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EMPRESA CANARIA: RANKING Y RETOS

En medio de la quietud de las grúas, el mayor silencio en los comercios, el

vacío en los apartamentos turísticos, el aumento de las concursales y el crecimiento de las cifras del desempleo, vale la pena echar una mirada al - Ranking 2008 - de las primeras empresas de Canarias por volumen de ingresos. Ello nos recuerda dónde estamos, qué no hacemos y qué caminos

ha de recorrer el tejido productivo de las islas para retomar una nueva senda,

pero distinta a la anterior, de crecimiento, prosperidad y sostenibilidad

económica de las islas.

Sin entrar en muchos detalles, ya sabemos que los rankings de empresas son limitados en su veracidad, en sus cifras aproximadas, en la consolidación de

los grupos empresariales, en que al fin y al cabo: no están todos los que son,

ni son todos los que están. Pero caben algunas observaciones. Las grandes

empresas canarias están asentadas básicamente en actividades de Comercio (Mayor y Menor), Inmobiliarias - Construcción y derivados, Hostelería y Servicios Turísticos, Transporte, Bienes y Servicios Públicos y en menor medida en la Industria de Alimentación, Bebidas y Tabaco. El ranking refleja muy bien, desde su cúspide más prominente, sobre qué ejes pivota el conjunto de la oferta económica de las empresas canarias. Demuestra la importancia del tamaño en estos sectores. Evidencia los resultados corporativos de un periodo de crecimiento económico, seguramente inigualable de la historia de Canarias. Permite atisbar la fuerza de las que se han hecho grandes en un periodo corto de tiempo, la resistencia de las que permanecen ocupando altas posiciones en recorridos largos y nos deja recordar las ausencias de las que cayeron o resultaron absorbidas. Todo cambia, todo permanece.

En las perspectivas de transformación del modelo económico de Canarias, tomando como base la mejora de la productividad del existente, habrá que contar con la realidad de sus empresas de mayor tamaño. No todas aguantarán el embate de la actual crisis, pero a todos nos conviene que una

buena parte de ellas hagan sus “tareas apropiadas” y hagan el transito de la vieja a la nueva economía, de las estructuras de negocio cuasi-personalista a las estructuras corporativas profesionalizadas,de su fundamentación mayormente en recursos materiales a su capacitación en la gestión de intangibles y conocimientos específicos, de su cartera de oferta de productos

y servicios de mercado interior a su mayor proyección competitiva internacional.

Los nuevos “sectores y actividades emergentes” (TIC´s y energías renovables, actividades y servicios medioambientales, marinos y socio- sanitarias, industrias creativas de ocio y cultura, etc.) que caracterizarán cualitativamente a un nuevo modelo de crecimiento para Canarias, estarán

sin duda enraizados en los “sectores y actividades tradicionales”. El papel de los “inno-emprendedores” será clave en su nueva configuración y se requiere en paralelo el concurso de los operadores más robustos y de los sectores de mayor peso para arrastrar a la economía en su conjunto en la dirección adecuada.

En el Ranking están sobre todo nuestros “elefantes”, aunque el grueso de la economía insular está compuesta de “ratones” marginales con altas tasas de mortalidad, estando por destapar y acelerar una mayor presencia de las “gacelas”: empresas de alto potencial de crecimiento y con carteras de nuevos bienes y servicios de alto valor añadido.

Podríamos resumir estas observaciones en que a la economía canaria le irá bien si, en última instancia, a las empresas canarias les van bien en una senda de mejora de la “triada” de productividad empresarial, competitividad de su oferta de bienes y servicios y cohesión social por la vía de la creación de empleos cada vez más cualificados y de la redistribución de las rentas y bienestar que se genere a su alrededor. Ello se enmarcaría en una reconversión verde en el proceso de una recuperación sostenible.

Los rankings del futuro deberían aflorar y visualizar así la aparición de más y mejores empresas de bienes, contenidos y servicios avanzados, con más especialización creativa, con más intensidad en conocimiento, con más apertura y conexión exterior y eso solo será posible en un contexto de más políticas “pro-market” (promoción de las fuerzas que facilitan la competencia constructiva basada en la innovación continua) y menos “pro-business” (protección de los negocios existentes bien conectados a los poderes políticos)

Más allá de la coyuntura y de las diferencias de tamaño y sectoriales, las empresas canarias se enfrentan así a cuatro retos comunes:

- ¿Qué producir – vender?: Revisando el enfoque y ampliación de sus mercados para producir nuevos productos y servicios duraderos, la adaptación a nuevos requerimientos, restricciones de clientes y ámbitos de operación más amplios y globales.

- ¿Cómo intensificar el conocimiento diferencial ?: La asimilación y plena utilización de las TIC´s en sus procesos y sistemas de gestión, acompasando eficacia y remodelación de los negocios.

- ¿Quién y cómo dirigirlas?: Abordando las transiciones familiares y/o generacionales a sistemas y equipos directivos más profesionales y colaborativos: preparados, eficientes y con autoexigencia ética.

- ¿Con qué tamaño y poder relativo?: La cooperación- competitiva en redes, adquiriendo tamaños más relevantes en estructuras más flexibles y abiertas, con mayor capacidad financiera y de comprensión de las conversaciones que definen los mercados.

Primero sobrevivir, pero en el transcurso, no desaprovechar las oportunidades que plantea una buena crisis para ampliar los ámbitos de experimentación y darle una vuelta de tuerca al Ranking , en positivo.

Fernando Sáenz - Marrero

Ingeniero Industrial y Economista

Socio-Director de EDEI Consultores