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INTRODUCCIÓN A LAS DOCE PIEDRAS

FUNDAMENTALES
TEMA Y FINALIDAD
Captar el objetivo y la importancia del curso básico y escuchar el
resumen del mismo.

OBJETIVO
Presentar un breve vistazo del material que se estudiará y tocar cada
una de las doce piedras fundamentales. La idea es despertar tu interés en el
curso e
incentivarte a ahondar en los temas que vamos a abordar.

SUMARIO
a. Entrada

b. Lista de las doce piedras fundamentales.


1. Cultivar la fe en tu interior (clases 1a y 1b: La Palabra de
Dios).
2. ¡El maravilloso don del Espíritu! (Clases 2a y 2b: El Espíritu
Santo).
3. Oración eficaz (clases 3a y 3b: La oración).
4. Escuchar a Dios (clases 4a y 4b: Mensajes del Cielo).
5. Para llevarse bien con los demás (Clases 5a y 5b: La regla
de oro).
6. Conocimientos bíblicos (clases 6a y 6b: Nociones de la Biblia
7. El Tiempo del Fin (clases 7a y 7b: Profecía bíblica).
8. Somos salvos para siempre: una eternidad en compañía de
nuestro
Amoroso Creador (clases 8a y 8b: El mayor amor de
todos).
9. Nuestro destino: ¡El Cielo! (Clases 9a y 9b: El Cielo).
10. Comunicar nuestra fe (Clases 10a y 10b: Testificación.)
11. ¿Tienes problemas? ¡Dios tiene las soluciones! (Clases 11a y
11b: Superar
conflictos).
12. Los caminos de Dios (clases 12a y 12b: Obrar en armonía con
Dios).

c. Cierre y oración
Repaso de los cuatro requisitos
Oración

PUBLICACIONES SUPLEMENTARIAS

1. Suscríbete a la revista Conéctate.


2. El Nuevo Testamento (o toda la Biblia.)
TEXTO DE LA REUNIÓN
a. ENTRADA

Introducción
Hoy daremos una ojeada al curso Doce piedras fundamentales del
programa Conéctate. Veremos lo que se impartirá en el curso y les indicaremos
cómo pueden aprovechar mejor las clases.
Lo ejemplificaremos con una analogía. Digamos que apuntarse a
este curso es como embarcarse en una aventura de exploración. Al emprender
un viaje así, lo que se pretende es explorar lugares exóticos y fascinantes,
descubrir cosas nuevas y de gran valor y llegar a nuestro
destino. Lo mismo se podría decir de este cursillo. La meta es explorar,
descubrir las maravillas de Dios y de Su Palabra, con las cuales nos
enriqueceremos espiritualmente y adquiriremos un caudal de incalculable
valor.
En la mayor parte de los viajes la persona o el vehículo que
emplea no se suele desplazar en línea recta desde el lugar de partida hacia el
punto de destino. Se recorren varios caminos que tuercen y viran. Así y todo,
uno sabe que marcha en la dirección correcta y que los esfuerzos realizados
valdrán la pena una vez que corone la meta. Además, si por alguna
circunstancia pierde uno de vista el objetivo, la brújula que lleva en la mano le
señalará la dirección acertada.
Lo mismo ocurre al seguir este curso. En este caso, tenemos en la
mano la brújula de la Palabra de Dios, que nos señala siempre el verdadero
Norte y nos guiará hasta llegar a destino.

Cuatro atributos que se precisan para llegar a destino


He aquí cuatro atributos esenciales para emprender un viaje de
exploración. Quienes se embarquen con noso-tros en esta aventura
descubrirán la importancia de estas cualidades.
Horizontes: Poder ver más allá de lo que otros ven. Uno debe
decir: «Mira... Por allá queda el lugar al que me dirijo. Me propongo llegar
aunque otros no muestren interés o no estén dispuestos a hacer el viaje.
¡Quiero alcan-zar esa meta a ver qué encuentro!» Dicha proyección hacia el
futuro nos mantendrá motivados durante el lapso que tomará asimilar estas
enseñanzas e incorporarlas a nuestra vida. No sólo consiste en aplicarse uno
mismo esos principios, sino también en transmitirlos a los demás con el fin de
cambiar el mundo. ¡Así de amplio es nuestro horizonte!
Fe. Fe para creer lo que otros no creen. En la actualidad, tener fe
en la Palabra de Dios no es moneda corriente. Así pues, el simple hecho de
estar sentados en esta clase y ser partícipes de todo esto, significa que
estamos tomando parte de algo único y singular. No toda persona se anima a
emprender acciones de esta índole, así como el hombre vulgar y corriente no
suele embarcarse en travesías hacia zonas inexploradas.
Iniciativa: ¡Iniciativa para emprender el viaje y traducir la fe en
hechos! Un antiguo adagio reza: «Un viaje de mil kilómetros se inicia con un
primer paso». Generalmente es fácil hablar de algún asunto ?«hablar es
gratis»?; pero otra cosa muy distinta es emprender su realización.
Valor: Agallas para luchar hasta conseguirlo. Este factor incide
muchas veces en el fracaso de muchas expediciones y travesías. Un solo golpe
no derriba un roble y lo que bien empieza, bien acaba, pero hay que
terminarlo. Hace falta un poco de tesón y perseverancia para asumir el
compromiso de recorrer los caminos. Sabemos que, con la ayuda de Dios,
tendremos éxito, si no cejamos en nuestra travesía.

¡Sí puedes lograrlo!


A lo mejor la idea de emprender un viaje de esta naturaleza o
tomar este curso te parezca un tanto abrumador o muy cuesta arriba. Empero,
el secreto para alcanzar el éxito, radica en acogerse a este versículo:
Filipenses 4:13. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Puede que te sientas incapaz, pero ten presente que ¡Dios sí es
capaz y obrará por medio de ti! Los viajeros y exploradores suelen llevar guías
que ya hayan recorrido el trayecto, que estén familiarizados con los senderos y
que además sepan dónde se debe pisar para evitar los desfiladeros. Esa
precisamente es la función del profesor: proporcionarte orientación.
Si quieres enseñar a otros, el presente curso te dará el bagaje que
necesitas para encabezar tú mismo una expedición:
2 Timoteo 2:2. Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto
encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.

Piedras fundamentales
¡No se pretende con el presente curso que todos lleguemos a ser
perfectos y llevemos vidas perfectas! Lo que se persigue es que lleves una
vida más feliz y plena. Se trata de hallar respuestas a tus interrogantes y de
facilitarte las herramientas necesarias para contribuir a que otras personas en
tu esfera de influencia experimenten también un cambio positivo.
Las clases de este curso se podrían comparar con piedras
fundamentales. Cada piedra constituye -o describe- un aspecto de la fe o
algún conocimiento práctico sobre los cuales podemos edificar la casa de
nuestra vida. Cada uno de estos elementos básicos nos atañe de manera muy
personal, pues si podemos cambiarnos a nosotros mismos, podremos también
cambiar a los demás. Sin embargo, el curso no se centra sólo en nosotros y en
nuestra fe. Tengamos siempre presente que estas piedras fundamentales
están destinadas a construir una vida que sea capaz de influir sobre los demás.
Echemos un vistazo, pues, a las doce piedras fundamentales. No
es preciso entender o recordar todo lo que tratemos hoy; ya lo iremos
asimilando a lo largo del curso. Si en el transcurso de este repaso algo te
resulta un poquito misterioso, no te preocupes. Todo se te irá aclarando a
medida que vayamos avanzando en las clases.
b. ACTIVIDAD PRINCIPAL:

CLASE «DOCE PIEDRAS


FUNDAMENTALES»

1. CULTIVAR LA FE EN TU INTERIOR (Clases 1a y 1b: «La


Palabra de Dios»).

