Está en la página 1de 23

NUTRICION Y CANCER

Aspectos generales de la nutrición en el tratamiento del cáncer

El cáncer y el tratamiento del cáncer pueden producir efectos secundarios relacionados con la nutrición. El régimen alimentario es una parte importante del tratamiento del cáncer. El consumo de los tipos adecuados de alimentos antes, durante y después del tratamiento puede ayudar al paciente a sentirse mejor y conservar su fortaleza. A fin de garantizar una nutrición adecuada, el individuo debe comer y beber suficientes alimentos que contienen nutrientes fundamentales (vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos, grasas y agua). No obstante, en el caso de muchos pacientes, algunos efectos secundarios del cáncer y sus tratamientos dificultan la ingestión adecuada de alimentos. Se observan repercusiones en el apetito, el gusto y la capacidad de comer los suficientes alimentos o absorber los nutrientes de los alimentos. La malnutrición (falta de nutrientes clave) es una consecuencia probable, con lo cual el paciente se siente débil, cansado e incapaz de resistir las infecciones o tolerar los tratamientos del cáncer. El consumo de cantidades insuficientes de proteínas y calorías es el problema nutricional más común al que se enfrentan muchos pacientes de cáncer. Las proteínas y las calorías son importantes para la curación, la lucha contra la infección y el suministro de energía. La anorexia y la caquexia son causas comunes de malnutrición en los pacientes con cáncer. La anorexia (la pérdida del apetito o del deseo de comer) es un síntoma común en las personas con cáncer. Puede ocurrir al comienzo de la enfermedad o más adelante cuando el tumor crece o se disemina. Algunos pacientes podrían padecer anorexia al momento del diagnóstico del cáncer. Casi todos los pacientes que tienen cáncer metastásico padecerán anorexia. Esta afección es la causa más común de malnutrición en los pacientes de cáncer. La caquexia es un síndrome de emaciación que produce debilidad y una pérdida del peso, grasa y músculos. La anorexia y la caquexia suelen ocurrir juntas. La caquexia puede ocurrir en personas que ingieren suficientes alimentos, pero que no pueden absorber los nutrientes. La caquexia no se relaciona con el tamaño, el tipo o la metástasis del tumor. La caquexia durante el cáncer no equivale a desfallecimiento por hambre. El cuerpo de una persona sana puede adaptarse a este tipo de desfallecimiento al disminuir el empleo de nutrientes, pero en los pacientes con cáncer, el cuerpo no realiza esta adaptación. Buenos hábitos alimenticios durante el tratamiento del cáncer pueden ayudar al paciente a hacer frente a los efectos del cáncer y su tratamiento.

La terapia nutricional puede ayudar a los pacientes con cáncer a obtener los nutrientes que necesitan a fin de mantener el peso corporal y la fortaleza, evitar las lesiones en el tejido corporal, reconstruir tejido y combatir infecciones. Las pautas para el consumo de alimentos para los pacientes con cáncer pueden ser muy diferentes a las sugerencias usuales para el consumo saludable de alimentos. Las recomendaciones sobre nutrición para los pacientes con cáncer están diseñadas a fin de ayudarlos a tolerar los efectos del cáncer y su tratamiento. Algunos tratamientos del cáncer son más eficaces si el paciente está bien alimentado y consume las calorías y las proteínas necesarias en el régimen alimentario. Las personas que comen bien durante el tratamiento de la afección pueden incluso tolerar dosis más altas de ciertos

Efecto del cáncer en la nutrición

Los tumores pueden producir sustancias químicas que modifican la manera en que el cuerpo emplea ciertos nutrientes. Esto puede afectar en cómo el cuerpo emplea las proteínas, carbohidratos y grasas, especialmente por parte

de tumores del estómago o los intestinos. El paciente aparentemente ingiere alimentos suficientes pero el cuerpo no puede absorber todos los nutrientes de estos. Los regímenes alimentarios con contenido más alto de proteínas y calorías contribuyen a corregir esto y evitan el brote de caquexia. Es importante realizar el seguimiento de la nutrición desde el comienzo, dado que es difícil revertir completamente.

Efecto del tratamiento del cáncer en la nutrición

Efecto de la cirugía en la nutrición

La cirugía aumenta los requerimientos del cuerpo de nutrientes y energía. El cuerpo necesita energía y nutrientes adicionales para cicatrizar heridas, combatir infecciones y recuperarse de cirugías. Si el paciente se encuentra malnutrido antes de la cirugía, es posible que ocurran complicaciones durante la recuperación, como cicatrización deficiente o infección. Los pacientes que padecen ciertos tipos de cáncer, como cánceres de la cabeza, el cuello, el estómago y los intestinos, pueden encontrarse malnutridos al momento del diagnóstico. Por consiguiente, la atención de la nutrición puede comenzar antes de la cirugía. Efectos secundarios relacionados con la nutrición pueden presentarse a raíz de la cirugía. Más de la mitad de los pacientes con cáncer se someten a cirugía. La cirugía puede incluir la extirpación de ciertos órganos, total o parcialmente, lo cual puede afectar la capacidad del paciente para comer y digerir alimentos. A continuación se mencionan problemas de nutrición en relación con cirugías específicas:

La cirugía de la cabeza y el cuello puede provocar problemas al masticar y tragar. La tensión mental debido a la cantidad de tejido extirpado durante la cirugía afecta el apetito.

La cirugía en el caso de cáncer de los órganos del sistema digestivo reduce la capacidad de que estos funcionen adecuadamente y disminuye la velocidad de la digestión de los alimentos. La extirpación de parte del estómago puede producir una sensación de saciedad antes de que se consuma una cantidad suficiente de alimentos. La cirugía del estómago también puede producir síndrome de vaciado (vaciado del estómago en los intestinos antes de la digestión de los alimentos). Algunos de los órganos en el sistema digestivo generalmente producen hormonas y sustancias químicas importantes que son necesarias para la digestión. Si la cirugía afecta a estos órganos, la proteína, las grasas, las vitaminas y los minerales en el régimen alimentario tal vez no sean absorbidos normalmente por el cuerpo. Niveles de azúcar, sal y líquidos en el cuerpo podrían desequilibrarse.

Estos problemas se tratan con terapia nutricional y se ayuda a los pacientes con cáncer a recibir los nutrientes que necesitan. La terapia nutricional se utiliza en el tratamiento de los efectos secundarios de la cirugía relacionados con la nutrición. La terapia nutricional incluye lo siguiente:

Suplementos nutricionales líquidos.

Nutrición enteral (provisión de líquido a través de una sonda al estómago o el intestino).

Nutrición parenteral (alimentación a través de un catéter al torrente sanguíneo).

Medicamentos para mejorar el apetito.

La cirugía puede provocar fatiga, dolor y pérdida del apetito. Es común que los pacientes padezcan dolor, cansancio o pérdida del apetito después de la cirugía. Durante un período breve de tiempo, algunos pacientes tal vez no puedan comer su

dieta habitual como consecuencia de estos síntomas. Las siguientes pautas para la alimentación pueden ser útiles:

Evitar bebidas gaseosas (como refrescos) y alimentos que producen gases (como frijoles, guisantes, brócoli, repollo, repollitos de Bruselas, pimientos verdes, rabanitos y pepinos).

