Está en la página 1de 18

El trípode de la moneda: deuda, soberanía y confianza1

Bruno Théret
(Université París IX-CNRS) 2

Comenzaremos por constatar el lugar paradójico de la moneda dentro de la
ciencia económica moderna. La ciencia económica actual desarrolla, en efecto, una
teoría de la economía sin moneda. Bajo esta concepción, la moneda es vista como un
simple velo facilitando los intercambios mercantiles y no participa en la formación de
los agregados económicos como el ingreso y el capital. La moneda es neutra con
respecto a la formación de los precios relativos y la distribución de la riqueza. Ella es
considerada un simple numerario arbitrario. Si en la práctica uno observa desviaciones
en relación al modelo (que son calificadas de “fricciones”), ellas serian el resultado de
la influencia irracional del Estado sobre la emisión monetaria, influencia que perturba la
asignación óptima de los recursos resultante del libre juego de los mercados. Según esta
hipótesis, la sociedad sólo puede estar en su estado óptimo si ella está despolitizada. Lo
que conduce a neutralizar las dimensiones políticas de la moneda, y a evacuarlas del
análisis económico y de la representación que se hace de la economía.
El carácter erróneo de este postulado fundador de la económica “estándar” queda
en evidencia en las crisis monetarias, las cuales develan las dimensiones
intrínsecamente sociales, políticas y simbólicas de la moneda (Théret, 2007). De hecho,
las consecuencias de estas crisis muestran que la moneda no es económicamente neutra
y esta afirmación es válida no sólo en el corto plazo sino también en el largo plazo. En
las crisis monetarias se vuelve evidente que lo social y lo simbólico son determinantes
en la fijación de los valores económicos (lo cual es particularmente evidente en el caso
de los mercados financieros). Cómo no ver, por ejemplo, ¿que la actual crisis del euro se
confunde con una crisis política de pertenencia a una agrupación política (la Unión
Europea) y una crisis de las representaciones que se tenían del euro, antes de la crisis?
1

Este trabajo es una versión escrita para la conferencia presentada durante el Seminario internacional: finanza,
moneda y distribución de la riqueza, llevado a cabo por el Centro de Estudios Sociales de la Economía (CESE),
Instituto de Altos Estudios Sociales (IDAES), Universidad Nacional de San Martín, los días 12 y 13 de diciembre de
2012 en la ciudad de Buenos Aires. Texto original en francés. Traducción de Lic. Guadalupe Moreno
(CESE/IDAES).
2
Investigador del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS), Institut de Recherche Interdisciplinaire en
Sciences Sociales (IRISSO), Universidad Paris Dauphine.

1

en su estado actual. que integre al análisis de los hechos monetarios sus dimensiones políticas y simbólicas. Jaime 3 Uno puede preguntarse también. reciprocramente. si acaso la economía ortodoxa. también Michel Armatte. Además. Es a este segundo aspecto. que prevalece en la mayoría de los trabajos de los expertos y. que también escribe en este libro. como Jérôme Blanc. a revisar nuestra concepción de sentido común de la moneda. Este enfoque fue llevado adelante de manera colectiva. véase. (2010). Al hacer esto. revela claramente que este régimen no es neutro desde el momento mismo en que la emisión monetaria ha sido completamente privatizada? La crisis de la evaluación de los activos sobre los mercados financieros muestra también la importancia de lo simbólico en la fijación de los precios de mercado y en los ingresos. Esto supone. también. como Jean Cartelier. revisar la concepción usual puramente instrumental y funcionalista de la moneda. principalmente bajo la iniciativa de Michel Aglietta y André Orléan (1998). Para poder construir un punto de vista económico. Sobre este punto. que está en el corazón de esta concepción a-monetaria de la economía de mercado. de un enfoque interdisciplinario de la moneda que fue desarrollado en Francia en los últimos 20 años. A tal fin. es aún una ciencia humana y social. psicólogos y filósofos. haré referencia a tres puntos que serán tratados a continuación: la relación entre moneda y deuda. no estaré más que dando cuenta de manera sucinta. (2003). desarrollar un cambio de punto de vista sobre la moneda. es necesario tomar en cuenta los conocimientos acumulados sobre la moneda en el conjunto de las ciencias humanas y sociales3. Conviene entonces revisar la concepción a-monetaria de la economía.¿Acaso no se pone en cuestión el euro en su pretendida irreversibilidad y en su capacidad para dinamizar la economía europea? ¿Y no es cierto. Jean-Michel Servet y yo mismo. al que me referiré en este trabajo. una nueva generación de economistas preocupados por integrar la economía al ámbito de las ciencias sociales. dado que ella misma se creé parte de las ciencias naturales y usa sus ropajes. la relación entre moneda y soberanía y la relación entre moneda y confianza. como María Cuillerai. a punto tal de no ser más que una tecno-ciencia. por un conjunto de economistas críticos. es decir. antropólogos. y a modo de un breve resumen. por ejemplo: Dominique Pestre. y gracias a la colaboración (e integrando los aportes) de diversos historiadores. utilizando los aportes del conjunto de las ciencias sociales y no solamente de la economía. que el impacto social y distributivo del régimen actual de amonedación del euro. sociólogos. 2 .