Si quieres cultivar la fe en tu interior y una relación firme con Dios,


es imperativo que sepas manejarte bien con la Biblia, cómo aprovechar al
máximo la lectura de la misma y que desarrolles buenos hábitos de estudio.
Debes nutrirte espiritualmente con regularidad, como se hace con el alimento
físico. Dedicaremos varias clases a este importante tema.
Si todavía no tienes un ejemplar de la Biblia, consíguete uno pues
constituye el principal texto de nuestro curso. Te ayudaremos a conocerla
mejor.

La veracidad de la Biblia es demostrable por su eficacia


La Palabra de Dios tiene poder para transformar a una persona.
Les contaremos algunos testimonios de gente que ha sufrido grandes
transformaciones por medio de la Palabra.

Testimonio: Cuando todo parecía perdido, su vida viró en


redondo
John (Chile)
Hace dos meses conocimos a Joanna. Estaba muy deprimida. En
los últimos años lo había perdido todo: su matrimonio, su hogar, su segunda
casa, su negocio y su salud. Rezó con nosotros para recibir al Señor y empezó
a leer la Biblia y a orar todos los días. Además, nos llamaba por teléfono a
diario ?a veces varias veces al día? para pedir que oráramos por ella, más que
nada para que se librara de la depresión. Ya no le quedaba nada a qué
aferrarse.
Al poco tiempo, empezamos a ver que el Señor respondía a
nuestras plegarias, una tras otra. Joanna necesitaba hallar un nuevo
apartamento, pues el que tenía era sombrío y deprimente. También necesitaba
un empleo. Es una mujer atractiva. Tiene título universitario de química y un
diploma que la acredita como intérprete del idioma inglés. Sin embargo, a sus
cuarenta años, nadie la quería contratar.
En primer lugar, el Señor la ayudó a encontrar un apartamento por
un alquiler más bajo. Es mucho más bonito y le da el sol todo el día. El dueño
del apartamento es ministro del gobierno actual. Gracias a él, le dieron un
empleo en las oficinas de gobierno. El hijo de Joanna -que tiene veinte años-,
en un principio tomó una actitud muy sarcástica con relación a la lectura de la
Biblia y a la oración. Sin embargo, luego de ver cómo el Señor obraba en la
vida de su madre, él también empezó a rezar. Ahora los dos están más unidos
que nunca.
¡Ha sido estupendo ver que la vida de nuestra amiga ha dado un
giro trascendental!

Testimonio: ¡La eficacia de la Palabra!


La verdadera historia del motín del Bounty -navío mercante
británico- ha sido relatada muchísimas veces. Un aspecto que vale la pena
evocar es el de la transformación llevada a cabo gracias a un libro. En el año
1790 desembarcaron en la isla de Pitcairn nueve amotinados acompañados de
seis hombres y doce mujeres nativos de Tahití. Al poco tiempo uno de los
marinos empezó a destilar alcohol y rápidamente la pequeña colonia se hundió
en la corrupción y el vicio.
Al cabo de diez años no quedaba más que un sobreviviente de
raza blanca, acompañado de mujeres polinesias y niños mestizos. Aquel marino
encontró cierto día un ejemplar de la Biblia en uno de los cofres rescatados del
Bounty. Empezó a leerla y a enseñársela a los demás. Las consecuencias no se
hicieron esperar: en primer lugar él cambió de vida, y finalmente cambiaron
todos los habitantes de la comunidad. Descubierta en 1808 por el navío
norteamericano Topas, la isla de Pitcairn era un lugar donde no existían
cárceles, ni alcohol, ni crimen, ni pereza.

2. ¡EL MARAVILLOSO DON DEL ESPÍRITU SANTO! (Clases 2a


y 2b).

¿Quisieras tener el poder que ?en la lejana y polvorienta tierra de


Palestina? transformó a un grupo heterogéneo de pescadores, recaudadores de
impuestos y otros en personas fogosas que cambiaron el mundo de su época?
¿Quisieras saber de qué manera ese mismo poder puede transformarte a ti?
Dios tiene mucho reservado para ti. En las clases que impartiremos sobre el
Espíritu Santo, aprenderás lo que significa estar lleno del Espíritu Santo y cómo
obtener los dones y bendiciones que Dios nos ha prometido.

3. ORACIÓN EFICAZ (Clases 3a y 3b: La oración).

En las clases sobre la oración, que hemos dividido en dos partes,


exploraremos cómo comunicarse con Jesús, cómo orar de manera eficaz y
cómo recibir respuestas a nuestras oraciones. Lo fundamental es tener
presente que la oración es eficaz. Cuando oramos se obran cambios y se
alteran circunstancias. Dios contestará las oraciones. Promete:
Jeremías 33:3. Clama a mí y yo te responderé, y te enseñaré cosas
grandes y ocultas que tú no conoces.

Casos de oraciones respondidas


Se podrían citar muchísimos casos de oraciones respondidas. Ya si
se trata de pequeños o grandes milagros, todos son importantes.Repasemos
algunos.

Testimonio: Tres milagros Esteban (Venezuela)

Durante el apostolado que realizamos en un hospital, basado en el


asesoramiento y la oración, hemos sido testigos de tres milagros.
En el primer caso, un niño de cuatro años sufría de leucemia y los
médicos lo habían desahuciado. La madre estaba devastada por la noticia y
nos pidió que fuéramos con frecuencia a la sala donde se encontraba aislado el
pequeño y que rogáramos por él. Los padres del niño y otros parientes que lo
visitaron oraron con María Clara y recibieron a Jesús. Ella les dio ejemplares del
Nuevo Testamento y algunas publicaciones de La Familia, entre ellas algunos
pósters que colocaron alrededor de la cama del niño.
Luego de varias visitas y repetidas oraciones, el niño mejoró un
poco. Después, empezó a comer y a dormir mejor. Más adelante dejó de
vomitar, ¡y ya lo dieron de alta!
El segundo milagro le sucedió a una niña. Los médicos también la
habían desahuciado. En un descuido de sus padres, la pequeña salió de la casa
y la atropelló un automóvil. Entre otras múltiples lesiones, sufrió graves
fracturas en una pierna y en la cadera. Asimismo, resultó con heridas
profundas. La primera vez que María Clara la vio y rezó por ella, la niña
acababa de someterse a una operación para que pudiera hacer sus
necesidades por un tubo. Tenía la parte inferior del cuerpo cubierta de heridas.
Luego de más oraciones y visitas, se sometió a una segunda operación en la
que le extirparon un hueso que había empezado a deteriorarse. Más oración.
Tres días después, empezó a disminuir el flujo de pus. En una tercera
intervención quirúrgica cerraron heridas grandes que hasta entonces le habían
quedado abiertas. Actualmente la niña empieza a dar señales de auténtica
recuperación y, además, ha vuelto a sonreír. Los médicos dicen que lo ocurrido
fue un milagro, ya que no esperaban que sobreviviera.
El tercer milagro fue la transformación de la madre de la niña, que
tiene 19 años. En una de las visitas de María Clara, la madre le confió que creía
que Dios la había castigado por sus pecados mediante el accidente de su hija.
Tras enterarse de que su marido le era infiel, asistió
a sesiones de magia negra, y había acariciado la idea de matar a su marido y
suicidarse. Luego de aceptar a Jesús en su corazón rezando con María Clara, la
joven madre cambió de manera palpable y milagrosa. De ese modo, las dos se
transformaron: la niña en lo físico y la madre en lo espiritual. ¡Demos gracias a
Dios por Su amor y poder inagotables!
Testimonio: ¡El autobús cargado de poder! Susan (Sudeste
Asiático)

Cierto día teníamos previsto un itinerario bastante complicado.