Si el evacuar con regularidad es un problema, aumentar el consumo de fibras en pequeñas cantidades y beber mucha agua. Fuentes óptimas de fibras incluyen cereales integrales (como avena y salvado), frijoles, verduras, frutas y panes de granos integrales.

Escoger alimentos con alto contenido proteico y calórico para ayudar a cicatrizar heridas. Opciones buenas incluyen huevos, queso, leche entera, helado, frutas secas, mantequilla de maní, carne, pollo y pescado. Aumentar las calorías mediante la fritura de alimentos y el uso de la salsa de las carnes asadas, mayonesa y condimentos para ensaladas. Complementos con alto contenido calórico y proteico se encuentran disponibles.

Efecto de la quimioterapia en la nutrición

La quimioterapia puede afectar todo el cuerpo. La quimioterapia es un tratamiento contra el cáncer que utiliza fármacos para interrumpir el crecimiento de las células cancerosas, bien eliminando las células o bien impidiendo la división celular. Dado que la quimioterapia se dirige a células de rápida división, las células sanas que generalmente crecen y se dividen rápidamente pueden estar afectadas también por los tratamientos contra el cáncer. Estas incluyen células en la boca y en el sistema digestivo. Efectos secundarios relacionados con la nutrición pueden ocurrir durante la quimioterapia. Efectos secundarios que interfieren con el consumo y la digestión de alimentos pueden presentarse durante la quimioterapia. Los siguientes efectos secundarios son comunes:

Anorexia.

Náuseas.

Vómitos.

Diarrea y estreñimiento.

Inflamación y llagas en la boca.

Cambios en el gusto de los alimentos.

Infecciones.

La terapia nutricional puede tratar los efectos secundarios de la quimioterapia relacionados con la nutrición. Los efectos secundarios de la quimioterapia pueden impedir que un paciente obtenga los nutrientes necesarios para recuperar recuentos sanguíneos saludables entre uno y otro tratamiento quimioterapéutico. La terapia nutricional trata estos efectos secundarios y ayuda a los pacientes que reciben quimioterapia a obtener los nutrientes que necesitan a fin de tolerar y recuperarse del tratamiento, evitar la pérdida de peso y mantener la salud general. La terapia nutricional incluye lo siguiente:

Complementos con alto contenido calórico y proteico.

Nutrición enteral (alimentaciones por sonda).

Efecto de la radioterapia en la nutrición

La radioterapia puede afectar células sanas en el área de tratamiento. La radioterapia es un tratamiento contra el cáncer que emplea rayos X con alto contenido de energía u otros tipos de irradiación para eliminar células cancerosas. Hay dos tipos de radioterapia. La radioterapia externa emplea una máquina fuera del cuerpo para enviar radiación hacia el cáncer. La radioterapia interna utiliza una sustancia radioactiva sellada en

agujas, semillas, cables o catéteres que se colocan directamente en el cáncer o cerca del mismo. La radioterapia puede afectar células sanas que se encuentran cerca del cáncer y tal vez surjan efectos secundarios. Los efectos secundarios dependen en su mayor parte de la dosis de radiación y la parte del cuerpo tratada. Efectos secundarios relacionados con la nutrición pueden surgir durante la radioterapia. La radioterapia en cualquier parte del sistema digestivo puede producir efectos secundarios relacionados con la nutrición, por ejemplo:

La radioterapia en la cabeza y el cuello provoca anorexia, modificaciones en el gusto, inflamación de la boca y las encías, problemas para tragar, espasmos de la mandíbula, caries o infecciones.

La radioterapia en el pecho provoca infecciones en el esófago, problemas para tragar, reflujo esofágico (flujo revertido de los contenidos del estómago al esófago), náuseas o vómitos.

La radioterapia en el abdomen o la pelvis produce diarrea, náuseas y vómitos, inflamación del intestino o el recto y fístula (perforaciones) en el estómago o los intestinos. Los efectos a largo plazo incluyen el estrechamiento del intestino, inflamación crónica de los intestinos, absorción deficiente o bloqueo en el estómago o el intestino.

La radioterapia también ocasiona cansancio, el cual resulta en disminución del apetito.

La terapia nutricional puede tratar los efectos secundarios de la radioterapia relacionados con la nutrición. La terapia nutricional durante la radioterapia puede suministrar al paciente suficientes proteínas y calorías para tolerar el tratamiento, evitar la pérdida de peso y mantener la salud general. La terapia nutricional puede incluir lo siguiente:

Suplementos nutricionales líquidos entre las comidas.

Nutrición enteral (alimentaciones por sonda).

Otros cambios en la dieta, como comer porciones pequeñas durante el día y escoger ciertos tipos de alimentos.

Efecto de la inmunoterapia en la nutrición

Efectos secundarios relacionados con la nutrición pueden ocurrir durante la inmunoterapia. La inmunoterapia es el tratamiento que utiliza el sistema inmunológico del paciente para controlar el cáncer. Esta consiste en utilizar sustancias producidas por el cuerpo mismo o en un laboratorio para aumentar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra el cáncer. Este tipo de tratamiento se denomina también terapia biológica o bioterapia. Los siguientes efectos secundarios relacionados con la nutrición son comunes durante la inmunoterapia:

Fiebre.

Náuseas.

Vómitos.

Diarrea.

Anorexia.

Cansancio.

La terapia nutricional puede ayudar en el tratamiento de los efectos secundarios relacionados con la nutrición de la inmunoterapia. Si los efectos secundarios de la inmunoterapia no reciben tratamiento, puede presentarse pérdida de peso y malnutrición. Estas afecciones inducen complicaciones durante la

recuperación, como curación deficiente o infección. La terapia nutricional puede tratar efectos secundarios de la inmunoterapia y ayudar a los pacientes a obtener los nutrientes que necesitan para tolerar el tratamiento, evitar la pérdida de peso y mantener la salud general.

Efecto del trasplante de médula ósea y células primarias en la nutrición

Existen necesidades nutricionales especiales para el trasplante de médula ósea y células madres. Los trasplantes de médula ósea y células primarias son métodos que se utilizan para reemplazar las células generadoras de sangre destruidas por el tratamiento con dosis altas de quimioterapia o radioterapia. Se extirpan células primarias (glóbulos inmaduros) de la médula ósea del paciente o un donante y se congelan para almacenamiento. Al término de la quimioterapia y la radioterapia, las células madres almacenadas se descongelan y se devuelven al paciente mediante una infusión. En el lapso de un breve período de tiempo, estas células madres que han sido infundidas nuevamente, crecen dentro para transformarse (y restaurar) los glóbulos del cuerpo. La quimioterapia, la radioterapia y los medicamentos utilizados en el proceso del trasplante pueden producir efectos secundarios que evitan que el paciente coma o digiera los alimentos como lo haría habitualmente. Estos efectos secundarios incluyen los siguientes:

Alteraciones en el gusto.

Sequedad bucal.

Saliva espesa.

Llagas en la boca y la garganta.

Náuseas y vómitos.

Diarrea.

Estreñimiento.

Falta de apetito.

Aumento de peso.

