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2

Staff
Moderadora:
Deydra Eaton

Traductoras:
Deydra Eaton

Juli

aa.tesares

NnancyC

Sofí Fullbuster

*~ Vero ~*

CrisCras

Melody Hamort

Aimetz14

MaryJane♥

Kathuu

Tsuki

Adriana Tate

Mar Winston

Marie.Ang

Chachii

EyeOc

Vanessa VR

Moni

3

Correctoras:
Melii

Alessa

Itxi

Juli

Alaska

Sofí Fullbuster

Lalu

Mel M

Tsuki

Vanessa VR

CrisCras

NnancyC

Aimetz

Moni

Deydra Eaton

Meliizza

Lectura Final:
Deydra Eaton

Maca Delos

Juli

Luna West

CrisCras

Sofí Fullbuster

Diseño:
Sofí Fullbuster

Índice
Sinopsis

Capítulo 19

Capítulo 1

Capítulo 20

Capítulo 2

Capítulo 21

Capítulo 3

Capítulo 22

Capítulo 4

Capítulo 23

Capítulo 5

Capítulo 24

Capítulo 6

Capítulo 25

Capítulo 7

Capítulo 26

Capítulo 8

Capítulo 27

Capítulo 9

Capítulo 28

Capítulo 10

Capítulo 29

Capítulo 11

Capítulo 30

Capítulo 12

Capítulo 31

Capítulo 13

Capítulo 32

Capítulo 14

Capítulo 33

Capítulo 15

Capítulo 34

Capítulo 16

Próximo Libro

Capítulo 17

Sobre el Autor

Capítulo 18

4

Lucien despoja a Sophie de todas sus inhibiciones y. y Sophie está totalmente intoxicada. Maduro y trasladado a Londres. ella pronto se da cuenta de que él tiene más que un juego de Monopoly en mente… Él le ha abierto la puerta a un nuevo mundo lleno de placer sin límites. Nadie hasta Sophie Black. es magnífico hasta quitarte el aliento y está dañado por su turbulento pasado en Noruega. ¿Tutti-frutti con cerezas brillantes e indecentemente rojas en la parte superior? Sí. Desde el momento en que la chica de al lado. ha construido su imperio de clubes para adultos desde sus cimientos para convertirse en el santo patrón de la industria del sexo. entiende cómo debió haberse sentido Alicia cuando cayó por el agujero del conejo. ¿Rico y picante chocolate cubierto de salsa oscura líquidamente chupable? Listo. cuando le da instrucciones para seleccionar tres juguetes nuevos. acepta el trabajo como asistente personal de Lucien Knight. Lucien Knight. Lucien toma su segura y vainilla vida y la sumerge en un gran plato de sabores de fantasía. Nadie sabe los oscuros secretos de su infancia que le han dado a Lucien un carácter de acero y un corazón encerrado en hielo. ¿qué pasa cuando tiene que dar un paso atrás a la realidad de nuevo? Knight #1 5 . Sophie. por favor. Pero.Sinopsis E l director ejecutivo de Knight Inc. ¿qué tan lejos está dispuesta a ir? Y.

Toma la oración de aquí. Más divertido. —Hazme caso. Sophie se encogió de hombros. —Pues lo he hecho. Más sexy. —Es en una industria de entretenimiento para adultos. ¿Dan lo sabe? 6 . no —esquivó Sophie. —¡Santo cielo. ¿qué es lo que ellos hacen. Sophie! Eso es un movimiento de carrera. pero tienes que hacerlo sonar más genial. —Sophie suspiró y lanzó el papel sobre la pequeña mesa de la cafetería para que su amiga lo leyera. —Entonces.1 Traducido por Aimetz14 & Melody Hamort Corregido por Alaska Young —¿C ómo puedo hacer mi currículum más interesante. Sophie se acercó y bajó la voz para que nadie más en la cafetería pudiera escuchar. —Kara rasgó un paquete de azúcar y lo vertió sobre la espuma de su cappuccino. —Kara suspiró—. O sexy. Dices: he trabajado como asistente personal durante diez años para el director de una compañía. —Bueno. yo sé eso —dijo Kara. Kara? Incluso yo no me contrataría si esto aterrizara en mi escritorio. enciéndelo con un poco de sexo. Analizó el currículum mientras giraba el agitador de madera en su taza—. —Eso no es genial —resopló Sophie—. entonces? Podemos adaptar tu currículum para lo que sea su negocio. Las cejas oscuras de Kara se alzaron en una gran franja cuando comenzó a reírse a carcajadas. Sophie. —Sí. O divertido. Todo el mundo lo hace. Paso la mayor parte de mi tiempo escribiendo cotizaciones para dobles acristalamientos y ahuyentando las manos errantes de Derek. pero éste es en una compañía mucho más grande. ¿Cuál es el trabajo que estás solicitando? —Otro puesto para asistente personal en gerencia. —¿Otra constructora? —Mmm. como si hablara con un niño—.

Si tuviera que ser completamente honesta. No era que fuera discriminatorio. ¿Por qué apurar la situación a menos que lo necesitara? Kara frunció el ceño. Bien. no le diría a menos que llegara al punto en que realmente le ofrecieran el trabajo. o a un esposo tampoco para el caso. Dan se encontraba en un viaje de negocios por un par de días otra vez. El primero siguió a su café dentro del cesto. pero parecía ocupado y distante. o insolidario con las madres. Si en alguno de ellos mencionaran sus habilidades para hacer café. lo cual no era una cosa mala en su libro. y en su experiencia. Kara sonrió y sacó su portátil del bolso. hace una gran .Sophie sacudió la cabeza. Sin embargo. Un par de horas y dos grandes panques de arándanos glaseados después. Sophie deslizó su nuevo y más sexy currículum en el sobre y lo dejó caer en el buzón con un beso de buena suerte. Muy mayor. Con niños pequeños. por supuesto. Podría haberle dicho antes de que se fuera. —Sophie mordió la hojuela de su chocolate caliente y empezó a reír—. Siempre puedes decir que tengo experiencia con erecciones. Sophie Black. —Ahora estás hablando. Sino que simplemente quería una asistente que lo hiciera su prioridad número uno. —¿Cómo diablos haré girar la industria del sexo con tu experiencia en una empresa de construcción? —No tengo idea. Pasó la prueba de edad y no hizo ninguna referencia a niños. El tercer sobre parecía estar sellado con marcas de lápiz labial. 7 Lucien Knight tiró la sucia taza de plástico de café de la máquina expendedora en el cesto para papeles y miró a través de los currículums que habían llegado en el correo de la mañana. se hubieran ganado un pase automático a la entrevista para ser su nueva asistente personal. y de alguna manera no parecía apropiado contarle sobre el anuncio de trabajo por teléfono. las mujeres mayores trataban de ser su mamá y las jóvenes madres se encontraban demasiado distraídas criando a alguien más como para ponerlo en el número uno de su lista. El segundo siguió al primero. Veamos qué podemos hacer.

—Kara rió—. al lado de las arrugadas cuentas marrones esa mañana. Miró hacia la puerta de la oficina donde podía ver a Derek y a uno de los obreros entablando una acalorada discusión. Estarán esperando a alguien genial y sofisticada. ¿Qué piensas que debería usar? —Eh. el lunes. —Hablo en serio. Ya sabes. y por primera vez estuvo contenta por su desinterés. Folletos. Las chicas abiertas a nuevas ideas le interesaban mucho. Sophie sintió un burbujeo innegable de emoción. de todos modos colocó su currículum en la pila de entrevista. y se aseguró de mencionar cuán extremadamente abierta era a nuevas ideas. —¡De ninguna manera! ¡Esto es hilarante! —siseó Kara. 8 . —Los dejó caer sobre el pretil—. al igual que las chicas que sellaban sus sobres con un beso. —¡Kara! Tengo una entrevista para ese trabajo de asistente personal en Knight Inc —susurró Sophie en su celular. y mi vestuario consiste en un uniforme de trajes de trabajo mortalmente aburridos de cadenas de almacén. A pesar de que Sophie Black no aludía a sus habilidades para hacer café.cantidad con sus excelentes aptitudes personales. Cuentas. Él volvió a bajar la mirada antes de que incluso hubiera terminado de hablar. basura. ¿un traje de mucama francesa? ¿Enfermera traviesa? —La risa de Kara era puro carbón en la línea telefónica. obviamente incapaz de hablar. pero desesperada por los chismes. ¿cuándo es? —susurró Kara en su oído. Tan pronto como el grueso sobre color crema con el logotipo Knight Inc. Dan había levantado la vista de su periódico cuando ella volvió a la cocina con el correo en mano. —¿Alguna cosa interesante? —No realmente. aterrizó en el tapete de entrada. —Después de trabajar. Kara. deberías agradecerle a tu buena suerte ya que me tienes a mí. Iré el domingo y escogeremos algún conjunto. —Entonces. —Entonces.

Dan se volverá a ir por diez días a partir de mañana. hacía a Sophie una esposa de medio turno. —Ya quedamos. El idiota de mi jefe me está mirando. Lo que por defecto. Sophie apenas podía creer que eso alguna vez ocurrió. Él se había aflojado la corbata a la vista de ella en apenas tacones de aguja y su regalo. ¿Quiénes eran esas personas? Dan la tiró de pies desde el primer momento en que lo conoció en la universidad. eran jóvenes. Grande y de roble. si la verdad fuera dicha. ¿No era cierto para todas las relaciones a largo plazo que la emoción va desapareciendo una vez que el primer sonrojo de lujuria se desvanece? Sophie leyó suficientes artículos de revistas como para saber que se encontraba en la mayoría cuando se trataba de tener una vida amorosa. Conseguiré el vino.—Eres una salvavidas —dijo Sophie. cuando le compró a Dan una corbata nueva y recreó Mujer Bonita en el momento que regresó a casa. si tal rol existía. Sophie sabía que podría fácilmente ser la que instigara algo. y todavía tenía el ceño fruncido cuando Dan entró por la puerta unos momentos después. podía recordar bien ese día. que era más una rutina que sexo espontáneo en la mesa. chica. no necesitó pensarlo dos veces. Pensándolo ahora. y cuando se le propuso en su cumpleaños número veintiuno. funcionó. probablemente no era todo culpa de Dan. seguida rápidamente por las escaleras. pero ¿qué? ¿Y cuándo? Dan permanecía lejos tanto tiempo que oficialmente podría ser clasificado como esposo de medio turno. El pensamiento la inquietaba. hace unos años. Y en su mayor parte. Sophie puso una ensalada preempaquetada en un bol y salpicó un poco de aderezo sobre ella mientras la colocaba en el centro de la mesa. así que tendremos la casa para nosotras. Seguro. y bautizaron la mesa del comedor. fortalecida por el apoyo de su amiga—. y cualquier intento de orientación de sus familias cayó en saco roto. Me tengo que ir —murmuró Kara—. 9 . Y. Varias horas más tarde. pero estaban enamorados. Una leve sonrisa tocó sus labios mientras pasaba una mano por la fría madera.

—Dan bostezó y movió sus hombros—. puso vino en la mesa.—¿Está todo bien. Dan tomó su cuchillo y tenedor y se lanzó en una historia relacionada con su trabajo mientras comían. —Él asintió hacia la mesa. 10 . Cristo. — Estoy bien —dijo—. y Sophie aprovechó la pausa para cambiar de tema. La sonrisa de Sophie vaciló mientras deslizaba la pizza en unos platos. —Y sin embargo. pero cada aumento en el salario había traído más responsabilidad y más viajes. —No lo hacía. —¿Sobre qué es? Sophie dudó. —Otro puesto de asistente personal. Dan levantó la vista. Sophie sonrió y empujó su melancólico humor a un lado. —Pensé que podríamos tener un poco de romance. sorprendido. —Seguro. La velada iba decayendo en una marea de charla sin importancia. sólo que en una compañía más grande. —Esto es lindo. Dan llenó sus copas de vino. Recupera tu energía. come. Su cabello todavía se encontraba húmedo por la ducha. Soph. Soph. Sólo atrapó mi interés. y sonrió cuando Dan bajó en vaqueros viejos y una camiseta blanca. y sus pies iban descalzos. Dan se quitó la chaqueta y se dirigió a las escaleras. Dan se acercó por más pizza. Este trabajo está matándome. Estoy malditamente hecho polvo. El rápido ascenso a través de los rangos en su trabajo fueron momentos de champagne en casa. —No me di cuenta que hablabas en serio sobre buscar algo más. y Sophie empujó su ensalada alrededor con creciente desaliento. —Tengo una entrevista de trabajo el viernes. —Genial. Esta era su última noche juntos por diez días. intencionalmente. Sólo déjame ir y quitarme esto y soy todo tuyo. no quieres dejarlo —dijo Sophie. Estos eran los momentos en los que se sentía como si fuera suyo de nuevo. nena? —Le dio un beso en la frente mientras depositaba su maletín en el suelo. —Entonces. no era momento de mover el bote. completada con velas. en realidad. las pocas y distanciadas ocasiones cuando no llevaba puesto un traje y su celular pegado a la oreja. Dan rió y alcanzó la botella de vino. Sophie cortó la pizza. —Quieta ahí. estoy cansado. cuando ella realmente había querido convertirla en algo más memorable para poder pasar a través de los próximos días. ¿Tienes hambre? Hice pizza.

A medida que limpiaba la cocina. sus piernas dobladas debajo de ella en una especie de invitación de “siéntate a mi lado”. Apagó la luz de la cocina y revolvió su cabello en el espejo del pasillo. mmm. —He terminado. no era justo esperar que él hiciera todos los movimientos. razonó consigo misma. desabrochó un botón para darle a Dan una vista de cerca a su sujetador de encaje cuando se le unió en el sofá. añadió una capa de brillo labial en su boca por si acaso. pero ella sabía perfectamente bien que no recorrería los anuncios de trabajo buscando otra cosa. Lo había intentado sutilmente con su comentario sobre reunir fuerzas y él se deslizó bajo su radar. así que saltó a la sala y se sentó. Excepto que no lo hizo. —¿Empacaste todo para irte? —preguntó ella. —Dan bostezó—. —Diez noches es mucho tiempo —dijo suavemente. Al pasar junto a la silla de Dan. cerraré y estaré arriba en cinco. se inclinó y le dio un beso en la boca. Dan le cambió del programa que Sophie había medio decidido ver y lo dejó en una repetición de un programa de policías que realmente no podía soportar. —Creo que sí. Sube si quieres. —Dan no apartó la mirada de la pantalla mientras respondía. Sophie asintió con una sonrisa forzada mientras recogía los platos vacíos y apagaba la vela con un soplido resignado mientras él desaparecía. Pudo oírlo cerrar su maleta en el piso superior. paralizada por la incomodidad—. —Se detuvo. —No estoy segura. Bajando la mirada hacia su blusa. Dan movió sus ojos hacia Sophie y sonrió. Dan se encogió de hombros y apartó el plato. Mejor iré a empacar. ¿Deberíamos. luego. Le dio una sonrisa distraída cuando bajó y se dejó caer en su sillón. Sophie se desenrolló a sí misma del sofá y levantó sus copas de vino.Dan se quejaba incesantemente sobre sus largas horas. —Por supuesto. Tomó un buen trago de vino y decidió subir un poco la apuesta. Después de todo. —¿Hay algo bueno? Sophie intentó ignorar la punzada de resentimiento y tomó su copa de vino con una sonrisa neutral. —¿Me echarás de menos? Sophie asintió. tener una noche temprana? —Sí. y luego extendió la mano y tomó el control remoto del televisor de la mesa de café. 11 . — Nos vemos en la cama.

dejándola mirando su espalda—. Lo siento. Dan suspiró. Podía ver su perfil claramente ahora que sus ojos se habían acostumbrado a la oscuridad. se desvistió y se metió directamente a la cama. se apoyó y tomó un sorbo de vino mientras esperaba. y durante un par de minutos. Mira el lado bueno. Dan todavía estaba en el sillón. Soph. y él se despertó dejando caer su teléfono. decidió tomar un libro para pasar el tiempo. Sophie giró y se dirigió de nuevo a la cama. Estaré de vuelta antes de que lo notes. Se acurrucó más cerca y besó la comisura de su boca. jugueteó con su ropa interior y se preguntó si parecía demasiado obvio y si debería cambiarse a otra cosa. —Se movió un poco y le besó la frente en vez de los labios—. —Buenas noches. todavía manteniendo la esperanza a pesar del hecho de que apenas le había echado un vistazo cuando estuvo de pie frente a él en la ropa interior que se dejó puesta sólo para su beneficio. —Realmente voy a extrañarte. Luego de diez minutos. —Yo también. Cuando él entró en su habitación unos minutos más tarde. 12 .Arriba. cariño. extendió la mano y le acarició la mejilla. —Rápidamente tomó su teléfono y miró la pantalla. Progresiva desesperación impulsó a Sophie. —Rió suavemente y se giró. Apagó la lámpara y se dejó caer hacia atrás con la manta subida hasta la barbilla. Sophie se giró hacia él en la oscuridad. ella se desnudó lentamente. gruñendo mientras ponía la alarma más temprano de lo habitual. Después de veinte. cariño —murmuró—. luchaba para mantener sus párpados abiertos. profundamente dormido con su celular en la mano. y aunque los ojos de él ya estaban cerrados. Bien podría haber estado usando su abrigo de invierno. Ya en la cama. así que se dio por vencida y bajó sin hacer ruido. Giró el rostro hacia su mano y besó su palma. a pesar de que luchaba por ignorar las muy claras señales de que Dan sólo dormiría. Soph. Intentaré no despertarte en la mañana. ninguno de los dos habló. Le tocó el hombro. Puedes tener la custodia exclusiva del control remoto mientras no estoy. —Mierda. dejándose su ropa interior de encaje para que Dan la quitara. Después de cinco minutos.

Se pasó la mayor parte de su día en el trabajo. Ya tenía un trabajo. algo extraordinario ocurrió. Ya no era sólo Sophie. Mucha de su confianza había abandonado su cuerpo mientras se sentaba en la recepción del último piso. la asistente del departamento local. Sophie sonrió nerviosamente a la mujer vestida elegantemente frente a ella. y sus tacones altos marca Mary Jane le añadía al menos tres centímetros a sus piernas. consiguió sacar de su cabeza todas las palabras que había memorizado tan cuidadosamente. Se sentía físicamente enferma. y apareció con un cargamento de ropa bien diseñaba que estaba a un mundo de distancia del estilo de Sophie. esperando ser llamada. Podría haberse ido fácilmente mientras seguía a la mujer a lo largo de la afelpada alfombra del corredor. Kara era una diseñadora de ropa obsesiva. Kara fue fiel a su palabra y usó su magia en ella el día anterior.2 Traducido por Sofí Fullbuster Corregido por Alaska Young —E l señor Knight la verá ahora. alguien ardiente y sofisticada. abierta a infinitas posibilidades. siguiendo la línea de sus curvas. dejando a Sophie casi incapaz de reconocer a la sexi y sofisticada mujer que la miraba. La chaqueta de su oscuro traje se apretaba en la cintura. 13 . se quedó sin aliento al ver su reflejo en el espejo. no necesitaba otro. un mundo que consistía sólo en ropa ordinaria. La falda de tubo estaba a un pelo de ser demasiado corta. Entonces. Era una versión mejorada de ella misma. Alguien totalmente nueva. Su predatoria presencia en la atestada calle la intimidaba demasiado y consideró seriamente irse. buscando potenciales respuestas para las posibles preguntas que le podrían hacer. En el momento en que se deslizó dentro del pequeño traje morado. pero un sólo vistazo al brillante edificio Knight Inc.

estoy aburrida. Ciertamente no era una pregunta para la cual Sophie hubiera preparado una respuesta. Normalmente. Aún la miraba intensamente. haciéndole saber que. ¿Pero por qué aquí específicamente? ¿Por qué Knight Inc? Sophie cruzó sus tobillos y juntó los dedos en su regazo para impedir que se movieran nerviosamente. Ella alzó una ceja mientras tomaba asiento al lado contrario del escritorio. pero su expresión no mostraba nada—. o de una portada de alguna famosa revista sofisticada. el señor Knight continuó—: Entonces. mientras lo consideraba. revelando sus fuertes y tonificados antebrazos. —Bueno. Tenía la oscura corbata aflojada y había desabrochado el botón superior de su camisa. haciéndose a un lado para que ella pudiera pasar. —Asintió—. Territorio seguro. no podía ni siquiera describirlo. o pretender que no lo había escuchado? Afortunadamente. —Adelante. —Bueno… porque es muy diferente a lo que hago en este momento. Lo podría haber estado más temprano. Y porque… porque. O incluso de una revista para adultos. No muerdo. —Caminó a través de la habitación—. con hambre. Sus palabras parecieron divertirlo. Esa fue la explicación del año. —Sus ojos centellaron. Pero esta no era una situación normal. —Ya veo. señor Knight.Pero luego. y si hubiera puesto los pies sobre el escritorio y servido un vaso de whisky. Pero desde el momento en el que entró en la habitación. he estado en el mismo puesto durante años. finalmente. para ser totalmente honesta. Siento que necesito un nuevo desafío. Sophie no se habría sorprendido. Lucía como recién salido de un club. A menos que quiera que lo haga —murmuró tardíamente. Era definitivamente alto. —Lo vio observándola. durante la mañana. ¿por qué quiere ser mi asistente personal? Uf. —Ja. Tampoco se hallaba exactamente vestido con ropa de trabajo. después de golpear una vez. la mujer la abrió. no pudo quitar sus ojos de Lucien Knight. con cabello rubio oscuro y un par de acerados ojos azules que la miraban detenidamente. pero ahora mismo tenía puesta una camisa color carbón con los puños doblados hacia arriba. Alto. Sophie no se sentía atraída por otros hombres. se detuvieron en la puerta al final del pasillo y. ¿Debía responder. señorita Black. señorita Black. había 14 . oscuro y guapo. Una pregunta para la cual se preparó. Sophie tragó duramente y entró.

exhibiciones. señor Knight. ¿Eres tímida. Tendrás horas extras. Bueno. replicó—: Eso es un poco machista de su parte.dicho algo que lo sorprendió. pero… ¿él no le daba los mismos servicios a su jefe sin siquiera pensar en ella? 15 . Un silencio se produjo entre ellos mientras parecía sopesar sus palabras. Sophie no podía decir si se burlaba de ella. —De acuerdo. —Se apoyó sobre sus codos y juntó los dedos—. señor Knight. Quería ver los labios que hicieron esa marca. no es algo bueno en esta industria. Sophie frunció el ceño. —¿Usted sabe por qué la llamé para la entrevista? —preguntó eventualmente. ocasionales viajes publicitarios. ¿Eso te molestaría? Era todo negocios ahora y la expresión de su rostro no admitía discusión. Sophie? Jesús. —Lucien. casi mareada del alivio. sería obsceno. —Giró un lápiz entre sus dedos—. Una parte asustada de su cerebro la empujaba para que saliera de ese edificio y regresara a su ordinaria y mundana vida. Necesito a alguien que pueda hacer todo lo que hace una asistente personal. Su primer pensamiento fue Dan. sí. Lucien. —No. Sophie se atragantó. —Se sonroja demasiado fácil. esto es ridículo. Ya sabes lo que es. —Lucien. Su boca se arqueó de un lado. pero incluye hacer una buena taza de café. —Sophie saboreó su nombre por primera vez y sintió que si decía algo más. —Lo selló con un beso. señorita Black. Incluso su nombre era sexy—. la mirada asesina aún en sus ojos. No soy exactamente tímida. y eso no había sucedido en un plazo considerable de tiempo. y ese mismo algo fue lo que le dio la valentía para enfrentar su mirada desafiante y responder su pregunta. así que no te aburriré con una lista. —Llámame Lucien. bueno… para que conste. Su respuesta le quitó el aire de los pulmones y envió un candente hormigueo por su cuello. Animada. ¿Eso es un problema para ti? Sophie sacudió la cabeza y se echó a reír. Sophie. —Necesitaré que me acompañes a reuniones. —¿Por mi currículo? Asintió. este es el asunto. Mierda. Esto comenzaba a sentirse menos como una entrevista y más como si estuviera conociendo a alguien en un bar. — Esta no es una industria para chicas tímidas. Pero algo la mantuvo en su silla. Confíe en mí. Hago una taza de café decente.

—De acuerdo. podrías estar pidiendo jaulas nuevas para uno de los clubs. Lucien le lanzó una mirada asesina y abrió el cajón del escritorio. Lucien ladeó su cabeza. pero creo que es para que los hombres duren más. Es un anillo para el pene. —Buena chica. Necesito a alguien que pueda hacer eso sin que se le mueva un pelo. No tenía ningún conocimiento íntimo para aprovechar aquí. Lucien… yo… —¿Tú qué. Lo miró directamente a los ojos. Sophie.—No sería un problema —dijo suavemente. —No estoy totalmente segura. Te ves muy… inocente. Dejó caer las manos a un lado. —Esto… uhm… —Respuesta equivocada. Sus dudas alejaron todos los intentos para mantenerse seria. —No estoy segura de lo que quiere decir. y sus ojos le dijeron que ésta era la prueba de fuego. Estarás mucho tiempo escribiendo citas aquí. Lo miró. Los tomó y tragó saliva al sentir lo pequeños y estrechos anillos en sus manos. —Hasta ahora todo va bien. —Puedo hacer todo eso —insistió Sophie. Sophie? ¿No sabes qué es esto. Sophie se retorció en su silla. sin embargo… —Sin embargo… ¿qué? —preguntó Sophie. sintiendo que estaba lejos de creer que pudiera. Sophie sacudió la cabeza. —¿Cómo puedo decirlo suavemente? —Se lamió los labios—. Además. —Sonrió—. —Frunció el ceño—. Colocó un objeto sobre la mesa entre ellos. —Señor Knight… —Lucien arqueó una ceja—. Puede que un día escribas un reporte sobre una compañía de juguetes sexuales. Si fallaba. o eres muy remilgada para decirlo? —Levantó los anillos de silicona azul y se los tendió. se encontraba tan lejos de estar seria que ya parecía no preocuparla. —Asintió en señal de aprobación mientras se pasaba una mano por la barbilla durante unos segundos y la estudiaba cuidadosamente—. Sophie. Sophie. Alguien que no se sonroje cuando nombren un vibrador —añadió para demostrar su punto. debía irse por esa puerta. 16 . —Esto es una industria sexual. Inténtalo de nuevo. No lo sé. ¿Y qué es lo que hace? Sophie tragó de nuevo y miró hacia abajo. Encajas en todas las casillas. Al día siguiente. — Sophie sabía que el color de sus mejillas la delataba—. —¿Qué es eso? — preguntó.

—Todo su comportamiento cambió bruscamente—. Estaremos en contacto. Sophie lo miró. Durante un segundo. Dime. Si Dan fuera así de territorial. —¿Y crees que a le importará? A mí me importaría si tú fueras mi esposa. pero tú no querrías este trabajo si fuera de cualquier manera remilgada. —Los ojos azules de Lucien se posaron en Sophie mientras que sus palabras hacían cosas impresionantes en su interior. —Bien. —No lo sabe. ¿Eso era todo? ¿Había terminado? 17 . no. —Empujó su silla hacia atrás. Lucien pareció genuinamente sorprendido mientras sus ojos se posaban en su mano izquierda. —Se erizó. Si soy feliz. Lucien asintió y golpeteó sus dedos sobre el escritorio. —No soy remilgada. —Dirigió su mirada al anillo de bodas—. en parte por la indignación y en parte porque él dio justo en el clavo. Por el amor de Dios. creo que lo soy. Gracias por venir. Está muy ocupado con su propio trabajo. Sophie. —Está bien con eso. Sophie? No estaba segura de lo que quería decir con esa pregunta. soy una mujer casada. Lucien soltó un suave silbido. ¿Sus problemas maritales se hallaban escritos por todo su rostro? ¿O simplemente preguntaba si su desagradable y único modo de entrevistar le molestaba? De cualquier manera. sólo había una respuesta aceptable. sólo que no sabe para qué exactamente. pero la ponía nerviosa. —¿Y tú eres feliz. Sabe que tenía una entrevista. no soy una virgen que se sonroja. ¿verdad? —Sí. sorprendida. también? —No.La boca de Lucien se torció hacia un lado. —Quizá no. —¿Estás casada? —¿Es contra la ley de esta empresa. No creo que esa sea una pregunta apropiada para cualquier entrevista de trabajo. estoy muy segura de que será feliz. Más o menos. —¿No estás totalmente segura? ¿Debo deducir que no tienes experiencia directa con juguetes sexuales? —Señor Knight… —Sophie jadeó—. —Sí. —Su sonrisa no llegó a sus ojos—. ¿qué piensa tu esposo sobre la entrevista para este trabajo? Sophie vaciló y apartó la mirada. —No le importa —dijo quedamente—.

—Bueno. en su lugar. —Se encogió de hombros—. Él se recargó en su silla con una dura expresión en el rostro. Alguien que no titubee como una colegiala si tiene que decir una palabra grosera. Muy bien. Lucien Knight era demasiado. no digas clítoris. Di clítoris. Eres demasiado vainilla. —No creo que este sea un trabajo para ti. —Tienes razón. —Asintió y trabajó en abrir el nudo de su corbata. demasiado masculino.Tuvo la sensación de que Lucien creía que era una mala apuesta. Sophie. Podría hacer este trabajo. esa sin duda es una pregunta que no figuraba en ninguno de los sitios web de empleos que estudié —bromeó para cubrir su vergüenza. Mira. —Decidió que soy inadecuada. Sophie. A pesar de que se encontraba completamente vestido. La hacía pensar en guerreros vikingos. y porque era poco probable que lo volviera a ver. porque comprobaría todos los sentimientos negativos que tenía sobre su relación con Dan. deseando que le creyera. Escuchar a Lucien Knight decir inesperadamente la palabra clítoris hizo que su estómago cayera. Necesito a alguien sin inhibiciones. —¿Vainilla? —No pudo ocultar la nota de frustración en su voz—. La boca de Sophie se abrió a causa del shock. Di masturbación. —Lucien cruzó los brazos sobre su pecho. el sexo era expulsado de cada poro del hombre de una manera que Sophie nunca había visto antes. ¿Qué significa eso? Sacudió la cabeza con una pequeña sonrisa. De repente. —Suspiró. y ahora mismo. Pero no necesito chicas buenas para este trabajo. se dispuso a enfrentarlo. —Me subestimas. Lucien. —Exacto. demasiado arrogante. Alguien que conozca desde los consoladores hasta las bolas anales. se sentía como una damisela en apuros. pareces una buena chica. y los ojos de Sophie se sintieron atraídos por la forma en que la camisa definía sus bíceps—. Sophie no podía soportarlo más. ¿Era realmente el ratoncito por el que ambos la tomaban? —Está bien. Demasiado sexual. Él golpeteó su lápiz en el escritorio—. Sophie cuadró los hombros. aliviada—. No había forma de que lo dijera sólo para divertirlo. —Se inclinó hacia adelante y suspiró—. ¿Se sentía acalorado? Sin duda comenzó a sentir que el calor subía en la habitación. Lucien Knight tenía razón. No estaba preparada para 18 . Soy malditamente buena y aprendo rápido. se había convertido en algo crucial que no la marcara como remilgada. —Le sostuvo la mirada azul.

Se puso de pie. dejándola sin otra opción que irse. Le sacaba una cabeza de altura. —Señorita Black. Sophie. —Asintió.las candentes conversaciones que se requerían. —Disfrutó al ver como la chispa depredadora volvía a sus fríos ojos azules. mientras apretaba el nivel. y se lamió los labios antes de hablar de nuevo—: Masturbación. capaz de detener a dioses vikingos del sexo en sus caminos con tan solo unas pequeñas palabras. Delicioso. señor Knight. señorita Black. pudo captar su olor. —¿Sabe que. señor Knight? Probablemente tenga razón. pero no hizo ningún otro movimiento. Se fijó en la forma en que la garganta de Lucien tragaba antes de hablar. Lamento haber desperdiciado su tiempo. Lucien se puso de pie para abrirle la puerta. —Se colocó su bolso sobre el hombro e ignoró la chispa de diversión en sus ojos—. tan único en Lucien Knight que puso sus sentidos a toda marcha. consoladores y… — Buscó desesperadamente en su limitada imaginación el gran final—: ¡Muñecas inflables! El divertido calor en los ojos de Lucien la quemó. En ese momento. No llegue tarde. Olía a especias y cítricos. Quería irse. Se había parado entre Sophie y la salida. asistente personal de una constructora y la esposa invisible. —Por el contrario. 19 . bolas anales. —Clítoris. Ha sido un placer. No estoy hecha para esto. pero al mismo tiempo quería que dijera algo para detenerla. incluso con sus tacones altos y. A excepción de una. vibradores. y luego volvió y dijo algo que nunca pensó que diría en una entrevista de trabajo. no era la ordinaria Sophie Black. —Anillos para el pene. mareada y con regocijo. Era la sexy y sofisticada señorita Black. Se volvió hacia él. y lo encontró apoyado en el marco de la puerta con una sonrisa perezosa. No podía ser tan descarada como necesitaba que fuera. —Empieza en la mañana. y algo más. Sophie se encontró con la miraba fija en su cabeza. Algo oscuro y sexy. —Adiós. dejándola sin más remedio que pasar junto a él mientras salía. A las nueve en punto. Sophie se dio la vuelta.

por un momento allí. Sophie había bloqueado todas las puertas y se fue a la cama con su celular en mano para llamar a Dan. emocionada—: No vas a tomar realmente el trabajo. comiendo comida china y equilibrando el plato en sus rodillas. —Kara. Un trabajo sin futuro. acurrucada en el sofá. Escuchó los clics. —¿No puedes sólo hablar con él? —Kara. Algo me dice que las necesitarás. entonces. si tienes problemas con Dan. ¿Con quién estaba que tenía que rechazar su llamada en ese momento? No iba a comenzar sus reuniones hasta mañana. y me gustó. Eran justo después de diez y media para ella. Lo estoy tomando porque. Sophie suspiró y se metió en la cama. con su celular todavía en la mano. ya que realizaba la conexión de larga distancia. Tengo que hacerlo. lo haré. ¿lo sabes? —No lo hará. —Debes colgar más de esas prendas. este trabajo lo va a hacer un millón de veces peor. en caso de que Dan llamara. Si no lo hago. Quizá aprenda cosas nuevas para condimentar nuestra relación. —Tomó un sorbo de vino y buscó las palabras para expresar sus sentimientos—. ¿verdad? Sophie puso sus pies debajo de ella y asintió. vislumbré una versión diferente de mí misma. y sonó un par de veces antes de que se desviara a su contestador. No lo hizo. un esposo que casi nunca está aquí y que no me avisa cuando lo está… —Soph. Kara meneó la cabeza y se echó a reír con resignación. así que un poco después de la medianoche para él. no estoy aceptando este trabajo por lo que está pasando entre Dan y yo. 20 .Más tarde esa noche. Echó un vistazo al reloj. estoy aceptando que esto es lo más emocionante que mi vida va a ser. Kara miró a Sophie. —Hizo un gesto alrededor de la sala de estar—.

No era un viejo pervertido. Sophie. Su antiguo jefe era un viejo pervertido de la categoría más alta. y afortunadamente él había estado tan confundido como para discutir con ella para solicitarle que usara los días de vacaciones que le debía. Su trabajo sólo demandaba que el habitual velo de decencia fuera removido. —La recepcionista tecleó en la computadora y no hizo ademán de levantarse—. Sophie sonrió. La misma inmaculada mujer que ayer ocupaba la recepción. en vez de una semana de las políticas de notificación de la compañía. con una sonrisa que era una fracción más cálida hoy mientras Sophie se acercaba al mostrador. ¿Era su nuevo jefe un viejo pervertido? Lucien Knight se cernía en su mente. desconcertada de que la mujer ya supiera su nombre. Derek no había sido capaz de alejar sus viejas manos asquerosas de ella. Sophie sentía lástima por la próxima chica que tuviera que aguantar sus inquietas manos. A pesar de que Sophie había visto a Lucien sólo una vez. para renunciar. con el corazón en la boca. Bienvenida a bordo. de la nada. A menos que él pensara que ella quería que lo hiciera. No. El pobre y viejo Derek nunca había sonado sin palabras como cuando lo llamó ayer en la noche. ¿Debería simplemente pasar? 21 . Sophie sacudió su cabeza para desalojar el espontáneo pensamiento. pero Sophie se sentía bastante segura de que Lucien Knight no pondría un dedo inapropiado sobre ella. un bronceado y musculoso guerrero con brillantes ojos azules y una matadora manera de hablar.3 Traducido por Adriana Tate Corregido por Tsuki A las ocho con cuarenta minutos de la mañana siguiente. ya sentía que podía confiar en él para no cruzar la línea. y salió del ascensor a la alfombra de felpa en el último piso. —El señor Knight la está esperado. —Gracias. Sophie pasó por las relucientes puertas negras de Knight Inc.

Lucien Knight era el hombre más seguro de sí mismo. pero deberías encontrar todo en orden. Sophie. cosas como esas no pasan en la vida real. ¿cierto? En los libro quizás. Entonces. —¿Cómo podrías resistirte? Sophie sonrió a pesar de sus nervios. se sentía como nada más que una chica normal. Ayer ya se sentía como si lo hubiese soñado. —Por aquí. —Lucien se puso de pie y abrió la puerta a una segunda oficina a un lado de su escritorio.En respuesta. no. eso es todo. de hecho. 22 . Tal vez se había enamorado de su jefe… —¿Por qué no te tomas un poco de tiempo para familiarizarte con las cosas? Yo te llamo si necesito algo. Ahora era oficialmente una empleada en Knight Inc. más engreído que había conocido. Sophie no era lo suficientemente valiente para preguntar por qué Claire tuvo que salir tan rápido. Viniste. —¿Esperaba que no lo hiciera? Él se encogió de hombros. —Mi anterior asistente personal. pero no a las chicas normales llevando vidas normales. o en las películas. Sophie no se había dado de la puerta hasta ese momento. Los nervios se arremolinaban bajo el estómago de Sophie mientras se acercaba a la puerta de Lucien. y ella giró la manilla y entró—. Tuvo que irse un par de semanas antes de lo esperado. La oficina de al lado era más pequeña. No lo pudo evitar. —Una sonrisa cruzó por su rostro cuando él levantó la mirada—. —Adelante —su tranquilo mandato se filtró a través de la puerta. y ella cruzó por detrás de su escritorio para estar a su lado. con la misma exuberante decoración y la misma vista de Londres en la ventana que Lucien disfrutaba. Alzó las cejas en sorpresa. Claire ha dejado unas detalladas notas para orientarte. al final de la franja de la alfombra. —Deberías encontrar todo lo que necesitas aquí. Excepto que había pasado. la mujer asintió y extendió un brazo detrás de ella hacia el pasillo. —¿Claire? —El interés de Sophie fue despertado. y mientras Sophie golpeaba la puerta de Lucien dos veces.

