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Estado Confesional de Uribe

Les sobra razón a los voceros de la iglesia católica cuando aseguran


que un presidente Álvaro Uribe no puede dejar en manos de “Dios” la
toma de determinaciones políticas de la trascendencia de la
reelección. A Dios lo que es de Dios y al César, (Álvaro), lo que es del
César. Uribe, según el secretario de la Conferencia Episcopal
Colombiana, está dejando en manos del Creador cuestiones que son
netamente responsabilidad del mandatario colombiano, le esta
sacando el cuerpo a la honradez y claridad. Un Estado no se puede
manejar echando una bola a rodar por un precipicio haber qué pasa.
Además, destacaron, Colombia no es un país confesional sino un
estado laico. Si fuera confesional, se da un ejemplo, no hubiese
permitido que se aprobara la ley de aborto, a la cual se opone la
iglesia católica y Dios a través del quinto mandamiento que
establece, “no matarás”. Todos los colombianos entendemos que la
invocación a Dios en esta caso, es un truco platico del mandatario,
para aparentar mucha religiosidad y tratan de captar la opinión de
católicos y cristianos en general.

El Secretario de la Conferencia Episcopal, Monseñor Juan Vicente


Córdoba, puntualizó que el presidente Álvaro Uribe, como jefe de
Estado, no puede acudir a "Dios nuestro Señor" para definir su futuro
en la Casa de Nariño. Esas son cosas materiales que nada tienen que
ver con la espiritualidad que implica la presencia del Creador. "No nos
queremos poner nosotros a decir ni si, ni no, porque un pastor no
divide a su rebaño y si decimos sí, los de no se van de la Iglesia o se
ponen en contra de la propia Iglesia; si decimos no, los de sí se
sienten que sus pastores no los apoyan. Un pastor no sectoriza, un
pastor une, por eso nosotros no nos definimos si sí, ni no". La Iglesia
no tomará partido en la eventual reelección del presidente Uribe. Será
cada obispo a titulo personal, quien se pronuncie públicamente o en
privado. Si la iglesia como iglesia no se mete en ese estercolero de la
reelección de Uribe, no es correcta que sea invocado Dios, que es el
mismo Dios de los que se oponen. Al fin y al cabo son colombianos y
en pleno uso de sus derechos políticos que no se le pueden recortar a
nadie.

El jerarca de la iglesia católica consideró que, "El presidente como


persona puede ser de otra religión y como persona puede alabar a su
Dios y decir que pone en manos de su Dios en lo que quiera. Como
jefe de Estado no. Como jefe de un estado laico no se puede poner en
manos de Dios ya que Colombia no es un estado confesional. Es
impudente y casi obra del demonio que use a Dios para conseguir
aprobación de determinadas leyes que lo van a beneficiar sino a él. Si
dijera que los obispos y los pastores definan la reelección seria una
equivocación. Entonces el nuestro no sería un estado laico. Si el jefe
de un Estado se une a una Iglesia o una creencia religiosa para la
toma determinaciones políticas o administrativas, lo vuelve
confesional". La recomendó sacar a Dios de este berenjenal humano
salpicado de infinidad de dudas y que creará enfrentamiento entre los
colombianos. El Secretario de la Conferencia Episcopal que son la
Corte Constitucional y el pueblo los únicos que decidan si el
presidente Uribe es reelegido para un tercer mandato.

Buen número de obispos y arzobispos colombianos han expresado su


pensamiento sobre la reelección de Uribe. Cardenal Rubiano
considera que, “no es buena y que por el contrario le podría causar
daño a la democracia y estimular la corrupción administrativa. Que la
democracia requiere de movilidad y que no es sano que una persona
o un criterio político se perpetué en el poder. Dentro de los aspirantes
a la Casa de Nariño hay gente muy capacitada que lo haría igual o
mejor que Uribe”. Como asegura en secretario de la Conferencia
Episcopal Colombiana, es la Corte Constitucional y el pueblo los que
den el fallo final. El resto, incluido Dios, nada tiene que hacer ahí.
Colombia es un “Estado Laico” y no se puede usar a Dios para unas
cosas y dejarlo de lado para otras. Reitero, para establecer el aborto,
al que se opuso la religión, Uribe no invocó a Dios, por eso, hacerlo
ahora que es para benficiar sus desesperadas ansias de poder, es un
abuso. Es usar viejas y ya conocidas técnicas engañosas del culebrero
antioqueño para poder vender sus pomadas que no sirven para nada.

Nota.- Como todos los colombianos lo esperaban se dio el “concepto”


de la Procuraduría sobre la legalidad de la ley de la reelección de
Uribe. Por ser un incondicional del presidente, sus políticas y como
forma de agradecimiento por haberlo postulado para el cargo, fue
positivo. Sus justificaciones no fueron muy claras. El funcionario trató
de enredar cuando explicaba el por qué en la televisión y llegó a
sostener que las irregularidades en el tramite no son malas si se trata
de favorecer al presidente. Este concepto no es obligatorio para la
Corte Constitucional y lo puede aceptar o hacer a un lado, tirarlo a la
bolsa de la basura.