Oramos para conseguir buenas conexiones entre un autobús y otro, que los
trayectos fueran sin contratiempos y que llegáramos puntualmente a nuestros
compromisos.
El último autobús que tomamos iba bastante lento. El vehículo era
viejo y el aire acondicionado dejaba de funcionar a ratos. Por fin, llegamos a
nuestro destino y nos bajamos. Casi por casualidad miramos atrás y, con
sorpresa, vimos que el autobús había dejado de funcionar del todo.¡Ocurrió
precisamente después que nos bajamos! Se averió delante de la clínica dental
a donde nos dirigíamos. Los otros pasajeros tuvieron que cambiar de bus, ¡pero
nosotros llegamos a tiempo a nuestra cita! Nos parece que un ángel impidió
que el vehículo se averiara del todo en respuesta a nuestras plegarias.

Dios responde a la oración


Te sorprenderá comprobar lo mucho que Dios depende de tus
oraciones y del interés que tengas. Él quiere que demuestres interés, que ores
y que seas específico frente a las circunstancias. Si de verdad tienes fe, todas
las ora-ciones son escuchadas y respondidas. Pero si no oras, no resulta.
Muchísimo depende de ti.
Jeremías 29:13. Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de
todo vuestro corazón.
En las reuniones que celebraremos sobre el tema aprenderemos a
acercarnos más a Dios por medio de la oración, a agradarle ofreciendo
nuestros agradecimientos y adoptando una actitud de alabanza, y a recibir
respuestas a nuestras plegarias. Dado que de cuando en cuando todos
necesitamos curarnos de alguna dolencia, veremos también cómo obtener
sanación en respuesta a nuestras plegarias.

4. ESCUCHAR A DIOS (Clases 4a y 4b: Mensajes del Cielo).

La oración no es un monólogo, sino un diálogo entre Dios y


nosotros. Al Señor le encanta hablar con nosotros.
Cuando escuchamos al Señor, recibimos mensajes por conducto
de lo que se denomina el don de profecía. Él prometió que dicho don abundaría
en los Postreros Días:
Hechos 2:17-18. «En los postreros días —dice Dios—, derramaré de mi
Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;
vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños; y de
cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas, en aquellos días derramaré de mi
Espíritu, y profetizarán.
Dios siempre ha hablado a Su pueblo. No dejó de hacerlo después
que se terminó de recopilar la Biblia. En los casi veinte siglos transcurridos
desde la compilación de los libros del Nuevo Testamento, Dios ha hablado
constantemente a Sus hijos, a Sus seguidores y a quienes han
tenido fe para escuchar. Él ha inspirado a Su pueblo transmitiéndole
instrucciones, revelaciones doctrinales, poesías, música y literatura. Se ha
dirigido de manera individual a un sinnúmero de personas y aún lo hace en la
actualidad. Es más, hoy en día Dios nos habla más que nunca, porque nos urge
escucharlo. Necesitamos que nos guíe como precaución y resguardo en medio
de un mundo que cada vez se aleja más de Él.
Cuando pases por un momento particularmente difícil, ¿no te
agradaría que Dios te hablara y te ofreciera soluciones concretas? Al momento
de afrontar una decisión importante, ¿no te gustaría que Dios te diera un
consejo?

Testimonio: Dios puede valerse de un pequeño detalle


Eva Mae Ramsey

A mediados de la década de los sesenta, Muriel -hermana de mi


marido- cayó gravemente enferma. Mi marido, Linda -nuestra hija de seis años-
y yo fuimos a Tulsa (ciudad del estado de Oklahoma, en Estados Unidos) para
estar presentes cuando la operaran. Tenía un riñón afectado. Ya cerca de Tulsa
se me cruzó por la cabeza una idea, sin que supiera la razón. En mi interior una
voz me decía: «Una rosa roja para Muriel». Mi marido aceptó que nos
detuviéramos en una florería. Sin embargo, ya era tarde y todo estaba cerrado.
A la mañana siguiente él fue al hospital a esperar mientras se
efectuaba la operación. Me quedé en la casa, acompañada de Linda y de la
anciana madre de mi esposo. Empero, no dejaba de pensar en la rosa roja. No
resistí el impulso de ir a buscar esa flor. Así pues, Linda y yo salimos a caminar
y compramos una rosa roja.
Mi marido volvió a la casa y nos dijo que ya habían operado a
Muriel y que sólo quedaba esperar para ver cómo evolucionaba. Me contó,
asimismo, que había pedido que mandaran un ramo grande de gladiolos y que
colocaran esas flores en el cuarto de Muriel.
-Es un precioso detalle, tesoro –comenté-, pero a ella le hace falta
esta rosa roja.
Más tarde, fuimos al hospital. Muriel todavía estaba bajo los
efectos de la anestesia y no pudimos hablar con ella. Total que puse la rosa
roja en un florero aparte de las otras flores, y lo dejé donde ella pudiera verlo.
Ciertos compromisos de trabajo nos impidieron quedarnos y volvimos a casa
sin haber conversado con Muriel, aunque luego nos enteramos de que saldría
bien de la operación.
Al poco tiempo nos llegó una carta de ella que rezaba: «Antes de ir
al hospital, pedí a Dios que me diera una señal. Le pedí que si iba a vivir, me
enviara una señal concreta, algo que significara que Dios estaba conmigo y
que me infundiera valor para seguir adelante. Después de la operación, lo
primero que vi fue esa señal por la que recé: una rosa roja».
La combinación Franz
Hace dos años una amiga nos obsequió una maleta. Olvidamos la
combinación de la cerradura y por esa razón no la cerrábamos. En cierta
ocasión, sin querer, alguien que guardaba la maleta, la cerró con la cerradura
de combinación. ¿Qué hacer? Probamos, sin éxito, varios números. Luego,
comenzamos a idear un plan para repasar todas las combinaciones posibles.
En ese momento, alguien preguntó: ¿Y si oramos? Así pues, pedí a Dios que me
revelara, por medio del don de profecía, cuál era el número de la combinación.
Y quién lo iba a decir: ¡así fue! Cerré los ojos y vi una imagen. Era la señora
que nos había regalado la maleta y me decía cierto número. Hice la prueba, y
dicho y hecho, ¡dimos con la combinación de la maleta!