de ahí que se caracterice la monda por las dos “propiedades genéricas” asociadas respectivamente a sus formas fenoménicas de moneda de cuenta y de moneda de pago o de liquidación de deudas. (2004). Celso Sanchez Capdequi. La moneda no es el resultado de una racionalización del trueque. notablemente la de crisis actual del euro. Geoffrey Ingham. es decir. (2004). Esta noción de deuda de vida esclarece a su vez el estrecho vínculo que sostiene la moneda 4 La llamada "función de reserva" del dinero no es ni una "función" universal ni exclusiva de la moneda. una moneda que pueda imponerse en todas partes y a todas las escalas territoriales independientemente de los contextos sociales. Pero. (1943) . Eric Pineault. Si la moneda existe en la mayor parte de las sociedades humanas. exclusiva. única y capaz de reinar sobre cualquier otra. a la luz de tiempos pasados y de otros espacios geográficos. Sin entrar en el detalle de las contribuciones de cada una de las ciencias sociales. que el hecho monetario sea universal. ha adherido a este enfoque socio-económico de la moneda y participa de su desarrollo. o al menos. ella tiene muy probablemente un origen sacrificial que remite a la noción de deuda de vida. ella no estaría definida estrictamente por lo que hace (« money is what money does » según la fórmula de George Dalton) 4 es decir.Marque-Pereira y Alexandre Roig (este último compilador del libro). (2003). sino que se refiere esencialmente al uso específico que se hace de ella en algunas sociedades. Helen Codere. al contrario. por sus funciones económicas en una economía “real” que le sería exterior. No obstante. Una posición anti-funcionalista (que se une con la nuestra) puede consultarse en: Anatol Murad. Esta aproximación busca integrar. intenta hacer una lectura genealógica del presente y del futuro que él anticipa. unificarse en el seno de una teoría de la moneda que sea aceptable para todos los aportes de las diversas ciencias humanas y sociales que tienen algo para decir acerca de la moneda (intentando construir un punto de vista unitario sobre la moneda). este enfoque no se funda sobre una lectura retrospectiva y anacrónica de nuestro pasado hecha a partir de nuestro presente. 3 . Eric Tymoigne. de las esferas de intercambio o de los circuitos de comercio. (1968). es decir. para utilizar los términos de Viviana Zelizer. el hecho monetario es (muy probablemente) universal. ¿Cuáles son los aportes más importantes? En primer lugar. no debe confundirse con la idea de que pueda existir un tipo de moneda universal. de situaciones en las que las dimensiones no directamente económicas de la moneda no estaban aún tan disimuladas y/o reprimidas en nuestros discursos y en nuestras conciencias. (2006). me concentraré en los elementos que considero más importantes para esclarecer la actualidad monetaria y financiera.

en ocasiones como nacimientos. que se consideran acreedoras de esta deuda desde el momento en que son representadas como las fuentes últimas de la vida. y también liberarse por un momento de ellas. deudas hacia autoridades simbólicas y éticas superiores. o bien. es una hipótesis heurística del “tipo big bang”. Es con el fin de honrar esa deuda que la moneda es inventada: ella hace las veces de sustituto no violento de las víctimas vivas (humanas o animales) en los pagos sacrificiales ofrecidos a los acreedores eternos de la deuda de vida. sólo empíricamente. La moneda permite medir las deudas en los dos sentidos del término (es decir. enfermedades. Es 4 . de una representación de lo que podemos denominar las deudas de vida. son deudas de autoridad. excive finalmente una confianza o “fe social” –en los términos de Marcel Mauss y François Simiand– en su capacidad para honrar las deudas. que todo grupo humano dotado de una permanencia transgeneracional debe estructurarse. es el don primordial de un capital de vida creado de deudas y créditos recíprocos. En esta hipótesis. que no puede probarse completamente. tal como se puede observar en el trabajo reciente de Graeber (2011). autoridades soberanas. En tanto que la deuda de vida es esencialmente una creencia. guerras. Deuda La hipótesis sacrificial que postula que el origen de la moneda se encuentra en la deuda de vida. iniciaciones. a partir. continúa siendo controvertida en el campo académico. Ella es. cuantificándolas y delimitándolas). de los cuales no es posible liberarse en forma definitiva. más plausible que otras hipótesis que afirman que el origen de la moneda está en el trueque. Son deudas tutelares. honrándolas en forma recurrente mediante los pagos de compensación. asesinatos. la moneda es un hecho universal. no reembolsables en el curso de la propia vida y que deben ser honradas mediante pagos regulares.con la soberanía y sus irreductibles dimensiones políticas y simbólicas. bodas. por consiguiente. recibida y devuelta. una representación. Sin embargo. Las deudas de vida son deudas de las cuales no es posible liberarse. muertes naturales y conversiones de los antepasados en poderes sobrehumanos. que encuentra su fundamento en el hecho de que todo ser humano se enfrenta a la muerte y. la moneda. una invariante antropológica. de la cual es su expresión. que ella tiene un origen estatal. La vida es un don: ella es dada. secuestros. salvo por la muerte o el exilio (la muerte social) fuera del grupo estructurado por esta deuda tutelar.

