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(Barcelona, UIÚversitat PolitecIÚca de Catalunya Generalitat de
Catalunya, Departament de Medi Ambient, 1997), pp. 335-358 Y
538-353. Otros ensayos en los que también me he basado están
señalados en las notas a pie de página al final de cada capítulo.
Debo agradecer también a Steve Goldman y Jameson B. Powers los muchos años de apoyo intelectual en forma de estimulantes conversaciones, que han conducido en varias ocasiones a la
coautoría de ensayos de CTS sobre cuestiones de educación. Ambos, Carl Mitcham y Stevc Goldman, han leído los manuscritos dc
cste libro, como lo han hecho también Paul Durbin y RlIdi Volli.
Me gustaría agradecer también a Greg Kunkle el habcr leído partt:s dcllibru. WillJdI11f'lIdpllckt:r 111t:kl l'xIH>I't,ldocOllsl,lrIlt:ITJCIlte a pensar, en sus propias palabras, «fucra de la caja». Sill la
perspicacia de todos ellos habría cometido más errores tanto de
omisión como de admisión de los que estoy seguro deben existir
aún en este libro. Por todo ello les doy las gracias, y no les hago
responsables de los problemas que queden aún sin resolver. Hago
también extensiva mi gratitud a Mary Jo Carien y a Cathy Barret
por los muchos años dedicados a la coordinación del proyecto
CTS en la oficina de Lehigh, permitiéndome disponer de tiempo
para leer y escribir. Mi más sincero reconocimiento al personal de
la editorial Rowman & Littlefield y a Margaret Trejo y sus colegas
de Trejo Production por haber transformado el original manuscrito en este libro. Por último, doy las gracias a todos aquellos que
hacen posible CTS. Sin sus esfuerzos, su perspicacia y su soporte
intelectual esta obra no habría sido posible.

NOTAS
l. Estoy en deuda con mi colega de Lehigh Steven Goldman por la frase
"ideas, máquinas y valores» como un modo alternativo de camclerizar las
relaciones entre ciencia, tecnología y sociedad.
2. Bruno Latour adopta el tém1ino "tecnociencia» en Science in Acliol7:
How 10 Follow Scienlisls {lml Engineers Ihrough Sociely (Cambridge, Harvard University Press, 1987), especialmente pp. 174-175. Véase también sus
comentados más recientes en "From the World of Science to lhe World oE
Research», Science, 280 (lO de abril de 1998), pp. 208-209, donde sellala que
ya no resulta satisfactorio hablar de un ideal de la ciencia separado de la
sociedad, sino más bien de un «experimento colectivo» en el que estamos
todos implicados. Tsou Chen-Lu, "Science ancl Scientisls in China», Science.
280 (24 de abril de 1998), pp. 528-529.

6

L\-..,¡ Jt;.'V't""-l:.
CAPÍTULO

~

\J~

"VI.

1

LA EMERGENCIA HISTÓRICA DE CTS
COMO CAMPO ACADÉMICO

Si nos fijamos hasla qué punto nuestras vidas
SOll Illmkladas por los SiStl'l1l:\Sil11en:onectados
de la tecnología moderna, y cuún intensamente
sentimos su influencia, respetamos su autoddad
y participamos en su f"Lmcionamiento, empezamos a comprender que, nos guste o no, nos hemos convertido en miembros de un nuevo orden en la histoda de la humanidad.
LA~GDON

WINNER,

La ballen{l y el reaclor

CienciZt,Tecnologb y Sociedad (CTS) surgió en un principio
como un C<'1mpoacadémico explícito de enseñanza e investigación
en Estados UIÚdos en los años sesenta. Su emergencia tiene un
profundo trasfondo histórico. Por un lado, el modemo intento de
transformar la sociedad a través de la búsqueda de la ciencia y la
tccnología (la I1ustl"<.1ción);
y pOI"otro, la reacción crítica a este
proyecto (el Romanticismo). Los momentos previos de este conflicto cultural incluían la emergencia de la sociología (los estudios
«cil'nl ílicos» de i;¡ socicclLld)y la histori~1y la l"iIosof"íade b ciencia
(el intento de la sociedad por comprender su propia creación).
Sin embargo, a mediados de los años sesenta, los puntos de
vista sobre la relación entre ciencia, tecnología y sociedad tomaron una nueva forma, reflejando en gr~111medida la necesidad percibicla de una comprensión más completa del contexto
social de la ciencia y la tecnología. CTS, especialmente en Eslados Unidos, pero también en otros lugares, surgió en un periodo de gran convulsión social, en parte como reacción a la
in,teli\'idad socio-cultural de los Ztiios cincuentZt. TZtnto los estudiosos corno l()~;crítiros n'!~lsactivistas, empezaron a plantear
dudas s()bt'c el hClsta (,Ill.onc(:s tan poco cucstionado carácter
7

