GEOARQUEOLOGÍA DEL SITIO EL ALTO 3 (PUNILLA, PROV.

DE
CÓRDOBA). PRIMERA APROXIMACIÓN
Roldán, Fabiana (*);Rivero, Diego (**);Sanabria, Jorge(***) y Argüello, Graciela (***)
(*) Laboratorio y Cátedra de Prehistoria y Arqueología, U.N.Cba.
(**)Laboratorio y Cátedra de Prehistoria y Arqueología, U.N.Cba.-Becario CONICET
(***) Cátedra de Pedología. Escuela de Geología. F.C.E.F.y N., U.N.Cba.

Las cuestiones vinculadas con los fenómenos de cambio en el largo plazo
constituyen un tema central dentro de los problemas que plantea la arqueología de las
Sierras de Córdoba. Si bien la ocupación pleistocénica del sector (Ameghino 1885;
Castellanos 1922; Doering 1907; Frenguelli 1919) aún resulta controvertida; no existen
dudas acerca de que las comunidades cazadoras-recolectoras ya se habían establecido en
la región a principios del Holoceno (ca. 10.000 AP).

Se cuenta al presente con el esbozo de un proceso histórico que, posiblemente,
cubrió más de diez mil años; se trata de un bosquejo incompleto, en el que se reconocen
lagunas de datos e interpretación; y en el que los factores explicativos de los cambios
que tuvieron lugar en el transcurso de esos milenios aún no han sido definidos.

En el marco de tal estado del conocimiento, El Alto 3 adquiere gran relevancia,
por cuanto constituye uno de los escasos sitios en la región que presenta una serie de
ocupaciones correspondientes a distintos momentos dentro del Holoceno. Los estudios
realizados hasta el presente en el sitio, han proporcionado información relevante a fin de
cubrir algunos vacíos existentes en el proceso histórico en cuestión y han permitido
comenzar a entender ciertas líneas de desarrollo que operaron durante dicho proceso, las
cuales pueden resultar explicativas de algunas de las transformaciones ocurridas
(Roldán et al. 1999).

El objetivo de este trabajo, es presentar la secuencia geoarqueológica detectada
en el sitio en el marco de las inferencias climáticas realizadas a partir del análisis
sedimentológico sobre muestras recuperadas en los diferentes estratos del sitio.
Asimismo, en una primera aproximación, se discute la influencia de las variaciones
climáticas sobre las estrategias adaptativas adoptadas por las comunidades prehistóricas
que ocuparon el abrigo.

EL SITIO Y SU CONTEXTO:

El Alto 3 se localiza en el sector oriental de la Pampa de Achala (Figura Nº 1), 31º 24´S y 64º 44´O,- en las Sierras Grandes que corresponde a las Sierras Pampeanas
de Córdoba, a 1650 m.s.n.m., en un ambiente frío y agreste caracterizado por una
vegetación de pastos y gramíneas. Está constituido por un alero que se abre en un frente
granítico ubicado en las cotas superiores de la cabecera de una quebrada. Se trata de uno
de los aleros de mayores dimensiones en el área: su boca tiene un largo de 23 m, su
profundidad media es de 5 m y la altura del techo es superior a los 2 m (Foto Nº 1) El
frente está expuesto hacia el sur, dando lugar a un efecto de umbría, como se conoce en
el ambiente serrano.

En la roca que conforma el piso del interior se localizan 24 instrumentos de
molienda, mientras que otros 39 se agrupan en el exterior, sobre una roca plana ubicada
a unos 15 m de la abertura.

Al momento de su localización, el piso del alero estaba conformado, en más de
un 90%, por la roca base, en tanto que los sedimentos existentes tenían una escasa
potencia. Fuera del alero se ubica una explanada que fue erosionada por una cárcava,
dejando al descubierto un perfil en lo que antes debió ser un espacio ocupacional
exterior.

Estratigráficamente, el perfil tiene aparentemente

una secuencia única de

estratos, espesores y, posiblemente, de porcentajes de materia orgánica, ya que en otros
perfiles expuestos - que todavía no han sido estudiados- las características son
diferentes. Por esa razón, y debido a la existencia de escasos estudios sobre el Holoceno
en las Sierras Pampeanas cordobesas, las consideraciones paleoclimáticas deben ser
cuidadosas.

