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El diseño equilibrado.

Las simetrías
Otro condicionante para que el diseño de la web tenga una
organización natural.

Si observamos la Naturaleza, gran arquitecta y diseñadora donde las


haya, podremos observar muy pronto que uno de los elementos que más utiliza para
crear sus organismos es la simetría, manifestándose ésta en casi todos los seres
que existen a lo largo y ancho de nuestro planeta.

El hombre ha pretendido imitar este diseño


simétrico natural en todos y cada uno de sus
aspectos creadores, desde los primeros
objetos de artesanía hasta los modernos
automóviles.

Si partimos de esta base, debemos aceptar que la


búsqueda de una simetría estructural, gráfica y
textual debe ser una de las metas primeras de todo
diseñador web, ya que confiere a las composiciones
una organización natural a la que el espectador está
acostumbrado.

Por definición, una forma o imagen es simétrica


cuando un eje central la puede dividir en dos parte
iguales y opuestas entre sí. Este concepto, aplicado a una composición gráfica
puede aplicarse tanto a los propios elementos individuales de la misma como a su
totalidad. En este caso, obtener una
simetría exacta puede resultar difícil
(incluso inconveniente), pero sí que
podemos buscar una simetría de bloques y
espaciados en nuestra rejilla.

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El diseño simétrico sugiere estabilidad, equilibrio, resultando estético, ordenado,
atractivo y agradable de contemplar. Por el contrario, el asimétrico muestra
irregularidad, desigualdad en las formas y desequilibrio.

Hay que tener en cuenta que la simetría usada no debe de ser del todo exacta, ya
que la simetría perfecta no es natural, es demasiado "perfecta", valga la
redundancia, haciendo aparecer las composiciones artificiales y premeditadas.
Pequeñas variaciones en la distribución simétrica dan ese toque de ruptura que
hace su contemplación más amena y natural.

En el caso de una página web, la concepción simétrica de la misma comienza con el


reticulado elegido, ya que va a ser el que defina la distribución básica de elementos
en ella. Hay que tender entonces a diseñar un reticulado lo más simétrico posible.

Una forma aceptada de romper el esquema simétrico de una página es crear


bloques descompensados visualmente hacia un lado, alternándolos en la página de
forma inversa, es decir, el primero descompensado a la derecha, el segundo a la
izquierda, etc. Otra técnica es el uso de un único menú lateral de navegación, que
descompensa el peso visual hacia la zona en la que se encuentra.

Si bien en la disposición de bloques en el reticulado podemos ser algo permisivos, en


los contenidos de nuestras páginas la simetría debe ser una norma casi inflexible,
sobre todo en la construcción de ciertos elementos. Es misión fundamental de todo

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diseñador ser capaz de construir contenidos simétricos sin que parezcan rígidos,
artificiales.

Ejemplos claro de esta regla son la creación de formularios y de fichas. Se


construyen generalmente apoyándose en una tabla maquetadora, por lo que
deberemos buscar la simetría en esta tabla, aunque luego, debido a las diferentes
longitudes y naturaleza de los campos, el resultado final "parezca" no serlo.

Distribución simétrica en una ficha

En lo que respecta a los textos, si nuestra página es eminentemente textual, y en


textos de una sola línea, como ésta que tenéis delante, el contenido será simétrico
por propia construcción. Pero si deseamos distribuir el contenido en varias
columnas, deberemos prestar especial atención a que éstas sean equilibradas,
evitando el remarcado fuerte de porciones de texto o de una o más columnas
mediante colores de fondo, textos en negrita, etc.

Columnas textuales y simetría

La regla general es buscar siempre la armonía, aún cuando introduzcamos pequeños


elementos diferenciadores.

Otro aspecto fundamental es mantener simetrías en el tratamiento de los aires en


nuestra página. Entendemos por "aire" el espacio libre que queda entre elementos y

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entre éstos y los límites de la página. Es lo que en cualquier documento llamamos
"márgenes", pero extendido a todos los elementos y contenidos.

Si nuestra página tiene un espacio libre entre su margen izquierdo y el primer


contenido por ese lado, el mismo aire debe quedar entre el margen derecho y el
contenido por ese lado. Igualmente, los espacios libres entre los elementos
internos de la página deben ser simétricos e iguales, buscando con ello el equilibrio
en la composición.

Este concepto es aplicable a todos y cada uno de los elementos de nuestras páginas.
Así, si tenemos una lista de contenidos, podemos crear unos espacios entre cada 5-
7 elementos, que evitarán la sensación de opresión producida cuando las listas
tienen muchos elementos. Entonces, este espacio separador deberemos repetirlo
constantemente a lo largo de la lista.

De la misma forma, cuando trabajamos con formularios en muy importante


diseñarlos de tal forma que el aire que quede entre los diferentes elementos que lo
formen sea simétrico, creando un total claro y armonioso.

Y lo mismo podemos decir de los demás elementos de nuestra página: aires


simétricos, bien repartidos, equilibrados.

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