Los pacientes que han recibido trasplante, se enfrentan también a un riesgo muy alto de infección. Las dosis altas de quimioterapia y radioterapia reducen la cantidad de glóbulos blancos, las células que combaten las infecciones. Los pacientes con cáncer deben tener especial cuidado en evitar infecciones y enfermedades transmitidas por los alimentos. Se aconseja a los pacientes evitar el consumo de cierto alimentos que pueden transportar bacterias dañinas. La terapia nutricional puede tratar los efectos secundarios del trasplante de médula ósea y células madres relacionados con la nutrición. Los pacientes que se someten al proceso de trasplante necesitan proteínas y calorías adecuadas para tolerar y recuperarse del tratamiento, evitar la pérdida de peso, combatir las infecciones y mantener la salud general. La terapia nutricional está diseñada también para evitar la posible infección a partir de las bacterias en los alimentos. La terapia nutricional durante el proceso de trasplante puede incluir lo siguiente:

Una dieta donde las comidas están cocinadas y procesadas exclusivamente, evitando verduras crudas y frutas frescas.

Instrucción sobre el manejo adecuado de los alimentos.

Pautas alimentarias específicas acorde al tipo de trasplante y el sitio del cáncer.

Nutrición parenteral (alimentación a través del torrente sanguíneo) durante las primeras semanas después de concluido el trasplante, a fin de garantizar que el paciente reciba las calorías, proteínas, vitaminas, minerales y líquidos necesarios para la buena salud.

Aspectos generales de la terapia nutricional

Examen y evaluación de la nutrición

La identificación y el tratamiento de los problemas nutricionales desde el comienzo pueden mejorar el pronóstico del paciente (posibilidad de recuperación). El examen y la evaluación temprana de la nutrición pueden identificar problemas que afectan el éxito del tratamiento contra el cáncer. Los pacientes con sobrepeso o malnutrición tal vez no respondan bien a los tratamientos para el cáncer. La malnutrición puede ser producida por el cáncer o empeorarse con el avance de la enfermedad. La identificación y el tratamiento de los problemas nutricionales desde el comienzo puede ayudar al paciente a aumentar o mantener el peso, mejorar la respuesta del paciente al tratamiento y reducir las complicaciones de este. El examen y la evaluación se realizan antes de comenzar el tratamiento contra el cáncer, y la evaluación continúa durante el tratamiento. Dado que la capacidad para tolerar el tratamiento es mejor en el paciente bien alimentado, el examen y evaluación se realizan antes de comenzar la terapia contra el cáncer. El manejo adecuado de la nutrición comienza temprano, y el estado de nutrición se controla periódicamente durante el tratamiento. El examen se utiliza para identificar a los pacientes que pueden enfrentarse a un riesgo nutricional. La evaluación determina el estado de nutrición completo del paciente e identifica si se necesita terapia nutricional. Se puede solicitar al paciente o la persona a cargo de su atención la siguiente información:

Cambios de peso durante los últimos 6 meses.

Cambios en la cantidad y el tipo de alimentos consumidos en comparación con lo que es habitual en el paciente.

Problemas que han afectado en el consumo de alimentos, tales como náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, sequedad bucal, cambios en el gusto y el olfato, llagas en la boca, dolor o pérdida del apetito.

Capacidad para caminar y realizar las actividades de la vida cotidiana.

Un examen físico es parte de la evaluación a fin de revisar el cuerpo y determinar el estado de salud general y signos de enfermedad, como tumores o neoplasias. El médico tratará de identificar pérdida de peso, grasa y músculo y acumulación de líquidos en el cuerpo. Las evaluaciones se llevan a cabo mediante un equipo de atención de la salud con experiencia en el manejo de aspectos nutricionales. Un equipo de apoyo nutricional supervisará el estado de nutrición del paciente durante el tratamiento del cáncer y la recuperación. El equipo puede incluir a los siguientes especialistas:

Médico.

Enfermera.

Dietista titulado.

Trabajador social.

Psicólogo.

Metas de la terapia nutricional

Las metas de la terapia nutricional para los pacientes de cáncer que se encuentran en tratamiento activo y recuperación, están diseñadas para restaurar las deficiencias de nutrientes, mantener la salud nutricional y evitar complicaciones. A continuación se mencionan las metas de la terapia nutricional para pacientes en tratamiento activo y recuperación:

Prevenir o corregir la malnutrición.

Evitar la atrofia muscular, ósea, sanguínea, de órganos y otros tejidos magros.

Ayudar al paciente a tolerar el tratamiento.

Reducir los efectos secundarios y las complicaciones relacionadas con la nutrición.

Mantener la fortaleza y energía.

Proteger la capacidad para combatir infecciones.

Contribuir a la recuperación y cicatrización.

Mantener o mejorar la calidad de vida.

Un paciente cuya religión prohibe el consumo de determinados alimentos podría comunicarse con su ministro o sacerdote a fin de eliminar las restricciones religiosas durante el tratamiento del cáncer y la recuperación. La buena nutrición continúa siendo importante para los pacientes que se encuentran en remisión o cuyo cáncer se ha curado. Las metas de la terapia nutricional para pacientes con cáncer en etapa avanzada están diseñadas para mejorar la calidad de vida. A continuación se citan las metas de la terapia nutricional para pacientes con cáncer en etapa avanzada:

Reducir los efectos secundarios.

Reducir el riesgo de infección.

Mantener la fortaleza y energía.

Mejorar la calidad de vida.

Métodos del tratamiento nutricional

Aspectos generales del soporte nutricional

El apoyo nutricional sirve de guía a pacientes que no pueden comer normalmente. El ingerir alimentos por la boca es el método preferido pero algunos pacientes tal vez no puedan consumir alimentos suficientes por la boca debido a complicaciones del cáncer o su tratamiento. Un paciente puede recibir la alimentación enteralmente (mediante una sonda insertada en el estómago o el intestino) o de manera parenteral (administrada al torrente sanguíneo directamente). Los nutrientes son administrados en preparaciones, líquidos que contienen agua, proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas o minerales. El contenido de la preparación depende de las necesidades del paciente y el método de alimentación. La nutrición enteral mantiene el funcionamiento normal del estómago y los intestinos y presenta menos complicaciones que la nutrición parenteral. Los nutrientes son utilizados más fácilmente por el cuerpo en la alimentación enteral. Algunos pacientes con determinadas afecciones obtienen mayor beneficio al recibir tratamiento con apoyo nutricional. El soporte nutricional puede ser útil para pacientes que presentan una o más de las siguientes características:

Bajo peso corporal.

Incapacidad para absorber nutrientes.

Perforaciones o abscesos de drenaje en el esófago o en el estómago.

Incapacidad para comer o beber por la boca durante más de 5 días.

Riesgo nutricional moderado o alto.

Capacidad, conjuntamente con la persona a cargo de su atención, de manejar las alimentaciones mediante sonda en el hogar.

Nutrición enteral

La nutrición enteral se denomina también alimentación por sonda. La nutrición enteral comprende alimentos (en forma líquida) administrados al paciente a través de una sonda que se inserta en el estómago o el intestino delgado. Se utilizan los siguientes tipos de alimentación por sonda:

Se inserta una sonda a través de la nariz y la garganta hasta el estómago o el intestino delgado. Este tipo de sonda se utiliza generalmente a corto plazo.

Se inserta una sonda en el estómago o el intestino delgado a través del estoma (una apertura realizada en la parte externa del abdomen). Este tipo de sonda es el elegido habitualmente para uso a largo plazo o para pacientes que no pueden tolerar una sonda a través de la nariz y garganta.