Claire de verdad había sido muy cuidadosa en su entrega de notas. con el logo de Knight Inc. para dejar su cabello rubio caer alrededor de su cara. Desapareció de nuevo. y la luz del sol rebotaba en la horquilla que sujetaba su cabello recogido. Levantó la vista cuando ella apareció en la puerta. Lo había sorprendido una vez más.Lucien dejó la puerta de Sophie abierta y se sentó en su escritorio. desde las contraseñas de las computadoras hasta intricadas notas sobre cómo manejar la agenda de Lucien. —No estaba segura si tomaba azúcar —dijo. Agarró la taza y la observó retirarse hacia su oficina. se preguntó. gracias. Qué tan largo era. A pesar de que acababa de decir lo contrario. Así está perfecto. —No. justo como lo había hecho cuando regresó ayer y dijo las cosas que claramente la hacían sentir incomoda. Unos cuantos minutos más tarde. —Vaya. Sintió la chica valiente oculta debajo de su actitud de chica buena. podía apostar un buen dinero a que Sophie Black no se aparecería esta mañana. ella colocó una taza humeante en su escritorio. ¿Por la altura de los hombros? ¿Lo suficiente para cubrir sus senos? Se removió en su asiento. La pantalla se iluminó al instante. El pensamiento de estar a cargo de los movimientos del Dios del 23 . y se oía el ruido metálico de la máquina de café de alta tecnología que él nunca se había molestado en llegar a comprender. ya que Sophie encontró todo enumerado. La chica tenía un fabuloso trasero y realmente podía hacer una bestial taza de café. pero dos cosas ya eran evidentes. Y estaba ansioso en ayudarla a buscar su salida. señor Knight? —Había un brillo en sus ojos que casi se podía considerar malicioso. Sophie. —¿Quiere café. Sophie se sentó en el gran y extraño escritorio y presionó una tecla del teclado de la computadora. engalanándola. Los dedos de Lucien anhelaban extenderse y quitárselo. Ella inclinó la cabeza. Si puedes hacer funcionar esa máquina infernal. repentinamente incómodo. gracias. Me gustaría mucho. con una bolsita en la mano lista. Expreso. Tenía mucho que aprender de Sophie Black.

pretender. Entonces. Aun así. Muy de Lucien Knight elegir hacer otra cosa que simplemente echar la cabeza hacia atrás lo suficiente para asomarse por la puerta y hablar con ella. Estoy impresionado. señor Knight. Nunca fallo. Una sonrisa se asomó por las comisuras de su boca. como Tom o Jack… o Dan. en lugar de correr hacia las colinas extrañas. Puedo hacer esto. escribir memos. Las siguientes par de horas pasaron en un borrón. ¿Por qué no podía tener un nombre común y corriente? Algo normal. Que la hacía sentir rara. Sophie. Sophie se rió suavemente en voz baja. pero su nombre se sentía mal en su boca. Todavía tenía que borrar correos. Debía ser extremadamente profesional. así que tecleó las contraseñas de las computadoras y abrió el correo del horario. señora Black. Sacó fuerzas de esas similitudes. este hombre era su jefe. Pero extrañamente encendida. Se ve muy trabajadora ahí. objetivo. había algo inherentemente íntimo sobre mandarle mensajes. su respuesta se mostró rápidamente. Quiero que me llames Lucien. Parecía un buen lugar para comenzar como cualquier otro. puntería así como también propósito. Ya había intentado llamarlo Lucien unas cuantas veces esta mañana.sexo de casi dos metros sentado afuera de su puerta desencadenaba los nervios en su estómago de nuevo. Unos segundos más tarde. señor Knight? Sí. Aprendía rápidamente que era un hombre que evitaba lo predecible. Se encontraba a punto de llegar a enfrentarse con los ficheros cuando un mensaje instantáneo apareció en la esquina de su pantalla. manejar el correo. Se partió el cerebro. espero que tenga un buen disparo1. Sus dedos merodearon por el teclado mientras trataba de decidir cómo responder. en lugar de un 1Es un juego de palabras: Sophie dice “aim” en inglés que significa apuntar. Prefería pensar que quería a la otra Sophie. etc. ¿Qué respondería la otra Sophie? Mi objetivo es complacerlo. Algo que podría haber sido de cualquier otro. 24 . ¿Hay algo en particular que le gustaría que hiciera a continuación. pero de alguna manera había logrado mostrarle que eso no era lo que buscaba de ella. y casi sorprendió a Sophie encontrar que su trabajo actual tenía algunas similitudes con el anterior. Sophie se sonrojó. Primero que nada. Presionó enviar.

pero mucho sobre el negocio multimillonario en libras esterlinas2 de los clubes y tiendas para adultos que opera en todo el Reino Unido. y nadie había muerto. —Mucho mejor. ¿podrías trabajar en esto después del almuerzo. Son los informes de retroalimentación de los clientes de nuestro grupo de productos a prueba. Lo había dicho. definitivamente. pero Derek era un hombre cuya atención había evitado activamente. había anotado un gol espectacular. y la hizo a un lado rápidamente. Necesito los resultados en orden. en lugar de andar soñando como una fan deslumbrada. Hasta ahora. Nunca había conocido a alguien como él antes. 25 . Tengo que salir por una hora o dos. demasiado tensa en su presencia. ¿Estaba escapando de su antigua vida? Sí. y Sophie respiró apropiadamente por primera vez desde que había llegado esta mañana. Parecía ver el mundo por una lente pornográfica. Lo había solicitado porque el aburrimiento en su vida la estaba sofocando. Sus ojos brillaron con aprobación. —Miro hacia su reloj—. Aceptar éste trabajo fue. goteaba por cada uno de sus poros. Ella colocó los resultados a un lado con una sonrisa profesional. Sophie se había considerado a sí misma una mujer convencional. No se olvide de tomar un descanso para el almuerzo. Él mismo se había eximido de las convenciones habituales que encadenan a las personas y había creado el imperio de Knight Inc. y hasta ahora parecía que si su objetivo había sido inyectar algo de emoción a sus días. Había estado tensa. —Ya está. como contra parte. por favor. el riesgo más grande que alguna vez había tomado. Eligió ese momento para rodar su silla hacia atrás y entrar en la oficina con un montón de papeles en la mano. y había hecho sus millones explorando la vena de la depravación que corría en cada persona decente. Irradiaba una cruda energía sexual. —Por supuesto… Lucien. por favor? —Le entregó los papeles—. ¿completamente suyo? Él parecía llenar cada rincón de la palabra. ¿Qué le estaba pasando? Su último jefe nunca la había inquietado de esta manera. Se fue unos minutos más tarde. —Sophie. Su investigación previa a la entrevista le había dicho poco del hombre en sí mismo. Una imagen espontánea de Lucien Knight masajeando la tensión de sus hombros le vino a la mente. El hecho de estar alrededor de Lucien la tenía al borde. 2Moneda británica.nombre que era tan personal. Di su nombre. Di su nombre.

no había querido preguntarlas. Demasiados mensajes de textos rápidamente ocultos. diciéndole que no lo llamara tan tarde de nuevo y que él la llamaría cuando pudiera? Por supuesto. Un vibrador estándar que le fue dado en su despedida de soltera fue tan lejos como su experiencia había llegado con los juguetes sexuales. Sophie podía sentirse a sí misma floreciendo. Hasta que entró en el campo de vigor de Lucien Knight ayer en la tarde. Sophie bajó la página rápidamente y leyó la descripción del producto. Muchísimo. en lugar de apasionados apretones sobre la mesa del comedor. pero terminó sin enterarse. entonces habría preguntas que necesitaban respuestas. No era que eso fuera tan raro en estos días. con la adición de una innovadora forma de lengua de silicona estimuladora de clítoris para un mejor juego. Él tenía una manera de mirarla que la hacía sentir toda una mujer. Agarró su almuerzo de su bolso y regresó a su escritorio para empezar con ese reporte que Lucien le había pedido. mayúsculas y negras. e incluso ese no había tenido mucho uso. y la confianza sexual de Sophie había decaído frente a las innegables refutaciones de Dan en la cama. Diseñada para moverse y sentirse como una lengua. Había sido de esa manera en más y más viajes de noche en los últimos años. A pesar de que estaban allí en letras grandes. Se había estado sintiendo vieja y fría.¿Estaba usando el trabajo para detenerse a sí misma de pensar en el texto conciso que había recibido esta mañana. 26 . Demasiados besitos secos en la mejilla. resurgiendo y… le gustaba. Hasta ahora. madurando. innumerables hombros fríos en lugar de envolventes abrazos. Hasta ahora.” 3Lame y ama. Toda la evidencia circunstancial apuntaba hacia otra mujer. Sophie sabía que si se permitía pensar en ello a profundidad. el control remoto de Lick’n’Love combina lo mejor de todos los mundos. ¿Qué era eso? Inclinó la cabeza hacia un lado para tratar de entenderlo. Él se había ido por tres días y todavía no había encontrado el tiempo para responderle las llamadas. Abrió el archivo y la ilustración de toda la página uno mantuvo su sándwich a medio camino de su boca. El abismo entre ellos se había ampliado poco a poco en un océano de restos y desechos de una descuidada relación. La unidad a prueba de agua también viene con bolas desmontables para la estimulación anal para el uso masculino o femenino. “El nuevo anillo vibrador Lick’n’Love3 cuenta con todas las mejores características de nuestro normal anillo-pene vibrador.

y luego escribió.Sophie leyó la propaganda con las manos presionadas contra sus mejillas en shock. No podía. y luego un espacio para comentarios individuales. y no puedo evitar darse cuenta de la forma que su camisa oscura se aferraba a la anchura de sus hombros. Orgasmo alucinante. Ven y coméntame los resultados cuando hayas terminado. Sophie encontró sus ojos constantemente volviendo a la imagen mientras anotaba las respuestas. Sophie sopló su flequillo fuera de sus ojos y sacudió su cabeza para sacar su mente del camino en que se estaba dirigiendo. Buen trabajo. —Estaré aquí afuera si necesitas algo —murmuró. Era obvio que se encontraba en buena forma. simplemente no podía. parecía que el juguete había conseguido favoritismo de sus colaboradores. pero de cualquier manera necesitaba escribir el informe. Pasó el resto de las páginas mostrándole encuestas individuales de satisfacción con casillas de respuestas. dijo una. Un camino que la tenía preguntándose qué tan bien luciría Lucien Knight sin esa camisa puesta. Sophie lo miró mientras se alejaba. Lucien probablemente la escucho jadear en voz alta. Se sintió como una lengua de verdad. ¿Estaba sus mejillas rojas y reveladoras? ¿Podía ver lo agitada que estaba? Por el brillo conocedor en sus ojos azules. Casi terminado. Sophie se encontraba cada vez más caliente y agitada mientras leía las respuestas anónimas de los extraños en los formularios. Creo que bien. ¿Estaba Lucien probándola de nuevo? ¿O era ésta la realidad del trabajo que había aceptado? Sophie no estaba segura. Y no escuchó la puerta de la oficina de Lucien abrirse hasta que él apareció en la entrada. Le dio un saludo burlón cuando ella levantó la vista. Sí puede. 27 . ¿Era realmente tan bueno? ¿Cómo en la vida se sentiría de realmente? Esas preguntas y más pasaron por la mente de Sophie mientras recopilaba los comentarios. probablemente sí. Lo suficientemente sencillos como para cotejar. La idea de discutir los resultados de los informes con él la hacía retorcerse en su asiento. pero lejos de ser fáciles de leer. Vaciló. alto y delgado con definidos músculos. ¿Cómo va el informe? La pregunta apareció en la ventana de conversación en la esquina de la pantalla. Sin duda. otra informó.

Se dio la vuelta y fue hacia la oficina de Lucien. Podía hacer esto. No había esperado este tipo de desafíos. Ella regresó y tomo una respiración profunda mientras recogía la bandeja. a la que Lucien le había dado el trabajo. El aburrimiento era mucho más fácil de manejar que el aluvión de nervios que la tenían constantemente en el borde. Sophie se llevó las manos a la cara. desesperado por el discurso de evitación. Su currículo decía que quería ser desafiada.Las palabras aparecieron en la pantalla. Sophie. Lucien le sonrió. y ella lo escuchó reírse en voz baja. Traiga café. —No es necesario. Sophie casi anheló su puesto en su antiguo trabajo mientras hacía clic en guardar en el último comentario y presionaba imprimir. Era ahora o nunca. Soy todo oídos. Asomó la cabeza por la puerta. señora Black. 28 . Era tiempo para que la otra Sophie saliera a jugar. Grapó dos copias del informe y las colocó en la bandeja al lado del café. Quince minutos. —Podría enviarle el informe por correo si está ocupado.

29 .. como puede ver. le había dejado su pequeño margen de maniobra. señora Black.. la primera pregunta. todo bien. y su propaganda acompañada por la fecha y el encabezado del informe. eso sería imposible. —Háblame de los resultados. por favor. Bueno. por favor. Se aclaró la garganta. Si alzaba la vista. —Asintió—. Derek. Sophie. y hablaban de algo tan inocuo como opciones de paredes rejuntadas. —Bueno. Sophie. Había decidido que la única manera en la que iba a sobrevivir a ésta sesión era imaginando que era su antiguo jefe. Él le echó un vistazo a la portada. —Sophie sonrió. —Gracias. apto para el propósito.. Hasta ahora. y los ojos de Lucien se detuvieron en el movimiento.. Los dedos de Sophie tocaron su garganta. Lucien cambió la primera página a los resultados del análisis. el grupo de prueba encontró que el producto era. A excepción de negarse. —Está bien. en la que Sophie había incluido la imagen del anillo Love’n’Lick. Ella tragó ante su orden amable. Desde el principio. pero no levantó la vista para mirarlo a los ojos. mmm. —Bonita presentación.4 Traducido por Juli Corregido por Tsuki S ophie puso el café de Lucien a su lado y se sentó frente a él en el escritorio. ¿Cómo vas con el informe? Sophie tomó las dos copias impresas y le entregó una. Se les pidió a los probadores que juzgaran la apariencia del producto. pero a la mayoría le gustó el hecho de que era transparente. —¿Y? —Y les gustó. —¿Apto para el propósito? —La risa de Lucien era baja y sugerente— . Un par de personas habrían preferido que fuera de color. —Entonces. Tendrá que hacerlo mejor que eso.

—La segunda pregunta. —Bueno. Sophie palideció cuando él lo sacó de la bolsa. La gente lo encontró increíblemente fácil de usar. —Parecía satisfecho con eso. —¿Y qué piensas tú de su apariencia? —¿Yo? Lucien asintió de nuevo y la miró con ojos expectantes. Lo tomó. Podía oír la nota de orgullo en su voz. Lucien hizo girar su silla hacia un armario y lo abrió. y ahuyentó las imágenes de su cabeza—. a la gente le gusta el hecho de que se integra en lugar de destacarse... y ella trató de imaginar que sólo le había preguntado qué mezcla de lechada de cemento le recomendaría. La extendió sobre la mesa. y ella bajó la vista a toda prisa—.. ¿cómo se sentiría usar esto durante el sexo? Y lo más inquietante es que no era Dan quien protagonizaba su sexo imaginario. Su mente se dirigió a lo más obvio. Lucien. qué? —¿Por qué prefieren trasparente a color? —Teniendo en cuenta los comentarios. ¿Qué tan fácil era usar el producto? La gente había contado maravillas sobre ello en los cuestionarios. Sophie no pudo hacer nada para detener el cálido rubor en sus mejillas. —Mira esto —dijo. lo que parecía excitarle del tema era el hecho de que la investigación de este producto era información esencial para Lucien y lo tomaba en serio. así que agradeció a sus estrellas de la suerte y siguió adelante. Lo diseñamos para que sea casi invisible cuando se usa. con forma de lengua. —Tosió. Eso es lo que esperábamos. Bajó la mirada hacia el juguete sexual en su mano. y la curiosidad superó a la vergüenza. —No puedo decir realmente… —se trabó y tomó de nuevo la portada para verla otra vez.. Lucien asintió. más táctil. bueno.. —Está altamente calificado en esta área. pero ¿qué más esperaba? —Fíjate la forma en que puedes ver tu piel a través de él. La lengua estimuladora le pareció muy. Era mucho más suave y más elástico de lo que había imaginado que sería. 30 .—¿Por qué? —¿Por qué. Prueba cómo se siente sobre la piel. No funcionó muy bien.. Sin embargo. y luego regresó a la mesa con una versión real del Love’n’Lick en la mano. e hizo lo único que podía.

así que tenía que demostrarle a Lucien que podía manejarlo. aquí en frente de él. Cuando bajó la mirada. Necesito que estés plenamente familiarizada con todos los aspectos de lo que hacemos. vio que la 31 . Encendió el interruptor de la lengua vibradora. Sophie se pasó la mano por la frente y volvió a toser. La idea de perder el trabajo la centró. —Las cejas de Sophie tocaron su flequillo.. Sophie? —¿Yo? —¿Tú crees que la acción de la lengua se siente realista? —Lucien. —Mmm. Lucien. dado el tema. por no hablar de Lucien. había comentarios. y puso los hombros hacia atrás y levantó la mirada. —Perfectamente.—La siguiente pregunta apuntaba específicamente a las mujeres. sí. Era el momento de recuperar la compostura y ser la asistente de publicista que él necesitaba. Las respuestas fueron favorables otra vez. y eso incluye conocer el producto. O tan encendida. —¿Para todos? ¿No hay comentarios adicionales? Oh. y muchas mencionaron que la acción de la lengua se sentía muy realista. o bien podía ir a buscar su abrigo ahora. Todas encontraron que la estimulación adicional del clítoris ayudaba a alcanzar el orgasmo durante el sexo. y la pequeña máquina zumbó a la vida en su mano. Realmente esperaba que lo encendiera y lo probara. —¿Y tú. Dios mío. Se preguntaba si el producto aumentaba el placer de la pareja femenina durante el sexo. Era indignante. —Hasta a la última de las mujeres les encantó.. ¿Pero ese no era el punto? Este era el pan de cada día de la empresa de la que ahora era parte. — Sophie deseaba que sus mejillas se mantuvieran frías—. Esto era terriblemente difícil. Lucien asintió. Una mujer citó tres orgasmos en menos de media hora. —Enciéndelo y pruébalo contra la palma de tu mano. y Sophie nunca se había sentido tan expuesta en su vida. —Sophie habló sin dejar que un rastro de temblor saliera en su voz—. Ni siquiera se habría sentido cómoda teniéndola con Dan. —No hablas en serio. Sophie no podía levantar la mirada. —¿Y los resultados? Sophie asintió. Un montón. Toda esta conversación era demasiado íntima. yo no he.

Empujó el deslizador con toda su fuerza. Me dan ganas de sexo. mirándola—. —¿Honestamente? —Suspiró. pero Sophie se encontraba lista para cumplir. Imagínate la posición en que estaría durante el sexo. Ahora sí —dijo. —Me está lamiendo con más fuerza —dijo. ¿Cómo se siente? Sophie se quedó inmovilizada y lo miró fijamente. —Así no. Un movimiento como si fuera una lengua. y él parecía de alguna manera vulnerable con el movimiento de sus pestañas contra su mejilla. su mente volvió a su anterior fantasía de un Lucien sin camisa—. —¿Y esto. y la cálida fuerza de sus manos sosteniendo el juguete contra la de ella la hizo desear sus manos sobre todo su cuerpo. —Pruébalo contra la palma.. No podía recuperar el aliento.lengua tenía pequeñas protuberancias en toda su superficie que oscilaban en un movimiento ondulatorio. 32 . —Como si alguien estuviera lamiendo mi mano —susurró. Colocó la punta de la lengua suavemente sobre el centro de la mano. su respiración casi tan baja como la suya. —Ya está. —Abrió los ojos y se dio cuenta con horror que realmente acababa de decirlo en voz alta. y la pequeña lengua comenzó a lamer con urgencia contra la palma de la mano de Sophie. —Eso es excelente. puso una mano grande y bronceada debajo de la de ella más pequeña para mantenerla firme. —Fue más una orden que una pregunta. y sus ojos azules se habían oscurecido hasta un azul marino brillante. y luego con la otra mano giró el juguete y presionó la lengua estimuladora contra su palma. El aroma de Lucien llegó a su nariz y le llenó la cabeza con canela y especias. Lucien negó con la cabeza. Movió sus ojos hacia Lucien y lo encontró mirándola fijamente a la cara. —Extendiéndose. —Rodeó el escritorio y se dejó caer en cuclillas delante de su silla—. Levantó una ceja. Lucien asintió y atrapó su labio inferior entre los dientes. Movió el interruptor y las vibraciones aumentaron. —¿Y ahora? Sophie se movió en su asiento. Sophie. desafiándola.. para saber cómo se siente entre mis piernas. Sophie? ¿Cómo se siente? Sophie cerró los ojos. con los ojos abiertos. Lucien la miró con lujuria apenas controlada. Sus ojos miraban las manos.

Sophie se quedó en su escritorio hasta después de las cinco. Sí.Se aclaró la garganta y apagó las vibraciones. Parecía gustarte. gracias. Espero que eso sea algo bueno. correr por su vida y su matrimonio antes de que algo más grave sucediera. Sophie leyó las palabras. y no podía culparlo porque había dejado voluntariamente que sucediera. Debería renunciar. había caído. Porque pasaría. Recogió su bolso. la chaqueta. Tómelo al salir. señora. — Creo que podemos enviar este a producción —dijo. dándole a Sophie un par de segundos para recomponerse mientras regresaba a su asiento. La pantalla se instantánea apareció. Sophie: Quédatelo.. No podía creer lo que había pasado por ahí. iluminó cuando el apartado de mensajería Ya he terminado por la noche.. Black. donde el juguete sexual Lick’n’Love estaba encima de un pedazo de papel con su nombre garabateado en la parte superior. y fue a la oficina de Lucien. Parece que dio en el clavo perfectamente. Ha sido muy esclarecedora. Y dicho esto. ¿Qué demonios hacía? En el espacio de veinticuatro horas. Desde el momento en que había puesto los ojos sobre Lucien Knight. Dejó caer la cabeza entre sus manos. su vida había pasado de monótona a algo salido de una película para adultos. He dejado un poco de tarea en mi escritorio para usted. dejando caer el juguete Lick’n’Love en su cajón—. esperando que Lucien se fuera antes de que ella pasara por su oficina. Espero que haya disfrutado de su primer día tanto como yo. gritó un “buenas noches” y escuchó su puerta cerrarse detrás de él un segundo o dos más tarde. y los pensamientos de renuncia se desvanecieron. 33 .

con el pelo oscuro severamente recortado. Lucien colgó el teléfono y tamborileó los dedos sobre el escritorio. Sophie era más alta y más armoniosa. para ser exacto. Por qué había ordenado que se realizara un chequeo sobre Daniel Black. la información que acababa de aprender acerca de Sophie Black cambió todo. Bajo la imagen fría y profesional que podía ver que trabajaba duro para proyectar.Mañana no te necesito para empezar hasta las 2:00pm. Lucien detectó a una mujer sensual esperando su oportunidad. L. pero resultó que su instinto había sido preciso. saltando entre los nervios y la vivacidad. Era muy diferente de Sophie. espero que seas puntual. O la información sobre su marido. lista para ser llevada de la mano. no podía explicarlo fácilmente. Un poco después de la una de la tarde siguiente. Mientras Lucien se sentaba y digería la información. 34 . Lo había sorprendido. sin duda. En lo que a él concernía. pero era mucho más divertido ver hasta dónde se encontraba dispuesta a llegar. La boca de Lucien se torció con disgusto al ver que el hombre con el que Sophie aparentemente se casó. caminaba por el aeropuerto de Heraklion. Una serie de fotografías acompañaba el informe escrito sobre la pantalla. igual que en su entrevista. Había aprendido con los años que su industria atraía a más de su parte justa de los solicitantes chiflados de empleo. Era como un melocotón maduro que nadie se había molestado en recoger. además de Sophie. y él quería hincarle el diente. sonó un correo electrónico de su jefe de seguridad que confirmaba los detalles que acababa de resumirle por teléfono. porque apenas se había molestado en cubrir las huellas de su romance de dos años. así que cualquier nuevo personal era investigado rutinariamente. Le recordaba a un joven caballo: juguetona. eran suaves y abundantes en las manos de Lucien. El hombre obviamente no esperaba que Sophie lo comprobara. con su brazo alrededor de una pequeña mujer de pelo oscuro. El hombre tenía diversos gustos. Ayer la había presionado deliberadamente. Esta mujer era pequeña y morena. con curvas que. Podría fácilmente haber leído ese informe y sacado sus propias conclusiones.

Ayer. y si los ojos de Lucien no lo engañaban. En lo que respectaba a Lucien. la mujer estaba desnuda. con la cabeza apoyada en su estómago. con las cabezas muy juntas. Riendo en un bar. No había duda. El marido de Sophie la engañaba. 35 . Una foto nocturna de ellos envueltos alrededor del otro en el balcón del hotel. eso hacía a Sophie Black una agente libre.—Perdedor —murmuró en voz baja mientras se desplazaba a través de imágenes de la pareja tomadas ayer. a pesar de que ni ella misma lo supiera. Leyendo junto a una piscina.

vestida en un vestido verde botella que se aferraba a cada una de sus curvas. —No necesitas tocar. Era un vestido que no se habría atrevido a usar en su viejo empleo. ¿Qué haría si las manos de Lucien comenzaran a desorientarse? Lo cierto es. —Se hallaba justo ahí y le abrió la puerta ampliamente para que pasara. Hizo un pacto consigo misma mientras aplicaba cuidadosamente su maquillaje de ojos en la hora del almuerzo. y desde ayer. atrayéndola dentro. justo antes de las dos. y un pequeño entusiasmo de pertenencia se extendió en su estómago cuando pasó sus nudillos suavemente por la puerta de Lucien. —Levantó su mirada y le dio el beneficio de su sonrisa deslumbrante. Sophie dio un paso dentro de la lujosa oficina. porque Dan una vez más le mostró su lado evasivo. pero ser la asistente personal de Lucien trajo un completo set de parámetros. incluso consigo misma. su cabeza llena de fantasías de Lucien Knight dándole una demostración personal del juguete Lick’n’Love. ¿Cuál era el punto de llamarla a casa cuando sabía que se encontraba en el trabajo? La idea de que lo hizo por esa precisa razón la acechó en la parte trasera de su mente. que comenzaba a sentirse más preocupada de que sus propias manos probablemente serían las que se desviarían. Aunque era algo bueno que tuviera algo en que enfocar su mente. la mayoría de la noche. también se convirtió en una mujer muy ocupada. pero se rehusó a permitirle controlarla. No quería tener esa conversación. Siendo el asistente personal de Derek todo sobre trataba de alejar sus desorientadas manos. nunca lo hubiera querido. —Buenas tardes. Dan era un hombre ocupado. Se dejó caer y giró en su grande y vacía cama. Sophie rodeó el escritorio de recepción con un asentimiento educado hacia la recepcionista.5 Traducido por EyeOc Corregido por Tsuki S ophie emergió del elevador hacia el último piso. por el mensaje en la contestadora esperándola cuando llegó a casa ayer. Lucien. Desde el 36 . sintiendo como si un león hubiera abierto la puerta de su guarida. y por lo que importa.

y lo iba a disfrutar bastante. Sophie miró la pantalla de la computadora de Lucien mientras colocaba su café junto a él en su escritorio. y de alguna manera lucía más sexy que cualquier otro hombre desnudo. —Hizo una pausa y lamió sus labios—. Aunque no le sorprendería si lo fuera. pero ya la había cambiado en más formas que alguien más en toda su vida. Estarás perfectamente a salvo. —¿Es ese uno de tus clubes? Levantó su café y movió sus hombros. —¿Tienes algún problema con eso? ¿Tenía un problema con eso? Negó con la cabeza. y la ligera sonrisa en sus labios le dejó saber que su saludo lo complació. Era oscuro. Sophie? —A ni un lugar como ese. Se inaugura esta noche. una perezosa sonrisa en su cara. Estaba cubierto desde la garganta hacia abajo. justo a través de una inactiva y sexy mujer que necesitaba despertar de su hibernación. Conocía a Lucien Knight desde hace menos de cuarenta y ocho horas. opulento y gritaba sexo desde cada toma. Lucien asintió. Iremos allí alrededor de las cinco en punto. pero no cualquier club en el que alguna vez estuvo. iba a dejar que la otra Sophie se hiciera cargo. —¿Nosotros? —La boca de Sophie se secó.momento que puso un pie dentro de Knight Inc. —Sophie gesticuló hacia la pantalla. ¿Cómo luciría Lucien desnudo? El escandaloso pensamiento hizo que Sophie bajara la mirada a sus brillantes zapatos y deseó que leer la mente no fuera una de las habilidades de Lucien. Parecía mirarla y ver a través de su cuidadosamente construido cascarón. lucía como una página web de un club. desde su bien confeccionada camisa a sus pantalones que se ajustaban hacia abajo. Cristo. Todo en negro. hasta sus botas negras. El más nuevo de los Clubes Gateway. —No te preocupes. 37 Unos pocos minutos después. ese día. . era hermoso. Por lo que pudo deducir. Es solo que nunca he ido a un… Entrelazó los dedos detrás de su cabeza y se inclinó hacia atrás en su silla. —¿Un qué. —Sophie —murmuró. —Sí. —Supongo que no.

que creo que usó. Apreció su intento de asentar sus nervios. —Sólo tomaré mi bolsa. —¿No estoy vestida un poco inapropiadamente para el club? Su risa era baja y sugestiva. Estoy bromeando. Estas muy callada ahí. esto era ridículo. Abrió el programa de correo y comenzó a trabajar. no a jugar. Sophie asintió y escapó de regreso a su propia oficina. o alguna frase igualmente trillada. Aún para los estándares de Dan. ¿Dormía con Lucien? ¿Salió todo mal? Ciertamente. reflexionando sobre las cosas. no parecía estar cuidando de un corazón roto. Quería ir a un club de sexo con él. pero el hecho de que necesitara tener una mente abierta fue de hecho más preocupante que calmante.Miró su vestido. lo cual hizo el trabajo de Sophie mucho más fácil y la detuvo de necesitar pedirle constantemente ayuda a Lucien. Suspiró pesadamente. —Se rió otra vez ante su impactada expresión—. —¿Necesitamos irnos pronto? Lucien asintió. No quería ir a un club de sexo con él. porque un segundo mensaje destelló mientras se sentaba allí. Un flechazo. debió de haberse tomado mucho tiempo para contestar. luego se detuvo por 38 . ¿Cuánto ruido espera que una asistente personal haga? La anterior era bastante habladora. Su predecesora hizo funcionar el barco muy ajustadamente. Un pitido de la computadora la alertó de un mensaje entrante en su bandeja en la pantalla. Cristo. Sophie. Sophie checó su teléfono por mensajes. dejando que la rutina de engancharse con su nuevo trabajo calmara sus nervios hechos jirones. de hecho. Vamos a trabajar. de verdad era un lector de mentes. —No estés nerviosa. ¿Qué quería decir con eso? Sophie se consumió por saber por qué Claire tuvo que irse de su trabajo antes. Sophie fue a la oficina de Lucien y tomó su taza vacía. —De regreso en su oficina. Creo que lo disfrutaras si mantienes una mente abierta. Perdida en sus pensamientos. —Totalmente lo opuesto. O realmente entendía cómo trabajaba su mente. Nada. Eran las cuatro y media. Se fue para casarse con su novio Francés. Cambió su celular a modo de espejo y colocó una nueva capa de brillo labial en sus labios.

valiente de vez en cuando. o no utilizaba su cabeza para nada. No lo engañó ni por un segundo con sus actos de bravuconería. Era como una gatito. —Sophie. —Este es. Te daré el gran recorrido antes de que abra. El hombre debía de tener piedras en su cabeza. Su idiota esposo obviamente no era capaz de ver lo que él veía. y después giró sus amplios y aprensivos ojos a él. No estamos aquí para jugar. Tiempo de irnos. y quería empujarla en situaciones que alentaran que la tigresa en ella saliera más seguido. Miró fuera del parabrisas. Esto es negocios. ¿Lucía de alguna manera diferente? ¿Sus ojos tenían un brillo más vivo que lo usual? Este trabajo y Lucien Knight hacían que su piel hormigueara con entusiasmo y su sangre fluyera un poco más fuerte en sus venas. ¿está bien? Vio su garganta moverse mientras asentía y tragaba fuerte. Casi podía verla desarrollando cuánto “tiempo seguro” le quedaba. Se giró para enfrentarla. ―Vamos Sophie. Abre a las ocho. Los ojos de Sophie miraron al reloj en el tablero. Lucien acomodó su Aston Martin en un estacionamiento reservado afuera del más nuevo de los clubes de la cadena Gateway y se giró hacia Sophie en el asiento del pasajero.un segundo mientras su reflejo le devolvía la mirada. al brillante edificio y de tiro bajo. Una hora o así más tarde. Sus interludios luchadores lo encendían. así que sólo relájate. pero mayormente como un malvavisco. ―¿Ya está abierto? ―Todavía no. Salió y abrió la puerta de Sophie. o no andaría pavoneándose por el Mediterráneo con alguna golfa con cara de duende. 39 . —Vamos. La chica brillaba con potencial sexual sin explotar. Era obviamente el tipo de hombre que escuchaba su pene en vez de su conciencia.

— Lucien asintió—. —¿Qué? Tiró sus manos a su lado y elevó sus cejas inocentemente. —Aceptaré eso. Se arrepintió de ir delante de él tan pronto como puso un pie en las escaleras. la 40 . beber… —Se encogió de hombros. —¿Por dónde ahora? Lucien colocó una mano en la parte baja de su espalda y la urgió por el corredor. tres en cada lado. un bar y una pista de baile. La emotiva decoración de la planta baja continuaba ahí arriba. y el vestido verde botella de Kara estaba hecho para dejar muy poco a la imaginación. Dentro.El área de recepción era un mundo lejos de las expectaciones de Sophie. pensó. —El tono de Lucien hizo que lo volteara a mirar curiosamente. —Algo así. —Esta es el área social. extenso y plano espacio. pero sólo de encogió de hombros otra vez y le hizo una seña para dirigirse hacia las escaleras abiertas que corrían por un lado de la pista de baile. mientras Lucien apuntaba hacia los probadores mientras pasaban por las puertas dobles más allá del área de recepción. —Luce como cualquier otro club —murmuró maravillada. y cuando se giró hacia él en lo alto de la escalera la miró con una sonrisa. Lucien llegó a la primera. Cada puerta por lo largo del corredor se hallaba cerrada. opulentamente adornado con terciopelo berenjena y candelabros recubiertos de oro. el club se abría hacia un amplio. —Nada. sintiéndose un poco menos intimidada. —Lucien gesticuló a los diversos rincones para sentarse. —Justo como un club normal —dijo Sophie otra vez. bailar. Sophie le entrecerró sus ojos. no sería capaz de evitar tener una vista cercana a su parte trasera. ¿Qué esperabas? ¿Algo sórdido? Gente usa esta área para hacer amigos. O una versión más agradable de un club normal. Se forzó a si misma a seguir subiendo con pasos constantes. con una atmósfera oscura y opulenta. Más como un sofisticado spa que un club. sorprendida por la normalidad del espacio—.

abrió y Sophie miró con disimulo dentro. Y luego, con vacilación, dio un
paso dentro y miró.
—Está bien. Esto ya no luce más como un club normal —murmuró,
mirando la enorme área de la cama en el centro de la habitación y al techo
con espejos.
—No. —La voz de Lucien se encontraba lo suficientemente cerca
para calentar su cuello, y su mano aún abrasaba lo bajo de su espalda—.
Escogimos lo mejor en equipamiento y elementos fijos para hacer nuestras
habitaciones lo más cómodas posibles. —Sophie asintió, demasiado
consiente del hecho de que miraba a una gran y sexy cama con Lucien
para comentar de la calidad del mobiliario.
—Pruébala. Dime si es cómoda.
Sophie jadeó y negó con la cabeza.
—No te asustes, está sin usar. Esta es la noche de apertura,
¿recuerdas?
Sophie sopesó sus opciones. Quería decir no, pero tenía que admitir
que también quería decir que sí. Recordó su resolución de divertirse hoy, y
dio un paso tentativamente hacia el borde de la cama.
¿Qué haría la Sophie sexy? Se hincó en el borde del colchón y trepó
hacia el centro, luego giró en su espalda y miró a su propio reflejo.
Contuvo su aliento. La mujer mirándola de vuelta no era nada como la
mujer que usualmente veía. Esta chica era sexy, no, sexual. Mejillas
rosadas, ondas rubias derramándose sobre el terciopelo berenjena como
una pin-up de los cincuenta.
—¿Bueno?
Lucien se movió hacia la parte baja de la cama y la miró, luego
alcanzó un botón que hacia vibrar a la cama completa. Se levantó en sus
codos, y él rió, bajo e indecente. —Está genial, ¿verdad?
Las vibraciones le hicieron cosas extrañas. Sophie se recostó de
nuevo y cerró sus ojos, permitiendo que las sensaciones jugaran a lo largo
de su columna. Empujó su cuerpo hacia ellas, y en respuesta, Lucien
subió la intensidad. Podía sentir su cuerpo entero derritiéndose en la cama
y mientras empujaba su trasero hacia abajo, las sensaciones eran lo
suficientemente fuertes para difundirse por todo el camino entre sus
piernas. Jadeó involuntariamente y abrió los ojos, encontrándose con los
de Lucien mientras la miraba. —¿Debería de encenderlo otra vez? —
preguntó con compostura, una rodilla descansando en el colchón.
Sophie enderezó su vestido y se levantó rápidamente de la cama.
—Es, mmm, muy cómoda —logró decir, mientras salía de la
habitación. Jesucristo. ¿Qué le pasaba?

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Saltó cuando la mano de Lucien volvió a su espalda baja. Su piel
zumbó con conocimiento. Si hubiera escogido ese momento para
presionarla contra la pared, lo hubiese dejado. Habría rogado por más.
Lucien abrió las puertas del resto de las habitaciones por el corredor
una por una, pero Sophie se aseguró de no hacer más que meter su cabeza
y echar un vistazo dentro. Lo que estaba bien, dado que una habitación
tenía una jaula y grilletes, más una impresionante selección de látigos y
otras cosas que lucían siniestras y que no reconoció en la pared. Otro
revelaba una habitación con aire Nórdico, y una más allá parecía algo
aburrida en comparación, con su mesa de billar en el centro. Aburrido
hasta que la mente de Sophie ofreció la idea de Lucien doblándola sobre
ella, captó su mirada y, no por primera vez, sintió como si pudiera ver
cada pensamiento dentro de su cabeza.

Mientras el recorrido continuaba, Sophie se acostumbró al concepto
de cuartos de juegos para parejas, swingers, solteros… lo que fuera que
deseasen, lo podían encontrar en esas sombrías habitaciones.
Una larga área de spa dominaba la parte posterior del espacio del
segundo piso, con un opulento jacuzzi iluminado con estrellas invitadas y
brillantes espejos por todo el alrededor. Era innegablemente fabuloso.
—¿Un elegante chapuzón?
Sophie tuvo que mirar a Lucien para asegurarse de que bromeaba.
Después del inesperado interludio en la primera habitación, no podía estar
completamente segura.
—Probablemente después —se aventuró, y recibió una gratificación
instantánea de su expresión de sorpresa—. Estoy bromeando. —Sonrió
dulcemente.
—Esa es una lástima, princesa.
Sophie contuvo el aliento ante su casual palabra de cariño. Viniendo
de él, ese altísimo vikingo, era tan sexy que nublaba tu mente. Se sentía
demasiado atraída por Lucien Knight, y en ese simple momento de
claridad tomó una decisión. Si no se dejaba así misma tener a este
hombre, pasaría toda su vida preguntándose qué hubiera pasado si lo
hubiera hecho. Dan alejó de ella tanto en cuerpo y mente desde hacía
mucho tiempo. No más.

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Lucien quitó el seguro de la puerta de al lado, la dirigió a una
trayectoria de escaleras separadas de su suite privada en el piso de arriba.
El área frontal tenía un escritorio, con parafernalia de oficina de un lado y
una estancia con suntuosos sofás y una enorme televisión en otro lado. Un
par de puertas dobles se hallaban abiertas al final de la habitación para
revelar una habitación decadente al fondo. Sophie se movió
silenciosamente hacia adelante para pararse en el umbral y sus ojos
miraron la inmensa cama, el masivo espejo con cantos dorados
inclinándose contra la pared, la puerta abierta permitiéndole una vista
hacia un baño estilo hotel y azulejos seleccionados.
Esto era.
Ahora o nunca.

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Traducido por EyeOc
Corregido por Aimetz14

S

ophie entró en la habitación y se sentó en la silla del club más
cercana a la ventana.

Lucien inclinó un fuerte hombro contra la puerta y ladeó su
cabeza hacia un lado, mirándola.
Cruzó sus tobillos y lo miró.
—Mi esposo está teniendo una aventura, Lucien.
Tuvo la gracia de lucir genuinamente asombrado, después esperó y
la miró para que continuara.
—Y aquí está la cosa. Justo en este momento, está Dios sabe dónde
con Dios sabe quién hasta la semana que viene, y no creo que siquiera me
importe.
¿Cuán bien se sentía decir eso? Sophie se sintió momentáneamente
atónita por la fuerza de su alivio al escuchar sus propias palabras en voz
alta. Dan la había menospreciado lo suficiente con su desinterés casual
por el tiempo suficiente. La aceptación era un alivio. Lucien cruzó la
habitación lentamente, sin quitar los ojos de ella nunca, y se sentó en la
silla opuesta.
—Es un maldito idiota.
Sophie se encogió de hombros y miró por la ventana. —A lo mejor.
Ha evitado tener sexo conmigo por más de seis meses ya.
—Lo diré otra vez. Es un maldito idiota.
—Sí.
Sophie miró el lado opuesto de Lucien. Jesús, era hermoso. Si iba a
ser infiel con alguien, este pecaminoso y sexy hombre era perfecto.
—¿Ayudaría si follamos?
Sophie rió y puso las manos en sus mejillas por la sorpresa.
—¿Podemos por lo menos tomar una bebida primero?

