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Interconductismo: modelo y sistema psicológico contemporáneo

Marco Huaccho Cortéz.*


Universidad Nacional Federico Villarreal
Lima - Perú

Resumen

Se brinda una explicación sucinta del origen, desarrollo y sustento


del paradigma interconductual. A su vez, se pretende aclarar algunos
cuestionamientos respecto a ésta teoría de campo. Asimismo, se
busca el análisis del aporte aplicativo del mismo (el análisis
contingencial) y lo que éste aporta al desarrollo tecnológico de la
modificación del comportamiento. Culminando con el entendimiento
de la psicología interconductual como una alternativa que evita tratar
a los fenómenos psicológicos como objetos fantasmagóricos, para
así, dejar a un lado los exabruptos mentalistas (Tomasini, 1994) que
durante años han opacado el desarrollo de una psicología como
ciencia y profesión.

Palabras clave: interconductismo, paradigma interconductual,


fenómeno psicológico, psicología.

* contacto del autor: mahc_99@hotmail.com

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Interbehaviourism: model and system psychological contemporary
Marco Huaccho Cortéz.*
National University Federico Villarreal
Lima - Perú

Abstract

It provides a brief explanation which means: the origin, development


and sustenance of the paradigm interbehavioral. In turn, it is intended
to clarify some questions about this theory in the field. It also seeks to
provide an analysis of the application of the same (contingency
analysis) and what he brings to the development of behavior change.
Culminating with the understanding of psychology interbehavioral l as
an alternative that avoids treating psychological phenomena as
objects phantasmagoric, achieving this, put aside the rebuff
mentalists (Tomasini, 1994), which for years have overshadowed the
development of psychology as a science and profession.

Keywords: Interbehaviourism, paradigm interbehavioral,


psychological phenomenon, psychology.

* Contact the author: mahc_99@hotmail.com

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INTRODUCCIÓN

Antes de dilucidar el tema que erige el titulo en este apartado, se cree


pertinente dar una explicación sucinta del génesis y origen del termino
“interconductismo”, es por esta razón que las líneas siguientes se enrumbaran
hacia el cumplimiento de dicho objetivo.

Rescatemos entonces, que la palabra “interconductismo” aparece en la


primera mitad del siglo XX, en un texto que a modo de alba permitiría, a
posteriori, desarrollar el sustento de este paradigma. El nombre del texto: “An
Objetive Psychology of Grammar” (1936), importantísimo libro escrito por el
renombrado psicólogo estadounidense, Jacob Robert Kantor (padre y gestor
del interconductismo). Y es a partir de de ese libro, donde se daría a conocer
esta perspectiva “objetiva” y novedosa (pese a que antes el mismo Kantor le
había llamado psicología organismica), que nos brinda un nuevo modo de
estudiar y analizar los fenómenos “psicológicos”, enfatizando la importancia
que se le debe dar a todos los factores participes en el comportamiento
psicológico o “interconducta”, como se esta entendiendo actualmente (Ribes y
Lopez, 1985; Ribes, 1990, Rodríguez, 1995).

Es así que, Kantor, en años posteriores, y con la publicación del libro


“Psicología Interconductual” (1959) se encargaría de sustentar su dominante
posición naturalista y Aristotélica como bien lo ha señalado Ribes (en Mares y
Guevara, 2001). Este gran pensador, filósofo y psicólogo, en suma (Kantor),
nos brinda – en ese libro -, una metateoría, “el interconductismo”, donde lo que
pretendió, en primera instancia es verter una visión panorámica, adecuada y
clara, del estudio de lo “psicológico”, no como “psyshe o alma”, “conciencia”, ni
como “proceso mental”, sino más bien como “interconducta” (en un sentido
objetivo y relacional). Kantor, a su vez, en esta construcción sistemática,
pretende evitar la caída hacia los errores categoriales y/o metáforas místicas
(Ryle, 1949; Turbayne, 1962/1974), influenciándonos en un “cuidado excesivo”
frente al “eclecticismo tecnológico” y peor aún, frente al “eclecticismo
metodológico” (Kantor, 1959) que encubriéndose en la frase: “tomar lo mejor
de todos para un beneficio común”, dañan el estatus de la psicología en

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tanto está sea considerada ciencia y profesión, como bien lo han mencionado
autores contemporáneos posteriores a la obra de Kantor, véase Anicama
(1983), Ribes y López (1985), Ardila (1986), entre otros.

