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Gestión cultural. Políticas culturales y gerencia.

Elaborado por: MsC Ana M. Portal Domingo y MsC Lourdes R. Espinosa

Fernández*.

Octubre 2009.

¿Cómo entender la Gestión Cultural?

En la literatura en sentido general se plantea que... “el problema de la dirección

existe desde el momento en que las personas formaron grupos para conseguir

objetivos que no podían alcanzar de forma individual”... incluso podemos

sugerir que es algo inherente al ser humano, porque la mayor parte del tiempo

se está dirigiendo, sea por designación formal o por cualidades naturales de

liderazgo. El hombre desde épocas tan antiguas como su propia existencia ha

tenido presente dos aspectos fundamentales; el conducir grupos de personas y

el logro de objetivos o metas.

Desde el punto de vista filosófico la gestión es una relación social que trabaja

en tres niveles: esencia (lo que la define como algo único), formas esenciales

(aquellas formas de realización de la esencia y de las que no se puede

prescindir) y las formas superficiales concretas (formas a través de las cuales

también se realiza la esencia, pero pueden o no estar y son muy variables) y

responde a una necesidad de la sociedad que la condiciona.

Pero no es hasta finales del siglo XIX que aparecen los primeros estudios de

dirección como un proceso, con la teoría de la Administración Científica que

hacia énfasis en las tareas de la dirección en función de la racionalización del


trabajo a escala operacional, uno de sus principales exponentes fue Taylor. En

el siglo XX aparecen en sus primeros 50 años la Teoría Clásica (Fayol),

Neoclásica (Peter Drucker, Koontz, O Donell) que hacen énfasis en la

organización, comienzan a aparecer las primeras teorías basadas en la

Relaciones Humanas (Elton Mayo, Kurt Lewis) que a tenor del propio desarrollo

acelerado del siglo XX, ven al hombre como elemento fundamental de los

procesos productivos y de la atención de los procesos de dirección

(organización informal, motivación, liderazgo, comunicación, etc.). En la

segunda mitad del siglo, las teorías siguiendo la propia dinámica de esa época

se acercan más a los conceptos de cambio organizacional, al desarrollo de la

planeación estratégica, la gestión de la calidad, la participación y la excelencia

como pilares fundamentales de la dirección acorde a los cambios del entorno y

al acelerado desarrollo tecnológico que signó toda esta época.

Por lo que podemos resumir que la dirección como un proceso ha ido sufriendo

cambios evolutivos y de adaptación a las necesidades de cada momento

histórico y del propio desarrollo empresarial.

Existen varias formas de definir la dirección, la administración y la gestión de

acuerdo a diferentes autores, pero todos tienen cuestiones en común como:

planeación, control, formación y desarrollo del factor humano, conducción,

coordinación, información, alcance de objetivos, etc. Podemos ver en el

concepto de gestión una evolución donde se flexibilizan estos aspectos, a

diferencia de administrar que está más sujeto a procedimientos, normas,

controles preestablecidos. Gestionar significa por tanto utilizar el conocimiento

como mecanismo de mejora continua, no se centra tanto en la jerarquía como


en la capacidad de promover, facilitar, innovar sistemáticamente el saber y su

aplicación a la producción.

Entonces... ¿Qué es la Gestión Cultural?

Por eso cuando nos referimos a la Cultura como sector, con sus peculiaridades

muy definidas, se utiliza más comúnmente el término gestión. En su

concepción general pudiéramos plantear que su propósito esencial es la

creación de condiciones para el desarrollo de los procesos culturales,

porque la cultura en sí no es posible planificarla ni administrarla, teniendo

en cuenta que parte en muchos casos del proceso de la creación.

Víctor Guédez plantea que la Gestión Cultural responde a una cobertura

global, es donde se conjugan los ámbitos de la administración cultural

(planificación, coordinación, dirección y evaluación) y a las dimensiones

del quehacer cultural (animación, creación, preservación, divulgación),

que asegura un adecuado y eficiente desenvolvimiento de las políticas

tanto en los sistemas macro sociales como en aquellos relacionados con

el comportamiento de entidades, programas o proyectos específicos del

sector.

Administración cultural, entendida como el conjunto de acciones

organizacionales que se desenvuelven en una empresa o institución para

generar determinados conocimientos, bienes o servicios relacionados con el

sector cultural.

El quehacer cultural referido a generar iniciativas, concretar hechos, potenciar

manifestaciones artísticas, promover lo mejor de cada cultura y de la creación

en sí.
El proceso de gestión cultural está determinado por las políticas culturales.

Néstor García Canclini las define como "conjunto de intervenciones

realizadas por el Estado, las instituciones civiles y los grupos

comunitarios, organizados a fin de orientar el desarrollo simbólico,

satisfacer las necesidades culturales de la población, y obtener consenso

para un tipo de orden o de transformación social". En tal sentido las

políticas culturales constituyen la unidad simbólica de una nación, las

distinciones, divisiones y vinculaciones en su interior y con respecto a

otras naciones.