5. PARA LLEVARSE BIEN CON LOS DEMÁS (Clases 5a y 5b:


La regla de oro).

La Biblia abunda en referencias sobre el tema de las relaciones


humanas y el amor al prójimo. El propósito íntegro de nuestra existencia es
amar a Dios y a los demás. Es lo más importante que hay. Puede que tengas
grandes dones o aptitudes, pero si no tienes amor ¡éstos no valen mucho! No
nos referimos al amor por nuestro trabajo o al apego por las posesiones
materiales, sino al amor por el Señor y los demás. Si amas a Dios, amarás
también a los demás; ya que amando al prójimo demostramos que amamos a
Dios. Jesús dijo a Sus discípulos:
Juan 15:12. «Este es Mi mandamiento: Que os améis unos a otros,
como Yo os he amado.»
¿Qué es el amor? El que ama no hace daño al prójimo, se desvive
por que sus semejantes sean felices y hace por los demás lo que quiere que los
demás hagan por él.
Mateo 7:12. «Todas las cosas que queráis que los hombres hagan con
vosotros, así también haced vosotros con ellos, pues esto es la Ley y
losProfetas.»
Si demuestras cariño verdadero por la gente, no te costará mucho
hacer amigos. ¡El amor engendra amor! ¿Cuál es el mandamiento más
importante? ¡Amar a Dios! ¿Y el segundo en importancia? ¡Amar a tu prójimo
como a ti mismo! Jesús señaló que es semejante al primero.
Mateo 22:37-39. Jesús le dijo: —«Amarás al Señor tu Dios con todo tu
corazón, con toda tu alma y con toda tu mente». Este es el primero y grande
mandamiento. Y el segundo es semejante: «Amarás a tu prójimo como a ti
mismo».
La mayoría probablemente somos consientes de este principio y
comprendemos que debemos ser afectuosos y amables con los demás. Lo que
pasa es que del dicho al hecho hay largo trecho. Con frecuencia se nos hace
difícil llevarnos bien con la gente que nos irrita o que nos ofende, o tender una
mano amiga al prójimo. En el transcurso de las clases sobre el tema
repasaremos métodos prácticos para llevarse bien con la gente y vivir
conforme a principios amorosos.
6. CONOCIMIENTOS BÍBLICOS (Clases 6a y 6b: Nociones de
la Biblia).

Familiarizarse con el contenido de la Biblia.


Ya hablamos de que nuestra vida de fe se basa en la Palabra de
Dios comprendida en la Biblia. Las esperanzas que depositamos en el futuro y
la confianza en que Dios contestará a nuestras oraciones se basan en las
promesas que Dios enunció en la Biblia. Este prodigioso libro nos dice quiénes
somos, donde hemos estado y a dónde nos dirigimos. Además, ¡nos indica
cómo llegar a destino! En el transcurso de las clases, muchas veces
consultaremos pasajes de la Escritura. Sin embargo, es importante que cada
uno dedique tiempo a leer la Biblia por su cuenta. En suma, veremos cómo se
agruparon los diferentes libros que hoy componen la Biblia y dónde encontrar
lo que te haga falta. Asimismo repasaremos algunas profecías bíblicas ya
cumplidas, lo que nos incrementará inmensamente la fe.
Por ejemplo, ¿sabías que en el Antiguo Testamento existen
cantidad de predicciones con relación a Jesús? Dichas profecías se escribieron
cientos de años antes del nacimiento de Cristo. Dichas predicciones se
cumplieron con exactitud en el transcurso de la vida de Jesús. Entre ellas,
destacan el vaticinio de que nacería en Belén, que tendría un ministerio en
Galilea, que haría una entrada triunfal en Jerusalén, el año exacto de su
crucifixión, la forma en que sería ejecutado, que resucitaría, ¡y muchísimos
otros detalles!

7. El TIEMPO DEL FIN (Clases 7a y 7b: Profecía bíblica).

La Biblia expresa que Jesús retornará para establecer Su Reino en


la Tierra. Se acabarán las guerras cruentas, la opresión y el gobierno de los
egoístas y de los poderosos. El Suyo será un régimen de amor en el que los
planes de Dios se cumplirán. Según los exégetas bíblicos,
el Antiguo Testamento contiene 1.845 referencias a la segunda venida de
Cristo y el Nuevo Testamento 318. Cuando aludimos al Tiempo del Fin nos
referimos al período ante-rior a la segunda venida de Jesús. No es lo mismo
decir tiempo del fin que fin de los tiempos. El tiempo del fin marcará el término
de la era actual, después de la cual Jesús volverá para instaurar Su reino en la
Tierra.
En consonancia con muchos otros cristianos contemporáneos
creemos que hoy día vivimos en el Tiempo del Fin. Fundamentamos esta
afirmación en el cumplimiento de las señales, acontecimientos y circunstancias
que según la Biblia son premonitorios del Tiempo del Fin. En las clases sobre
este tema veremos algunas de las señales principales tal como las describe la
Biblia y su cumplimiento en la era actual. Así también procuraremos aportar
abundantes datos, de tal modo que observando tu entorno tú mismo disciernas
las señales de los tiempos.

8. SOMOS SALVOS PARA SIEMPRE: (Clases 8a y 8b: El


mayor amor de todos).
UNA ETERNIDAD EN COMPAÑÍA DE NUESTRO AMOROSO CREADOR.
Si te has hecho alguna vez lassiguientes preguntas :

* ¿Estás salvo?
*¿Cómo sabes que eres salvo?
*¿Tu salvación es permanente?
*Si cometieras un pecado muy grave, ¿perderías la salvación?

En las clases sobre la salvación repasaremos las respuestas a esas


preguntas examinando cuidadosamente lo que dice la Biblia al respecto. Jesús
te ama muchísimo y jamás te desilusionará. La salvación no la alcanzaste por
tus propios méritos; por lo tanto, tampoco puedes perderla según lo que hagas
o dejes de hacer. Somos salvos por gracia. La salvación es un regalo que nos
hace Dios movido por amor. No tiene nada que ver con nuestras obras.
Estamos seguros de ello, porque la Biblia lo manifiesta clarísimamente.
Examinaremos asimismo cómo estrechar tu relación con el Señor
para que te puedas apoyar más confiadamente en Él y descansar
tranquilamente en Sus amorosos brazos. Dios nunca falla. Siempre te apoyará.

9. NUESTRO DESTINO: ¡EL CIELO! (Clases 9a y 9b: El Cielo).

¡Nos espera un futuro extraordinario! El Cielo es un lugar de


infinita belleza, que aguardamos con mucha ilusión. En comparación con la
vida maravillosa que llevaremos en el Cielo, las dificultades de la vida terrena
nos parecerán fugaces:
Romanos 8:18. Tengo por cierto que las aflicciones del tiempo
presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de
manifestarse.
Si pensamos en el futuro glorioso que nos espera en el Cielo,
soportaremos mejor algunas de las pruebas que enfrentamos en estos
momentos. Vale la pena pensar en el Cielo, hablar de él y tratar de hacernos
una imagen visual de él. Eso haremos en varias clases, a fin de que visualices
lo que te espera.

10. COMUNICAR NUESTRA FE (Clases 10a y 10b:


Testificación).

