras, los negociadores del Tratado y los legisladores que lo aprobaron impusieron al país un plazo de 40

años para corregir, enmendar y reparar las disposiciones del Ane- xo C –y de las cláusulas conexas del Tratado– que perjudiquen los

intereses del país.

Un par de condiciones

Si seguimos leyendo el artículo en cuestión, nos daremos cuenta de que la revisión depende de un par de condiciones: 1.- “el grado de amortización de las deudas contraídas por Yacyretá para la cons- trucción del aprovechamiento” y 2.- “la relación entre las potencias contratadas por las entidades de ambos países”.

Replanteemos, la “revisión de las disposiciones del Anexo C” es la meta histórica consagrada por el Tratado, pero en nuestro pere-

grinar hacia ese objetivo existe un obstáculo en Por consiguiente, de 260.230.266 Mwh, nuestro camino:

grinar hacia ese objetivo existe un obstáculo en

Por consiguiente, de 260.230.266 Mwh,

nuestro camino: la deuda, cuya remoción es im-

130.114.133

Mwh pertenecen a nuestro país y

portante, pero que no es la meta histórica.

130.114.133

Mwh a la Argentina. Sin embar-

¿Qué dimensiones tiene el obstáculo? Los agrimensores, topógrafos, etc., en este caso, abun- dan. Lamentablemente sus vocingleros con más espacio son aquellos que buscan defender intere- ses particulares. El director argentino de Yacyretá habla de un aporte de US$ 6.400 millones, los úl- timos balances disponibles de la entidad binacio- nal reflejan un pasivo de 14.554,7 millones. Hay desacuerdo la hora de interpretar los conceptos “aportes” y “préstamo”. En el tratado se escribió “aportes” y, según los especialistas, este concepto excluye cualesquiera tasas de interés.

Estamos convencidos de que a la hora de di- mensionar el obstáculo, nuestros negociadores deben tener en cuenta que incluso el pretendido “aporte” argentino está contaminado por intere- ses capitalizados, porque el proceso de ejecución del proyecto registra, por lo bajo, dos décadas de atraso.

Además, hay un instrumento diplomático, firmado el 9 de enero de 1992, rechazado por el Legislativo paraguayo tres años después, pero sostenido unilateralmente por los argentinos, que impuso a la binacional una tarifa política, lejana de sus costos de producción, que le impidió, por ende, honrar sus compromisos.

Segunda condición

La segunda condición del Art. IX del Anexo

C del Tratado “es la relación entre las potencias

contratadas por las entidades de ambos países”. O

sea, a la hora de considerar la deuda, debe tenerse en cuenta también qué cantidad de potencia (en

el caso de Yacyretá energía desde 1992) contrató

Argentina y qué cantidad nuestro país.

En el período comprendido entre septiembre

de 1994 y febrero de 2014 la central hidroeléctrica

paraguayo/argentina produjo 260.230.266 Mwh (1 Mwh = 1.000 Kwh). El Art. XIII del Tratado de

Yacyretá establece “que la energía producida por el aprovechamiento hidroeléctrico… será dividida en

partes iguales entre los dos países

.

go, la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) solo pudo utilizar 14.853.161 Mwh y del resto de su alícuota se aprovechó Argentina.

La conclusión más relevante del desfile de es- tas colosales cantidades es que, si Argentina esgri- me que la deuda de la entidad binacional impide

la revisión de las disposiciones del Anexo C, nues-

tros negociadores refuten ese argumento, apoya-

dos en la segunda condición del Art. IX del Anexo

C, que nuestro país sólo contrató 14.853.161 Mwh

(el 5,7%) del total producido por Yacyretá en sus 20 años de generación y Argentina el abrumador

94,3%.

Formulado de otro modo, supongamos que la

deuda sea US$ 6.400 millones, nuestro país debe responsabilizarse sólo del 5,7% de esa cantidad

y nuestros socios paritarios en el proyecto del

97,3%.

Aclarados estos puntos conviene reiterar que

la estrategia nacional, según el Art. IX - Revisión

del Anexo C, no es la reestructuración del pasi- vo de la entidad binacional, o la construcción de una pequeña usina en el brazo Aña Cua del río Paraná, o la materialización del proyecto Corpus, sino someter las disposiciones del Anexo C del Tratado de Yacyretá –y artículos conexos del Tra- tado– a una meticulosa revisión para corregirlas, enmendarlas o repararlas.

Solo así podremos disponer del 50% de la producción de Yacyretá, que por derecho nos pertenece, y si nuestro nivel de desarrollo no nos permite aprovecharlo integralmente en nuestro territorio, tengamos la posibilidad cierta de ven- derla a terceros, incluso a Argentina, pero con los precios que rigen en el mercado regional de la energía.

de ven- derla a terceros, incluso a Argentina, pero con los precios que rigen en el

actualidad

actualidad Insólitas paraguayas José Antonio Vera* http://iguales-derechos.blogspot.com/foto: Luis Vera Si alguna duda

Insólitas paraguayas

José Antonio Vera*

http://iguales-derechos.blogspot.com/foto: Luis Vera
http://iguales-derechos.blogspot.com/foto: Luis Vera

Si alguna duda cabía acerca de la impresión de algunos optimistas de que hay un cambio de mentalidad y de accionar en la sociedad paraguaya, la borró el domingo 30 de marzo la irrupción en las calles céntricas de Asunción de las trabajadoras domésticas, reclamando sus derechos más elementales, que incluyen reivindicaciones materiales pero también éticas.

* Conductor del Programa Paraguay Mañana, Radio Fe y Alegría.

Heredera de la heroicidad que hizo posible restaurar el país des- pués de la Guerra de la Triple Alianza en 1870, cuando solo quedó en pie una minoría de ellas entre los escombros, junto con menores, muchos huérfanos, viejos y tullidos, la mujer paraguaya transita y sufre la misma injusticia de otras congéneres en el mundo que, tras batallar a la par del hombre en guerras de independencia y lu- chas por la justicia social, una vez alcanzado parte del objetivo, han vuelto a la sumisión sexual humillante, a la violencia de la sociedad discriminadora y a los abusos y maltratos hogareños.

Por años, las mujeres paraguayas han constituido el universo social más ausente en las movilizaciones populares, víctimas de ho- rribles condiciones laborales, sirvienta primero del hogar y esclava

moderna de familias adineradas, padeciendo el desprecio y el autoritarismo vigentes en la cultura paraguaya,

moderna de familias adineradas, padeciendo el desprecio y el autoritarismo vigentes en la cultura paraguaya, el matonaje de las patronas y la reite- rada violación de los señores o de sus hijos, presas en definitiva de la criminal desigualdad social y su economía creadora de miseria.

Las jóvenes, mayoría campesinas arrancadas de la miseria de su hogar por matrimonios ri- cos, que llegan ofreciéndoles una vida mejor, de bienestar y de estudio, encandilando a las madres deseosas de lo mejor para sus hijas, una vez em- barazadas son expulsadas a la calle, insultadas y tildadas de “puta”, y cuando osan rebelarse, califi- cadas de “locas”.

Es común ver en las ciudades, al amanecer del día, a miles de paraguayas con una cesta sobre su cabeza, transportando varios kilos de chipá, esa tortita de diversas formas, de harina, mandioca y grasa, insustituible en el consumo del pueblo, que la prefiere al pan, en una actividad que la convier- te en el más seguro aporte a la economía familiar.

Apenas cuatro días después de la huelga gene- ral, que paralizó el país el miércoles 26 y condujo al gobierno a instalar una mesa de diálogo con la dirigencia del paro, cientos de mujeres, sin nin- gún anuncio previo ni pedir autorización a las au- toridades estatales, coparon las calles de la capital del país, en un acto sorpresivo por el secreto de la convocatoria, y sorprendente por la calidad de los reclamos, que fueron desde lo salarial, para supe- rar el régimen atrozmente explotador imperante, hasta exigir el reconocimiento social de que la do- méstica es también un ser humano, que merece respeto y una vida digna.

“La ley está hecha por las patronas”, “Abajo toda clase de discriminación”, “Reclamamos respe- to a nuestros derechos laborales”, “Exigimos salario mínimo, jornadas de ocho horas y vacaciones paga- das”, “Inscripción en la Seguridad Social”, “Seguro de Salud y Jubilación paga” se podían leer en algu- nos de los pasacalles enarbolados.

Una de cada cinco trabajadoras paraguayas es empleada doméstica y, a pesar de que la ma- yoría está sometida 12 horas por día, se las van arreglando para reunirse los domingos, en un es- fuerzo que está fructificando, dado que cerca de la

mitad de las 200 mil registradas en el Ministerio del Trabajo están organizadas en tres sindicatos en todo el país, reclamando la reforma del Código Laboral, que les fija el deber de cumplir 50 por ciento más de carga horaria y percibir 40 por cien- to menos del salario mínimo.

Otro reclamo destacado fue el de respetar los derechos que asisten a toda mujer embarazada para disponer de un periodo de asueto previo y posterior al alumbramiento, cosa inverosímil para

muchos, en un país donde se ha llegado a exigir que toda empleada debe declarar a su jefe la fecha

y período de menstruación, como se le antojó en

fecha reciente al actual director paraguayo de Ya- cyretá, la represa binacional con Argentina.

El 30 de marzo se cumple el Día Internacional del Trabajo Doméstico, proclamación de la ONU que arrancó discriminando, pues lo justo sería lla- mar a la jornada “de la Trabajadora Doméstica”.

Movilizaciones y dirigencia sindical

La sorprendente movilización de este sector de la mujer paraguaya se produce en medio de una nueva fase de las luchas sociales, cuyo pico más

importante fue la huelga general del miércoles 26, de rechazo de la política privatista del Gobierno, que sigilosamente viene aplicando un proyecto, convertido en ley en fecha reciente, de Alianza Pública Privada (APP), consistente en la conce- sión de las empresas más importantes del Estado

a inversionistas extranjeros para su explotación

durante 40 años, fenómeno que terminó en varios dramas de hambre y endeudamientos nacionales en muchos países en las décadas 80 y 90.

La APP es interpretada por el grueso de la ciu- dadanía como una simple venta de parte del patri- monio nacional, tal como ocurre con la ocupación del 85 por ciento de la tierra en manos de apenas 3,0 por ciento de propietarios, con predominancia de las corporaciones del agronegocio, en el que so- bresale la transnacional de la soja Monsanto, cada día más repudiada por el campesinado que es víc- tima de sus fumigaciones tóxicas.

Una deforestación salvaje, de cientos de miles de hectáreas, autorizada por el Gobierno actual y

desdeñada por los anteriores, es una de las prue- bas fehacientes de que la tierra, en la mentalidad de quienes hacen de la administración del Estado un negocio, constituye una presa más de su vora- cidad y angurria, y para nada una herramienta al servicio del bienestar de una población bien ali- mentada y desarrollada culturalmente.

El momento político en Paraguay expresa ní- tidamente dos polos. Por un lado, el Gobierno y la mayoría de las viejas dirigencias sindicales que han comenzado lo que el presidente Horacio Car- tes denomina mesa de diálogo, a la que los repre- sentantes de los trabajadores han llegado muy es- timulados pero con planteos inconducentes y sin el mínimo pudor de reclamar que sean excarcela- dos más de cien presos políticos, entre los cuales hay cinco campesinos en huelga de hambre desde el 14 de febrero, sin que las autoridades expresen la más elemental atención, dando la impresión de que poco les importa su muerte.

En la vereda de enfrente, se agita una soste- nida movilización de miles de familias de labrie- gos, entre ellos pequeños y medianos productores junto con los sintierra, con algo de un millón de despojados por el latifundio, ajetreo que encabe- za la Federación Nacional Campesina, con la que

actualidad

za la Federación Nacional Campesina, con la que actualidad se identifican cada día más la militancia

se identifican cada día más la militancia urbana y las fuerzas emergentes que surgen en todo el país, preocupando a los poderosos, lo cual alimenta un clima de creciente crispación social, que puede arrojar efectos imprevisibles.

La puja está planteada entre quienes quie- ren capitalizar la victoria popular que registró la huelga general. El Gobierno expresa fisuras de diversos tipos, con una conducta de Cartes cada día más contradictoria, y el campo popular se muestra una vez más dividido entre la burocracia sindical y las fuerzas que militan con propuestas renovadoras.

Es evidente que la acefalia de conducción po- lítica de la creciente voluntad de cambios, que expresa la mayoría de los paraguayos, es el gran problema nacional, incentivado por el enfrenta- miento de los intereses de clases que van en au- mento, un fenómeno nada autóctono, pero que se arrastra desde hace varios años como barco a la deriva.

se arrastra desde hace varios años como barco a la deriva. http://iguales-derechos.blogspot.com/foto: Luis Vera Nº 343
http://iguales-derechos.blogspot.com/foto: Luis Vera
http://iguales-derechos.blogspot.com/foto: Luis Vera

www.codehupy.org/ Informe Chokokue

www.codehupy.org/ Informe Chokokue Tema del mes: Institucionalidad y democracia Investigar y castigar delitos es

Tema del mes:

Institucionalidad y democracia

Investigar y castigar delitos es también una decisión política

Dante Ariel Leguizamón Morra*

Cualquiera que realice un análisis ligero podría afirmar que Pa- raguay ha dado sólidos pasos en materia de derechos humanos y derecho penal, desde la caída de la dictadura hasta la actualidad. Entre 1989 y 2014 Paraguay ha ratificado casi todos los instrumen- tos de protección de derechos humanos y ha aceptado la competen- cia de los más importantes organismos internacionales de control de cumplimiento de los derechos humanos. Esto, de alguna manera, brinda a las y los habitantes del Paraguay importantes herramientas para exigir el respeto de sus derechos, el cese de las violaciones y las reparaciones correspondientes en estos casos.