44

Se levantó lentamente y le dio la espalda. luego se deslizó de regreso en su silla para mirarla. La tomó y bebió profundamente. Sophie quería recoger su ropa y correr. —Quítatelo —suspiró contra su oído. —No lo necesitaba. colocó una cubeta de champagne y dos copas en la mesa entre ellos. Sophie contuvo el aliento. Pudo haber levantado el vestido por su cabeza como lo hizo esta mañana. Se quitó el vestido de un hombro y luego el otro. y tomó todos sus esfuerzos para no girarse. Descubrió que quería darse la vuelta y dejarlo mirar su parte trasera. Los ojos de Lucien se movieron lentamente de los suyos. Regresó momentos después. —Quítate el vestido —dijo suavemente. Sophie se giró para mirarlo. y peleó con la urgencia de colocar sus manos para cubrirse. a sus hombros y permanecieron en sus pechos envueltos en seda negra. 45 . y la cruda lujuria en sus ojos era tan desconocida. —Quédate quieta. sirviendo el champagne y entregándole una copa. a sus bragas de seda negra. y más abajo. se equivocaba. Joder. O… a lo mejor no lo hacía. pero eso no parecía apropiado para este momento. dejando que las burbujas burbujearan en su lengua. Sophie no podía estar segura. después se sentó al lado opuesto a ella otra vez. Ahora estaba excitada.Lucien le arqueó una ceja y cruzó la habitación para abrir un elegante gabinete. Se inclinó. sus largas piernas extendidas frente a él. Se dio la vuelta. de hecho. pero pensó que Lucien pasó ligeramente las puntas de sus dedos por su columna mientras lo hacía. —Date la vuelta. que no pudo alejar sus ojos. El sonido del cierre deslizándose hacia abajo sonaba indecente en la silenciosa habitación. después contuvo el aliento mientras dejaba ir el material y permitía que cayera al piso. Sus dedos enviaron una onda de calor contra su cuello. Sus ojos se movieron de su busto a su estómago. Se desvaneció en el instante que sintió que levantó el peso de su cabello en un solo hombro para exponer el cierre. tan poderosa. Se quedó allí por unos segundos y el horrible pensamiento de que probablemente no se levantaría y la ayudaría la golpeó. Si pensó que se sentía excitada antes. Sophie se retorció. —Necesito ayuda con el cierre.

sacándola de sus brazos y tirándola hacia el piso. —Desabróchala.Por interminables y silenciosos segundos. Miró su rostro. Dios. sí. La suave seda de su sostén se rozó en contra de su duro pecho. Enrolló su cabello alrededor de su otra mano. Se encontraba tan cerca de ella que podía sentir su calor. Usualmente nunca usaba medias. era alto. y Sophie se derritió contra él. y fuerte. justo encima del borde de seda de sus bragas. Sophie soltó una aguda respiración y arqueó la espalda cuando su cálida mano se deslizó a su alrededor para extenderse sobre su caja torácica. y en ese momento Lucien era todo menos eso. sus manos se elevaron y cubrieron sus pechos. Puso ambas detrás de su espalda con una de sus 46 . pero ahora se sentía contenta por el esfuerzo. aterrorizada al pensar que su trasero revestido de seda no tuviera su aprobación. ¿Cómo podía estar ahí. Su otra mano tomó su copa de champagne y la colocó en la mesa. Realmente quería ver su cara. Sus dedos pellizcaron su nalga. podía sentir el constante latido de su corazón. todo el camino hacia arriba de su espalda hasta que lo tenía lo suficientemente apretado en su puño como para levantar su barbilla. semidesnuda en sus brazos sin siquiera haberlo besado? Deslizó sus manos a lo largo de la pared de su pecho y lo tocó por primera vez. Cuando dio un paso aún más cerca. Lucien era un fabulosamente detenedor de corazones. Sophie desabrochó cada botón y deslizó el material negro por encima de sus hombros. Cerca y con el pecho desnudo. Sophie movió un dedo de arriba abajo por el tallo de su copa mientras se preguntaba qué pensaba. y su mano se deslizó hacia abajo por su columna para acariciar su trasero. y después la giró en sus brazos para mirarlo. Sus manos registrando el duro calor. Sophie lo escuchó hacer un sonido bajo en su garganta. y Sophie lo deseaba más de lo que deseó a alguien más en su vida. La respiración de Lucien era audible pero constante mientras sostenía sus manos. Le tomó diez minutos esta mañana para encontrar el soporte en la parte de atrás de su closet. y aún a través de su camisa. por favor. Era crudo. Se bebió la mitad de su champagne. Dan siempre era gentil. Estaba a punto de girarse cuando sintió las manos de Lucien en su cintura. Oh. no movió ni un músculo. todo duro contra ella desde sus hombros hasta la cadera.

suave y después duro y tan lleno de un propósito sexual que se estremeció. Ser besada por Lucien hacía que Sophie se sintiera como si cualquiera que hubiera besado antes debiera de hacer fila para tomar lecciones de él. Sophie sólo aulló. Sophie se arqueó contra él. a su merced. —Hermosa Sophie —murmuró en contra de sus labios. Hacia adelante. La seda de sus bragas rozó su sexo. Hacia adelante. dura. pero la tenía tan asegurada en su agarre que ni siquiera importó. —Todavía no. Quería empujar las manos por su cabello y sostenerlo ahí. Levantó su cabeza para mirarla a la cara. Deliciosa fricción. Sophie jadeó y sintió sus pezones endurecerse mientras lo miraba inclinar su cabeza ligeramente hacia un lado y mirar abiertamente su cuerpo. hasta que lo montó como una bailarina exótica en un 47 . comenzó a mecerla en su muslo.largas manos. Con su mano libre jaló los tirantes de su sostén hacia abajo para desnudar sus pechos a sus ojos. mientras que deslizaba la otra alrededor de la base de su cuello para atraer su boca a la suya. por último. En vez de eso. —Se inclinó para succionar por turnos cada pezón. Se sentía desesperada por tocarlo. y luego. Los sentidos de Sophie se tambalearon ante el primer toque de su boca en la suya. —Deslizó su muslo más a fondo entre sus piernas. en su estómago. después acomodó su rodilla entre sus piernas. Duro. Era indecente. y no podía tener suficiente de él. Sus rodillas cedieron. Balanceó su erección más duro contra ella y lamió sus labios mientras su acelerada respiración contradecía su aparentemente indiferente control. —No tienes idea de en cuantas formas voy a hacer que te vengas. —Tranquila —murmuró en su boca. y le encantaba. Lucien negó con la cabeza. pero sostuvo sus manos más apretadas una fracción cuando se retorció en un intento por liberarlas. —Tan rosados. Estaba tan excitado como ella lo estaba. Sus manos se deslizaron alrededor de su garganta. Mordió sus labios y después los lamió. Hacia atrás. Hacia atrás. Exploró su boca con su caliente y potente lengua mientras su firme mano acunaba la parte trasera de su cabeza. princesa. y gimió cuando su erección se presionó. y después hacia abajo. pero no liberaría sus muñecas. sacando un chisporroteo de deseo de la garganta de Sophie. moviéndolas a través de las curvas de sus pechos cubiertas con seda. bajó su cabeza y la besó. desesperada por más. Estaba captiva.

—Lamió su pezón y movió rápidamente sus ojos hacia su rostro. —Acunó uno de sus pechos en sus manos e inclinó la cabeza—. por favor… tócame. Sophie. fascinada por lo que le hacía. y lo ansiaba entre sus piernas—. Déjalo ir. No lo haré al menos que me lo pidas. Estaba tan cerca de correrse. abriéndolas más y se frotó así misma contra de sus dedos. ¿Es esto lo que quieres. sí.tubo. Sus pechos palpitaron. señorita Black. Sophie miró su lengua deslizarse sobre la protuberancia rosa. Sabía exactamente lo que quería. Movió con cuidado sus piernas. —Toca mi clítoris —suspiró. Acariciando. 48 . —Jugó con sus pechos. haciendo que los músculos de su estómago brincasen en respuesta—. Tienes unas tetas perfectas. —Dime lo que quieres que haga. Di las palabras. los fuertes dedos rodeando. —Lucien. Lucien se enderezó y la sujetó con fuerza en su contra. —Lamió el hueco en la base de su garganta. —No es lo suficientemente bueno. Su risa en respuesta era pura obscenidad. desvergonzada de su necesidad por él para terminar lo que comenzó entre sus piernas. Se inclinó y besó su oído. —Sus dedos acariciaban el borde de sus bragas. su mano en sus bragas y su lengua en su boca. —Dime exactamente qué es lo que quieres que haga. —Dios. Sophie se retorció con placer. mirando a su rostro por reacciones. Sophie? Deslizó sus dedos dentro de sus bragas y la acunó. Lucien la miró. listos por órdenes. Sophie nunca había conocido una lujuria como esta. e instantáneamente sus dedos la abrieron. — Ábreme —susurró. cada toque como un millón de pequeños voltios eléctricos. —Lucien… —suspiró su nombre—. Sophie podía sentir su calor. —Eso está mejor —canturreó. Rodando sus pezones lo suficientemente duro para enviar dardos de deseo en respuesta a través de su cuerpo. Lucien… Arqueó una ceja cuando sus dedos trazaron hacia abajo la suave curva de su estómago. besando su garganta cuando dejó caer la cabeza de Sophie hacia atrás—. una expresión de despreocupado triunfo posándose en sus ojos. Sí… —gimió y se empujó así misma hacia sus manos. Una torcida sonrisa cruzó sus labios mientras daba sacudidas en su contra. y Lucien debía de saberlo. Acunando.

y estaba ávida por más. y frotó el pulgar a lo largo de su boca—. Puedo sentirte llegando.—¿Así. mientras le soltaba las manos. más. Su lengua explorando su boca. —Dios. y su beso lento y atormentador aún en sus labios. y la boca de Lucien se suavizó sobre la suya hasta un beso muy gentil. Sophie no podía hacerse sentir culpable. Debajo de los desechos de su matrimonio roto. Acarició su clítoris con el pulgar. encorvando sus dedos dentro de ella. Nunca había sentido un orgasmo como ese. Sus dedos se deslizaron hacia su abertura. no puedo esperar para follarte —musitó. tan cerca del clímax que el único pensamiento en su mente era la liberación. La admiración de Lucien la hizo sentirse poderosa. Sophie chilló por la intimidad. No todavía. —Pon tus dedos dentro de mí —murmuró. la liberación abandonándola. y empujó sus dedos más profundos mientras se mecía duro contra su mano. Vamos Sophie. Desató algo nuevo en ella. luego empujó otra vez. 49 . Sintió su clímax comenzar en la punta de sus dedos. princesa? —Comenzó a acariciarla. —Sus dedos fueron dentro de ella hasta el nudillo. Y otra vez. princesa —murmuró—. La besó hasta que su cuerpo se tensó. No tenía a dónde ir además de a lo grande… Chilló y dejó caer su cabeza hacia atrás salvajemente. más. Lucien… —Sophie se arqueó. haciendo círculos lentos en su clítoris con el pulgar. pide por más. Y otra vez. —Cristo. después empujó dos dedos dentro de ella. sexy y sin inhibiciones. Lucien hizo un sonido gutural y la movió hacia adelante en su muslo. y la otra mano de Lucien se apretó alrededor de su cintura para sostenerla cuando sus piernas cedieran debajo de ella. y no había vuelta atrás. —Eso es. su pulgar moviéndose apresuradamente en su clítoris. hasta que Sophie lo perdió completamente. Sophie se estremeció exquisitamente y cerró los ojos mientras las deliciosas sensaciones escalaban por su cuerpo. una cruda necesidad sexual que estuvo demasiado tiempo enterrada debajo de los desechos de la vida diaria. su corazón golpeando y su deseo calentándola. sus hábiles dedos más insistentes que nunca entre sus piernas. Le mostró cómo se suponía que era el sexo. No con los dedos de Lucien aun moviéndose vagamente dentro de ella. y Sophie perdió las cuerdas de su control.

por lo que. de repente en sus manos. Lucien estaba despatarrado en la silla opuesta y apoyó los pies sobre la mesa de café. aún sexy como el pecado. descansando como si no tuviera ninguna preocupación en el mundo? Bueno. O para ser más exactos. ¿Cómo podía parecer tan completamente relajado. pero ella sí. No podía ignorarlo. —Esto no es un juego de toma y da. le suplicó que lo hiciera. No podía. ¿Qué hacía? Estaba en un club de sexo por el amor de Dios. Y tu marido se está tirando a otra persona. Dan. No podía creer que hubiera sido tan descarada. Cuando las grietas comenzaron a aparecer. Cruzó los brazos sobre su pecho. esto es justo. Siempre había pensado que ella y Dan eran buenos juntos. es mi matrimonio. Mírame. Lucien. frenéticamente las había empapelado. —Soy una mujer casada. Lucien. Sophie se deslizó lentamente a la realidad. Las lágrimas brotaron de sus ojos y las quitó con el dorso de la mano.7 Traducido por MaryJane♥ Corregido por Alessa Masllentyle C uando el resplandor de su orgasmo se disipó. Estaba mortificada. Dejó caer las manos y lo miró a los ojos. —Mírame. He amado a Dan desde que tenía diecisiete años. tirando de su ropa interior en su lugar y con la cara caliente. —Sophie. de la manera en que yo lo veo. Se retorció en los brazos de Lucien y se sentó en la silla detrás de ella. 50 . O tan infiel. —Sí. y había permitido que su jefe la llevara al orgasmo. Sophie negó con la cabeza. todavía sin camisa. tal vez no la tenía. Dios. ¿Quién era ella? Y oh.

Sé valiente. Sophie se encogió de hombros y cogió su vestido. —No se trata de tu marido. Lucien. y mereces que te follen hasta que no puedas ponerte de pie. los pulgares cálidos moviéndose por su mandíbula. Quédate aquí. Nunca había conocido a nadie como Lucien. Sophie lo miró y sus entrañas se retorcieron con deseo. tan en contacto con su propia sensualidad. Se trata del hecho de que eres una joven atrapada en un matrimonio infiel. ¿pero de esta manera? ¿Perceptivo y crudo? Era letal. Sophie. Lucien le tomó el vestido de las manos y lo tiró en la silla detrás de sí. —Se obligó a decir la palabra. era la manera más sexy en que alguien la había mirado. —¿Sí? Tal vez sólo me decía a mí misma que era conveniente. Se trata de ti. no tienes. para follarte. Él debió haber sentido que sus palabras habían encontrado una grieta en su armadura. —Le dolía el corazón—. —No. ya que se acercó y tomó su mano. porque te sientes culpable. Lucien.excusándolo. —Cristo. Sophie. —Parecías bastante segura. 51 . —Sus manos se movieron hasta acunar su cara. y te mereces algo mejor. tengo que irme. Aún. Mereces ser adorada. y las tragó. ¿Y si me equivoco? ¿Y si ni siquiera está teniendo una aventura? Lucien fijó su mirada en la ventana. Lucien era bastante peligroso cuando estaba siendo habitualmente engreído. también. —No me has follado —dijo—. porque quería darme permiso para. tan sin el estorbo de la inhibición innecesaria. ¿Cómo puede mentirte y no desearte? Las lágrimas quemaron la garganta de Sophie. Era una agonía quitar la envoltura frágil y exponer la verdad fea debajo. —No te mientas a ti misma. y la forma en que la miraba ahora con carnalidad no disimulada. de repente sin expresión. Está jugando.. Cuando levantó la vista. Sophie. —¿Aún? —Sacudió la cabeza para tratar de aclararla—. su rostro estaba serio. Se puso de pie para entrar en su vestido. Esa era la cosa más sexy que alguien le había dicho. Jesús.. —Cristo Todopoderoso. pero él se puso de pie también y la agarró por los hombros.

—Pasó los dedos por sus brazos—. Piel de suave terciopelo. —Mira. Su guerrero vikingo. Que tiene el tipo de curvas que hacen que los hombres quieran tocarla. Deliciosas curvas. espejo de suelo con marco dorado—. —Dio un paso contra ella. —Déjame que te cuente lo que veo —dijo Lucien. Una boca hinchada por los besos y los líquidos. Tan jodidamente jugosa. zapatos de tacón alto. —Extendió una gran mano cálida sobre su pálido estómago. La visión de ellos en el espejo era 52 . Sophie. —La llevó a través de la habitación hacia el enorme. Dime lo que ves. ¿Más adulta? ¿Más conocedora? Ropa interior de seda negra. pero la sostuvo firme. Y detrás de ella. su espalda contra su pecho—. Quiero lamer tus jugos. con las manos sobre sus hombros—. casi demasiado encendida para respirar—. —Deslizó una mano entre sus piernas y la acunó. Sophie observó todos sus movimientos en el espejo con los ojos muy abiertos. haciéndola temblar y el aliento se quedó en su garganta—. —Se encontraba tan cerca que podía sentir el calor de su aliento cosquillear en su cuello—. sorprendida y fascinada—. —Sophie lo miró en el espejo. —Movió los dedos por su sexo. —Él gimió mientras deslizaba su mano dentro de sus bragas—. Madura. Veo una mujer que merece ser tratada como una princesa. Sin camisa. Jugosa. Miró de mala gana. Hermoso.—Ven conmigo. —Mírate. Sophie. todavía mojado de la primera vez que la hizo venir—. sujetador. Sólo tenía que tocarla y era como si hubiera accionado el botón “sedúceme ahora” en su cabeza. —Cubrió sus pechos con las manos y los acarició a través de su sujetador—. Un rostro que hace que los hombres la quieran follar sólo para ver cómo luce cuando se viene. una cabeza y hombros más altos. Pelo largo y rubio. Y vio a la misma persona que siempre veía reflejada. y ahora su amante vikingo. Veo a una mujer con el rostro de un ángel. Quiero que veas algo. La misma pero sutilmente diferente. Eres como un melocotón en espera a ser arrancado del árbol. Sophie. Lucien. Ella trató de apartarse. —Pasó el dorso de sus dedos por su mejilla—. Sophie podía sentir su erección presionando con fuerza en su espalda. y lo único que podía pensar era en lo mucho que quería que continuara haciéndola sentir tan bien. Mírate en el espejo. ojos sensuales de una mujer satisfecha.

. su perezosa sonrisa de vuelta en su lugar. no podía apartar los ojos de su mano moviéndose dentro de sus bragas. de plata en la otra. —Lucien. Sophie sintió la vibración erótica en sus pezones duros como guijarros a su ingle. —Tocó con la punta del vibrador la curva de sus pechos. Sophie. no podía hacer casi nada que quisiera. Movió el interruptor y se encendió. —Su brazo se deslizó alrededor de su cintura. No creo que sepas qué es lo tuyo. Lo que había esperado. Él se rió y se paró detrás de ella otra vez. No me digas que no quieres esto. Jesús. sabiendo muy bien que no iba a detenerlo. Ella no podía. el vibrador de plata en la mano.. —¿Cuál te gustaría primero? —preguntó. —Pero nunca he. —Puso la punta del vibrador contra uno de sus pezones. —Sophie.. Estás perdida entre el combate ocasional del sexo misionero con un hombre desinteresado. como esto. y los ojos de Sophie se abrieron ante la nueva sensación. No es lo mío. —Sophie casi lanzó un grito de protesta cuando él sacó sus manos de ella y retrocedió. —Deja de esconderte de mí. —Quédate ahí. Los dientes de Lucien rozaron su cuello mientras movía el vibrador alrededor de su otro pezón. —Miró el vibrador con aprensión—. Yo no quiero. Nunca he utilizado realmente nada como. y tragó una gran bocanada de champagne—. princesa. y desabrochó el sujetador a la vez en un movimiento rápido. Te vi en mi oficina. En este momento.. sus mejillas ardiendo. —Dime que esto no es hermoso —dijo en su oído. 53 . —Se fue apagando.. — Sus ojos se oscurecieron con la lujuria y movió la cabeza del vibrador hasta su estómago—. —Esa es la cosa. Mírate. y se arqueó contra las olas de placer erótico que la recorrieron.. pensar en ese juguete te encendió.. pero él fue más rápido y le quitó las manos. El hecho era que la hacía hermosa. Sophie se quedó boquiabierta.. Sophie. —Le movió el cabello detrás de sus hombros para exponer completamente sus pechos desnudos—. Ella abrió la boca y fue a aferrarse a él. no. Sophie se quedó inmóvil. no era eso. —Has vivido una existencia segura y aburrida.como una película porno suave. Regresó momentos después con su copa de champán en una mano y un vibrador grande. —Le entregó el champán y negó con la cabeza—.

Puso las manos en sus rodillas y le separó las piernas. Tenía el aspecto de vaquero sexy: todo músculo y el pecho desnudo con un vibrador en lugar de un arma. Sophie se vio a sí misma. aun mientras ella instintivamente trató de cerrarlas de nuevo.—Te veo. Sophie? Ella sacudió la cabeza y se recostó contra él. No estaba segura de nada. y el momento se había ido. Puso una mano sobre su hombro y aplicó un poco de presión para animarla. luego se enderezó para mirarla a los ojos. Los brazos de Lucien eran fuertes y cálidos. y ella se dejó caer con incertidumbre arrodillándose con su parte inferior descansando sobre sus tobillos. — ¿Todavía estás segura de que esto no es lo tuyo. Luego abrió los ojos y le dio esa torcida sonrisa de Dios del sexo. Lucien no la hizo esperar para averiguarlo. y esos pocos momentos inesperados de ternura la abrumaban. Envolvió los brazos alrededor de su cuerpo y la abrazó. aparte de sus tacones altos. en la forma en que cerraba los ojos cuando la besaba. aparte de lo malditamente bueno que el vibrador se sentía mientras él lo pasaba por la escasa seda que cubría su sexo. El pánico se arremolinó en el vientre de Sophie. Deslizó el vibrador por su cuerpo y acarició entre sus piernas. —Uh-uh. y se derritió por él otra vez. Se sentó y se arrodilló detrás de ella y juntando las piernas a las suyas. Veo a la chica de allí que quiere más. Aquí. —Él bajó su ropa interior. sus pechos sobresaliendo. extendiendo un brazo detrás de la cabeza para aferrarse a su cuello. subiendo y bajando en el espejo. Mira lo que yo veo. Movió sus manos para enganchar los pulgares en los costados de sus bragas mientras Sophie se veía desnuda. Se mordió el labio y asintió lentamente—. Sophie miró su cabeza inclinada. —Quieres esto. desnuda. Mira de nuevo. Su pulso se disparó en anticipación erótica por lo que podría suceder a continuación. Ábrelas. Realmente te veo —susurró. Lucien la miraba de pie detrás de ella. y luego mantuvo sus manos en sus rodillas. y ella no podía esperar. sus labios suaves. ¿O era emoción? Las dos sensaciones se habían entrelazado en sus entrañas desde el 54 . y podía ver claramente su erección cerca de su cabeza. y nunca se había sentido tan profundamente sexy en su vida. el vibrador silenciado en el suelo junto a él. —Sus ojos saltaron a él con confusión—. mirándola a los ojos en el espejo—. —Arrodíllate. Iba a desnudarla y follarla con ese gran vibrador de plata. rozando su hombro. frente al espejo.

—Chica codiciosa. y ella sacudió sus caderas en un esfuerzo para moverlo más cerca de su clítoris. nunca dejando que tuviera lo que necesitaba—. Quería cerrar las piernas. Mira mis dedos. Lo suficiente como para hacer que se retorciera. a temblar físicamente con profundo placer. Podía ver su palpitante cabeza de plata. —Princesa —murmuró contra su pelo. muy cerca. corriendo la punta arriba y abajo de su sexo. guiando sus acciones. porque había agarrado el vibrador y lo deslizaba por detrás de su espalda. pero esta vez con temor. No te detengas. y ella gimió cuando él pasó un dedo por su base. perdida en la forma en que sus grandes dedos morenos se movían de la manera correcta. pequeñas. y amenazó con detenerse por completo cuando él movió las manos para cubrir las suyas y llevarlas hacia abajo entre sus piernas. No muevas las manos. Y entonces se quedó sin aliento de nuevo. —Movió los dedos con los suyos propios. La respiración de Sophie llegó en cortos jadeos. Comenzó a temblar. —Ábrete para mí. Y luego se detuvo y ella se quedó sin aliento por la frustración. Eso está mejor. Sophie. incapaz de apartar la mirada de sus manos mientras introducía el eje de plata en ella. Sí. Quería que los dos la vieran venirse. y sonrió a la manera en que ella se sacudió y gimió de placer—. ambos mirando su sexo brillante en el espejo. Sí. Él era su verdugo celestial. Sus grandes manos calientes sobre las suyas. —Cerró los ojos con fuerza y él hundió sus dientes en su cuello casi lo suficiente para hacerla gritar—. Observa. —Sí —susurró. no quería. muy lento. demasiado breve para dejarla venir. Se lamió los labios. —Estaba más allá desesperada porque él la llenara. y él la mantuvo en el borde de su clímax. No cierres los ojos. porque había estado tan cerca. Sophie? —Dejó que la punta del vibrador se deslizara en su interior.. Sonó bruscamente contra la plenitud de su trasero.momento en que había puesto un pie en el umbral de la oficina de Lucien y entró en su presencia. Mira. Sophie gimió de placer. pero luego. Sí. Otra vez. perdida en la intensidad de los sentimientos que había liberado. Sus dedos trazaron la piel suave. era demasiado obsceno.. ¿Lo quieres dentro de tu coño. horrorizada por el hecho de que su cruda elección de las palabras sólo la excitara aún más—. y luego introdujo el vibrador dentro de ella en un empuje largo y lánguido. y luego los ojos de Sophie se ampliaron cuando Lucien pasó la punta entre sus piernas. desafiándola con sus ojos y sus manos a ir más allá de lo que lo había hecho antes. — Ella hizo lo que le dijo. muy. ¿Lo ves? ¿Puedes ver cuán jodidamente hermosa eres? —Él tocó con su dedo índice su clítoris. —Lucien empujó hacia adelante para darle lo que quería por un breve segundo. Quería venirse. obligándola a exponer su yo interior a los dos en el espejo—. Las manos de Lucien se movieron a lo largo de sus muslos cuando estuvo seguro de que ella no iba a cerrarlos sobre él. 55 .

Incluso ahora. palabras incomprensibles. con el peso de la vergüenza en sus hombros. dejarse seducir no era la clave para recomponerlo. mientras explotaba a través de ella. Su cuerpo había tomado el control de su mente con un instinto animal que ella era incapaz de luchar. Se robaba su vergüenza y su ira. —gimió y empujó el vibrador dentro de ella hasta la empuñadura. Sophie. No era su culpa que su matrimonio se hubiera roto. Sophie podría haber encontrado la voluntad de poner fin a la misma. sus fuertes brazos se deslizaron por debajo de ella y la levantó como un niño. y el dolor cansado de una amante satisfecha... y por mucho que pudiera pensar. Sophie se dejó caer en los brazos de Lucien mientras la acercaba a su pecho. para que su corazón martillado se detuviera y su cuerpo dejara de temblar.—Sí. Princesa. —Joder. Mírate venir. Ella no tenía por qué preocuparse.. ¿Qué hacía? Las réplicas de vergüenza se apoderaron de ella. pero su ternura derribaba sus defensas. Todas excepto una. Se esforzó por atraparlas. Lucien se agitó detrás de ella. dejándola sin sentido y deseosa de su toque. no podía verlo como algo más que hermoso. Se acercó a la cama y la depositó suavemente. ahora se veía sucio. sí —susurró—. —La tenía bien abierta y el estimulador se mantuvo estable contra su clítoris cuando trató de zafarse ante la intensidad. y cerró los ojos ante la imagen de sí misma desnuda en brazos de otro hombre. y luego se retorció hasta que el estimulador de clítoris golpeó su punto dulce. —Su cuerpo comenzó a sacudirse—. Si hubiera sido distinto a impresionantemente suave. Le acarició el pelo. pero sus huesos se sentían demasiado pesados para levantarse del suelo. La mantuvo allí.. Lucien Knight era salvaje. 56 .. sí. Lo que le había parecido tan erótico hace momentos. ¿Que control tenía este hombre sobre ella? Sólo tenía que tocarla y el sentido común se iba volando. y la dejaba con sólo un sentido de inevitabilidad y calma. Momentos más tarde. pero flotaron lejos mientras se dormía. Mírate.. haciéndola convulsionarse con la violencia de su orgasmo. Necesitaba estar quieta. y luego colocó las sabanas sobre su cuerpo temblando ligeramente y alisó el pelo húmedo de su mejilla. su cálido pecho contra su mejilla mientras ella se instalaba en su contra. y le tomó varios minutos para registrar el sonido como suyo. Podía oír a alguien gritar de placer. y le encantaba. y la tranquilizó con susurros.

¿Cómo podía hacerlo ese hombre? ¿Cómo podía decirle mentiras descaradas a la mujer a la que profesaba amar? La oscuridad de asentó recuerdos del dolor del corazón tiempo. El Club Gateway era precisamente lo que decía sobre la puerta. Miró a Sophie de nuevo.8 Traducido por Deydra Eaton Corregido por Sofí Fullbuster L ucien se sentó en la silla junto a la cama y observó dormir a Sophie. El potencial sexual brilló en ella como un faro. eran los hombres que trataban mal a las mujeres. La chica era ochenta por ciento gatita y veinte por ciento leona. y lo había sorprendido cuando se dio la vuelta y soltó palabras que claramente la mortificaron. Si había una cosa que realmente ponía de gallina la piel de Lucien. Sola. Había recorrido el piso una hora atrás y se encontró satisfecho por el número de personas que fluían por las puertas. y eso lo impresionó. estaba el pequeño detalle de su marido. Lo había frustrado como el infierno desde el momento en que desfiló en su oficina con tacones en los que apenas podía mantenerse en pie. y consideró su misión el hacerla rugir. enterrados durante mucho cabeza. y su insistencia de lo contrario sólo le daba aún más ganas de demostrar que se equivocaba. cada una de ellas con ojos audaces y expectantes. Su único crimen había sido amar por su causa. Su investigador había cavado alrededor y aparecieron pruebas de que otra mujer de Dan había sido un accesorio permanente en el matrimonio de Sophie por un tiempo considerable. Amaba su falta de inhibición. Su vergüenza había perdido la batalla con su arrebato. nadaban a través de su demasiado a su padre. Una puerta a la libertad sexual para cualquier persona lo suficientemente valiente como para entrar. Además. y murió en el corazón de Lucien mientras los de su madre. y abajo el club había cobrado vida. Había estado fuera de combate durante un par de horas. su coraje para rechazar los límites sociales y ser quienes demonios quisieran en ese lugar que había creado. salvo por una botella 57 .

Dan se dejó caer en una silla similar al lado de una cama similar y miró a otra mujer dormir. su relación con Sophie era ideal. Las reuniones con María para cenas clandestinas y sesiones de sexo por la tarde se habían convertido en el agradable elemento fijo en su vida durante los últimos dieciocho meses. Desde el momento en que se conocieron en una fiesta de trabajo. Había compartimentado su vida en su cabeza perfectamente. amante dos veces por semana. Había vivido su vida a la sombra del engaño del padre de Lucien. Había sido el plan ideal. ¿Qué hacía? Esta era la primera vez que pasaba más de veinticuatro horas seguidas en la compañía de María. Era un hombre satisfecho. ella no ocultó el hecho de que lo consideraba atractivo. No tomó ningún esfuerzo separarla en su mente de sus votos matrimoniales. pero se iba a asegurar jodidamente que Sophie no se dejara atrapar en el mismo ciclo de destrucción. Se tambaleaba justo directo al punto de enfrentar a su esposo.de píldoras y una arrugada fotografía de su esposo. y la había roto. Era excitante en su falta de familiaridad. Sexy. y ella lo quería. 58 . y en su mayor parte se engañó a sí misma diciendo que era feliz. Era coqueta. porque fue empujado bruscamente en su cara cuando lo había visitado en el trabajo y lo encontró a horcajadas sobre su secretaria en el escritorio. Era divertida. y no le importaba si él olvidaba poner los contenedores afuera o dejaba la ropa sucia en el suelo del dormitorio. hasta ahora. En una habitación pequeña de hotel en Creta. y en cualquier otra área a parte de la habitación. su esposa y mejor amiga. y Lucien pretendía armarla para la lucha. Lucien había sido demasiado joven en ese entonces para salvar a su madre. se dijo. follar a María ayudó a su matrimonio. y la realidad de estar con alguien más que no fuese Sophie durante todo el día había dado duro en el blanco. María. Justo hasta el día en que no pudo ignorarlo más. Sophie. En todo caso. Se había enfrentado con la verdad en toda su fealdad. María hizo cosas que Sophie no se atrevería.

y de allí en adelante. María se había encontrado con él en el aeropuerto. Ella conocía su situación. O tal vez estaba siendo injusto. Quería ir a casa. pero los pequeños detalles de vivir temporalmente con ella habían expuesto más sus incompatibilidades que sus puntos fuertes. Probablemente no debería importar que María durmiera en el lado equivocado de la cama. María puede que no se quejase sobre contenedores o ropa sucia por el momento. porque ignoraban el hecho de que ella simplemente no era Sophie. Realmente no debería perturbarlo. Dejó caer la cabeza entre sus manos. esperaba que no. porque comprarle a Sophie una nueva botella de perfume era parte de su ritual habitual de vacaciones. eventos habían conspirado contra él y se había encontrado incapaz de salir de ello esta vez. María no había dicho exactamente que le diría a Sophie sobre su aventura. o que no tuviera ni idea de cómo jugar por la noche al póker en el balcón. que ella fuera del tipo turista en lugar de la chica que cocina en la playa. Pero entonces. pero él había logrado esquivarlo. y la amenaza era suficiente para tenerlo empacando su maleta y decir su mentira más grande hasta ahora. No quería ir a la tienda libre de impuestos con ella. Pero el hecho era que todas esas cosas sí lo molestaban. 59 . o que prefiriera té en lugar de café en la mañana. la mujer que lo conocía completamente. Por supuesto. No era la mujer que amaba. Estar con María veinticuatro/siete había destacado todas las diferencias entre las dos mujeres en su vida que nunca se había tomado el tiempo de pensar. pero había dado a entender lo mismo. ¿Sophie sabía sobre María? ¿Cómo no iba a saberlo? Cristo. María había estado haciendo ruido acerca de irse juntos durante meses. Era un hombre casado. sintiéndose atrapado. supo con absoluta convicción que estaba mal.Hasta esta semana.

y una mirada bajo las mantas confirmó sus temores. el recuerdo de las últimas horas hicieron clic en su lugar cuando despertó. 60 . porque un segundo después apareció en la puerta. —Come. Sophie frunció el ceño. —Lo tomaré como un cumplido que durmieras tan bien. la sábana apretada contra su cuerpo desnudo. El cielo solamente sabía lo que sucedía debajo de ella. Esto está mal. —¿Qué hora es? —preguntó. Fragmento por fragmento. luego volvió con una bandeja. No lo había soñado. —Lucien. desorientada por la oscuridad y la cercanía de Lucien. contrariada por el hecho de que se había cambiado de ropa. Estaba en un club de sexo.9 Traducido por NnancyC Corregido por Sofí Fullbuster S ophie abrió los ojos. Oh. Estaba desnuda. y se encontraba increíblemente cómoda. era un nuevo tipo de marca de hermosura. Cálidas y tenues lámparas iluminaban el dormitorio. en suaves y desgastados pantalones vaqueros y una camisa negra descolorida que se adhería a su cuerpo bien definido. Había estado dormida por más de tres horas. La colocó en la cama al lado de ella. —Casi media noche. Sophie lo miró de reojo. Lucien negó con la cabeza y desapareció por unos segundos. —Se apoyó contra el marco de la puerta con los brazos cruzados encima del pecho. —Su voz salió más ronca de lo que había esperado. ¿Dónde se encontraba Lucien? Se sentó en la cama. luego se sentó a la par. Dios. pero justo ahora. No lo había visto en nada más que trajes de negocios. Él debió haber oído sus movimientos. Debes estar hambrienta. No debería estar aquí. Realmente había dejado a Lucien hacerle aquellas cosas.

por favor. Siempre había un elemento sorpresa en las conversaciones con Lucien. y comiera algo. pero sólo se rió de su grosería. —Dame una buena razón de por qué no —dijo. pero la idea perdió su atractivo ante sus palabras. Este no era su promedio de martes a la noche. Una mejor razón. un rápido tanteo y un sándwich? No es muy elegante. —Quédate conmigo esta semana. —¿Qué? ¡No! —Podría ser hermoso. Levantó la mirada hacia Lucien otra vez. por eso. pero estaba claramente loco. Había tenido la intención de ofenderlo. Sophie lo observó en silencio y esperó por más. —Tengo una propuesta para ti. ¿Dónde se había ido su realidad? De repente entendió como Alice se había sentido cuando cayó en la madriguera del conejo. —Hundió los dientes en la oscura y brillante piel de la cereza y rasgó la pulpa desde el carozo. Lucien? ¿Un viaje al club de sexo. Sándwiches delicados. —Porque… porque no quiero. sólo tienes miedo a admitirlo. —Por supuesto que quieres. —¿Un preludio? Asintió y agarró una cereza del bol. —Un preludio. Vaya. Trufas de chocolate. desnuda. Boles con frutas. —Lucien se rió y mordió la cereza en la mitad—.Sophie bajó la mirada al despliegue de comida. Ella era su asistente personal. Sophie. No podía hablar. —¿Así es tu bienvenida a todo nuevo personal. ¿Había alguien arrancándola de su propia vida y arrojándola en una fantasía? Estaba desnuda en un club de sexo mirando a un guerrero vikingo succionar una cereza. preguntándose cómo podía esperar que se sentara allí. No conocía las palabras apropiadas. Había estado medio considerando comer un sándwich. —Eres el hombre más engreído que jamás haya conocido. era tan impredecible como imprevisible. —Se estiró por otra cereza. —Eso no fue un tanteo. Sophie negó con la cabeza. Él era su jefe. 61 . luego se extendió a su lado en la cama y balanceó otra cereza indecentemente grande sobre su boca por el tallo. Fue un preludio. Sophie sacudió la cabeza. Sophie conocía la respuesta a eso.

blah. Quédate conmigo hasta el domingo. —Porque te lo debes a ti misma. Volvió sus grandes e inocentes ojos azules a ella. Porque eres joven. —¿Por qué? Sus ojos se deslizaron a los suyos. pero su franqueza exigía la misma sinceridad de ella. Aparte de invitarlo a un striptease no había escape de esta conversación. sentir todo. y quiero ser el único que te muestre. —Sólo somos Dan y yo. —Quien no está allí. y también podría haber estado acariciando su trasero. —Quédate porque quiero que lo hagas. Vamos a comenzar esta conversación otra vez.—Blah. Estaba atrapada. Mereces saber todo. y él lo sabía perfectamente bien. No podía recomponerse lo suficiente como para mentir. y la sábana estaba sujetada bajo su cuerpo. Trazó con la punta de su dedo la curva del melocotón. Sophie se apoyó a sí misma en un codo y se giró hacia él. —Extendió el brazo y eligió un melocotón de la bandeja—. se convertiría en un caliente hipnotizador de primera. —¿Un perro. la sábana apretada bajo sus brazos. y vuelves a vivir. entonces? ¿Dos hijos gritones? Sophie suspiró y se dejó caer en la almohada de nuevo. y hermosa. Sus ropas se hallaban dispersas por el otro lado de la habitación. Sophie. infiltrándose con sutileza en sus pensamientos. —No tengo un gato. y hay mucho más que el sexo que has experimentado hasta ahora. Lo hacía otra vez. Si alguna vez renunciara a su vida como el rey de un imperio sexual. Lucien giró el melocotón en sus manos. 62 . —Llevó el melocotón hasta su nariz e inhaló profundamente. —¿Se te había ocurrido que podría no querer saber? Lucien sacudió la cabeza con una sonrisa baja y sexy. aún del mismo modo no podía permitirse admitir la verdad. —Hizo gestos para que se moviera. —¿Tienes un gato? ¿Es eso? ¿El señor Tibbles va a morir si no vuelves a casa para alimentarlo? Estrechó los ojos y desvió la mirada. sabiendo muy bien que era mucho más que una pieza de fruta inocente. blah. —Se me ocurrió que creías que no querías saber. frustrada. —La frialdad contenida de sus palabras arrebató la ira de Sophie y la dejó a la defensiva—. Sophie? ¿De verdad no quieres saber? Por convención decretó que Sophie se rehusaría. Pero luego te toco. De acuerdo. ¿No sientes curiosidad. y lo miró fijamente.

La sonrisa en respuesta de Lucien se hallaba llena de promesa sexual. —Voy a lamerte aquí. 4 Juego de palabras entre Peach. —Ahora esto es estupendo4 —dijo. —Sus dedos le tocaron la boca cuando tragó—. luego ofreció el melocotón a sus labios. Y tentador. pero las palabras no saldrían. Dime que te quedarás. más fuerte esta vez—. —Me gusta tu sabor —dijo—. Estaba totalmente vestido. Sophie le dio el más diminuto asentimiento. fuertes en suavidad. Abrió la boca y le chupó el dedo. —Me quedaré — susurró. pero Sophie todavía podía sentir claramente su excitación presionando en su estómago. luego retrocediendo para trazar vagas figuras de ocho en su clítoris. No podía negarlo. con una mirada de soslayo al abandonado plato con frutas. por lo que abrió las piernas un poco para él. Fuegos artificiales explotaron en su estómago cuando su lengua se deslizó sobre la suya y sus caderas se mecieron. estupendo. Los pezones de Sophie se endurecieron debajo de la sábana. —Sus palabras la acariciaron cuando comió la suave pulpa—. Estaba desnuda aparte de sus medias de liguero. y Peachy.—Quédate porque puedo hacerte sentir mejor de lo que cualquier otro jamás hizo. Me quedaré —repitió. No pudo evitarlo. se cernió y rodó a Sophie encima de él. Sus dedos se movieron en largas caricias. cerró los ojos y hundió los dientes profundamente en él. Quería su boca en ella en vez de en ese melocotón. Se apoyó en el codo. y Lucien no perdió el tiempo. melocotón. Sus manos recorrieron la longitud de su columna expuesta. Lucien había ganado. y había capas de ropa de cama entre ellos. arremolinando el dulce jugo del melocotón alrededor de él con la lengua. 63 . Cerró los ojos y obedeció su orden. Cuando abrió los ojos. luego serpenteó una mano alrededor de su nuca para atraer su boca para un beso. Puso las manos en su trasero. haciéndola jadear. Deslizándose justo dentro de ella. Lucien. Quiero quedarme contigo. lo suficientemente cerca como para que ella lo probara. luego se aclaró la garganta—. —Muerde. —Se puso el melocotón en la boca. —Sabe como tú. Su otra mano se movió para acunar su cabeza contra la suya. tocándola en todas partes. Lucien deslizó los dedos lentamente fuera de su boca y luego los metió en la suya. y sus dedos se deslizaron en la grieta de su trasero. Dulce. reflejando su postura. y en un movimiento veloz. —Sophie no podía detenerse.

