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El presente tríptico es el resultado de un pequeño análisis que se hizo

al cuento “El hombre muerto”, escrito por el uruguayo Horacio Quiroga,
publicado por primera vez el 27 de junio de 1920.
La aceptación de la muerte es un asunto muy complejo, que el autor expone a
través del cuento. Enfrenta al lector a reflexionar sobre la vida, y cómo

enfrentar la muerte indiscutible.

Para quienes no han leído el cuento, “El hombre muerto” narra los
últimos minutos de vida de un hombre que tras pisar una corteza de
árbol cae; mientras que el machete que llevaba en una de sus manos
se le sale de la mano para atravesarle un costado. Dicha situación no
parece tener ninguna consecuencia para el personaje que luego de
sentirse inmóvil y de ver sólo una parte de su machete cree que nada
fuera de lo habitual ocurre, ya que la naturaleza y todo lo que lo rodea
sigue igual. Así, él toma una actitud evadiendo su realidad inevitable
que tendrá como consecuencia la muerte. De esta forma, se aprecia
en la obra de Quiroga que el verdadero drama ocurre en el interior del
personaje, en su conciencia; en la reacción psicológica del individuo
que se confronta a la muerte.

 Asunto del Cuento:
El cuento trata sobre un hombre que se encuentra realizando sus labores
cotidianas en el campo, y se lleva la sorpresa de haberse herido de muerte
con su propio instrumento de trabajo: un machete. En ese momento de
agonía, hace una reflexión de lo que representa la vida, y cuáles son las
verdaderas dimensiones de las cosas que le rodean. Lo ve desde un punto
de vista diferente del que solía apreciarlo a través del transcurrir de su
vida. Al final de esta introspección, el hombre toma pleno conocimiento de
lo que es su realidad y los resultados impredecibles e irónicos del destino.
Título del cuento
 El cuento presenta un título expresivo, ya que se encuentra
relacionado con el contenido de forma directa. En el se manifiesta

el tono irónico que desempeña un aspecto tan crudo e inesperado
para los seres humanos, como es el de la muerte.

Estructura del Cuento
La estructura de la obra es una lógica, en la que se presenta a manera de
introducción un conflicto, que se va desarrollando hasta llegar a un punto
culminante y un desenlace. El conflicto inicia con el accidente, y continúa con
la agonía y el pleno conocimiento de que no iba a encontrar auxilio, y de no
hallar remedio a su situación. La muerte inevitable del personaje es el climax.
El desenlace final presenta cuando los familiares están próximos al encuentro
con el hombre ya muerto.
El Tema Central
 El tema central del cuento es el enfrentamiento ante la muerte, la
agonía que representa. El cuento nos va dando cuenta de la realidad que
representa la muerte en nuestras vidas, y que no solo debemos tratar de
bloquear el aspecto genuino de su realidad. Llama la atención la forma
inocente y simple en que se conjugan las condiciones que pueden llevar
a un desenlace trágico.
Los Personajes
 El hombre era el protagonista principal del cuento. El autor lo describe
como un hombre trabajador.
 La mujer y sus hijos vivían en un chalet de techo rojo. Son personajes
siluetas.
Técnica Narrativa
La técnica narrativa que utiliza el autor es la de retrospección. La misma se
presenta cuando el protagonista recuerda su vida.
Elementos del cuento
Estilo
 Es uno técnico porque se utilizan términos propios de la
nacionalidad del autor.
Tono
Es uno humano, dada la realidad que debe asumir el protagonista ante su
situación
Conclusión
La lectura de este cuento me ha hecho reflexionar sobre la brevedad de la
vida, y las situaciones que nos pueden aquejar al momento de enfrentar la
muerte. Al igual que Quiroga, a todos nos causa curiosidad saber cuándo
llegará nuestro momento final. En realidad, todos tenemos conocimiento de
que nos llegará este momento, pero, por más que tratemos, nunca estaremos
preparados para aceptarlo de forma natural. Y más en nuestros días, que
coaccionamos en una sociedad totalmente convulsionada, en la que no

sabemos en qué lugar, momento o circunstancia podríamos resultar objeto de
una muerte súbita.

l núcleo de este cuento es el padecimiento interior del hombre hora
bien, en el cuento la muerte se presenta desnuda de tabúes o mitos y
de dramatismos; además, recalca la lucha del individuo por no morir
desde una mirada evasiva o incrédula de la realidad. El discurso toma
fuerza cuando el personaje hace un recorrido visual dificultoso de su
entorno, esos últimos minutos de agonía son estructurados para darle
al lector la sensación de que el hombre no está muerto como lo
sugiere el título. La marcha hacia el deceso inicia a las once y media,
pasan dos segundos de divagaciones, después transcurren dos
minutos en los que la voz narradora (la voz de su conciencia) se da
cuenta que “Nada, nada ha cambiado. Sólo él es distinto.” y termina
diciendo que son las once y cuarenta y cinco. En medio de aquel
ambiente conocido, cotidiano, predecible, donde se mueve con
familiaridad el personaje. Como ya se mencionó, le dan fuerza al
estado evasivo del personaje, pues a él le resulta irónico morir en un
ambiente habitual.
Por otro lado, se podría considerar que la muerte es el tema, pero no.
El tema es la actitud de un ser frente a la agonía. El carácter durativo
del pasaje de una conciencia signada por el acontecer de la muerte,
se palpa en la técnica discursiva empleada por el narrador: un
discurso indirecto libre, porque el narrador se muestra como testigo y
como la voz de la conciencia del personaje , Él está solo, con sus
pensamientos, reflexionando sobre la vida que está perdiendo, de esta
forma se transforma en puro fluir de una conciencia que se disgrega.
La terrible constatación de que la muerte sobrevendrá, lleva al
personaje a aferrarse a la vida recordando las rutinas y esperando la
llegada de su familia, aún sabiendo que se muere. Se produce de esta

forma la división de la percepción del personaje, que es al mismo
tiempo víctima y testigo de la muerte, de ahí el empleo de la técnica de
la polifonía.
a habilidad con la que Quiroga utiliza esta técnica cinematográfica
permite que el personaje logre salirse de sí mismo y pueda
contemplarse en su propia agonía
Finalmente, se logró apreciar la maestría en las técnicas narrativas de
Horacio Quiroga, la precisión de los adjetivos, la universalidad en sus
personajes, la capacidad narrativa con que lleva el relato, la
profundidad filosófica que plantea en la muerte y el padecimiento del
protagonista. Y más específicamente, se pudo demostrar que en el
cuento “El hombre muerto” personaje principal crea una conciencia
evasiva nada dramática frente a la agonía previa a la muerte y como
se narran los pensamientos, no discursos orales, el tiempo que por
narración parece largo, no son más que veinte minutos de
incredulidad.}