Editorial Crítica. éramos «miembros de un nucvo orden en la historia de la humanidacln. que acabó en victolia. y por extensión llevaba a cabo una crítica generalizada de la actitud arrogante de la industlia del automóvil hacia los consumidores.:'1nco. de lilla «Dcclaración de Derechos sobre la Nueva Tecnología» que exigía algún tipo de control sobre el proceso de trabajo. activista de los derechos del consumidor. Los grupos dc activistas. entre otros temas. desde una gran variedad de perspectivas.dioambiente. por parte del Sindicato de Operarios. Tanto los intelectuales como los autores más ampliamente leídos sugirieron. devastado nuestro suelo. la reclamación de 1983. una tecnología fuera de conh-ol.\ El surgimiento de Illovimientos sociales cada vez más sofisticados contribuyó a rormar el trasfondo original del surgimiento de CTS. sobre la investigación en matelia de segulidad que se estaba llevando a cabo en la Universidad de Harvard. numerosos gmpos ecologistas de raíces mrales en Estados Unidos así 9 . En un principio. los dCIcchos civiles y el tTJI. a mediados de la década de 1960. a que la ciencia y la tecnología se tradujeran directamente en prosperidad para la clase trabajadora estadounidcnsc. Ralph Nader. incluyendo la alianza Abalone. talado nuestros árboles y corrompido nuestros recursos hídricos».\hbr CI}I}Olllhrc ck los intercses pClblicos en úreas como el consunlislllo. Como Carson en el caso del medio ambiente. Nader desempeñó un papel clave en la galvanización del movimiento de los con8 sumidores. reflejaba la problemática laboral surgida del impacto de las nuevas tecnologías de la automatización sobre la estabilidad en el trabajo. y el movimiento de protesta. 1962 [Primavera silenciosa. así como los debates públicos de 1976 en Camblidge.sbendiciones puras que la sociedad en general había llegado a creer que eran.¡s L'IIlPI'CS.\I11. Por ejemplo. marcaron gran parte del contexto general de ~ste periodo. este tipo de preocupaciones y reacciones de CTS se han mantenido hasta el presente. La publicación en 1972 del informe Li/1/its fa Growth. como seJlalaría Winner unos aJlOSdespués. de la que surgió la extraordinaria propuesta de limitar voluntariamente la investigación sobre ADN recombinante. rcivindiGllltlo h.2 Evidentemente. Se fom1aron grupos de activistas para expresar la preocupación acerca de la investigación en biología molecular e ingeniería genética. durante la cual el senador de Estados Unidos Vance Hartke dijo textualmente: «Durante ai'íos. Rachel Carson. que tuvo lugar en Estocolmo bajo el patrocinio de la ONU. surgió el reconocimiento de que también se hacía necesario abordar en términos prácticos el problema de calcular el valor de los gastos sociales en ciencia y tecnología.} polílicLlmentL'agresi\'o dispucsto a participar cn la desobediencia civil representada por la Earth Week de 1970. planteó importantes preguntas sDbre los riesgos asociados con los insecticidas químicos como el DDT.. en su declaración UIISaje al al1Y speed pretendía documentar los peligros del modelo Corvair. Dentro de este contexto surgió una crítica dc la idea de progrcso. ha envenenado nuestro aire. Siguiendo a! relativo hundimiento. que se opuso a la Pacific Gas and Electric (PG&E) hasta conseguir una paralización durante diecisiete años de la central nuclear de Diablo Canyon. Ejemplos de ello fueron la conferencia de Asilomar de 1975. De fom1a similar.benéfico de la ciencia y la tecnología. Entre los escritores más populares. que había durado veinte aJlos. Y ayudó en gran medida a cristalizar e1movimiento ecologisla contclllpol·. elaborado por el Club de Roma. y Clamshell. junto con las Illanircstacioncs de protesta contra la Guerra de ViL:ln. que existían implicaciones negativas asociadas con esas bendiciones que durante tanto tiempo se había supuesto que constituían el principal legado de la ciencia y la tecnología. de la tendencia. Aproximadamente al mismo tiempo. especialmente ante la cmga acumulada de impactos negativos. Massachusetts. en su libro Silml Spring. el SST (transporte supersónico) y el uso de fluorocarbonos en los envases de aerosol es a plincipios de la década de 1970.!. la seguridad de los trabajadores y la reducción de habilidades necesarias.\cionales y la energía nuclear. y la celebración ese mismo año de una conferencia sobre el medio ambiente humano. diversas organizaciones se manifestaron contra la energía nuclear. Fuc como si la gente se hubiese dado cuenta del hecho de que. cuyo único interés es obtener el máximo beneficio. reQejaron aún más el compromiso público con los temas y problemas de CTS. Surgieron voces que empezaron a poner en duda que la ciencia y la tecnología fuesen 1<. contra el tratado ABM (Tratado de Misiles Antibalísticos). 2001]. estos grupos incluían un movimiento ecologisl. que para los cstúndarcs cstadounidcnses cra bastante wdical.\SIllldlill. que consiguió detener efectivamente la constTllCción de la central nuclear de Seabrook 1. quc había constituido cl consenso posterior a la Segunda Guerra MundiaÍ.

sí al menos a desempeñar un papel clave en él. especialistas. por parte del Congreso de EE. en Suecia se desarrolló un modelo corporativista más de amba hacia 11 .no mencionar la emergencia de todo un campo nuevo de estudio con su propia metodología. fue asimismo una respuesta a la creciente preocupación. Big Science. a finales de la década de 1970.UU. si no a tipificar el terreno de la política rnedioambiental. sociedades profesionales . aunque no fuesen directamente paralcbs ~1la experiencia estadounidense. más formalizados. Las reacciones europeas. por parte del Consejo de Investigación de Ciencias Sociales danés. En este sentido. posteriormentc.como los «partidos verdes». En un frente totalmente distinto. presentó el informe Nuestro Futuro en Común. Lillle Sciel1ce. de una Subcomisión de Tecnología y Sociedad y con la creación. Aunque algunas voces cáusticas podrian decir que esta era una forma especialmente segllra para la administración dc responder a críticas acertadas sin necesiclad de abdr al escrutinio público todo el proceso por el cual se toman las decisiones en materia de ciencia y tecnología. entre otras cosas. la separación entre las funciones reguladoras y los aspectos promocionales de la Comisión de Energía Atómica a través de la creación de la Comisión de Reglllación Nuclear en 1975. en pdncipio. la publicidad ampliamente difundida. En Gran Bretar'ia. reOejaron sin embargo preocupaciones similares. impulsó los debates sobre lo que parecía ser un crecimiento exponencial potencialmente desastroso de la financiación de la tecnología por parte del Estado y desembocó en el requerimiento de «una ciencia de la ciencia». de la Asociación Nacional de Seguridad Viaria en 1966. s Aunque no [Lleran institucionalizados hasta poco después.Y publicacionesfue una respuesta directa del Congreso a la necesidad tanto de asesoramiento técnico independiente de la 10 rama ejecutiva del Gobierno como de esfuerzos por anticipar de modo más completo los impactos sociales de la tecnología. presidida por la noruega Gro Bnmdtland. supuso el inicio de una importante discusión y. de la cuestión de la c10nación representada por el éxito británico del caso de la oveja Dolly. la reunión de la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo. publicado en 1963.3 Este fLle el tema que se trató y amplió durante la Cumbre de la TielTa de Río de Janeiro en 1992. y que dio paso. Las diversas reacciones políticas ~\ esta nueV~1percepción pública de la ciencia y la tecnología incluyeron el cstablecimiento. La creación de la OET -POL. 1972) Y la creación de la ya desaparecida Oficina de Evaluación de la Tecnología (OET) en 1972. Dinamarca también empezó a reivindicar los estudios sobre evaluación tecnológica en el plano de la cLutura política. dentra del contexto de los sindicatos de trabajadores. la aprobación de las Actas a favor del Aire Puro y Agua Limpia (1970. a la firma del tratado internacional para la protección de la diversidad. en 1982. En contraste con lo que L'1rs Fuglsang denomina la reacción a la tecnología de abajo a aniba y hacia «afuera» de Dinamarca. la Agencia de Protccción del Medio Ambiente (APM) en 1969 y la Administración de Scguridad y Salud Laborales (ASSL) en 1970. sobre el conflicto que comportaba el hecho de que los aspectos regluatorios y promocionales de la energía nuclear fueran regidos por un mismo organismo. el estudio de Derek de Solla Price. Entre otras reacciones.. La APM se creó bajo la condición de que las evaluaciones sobre el Impacto Medioambiental se aplicasen a todos los proyectos en los que se viesen implicados el Gobierno federal o fondos federales y. Esto sucedió. otros muchos estados individuales promulgaron leyes similares. tres años después. en el caso de b Comunidad Europea y del estado de California. han llegado. de LillConsejo de Tecnología bajo los auspicios del Parlamento danés. La Agencia para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (ASST) surgió como una respuesta al impacto del des~\ITOII()IcclH)lógico en el lugar de trabajo. que identificaba la necesidad y centraba su atención en el «desan-ollo sostenible» como una vía para tender un puente entre las preocupaciones medioambientales y los intereses de los países en desarrollo en relación a la viabilidad económica. en Europa. a todos los niveles. se encontraba la formación en Londres de la Fundación para una Ciencia de la Ciencia en 1965. Las sociedades para «La Responsabilidad Social en la Ciencia» también aparecieron en Inglaterra y otros lugares en ese mismo periodo. al menos cn los mcdios dc comunicación públicos. llevó a resoluciones formales contra la clonación humana.4 En el área de la energía. y posteriormente también con el establecimiento. es justo reconocer que el Gobierno estadounidense se hizo más sensible al contexto social de la ciencia y la tecnología. patrocinada por las Naciones Unicbs.