A partir de lo expuesto hasta el momento, debemos evidenciar que aún


no respondemos a plenitud, el qué y por qué de la teoría de campo o
interconductismo, por ello, creemos importante dilucidar éstos
cuestionamientos en medida que comprendamos ciertos postulados básicos,
que si bien es cierto, no son tan “básicos” (por lo complejo de los postulados
kantorianos). Vemos conveniente plasmar (intentando ser claros obviamente)
lo que Kantor (1978) en su Psicología Interconductual nos propone como
sustento. Entendemos entonces:

“….que el interconductismo, se presenta como un modelo para la


investigación específica y se presenta como un sistema
formulado que nos provee de la orientación básica en relación a un
dominio científico especializado.…” (p. 30)

Lo que nos quiere decir en esta parte de su escrito, es que al presentar a


la “psicología interconductual” como un modelo, se busca identificarla como un
instrumento científico de construcción, que nos permitirá representar – a veces
en pequeño (RAE, 1991) - , analizar y sintetizar los eventos psicológicos
(sujetos a la luz de la ciencia) para así, facilitar su manipulación, verificación
y contrastación empírica. Lo relevante del asunto, radica en que, lo expuesto
por Kantor (1978), nos permite guiar nuestro interés en la forma donde dichos
elementos se organizan, es decir, nos ayuda a entender la importancia de las
funciones psicológicas que se hacen presenciales en los procesos que van
construyendo las diversas formas de contacto organismo – ambiente (Ribes y
Lopez, 1985). Asimismo, al presentar a la psicología interconductual como un
sistema, se pretende abarcar y ordenar los factores y condiciones útiles
en la investigación psicológica, con esto, se debería escindir o prescindir,
de aquello que impedirá el desarrollo del estudio científico de los eventos
psicológicos. Así, entendemos, a la Psicología Interconductual, como un
planteamiento sistemático, acerca del objeto de estudio de la psicología, sus

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supuestos, las categorías requeridas para abordarlos, la construcción de la
teoría y sus relaciones con otras disciplinas en efecto (Vargas, 2007).

LO QUE IMPLICA LA TEORÍA DE CAMPO O PSICOLOGÍA


INTERCONDUCTUAL:

Es de suma importancia, para entender esta rica y sustanciosa teoría,


presentar los postulados primordiales y básicos de la psicología interconductual
(como se había mencionado).

Así entendemos, que la contribución de Kantor a la psicología objetiva,


ha sido, la elaboración de un modelo singular, que nos permite analizar “lo
psicológico” y la construcción teórica de categorías específicas para un mejor
entendimiento, así, esto nos conduce a establecer una lógica de la
descripción y la explicación del comportamiento psicológico, definido
como una interrelación entre acciones individuales de organismo y objeto en
situación. (Ribes, 2001). Es decir, Kantor plantea algunos puntos a considerar
en la construcción de su metateoría, como bien ha sido definido por Ribes:

1. Lg “psicológico” como un segmento situacional. Es decir, la relación


interactiva entre un organismo y un objeto actúan como factores
segmentadotes de una determinada situación.
2. La presencia de la interconducta se da siempre y cuando exista la
situación donde ésta pueda interactuar. Esto implica que, la
interrelación siempre tiende a darse en un campo constituido por
factores que posibilitan y probabilizan ciertas limitantes funcionales.
3. Los factores que constituyen un campo interconductual, son
explicados por la descripción del conjunto de factores que se
interrelacionan cuantitativa y cualitativamente.
4. El medido de contacto sustenta la posibilidad de interrelación
entre un organismo y un objeto u organismo. No siendo,
necesariamente éstos, medios “físicos” sino también convencionales, es
decir medios que son exclusivamente típicos en los seres humanos.