En estos tiempos de desregulación es fundamental que existan políticas que

permitan definir las estrategias a seguir en aras del desarrollo cultural. Estas

políticas deben partir de una investigación cultural rigurosa, pues como plantea

Jesús Martín Barbero una pertinente institucionalidad cultural necesita una

comprensión de las relaciones actuales entre estado y mercado, y una

percepción aguda de las figuras cambiantes de la acción cultural. Néstor

García Canclini insiste en modificaciones que implican que las políticas y los

consumos ya son distintos:

¾ El predominio de las industrias electrónicas de comunicación sobre las

formas tradicionales de producción y circulación de la cultura.

¾ El desplazamiento de los consumos populares de los espacios públicos a

los medios electrónicos que llevan los mensajes masivos a domicilio.

¾ La disminución del papel de las culturas locales, regionales y nacionales,

ligadas a territorios e historias particulares. Incremento de los mensajes

generados y distribuidos mediante circuitos trasnacionales.


¾ La redistribución de responsabilidades entre estado e iniciativa privada

respecto a la producción, el financiamiento y la difusión de los bienes

culturales.

Las políticas culturales deben ser pertinentes a nuestra época y a nuestras

sociedades. En el caso de Cuba por las particularidades de nuestro proyecto

social están bien definidas esas políticas, cuyo objetivo final es el desarrollo

de una cultura general integral y la elevación de la calidad de vida de todos

sus ciudadanos. En nuestro caso no es el mercado el que rige los procesos,

aunque indiscutiblemente influye y no se puede vivir ajeno a él, pero la

economía de la cultura, no es un fin en sí mismo, sino un medio que colabore

con el financiamiento de los procesos que se desarrollan, para cumplir con la

Política Cultural Cubana.

En el contexto Iberoamericano...

La gestión cultural es un campo de actuación muy reciente, en el contexto

iberoamericano sé comienza hablar de ella en la década de los 80 y como tal

está en fase de estructuración y definición, además de estar influida

poderosamente por el entorno cambiante y diverso de la contemporaneidad.

Entre las características de la época que influyen en el desempeño de la

gestión están:

♦ La globalización mercantil, financiera y cultural.

♦ El desarrollo acelerado de las comunicaciones, la informatización y el

transporte.

♦ Agudización de las desigualdades económicas, tecnológicas y sociales.

♦ Concentración del poder económico fuera del estado.

♦ Incremento de los conflictos étnicos y procesos de migración.


♦ Deterioro del medio ambiente.

♦ Aceleración de los procesos de homogenización cultural y de destrucción de

identidades.

Estas características que entrañan una incertidumbre en los procesos de

gestión determinan que diversos autores reflexionen sobre ellas, como Víctor

Guédez, que plantea una serie de pautas que marcan la época

contemporánea y que nos llevan a adoptar una actitud proclive al cambio, a la

adopción de estrategias flexibles y una capacidad de reacción que nos permita

utilizar las crisis como oportunidades.

¿Gerencia?

El término gerencia se emplea fundamentalmente referido a la labor de

administración en una empresa, aunque en ocasiones hay autores que se

refieren al mismo de manera indistinta al de gestión. Según las acepciones que

aparecen en algunos diccionarios la palabra gerencia se refiere al que dirige.

Para nosotros, más allá de la semántica de la palabra, nos parece que

podemos asumir este término, tan utilizado, como el proceso de gestión en el

sector empresarial, en el cual inevitablemente hay que tener muy en cuenta la

generación de utilidades.

Por otro lado las personas que desarrollan estos procesos han recibido

diferentes denominaciones de acuerdo al contexto en que se desarrolla. En el

caso de España se asumía la denominación de animadores y promotores

culturales; en Estados Unidos y Francia la de gerentes y administradores

culturales por los principios empresariales dominantes en estos países; en

América Latina a partir de la relectura de la obra de Antonio Gramsci, la de

trabajadores culturales.
En el contexto Iberoamericano hay tres tesis fundamentales: La primera, de

Jorge Cornejo, que plantea que la gestión cultural incluye y asimila las

denominaciones anteriores, es decir, subsume las denominaciones

precedentes.

La segunda tesis entiende que se debe rechazar la expresión de gestión

cultural por considerar que es una intromisión excesiva de lo económico o

mercantil en la dimensión cultural.

La tesis sostenida por investigadores como Jesús Martín Barbero y Néstor

García Canclini, que plantean la pertinencia del concepto buscando una

expresión próxima a la praxis cultural, advirtiendo que lo gestionable en la

cultura sólo puede entenderse a la luz de lo no gestionable, pues la libertad, la

autonomía e independencia de los procesos culturales no son gestionables.

Esta definición debe considerar las cuatro grandes transformaciones de la

dimensión cultural:

• La extensión de la noción cultura por motivos filosóficos, sociales,

políticos y jurídicos.

• La crisis de las nociones de política y desarrollo a partir de la década de

los 70.