la ingeniería y la tecnología y en la mejora de los planteamientos y la información para la toma de decisiones sobre la inversión en ciencia. se creó en 1945 el Bulletil1 otAto17lic Scientists. como el anuario Science al1d TechnologyPolicy Yearbook9 de la Comisión sobre Ciencia. respaldados por el gobierno. La UCA. científicos e ingenieros. y la Sociedad para el estudio de bs lmplicaciones Sociales de la Tecnología. establecida en 1983).000 miembros. Los científicos e ingenieros también habían expresado sus propias dudas con respecto al curso del desan-oilo tecnocientífico. establecida en 1975).x La Fundación NL\cion~d dc Ids 111l1ll~\I1iticldes (FNH) creó en la misma línea el Programa de Ciencia. creada por el Instituto de los Ingenieros en Electricidad y Electrónica. es mucho mayor que todas las principales organizaciones de CTS juntas. Los suecos también crearon un Secretariado para los Estudios Futuros. cuando entre finales de 1968 y principios de 1969 establecieron la Unión de Científicos Comprometidos (UCC). a mediados de 1970. una ley sobre la «co-determinación en la vida laboral» y creó un Centro para la Vida Laboral en Estocolmo en 1976. comunidad. Más recientemente.6 Un último ejemplo de la variedad de reacciones políticas a las implicaciones sociales de la ciencia y la lecnología fue la creación en los Países Bajos de las llamadas tiendas de la ciencia en las que. De forma similar. sindicato u organización que quisiera hacer uso de esa información en su trabajo. en parte motivados por las implicaciones de la Guerra de Vietnam. como la División de Ingeniería y Políticas Públicas de la Sociedad Americana para la Formación Ingenieril. y posteriormente aprobó. (FNC). la Ciencia y la Tecnología -DSICT) dentro de la Fundación Nacional de la Ciencia de EE.UU. los científicos y tecnólogos de varias disciplinas del sector de la informática y de las tecnologías de la información. «se centra en mejorar el conocimiento de las dimensiones éticas y valorativas de la ciencia. que sigue publicándose actualmente y que cuenta con más de 250. una organización dedicada a examinar las implicaciones sociales relacionadas con la informática en ámbitos como el militar. en el que se habían enmarcado las discusiones sobre tecnología y «vida laboral». En estrecha relación con la FCA. especialmente en la medida en que éste se ve afectado por los cambios científicos y tecnológicos. 10 Ull:\S org~\lli/. la FCA se compromete a «combinar una rigurosa investigación científica con la educación pública y la defensa de la ciudadanía para ayudar a constmir un medio ambiente limpio y saludable y un mundo más seguro». las libertades civiles y el papel de las tecnologías de la información en el lugar de trabajo.os a través del establecimiento de divisiones especializadas. Tedmology and Sociely Magazine. Inspirándose tal vez en la tradición de la Federación de Científicos Amelicanos (FCA.HCT).7 Otros aspectos más concretos de esta toma de conciencia y preocupación crecientes incluyeron la creación del Programa de Ética y Valores en la Ciencia y la Tecnología (EVCT) (actualmente conocido como Programa de las Dimensiones Sociales de la Ingeniería. Ingeniería y Políticas Públicas. que actualmente cuenta con unos 70. establecida en 1945) que surgió de las preocupaciones delivadas de las implicaciones del Proyecto Manhattan. especialmente en cuanto está relacionada con las cuestiones nucleares. que incluye también el Programa de estudios de Ciencia y Tecnología y el Programa de Investigación Científica y Tecnológica (ICT). la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAC) ha mostrado su compromiso con el intcnto dc alcanzar una mejor comprensión de las cuestiones de CTS a través de programas especiales y comisiones. la privacidad.000 lectores. suministraban gratuitamente información y «opinión experta» a cualquier gmpo. Tecnología y Valores (ahora Humanidades.~\ciolles profesion~¡jes l~\Inbiéll lllliel'Oll sus esfuel-/. empezaron a preocuparse por las implicaciones de su trabajo por lo que unieron sus fuerzas para crear la Organización para la Responsabilidad Social de los Informáticos (la RSI. también con reuniones anuales dedicadas a temas de CTS y el patrocinio de proyectos de investigación e informes. como su Dirección de 12 los Programas de Ciencia y Políticas de Actuación y la Comisión para las Libertades y Responsabilidades Científicas (CLRC. El objetivo fue pern1itir que los trabajadores suecos participasen de modo más extensivo en la planificación y la organización del proceso de trabajo.abajo. Su objetivo lo constituye la discusión de la ciencia. y cele13 . Ciencia y Tecnologí~\ . que publica su propia revista. en un contexto internacional. ingeniería y tecnología». Así. Todas estas iniciativas europeas en conjunto reflejaban inquietudes respecto a la ciencia y la tecnología parecidas a aquellas que habían generado la reacción estadounidense. El DSICT. el Parlamento sueco debatió ampliamente. con la intención de «dirigir proyectos críticos con evaluaciones tecnológicas».