—Deslizó los dedos en su interior otra vez por un segundo. —¿Qué lista? —La que tengo en mi cabeza de las cosas que voy a hacerte esta semana. —Y aquí. princesa. Negó con la cabeza. —Vístete. Dios. luego los retiró de nuevo para acariciar su culo. Estaba tendida encima de un hombre que jugaba con su culo y llenaba sus oídos con promesas de una semana de placer absoluto. sin censuras. —Y aquí. quería su lengua allí. Sophie levantó la cabeza un ratito. pero su toque fue tan suave como una pluma que dejó de intentar alejarse. lo que le hizo empujar su trasero un poco más fuerte en su mano. —Lo agregaré a mi lista. pero había algo innegablemente sexy ante la sensación de Lucien tocándola allí. Lucien no dijo nada. Sophie se sintió más allá de sucia. Hundió los dientes en su labio inferior. Vamos a bajar. Sophie. Su mano permaneció por otro momento en su trasero. —Sus dedos acariciaron la pequeña entrada apretada. —Lucien respiró en su boca. Era un tabú que nunca había estado interesada en romper. se cernió encima de ella. —Podría sorprenderte. Estaba llena hasta el borde con deseo oscuro y atractivo. —¿No? No apartó los dedos de su culo. 64 .Sophie gimió con anticipación. y preparada para seguir a ese gran dios vikingo del sexo por su apasionante y desconocido mundo. Sus ojos se ampliaron. haciéndola retorcerse con sorpresa. pero en vez de darle una larga y cómplice mirada. luego Lucien se sentó y la bajó de encima suyo. —¡Lucien! No. Y todavía no lo estaba. Sabía que Sophie ya había madurado para gustarle la sensación extraña de su atención allí. y el movimiento empujó su columna hacia abajo.

voy a hacer todo un chequeo completo del lugar. Sophie. no sobresalir y hacer que las personas se… —Se volvió hacia ella y lamió sus labios—.10 Traducido por Moni Corregido por Vanessa VR S ophie se quedó atrás junto a la puerta abierta de la suite de Lucien. —Tomó su mano. teniendo la ventaja frente a sus palabras. usando de nuevo el vestido verde y zapatos de tacón alto. Realmente quería la seguridad de su ropa interior. y vas a venir conmigo. Se sentiría mucho mejor si luciera oficial. Sophie. —No seas ridícula. —Así está mejor. Estaban en el bolsillo de Lucien. sintiéndose mal y expuesta a pesar de que se veía perfectamente decente a simple vista. Se había reído de la idea de que ella nunca antes había dejado la casa sin ropa interior. —Vamos. —¿No debería tener un portapapeles o algo así? —preguntó. Dio un paso vacilante hacia abajo para estar junto a él. Voy a hacer toda una entrada. —Deja de mirar mi entrepierna y ven aquí. —Pero… —Miró desesperadamente hacia su bolsillo. y ninguna cantidad de súplicas por ella había hecho la más mínima pizca de diferencia. Se puso de pie en la parte inferior de la pequeña escalera y la llamó. en vez de una buscadora de placer. 65 . y la guardó en su bolsillo a pesar de su protesta. Algo para marcarla como parte del personal. pero despojada de la ropa interior. distinta del resto de la clientela del club. Ahora. Sophie encontró un pequeño consuelo en el hecho de que le había dado al evento un sesgo relacionado con el trabajo. Lucien se rió de ella. Nuestro objetivo es mezclarnos. y vas a hacer tu trabajo como mi asistente personal y acompañante.

—Iremos por este camino y entraremos por la recepción —explicó. Se recordó que independientemente de todo lo demás. —Quédate cerca de mí. Sophie se apretó a sí misma contra el lado de Lucien mientras pasaban la pequeña cola en la puerta principal. ¿quieres? Por aquí. Knight. Quiero verlo a través de los ojos de nuestros clientes que pagan.Alejen a grandes zancadas. y era un jugador de clase mundial. se suponía que debía estar aquí en calidad de la asistente personal de Lucien. incluso sin su ropa interior. El hombre era letal. La fachada de cristal ahumado 66 . tal vez podría lograrlo durante las próximas horas. o lo consideraría todo parte de su liberación sexual? —¿Sophie? —Lucien se detuvo y la miró—. sólo relájate. —No creo que vaya a dejar que te pongas ropa interior de nuevo esta semana. Antes había estado nerviosa. El club se veía diferente ahora que la oscuridad había descendido. pero tenía que aceptar que una gran parte de ella quería quedarse y ver lo que había más allá. —Se movió hacia la salida de incendios. Ahora estaba aterrorizada. Él inclinó la cabeza y colocó la mano en la parte baja de su espalda. Sophie lanzó una última mirada de anhelo sobre su hombro hacia la ahora puerta cerrada que se interponía entre ella y el santuario. La idea de ver el club con personas en esas habitaciones. en esas camas… se estremeció. —Muéstreme el camino. tendiéndole de nuevo la mano—. Si lo pensaba de esa manera. o rozaba al pasar junto a ellos por error? ¿La atarían a una cama y le darían treinta azotes? Y. Nadie te tocará a menos de que lo toques primero. ¿Y si se tropezaba con alguien. Todo esto era un gran juego para él. ¿Lucien intervendría. Como que quería huir a casa. y le lanzó una mirada inquisitiva cuando no lo siguió automáticamente. —Pasó una mano por la parte trasera de ella y se inclinó hacia su oído. Sophie enderezó la columna vertebral y colocó los hombros hacia atrás. Por amor a Dios. Sr. y luego siguió a Lucien por la salida de incendios.

la mayoría de las personas se veían bastante regulares. 67 . Las mujeres brillaban con diminutos vestidos transparentes. —Ya no estamos en Kansas. Apartó la mirada rápidamente y se encontró con los ojos azules divertidos de Lucien mirándola. Carajo. y la pista de baile se levantó con personas girando. y tardó varios segundos para que Sophie se diera cuenta de que su pene estaba enterrado en la boca de una morena entre sus piernas. Lucien le asintió al personal de seguridad y colocó una mano en su espalda de nuevo para dirigirla por la recepción y a través de las puertas dobles de la entrada. Sophie dio el más pequeño vistazo hacia ellos mientras pasaban. Sólo lo había conocido por una pequeña cantidad de tiempo. y los ojos de Sophie vagaron mientras Lucien ordenaba bebidas al barman. Obviamente los vestuarios se hallaban colocados mayormente para deshacerse del ochenta por ciento de la ropa. Sin embargo. inmediatamente atento. las personas en la cola no estaban más que vestidas como fiesteros regulares. —Considéralo parte de tu disfraz. Tal vez había exagerado un poco las cosas en su mente. Un chico se encontraba sentado en un taburete al final del bar. ¿Podía confiar en él para cuidarla aquí? ¿Y si de pronto se quitara la ropa y esperara a que ella saltara desnuda dentro de un jacuzzi? Era extraño. Era un club. La guió hasta el bar. el bar brillaba con un sinnúmero de botellas de alcohol y mezcladores. —¿Una bebida? —preguntó Lucien. A primera vista. Dorothy. —No parece muy profesional. Había ido suficientes veces a discotecas. casi parecía cualquier otro club. y la iluminación tenue en la recepción añadía el ambiente de expectación que irradiaban los clientes que esperaban. estaba —de un modo insondable— segura de que podía confiar en él. luego desvió la mirada rápidamente. Sophie frunció el ceño. Se relajó un poco. una mirada más cercana confirmó que no estaban vestidos como los fiesteros de afuera. Le ofreció uno de los vasos. Por lo que pudo ver. —Lo inesperado de la frase la hizo reprimir una risita.tomó una postura amenazante sin el sol brillando fuera de él. Se inclinó y colocó la boca cerca de su oído mientras entraban en el club oscuro y lleno. notando el hecho de que la habitación antes vacía. La iluminación tenue oscurecía su cara y le daba un aire ligeramente amenazante. levantando la voz sobre la música. ahora se encontraba llena de gente. y ocasionalmente casi nada en absoluto. sin embargo. La música bombeaba. Sophie dejó que sus ojos vagaran alrededor.

y fue su turno de rodar los ojos mientras se subió en él. Sabía a vodka y lujuria. —Lucien anticipó sus pensamientos de nuevo. quien vació una pala plateada de hielo en él sin una pizca de expresión. —¿Fue eso otra parte del disfraz? —susurró cuando la soltó. Su cuerpo curvilíneo rozó contra el suyo desde el hombro hasta el muslo. su boca hormigueando por el vodka y el beso. —Sólo siéntate en él. Lucien rodó los ojos y le tendió su vaso al barman. sus manos aún más firmes mientras sostenían sus caderas. No había nadie mirándola excepto Lucien. 68 . Creo que impactaste a ese tipo de allí. Está escrupulosamente limpió. Acarició su ropa interior en su bolsillo. Sophie miró el taburete de metal de diseñador junto a él y deseó tener un poco de desinfectante de manos. y cruzó las piernas para estar doblemente segura de que nadie podía ver más arriba de su falda. —Puedes tener hielo si quieres. —Que divertido —murmuró con amargura. Necesito ver todo trabajando. quien reía abiertamente. Una mujer con largos rizos negros y un vestido de encaje rojo se pavoneó hasta el bar junto a Lucien. y abrió la boca para dejar su lengua deslizarse sobre la suya. —No. ¿Por qué hicieron estas cosas tan incómodas? Lucien estabilizó el taburete con la mano. —¿Un vodka seco? Se encogió de hombros. Sus labios eran firmes. luego volvió la espalda en su cara para volverse hacia Sophie con deliberada lentitud. Lucien se volvió para inclinarse contra el bar e inspeccionó la habitación. Lo inesperado de su boca en la suya un segundo o dos más tarde le sacó el aire de los pulmones a Sophie. a pesar de que estás totalmente vestida. —Ojalá hubiera estado de pie enfrente de ti en ese momento. Te besé porque. ¿Lo habría malentendido? ¿Aceptaría la no tan sutil invitación de esta mujer? Sophie lo miró mientras él inclinó la cabeza hacia la mujer en un saludo informal. Los ojos de Sophie se dispararon alrededor en pánico. —Siéntate por un segundo. y el miedo erizó la piel de Sophie. suficientemente cerca como para hacer que ignorarla fuera imposible. Bebió con cautela y de inmediato se atragantó con la intensidad del alcohol en su garganta. sigues siendo la mujer más sexy del lugar. —Sus pulgares frotaron sus caderas—.—¿Qué es? —Vodka.

las parejas se tocaban entre ellos abiertamente. y el fuego en su vientre se encendió con indecente velocidad. El brazo de Lucien cayó en la cintura de Sophie.Tenía una manera de decir lo último que Sophie esperaba. y en los brazos de un hombre que la deseaba con una pasión que bordeaba en la obsesión. un tour domesticador. así que verla de pronto tan lasciva y enorme frente a ella la sorprendió. Estaba rodeada por sexo de pared a pared. Su boca aterrizó en la suya al instante en que la tenía arrinconada. Los dedos de Lucien se entrelazaron con los de Sophie y la agarró con fuerza cuando pasaron a una pareja follándose contra la pared. —Le ayudó a bajarse del taburete y la guió alrededor del borde de la pista de baile. Los asientos estaban agrupados en pares y cubiertos de piel de leopardo. —Por aquí. paralizada. Se dirigió a través de un arco en la parte trasera hacia algún lado que no le había mostrado antes. Una hoguera carnal. —Vamos a caminar. Nunca se había sentido atraída por cualquier tipo de porno. Lucien tiró de ella hacia un sofá del amor escondido justo en el fondo de la habitación. y la película rodando a través de la pantalla era pornografía fuerte. una mezcla de ternura con lo obsceno que la dejó sin habla. la mano de un tipo entre sus piernas abiertas. —Lucien. Posesivo. Deliciosa. y la llevó hacia un lado dentro de una habitación oscura. Algo le decía que no iban a comprar palomitas aquí. Nadie mirará a menos de que sea invitado. Tranquilizador. o que su cuerpo reaccionara a ello. pero esos que estaban allí. y su lengua golpeó y lamió dentro de la suya mientras sus dedos buscaron los pezones a través del material de su vestido. Sophie la miró. No parecía haber mucha gente en la habitación. Sophie trató de no mirar muy de cerca a la gente a su paso. —¿Te gusta el cine? —susurró. Le tomó unos segundos a sus ojos ajustarse a la oscuridad y darse cuenta que se encontraba dentro de un cine. pero no cualquier tipo de cine en el que había estado. Incluso aquí en medio de esta atmósfera cargada y sexual. Peligrosa. Lucien brillaba. sus pantalones en sus tobillos. las piernas de ella alrededor de sus caderas. En los sofás. pero no podía evitar que sus ojos se desviaran. Sus labios chocaron con los suyos. Una mujer que usaba una tanga negra diminuta colgaba de cabeza en un tubo. no hacían un secreto del hecho que tenían sexo. 69 . no podemos… —Está marcado como privado.

princesa. y él colocó la otra mano sobre su boca. con los ojos muy abiertos. Era puramente coger. —Sus dedos aún moviéndose dentro de ella. —Eres tan malditamente sexy. —Aquí no. Él chupó los dedos de su otra mano y la estiró alrededor de su muslo para pasar la mano sobre su perineo. voy a tocar tu culo. Sophie clavó las uñas en sus hombros y apretó los dientes cuando su orgasmo comenzó a construirse. Su erección quemaba entre ellos mientras él subió su falda bruscamente y empujaba la mano entre sus piernas. Sabía lo cerca que estaba y la incitó susurrando palabras sexuales y con profundos hundimientos de sus dedos. sabiendo que no lo haría. —Las personas considerarán que está bien venir y mirar si haces ruido —susurró. Sophie podía sentir su clítoris bajo sus dedos. Ella se tensó.La lujuria se apoderó de ella. Sophie —murmuró. Ahora. Colocó la mano de ella entre sus piernas y mordisqueó su oreja. —Compórtate —se rió Lucien en su boca—. y Lucien empujó la lengua dentro de su boca al mismo tiempo que torció el 70 . rítmica y profundamente. Sophie se puso rígida. en su boca. Esta era la tercera vez que la había tocado íntimamente. Lucien lo sintió y movió sus dedos más rápido dentro de ella. Voy a cogerte con mis dedos. y su cara se contorsionó con el esfuerzo de silenciar su placer. Quería sentir su pene en sus manos. No era hacer el amor. Sus dedos mojados hicieron su camino para jugar alrededor de su ano justo como antes mientras sus dedos se movían duro dentro de su sexo. Era obscenamente erótico. soltando palabras en sus oídos que la avergonzaban con su tosquedad y empujó su clímax más allá de los límites. Quiero escucharte gritar la primera vez que te coja. luego abrió el botón de sus vaqueros. apartando la mano de su boca. —Sophie se quejó con frustración cuando tomó su muñeca—. sabiendo a donde iba. y quería nivelar la situación. y le mordió el labio cuando comenzó a perder el control de su habilidad para estar en silencio. Rápida y fuerte necesidad la hicieron subir para sentarse a horcajadas en su regazo. —No hagas ruido. Ella gimió. Operando por instinto. Él gimió y se movió debajo ella. —Hazte venir tú misma. y te va a encantar. Empujó los dedos dentro de ella. Tú vas a tocar tu clítoris. y no podía resistir el deseo de hacer lo que se le pedía. dentro de su cuerpo. Ella asintió. asustada de que fuera a detenerse. Sophie gimió. extendió el brazo y masajeó su gran erección.

dedo suavemente dentro de su culo. Sophie se arqueó violentamente, llena
en cada orificio, y todo su cuerpo se sacudió con el esfuerzo de controlar el
deseo de gritar en el oscuro y sublime éxtasis mientras se venía en sus
manos. Continuó, y continuó… ola tras ola… se agarró de él y se sostuvo a
través de la tempestad.
—¿No estás feliz de no estar usando ropa interior ahora? —susurró
mientras ella se calmaba. Sophie apoyó la frente contra la de él. Sí. Sí.
Lucien sacó los dedos de ella y le arregló el vestido sobre los muslos
gentilmente y deliberadamente. Una sonrisa jugaba en las comisuras de su
boca.
—Qué pena que no trajeras esa carpeta. Pudimos haber tachado
“hacer que Sophie tuviera un orgasmo en un club de sexo” de mi lista. —
Lucien levantó las cejas hacia ella—. La primera en la clase, Srta. Black.
Está progresando correctamente.
Sophie se puso de pie y alisó su vestido, inestable en sus zapatos de
tacón alto. Frente a la gran pantalla delante de ella, un chico tenía a una
mujer desnuda doblada sobre el capó de su auto, y la cámara hacía un
acercamiento de su pene enterrado profundamente entre sus piernas. El
sexo de Sophie aún pulsaba por su orgasmo, y miró hacia Lucien detrás de
ella. Quería su pene dentro de ella, lo quería llenándola justo como la
mujer en la pantalla.
—¿Podemos ir arriba? —susurró con voz ronca, pasando la mano
sobre su entrepierna.
Una sonrisa baja sonó en su garganta.
—Con calma, princesa. —Puso la mano en su trasero para llevarla
fuera del cine.
De vuelta en el club, Sophie caminaba cerca detrás de Lucien hacia
las escaleras a un lado de la pista de baile. Era consciente de los ojos de
otras mujeres en él mientras las pasaban, y un poco de orgullo bailaba por
su columna vertebral.
Manos lejos, chicas. Este es mío. Por esta semana, de todos modos.
Después de lo que acababa de pasar en el cine, Sophie sentía un
extraño hilo de conexión con estas personas, y los comienzos de
entendimiento del por qué se encontraba aquí.
Era extrañamente liberador, un sentido de pertenencia.
¡Guau! ¿En qué pensaba? No pertenecía a estas personas. ¿Cierto?
¿Lucien tenía razón? ¿Había una diosa degenerada del sexo merodeando
bajo su piel inocente?
Ya estaba segura de una cosa, no podía volver a su apenas vida
sexual suburbana con Dan.

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Físicamente empujó cualquier pensamiento de él fuera de su cabeza.
Dolían demasiado. Se encontraba en otro lugar, probablemente cogiéndose
a alguien más en ese mismo momento, y sólo por esta semana, no iba a
sentir culpa sobre hacer exactamente lo mismo.

72

11
Traducido por Adriana Tate
Corregido por Alessa Masllentyle

L

ucien llevó a Sophie a través del club. A través de habitaciones
llenas de extraños follándose los unos a otros. Más allá de la
bañera de hidromasaje, una maraña de extremidades
desnudas, una mujer rubia desnuda con tres hombres en ella. Uno por
detrás. Uno por delante entre sus muslos extendidos. El tercero de pie
sobre ella con su polla en su boca. Ella llamó la atención de Sophie
mientras pasaban, una silenciosa pero inconfundible invitación para
sumarse, tenía a Sophie apresurándose para evitar su mirada. Podría
haber dejado a Lucien tocarla aquí, pero no tenía ganas de dejar a nadie
más.
Escaleras arriba, Lucien abrió una puerta tras otra, y un
caleidoscopio de imágenes de sexo explícito se quemaron a sí mismas en
las retinas de Sophie. La música de la planta baja también se oía aquí, un
ritmo bajo sexual que sustenta la acción. Si la planta baja parecía lasciva,
aquí arriba era francamente obsceno. Parejas. Tríos. Orgías. Lucien abrió
la puerta de la habitación que contenía la cama que Sophie había probado,
y esta vez no se hallaba vacía. Tres mujeres desnudas estaban enroscadas
una alrededor de la otra en un triángulo sáfico.
Una pelirroja se encontraba situada al final de la cama viendo las
actuaciones, con un pie de tacón de aguja apoyado en el colchón para
darle a la mujer arrodillada en el suelo entre sus piernas mejor acceso. La
mano de Lucien masajeó a Sophie por detrás mientras ella quedó
paralizada en su sitio. Podía ver claramente la lengua de la mujer
trabajando su magia entre las piernas de la otra… moviendo rápidamente
su clítoris… a diferencia de la mayoría de las mujeres en el club, ella no
estaba completamente afeitada. Un triángulo de suaves rizos rojos cubrían
su sexo, y de alguna manera representaba el acto oral más íntimo, como
ver animales salvajes.
—Jodidamente hermoso, ¿no es así? —susurró Lucien, y movió la
mano detrás de ella para cubrir su abultada erección. La garganta de
Sophie se sentía reseca. No quería estar excitada por lesbianas. No quería

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disfrutar de la sensación de la polla de Lucien en su mano mientras
observaba a alguna mujer venirse en la cara de otra mujer. Quería irse,
pero Lucien le bloqueaba el camino, y la mujer comenzó a gritar. Se iba a
venir, justo aquí delante de Sophie. Ella retrocedió, pero sólo tuvo éxito en
estar más cerca en contra de la dureza del cuerpo de Lucien.
—No huyas. Obsérvala venirse. ¿Puedes ver lo cerca que está,
Sophie? —Lucien meció su polla en la parte de atrás de su mano—. Ve lo
rosada que está. Cristo… —susurró Lucien—. Tú eres incluso más
hermosa Sophie.
La mujer ahora realmente gemía, y se extendió a sí misma aún más
amplia con sus dedos. Sophie no podía quitar los ojos de su brillante sexo,
sus labios extendidos para esa golosa boca.
—Tan mojada… —Lucien respiró—. ¿Estás mojada, Sophie? —
Sophie agarró su polla duro. Sí—. Imagínate como te vas a sentir cuando
lama tu clítoris de esa manera.
Sophie se puso tensa, demasiado perdida en la bestial sensación
para estar avergonzada. La cadera de la mujer se sacudió contra la cara de
su amante, y los dientes de Lucien se hundieron en la oreja de Sophie.
—Vamos. El espectáculo terminó.
—Supongo que podemos tachar “hacerte ver un espectáculo en vivo
de sexo de lesbianas” de esa lista, también —dijo Lucien secamente,
mientras la guiaba por el corredor. Sophie no podía mirarlo. Su cabeza
daba vueltas. Demasiadas imágenes sexuales. Demasiadas posiciones.
Demasiadas emociones que no había esperado y no sabía cómo manejar.
Estaba avergonzada de su reacción allá en esa habitación, avergonzada
por el hecho de que lo había encontrado tan erótico.
Lucien la presionaba demasiado lejos. No tenía idea de quién era, de
cómo actuar, cómo regresar a la normalidad después de lo que él había
hecho con ella.
—Por favor, Lucien. ¿Podemos regresar ahora? —Se giró hacia él, y
sus ojos recorrieron su cara por unos cuantos minutos en silencio.
—Suficiente por ahora, ¿eh? —Ahuecó su mejilla.
—Más que eso —dijo Sophie, su garganta de repente obstruida con
lágrimas. Todo esto estaba mal, mal, mal—. Quiero ir a casa. —Sophie
recogió su cartera de la habitación de Lucien tan pronto como llegaron a
su suite. Se sentía agotada más que cansada. Saturada más que
informada, y quería estar sola para mantener su propia asesoría. Lucien
parecía robarle la capacidad de pensar racionalmente; un toque y su
resolución se derretía como un cubo de hielo que se enfrenta a un soplete.

74

Sophie suspiró más fuerte. —Gracias —murmuró. Cogió las llaves de la mesa y las lanzó al aire. Lucien. y no estaba segura en el carro. El sexo con Dan era aburrido. probablemente porque tenía que forzarla más allá de las lágrimas que brotaban de su garganta. Y entonces Lucien entró con ella. —Sabía que su voz sonaba acuosa. Lucien inclinó su cabeza de lado. o en cualquier otro sitio. Porque si Lucien se encontraba cerca. el gran maestro de toda la depravación. más que agradecida de que Lucien la había llevado por la parte de atrás del club. Ella no podría enfrentar todo eso otra vez esta noche. Las luces de las señales de tráfico y las fachadas de las tiendas brillaron. aliviada de que él había elegido no pelear con ella. —Necesito ir a casa. Jesús. ni siquiera había tenido sexo con Lucien. no estaba segura de sí misma.No quería derretirse más. el vidrio y el metal a su alrededor. Amaba a Dan. Tragó bocanadas de aire de la noche fresca mientras taconeaba en su camino por las escaleras de incendio de metal. rosados calientes. Se había colocado una chaqueta de cuero sobre su camisa. dándole un aire de modelo de dudosa procedencia de una revista costosa. rojos peligrosos. Todo era un caos total en su cabeza. —Siempre puedes dormir aquí. Extraño. Lucien parecía como si iba a decir algo pero luego lo pensó mejor. Condujeron en silencio. Él le quitó el seguro al carro y ella se deslizó en la seguridad del cuero negro. siguiéndolo mientras cerraba la puerta y se dirigía hacia la salida de emergencia de nuevo. el carro devorando los kilómetros como si fuera caramelo. pero aun así. sombras multicolores por las laderas y los ángulos de su cara. Quería a Lucien. No lo supo hasta que Lucien le había quitado la venda de los ojos. entonces nada de esto habría pasado. Sus ojos se desplazaron hacia su perfil mientras él miraba la carretera. —Está bien. pero su corazón le dolía más. El cuerpo de Sophie le dolía. no como Dios manda. Verdes neón. —Atrapó las llaves y señaló hacia la puerta—. la había excitado más en los dos últimos días que Dan en los últimos años. un muro de bienvenida separándola de la depravación más allá. manejando el carro deportivo con fácil experiencia. Si tan sólo pudiera mantener la calma y la compostura cerca de él. 75 . sin embargo familiar. Una extraña hermosura. Sophie negó con la cabeza y miró lejos de él. Te llevaré ahora. El sexo con Dan era… apretó los ojos.

pero ella se rehusó a encontrarse con su mirada. Le había dado una mirada y parecía ver sus secretos más íntimos. y parecía vivir una vida sin compromisos o convenios. Él desaceleró el carro hasta estacionarse fuera de su casa. Lucías apagada cuando viniste a mí. Invitarlo a la puerta borrando todas las líneas. No puedo creer que haya hecho todo esto. así como no se disculpaba por el negocio que había elegido por sí mismo. Su relación no había seguido ninguna de las rutas convencionales. Él se giró. Pero entonces ahí estaba el sexo. Todo esto es un desastre. no le había preguntado donde vivía y no fue ninguna sorpresa que ya supiera. con los labios fruncidos—. ¿Qué es lo que realmente sabes de mí? — Este hombre en realidad no la conocía. Sophie cerró los ojos para contener las lágrimas que la amenazaban. no en ninguna manera que importaba. Sophie no podía evitar envidiarlo. algunos de los cuales eran tan profundos que ni ella misma era consciente de ellos.Él llevaba su belleza sin ninguna disculpa. —Sé lo suficiente. estás ardiendo. Era un hombre totalmente a gusto con su piel. Verlo sentado en la silla de Dan… tomar desde la taza de Dan… simplemente parecía muy mal. el sexo. 76 . hacerlo parte de su matrimonio en lugar del distinto espacio que Sophie había reservado para él en su mente. sin embargo apenas en lo absoluto. —Oh por favor. él la conocía íntimamente. La ira golpeó caliente dentro de ella. Prefiero el sexo que el café. Oh Dios. Ahora. Lucien ya no puedo trabajar para ti. Lucien. Ahora… —Se encogió de hombros—. No era muy dada a llorar. la casa de Dan. —Sacudió la cabeza y miró por la ventana. —Hogar. horrorizó a Sophie. —Lucien… —Suspiró y retorció los dedos en su regazo—. hogar —murmuró mientras apagaba el motor—. pero estar cerca de Lucien parecía intensificar todas sus emociones. —O sólo podrías invitarme a tener sexo. Sé que te has sentido viva en este último par de días más de lo que te has sentido en un largo tiempo. Ella gimió y colocó las palmas de sus manos en los ojos y se los frotó duro. ¿Vas a invitarme a tomar un café? La idea de Lucien dentro de su casa. dulce. El error sería para ti correr de prisa bajo tu roca y esconderte de quien realmente eres. Él definitivamente la había hecho venir diez veces más fuerte de lo que había conocido antes. —Estás equivocada —dijo—.

Se equivocaba.No podía mentir. duerme un poco. él tenía razón. —Él encendió el motor—. Él claramente no creía que ella pudiera resistírsele. 77 . No iba a volver a trabajar en Knight Inc. pero eso no excusaba su comportamiento. él entendía que ella necesitaba estar sola esta noche para sacar sus sentimientos para sí misma. viendo a esas mujeres teniendo sexo. No podía ayudarla a luchar la batalla que se desencadenó en su cabeza en este momento. Necesitaba escapar dentro del santuario de su propia casa. Ella estaría de vuelta en su oficina mañana a las dos en punto. Sophie. —Entra. despeinada y deliciosa. Empezaremos después del almuerzo mañana otra vez. Se encogió ante la idea de estar en el club. Lucien observó a Sophie subir por el sendero del jardín. Él aceleró el motor y movió el carro lejos sin mirar hacia atrás. Tal vez había estado a la deriva a través de su vida matrimonial en un estado de insatisfacción sin saberlo. Sophie ya sabía lo suficiente como para darse cuenta que no tenía sentido discutir con él. Sólo que no lo sabía todavía. No llegues tarde. mañana ni ningún día otra vez. en esa habitación. con la erección de Lucien apretada en su mano. Tener a Lucien y su carro fuera de su entrada.

cuando todo el tiempo estuvo en el Club de Gateway dejando que Lucien la follara con su gran vibrador plateado. Por más de diez minutos. Cualquiera que sea… te amo. O yo estar allá. y Sophie tragó aire mientras las lágrimas corrían por su rostro. La luz roja intermitente en el contestador llamo su atención. ¿sí? El mensaje terminó. enferma con repugnancia de sí misma mientras salió de la ducha de vapor. Excepto por las bragas. y tomó una respiración fuerte y dolorosa.12 Traducido por Aimetz Corregido por Moni D entro de la casa. Ese tenía que ser Dan. nena. —Hola Soph… —Sólo el sonido de su voz trajo un fuerte dolor en su pecho—. Sonaba desolado. se quedó inmóvil. ¿Dónde había estado ella cuando él necesitaba escuchar su voz? Registró la hora de la grabación en la máquina. Tragó duro. Se acercó y presionó rebobinar. y Sophie apretó fuerte los ojos—. Bob está siendo un imbécil como de costumbre con demandas irrazonables y arruinando las negociaciones… en fin… —Suspiró audiblemente bajo la línea. escuchando más los suspiros silenciosos de Dan que sus palabras. nena? Realmente quiero escuchar tu voz esta noche. deshaciéndose de sus ropas a su paso y tirándolas en una bola. Nos vemos pronto. Las ocho en punto. Cruzó y se sentó en el piso al lado de la mesa del pasillo y presionó el botón con la cabeza entre sus manos. que seguían en el bolsillo de Lucien. Nuevas lágrimas calientes de vergüenza corrían por sus mejillas. No podía soportar pensar en Dan de pie en algún lugar. Había cambiado mucho desde que había dejado su casa ayer al mediodía. Quería arañar sus propios ojos con vergüenza mientras se dirigió arriba. Deseo que estés aquí. Sophie cerró la puerta y se recostó contra ella. esperando que ella contestara. ha sido un día muy largo… te extraño… todo está bastante mal aquí… la misma mierda de siempre. solo. Soy yo… ¿dónde estás. con la cara 78 . insegura de que sus piernas no pudieran sostenerla por mucho tiempo.

No. carnal cuando se enfrentaban con Lucien? ¿O era sólo un peso emocional? Agobiada por la culpa. ¿cualquier mujer no se habría desmoronado tan fácilmente. Incluso tocándose. Pero luego. Debió haber sido horrible porque no era Dan. Sophie se deslizó por la pared y dejó que el agua cayera sobre su cabeza inclinada. una mujer sin inhibición sexual o respeto por la santidad del matrimonio. Apretó media botella de gel de baño en sus manos y se restregó a sí misma.viendo hacia el grifo de la ducha. Se sentía sucia e inmunda y se había burlado de sus votos matrimoniales. Con la esperanza de que pudiera lavar su pena junto con la capa de sudor que todavía quedaba en su piel desde el club. Ella era asquerosa. Incluso no importaba en ese momento que Dan pudiera estar follando a otra persona. Era inútil. apretando los dientes contra la sensación de sus manos en los pechos. ¿Y para qué? ¿Para un manoseo con un extraño en un club de sexo? ¿En qué tipo de mujer se había convertido? ¿Cómo logró Lucien así sin esfuerzo reducirla a su esencia sexual. ante la fuerza del vikingo de Lucien Knight y su cruzada por la liberación sexual de las esposas insatisfechas? ¿Los hilos de la relación de cualquiera no se habrían descosido por los ágiles dedos de un hermoso hombre carismático? ¿Todas las mujeres no habrían descubierto su lado oscuro. porque la horrible verdad es que nada hubiera cambiado. Las lágrimas se mezclaron con el agua de la ducha cayendo en su cara mientras se enjabonaba duramente el cuerpo. Sophie había puesto el sello sobre su romance con Lucien Knight. Desde el momento en que ella había besado ese sobre y enviado su solicitud de empleo. fue un grito animal de frustración mientras golpeaba sus puños contra la pared de azulejos. Ninguna cantidad de agua podía limpiar el auto-desprecio de su piel y de sí misma. Se negó a dejar que el recuerdo dictase que se había sentido bien. 79 . trajo recuerdos incómodos de las manos de Lucien sobre ella. No. —No. revelar a una mujer dentro que ella aún no había reconocido? Una mujer con torceduras y perversiones. —El sonido que salió del pecho de Sophie.

He intentado con el móvil pero está apagado así que esperaba que pudieras estar en casa. Inhalar. El sueño se deslizó a través de sus huesos. Cerró los ojos y se obligó a respirar profundamente. expirar. —Hola Dan. Sabes cómo se pone. No podría ser capaz de pasar por siempre en la cama. y esta tarde también si le daba la gana. Inhalar. La voz teñida de pánico de la secretaria de Dan otra vez rompió el silencio. gorra en mano con él. Y fue entonces cuando sonó el teléfono. ¿Cuánto tardaría? ¿Un par de días? ¿Un par de semanas? ¿Toda una vida? Sophie se volvió a su lado y tiró de la colcha encima de su hombro. pero sus huesos y su corazón se sentían demasiados pesados. agotada físicamente por Lucien y mentalmente por la culpa. es Elise. No lo encuentro en ningún lugar y lo necesita para una reunión en diez minutos. Sophie se sentó en el escalón inferior y presionó rebobinar en la máquina contestadora por tercera vez. Inhalar. pero al menos sería un paso para colocar su vida de vuelta al borde del desastre.Se desmayó poco después de que su cabeza tocara la almohada. Inhalar. Bob está teniendo una de sus emergencias.. así que se sorprendió al encontrarse parpadeando contra los delgados dedos de la luz de la mañana mientras se movían entre las cortinas cerradas. expirar. La alarma del reloj junto a la cama le informó que era un poco después de las nueve. hasta sentirse como ella misma otra vez. di que sí.. ¿Tienes alguna idea de dónde está el informe Matteson? Por favor. pero podía muy bien dedicar esta mañana a estar allí. Había esperado dar vueltas en la cama. porque no tenía ninguna intención de ir a ninguna parte cerca de Knight Inc. Llámame si puedes. Siento molestarte cuando estás de vacaciones. 80 . y Sophie se relajó con gratitud en él. expirar. rodando sobre sí misma en un capullo contra el mundo exterior. —El dramático suspiro de Elise decía mucho—. Quería cerrar los ojos y quedarse en la cama. hizo que Sophie se acurrucara aún más profundo en la manta con la miseria. Podía levantarse. en su propia cama. expirar. Lo siento otra vez. ¿La había sustituido Derek en su viejo trabajo? La idea de volver.

A la deriva sin rumbo. Mediodía. 81 . No había ninguna posibilidad imaginable de un malentendido. ¿Por qué estaría de vacaciones? Tenía que para estar en Milán por negociaciones.. Una pelirroja en su cama. cuajándose en su estómago como una rancia infección. ¿Cómo se atreve? ¿Cómo mierda se atreve Dan a pisotear su amor. Un pesado manto de tristeza se colocó alrededor de sus hombros. Dan no se encontraba de vacaciones. Culpa. valía más que sus votos matrimoniales? La tristeza se deslizó hacia un lado en una pared sólida de ira. No podía justificar esto. por todas estas semanas y meses. la conclusión era obvia. Dan. Su matrimonio estaba roto. pero demasiados meses de enterrar la cabeza en la arena sobre las sospechas de su infidelidad habían cortado sin rumbo hasta que había flotado demasiado lejos de él como para alcanzar su mano. Con Bob. Hablaba de Bob como si estuviera con él. Él siempre había sido su ancla. Su. se había encontrado en su lugar. incluso años. ¿la amaba. se había ido de vacaciones con su amante. Jesús. El shock robó el aire de los pulmones de Sophie. Una rubia en una playa. Pero Elise sabría eso. Podría haber perdido su reclamo a la tierra de la alta moral al momento en que había dejado que Lucien la tocara. pero esta cosa de Dan… era diferente. y Sophie se desplomó contra la pared. En realidad. Sophie frunció el ceño y rebobinó los mensajes de unos días atrás para escuchar a Dan. era una relación propia. si mentía en el trabajo. Si estaban de vacaciones. Esto era su culpa. Dejó caer la cabeza entre las manos mientras su voz se derramaba por el pasillo vacío. ¿no es así? No podía haber ningún error. Los ojos de Sophie se movieron rápidamente hacia el reloj.La línea hizo clic cuando Elise colgó. Era. Una morena en un restaurante. El Dan de otra persona.. Imágenes de Dan y de una mujer sin rostro se desplazaban a través de su mente. sagradas a alguien más. la mano de un gran atractivo vikingo con lujuria viajando por sus venas. ¿Quién era ella? ¿Quién era la mujer que Dan había decidido. Esto. quienquiera que ella fuese? Ardientes lágrimas cayeron por las mejillas de Sophie ante la idea de Dan diciendo esas palabras preciosas. Su Dan. Rabia caliente hirviendo. pero ahora lo sabía mejor. por todo lo que Sophie conocía? Su propia culpa se derritió bajo el calor de su ira.

apagó su celular y se dirigió arriba para cambiarse.Con una determinación que no sabía que poseía. No tenía intención de llegar tarde al trabajo. 82 .

—Se ha vuelto muy claro para mí que a nadie le importa donde estaré esta semana. No se rió. Soy toda tuya. Al parecer. sólo se limitó a dejar caer su bolso junto a la puerta. —Bueno. señorita Black. Él asintió y golpeteó la punta del lápiz contra el escritorio mientras apreciaba su sobresaliente mandíbula desafiante. Pero.13 Traducido por Sofí Fullbuster Corregido por Moni L ucien le echó un vistazo al rostro de Sophie mientras entraba por la puerta justo antes de las dos de la tarde y supo con sólo mirarla desde lejos que algo había cambiado. fue el gran bolso que llevaba bajo su brazo. pareció sorprendida y luego se sentó frente a él. —¿Quieres hablar de eso? 83 . con ojos cautelosos. el idiota de su esposo se había vuelto demasiado perezoso como para esforzarse en esconder sus huellas. había un nuevo brillo en sus ojos. Para empezar. Auch. una mujer totalmente distinta de la que había seducido anoche en el club. Sophie. Momentáneamente. —Arqueó una ceja—. algo audaz y decidido. la señal más reveladora de que algo había pasado. Hoy le recordaba a un asustadizo potro moviéndose de un pie a otro. pero no estoy seguro si estoy listo para que nos mudemos juntos. Lucien. obviamente había estado llorando. Sophie suspiró profundamente. —¿Estás segura de que el Señor Tibbles puede sobrevivir sin ti? — Arqueó perezosamente una ceja en señal de pregunta. Pobre princesa. —Siéntate. Me gustas y todo eso. por mucho. Estaba molesta con alguien y el hecho de que estuviera allí. —Me pediste que me quedara contigo hasta el domingo. Después. hola. significaba que no era con él.

la hacía sentir bien. Hazlo porque eres hermosa. 84 . —Sin embargo. Hazlo porque te mereces algo mejor. no por su esposo. —No hagas esto para lastimarlo. estaba segura de que había sido un error. aquí estás. Había estado segura que lo mejor sería venir al trabajo y ahora que se encontraba aquí. La computadora sonó. Sophie. A pesar de la explosión de emociones que había sentido desde que la dejó en su casa la noche anterior. —No hay mucho que decir. Lucien. Jesús. Iba a joderla de diez maneras diferentes hasta que no pudiera pararse y luego iba a mandarla a casa para que barriera el piso con ese hombre. y luego el domingo vuelve con él y toma las riendas de la relación. sin importar si se encontraban solos en la oficina o en medio del club Gateway. —Se inclinó hacia delante—. Determinación. Sophie. Lucien Knight la embrujó. sólo tuvo que mirarlo esa mañana y la lujuria serpenteó a través de sus venas. buscando consuelo en la familiaridad de desplazarse por su computadora y borrar correos metódicamente. Tenía una manera de mirarla que opacaba todo a su alrededor. Lucien habló con sentimiento. Dolor. Lucien asintió. Necesitaba hacerlo por sí misma. Esto no estaba bien. era exquisita. Cristo. No había apartado la mirada mientras él hablaba. Hazlo por ti.Suspiró de nuevo y hundió sus hombros. —¿Lo es? —Sus angustiados ojos se elevaron para encontrarse con los suyos—. anunciando la llegaba de un nuevo mensaje. No me siento poderosa. Ayer pensaba que mi esposo tenía un romance. —El conocimiento es poder. Sophie se movió a través de las peticiones en su escritorio. Incredulidad. Me siento como una mierda. Hoy sé que es así. No estoy orgullosa de querer herirlo. por lo que Lucien vio todas las emociones que pasaron por su rostro. Hazlo porque lo deseas. —No estoy orgullosa de ello.