MATERIALES Y MÉTODOS:

El examen de este perfil permitió identificar materiales arqueológicos en
sucesión estratigráfica hasta alcanzar una profundidad de 160 cm, distinguiéndose cinco
unidades sedimentológicas que fueron descriptas siguiendo la metodología propuesta
por Butzer (1989).

A partir de esta evidencia se planificaron y desarrollaron los trabajos de
excavación en la explanada exterior, que implicaron la apertura de tres cuadrículas de
1m por 1 m. Si bien la excavación fue efectuada a partir de capas artificiales de 5 cm de
profundidad, se registraron las discontinuidades sedimentológicas existentes, en todo
coherentes con las observaciones del perfil. La excavación alcanzó 160 cm de
profundidad, en los que se identificaron cuatro componentes culturales, los tres
inferiores correspondientes a cazadores-recolectores y el superior a comunidades
agroalfareras.

Debido a las condiciones de extrema acidez de los sedimentos, no se recuperaron
restos óseos y toda la evidencia material se compone de desechos y artefactos líticos y
cerámicos. Un análisis preliminar de los artefactos líticos y cerámicos se presentó en un
trabajo anterior (Roldán et al. 1999), por lo que aquí únicamente se harán referencias
generales a las conclusiones de dichos análisis. Es necesario aclarar que las
clasificaciones tipológicas de desechos y artefactos se hicieron siguiendo la propuesta
de Aschero (1983), en tanto que para el material cerámico se siguieron las propuestas de
la Primera Convención Nacional de Antropología (1966).

A su vez, el análisis granulométrico se efectuó sobre muestras consideradas
representativas de las capas descriptas en el Perfil 1, según la metodología convencional
por tamizado para las fracciones mayores a 4 Phi, y por sedimentación según la ley de
Stockes, con el empleo de la pipeta de Khün para los diámetros menores.

Los clastos retenidos en el tamiz 5 (más de 4 mm), se analizaron
macroscópicamente.

La separación en fracciones se hizo de phi en phi, y se dibujaron las curvas de
frecuencia acumulada, desde las cuales se obtuvieron los porcentiles que se aplicaron en

las fórmulas de Folk y Ward (1957) para la obtención de los valores: Media (Mz),
Desviación standard (σ1), Mediana (Md), Moda (M), Asimetría (Sk1), Curtosis (Kg) y
Varianza (σ1 2 ) que constan en la Tabla 1.También se utilizó el Número de Sahu y se
realizaron curvas en papel probabilístico a los fines de determinar las poblaciones
internas y los mecanismos de transporte.

ESTRATIGRAFÍA DEL SITIO Y ANÁLISIS SEDIMENTOLÓGICO

La característica general de los sedimentos se corresponde con un origen aluvial,
que queda demostrado por la presencia de gravas. La morfología angulosa de esos
clastos indicaría que proceden de corta distancia. Es probable que los altos porcentajes
de limo tengan un origen eólico si se tiene en cuenta los eventos sucedidos en la llanura
oriental.

Unidad sedimentaria Nº 5. Desde los 160 cm a los 150 cm. Constituye la base del perfil.
Es un sedimento areno- limoso, con presencia de clastos de hasta 15 mm, de color en
húmedo pardo oscuro (10YR3/1). Ligeramente plástico. Mineralógicamente se observan
feldespatos, micas y fragmentos líticos de granitos. El pH tomado en el campo es ácido.
El porcentaje de materia orgánica es de 3,62. Esta unidad es arqueológicamente estéril.

Unidad sedimentaria Nº 4. Desde los 150 cm a los 125 cm. Presenta una granulometría
limo- arenosa, es ligeramente plástico, con estructuras de bloques. Los fragmentos
líticos angulosos tienen un diámetro máximo de 18 mm. El color en húmedo es pardo
(10YR3/3). Se observan restos de carbón. El pH tomado en el campo es ácido. Tiene
1,57% de materia orgánica.

Unidad sedimentaria Nº 3. Desde los 125 cm a los 75 cm. Es un sedimento arenolimoso. Tiene abundantes fragmentos líticos angulosos de hasta 23 mm. Carece de
estructura sedimentaria. Es brilloso y denso. Presenta restos carbonosos. Tiene escasas
evidencias de bioturbación. El color en húmedo es muy oscuro (10YR1,7/1) en
correspondencia con el alto porcentaje de materia orgánica (5,88). El pH tomado en el
campo es ácido.