Cuando conocemos al Señor y experimentamos Su amor, Su


desvelo, Su alegría, nos parece algo natural compartir todo eso con los demás.

A modo de comparación, digamos que es como si hubiéramos


descubierto el remedio para el cáncer. Si supiésemos qué cura el cáncer y no
se lo dijésemos a nadie, seríamos sumamente egoístas. Pues bien, la verdad es
que tenemos el remedio para trastornos más graves y de efectos más amplios
que el cáncer. Sabemos qué cura la desdicha, la soledad, el repudio, el temor y
qué evita la muerte eterna. Todas las anteriores son enfermedades que afligen
a miles de millones de personas, un número mucho mayor que el de los
afectados de cáncer. Si nos abstuviéramos de difundir ese remedio fallaríamos
a Dios, los demás y a nosotros mismos.
La tarea que Dios ha encomendado a todos Sus hijos es que
divulguemos Su Palabra y prodiguemos Su amor a los demás. Nos pide que
prediquemos el Evangelio, que testifiquemos. Jesús encomendó a Sus
discípulos:
Marcos 16:15. Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda
criatura.
Uno de los aspectos más emocionantes de tener a Jesús en el
corazón es compartir con los demás las buenas nuevas de la salvación. ¡Con
ello les entregamos algo eterno!
Si bien tenemos el deber de comunicar esta buena nueva a los
demás, a veces ignoramos cómo hacerlo y eso nos impide llevarlo a cabo.
Quizá no sabemos responder a las preguntas que nos hace la gente, o caemos
en discusiones y altercados, o la timidez nos frena y no nos permite abordar a
alguna persona. En las clases, daremos consejos prácticos sobre estos y otros
temas. Aprenderemos a llevar a una persona hasta el punto en que rece para
aceptar a Jesús y reconocerlo como Salvador. También te prepararemos para
responder a las preguntas más comunes. En general, te daremos las
herramientas necesarias para ser un testificador eficaz.
Todo ello redundará en vidas transformadas.He aquí algunos episodios
que ilustran el tema:

Testimonio: ¡Repártelo! Peter, Steven y Joseph (Rusia)

Viajábamos rápidamente en hidrodeslizador por el río Amur. Nos


dirigíamos a la lejana ciudad oriental de Komsomolsk, cerca de China, muy
ilusionados porque visitaríamos a varias personas con quienes sosteníamos
correspondencia. Con algunos sería la primera vez que nos reuniríamos
personalmente. A otros, los habíamos conocido en una visita previa. Nos vimos
en el barco con Luba y Andrew, dos amigos que se nos habían adelantado dos
días para preparar reuniones con nuestros amigos de Komsomolsk. Junto a
ellos estaba una señora mayor cuya sonrisa reconocimos de inmediato. Era la
abuela Zoya, a quien habíamos conocido en nuestra última visita a la ciudad.
Desde entonces, nos había escrito con frecuencia.
Hace unos dos años, uno de nosotros le había dado un folleto con
el mensaje de salvación y ella rezó para pedir a Jesús que entrara en su
corazón. A partir de entonces, pasó por experiencias sumamente tristes y
sufrió mucho. Su marido y otros familiares murieron. Sin embargo, halló gran
consuelo en las cartas y publicaciones que le enviamos. Afirma que lo que le
enviábamos por correo fue su única fuente de alivio en momentos de gran
dolor.
Zoya se quedó con Luba y Andrew desde el momento en que se
conocieron y los acompañó a todas partes. Llevaban montones de
publicaciones a Komsomolsk, y la abuela Zoya los ayudó a distribuirlas.
Durante nuestra visita, ella repartió más publicaciones junto con nosotros.
Nos confió: «Cada vez que doy un ejemplar de alguna publicación,
en particular a una persona joven, recuerdo cuánto hizo Jesús por mí y sé que
Él puede hacer lo mismo por los demás. Distribuir publicaciones parecería algo
poco importante que uno hace por el Señor a cambio de todo lo que nos ha
dado. Sin embargo, hay vidas transformadas. ¡Me encanta repartirlas!»
Testimonio: Palabras que obran una transformación en la
gente Pearl (Hungría)

De vez en cuando vamos a una ciudad cercana donde realizamos


labores de evangelización y visitamos a personas a las que hemos conquistado
para el Señor en visitas previas. En cada ocasión, tratamos de ver a Irene (el
nombre se ha cambiado para proteger su intimidad).
Irene había tenido graves conflictos con su marido, en su mayoría
debidos a que él bebía mucho. Además, era un comunista intransigente que no
compartía la fe de su esposa. Discutían de modo constante, pero Irene no
quería dejarlo porque le daba lástima y le preocupaba que, si lo abandonaba, él
no tuviera quien lo amara y cuidara.
En una visita reciente obsequiamos a Irene un ejemplar de
Tesoros, libro publicado por La Familia que contiene edificantes estudios de la
Biblia y textos sobre una amplia gama de temas.
La siguiente vez que la vimos, exclamó emocionada: «¡No van a
creer lo que ocurrió! Mi esposo encontró el libro y lo leyó de cabo a rabo. No lo
soltó hasta que lo terminó. Incluso resaltó algunas partes e hizo anotaciones en
los márgenes; le encantó. Luego le pasé todas las cartas que me han enviado
ustedes en los años que llevamos escribiéndonos y otras publicaciones que
ustedes me han dado. ¡Se quedó atónito! Al cabo de tanto tiempo, por fin
quiere conocerlos. Mi marido ha cambiado radicalmente. ¡Jamás habíamos sido
tan felices!»
Gracias a Dios por la verdad contenida en Su Palabra. Tiene la
virtud de transformar personas y alterar situaciones.

11. ¿TIENES PROBLEMAS? ¡DIOS TIENE LAS SOLUCIONES! (Clases


11a y 11b: Superar conflictos).

Que levante la mano el que no tenga problemas.


Todos pasamos por épocas difíciles: momentos de soledad, de
enfermedad, de desaliento. Sufrimos percances, pérdidas y fracasos. Pasamos
por conflictos matrimoniales y penurias en el aspecto económico, y encima nos
desanimamos.
Muchos creen que a partir del momento en que reciben a Jesús
serán completamente felices, se solucionarán sus problemas para siempre y
todo saldrá a pedir de boca. Sin embargo, recibir al Señor no significa que ya
no enfrentaremos dificultades. Los problemas, las dificultades y los desafíos
son comunes al género humano. La diferencia estriba en que Jesús te ayudará
a resolver tus problemas.
En las clases sobre este tema no ofreceremos soluciones fáciles.
No habrá varitas mágicas que resolverán todas las dificultades por las que
atraviesas actualmente ni evitarán que te sobrevengan otros conflictos. Te
mostraremos «Tres pasos hacia la victoria.» Es decir, veremos de qué manera
debemos reaccionar ante los problemas que se nos presenten, cualesquiera
que sean, y cómo hallar soluciones. ¡Dios sí tiene una solución para todo
problema!
12. LOS CAMINOS DE DIOS (Clases 12a y 12b: Obrar en
armonía con Dios)