En general, los derechos humanos enmarcan y restringen las actividades de los Estados. Asimismo, son compromisos asumidos por los mismos Estados, que muchas veces los obligarán a realizar acciones positivas para con la ciudadanía.

Una de las actividades del Estado es la administración de jus- ticia, por lo que entre los derechos que abarcan los instrumentos internacionales se encuentran algunos que restringen o delimitan la administración de la justicia. La igualdad ante la ley, la protección ante la discriminación, el principio de irretroactividad, las condi- ciones y reglas de la privación de libertad, el derecho a la libertad y a la seguridad personal, el derecho a la protección judicial y las garantías procesales o judiciales son algunos ejemplos, varios de es- tos también están consagrados en nuestra Constitución Nacional, aprobada en 1992.

* Masterando en Derechos Humanos por la Universidad Nacional de La Plata. Especialista en Derecho Penal. Actual Coordinador Jurídico de la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy). El contenido del artículo expresa el posicionamiento del autor, no de las organizaciones de la que forma parte.

tema del mes

tema del mes En ese marco de respeto a los derechos inherentes a toda perso- na,

En ese marco de respeto a los derechos inherentes a toda perso- na, entre los años 1996 y 1998, se adoptó una avanzada legislación penal y procesal penal. Legislaciones acordes a las nuevas teorías del derecho, que daban un salto de calidad dejando atrás un vetusto, lento y oscuro sistema penal y procesal penal.

Esta reglamentación redefinió, entre otras cosas, el rol del Minis- terio Público en el proceso penal, dándole un lugar preponderante durante todo el litigio como “representante de la sociedad”, para impulsar la investigación y la sanción de los delitos y los crímenes. El rol asignado al Ministerio Público significó necesariamente un crecimiento institucional, presupuestario y de recursos humanos y técnicos muy grande. Sin embargo, los avances legislativos e insti- tucionales no significaron necesariamente respeto a los derechos humanos ni el fin de la impunidad de las violaciones de los mismos.

Entre 1989 y 2013

fueron ejecutados

y desaparecidos

115 dirigentes

y miembros de

organizaciones

campesinas, en el contexto de los ataques perpetrados en contra de comunidades rurales.

y miembros de organizaciones campesinas, en el contexto de los ataques perpetrados en contra de comunidades

Ejecuciones a campesinos

Según la segunda parte del “Informe Chokokue”, que será pre- sentado entre mayo y junio de este año, por la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy), entre 1989 y 2013 fueron ejecutados y desaparecidos 115 dirigentes y miembros de organizaciones campesinas, en el contexto de los ataques perpetra- dos en contra de comunidades rurales. Este trabajo da cuenta de un plan sistemático de ejecuciones en la lucha por la tierra y realiza un análisis profundo de todos los actores intervinientes y/o obligados a la protección de estas personas, su investigación y la respectiva sanción de estos crímenes 1 .

Se habla de plan sistemático por los patrones comunes que tie- nen estas ejecuciones. Primero, porque todos están ligados al con- flicto por la tierra; segundo, porque las formas de ejecución son similares; y tercero, porque el resultado de los procesos penales es la impunidad. Las víctimas son campesinos pobres organizados que luchan por una reforma agraria integral o simplemente por “su pedazo de tierra” para poder realizar su proyecto de vida. Una im- portante cantidad de las tierras reclamadas por las organizaciones

campesinas son tierras malhabidas, repartidas durante la dictadu- ra, o latifundios improductivos. Las ejecuciones son realizadas in-

distintamente por la policía o por guardias armados, quienes son contratados por empresas o particulares que poseen amplias exten- siones de tierra que, en la mayoría de los casos, fueron obtenidas ilegalmente.

Para investigar estas 115 ejecuciones se abrieron 91 causas judi- ciales. El 100% de los casos terminó sin que se hayan esclarecido los hechos y sin sancionar a los responsables. Ni un solo caso se cerró de acuerdo a principios de justicia, pues, aunque se dictaron dos o tres condenas, estas fueron aplicadas a personas inocentes vincu- ladas con los autores morales de los crímenes. Las causas penales

sirvieron mucho más para evitar que sean investi- gados los verdaderos responsables, especialmente los autores

sirvieron mucho más para evitar que sean investi- gados los verdaderos responsables, especialmente los autores intelectuales.

Secuestros

Entre el 2001 y 2011 se produjeron en el Para- guay aproximadamente 23 secuestros extorsivos, de los cuales 6 tuvieron como final el asesinato de la persona secuestrada, 7 si sumamos el asesinato de Luis Linsdtrom, el cual se produjo unos años después de ser liberado 2 . Algunos de ellos fueron atribuidos al grupo conocido como “Ejército del Pueblo Paraguayo” (EPP) y otros a bandas crimi- nales comunes.

La aparición con fuerza de este flagelo en Pa- raguay logró que se movilizaran recursos presu- puestarios, institucionales y políticos, para inves- tigar, sancionar y erradicar esta problemática. Se produjeron insólitos cambios de legislación; las penas por secuestro fueron mayores a las penas por homicidios dolosos 3 ; se limitaron las posibili- dades de acceso a medidas alternativas a la prisión preventiva 4 ; se reforzó en armamentos, logística y técnicas tanto a la Policía Nacional como al Mi- nisterio Público 5 .

El Estado paraguayo ha invertido una impor- tantísima cantidad de dinero para la lucha con- tra el secuestro. Los medios masivos de comuni- cación han logrado convencer a gran parte de la sociedad de que esta es la mayor problemática de inseguridad en el país 6 .

En los 23 casos de secuestro se han abierto causas penales; en casi todos se ha detenido, im- putado, acusado y condenado a alguna persona. Los procesos penales por secuestros también sir- vieron para encarcelar a dirigentes campesinos, violando varias garantías procesales.

Reacciones institucionales

Estos dos ejemplos que son traídos para el análisis nos ilustran la debilidad institucional de la justicia, influenciada muy claramente por los detentadores del poder y por la clase dominante. Los secuestros, terribles y sumamente reprocha-

bles crímenes afectan específicamente a un sector de la sociedad, el mismo que se atribuye el poder económico, político y social.

Las ejecuciones citadas afectan a dirigentes campesinos pobres, sin tierras y sin poder eco- nómico, ni político. Con relación a la lucha con- tra los secuestros, hemos mencionado el enorme esfuerzo realizado por todos los órganos compe- tentes del Estado para acabar con dicho flagelo.

Inclusive, en la mayoría de los casos de secuestro

el Estado logró condenar a algunos de los supues-

tos autores.

En la lucha por el esclarecimiento de los ase- sinatos de los campesinos la intervención del Estado no ha producido ni un solo resultado. En cuanto a la protección de las comunidades cam- pesinas tampoco se ha realizado ninguna acción efectiva.

El Ministerio Público ha dotado de la mayor y

mejor infraestructura a la Unidad Antisecuestros, en cambio no ha dado ningún aporte diferencial

o significativo a las unidades que investigan las

ejecuciones, inclusive creó una unidad para que investigue delitos relacionados a los derechos hu- manos, pero no incluyó dentro de la competencia de la misma los homicidios dolosos cometidos por las fuerzas de seguridad. No está de más men- cionar que esta Unidad de Derechos Humanos tiene innumerables problemas de logística, de in- fraestructura y de capacidad técnica, a diferencia de la Unidad Antisecuestro.

Los medios masivos de comunicación han vi- sibilizado ampliamente los temas relacionados a los secuestros, en cambio las ejecuciones campe- sinas ocupan solamente pequeños espacios.

Otro claro ejemplo de la utilización política de

la justicia para perseguir y sancionar al otro, al di-

ferente y al –para ellos– molestoso (como lo es la clase campesina para las clases dominantes) es el caso de la masacre ocurrida en Curuguaty.

El Ministerio Público realizó una investigación sumamente sesgada. Sólo “investigó” las muertes de los policías y no realizó ningún acto tendiente

a la investigación de las muertes de los 11 cam-

pesinos. Este mismo organismo sostiene una acu- sación por “tentativa” de homicidio doloso, sien-

do que existen 17 personas fallecidas. Mantiene vinculadas al proceso a 11 personas y van a juicio por este supuesto hecho punible, siendo que en las pericias realizadas se verificó que ninguna de las armas incautadas estaba apta para ser utiliza- da. Además sostiene que son autores del delito de invasión a inmueble ajeno, cuando existen claros elementos que confirman que el inmueble es del Estado paraguayo y fue usurpado por un impor- tante caudillo stronista del Partido Colorado 7 .

Me animo a decir que la situación institucio- nal de la “Justicia” no sólo es sumamente débil, sino que paradójicamente es utilizada con toda la fuerza del Estado para investigar y sancionar al otro, es decir, al pobre, al campesino, al más vulnerable, y lo hará sin cuestionamientos y vio- lando constantemente sus derechos más elemen- tales. Esta misma “Justicia” deja impune crímenes cometidos por personas vinculadas al poder, en detrimento de las comunidades campesinas y del erario público.

En este sentido es importante entender que, así como las leyes son siempre decisiones dirigi- das por los poderes económicos y políticos domi- nantes, la disposición para investigar y sancionar delitos implica también voluntad política, inde- pendientemente de que en los papeles, las con- ductas y las sanciones sean iguales o inclusive más reprochables penalmente.

En Paraguay, como en la mayoría de los países latinoamericanos, marcados evidentemente por la desigualdad económica y la concentración de riqueza, la respuesta del Estado ante problemáti- cas sociales es la utilización indiscriminada de su poder punitivo para perseguir y encarcelar a los dirigentes de estas luchas o para avalar y dejar im- pune a los usurpadores de poder que arremeten contra estos. Este criminal plan sistemático busca desterritorializar o expulsar a las comunidades campesinas del campo, para seguir expandiendo el modelo productivo basado en semillas trans- génicas y agrotóxicos, que producen tremendos daños a la salud, ambientales, culturales y socia- les, resquebrajando la estructura social del país y tratando de aniquilar el sector más organizado, combativo y consciente de sus reivindicaciones, que deberían ser todas nuestras.

tema del mes

que deberían ser todas nuestras. tema del mes Es claro que la investigación y sanción de

Es claro que la investigación y sanción de las ejecuciones, de las que fueron víctimas los cam- pesinos, no es suficiente para satisfacer las verda- deras necesidades de las comunidades del campo, pero el fin de la impunidad devolvería mínima- mente la credibilidad de la Justicia.

devolvería mínima- mente la credibilidad de la Justicia. 1 Informe Chokokue II 1989 - 2013. El

1 Informe Chokokue II 1989 - 2013. El plan sistemático de eje- cuciones en la lucha por el territorio campesino. Coordina- dora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy). A ser presentado en mayo - junio de 2014. Ver también: Informe Chokokue. EJECUCIONES Y DESAPA- RICIONES EN LA LUCHA POR LA TIERRA EN EL PARA- GUAY (1989 - 2005). Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy) Capítulo paraguayo de la Plata- forma Interamericana de Derechos Humanos Democracia y Desarrollo (PIDHDD). Asunción - Paraguay. Año 2007. Asunción - Paraguay http://www.codehupy.org/index.php?option=com_ docman&task=cat_view&gid=17&Itemid=21 Acceso

06/04/2014

2 http://www.ultimahora.com/los-casos-secuestros-para- guay-n460811.html Acceso 06/04/2014

http://www.abc.com.py/nacionales/inicio-de-la-primave-

ra-recuerda-los-tragicos-secuestros-de-cecilia-y-schae-

rer-310537.html Aceso 06/04/2014

3 Ley Nº 2.212/03, QUE MODIFICA EL ARTÍCULO 126 “SE- CUESTRO” DE LA LEY N° 1.160, DE FECHA 26 DE NOVIEM- BRE DE 1997 “CÓDIGO PENAL”.