Unidad sedimentaria Nº 2. Desde los 75 cm a los 55 cm. No se realizó el análisis
granulométrico en laboratorio, debido a su notable semejanza macroscópica con la
muestra de la unidad sedimentaria Nº1. Su textura a campo corresponde a un sedimento
areno- limoso. Es de color en húmedo muy oscuro (10YR2/1). Escasas evidencias de
bioturbación. Se observan restos de carbón. El pH tomado en el campo es ácido. El
porcentaje de materia orgánica es de 7,66.

Unidad sedimentaria Nº 1. Desde los 55 cm a la superficie. Granulométricamente es un
sedimento areno- limoso, con fragmentos líticos de hasta 10 mm, subesféricos a muy
poco redondeados. Es de color en húmedo muy oscuro (10YR2/1). Presenta estructura
de bloques subangulares medios, moderados. Tiene restos de carbón y abundantes
raíces. Es de muy baja densidad y esponjoso. El pH tomado en el campo es ácido. El
porcentaje de materia orgánica es de 7,41.

Resultados del Análisis Granulométrico:
Al comparar las muestras (Tabla 1), aparece una gran semejanza entre las dos
últimas, y alguna ligera diferencia entre la primera y todo el resto, siendo ésta la única
con tres poblaciones, y con clastos algo más redondeados. No obstante, todas las
muestras responden a transporte aluvial con gran disponibilidad de agua, al menos
estacionalmente; y probablemente a una escasa distancia desde la fuente de origen, ya
que no se han perdido las micas de los fragmentos mayores, a pesar de ser minerales
que por su exfoliación son rápidamente separados y finamente divididos.

Si ha de considerarse significativa la diferencia en los valores estadísticos
analizados- lo cual es algo aventurado, porque las diferencias son muy exiguas- puede
pensarse en un aporte hídrico ligeramente menor en los períodos a los que corresponden
las muestras ARQ 268 y ARQ 269, respecto a los representados por las otras dos.

SECUENCIA DE OCUPACIÓN HUMANA DEL SITIO

Componente 1A:
Se desarrolla en la Unidad Sedimentaria N°4, y los desechos de talla e
instrumentos líticos constituyen la totalidad del registro arqueológico recuperado. Los
desechos de talla son escasos (n = 305), correspondiendo en su mayor parte a lascas

internas de tamaños pequeños y muy pequeños (80 %), mientras que no se han
recuperado lascas de adelgazamiento bifacial. Casi la totalidad de los desechos líticos
son de cuarzo, que es una roca local de gran disponibilidad. Únicamente un desecho es
de una materia prima no local, se trata de una lasca interna de brecha, una roca de
localización muy restringida a más de 40 km al Noroeste de El Alto 3. En cuanto a los
artefactos formatizados, se recuperaron cuatro núcleos de cuarzo con extracciones
sumarias y una punta burilante confeccionada en ópalo, una roca cuyas fuentes más
próximas se encuentran a más de 100 km hacia el Norte del sitio.

Este componente se dató mediante un fechado radiocarbónico sobre una
dispersión de carbón vegetal asociada al instrumento de brecha y desechos de talla, la
fecha obtenida fue de 9.790 +- 80 AP (LP-1420) (Rivero 2003). Es necesario destacar
que esta datación constituye la de mayor antigüedad hasta el momento, para la región de
las sierras de Córdoba, y permite comenzar a plantear problemáticas referidas al proceso
de ocupación humana inicial de estos espacios, el cual podría haber tenido lugar a fines
del Pleistoceno.

En este sentido, el análisis del registro artefactual obtenido en este componente
(Rivero 2004) indica una baja frecuencia de artefactos, altos porcentajes de desechos
procedentes de las etapas inicales de menufactura, bajos porcentajes de lascas de
reactivación, ausencia de raspadores y altas frecuencias de materias primas locales,
resultados coherentes con las expectativas generadas por Franco (2003) para momentos
exploratorios de un territorio, siguiendo el esquema propuesto por Borrero (1994-1995)
para la exploración y colonización del extremo sur de Sudamérica.