Si la sonda se coloca en el estómago, los alimentos pueden suministrarse a través de la sonda ininterrumpidamente o en tandas varias veces por día. Si la sonda se coloca en el intestino delgado, los alimentos se suministran de forma continua. Se cuenta con diferentes preparaciones disponibles. Algunas ofrecen nutrición completa y otras suministran ciertos nutrientes. Se seleccionan las preparaciones que satisfacen las necesidades específicas de los pacientes. Para pacientes que sufren otras afecciones de la salud, como la diabetes, se cuenta con preparaciones específicas disponibles. En algunos casos se utiliza también la nutrición enteral cuanto el paciente puede comer cantidades pequeñas por la boca pero no puede obtener suficientes alimentos de esa manera. El paciente puede continuar comiendo o bebiendo según sus posibilidades, y la alimentación por sonda suministra el equilibrio necesario de calorías y nutrientes. La nutrición enteral podría ser adecuada en pacientes con sistema gastrointestinal aún en funcionamiento. La nutrición enteral sigue utilizando el estómago y los intestinos para digerir alimentos. Se utiliza en pacientes con cáncer de la cabeza, el cuello o el sistema digestivo y cuyo tratamiento con quimioterapia y radioterapia produce efectos secundarios que restringen el consumo de alimentos o la ingestión de bebidas. La nutrición enteral no es adecuada en los siguientes pacientes:

Pacientes cuyo estómago e intestinos no funcionan o se han extirpado.

Pacientes que tienen un bloqueo en el intestino.

Pacientes que padecen náuseas, vómitos o diarrea agudos.

Pacientes cuyo recuento de plaquetas es bajo. Las plaquetas son glóbulos que ayudan a evitar hemorragias mediante la formación de coágulos de sangre.

Pacientes que tienen niveles bajos de todos los glóbulos (glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas).

La nutrición enteral podría continuar después de que un paciente abandona el hospital. Si se recomienda nutrición enteral después de que el paciente abandona el hospital, el paciente y la persona a cargo de su atención, recibirán instrucciones para utilizar la sonda y la bomba y dar atención domiciliaria. El hogar debe estar limpio y el paciente debe ser supervisado con frecuencia por el equipo de apoyo nutricional.

Nutrición parenteral

La nutrición parenteral suministra al paciente nutrientes directamente en el torrente sanguíneo.

La nutrición parenteral se utiliza cuando el paciente no puede ingerir alimentos por la boca o por alimentación enteral. La alimentación parenteral evita el sistema digestivo normal. Los nutrientes son administrados al paciente directamente en la sangre, a través de un catéter (sonda delgada) insertado en una vena. Los pacientes con los siguientes problemas puede beneficiarse con la nutrición parenteral:

Estómago e intestinos que no funcionan o se han extirpado.

Náuseas, diarrea o vómitos graves.

Llagas agudas en la boca o el esófago.

Una fístula (perforación) en el estómago o en el esófago.

Pérdida del peso corporal y los músculos con nutrición enteral.

El catéter puede colocarse en una vena del pecho o el brazo. El catéter venoso central es colocado por un cirujano, debajo de la piel y en una vena grande en la parte superior del tórax . El catéter venoso periférico es colocado en una vena del brazo por parte de personal médico capacitado. El lugar puede utilizarse para alimentación parenteral a corto plazo. Se controla periódicamente que el paciente no padezca infección o hemorragia en el lugar en que se colocan los catéteres. Algunos medicamentos no deben administrarse con preparaciones parenterales. Muchos medicamentos y otras sustancias no se combinan de manera adecuada con preparaciones utilizadas para alimentación parenteral. Se debe consultar a un farmacéutico o un médico antes de agregar algo a la preparación o utilizar el catéter para otra sustancia. La nutrición parenteral debe ser administrada por personal médico capacitado. Las técnicas y las preparaciones necesarias para el soporte nutricional parenteral son precisas y deben ser administradas por personal médico capacitado o un equipo de apoyo nutricional. Algunas de las complicaciones serias que pueden ocurrir con la alimentación parenteral incluyen las siguientes:

Colocación del extremo del catéter en el lugar equivocado.

Coágulos de sangre.

Colapso pulmonar.

Nivel alto o bajo de azúcar en la sangre.

Nivel bajo de potasio en la sangre.

Enzimas hepáticas elevadas.

El apoyo nutricional parenteral puede continuar después que el paciente abandona el hospital. Si la nutrición parenteral formara parte de la atención que el paciente necesitará después que abandone el hospital, el paciente y la persona a cargo de su atención serán instruidos sobre los procedimientos y la atención del paciente. El hogar debe estar limpio y el paciente debe ser supervisado con frecuencia por el equipo de apoyo nutricional. Personal médico con experiencia debe estar a cargo de retirar al paciente del soporte nutricional parenteral.

La finalización del apoyo nutricional parenteral necesita realizarse de manera gradual y bajo supervisión médica. Las alimentaciones parenterales se reducen de forma progresiva y gradual y el paciente pasa a una alimentación enteral u oral.

Sugerencias nutricionales para el alivio de los síntomas

Cuando los efectos secundarios del cáncer o su tratamiento interfieren con el consumo normal de alimentos, pueden realizarse ajustes a fin de garantizar que el paciente continúe recibiendo la nutrición necesaria. Se puede recurrir a medicamentos para estimular el apetito. Se recomienda por lo general el consumo de alimentos con alto contenido calórico y proteico. No obstante, la planificación de las comidas debe ser individualizada para satisfacer las necesidades nutricionales del paciente y los gustos en cuanto a los alimentos.

Anorexia

La anorexia (falta de apetito) es uno de los problemas más comunes en los pacientes de cáncer. Las sugerencias a continuación ayudan a estos a tratar la anorexia:

Consumir comidas pequeñas con alto contenido proteico y calórico cada 1-2 horas, en lugar de 3 comidas grandes.

Obtener ayuda para preparar las comidas.

Agregar calorías y proteínas extras a los alimentos (como manteca, leche en polvo descremada, miel o azúcar parda).

Ingerir suplementos líquidos (bebidas especiales que contienen nutrientes), sopas, leche, jugos, leche malteada y batidos de frutas cuando el consumo de alimentos sólidos es problemático.

Consumir refrigerios o meriendas que contienen muchas calorías y proteínas.

Preparar y almacenar porciones pequeñas de los alimentos preferidos del paciente de manera que estén listos para el consumo cuando la persona tiene hambre.

Comer desayunos que contienen un tercio de las calorías y las proteínas necesarias para el día.

Comer alimentos con aromas agradables. Los olores fuertes pueden evitarse si se usan bolsas para hervir, se cocina en la parrilla al aire libre, se emplea un ventilador de cocina cuando se preparan alimentos, se sirven alimentos fríos en lugar de calientes (dado que los olores se concentran en el vapor ascendente), y se quitan las coberturas de los alimentos para liberar los olores antes de ingresar a la habitación del paciente. Pueden utilizarse ventiladores pequeños portátiles para expulsar los olores lejos del paciente. Los olores de la cocina pueden evitarse si se solicita comida para llevar.