Podía ver el video de los productos e informarle sobre ello. —Lucien. —Lo sé. de verdad. No estás escogiendo el stock. sí la hay. La boca de Sophie se abrió en una perfecta O. y luego caminó hacia la máquina de café. antes de que él pudiera ver el rubor de sus mejillas. La taza se sacudió ligeramente en el plato mientras que lo levantaba y lo dejaba en el escritorio de Lucien. y se giró sobre sus talones mientras se alejaba hacia su escritorio. ese brillo sucio aún en sus ojos—. señorita Black. ¿Podría revisarlo por favor? Sophie asintió con una sonrisa tensa. Estoy ocupada. —Negó con la cabeza. las Sophie frunció el ceño. Podía hacer eso. Estás eligiendo el entretenimiento de esta noche. Y yo estoy sediento. pero aún escuchaba el profundo retumbar de su risa. —¿Sophie? Quiero que escuches muy cuidadosamente descripciones de los productos y escojas tus tres favoritos. señor Knight? El brillo lascivo en los ojos azules le dijo a Sophie la cantidad de respuestas que consideraba. y Sophie se esforzó en mantener la compostura relajada mientras era consciente de una mirada fija en su trasero. Era igualmente probable que le pidiera un descarado masaje o la última boleta de la recaudación del dinero de la empresa. —Por supuesto. Sophie suspiró lo suficientemente alto como para que Lucien la pudiera oír. No lo podía adivinar. —Un nuevo proveedor ha enviado en archivo de demostración de sus últimos productos. 85 . señorita Black? Sophie negó con la cabeza y levantó los ojos hacia el cielo. no me hagas escoger el stock.¿Ha hecho un voto de silencio. —Inclinó la cabeza y se dirigió hacia el santuario de su oficina. Respiró profundamente y miró por la ventana. Sophie lo miró recelosamente de nuevo y esperó que hablara. —¿Hay alguna cosa en particular que quiera que haga. —De hecho. No tengo ni idea de esas cosas. Lucien se reclinó en su silla.

La pantalla se quedó en negro. Una mujer se sentó en el asiento junto a él y deslizó un dedo por el pétalo azul con una sonrisa. Sophie se relajó cuando vio que el director de la empresa comenzaba a hablar sobre la reducción de carbono y las cualidades naturales de sus productos. así como el cuerpo. al menos por los primeros minutos. Subió el volumen al nivel normal y presionó el botón de reproducir. Sophie había estado esperando algo espeluznante de neón plástico. así que fue una grata sorpresa ver la atención que la empresa había puesto para que sus juguetes parecieran atractivos a la vista y a la conciencia. Chris y Jeannie. y luego se inclinó para besar su boca. Sophie tragó duramente y abrió el archivo que Lucien le había mandado. ya que su silla se hallaba muy cerca de la puerta de su oficina. ¿pero qué tan malo podía ser? Era una presentación corporativa después de todo. Sophie echó la cabeza hacia un lado mientras un hombre diferente y muy caliente. y luego tres palabras aparecieron. Se ve muy inocente. Tenía que superar sus complejos y rápido. aparecía en la pantalla con algo en su mano de un color azul pálido y de forma ovalada. como si estuviera viendo porno cuando se suponía que tenía que estar sumando hojas de cálculo. Bajó el sonido de la computadora con la esperanza de que Lucien no se diera cuenta de que lo veía. dándole un tierno beso en el cuello y luego miró a la cámara con una sonrisa. Excepto por el hecho de que se había prestado para hacer eso. ¿no es así? 86 .Una hora después. era algo realmente fácil. Podía hacer esto. —Me encanta usar el pétalo con mi esposa. No estaba segura de qué esperar. apareció una sensual silueta de una pareja teniendo sexo. El chico se sentó a horcadas detrás de ella. Y lo fue. Se separó al cabo de unos segundos y se sentó en un banquillo para subir su falda hasta la cintura. La pantalla se quedó en negro de nuevo. el objeto posaba de manera inocente en la palma de la mano. La idea de que él supiera que estaba allí. y un par de segundos después. y luego de vuelta hacia la pantalla. ¿Qué era? De aspecto suave y curveado. dejando ver a la cámara que no llevaba ropa interior y que estaba completamente afeitada. o podía darse por vencida y regresar a casa. Miró bruscamente hacia la puerta. De hecho. viendo videos de juguetes sexuales se sentía mal.

Y aquí. soltando un bajo gemido de anticipación. Los brazos de Chris se deslizaron alrededor de su esposa. y él respondió aplastando más el pétalo entre sus labios y cubriéndolo con su palma. el pétalo en una mano y su otra mano descansó en el interior de su muslo. Los dedos de Chris sacudieron el pétalo expertamente contra su esposa. —El pétalo lo hace por mí todo el tiempo —ronroneó—. Sophie los miraba. haciéndola jadear y gemir—. Chris sostuvo a su esposa mientras abría los ojos y le sonreía débilmente a la cámara. Es bueno cuando estoy sola. pero se siente cualquier cosa menos inocencia cuando Chris lo usa en mí. —Empujó el dedo índice contra la parte superior del pétalo y lo sostuvo con fuerza contra el clítoris de Jeannie. mostrando una detallada imagen del pétalo mientras se deslizaba dentro de la vagina de Jeannie. una tierna forma de corazón que se extendía por su palma. haciendo que sus gemidos fueran más fuertes y se arqueara mucho más. abriendo su cuerpo completamente para que la tocara. Jeannie se arqueó entre sus brazos.Jeannie se rió y abrió las piernas un poco más. y aún mejor con Chris. Le besó la oreja a Jeannie. Un zumbido bajo resonó por los altavoces de la computadora de Sophie cuando encendió el aparato. despacio y con ternura. y Jeannie sonrió. sólo se aplica presión en el centro del pétalo. Chris palmeó el pétalo entre las piernas de Jeannie y ella gritó mientras su cuerpo se sacudía durante varios minutos debido a la intensidad de su orgasmo. y luego miró a la cámara. y puso la punta del pétalo entre sus piernas. Cris volvió a mirar a la cámara. Jeannie apoyó la cabeza en el hombro de su esposo y cerró los ojos. Chris giró su cabeza para besar el brazo de su esposa. —¿Ves cómo el pétalo encaja perfectamente sobre Jeannie? Las vibraciones son más intensas aquí. —Casi termina —murmuró Chris y la cámara se enfocó en mostrar el rostro de Jeannie con sus ojos fuertemente cerrados y su labio inferior enganchado entre sus dientes. hipnotizada. —Puede que lo parezca. Extendió la palma de su mano hacia la cámara para mostrar como el pétalo vibraba ligeramente. Jeannie enredó un brazo alrededor del cuello de su esposo. 87 . Chris sacudió el pétalo con dos dedos. —Para prenderlo. la parte más ancha vibraba en el clítoris de Jeannie mientras que la parte baja era sumergida en su interior con cada empujón que daba Chris con su dedo medio. —Empujó el dedo medio contra la parte baja de nuevo y la cámara siguió su movimiento. Jeannie gimió de placer cuando Chris puso el pétalo a lo largo de su sexo mientras que con la otra mano acariciaba sus pechos.

creo que estarías mojada y lista para mí. Un regalo para ti. la mano de Chris aún apretada contra su sexo. Sustancial. Sí. Si voy hacia allí ahora mismo y deslizara mi mano bajo tu falda. No podía pensar en una sola palabra para responderle. pero táctil. Sophie se quedó inmóvil con los dedos sobre el teclado. Lucien continuó la conversación sin esperar que respondiera. Escuchó su sucia y baja risa y tuvo que luchar contra el impulso de ir allí y subírsele a horcajadas. señor Knight. Sophie asintió. Sí. Lo abrió. ¿Te gusta? Sophie descubrió que no podía respirar tan fácilmente como siempre. Sophie tragó y tomó el pétalo. Sophie quería apoyar la cabeza sobre el escritorio y llorar de frustración.La cámara se deslizó hacia atrás para mostrar el plano completo de la pareja en un abrazo. Se sentía mucho mejor de lo que había imaginado. Sí. Sophie tragó. Estoy imaginándote usándolo en este momento. ¿Y Sophie? Recuerda. Tres cosas. Dios mío. 88 . Mantén ese pensamiento para más tarde y mira el resto del video. Abre tu cajón. Estás en el trabajo. Voy a hacer que te corras más fuerte que Jeannie y más veces de las que puedas contar. Miró hacia su cajón cerrado. había estado imaginando lo mismo. El mensaje de Lucien apreció en una ventana en la esquina de la pantalla de la computadora. el pétalo se hallaba envuelto en un pañuelo. Azul pálido y bonito. haciendo que Sophie se sintiera culpable. Sophie traviesa. Haz una lista. más para ella misma que para él.

pero más que nada encendida y desesperada por Lucien. —Termina. Él había estado abajo en una reunión por la mayor parte de la tarde. en los negocios y en el placer. pero se dio la vuelta y se dirigió a la puerta. —Interesantes opciones. Sonrió tensamente mientras él aparecía en torno a su puerta. Sí había hecho la lista que le había solicitado. Sophie respiró profundamente. Lo escaneó en silencio por lo que a Sophie le pareció al menos tres horas. Sra. dejándola libre para pelear con su conciencia y ver el video mientras instruía y construía su lista de tres elementos. —Conseguí lo que quería. —¿Una buena reunión? Se encogió de hombros. Por un sorprendente —no. emocionante— segundo. Nos vamos. y cruzó la habitación y tomó el pedazo de papel. Sólo escribir las palabras la habían hecho sonrojar. Al parecer. pero no sin un considerable malestar. Había retorcido su camino a través de la mayor parte de ello. —Se desabrochó el botón superior de su camisa y pasó un dedo por el collar. pero podemos trabajar en eso. este hombre siempre conseguía lo que quería. Sophie. Un poco aburrido en algunos lugares. Black. sorprendida a veces.14 Traducido por Deydra Eaton Corregido por Aimetz14 P oco después de las cinco. horrorizada ocasionalmente. La mirada de Lucien siguió la de ella. así que sí. Sophie escuchó abrirse la puerta del despacho de Lucien. —¿Has hecho tu lista? Sophie bajó automáticamente la mirada hacia el trozo de papel en su escritorio. 89 . Sophie pensó que empezaría a trabajar en ello ahí mismo.

Ahora estaban en un campo abierto. Lucien era una criatura tan de la metrópolis. Podría preguntarle. —Aquí nadie puede oírla gritar. —Guau. pero se sintió aliviada de que la dirección que había tomado no era el club de nuevo. Condujo a lo largo del extenso camino y. Black. Era un marcado contraste con la noche anterior. Deslizó el coche en el garaje y salió. la rendición de todas las decisiones conscientes. No estaba asustada. Sophie obtuvo el primer vistazo de lo que debía ser su casa. es justo lo que esperaba. sabía que podía 90 .Sophie le echó un vistazo al perfil de Lucien mientras él conducía. Giró bruscamente a lo largo de un camino sin marcar y un par de puertas negras de hierro se abrieron silenciosamente para permitirles el acceso. Sra. libertad de la responsabilidad. por supuesto. El sueño húmedo de un arquitecto de ángulos yuxtapuestos y vidrio laminado. pertenecía a la oscuridad. Había una cierta libertad en seguir su liderazgo. que era más una escultura que un hogar. en realidad. —¿No es lo que esperabas? —No. Se giró para mirarla mientras el motor estaba en reposo mientras esperaba a que la puerta del garaje se abriera silenciosamente. pero la impresionante pared delantera de la completamente moderna casa country de Lucien era una revelación. mientras el coche doblaba la curva. pero en un lugar inesperado.. lo que la sorprendió. cuando había caído en su casa en su suburbio privado. y él respondía a su toque como una amante embelesada. Manejaba el coche con la misma maestría con la que manejaba todo lo demás en su vida. Sophie salió del lado del pasajero y lo miró a través del techo del Aston Martin.. el punzante corazón de vidrio y metal de la ciudad. No tenía ni idea de a dónde se dirigían. pero no importaba realmente porque había tomado la decisión de entregarse a él por completo hasta el domingo. Parecía fuera de lugar entre campos ondulantes y frondosos setos. Por alguna razón. La ubicación le hizo imaginar una casa country.

Sin embargo. en una cosa. Había muchas 91 . La protegería.confiar en él. no le haría daño. él tenía razón posibilidades que la harían gritar. Nunca habría venido aquí si no estuviera completamente segura de que estaría a salvo.

15 Traducido por NnancyC Corregido por Itxi S ophie siguió a Lucien al interior de la casa y se encontró en un enorme salón hundido. Realmente era hermoso. haciéndola estremecer con anticipación. que no habría ropa interior debajo de aquellos vaqueros. Estaba descalzo. Se sentía coqueta. La falda acampanada alrededor de sus muslos terminaba justo sobre las rodillas. aparte del hecho de que de algún modo cantaba en voz alta su nombre desde sus ladrillos y argamasa. con su artístico ambiente iluminado desde el suelo al techo de cristal. sin adornos. Ella había elegido su traje del día con cuidado. ni una pequeña señal reveladora. y Sophie sabía. Él le acarició con una mano por la cremallera que recorría la longitud de su columna mientras hablaba. sin necesidad de comprobarlo. 92 . Sophie cerró los ojos y contuvo la respiración. el cual. Sin fotografías. Lujosos y cálidos tonos madera complementaban los descomunales sofás de visón de terciopelo. las mangas tres cuartos hacía un contraste recatado con su escote redondo. piernas desnudas y su ropa interior favorita de encaje azul francés. La dejó momentáneamente para arreglárselas sola y miró toda la habitación por pistas del Lucien real. Elegante y discreto con enormes alfombras y muebles lujosos. parecía ser cortado por la pared. ―Siéntete como en tu casa. desde el ángulo de la ventana. todo hombros anchos y excelentes músculos firmes y duros. Regresaré en unos segundos. Podría haber sido la casa de alguien más. sabiendo que se iba con él con la intención de quedarse. y un recordatorio para ella misma ―si necesitaba uno― de que no había vuelta atrás. habiéndose cambiado de la ropa oscura de trabajo a vaqueros gastados y nada más. No había nada. y había optado por zapatos de tacón. El vestido azul de Kara se le entallaba perfectamente alrededor del cuerpo. Todo muy de acuerdo con el hombre de pie a su lado. una decisión deliberada para señalarle su intención a Lucien. Volvió a la habitación. gritaba sexy urbanidad.

dejándola tambaleante cuando él elevó la cabeza. sus pezones rosas expuestos y erectos. Dejó el vestido deslizarse hasta el suelo. Y el último de todos. ¿Cómo era posible relajarse en este estado? Él había empujado deliberadamente sus botones durante toda la tarde. un tapón anal pesado. Lucien cerró los ojos un momento cuando sus manos rodearon su erección. Ella bajó la mirada a su escote. ―Tienes que relajarte. ―¿Ves? ¿No es eso mejor? Sinceramente. en forma de bellota sobre un soporte de vaivén. el pulso de Sophie rebotó. Sus labios fueron desde cariñosos a insistentes. ¿Realmente había elegido un tapón anal? Jeannie parecía haberlo amado. dejándola solo en su ropa interior y tacones. Sus manos se deslizaron por su cabello mientras él le levantaba el rostro hacia el suyo. Black. más arte con brillo que juguete sexual. rogando por su atención. Sra. y Sophie había estado muy nerviosa pensando en Lucien como para considerar por completo la realidad de él trabajándolo en su propio trasero. arremetiendo contra su boca para tomar su beso. creo. Un consolador de vidrio. plateado. Sophie miró los artículos.Lucien colocó tres artículos sobre la mesa de café con deliberado cuidado. Él meció su polla cubierta por los vaqueros hacia adelante. sin duda sabiendo que sería masilla en sus manos para el momento en que la trajera aquí. y segundos después Sophie sintió sus dedos bajar la cremallera en un movimiento fluido. hacia sus manos. Sus ojos ardían en los suyos y sus manos se acercaron furtivamente para bajar las copas de su sostén. La giró en sus brazos y ella encontró su estómago contra su cálido y duro cuerpo. ―Su catálogo. Lucien cruzó la habitación para pararse a su lado. así que juntó los brazos juntos y extendió la mano para masajear la entrepierna de Lucien. Sophie no estaba segura de sí se sentía más relajada. Tan pronto como el primer artículo apareció. debido a que sabía exactamente qué iba a pasar después. Una venda de seda negra. levantando la mirada hacia ella cada vez que dejaba uno para medir su reacción. 93 . hasta un completo asalto sensual en segundos. luego los abrió de golpe y los fijó en los de ella. pero no quería que se detuviera. Le pellizcó los pezones con duros movimientos. Sophie.

Ella levantó un hombro. ―Lucien. ―¡Joder. Sophie asintió y tragó fuerte. ―Cuando estés vendada. ―Supongo que esto fue la primera cosa que elegiste. Srta. debido a que tenía razón. Lucien! ―jadeó Sophie. pero no podía establecer la posición en la que estaba sin su visión para ayudarla. La excitación se acumuló entre las piernas de Sophie cuando ella abrió el botón superior de sus vaqueros. Sophie cerró los ojos detrás de la tela. Black? ―Sus dedos ahondaron más profundo hasta que su mano cubrió su sexo―. y la autoridad de Lucien la entusiasmaba más allá de lo que le gustaba admitir. No creo que esté preparada aún… ―murmuró. ―Debido a que pensaste que era la opción más segura. en absoluto ―murmuró cuando se puso frente a ella otra vez―. a sus lados. ¿Qué? Dan nunca había sido un amante dominante. porque su boca caliente se cerró alrededor de un pezón y chupó. y un rayo de lujuria atravesó de repente su interior. princesa. por favor. Quería alcanzar y ajustar su sostén. más allá de encendida por su juego erótico. ―Era una afirmación más que una pregunta. ―Así es como tiene que ser cuando estás vendada. O pérdida de él. Él recogió la venda de la mesa. y sus dedos se movieron a la otra punta endurecida. desorientada por la oscuridad. 94 . Las vendas son todo sobre control. Sophie ―susurró detrás de ella ahora y presionó su mano inesperadamente en la parte delantera de sus bragas. Y luego no quería. Ella intentó alcanzarlo. ―Eso no es muy educado. ―Colocó la seda negra sobre sus ojos y la ató suavemente detrás de su cabeza. Lucien negó con la cabeza y caminó hacia atrás. Se había sentido como la opción más sosa comparada con los demás artículos que había visto esa tarde. incapaz de discutir. La sorpresa por no notar que había estado tan cerca la hizo gritar. ¿lo es. La segunda regla de estar vendada ―susurró mientras la abría y empujaba dos dedos en su interior― es que debes ser educada todo el tiempo. ―Pero todavía no. pero él atrapó sus brazos y los puso hacia atrás. no me toques a menos que lo diga. Podía oír a Lucien moviéndose. la ansiedad pinchando por su cuerpo.―Voy a follarte hasta que no puedas ponerte de pie ―dijo en voz baja. ―No pensaste esto meticulosamente.

Sophie? Sophie asintió. hazlo otra vez. debido a que Lucien se quejó bajo su aliento con clara impaciencia. ¿Puedes hacer eso. Black. Sr. terriblemente cálido. ―Tal vez no. su evidente erección dura contra su estómago. ―Lucien… ―Avergonzada. y su cuerpo lloró la pérdida de su toque. Parecía que la duda era otro pecado prohibido. Sácate el sostén. Casi se quejó en voz alta con frustración cuando sus dedos se deslizaron para deshacer el nudo de la venda. Cuando la había azotado había forzado sus dedos más profundo dentro de ella. ―¿Te di permiso para gozarlo? Sophie no podía recuperar el aliento. ―Eso está mejor. ―Cristo. y chilló con asombro cuando su otra mano azotó su trasero en verdad totalmente fuerte. ―No. quiero que recuerdes las reglas. si te complace. ¿La complacía? Si ella no lo decía en voz alta. ―Al parecer. ―¿Sientes lo que me haces? 95 . y todo lo que podía pensar era hazlo otra vez. Knight. Chispas de dolor y placer ardieron entre las piernas de Sophie. Sr. Se sentía mal querer que lo hiciera de nuevo. ―Sí. Knight. vio a Lucien parado con los brazos cruzados sobre su pecho desnudo y el brillo de triunfo en sus ojos. Su palma le abofeteó el culo de nuevo. ―En voz alta. se estaba haciendo evidente que habría consecuencias. Sophie parpadeó cuando sus ojos se reajustaron a la luz. Srta. ―Su voz era seda contra su oído cuando su palma golpeó la mejilla de su culo por tercera vez. piel con piel. Bajó la vista hacia ella. princesa. las vendas no son tan inocentes como pensabas. Sophie. Sophie deliberó por un segundo cuando la masajeó otra vez. sus dedos se sentían asombrosos. Lucien. No podía evitar más que mecerse contra él. Cuando te la coloque de nuevo más tarde.Sophie asintió. ―Tienes mucho que aprender. pero cada nervio en su cuerpo gritaba por más. Sophie se tensó. ―Su mano acarició su trasero para disipar el escozor. luego sacó con cuidado la otra mano de sus bragas―. Él extendió el brazo y la presionó contra él. queriendo poner la tela de vuelta en su lugar en vez de sacársela. Sophie bajó la mirada a sus senos medio expuestos. Cuando dio media vuelta. hazlo otra vez. Voy a quitarte la venda por ahora. ―No creo que haya alguna opción inocente en ese video.

Su boca nunca dejó la suya cuando cruzó la habitación para recostarla sobre los mullidos cojines del sofá. No había duda. perdida por la ternura de su beso. Lucien las había dejado lejos. Él agachó la cabeza para reclamar su boca. y la mirada azul clara de Lucien se fijó en la suya cuando inclinó las caderas poco a poco. Sin hablar de vendas. Desde el momento en que había conocido a Lucien había irradiado peligro y lujuria. Lento. La respiración se sacudió en su garganta cuando sus dedos se movieron para desabotonar sus vaqueros. Sensual. A pesar de todo lo que había sucedido entre ellos. lo quería. Sophie levantó las pestañas. se acomodó entre sus piernas con sus antebrazos a cada lado de su cabeza. y resultó ser lo que necesitaba más que nada. sus senos chocaron contra la pared de su pecho. y lo apreció más aún por entender lo que ella necesitaba. Le cubrió el cuerpo con el suyo y Sophie suspiró con satisfacción ante su peso encima de ella. y él la movió poco a poco para acomodarse por completo entre sus piernas. La barrera final. ―Lucien… ―Suspiró. arrastrada por lo bien que sus manos la hacían sentir. Sus brazos se movieron para sostenerla contra él. ―Abre los ojos ―murmuró cuando su rodilla se movió entre las suyas. Lo quería. dándole tiempo para aceptar el peso de su erección contra su abdomen. sus manos entre sus cuerpos acunaron la amplitud de sus pechos. sus labios cálidos y suaves en los suyos. Cristo. Ella se deleitó en la sensación de su firmeza alrededor de su suavidad. Él se agachó y la alzó. todavía no lo había visto desnudo. Él buscó en su bolsillo un condón. dejando a Sophie casi desnuda y vulnerable en sus brazos. su longitud dura como 96 . ―Princesa ―susurró contra sus labios. sin mirar hacia los juguetes alineados en la mesita. La tela cayó. Sophie se aferró a él. Lucien simplemente encajó su cuerpo sobre la longitud del suyo y la sostuvo.Él pasó un dedo desde un pezón al otro con lentitud. y ella envolvió las piernas alrededor de su cintura cuando sus manos acunaron su trasero. Se sintió protegida en sus brazos. Ambos gimieron en respuesta a la forma en que su sexo acunó su erección. o cuán cariñosas podían ser sus manos mientras deslizaba sus bragas hacia abajo por sus piernas. no había segundas intenciones. Le dio su contención de seguridad. protegida debajo de la calidez de su pecho. Ella no había anticipado cuán increíblemente dulce podría ser su beso. luego lo llevó por detrás y le desabrochó el sostén. él le dio la última cosa que esperaba. pero justo en ese momento. Sophie se fundió. Por unos momentos. Rasgó el paquete de aluminio del condón con los dientes y se recubrió a sí mismo. y luego pateó afuera sus vaqueros. Sophie sintió que eso estaba probablemente fuera del plan de Lucien.

frenético y primitivo. y con cada repetición él empujaba a Sophie más y más cerca del borde del control. Penetrar. su polla enterrada en su interior. Maravillosa ―habló trabajosamente. sí! El orgasmo de Sophie explotó por su cuerpo. Jodidamente. ―Eres. más profundo… más. Sensacional. Su mano le acunó el rostro cuando su otra mano serpenteó entre sus húmedos cuerpos. sí. Acariciar. puntuando cada palabra con un profundo embiste. Más. y Sophie tragó aire en seco cuando le manoseó el clítoris. Lucien leyó sus pistas bien y cambió de lento y profundo a rápido y duro. Lucien arrojó la cabeza atrás y bombeó las caderas. y sus besos como plumas trazaron sus labios cuando se posicionó. Se movieron al unísono. y cuando su hermosa polla dura se deslizó contundentemente dentro de ella. Sophie lo apretó. extraño y misterioso. la convirtió en su amante Vikinga. más. sí. Sophie se mordió el labio para contener el llanto de placer en su interior. ella era un charco de calor y deseo debajo de su dominio.una roca alimentando la fricción deliciosa de un lado a otro sobre su clítoris―. Acariciar. sí. 97 . Los dedos de Sophie se curvaron alrededor de su nuca cuando sus caderas comenzaron a sacudirse sin control. y su lengua reflejaba el movimiento en su boca. Su lengua en su boca. Él era firme y magnífico. más apretado. sus uñas clavándose en arcos en sus hombros. dejándola ir a algún sitio aún más allá sobre la cima con él. La euforia se mezclaba con el placer físico. Más. Estableció un conjunto de movimientos. Intoxicada y sin control. Jesús. Salvaje. ¿Se siente bien? ―Una sonrisa perezosa tocó sus labios. aumentando con cada caricia y penetración de Lucien. Penetrar. más duro. Frotar. más. ¡Más rápido. Sus ojos todavía le sostenían la mirada y podía ver el esfuerzo en su mandíbula apretada mientras él contenía su propio placer por el de ella. Este hombre era algo más cuando tenía confianza. haciéndola estremecerse y sacudirse debajo de él. y cada penetración envió la lujuria ascendiendo en espiral más alto. Animal. Sophie gritó su nombre cuando la llenó. Más. Frotar. Los tiernos pulgares de Lucien acariciaron las solitarias lágrimas de sus mejillas. Su pulgar estaba todavía acariciando su clítoris. Sabes que se siente bien.

ser suave con ella en lugar de escandalizarla en la sumisión.Lucien descansó la frente contra la de Sophie. 98 . las réplicas de su orgasmo todavía vibrando por su entrepierna. Él no había tenido la intención de que esto sucediera de una forma tan vainilla. quería calmarla. Por encima de todo. pero una mirada al rostro vulnerable de Sophie y su gen protector-cazador se había puesto en marcha. Escandalizarla era lo siguiente en su agenda. Le besó la punta de la nariz. confortarla.

Era un poco después de las nueve y el atardecer había convertido el cielo en un azul petróleo profundo y los árboles alrededor de la casa en sombras negras fusiformes. Él se había deslizado de nuevo en sus vaqueros maltratados. iluminado por la tenue luz del interior de la enorme nevera de acero inoxidable en la que estaba buscando algo. Sophie sintió un pequeño escalofrío. Sobre él. Los juguetes seguían en la mesa de café. y Sophie deseaba ir a pasar sus manos sobre él. Sí. Era impresionante. ¿Es aquí donde me dices que eres un cocinero caliente? 99 . Cuando entró en la cocina. y ella hizo lo posible por no mirar en su dirección mientras entraba en la cocina. —¿Hambrienta? Sophie pensó y decidió que. —Sí. y perdió el valor.16 Traducido por MaryJane♥ Corregido por Itxi S ophie enrolló la correa de la corta y blanca bata de felpa alrededor de su cintura y la anudó. Brillo blanco impoluto y acero se alineaban en las paredes en filas ininterrumpidas. pero casi. lo estoy. por lo menos. Un complejo y detallado lobo solitario. contenta de que Lucien hubiera sido lo suficientemente considerado como para proporcionarla. Ella se detuvo bruscamente debido al hermoso tatuaje monocromático que había a través de sus amplios hombros. en realidad. se estaba muriendo de hambre. mejorando cada pendiente y ángulo de su espalda. atado con cuerdas y lianas que se extendían de omóplato a omóplato. Lucien estaba de pie de espaldas a ella. Él se dio la vuelta mientras se acercaba. O no cocinando. No era de noche. sin embargo pasaría mucho tiempo antes de irse a dormir. era claro para Sophie que no era una cocina que viera mucha acción.

—Cogió su copa profundamente. nada más. Jesús. A diferencia de ella. No podía poner su dedo en la llaga. en realidad? ¿Lo que sea que Dan podía hacer. Sus ojos parpadearon hacia arriba. sin ofrecer una explicación. ella parecía ser un libro abierto. Lo que Dan había hecho. Para ser justos. Sophie. y ella empezó a empujar la comida lánguidamente alrededor del plato. Hombre. Fran ha venido hoy. La comida estaba deliciosa. ¿Era Fran su novia? ¿Su amante? ¿Su madre? Quería saber. Los ojos de Sophie se abrieron. —No. Era su jefe. no estaba casado. ¿Fran? ¿Quién era Fran? Lucien llenó de alimentos dos platos. tratando de lavar la melancolía. Lucien tenía razón. pero para él. ella lo iba a hacer mucho peor antes de que llegara el domingo.Lucien levantó una ceja. Dan no le había dado un segundo pensamiento cuando había planeado sus vacaciones clandestinas. una bolsa de ensalada y una botella de champán de la nevera y cerró la puerta. y su amante durante sólo una semana. ¿Estaba bromeando? Aún no lo conocía lo suficiente como para estar segura. —Ya basta —dijo Lucien suavemente. la ayudó a bajar con el champán. pero estaba sin duda soltero. ¿Por qué estaba aquí? ¿Qué demostraba.. 100 . —Tu marido no parece luchar con eso. ¿y si no iba a volver? ¿La había dejado y no podía encontrar las pelotas para decírselo? Cerró los ojos. de champán y bebió Lucien llenó la copa de nuevo. era bueno. Ella dejó escapar un suspiro de alivio cuando sacó un gran quiche de tocino. Qué lío. ella podía hacerlo mejor? Porque una cosa era segura. ¿era su mujer? No. Pensamientos de Dan de vacaciones en algún lugar con su amante invadieron su mente. él no le debía una. que aflojó los nervios de Sophie y su lengua. Este es el punto en que me ofrezco a servirte sushi en mi ombligo. —Deja la culpa. Él podría ser ilegible para ella. Cristo. —Estamos de suerte. —No es tan fácil. La melancolía se convirtió en ira..

O al menos solía hacerlo. rompiendo su tren de pensamiento—. cojines mullidos y almohadas a la moda de terciopelo y pieles neutras. las paredes de madera elegantes y suelos interrumpidos sólo por una enorme alfombra de piel de oveja. Sophie se quedó en la puerta de la gran habitación de Lucien. Estoy intrigado —dijo Lucien. Sonrió cuando le miró. Lo que sea. ¿Cuándo había ido todo tan mal? Levantó la vista cuando María regresó de la barra. Ella se oponía a que él bebiera demasiado en caso de que no pudiera rendir en la cama. Cómoda. Dan pidió otro coñac para molestar a María. y Sophie se sintió por un momento como un cordero en el matadero. achispada. Firme en lugar de suavemente curvada. Sophie. y luego arrugó las cejas cuando él la saludó con la copa de coñac fresca. que felizmente lo acompañaba a beber y luego. hundiendo el consolador de vidrio en el cubo de hielo mientras se dirigía hacia las escaleras. Más techo de cristal. El resto de la habitación era casi clínicamente ordenada.—Así que. pero por ahora la vista se ocultaba bajo el manto de terciopelo del negro cielo nocturno. Morena en vez de rubia. le encantaba hacer un juego nocturno de Strip Póker. Cruzó la habitación y se sentó 101 . En un bar de noche en Grecia. Nada como Sophie. Una enorme cama con marco de metal dominaba el espacio central de la sala. cubierta de sábanas blancas como la nieve. ¿Por qué el consolador de cristal? Lucien dirigió a Sophie hacia su habitación mientras él agarraba un cubo fresco de hielo y una botella de vodka del congelador. Esta era la guarida de Lucien. cuando eran felices. Los pelos de la nuca de Sophie se erizaron ante la idea de pasar la noche en ella con Lucien. Se guardó la venda y la bellota de metal cuando pasó por el salón.

Los ojos de Sophie se desviaron más bajo. —Refrescos —dijo. sus dedos ansiaban tocar los hombros anchos y entintados para recorrer su columna de granito hasta su espalda perfectamente curva. el pulso de Sophie se aceleró. Si Lucien hubiera existido en la época del Renacimiento. cuerpo duro y atlético. más allá de su ombligo. luego se enderezó. esta era la primera oportunidad que había tenido de verlo completamente desnudo. Cuando finalmente arrastró sus ojos de nuevo a su cara. —Tu turno. sus ojos siguiendo sus dedos mientras trabajaba en el segundo botón. se encontró con una arrogante media sonrisa en sus labios. Se aclaró la garganta mientras iba por el tercero. dejando el cubo de hielo—. Y entretenimiento. Era sin duda el hombre más hermoso que había visto en la vida real. en revistas o películas. Se dio la vuelta. —Él extendió las manos y Sophie se atiborró de la fiesta visual que le estaba ofreciendo. Él la miró en silencio durante unos largos segundos. Todo reluciente. Ella tomó aliento mientras se quedaba mirando la gruesa y larga curva rígida contra su abdomen. Sus ojos se deslizaron por la bata de felpa todavía envuelta con fuerza alrededor de su cuerpo. y cuando no se movió para desnudarse.en el borde de la cama escuchando a Lucien subir. Él la dejaba sin aliento. Dios. 102 . Al soltar el último botón. se agachó y abrió el botón superior de sus vaqueros en su lugar. Él sabía el efecto que estaba teniendo sobre ella. Desnuda bajo la bata. Sophie se apartó el flequillo de sus los. A pesar de que ella lo había experimentado tan íntimamente en su interior. completamente desnudo e indiferente. empujó sus pantalones hacia abajo y dio un paso para librarse de ellos. y observó con aprensión que había espejos en el techo encima de la cama. los escultores se hubieran arrancado sus propios ojos por la oportunidad de esculpirlo. — Dejó caer la venda de los ojos sobre la mesita de noche y puso la bellota de plata junto a ella. Su ombligo esculpido brillaba a la luz de las velas. Encendió con el mechero una vela y luego se volvió para mirarla. —Estás demasiado abrigada. Él se dio la vuelta y echó la cabeza hacia un lado. puro músculo. una especie de forma perezosa de un Dios del amor para marcar su territorio. Fácil. —¿Ves? Sin ropa. Su pene. Curiosamente parecía un viejo sombrero. Cristo. Sophie parpadeó con fuerza.

dejando caer la bata al suelo. —Mujer. Su espalda se volvió y soltó el cinturón.Sophie se mordió el labio inferior entre sus dientes. Su baja orden le hizo revisar su plan para dejar caer la bata y mostró sólo un hombro. —Buena chica. Sophie sintió que sus pezones se arrugaban en perlas maduras bajo su escrutinio y apenas pudo recobrar el aliento mientras sus ojos viajaban hacia abajo. Se dio la vuelta para mirarlo. sosteniéndola como cubierta seductora sobre su trasero. pero siguió sosteniendo la bata mientras la deslizaba por su espalda. Sophie se lamió los labios secos y tomó el cinturón de la bata. El conocimiento de que él estaba detrás de ella. —Posó sus dedos contra su pecho y alzó las cejas. masturbándose con pereza. Sus manos eran torpes a sus costados. Su altura sobre ella golpeó a Sophie de nuevo. —¿Lo ves? —Hizo un gesto hacia sus cuerpos con las manos. y sabía que tenía las mejillas de color rosa por la incomodidad y el deseo en igual medida. atrapada entre los nervios y el deseo de cumplir. pero aceptó su petición con un cosquilleo de lujuria en su ingle. deslizó el otro hombro hacia abajo. El deseo ganó. 103 . y un nudo de nervios se retorció en su estómago mientras se obligaba a ser valiente. —Lentamente. —Hombre. sus ojos deslizándose de su cara a sus pechos. Plantó las manos sobre la almohada de piel detrás de él. volvió sus rodillas gelatina. —Rozó la base de su garganta con sus dedos. —Date la vuelta. Su boca se abrió y se dio la vuelta rápidamente. luego se humedeció los labios y se levantó. su polla grande y descarada enfrente de él. Se volvió para echarle una mirada descarada a Lucien por encima de un hombro y lo encontró acariciando lentamente la longitud de su dura polla con una mano. Se puso lentamente en pie y Lucien se movió a su alrededor para tomar su lugar en el borde de la cama. No había esperado la instrucción. No quitó la mano de su erección mientras asentía lentamente. reforzada por la vulnerabilidad de estar desnuda. Lucien miró su entrepierna y se acarició a sí mismo por un segundo más. Animada.

A. —Puntualizó sus palabras con grandes pausas. Y jodidamente hermoso. Y. 104 .—El sexo es natural. olvida todo lo demás —dijo—. Sus claros ojos azules sostuvieron su mirada. convirtiendo su invitación en una demanda cargada de deseo que Sophie fue incapaz de resistir. —Ahora. La. Cama. haciendo que los músculos de su estómago saltaran en respuesta—. Ve. —Hizo un recorrió con un dedo desde el valle entre sus pechos hasta su ombligo.

y la suavidad del colchón le hacía señas. —¿Necesito una palabra de seguridad? —respiró ansiosamente.17 Traducido por Marie. Sophie cerró los ojos por un momento. Si él elegía moverse. por un momento el pánico amenazó con consumirla. A través de sus pechos. —Sus labios rozaron los de ella—. sobre su estómago. su erección pesada sobre su cadera. —¿Lucien? —pronunció su nombre en voz alta. Su cuerpo estaba lo suficientemente cerca como para tocar la longitud del suyo. Tus ojos se adaptarán a la oscuridad. —Shh. podía estar dentro de ella en un segundo. Dejó vagar la venda de seda sobre su piel. no podía evitar notar su calidez. ¡Qué magnífica cama! Incluso en su estado de máxima expectación sexual. Cuando abrió los ojos y sólo vio oscuridad. por sus caderas. como un capullo. poniendo la venda en sus ojos y anudándola cuidadosamente. y luego asintió y levantó la cabeza. 105 . sosteniendo una venda en su mano. Lucien reaccionó de inmediato. y la comodidad en directo contraste al peligroso hombre tumbado a su lado. relajándose ante la burla susurrada de las caricias de la seda. Sophie suspiró. y la idea estableció un pulso latente entre sus piernas. La sensación de sus manos revoloteando pero sin llegar a tocarla. desde los hombros hasta las rodillas.Ang Corregido por Vanessa VR L a manta de piel era cálida contra la espalda desnuda de Sophie mientras se reclinaba. la hacía contener la respiración. Sophie? Lucien la acarició suavemente entre las piernas con la seda negra y abrió sus muslos un poco. y su dedo tocó sus labios para calmarla. Sophie respiró temblorosamente y descubrió que tenía razón. sintiendo algo sospechosamente parecido a una risa de Lucien. —¿Recuerdas lo que dijimos sobre esta venda.