4 Ley Nº 2.493/04 “QUE MODIFICA EL ARTÍCULO 245 DE LA LEY Nº 1.286/98 “CÓDIGO PROCESAL PENAL’ y Ley Nº 4.431/11, QUE MODIFICA EL ARTÍCULO 245 DE LA LEY Nº 1.286/98 “CÓDIGO PROCESAL PENAL’, MODIFICADO POR LEY Nº 2.493/04 “QUE MODIFICA EL ARTÍCULO 245 DE LA LEY Nº 1.286/98 CÓDIGO PROCESAL PENAL’”

5 http://www.paraguay.com/nacionales/ministerio-de-inte-

rior-compra-armas-de-colombia-para-operativos-contra-

el-epp-7656 Acceso 06/04/2014 https://www.google.com.py/url?sa=t&rct=j&q=&esrc

=s&source=web&cd=1&cad=rja&uact=8&ved=0CDsQ

FjAA&url=http%3A%2F%2Fwww.ilsed.org%2Findex.

php%3Foption%3Dcom_docman%26task%3Ddoc_downl

oad%26gid%3D165&ei=an5BU5a8Aanj0gGryoHIDg&usg=

AFQjCNGjTR7C1XfvynLFGJREZgtDT5a8Rg&sig2=_MoWe

eRbYdetlY9bDz7CSw&bvm=bv.64125504,d.dmQ Acceso

06/04/2014

http://www.py.undp.org/content/dam/paraguay/docs/

Publicaci%C3%B3n%20Pol%C3%ADtica%20de%20Seguri-

dad%20.pdf Acceso 09/04/2014

6 Atento al objetivo del presente artículo y el espacio asigna-

do al mismo, no es posible profundizar el análisis del rol y la influencia de los medios de prensa en la sociedad.

7 Informe Marina Kue. Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy) Capítulo paraguayo de la Plata- forma Interamericana de Derechos Humanos Democracia y Desarrollo (PIDHDD). Año 2012. Asunción - Paraguay http://www.codehupy.org/index.php?option=com_

docman&task=cat_view&gid=27&Itemid=21Acceso

06/04/2014

Otros enlaces: http://quepasoencuruguaty.org/opiniones/ quien-invadio-marina-kue/ Acceso 06/04/2014

http://quepasoencuruguaty.org/opiniones/ddhh-2013-ca-

so-curuguaty/ Acceso 06/04/2014

http://quepasoencuruguaty.org/opiniones/por-que-la-

acusacion-en-el-caso-marina-kue-no-puede-garantizar-un-

juicio-justo/ Acceso 06/04/2014

Sin un Sistema Tributario Equitativo no es posible un verdadero Desarrollo Gerónimo Bellassai* Desde hace

Sin un Sistema Tributario Equitativo no es posible un verdadero Desarrollo

Gerónimo Bellassai*

no es posible un verdadero Desarrollo Gerónimo Bellassai* Desde hace 25 años nuestro país ha venido

Desde hace 25 años nuestro país ha venido experimentando un lento proceso de democratización. Hoy podríamos decir que dos importantes asignaturas pendientes de nuestro proceso son la equidad económica y la institucionalización del Estado. Ambas situaciones están relacionadas. Por una parte, debemos subrayar que no es suficiente con que haya un Estado institucionalizado para que se logre la equidad. Pero, sin lugar a dudas, no es posible alcanzar un sistema económico equitativo si no se tiene un Estado con suficiente institucionalidad que se ocupe de reducir la desigualdad económica.

Introducción

La importancia estratégica de que el Estado se ocupe de sacar a su población de la pobreza, como camino ineludible para lograr un desarrollo de todo el país, es un hecho reconocido hoy por los principales economistas mundiales, así como por organismos in- ternacionales que se ocupan de la economía mundial.

* Ex Viceministro de Tributación. Email: gerobellassai@gmail.com

“La desigualdad es una de las mayores amena- zas para la estabilidad y la prosperidad global en el siglo XXI. ¡No se puede ignorar la desigualdad! Es una lección de América Latina y el Oriente Medio”. Palabras del Dr. Ajay Chibber, secretario general adjunto de Naciones Unidas y administrador ad- junto del PNUD1.

En la misma línea, el economista Joseph E. Sti- glitz 2 , en su último libro, “El precio de la desigual- dad”, afirma: “La desigualdad reduce el crecimiento y la eficiencia. La falta de oportunidades implica que el activo más valioso con que cuenta la econo- mía (su gente) no se emplea a pleno. Muchos de los que están en el fondo, o incluso en el medio, no pue- den concretar todo su potencial, porque los ricos, que necesitan pocos servicios públicos y temen que un gobierno fuerte redistribuya los ingresos, usan su influencia política para reducir impuestos y re- cortar el gasto público. Esto lleva a una subinver- sión en infraestructura, educación y tecnología, que frena los motores del crecimiento”.

Sistema Tributario e Institucionalidad

Por otra parte, el grado de institucionalidad de un Estado está fuertemente relacionado con el Sis- tema Impositivo de un país, de modo tal que no es posible alcanzar un sistema económico equitativo si no se tiene un sistema tributario equitativo. No es una coincidencia que en Paraguay, histórica- mente, el Sistema Impositivo se ha caracterizado por su baja presión, alta evasión e ineficiencia, y muy alta inequidad. Esto está relacionado al mo- delo de Estado que ha predominado en las últi- mas décadas: un Estado débil y permisivo, con un alto índice de corrupción, que es funcional a una economía basada en la triangulación y el contra- bando; y, últimamente, a la producción agrícola mecanizada.

Sin embargo, en las últimas décadas también han surgido otros grupos económicos basados en la producción y la industria; y ha aumentado con- siderablemente una conciencia ciudadana sobre la necesidad de que el Estado tome medidas para enfrentar esta situación.

tema del mes

tome medidas para enfrentar esta situación. tema del mes Nuestro Sistema Tributario En el Gráfico 1

Nuestro Sistema Tributario

En el Gráfico 1 vemos que nuestros Ingresos Tributarios, como porcentaje del PIB, son los más bajos de la región. Paraguay tiene una presión de sólo 13,3% mientras el promedio de América La- tina es de 16,4%.

La teoría de que nuestro país necesita bajos impuestos para atraer inversiones no se condice con la realidad, ya que, aún siendo el país con más baja presión en la región, en las últimas décadas no hemos atraído inversiones. La razón es porque los que toman decisión acerca de dónde invertir su capital, necesitan antes que nada seguridad ju- rídica y reglas claras. Esto es precisamente lo que no tenemos en Paraguay con el modelo informal predominante. Un Estado casi ausente, no tiene fuerza para velar por el cumplimiento de las leyes vigentes y asegurar la igualdad ante las normas.

Esto se convierte en un círculo vicioso, ya que, alentado por los intereses de la economía infor- mal, hay un descreimiento del Estado. De hecho, esos mismos poderes económicos apoyan a polí- ticos en sus elecciones, los cuales establecen leyes que no se corresponden con las necesidades del “bien común”, agrandan un funcionariado públi- co clientelista e ineficiente, y no aplican una justi- cia “ciega, pronta y barata”.

Para salir de este círculo vicioso se necesita un Estado eficiente y con suficientes recursos. Para el primer aspecto se requiere una reforma general

Gráfico 1: Presión Tributaria por países como % del PIB 30 25,0 26,1 25 20,0
Gráfico 1: Presión Tributaria por países como
% del PIB
30
25,0 26,1
25
20,0
20
17,3
18,2
14,9
14,9
15
13,3
11,9 12,3
10
5
0
Brasil
Argentina
Chile
Perú
Venezuela
Colombia
Uruguay
Bolivia
Ecuador
Paraguay

Fuente: CEPAL

de los tres Poderes del Estado. Para tener suficien- tes recursos es necesario, además, una

de los tres Poderes del Estado. Para tener suficien- tes recursos es necesario, además, una reforma del Sistema Tributario para volverlo más justo y equitativo.

Nuestro principal marco impositivo es la Ley 125/91, modificada por la Ley 2.421/2004 y otras leyes posteriores. Para comprender su funciona- miento analizaremos cuatro aspectos caracterís- ticos: El IVA como fuente principal de ingreso; Una gran evasión en el pago de IRACIS; La tar- día vigencia del IRP y El bajo aporte de la Renta Agropecuaria.

1- El IVA como fuente principal de ingreso

Producto de esta Adecuación Fiscal fue un aumento sostenido de la formalización en sus primeros años, con un incremento de los ingre- sos tributarios, principalmente en el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

En el Gráfico 2 encontramos la evolución de la Presión Tributaria desde al año 2000 hasta al 2011. Se puede observar que a partir del año 2004 se inicia un verdadero despegue de la recauda- ción, elevándose desde un 10% en el año 2003, hasta llegar al 13,3% en el 2011.

Analizando el comportamiento de los princi- pales impuestos, encontramos que, en la última década, se produjo un efecto formalizador en el IVA en forma constante, no así en la Renta de

Gráfico 2: Evolución de la Presión Tributaria total y principales impuestos 14% 12% 10% 8%
Gráfico 2: Evolución de la Presión Tributaria
total y principales impuestos
14%
12%
10%
8%
6%
4%
2%
0%
Total
Renta
IVA
ISC
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011

las Empresas (IRACIS). Estimaciones de la eva- sión de IVA nos muestran que fue bajando desde aproximadamente un 55% en el año 2003, hasta un 34% en el 2011. Esta evasión se produce en el comercio interno, pero también, y en mayor me- dida, en las operaciones aduaneras.

Esto significa que estamos ante un sistema su- mamente injusto, donde casi un 80% de la recau- dación proviene de impuestos regresivos que re- caen en la población más pobre. Como es sabido, los impuestos indirectos los paga el consumidor final afectando más fuertemente a los que tienen menos recursos. Esto se puede ver en el Gráfico 3, donde se observa que el 10% más pobre de la población, al pagar el IVA que el Estado recau- da, aporta el equivalente al 18,3% de su renta. Sin embargo, el 10% más rico, al pagar el IVA, aporta sólo el equivalente del 4,6% de su renta.

En la Tabla 1 vemos que en Paraguay la mayor recaudación proviene de Impuestos Indirectos (IVA y Selectivo al Consumo). Los Impuestos Di- rectos representan sólo el 22% del total recauda- do, mientras en los demás países de la región los impuestos directos tienden a estar entre el 33% al

50%.

2- La gran evasión en IRACIS

Analizando la evolución de la Presión Tributa- ria del IRACIS, encontramos que se mantuvo bas- tante estable hasta el año 2008. Esto es algo llama- tivo, ya que con la vigencia de la Ley 2.421/2004 la

Gráfico 3: Presión del IVA por segmento social en Paraguay – 2008

20

18,3

15

 

10

5

 

5,7

5,5

6,5

5,7

6,9

5

5,4

4,8

4,6

0

 

D1

D2

D3

D4

D5

D6

D7

D8

D9

D10

Referencias:

D1: es el 10% de la población con menos ingresos (10% más pobre) D10: es el 10% de la población con más ingresos

(10% más rico)

Fuente: Ministerio de Hacienda (2011)

tema del mes

tema del mes

TABLA 1: IMPUESToS PERCIBIDoS PoR EL ESTADo PARAGUAYo

(En millones de guaraníes)

PRINCIPALES

 

AÑOS

IMPUESTOS

2006

2007

2008

2009

2010

2011

2012

Impuesto a la Renta

988.081

1.202.056

1.543.387

2.153.067

2.051.830

2.538.485

2.825.459

Imp. al Valor Agregado

2.918.262

3.496.787

4.409.140

4.399.503

5.991.694

6.887.685

7.126.623

Imp. Selectivo al Consumo

1.126.414

1.310.110

1.374.509

1.492.998

1.664.030

1.892.587

2.063.020

Otros Impuestos

1.238.534

1.003.519

1.153.733

1.093.814

1.678.344

1.861.570

1.821.316

Ingresos No Tributarios

6.381

543

0

0

0

0

0

TOTAL DE INGRESOS

6.277.672

7.013.015

8.480.769

9.139.382

11.385.898

13.180.327

13.836.418

tasa aplicada a las Rentas obtenidas por estas actividades se redujo del 30% al 10%.

Se esperaba que, al ser menor la tasa del impuesto, esto alentaría a los contribuyentes a trabajar “en blanco” y no evadir. Sin embargo, el aporte de este impuesto no cambió. Según estimaciones estadísti- cas, actualmente la evasión en el IRACIS está entre el 55% y el 60%.

Los Impuestos Directos representan sólo el 22% del total recaudado, mientras en los demás países de la región los impuestos directos tienden a estar entre el 33% al 50%.

total recaudado, mientras en los demás países de la región los impuestos directos tienden a estar

3- La tardía vigencia del Impuesto a la Renta Personal (IRP)

Con la Ley 2.421/2004 se introdujo el Impuesto al Servicio de Carácter Personal (en adelante IRP) a cambio de bajar la tasa del IRACIS del 30% al 10%. Aún así, el IRP se pospuso varias veces, hasta que finalmente entró en vigencia recién en agosto de 2012.

La vigencia de este impuesto no sólo es importante porque gra- va un considerable sector de producción de riquezas sino, además, porque permite cerrar el círculo de control tributario y constituye una poderosa herramienta para combatir la evasión en el IRACIS. Quizás esta sea la principal razón de la gran resistencia para su puesta en vigencia.

Aunque por la forma en que está construido, este impuesto no producirá una recaudación directa, sino más bien ayudará a au- mentar la formalización, es importante dejar que pasen unos años de vigencia así como está concebido hasta que se estabilice y se pue- dan evaluar sus resultados.