tales desarrollos reflejaron el aumento del interés por las complejidades de la ciencia moderna y la tecnología en la sociedad contemporánea. incluyendo la tecnología y la ingenieria. En 1984. Sin embargo. Formado como científico. en su ahora famosa conferencia «Rede» en Cambridge University. iba casi siempre dirigido a la educación de los estudiantes de ciencias y de ingeniería para mostrarles el «verdadero» impacto social de su trabajo. Como respuesta a la postura generalmente acritica que se mantuvo vigente durante los afíos cincuenta y sesenta.mas disciplinas académicas tradicionales. Ellul presentó una crítica de la «technique» -<da totalidad de los métodos racionalmente obtenidos»-. la tecnología y la salud. pero que. del trabajo de tales especialistas. en la edición inglesa de 1964. que en fnll1cés significa «la jugada o apuesta del siglo». y también los dos volúmenes del americano Lewis Mumford. si no siempre. la Academia Nacional de las Ciencias (ANC). su metáfora de las «dos culturas» conformó en gran medida el discurso dentro del campo de CTS (y en gran parte tociavb silve como punto de referencia de dicho discurso). 12 Coincidiendo con las respuestas políticas e intelectuales interdisciplinarias también se produjeron cambios afines en algt.bra un importante encuentro anual. como desde las más externas esferas públicas y aGldémicas. postuló la existencia de una división creciente en la sociedad. Tecnología y Sociedad que fue encargado de centrarse en tales cuestiones. The Mith a{ the Machil1e (1967 y 1970). El establecimiento casi simultáneo de tales agencias. se alejaron paulatinamente de las subdisciplinas de orientación internalista hacia interpretaciones más externalistas o «contextuales». e incluso la de las ciencias sociales. tanto de la ciencia como de la tecnología. Más adelante. se tradujo por la más descafeinada The Techllological Sacie/y. de las que sugirió que se «estaban convirtiendo en algo así como una tercera cultura». mientras que Mumford evaluó lo que él llamó la «megamáquina». el contenido de gran parte de la literatura CTS inicial fue antisistema y de tono claramente critico. Sin embargo. la Academia Nacional de Ingenieria (ANI) y el Instituto Nacional de Salud (lNS) empezaron a publicar de forma conjunta una nueva revista titulada Issues in Science al1d Technalogy. eran problemáticas en términos de impacto socia!' Entre los trabajos más leídos estaban los del francés Jacques Ellul. Sumándose a los críticos más populares.P. constituyó la expresión de las mismas fuerzas intelectuales y sociales que provocaron un planteamiento más decididamente interdisciplinario de CTS. sociólogos y filósofos. con su libro La Techl1ique l'el1jeudu siecle (1954). 1959. Muchos de los primeros cursos y programas curriculares de CTS surgieron de instituciones con facultades 15 . tanto desde el interior de la comunidad tecnocientífíca. un término que denota el poder omniabarcador de la ciencia moderna basada en la tecnología. la sociedad honoraria científica nacional. Bernal. no sólo de los evidentes beneficios de la tecnología científica. Sigma Xi. Durante el curso del desarrollo del campo CTS se ha producido algo así como un movimiento pendular de actitudes con respecto a la ciencia y la tecnología. Snow. difundieron al ámbito público y académico el argumento de que la ciencia y la tecnología estaban inherentemente cargadas de valores y que a menucio. Este cambio. dedicada a ampliar y mejorar la calidad del debate nacional sobre cuestiones políticas implicadas en la ciencia. en gran parte. Snow comenzó en un primer momento describiendo la brecha entre 14 las culturas científicas y literarias en una serie de novelas.11 Quizás el precursor intelectual que más influyó en los movimientos CTS f'ue C. creó un gmpo de Ciencia. que eran impartidos en numerosos programas durante ese periodo. los intelectuales. Sobre la base. desde diversas perspectivas. entre «dos culturas [que no se comunican]» -una compuesta por los científicos y la otra por los humanistas. lo que se reflejó en muchos de los trabajos de curso de la primera generación de estudios de CTS. Snow reconoció que entre estas dos culturas «hay todo tipo de posiciones intermedias». La revista continúa hoy su publicación bajo los auspicios de la ANC. sociedades profesionales y publicaciones indicaban el grado en el que bs clIcsliolll'S rebcionadas con la ciencia y la tecnología estaban afectando a la sociedad y la seriedad con las que fueron tomadas tales cuestiones en ese momento. que será examinado con detalle en el próximo capítulo. Todos estos desarrollos reflejaron un increrl1ento del interés en las complejidades de la ciencia y tecnología modernas en la sociedad contemporánea y también los intentos de llevar a cabo un planteamiento más interdisciplinario para el entenciimiento. con independencia del planteamiento. Jolm Ziman y lD. a menudo procedente de los ingenieros y los propios científicos. los historiadores. sino también de los frecuentemente ignorados efectos colaterales. como Thomas Kulm. El enfoque inicial.

aun16 que constrei1idos por factores materiales presentes en la naturaleza. en las mismas facultades. En general. la noción de ser «pro» o «anti" ciencia y tecnología no ayuda demasiado. Sin embargo. antes de que los descubrimientos y las invenciones lleguen a ser comúnmente aceptados o «encerrados en cajas negras». Muy pocos son los que hoy. de fomla muy rápida. que se prcx:lujeron enU'e mediados y finales de los años setenta. en el que los autores discuten apasionadamente contra la actitud antirrealista de algunos expertos constl1. los partidarios más fervientes de la ciencia y la tecnología tradicionales suelen describirse como los «pro». En su versión más fuerte. la creación del Nuevo Programa de Humanidades de la Fundación Alfyed P.Hurra por la Ciencia. en palabras de Langdom WÍl1ner. en parte. que ha producido una amplia gama de libros. para evitar caer en el «HCTS . a un punto de vista en el cual la ciencia y la tecnología son concebidas no tanto como los productos de un «ahi f"uera» objetivo. ha promovido una contrarrcspuesta. se produjo el subsigt-liente giro interpretativo hacia una interpretación «contextualista» o de «constructivismo socia!» que condujo. que a su vez estaban también afectados por el conocimiento científico y los valores tecnológicos.1ctivistas de CTS. nos querrías más». la pretensión con respecto a la tecnología era bastante similar a lo que se supone que los estudiallt. En este sentido. argt-lmenta que. Son precisamente estas preocupaciones las que impulsaron a los movimientos feministas. más que so!Jre tecnología. monográficos y extensos planes de estudio. no porque entendamos mejor la ciencia y la tecnología en su contexto social. para dedicarse al diseño de cursos y programas que pretendían aplicar el proceso de «alfabetización» en tecnología. Tecnología y Sociedad. p~lrecen haberse aplacado. Esto último no tiene mucho sentido y se podría considerar como llamar «anti-arte» a los críticos de arte. a la parte de estudiantes de humanidades. hay que observar a los científicos «en acción». de manera especial entre los científicos e ingenieros que quieren mantener la «realidad» objetiva de la naturaleza y de la ciencia y la tecnología frente a lo que ellos consideraban como un relativismo «radica]" equivocado. Ambas eran concebidas como moldeadas e influidas por los valores sociales. y el mantenimiento de una serie de Conferencias anuales sobre la Alfabetización en Tecnología. 16 17 .Y b IL'Cllo!ugfa. Así. Tenemos que ser cuidadosos. este es un punto de vista extremo que no es unifomlemente compartido dentro de la comunidad de CTS. al menos a muchos de los especialistas en CTS. para tener lm conocimiento adécuado de lo que él denomina «tecnociencia». un intento por superar el conflicto de un debate simplista de pros y contras con respecto a los méritos y descréditos de la ciencia y la tecnología. En su Cie17cia en acción (1987). surgió toda una segt-mda generación de trabajos de curso de crs. Sin embargo. coÍl1cidieron estrechamente con el surgimiento de una aproximación a crs desde los estudios de ciencia y tecnología y reflejaron. Esta segunda generación tomó como planteamiento una lllterpretación de la ciencia y la tecnología como procesos sociales. mientras que los críticos son considerados de fomla peyorativa como los «anti" ciencia y tecnología. antirracistas y estudiosos del postcolonialismo a exponer la no neutralidad de la ciencia y la tecnología. Quizás la publicación en 1994 del libro de Paul Gross y Nornlan Levitt. Los procesos de «alfabetización» típicos durante los años ochenta fueron: la formación del Consejo para la Comprensión de la Tecnología en los Asuntos Humanos. 15 Al mismo tiempo. podemos pernlitirnos caer en su aceptación acrítica. aspirando a que llegase de modo más genérico a todos los estudiantes. cuando e:-qxesan sus críticas sobre la ciencia .14 Las oscilaciones de las actitudes con respecto a la ciencia y la tecnología que se han sucedido durante el curso del desarrollo del campo de crs. prL'lL'lllkileliminadas por completo.de ingeniería y. la comunidad CTS superó el análisis del contenido social de la ciencia y la tecnología. Durante los años ochenta. Tecnología y Sociedad». Porque reconocen que en el entusiasmo por alfabetizar en ciencia y tecnología sigt-le estando implícita la idea de «si nos entendieses mejor. sino más bien como dependientes de factores causales socialmente determinados.13 Entre finales de la década de 1980 y mediados de la de 1990. Estos desarrollos. ahora coordinad~\s bajo el auspicio de la Asociación Nacional de Ciencia. Era como si los cursos de CTS estuvieran destinados a aliadir una capa de barniz cultural a la «tosca» superficie de la educación técnica. lo que presumiblemente sería la reacción lógica a una posición «antitecnológica». titulado Higher SlIperstifiol1: The Acadel1lic Leji ami its Quarrels wilh Sciel1ce. a veces.es de hUlll~\I1id~ldcsdclx:ll aprender de ciencia y matemáticas. Sloan. fue más ilustrativo de este aspecto del reciente debate. No es de extrañar que los estudiantes de humanidades se interesasen por estas cuestiones. Uno de los más influyentes especialistas ha sido Bruno Latour.