Asegúrate de que tus manos no se salgan. luego los dedos de Lucien encerraron su otra muñeca. sintiendo la emoción combinada con conmoción por la restricción. en realidad no. Prisionera. y su mano bajó para rodear su garganta. Pero para que conste… no lo querrás. y ella abrió la boca y lo mordió. Sus dedos trazaron el cálido cuero. cerniendo sus brazos en el lugar. Se apartó un poco. Señor. ¿de acuerdo? Trata de relajarte. Si quieres que me detenga. La ansiedad se levantaba en la mente de Sophie cuando escuchó la cadena tintinear contra el metal. Esposas. Sophie frunció el ceño detrás de la venda mientras sus dedos tanteaban aprendiendo el esquema de los dos círculos finos y suaves de cuero que le había dado. —No me muerdas —murmuró como advertencia. El peso de las esposas en sus manos trajo recuerdos de cómo había sujetado sus brazos a su espalda en el club. y rozó su boca contra la de ella antes de volver su atención a asegurar la segunda esposa. 106 . Podía escuchar un cajón siendo abierto. ¿Ya estaba buscando un condón? Y entonces estuvo de vuelta junto a ella colocando algo inesperado en sus manos. —Listo. —Pon los brazos sobre tu cabeza —ordenó Lucien en voz baja. Estaban unidos por una cadena de metal corta y fría. El primer círculo de cuero se deslizó por una de sus muñecas y los cuidadosos dedos de Lucien lo ajustaron de modo que no podía liberar su mano. —Terminó su trabajo—. descubriendo el tachón frío de metal en cada brazalete que supuso debía ajustar su tamaño. trazándolos suavemente. jadeó y arqueó la espalda. —Lucien… no estoy segura si… —susurró.—No. y Sophie retorció las muñecas. sólo di para. mientras lo sentía inclinarse a través de su cuerpo hacia la mesita de noche. La risa baja de Lucien retumbó en su oído. Sus palabras salieron como una orden deliciosa y oscura. sintiendo el efecto de la resistencia. pero ofreció sus manos voluntariamente. Sophie se estremeció. Estaba demasiado confiado. y no podía negar el hecho de que le encantó la sensación. Sophie tomó aire y exhaló entonces. Ahora probémoslas. —Tomaré eso como un sí. Su dedo se quedó en sus labios. —Confía en mí —murmuró. estaba caliente y pesado. sino que Lucian había pasado la cadena detrás del diseño metálico de la cama. pero incluso para sus propios oídos su protesta sonaba vacía. No solo no podía salir de las esposas. Tomó su mandíbula con los dedos y la sostuvo con fuerza.

con voz baja y sensual. El golpe doble de la pérdida de libertad de movimiento y visión la dejaban indefensa. —Quédate. De verdad deseaba poder verlo. Sophie hizo tintinear la cadena contra el metal de la cama como un prisionero reticente. Jadeó en voz alta y se arqueó incluso más. Quería que este hombre hiciera lo que le placiera: tocarla por todas partes. Lucien era impredecible en el mejor de los casos. ávida de más. Sus dedos fríos. Se sentía encadenada.Sophie deseó poder hacerlo. Su cuerpo gritaba por su toque. ahuecando su plenitud. Exhaló con fuerza. mientras sus dedos hacían círculos en el otro con el cubo de hielo. Intentó flexionar su cuerpo contra las delicadas gotas. El cubo de hielo empezó a derretirse contra el calor de su piel y pequeños riachuelos de agua helada goteaban por su cintura. poseer su cuerpo de cualquier forma que quisiera. Su cálida y húmeda boca se fijó sobre un pezón duro como una roca mientras deslizaba un cubo de hielo alrededor del otro. y la sumisa en ella se deleitaba con eso. masajeándola mientras su lengua se deslizaba en su boca. lo ascendía a francamente letal. Un cubo de hielo se deslizó por su ombligo. Sophie descubrió que quería saber qué pasaría si le desobedecía. totalmente a su merced. y su cuerpo vibraba con erótica anticipación. —Sus manos estaban en sus pechos. Quieta. Se retorció. haciéndola aspirar aire bruscamente. y Sophie giraba en una rueda de emociones… lujuria… miedo… ansiedad… y de vuelta a la deliciosa lujuria de nuevo. forzando a que los músculos de su estómago subieran con el fin de remover el cubo derretido. Interminables segundos de silencio se extendieron sin que la tocara. sus nervios se tensaban al punto de romperse. Su boca estaba caliente. Con la privación de dos de sus sentidos. 107 . Deja que se derrita. —Quédate quieta —dijo. Y entonces llegó su recompensa. pero las esposas de cuero sostenían sus muñecas firmemente en su lugar. consiguiendo una emoción sensual del traqueteo y la sensación de estar atrapada. —Sophie… —advirtió. Sabía que sus senos debían estar alzándose de forma grosera. calentando donde estaba congelada. pero Lucien movió su rodilla para cubrir sus piernas y sujetarla. pero las restricciones la excitaban tanto que no podía suavizar su columna. la primera vez que había hablado desde que la encadenó—. Succionó fuerte su pezón hasta que lo sintió alargarse en su boca. y con cada momento que la hacía esperar.

El impulso de ser traviesa ganó. —Mejor —murmuró. y de nuevo hacia arriba. Frunció los labios y movió las caderas. Tenía una manera de hacerse cargo de ella y de conseguir hacerla sentir invencible al mismo tiempo. No tenía ni idea de cómo jugar este juego. por lo que no pudo pasarlo por alto a pesar de la venda. luego se movió hasta arrodillarse entre sus pantorrillas. —No estaba planeándolo. Cuando se alejó de ella. sus manos pesadas en su muslo. —Si sólo pudieras ver lo que puedo ver en este momento — murmuró. ¿Debía obedecer. 108 . Una imagen de las lesbianas del club de sexo se deslizó en su mente y Sophie se alegró de que la venda escondiera sus ojos avergonzados de Lucien. El esfuerzo de mantenerse quieta valía la pena por sentir y escuchar su aprobación. ¿Paddle? De acuerdo… tal vez debería haberle obedecido después de —Nada de paddle —suspiró. Saltó cuando sus manos agarraron sus tobillos y los separó. o debía dejar de cumplir? ¿Cuáles eran las reglas aquí? Dan nunca la había atado a la cama y ordenado que no se moviera mientras derretía hielo en su ombligo: esto era todo un territorio desconocido para ella. y era una combinación embriagadora. ¿Quieres que te castigue? Se mordió el labio. y mantuvo su cuerpo inmóvil cuando su boca derivó desde la base de su garganta hasta el hueso púbico. Debía ser toda pechos pesados y carne rosada. Lucien suspiró pesada y audiblemente. podía sentir su sexo abierto para él. —Mejor aún. y lamió cada uno de sus pezones al mismo tiempo. —Acunó sus pechos con las manos y los juntó con un sonido gutural de apreciación. pero haces que mis dedos piquen por alcanzar el paddle en el cajón a tu lado. sus niveles de ansiedad se dispararon de nuevo. —Sophie. El cubo de hielo se deslizó de su cuerpo y esperó con gran expectación. Le había advertido dos veces. genuinamente insegura. Sophie cerró los ojos detrás de la venda. Debía tener una visión de rayos X.Una emoción escandalosa se desplegó en su vientre. Largos y lentos barridos de su lengua que la hicieron gemir con placer. todo.

La cadena de las esposas arañaba la cama cuando se retorcía. pero no tan quemante. En vez de eso.Sus palmas recorrieron sus piernas con caricias lentas y largas que terminaban tentadoramente cerca de su sexo. haciéndola saltar 109 . y sus ojos estaban cerrados con fuerza bajo la seda de la venda. Lucien extendió la mano sobre su estómago para mantenerla quieta. —Se derrite en aceite —dijo mientras sus manos empezaban a deslizarse sobre su piel. —¿No te dije que confiaras en mí? Antes de que pudiera sacar su voz para protestar. La cera estaba caliente. la lamió. Ella se iba a venir. palpitando con lujuria para que sus manos se concentraran en su sexo. Lucien masajeaba el aceite por todas partes. Larga y firme mientras se hundía en ella. y en respuesta sus manos llegaron a sus caderas para mantenerla quieta. Lenta y suave sobre su clítoris. Había visto a Madonna hacer algo similar en una película pervertida y pareció doloroso. Se detuvo y se inclinó sobre su cuerpo hacia la mesa de nuevo. Lucien dejó una cinta de gotas calientes por su abdomen de cadera a cadera. La cabeza de Sophie iba de lado a lado. La sensación de su cabeza situada entre sus piernas la tenía jadeando su nombre. inquieta por la liberación. y tan abrumadoramente sexy que Sophie comenzó a temblar desde sus manos atadas hasta los pies. desesperada porque volviera. Y entonces lo hizo. y las manos de Lucien habían puesto sobre su pubis una gran mariposa caliente presionando suavemente su carne. Su lengua estaba en todas partes. Y en eso fue cuando Lucien se detuvo. Con dedos cálidos y resbaladizos por sus muslos internos. sus pulgares rozando ocasionalmente el pequeño rastro de pelo salvado por su terapeuta de belleza. Extendió las piernas y levantó las caderas hacia sus manos. —Voy a derramar cera caliente en ti. Jesús. Se iba a venir. excepto por donde realmente lo ansiaba. Estaba tan abierta como le era posible. y el agua derretida del hielo que quedaba en su obligo se derramó por su cuerpo. Soltó el aliento que había estado reteniendo. El hombre sabía lo que estaba haciendo. Era fuerte y generoso. —¡No! —gritó y sacudió su cuerpo hacia donde él había estado. Sophie tiró de sus restricciones con fuerza en consternación. Estaba caliente y húmeda. ¿Podría ver su clítoris? Debía ser capaz de hacerlo. y necesitada.

Sus ojos devoraban el erótico cuadro. —Abre los ojos. estaba más allá de frío. Y entonces lo supo. ¿Qué era eso? Era demasiado sólido para ser hielo. y los matices del vidrio ondulado rebotaron en un millón de diminutos arcoíris de color en las paredes de la habitación iluminada con velas. y sólo pudo imaginar cuan pervertida debía verse atada a la cama y dejándolo follar su boca con la gran polla de vidrio. Lucien. Estaba muy. 110 . y vio su propia imagen reflejada en los espejos del techo. Esposas de cuero alrededor de sus muñecas. tan duro. Un vikingo arrodillado entre sus piernas. Los sintió endurecerse al instante bajo sus cuidados helados. Todavía frío. Lucien lo enroscó lentamente en ella. Y duro. Ella estaba caliente. Frío como el hielo y caliente como la boca. con una cinta elevada de brillante vidrio aurora boreal al azar alrededor del exterior… deliciosos bordes de fricción cada vez que lo giraba. y un final bulboso y con forma de polla. princesa. y duro. Él se inclinó hacia adelante y deslizó la lengua en su boca. Escuchó a Lucien gemir. Tan. Su cerebro giraba con lujuria mientras él acariciaba el objeto a través de su boca. inflexible y sólido como roca. Sophie sintió cada delicioso canto del consolador deslizarse. el hermoso tatuaje del lobo vivo en su musculosa espalda mientras trabajaba entre sus piernas. muy frío. y lo que fuera que fuese. incluso mientras sus labios se separaban para permitir que el extremo bulboso del consolador de vidrio entrara en su boca. Lucien deslizó la otra mano entre sus piernas abiertas y empujó los dedos dentro de ella. Cristalino.violentamente cuando algo frío y duro rozó sus pezones. La suave piel de su espalda. Sophie gimió en apreciación ante las nuevas sensaciones a las que Lucien había expuesto su cuerpo. todo al mismo tiempo. Frío y pesado vidrio contra la carne febrilmente caliente. desnudo y de rodillas. luego extendió la mano tras su cabeza y desató la venda. Desnuda. lo puso contra su clítoris. Abierta. El consolador de vidrio se veía incluso más erótico en sus manos de lo que lo había hecho en la película. Sophie parpadeó mientras su visión se ajustaba a la luz. Era frío. luego sacó el consolador de su boca y en vez de eso. Encadenada. Y de vidrio. Arcoíris de cristal en las paredes.

Había llegado el momento. desnuda y encadenada a su cama. las primeras señales de advertencia de que el orgasmo de Sophie se aproximaba empezaron a hormiguear por su cuerpo como electricidad. N… jadeó su nombre.Sophie revisó su opinión sobre los techos con espejos. Lucien. C… —Lucien… E… ella se vino. R… ella se arqueó. Ver su flor hacía que su polla doliera. Había tenido un sin número de mujeres en los últimos años. P… ella se estremeció. Lucien. podía sentir su clítoris tembloroso e hinchado. A… y se vino. 111 . No eran algo viejo. estaba allí como el encuentro más erótico de su vida. I… ella gimió. Cuando Lucien bajó la cabeza para succionar su clítoris. S… y se vino. Estaba tan lista. Eran un clásico por una razón. Lucien… Lucien miró cómo las curvas de Sophie se tensaban y atrapó su atención por un segundo antes de que su lengua tocara su clítoris de nuevo. pero Sophie Black. Metió el consolador de vidrio tan profundo como pudo dentro de ella y trazó letras en su clítoris con la punta de su lengua.

dejándolo desnudo y vulnerable como un niño. sus dedos dolían por extenderse y acariciar el orgulloso ángulo de su pómulo. de chico inocente a líder autoproclamado de un movimiento de liberación sexual? Su casa no ofrecía pistas de su pasado.Ang Corregido por Lalu D e acuerdo con el luminoso reloj en la mesita de noche de Lucien era un poco más de las cuatro de la mañana. e internet había demostrado ser igual de escueto a la hora de revelar al chico detrás del hombre. justo ahora sólo estaba contenta de tenerlo en su vida. La atrajo más cerca. medio despierta y muy consciente del peso del brazo de Lucien en su cuerpo. Se durmió. Había una dulzura en cómo sus pestañas rozaban sus mejillas.18 Traducido por Marie. Sophie casi puso ver al niño sin preocupaciones e impetuoso que debió de hacer sido. El dinero habla. Pero en este momento. y Sophie giró su cuerpo por completo en el círculo de sus brazos. por supuesto. El sueño le había robado su característica sonrisa arrogante y fácil confianza. el trabajo de minutos. Todos los arreglos estaban hechos. Era una de las cosas que más apreciaba de su riqueza: con un gesto de varita mágica hacía que todo fuera posible. Estudiándolo. Quien quiera que fuese. ¿Quién era? ¿Cómo se había transformado de niño a hombre. y suspiró en él. y una inocencia en el arco de cupido de su labio superior. la única conversación en la que estaba interesado en usarlo era en aquella para 112 . Lucien apagó su móvil. ¿Necesitaba que su jet privado estuviera listo para despegar con tres horas de anticipación? Ningún problema. Él suspiró en su sueño. ¿Quería la casa de campo preparada para la hora de almuerzo? Considéralo hecho. Giró la cabeza en la almohada para mirarlo. Sophie parpadeó mientras sus ojos se acostumbraban a las sombras del cuarto.

pero el instinto la hizo tirar su ropa interior más bonita. esa mirada no había estado en ninguna parte en el rostro de Sophie. el matrimonio era todo sobre poder. Ella no tenía ni idea de a dónde se dirigían o de qué empacar. su madre jugando eternamente con una mano perdedora. nunca se dio cuenta de la luz intermitente en el contestador en el pasillo. el aspecto defensivo en sus ojos ante la mención de su matrimonio había despertado profundos recuerdos. por lo que abordar un jet privado más o menos una hora después fue una especie de choque cultural. no su marido. y entonces apagaría el motor y vendría a buscarla. Sophie solo había volado en clase económica. solo un chofer uniformado para llevarse el Aston de Lucien cuando se trasladaran . Lucien le había dado exactamente diez minutos.ayudar que Sophie se diera cuenta de que ella tenía todos los ases. No quería eso. especialmente no en los segundos antes de que se corriera. anoche. Para el final del fin de semana esa mirada sería expulsada para siempre. No había tiendas libres de impuestos o colas de check-in. Él no tenía lugar aquí. 113 Sophie corrió alrededor de su casa. El hombre estaría realmente sorprendido. en su casa. Por lo que podía ver. así que abrió la cremallera de la bolsa y puso su abrigo de lana rojo cereza en la cima. En su prisa por entrar al auto antes de que Lucien saliera. Esta se sentía como una casa de muñecas después de la mansión de Lucien. Su propio padre había sostenido todas las cartas en el matrimonio de sus padres. Pero luego. su vestido favorito y tacones. décadas de antiguos ecos de una mirada perseguida similar en los ojos de su madre. y sólo un par de días de permanecer vacía le había dado un aire desolado del que estaba ansiosa por escapar. Cuando Sophie había entrado en su oficina la pasada noche del lunes. Lucien había sugerido que también trajera un abrigo. arrojando ropa y su pasaporte en la bolsa de viaje que yacía abierta en la cama. Estaba lista. Una sonrisa tocó las comisuras de su boca ante la idea de Daniel Black regresando a casa el domingo.

se quedó en blanco. Dentro de la cabina. y no fue ninguna sorpresa que fueran los únicos pasajeros. —Vuelo mucho. Miró detrás de ella. Estaba volando a Dios sabe dónde con un hombre que solo había conocido por unos días. Pensaba como una amante deshonesta. cualquiera que fuera el destino parecía ser un viaje que Lucien hacía regularmente. ¿Qué quería decir? O su marido no se preocupaba por si ella descubría su infidelidad o lo que él creía realmente era que era demasiado estúpida como para atar los cabos. y la preocupación erizó su piel. y movió un brazo hacia la zona de estar. Sophie asintió y se dejó caer en el sillón más cercano. ¿Ella? ¿Estaba contenta de estar sola en los cielos con Lucien? —No lo creo —dijo finalmente. ¿Cinco horas? Eso era mucho más de lo que Sophie había anticipado.del coche a las escaleras del prístino avión negro adornado con el logo de Knight Inc. y tanto como intentó aplicar la culpa retrospectivamente y el remordimiento por la conducta de Dan. —Vamos a estar en el aire alrededor de cinco horas. Ninguna de las opciones le dio mucho consuelo. Cenicienta. ¿Y si no volvía a tiempo a casa? La culpa se abalanzó y cayó pesadamente en su pecho. el avión era la última palabra en aviación de lujo. 114 . El capitán saludó a Lucien calurosamente. agradecida una vez más por la perspicacia de Lucien. ¿Y que más podría haber esperado? Profundos sillones de cuero. Estarás en casa el domingo al amanecer. —¿Hay alguna tripulación de cabina? —¿Quieres que haya? Las cejas de Sophie se juntaron. Lucien se quitó su chaqueta de cuero negro tan pronto como las puertas se cerraron. Lucien asintió. paneles de madera reluciente y costosos accesorios la rodearon. ¿Dan se sentía de esta forma cada vez que se reunía con la mujer que había decidido era más digna de su atención de lo que ella era? ¿Se preocupaba por cubrir sus rastros? Pensaba en ello. Lucien se encogió de hombros. —¿Este es tu jet? —preguntó Sophie. Ponte cómoda. —No te preocupes.

parecía que Lucien estaba hambriento de algo más que de tocino y huevos. La geografía no era el punto fuerte de Sophie. Ropa interior negra había sido una necesidad con su elección de blusa. y luego almacenándolo en los recovecos de su cabeza. Se visualizó a si misma cerrando el archivo y poniendo el sello. Era una emoción nueva estar cerca de alguien que siempre sabía exactamente qué hacer. —Si está mirándonos en vez de volar lo sabremos bastante pronto. tanto como para llenar su cabeza con algo nuevo como por genuina curiosidad. cuando terminó de Sophie se mordió el labio pero no abrió los ojos. El delicado encaje con bordes del sujetador de corte bajo y bragas de corte alto la hacían sentirse femenina y voluptuosa. —Volar me pone caliente —dijo Lucien desabotonarla y tiró de la blusa hasta su cintura. Hasta entonces. Dan no dudaba de que no había ningún problema. parecía que también lo aprobaba. Mantuvo los ojos cerrados. —Lucien se acomodó en el asiento junto al de ella. Estar con este hombre era tan fácil. Hay montañas más adelante. era un líder nato y se encontró a sí misma más que contenta de seguirlo. —Estamos volando hacia el norte. —¿Estás seguro de que el piloto no puede vernos? Lucien deslizó hacia abajo la cremallera lateral de su falda. compartimentar su vida. Eso realmente no era de mucha ayuda. pero si lo hacía. Apenas era la hora del desayuno. Podría guardar bajo llave sus problemas maritales en un archivo cerrado marcado con la fecha del domingo. Sophie se recostó y cerró los ojos. Alguien que justo ahora había reclinado su asiento por completo y estaba desabotonando los botones de su blusa de vaporosa gasa negra. Levantó las caderas una fracción para permitirle sacar la falda. —¿Al norte? —Deja de hacer preguntas y confía en mí.Ella necesitaba pensar como un hombre. entonces ser seducida en un 115 . y por el bajo silbido apreciativo de Lucien. incluso a pesar de que su cuerpo estaba escandalosamente despierto ante su tacto. pero ¿no era él el que practicaba tanto más el arte del engaño? —¿Adónde vamos? —preguntó. sin embargo. Podría hacer eso. ella nunca había tenido ni el más remoto interés en unirse al Club de las alturas.

Con satisfacción. pudo sentir su erección esforzándose por liberarse de sus vaqueros. ¿Cómo puede alguien tan hermoso no ser vanidoso? Porque él no lo era. ¿Qué sigue? Sophie se lamió los labios. pop. Era seguro de sí mismo y al borde de la arrogancia. y casi podía escuchar moverse los engranajes en su mente mientras debatía qué hacer con ella primero. Con sus uñas. honestamente. abriendo el siguiente botón. Extendió una mano hacia el botón de la camisa en la base de su garganta y lo desabotonó. La abrió en un par de segundos. Apoyándose en los hombros. En estos momentos. mirándola con una ceja levemente alzada. Con un poco de remordimiento. reaccionando de nuevo por cuan perfectamente esculpido estaba. Sophie puso su asiento en posición vertical. Solo estaba ahí. pop. apoyó las manos en sus hombros y lo empujó hacia atrás en su asiento. 116 . rozó su duro pecho a través del puñado de pelos dorados hasta llegar a la barrera de la hebilla de su cinturón. y tan pronto como la soltó. Los nervios bailaban un tango en su vientre. Era a su manera. Lucien se quedó sentado. ¿Tenía lo necesario para tomar el control de este hombre en este momento. Pop. notó el destello de sorpresa en los ojos de Lucien. listo para chamuscar los globos oculares de cualquiera cuya mirada se detuviera en él por más de unos pocos segundos. y entonces el cambio de sorpresa a anticipación cuando se puso de pie y se dejó caer de rodillas frente a él. Sophie suspiró con satisfacción. Lo tomó bien. Lenta e intensamente sexual. Su ceja se elevó un poco más. Sophie abrió los ojos y miró los penetrantes azules de Lucien. e inclinándose. la caricia prolongada de su boca acabó con cualquier duda acerca de su habilidad de tomar el mando por un rato. mientras sus dedos bajaban más. todo el tiempo? De pronto valiente. Entonces. y de repente estaba desnudo enseñando sus cincelados abdominales. se envolvió alrededor de él para reclamar el beso que la esperaba en sus labios. Vio perezosa lujuria. se levantó para cuando ella puso sus manos en la parte superior de sus pantalones y los arrastró hasta sus pies. Saber que lo había excitado la excitaba también. Sophie estaba en llamas. ¿por qué tenía que tomar él todas las decisiones.jet privado por un dios del amor nórdico sin duda vencía al ser descubierta en el estrecho baño de un avión económico. pero no usaba su belleza como un arma en la forma en que muchos estarían tentados. hacerlo sentir de la forma en que él la hacía sentir a ella? Sólo había una forma de averiguarlo.

mareada por la lujuria—. lamió sus pezones y luego bajó la mirada a sus manos alrededor de la erección de él. el cambio de poder. Ahora acaricia mi polla. y luego tranquilamente se lamió los dedos de nuevo y entrelazó las manos alrededor de él. Sra. Lucien —susurró Sophie. Le dio uno de sus casi imperceptibles guiños registrados. sus bolas cálidas y pesadas mientras las acunaba. mientras llevaba las manos a sus labios y humedecía sus dedos con su propia saliva. dejando que sus pulgares se deslizaran sobre la palpitante cabeza con cada barrido hacia arriba. Sophie. —¿De esta manera. —Vamos.¿Cómo era que él estaba en la única posición comprometedora. Knight? —preguntó. —Touché. Desliza tu magnífica boca hasta el final. dura. Explícamelo. Él se movió en respuesta ante sus manos sobre él y observó. —Chupa mi polla. —Dime lo que quieres que haga. Ella estaba disfrutando esto. y el pecho le subía en reveladoras respiraciones superficiales. Sophie cerró los ojos por un segundo y tragó. Black. Inclinándose. usar las habilidades que él le había enseñado para encenderlo. orgullosa y deliciosa. Él extendió la mano y tocó ligeramente su nariz. era duro. Acarició su longitud. Lucien —suspiró—. Lucien respondió con un fuerte gemido y empujó su polla más fuerte en sus manos. Sus ojos eran tan oscuros que apenas podía distinguir algo azul. y sin embargo era ella la que se sentía más expuesta? Su polla se levantó entre ellos. Sr. Una leve sonrisa se dibujó en sus labios cuando se extendió y lo rodeó con sus dedos. No voy a hacerlo a menos que me lo digas. 117 . Jesús. Su pene era sólida seda bajo la hábil caricia de sus manos. fascinado. entonces miró a Lucien a los ojos y se pasó la lengua por su labio superior.

—Dos. 118 . luego se acercó más y pasó la punta de la lengua alrededor de la cabeza de su pene. en realidad —dijo ella. lo ponía más duro. Una. —Asintió para dar énfasis. Cada desliz y giro de la lengua. encendida por la emoción de arrodillarse delante de él y ser retenida. sintiéndolo caliente y duro y a punto de estallar. El deseo invadió a Sophie hasta el fondo de su sexo. O dos. sino que le agarraba la cabeza con ambas manos y se empujaba en su boca. me he unido al club Mile High. disfrutando del calor de su pecho contra el de ella—. lo tomó en su boca y su lengua se arremolinó a su alrededor hasta que él gimió y una de sus manos se deslizó en su pelo. Ella tragó. hasta el punto en que ya no le acariciaba el pelo. irguiéndose sobre sus rodillas hacia él. coordinada con sus manos resbaladizas y su boca deslizante. evidenciando lo que había hecho con él. Sosteniéndolo con firmeza. —Supongo que esto es otra cosa que puedes tachar de tu lista. —¿Dos? —Sus brazos se deslizaron alrededor de ella y la abrazó contra su cuerpo desnudo.19 Traducido por Juli Corregido por CrisCras S ophie se humedeció los labios y estableció su trasero sobre los tobillos entre sus rodillas. Ella levantó la vista de los contornos de su cuerpo para encontrarlo mirándola y la intimidad del contacto visual fue todo lo que tomó para enviarlo por encima del borde. Sus caderas temblaron y el semen caliente y salado se introdujo en la parte posterior de su garganta. las manos suaves ahora en el pelo y los hombros. Él era un festín. sus labios relajados sobre sus bolas mientras escuchaba su respiración entrecortada cambiando lentamente de irregular a constante. Sophie aumentó la velocidad. Lo que había hecho por él. cada sacudida de su cabeza lo llevaba más cerca. con su polla aún palpitante en la boca. Sophie cerró los ojos y apoyó la mejilla en la firmeza de su muslo. y ella se atiborraba de él.

—Sophie.Su boca se torció. —¿Hay más de uno por ahí? —Miró hacia la puerta de la cabina y trató de dar un paso atrás.. —Su dedo hizo el mismo camino hacia atrás—. —Sigues ruborizada. —Ponte de pie. pero las manos de Lucien se posaron en sus caderas y la mantuvieron cautiva.. Levantó un pie y luego el otro para que pudiera sacarla sobre sus tacones altos. —Y deja de ruborizarte. —Quítatelas. Sin embargo no podría jurarlo por el copiloto. —Le tocó las mejillas calientes con los dedos—… Hasta aquí. Oyó su demanda tranquila. —Recorrió los dedos por su cuello hasta sostenerle los pechos en sus manos como un vendedor de frutas podría ahuecar las naranjas. —No puedo —dijo ella. —Sí. —Pero todavía tenemos que trabajar en ese rubor. —Su tono era tranquila. Todavía con las mejillas calientes se puso de pie. ¿Y lo segundo? —Le he hecho una mamada a mi jefe.. Él se agachó para chupar cada uno de ellos. luego lamió sus labios antes de deslizar su lengua en su boca. Lucien asintió. sus pulgares jugando con los pezones. pero lo aceptaré. —Sophie sintió que sus mejillas se sonrojaron tan pronto como las palabras salieron de su boca. le desabrochó el sujetador y luego lo deslizó fuera de su cuerpo. Llevó la mano a su espalda. Esta no era su típica mañana de viernes. Y entonces se sintió aún más expuesta cuando Lucien se las bajó por sus piernas. Sophie se quedó sin aliento. —Es una mención de mal gusto. de pie en la cabina del avión en tan sólo sus bragas. pero no admitía discusión. pero vaciló con un nuevo ataque de nervios. ¿Estás seguro de que el piloto no va a entrar? Lucien levantó la mirada de entre sus piernas y pasó un dedo desde el perineo a la parte delantera de su sexo. Estaba completamente desnuda y la cabeza de Lucien estaba al nivel de su entrepierna—. 119 . ¿Qué esperaba? Estaba de rodillas entre sus muslos usando nada más que la ropa interior mientras su jet privado la llevaba a través de los cielos hacia un destino desconocido.. —Estás toda rosa desde aquí. y apretó las manos contra sus mejillas. Se sintió intensamente expuesta.

Sophie perdió cualquier persistente inhibición y echó la cabeza hacia atrás en abandono mientras Lucien hacía una minuciosa exploración de su sexo con la lengua.—Lucien. yo. indiferente. —Tócate las tetas —dijo. con su increíble amante mirando en su sexo. no había manera de alejarse de eso. Había tratado de ponerlas en las caderas. pero él sólo se encogió de hombros. Sophie respiró profundo. Alardear abiertamente estaba bastante bien. Por mucho que temía ser descubierta desnuda por el copiloto. más allá de encendida al verlo enterrar la nariz profundamente en su sexo. Y entonces se sintió aún más obscena. mientras él la abría con los dedos y acariciaba con la punta de la lengua su clítoris. y la recompensó al empujar dos dedos dentro de ella y bombear lentamente. pero la postura se sentía demasiado artificial. y las vibraciones de su voz en su carne la hicieron temblar. desnuda. 120 . Se deslizó hacia adelante para sentarse en el borde de su asiento. La había llevado deliberadamente a una posición donde podían ser vistos en lugar de retirarse a la intimidad de la habitación. Él miró su cuerpo hasta fijar los ojos en los de ella. sin saber dónde poner las manos. princesa.. —Podrías haberlo dicho.. —Sólo para referencias futuras. su hermosa cara mirando hacia arriba entre sus piernas abiertas. Saber que alguien podía entrar y vernos lo hizo aún más caliente. Sophie lo miró con incredulidad. de pie en tacones de aguja. cerca de su clítoris. Su boca se detuvo lentamente mientras sus dedos se aflojaron en su pelo. hay una habitación por allí. Él levantó la mirada e inclinó la cabeza hacia un lado en uno de los extremos de la cabina. ¿verdad? —El desafío iluminó sus ojos azules. Ella se agachó y se aferró a su cabeza mientras él giraba sin cesar la lengua sobre su clítoris. haciendo alarde abiertamente de sí misma. Sophie no podía recordar haberse sentido más sensual que en este momento. Ella se agitó deliciosamente. —¿Por qué? ¿Así podías esconderte? Sé honesta. la retorcida anticipación de lo que sea que Lucien estaba a punto de hacerle era más convincente.. La folló con los dedos y su orgasmo llegó inevitablemente duro y rápido. Se tomó los pechos mientras él la miraba. —La protesta de Sophie murió en sus labios ante el primer toque de su lengua insistente. Sophie..

—Donde quiera que vayamos. sexy. no voy a tener sexo al aire libre mientras la gente está mirando.. Me sentí. no recomendaría mucho sexo al aire libre adónde nos dirigimos.. princesa. más traviesa. y ella era una servidora dispuesta. —Había una emoción en tan sólo admitirlo. Sólo me refiero a que entiendo lo que quieres decir. —¿Entonces tiene una cosa por los uniformes. Lucien pasó una mano por el pelo que ella recientemente había estado arreglando. —Para que conste. Añadió algo el pensar que alguien. podría venir y descubrirnos.Sophie se inclinó para ponerse las bragas y pensó en su pregunta. alguien de uniforme. —¿Honestamente? —Ella abrochó el sujetador en su lugar mientras él se abrochaba el cinturón—.. Sra. Él era el Svengali5 de su propio culto de honestidad sexual.. Lucien se volvió a poner la camisa. Sí. Ella lo miró con curiosidad mientras se subía la cremallera de su falda. Lucien. Hizo una pausa. el voyeurismo no tiene por qué significar estar fuera. —Voyeurismo. La posibilidad de ser descubiertos fue. Y de todos modos. Está dentro del Círculo Polar Ártico. había dicho.. Lucien asintió. Sophie negó firmemente con la cabeza. así que la demanda de Lucien de ello en todos los aspectos de su vida era algo que admiraba mucho. Svengali es una película protagonizada por John Barrymore y Marian Marsh basada en la novela Trilby de George du Maurier. Black? —¿Qué? ¡No! —Sophie abrochó la blusa desalineada y tuvo que desabotonarla y empezar de nuevo—.. umm. —Creo que acabas de añadir un nuevo ítem a la lista en la que trabajamos. tratando de encontrar las palabras para expresarse—.. Él levantó las cejas. “Sé honesta”... La honestidad es la única cosa que en su matrimonio era lamentablemente escasa.. 5 121 . Completamente vestida de nuevo.

pero no sería la elección de un típico esquimal. ¿por qué no lo estaría? Era una vida de ensueño. incluido comer. Sophie miró la variedad de alimentos y se dio cuenta de que se moría de hambre. después de que hubiera llenado su plato—. —El desayuno está servido. cualquier mujer que desees. era una página en blanco. Lucien se dirigió a la cocina de autoservicio y regresó con una bandeja de croissants. Lucien Knight era un hombre completamente realizado. ¿no? Sophie asintió. Su marido probablemente también debía ser agregado a esa lista. Estar con Lucien la hacía olvidar las cosas más básicas. —Sin embargo. y Google la había informado fiablemente de que a los treinta y un años. glaciares y osos polares? Sophie miró hacia su blusa vaporosa con alarma. incluso si su historia antes de Knight Inc. champaña de barril? Lucien la estudió por encima del borde de su humeante taza de café. Su perspicacia para los negocios era muy documentada y alabada. pastelillos. Se moriría de frío. —No te preocupes. no es muy diferente a un invierno inglés allí en este momento. Has traído un abrigo. quesos y carnes continentales. pero entonces. Este atuendo no sería suficiente. Él estaba completamente sin complejos. —Más o menos. desconfiada. Su hermoso abrigo rojo de lana la mantenía lo suficientemente cómoda en casa. señora. —¿Tu vida siempre es así? —preguntó ella. estarás bien.20 Traducido por Deydra Eaton Corregido por CrisCras ¿E l Círculo Polar Ártico? ¿Cómo en la nieve. ¿Jets privados. ¿nunca quieres más? 122 .

Lucien cerró la puerta de la habitación sin hacer ruido. Sus respuestas le habían dicho absolutamente nada.. a esto. Sus preguntas durante el desayuno lo habían inquietado. ¿Quién eres. incluyendo una AP terriblemente distraída.. Tal vez tenía razón. 123 . El amor la había llevado precisamente a ninguna parte. algo en el rostro de Lucien se había cerrado. —Sí. ¿no te sientes solo a veces? Lucien se encogió de hombros.—¿Más? Un jet privado es suficiente.. —agitó un brazo alrededor de la lujosa cabina—. Sus brillantes ojos se habían diluido a un azul plano. ¿Qué pasa con la familia? ¿Y qué con el amor. No estaba solo. —Todo el mundo necesita amor. incluso para mí —dijo secamente. Él se había construido una vida para sí mismo que era toda sobre diversión sin dolor. Sophie? Sophie bajó la cabeza. ¿Qué tenía eso de malo? —Pero. aliviado de que Sophie hubiera aceptado su sugerencia de que se cambiara a unos pantalones y tratar de recuperarse durmiendo un poco durante el resto del vuelo. no me refería. ¿A dónde te ha llevado el amor.. Lucien. —No. el hombre sentado frente a ella era un completo extraño. en ninguna manera que contaba.. tal vez? Lucien soltó un suspiro y sacudió la cabeza. —No es lo mío. —Soy dueño de siete clubes y veintinueve tiendas minoristas por todo el país. No tengo tiempo para estar solo. princesa. y un musculo tembló a lo largo de su mandíbula. —Lucien apartó su plato—. y Santa realmente existe. niños algún día. Por mucho que Sophie quisiera cavar más profundo. y la última cosa en su agenda era encadenarse a otra persona. Los lazos no se han hecho para mí.. picada por sus palabras. O picada por la verdad detrás de sus palabras. y ella tenía la clara sensación de que habían sido estructuradas para tener precisamente ese efecto. El hombre debería ser político. Lucien Knight? Por más de la intimidad en la que habían estado en los últimos días. y tengo un equipo de más de quinientas personas.

Difícilmente podía hacer una escena sobre ello con María. 124 Daniel Black era un hombre preocupado. ¿Dónde estaba la honestidad en eso? ¿Dónde estaba el amor y el mismo respeto legendario? Lucien miró hacia la puerta del dormitorio. Rojo de daño. Lo deformaban aquellos que trataban de ajustarse a las normas. Rojo de peligro.¿Por qué alguien pensaría que la monogamia iba a funcionar? No era natural. no se le ocurrió que algo desfavorable le pudiera haber pasado. e hizo villanos y víctimas de los que fallaron. Él no era un hombre dramático. su ordinaria y pequeña casa permanecía abandonada. Rojo de problemas por delante. El matrimonio de Sophie era un ejemplo de ello. pero el silencio de Sophie sólo podía significar una cosa. Un frío miedo envolvió sus dedos húmedos alrededor de su corazón al pensar que ella sabía de su aventura. El instinto le dijo que Sophie estaba eligiendo evitar sus llamadas. el rojo parpadeante del contestador automático como la única luz en el lugar. Nunca en un millón de años pudo contemplar la idea de que la misma Sophie podría estar demasiado ocupada en los brazos de otro hombre como para escuchar sus ruegos cada vez más desesperados para que tomara sus mensajes. Las personas eran seres sexuales. mientras su esposa yacía en la cama recuperándose de su último orgasmo en el camino al Círculo Polar Ártico. No podía controlar a su esposa. Su marido estaba a mitad de camino en el mundo disfrutando de los placeres carnales del cuerpo de otra mujer. De vuelta en los suburbios. el matrimonio suprimía artificialmente los deseos de la naturaleza. Se encontraba decidido a que Sophie disfrutara de los placeres más carnales antes de que se fuera a casa y entrara en la batalla con su marido infiel. .

125 . aliviada de sentir el frío. inhaló profundamente y luego se dirigió hacia abajo sobre el asfalto con la cabeza gacha. Una vez más.21 Traducido por Tsuki Corregido por Deydra Eaton —¿E stás seguro de que no moriré de hipotermia? Sophie le lanzó una mirada ansiosa a Lucien mientras el avión avanzaba hasta detenerse en la pequeña pista de aterrizaje. Sophie le siguió. o tal vez Venecia. Cuidado al caminar. pero por el aspecto del dramático paisaje con picos nevados sobre el que habían volado. Lucien no. Noruega. Cualquier otro playboy podría haber elegido París. Él aseguró su chaqueta de cuero y abrió las puertas de la aeronave con la facilidad de alguien que lo hace a menudo. Lucien aún no tenía detalles sobre dónde estaban exactamente. Se detuvo un momento en la parte superior de las escaleras. Lucien enroscó una suave bufanda de lana negra que olía deliciosamente a él alrededor de su cuello después de haberla tomado de un compartimiento superior. Por alguna razón inexplicable. y en cuestión de segundos. Black. pero no tanto el helado aire en sus mejillas mientras respiraba el cristalino aire fresco. —Bienvenida a Noruega. Él la empujó directamente al cuero caliente del interior de una limusina que los estaba esperando. Sra. Lucien había logrado hacer lo último que había esperado. Tus zapatos no son lo que la mayoría de la gente elegiría para el Círculo Polar Ártico. se encontraban en un lugar extremadamente frío. pero todo irá bien. —Lanzó una mirada dudosa a sus pies—. había decidido que el Círculo Polar Ártico era el escenario adecuado para la seducción. salieron fácilmente del pequeño aeropuerto y ya se encontraban en carretera abierta. —Estarás bien.

