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El queísmo y el dequeísmo: q ue - de que

EL QUEÍSMO:

Refiere al uso excesivo de la partícula que y a la ausencia de la preposición que la precede en el caso de oraciones subordinadas sustantivas. Se ha con- vertido en una verdadera muletilla en el lenguaje, su excesiva presencia indica falta de creatividad sintáctica y de coor- dinación de las ideas. Como nexo, in- troduce subordinadas; pero si estas son demasiado largas llevan a la pesadez y la monotonía. Su abuso conduce a ideas truncas, confusas y originan ca- sos de anfibología.

Detallemos su frecuente uso incorrec-

to y los modos de solución:

El gobernador de California que es el actor Arnold Schwarze- negger y que podría sufrir un revés, dicen que hoy, cuando se celebra en el estado que gobierna él un referendo sobre varias medidas que propuso y que, según sondeos, pueden que salgan derrotadas.

Esta abundancia de ‘ques’ innecesarios enmaraña el texto y confunde el propó-

sito de la oración principal. Aprendamos

a discernir la esencia de un mensaje y

distribuir la información de manera efi-

caz.

Por ejemplo, sobra la frase subordi- nante ‘que es el actor Arnold Schwar- zenegger’, cambiémosla por un inciso explicativo y eliminemos la maleza superflua de palabras accesorias

QUE… QUÉ, ¿QUÉ?

La palabra que es un elemento gramatical con diversos usos: pronombre relativo, sustantivo y como conjunción en oraciones compuestas. Es el malabarista del circo, con todos sus riesgos; de nuestra lengua salta para cumplir con las piruetas del len-

guaje. ¡Que te vaya bien! ¡Que te mejores! Aquí actúa con un fuerte matiz expresivo. En estas oraciones, existe una subordina- ción psíquica implícita:

(Deseo) que te vaya bien. (Quiero) que te mejores. En algunas construcciones de este tipo puede a veces omitirse la conjunción:

Espero te sientas bien. Aquí la subordinación, implícita en el con- texto, se logra mediante la yuxtaposición. En oraciones circunstanciales pueden aparecer con cualquier preposición, a se- mejanza de los complementos circunstan- ciales formados por la preposición y su término. Me conformo con que me atiendas. Llegaron sin que los vieran. Se alegraba de que todo marchara bien. Se dispuso a que lo investigaran. Vemos también con cierta frecuencia la expresión es que. En muchas ocasiones, puede omitirse ésta sin que se afecte la comunicación, por lo que su uso resulta superfluo; pero a veces se emplea con cierto matiz causal:

¿Por qué no me contestas? Es que (porque) no entiendo lo que me dices.

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qué no me contestas? Es que (porque) no entiendo lo que me dices. 1 Fundación Arte

(que es el actor), dejando el sujeto aludido sólo con sus nombres entre comas: (…), Arnold Schwarzeneg- ger, (…). Una vez identificado el suje- to, busquemos establecer el verbo rector, sus complementos y posibles subordinadas, según los datos de información que poseemos y al orden de interés de esta noticia.

Algo ha pasado o podría pasarle al personaje de la noticia, y el giro ver- bal que nos guía ―temporal y situa- cionalmente― es ‘podría sufrir’. Perí- frasis verbal que se encuentra enma- rañada y antecedida por ‘y que’; nexo innecesario, como si se estuviera coordinando otra oración.

Recuerde, necesitamos expresar el pensamiento y la manera de despejar el camino, de palabras e ideas acce- sorias, es dejar actuar a los protago- nistas de la película gramatical: el sujeto (El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger) y el verbo (podría sufrir), y se completa la idea esencial con otra figura estelar de las artes sintácticas: el objeto directo. ¿Qué podría sufrir? ‘un revés’.

Hemos expuesto aquí una estructura oracional simple, importante cuando se trata de trasmitir una información de manera directa y sin recovecos. Así, tenemos organizada la esencia de esta noticia:

El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, podría sufrir un revés

A partir de esta estructura, la cual además invita a preguntar qué revés, cuándo y cómo, se derivan las infor- maciones que requerimos saber, se- gún las necesidades propias en el diseño de una noticia.

En el segundo módulo indicamos que los complementos circunstanciales de tiempo y lugar se ubican lo más cer- cano posible a la parte determinante o esencial de la oración, para evitar confusiones y posibles anfibologías. En la avería formal que hicimos a la noticia del ejemplo, encontramos fór- mulas inaceptables como ‘dicen que hoy’; una expresión que nos desorienta al anunciarnos una posible subordinada, sin poseer tal calidad, y

que se soluciona con solo dejar ac- tuar al adverbio: ‘hoy’.