Componente 1B:
Se desarrolla en la Unidad Sedimentaria N°3 y se obtuvieron 3.845 desechos de
talla, el 99% de los cuales son de cuarzo mientras el 1% restante se reparte entre
materias primas locales como calcedonia y ortocuarcita, y no locales como ópalo y
brecha. El tamaño dominante entre los desechos es el pequeño y muy pequeño, en tanto
que la mayor parte de las lascas son internas, identificándose la presencia de lascas de
adelgazamiento bifacial.

Asimismo, se recuperaron 68 artefactos formatizados (Tabla 2) y 83 núcleos y
nucleiformes, en su mayoría de cuarzo. Una característica distintiva de este
componente, es la presencia de puntas de proyectil apedunculadas de limbo lanceolado
(Foto N2) y con pedúnculo destacado y hombros, algunas de las cuales fueron
confeccionadas en

materiales no disponibles localmente, como brecha y ópalo,

constituyendo los únicos artefactos de materias primas no locales. En general, los
instrumentos son especializados, confiables y transportables, evidenciando la existencia
de equipos líticos diseñados en el marco de estrategias de conservación (sensu Nelson
1991) y con una moderada inversión de trabajo en su confección.

Los elementos recuperados sugieren una elevada tasa de depositación, al tiempo
que parecen referir a diversas actividades, como varias etapas en el proceso de
manufactura y mantenimiento de instrumentos, y el procesamiento de productos
animales y vegetales. En términos generales, estas actividades son coherentes con las
esperadas para los campamentos base, por lo que puede hipotetizarse que la localidad
fue recurrentemente utilizada como un sitio de actividades múltiples de este tipo.

Este componente aún no ha sido datado directamente, pero en base a las otras
fechas radiocarbónicas obtenidas para los otros componentes del sitio y a la presencia
de puntas de proyectil lanceoladas y con pedúnculo destacado, que han sido datadas en
otro sitio de la región de Sierras Centrales en circa 8.000 años AP (González 1960), se
ubica tentativamente entre el 8.500 y el 5.000 AP.

Componente 2:
Este componente se encuentra contenido en la Unidad Sedimentaria N°2. La
muestra de desechos de talla se compone de 1.890 ítems, en su totalidad de cuarzo,
cuyos tamaños dominantes son pequeños y mediano-pequeños y corresponden en su
mayoría a lascas internas, aunque las externas son las segundas en importancia. Con
respecto a las lascas de adelgazamiento bifacial, están presentes en menor proporción
que en el componente anterior.

En cuanto a los artefactos, constan de 16 instrumentos (Tabla 3) y 19 núcleos y
nucleiformes. La totalidad de los instrumentos y núcleos son de cuarzo, con excepción
de un raspador de ortocuarcita, una roca localmente disponible al igual que el cuarzo.

Los artefactos distintivos de este componente corresponden a las puntas de proyectil
apedunculadas de limbo triangular (Foto N3). A diferencia del componente anterior,
con excepción de las puntas de proyectil, el conjunto artefactual es menos diverso y más
generalizado, reflejando una baja inversión de trabajo y un predominio de estrategias
expeditivas (sensu Nelson 1991) para el diseño y confección de instrumentos líticos.

La actividad de talla que generó el mayor número de desechos ha sido la
reducción de núcleos de formas no estandarizadas dirigida a la obtención de artefactos
informales o de baja inversión de trabajo en su confección. El análisis de los desechos y
artefactos sugieren que, durante este período, el sitio fue utilizado para la realización de
tareas específicas, tales como campamentos vinculados con actividades de caza.

Hasta el momento, se cuenta con dos dataciones radiocarbónicas realizadas
sobre carbón vegetal, asociado estratigráficamente con artefactos líticos, que arrojaron
fechas de 2.770  años 80 AP (LP-1287) y 2.990  70 años AP (LP-1502), estas fechas
ubican el inicio del componente en los comienzos del Holoceno tardío.