la transmisión y la herencia. aparece entonces ligada a la soberanía de una manera compleja. las deudas horizontales. Rousseau.). y las donaciones (Théret. en Locke. como los sacrificios ofrecidos a los dioses y los antepasados. ancestros) o inmanente (contrato o pacto social. la Iglesia. ya que toda moneda está hecha a partir de la naturaleza misma de la sociedad dentro de la cual circula como medio de pago y por el tipo predominante de las deudas que allí deben ser reguladas. 5 . los diezmos otorgados a la Iglesia. es decir. etc. Spinoza. pueblo). la burocracia estatal o los monarcas dinásticos). 2009). capitalismos y mercados (Théret. Las representaciones de la deuda de vida. los impuestos pagados al Estado-Nación y las deudas sociales mutuas (como las que componen los sistemas de seguro social) que vuelven a la sociedad solidaria en las democracias sociales. como ocurre con la dote. que adoptan formas específicas de pago. que se reproducen y se amplían mediante el intercambio de capital de vida. Por un lado. las deudas verticales. de la moneda y de la soberanía cambian según las sociedades y. o sea deudas entre grupos humanos. no existe ninguna moneda que pueda pretender tener alcance universal. Hegel. que han conducido a la construcción de distintas formas de Estados. las sanciones por secuestro y asesinato. en el que la idea de soberanía del pueblo ha tenido diferentes significados en distintas épocas históricas (por ejemplo. que liga a los miembros del grupo social con la autoridad soberana (la cual se asume como dadora inicial de la vida y como representante y garante de la eternidad del grupo) o con sus representantes en la tierra (como los ancianos. Hobbes.posible dar dos ejemplos de la presencia residual de las deudas de vida en el mundo actual. Fichte. aquellas entre seres humanos y autoridades inmortales sobrehumanas. Además. vista como expresión primordial de la deuda de vida. Esto es válido incluso en el mundo moderno. Por ende. Esos pagos de deuda sirven para asegurar que el capital de vida del grupo en su totalidad se mantenga a lo largo del tiempo a pesar de la muerte de sus miembros. 2008a). Por otro lado. en particular. según si la soberanía es trascendente (dioses. la moneda de pago de esta deuda vertical es una moneda que debe ser aceptada por el soberano. Soberanía La moneda. Este nexo se relaciona con la forma vertical de la deuda de vida.

aquella propia de la visión liberal que tiene origen en la filosofía política de John Locke. han enseñado que la moneda no es una creación exclusiva ni del Estado (“nomisma”) ni del mercado 6 . principal ingeniero de la Gran Revolución política. el desarrollo de la moneda de crédito que viene a complementar en el orden económico a la moneda soberana y a compensar su rigidez en este plano. o bien. que la forma convencional de la moneda que anclan de manera inmutable en un peso de metal precioso inalterable (Locke). entonces. va de la mano de la tendencia del individuo moderno a pensarse a sí mismo como soberano. Confianza y fe social Las ciencias sociales. esta intrínsecamente ligada a la creencia de que para fortalecer el vínculo político y volverlo perpetuo. como medio para acumular una riqueza que puede ser transmitida por herencia. en pos de su legitimación. Puede entonces hablarse de una soberanía de la moneda propiamente dicha. Pero lo anterior no se refiere sino a una representación de la moneda entre otras. sf). en especial la antropología y la historia. la moneda debe ser puesta en un lugar de autoridad soberana intocable. autoridad puramente ética situada fuera del mundo viviente y por ello desprovista de todo poder político proactivo. el uso de la moneda como capital-dinero. también han variado las concepciones de la moneda y de los regímenes monetarios que se asocian con ella (Theret. es decir. Uno puede considerar. inmortal y acreedor de la deuda de vida. autosometerse a esta autoridad representada por la moneda. es decir. El Estado y el capitalismo se construyeron en Europa continental sobre la base de otros modelos en los que el Estado o el pueblo en tanto que nación están instituidos como autoridades soberanas y donde la soberanía monetaria debe ser entendida no como la soberanía de la moneda sino como la soberanía sobre la moneda. En esta perspectiva. ya que el gobierno político debe. Del respeto de la norma monetaria emerge la credibilidad del Estado (credible commitment) de la cual depende. a una representación fetichizada del valor que está fundado por fuera del grupo y que es pensada ella también como inmutable (como sucedió en la época de la convertibilidad en Argentina con el dólar estadounidense (Roig.Paralelo a las variaciones de las formas legítimas de la relación entre el Estado y la economía de mercado en las sociedades y en su inscripción en la historia de la humanidad. 2007)). monetaria y financiera inglesa. a su vez.

Finalmente. sin embargo. mimética y rutinaria. Asimismo. La moneda como fuerza social y moral Por ser una institución convencional de cuenta objetivada en los medios de pago de deudas. 2002). Esta afirmación. racional en el corto plazo (confidence).(fábula del trueque). La confianza metódica es aquella que permite que la moneda sea aceptada de manera rutinaria en los pagos. incluso las metálicas. se debe partir de un análisis de la fe social en la moneda que distinga entre tres formas de confianza: la confianza metódica. la moneda es desde un punto de vista sociológico un “medio simbólicamente generalizado de comunicación” (en términos de Talcott Parsons y Niklas Luhmann) 7 . la confianza ética puede revelar la correspondencia del régimen de monetarización con una norma tradicional. una confianza que vuelve posible su aceptación y respeto por parte de una comunidad. que es de tipo político (credibility). Para estudiar los modos en que la moneda puede ser aceptada y las características de los regímenes monetarios. en estrecha relación con la confianza ética. que se funda en última instancia sobre una fe social. ancestral o mítica que se considera fundacional para el grupo (como ocurre especialmente en los casos de anclajes metálicos de la moneda). una convención. son fiduciarias. de carácter simbólico (trust). La moneda es una institución social. hay confianza ética cuando la aceptación de la moneda es el resultado de una adecuación entre el régimen de amonedación (emisión. la confianza jerárquica. y la confianza ética. De esta forma. es la de los efectos redistributivos de un sistema monetario y la congruencia entre éstos y los principios de justicia en los que se fundan la sociedad política y el sentido de pertenencia a ella. Hay confianza jerárquica cuando la moneda es admitida gracias a que la credibilidad de sus emisores está garantizada por un representante legítimo de la comunidad de cuenta (el poder soberano o uno de sus representantes). una creencia. es posible decir que la moneda es confianza (Aglietta y Orléan. Una cuestión central. Todas las monedas. distribución y destrucción) con los valores y normas sobre los cuales descansa la comunidad en la cual dicha moneda pretende ser valorada y reconocida como legítima. más allá de su carácter convencional o arbitrario. simplemente porque todos los individuos confían en que cualquier otro la aceptará por el mismo valor nominal. necesita de una noción de confianza cuyo alcance vaya más allá de la mera idea de credibilidad que generalmente privilegian los economistas.