también conllevan ciertos impactos negativos. de este desarrollo que duró aproximadamente tres décadas? crs crs.19 Este programa ha evolucionado desde entonces centrándose de modo más extenso en el estudio intelectual de la ciencia y la tecnología. concedida por la Fundación Nacional de las Humanidades. puede decirse que el campo de ha dejado atrás cualquier tendencia inicial que pudiera haberse dado en algunos círculos y que implicase una visión simplista en blanco y negro de la ciencia y la tecnología en la sociedad. Australia y en varias naciones latinoamericanas se desarrollaron cursos y programas parccidos. en 1972 se desarrolló un plan de estudios en la Universidad de Lehigh sobre las Perspectivas Humanistas de la Tecnología. afectan a los valores mismos y a la sociedad que los sostiene. De igual importancia fueron los cientos de cursos individuales y gmpos de cursos. También en Japón. surgieron otros programas orientados a constituir planes de estudios.Por supuesto que. En IlJ79 SL'Gllllhi() L'IIlOll1brL' por el ele Progl~1ma de Ciencia. las dimensiones y las orientaciones de los desarrollos científicos y tecnológicos». políticos y económicos.18 Posteriormente. los cuales. hasta alcanzar lilla comprensión más compleja de la relación de En la actualidad. Tecnología y Sociedad en la Uni\'ersidad del Estado de Pennsylvaniasurgió de lIn «diálogo de las dos culturas» iniciado en 1968-1969. libros. China. Nacional de Ciencia. aunque no pueden ser considerados como programas en sentido completo. crs El primer esfuerzo importante fue el Programa de la Universidad de Hardvard sobre Tecnología y Sociedad financiado en 1964 con una donación de 5 millones de dólares realizada por IBM. con quizás un número similar en Europa.\ción se produjo en 1971. se han desarrollado numerosos programas CTS durante las tres últimas décadas. Otro de los primeros programas ---el de Cienci~l. Su principal objetivo fue «llevar a cabo una investigación 18 cn profundidad sobre los efectos del cambio tecnológico en la economía. así como los efectos recíprocos del progreso social sobre la naturaleza. La misión central del campo de GIS hasta la fecha ha sido expresar la interpretación de la ciencia y la tecnología como un proceso social. la ciencia y la tecnología son vistos como proyectos complejos en los que los valores culturales. gracias a una sub\'cnción para desarrollar un progmma de estudios. Tecnología y Sociedad en la Universidad de Comell. concibe la ciencia y la tecnología como proyectos complejos que se dan en contextos históricos y culturales específicos. que surgió en 1969 en parte como respuesta a los disturbios Oliginados en el campus y a la necesidad de desarrollar «cursos interdisciplinares universitarios sobre temas relevantes que tratasen conflictos y problemas mundiales». Su consolid. Desde este punto de vista. el programa produjo varios estudios. Aunque no está claro el número específico de programas.2u Pese a que el programa de Lehigh ha ido creciendo hasta incluir un modesto nivel de cursos de postgrado y tener un enfoque contextual algo 19 . El propósito del progTama original de Leh. Tecnología y Sociclbd con la intención de alinearse con los nombres más genéricos que por entonces estaban en boga en este campo. bajo la influencia del programa de Corncll. Uno de los primeros fue el programa de Ciencia. artículos y trabajos bibliográficos que culminaron en el informe final del director Emmanuel Mesthene en 1972. nos ayudan a configurar los procesos tecnocientíficos. en las políticas públicas y en la naturaleza de la sociedad. los cuales. pero todos ellos reflejan los valores. pero con intenciones parecidas. el número de programas suficientemente maduros pam ser llevados a cabo con éxito en Estados Unidos es de casi una centena. especialmente en los estudios de post grado. puntos de vista y visiones de aquellos que están en situación de tomar decisiones con respecto a los conocimientos cicntíficos y tecnológicos dentro de sus ámbitos. Canadá. ¿Cuáles fueron algunos de los primeros hitos. Lo que ha surgido es un consenso con respecto a que.igh fue el de «crear expel'iencias educacionales que aportasen una perspectiva humarusIic<\a la ~\plicación y la evaluación de la tecnología». en resumen. y teniendo en cuenta que algunos de ellos se han quedado en el camino. lo que se refleja en su esta tus actual de Departamento es uno de los de Estudios de Ciencia y Tecnología. Aunque con un modelo diferente. Tecnología y Sociedad. si bien la ciencia y la tecnología nos aportan diversos beneficios. Para conseguir alcanzar esta misión. algunos de los cuales fueron quizás imprevisibles. Durante muchos ai'ios sirvió como la institución anfitriona de la Asociaciór. Actualmcnte programas de doctorado en CTS más reconocido en Estados Unidos.!? Aunque se disolvió de forma prematura. constituyeron un complemento a los programas establecidos de manera más formal. principalmente como consecuencia de una lucha burocrática interna. a su vez. al menos en Estados Unidos.