4- El bajo aporte de la Renta de Actividades Agropecuarias

La Adecuación Fiscal también introdujo una nueva forma de liquidación del Impuesto a la Renta Agropecuaria, diferente al mé- todo presunto que se venía utilizando, al cual se le agregó el método contable para algunos contribuyentes.

En el Tabla 2 vemos datos comparativos de lo recaudado en con- cepto de Impuestos

En el Tabla 2 vemos datos comparativos de lo recaudado en con- cepto de Impuestos desde el año 2006 hasta el 2011. En él podemos ver que los Impuestos Indirectos aportan el 65% de la carga imposi- tiva, mientras que los Impuestos Directos están apenas en el orden del 20%. Más grave aún es que que el sector agropecuario contribu- ye al Estado en concepto de Renta con sólo 0,48% del total. Esto es

algo absolutamente desproporcionado ya que este sector representa cerca del 20% de la producción del país (PIB); y una regla básica de equidad tributaria es que todos contribuyan en forma proporcional

a sus posibilidades reales.

TABLA 2: IMPUESTo PERCIBIDo EN CoNCEPTo DE RENTA AGRoPECUARIA

Contribución por Tipo de Impuesto (%)

2006

2007

2008

2009

2010

2011

2012

Impuestos Directos

Renta Sector Agropecuario

0,17%

0,16%

0,19%

0,25%

0,26%

0,45%

0,48%

Renta Comercial, Industrial y Servicios

15,74%

17,14%

18,20%

23,56%

18,02%

19,26%

20,42%

Impuestos Indirectos

IVA

46,49%

49,86%

51,99%

48,14%

52,62%

52,26%

51,51%

Selectivo al Consumo

17,94%

18,68%

16,21%

16,34%

14,61%

14,36%

14,91%

Esto ocurre fundamentalmente porque en la Ley 2.421/2004, el Impuesto a la Renta Agropecuaria (IMAGRO) estaba mal formula- do y era de muy difícil control de parte del Estado. En el año 2013 el Congreso aprueba la Ley 5.061/2013, denominada IRAGRO, que plantea, entre otras, la reforma del Impuesto a la Renta Agropecua- ria. Esta ley busca adecuar las Reglas del Impuesto a la Renta de las Actividades Agropecuarias a las Reglas del Impuesto a la Renta de las Actividades Comerciales, Industriales y de Servicios (IRACIS).

Resumen

El Estado Paraguayo no puede cumplir acabadamente sus fines ya que recibe un aporte muy bajo, de sólo el 13,3%, de la producción total del país. Este aporte proviene en un 80% de impuestos indirec- tos que afecta fundamentalmente a los más pobres. Además, el Esta- do es sumamente ineficiente, debido a que los sectores económicos más beneficiados sostienen un Estado corrupto y prebendario.

Todo esto constituye un círculo vicioso que desprestigia la figura

del Estado ante la población e impide establecer un sistema eficiente

y equitativo que saque al país de su estado de pobreza.

y equitativo que saque al país de su estado de pobreza. 1 “IV Conferencia Mundial de

1 “IV Conferencia Mundial de ITD sobre Impuestos y Desigualdad”, desarrollada en Nueva Delhi del 7 al 9 de diciembre de 2011.

2 Premio Nobel en Economía, Ex Economista Jefe del Banco Mundial y Jefe del Equipo Económico del Pte. Clinto

tema del mes

tema del mes El marco institucional de la Ley APP Lila Molinier* www.mopc.gov.py La llamada Ley

El marco institucional de la Ley APP

Lila Molinier*

www.mopc.gov.py
www.mopc.gov.py

La llamada Ley de Alianza Público Privada (Ley APP, en adelante) establece su marco institucional en el Capítulo II, artículos 7º al 15º, en un contexto en el que en su primer artículo vulnera la institucionalidad del Estado paraguayo, al abrir en forma indiscriminada la totalidad del campo de intervención estatal en la producción de bienes y servicios públicos a la inversión privada, y a ese efecto establece nuevas figuras jurídicas, como la de los contratos de participación público-privado (PPP, en adelante); contempla la figura de la iniciativa privada y regula el uso de los fideicomisos.

* Economista. Miembro de la Sociedad de Economía Política del Paraguay.

Email: lilamolinier@gmail.com

La apertura indiscriminada del campo de intervención del Estado a la PPP

El objeto de la ley es establecer normas y mecanismos para pro- mover las inversiones en infraestructura pública y en la prestación de los servicios a los que sean destinados o complementados, así como en la producción de bienes y en la prestación de servicios que sean propios de los organismos, entidades, empresas públicas y sociedades en las que el Estado sea parte 1 .

De este modo los contratos de PPP podrán comprender proyec- tos de infraestructura y de gestión de servicios de las obras. Tam- bién, la producción de bienes y la prestación de servicios que sean

propios del objeto de organismos, entidades, empresas y sociedades con participación estatal 2 . En

propios del objeto de organismos, entidades, empresas y sociedades con participación estatal 2 .

En cuanto a los compromisos del participante privado, serán establecidos en el contrato e incluirán como mínimo el financia- miento total o parcial de las inversiones, así como la operación y el mantenimiento de una infraestructura y de los servicios asociados, además de alguna de las siguientes alternativas: 1) El diseño y la construcción de una infraestructura y el equipamiento necesario, 0 2) La construcción o reparación y mejoramiento de una infraes- tructura y el equipamiento necesario, o 3) La gestión del objeto de operación, en el caso de empresas públicas y sociedades anónimas con participación estatal.

El mínimo de inversión previsto para la realización de contratos PPP es de 12.500 (doce mil quinientos) salarios mínimos mensua- les, es decir, unos 22 mil 800 millones de guaraníes, equivalentes a 5.000 dólares 3 .

Se declara que todas las actuaciones relacionadas con la Ley APP deberán observar, entre otros, el principio de Supervisión y Control del Estado, con base en el cual el Estado tiene competencia y facultades de planeamiento, control, sanción, regulación, super- visión y vigilancia de la ejecución de los contratos, objeto de la ley 4 .

El marco institucional de la ley

La Ley APP establece cinco instituciones e instancias institu- cionales que estarán directamente involucradas en los proyectos y contratos PPP 5 : (i) Administraciones competentes y contratantes; (ii) Unidad de Proyectos de PPP; (iii) Ministerio de Hacienda; (iv) Fondo de Garantías y Liquidez para contratos con PPP; y (v) Regis- tro Público de Contratos de PPP/STP. También establece los meca- nismos y procedimientos que estas instituciones deben operar.

Todas ellas están asociadas con el proceso completo de los con- tratos PPP, desde su diseño inicial hasta su concreción como inver- sión ejecutada y operativa; su registro; el financiamiento previsto para el pago de resarcimientos a las empresas contratadasy la co- bertura de riesgos.

Las instituciones públicas más directamente responsables de su aplicación son: el Ministerio de Hacienda, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, y las empresas públicas afectadas, la Secretaría Técnica de Planificación y la Agencia Financiera de De- sarrollo (AFD). Es decir, del Poder Ejecutivo, asociadas con el di- seño y la gestión de la política económica, y de Entes Descentrali- zados, como la AFD, y Empresas Públicas, como la ESSAP, a juzgar por las inversiones priorizadas en esta primera etapa.

Aquí nos concentramos en la primera figura institucional, que

… el Ejecutivo queda expresamente facultado a determinar, detallar y precisar los términos, contenidos, condiciones y características de los proyectos específicos a ser ejecutado.

y precisar los términos, contenidos, condiciones y características de los proyectos específicos a ser ejecutado.

www.mopc.gov.py

tema del mes

www.mopc.gov.py tema del mes está directamente relacionada con el proceso que está siguiendo ac- tualmente la

está directamente relacionada con el proceso que está siguiendo ac- tualmente la ejecución de la APP, y de la que la opinión pública está siendo informada actualmente.

Las administraciones competentes y contratantes

Son los organismos y entidades del Estado con competencia

para celebrar contratos de PPP 6 . Ellas dispondrán y estructurarán

la organización que les resulte más apropiada para el logro de sus

objetivos, y en el caso de que existiera un proyecto dirigido por dos

o más administraciones, deberán concertar y firmar un convenio

en el que se establezcan en detalle los aportes y compromisos a ser asumidos por cada una, así como nombrar a sus representantes.

El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) será la entidad pública competente para el desarrollo, selección, adjudicación y ejecución de proyectos de PPP en el ámbito de los transportes y vías de comunicación, incluso en los casos en que existan entes descentralizados que tengan competencias relaciona- das con esos proyectos. El MOPC asumirá las atribuciones necesa-

rias para la elaboración del contrato y su ejecución, sustituyendo

a dichos entes en el ejercicio de dichas competencias 7 . También,

podrá dar asistencia técnica a otras en el diseño y la ejecución de sus proyectos de infraestructura, y en esos casos podrá celebrar los convenios pertinentes. La decisión de impulsar un proyecto bajo la modalidad de contrato APP deberá ser aprobada por el Poder

Ejecutivo una vez concluidos los estudios previos de prefactibilidad

y factibilidad 8 .

Las atribuciones de las Administraciones Contratantes se desa- rrollarán bajo la coordinación de la Unidad de Contratos de PPP, creada por la Ley APP. Incluyen la etapa previa de preparación, es- tructuración, selección, adjudicación y celebración del contrato de PPP, así como el control de su ejecución y cumplimiento, sin perjui- cio de las atribuciones de regulación y control que correspondan a otros organismos estatales originales y las atribuidas por la ley 9 . Es

el caso de las entidades descentralizadas y empresas públicas, que

actuarán bajo la Administración Competente del MOPC, como la

ESSAP.

Las Administraciones Contratantes tienen establecido por la Ley APP el listado de proyectos PPP autorizados por los legisla- dores, que sigue siendo muy amplio. También tienen establecidos

procedimientos para tramitar iniciativas privadas y excepciones a

la modalidad de contratos PPP en cuatro áreas de la función y pres-

tación de servicios públicos, como pasamos a ver.

Listado de proyectos autorizados Este listado está incluido en dentro de las Disposiciones Finales y

Listado de proyectos autorizados

Este listado está incluido en dentro de las Disposiciones Finales y Transitorias de la Ley APP, como una “Autorización Legislativa” que “autoriza expresamente a las Administraciones Contratantes a estructurar, seleccionar, adjudicar y celebrar los contratos PPP en los términos de la Ley, de esta lista de proyectos” (ver recuadro). Igualmente aclara que el Ejecutivo queda expresamente facultado a determinar, detallar y precisar los términos, contenidos, condicio- nes y características de los proyectos específicos a ser ejecutados 10 .

Listado de Proyectos APP autorizados por los legisladores. Ley APP, Art. 52º

1. Hidrovías, dragado, señalización y mantenimiento de la navegabilidad del río Paraguay y otros ríos navegables.

2. Aeropuertos internacionales.

3. Construcción, rehabilitación y mantenimiento de rutas y autopistas nacionales.

4. Construcción, extensión y operación del servicio de líneas ferroviarias.

5. Construcción y mantenimiento de puentes nacionales e internacionales.

6. Provisión de agua potable, y servicios de saneamiento y tratamiento de afluentes.

7. Generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica.

8. Infraestructura vial de la capital de la República y su área metropolitana.

9. Infraestructura social, hospitales, centros de salud, centros educativos.

10. Penitenciarías.

11. Mejoramiento, equipamiento y desarrollo urbano, en los cuales participen las Adminis- traciones Contratantes.

12. Acueductos, poliductos, oleoductos, alcoductos, gasoductos.

13. Provisión de bienes y prestación de servicios que sean propios de las empresas y so- ciedades, en las que el Estado sea parte.

14. Producción y comercialización de cemento.

15. Producción, refinamiento y comercialización de hidrocarburos, combustibles y lubri- cantes, y

16. Servicios de telecomunicaciones.

Proyectos por iniciativa pública y excepciones a los proyectos PPP

También el decreto reglamentario contiene Disposiciones Fi- nales11, donde establece procedimientos para tramitar iniciativas privadas y excepciones a la modalidad de contratos PPP en cuatro áreas de la función y prestación de servicios públicos, como pasa- mos a ver:

En relación con la competencia para tramitar iniciativas pri- vadas 12 . La Unidad de PPP está facultada a recibir, instruir y sustan- ciar iniciativas privadas para el desarrollo de proyectos, siempre que su objeto no sea similar a otro que: “c. La Administración Contra- tante [pública] lo hubiere identificado y previsto en su planificación con la mención expresa de que será promovido de oficio por su parte”.

De ahí que la STP identificó, en el plazo previsto, los proyectos incluidos en la planificación que serán impulsados por iniciativa pública, con base en la información de las Administraciones Con-

tema del mes

tema del mes tratantes, y aprobado por decreto del Poder Ejecutivo, previo dicta- men del Equipo

tratantes, y aprobado por decreto del Poder Ejecutivo, previo dicta- men del Equipo Económico Nacional 13 .

obras prioritarias de interés público aprobadas por el Equipo Económico Nacional 14

1. Duplicación de las rutas 2 y 7, circunvalación de ciudades, viaducto en Coronel Ovie- do, hasta el comienzo de la concesión con Tape Porã.