en ellas pueden distinguirse tres tipos principales de transacciones económicas: las transacciones de mercado (intercambio entre equivalentes). las transacciones tributarias entre los 5 Véase por ejemplo Federico Neiburg. (2012). de derechos y obligaciones. por lo tanto. constituye una totalidad social. en los que las dimensiones religiosas.(Ganssmann. que una comunidad de cuenta y. La moneda de cuenta (a veces denominada “imaginaria”) define como comunidad a todos aquellos que la adoptan como unidad y sistema de cuenta5. La moneda. Desde el momento en que pueden ser emitidas en la misma unidad de cuenta y pueden ser convertidas de forma rutinaria unas en otras. Como regla general. más allá de su multiplicidad. de totalización social. se manifiesta claramente como una mediadora capaz de volver a unificar lo social por encima de la diferenciación de las prácticas sociales en órdenes autónomos. Las sociedades modernas deben ser consideradas como un tejido de relaciones sociales. las monedas de pago (denominadas “reales”) refuerzan. que son complementarios y que al mismo tiempo compiten entre sí. de pago de deudas. Sin embargo. Este lenguaje común para deudas y créditos es un operador de socialización. Wennerlind. un lenguaje especial. Las sociedades modernas están diferenciadas en distintos órdenes o “provincias de vida” (Simmel) autónomas entre sí. (1988). económicas y domésticas de la vida social estaban hasta entonces confundidas. políticas. un grupo social que puede reclamar su soberanía. 8 . políticas. Ellas son el producto de un proceso de diferenciación social que afectó a los grupos comunales. esta diferenciación de actividades económicas. Esto es. como fundadora de una comunidad de cuenta y de pago. (1999). (2001)) y de intercambio social. un idioma de las cuentas. Estas características sociopolíticas y simbólicas de la moneda están en el corazón de la especificidad de la moneda moderna y de su propensión a ser considerada como única y “all purpose money”. domésticas y simbólicas. formada alrededor de una moneda común. amenaza permanentemente la unidad de las sociedades y su inscripción en el tiempo. Théret. como redes de deudas y de créditos generados mediante transacciones heterogéneas de diferentes tipos. la comunidad de cuenta y forman una comunidad de pago.

Estas evoluciónes y revoluciónes fueron de la mano del desarrollo de los discursos filosóficos iluministas. se deben distinguir dos tipos principales: las deudas de las cuales es posible liberarse (deudas contractuales de tipo mercantil) y las deudas de las cuales no es posible liberarse (las deudas de vida. (2013). la cual puede ser vista como el punto de partida de la diferenciación entre economía y política como órdenes autónomos. la deuda de vida que se relacionaba con las autoridades soberanas perdió su carácter trascendental y se transformó en una deuda fiscal secularizada y. (2009) y sin reducir la reciprocidad al don véase Jean-Michel Servet. y las transacciones de reciprocidad (intercambio de regalos y reparto)6. Asimismo. y que cobran importancia en la constitución de un sistema monetario: las monedas privadas del crédito bancario. Es decir. fue concebida una nueva forma de moneda. se transformó en deudas que de aquí en adelante harán referencia a la autoprotección social y política de la comunidad de cuenta y de pago y que será puesta en el corazón de las nuevas sociedades políticas nacionales.individuos y un colectivo que centraliza y redistribuye los recursos económicos. vinculadas a mercancías cuyo valor se utiliza 6 Acerca de la necesidad de introducir transacciones de reciprocidad dentro de la matriz social. que compiten entre sí y al mismo tiempo se complementan. en una deuda social. o sea deudas de las cuales era posible liberarse. que se formó a partir de esta deuda de los banqueros y se convirtió a su vez en un medio de pago. fundadores del concepto de soberanía del pueblo y sus distintas acepciones. En el conjunto de deudas-créditos que estructuran las sociedades modernas y que la moneda tiene el poder para pagar y honrar. autorizadas (por la ley o la costumbre). el crédito bancario. más adelante. Al mismo tiempo. horizontales (entre iguales). En Occidente este proceso de diferenciación social comenzó a desarrollarse en el momento en que los comerciantes-banqueros de la Baja Edad Media inventaron una nueva forma de crédito y de deudas. canjeables o transferibles. deudas tutelares contraídas con los poderes soberanos y los grupos de pertenencia). negociables. 9 . que continúan vigentes y que van acompañadas de formas contradictorias de concebir el lugar de la moneda en nuestras sociedades. existen dos grandes formas de moneda. Las deudas que crearon estos comerciantes-banqueros fueron deudas contractuales. En paralelo a la separación de la política y la religión que tuvo lugar en Occidente desde el siglo XVI como consecuencia de las guerras de religión y de la emergencia de una forma territorial y unitaria de Estado. en particular en relación con la inalienabilidad de ciertos bienes (hecho que ha sido resaltado por Jean-Pierre Warnier.