En nuestro recorrido por la vida se nos presentan un sinnúmero de


alternativas y oportunidades de elegir, algunas grandes y otras pequeñas. Por
ejemplo: qué desayunar; qué periódico leer; si es que alguno; qué ropa poner-
nos; qué programas ver en la televisión; qué clase de empleo conseguir; qué
carrera seguir; cuánto tiempo pasar con la familia; dónde comprar víveres; qué
adquirir; cuándo visitar amigos; aceptar o no una invitación a una fiesta; qué
libros leer; qué hacer el fin de semana; testificar o no a cierto vecino; y un
interminable etcétera.
En nuestra condición de creyentes, deberíamos procurar seguir los
pasos de Jesús. Quizá no sabes muy bien cómo poner en práctica Sus
enseñanzas en tus actividades cotidianas. Pues de eso hablaremos.
En estas dos clases aprenderemos a averiguar la voluntad de Dios,
a modelar nuestra vida según Sus principios y a tomar decisiones conforme a
Su Palabra y a lo que Él considera más conveniente para nosotros. Así seremos
más felices, complaceremos a Dios, ayudaremos a los demás y nos sentiremos
más realizados. Y a los que anhelan una mayor dedicación al Señor, les
indicaremos qué pueden hacer para llegar más lejos.

13. FIN DE CURSO (Clase 13b)

Quienes terminen el curso -con un mínimo de 75% de asistencia-,


obtendrán un certificado de graduación.
Puedes bajar de http://audioconéctate.org el texto de cada una de las
clases.

CIERRE Y ORACIÓN
Repasemos los cuatro atributos enumerados al principio de la clase:
Estimulen a los participantes a explicarlos con sus propias palabras.
(1) Horizontes
(2) Fe
(3) Iniciativa
(4) Valor

Es nuestra esperanza y oración que las doce piedras fundamentales les


den una base sólida sobre la cual edificar su vida. A donde quiera que los lleve
la vida en un futuro y pase lo que pase, no olviden que Jesús es su amigo
íntimo. Pueden guiarse por Sus promesas y Su Palabra, las cuales les
iluminarán el camino.

Oración
Hemos llegado al final de la primera clase y queremos dedicar un
rato a la oración.
Cuando rezamos generalmente conviene que cerremos los ojos.
Así nos concentramos mejor. No es esencial, pero a lo mejor te ayuda a no
distraerte. Casi siempre empezamos a orar alabando al Señor; luego le
presentamos nuestras peticiones, y terminamos alabándolo de nuevo.
(Además, tomarnos de las manos es un gesto que denota unidad, aunque
-repetimos-, no es indispensable.)

Muy querido Jesús, te damos muchas gracias por esta oportunidad de


comenzar este curso tan prometedor que sabemos va cambiar nuestas vidas
de una manera radical, no solo para nuestro bien, sino para el bien de nuestros
seres queridos. Te rogamos, Señor que bendigas todas las horas
que vamos a invertir en este curso, y que sabemos no va a ser fácil apartarlas
para ello, pero que con Tu ayuda y nuestras ganas y determinación lo
lograremos. Por favor, guárdanos a nosotros y a nuestros amados durante todo
este entrenamiento, y permite que le dediquemos tiempo con regularidad a las
clases, de manera que le saquemos el mayor provecho posible. Amén

CANCIONES Y MINIDRAMAS

Minidrama: El Dr. ROMPECADENAS

(El médico y la enfermera están de pie. La enfermera llama al siguiente


paciente, el Señor Rodríguez o Fulano de tal.)

Enfermera: Señor Rodríguez, pase, si es tan amable.


(El señor Rodríguez entra apurado en el consultorio. Lleva una mano
sobre el pecho, quejándose).
Doctor: Dígame, ¿qué le pasa, señor Rodríguez?
Paciente: Ay, doctor... Tengo una pesadez terrible en el pecho, una
carga agobiante.
(El médico toma el estetoscopio y escucha el pecho del paciente. En su
rostro se refleja una gran preocupación.)
Doctor: Veo que en general su corazón anda bien. Sin embargo, ¡algo
está bloqueando la circulación! Es urgente someterlo a una operación de
corazón abierto. Enfermera, ponga al paciente en la mesa de operaciones y
prepárelo para la anestesia.
Enfermera: Sí, doctor, enseguida.
(La enfermera se lleva al paciente de la mano. Lo conduce hasta la mesa
y lo ayuda a subirse. El médico saca un martillo. Finge que golpea con el
martillo al paciente en la cabeza.)
Doctor: Método infalible. Enfermera, prepárese para la intervención.
Enfermera: Sí, doctor.
Doctor: Guantes (la enfermera le pone los guantes), bisturí (la
enfermera le pasa el serrucho), frente (la enfermera le limpia la frente al
médico).
(El médico finge que serrucha el pecho del paciente, al tiempo que
murmura algo para sus adentros.)
Doctor: A ver... lo que yo me había imaginado. ¡Ajá! ¡Ahí está la causa!
Tiene el corazón tan atiborrado de basura que se le ha interrumpido la
circulación. Enfermera, tendremos que extirpar todo esto para que el paciente
sobreviva. ¡Fórceps!
(La enfermera le pasa unos alicates o tenazas de cocina. El médico saca
distintos objetos del corazón del paciente, sosteniéndolos para que el público
los vea. Da una breve explicación de cada uno de ellos.-Dinero, un auto de
juguete, anuncios publicitarios: ¡Materialismo!¡Este está difícil de extraer!
Enfermera, por favor, ayúdeme a realizar esta extirpación!-Un Televisor, discos
compactos, casetes, computadora portátil: ¡empleo excesivo de los medios de
comunicación!
-Foto de una chica, video o novela romántica:¡Relaciones sentimentales¡¡Otra
dura de extirpar, pero no para Jesús, Su Espíritu Santo y Sus Ayudantes
Celestiales! ¡Vamos enfermera, una ayudita!
-Una escalera que simboliza los peldaños que se suben hacia el éxito:
¡Ambición desmedida!
-Recibos y recibos: ¡Deudas aplastantes!-Frascos con píldoras: ¡Medicamentos
y substancias adictivas!) El médico entrega los objetos a la enfermera y ésta
los pone en un basurero. Luego la mira confiado y anuncia:)
Doctor: El señor Rodríguez ya tiene a Jesús en su corazón y en general
goza de buena salud. Estará bien si mantiene las arterias sin obstrucciones.
Podría tomar medidas preventivas. Ya conversaremos con él cuando despierte.
(El médico finge coser el pecho del paciente.)
Doctor: Enfermera, ¡reanime al paciente!
Enfermera: Sí, doctor.
(La enfermera da un beso al paciente para hacerlo volver en sí. El
paciente se reanima y se sienta.)
Doctor: ¿Y..., cómo se siente, señor Rodríguez?
Paciente: ¡Mucho más liviano, doctor!
Doctor: Cómo no. ¡Fíjese en todo lo que le sacamos! (Señala el tacho de
basura que contiene los objetos extraídos).
Paciente: ¡No lo puedo creer!
Doctor: El peligro es que luego de la operación existe una alta
probabilidad de volver a infectarse con los mismos agentes patógenos.
Paciente: Entonces, doctor, ¿qué podría hacer para evitar una
reincidencia del mal?
Doctor: Ya tengo una receta lista para usted.
(Busca entre su maletín o en otra mesa. Luego, va eligiendo lo que le va
a recetar, cosa por cosa).
Doctor: (Sostiene en alto un ejemplar de la Biblia.) Aquí tiene la Palabra
de Dios. Tendrá que leerla todos los días.
(Sostiene en alto una llama o una vela.) ¡Ah! ¡El Espíritu Santo! Claro que
sí. Llénese de esto y tendrá la temperatura ideal.
(Sostiene en alto un dibujo de unas manos que rezan:) ¡Oración! Eso se
lo vamos a recetar todos los días. Que no se le olvide. ¡Toditos los
días!
(Sostiene en alto un papel que dice: «Palabra viviente») ¡Profecías!
Serán importantes, pues evitarán que sufra una nueva obstrucción.
(Sostiene en alto un dibujo de un corazón.) Además, le recomiendo un
ejercicio diario: ame a los demás. Eso no viene en frascos. Es un
ejercicio que hay que hacer cada día sin falta, ¿de acuerdo?
Paciente: ¡Uf, qué alivio! Me siento mucho mejor. ¡Mil gracias, doctor!
Ahora sí estoy listo para enfrentar lo que me depare el futuro.