2. Rehabilitación, mejoramiento y ampliación de las rutas 1 y 6.

3. Dragado de apertura, señalización, operación y mantenimiento de la Hidrovía del río Paraguay entre el río Apa y la confluencia con el río Paraná.

4. Modernización total del Aeropuerto Silvio Pettirossi para convertirlo en un HUB regio- nal de pasajeros y cargas.

5. Red de alcantarillado sanitario y plantas de tratamiento de efluentes de 21 comunida- des de la cuenca del lago Ypacaraí.

6. Red de alcantarillado sanitario y plantas de tratamiento de efluentes de la ciudad de Asunción.

7. Plantas de tratamiento de agua potable, red de alcantarillado sanitarios y plantas de tratamiento de efluentes de Ciudad del Este y 3 comunidades vecinas.

8. Tren de cercanía (Tren Tran) entre Ypacaraí y la estación central de Asunción.

En cuanto a las excepciones a los proyectos PPP, el decreto reglamentario advierte que en ningún caso los contratos de partici- pación público privada podrán implicar delegar en el Participante Privado las responsabilidades del Estado en 15 : a) las funciones de policía, de control del tráfico y del transporte terrestre, fluvial y aé- reo; la dirección y prestación de los servicios de educación y salud en los establecimientos públicos, y c) la dirección y prestación de los servicios de custodia y seguridad.

Es muy preocupante que el Congreso Nacional haya autorizado una lista tan amplia de proyectos a ser ejecutados bajo la modalidad APP. Sobre todo porque incluye áreas de interés estratégico para el país.

proyectos a ser ejecutados bajo la modalidad APP. Sobre todo porque incluye áreas de interés estratégico

Algunas recomendaciones

Es muy preocupante que el Congreso Nacional, además de apro- bar en forma acelerada la Ley APP que cambia las reglas del juego en la relación entre el Estado y el sector privado de la inversión, en el campo de intervención pública, haya autorizado una lista tan amplia de proyectos a ser ejecutados bajo la modalidad APP. Sobre todo porque incluye áreas de interés estratégico para el país, que, de existir una política apegada a los intereses nacionales, debería ser potenciada y desarrollada de manera más conveniente, pues se trata de una de las riquezas y patrimonio público más importantes del país, como es el caso de la generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica, punto 7, donde no se justifica abrir a la inversión privada, por lo menos, no en este período de fortalecimiento de la soberanía energética recientemente desarro- llado respecto de las hidroeléctricas binacionales.

Están por verse si las cuatro excepciones introducidas única- mente en el decreto reglamentario, como acabamos de ver, son contempladas y sostenibles. Pero el hecho de que hayan sido in- corporadas a nivel del decreto es una muestra de la incidencia que

han tenido el rechazo y la movilización social res- pecto de la aplicación de los

han tenido el rechazo y la movilización social res- pecto de la aplicación de los contratos PPP en los servicios públicos elementales que el Estado debe preservar en relación con sus deberes y atribucio- nes, y las garantías a los derechos sociales de la población.

Con la vigencia de la Ley APP, el Paraguay se

inserta en la tendencia regional e internacional en

la que las alianzas público-privadas constituyen

una estrategia de inversión del capital privado en proyectos de inversión pública, por iniciativa pú- blica o privada, para aumentar sus oportunidades

de inversión y de lucro empresarial, explotando el

patrimonio y la gestión pública. De ahí que mo-

difica la lógica de la inversión y de la gestión esta- tal en la producción de bienes y servicios, que no están asociados con la extracción y acumulación

de ganancias empresariales como finalidad. Su vi-

gencia se complementa con las otras modalidades de concesión pública a la inversión privada, pero no es la única ni la mejor estrategia para el desa- rrollo de la inversión pública. Todas son de difícil manejo y resultados limitados en el contexto de la administración del Estado en el Paraguay, donde tienen mayor vigencia el amiguismo, prebenda- rismo y clientelismo, que los criterios de política institucional.

La Ley APP y el decreto reglamentario forman parte de los instrumentos legales y normativos

que están en vigencia en los países donde esta modalidad de inversión está vigente, y también se cuentan modelos de contratos de inversión.

A pesar de que por ese lado las instituciones del

Ejecutivo cuentan con dichos modelos que les permiten avanzar con rapidez en la implementa- ción de esta modalidad, los riesgos institucionales que se asumen serán muy altos en el país, por la débil institucionalidad del Estado, como dijimos antes, y porque los capitales e intereses privados que buscan asegurar y maximizar sus ganancias son exigentes con las condiciones requeridas para invertir y sostener los emprendimientos. Las su- cesivas administraciones del MOPC no se han destacado por administrar sus contratos con las empresas privadas contratistas, para que estas cumplan en tiempo y forma los contratos, y se han perdido muchos recursos y pagado muchas

deudas públicas con escasos resultados. Por todo eso, es posible prever que la administración de los contratos APP en los ocho casos priorizados ac- tualmente estresará al máximo a las instituciones públicas involucradas, y los recursos públicos que estarán en juego, como se puede ver en otro mo- mento.

Finalmente, el Congreso Nacional no podrá alegar que no fue involucrado en los contratos aprobados y vigentes, pues es responsable de apro- bar la Ley APP poniendo en riesgo el patrimonio, los flujos financieros y el poder administrativo, y tendrá incidencia en la aprobación del proyecto de presupuesto de ingresos y gastos de las institu- ciones involucradas, las reprogramaciones y am- pliaciones solicitadas por ellas, por lo que no se podrá evitar la responsabilidad de decidir en sos- tenerlas, suspenderlas o cerrarlas, por varias vías. Asimismo, la Contraloría y la Fiscalía General de la República, así como el Poder Judicial. Si esto no es así, igualmente son responsables de atender los efectos de la vigencia de la Ley APP, desde la pri- mera hora.

de la vigencia de la Ley APP, desde la pri- mera hora. 1 Art. 1º, Ley

1 Art. 1º, Ley Nº 5.102, sancionado por la Cámara de Dipu- tados el 28 de octubre, y promulgado por el presidente Horacio Cartes el 1 de noviembre de 2013.

2 Ley APP, Art. 3º. Las sociedades con participación estatal son aquellas empresas públicas como la COPACO SA, que fueron preparadas a inicios del 2000 para la parti- cipación accionaria privada pero que continúan siendo enteramente públicas.

3 El salario mínimo legal fue ajustado en marzo pasado a 1.824.055 guaraníes mensuales. El tipo de cambio actual es de 4.500 guaraníes por dólar.

4 Art. 2º, inciso a.

5 Dto. PR-MH Nº 1.350/13, Capítulo II, Sección I al VII.

6 Dto. Ídem, Art. 3º, 1.

7 Ley APP, Art. 7º. Esto se aplicará en el caso de la empresa pública encargada del suministro y la administración de los servicios de agua y saneamiento ambiental (ESSAP), en las zonas urbanas, y que está vinculada con el MOPC

8 Ídem, Art. 8º y 9º.

9 Ley APP, Art. 8º.

10 ídem, Art. 52º.

11 Dto. PR-MH Nº 1.350/13, Título V, Art. 141º.

12 Ley APP, Título IV, Iniciativa Privada, Art. 48º.

13 Según requisito explicitado acorde con lo dispuesto en los artículos 7º (último párrafo), 49º (párrafo 4) y 52º (último párrafo) de la ley.

14 Disponible en: http://www.stp.gov.

py/?mid=Noticia&document_srl=492549#0

15 Dto. PR-MH Nº 1.350/13, Título V, Art. 141º.

tema del mes

tema del mes Primer informe del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura y Malos Tratos

Primer informe del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura y Malos Tratos del Paraguay

Soledad Villagra*

© Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP)
© Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP)

* Comisionada del Mecanismo Nacional

de Prevención de la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos

o Degradantes, Profesora de DD.HH.

de la UCA, ex experta de la ONU en Derechos Humanos.

Email: soledad.villagra@mnp.gov.py

El Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP) es una institución gubernamental creada por Ley Nº 4288/11, integrada en diciembre de 2012, en cumplimiento de la Ley Nº 2754/05 del Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes de la ONU, Ley 69/90, en Paraguay. Todos los Estados que ratifican el Protocolo están obligados a instituir un mecanismo de prevención de la tortura. El MNP del Paraguay es el primero de los nacionales en Sudamérica, que además cuenta

con los estándares adecuados recomendados por el

sistema de la ONU para su funcionamiento.

Al cabo de su primer año de gestión, en el 2013, realizó la presentación de su informe a los tres poderes del Estado y a la sociedad civil.

La creación y los ámbitos de trabajo del MNP Lo primero que hay que destacar

La creación y los ámbitos de trabajo del MNP

Lo primero que hay que destacar de esta institución es su proce- so de creación, que se dio con la estrecha colaboración de la socie- dad civil organizada, desde la aprobación del Protocolo en el 2005, la redacción y la aprobación de la ley en el 2011, hasta la instalación en el 2012 del Órgano Selector -conformado por los tres poderes del Estado y representantes de la sociedad civil- para elegir los pri- meros seis titulares y 3 suplentes del MNP, el 29/XII/12.

Lo significativo del MNP es que una institución pública inde- pendiente de los tres poderes del Estado. La Ley 4288/11 le asigna al MNP varios ámbitos de intervención, abarcando más de 1.100 instituciones en su competencia.

Acciones emprendidas en el 2013

Se hicieron 16 visitas programadas, 15 de seguimiento y 27 de intervención urgente. En las visitas programadas participaron es- cabinos/as de la sociedad civil. Se realizaron reuniones de trabajo durante todo el año con las más altas autoridades antes y después del cambio de gobierno, incluyendo al nuevo presidente de la Re- pública.

Entre las múltiples situaciones relevadas, se encontró que: En los hogares de abrigo para niños/as en un 40% de casos no hay vínculos familiares, así como que el abrigo no garantiza siempre la identidad ni la escolarización. En hogares de adultos mayores se señaló el desprendimiento del vínculo familiar casi total para la ma- yoría y la minimización de sus relaciones sociales. En comisarías, la persistencia de “demoras” ilegales por falta de documentos y por adicciones varias, dificultades en el acceso a la justicia, problemas en la comunicación externa de detenidos, deficiente uso del Regis- tro de detenidos, dificultades para la inspección médica al ingreso y durante la detención y condiciones de habitabilidad indignas. En las penitenciarías, específicamente en la

Penitenciaría Nacional de Tacumbú: la superpoblación hasta de 256%, a pesar de numerosos traslados a otras penitenciarías; la gran mayoría personas en situación de pobreza, con el ejemplo más notorio: los “pasilleros”, un 10% que no tiene cobijo en celdas o pa- bellones; la violación generalizada de derechos en las condiciones de reclusión de los internos; ausencia de programas para una vida digna posterior al encierro y una corrupción generalizada y costos indebidos de servicios, situaciones estructurales e históricas. En la Correccional de Mujeres Casa del Buen Pastor el uso del “traslado administrativo” como forma de castigo, sin base legal; la presencia de guardias de sexo masculino en el establecimiento.

La impunidad como práctica institucionalizada deriva, entre otros factores, de la falta de investigación, sanción e indemnización a las víctimas de las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado…

sanción e indemnización a las víctimas de las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes

tema del mes

humanos cometidas por agentes del Estado… tema del mes Principales problemas en la prevención y erradicación

Principales problemas en la prevención y erradicación de la tortura y los malos tratos

El enfoque preventivo del trabajo del MNP hace que en las situa- ciones constatadas se vea más allá de los hechos de tortura y malos tratos, todo aspecto de la normativa y el marco institucional exis- tente, toda falencia y práctica o comportamiento pertinentes que sean o puedan constituir un riesgo para que estos se cometan, ade- más de salvaguardias amplias y eficaces para proteger a las personas en situación de encierro. Entre las causas sistémicas y prácticas que producen estos problemas, están las siguientes:

La impunidad. El problema de la impunidad en Paraguay es estructural y una de las principales causas de persistencia de la tor- tura y la violencia institucional. La impunidad como práctica ins- titucionalizada deriva, entre otros factores, de la falta de investiga- ción, sanción e indemnización a las víctimas de las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado tanto durante la dictadura, así como de la falta de investigación y castigo a los responsables de casos actuales.

Las víctimas actuales de la tortura y malos tratos. Las personas de grupos generalmente invisibilizados por la sociedad y tradicio- nalmente discriminados: movimientos campesinos y grupos socia- les vulnerables y estigmatizados, los recluidos en establecimientos

penitenciarios y los institucionalizados por razones de salud mental

o por ser adultos mayores, personas con adicciones, reincidentes pe-

nales, así como indígenas, pobladores de los cinturones de pobreza, niños y adolescentes en situación de calle, o en conflicto con la ley.