2013). son –para el enfoque institucionalista que aquí se privilegia– intrínsecas a la definición misma de la moneda y de sus propiedades genéricas. una definición eminentemente política.para fijar la unidad de cuenta. La amonedación. poniendo a este último en una posición de poder soberano. que si ya no fuera una deuda contractual de la cual siempre es posible liberarse. estas monedas son complementarias al mismo tiempo que compiten entre sí. por el otro. 10 . tal como lo muestran los sistemas monetarios “dualistas”. no puede existir una moneda fiscal que no sea a la vez aceptada como medio de pago dentro de la economía de mercado. la operación mediante la cual se establece una relación cuantitativa entre la moneda imaginaria y las monedas reales que fijan el valor en la unidad de cuenta de los medios de pago. Pero las dimensiones políticas y simbólicas de la moneda. la moneda bancaria se transformaría en una deuda tutelar. Y tampoco puede haber “monedas internas” privadas de crédito bancario que nos permitan liberarnos de las deudas contractuales. es la expresión de la dimensión política de toda moneda. Este teorema sobre la necesidad de que exista una moneda pública y fiscal.e. a la que la moneda bancaria puede ser convertida en última instancia. sino que busca únicamente el enriquecimiento personal. de todo sistema monetario territorializado constituyendo una comunidad de cuenta y de pago). en los cuales la moneda (imaginaria) de cuenta no tiene un soporte material en una moneda (real) de pago. que ligaría la vida de los individuos al sistema bancario. es decir política. que la convierten en una fuerza social y moral. vinculadas a expectativas impositivas. como base legítima de la moneda privada del mercado. un poder que no podría nunca ser legítimo porque la actividad bancaria es una actividad mercantil que no tiene como objetivo proteger la sociedad y la vida de los individuos. por un lado. y de las transacciones de redistribución (centralización y redistribución). de hecho. de origen no contractual. y las monedas públicas. Esta definición que establece el valor en moneda de cuenta de las monedas de pago es. esto es. sin que exista una “moneda externa”. De hecho. Aunque son emitidas según las lógicas contradictorias de la reproducción de las transacciones mercantiles. Es decir. es una primera forma de manifestar la dimensión política irreductible de la moneda (i. De lo contrario no podríamos liberarnos nunca de la moneda bancaria. La moneda bancaria pierde así cualquier posibilidad de inspirar y beneficiarse de una confianza ética (Dutraive y Théret.

definirlos y asignarles un valor. institucionalizada en organizaciones y normas. en los términos de la moneda imaginaria de cuenta. la amonedación que es institucional y los instrumentos de pago que son materiales. la confianza metódica y la ética encuentran su fundamento primario en el momento en que la moneda como lenguaje de cuentas se estabiliza y se integra en la psiquis de sus usuarios.Las propiedades genéricas de la moneda y sus estados: una matriz de la moneda como hecho social total Para sacar el mejor provecho de esta dimensión institucional de la moneda es necesario volver sobre sus propiedades genéricas universales. la unicidad de la unidad de cuenta está siempre amenazada por la pluralidad irreductible de las transacciones y de los emisores de medios de pago. Estamos aquí en un registro simbólico de la moneda. al mismo tiempo. la confianza en el valor de la unidad de cuenta de la moneda supone también la intervención de un poder y/o de una autoridad colectiva reguladora que esté por encima 7 Para mayor detalles véase Bruno Théret. que circulan en las transacciones y que pueden ser acumulados: esta es la forma propiamente económica de la moneda. un modo de división y de agregación de valores. en primer lugar. (2008b). Estas tres propiedades constitutivas de la moneda –unidad de cuenta. Más aun. en el cual ella es un “medio simbólicamente generalizado de comunicación”. un sistema de cuenta (de contabilidad) en el cual se definen una o más unidades de cuenta y. Hemos visto que la moneda es. como puede verse claramente durante las devaluaciones de las monedas nacionales. Y como. todo de manera simultánea7. Este proceso de asignación de valor es de carácter político en la medida en que acarrea inevitablemente cuestiones distributivas. Es en su estado incorporado cuando se establece la confianza en la moneda. (2008c). unidad de pago y reglas de amonedación– muestran que la moneda está presente en el mundo en tres estados diferentes: la cuenta que es mental. Pero la moneda es también un conjunto de medios de pago. una moneda sólo puede existir si posee la propiedad de estar regida por un conjunto de reglas de amonedación. Por último. tanto en las sociedades segmentadas como en las diferenciadas. gracias a las cuales es posible crear objetos-moneda de pago. de objetos-moneda. La moneda es incorporada en las psiquis individuales. 11 . y objetivada en elementos materiales.