• La necesidad de políticas culturales que gestionen más allá de los

ámbitos de la cultura artística, la cultura tradicional y el patrimonio.

• La aceptación e importancia de repensar rigurosamente en la

interrelación entre cultura y economía.


Las competencias y capacidades del gestor cultural presentan un campo muy

diverso y aún no totalmente investigado, pero podemos hacer algunas

afirmaciones a partir de la práctica en el quehacer cultural.

El gestor cultural es un promotor y un agente de cambio y debe ser capaz de

generar políticas a partir del estudio y la investigación del medio cultural en el

que actúa. A partir del análisis de las condiciones y circunstancias en que se

desarrollan las distintas formas de expresión y manifestación cultural, debe

construir su propio modelo de gestión. El gestor es el enlace entre la institución

y la comunidad, así como el mediador entre la creación, la institución y el

público. Tiene entre sus tareas la de gestar proyectos y llevarlos con éxito en

su desarrollo.

La formación de un gestor es multidisciplinaria y debe tener una serie de

características entre las que podemos señalar: el ser capaz de analizar y

conocer el medio donde va a actuar; conocer las capacidades y destrezas de

las personas con que trabaja y utilizarlas adecuadamente; saberse comunicar

para lograr el compromiso; reconocer la resistencia al cambio, saber escuchar,

buscar la excelencia y la calidad.

Bibliografía:

Alonso Guiomar: Creatividad, cultura y desarrollo económico. Revista digital

Pensamiento Iberoamericano No. 4, 2009.

Antoine Cristian: Acercar la cultura a la gente. Revista Realidad. Fundación

Jaime Guzmán No. 73. Junio 2003.

Bayardo Rubens. Cultura, Artes y Gestión. La profesionalización de la gestión

cultural. Diciembre/ 2001. www. leedor.com/sociedad/gestióncultural.shtml


CEPAL: Gestión de programas sociales en América Latina. Serie Políticas

Sociales 25. Volumen I y II. Naciones Unidas. Santiago de Chile. 1998.

Guédez, V. (1996): Gerencia, Cultura y Educación.. Fondo Editorial

Tropykos/CLACDEC, Caracas, 2da. Edición.

Martinell Sampere, A. (2000): Gestión Cultural y procesos de

profesionalización. [Inédito]

Mejía Arango Juan Luis: Apuntes sobre las políticas culturales en América

Latina 1987-2009. Revista digital Pensamiento Iberoamericano No. 4, 2009.

OEI (1998): Cuadernos Cultura: Conceptos básicos de administración y gestión

cultural. 115 pp.

Zubiría Samper, S. (1998): Aproximaciones a la Gestión Cultural en Cultura:

Teorías y Gestión. Ediciones Unariño, San Juan de Pasto, 293 pp.

* MsC Ana M. Portal Domingo (scorpionazul62@yahoo.es;


scorpionazul62@gmail.com)
Licenciada en Economía Política (1984) y Master en Educación a Distancia (2009)
Universidad de la Habana, Cuba.
Trabaja la especialidad de Gestión Empresarial desde 1991 y actualmente profesora
de Gestión Cultural en el Centro Nacional de Superación para la Cultura, Cuba.
Se desempeña en contenidos relacionados con la Proyección Estratégica en las
Organizaciones, la Gestión Comercial, la Gestión Cultural y, la Gestión de Ventas
entre otros. Presentó ponencia en el III Congreso Internacional de Cultura y Desarrollo.
Participó en el I Seminario de Autoformación de Formadores en el Campo de la
Gestión Cultural. Red Iberformat. OEI. México 2003 y colaboró impartiendo docencia
en el Proyecto de Formación de Promotores Culturales del Estado de Anzoátegui.
Venezuela 2008.

MsC Lourdes R. Espinosa Fernández (lef55@yahoo.es; lourdesef@gmail.com)


Licenciada en Ciencias Biológicas (1980) y Master en Desarrollo Cultural, Mención
Gestión en el Instituto Superior de Arte (2004).
Desde 1996 profesora de Gestión Cultural, trabajando los aspectos relacionados con la
gestión comercial, industrias culturales, planeación estratégica, diagnóstico
empresarial, perfeccionamiento empresarial entre otros. Formación postgraduada en
Diploma Europeo de Management Intercultural, Diplomado de Gerencia, de Gestión
de Recursos Humanos y Gestión Financiera. Ha publicado artículos en el Boletín de
Economía y Cultura y en Coordenadas. Participación en el II Seminario Subregional de
Capacitación en Políticas Culturales de la Organización de Estados Iberoamericanos
para la Educación, la Ciencia y la Cultura, en Bogotá, Colombia en septiembre del
2000, presentando un proyecto que fue publicado en el Portal Iberoamericano de
Gestión Cultural. Presentó trabajos en la III Conferencia Nacional de Gestión
Empresarial y Administración Pública en el 2001, en la Conferencia Científica del ISA
del 2003, obteniendo mención y en el III y IV Congreso Internacional de Cultura y
Desarrollo, 2003 y 2005.

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