Indefensión de personas en la aprehensión y detención prima- ria. Hay incumplimiento de varias de las salvaguardas que deben ser garantizadas entre la aprehensión y la comparecencia ante el

juez competente, de acuerdo a la legislación vigente e internacional. Aunque se hace la comunicación al Ministerio Público en general,

el plazo inicial de aviso al juez no se respeta, se hace un uso despro-

porcional de la fuerza, alegando resistencia o caídas, hay dificulta- des de la realización de los diagnósticos médicos en los centros pú- blicos. No existe un mecanismo preestablecido formalmente para la comunicación de la privación de libertad a familiares; no hay acce- so inmediato a un defensor público; las personas son “demoradas” ilegalmente para identificación o averiguaciones. Los adolescentes

son detenidos sin flagrancia ni orden judicial.

Condiciones infrahumanas en la situación penitenciaria. Ha- cinamiento, con superpoblación crítica por encima del 200% en las principales penitenciarías del país; prevalencia de la tortura y los malos tratos como herramienta disciplinaria y método extorsivo; infraestructura inadecuada; carencias o ausencia total en materia de servicios de educación y oportunidades laborales; precaria o inexistente atención sanitaria; inadecuada e insuficiente provisión

© Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP)

© Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP) de alimentos; falta de personal técnico y

de alimentos; falta de personal técnico y profesional; muertes y vio- lencia intramuros; falta de preparación del personal de seguridad; falta de clasificación y de separación entre condenados y procesa- dos; desconocimiento del principio de presunción de inocencia; imposibilidad de ejercicio de derechos procesales; adolescentes en estado de abandono; corrupción sistémica y endémica y ausencia de servicios sociales y de asistencia post-penitenciaria.

El abuso de la prisión preventiva. Aunque debe ser usada solo extraordinariamente, se usa sin fundamentos, fuera del límite del plazo legal, sin respeto a los límites impuestos por el Código Proce- sal Penal y cuando evidentemente no es necesaria para los fines cau- telares que la justifiquen. La persona es así sancionada por esta vía como una pena anticipada. Los jueces y hasta la Corte Suprema lo sostienen. Su impacto en la “seguridad ciudadana”. De las 5.076 per- sonas que salieron del sistema entre enero de 2013 y enero de 2014, es factible que 2.095 vuelvan a delinquir, lo que demuestra lo con- traproducente de encerrar personas sin una debida justificación y necesidad. Al defender el encierro como “política contra el crimen”, se obvia que quienes entran al sistema penitenciario volverán a salir, haciéndolo en peores condiciones de las que entraron y con menos posibilidades de reinsertarse a una vida honesta y productiva.

El quebrantamiento de las formas procesales como riesgo de tortura. El MNP constató incumplimientos de formas procesales establecidas en la ley para frenar el abuso del poder en las inves- tigaciones y persecuciones penales: mandamientos genéricos, pro- movidos por requerimientos fiscales sin motivaciones específicas y concedidos por los jueces sin fundar los aspectos legales exigidos y los interrogatorios investigativos hechos por personas no autoriza- das por la ley: personas de sectores que sufren factores de exclusión social siendo interrogados por la Policía Nacional y de agentes de la Senad, en un tipo de declaración indagatoria que solo puede ser hecha por los jueces.

El abuso de la prisión preventiva. Aunque debe ser usada solo extraordinariamente, se usa sin fundamentos, fuera del límite del plazo legal, sin respeto a los límites impuestos por el Código Procesal Penal (…) La persona es así sancionada por esta vía como una pena anticipada.

impuestos por el Código Procesal Penal (…) La persona es así sancionada por esta vía como

El control de actuaciones por fiscales y jueces. El MNP constató costumbres enraizadas en jue- ces y fiscales, que facilitan el abuso y descontrol del poder de policía. Jueces y fiscales que están obligados a comunicar los hechos punibles que conocen en el ejercicio de la función pública no lo hacen cuando se trata de malos tratos y tortura; la impunidad con que actúan fuerzas policiales, en muchos casos fuera de control, está naturalizada en sede fiscal y judicial. No hay casos llevados al Jurado de Enjuiciamiento por esta desidia.

El principio de legalidad y el estado de dere- cho: facultades legales para detener y custodiar personas. El MNP ha constatado casos en los que instituciones estatales intervienen afectando de- rechos individuales, sin estar facultadas constitu- cional ni legalmente para hacerlo, vulnerando el principio de legalidad: la Senad que no está habi- litada como fuerza pública y por tanto a hacer uso de la fuerza a nombre del Estado, menos detener o mantener a personas en custodia; y la Agrupa- ción Especializada de la Policía, que funciona en la práctica como una cárcel por una situación provisoria institucionalizada con el tiempo. Asi- mismo, dependencias policiales que funcionan como establecimientos penitenciarios, con todas las carencias de infraestructura, capacitación de personal y presupuesto de la policía para estas funciones.

Protección de testigos y víctimas de tortura en situación de encierro. Un problema estructu- ral que afecta la eficacia de las investigaciones so- bre tortura, particularmente relevante en víctimas que se encuentran privadas de libertad, muchas veces bajo custodia de los mismos victimarios. En varios casos ocurridos en el 2013 el MNP cons- tató que las víctimas dejaron de colaborar con la investigación fiscal por el amedrentamiento que sufrieron y la falta de garantías para su seguridad por parte del Ministerio Público.

Cultura del encierro y niñez en situación abrigo. Los principales obstáculos son la dinámi- ca de las relaciones interinstitucionales entre los diferentes actores del sistema y la falta de acciones ante situaciones estructurales de vulneración de derechos, lo cual se manifiesta en la centralidad de la institucionalización de niños y niñas para el

tema del mes

de niños y niñas para el tema del mes Estado paraguayo, y una virtual ausencia de

Estado paraguayo, y una virtual ausencia de polí- ticas para re vincular social y familiarmente a los mismos; el tiempo promedio de institucionaliza- ción es de 4 años en Asunción y el Departamento Central.

La contrarreforma penal y otros problemas de legislación. Tasaciones de medidas sustituti- vas y alternativas a la prisión. El MNP considera

estas leyes especiales, que coartan la posibilidad jurisdiccional de velar por la excepcionalidad de

la prisión preventiva, un obstáculo para la función

de resguardo y tutela de derechos que correspon- de a los jueces de garantía; este tipo de leyes han llenado las cárceles de personas que no deberían estar presas. La Comisión de Reforma del Sistema Penal debe revisar las prohibiciones normativas

que tasan las medidas alternativas y substitutivas a la prisión, involucrar a representantes de diversos sectores de la sociedad civil, maximizar la certeza científica y minimizar las creencias e ideologías. Por ley, el MNP debe pronunciarse sobre todos los aspectos de esta reforma que hacen a su mandato

y competencia.

Conclusión

El MNP es una herramienta de articulación de esfuerzos, de registro y reflexión, a través de un diálogo constructivo y permanente, para poder cumplir compromisos aún pendientes para erra- dicar la tortura y malos tratos, donde las víctimas predilectas son los excluidos socialmente. En mu- chos casos los tratos se hallan naturalizados, lo que contribuye a una insensibilidad social. La cri- sis del sistema carcelario, con 1.000 personas más cada año en reclusión, es más que un síntoma, un modelo punitivo muy diferente al establecido constitucionalmente. Se debe intentar cambiar una cultura de la violencia y el encierro, donde la institucionalización sigue siendo la respuesta para atender lo que sale de lo “normal”. La persistencia de estas situaciones permitidas por parte del Esta- do y toleradas por la sociedad es un grave incum- plimiento de las normas internas y los compromi- sos internacionales contraídos por el país.

plimiento de las normas internas y los compromi- sos internacionales contraídos por el país. Nº 343
Causas y consecuencias de que un país tenga súper-ricos Vicenç Navarro* www.ecoportal.net Forbes publica información

Causas y consecuencias de que un país tenga súper-ricos

Vicenç Navarro*

www.ecoportal.net
www.ecoportal.net

Forbes publica información periódicamente sobre los súper-ricos del mundo, considerando como tales a aquellas personas que ingresan más de 50.000 millones de dólares al año. El Institute for Policy Studies de Washington D.C., EE.UU., y la revista económica Dollars and Sense han publicado una reseña basada en sus datos que da una imagen certera de la distribución de los súper-ricos. Lo que se observa de una manera muy clara es el cambio desde los años noventa en la distribución de los súper-ricos.

Desde después de la II Guerra Mundial los súper-ricos se con- centraban en EE.UU., Europa Occidental y Japón. La situación ac- tual, sin embargo, es muy diferente. EE.UU. continúa siendo el país con un mayor número de súper-ricos (442), un número que en pro- porción sobre el total de súper-ricos del mundo no ha variado a lo largo de los últimos años. Estos 442 representan alrededor del 31% de todos los súper-ricos del mundo.

Ahora bien, donde ha habido un cambio enorme ha sido en la República de China (122) y Rusia (110), que pasaron de no tener ninguno a ser el segundo y tercero en tener súper-ricos. Alemania es el cuarto país (58), seguido de India (55), Brasil (46), Turquía (43), Hong Kong (39) y el Reino Unido (38).

* Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra. Para Ecoportal.net

http://www.ecoportal.net/Eco-Noticias/

Causas_y_consecuencias_de_que_un_

pais_tenga_super-ricos

Estos datos muestran el número de súper-ri- cos, pero no señalan el nivel de riqueza que alcan- za cada súper-rico. Si miramos estos datos, podre- mos ver que el individuo más rico del mundo, el Sr. Carlos Slim (73.000 millones), vive en México (un país donde la pobreza es muy extensa), segui- do de Bill Gates en EE.UU. y Amancio Ortega en España (57.000 millones), uno de los países con una mayor tasa de desempleo y una mayor tasa de pobreza en la OCDE.

El significado de estas cifras va más allá de los números señalados, pues que existan súper-ricos quiere decir que hay una enorme concentración de la riqueza, ya que cuando hay súper-ricos –la cúspide de la pirámide– quiere decir que hay también ricos y casi ricos. En otras palabras, es un indicador de que aquel país tiene una enorme concentración de la riqueza y, por lo tanto, gran- des desigualdades.

El segundo significado de la existencia de súper-ricos es que también hay muchos superpo- bres. En realidad, desigualdad quiere decir, en la mayoría de casos, gran pobreza. En realidad, los primeros –los súper-ricos– no se pueden explicar sin los segundos –los superpobres–. Es decir, los primeros gozan de enormes riquezas precisamen- te porque los no ricos tienen menos riqueza. La riqueza de los primeros ha sido extraída de los segundos.

Soy consciente de que esta expresión choca con la sabiduría convencional que asume que la desigualdad es una cosa, y otra lo es la pobreza. La evidencia, sin embargo, de que las dos son dos lados de la misma moneda es clara. Si analizamos, por ejemplo, la distribución de las rentas que exis- ten en un país, podemos ver que estas derivan o bien de la propiedad (es decir, de la riqueza, o sea, de la posesión de recursos que generan renta) o bien del trabajo. Pues bien, la gran división en las sociedades es entre el primer grupo de propieta- rios y gestores de las mayores cantidades de pro- piedad, y los que trabajan para poder vivir. Estos últimos son, por cierto, los productores de la ri- queza, de cuya distribución depende su grado de concentración. Cuando la renta generada por esta producción va predominantemente a los rentistas del capital, es cuando nos encontramos con el gran número de súper-ricos, los cuales han copado esta

internacionales

de súper-ricos, los cuales han copado esta internacionales abundante riqueza debido a que han expropiado la

abundante riqueza debido a que han expropiado la riqueza y la renta derivada del mundo del trabajo. No es por casualidad que aquellos países en los que hay más súper-ricos, sean también aquellos en los que hay más pobres y sperpobres.

Y lo que ocurre en cada país ocurre a nivel in- ternacional también. De esta situación se derivan varias observaciones: 1. No hay países pobres. En realidad, algunos de los países llamados pobres tienen una gran cantidad de súper-ricos. El ar- gumento de que la riqueza que se acumula en la cúspide filtra hacia todos los otros estamentos de la sociedad no se ajusta a la realidad. 2. La pobre- za no se debe a la falta de recursos de un país, sino al control de estos recursos por parte de los súper- ricos del país, que siempre están en alianza con los súper-ricos de otros países. 3. Es denunciable que en España, donde uno de cada tres niños está en riesgo de pobreza, exista un grado de concentra- ción de la riqueza tan elevado, lo cual se podría resolver fácilmente redistribuyendo los recursos, hoy en propiedad de los súper-ricos. 4. Su pobreza está basada en su falta de control de la propiedad de los súper-ricos, que estos utilizan para su pro- pio enriquecimiento en lugar de asignarla a me- jorar las condiciones de vida de la mayoría de la población. 5. El incremento de las desigualdades se debe principalmente a factores políticos y, muy en especial, al enorme poder que los súper-ricos tienen sobre los Estados, que son los que están imponiendo políticas públicas que los favorecen. 6. El enorme desprestigio de la Unión Europea y de los gobier- nos de sus países miembros se debe precisamente a este hecho: la enorme influencia de los súper-ricos (bien sea de la banca o de la gran patronal) sobre los políticos.