deben tener las cualidades necesarias para inspirar una confianza metódica y ética en su valor nominal o consuetudinario. (2003)). por encima de los poderes ejecutivo. recurriendo a una matriz de doble entrada entre sus formas genéricas y sus estados. se trate de medios públicos o privados. legislativo y judicial del Estado. la moneda constituye un hecho social total que la tabla que se presenta a continuación pretende delinear su estructura íntima. así como en una moneda metálica. 12 . políticos y simbólicos de la moneda y de la deuda (Hart. colocarse en una posición de autoridad soberana en el orden político. letras de cambio y transferencias electrónicas) y otras no necesariamente monetarias (como el ganado. (1986). billetes. forma parte de los poderes soberanos. incluso por fuera de los circuitos de transacciones en los cuales fueron utilizados originariamente. Es entonces la representación incorporada de la soberanía la que juega un papel crucial en la legitimación de dicha intervención y en el establecimiento de una confianza jerárquica. los granos. En su estado institucionalizado la moneda es el resultado de una acción colectiva. Pineault. Gracias a sus tres propiedades genéricas (o formas funcionales constitutivas) y a su capacidad de manifestarse en tres estados. 2001). el poder de amonedación. En su estado objetivado la moneda está formada por un conjunto de objetosinstrumentos de pago que pueden tener diversas formas simbólicas. es posible distinguir cara. tarjetas de crédito. en circunstancias particulares. cruz y espesor. además. la expresión de una intencionalidad del grupo que presume que “x cuenta como (vale) y en el contexto c” (Searle. y por eso puede. conchillas. Ella es investida con el rol de representante de una comunidad territorial unificada bajo una unidad de cuenta común y una convertibilidad general entre los distintos medios de pago. (1999). monedas. Burn y De Villé. algunas específicamente monetarias (como perlas. Ellos deben ser. estas tres dimensiones pueden ser vistas como un reflejo de los aspectos económicos. pueden ser aprehendidos en un espacio de tres dimensiones.de cualquier otra. la moneda en su estado institucionalizado. dignos de confianza. Estos objetosmoneda son producidos dentro del conjunto de circuitos de transacciones en los cuales se crean y se reproducen (mediante los pagos) diferentes tipos de deudas. como cualquier objeto. Los objetos-moneda de pago. Por lo tanto. en otras palabras. los metales). cheques. de pagos de deudas contractuales o de deudas tutelares y/o fiscales.

de su capacidad para generar confianza . políticas y simbólicas interdependientes entre sí. así.dentro de la psiquis de éstos. reproducido en François Simiand. y. en el cual subraya la importancia y asocia su punto de vista con el de François Simiand (Simand. La inserción y la forma de la moneda dentro del sistema político dependen para poder sostenerse socialmente. que son los medios de pago. Me limitaré entonces a enfatizar que. reside la necesidad (que garantiza la estabilidad del sistema monetario) de mantener un pacto político entre las distintas clases de usuarios por encima de sus intereses contradictorios. que se confronta. (…) una de las formas del pensamiento colectivo” (1974). la moneda debe estar inserta en la estructura global de la sociedad y respetar los valores y las normas que configuran su sistema simbólico (su proyecto o porvenir8. el porvenir tal como puede ser previsto o anticipado en el presente. con la competencia y la complementariedad existentes entre los emisores de medios de pago (públicos y privados). valores y normas que son la base de la confianza ética y que deben también ser puestos en práctica y representados en el plano material de los objetos-moneda.Me es imposible aquí adentrarme en los detalles de esta estructura compleja con múltiples dimensiones económicas. FORMAS GENÉRICAS DE LA MONEDA Cuenta Amonedación Pago Confianza jerárquica Confianza Sistema Estado Confianza ética .en sus tres dimensiones . con divisiones territoriales y tensiones sociales que giran en torno a la unicidad de la unidad de cuenta. Commons (1934).Legitimidad del metódica - (simbólico) de incorporado de la . en tanto sistema político. o también aquello que Marcel Mauss describe como “esperar. y su inscripción en el tiempo histórico). Sin embargo. es decir.Valores que poder monetario Estabilidad del signos bajo el moneda crean autoridad sobre los emisores valor de las de moneda monedas de pago Estrategia Rutina principio de "fe social" Esquema mental Proyecto 8 En el sentido de John R. Especialmente. la moneda se manifiesta también de manera más amplia como un sistema político en sí mismo. por otro. 13 . por un lado. (2006). 1934). dar por descontado el futuro. de su legitimidad desde el punto de vista de sus usuarios y. en el corazón de la matriz de la moneda.