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5. Los factores disposicionales (aquellos que posibilitan la
interrelación), son moduladores de la interrelación funcional entre
las acciones de un organismo y las de otro organismo y objeto.
6. El límite del campo describe el ámbito funcional de una
interrelación como segmento interconductual. Es decir, un evento se
suscribe espacio – temporalmente, en función a los condicionamientos
previos, por los cuales ciertos factores van determinando su desarrollo y
evaluación.

Así, es preferente aclarar, esta nueva terminología usada (campo, factores


disposicionales, etc.), pues, su comprensión permitirá lograr un mejor análisis y
evaluación de este paradigma, así también, nos ayudará a determinar su
distinción respecto a los demás paradigmas psicológicos objetivos, sean estos,
conductismo radical (Skinner), teleológico (Rachlin), psicológico (Staats),
contextualismo (Hayes, Barnes), entre otros como se ha planteado en estudios
precedentes y posteriores (O’Donohue & Kitchener, 1999 o el de Pérez,
Guerrero & López, 2002).

Es importante, entender también, que el interconductismo, al ser una teoría


de campo (según lo ha señalado Kantor, 1990) nos propone el estudio de los
factores partícipes de él, es menester a partir de ello, el considerar al “campo”,
como todo un sistema de cosas y condiciones que se dan en cualquier
evento, considerado importantísimo su análisis a partir del estudio de la
totalidad disponible del mismo. Para ello, es factible considerar que un evento
es aquella interacción de estimulaciones y respuestas que ocurren en campos
donde a su vez participan factores adicionales a éstos. Los eventos
psicológicos, a su vez, presentan ciertas particularidades como lo son: la
unicidad, numerosidad y sus características temporales, su
indeterminación y su características espaciales (Hayes, Ribes y López,
1994).

En esencia, un evento psicológico es un campo de factores que


participan por igual y deben describirse analizándolos y encontrando cómo
están relacionados. Así, el campo configura un episodio integrado que se

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denomina "segmento conductual" (K), en el que se pueden distinguir las
siguientes variables:

K = (es, o, f e-r, s, hi, ed, md)

Siendo su descripción:

1) Objetos y eventos de estímulo (es): cuerpos y acontecimientos


fisicoquímicos que hacen contacto directo/indirecto con el organismo.
2) Variables organísmicas (o): sistemas reactivos biológicos –
configuraciones biológicas comportamentales, por ejemplo para leer, un
sistema reactivo es el modo configuracional de coger el libro, mover las
manos, los ojos, etc. - que interactúan con cambios energéticos o
convencionales del entorno.
3) Función de estímulo-respeecta (f: e-r): es el nombre técnico para las
interacciones organismo – medio. Siendo este, un sistema de afectación
recíproca entre estímulos y respuesta, que han sido históricamente
configuradas (Bueno, 1989).
4) Factores situacionales (s): variaciones del organismo o diferentes de él,
que afectan la interacción actual (motivación afectos, etc.), Estos factores, son
aquellos que ahora, junto con el medio de contacto, se confunden como
“contexto” de la conducta (Ribes en Mares y Guevara, 2001).
5) Historia interconductual (hi): segmentos interactivos previos dados por la
biografía reactiva y la evolución del estímulo, que probabilizan los contactos
actuales.
6) Eventos disposicionales (ed): compuesta por los dos anteriores (s y hi),
consiste en colecciones de eventos pasados (hi) y presentes (s) que facilitan o
interfieren con el establecimiento de una interacción. Estos corresponden a las
categorías disposicionales descritas por Ryle (1949), que describen,
tendencias, inclinaciones, conmociones, etc.
7) Medio de contacto (md) conjunto de circunstancias fisicoquímicas,
ecológicas o normativo-convencionales (propuesto por Ribes), que posibilitan
una interacción.

