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“COSAS QUE TODOS DEBEMOS SABER”

En relación con los requisitos para ser miembro de nuestra


Iglesia:

1. Haber aceptado a Cristo como Salvador personal (Hechos 8.37).


2. Tener el conocimiento indispensable para hacer pública su fe en
Cristo (Hechos 8.34, 35).
3. Bautizarse en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
(San Mateo 28.19; Hechos 2.38).
4. Tener experiencia de un cambio de vida, esto es, conciencia de
haber nacido de nuevo en Cristo (Gálatas 2.20).
5. Hacer solicitud ante el H. Consistorio de la Iglesia, expresando el
deseo de ser miembro, o en caso dado, presentar cartas de traslado.
6. Si ha sido bautizado (a) en alguna Iglesia Evangélica reconocida,
tendrá que presentar evidencia de ello.
7. Estar dispuesto (a) a someterse a la fraternidad y las reglas de
nuestra Iglesia.

Deberes de cada miembro de la Iglesia:

1. Orar y leer la Biblia diariamente, memorizando alguna porción, a fin


de que penetre en nuestra vida (1 Tesalonicenses 2.17; San Juan 5.39;
Hebreos 4.12).
2. Asistir a todos los Cultos, tanto de Domingo como entre semana
(Salmo 122.1; 84.10; 27.4).
3. Colaborar activamente en todas las actividades de la Iglesia
(Romanos 12.11).
4. Dar testimonio de nuestra fe en Cristo a otros (Romanos 10.10).
5. Dar buen testimonio ante los hermanos y ante los extraños
(Filipenses 2.14,15; San Mateo 5.6).
6. Mantener la paz entre los miembros de la Iglesia y promover su
crecimiento espiritual (Efesios 4.3; 1 Corintios 12.26; Hechos 2.47).
7. Sostener las necesidades económicas de la Iglesia por medio de la
entrega fiel de los diezmos, primicias y, nuestra ofrenda liberar de
gratitud y amor (Malaquías 3.9,10; 2 Corintios 9.6,7).

Bautismo de los Niños:

1. Que los padres sean miembros de la Iglesia, uno por lo menos, y lo


soliciten, cumpliendo con las condiciones requeridas.
2. Que el (la) niño (a) haya sido registrado (a), en cumplimiento de la
ley Civil, adjuntando a su solicitud la copia del Acta de nacimiento o de
la boleta correspondiente.
3. Que los padres estén conscientes de sus deberes para con su hijo
(a), entre otros: criarlo (a), sostenerlo (a), darle buena educación, pero
de manera especial, instruirle en la Palabra de Dios, dándole ejemplo; y
cuando llegue a la edad en que él (ella) tenga conciencia personal de su
responsabilidad, haga Profesión Pública de su Fe en Cristo.
4. Que en la celebración de este acto, los padres no deben
comparecer con padrinos, sino que ellos personalmente deben
presentarse con su hijo (a) o hijos (as). No deben celebrar dicho
acontecimiento con actos mundanos, ni bebidas embriagantes.

En relación con el Matrimonio:

1. Los contrayentes deben ser creyentes en Jesucristo, miembros de la


Iglesia o de alguna Iglesia Evangélica reconocida, atendiendo el consejo
de Dios en su Santa Palabra (Deuteronomio 7.3-4).
2. Los contrayentes deben tener conciencia del profundo significado
del Matrimonio Cristiano, esto es, de su santidad, reciprocidad e
indisolubilidad (San Mateo 19.6; Efesios 5.31).
3. Los contrayentes deben solicitar al H. Consistorio de la Iglesia,
celebrar este acto con suficiente tiempo y, presentar su constancia de
haberse casado primero por lo Civil.
4. El Matrimonio puede celebrarse en cualquier día de la semana,.
Esto es, de Lunes a Sábado, menos en el Día del Señor, para que tanto
los contrayentes como sus familiares y demás, no interrumpan la
comunión con el Señor y sus ejercicios espirituales correspondientes.
5. El Culto será exclusivamente de adoración a Dios para evitar que en
la parte social de su Matrimonio haya alguna práctica mundana como:
lazo, padrinos, baile, bebidas embriagantes, etc.
6. Es responsabilidad de los contrayentes, el adorno y aseo del
Templo, para la fecha de su Matrimonio.
7. Es recomendable que los contrayentes se entrevisten con el H.
Consistorio antes de su Unión Matrimonial, a fin de que éste, los oriente
y aconseje a la luz de la Palabra de Dios.

En relación con los funerales:

1. Que los familiares del fallecido se comporten ordenadamente y no


como los que no tienen esperanza (1 Tesalonicenses 4.13), sino como los
que tienen la seguridad de que a su muerte, vivirán en el Señor (San
Juan 11.25-26).
2. Que los familiares del (la) muerto (a) eviten encender velas,
veladoras y Rezar. Por el contrario deben ocupar el tiempo en cantar
himnos alusivos, leer la Palabra de Dios, orar por el consuelo de los
familiares y que el culto redunde para la gloria y adoración a Dios
(Salmo 3.1; Romanos 8.28).
3. El culto que se celebra en el panteón, tiene por objeto dar
testimonio de nuestra fe y que los inconversos oigan el Evangelio de
Cristo, por lo tanto debemos esforzarnos porque se alcance dicho
propósito.
4. Después de los funerales, los familiares del (la) fallecido (a), deben
evitar todo acto de oración por el (la) difunto (a), tanto en casa como en
el templo, pues es importante que sepan lo que la Palabra de Dios nos
enseña, tanto en el caso de un (a) creyente, como en el de un (a)
inconverso (a) (San Lucas 16.22-23).

En relación con el Templo:

1. La reverencia en la Casa de Dios es importante y definitivamente


demandada por Él (Eclesiastés 5.1).
2. Debemos evitar, nosotros y nuestros (as) hijos (as), manchar, pintar
y rayar las paredes, bancas, mesas, sillas o tirar basura en la Casa de
Dios.
3. Durante el Culto, no debemos distraernos o distraer a los demás.
Participemos en la lectura, en el canto y en la oración, porque son parte
del Culto y Adoración a Dios.
4. Debemos llegar al Templo con nuestra Biblia, Himnario y cuando
llegue la ocasión, facilitarlos a los visitantes.
5. Debemos presentarnos ante Dios en el Templo, vestidos correcta y
honestamente, para la gloria de nuestra Dios (Deuteronomio 23.5; 1
Timoteo 2.9; 1 Pedro 3.3).
6. Debemos esforzarnos por llegar a tiempo a cada uno de los Cultos,
tanto el Domingo como entre semana (Jeremías 8:7).
7. Enseñar a nuestros (as) hijos (as), que deben entrar y salir del
Templo en silencio y ordenadamente, porque estamos en la Casa de
Dios.
8. Considerar un privilegio, asear y adornar el Templo y si no podemos
hacerlo personalmente, ver quien lo haga en nuestro lugar.
9. Estar pendiente de los gastos de conservación y fomento del
Templo.
10. Los Cultos Especiales con motivo de XV, XXV o L Aniversario, por
Fin de Año Escolar, terminación de Estudios o Titulación, también serán
exclusivamente de adoración a Dios y en la parte social (o salón que se
rente para estas ocasiones), no deberá existir ninguna práctica
mundana, como baile, bebidas embriagantes, etc.

Pbro. Gregorio R. de la Vega