1957.. 2001]. Ambos autores creyeron Clue la producción estaba motivada por sus propios intcrcscs. Por el momento basta decir que. pp. lames D. por mencionar solamente dos. yc) Programas de Ciencia. CaJif. 25-27. 1972). Planeta-De Agostini. Rachc! Cllson. El surgimiento de programas universitarios especializados como. 1958. en 1977.. rev. políticas y culturales en la ciencia y la tecnología y examinar el impacto de las tecnologías y de las ideas científicas en la vida de las personas».lith cs la obra dc Vance Packa¡'d. UnsaFe al Any Speed: The Designed ill D(/lIgers oFliJe A'lleric{l/' AlIlOll1obile (Nucva York: Grossman. El desarrollo de tales programas orientados a cuestiones políticas rel1eja la aplicación práctica de CTS y refuerza la noción de la implicación pública en una época en la que intentamos ejercer un control social y polftico más fuerte y deliberado de la ciencia y la tecnología. Martin's P¡'ess. Se pueden identificar al menos tres líneas de investigación interdisciplinares diferentes y planteamientos educacionales de CTS: a) Ciencia. T/¡e DNA SlOr\': A Doclllllellll/ry History of Gene Clollillg (San Francisco: W. TI/e Erisfel1cil/l Pleasures of Engineering (Nucva York: SI. Tomados conjuntamente. ed.: MIT Press. "Ncw Tcchnology Bill 01 Rights». 1982). así como los trabajos de postgrado en el área de políticas públicas. siempre se ha mantenido fiel a su pretensión educativa original orientada a estudiantes universitarios. Cdtica. pp. pero primero es necesario que volvamos a la discusión sobre los cambios análogos que se produ20 jeron en algunos campos de estudio relacionados con CTS pero más Olientados a ser rigurosos.. 1976). rev. 0111' COIlIl1IOI1 fiJe Predical7lenl 01' Mankil1d 21 . Tecnología y Sociedad. Su pretensión fue «explorar la influencia de las f1. Kenneth Gcilbmilh advi¡·tió sobrc la incstabilidad de una economía ligada a In producCiÚll súlo pal:\ Sil pmpio bCllcricio. [Mas allá de los /(l7Iifes del crecil7lienlo. 13. reflejan un grado 'de sofisticación y madurez que sólo pudo ser imaginado a partir del final de los años sesenta y principios de los setenta. 1965). 1984]' ya había sugcrido quc cn el estado indust¡'ial el poder había pasado de los consumidores y el mercado a una "tecnoestnlctllln» dentro de la sociedad que controlaba la tecnología para asegurarse su propio crecimiento. Aguilar.21 Estos objetivos. Tecnología y Políticas Públicas. Mel Horwitch. El capítulo 4 mostrará con más detalle cada uno de los diferentes programas y describirá los logros en este campo. ed. McKay. como los de Comell y del MIT. 1967. 1962) [Prima- vera silenciosa. b) Estudios de Ciencia y Tecnología. cn Delllocracy: A .¡lion al Machinisls. 1980)." ed. 1982). Freem::m. p. ejemplificados por el Departamento de Ingeniería y Política de la Universidad de Washington y un segundo Programa de Política y Tecnología del MIT. además de los propuestos por una multitud de programas imposibles de mencionar aquí. y no por las nccesidades de los consumidores. en The Afiluent Sociely (Boston: Houghton Mifflin.: Sage. el de CTS de Lehigh y el programa de Ciencia en la Sociedad de la Universidad de Wesleyan. y más recientemente la emergencia de programas de postgrado. a mediados de la década de 1980. Controversy: Pnlifics 01' Teclll7ical Decisiolls (Bcverly HiUs. estos desarrollos dan una idea de la seriedad del propósito con el que CTS ha evolucionado y nos muestran las complejidades de la ciencia y la tecnología modernas en la sociedad contemporánea.mcionamiento de la ciencia y la tecnología. Nucva York: Washington Square Press. Carson.. 1971) [El /7uevo eslado industrial. CTS se fom1a1izó como lm campo de estudio interdisciplinario jlmto con los típicos aVÍos de la profesión académica -departamentos y programas formalizados. TiJe Hidden Persuaders (Nucva York: D.22 reflejaron el deseo de ampliar y profundizar en nuestra conceptualización del f1. Actualmente toda esta infTaestructura constituye uno de los nexos interdisciplinares más apasionantes para el estudio esencial de las relaciones entre la ciencia. tanto para entender sus impactos sociales como para proporcionar una mayol' comprensión sobre mejores VÍas para controladas y dirigidas como fuerzas sociales. Sheldon Ktimsl. 227-253. Mass. la tecnología y la sociedad. puesto que Jolm Kenneth Galbraith.más amplio.leron ni los ptimeros ni los (micos criticos respecto a la ciencia y la tecnología. ed. Associ.. cds. Done- lb Mcaclows el a!. por ejemplo. 1969) [La sociedad OPUlenla. Algo más tarde. en Dorothy Nelkin. rev. 1996] y en The Nell' Industrial Sta te (Boston: Houghton MiEElin.Tour/101oFPolitic(/lal/(l Radical CI/(/nge. Silelll Spring (Boston: Houghton Mimin. 1979). Cita dc I-1artke en Samuel C. para distinguidos. 3. Anterior altmbajo dc Galbr:. Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo. Atiel. Clipped Wil1gs: T/¡e AII/ericl/lI SST COII/licr (Cambtidgc. Lilllils lo GralvliJ: A Reporl for fiJe Club oFRollle's Project 011 (Nueva York: Universe Books. Walson y Jolll1 Toozc. "ReguJating Recombinant DNA Research». ciertas actividades de estudio de la ciencia y la tecnología del MIT. se agruparon en lo que se estableció como el Programa de Ciencia.H. Tecnología y Sociedad. Flo11l1an.1erzassociales.. NOTAS 1. 2.y. 2.. saciedades de profe~ionales y publicaciones especializadas. Ralph Nader. 3 (p¡-imavem 1983). 1993]. Nade¡' y el Grupo de Roma de Meadow no ii. que retrató la industria publicitaria como gCPcl:\Clol:¡ de deseos y que provoca de modo a¡ti[¡ciallas dcmandas de los consumidOl'cs encubriendo la ausencia de una elccción real.