Componente 3:
Se desarrolla en la Unidad Sedimentaria N°1. Este componente cultural
corresponde a las comunidades agroalfareras y se caracteriza por la presencia de tiestos
y artefactos cerámicos, tales como un fragmento de estatuilla, además de artefactos y
desechos líticos. Ha sido datado mediante un fechado radiocarbónico, realizado sobre
una concentración de carbón asociada a desechos líticos y cerámicos, y se obtuvo una
fecha de 670  50 años AP (LP-1278)

Se analizó una muestra de 1065 desechos de talla, correspondiendo el 99% a
cuarzo, mientras el 1% restante consta de desechos de ópalo, calcedonia y ortocuarcita.
El tamaño dominante de las lascas es el muy pequeño y pequeño, estando muy poco
representadas las categorías litométricas más grandes. Predominan las lascas internas e
internas de formatización, siendo mínima la presencia de lascas de adelgazamiento
bifacial.

Entre los artefactos formatizados se destaca la presencia de puntas de proyectil
con pedúnculo diferenciado y aletas entrantes (Tabla 4, Foto N3), confeccionadas en
materias primas no locales (i.e. ópalo), y puntas apedunculadas de limbo triangular
manufacturadas en cuarzo, ambos tipos de artefactos de tamaño pequeño, y es
importante señalar que todos están fracturados. Los restantes artefactos son útiles de
cuarzo de formatización sumaria y escasos núcleos (n=3).

El análisis lítico indica que la principal actividad de talla fue la reducción de
núcleos no preparados, orientada a la producción de útiles informales. Las actividades
de formatización y mantenimiento de útiles formatizados, como las puntas de proyectil,
también están presentes aunque en menor proporción.

Con respecto a los instrumentos de molienda fijos, que están en el sitio, este tipo
de evidencia, al carecer de asociación estratigráfica, resulta controvertida al momento
de identificar su posición cronológica. Sin embargo diversas líneas de evidencia hacen
presumir que los morteros eran utilizados exclusivamente por los grupos productores de
alimentos (Roldán 1997). La situación de las conanas también presenta ambigüedades,
puesto que pueden corresponder tanto a la ocupación cazadora recolectora cuanto a los
grupos más tardíos. Entendiendo, entonces, que la mayor parte de estos instrumentos
(i.e. 63 morteros) se integran dentro del componente 3, se han incluido aquí también a
los restantes artefactos pulidos fijos destinados al procesamiento de vegetales y otras
materias primas.

En cuanto al material cerámico, se obtuvieron 272 fragmentos cerámicos y una
estatuilla fracturada. Se pudieron identificar 2 bases, 17 bordes y 3 asas, presentando
dos fragmentos decorados con incisiones y tres con marcas de cestas. En total se logró
discriminar 50 individuos mínimos, que incluye un plato de grandes dimensiones,
aunque en su mayor parte corresponden a ollas globulares de tamaños medianos a
grandes con restos de hollín, lo que indica su uso para la cocción de alimentos.

Las actividades desarrolladas en la localidad por los grupos productores de
alimentos resulta un tema complejo, cuyo análisis pormenorizado excede los objetivos
de esta presentación, no obstante ello, es posible hacer algunos comentarios. En este
sentido, las evidencias con las que se cuenta hasta el presente (v.g. gran número de

vasijas empleadas en la preparación de alimentos, numerosos instrumentos de molienda
fijos) sugieren que esta localidad habría funcionado como un sitio de agregación,
implicando la reunión de varias unidades domésticas para realizar actividades
destinadas a reforzar los lazos de reciprocidad e interacción (Roldán 1999)

DISCUSIÓN

Mediante el análisis de la columna arqueosedimentaria del sitio se han
identificado cinco eventos geológicos de depositación de sedimentos a lo largo del
Holoceno, durante los cuales las poblaciones humanas ocuparon la localidad para
desarrollar sus actividades en el marco de diferentes estrategias adaptativas.

Los estudios arqueológicos realizados sobre los elementos recuperados en las
excavaciones, especialmente los análisis de artefactos y desechos líticos, han logrado
definir cuatro grandes momentos o Componentes culturales que poseen diferencias
significativas entre sí, y que se desarrollan casi exclusivamente dentro de las unidades
estratigráficas que señalan los cinco eventos geológicos mencionados.

Como señalamos anteriormente, el análisis de los sedimentos y los porcentajes
de materia orgánica indicarían que durante todo el Holoceno habría predominado un
clima general húmedo en la localidad, siendo menos húmedo que en la actualidad en el
Holoceno temprano y aumentando la humedad especialmente durante el Holoceno
tardío, hasta alcanzar altos niveles.