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ALGUNOS APORTES DEL INTERCONDUCTISMO: LA PRESENCIA DEL
ANALISIS CONTINGENCIAL

El estudio del modelo de campo, dentro de la psicología, ha permitido


dar un riguroso estudio de lo “psicológico”, entendido, como los eventos
públicos y privados, sin llegar a los errores categoriales, ni al uso de metáforas
para explicar los fenómenos naturales dentro de la pertinencia psicológica. A
partir de esto, no solo se ha permitido elaborar un marco teórico fuerte y ceñido
en los estudios de los continuos interconductuales, sino, a su vez, ha permitido
elaborar y desarrollar un proceso de aplicabilidad a partir del trabajo de Ribes y
López (1985). Éste intento de sustentación empírica se denomina “Análisis
contingencial - macro y/o micro según sea el caso -” (Goldiamond, 1974, 1975).

En análisis contingencial entonces, se desarrolla a partir de cinco


postulados primordiales que son bien descrito por Ribes (1990):

1. Identificación de la(s) relación (es) microcontingencial (es); refiere la


delimitación más o menos precisa de las relaciones interindividuales ligadas
a un grupo de referencia que permiten identificar determinado
comportamiento en relación. Existen 5 grupos de factores que deben
entenderse para la identificación adecuada de la relación
microcontingencial.

1.1. Primer grupo de factores: ligada a las formas y/o modos de


comportamiento característico frente al evento contingencial. Su
descripción comprende las propiedades dinámicas de la interacción
(duración, intensidad, frecuencia y vigencia de su ocurrencia).
1.2. Segundo grupo de factores: son aquellos (colecciones de
ocurrencias) que pretenden identificar, analizar y entender las
condicionales situacionales, que probabilizan toda la relación sin
formar parte de ella (actúa como factor disposicional), donde se
identifican tendencias (sociales), capacidades, inclinaciones y
disposiciones generales condicionadas situacionalmente.

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1.3. Tercer grupo de factores: relacionado a los sujetos o individuos
implicados funcionalmente en la situación (ya que estos tienen la
posibilidad de afectar la interacción sea, directa o indirecta). Según la
misma comprenda determinada mediación (que permite la
articulación contingencial) de relaciones complejas.
1.4. Cuarto grupo de factores: esta referida a los efectos
contingenciales caracterizados como las consecuencias
(correspondencias funcionales) de las conductas de un individuo
respecto de otros.
1.5. Quinto grupo de factores: permite la evaluación de la circunstancia
social, los efectos, las personas, el lugar y otras conductas ligadas a
una conducta social, eventualmente contraria (no problemática)

2. Evaluación del marco o sistema macrocontingencial; antes de explicar


el sistema microcontingencial, es pertinente, mencionar la importancia
social de todo desarrollo conductual, como criterio representativo y valorado
de determinado evento psicológico. Es decir, debemos entender que todo
comportamiento psicológico (en términos de “interconducta”) es situacional
y toda situación individual, implica ciertos patrones sociales, que moludan
dicho comportamiento, y que es guiado por la estructura social, sus
prácticas morales y valorativas, como se conocen.

Asimismo, es menester explicar el sistema macrocontingencial, en


términos psicológicos, ya que estos requieren, según lo ha expuesto Ribes
(1990):

a. Identificar la dominancia de determinadas prácticas sociales, en


situaciones particulares.
b. Identificar las prácticas lingüísticas “convencionales” (sustitutivas) que
están regularizadas por determinados “grupos normativos” (familia,
centro educacional, centro laboral, etc.)
c. Identificar al “grupo normativo” que regula dichos comportamientos
psicológicos específicos.

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d. Evaluar la correspondencia entre el individuo y los diversos “grupos
normativos”.
e. Comparar la conducta situacional (problemática muchas veces en la
clínica) frente a las prácticas sociales reguladoras.
f. Realizar la valoración de los efectos microcontingenciales
comparándolos con los valores de referencia.