de una fe.. Pero esto significa ignorar el hecho de que: “La moneda no es en absoluto un hecho material ni físico. estas dimensiones están generalmente aisladas de las dimensiones política y simbólica. de una institución. gracias a él. el régimen de amonedación. Las dimensiones propiamente económicas de la moneda (tercera fila y tercera columna del cuadro) se conjugan en la práctica en el valor nominal (sus precios según sus diferentes usos: poder de compra.) Y la verdadera fe que alimentamos frente al oro y frente a todos los valores que provienen de la admiración de éste ¿no deriva en gran medida de la confianza que tenemos en su poder? La esencia de la fe en el valor del oro ¿no está en la creencia de que podemos obtener. tipo de cambio) de los objetos-moneda y en las actividades rutinarias de pago. de la cual hablamos (. las prestaciones de nuestros 14 . con la estabilidad de sus poderes de compra y sus distribuciones. sino que es esencialmente un hecho social. en consecuencia. se consideran neutrales. Y es el origen de una noción.. tasa de interés. ya que las instituciones y creencias monetarias relativas al sistema de cuenta y de amonedación se presumen como dadas y estables y. su valor es aquel de su poder de compra y la medida de la confianza que tenemos en ella. En las concepciones amonetarias habituales de la economía. está relacionado también con el sistema material (económico) de los medios de pago. y tiene que ver con sus calidades. Estructura íntima de la moneda Entonces. el estado institucionalizado de la moneda.Unificación Sistema (político) de sujetos que actúan en el Estado institucionalizado de la moneda Pacto político que monetario sobre conforma el régimen el sistema de monetario cuenta marco de una soberanía simbólica de lo Acción colectiva Largo plazo (estructural) Sistema Cara: emblema (económico) de Estado objetivado de la autoridad objetos que de la moneda soberana de la permiten la comunidad de cuenta circulación y renovación de Principio de las deudas valorización Firma – Sello Mediano plazo Espesor: garantía de la calidad de la Amonedación "Anclaje" Peso en metal – Cambio Heterogeneidad de deudas Multiplicidad de medios de pago Corto plazo (eventual) Cruz: valor nominal como medio de pago Principio nominal Cuadro 1.

ni las morales. En la práctica. es la primacía del terreno concreto por sobre cualquier discurso posible. Si llevamos el análisis lo más lejos posible. sus modos. 1914). Ni las cosas políticas. la percepción de estos hechos no depende más que de un acomodamiento de la mirada. cosa económica. Para comprender y explicar la moneda (el sistema monetario).que el estado del mercado nos permita exigir?”(Mauss. habituales y tradicionales. con su moral. Cada sociedad es una. ) El hecho social total. cuando la rutina de pagos se pone en duda y el valor de la unidad de cuenta pierde su “poder de compra”. Es allí cuando se manifiesta con toda claridad que la moneda forma parte de esos “fenómenos generales” que Mauss “propuso llamar ‘totales’” (1934). para hacer posible el trabajo científico en este terreno: “Debemos desafiar para siempre todo esta sofística que pretende dar primacía a un conjunto particular de los fenómenos sociales. cosas a la vez económicos y morales. el arte de vivir en común. no se puede evitar considerarla como un fenómeno simultáneamente material-mental-social. este es el remedio para el exceso de abstracción que puede perjudicar la ciencia y el peligro de la ideología. la ciencia de lo social será capaz de reintroducir aquello que se había sentido obligada a excluir porque así había sido impuesto (1999).. ni las económicas poseen nada de dominantes en ninguna sociedad…y lo que las distingue no es otra cosa que sus logomaquias. ( . La moneda tiene su propia economía –la economía general de la 9 Para Camille Tarot la noción de hecho social total nos conduce a “reconocer la dimensión simbólica de todos los hechos en los que se ve involucrado el ser humano. y si se tiene confianza. Las crisis monetarias no dejan de ilustrar constantemente los efectos potencialmente desastrosos de esta ignorancia y de la negación de lo político y de lo simbólico en la moneda.(Mauss1924)” (Tarot. es acuñada por una nación. es la sociedad como un todo la que se desintegra. la voluntad de hundir las palabras en las cosas una y otra vez. a hechos de poder que se expresan. reproducen o imponen.contemporáneos -en naturaleza o en servicios. inspira fe y credibilidad. lo moral y lo económico son simplemente elementos de un arte social. e incluso mentales. ) La noción de hecho social total es la consecuencia de un análisis intensivo de un solo aspecto de la realidad social. Sin embargo. etc. Una moneda. Ella cobra sentido sólo en la medida en que se la considera como un hecho social total. tal como he tratado de hacer en este trabajo9. 15 . Pero en la medida en que este hecho incluye muchos otros. alimentan. Cuando la moneda está en crisis. Lo político. ( . Reducir la moneda a su dimensión de instrumento económico que facilita el intercambio de mercado. porque una ciencia que no es está sino al servicio de la realidad y sin embargo no tenemos una ciencia de lo real. cosa política. no es sostenible si lo que se intenta es observar las prácticas monetarias para comprenderlas y explicarlas. su economía. también podemos negarnos a separar completamente los hechos económicos de la organización social de la cual ellos forman parte y constatar que ellos remiten a hechos morales y significativos. 1999). individual-comunitario-social e imaginariosimbólico-real.... Podemos no ver en una empresa social más que un hecho económico y analizarla desde ese único punto de vista.