Estas inferencias en base a la materia orgánica deben tener presente que los
altos porcentajes encontrado en los niveles oscuros pueden deberse al efecto umbría, por
lo que se deben profundizar los estudios paleoclimáticos regionales para poder realizar
generalizaciones con mayor grado de precisión, por lo que estos resultados son tomados
aquí como preliminares, con todas las precauciones que ello implica.

Resulta interesante explorar si los cambios tecnológicos identificados pueden ser
explicados en base a cambios de estrategias adaptativas producidos por variaciones en
las condiciones ambientales. Sin intentar ser deterministas, se puede lograr una mejor

interpretación de la ocupación humana evaluando los cambios culturales en sus
contextos paleoambientales.

En los inicios del Holoceno se produjeron las primeras ocupaciones humanas del
sitio, posiblemente pequeños grupos en el marco de una fase exploratoria del espacio
local, bajo unas condiciones climáticas menos húmedas que en la actualidad. Durante la
segunda mitad del Holoceno temprano y los inicios del Holoceno medio, la localidad
fue ocupada reiteradamente por cazadores-recolectores para establecer campamentos
base, dentro de una estrategia de asentamiento basada en una alta movilidad residencial,
característica de las adaptaciones centradas en la cacería de animales de gran porte
como los camélidos (Rivero 2004).

Durante este período las condiciones ambientales fueron tornándose más
húmedas lo que produjo importantes cambios en la estructura de los recursos, el más
significativo de los cuales fue el desarrollo pleno del bosque serrano, por debajo de los
1.200 m.s.n.m., cuya incidencia habría sido mínima durante los inicios del Holoceno,
según lo han sugerido estudios paleontológicos (Tauber 1999).

A finales del Holoceno medio, con mayores condiciones de humedad y un
ambiente regional que habría alcanzado las características actuales, con el bosque
serrano ya plenamente desarrollado, el sitio fue utilizado como una localidad para
propósitos específicos, tal vez la instalación de campamentos de corta duración para
obtener recursos faunísticos. Es evidente un cambio en la tecnología, predominando las
estrategias expeditivas en el diseño de los artefactos (sensu Nelson 1991), con una
significativa reducción de instrumentos líticos confiables y transportables, y un mayor
empleo de artefactos de baja inversión de trabajo y sin formatizar.

Estos cambios podrían vincularse con una reducción de la movilidad y de la
importancia de la caza de ungulados, lo que es coherente con un aumento significativo
de las actividades de recolección de frutos silvestres, que desde mediados del Holoceno
aumentaron su importancia en la dieta de las poblaciones serranas (Laguens 1999). Aún
debe profundizarse en el estudio de la naturaleza de estos cambios, pero es posible que
la nueva configuración del ambiente haya influido en la disponibilidad de camélidos y

cérvidos, y alentado un mayor énfasis en otros recursos poco explotados con
anterioridad (Rivero 2003).

Finalmente, con posterioridad al 1.000 AP, con unas condiciones ambientales
similares a las actuales, el sitio habría sido empleado como una localidad para la
realización de actividades especiales vinculadas con el fortalecimiento de redes de
interacción y reciprocidad. Durante este período, las poblaciones habían cambiado
radicalmente sus estrategias adaptativas, incorporando actividades productivas como la
agricultura y el pastoreo de llamas, y los asentamientos residenciales se habían
establecido de manera permanente en los fondos de valle (Berberián y Roldán 2001).

CONCLUSIONES

En este estudio se caracterizaron los diferentes períodos de ocupación humana
del sitio El Alto 3, localizado en los pastizales de altura de las sierras Pampeanas de
Córdoba, y se los analizó en el contexto de los diferentes ambientes locales,
identificados a partir del análisis de los sedimentos que contenían a los componentes
culturales.

Los resultados alcanzados, sugieren que el aumento de la humedad hacia
mediados del Holoceno pudo generar cambios importantes en la estructura de recursos
(i.e. formación del bosque serrano), alentando la transformación de las estrategias
adaptativas de las poblaciones cazadoras-recolectoras hacia un mayor énfasis en los
productos vegetales de recolección. Esta tendencia se habría intensificado hacia finales
del Holoceno con la incorporación de prácticas productivas y la sedentarización.