1967-1970). 1999. 1')1)1): . 80-87.: Sage. N. 5-9 de abl'il. 1. 4. Jacques ElluJ.nsLgov:80/sbc/sber/sdesl/st:. Sciel1ce in Acliol1: Ho\\! lO FollolV Sciel1lisls alUl Engimers Ihrough Sociely (Cambridge: Harvard UP. 1993). SnO\v.: lCllllbrid~l': C:llllbridge Ullivel~il~' l'ress..v la cducación en "tros GllllpOS 11lIcdl:vel~c ell: Stcphcn L.lltm dI' 9. "rast Ertol1s in Technological Litel~cyCUTI-IA». 1963).IIII. Consejo Acredilativo pal<1 la IngenieIia y la Tccnología. d. Le\\'is Mumlord. 26 (otoIll)/illl'ilTIIO d.li'. Tecl1l1010gy ami Ne\\l !l1SliIUlio/1s: A COIIII)(Irison al' Slralegic Choices Clml Technology Sludies il7 Ihe U/1iled Slales. "Ciencia. "STS on Other Planets».cpsr. Declaración de la Í'NC-NSF99-82. n. Ted11\ology. Bruno Latour. cita de la p. clesde el punto de vista de su oposición a las inquietudes expresadas por CTS dcsde «i'lIel~l» son: Mitcll:lIll. 1972).lI\' Tecl1l1l11ogic:li Optimism». Il). pp. The NelV Polilics ol' Sciel1ce (Chicago: University of Chicago Press. The Two Cullures omllhe Scienliji'c Revollllion (Cambrid"e: C:1I1Ihl-idgl' 1'l1i\'l'l~id:\d Prl'ss. "Ear]y Wal11ing? The United States Congress ancl Teclmology Asscsment» (Tesis doctoral. tecnología y valores: Reflexiones en vísperas del nuevo milenio». 1994). Sloan. 5. Jones. Un artículo relacionado con el tema es "New Challenge 01'the Past Revisited?: The Ollice ofTechnologv i\ssessment in Historical Context». que la libertad cientíFica se fundamenta en los dercchos humanos básicos e implica una responsabilidad especial p:1n1 :1Il1pliar y dilúndir el conocimiento para el bien de la 11l111l:lIlid. 15 (junio 1996). ~ 11. Bu/lelin orSciel1ce.·(·ulltil. 1"(K'I·l1l'r. "Undel~tanding Science. 14. Un ejemplo introductOlio a los negocios de ciencia de los Países Bajos es Richard Sc!ovc. Tlie Wale (l1U1 Ihe Reaclor: A Search for Lil7lils il1 {//1 Age orHigh Tecl1l1010gy (Chicago: University of Chica- 23 . Flllllrc Shoc'Á: (Nueva YlIIk: Randolll l-!ouse. y Samuel Golclberg 'l/IC NelV Liberal Arls Progrwll: A 1990 Reporl (Nueva York: Flmdación Alú'cd P. 10-15. Sciellce..1 sohre'y dentro . y Mitl'!t. &. Langdon Winner. . Del7lllllrlc (I/1tl S-werlen (Copenhague: Academic Press. 1987) [Ciel1cia en acción. Ethical Leade¡~ in the Teclmoscientil'ic World». ¡75196.\ci(')1I011-lille. ell FII/III'l' J¡1I1iL'/ji:Cl: rlic Mixed Blessillgs al' 1'ec!lOlI%g.(o S.\I\·.\". Lars Fuglsang. un artículo 110publicadu lddo en el Taller de Trabajo Intemacional cclebmdo en el Menéndez Pelayo de Tenerife.. Paul Gross y N01111an Levilt.uo/.:1Id:\cil'lIll'lltl'e la educación en lccnologi~l. v Goldman. en Tec!lI1%gy Lilemc.FUlure (Nueva York: Oxford Universidad Press. por John Wilkinson (Nueva 22 York: Knopr. Russel C."·1 (I<)S~).ellil1c. Theoria 14 (finales de 1999)..Y.JasallolT 1'/ I//.1':III!. t:11crs. The Polilics orExperlise in CO/1gress: 71¡e Rise I///(/ FI/Il nI' llie Oflice ofTecl1l7010gy AssesS/1lel11(Albania: SUNY Press.: Doubledav. la Fundación Nacional para la Ciencia (Newark: Univ. 17 (Primavera de 1995). El reciel1l1. véanse especialmenle los capí- tulos 10-11. P~ll~1una discusi6n gener:tl sobre las OIganizaciolles dc cielllii"icos e ingenieros dedicados a la ética de la ciencia . EASST Revie\\!. 6<)-71. 8. pp. especialmente las páginas 195 ~' 197. anclthe Alts Curricuiul11». Sloall. Tlie Bridge. 10. "STS. trad.Cil:ISdt: las pp. Higher Supersliliol1: The AcadellIic Lefi amI lIs Quarrels IVilh Sciel1ce (Baltimore: Johns Hopkins UP.·I" (. "Ética sobre y dcntro dc Ciellcia y Tecnología». Cutc!iIle. 1964). Tedlll"/I>. pp. l!te i\'l:\Il\' Imllil's 01' ('Olltl'lllpor." 1 (inviel11o de 1985). T/l<' T\\'() ell/tllres: And a S.l \' Il'l'IHllt'lgil'." 4 Uulio/agosto 19R.07: ('ulclil'1l' v (.\ dl' L\ 1'\'(lilll'i"1I1Cil'lllifil'.iIH'('I~:IIHI Sl'i('lllists .ed. n.'1& Janés. 2 vols.: Doublctlav.')Jll'l1 el II'ah:tjo de Sno\\'. Tlie Mrlh al' lile Mochille..'i). I·ev. Tlie IIJakillg oro COlll/ler Cullure: Re/lections 0/1 Ihe Tecli/1ocralic Sociely und lIS Youlh/itl Opposiliol/ (Garden Citv.' 199(. Estoy en deuda con el tmbajo de Howard Scgal por su profuncliZ:ll'i. Las citas se han extraído de estos dos trabajos. .Tal/mal al' llie Slale HU1I1I111ilies COIlI1cils.1. P1a7'. The Teclmological Sociely.pp.Scicncc.1itiskll-il'. 1980). al plincipio.CutclilIe. España. P. La RSI se f01111Óoficialmente en Califomia cn 1982 y al año se convirtió en Lma organización nacional."11 solm' los primeros avances británicos en CTS.. 1969) [Elnucil11iel1/o de una CO/1lmCIIIllIm. 155." WorlcsllOp Proceedil1gs. Del'ck dc Solla Price. Lchigh University. 10.d~tic.1:1I111'S n.l..lSl' 1:\Illbiéll l1:lI'It. ~lIlll litl' Libcl:t1 Arls». N.Y Stephen 1-1. para un análisis más completo sobre los debates en t0l110 a la creación de la OET Y para la discusión a fondo de la opinión pública más general acerca de la ciencia y la tecnología durante este pelioclo. 1992]. v Albin Tomcr. l'll la I'CViSt:lN~llional Academ~' of Engineering.I:" . 'i'ec!lIlOlogy. 6. VI/le Scie/7c<" nig SCil'IIC<' (N111'V:\Ymk: CollIlllbia UP. 2<)1-.". 1970) [El shock de//úlura. Véase GregOlY Kunkle. incluyendo la CPSR Newsleller.». Federalion Rel'iel!': Tlle . 8. 1987). El ensayo gcneral de David Edge. [<)0-1). en la página web W\V\v.l\I'. 7. 12. pp. El estatuto actual de la CRLC "afi1111a. En él argumenta quc "e!molivo de la incomprensión elllre científicos y no cientíricos se podl'Ía encontrar en un sistema educacional que descuida la imporLIIIl'i." in AlIlerica (Amhel~l: University of Massachusetts Press. "Reillvelllil\~ Ihv V"hl'vl". Vil 1'175. Kair6s.. véase su ensayo «High Tech aJ1(lthe Burden of IliSIl>I\': 01'. TeclmDlogy ami Engineeling: An Essenlial Element of Cultural Litemcy». cOlltiellv 1111:1IHII'II:1disnlsi.\l'i{lIl. Ulla disclIsi()III'ltil sobre 1:1cre. p.Y. la obl~l de Bnlce Bimbcr. 6. tIlOIkl. David Dickson.'/I·. «The W':\IV and the Woof» . \/l'. Resulta útil también para el estudio del perioclo entre 1970 v 1CJRO.org 11. I 1. pp. (Nueva York: l-Jarcourt Bl:1CCJm'anovich. 16-21. Tecl1l7010gy in Socie'. cs tcslil11onio del vivo interés que todavía existe Jlor los tCI1l:1Spl:lI1IC:lCloscn la imagen l11etafólica de Snow.1~(·I"ll·I'''lk Ja AAAC se encuentra en Car! Mitcham.:KI». de la Socied:ld P:\I~\ los Estudios Sociales de la Ciencia. 1990). Tecilllologv Lilemcy. TI/(' Nl'll' UIJ/'m/ /IriS (Nucva York: FundaciólI i\lfrcd 1'. Enllc muchos dc los popuJarizadores casi-intelectuales que tuvieron una fuelte intluencia en bs opiniones del público sobre las implicaciones sociales de la ciencia v la tecnología duranle clmismo pe¡'iodo estaban Theodore Roszak. 1984] \' \\I1i{'J'(' tlie Wl/slell/lld Ends: Pnlitics amI Tmnscem/enct' ill Postim/lIs/n'al So- cietr (G:mk'n Citv.olclll1:lIl.. en Hanrlboolc 01' Science (lml Technologv SllIdies. ensayo de Jonathan Cole "The T\\'o Cultures RevisiIcd». 1981). Se puede encontl~ll'más información sobre su desarrollo histórico.rl. 1995).. 1994). 2-23. p.)'. sus muchas activiebdes y publicaciones. 1992]. ed itado por Sheil:l . la Asociación de Univel~idades i\l11elicanas. (ThOlIS:lIlti Oaks.lpítlllo 5 de este volumell. 3-7. 1. 1995). . ed. pp. 2. Tlie Weal'er (1985).Y la tecnologia "desde el interior» de sus propios campos y organizaciones profesionales. Labor. 1996).1. 1S.VII 1:1Si!~lIil'llIc dirl'cci(¡n: bttp://www. Tamhién puede ellConlral~e la ini'01'l1l.'il)) \' cd. Véase también IIna discusión hreve sohre cllem:1 cnl'l C.\.J-11111111l1 Vall/es. Ca. Goldl1l:lIl .1t II. San Sebastián. C.