—Es impresionante. Sophie frunció el ceño. Montañas cubiertas de nieve sobresalían contra el pálido cielo azul. —Es muy hermoso —murmuró Sophie—. —Esos son los Alpes de Lyngen. basada en un musical de Brodway sobre una institutriz que se enamora de un viudo. ver demasiada televisión y abrirse a sí mismo a la devastación del amor y la pérdida? —¿Vienes aquí a menudo? —Tan pronto como las palabras salieron de los labios de Sophie. tanto para sí misma como para Lucien. sin saber qué le había dicho para hacer que se cerrara.Sophie miró con asombro por la ventana. le pasó un brazo por los hombros y la atrajo hacia él en el asiento trasero esponjoso del coche—. Trabajaba duro. de todos modos. ¿No era un plan mejor que el de la mayoría de la gente? ¿Hacer un trabajo que odias. —Lucien señaló por la ventana a las majestuosas montañas—. demasiado perfecta para ser real. —Suspiro. se arrepintió. Por la forma en que había callado en el avión anteriormente y la forma en que su rostro se había endurecido en este momento. y nunca había tenido el corazón roto. Sophie rodó los ojos. pero envidiaba su punto de vista. Intentaba hacer una pregunta genuina y logró hacer que sonara como una invitación. 6 126 . —Con menos frecuencia de lo que quisiera. —Fue su turno para mirar por la ventana. Conocida como “Sonrisas y lágrimas” o “La novicia Rebelde” es una película de 1965. Pero Lucien no captó la insinuación. Me siento como María de The Sound of Music6 —País equivocado. jugaba duro. ¿Qué quiso decir con no tan a menudo como le gustaría? ¿Tenía obligaciones personales aquí? —¿Tienes clubes en Noruega? —No. se podría decir que no apreciaba ese tipo de preguntas. bordeadas alrededor con exuberantes tonalidades de verdes y dorados del otoño. —¿Alguna vez no piensas en el sexo? —¿Dónde está la diversión en eso? Sophie volvió a mirar el hermoso paisaje. Él había estado bromeando. Aunque puedes vestir como institutriz si quieres. Estamos en el extremo norte del país. eufórica por su primer vistazo de Noruega. eso es Austria —corrigió. Parecía una escena sacada de un libro de imágenes. muy por encima del Círculo Polar Ártico. O como una monja. Por lo que ella sabía.

Lucien pulsó un botón y el vidrio de privacidad entre el conductor y la parte trasera de la limusina se deslizó en su lugar. no era nada en comparación con el paisaje que lo rodeaba. Apuesto a que puedo hacerte venir antes de tres. todo el camino hasta las vertientes de su techo cubiertas de hierba. —¿Tuya? —No debería ser una sorpresa. Lucien era tan urbanizado. la limusina bajó la velocidad hasta detenerse y Sophie se subió la blusa antes de que el conductor abriera la puerta. —Deja de hacer preguntas y ven aquí. —Su mano se deslizó a lo largo de su muslo—. un lujo. No había ninguna. 7 Valle glaciar situado en la costa e invadido por el mar. Habían quedado en la entrada de una hermosa casa de campo de madera de baja altura. —La atrajo a su regazo y miró su reloj—. 127 . entre estas tranquilas montañas vírgenes. como si la tierra hubiera crecido alrededor de ella en lugar de haber sido hecha a mano. Sophie se dio cuenta de que había tenido el mismo tipo de pensamiento cuando había visto por primera vez su casa en Reino Unido. —¿Es un hotel? —preguntó ella. pero lo era. Salió y se paró al lado de Lucien. aún palpitante por sus acciones. Sophie escaneó alrededor en busca de otras personas. la madre de todas las cabañas de madera. una escapada con encanto para quienes tienen la suerte de poder pagarla. en cuyas aguas se reflejaba la luz del sol claro. la casa estaba en un contexto de crecientes montañas de granito. Toda la vista irradiaba salud nórdica y la riqueza sobria. con sus puntas cubiertas de nieve. Vaya. Tenemos aproximadamente catorce minutos. Es mía. dubitativa. Pero por muy hermoso que el edificio fuera. La fachada de madera ondulada y ventanas blancas estaban en perfecta armonía con el entorno. Parecía orgánica. que parecía estar en desacuerdo con su estilo de vida que hubiera optado por tener una casa aquí. Situado a orillas de un fiordo7 brillante. —No. Exactamente catorce minutos después.

El lugar había sido diseñado en torno a las impresionantes vistas de la montaña.. Losas gris perla se alineaban simétricamente debajo de los pies. Lucien apoyó el brazo en la repisa de la chimenea de piedra. y se giró hacia él. —Sophie hizo una pausa mientras pensaba en la frase correcta—. Déjame mostrarte los alrededores. Era muy diferente. y cada habitación fluía orgánicamente con la siguiente. y sin embargo tenía matices similares del estilo limpio y elegante que lo hacía único.. Colocó el objeto de su bolsillo en el centro de la repisa de madera y se volvió para mirar a Sophie contener el aliento debido a la sorpresa. Notas de orgullo se deslizaron en su tono de voz mientras le daba la visita guiada. sorprendida por la calidez ambiental en el interior en comparación con la frescura crujiente exterior... El coche se escabulló lejos mientras Lucien la guiaba a través de la puerta directamente a un área abierta en la casa de campo. el Círculo Polar Ártico. sutil. —Ya veo.Él se negaba a cumplir con los estereotipos fáciles. fresca pero no fría. los grandes ventanales rendían el homenaje adecuado a las gloriosas vistas de más allá. mmm. —¿Por qué? —Este lugar. en forma de bellota. y era aún más ilegible por eso. —Se acercó lentamente y le advirtió con un golpecito en la punta de la nariz—. Madera blanda yuxtapuesta con piedras sobresalientes. La luz del sol se reflejaba en la plata. y Sophie podía ver por qué. Estás sonrojándote de nuevo. Black —prometió Lucien—. y Sophie se encontró totalmente encantada. embebiéndose en el camino de la naturaleza mezclada con el impresionante y lujoso espacio de la casa de Lucien. Todo el lugar emanaba confort y calidez. es tan. Sra. —Antes de que caiga la noche. Sophie se sintió atraída hacia él. complementando las paredes blancas y suaves. un tapón anal. —Me ha sorprendido —dijo.. Sophie caminó lentamente hasta detenerse. mientras que la tela de gamuza suave con la piel de las alfombras añadía calidez. Un lado de la hundida sala de estar estaba hecho casi enteramente de vidrio. y el toque acogedor del sofá te invitaba a reposar en él. inesperadamente sano —terminó eventualmente. así que puso una mano contra el vidrio. Tan… bueno. Despejada pero no abandonada.. pensó ella. y totalmente Lucien Knight. —¿Almuerzo? 128 . Saludable. —Lucien metió la mano en el bolsillo de su chaqueta de cuero—.

vestida elegantemente con un traje de pantalón negro discreto. Esta era su patria. Sr. ¿Por qué Noruega? Parece una opción inusual.. por qué Noruega. ¿Cuál es la diferencia? —Nada.. Una mujer mayor. —Todo está listo para usted. todo servido con salsas y pan. Que lo disfruten.. Te mostraré el exterior. y su mirada hacia abajo se sintió como un telón cayendo sobre la conversación. territorial. Sophie pronto supo exactamente por qué aquí. Ya no más. mientras él llenaba su copa con vino frío. que en la inspección anterior había estado vacío. sólo sonaste. algunos calientes y otros fríos. —Vamos..La normalidad de la pregunta de Lucien la agarró desprevenida. Esto era más que una casa de vacaciones para Lucien. y el regreso a la realidad ordinaria. Lucien giraba el vino dentro de su copa. probablemente me iría a un lugar con sol. Y lo hicieron. La llevó de vuelta al comedor. Si pudiera elegir cualquier lugar. Sophie estaba impresionada por la variedad de pescados y mariscos frescos. pero reflexionando se encontró con que estaba más que lista para comer. Ellos. 129 . en el fiordo. en realidad. —No lo sé. Sin embargo. y ella se dedicó a probar un poco de todo mientras Lucien le explicaba cómo había diseñado y construido la casa de campo hacía cinco años. Knight. Lucien miró su plato vacío y se terminó su vino. —Hablaba con un ligero acento inglés e inclinó la cabeza hacia Sophie para incluirla en la conversación—. miró y sonrió cálidamente a Lucien mientras daba los últimos toques al festín que había dejado sobre la mesa del comedor. las siempre presentes corrientes de deseo. —¿Dónde esperabas tú? Sophie se encogió de hombros. Chablis—. —¿Por qué aquí? —preguntó ella. Estaba desorientada con los cambios constantes desde el plano del casi fantástico estilo de vida de una estrella de cine. —Lucien hizo un gesto hacia la ventana y el brillo innegable de la luz del sol en el exterior. ya era demasiado tarde. —Tenemos sol en Noruega. —¿Tenemos? Lucien se detuvo momentáneamente. —Nosotros. Estaba delicioso.

Sophie pasó los dedos por el agua caliente. y por otro lado era un hombre que anhelaba la soledad y la intimidad.Sophie se acurrucó profundamente en su abrigo y en la bufanda negra que Lucien había envuelto alrededor de su cuello mientras él la tomaba de la mano y la conducía al exterior de la casa. — 130 . Las palabras de Lucien rompieron su ensimismamiento y la reorientaron a la cubierta envolvente que rodeaba la cabaña. Un largo jacuzzi cuadrado inclinado delante de ella humeaba. No he traído un bikini. obviamente muy orgulloso de este toque especial. Lucien rodó los ojos. de todos modos. Su conclusión anterior sobre la herencia de Lucien parecía tan obvia en retrospectiva. Ella estaba completamente enamorada de la majestuosidad de las montañas. —Como si te hubiera dejado llevar uno. —Touché. Por un lado él era un Thor. en casa estaba perfectamente entrenado para escabullirse alrededor de los puestos de su imperio comercial. —No puedo. y respiró profundamente para llenar sus pulmones con aire vigorizante. Vayamos dentro. Hasta esta noche. amante de este raro y extraordinario escenario. —El repentino silencio en la cubierta era ensordecedor—. directamente frente al lago y las distantes montañas. —Y este es el jacuzzi. —Tal vez más tarde. él tenía todo un orgullo noruego. y solo ahora hizo la conexión. —¿Te apetece un chapuzón? —preguntó ella descaradamente haciendo eco de la pregunta que él había hecho anteriormente en el Club Gateway. Era una combinación embriagadora y dejó a Sophie queriendo conocer las raíces de este hombre que había entre los dos extremos. — Apretó un botón y el jacuzzi dejó de burbujear—. Era el hombre más enigmático que había conocido nunca. y una sonrisa de pura felicidad tocó sus labios ante la idea de zambullirse en las burbujas calientes y observar esa vista. un guerrero sexual. Lucien extendió sus manos hacia un lado. Estaban en la parte trasera de la casa de campo ahora.

Hay algo que tenemos que hacer.Lucien tomó su mano todavía húmeda en la suya cálida—. 131 .

La mirada de Sophie se detuvo en su boca. respiración con respiración. Sophie. —Ahora desnúdate y agáchate. —Todo el personal se ha ido a casa. Sophie se alegró de ver el crepitar del fuego recientemente hecho en la chimenea. y ella se inclinó más cerca. La bellota. —Su mano seguía aferrada a la parte trasera de sus jeans—. ¿Aún no has aprendido a confiar en mí? —Su otra mano se desplazó para jugar con el botón superior de su blusa—. —Él acarició con la punta del dedo su clavícula. Sus ojos regresaron a los suyos. Nariz contra nariz. y sin girarse. No dudaba de él ni por un segundo. pero Lucien sacudió la cabeza. —Estoy bromeando. Lucien se sacó su chaqueta y paró frente a ella con el fin de desenroscarle la bufanda. y luego bajar el cierre de la chaqueta para finalmente sacársela fácilmente por los brazos. Sus labios se abrieron un poco. una combinación del efecto del fuego y del deseo que siempre tenía cuando miraba a ese hombre. Los ojos de Lucien se desliaron sobre su hombro. El aire de afuera traía consigo una ventisca helada mientras se quitaba sus zapatillas y se paraba junto al fuego para calentarse el trasero. Sophie se sentía más caliente que fría.22 Traducido por Chachii Corregido por Juli D evuelta en la sala. Para el momento en que vayamos a usar esa bellota. El fuego que calentaba sus espaldas no era nada comparado al fuego encendido en su vientre por sus palabras. hasta que vio que sus ojos se iban a la deriva un segundo antes de que su boca tocara la suya. podemos hacer lo que sea que queramos. 132 . ella sabía qué era lo que estaba mirando. A pesar de la perdida de una capa de ropa. Los ojos de Sophie se agrandaron en alarma. Estamos solos aquí. El significado tras sus palabras era claro. un brillo de diversión en ellos mientras pasaba su mano detrás de ella y le acariciaba el trasero. rogarás por ello.

enloqueciendo ante el placer carnal en sus ojos mientras miraba su cuerpo. jugando con ellos delicadamente. Sophie asintió y se mordió el labio. —Hizo círculos con su pulgar alrededor de él—. Y rosa justo aquí. Ella levantó los ojos hacia su rostro y lo vio apreciando la situación. y Lucien hizo lo mismo con el más mínimo movimiento de cejas. Eres más como un melocotón maduro que nunca. así como por modestia. y los dedos de ella habían encontrado el botón superior de sus jeans por propia voluntad. pero decidió seguirle el juego.El deseo la recorrió mientras él se tomaba su propio tiempo con el dulce beso. Sophie tragó duro ante la vista de su polla. Y aquí. tal como ella esperaba. —Su mano restante se encargó del otro pezón. —¿Necesitas algo de ayuda con eso? —Los dedos de Lucien se deslizaron bajo la tela. Y entonces los ojos de ella se posaron en las cuerdas de su cuello. e incluso a pesar de que ya lo había visto. sus manos acariciando su cuerpo mientras su lengua danzaba un lento tango con la suya. He decido que puedes quedarte con el rubor — dijo Lucien—. así que buscó los botones para quitar las barreras de ropa. batiendo las pestañas. —Todavía tengo bastante calor —dijo. y segundos después ambos se ayudaron a quitarle los jeans al otro. luego se detuvo para pasar un dedo por el tirante de su sujetador. Él era alguien por quien babear a la vista. y fue su turno de ser seducida. Carne cremosa… —Sus dedos recorrieron su garganta y llegaron a los pezones—. señorita Black? Lucien la ayudó a quitarse la blusa y también se deshizo de la suya. Lucien lo desabrochó con confianza. Quería tener sus manos sobre su cuerpo. Sophie lo miró. Lucien terminó primero y se quitó la ropa interior al mismo tiempo. sexy. dejándola desnuda de la cintura para arriba—. Sophie sintió que sus pezones se ponían duros mientras las palmas de él le rozaban los pechos. —¿Debo quitar esto también? —Sophie tuvo la clara impresión de que la pregunta no requería respuesta. 133 . entonces él tomó sus vaqueros y la miró en acción. Ella liberó el segundo botón de su ojal. —¿Demasiado calor. Él estaba duro y listo. sobre la hermosa definición de sus hombros. tanto por la emoción de que fuera Lucien quien las retirase. ¿Cuándo no? Sólo se dejó puestas unas pequeñas bragas negras. —¿Mejor? —Deslizó los tirantes por sus brazos. los contornos de granito de sus musculosos abdominales. Cuando ella abrió el tercero supo qué esperar.

y entonces se detuvo mientras sentía su polla justo ahí. sacudió sus caderas y le acarició el pelo. mientras ésta se movía en sus brazos para sentir el roce de su polla un poco más. Sophie cerró los ojos y deseó que se las quitara. entonces él enroscó el cabello en sus dedos y le apartó la cabeza. que enrolló los brazos alrededor de su cuello y se aferró con fuerza. la punta de su erección empujó contra su trasero cubierto de seda. —No todavía. princesa. un lánguido toque de su lengua que la dejó mareada. Lucien se giró bruscamente hacia la mesa de café y abrió el cajón inferior para sacar algo. Sus dedos se deslizaron en su cabello y así mantuvo su boca contra la de ella. Apretó los brazos alrededor de su cuello y se empujó para que él la besara. 134 . explorando entre sus piernas. y luego se movió a horcajadas sobre sus muslos. justo allí y estaba lista cuando ella alzó la cabeza. —Date la vuelta. sintió que era una damisela en apuros siendo rescatada de las fauces del dragón. Su boca era una tentación. Ella se sentó. Sophie se dejó caer sobre la alfombra y se volcó sobre su frente. y tan sexy encontrarse presionada contra su pecho. suavemente sobre su trasero. Ella sintió que se ponía más duro. Recuéstate y date la vuelta. sin embargo él no parecía tener prisa. un recuerdo de lo que estaba por venir. Sus ojos se abrieron con sorpresa cuando colocó un brazo tras su rodilla y el otro detrás de su espalda.—Creo que podría necesitarla. y él ya la tenía arqueada para el evento principal. luego deslizó su boca sobre ésta y tomó su miembro dentro de la misma. Bajó la cabeza y la lamió. Él gimió en agradecimiento. Él se arrodilló suavemente y la acostó sobre la enorme alfombra frente a la chimenea. soltándole el pelo—. —Se inclinó y la besó para alejar la decepción. irresistible. Cuando se volvió. Era un preludio. Lucien dio un rápido beso contra la parte baja de su espalda. Excepto que en ninguna película de peligros había visto al héroe con la cabeza desnuda de su erección presionándose en el trasero de la damisela. levantándola en brazos. Él la sostuvo como si pesara menos que el aire y por un segundo. un suave y lento roce de su boca que la dejó queriendo más. Mientras se sentaba. Él pasó sus dedos sobre el material. Sophie vio que se trataba de una pequeña botella. sus manos haciendo de almohada bajo su barbilla y el calor de anticipación en sus piernas. Ella movió su espalda contra la suave sensación. Era algo tan primitivo.

su respiración siendo un cálido cosquilleo contra su oreja. Sophie. esperando. se detenía para tomar aliento. ella soltaba una bocanada. y en ese momento el hombre detrás de Sophie. Todavía no es el momento. Eso había sido rápido y sucio. Recuerda el club. ¿no es así? Sophie cerró los ojos. y sus dedos iban a ritmo sobre su columna. y sí. tres por su espalda. En respuesta. Siguió bajando por lo que éstos cruzaban por encima de sus muslos. y las manos seguían en su trasero. la había puesto al borde. de verdad le gustaba. Lo hacía. dos. Él movió un poco su mano. Aceite para Mansaje Sensual Neroli. Sophie se movió contra su mano. y Sophie instintivamente movió su trasero desnudo. estaba discretamente impreso sobre la parte inferior. mayormente de placer. sus pulgares pecaminosos se deslizaron dentro de la costura con cada nueva contracción de sus dedos. En su nombre. una pequeña y brillante estrella sobre la “i” del nombre. asegurándose de trabajar el aceite contra su piel. Te has puesto tensa otra vez. pero en parte de pesar. y Sophie contener el suyo. gimiendo un poco. Pero esto era diferente. Esto era lento y sensual. y el cuerpo de él estaba resbaladizo sobre el suyo gracias al aceite neroli—. y la 135 . Cada vez que él se movía. haciendo movimientos largos. respiró profundamente a través de la nariz y asintió. —Escuchó antes que ver su sonrisa. ¿En el cine? Sophie lo recordaba de un glorioso tecnicolor. De verdad. Las cálidas y resbaladizas palmas de Lucien se deslizaron sobre sus nalgas y las apretaron. recordaba cómo los dedos dentro de su trasero habían hecho que se viniera. entonces bajó de nuevo uno a uno hasta la parte superior de su ropa interior. —Relájate. Sophie. —Bien. —Su pulgar trazó círculos lentos y secretos mientras sus dientes rozaban su oreja—. El peso del pulgar se sentía sexy—. mitad ansiosa. —Le besó la nuca—. Lucien Knight. El exuberante aroma a naranja tiñó el aire mientras Lucien dejaba la pequeña botella en el piso cercano a su rostro. Pero esto te gusta. El conocimiento asentado sobre ellos acerca de que él tenía intención de usar el dilator anal en algún punto antes que la noche terminara. él aplicó una pequeña cantidad de presión con su pulgar. Cada vez que pasaba sobre la apretada y pequeña entrada. entonces los ojos de Sophie deambularon hasta la etiqueta negra. Lucien inclinó la cabeza y le acarició el cuello. y luego el mismo goteo cayó sobre sus hombros. el nombre detrás del logo.Las gotas de un aceite para masajes cayeron de a una. El fuego la mantenía caliente por todos lados. El ahora conocido logo plateado de Knight Inc. El hecho de tener su carne expuesta se sentía mucho más indecente que la simple razón de estar desnuda. Sobre sus hombros. y ella se tensó. remplazando su pulgar con el dedo medio. En la siguiente pasada. Sus manos bajaron por su espalda. era ligero como una pluma. —Su pecho le cubrió la espalda. mitad excitada.

Sophie no lo habría detenido. Gratitud. Él volcó un poco más de aceite neroli en sus manos. Sus labios viajaron por sus hombros mientras volvía a sacar su dedo. Sophie cerró los ojos y dejó que las emociones la inundaran. luego se sentó a horcajadas sobre sus muslos otra vez. y su erección descansaba contra su cadera. empujando más adentro y torciendo un poco el dedo. —Eres muy hermosa. Deseo. En su lugar. bajando las manos por la longitud de sus brazos. y las colocó sobre los hombros de ella. un instintivo intento por hacerse más accesible a sus caricias. Y entonces las manos de Lucien bajaron a masajear el vértice superior de sus piernas. Éstos se cerraron en torno a los suyos. Sophie aspiró aire caliente mientras alzaba la mirada hacia el grande y bronceado hombre. Tenía dedos mágicos. la boca caliente contra su cuello. con rayos dorados. Si se hubiese puesto condón y hecho exactamente eso. sus ojos se lo habían dicho sin necesidad de palabras. Estaba más allá de lo sensual. las frotó. Pero no lo hizo. Sus muslos presionaban los suyos. pero en ese momento no había dudado de la sinceridad de Lucien. Ella lo sintió reírse suavemente contra su cuello cuando alzó su trasero. 136 . y la única emoción para la que había espacio allí era el deseo. Pasión. Se tomó su tiempo. —Gírate. Paz.anticipación de la bellota de plata la tenía jadeando mientras Lucien metía un dedo en ella. y Sophie usualmente encontraba difícil aceptarlos. Él le dio lo que anhelaba. estando desnuda y caliente aquí con sus manos aceitándole el cuerpo. masajeándolos suavemente. Alegría. y él los apretó suavemente antes de moverse para aferrar su caja torácica. retiró el dedo y se sentó. —No tienes idea de cuánto me gustaría follarte aquí —susurró él. La tenía. Los ojos de él se movieron sobre ella y se detuvieron en sus pechos. y él lo sabía. pasando el aceite por todos lados hasta la punta de sus dedos. y se encontraba bajo su hechizo completamente. De todos modos. y Sophie suspiró con placer. y luego lo metía un poco más adentro por segunda vez. Los elogios eran pocos en su día a día. Su erección presionaba contra su estómago mientras se inclinaba hacia adelante. Le bajó las bragas por las piernas y las arrojó a un lado. un preámbulo gentil.

Jesús. Él se inclinó y chupó sus dulces pezones rosados otra vez. pero no lo hizo. una mano aún entre sus piernas. 137 . al igual que la de él cuando ella hundió los dientes en su mano para evitar gritar. mucho mejor que porno hecho con ese propósito. y ya húmeda para él. Ella era todo curvas y suavidad. Fácilmente podría dejarla correrse ahora mismo. ella se sentía bien. eso estaría presionado en su trasero. sus muslos se presionaban contra él mientras intentaba abrir las piernas. y la suavidad de su pecho en la otra. Su cuerpo brillaba en la luz dorada del fuego y su clítoris florecía mientras él pasaba un dedo a lo largo de su sexo.Lucien ahuecó su sexo y trabajó con un dedo aceitoso el interior de sus labios. Sophie parecía no tener idea de cuán sexy era. Mirarla rendirse ante los deseos de su cuerpo era simplemente la cosa más sexy que había visto. Sus ojos se deslizaron de Sophie a la bellota plateada en la repisa de la chimenea. cada vez que tocaba su clítoris. La próxima vez que Sophie tuviera un orgasmo. especialmente en momentos como este donde se rendía a las inhibiciones y se dejaba llevar. Su respiración pasó de acelerada a superficial. Caliente.

sus manos ahuecaron su trasero. Si quería hacer eso. Su corazón martilleaba rápidamente contra su oreja. la cabeza inclinada contra su pecho mientras él alcanzaba la bellota de plata. ¡Regresa! Su cuerpo temblaba. lo habría hecho. Lucien apoyó el brazo contra la repisa de la chimenea mientras ella frotaba su polla. perdida en la intensidad de ser sostenida. 138 . era totalmente su esclava ahora. Así que en su lugar. Si le hubiera dicho que diera cinco vueltas desnuda alrededor del edificio. sus manos aún resbaladizas con el aceite con la que la había masajeado. y el tapón anal de plata. y esta vez. no tenía ninguna objeción. y Lucien la acercó. Desde su ventajosa perspectiva en el suelo. No había espacio para el miedo con el caliente deseo eclipsándolo. Ella envolvió las piernas alrededor de su cintura y los brazos alrededor de su cuello. Se recargó sobre los codos. Los brazos de Lucien se envolvieron a su alrededor. Sophie envolvió el brazo alrededor de su cintura y frotó su polla con la otra mano. cuando la levantó del suelo. Lucien se levantó. Sophie abrió la boca para su lengua. Lucien la cargó a través de la habitación y la sentó en una silla de madera junto a la ventana.23 Traducido por Sofí Fullbuster Corregido por Mel Markham S ophie abrió los ojos cuando Lucien sacaba sus manos y su peso de ella. y Sophie pudo sentir el frío metal de la base del tapón anal contra su mejilla. parecía extenderse por encima de ella. justo al borde del orgasmo. Te quiero dentro de mí. de ser adorada. y se estiró hacia su mano cuando él alzó la suya para levantarla. Un condón. Pero claramente. Lucien abrió la mano para enseñarle los productos que había recogido de la repisa de la chimenea. besándola. —Dime que tienes un condón en tu mano —susurró Sophie y frotó su cuerpo contra su dura polla—. eso no era lo que tenía en mente. desesperada por él. y Sophie volvió el rostro hacia él. un pequeño recipiente con lubricante. mordisqueando su pezón.

Lucien inclinó la cabeza hacia atrás por un segundo debido al placer. Los deslizó por todos lados. Había estado actuando tan indiferente. de querer saber cuán bien iba a sentirse la bellota de plata. Sus manos estaban en todas partes. Quiero tocar tu hermoso trasero. aplicando lubricante en la suave piel.—Envuelve tus piernas alrededor de la silla. Era su perfecta Coca-Cola Light en versión hombre. poniendo un brazo detrás de Sophie y el otro delante mientras la ponía sobre sus muslos. Y el lubricante. Se estiró hacia el estante y aplicó lubricante en sus propios dedos. Quería empujarlo un poco. Estaba extendida para él. El deseo de Sophie se incrementó mientras obedecía su suave demanda. y al mismo tiempo. empujó sus dedos profundamente en su trasero. y las venas en su garganta relucieron con un brillo de sudor. Ni siquiera podía conseguir hacer eso. La hizo esperar con sus ojos y su cuerpo. princesa. escurridizos por el lubricante y los jugos de Sophie. Le había arrancado el miedo de querer que empujase un dedo en su interior. Sus ojos se trabaron con los suyos. la madera de la silla fijándose duramente contra la parte trasera de sus rodillas. masajeando. la quería dentro suyo. —Pásamelo. Se detuvieron en sus pechos. 139 . y Lucien puso un poco de lubricante en sus dedos. —No tuvo la necesidad de preguntar para saber a qué se refería. Jesús. luego Lucien bajó la cabeza y la besó. llenándola mientras ella aplicaba lubricante a su ya resbaladiza vara. más que escuchar. Sintió. por el peso de la anticipación. Una de sus manos se deslizó por la grieta en su trasero. poniendo las cosas en sus manos en el pequeño estante junto a él. Lucien era más que bueno en esto. y luego situándose en su extendido sexo. y luego todos sus dedos la tocaron a la vez. Las manos de Lucien se movieron a lo largo de su cuerpo. su lengua ardiente mientras se movía por su boca. Cuando cerró la mano alrededor de su firme polla. el bajo ruido en su garganta. darle algo a cambio del disturbio de emociones que había estado desatando en su interior. Su dedo aún se deslizaba lentamente fuera y dentro de su trasero mientras alcazaba lo que quería—. Cristo. Lucien se quedó sin aliento. Ella enterró las uñas en sus hombros e inclinó la frente contra él. —Voy a tocarte en todas partes. cepillando su estómago. tan controlado. Fue un asalto sensorial. sus ojos en su polla mientras él metía dos dedos en su interior. estuvo perfectamente quieto y Sophie dejó de respirar. y no pudo evitar inclinarse y lamer el hueco en la base de su cuello. Por unos largos segundos.

El corazón de Sophie palpitaba duramente contra su esternón. sin estar segura de qué hacer a continuación y totalmente distraída por los gentiles dedos en su trasero. Su ternura alejó cualquier persistente eco de ansiedad. —Lucien movió su mano entre sus cuerpos y cubrió sus resbaladizos dedos con ella—. piel contra piel. y cuando puso la sólida punta de la bellota contra su trasero… ella estuvo lista.La bellota se sentía pesada en su mano. —Ambos miraron hacia abajo mientras Sophie seguía sus instrucciones—. La bellota de plata se deslizó de entre sus manos mientras Lucien la cogía. besando suavemente su boca mientras alejaba la mano en su trasero para aplastarla contra él. —Pon lubricante en tus manos. Desliza tus dedos alrededor de ella. era del tamaño de una cereza y estaba fría. Arqueó las cejas hacia él. Entíbiala. 140 .

Cuando llegó a la parte más ancha. Las cejas de Sophie se fruncieron por encima de sus apretados ojos cerrados. y luego relajó lentamente sus músculos—. Podía sentir el temblar de su cuerpo mientras ponía la punta contra su trasero. y Lucien puso su boca gentilmente sobre la suya. por lo que sabía que la bellota se deslizaría en su interior si se relajaba y la dejaba entrar. Acarició la sensible piel bajo su oreja dándole tiempo para acostumbrarse a esa nueva sensación. Estaba resbaladiza a causa del lubricante y su propia excitación. Sophie se tensó.24 Traducido por Sofí Fullbuster Corregido por Mel Markham L ucien sostuvo a Sophie en su brazos y se ordenó a sí mismo ir más lento para darle lo mejor de esa experiencia. Confiaba en él. Besó sus párpados mientras empujaba la bellota profundamente en su interior. Su piel se sentía cálida como la seda bajo sus manos mientras su lengua acariciaba la suya. Su pene se tensó. —Estaba jadeando. pero este momento era todo sobre ella. Eso es. deseoso de enterrarse en su interior. 141 . —Siéntelo. —Desearía que fuese mi pene ahora mismo —dijo mientras movía la punta en su interior. y a diferencia del idiota de su esposo. Era mucho más atrevida ahora y su creciente coraje le hacía sentir cosas que nunca antes había sentido. —¿Más? Movió suavemente sus caderas y asintió. y sus dientes se hundieron en su labio inferior. Sophie gritó. Sophie. no iba a arruinarlo. no de él. y se encontró a sí mismo casi sin respiración. princesa… déjala entrar. grande y sólido en tu interior.

el sabor de su sexo en sus labios. sus azulados ojos oscuros llenos de lujuria. —Oh. Sophie se derritió contra él antes de deslizarse hacia el suelo. 142 . más consciente de lo que quería y de lo que tenía para dar. —Arrodíllate. Cada sensación era magnífica. Le hacía sentir mucho más mujer de lo que alguna vez se había sentido. —Levántate. empujando sus pies hacia el suelo por la erótica conmoción que sentía. más sexy. y luego. Se estiró hacia la repisa. Quiero ver tu hermoso trasero cuando te folle. había dicho. sucia y eufórica. Miró la rígida silla de madera. —Esto se siente jodidamente maravilloso —dijo Lucien mientras movía el curvado metal al final del tapón anal. Cerró los ojos mientras su culo hacía contacto con la firme silla. —Ahora siéntate en la silla. —Fóllame. Él hizo lo mismo y acarició su trasero. Lucien alzó su cuerpo y la besó duramente. Sophie jadeó y se arqueó por el placer adicional. buscando un condón. mientras un repentino e intenso orgasmo serpenteaba a través de su cuerpo. y luego retrocedió vacilantemente hacia Lucien. Las manos de Lucien se enroscaron alrededor de su cintura. Confía en mí. se inclinó hacia ella y succionó el clítoris en su boca. loca de necesidad por él. Él cogió el paquete de aluminio de sus dedos. Lucien se acuclilló y abrió sus piernas. Jesús… Lucien… —Sophie se aferró a sus hombros mientras sus músculos se contraían. Sophie. hacia el tapón anal enterrado en su trasero. Sus manos la alzaron con urgencia. Arremolinó su lengua sobre ella.Sophie abrió los ojos de par en par y miró a Lucien. Cada ola del orgasmo era más intensa debido al tapón. Lucien había llegado más allá de su femineidad de una forma que Dan nunca había conseguido descubrir. Lucien. Quería decir algo. pero no podía encontrar las palabras. y el placer en su interior crecía diez veces mientras el tapón se presionaba con su vagina. Se sentía incluso más maravilloso para ella. Se sentía llena. así que se levantó. y Sophie jadeó. Tenía razón. con un movimiento tan rápido que la dejó sin aire. Todo su cuerpo latió. su cuerpo aun palpitando por el placer. decirle cuán intensa se sentía la bellota en su interior. y sus músculos se apretaron deliciosamente alrededor de la bellota.

se giró y lanzó una lasciva mirada a Lucien por encima de su hombro. El éxtasis la tuvo temblando. Jesús. Salió suavemente de su interior mientras Sophie respiraba lentamente. y se sentía lo suficientemente confiada como para tomar las riendas por un momento. sí. su ardiente boca y húmeda lengua bordeando el tapón. y luego se movió en su interior hasta que sus caderas tocaron su cuerpo. Se sentía absolutamente feliz. Estaba cansada y casi dormida cuando Lucien la empujó a la curva de su brazo y tiró una manta de la parte trasera del sillón para envolverla alrededor de ellos. Estaba abierta y desesperada por él.Lucien quería tomarla por detrás. Pero lo quería a su forma. Sí. Lucien retrocedió lentamente. —Es una sumamente linda vista. enviándola instantemente hacia el borde de nuevo. exhausta. haciéndola lloriquear con la necesidad de correrse… apretándose en su cabello mientras se acercaba su orgasmo y la follaba duro y rápido. con las ahora gentiles mano de Lucien en sus caderas. enviando un sucio entusiasmo por su cuerpo que la atrapó por sorpresa. luego se volteó para descansar sus codos sobre el sillón. Cuando alcanzó el asiento. se tomó instintivamente su tiempo mientras le entregaba esta nueva experiencia. Se encontraba en cuatro patas. e incluso más cerca con cada satisfactorio golpe del cuerpo de Lucien contra el suyo. señorita Black. El orgasmo de Sophie comenzó en la punta de sus dedos y violentos voltios de placer. tan intensos que la sacudieron físicamente. Sus dedos se encontraban en todas partes… presionando suavemente el tapón con cada zambullida de su polla… acariciando su clítoris. bombeando su palpitante polla en su interior hasta que se corrió. luego la subió con él hacia las acolchadas profundidades del sofá. y mientras gateaba los pocos metros hacia el sofá gris de terciopelo. y gritó de placer cuando finalmente se empujó a sí mismo en su interior. Sophie cayó sobre el sofá. y sus dedos moviéndose para acariciarla entre las piernas. haciéndola jadear. Ella también. el tapón de movió en su interior. Dios. moviendo su trasero provocativamente. Se hundió en el cálido círculo de sus brazos y cerró los ojos. Lento y con calma. pulsante y poderoso. Lucien enrolló su cabello alrededor de su mano y tiró su cabeza hacia atrás. Estuvo detrás de ella y besando su trasero en segundos. 143 . segura de que encendería mucho más si lo hacía. y ningún persistente miedo disiparía las increíbles sensaciones que sentía. Se hallaba tan profundamente enterrado en su interior que podía sentir su polla presionada contra el tapón. Sophie respiró profundamente mientras escuchaba el sonido del paquete rasgarse. la hicieron gritar mientras la envolvían.

¿pero sólo porque había una mujer en torno a él a quien no había 144 . no parecía el tipo de persona que follaba sólo por el beneficio de eso. Sophie admiró la forma en que la luz del fuego acentuaban los músculos esbeltos a través de sus hombros. —Me agotaste. Estaba increíblemente cómoda. La taza caliente que Lucien le entregó tenía encima crema y virutas de chocolate. Independientemente de lo que Lucien podría ser. Por placer. así que el por qué se había enfocado precisamente en ella era un misterio que no tenía el coraje suficiente para resolver. profundamente después del sexo? ¿Siempre duermes tan Sophie se irguió para sentarse y metió la manta debajo de sus axilas. La puerta se abrió y apareció Lucien con dos tazas humeantes en las manos.25 Traducido por Vanessa VR Corregido por Aimetz14 H abía oscurecido cuando Sophie abrió los ojos de nuevo. Usaba los vaqueros gastados y nada más. sin duda. —Se encogió de hombros. y la pequeña botella de vidrio de aceite neroli colocada en la mesa de café. Un sendero de puntos al sexo más sensacional de su vida. arropada en piel. ¿Por qué ella? Era un hombre que podía seleccionar. —Metió el dedo en la crema y lo chupó. —Estaba a punto de despertarte. —Naturalmente. ¿Dónde estaba Lucien? Se apoyó en un codo y miró alrededor de la habitación vacía. Sus ropas estaban todavía en el suelo. y deliciosas ráfagas de chocolate caliente mezclado con alcohol llenaron sus fosas nasales. y un pequeño pero delicioso estiramiento confirmó que el tapón anal seguía metido en su interior. pero la descartó. y la luz del fuego llenaba la sala de sombras doradas bailando. justo ahí. ¿Era sólo que se había metido en su haz principal? La idea de que cualquiera que hubiera conseguido el trabajo como su PA estaría aquí en este momento revoloteó en su mente.

El sexo con Lucien era. Bébelo. ausente. masajeándole el tobillo mientras se sentaba en el extremo del sofá con la taza en la mano. Como debe ser. Era fácilmente lo más impresionante que Sophie había visto en su vida.tenido todavía? No. Mechones blancos etéreos salpicados con brillantina rosa alrededor de bailarines fantasmas verdes luminosos. en voz baja. Guau. No albergaba esperanzas y sentimientos de amor. —Asintió—. Estaba tocándola ahora. grandes franjas de luz que burbujeaban y rodaban como si fueran mezclados desde arriba por una bruja invisible. inmersión. y por unos tranquilos minutos pareció a un mundo de distancia—. —Sus ojos no encontraron los suyos mientras masajeaba la rodilla. —Nunca he conocido placer como este. —Bueno. —¿Por qué? Ella inclinó la cabeza. Sophie estaba de pie en la terraza con vistas al fiordo. el brandy en él fuerte y fortificante. pero la visión la dejó casi sin palabras—. inundada hasta los huesos con la lujuria cada vez que la tocaba. —Guau —susurró. el momento.. Y para ti también. su cabeza inclinada hacia atrás a los cielos con asombro. Por estar aquí. Bebió un sorbo de chocolate. estiró la pierna hacia fuera sobre su regazo. —Gracias —dijo. Se sentía saturada de él. señalando la habitación. —Es un placer.. el escenario más allá de las ventanas oscuras. Hay algo que deberías ver. Sophie tomó un sorbo de su chocolate humeante y vio el fuego. pero tenían una conexión innegable que era algo más que físico. —Por esto. si no me equivoco. ¿eh? 145 . Era insuficiente. —Muy especial. Cuando la mano se movió un poco más alto para frotar el músculo de la pantorrilla. Lucien acarició la suave piel de la parte posterior de la rodilla. Envuelta en la sábana de piel para protegerla del aire frío. Lucien se volvió para estudiarla. lo único que notaba era la sobrecarga majestuosa astral. El oscuro cielo nocturno estaba vivo con rayas mágicas de colores.

