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España aboga por Colombia

Le cae más agua al torrente de opinión. El periódico El País de Madrid,


estimado como el más importante de Iberoamérica, hizo público su
criterio sobre la política colombiana. Cree que un tercer mandato del
presidente Álvaro Uribe es, "además de inapropiado, innecesario".
¡Sobra! Y si se le da movilidad a la democracia cualquier otro
colombiano lo haría igual o mejor. Se una a los millones de
Colombianos que creen “son falsas las voces de quienes pregonan
que Uribe es irremplazable y todo poderoso. La prensa española cree
que quienes respaldan la reelección están pensando solo en sus
intereses personales, secretos e inenarrables. El editorialista afirma
que "son cada día más las voces nacionales e internacionales que
piden al presidente que adelante su compromiso de no presentarse a
un tercer mandato aunque la sentencia del tribunal lo autorice: que
se contente con ocho años de éxitos en la lucha contra la subversión,
pero de profunda atonía en lo social". Le recuerda a Uribe que
Colombia no solo es guerrilla y que ha olvidado lo más importante
que es un país social de derecho.

El diario español, de amplia repercusión en Europa reconoce que


Colombia necesita cambios en sus políticas gubernamentales y
recuerda que hay meritorios sucesores no solo en el arribismo sino
también en la oposición donde actúan los mejores. "Un tercer
mandato de Uribe es, además de inapropiado”, ya que lo basa en una
ley creada e impulsada por él para ser aplicada en su beneficio e
innecesario porque el país no solo es subversión. “Sucesores los hay
en casa y en la oposición, pero, sobre todo, Colombia precisa otros
aires. El mejor y más democrático servicio que puede prestar hoy a la
nación es tomarse un merecido descanso". Atender los avisos que las
gentes han colocado por todas partes “no más Uribe, ya estamos de
corrupción y desequilibrio social, económico y político hasta el
cuello”. En lo nacional e internacional se reconoce que Uribe no
gobernó para todos los colombianos, sino para los Uribistas y una
determinada élite del poder económico privilegiada e intocable

Uribe sin guerrilla no vale nada. Su posible popularidad señalada en


dudosas encuestas, la ha basado en la lucha contra el terrorismo y la
subversión. Ante esta realidad, “se perfilan dos escuelas: La que
sostiene que los recientes atentados de las FARC prueban que la
política de Seguridad Democrática es incapaz de acabar con la
guerrilla, -en realidad, un hatajo de bandoleros y terroristas-, y la que,
por el contrario, porfía con que hace falta una tercera oportunidad
para que Uribe saje definitivamente ese absceso de la democracia
colombiana”. El diario español indudablemente esta muy bien
informado cuando afirma que “Son cada día más las voces nacionales
e internacionales que piden al presidente que adelante su
compromiso de no presentarse a un tercer mandato aunque la
sentencia del tribunal lo autorice”. Ese tercer mandato sería más
perjudicial que beneficioso. La corrupción que tiene a los colombianos
absortos, tomaría nuevos impulsos entre quienes apoyan la
reelección y quienes son responsables de todos los desmanes que los
medios publican casi a diario. Es el pago que reclaman al apoyo de la
reelección.

Los 8 años de gobierno de Uribe son vistos por El País de Madrid


como, “de profunda atonía en lo social”. Colombia según los
organismos internacionales en este lapso ha desmejorado en lo social
y los problemas como los de salud, de responsabilidad
gubernamental, descargados en el sector privado, van de mal en
peor, la comercializaron y a pesar de ellos este en una crisis
pavorosa. La solución solo la ve, el gobierno, incrementándo los
costos a los empobrecidos usuarios quienes por carencia de recursos
tendrían que renunciar a atención y medicamentos. La juventud está
frustrada y la universidad publica pasando por un lamentable estado
de abandono casi inmoral al negársele los presupuestos adecuados
para poder decepcionar para calificar un mayor número de jóvenes,
que hoy no pasa del 7%. El desempleo, principal generador de
pobreza agobia al máximo al país al llegar a en algunas ciudades a
cifras que pasan del 20% y con un sub empleo superior al 60%, una
legislación laboral disminuido que induce lentamente a una moderna
esclavitud, en fin, la “atonía”· que quiere decir entre otras cosas
flojedad, debilidad, flojera, lasitud, inconsistencia y flácida no son
inventos del periódico español, que generosamente piensa en
Colombia más que en los intereses de una persona. El torrente de
opinión nacional e internacional, incrementado por la prensa
española, seguirá creciendo sin parar.