Sketch: LA EMPANADA
Este sketch se llama «La empanada», pero se puede adaptar y cambiar
el título por el de algún plato o comida típica del país donde se viva; por
ejemplo, el tamal, la tortilla, la arepa, la hamburguesa, la pizza, etc.

Personajes: Arturo y Oscar


Escenario: Oscar está ocupado escribiendo. Arturo entra sosteniendo en las
manos una bandeja y un plato cubierto.

Arturo: Oscar, ya sé que has estado esforzándote mucho porque quede bien
esa tarea, y te traje algo que creo que te va a
gustar.
Oscar: Eres muy amable, Arturo, ¿qué es?
Arturo: Una empanada con toda su combo:Jugo, 7 empanadas más, una de
carne, otra de pollo, otra de queso, otra de pescado, chile, cebolla, salsa se
tomate, una botella de vino...
Me da hambre el solo describirla. ¡No me aburro de comer empanadas! Pues...
aquí tienes.
(Oscar la mira con cierto desinterés. Luego, vuelve a mirar el texto en el que
está trabajando y empieza de nuevo a escribir. Casi con indiferencia, comenta:)
Oscar: Arturo, no me des tantos detalles. Ya una vez me comí una.
Arturo: ¿No te has comido sino una, me dices?
Oscar: Sí. Hace como dos años comí una.
Arturo: ¿Y no te gustó?
Oscar: Ay, sí. Me gustó. Estaba deliciosa. La disfruté mucho. Probablemente
fue una de las mejores cosas que me he comido.
Arturo: Entonces ¿por qué has esperado tanto tiempo para comerte otra? ¿Y
por qué la rechazas ahora?
Oscar: Porque ya una vez me comí una. La probé. Estaba rica y no más.
Arturo: Si sabes que es tan rica, ¿por qué no te comes otra? (Oscar empieza a
impacientarse.)
Oscar: Ya te lo dije: una vez me comí una. Ya sé que sabe muy bien. ¿Para qué
voy a comerme otra?
Arturo: Muy bien. Entonces me las comeré yo solo. Es una pena; te vas a
perder algo muy bueno.
Arturo sale por la puerta o se coloca detrás de un biombo y empieza a comer.
Se alcanza a oír su voz mientras habla extasiado de lo rica que sabe la
empanada. Oscar, mientras tanto, hace una pausa y reflexiona. Inicia entonces
un soliloquio dirigiéndose al público:
Oscar: Recuerdo lo rica que era. Oír a Arturo tan entusiasmado con la
empanada me da la impresión de que estoy tan metido en mi trabajo que me
estoy perdiendo las alegrías de la vida. Recuerdo que la primera vez que olí
una empanada el estómago me empezó a rugir de hambre. Recuerdo lo
delicioso que fue ese primer bocado y cuánto saboreé los posteriores.
Recuerdo que... ¿pero qué estoy haciendo? ¿Por qué me estoy perdiendo esta
sabrosura? ¡Arturo! ¡Oye, Arturo! No te las comas todas. ¡Voy para allá! (Oscar
se va a toda carrera.)

Narrador: Moraleja: habiendo leído y disfrutado de la Palabra una vez,


¡debemos seguir leyéndola! Siempre hay más Palabra de Dios para darse un
festín, en mayor cantidad que lo que podemos consumir. La Palabra de Dios
admite mil lecturas sin perder nada de la frescura y la pureza que tuvo la
primera vez para el lector.

Breve Repaso de
NTRODUCCIÓN AL CURSO “DOCE PIEDRAS FUNDAMENTALES”

Meta:
¿Cuál es el propósito para atender esta clase y leer este material? ¡Hay varias
lecciones en una clase, pero hay un punto central en el que debes enfocarte!
Que te ayudará a entender el propósito de esta clase en particular y lo que
debes tratar de cumplir.

Versículos claves:
En general hemos escogido tres versos por clase. Trata de memorizar por lo
menos uno y
preferiblemente todos ellos.¡Si memorizas todos los versos sugeridos, para
cuando termines el curso, habrás memorizado 75 escrituras en una gran
variedad de temas que te consolarán, fortalecerán y ayudarán el resto de tu
vida!

Lecturas sugeridas de la Biblia:


Estas te ayudan a familiarizarte con la Biblia, sugerimos aproximadamente 7
capítulos que puedes leer, preferentemente uno por día. Estos no van
necesariamente con el tema de la clase, pero se han seleccionado para darte
una buena fundación en las enseñanzas bíblicas básicas. Si lees cada
capítulo sugerido, cuando acabes el curso, habrás leído aproximadamente 150
capítulos.

Otras lecturas recomendadas:


Los libros sugeridos complementan las clases y las Notas de Estudio. Para
saber como obtenerlos pregúntale a tu tutor.

Oración y Alabanza:
Una oración escrita de petición o acción de gracias puede a veces ayudarnos a
expresar mejor lo que queremos decirle al Señor. Estas son oraciones
sugeridas que esperamos que te den ideas de cómo decir las tuyas propias.

Meditación:
Para crecer en nuestro conocimiento del Señor y Sus caminos, es necesario
que cada uno de nosotros tome tiempo en oración meditando en lo que
hacemos, como pensamos, que hacemos con lo que aprendemos, como nos
comportamos con otros. La “meditación” es un pasaje corto devocional para
leer y meditar en ello. No siempre va relacionado con el tema principal de la
clase.

Conocimiento de la Biblia:
Aquí puedes encontrar resúmenes cortos de varios libros de la Biblia y/ o
estudios Bíblicos sobre un tema en especial que pueden para aumentar tu
conocimiento y entendimiento de la Biblia. Te darán más ideas sobre que leer
en la Biblia.El conocer quién escribió los libros de la Biblia y su
contexto te puede ayudar a explicar los versículos que leerás en las clases.

Poniendo la Palabra en acción:


Está sección es para ayudarte a entender, recordar y poner en acción lo que
has aprendido en la clase. A veces encontrarás ideas de como poner la clase
en acción y a veces te presentará una pregunta.