Probar comidas nuevas. Ser creativo a la hora de los postres. Experimentar con recetas, saborizantes, especias, tipos y consistencias de alimentos. Las preferencias y el rechazo a ciertos alimentos cambian a diario.

Se recomiendan los siguientes alimentos con alto contenido calórico y proteico:

Queso y galletas.

Molletes.

Budines.

Suplementos nutricionales.

Batidos.

Yoghurt.

Helado.

Leche en polvo agregada a los alimentos como budines, batidos o cualquier receta que utiliza leche.

Alimentos ligeros (propicios para refrigerios o meriendas) como huevos rellenos sazonados, queso crema o mantequilla de maní sobre galletas o apio, o jamón del diablo sobre galletas.

Consulte en el sitio Web del NCI Cancer.gov para ver recetas bajo Pautas alimenticias para pacientes con cáncer: Antes, durante y después del tratamiento, como budín doble de chocolate sin lactosa, batido de banana, y fruta y crema. (Nota: Este folleto aun no está disponible en línea.) A fin de obtener una copia gratuita de este folleto, comuníquese con el Servicio de Información sobre el Cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237).

Alteraciones del gusto

Las alteraciones en el gusto pueden relacionarse con el tratamiento del cáncer, problemas dentales o medicamentos. Es común que ocurra un rechazo repentino a ciertos alimentos. El sentido del gusto puede retornar parcial o completamente, pero tal vez se requiera un año al cabo del tratamiento para que el sentido del gusto retorne a la normalidad. Es conveniente consumir abundantes líquidos, cambiar los tipos de alimentos consumidos y agregar especias o saborizantes a los alimentos. Las siguientes sugerencias son útiles en el manejo de las alteraciones del gusto en pacientes con cáncer:

Enjuagar la boca con agua antes de las comidas.

Probar frutas cítricas (naranjas, mandarinas, limones, pomelos) a menos que haya llagas en la boca.

Comer comidas pequeñas y refrigerios sanos varias veces por día.

Comer cuando se siente hambre en lugar de hacerlo a horarios establecidos.

Utilizar utensilios de plástico si los alimentos tienen sabor metálico.

Probar los alimentos preferidos.

Comer con familiares y amigos.

Hacer que otras personas preparen las comidas.

Probar alimentos nuevos cuando se encuentra con mejor ánimo.

Reemplazar la carne roja por aves, pescado, huevos y queso.

Utilizar recetas sin carne y con alto contenido de proteínas, de libros de cocina vegetariana o china.

Emplear caramelos de limón sin azúcar, goma de mascar o pastillas de menta cuando se siente un gusto metálico o amargo en la boca.

Agregar especias y salsas a los alimentos.

Comer carne con algo dulce, como salsa de arándano, jalea o puré de manzana.

El consumo de comprimidos de sulfato de zinc durante la radioterapia a la cabeza y el cuello ayuda a recuperar el gusto normal al cabo del tratamiento.

Sequedad bucal

La sequedad bucal es producida generalmente por la radioterapia que se dirige a la cabeza y el cuello. Diferentes medicamentos inducen también a la sequedad bucal, la cual afecta el habla, la sensación del gusto, la capacidad para tragar y el uso de prótesis dentales y frenillos. Aumenta también el riesgo de caries dentales y enfermedad de las encías dado que disminuye la cantidad de saliva producida para limpiar los dientes y las encías. El tratamiento principal para la sequedad bucal es beber abundante cantidad de líquidos aproximadamente, 1/2 onza diaria por libra de peso corporal por día. Otras sugerencias para tratar esta afección incluyen:

Comer alimentos húmedos con agregado de salsas, salsas hechas con el jugo de la carne asada, mantequilla o margarina.

Chupar caramelos duros o goma de mascar.

Comer postres congelados (como uvas congeladas y bebidas heladas con sabor) o trozos de hielo.

Limpiar los dientes (incluidas las dentaduras postizas) y enjuagar la boca al menos cuatro veces por día (después de cada comida y antes de ir a la cama).

Mantener agua al alcance en todo momento para humedecer la boca.

Evitar líquidos y alimentos con contenido alto de azúcar.

Evitar enjuagues que contienen alcohol.

Beber néctar de fruta en lugar de jugo.

Emplear una pajilla para beber los líquidos.

Llagas e infecciones orales

Las llagas en la boca son consecuencia de la quimioterapia y la radioterapia. Estos tratamientos están dirigidos a células que se multiplican de forma rápida ya que las células cancerosas tienden a multiplicarse rápidamente. Las células normales en el interior de la boca pueden resultar dañadas por estos tratamientos porque también se multiplican rápidamente. Las llagas orales pueden infectarse y sangrar, con lo cual se dificulta el consumo de alimentos. Al escoger ciertos alimentos y mantener buena higiene oral, los pacientes habitualmente pueden facilitar el consumo de alimentos. entre las sugerencias para ayudar a tratar las llagas y las infecciones orales tenemos las siguientes:

Consumir alimentos blandos que se mastican y tragan fácilmente, incluidos los siguientes:

ß Frutas blandas, como bananas, puré de manzana y sandía.

ß Néctares de durazno, pera y damasco.

ß Queso de granja.

ß Puré de papas.

ß Macarrón y queso.

ß Natillas; budines.

ß Gelatina.

ß Batidos.

ß Huevos revueltos.

ß Avena u otros cereales cocidos.

Emplear una batidora para procesar verduras (como papas, guisantes y zanahorias) y carnes hasta que desaparezcan grumos.

Evitar alimentos ásperos, gruesos o secos, como verduras crudas, granolas, tostadas y galletas.

Evitar alimentos picantes o salados. Evitar alimentos ácidos, como vinagre, encurtidos y aceitunas.

Evitar frutas o jugos cítricos como naranjas, toronjas y mandarinas.

Cocinar los alimentos hasta que estén blandos y tiernos.

Cortar los alimentos en trozos pequeños.

Utilizar una pajita para beber los líquidos.

Comer alimentos fríos o a temperatura ambiente.

Alimentos calientes o tibios pueden irritar una boca sensible. Limpiar los dientes (incluidas las dentaduras postizas) y enjuagar la boca al menos cuatro veces por día (después de cada comida y antes de ir a la cama).

Agregar salsas, caldos o jugos a los alimentos.

Consumir bebidas de alto contenido calórico y proteico además de las comidas.

Insensibilizar la boca con trozos de hielo o sorbetes.

El empleo de un enjuague bucal con glutamina ayuda a reducir la cantidad de llagas bucales. La glutamina es una sustancia que se encuentra en las proteínas vegetales y animales.

NAUSEAS

Las náuseas producidas por el tratamiento del cáncer pueden afectar la cantidad y los tipos de alimentos que se consumen. Las sugerencias a continuación son útiles en el tratamiento de las náuseas en pacientes con cáncer:

Comer antes de los tratamientos contra el cáncer.

Evitar alimentos que seguramente producirán náuseas. En el caso de algunos pacientes, estos incluyen alimentos picantes, alimentos grasos y alimentos con olores fuertes.

Consumir porciones pequeñas varias veces por día.

Tomar líquidos a sorbos lentamente durante el día.

Comer alimentos secos como galletas, grisines o tostadas, durante el día.

Sentarse o reclinarse con la sección superior del cuerpo erguida durante una hora después de comer.