Una última observación. Se me dirá (ya se me ha dicho) que el hecho de que el tercer súper-rico del mundo sea español no tiene nada que ver con el elevado porcentaje de pobreza y/o el alto nivel de desempleo. Esta postura ignora que el Estado que facilita que haya súper-ricos es el mismo que favorece los salarios bajos, la política fiscal regresi- va, el escaso desarrollo del Estado del Bienestar y la limitadísima capacidad redistributiva del Estado. Hay, pues, una relación directa entre los primeros y los segundos, por mucho que este hecho evidente se intente ocultar. Así de claro.

primeros y los segundos, por mucho que este hecho evidente se intente ocultar. Así de claro.
“Con los dioses adentro” Margot Bremer, rscj* “En la cordillera de los Andes, los conquistadores

“Con los dioses adentro”

Margot Bremer, rscj*

“Con los dioses adentro” Margot Bremer, rscj* “En la cordillera de los Andes, los conquistadores españoles

“En la cordillera de los Andes, los conquistadores españoles habían expulsado a los dioses indígenas. Extirpada fue la idolatría. Pero allá por el año 1560, los dioses regresaron. Viajaron con sus grandes alas, venidos no se sabe de dónde, y se metieron en los cuerpos de sus hijos, desde Ayacucho hasta Oruro, y en esos cuerpos bailaron. Las danzas, que bailaron la rebelión, fueron castigadas con el azote o la horca, pero no hubo manera de pararlas. Y siguieron anunciando el fin de la humillación.

En lenguaje quechua, la palabra ñaupa significa fue pero también significa será”.

Eduardo Galeano 1

Siempre la gente se pregunta: ¿de dónde saca el pueblo humilla- do y empobrecido la fuerza de levantar y organizarse para luchar por su dignidad y sus derechos? ¿Por qué el pueblo está tan pro- fundamente convencido de que le corresponden esos derechos de vida? ¿Será que alguien les habrá metido una ideología en la cabe- za?, se preguntan los gobiernos antidemocráticos.

Sin embargo, esa consciencia sale de lo más profundo del pue- blo. Le sale por dentro donde duermen y se despiertan sus sueños, sueños de los dioses. Sin embargo, además de ese soñar con una convivencia en equilibrio y armonía, hace falta que el pueblo esté convencido de que lo pueda realizar, y para eso necesita aún algo más: necesita cierta mística que le da la fuerza para superar la ten- tación de acomodarse a una sociedad que produce más de lo que necesitamos para ganar unos y explotar a otros. * Email: margotbremer@hotmail.com

Paradigma bíblico

En la Biblia tenemos la memoria de un pueblo que caminaba y luchaba con su Dios adentro y por delante, pero no arriba, hacia una alternativa de convivencia, liberándose en un largo proceso de las ataduras ideológicas a las que un sistema les había sometido. A lo largo de ese proceso, cada vez se hicieron más firmes en un Dios que les había manifestado un proyecto de convivencia contrario al faraónico. Encontraron en el fondo de su corazón ese proyecto divino como sueño suyo de vivir en justicia, equidad y solidaridad entre todos. Era su utopía la que les dio la fuerza mística a ponerse en resistencia activa: “Cuanto más les oprimían, más crecían y se multiplicaban, de tal modo que los egipcios llegaron a temer a los hebreos” (Ex 1,12). Los hebreos, liberados de una doble opresión, estaban ahora en sintonía con el sueño de Dios al reconocerlo como sueño de ellos mismos. Se articularon en la diversidad de doce diferentes culturas e historias de opresión y liberación e hicieron una alianza entre ellos y con Dios. Desde entonces Aquel habitaba en su pue- blo como el Dios del Pueblo y el pueblo vivía con su Dios adentro como Pueblo de Dios. Con esa mística surgió un pueblo nuevo: libre, alternativo, profético, vigilante y comprometido con el proce- so de permanentes transformaciones ideológicas, estructurales y espirituales, siempre hacia más vida en comunidad, según su Dios adentro.

Jesús continuó y completó aquella alianza de su Padre con el pueblo israelita. Hizo una nue- va alianza con él, alianza que se mantendría so- lamente si el pueblo luchará por la permanente renovación y reorganización de su unidad en igualdad y justicia. No se trataba de una alianza con el rey, con el máximo presidente, con el sumo sacerdote, con el Papa, no: se trataba de una alian- za con el pueblo entero, pero unido como “un solo hombre”. En aquellos tiempos, Jesús llamaba el proyecto creacional de su Padre “reinado/rei- no”, no según este mundo (Jn 18,36), pues enton- ces los pueblos estaban sometidos, sin ningunos derechos, bajo reinados absolutistas. El mismo, como “hijo del hombre”, hijo de su pueblo, inau- guró ese reino del Padre. Por eso, hoy día, leemos el NT en clave reinocéntrica que hoy incluye tam-

pensar y creer

en clave reinocéntrica que hoy incluye tam- pensar y creer bién a la naturaleza. Es una

bién a la naturaleza. Es una nueva lectura, no in- dividualista ni antropocéntrica sino comunitaria y cosmocéntrica. Pero con todo eso nunca debe- mos olvidar que ese reino no lo podemos cons- truir por propia fuerza sino siempre será un don que nos trasciende. Pero estamos conscientes de tener dentro esa fuerza mística para colaborar lo que Eduardo Galeano llama “los dioses adentro”.

El Paro general del Pueblo paraguayo

El día 26 de marzo el pueblo paraguayo ha manifestado que es capaz de unirse y levantarse, al articularse en su diversidad de organizaciones, tanto a nivel del interior como de la ciudad. Esto nos ha dado a pensar.

Reflexionando sobre las raíces históricas de nuestro pueblo paraguayo, debemos reconocer que surgimos de dos raíces muy diferentes: por una parte de los pueblos originarios que habita- ron con sus culturas propias estas tierras milenios antes de la venida de los europeos. Por otra parte, surgimos de un sistema colonial como todos los pueblos latinoamericanos, un sistema que no te- nía ninguna intención de fundar naciones y pue- blos soberanos.

Parece que ahora ha llegado el fin de aquella colonización y dominación; ha llegado la hora de buscar un nuevo camino; es hora de llegar a ser un pueblo verdaderamente independiente y so- berano. Desde la época colonial, cuando fuimos fundados como empresa de otros, hemos acu- mulado sueños y expectativas que hoy queremos poner en marcha como pueblo, como sociedad, como democracia. Parafraseando a Chateau- briand, podemos decir que nada es más fuerte que un sueño acumulado en el momento que se pone en marcha 1 .

Leonardo Boff 2 opina que las multitudinarias manifestaciones son una señal de cansancio y hartazgo del tipo de sociedad que tenemos: una herencia de corrupción, de democracia gua’u con un gobierno vendepatria, etc. Queremos un Para- guay que esté a la altura de la nueva consciencia que nos hemos conquistado como ciudadanos, una consciencia nueva desde la creatividad de nuestra cultura, desde la herencia indígena de la

diversidad cultural entre nosotros y la biodiver- sidad en la naturaleza y desde el gran

diversidad cultural entre nosotros y la biodiver- sidad en la naturaleza y desde el gran patrimonio que es nuestro pueblo: alegre, contemplativo, pa- ciente, generoso, solidario, incluyente, tolerante y místico.

Los Sueños con un Nuevo Paraguay se ponen en Marcha

En realidad, nunca ha existido aquel Paraguay que está en nuestro imaginario y en nuestro in- terior. El Paraguay que cada uno vive adentro es fruto de una nueva cultura. Pero a lo largo de los siglos habían construido un país diferente a lo que estamos soñando. En las manifestaciones el 26 de este marzo se había visibilizado nuestro sueño. Fuimos a la calle porque queremos otro país que se acerque más a nuestros sueños.

Hemos tomado consciencia de que el nuevo Paraguay se debe fundar y construir sobre lo más auténtico nuestro: sobre la cultura paraguaya. Sola- mente con la mirada desde nuestra propia cultura seremos capaces de descubrir infinitas posibilidades dentro de nosotros para hacer una nueva patria y

una nueva historia. Es esta nuestra cultura la que nos va a impulsar desde su poderosa corriente de crea- tividad a liberarnos, como los hebreos en el desier- to, de nuestras ataduras de miedo, de dependencia, de pasividad, de imitación, de sometimiento a las restricciones que imponen las estructuras socioeco- nómicas y políticas de la actual empresa Paraguay. La cultura paraguaya escaparía de la mediocridad si

el pueblo en su conjunto se propondría a sí mismo

presentarse al mundo con su propio rostro y con sus propios valores, con toda la dignidad y mística que lleva adentro.

No debemos mirar atrás, sino adelante, e inten- tar ver cómo podemos refundar un Paraguay para una nueva época, época planetaria, ecológica con un “nuevo rumbo” hacia unas sociedades iguali- tarias, participativas, solidarias y creativas, centra- das en la vida en sus múltiples formas y especies.

Las diversas manifestaciones que se realizaron

en todo el país del Paraguay el día 26 de marzo no habían visibilizado solamente una nueva cons- ciencia de un pueblo que sabe lo que quiere, sino

a la vez habían presentado lo más profundo que

lleva adentro: su sueño de un Proyecto de con- vivencia y que es el mismo del Dios de la Vida quien quiere que se ponga en marcha ahora. Está en alianza con el sueño guaraní que sus dioses le revelaron de una “Tierra sin Mal”.

Conclusión

El Paro general del 26 de marzo de nuestro pueblo paraguayo, constituido y articulado en diferentes organizaciones, ha manifestado una novedad histórica: es posible unir muy diversas organizaciones populares, articulándolas dentro de la diversificación de sus servicios al pueblo, dentro de la diversificación de sus proyectos so- bre la construcción de más justicia e igualdad y dentro de sus visiones diferentes sobre un nuevo Paraguay. Esa novedad histórica de una unifi- cación en la diversidad: ¿será ella el inicio de la puesta en marcha de nuestro sueño, de un nuevo Paraguay que llevamos todos dentro desde hace tanto tiempo?

Más que una simple protesta puntual, la mani- festación del 26 de marzo expresaba una decisión

desde el corazón del pueblo la que se había puesto en marcha. El pueblo entero, de las ciudades y de la campaña, quería manifestar que está unido a través del sufrimiento y luto por tantos hermanos asesinados, por tanta hambre, por tantos injusta- mente encarcelados, por tanta desigualdad eco- nómica, política y social, por tanta impunidad

Y ha manifestado que el sueño de Dios que lleva-

mos todos adentro, de nuevo se ha despertado en

nosotros. Este sueño comenzó a bailar dentro de nosotros…; es un sueño profundamente humano

y por eso es divino. Ese sueño puesto en marcha

nos ha dado valentía y coraje de querer seguir dando más pasos en el caminar hacia su plena realización. Sabemos que será un camino largo, con avances y retrocesos. Pero ya no hay quien pare esa danza que comenzó “con los dioses aden- tro”, el día 26 de marzo de 2014.

“con los dioses aden- tro”, el día 26 de marzo de 2014. 1 Eduardo Galeano. Los

1 Eduardo Galeano. Los Hijos de los Días, Buenos Aires, Ar- gentina, 2012 (18 Marzo), p. 98.

2 “Nada es más fuerte que una idea en el momento que se pone en práctica”. Chateaubriand (1768-1848).

3 Leonardo Boff. O sentido das manifestações não seria a refundação do Brasil?, internet, febrero 2014.

pensar y creer

pensar y creer La canonización de José de Anchieta, uno de los fundadores de Sao Paulo

La canonización de José de Anchieta, uno de los fundadores de Sao Paulo

de José de Anchieta, uno de los fundadores de Sao Paulo El jesuita español José de

El jesuita español José de Anchieta (1534-1597), declarado santo por el Papa Francisco es conocido como el apóstol de Brasil por su labor evangelizadora y humanitaria en este país y venerado especialmente en Sao Paulo, la mayor ciudad brasileña y de la que fue uno de sus fundadores.

El joven José de Anchieta, nacido en La Laguna, capital de Te- nerife, en las Islas Canarias, se trasladó en 1548 a Coimbra, para estudiar humanidades. Esa primera experiencia de salvar distancias culturales –pasar de una isla, Tenerife, a la tierra firme de Portugal, de una especie de colonia a una metrópoli, centro de poder y de estudios avanzados– sin duda le marcó y le abrió nuevos horizon- tes. En Anchieta se manifestará una capacidad notable por resolver distancias, no eliminarlas, y esto le ayudará en la misión.

Llegado a Brasil a los 19 años, se hace oyente, observador y aprendiz de otros modos de vida; quiere y sabe escuchar y aceptar otras voces. Su paciencia en escuchar y su disposición para vivir otras realidades definirán su peculiar modo de estar entre los in- dios de la costa del Brasil. Se distinguirá muy pronto como buen

lingüista, que sabe encontrarle a la lengua su gracia y sus giros pro- pios. Buen

lingüista, que sabe encontrarle a la lengua su gracia y sus giros pro- pios. Buen observador, es capaz de describir la vida de la sociedad indígena y vivirla sin mayores recelos. Hay dos aspectos de esa so- ciedad, que ciertamente le chocan: la desnudez total de hombres y mujeres Tupinambá, Tamoyos y Temiminós, y la antropofagia. Los encarará con paciencia y tranquilidad.