3. Génesis del problema; debido a que la historia no es causal, sino que,


resume la disposicionalidad ante las circunstancias presentes. Es que se
debe considerar la génesis del problema, en función a tres aspectos
relevantes para éste cometido;
a. La valoración de recursos conductuales, la cual generaría la
modificación de las microcontingencias problemáticas.
b. El análisis de la funcionalidad de las conductas problemáticas (en las
microcontingencias), en situaciones no problemáticas, así se identificará
la disponibilidad de otras conductas referidas a microcontingencias
alternativas.
c. Identificación efectiva de los estilos interactivos de los individuos, en
función a su consistencia frente a determinado eventos relacionales (ya
que su control probabiliza una nueva microcontingencia).

4. Análisis de soluciones; este análisis esta ubicado en dos ejes centrales,


que permitirán guiar la solución, estas son, las dimensiones macro y
microcontingencial:
4.1. Eje macrocontingencial, este eje puede variar n dos aspectos, uno
de ellos, es el medio del cambio macrocontingencial en si mismo, y el
otro, referido al mantenimiento de dicho sistema macrocontingencial
establecido.
4.2. Eje microcontingencial, este eje puede variar en cuatro dimensiones
que explican la condición inicial y el mantenimiento de dicha relación
microcontingencial, dichas dimensiones son:

Elegir novedosas relaciones microcontingenciales.


Cambiar la conducta de otro.

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Cambiar la conducta individual (propia del sujeto)
Incentivar opciones alternar y funcionales de la misma conducta en la
relación microcontingencial preestablecida.

Es pertinente saber, que el análisis de estos ejes determinaran las


formas de solución, y aunque éstos (eje macro y micro) sean
individuales, son complementarios para el cumplimiento de dicho fin – la
modificación adecuada del comportamiento y mejora de la calidad de
vida del sujeto -.

5. Selección, diseño y aplicación de procedimientos de intervención, este


procedimiento se selecciona y confecciona tomando en cuanta dos
requerimientos:
5.1. Los puntos relevantes obtenidos a partir de las relaciones
desarrolladas a partir de la complementariedad de los ejes micro y
macrocontingencial.
5.2. La naturaleza de las dimensiones funcionales de los sistemas micro y
macrocontingenciales a ser alterados (Ribes, 1990).
Es a partir del punto 5.1. y 5.2., que se elaboran cuatro grupos de
procedimientos a considerar en la intervención, estos son:

a. Procedimientos para alterar disposiciones, es decir, se busca la


modificación de las propiedades de los objetos, el cambio de tendencias,
conductas y/o competencias individuales.
b. Procedimientos para alterar la conducta de otros, es decir, regular
los comportamientos de otras personas en función a los efectos que
producen éstos.
c. Procedimientos para alterar la propia conducta; donde se pretende,
modificar los efectos de la propia conducta, crear y/o alterar
competencias novedosas.
d. Procedimiento para alterar macrocontingenciales; básicamente
pretende, cambiar conductas propias, pues estas, cambian algunas
prácticas valorativas alternas o propias (esto se da en función a los

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cambios conductuales), que permitirán el ajuste de dichas conductas a
prácticas valorativas determinadas, en dicho proceso de modificación.

Es a partir de todo lo mencionado en líneas precedentes, que la


psicología interconductual, se erige como una teoría contemporánea, en pos de
continuar con la revolución conductista como bien lo ha dicho Kantor (1990).

A su vez, es importante considerar que el trabajo psicológico, enfocado


desde el interconductismo, podrá estudiar las interdependencias de los
elementos participantes en un campo determinado, sin dejar de lado algunos
otros factores que se harán presente en su desarrollo, cómo la psicología
naturalista (interconductual) de Roca (1990, 1993) lo ha mencionado en
diversas oportunidades

Entender ahora, al conductismo de campo, es situarse en el desarrollo,


sistemático de una teoría que nos plantea alternativas novedosas para
entender y analizar, los fenómenos psicológicos haciendo a un lado los
malentendiendo y exabruptos mentalistas (Tomasini, 1994), que durante años
han opacado el desarrollo y la aceptación de las alternativas conductistas
contemporáneas (véase el articulo de Pérez, Guerrero & López (2002).

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