Comer alimentos blandos, de textura suave, de fácil digestión en lugar de comidas pesadas.

Evitar comer en una habitación con olores de cocina o demasiado caliente. Mantener la sala a temperatura agradable y con gran cantidad de aire fresco.

Enjuagar la boca antes y después de comer.

Chupar dulces duros como pastillas de menta o caramelos de limón si la boca tiene mal gusto.

Diarrea

Los tratamientos contra el cáncer, la cirugía estomacal o intestinal o la tensión emocional pueden producir diarrea. La diarrea de duración prolongada resulta en deshidratación (falta de agua en el cuerpo) o niveles bajos de sal y potasio, minerales importantes necesarios para el cuerpo. Las sugerencias a continuación son útiles en el tratamiento de la diarrea en pacientes con cáncer:

Ingerir caldos, sopas, bebidas para deportistas, bananas y frutas envasadas a fin de ayudar a renovar la sal y el potasio perdidos por la diarrea.

Evitar alimentos grasos, líquidos calientes o fríos y cafeína.

Evitar alimentos fibrosos --especialmente frijoles secos y verduras cruciferosas (como brócoli, colifor y repollo).

Beber gran cantidad de líquidos durante el día. Los líquidos a temperatura ambiente tal vez ocasionen menos problemas que los líquidos calientes o fríos.

Restringir el consumo de leche a 2 tazas o eliminar el consumo de leche y productos lácteos hasta que se haya identificado la fuente del problema.

Limitar el consumo de alimentos y bebidas que producen gases como guisantes, lentejas, verduras cruciferosas, goma de mascar y refrescos de soda.

Limitar el consumo de dulces sin azúcar o goma de mascar elaborados con sorbitol (alcohol del azúcar).

Beber al menos una taza de líquido después de cada evacuación intestinal diarreica.

La administración de glutamina oral contribuye a preservar el buen estado de los intestinos cuando se toma el medicamento anticanceroso fluorouracilo.

Recuento bajo de glóbulos blancos

El recuento bajo de glóbulos blancos en personas con cáncer se debe a diferentes razones, entre algunas de las cuales tenemos la radioterapia, la quimioterapia o el cáncer mismo. Los pacientes que tienen un recuento bajo de glóbulos blancos enfrentan un mayor riesgo de desarrollar infecciones. Las sugerencias a continuación son útiles en la prevención de infecciones en pacientes con recuento bajo de glóbulos blancos:

Revisar las fechas de los alimentos y no comprar o emplear alimentos vencidos.

No comprar o utilizar alimentos en latas que están hinchadas, abolladas o dañadas.

Descongelar alimentos en la nevera o el microondas. Nunca descongelar alimentos a temperatura ambiente. Cocinar los alimentos inmediatamente después de descongelarlos.

Refrigerar las sobras de alimentos dentro de 2 horas de la cocción y comerlos dentro de las 24 horas.

Mantener la temperatura de los alimentos calientes o fríos, según corresponda.

Evitar frutas y verduras viejas, mohosas o dañadas.

Evitar tofu no envasado que se comercializa en recipientes abiertos.

Cocinar las carnes, aves y pescados completamente. Evitar el consumo de huevos crudos o pescado crudo.

Comprar alimentos envasados en porciones individuales a fin de evitar las sobras.

Cuando coma fuera de la casa, evitar bares de ensaladas y buffets.

Evitar exponerse a grupos grandes de personas o personas que padecen infecciones.

Lavarse las manos frecuentemente para evitar la diseminación de bacterias.

Consumo de líquidos

El cuerpo necesita abundante cantidad de agua a fin de reemplazar los líquidos que se pierden diariamente. La diarrea prolongada, las náuseas, los vómitos y el dolor impiden que el paciente beba y coma suficiente para recibir el agua que necesita el cuerpo. Uno de los primeros signos de deshidratación (falta de agua en el cuerpo) es el cansancio extremo. Las sugerencias a continuación son útiles para evitar la deshidratación en pacientes con cáncer:

Beber de 8 a 12 tazas de líquidos por día. Esto podría ser en forma de agua, jugo, leche o alimentos que contienen gran cantidad de líquidos como budines, helado, bebidas heladas con sabor, sorbetes y gelatinas.

Llevar una botella de agua consigo cada vez que salga del hogar. Es importante beber incluso si no se tiene sed, dado que la sed no es un buen indicador de la necesidad de líquidos.

Limitar el consumo de bebidas que contienen cafeína, como refrescos, café y té (tanto caliente como frío).

Beber la mayoría de los líquidos después de las comidas o entre comidas.

Utilizar medicamentos para el alivio de las náuseas y vómitos.

Estreñimiento

El estreñimiento se define como menos de 3 evacuaciones por semana. Se trata de un problema muy común entre las personas con cáncer y puede ser el resultado de falta de agua o fibra en la dieta; inactividad física; tratamientos contra el cáncer como quimioterapia y medicamentos. La prevención del estreñimiento es parte del tratamiento del cáncer. Las sugerencias a continuación son útiles para evitar el estreñimiento en pacientes con cáncer:

Comer con frecuencia más alimentos que contengan fibras. La cantidad recomendada de fibras es de 25 a 35 gramos por día. Aumentar la ingesta de fibras gradualmente y

beber muchos líquidos al mismo tiempo a fin de mantener el movimiento de las fibras en los intestinos.

Beber de 8 a 10 tazas de líquidos todos los días. El agua, el jugo de uvas pasas, jugos tibios, limonada y tés descafeinados pueden resultar especialmente convenientes.

Realizar caminatas y ejercicios periódicamente. El calzado adecuado es importante.

Si el estreñimiento continúa, las siguientes sugerencias en cuanto a la dieta, ejercicios y medicamentos pueden ayudar a corregirla:

Continuar comiendo alimentos con alto contenido de fibras y beber bastante líquidos. Intentar agregar salvado de trigo al régimen alimentario; comenzar con 2 cucharadas colmadas todos los días durante 3 días, luego aumentar 1 cucharada todos los días hasta que se alivie la constipación. No exceder las 6 cucharadas por día.

Mantener la actividad física.

Incluir tratamientos para el estreñimiento con medicamentos de venta libre si fuera necesario. Esto se refiere a productos formadores de masa (como Citrucel, Metamucil, Fiberall, FiberCon y Fiber-Lax); estimulantes (como comprimidos o supositorios Dulcolax y Senokot); ablandadores de heces (como Colace, Surfak y Dialose) y osmóticos (como leche de magnesia). Las enemas de semilla de algodón y en aerosol pueden también ayudar a aliviar el problema. Lubricantes como el aceite mineral noson recomendados, ya que pueden evitar el uso de nutrientes esenciales por parte del cuerpo.

Entre las buenas fuentes de fibras tenemos las siguientes:

4

gramos o más de fibra por porción

 

Legumbres (1/2 taza, cocidas).

 

ß Porotos.

ß Frijoles blancos comunes.

ß Garbanzos.

ß Frijoles de media luna.

ß Arvejas secas.

ß Judía pinta.

ß Lentejas.

 

Verduras y frutas

 

ß Maíz (1/2 taza).

ß Peras con cáscara (una pera mediana).

ß Palomitas de maíz (3 tazas).

 

Cereales fríos (1 onza)

 

ß Cereales integrales.