que loeconocen es incomplclo. 1980)." ed. Long. uno de los resultados de las tensiones producidas CIl b cléGlcb dc 1960 y principios cle la de 1970 fue una critica de b ciencia y b tecnología. HeiLowit. 1999). Tecnología y Socied~\(I. Harvard U17iversily Progral1l 017 Tech17ology and Society. no f0n11a un sistema independientc.ados a mediados dc la década de 1970 son útiles IX\l~\ colllplcndercl petüxlo IC1I111. ed.C. Citado en Albert H. pp. A pesar de que contienen entradas útiles sobre muchos de los pmgrarnas especializados en Estados Unidos. Document 78-6 (Washington. como el del universo: exisle como el elemento cn la cllhura humana que promueve el bien o cl n1al según los glllpOS que la explotan programen cl bien o cima!' LEWls MUMI'ORD. 17. Europa y otras paries del mundo.Y. de Paul Wouters.: NASTS.CulclilTe. de Lehigh. 11 (1989). illlcrdisciplinario y orientado a problemas que trataba de entender y responder a las complejidades de la ciencia moderna y la tecnología en la sociedad contemporánea.: Amcrican Associalion 101'lhe Advancement of Science. Franklin A. 1972). Pa.mt!I/!I/e l:. «ConfJicting Interests in Science amI Technology Studies: Some Personal Refiections)" Techl7010gy in Sociely. xi. 0I7d Sociely (Ithaca. Janet Epstein y Gelald Sleinbcrg.: Univ. D.l.. bajo la dirccci(¡n dc Cad Milcham y Stephen 1-1. Pa.. p. Mass. Tech17ology. Comell Universidad Progrwl1 on Science. Tech17ology a17d Ma17's Fulure.: AAAS. HUl77anilies Perspeclives on Techr/()logl'. 1971). de la Asociación Americana pal:\ el Desannllo de la Cienei.. Jan Annel~tedl y Locl LeydesdorlI (Bmselas: Comisión Europea. IJI/lle/il/ ()rScil"ll("('.Y.C. 1999). 436. MELVIN 170 es ni buel7o.i({. p.cordis. dis¡xmiblc en la p{\gina \Veb: http://www. en gran Il1L'dilb. reflejaba. Gedisa. ed.UU. Univelsilies». First Ge17eral Reporl.v (Camb¡-jdge: Univ. Gallagher. Tecl/ologí!l y Sociedad de la UI7iversidad de Comell. n. Ql7d lnnovation Sludies. Program in Science.l aClual de los pmgmmas de CTS. 'f'eclll/()Iogl' tlllIl Sucie/y: A Guide lo Ihe Fíeld (Ilhaca. I¡. quc incluyc il1f0l111aciónsobre los veintiocho programas de licencialul:1 cn ESlados Unidos y otros catorce fuera de EE.: MIT.Junta Directiva de los Programas de Ciencia y las Polílicas de Acluacicín Pública.ldo la lel\:era edición de Albert H. 1977). 19. 3. p. Rustnrm Roy y Joshua Lemer hicieron una breve prof1. N. 4. y. 1976-1977 (Bethlehem. Aproximadamente al mismo tiempo que CTS estaba surgiendo." 5 (1983).¿Son los biólogos anti-vida. aml Sociely (Cambl"idge. Teich. Teich. N. LA SOCIOLOGÍA Y LA HISTORIA DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA La lecnología poco I/eulrol.lu/tser/home. a medida que los anal islas empezaron a concentrarse en aquellas extemalidades negativas de dichas actividades. AI/mllll Report Year Five. 1986). 3. pero tam- Las leyes de Kranzberg La lécnica . D.\ puhlil". Science. surgió un campo de L'stllclio ~1Cti\'ist". 24 CAPÍTULO 2 CONTEXTUALIZACIÓN SOCIAL EN LA FILOSOFÍA. mús recientelllcntc. Desafortunadamente no existc ninguna guía exhaustiv:. hace tres décadas. Edward J. de Cornell. "The Stalus 01'STS AcLivilies at U. de Park. 1977). Se pregunta si . 20. los inmunólogos anti-cuell)OS?» en Pa17dora's Hope: Essays 017 Ihe Reality oi" Scie17ce Sludies (Cambridge: Harvard University Press. Bruno Latour argumenta dc fOn1m similar que sólo por el hecho de que alguien estudie un deten11inado tcma no significa que esté automáticamente en contra de él. la . 1978). de J-laivard.iII/C!I/ÍlI/I il/ SciCIICl'. GI/ide /0 (.oireclon': A DireclolY oi"Progral77sand Courses in Ihe Field o{ E/hical Values in Science ({/lI1Teclll /()logy. La enorme inOuencia de La eslructura de las revolucio17es cie17tíji"cas de Thomas Kuhn. 1964-1972: A Fi17alReliie.lJ1dización en los estudios de Heitowit en 1982-1983: Rov .1Iivo: Ezra D. 3. 1986). también se produjeron cambios afines en los enfoques de algunos campos de estudio más estrechamente orientados a una sola disciplina. Recientemente. algunos esludios sobrc los programas de CTS IcaJi7. Tecnología y Sociedad como disciplina académica de estudio. Como consecuencia de esta confusión. Langdon Winner. EI7gineering amI Public Policy (Washington. estos iniol1l1eS no lislan los cienlos de cursos que contribuyeron también a la viabilidad académica del GlmpO de crS. La Asociación Nacional de Ciencia. l7i mala. 18. p. 'f{'C!1II0logy amI Socie/y. 199~). p.. 417-432.: Univ.lIld Lell1cr.go Press. que ellos percibían que estaban afectando al mundo modcmo. Técnica v Cil'ilizacián El surgimiento de Ciencia. hizo una segunda edieic"1I1de Sil S'/S nirc"C/orv (Univ. 16. b l1l'Ccsilbd pcrcibid~l clc una comprellsión 1l1~1scompleta clel contexto social de la ciencia y la tecnologí~l. 2 [La esperanza de Pa17dora: e17sayos sobre la realidad de los estudios de la ciencia. sobre lmos sesenta programas de CTS en los EE. 21. Emmanuel Mesthene. iii. Sin embargo. (Nueva York: Sto Martin's Press. e inlel11acionales. 2. la Comisión Europea ha facilitado la guía EurolJem1 Cuide lo Seienee. los astrónomos anti-estrellas. y EV1ST Resource . Gran Bretafía. KRANZBERG. 2001]. publicado por prime25 .html. Como señalo en el capítulo 1.UU.. Tech17ology. p. Technology. sobre esla particular 13cela de CTS. 1996) Ul1es. 22.ludio.S. p.: Progral/IOde Ciem.