El otro elemento circunstancial, lugar, lo hallamos en la subordinada ‘cuan- do se celebra en el estado’. Se su- prime ese moño pleonástico e inútil de ‘que gobierna él’. De la principal deducimos que es el estado de Cali- fornia, no hay necesidad de repetir en la subordinada en el estado de Cali- fornia, y mucho menos, por razones lógicas, el mencionado moño de pa- labras inútiles.

La oración, a esta altura, con sus co- rrespondientes complementos, queda organizada de la siguiente manera:

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complementos, queda organizada de la siguiente manera: 2 Fundación Arte y Escritura | www.arteyescritura.org

El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, podría sufrir un revés hoy, cuando se celebra en el estado

El adverbio ‘hoy’ ha quedado unido (sin comas) a la parte esencial, mien- tras que la subordinada donde indica el lugar, ‘cuando se celebra en el es- tado’, ha sido separado con una co- ma. Por otro lado, el verbo de la subordinada, ‘celebra’, al igual que la

perífrasis verbal ‘podría sufrir’, nece- sita completar el sentido al situar su objeto directo: ¿celebrar qué? ‘un referendo’. Y a este objeto directo se suma la información de un comple- mento circunstancial: ‘sobre varias medidas’.

El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, podría sufrir un revés hoy, cuando se celebra en el estado un referendo sobre varias medidas

Insistimos en la precisión de términos gramaticales, como sujeto, verbo y objeto directo, para que estas formas se interioricen en su estructura men- tal, con el fin de mediar en un mejor acoplamiento de la información y or- ganización del mensaje.

Para terminar el ejemplo, indaguemos qué sucede con los otros ‘quesres- tantes y con el fenómeno del queís- mo.

Por ahora, no hemos aceptado nin- gún que en la oración. Observemos entonces la frase cuando se celebra en el estado un referendo sobre va- rias medidas que propuso. Aquí se introduce de manera correcta el rela- tivo en su función de nexo subordi- nante. Pero, igualmente, podríamos eliminarlo a cambio de la forma sus- tantiva: sobre varias medidas pro- puestas; pero pierde un matiz signifi- cativo importante, la inflexión verbal de persona. Al señalar ‘que propuso’, se especifica que fue el gobernador

quien lanzó sus propias medidas; de la otra manera, medidas propuestas’, no implica de manera directa al go- bernador, podría haber sido la ban- cada política que lo secunda o cual- quier otro sujeto que vela por los in- tereses del gobernador.

En este sentido, el anterior relativo debe sostenerse. En la continuación del enunciado, y que, según son- deos, también debe mantenerse el uso del relativo; pues cumple el mis- mo papel de pronombre relativo que subordina otra idea, como conse- cuencia de la anterior: propone y sale derrotado. Son ideas coordinadas por el elemento gramatical ‘y que’.

En cambio, la expresión que se hila a continuación y que, según sondeos, pueden que salgan derrotadas, no se ajusta por razones de coherencia. Las encuestas afirman algo a favor o en contra, y en la redacción del resul- tado no se emplean expresiones a medias tintas. Se debe exponer como

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no se emplean expresiones a medias tintas. Se debe exponer como 3 Fundación Arte y Escritura

afirmación futura: ‘saldrán derrota- das’. De este modo, eliminamos un que innecesario y sin una segunda subordinada, concluyendo la frase de manera directa y contundente.

Una vez incorporados estos ajustes, la noticia, sin el contagioso queísmo, quedaría de este modo:

El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, podría sufrir un revés hoy, cuando se celebra en el estado un referendo sobre varias medidas que propuso y que, según sondeos, saldrán derrotadas. Efe, 8/11/05, 1-6. El Tiempo, Col.

E L QUE ANFIBOLÓGICO Lea el siguiente caso y deduzca el problema dado: Susana vino

EL QUE ANFIBOLÓGICO

Lea el siguiente caso y deduzca el problema dado:

Susana vino a verte, la hija de Dolores, que ha sufrido de constantes migrañas

Un caso de anfibología similar al estudiado en el cuadro explicativo de los relativos. ¿Quién ha sufrido de migrañas, Susana o Dolores? Este error se puede solucionar cambiando el orden de los sintagmas y uniendo el relativo (sin comas) a su antece- dente: la hija de Dolores, Susana que ha sufrido de constantes migrañas, vino a ver- te. Cambiando la dueña de la migraña: Susana vino a verte, la hija de Dolores que ha sufrido de constantes migrañas.

EL DEQUEÍSMO:

Consiste en el uso inadecuado de la locución de que, según el régimen verbal y función de la subordinada;

también, existe error cuando la pre- posición de sustituye a otra.

