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Capítulo 9

El mandil de aprendiz

En su etimología brasileña, “Avental” está formado de “avante+al”, y avante deriva del latín
“ab+ante” que significa delante. En Español y en árabe es “mandil” derivado del latín “mantile”.
En Ingles es “apron” y en francés es llamado “tablier”.

Algunos investigadores creen ver el origen del mandil (no el de mandil masónico, evidentemente)
en el Génesis, cap3 ver 21, donde se dice :

“Y hizo Dios a Adán y a su mujer túnicas de piel, y los vistió”

O en otras palabras, digamos que está aquí el origen del vestido y no de otra cosa y, el mandil
es el “vestido” del masón.

Los mandiles más antiguos fueron encontrados en pinturas en las tumbas en Tebas, datadas
hacia el 3000 A.C.; donde el faraón y los sacerdotes usaban mandiles de forma triangular
(equilátera) con inscripciones de carácter mágico-protectoras. Supervivientes del grupo que abrió
la tumba de Tutankammon relatan que, cuando fueron retiradas las vendas de la momia,
apareció un mandil ricamente adornado.

Los sacerdotes israelitas usaban un abnet o mandil blanco y entre los persas, en los misterios de
Mitra, el candidato era investido con un cíngulo (cordón con el que los ministros sagrados
apretaban el alba, vestimenta de paño blanco, en la cintura), una corona o mitra, una túnica de
púrpura y, finalmente, cuando recibía la luz, un mandil blanco. Existe una leyenda de origen
persa que dice que el pueblo en sus luchas contra un tirano de nombre Zohac, siempre fue
conducido a la victoria por el herrero Kaweh que usaba un mandil de piel que era erguido como
estandarte.

Los esenios revestían a los iniciados con túnicas blancas y en la India los candidatos eran
vestidos con el sach o zennar sagrado que colgaba desde el hombro izquierdo hasta la cadera
derecha.

Las primeras referencia de mandil masónico están en los reglamentos de una Logia operativa de
Warwick, Inglaterra, que ordena que los recién iniciados “vistan la Logia” dando a sus hermanos
comida, bebida, hospedaje, guantes y mandiles.
En el retrato de Anthony Sayer, primer Gran Maestro de la Gran Logia fundada en 1717, se ve
por primera vez un mandil de un masón aceptado; el mandil es de dimensiones grandes como
también lo son los que aparecen en la portada de la primera edición del Libro de las
Constituciones, en el cuadro “Noche” de Hogarth, en las antiguas Constituciones publicada por
Cole en 1731 y en las Ceremonias Religiosas de Picart, publicada en 1735/1736. En esa época
los mandiles ya eran adornados, como hoy, con bordes de seda blanca.

En 1814, la Gran Logia Unida de Inglaterra, determina que el mandil de aprendiz debía ser de
piel de cordero, todo blanco, sin adornos, forma rectangular de 14 a 16 pulgadas de largo y de
12 a 14 pulgadas de altura. El Rito Escocés Antiguo y Aceptado, en el Convento de Laussanne,
codificó el 15 de septiembre de 1875, las condecoraciones Masónicas y los mandiles de los
diferentes grados, ratificando la determinación anterior de la Gran Logia Unida de Inglaterra. La
Gran Logia Masónica del Estado de Sao Paulo acepta un tejido que sustituya la piel de cordero y
las medidas son 35 cms de altura y 40 cm de largo.

El mandil masónico debería de ser confeccionado exclusivamente con piel de cordero: el cordero
es considerado como el emblema de la humildad, representa la resurrección de la Luz en la
Pascua de Pentecostés, en la fiesta del pasaje cuando el Sol, en el equinoccio de primavera,
para por la constelación de Aries (o del carnero), derramando sobre la Tierra su bendición de Luz
y de vida. Debemos eliminar de nuestro interior la prepotencia y la vanidad y actuar con la
humildad del cordero que va para el sacrificio. Considerando la naturaleza humana, es una de
las condiciones más difíciles de ser cumplida.

El color blanco siempre simbolizó, en todos los ritos y misterios de los pueblos desde los más
antiguos y sabios, la pureza, siendo usado en los vestidos de los iniciados y de las jerarquías
más altas. Para los masones representa la pureza del alma.

El mandil está constituido de dos figuras geométricas: un cuadrado y un triangulo formado por la
bayeta levantada. El cuadrado representa la materia o plano físico que sirve como centro de las
reacciones instintivas que no miran para el aspecto moral y si para la conservación de la materia
y el cuerpo. Cuerpo en donde se manifiesta y vive el espíritu. Los instintos dominan el mundo de
los sentidos y las pasiones determinan nuestra conducta. La Masonería estima que los
Aprendices aún no han desarrollado la razón y la parte espiritual representada por el triangulo,
es decir, ese fluido sutil dotado de sensibilidad, inteligencia y esencia para conseguir un grado
superior. Es por este motivo que el triangulo está localizado encima del cuadrado para recordar
que el plano físico, causa y origen de los errores humanos, debe ser redimido por el espíritu que
es la fuerza superior que conducirá al hombre por el camino acertado de la verdad y
aproximación a nuestro G.·.A.·.D.·.U.·..

El aprendiz usa la bayeta levantada para protegerse de las heridas causadas por el cascajo de la
piedra bruta que está a devastar para ser usadas en la construcción del Templo. Por eso, el
mandil es el símbolo, también, del trabajo y como los masones comparecen en los Templos
masónicos para trabajar, nunca se olvidan de usar el mandil cuando están en el interior de
Templo.

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