ß Cereales de salvado.

 

Cereales calientes (1/3 taza antes de la cocción)

 

ß Avena.

ß Salvado de avena.

ß Sémola de maíz.

2

gramos o más de fibra por porción

Verduras (½ taza cocida o 1 taza cruda).

ß Espárragos.

ß Habichuelas.

ß Brócoli.

ß Repollo.

ß Zanahorias.

ß Coliflor.

ß Verduras.

ß Cebollas.

ß Guisantes.

ß Espinaca.

ß Calabaza.

ß Pimientos verdes.

ß Apio.

ß Tomates enlatados.

Frutas (una porción de ½ taza o una fruta mediana).

ß Manzanas con cáscara.

ß Bananas.

ß Naranjas.

ß Fresas.

ß Duraznos.

ß Moras.

Panes.

ß Pan de trigo integral (una rebanada).

ß Rosquilla de grano integral (media rosquilla de tamaño mediano).

ß Pan árabe de trigo (1/2 porción).

ß Galletas de grano integral (consultar el tamaño de las porciones en el envase).

Las legumbres, brócoli y repollo puede producir gases para lo cual los comprimidos enzimáticos de venta libre pueden ser útiles.

Otras cuestiones de nutrición

Cáncer en etapa avanzada

Efectos secundarios relacionados con la nutrición pueden presentarse o empeorarse con el avance del cáncer. A continuación se mencionan los síntomas más comunes relacionados con la nutrición en pacientes que padecen cáncer en etapa avanzada:

Caquexia (un síndrome de emaciación que se manifiesta mediante debilidad y pérdida del peso corporal, grasa y músculos).

Pérdida de peso mayor al 10% del peso corporal normal.

Sensación de saciedad que impide comer alimentos suficientes.

Hinchazón

Anorexia (pérdida del apetito).

Estreñimiento.

Sequedad bucal.

Alteraciones en el gusto.

Náuseas.

Vómitos.

Incapacidad para tragar.

El tratamiento habitual para estos problemas en los pacientes con cáncer en etapa avanzada comprende la atención paliativa a fin de reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida. El consumo disminuido de alimentos sólidos es común en la etapa avanzada del cáncer. Los pacientes generalmente prefieren alimentos blandos y líquidos claros. Aquellos individuos con dificultad para tragar reaccionan mejor a líquidos espesos que líquidos de poco cuerpo. Cuando el cáncer se encuentra en etapa avanzada, los alimentos deben considerarse una fuente de placer. Comer no debería ser solo para obtener calorías, proteínas y otras necesidades de nutrientes. La restricción alimentaria no es generalmente necesaria, dado que la ingesta de “alimentos prohibidos” (por ejemplo, dulces en el paciente diabético) no es suficiente para constituir motivo de preocupación. No obstante, algunos pacientes tal vez necesiten restricciones alimentarias. Por ejemplo, pacientes que padecen cáncer pancreático, cáncer uterino, cáncer de ovario u otro tipo de cáncer que afecta la zona abdominal necesitan una dieta blanda (sin frutas ni verduras crudas, sin frutas secas, sin cáscaras, sin semillas) a fin de evitar el bloqueo en el intestino. Toda restricción debe considerarse en términos de la calidad de vida y los deseos del paciente. Los beneficios y los riesgos del soporte nutricional varían de acuerdo con el paciente. Las decisiones sobre el soporte nutricional deben adoptarse con las siguientes consideraciones:

¿Mejorará la calidad de vida?

¿Superan los posibles beneficios los riesgos y costos?

¿Existe una directiva avanzada? La directiva avanzada, también conocida como (Poder para el Cuidado de Salud) consiste de un conjunto de instrucciones por escrito o un poder legal, para los casos en que la persona ya no pueda comunicar sus deseos sobre la atención médica que el desea.

¿Cuáles son los deseos y las necesidades de la familia?

Las pacientes con cáncer y las personas a cargo de su atención tienen el derecho de tomar decisiones informadas, también llamadas decisiones con conocimiento de causa. El equipo de atención de la salud, con la orientación de un dietista certificado, debe informar a los pacientes y a las personas a cargo de la atención sobre las ventajas y las desventajas de usar el soporte nutricional en la enfermedad en etapa avanzada. En la mayoría de los casos, los riesgos superan las ventajas. No obstante, en el caso de una persona que aún posee buena calidad de vida pero también barreras físicas para introducir alimentos adecuados y agua en la boca, las alimentaciones enterales pueden resultar adecuadas. El apoyo parenteral no es propicio generalmente en estos casos. Entre las ventajas y las desventajas de la nutrición enteral tenemos las siguientes:

Beneficios

Puede mejorar el estado de alerta.

Puede suministrar comodidad a la familia.

Puede disminuir las náuseas.

Puede disminuir la falta de desesperanza y el temor al abandono.

Riesgos

Puede producir diarrea o estrñimiento.

Puede aumentar las náuseas.

Requiere cirugía para la colocación de una sonda a través del abdomen.

Aumenta el riesgo de asfixia o neumonía.

Aumenta el riesgo de infección.

Constituye una carga mayor para la persona a cargo del cuidado.

Pérdida de peso e interacciones entre medicamentos y nutrientes

Se pueden utilizar medicamentos en el tratamiento de la anorexia y la pérdida de peso

posterior. La pérdida de peso resultante del cáncer y su tratamiento puede producir diferentes síntomas

y efectos secundarios. El tratamiento temprano de la anorexia con terapia nutricional y

medicamentos puede ayudar al paciente a mantener un peso saludable. Los tipos de medicamentos utilizados generalmente para el tratamiento de estos síntomas y los efectos secundarios incluyen los siguientes:

Medicamentos para evitar náuseas y vómitos.

Medicamentos para evitar la diarrea.

Enzima pancreáticas.

Laxantes (para estimular las evacuaciones intestinales).

Medicamentos para problemas orales (para limpiar la boca, estimular la producción de saliva, evitar infecciones, aliviar el dolor y sanar llagas).

Analgésicos .

Algunos alimentos no son compatibles ni logran combinar bien con otros medicamentos. Los pacientes de cáncer pueden tratarse con diferentes medicamentos durante el curso de la

atención. Algunos alimentos o suplementos nutricionales no se combinan de manera segura con ciertos medicamentos. La combinación de estos alimentos y medicamentos puede reducir

o cambiar la eficacia del tratamiento contra el cáncer o producir efectos secundarios que

ponen en peligro la vida. El cuadro a continuación suministra información sobre algunas de las

interacciones entre medicamentos y nutrientes que pueden ocurrir con ciertos fármacos para el tratamiento del cáncer:

Interacciones de medicamentos contra el cáncer y alimentos

Nombre

Nombre

comercial

genérico

Targretin

bexaroteno

Folex

metotrexato

Reumatrex

Mitracina

plicamicina

Matulano

procarbazina

Temodar

temozolomida

Interacciones con los alimentos

El jugo de pomelo puede aumentar los efectos de un medicamento.

El alcohol puede producir daño hepático.

Suplementos con contenido de calcio y vitamina D pueden disminuir el efecto del medicamento.

El alcohol puede provocar una reacción que incluye enrojecimiento de la piel, dificultad respiratoria, náuseas y presión arterial baja. La cafeína puede elevar la presión arterial.