Material de lectura suplementario:


En estás páginas encontrarás material extra de lectura. Parte de ello será un
repaso de la clase, otro material es nuevo pero que va relacionado con el tema
y un último es una lectura adicional interesante sobre otros principios
espirituales.

Para sacarle el jugo a las notas de estudio, te sugerimos las siguientes


actividades:

1-Lee los capítulos recomendados de la Biblia y otros sugeridos.


Sabemos que es bastante el material para leer, y muy probablemente no
tengas tiempo para todo. Lee lo más que puedas. ¡Siempre puedes leerlo más
tarde! (Consejo: Anota o marca lo que has leído y más tarde puedes volver y
leer lo que te falta!)
2-Concéntrate en la sección Notas de estudio que corresponde a la clase
más reciente. Trata de no adelantarte.
3-Regresa a las secciones anteriores y vuélvelas a leer cuando tengas
tiempo.
4-Busca las referencias de las Escrituras. Quizás te sientas inclinado a
marcarlas en tu Biblia para que puedas repasar las lecciones claves que has
aprendido en este curso.
5-Pregúntale a tu tutor si hay algo que no hayas entendido.

NAVEGAR EN LA BIBLIA

La Biblia es una colección de 66 libros. Para poder navegar más fácilmente,


cada libro está dividido en capítulos y versículos.En este curso, el método
normal usado para referirse a los pasajes de la Biblia es el siguiente:
Por ejemplo, busquemos 1 Samuel 9:1-27
Se busca el libro 1 Samuel , luego se busca el capítulo 9 y se leen los
versículos del 1 al 27.
LIBROS DE LA BIBLIA (Versión Valera 1960)

ANTIGUO TESTAMENTO: PENTATEUCO


Génesis, Éxodo, Levítico, Números,
Deuteronomio

HISTORICOS
Josué, Jueces, Rut, 1 Samuel, 2 Samuel, 1 Reyes, 2 Reyes, 1 Crónicas,
2 Crónicas, Esdras, Nehemías, Tobías, Judit, Ester,.

POÉTICOS o SAPIENCIALES
Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de
los Cantares.

PROFÉTICOS
Isaías, Jeremías, Lamentaciones, Ezequiel, Daniel, Ósea, Joel, Amós,
Obadías, Jonás, Miqueas, Nahum, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías,
Malaquías.

NUEVO TESTAMENTO: HISTORICOS


Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Hechos.

EPISTOLAS (CARTAS)
Romanos, 1 Corintios, 2 Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses,
Colosenses, 1 Tesalonicenses, 2 Tesalocinenses, 1 Timoteo, 2
Timoteo, Tito, Filemón, Hebreos, Santiago, 1 Pedro, 2 Pedro, 1 Juan, 2
Juan, 3 Juan, Judas.

PROFÉTICOS
Apocalipsis

Antes de comenzar

Todo edificio necesita buenos cimientos, y tu vida también. Las lecciones de


este curso son piedras fundamentales sobre las que puedes construir tu vida
como cristiano. En cada una de ellas se aborda un aspecto de la fe, de la Biblia
o de la vida práctica. Verás que tendrán un efecto positivo en ti; y no sólo en ti,
sino también en tus familiares y amigos, pues te capacitarán para ser una
ayuda para los demás. Lo primero es lo primero ¿Has aceptado a Jesús como
Salvador? ¡Él te ama! Vino a este mundo por amor, vivió con amor y murió por
amor, ¡a fin de que nosotros pudiéramos vivir y amar para siempre! Que Dios
esté por nosotros es estupendo. Que esté con nosotros es aún mejor. Pero lo
mejor de todo es que esté en nosotros. ¡Y eso se logra recibiendo a Jesús!
Si ya lo has aceptado, tu vida se apoya sobre un buen cimiento, pues Jesús es
la piedra angular:
Isaías 28:16: El Señor Dios dice así: «He aquí que Yo he puesto en Sion por
fundamento una piedra, piedra pro¬bada, angular, preciosa, de cimiento
estable».
Efesios 2:20b: Siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo.
Según el diccionario, la piedra angular es el fundamento principal de algo. Con
frecuencia esa piedra fundamental con una inscripción se coloca en el curso de
un acto que marca el inicio de la construcción. ¡Conocer el amor de Jesús es el
mejor cimiento que puede haber para llevar una vida feliz y productiva!

Un viaje de exploración
Si quieres conocer mejor a Jesús y todo lo que Él nos ofrece, estás listo para
comenzar a estudiar las 12 piedras fundamentales. ¡Este curso es como un
viaje de exploración! En un viaje así lo que se pretende es recorrer fascinantes
lugares exóticos y descubrir cosas de gran valor.
Lo mismo se puede decir de este curso: la meta es explorar y descubrir las
maravillas de Dios y de Su Palabra, las cuales te harán más rico
espiritualmente que ningún tesoro de este mundo.
Cuando uno hace un viaje, no suele desplazarse en línea recta hasta el punto
de destino, sino que va por rutas que tienen curvas. De todos modos, si uno
sabe que está bien encaminado, tiene la confianza de que sus esfuerzos no
serán inútiles. Y si por alguna circunstancia pierde de vista el objetivo, la
brújula que lleva le sirve para orientarse. Lo mismo ocurre con este curso:
tenemos en la mano la brújula de la Palabra de Dios, que nos señala siempre el
Norte y nos guiará a nuestro destino.

Cuatro elementos esenciales


Para emprender un viaje de exploración —y para embarcarse en este curso—
hay que tener:

1. Horizontes,, una visión clara de lo que se pretende conseguir.Un


explorador piensa: «Quiero llegar a ese lugar, aunque otros no manifiesten
interés o no estén dispuestos a hacer el viaje. ¡Quiero alcanzarlo y ver qué
encuentro allá!» El tener una meta así te mantendrá motivado mientras haces
el curso, asimilas estas enseñanzas y las incorporas a tu vida. Y no sólo
se trata de que tú mismo vivas estos principios, sino también de que los
transmitas a los demás y dejes huella en el mundo. ¡Así de amplios deben ser
nuestros horizontes!

2. Fe. Fe para creer lo que otros no creen. En la actualidad, tener fe en la


Palabra de Dios no es moneda corriente. Así pues, el simple hecho de estar
sentados en esta clase y ser partícipes de todo esto, significa que estamos
tomando parte de algo único y singular. No toda persona se
anima a emprender acciones de esta índole, así como el hombre vulgar y
corriente no suele embarcarse en travesías hacia zonas inexploradas.

3. Iniciativa: ¡Iniciativa para emprender el viaje y traducir la fe en hechos!


Un antiguo adagio reza: «Un viaje de mil kilómetros se inicia con un primer
paso». Generalmente es fácil hablar de algún asunto ?«hablar es gratis»?; pero
otra cosa muy distinta es emprender su realización.
4. Valor: Agallas para luchar hasta conseguirlo. Este factor incide muchas
veces en el fracaso de muchas expediciones y travesías. Un Gsolo golpe no
derriba un roble y lo que bien empieza, bien acaba, pero hay que terminarlo.
Hace falta un poco de tesón y perseverancia para asumir el
compromiso de recorrer los caminos. Sabemos que, con la ayuda de Dios,
tendremos éxito, si no cejamos en nuestra travesía.

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