AGRADECIMIENTOS
Deseamos agradecer especialmente al Dr. Eduardo E. Berberián por la Dirección
general de los trabajos realizados. Asimismo, agradecemos la invalorable colaboración
de Gabriela Srur por su colaboración en el análisis del material lítico y en los trabajos de
campo, a Julián Salazar por su participación en los trabajos de campo, y al estudiante de
Geología Matías Forno, por su asistencia en las tareas de campo como en las de

laboratorio, en lo que se refiere al análisis granulométrico. Los análisis de materia
orgánica y radiocarbónicos se realizaron gracias al subsidio PIP 02443 otorgado por el
CONICET al Dr. Eduardo Berberián.

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TABLA 1. Análisis granulométricos.
MUEST.

PROF.cm. Mz

DESV.

VAR.

ASIMET.

CURTOSIS

MODA

Md. SAHU

STANDARD

ARQ

CAPA

3,766

266

1

ARQ

CAPA

267

3

7

ARQ

CAPA

5

268

4

ARQ

CAPA

268

5

3,145 9,889

0,03

0,75 6 a 7

4 2,90382

7
3,766

6
2,673 7,143

0,46

0,88 1 a 2

2, 7,59321
9

2,768 7,663

0,24

0,89 4 a 5

9

4, 6,84561
6

5,033

2,888 8,340

0,27

0,87 2 a 3

3

0

4, 6,69293
5

5

TABLA 2. Artefactos formatizados del Componente 1B.
Grupos Tipológicos

N

%

Raspadores

15

20

Filos bisel asimétrico microrretoque ultramarginal

2

2,7

Raederas

3

4

Cuchillos de filo retocado

2

2,7

Muescas de lascado simple

8

11

Denticulados

2

2,7

Puntas entre muescas

3

4

Artefacto burilante

1

1,3

Puntas de proyectil apedunculadas

6

8,1

Puntas de proy. c/pedúnculo destacado y hombros

3

4

Preformas de puntas apedunculadas

5

6,8

Fragmento apical de punta de proyectil

1

1,3

Esbozo de pieza bifacial

1

1,3

Percutores

1

1,3

Artefactos o filos de formatización sumaria

3

4

Fragmento no diferenciado de artefacto

1

1,3

Raspador+muesca de lascado simple

2

2,7

Filo bisel asimétrico+filo c/microrretoque sumario

1

1,3

Filo bisel asimétrico+raedera

1

1,3

Raedera+muesca de lascado simple

1

1,3

Punta entre muescas+muesca de lascado simple

1

1,3

Filo form. bif. arista sinuosa+muesca de lasc.

1

1,3

Manos de molino

2

2,7

Placa grabada

1

1,3

Artefacto pulido

1

1,3

Total

68

100

simple

TABLA 3. Artefactos formatizados del Componente 2.
Grupos Tipológicos

N

%

Raspadores

6

35,3

Cuchillos de filo retocado

1

5,9

Muescas de lascado simple

1

5,9

Denticulados

1

5,9

Cuchillo denticulado

1

5,9

Puntas entre muescas

1

5,9

Puntas de proyectil apedunculadas

2

11,8

Fragmento no diferenciado de artefacto

1

5,9

Punta entre muescas+filo c/microrretoque sumario

1

5,9

Manos de molino

1

5,9

Total

16

100

TABLA 4. Artefactos formatizados del Componente 3.
Grupos Tipológicos

N

%

Raspadores

3

20

Filo bisel asimétrico microrretoque ultramarginal

1

6,6

Raederas

2

13,3

Cuchillos de filo retocado

3

20

Muescas de lascado simple

1

6,6

Puntas de proyectil apedunculadas

2

13,3

Puntas de proy. c/pedúnculo diferenciado y aletas

2

13,3

Preforma de punta de proyectil

1

6,6

15

Total

0

50 Km

Figura Nº 1: Localización del sitio El Alto 3.

100

Foto Nº 1: Vista del sitio El Alto 3

Foto Nº 2: Puntas y preformas apedunculadas de limbo lanceolado del Componente 1B

Foto Nº 3: A la izquierda, punta pedunculada con aletas entrantes del Componente 3
A la derecha, punta apedunculada de limbo triangular del Componente 2