Los alimentos pueden disminuir o reducir el efecto del medicamento.

Algunas hierbas no son compatibles ni logran combinar bien con ciertos medicamentos o alimentos. La combinación de algunas hierbas con ciertos alimentos y medicamentos puede reducir o cambiar la eficacia del tratamiento contra el cáncer o producir efectos secundarios que ponen en peligro la vida. El cuadro a continuación suministra información sobre hierbas consumidas habitualmente por pacientes con cáncer. La información abarca interacciones conocidas solamente; efectos secundarios adicionales podrían manifestarse con estas hierbas. Un farmacéutico, o el uso de referencias actualizadas sobre suplementos de herboristería, pueden suministrar información adicional.

Hierbas comunes utilizadas por pacientes con cáncer y posibles interacciones con alimentos y medicamentos

Hierba

Interacciones posibles con alimentos /medicamentos

Hierba

Puede reducir los lípidos o la presión arterial cuando se toma con

sonajero

determinados medicamentos. Puede aumentar el efecto del tamoxifeno.

Manzanilla

Puede aumentar el sangrado cuando se utiliza con anticoagulantes. Puede aumentar el efecto de ciertos tranquilizantes.

Dong quai

Puede incrementar los efectos de la warfarina (un anticoagulante).

Echinacea

Puede interferir con el tratamiento que utiliza el sistema inmunológico para combatir el cáncer.

Ajo

Puede aumentar el sangrado cuando se consume con aspirina, dipiridamol, y warfarina. Puede aumentar los efectos de medicamentos que tratan el nivel alto de azúcar en sangre.

Ginkgo

Puede aumentar el sangrado cuando se consume con aspirina,

biloba

dipiridamol, y warfarina. Puede elevar la presión arterial cuando se usa con diuréticos (medicamentos que producen la pérdida de agua en el cuerpo por medio de los riñones).

Ginseng

Puede evitar la coagulación normal de la sangre. Puede aumentar el azúcar en sangre si se toma con insulina. Puede interferir con medicamentos utilizados para tratar un problema mental. Puede elevar la presión arterial cuando se consume a largo plazo con cafeína.

Kava kava

Puede aumentar el efecto de ciertos tranquilizantes. Puede producir daño hepático.

Hierba de

Puede producir efectos secundarios que ponen en peligro la vida

San Juan

cuando se consume con medicamentos que elevan el nivel de

Ma Huang

serotonina en el cerebro, como los antidepresivos. Puede reducir el efecto de ciertos medicamentos utilizados para el cáncer, el SIDA, los trasplantes de órganos, las cardiopatías y el control de la natalidad.

(efedra)

Puede elevar la presión arterial, la frecuencia cardíaca o producir la muerte si se utiliza con betabloqueantes (medicamentos empleados para la presión arterial alta y las cardiopatías), inhibidores de la monoamina oxidasa (antidepresivos), cafeína y hierba de San Juan.

Yohimba

Disminuye el efecto de la hierba de San Juan y medicamentos para la depresión, la presión arterial alta y el azúcar elevado en la sangre.

Pautas para el consumo saludable de alimentos

La pirámide alimentaria

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) formuló Nutrición y su Salud:

Pautas Alimentarias para Estadounidenses con recomendaciones para el régimen alimentario y la salud en apoyo de la buena salud general. La pirámide alimentaria del USDA describe cinco grupos de alimentos acompañados por la cantidad de porciones que se deben consumir a diario para suministrar los nutrientes y las calorías adecuadas. Los grupos de alimentos mostrados son granos, verduras, frutas, productos lácteos y proteínas de origen carnívoro o no. Advierte que grasas, aceites, y dulces se deben consumir en moderación.

Prevención del cáncer

Opciones de alimentos saludables y actividad física pueden ayudar a reducir el riesgo de cáncer. La Asociación Estadounidense de Lucha contra el Cáncer y el Instituto Estadounidense para la Investigación sobre el Cáncer han elaborado pautas similares para la prevención del cáncer. Las siguientes pautas para el régimen alimentario y la salud pueden contribuir a reducir el riesgo de cáncer:

Seguir una dieta de base vegetal. Consumir al menos 5 porciones de frutas y verduras diarias. Incluir habichuelas en la dieta y comer productos de granos (como cereales, panes y pasta) varias veces al día.

Escoger alimentos con bajo contenido de grasa.

Escoger alimentos con bajo contenido de sal.

Lograr y mantener un peso saludable.

Realizar diariariamente un mínimo de actividad moderada, por 30 minutos durante la mayoría de los días de la semana.

Limitar el consumo de bebidas alcohólicas.

Preparar y almacenar alimentos de manera adecuada.

No consumir tabaco en ninguna forma.

Cáncer secundario

Las pautas nutricionales para la prevención del cáncer son útiles también para los sobrevivientes de cáncer a fin de evitar el desarrollo de cáncer secundario. La relación entre el régimen alimentario y la dieta sigue en estudio.

Cáncer del pulmón

Los resultados obtenidos de algunos estudios han mostrado la siguiente relación entre el régimen alimentario y el cáncer del pulmón:

El consumo de más de 5 porciones por día de frutas y verduras puede reducir el riesgo de cáncer del pulmón.

La suplementación con beta-caroteno puede aumentar el riesgo de cáncer del pulmón en fumadores varones.

Cáncer de próstata

Los resultados obtenidos de algunos estudios han mostrado la siguiente relación entre el régimen alimentario y el cáncer de próstata:

Dietas con alto contenido de grasa saturada y grasa de carne o de origen animal pueden aumentar el riesgo de cáncer de próstata en etapa avanzada.

El consumo diario de suplementos de vitamina E puede reducir el riesgo de muerte a raíz del cáncer de próstata.

La suplementación diaria con beta-caroteno puede reducir la posibilidad de morir a raíz del cáncer de próstata. No obstante, la suplementación con beta-caroteno no se

aconseja para fumadores dado que puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de próstata.

Cáncer del seno

Los resultados obtenidos de algunos estudios han mostrado la siguiente relación entre el régimen alimentario y el cáncer del seno

Dietas con alto contenido calórico y de grasas pueden aumentar el riesgo de recurrencia.

Beber cerveza puede aumentar el riesgo de recurrencia y muerte.

Tomar vitamina C por encima de la cantidad diaria recomendada puede reducir el riesgo de recurrencia.

Una dieta con alto contenido de verduras y frutas puede reducir el riesgo de recurrencia.

Una dieta con alimentos que contienen beta-caroteno (como verduras color naranja oscuro y frutas) puede reducir el riesgo de muerte a raíz de cáncer del seno.

Cáncer del colon

Los resultados obtenidos de algunos estudios han mostrado la siguiente relación entre el régimen alimentario y el cáncer del colon:

Una dieta a largo plazo con alto contenido de granos integrales puede reducir el riesgo de cáncer del colon.

Cáncer del esófago y estómago

Los resultados obtenidos de algunos estudios han mostrado la siguiente relación entre el régimen alimentario y el cáncer del esófago y estómago:

Una dieta con alto contenido de fibras de cereales puede reducir el riesgo de cáncer del estómago.

El tomar suplementos diarios de vitaminas C y E y beta-caroteno puede reducir el riesgo de cáncer del esófago.