LA CULTURACOMO DERECHO HUMANO

2DA GENERACION DE DERECHOS

Los derechos no se refieren a «hombres sin rostro», sino a personas concretas,
insertas en una cultura. Los derechos culturales, esenciales para la dignidad humana,
deben interpretarse según los principios de universalidad, indivisibilidad e
interdependencia.
Los Derechos Humanos representan la necesidad que tenemos todos de reconocer
condiciones básicas de respeto en la convivencia. Necesidad tan elemental que toda
ofensa a nuestros derechos nos parece evidente. Si mi vecino se estaciona frente a la
salida de mi casa, si un grupo de personas limitan mi movilidad en la calle, si se me
niega un servicio público a causa de mi manera de vestir o de hablar, si una autoridad
me extorsiona… en cualquier situación en la que se afectan mis garantías subsiste un
impulso para pedir respeto.
Sin embargo, aunque percibimos con claridad una afrenta de este tipo, es importante
hacer notar que, como sujetos de derechos, no conocemos las condiciones que se
requieren para que nuestros derechos posean una identidad clara. En otras palabras,
es difícil conocer qué derecho es más importante que otro, cuáles son aquellos
derechos que deben reconocerse sin importar condiciones cambiantes, qué significa
que la ley reconozca sólo ciertos derechos y dé por supuestos otros tantos.

PARA RECUPERAR DERECHOS FUNDAMENTALES: CULTURA
Aquello que permite conocer la identidad de nuestros derechos, su origen e
importancia, está en el reconocimiento de la cultura: ella habla del ser humano desde
todas sus perspectivas, y desde ahí podemos comenzar a buscar la unidad y
radicalidad que hace falta en las reflexiones acerca de los Derechos Humanos.
Si pensamos en la situación de un migrante, un analfabeta o un indígena,
reconoceremos que existe un denominador común: hace falta –o no se conoce– un
marco cultural que pueda dotar de orden y significado el ejercicio de los derechos de
las personas.
Por problemático que resulte, es una realidad que el mundo está configurado como un
espacio multicultural, con una gran «población flotante» que no pertenece a algún
país, con millones de personas con educación deficiente. Y si consideramos extremista
hablar de estos tres grupos, pensemos en la discriminación por razón de sexo,
presente en cualquier ambiente laboral, en la delgada línea que separa a un estado
sanamente laico de un gobierno «laicista» que es intolerante a cualquier
manifestación religiosa, en el clasismo que impide el disfrute de servicios a causa del
nivel socioeconómico o las preferencias de cualquier tipo.

tendríamos que pensar en un «hombre sin rostro». NO PODEMOS HABLAR A UN HOMBRE SIN ROSTRO Globalización y multiculturalidad. Esto es así porque en la cultura el ser humano comprende su papel dentro de la sociedad: lo que significa ser mexicano o sudafricano. padre.LA CULTURACOMO DERECHO HUMANO 2DA GENERACION DE DERECHOS Todos son problemas que vivimos día a día y atañen directamente al respeto de los Derechos Humanos –entendiendo el apellido «humanos» como referencia a su universalidad. hijo. Si desligamos la identidad cultural del ejercicio de derechos. Mientras que en los de primera generación el gobierno se limita a respetar el ejercicio de los derechos. los criterios para su categorización son variados. frente a movimientos que cruzan fronteras y situaciones que ponen en la mira de la sospecha nuestras nociones de ciudadanía. existen tres generaciones de acuerdo con su origen y progresiva cobertura de las garantías de las personas. forman parte de esta segunda etapa y dependen de una participación activa del Estado. es decir. queretano o tamaulipeco. TRES GENERACIONES DE DERECHOS Cuando se reduce la cultura a un elemento secundario en la definición de derechos. y careciendo de identidad concreta. Por todo ello hoy. sociales y culturales. Los derechos a un salario justo. La segunda generación agrupa a los derechos económicos. emanados de la Revolución Industrial y reconocidos por primera vez en un sistema jurídico en la Constitución Mexicana de 1917. La cultura de las comunidades y las naciones representa una base desde la cual se puede dotar de unidad y sentido a la defensa de las garantías fundamentales. vecino. a jornadas laborales bien remuneradas. ciudadano. judío o ateo. aficionado a algún equipo deportivo. mujer u hombre. identidad político-social y personal. profesionista. una humanidad que. De acuerdo con la tradicional clasificación de los Derechos Humanos. que . acabe por ser definida a partir de las necesidades políticas y sociales de momentos históricos. en los de segunda generación la actuación del gobierno es necesaria para permitir el disfrute de los derechos. derechos de todas las personas. libertad o vida humana. por el ánimo de la universalidad de los derechos. todos son grandes retos que las teorías actuales de Derechos Humanos deben resolver. etcétera. a la libertad de asociación y a la libertad de tomar parte en la vida cultural. los derechos culturales pueden ofrecer una vía de reformulación y recuperación de los derechos fundamentales.

presenta un problema importante.LA CULTURACOMO DERECHO HUMANO 2DA GENERACION DE DERECHOS dependen de que existan condiciones económicas y políticas suficientes para llevar a cabo estas tareas. por ser tales. Pero esta implementación concreta no niega su carácter universal y esencial. no en su concreción dentro de la sociedad. . La forma en la que estos derechos fundamentales se implementan en la sociedad depende específicamente de la cultura de cada comunidad: no es lo mismo defender la libertad de expresión de un periodista que la de un militar en guerra. Esta clasificación. aunque ampliamente usada. dado que todo ser humano nace y se desarrolla en una cultura concreta y a partir de ella se construyen las estructuras necesarias para la protección de derechos. en tanto que éstos subsisten por sí mismos y no necesitan de la agencia del gobierno. La universalidad está en el contenido de los derechos. deberían pertenecer todos a la primera generación. Es necesario decir que los Derechos Humanos.