Espero de que leas bien estas ora- ciones. Tengo la esperanza de que corrijas el
Espero de que leas bien estas ora-
ciones. Tengo la esperanza de que
corrijas el dequeísmo. Necesito de
que elimines la preposición “de” mal
empleada; pero tengo el miedo de
que cambies la “de” bien empleada.
¿Cuáles son las oraciones afec-
tadas por el dequeísmo y cuáles
no en esta viñeta?

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afec- tadas por el dequeísmo y cuáles no en esta viñeta? 4 Fundación Arte y Escritura
Para dilucidar este tema y evitar cualquier duda, le aconsejamos atender la estructura sintáctica que

Para dilucidar este tema y evitar cualquier duda, le aconsejamos atender la estructura sintáctica que orienta sobre este respecto:

Acepta la locución de que la si- guiente estructura

Tengo la esperanza de que corrijas el dequeísmo.

estructura Tengo la esperanza de que corrijas el dequeísmo. ++ sustantivo + de verbo Tener la

++

sustantivo
sustantivo
la esperanza de que corrijas el dequeísmo. ++ sustantivo + de verbo Tener la necesidad de

+

de
de
verbo
verbo

Tener

la necesidad de que… el deseo de que… la creencia de que… el miedo de
la necesidad de que…
el deseo de que…
la creencia de que…
el miedo de que…
la esperanza de que…
vengas.

Que, acompañado de la preposición de, funciona como com- plemento. Así, que se puede reempla- zar por eso, esto. Ella se convenció de que era importante. Ella se convenció de eso.

Se evita el uso incorrecto de la pre- posición de si reconocemos la fun- ción de complemento directo que po- see la subordinada:

Te dije que volvieras pronto.

En estos casos, la oración subordina- da equivale a un sustantivo, ya que realiza una función sintáctica propia de esta parte de la oración; de este modo, se clasifica como oración subordinada sustantiva. Un recurso muy eficaz, para saber rápidamente si la oración subordinada es sustanti- va, es sustituir la subordinada por un pronombre indefinido (algo) o demos- trativo (esto, eso) en su forma neu- tra:

Prefiero que vengas mañana tem- prano.

Prefiero esto o algo.

Otro modo es emplear el pronombre personal lo, si queremos comprobar su función de complemento directo:

Lo prefiero.

La sintaxis no acepta formas como Prefiero de que vengas mañana tem- prano; igual que decir Prefiero de al- go (esto). Aquí la preposición de es innecesaria, y, por eso, la forma co- rrecta es: Prefiero algo o esto.

Es importante, entonces, valorar el carácter de la subordinada frente al

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entonces, valorar el carácter de la subordinada frente al 5 Fundación Arte y Escritura | www.arteyescritura.org

verbo rector. Así, el verbo no necesita de ninguna preposición para relacio- narse con cualquier construcción sus- tantiva en función de complemento directo.

Hay verbos que se les suele añadir un de incorrecto: aconsejar, comen- tar, comprender, crear, decir, leer, oír y saber.

Te aconsejo (digo, recomiendo) de que vayas.

Uso correcto: Te aconsejo que vayas.

Me aconsejaron de que no volviera por allí.

Uso correcto: Me aconsejaron que no volviera por allí. Detalle también el caso:

Es necesario de que estudies con más atención.

Forma correcta: Es necesario que

Distingamos el uso de expresiones como me acuerdo de que, donde el verbo acordar permite el de que. En cambio, recuerdo queno acepta la preposición; el verbo recordar es transitivo y no admite tampoco el pro- nombre reflexivo me.

"No recuerdo que alguna vez me hayas insultado directamente y con palabras concretas. (Franz Kafka, Carta a su pa- dre).

me acuerdo de que yo tenía un gran deseo de que se me compadeciera. (Fedor Dostoiewski, El adolescente)

También hay dequeísmo cuando la de sustituye a otra preposición, ejem- plo: me fijé de que era tan alto como su padre; uso correcto: me fijé en que era tan alto como su padre. Con- fío de que tus asuntos marchen bien; mejor: confío en que tus asuntos marchen bien.

bien; mejor: confío en que tus asuntos marchen bien. Tampoco cometa el error de eliminar todo

Tampoco cometa el error de eliminar todo de que que encuentre en el camino. Recuerde, hay construcciones gramaticales que si aceptan el de que, como en dar cuenta de; por ejemplo:

× Buendía se dio cuenta, sin embargo, que Úrsula era…”

Mejor diga:

Buendía se dio cuenta de que, sin embargo, Úrsula era…

La frase errónea es extraída de la novela Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. Corrija usted mismo esta otra frase del escritor colombiano: “Úrsula se dio cuenta, de pronto, que la casa se había llenado de gente”.

Textos originales de Fabián Giraldo Bermúdez Fragmento extraído del libro El guión de la escritura®

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Fragmento extraído del libro El guión de la escritura ® 6 Fundación Arte y Escritura |