«Heads and tails? Two sides of the coin». 17(3). 16(2). Codere. fijar el sistema de cuenta y regular jurídica o éticamente la creación de medios de pago– y su propio simbolismo –el lenguaje monetario y las representaciones de la comunidad y de la soberanía que legitima las reglas del juego monetario–. Paris. Michel y Orléan. _________ (dir. 21. Heiner (1988). John R. Man (NS). 83-110. Odile Jacob. Institutional Economics. IRISSO-Triangle. El simbolismo social de la riqueza». Ganssmann. manuscrit.producción y circulación de medios de pago–. su propia política –los conflictos y pactos establecidos en torno al poder para designar la unidad de cuenta. 187(1). 1990). 557-577. Ariel. Helen (1968). Burn. pp. Philippe (2003). Economy and Society. Anthropos Editorial . Hart.«Las mascaras del dinero. Keith (1986). «Souveraineté politique et souveraineté monétaire : une interprétation à partir de l’œuvre de John R.pp. Una historia alternativa de la economía. Bibliografía Aglietta. EJESS. Traducido al español: En deuda. Dutraive. Man (NS). The First 5000 Years. Editions de l’Ecole des Mines. 16 . Armatte. Michel (2010). UAM Iztapalapa. Barcelona. David (2011) Debt. La science économique comme ingénierie·. Tom y De Villé. “Money: a symbolically generalized medium of communication? On the concept of money in recent sociology”. André (2002). Capdequi. New Brunswick (NJ). «The three faces of the coin: a socio-economic approach of the institution of money ». Brooklyn. Kyoto University Economic Society). 2014. 285-316. pp. La monnaie souveraine. Melville House. Paris.Mexico. Commons». New York. Bruno (2013). Véronique y Théret. Odile Jacob. 2003. 637656. Celso Sanchez (2004). pp. La monnaie entre violence et confiance. (Transaction Publishers. Paris. Commons. 3(4). (en japones en Keizai Ronso (The Economic Review. Graeber. pp.«Money-exchange Systems and a Theory of Money». (1934). 149-195.) (1998).

_________ (1924). (1974) . «The Nature of Money». Sciences de la société. n° 31. INRA ediciones. Searle. "Monnaie : quand la dette occulte le partage”. Heiner Ganssmann.106 et 111-112. Pineault. pp. 17 . Œuvres. 217-233. Annales sociologiques. février. John (2001) La Construction de la réalité sociale. argent et politique. Servet. «La monnaie. Camille (1999). «Sociétés. 47-83. pp. Mauss. Geoffrey (2004). _________ (2006). 658. Dominique (2003).«Pour une théorie de l’institution monétaire: actualité du Treatise on Money». fascículo 1. Anatol (1943). Eric (1999). Polity Press. en Œuvres. _________ (1934). Editions de Minuit. pp. p. Thèse EHESS. monnaie et politique: éléments pour une théorie de l’institution monétaire et une typologie des formes historiques de sa régulation politique». Marcel (1914). Roig.Ingham. 9(3). De Durkheim à Mauss. 117) Murad. 1974. l'invention du symbolique. un essai d’interprétation. PPGAS. Neiburg. Tarot. François (1934). Paris. «Appréciation sociologique du bolchévisme». «The Nature of Money». Jean-Michel (2013). Alexandre (2007). Gallimard. pp. pp. Revue française de socio-économie. 52. Paris. L’Actualité économique. 2007. manuscrito. tomo 2. La Découverte. 79(1-2). Federico (2012) «Imaginary Moneys and the Popular Economy in Haiti». 1998. Cambridge. 125-147. Simand. La monnaie impossible : la convertibilité argentine de 1991. Paris. Critique sociologique de l’économie (Textos presentados por JeanChristophe Marcel y Philippe Steiner). Paris. Cahiers de recherche sociologique. 32. serie D. Paris. 215-259. _________ (2003).«Débats sur les fonctions sociales de la monnaie». Museu Nacional. pp. UFRJ. PUF. 2 tomos. Editions de Minuit. Pestre.pp. n° 12. «Les origines de la notion de monnaie» (1914). Revue de métaphysique et de morale. pp. “La monnaie comme fait social”. réalité sociale». París. Science. 101-116.137-157. Southern Economic Journal.

pp. pp. Bogotá. Paris. La monnaie dévoilée par ses crises. «L’effectivité de la politique économique: de l’autopoïèse des systèmes sociaux à la topologie du social». _________ (2009).). 18 . n° 190. _________ (2008b). Editions de l’EHESS. Editions La Découverte. 2 volúmenes. pp. des régimes historiques hybrides». Giraud et Ph. Abordagem interdisciplinar do fato monetario”. _________ (sf). 2013. L'Homme. Politiques publiques et démocratie. 2008. «La souveraineté : des référentiels philosophiques pluriels.). La credibilidad social de la política económica en América Latina. pp. Revue économique. Economia e Sociedade. L’Année de la régulation. 127-167 («La efectividad de la política económica: de la autopoiesis de los sistemas sociales a la topologia de lo social». The Levy Economics Institute. Monnaie et dettes de vie.«Les trois états de la monnaie. pp. En: Ruben Lo Vuolo (comp. _________ (2008c).Théret. Eric (2006). but what is it saying? Semiotics of money and social control. «Alliance.) (2007). Vol. 813-841. Working Paper n° 481.“Os três estados da moeda. _________ (2008a). Tymoigne. _________ (dir. 2006. Warin (dir. /2. filiation et inaliénabilité: le débat sur le don à la lumière de l’anthropologie de la parenté». 17. 35(3). Universidad Nacional de Colombia. pp.“Money talks. 2 de noviembre [en línea]) Wennerlind. « Philosophies politiques de la monnaie : une comparaison de Hobbes. . Approche interdisciplinaire du fait monétaire». 381-406. 153-180. Bruno (1999). n° 1.«An Inquiry into the Nature of Money: An Alternative to the Functional Approach». Paris. 247-308). Miño y Davila. 3. 59(4). pp. Locke et Fichte ». Traducida al español. Carl (2001). in O. Revue du MAUSS permanente.” Journal of Economic Issues. (a publicarse). 1-28. 557-574. Buenos Aires. Warnier. Jean-Pierre (2009).