En vez de presentarse como caraiba –tal era el nombre que los indios de la costa del Brasil habían dado a los portugueses, por pa- recerse a los poderosos y temidos “hechiceros”, que iban de un lugar a otro, como santillos caminantes–, Anchieta se muestra más como pa’i, padre, que es rezador, médico, consejero, dirigente religioso y persona de respeto.

Saber escuchar

Una de sus cualidades más notables es la de lingüista. El verda- dero lingüista es humilde, porque tuvo que hacerse niño y escuchar. No teme el ridículo que suscitan sus defectos de pronunciación y sus frases equivocadas. Precisamente por haber aprendido la lengua como extranjero, se aplicará a hacer un Arte de gramática da língoa mais usada na costa do Brasil, que sería publicada en Coimbra en 1595, que facilitará el aprendizaje a los misioneros que vayan lle- gando al Brasil. Como gramático consiguió estandarizar la ortogra- fía y categorías del tupí.

Desde el punto de vista lingüístico, llamará la atención su ca- pacidad de manejar las cuatro lenguas en las que piensa y vive: el castellano, el portugués, el latín y el tupí. No sólo las habla, sino que escribe en todas ellas: poemas, canciones, letrillas, teatro (a la manera de autos sacramentales), catecismos. Algunas de sus piezas de teatro se representan todavía.

Por su valor etnográfico e histórico son notables sus cartas, es- pecialmente las enviadas a Roma, para informar sobre la marcha de la misión, las dificultades y esperanzas.

De hecho es considerado el fundador de la literatura brasileña. En alguna obra de teatro tiene réplicas en portugués, en latín y en tupí. Las lenguas indígenas que aprende pronto a hablar, le harán parecer uno de ellos.

Práctico y pragmático, no solo aprende la lengua para mejor co- municarse y dar a conocer la persona de Jesucristo, sino también técnicas de curación y las propiedades de las plantas.

Una nueva misión

La misión de los jesuitas en el Brasil es fundacional. Se comienza un camino y se marca una orientación. La misión indígena no se

La evangelización no podía en aquel momento ni puede librarse hoy de la política; es su contexto más inmediato. Por eso es tan importante la política lingüística de Anchieta.

hoy de la política; es su contexto más inmediato. Por eso es tan importante la política

puede ver fuera del contexto colonial, en el cual no solo están los intereses de los colonos que tien- den a explotar a los indios, sino también la guerra entre franceses y portugueses, que a su vez buscan alianzas entre los indios y los dividen entre sí.

Anchieta estuvo cautivo y rehén entre los in- dios Tamoios para facilitar la paz entre portu- gueses y franceses. De ese período son algunos escritos de él sobre antropofagia, vista no como espectador sino como posible víctima él mismo; nuestro héroe lo cuenta con cierto temor, pero no sin humor al mismo tiempo. Hay una parte de aventura en la misión que subsiste aún en las misiones actuales. El misionero no puede ser un hombre acomodado.

De este tiempo es el Poema a la Virgen, de mi- les de versos, que escribe sobre la arena de la an- cha playa y que aprende de memoria antes de que las olas de vuelta lo borren. Después lo reescribirá sobre el papel.

La evangelización no podía en aquel momen- to ni puede librarse hoy de la política; es su con- texto más inmediato. Por eso es tan importante la política lingüística de Anchieta. Pero también la política económica. Todavía hoy, como en tiem- pos de Anchieta los pueblos indígenas están aco- sados por el lado de la comunicación –televisión, uso del celular, internet, educación escolar–, pero también y sobre todo por un sistema económico de privatización que no acepta –en realidad ni lo entiende– la cooperación comunitaria, la recipro- cidad de dones ni la distribución equitativa de los bienes. Las respuestas y formas de actuar de personas como el padre José de Anchieta son una referencia inspiradora nada despreciable. El siste- ma colonial actual no ha mudado y se ha vuel- to incluso más sutil, pero también más violento y perverso. La sociedad nacional no soporta que haya todavía indígenas que vivan al margen de nuestro modo de pensar y de nuestros egoísmos, pero lo que no les perdona de ninguna manera es que conserven sus territorios.

El 25 de enero de 1554 formó parte del gru- po de portugueses que en Piratininga fundaron la actual ciudad metrópoli de São Paulo. Allí José de Anchieta construye una casa comunitaria desti-

pensar y creer

construye una casa comunitaria desti- pensar y creer nada a ser centro misionero y colegio para

nada a ser centro misionero y colegio para los hi- jos de indígenas y mestizos. Pero São Paulo pron- to sería un quebradero de cabeza, al juntarse en ella hombres sin escrúpulos que organizaban ex- pediciones para cautivar y esclavizar a los indios.

Como hombre de gobierno, fue provincial del Brasil y tuvo que manejarse en situaciones difíci- les y contrarias que no podían satisfacer a todos. Tuvo también el mérito de iniciar la misión del Paraguay enviando a cinco sujetos. Su orientación lingüística, ahora aplicada a la lengua guaraní, fue un buen punto de partida para la evangelización. Es cierto que la provincia jesuítica paraguaya fue creada después y se desarrolló en el ámbito espa- ñol del Perú.

Un misionero en diálogo

Aunque no se llamara así en aquel tiempo, el gran problema, manifiesto o latente, en la evan- gelización de otros pueblos y naciones sigue sien- do el diálogo interreligioso, que afecta a todas las esferas de una sociedad; es también la cuestión de interculturalidad, que comporta la aceptación de que otra cultura y otra economía son posibles. Evangelizar en pobreza y humildad no es fácil y hay misioneros que no saben aceptarlo. Nos cues- ta escuchar la realidad y las voces diferentes. To- dos tenemos que aprender lenguas, y hablar en esa lengua aprendida, no en la supuestamente ge- neral y oficial, que a veces es una lengua inventada por nosotros mismos para fines proselitistas. El aprendizaje y la convivencia pueden resultar di- fíciles. En casa ajena no se debe entrar como due- ño; no somos propietarios de los otros, ni de sus almas ni de sus conciencias. No somos maestros, sino oyentes de la voz del Espíritu junto con los otros. Evangelizaremos a los otros en la medida en que somos evangelizados por ellos.

Murió el 9 de junio de 1597 en Reritiba, en el estado de Espíritu Santo, hoy llamada ciudad An- chieta en su honor. El pueblo y la Iglesia del Brasil lo han considerado siempre como su gran evan- gelizador. El 22 de junio de 1980 fue beatificado por el Papa Juan Pablo II. Acaba de ser canoniza- do el 2 de abril de 2014.

1980 fue beatificado por el Papa Juan Pablo II. Acaba de ser canoniza- do el 2
Dios en mi vida. 60 años de jesuita de José Luis Caravias* * Extracto de

Dios en mi vida. 60 años de jesuita de José Luis Caravias*

Dios en mi vida. 60 años de jesuita de José Luis Caravias* * Extracto de la

* Extracto de la presentación del libro. ** Email: itelesca@hotmail.com

Ignacio Telesca**

A primera vista es un libro muy diferente a sus treinta anteriores; es una biografía, la suya. Pero si nos detenemos y analizamos un poco más, es, al igual que el resto de su producción bibliográ- fica, un comprender, agradecer y experimentar la mano de Dios en su vida, así como anteriormente analizaba la presencia de Dios en los movimien- tos campesinos o en la biblia o en la espiritualidad ignaciana. Sólo cambia el objeto, pero el protago- nista, no es José Luis Caravias, sino Dios, y Dios hecho presente en su vida.

Para los historiadores no es fácil lidiar con el género biográfico, porque siempre lo que intenta- mos es comprender la sociedad en su conjunto y si nos centramos sólo en una persona el contexto se diluye y suele servir más bien para rellenar los contornos. Más complicado aún cuando se está en frente a uno autobiografía. Aunque es cierto que estos testimonios luego pueden ser utilizados como fuente a la hora de escribir sobre el período en que le tocó vivir al biografiado.

Pero ya se hace casi inasible cuando esta auto- biografía se hace en clave de fe. No es simplemente la historia de José Luis Caravias, sino de Dios en su vida.

Sin embargo, la vida del pa’i Caravias está in- serta en la historia del Paraguay. Formó parte de esa pléyade de jesuitas que tanto colaboraron con la vida del Paraguay en esas décadas del 60 y 70. Las Ligas Agrarias, la Universidad Católica, el Co- legio Cristo Rey fueron lugares en donde se pensa- ba y actuaba un nuevo Paraguay. Por supuesto que los jesuitas no estaban solos pensando y actuando, ni ellos eran el centro sino que formaban parte de una corriente de personas que en el campo y en la ciudad querían un Paraguay diferente que al que proponía el partido del dictador. Y también hay que señalar, y nunca está de más recordarlo, que los jesuitas tampoco eran una unidad homogénea y granítica. Había muchos pareceres al interior de la Compañía de Jesús.

Al ser nombrado asesor nacional de las Ligas Agrarias, al pa’i Caravias le cupo el privilegio de acompañar al que, a mi parecer, fue el movimiento más rico y original de la historia del Paraguay, co- lonial e independiente.

Los capítulos del libro dedicados a las Ligas son de una profundidad y emoción que dan para leerlos de rodillas. Creo que aún, los que no vivi- mos esa experiencia, no logramos dimensionar la riqueza espiritual y el compromiso político, por ende cristiano, de ese grupo de campesinos que contra viento y marea, entiéndase, frente a una dictadura, lucharon por construir un Paraguay más justo y solidario, o como se titula uno de los primeros libros de Caravias, un país donde poda- mos ‘vivir como hermanos’.

El jueves a la tarde prendí la radio, estaba sin- tonizada Radio Fe y Alegría y me sorprendo escu- char al pa’i Caravias leyendo dos capítulos de su libro, el ocho y el nueve, ‘Triunfa la solidaridad’ y ‘Pechos maternos más fuertes que fusiles’. El solo imaginarme, a la par de su relato, a unas madres dejando al desnudo sus pechos ante los fusiles que sus hijos, que estaban sirviendo en la comisaría, les apuntaban, es imposible no dejar de emocio- narse ante tal testimonio, ante tal claridad de la vida frente a la muerte.

Ni hablar del texto dedicado a Arturo Bernal, san Arturo Bernal.

Con los siguientes capítulos recorremos tam- bién la historia de América Latina en esas décadas, de Argentina, Bolivia y en especial de Ecuador. Hasta el actual papa Francisco forma parte de la historia.

Su regreso al Paraguay en el 89 también se re- laciona con la historia social y económica del país, de los bañados, las inundaciones y con la tragedia, y algo más que tragedia, del Ykuá Bolaños.

Sin pelos en la lengua, como nunca los tuvo, reflexiona sobre los avatares eclesiales que le tocó vivir. No sólo en carne propia como con la publi- cación del libro En busca de la Tierra sin mal, sino de sus hermanos y de la misma teología de la libe- ración. Caravias se vio afectado por esos ataques y están de manifiesto también en la obra.

La última década de la vida de José Luis ya no

arte y letras

última década de la vida de José Luis ya no arte y letras se relaciona tanto

se relaciona tanto con la historia social y política del país, no directamente, sino que en un papel menos protagónico ha dedicado sus días a com- partir al Dios de su vida acompañando grupos de matrimonios y, fundamentalmente, a las Comuni- dades de Vida Cristiana.

Sus libros cambian de tema y de destinatarios. Ahora se refieren a los ejercicios espirituales, al discernimiento comunitario o a la espiritualidad laical. Sus destinatarios, podríamos decir siendo simplistas, son los ‘mandos medios’ de la socie- dad. Ciertamente no para que cambien al mundo desde arriba, desde la elite, sino precisamente para ayudarnos a comprender que el Dios que se hizo hombre lo hizo entre los pobres y que el nuevo Pa- raguay se construye desde abajo, entre todos, pero desde abajo.

Hay muchas lecturas posibles de esta obra de José Luis Caravias, incluso es un excelente libro para la promoción vocacional, que en fin de cuen- tas se presenta en ocasión por los 60 años de su vida como jesuita.

Pero yo soy historiador, y para mis intereses es una obra que sirve para adentrarme en la historia reciente del Paraguay. Y como historiador, no creo en una historia de anticuario sino en una discipli- na que me dé herramientas para comprender el presente y construir un futuro mejor. O dicho de una manera más precisa, porque quiero construir un futuro mejor, me veo obligado a comprender cómo llegamos a este presente que quiero cambiar.

Que se esté presentando esta obra cuando esta- mos recordando los veinticinco años de la caída de Stroessner, aunque no del stronismo, y que en este 2014 se cumplan también 60 años de la llegada al poder de Stroessner, puede ser tenido como una mera coincidencia.

Yo prefiero verla publicación de esta libro como kairós, como una oportunidad de hacer memoria, en el sentido teológico del hacer memoria, es decir, hacer presente, traerlo al hoy, una vida y una lucha de compromiso por la construcción del reino de Dios, de un vivir como hermanos.

Los autoritarios parecen estar venciendo, pero yo sé, y creo, que ellos no tienen la última palabra.

parecen estar venciendo, pero yo sé, y creo, que ellos no tienen la última palabra. Nº