Finalmente. Observó a Sophie cruzar hacia él. —¿Siempre es así? Negó con la cabeza. pero descubrió que no podía. ansiosa por ver más. Este mundo estaba tan lejos del suyo. desnuda y libre. como si hubiera salido recientemente de las aguas del fiordo y a su cubierta. sólo vemos la Aurora en los meses más fríos. Las aguas previamente inmóviles del jacuzzi cobraron vida. y mucho más ahora que se había quitado la mortaja gris de la infelicidad que se había puesto sobre los hombros como un manto invisible la primera vez que había entrado en su oficina. De pie bajo la gloriosa presentación de la naturaleza.Quería responder. y luego miró hacia abajo cuando un zumbido comenzó detrás de ella. hasta que probó la sal en sus labios. perfectamente enmarcada por las montañas y el cielo neón brillando detrás de ella. las palabras le fallaron. Las noches llegan más rápido aquí ahora. Lucien estaba junto al jacuzzi. se volvió hacia Lucien detrás de ella. Miró hacia arriba de nuevo. una botella de champán y dos copas extendidas en sus manos. —Es bastante pronto en el año para nosotros. las burbujas de vapor caliente iluminadas por luces bajo el agua evocando los cielos. 146 . La tenía por un día más. realizando su baile elegante para ella. Ya bañada en una embriagadora sensación de liberación. Una fantasía viviente. Era una invitación que ninguna mujer podía rechazar. Sophie dejó caer la manta de piel al suelo y caminó por la cubierta hacia él. uno mejor donde los maridos infieles y matrimonios rotos no importaban. Le recordaba a una ninfa mística. uno más grande. e iba a hacer que cada segundo contara. Un hombre hermoso. Estos amplios cielos ondulantes alcanzaron y tocaron su corazón. No tenía la menor idea de lo gloriosa que era. No se dio cuenta de que había lágrimas en su rostro. y un jacuzzi caliente bajo un cielo pintado por una gama siempre cambiando de la brocha de la madre naturaleza.

como un masaje íntimo y secreto. Se acomodó en el asiento sumergida bajo el agua. La anticipación de su orgasmo tensó su cuerpo. 147 . su estado natural. Jesús. Sacudió su cuerpo en el asiento. Cuando comenzó de nuevo el hormigueo de la excitación sexual. Era todo lo que necesitaba. Se movió más cerca y la besó. Se movió de nuevo y el agua golpeó su clítoris. disfrutando de sus manos sobre sus pechos mientras se construía hacia la liberación que sólo un orgasmo podía darle. y no pudo evitar separar un poco las piernas. demasiado consciente de su tacto y los chorros calientes de agua burbujeando debajo de ella. Se removió. Lucien se encontró con su mirada y la mantuvo. lentamente y con la boca abierta mientras su cuerpo pasaba de tenso a relajado en sus brazos. Se sentía tan condenadamente bien. dime. el éxtasis aún más intenso por compartirlo cara a cara con Lucien. de manera que lo presionó contra la parte posterior de su vagina. recordando otra vez la presencia del tapón anal cuando se movió profundo en su interior. El tapón se movió dentro de ella. Su boca abierta se deslizó por su cuello. Estaba en las preliminares sin manos. incansablemente buscando la intensidad suficiente para empujarla sobre el borde. sus dedos jugando distraídamente con sus duros pezones. Sophie se maravilló de cómo su cuerpo anhelaba continuamente más de este hombre. Dejó caer la cabeza sobre el brazo de Lucien.Sophie se hundió en las burbujas celestiales mientras Lucien se quitaba los vaqueros. Se veía tan perfectamente cómodo al desnudo. Sophie gimió suavemente cuando se vino fuerte y rápido. Lucien le lamió la oreja. Sophie se retorció en su asiento. disfrutando de la nueva sensación oscura de la plenitud. se roció directamente entre sus muslos. —Sólo deja que suceda. una plenitud sexy que era aún más deliciosa por seguir siendo desconocida. —Entonces. haciendo todo aún más atractivo por el hecho de que la mirada en los ojos perspicaces de Lucien le dijeron que sabía exactamente lo que estaba sintiendo. La hacía insaciable. Cerró los ojos mientras Lucien se estiraba detrás de ella y aumentaba la intensidad de los chorros. Cuando se movió. ¿Qué piensas del tapón? Sus dedos se deslizaron suavemente sobre la nuca de Sophie mientras se acomodaba a su lado en el calor del agua. y luego se pasó la lengua por los labios entreabiertos.

148 . —Sólo si quieres que lo sea. Por mucho que no los quisiera. —Lo haces. Para mí. Los cielos del caleidoscopio estaban allí cuando abrió los ojos y miró hacia arriba. Era un cuento de hadas. —¿Este siempre fue tu plan? —preguntó—. Sophie no podía imaginar cómo su antigua vida posiblemente aún podría estar esperándola en Inglaterra. Todavía necesito una AP. y estás perfilándote para ser muy buena en eso. Lucien? Ya no reconozco mi propia vida.. La sensación de su corazón martillando lentamente en su pecho mientras su cuerpo se acomodaba contra el suyo. —Por el contrario. El roce de la lengua de Lucien en su boca. Ha sido increíble. Una fantasía. —¿Existen realmente? —Buscó las respuestas en su expresión abierta—. Este es tu mundo. empujes afilados que la hicieron suspirar pesadamente. un simple par de zapatillas comparado al estilo de vida tacón de aguja sexy que había llevado junto a Lucien la última semana. —¿Qué estoy haciendo aquí. y la presión rítmica de su pulgar. pero tengo que ir a casa y enfrentar la realidad el domingo. Abrió los ojos y lo encontró mirándola. Sophie. Lucien giró el bucle de su cabello alrededor de su mano. de todos modos. los ojos fijos en el cielo moviéndose. Pero por lo menos ahora sabes que hay otras opciones. y las cadenas montañosas sombreadas—. —Casi no he hecho ningún trabajo —señaló en voz baja.. —Esta semana ha sido. —Los ojos de Lucien brillaban con diversión mientras descorchaba el champán y lo vertía. los dedos huesudos de la realidad la pinchaban.Sophie cerró los ojos y se entregó a las sensaciones. Has superado mis expectativas por bastante. ¿Me empleaste porque me viste como una esposa aburrida lista para descarriarse? Rió bajo en su garganta y apoyó la cabeza en el borde del jacuzzi. es solo una semana de fantasía. tal vez. Las ondas y las burbujas del agua tibia. pero uno para mayores de edad. ¿Cómo puedo seguir trabajando para ti después de esto? —Miró al alrededor a la belleza celestial sobre su cabeza. —¿Eso es algo malo? Sophie retorció su cabello húmedo colocándolo en un bucle sobre un hombro. —Buscó las palabras para resumir lo que el cambio cataclísmico de la semana pasada había sido para ella—. Es real para ti. adelante y atrás sobre su caja torácica. de alguna manera. No la vida real. Lucien.

¿Pero hay algo más que eso? —¿Qué estas preguntando. Sophie? —Lucien abrió los ojos y se encontró directamente con su mirada. Lucien tomó la botella de champán. —Me fui de Noruega en mi cumpleaños décimo octavo. ambos eran parte integral del hombre que era. no por mucho tiempo. pero sus ojos estaban fijos en el cielo que se desplazaba. hermanos y hermanas. 149 .. —El endurecimiento imperceptible de su mandíbula desmentía la ligereza de su tono.. —Es magnífico —murmuró Sophie—. Te di el empleo porque besaste los sobres antes de enviarlos por correo. —¿Es este lugar un hogar para ti? Quiero decir. Ya había sentido que este lugar.. de nuevo. sin embargo. —¿Lo extrañas cuando estás en Inglaterra? —Sophie asumió que debería. —¿Así que supongo que debes tener familia aquí? Padres. Esta visita siempre fue sólo para follarte. —¿Por qué Noruega. Me gusta la gente que me sorprende. Londres es mi hogar ahora. Sophie frunció el ceño. —No lo hacía.. había una dureza en su postura y un acero en la posición de la mandíbula que sugería lo contrario. Con los ojos ocultos y la cabeza inclinada hacia atrás. Era demasiado hermosa para no hacerlo. —No.—No. pero no podía entender sus sentimientos por él. —¿Por qué no aquí? Me gusta la privacidad. este país. supongo. consciente de que no sabía prácticamente nada sobre este hombre enigmático. Pero. y porque me sorprendiste. Crecí. ¿qué cambió? —Comencé a hacerlo. ¿creciste aquí? Lucien tomó un trago grande de su copa de champán y luego bajó con cuidado intencionado. —Entonces. como uno con su entorno. se veía completamente relajado. eso no era del todo sorprendente si su corazonada sobre él era correcta. consciente de que lo estaba presionando por información que no estaba necesariamente dispuesto a compartir. ¿los visitarás? —se interrumpió vacilante. Sophie deseaba que la mirara. así que seguramente tenía que ser aficionado a ella. —Se encogió de hombros sin comprometerse—. —Hizo una pausa y cerró los ojos—. Lucien? —Sus dedos se arrastraron sobre la curva definida de su hombro mientras bebía su champagne. Tenía una hermosa casa aquí.

no es una mala persona. —No cometas el error de pensar que eres igual a él. Se encogió comprenderlo. Si hubiera sido un verdadero esposo. Sophie. supongo. no estarías aquí ahora. —Tú no lo conoces. —Todo sigue ahí esperando por mí. pero aquí no puedes escapar de mí. —No tengo que conocerlo para Sophie alcanzó su copa y tomó un gran trago de champán. pero el vino espumoso y las vistas deslumbrantes no podían calmar el torbellino de emociones en su interior. Lucien. En casa habrías retrocedido a ello a cada rato. Sophie notó cada cumplido. en Inglaterra. —¿Cómo puedes saber eso? —Porque eres indulgente y amable. exactamente igual que Dan. Lucien? —¿Qué quieres hacer? Sophie exhaló despacio y sacudió la cabeza. Sigues siendo tan buena chica en el fondo. ¿Qué voy a hacer con todo. —No lo sé. Sophie asintió lentamente. su mente muy lejos. —Sí. Sophie. y buena. —¿Quién dijo que quiero hacerlo? —Yo lo hago. Lucien miró el perfil de Sophie. Era una tramposa adúltera. sobre su aventura. la posición abatida de su boca. Aquí eres libre de ser la persona que quieres ser. a pesar del hecho de que estaba descaradamente tratando de sacar la conversación de ese rumbo. —Suspiró profundamente—. Sólo hablar de su marido había sido suficiente para pintar al instante sombras en su rostro. pero no se sentía ninguna de esas cosas. y esa misma expresión torturada y aburrida en sus ojos que había visto la primera vez que la había conocido. y ahora sobre la mía... —Podríamos haber hecho esto en casa. La boca de Lucien se torció hacia un lado. Todas las cosas que él no es. Su razonamiento era sensato.Sophie negó con la cabeza y se rió un poco. de hombros. Tengo que hablar con Dan. sin embargo. la mujer maravillosa que puedes ser. 150 . Estar aquí había roto sus apegos a casa —al menos por el momento— y la ausencia no le había hecho que en su corazón creciera el apego.

Cristo. y él los besó. Se sentía como una conexión. y bajó la cabeza para tomar uno en la boca.¿Qué estaba considerando hacer otra vez? ¿Qué iba a hacer escuchando su confesión de una aventura por un periodo de más de dos años? La única cosa que quería hacer justo en ese momento era poner de nuevo el brillo en sus ojos. Sobre hacerla sentir querida. Acunó su cuerpo en sus brazos y empujó lentamente. ella era sexy. Cerró los ojos. y tenía que inclinar la balanza en la dirección correcta. sus senos contra su pecho. Por la forma en que su lengua respondió a la suya y sus manos se deslizaron en su pelo. más resistente y lista para pelear. y sólo quería hacerla más fuerte. Podía ver su confusión. y como otras sensaciones a las que nunca le importó darle nombre. de una manera u otra. se habría encargado de su esposo. acerca de hacer sus ojos brillar con satisfacción en lugar de lágrimas. encontró sus ojos cerrados. Si dependiera de él. Parecía atrapada en algún lugar entre el éxtasis y la desesperación. un beso lento pensado para ahuyentar los demonios persistentes de su mente. Pero se trataba de ella. lágrimas húmedas en sus mejillas y el labio inferior enganchado detrás de sus dientes. Rodó su lengua alrededor de la protuberancia rosa. Sus pezones se balanceaban rosados y juguetones delante de él. Su pene se puso rígido cuando el pezón se volvió roca en su boca. Lucien aceptó sin pensar o preguntar. luego se deslizó bajo el agua burbujeante y resurgió de rodillas cara a cara con ella. disfrutando de su gemido satisfactorio cuando cerró los labios sobre el pezón y lo chupó. y lo habría acabado ya —y podría hacer que sucediera— pero sabía que ese no era el tipo de resolución que Sophie quería. Las lágrimas no derramadas todavía brillaban en sus pestañas. Cuando levantó la vista. reconfortante. Subió por su cuerpo y cubrió su boca con la suya. El cuerpo de Sophie fluyó a su alrededor como la seda. pero una risa temblorosa burbujeó en su garganta a la tensión rota. —Creo que es hora de que quite esa bellota. sintiendo su estrechez envolver cada centímetro de él. Extendió la mano y le llenó la copa. Cuando balanceó sus caderas hacia delante y lo invitó a entrar. Deslizó sus brazos alrededor de su cuerpo bajo el agua mientras sentía el comienzo de su 151 . Se arqueó contra él ahora. y podía sentir su miedo. y no se sentía como follar. sabía que lo había conseguido. su polla entre sus piernas. tensándose y presionándose por más atención de su lengua chupando.

No era un hombre dado al romance. buscando consuelo en su contacto incluso mientras dormía. más puntiagudo de lo que había sentido por nadie desde el día que su madre murió. más aguda de la que había sentido desde la última vez que puso los ojos en su padre. Miedo. Lucien sólo mantuvo su calidez cerca contra la suya y vio el espectáculo de luz sobre su cabeza. mientras el pulso erótico y frenético de su orgasmo alrededor de su pene lo hizo venirse con ella. y Lucien quitó con cuidado el tapón de su trasero extendido. y durante unos segundos. Sólo había un pensamiento en su mente mientras el sueño lo reclamara. Emociones enterradas por mucho tiempo se abrieron paso hasta la superficie mientras se enroscaba a su alrededor y envolvía su cuerpo con el suyo. exhausta. Consuelo. estaba dormida. y cuando ella se vino él se puso de pie y empujó duro. y luchó para igualar los latidos de su corazón con el patrón de respiración lenta y constante de ella. La bilis le subió a la garganta al pensar en el hombre cuyas acciones habían llevado a su madre a la muerte. No le fallaría de nuevo. sus hábiles dedos masajeando el tapón en su interior. y para el momento en que la colocó sobre la cama. pero el peso ideal de esta mujer en sus brazos y la majestad de los cielos sobre ellos lo llenaron de una inesperada sensación de paz. 152 . ella suspiró y volvió su cara hacia su mano. Ira. rastros de lágrimas sólo visibles en sus frías mejillas rosadas. más dulce de lo que jamás había encontrado en el toque de una mujer. Sophie hundió la cara en su cuello. Protegería a esta mujer. Cuando apartó un mechón rubio de cabello de sus ojos. El edredón se colocó suave y caliente sobre sus hombros. ¿Cómo se atreve el marido de Sophie a empujarla a esto? ¿Cómo podía ponerla en riesgo por causa de una emoción barata? Mientras el esposo de Sophie y el padre de Lucien se encajaban juntos en su mente. Momentos más tarde la llevó a través de las tranquilas habitaciones de su casa con la cabeza en su hombro.orgasmo. apretó su agarre alrededor de su flexible manera de dormir. El agua caía en torrente de sus cuerpos calientes cuando se calmaron. Lucien perdió el control mientras las caderas de Sophie se molían duro contra las suyas.

26
Traducido por *~ Vero ~*
Corregido por Juli

S

ophie abrió los ojos en la penumbra de la madrugada,
desorientada por la ropa de cama desconocida y el hombre
durmiendo a su lado. Con un brazo sobre la cabeza y el otro
extendido hacia un lado, Lucien estaba totalmente pacífico, todo lo
contrario de su estado despierto. Lo miró por un rato, tratando de no dejar
que la culpa y el temor afectaran la tranquilidad del silencioso amanecer
noruego. Era algo que nunca tendría la posibilidad de volver a ver.
Después de hoy, nunca se despertaría junto a Lucien Knight de nuevo.
La vida real parecía un mundo aparte, pero dentro de veinticuatro
horas estaría de vuelta en su propia casa con sus propios grandes
problemas. Cerró los ojos por un momento y respiró hondo, y los volvió a
abrir lentamente.
Estaba lista. Ahora totalmente despierta y resuelta a hacer lo mejor
de este día, se deslizó de la cama y se puso el albornoz blanco que colgaba
de un gancho en la parte posterior de la puerta, luego se dirigió escaleras
abajo en busca de café.

Veinte minutos más tarde, Lucien la encontró sentada en la
cubierta con una manta alrededor de sus hombros y una taza de café
humeante acunada en sus manos.
—Te has levantado temprano. —Su aliento se cristalizaba en el aire
frío de la mañana.

153

Sophie asintió y tomó una taza extra que había preparado para él.
Se veía letalmente hermoso en pantalones negros y nada más, sus pezones
apretados, la única indicación de que sentía frío en su cuerpo escultural.
—¿Café?
—¿Nadamos? —Inclinó la cabeza hacia las aguas quietas y brillantes
del fiordo.
—¿Es una broma? Hace mucho frío aquí afuera.
En respuesta, él se bajó los pantalones y se quedó desnudo en la
cubierta.
—¿Te parece que estoy bromeando?
Sophie lo miró fijamente, con la boca seca por la sorpresa y la
lujuria al verlo desnudo. Su pene pedía atención a pesar de la
temperatura. Estaba aprendiendo rápidamente que siempre lo hacía.
Ella se pasó la lengua por los labios y los ojos agradecidos de Lucien
parpadearon, evaluando su reacción.
—Mantenga ese pensamiento, señorita Back.
Se dio la vuelta y salió del pequeño embarcadero que embestía el
agua de la cubierta, dando a Sophie la oportunidad de admirar su
retaguardia tensa y el lobo descansando sobre sus hombros. Sin dudarlo
ni una mirada hacia atrás, ejecutó una inmersión perfecta y corta en las
heladas aguas del fiordo.
Sophie respiró bruscamente cuando salió a la superficie y se
sacudió el agua de su pelo, gotas brillando a su alrededor en el pálido sol
de la mañana.
Jesús, era magnífico. Ella observó el agua escurrirse sobre sus
músculos mientras él se dirigía a ella con largos movimientos decididos
que apenas ondulaban la superficie. Cuando volvió a subir a la terraza
unos minutos más tarde y se dirigió hacia ella, Sophie temblaba en
anticipación. Ella dejó la taza sobre la mesa, por miedo a delatarse con
café derramado. Ver a Lucien emerger del lago merecía el cien por cien de
su atención. Mira al señor Darcy, hay un hombre nuevo en la ciudad.
—¿Café? —dijo ella con voz ronca, repitiendo su pregunta anterior,
ahora incapaz de apartar la mirada de la tabla de lavar de su abdomen.
En respuesta, él empujó la manta lejos de su cuerpo, la levantó
limpiamente de la silla y la lanzó por encima de su hombro.
El susto de su movimiento inesperado la hizo gritar y golpear con
sus puños en la espalda de él. ¡No! ¿Iba a echarla en el agua?

154

—Lucien, ¡bájame! ¡No sé nadar! —Ella se movió ineficazmente, y él
se detuvo para levantarle la bata y golpear su ligeramente desnudo y
expuesto trasero.
—Compórtate. No vas a ir al fiordo.
Sophie se quedó inmóvil. —¿A dónde vamos entonces?
Los dedos de Lucien acariciaron donde habían golpeado un
momento antes.
—De vuelta a la cama. Te quiero a ti para el desayuno.

Después de un segundo y más nutritivo, pero menos sexualmente
satisfactorio desayuno de huevos revueltos y salmón ahumado, Lucien
sugirió a Sophie que podría gustarle ir y elegir unas botas de caminar de la
habitación en la puerta de entrada.
Ella levantó la vista, sorprendida.
—¿Vamos a salir?
—Parecías cautivada por la visión exterior más temprano. Pensé que
te gustaría verla de cerca.
Él tenía razón, ella había estado en trance a fondo por la vista, sobre
todo cuando involucraba un mojado y desnudo vikingo. No le gustaba
mucho caminar, pero por él, le daría una oportunidad.
Lucien miró su reloj y empujó su silla hacia atrás.
—Tengo un par de llamadas de negocios que atender primero, sin
embargo, me temo que no pueden esperar. —Tomó su taza de café y se
echó hacia atrás su asiento. Al pasar junto a la silla, se inclinó y la besó en
los labios, sin prisas y lleno de deseo—. Lleva ropa de abrigo, princesa —
murmuró, y su corazón se ablandó con su solicitud—. Pero nada de ropa
interior.

155

—No puedo creer lo hermoso que está aquí. —Sophie giró la cabeza y
se cubrió los ojos para ver a un ave de rapiña sola bajando para agarrar
algo que había visto en la maleza. Habían estado caminando por poco más
de media hora, y ya parecían estar en un desierto creado sólo para ellos.
Vibrantes marrones rojizos y dorados mostaza otoñales cubrían el suelo
del bosque que caminaban, y al otro lado del fiordo, las caras grises de las
torres de granito de los Alpes llevaban alegres gorras blancas de nieve
contra el cielo azul pálido.
Allá, en la casa en Inglaterra, Sophie estaba acostumbrada a ser
cercada por los densos edificios y el bullicio y el tráfico de la vida de la
ciudad, pero aquí se encontró con que realmente podía respirar. Era
enorme y limpio, y gloriosamente carente de nadie más que ellos. Acurrucó
su cara en la suave bufanda a rayas que había encontrado en la
habitación de botas de Lucien, contenta de su calor contra el frío del aire.
Incluso bajo el gran cielo azul y el pálido sol acuoso, no se podía negar que
el aire del Ártico tenía más que suficiente para poner las mejillas rosadas y
los desprotegidos dedos fríos.
Se había vestido con cuidado, híper consciente de las palabras de
despedida de Lucien mientras la había dejado después del desayuno.
Había deliberado sobre la posibilidad de desafiarlo y usar ropa interior,
entrando y saliendo de ellas, al menos dos veces antes de tomar su
decisión final.
Había resuelto ponerse unos jeans cómodos con su súper suave
desgarbado suéter favorito negro, y luego añadió una chaqueta de esquí
roja bien acolchada y ropa de lana del invierno de la habitación de las
botas de Lucien. Se había dejado el pelo suelto y aplicado un mínimo
maquillaje, la más fina capa de máscara de pestañas y brillo labial. Este
entorno gritaba la naturalidad y Sophie voluntariamente accedió.
Lucien estaba vestido de manera similar: incluso se las arregló para
hacer que la vestimenta de invierno se viera atractiva. Sus jeans gastados
se aferraban a sus músculos magros y la chaqueta a prueba de viento
negra hacía que resaltara su piel dorada y ojos de acero.
Él se dio la vuelta para mirarla. —Es por aquí. —Tomó su mano y la
llevó al bosque, las hojas y las ramitas crepitantes bajo el peso de sus
botas.
—¿Nos dirigimos hacia un lugar en particular? —le preguntó ella,
mientras se movían más profundo entre las copas de los árboles.
La boca de Lucien se arrugó en los bordes. —Sí.
—¿Es un secreto?

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no hay manera de que me metas allí. sólo que en un día diferente. estaba justo aquí. No se requiere nadar. —No. pero fue el espectacular salto de agua lo que se robó el aliento. encantada. Era la cascada mística de todos los cuentos de hadas que había amado cuando era niña. ¿verdad? — preguntó—. corría por la pared de roca escarpada que se elevaba a lo largo del lado del claro. —Si Hansel y Gretel salieran del bosque en estos momentos. no era un lugar feliz. Parecían estar jugando el juego del sí y del no. no me sorprendería —murmuró ella. Ella extendió una mano vacilante para tocar su mejilla fría y lo encontró tan duro como la roca detrás de él. pero cuando giró la cara para hablar con Lucien. —¿Este lugar no secreto está mucho más lejos? En respuesta. Sophie aceptó la mano extendida de Lucien mientras la conducía a la orilla del agua. tan clara que podía ver las piedras en el fondo de la piscina y el pequeño pez pasando a toda velocidad cerca de la superficie. Caminaron por el claro y se detuvieron cerca de la cascada. porque tan hermoso como es esto. —No hay nadie aquí más que nosotros. —Relájate. princesa. ni las sensaciones que ocurrían entre las piernas de Sophie. y donde sus recuerdos lo habían llevado. Rayos del sol se inclinaban hacia abajo sobre la superficie parecida al cristal de la piscina en el centro. Claro como el cristal. Tenía los ojos empañados por la emoción cuando se reorientó y la miró.—No. una pista de acompañamiento musical de la tarde de otro modo silenciosa. gracias a la fricción de los vaqueros desgastados y sin ropa interior. Lucien puso la mano en la parte baja de su espalda y la empujó hacia adelante. el golpeteo del agua. No había nada infantil sobre el hombre a su lado. Sophie rodó sus ojos. fascinada. Sophie la miró. Se agachó y pasó los dedos en el agua helada. —Te ves a kilómetros de distancia. —No estás planeando bañarte desnudo otra vez. Él estaba en algún lugar lejos de ella. Sophie se vio salir de la protección de los árboles en un claro circular. 157 . un mágico y secreto claro. la expresión de su rostro se robó las palabras de sus labios.

entonces? Ella vio las persianas rodar sobre sus emociones. Sophie no registró nada extraño en la forma en que entrelazó sus manos detrás del tronco de un árbol. —Demasiadas preguntas.—Este es uno de tus lugares de caza preferido.. que se dio cuenta de lo que estaba sucediendo. y una luz depredadora sustituyó a la insipidez de sus ojos. 158 . señorita Black. esperando que él sonriera ante sus bromas. —¿Un escondite de tu infancia. ¿aquí es donde traes a todas las chicas? —Sophie quería apartar las sombras de sus ojos. —No he estado aquí en casi veinte años. ¿entonces? No me digas. La lengua se hundió en su boca y convirtió el beso sensual en uno sexual. La apoyó contra el árbol más cercano y bajó la cabeza. su beso caliente y pesado en los labios de ella. Un tirón instintivo reveló que ella estaba realmente atada. liberando más piel para que él acaricie y bese. La había atado al árbol. y sus hábiles dedos desenrollaron el pañuelo de su cuello.. Arrastrada por su repentino cambio de contemplativo a sexy. Sólo cuando sintió el pañuelo anudado fuertemente alrededor de sus muñecas.

Sophie se retorció. ¿Lo estaba?—. Movió el suéter más arriba para revelar su sujetador. incluso cuando el aire la enfriaba. Se llama Mostrémosle a Sophie lo jodidamente hermosa que es. La respiración de Sophie quedó atrapada en su garganta. —¿Un juego? Asintió. —Le levantó el pelo para que cayera detrás de sus hombros y la besó en el cuello al descubierto—. —¿Debería hacer que lo asesinen? —Le pellizcó los pezones. De alguna manera. ¿tenemos que tener esta conversación mientras estoy atada a un árbol? 159 . dejándola sin aliento. Extendió el brazo y le cubrió los pechos con las manos. Lucien. —Tu esposo te está engañando. luego se inclinó y besó su ombligo y lo único que ella registró fue el calor. —Te va a gustar. —Es un juego. —¡No! —Esperaba que estuviera bromeando. —Lucien… Le levantó el suéter y el aire fresco y frío le golpeó el vientre. Se enderezó y besó sus labios entreabiertos de nuevo. pero el pañuelo suave la mantuvo firme. Su mirada le quemó la piel. Sophie frunció el ceño. Él tomó el sombrero de lana de la cabeza de ella y abrió la cremallera de su chaqueta.27 Traducido por *~ Vero ~* Corregido por NnancyC —¿A hora sería un buen momento para decirte que solía ser un boy scout? —preguntó Lucien. —¿Por qué me has atado a un árbol? —exigió ella. ya rígidos por el aire frío y el deseo. sorprendida por la extraña combinación de Lucien de conversación seria con estimulación sexual. la idea no sonaba verdadera.

. ¿no podemos simplemente. —Bajó las copas de encaje de color piel de su sujetador y dejó al descubierto sus pezones—. 160 . se aburre. Simplemente no es como tú.. Su boca caliente fijada con fuerza sobre ella.. no. serían malditamente afortunados de verte así. —Es complicado. ¿supongo? Lucien maldijo entre dientes y arrastró sus pantalones vaqueros por sus caderas. Cuando abrió el primer botón de sus vaqueros. —¿Quieres decir que es aburrido. sobre todo porque sabía que tenía razón. —Culparte a ti misma no justifica su comportamiento de mierda. El estúpido hijo de puta no aprecia el hecho de que tienes tetas perfectas. ella jadeó. Sin embargo.. —Porque. Por favor. —Si alguien viene.? —Las palabras azoradas murieron en sus labios cuando él se levantó y apretó su cuerpo contra el de ella con firmeza y el material frío de la chaqueta se arrugó contra su piel. y el roce de las yemas de sus dedos contra su hueso púbico la dejó sin habla. dolida y emocionada... bajo y viste trajes de mierda horribles? Risa inapropiada burbujeó en su garganta.. —Luchaba por aferrarse a su línea de pensamiento—. Se encogió de hombros. —¿Es qué. Ni siquiera sus dedos en la cinturilla de los vaqueros de ella podían quitar el aguijón de las palabras acerca de Dan. conmigo.—Sí. Él es. es otra cosa que tu marido parece dar por sentado. no es ninguna de esas cosas.. Sophie ? —susurró contra su garganta. ¿Qué pasa si alguien camina por aquí? La miró por entre sus pechos. —No sé.. —¿Por qué? —Sus pulgares dibujaron círculos sobre sus caderas. —Lucien.... y la brisa fría en su carne lamida y humedecida sólo sirvió para aumentar la increíble sensación.. No lo entenderías. —Probablemente nadie lo hará. Lucien. —Probablemente no es lo suficiente bueno. Bajó la cabeza y le chupó primero un pezón y luego el otro.. lo cual no sucederá. Sintió que él exhaló con desprecio. —No. Los dedos de Lucien desabrocharon el último de sus botones.

Después de la semana que acababa de pasar con él. Sophie —susurró Lucien mientras sus hábiles dedos encontraron su clítoris—. 161 . —Nunca pensé que engañaría. No para los hombres. tal vez. No es más complicado que eso. Era el temor que mantenía oculto incluso de sí misma. —La monogamia no es natural. pero no para los hombres. Estaba equivocado. porque deseaba muchísimo el orgasmo hacia el que Lucien la empujaba. —Por Dios. El juego de Lucien estaba resultando ser uno con altas apuestas emocionales. pero su mente era incapaz de procesarlas sobre las sensaciones de la mano entre sus piernas. y ridículamente encendida por el sentimiento lascivo de los vaqueros alrededor de sus rodillas y la fría brisa entre las piernas. Sin embargo. Las palabras de Lucien yacían como ácido en su corazón. sabía muy bien que las mujeres eran tan capaces de engañar como los hombres. ¿Dónde están tus agallas? —Deslizó el brazo entre sus cuerpos y la tocó entre las piernas. —Supongo que ya no soy suficiente para él —susurró. Lo hace porque puede. y estaba muy segura de que era un juego que no podía ganar. —Empujó profundamente dos dedos dentro de ella y se le doblaron las rodillas—. Me han llamado cosas peores.Sophie lo miró. sin embargo aquí estoy. no pudiendo respirar adecuadamente. Para las mujeres. atada a un árbol por un… un… magnate del sexo noruego. Sus palabras estaban en sus oídos y su cabeza. ¿De dónde había salido eso? —¿Magnate del sexo? —murmuró con incredulidad. de todos modos. —Y una mierda. Le lanzó una mirada. —¿Por qué crees que se folla a otra persona cuando debería estar follándote a ti? Sophie arrastró aire frío en sus pulmones. Arrastró la boca abierta por la curva de su cuello mientras sus dedos trabajaban entre ellos. —Te diré por qué lo hace. luego se encogió de hombros—. sorprendida por la aspereza de su voz y sus manos. Se sacudió cuando sus dedos se hundieron en la carne de su trasero. Se apoyó en ella mientras se levantaba y ahuecó su trasero con sus manos grandes y cálidas. algo en sus palabras le impidió entregarse a él. Sophie descubrió que no le molestaba nada más sobre la posibilidad de que algún extraño los descubriera en el claro. pero sus dedos calmaban el dolor de la quemadura. su respiración era tan dificultosa como la suya. Cuando su boca cubrió la de ella.

a la fricción incesante de su polla deslizándose contra su clítoris. Su boca estaba sobre la de ella. chupando y acariciando su clítoris hinchado hasta que su cuerpo empezó a temblar de placer. No fue suave. Le abrió los labios con los dedos y hundió la lengua en sus pliegues. —No —susurró. y ciertamente no impidió la habilidad o la concentración de Lucien. El gemido animal y triunfante de Lucien le llenó los oídos. haciendo a Sophie gemir mientras movía la lengua sobre su clítoris. un segundo orgasmo. a la ardiente intensidad de él. Sophie negó con la cabeza. No. Era puramente una ruda follada. una admisión cruda y repleta de sentimientos para sí misma y para Lucien de que no. reverenciada y hermosa. nadie en su vida jamás la hizo sentir así. luego se posicionó contra ella y empujó con fuerza. Algo sobre la incomodidad sólo sirvió para aumentar la sensualidad del acto. desabrochándose los pantalones mientras lo hacía. su polla más profunda dentro de ella de lo que jamás había experimentado. o tan llena de deseo oscuro o tan poderosa. y Sophie se encontraba desesperada por sostener su rostro en sus manos. incapaz de decir en voz alta que no.Se dejó caer de rodillas y apretó la cara contra su sexo. pero los vaqueros la tenían limitada. Dan nunca la hizo sentir de esta manera. Sophie gritó al cambio de la intimidad del acto. incluso más intenso apretó su cuerpo. Un magnate del sexo que está a punto de follarte. Palabras. —Tenía los pantalones bajos y un condón puesto en cuestión de segundos. Que ningún hombre jamás le hizo sentir tan empapada de lujuria. —No puedo oírte. Lágrimas se atraparon en su garganta y le hizo difícil hablar. Di. los ojos clavados en los de ella—. sus dientes chocando. sus lenguas deslizándose. Se echó hacia atrás. ¡No! —Las palabras arrancadas de su garganta. Respóndeme. y ella llegó al orgasmo con un grito casi tan pronto como él estaba dentro de ella. —¿Lo hace? —gruñó. haciéndola jadear. y en respuesta. Jodidas. Los ojos de Lucien ardían brillantes con caliente lujuria. Él abrió la cremallera de su chaqueta y se la deslizó por la longitud de su cuerpo. para calmar la tensión de su mandíbula. —¿Se siente tan bien cuando él te penetra? — Su voz salió como un susurro rasgado cuando se estrelló contra ella. — Magnate del sexo —repitió en voz baja—. Las. 162 . —No. Ella cerró los ojos mientras él inclinó las caderas y casi le levanta los pies del suelo del bosque. Sophie. y sus dedos se cerraban posesivamente alrededor de sus caderas para mantenerla estable mientras bombeaba. Quería abrir más los muslos.

Más que eso. La agarró firmemente mientras él se venía. Instintivamente apretó los brazos alrededor de Lucien. Si Dan no vio eso. 163 . sosteniéndolo con asombro por darle el sexo más intensamente erótico que jamás había conocido. Sophie encontró que estaba contenta de ello. En el bosque. Lucien soltó el pañuelo de sus manos y la estrechó en su pecho. que no era lo bastante mujer para retenerlo. La liberó del temor de que había impulsado a Dan a los brazos de otra. Ella envolvió los brazos alrededor de él con fuerza dentro de su abrigo y hundió la cara en su cuello. sin saber si él la sontenía a ella. entonces no merecía su amor. porque no era ella quien lo rompió en el primer lugar. y en agradecimiento por haberle dado la confianza para dar un paso atrás en su antigua vida como una mujer a tener en cuenta. y ella se sacudió contra la base de su pene mientras su propia liberación se apoderó de ella una vez más en una explosión brillante de placer. brutalmente arrastrando afuera las admisiones sobre Dan de ella. le dejó ver la cantidad de poder que tenía dentro de sí: que ella. Sophie Black. su sexo se había vuelto primitivo. Podría manejar una cadena de clubes de sexo y tiendas de adultos. No pretendía entender lo que hizo a Lucien funcionar. Bam. Lucien le hizo darse cuenta que no podía arreglar su matrimonio por su cuenta. Instantáneamente suave ahora. pero a su manera estaba resultando ser casi el hombre más moral que ella había conocido jamás. Pero ahora todo había terminado. era suficiente para volver a un hombre salvaje. Trajo sin dudas a la bestia en Lucien.Bam. Bam. o si ella lo sostenía a él.

Sophie hizo un gesto a Lucien cuando él le echó una mirada de disculpa. aunque sutilmente diferente. destilado de reflejar la esencia del hombre que la utiliza. ayudaría a ver detrás de la fachada que había elegido mostrar. Las ventanas del piso al techo creaban una pared de cristal con vistas al fiordo. Miró con incertidumbre ida y vuelta por el pasillo desierto.tesares Corregido por Aimetz14 D e vuelta en las puertas de la casa de campo. Lucien fue aclamado por su encargado. pero ahora estaba abierta y había una oportunidad de echar un vistazo detrás de la cortina. Quedó claro en la expresión del hombre que tenía muchas ganas de tener una discusión detallada con su jefe. Más sencillas. Pero entonces vaciló. hambre de conocimiento. y Sophie se sentó en la silla giratoria de cuero de color rojo oscuro detrás de ella para inspeccionar la habitación. Sophie estaba aprendiendo rápidamente que este edificio era todo acerca de hacer la mayor parte de esa hermosa vista: cada habitación rendía homenaje a la porción cielo más allá de transcendental. Sus ojos se movieron nuevamente dentro de los límites del estudio. ya que ella misma se había permitido entrar 164 . elegante dominaba el espacio. Luego su curiosidad venció sus escrúpulos y entró. Un escritorio grande. más recortada. muy consciente de que una puerta abierta no era necesariamente una invitación a entrar. Y ahí es donde tenía toda la intención de ir. en un primer momento al caminar derecho frente la puerta abierta del estudio de Lucien. dispuesta a hacer su propio camino a la cocina en busca de café. La habitación estaba amueblada de manera similar al resto de la casa de campo. comprendería un poco más. más costoso que cualquier mural o arte jamás podría haber sido. Lucien daba tan poco de sí mismo. sin embargo. parecía saber mucho de ella. Se encontraba cerrada cuando le había dado una visita guiada y no le había dado importancia.28 Traducido por aa. Tal vez reuniendo un poco más de información.

—¿Qué estás haciendo aquí? La cabeza de Sophie se alzó culpable ante el sonido de la voz cuidadosamente controlada de Lucien desde la puerta.ilegalmente en el santuario de Lucien. Sophie suspiró ante la ternura de la imagen... lo abierto que se veía en la foto? Claro. Estaba despojado de adorno o arte. Pero fue la inocente mirada de amor en sus ojos que hizo el corazón de Sophie contraerse por la emoción. —Yo solo. pero el niño de la fotografía era un mundo aparte del hombre cuyos brazos acababa de dejar. quería. Sophie alargó la mano y tocó con un dedo el marco de plata de la gran fotografía en blanco y negro en el escritorio de Lucien. con su pelo rubio apartado de su rostro. más culpable la hacía a sonar. reconociendo de inmediato los rasgos inconfundibles del niño rubio con los ojos brillantes. La conexión entre ellos saltaba desde detrás del vidrio y la broma privada que compartían excluía al mundo que les rodea. lo que sólo sirvió para poner de relieve el poder personal en la sala. era obvio que la mujer sólo podía ser la madre de Lucien. Sophie estudió el conjunto relajado de los hombros del niño Lucien y la expresión despreocupada en su rostro.. y encargase de los que le rodean. Había estado tan absorta en sus pensamientos que no había oído sus pasos acercándose. con los brazos enrollados alrededor de sus delgados hombros. La risa de Lucien y la adoración estaban dirigidos a la mujer a su lado en la foto. ¿Qué le había pasado? ¿Dónde había ido su suavidad. pero incluso cuando era un niño. —¿Querías qué. y Sophie sintió que de tener que serlo. —Estaba completamente nerviosa. Sus pómulos definidos se fueron suavizados por la flor de la juventud. Ella estaba elegantemente vestida de negro. Lucien había sido impresionante. No podía haber tenido más de diez en la imagen. era todo acerca de estar en control de sí mismo. y muy conscientes de que cuanto más se tropeaba con sus palabras. actuaría completamente despiadado. ni notado que estaba en la puerta mirándola. y la risa iluminó la sonrisa que rompía su rostro de forma abierta. Sosteniendo el marco en sus manos. Sophie? 165 . pero más que eso. el vínculo irrompible de amor entre una madre devota y su hijo. Irradiaba una baja frecuencia de peligro en todo momento. El hombre al que había llegado a conocer en los últimos días era todo ángulos duros y músculos tensos.. Discretos diamantes brillaban en el delicado brazalete alrededor de su muñeca. Su mirada se centraba en Lucien mientras miraba hacia abajo. e incluso sin que sus facciones completas estuvieran mirando a la cámara. todo el mundo crece.

Muerta y plana. No me di cuenta que estaba fuera de los límites. por lo que mirarla había sido una respuesta natural. Fue un rechazo claro y directo. hacia el perfil aparentemente pasivo de Lucien. mirándolo por una reacción. ni la forma en que su garganta se movió al tragar duro. Se acomodó sus hombros hacia atrás y lo miró a los ojos. mientras observaba el fiordo más lejano—. —¿Es tu madre? Vio su garganta moverse otra vez. —Se paseó por la habitación hacia las ventanas. — Debes extrañarla. golpeando el freno en la cara de cualquier pregunta que fuera más allá del aquí y el ahora. Sophie miró la imagen fija en sus manos. Practicada. como él obviamente lo hacía para ocultar sus emociones. —Sophie volvió a mirar la imagen con la nueva comprensión. —Lo es.. y la puso con cuidado sobre el escritorio. —La puerta estaba abierta. Pasaron varios segundos antes de volver a hablar. pero sus ojos permanecieron fijos en la vista. La mirada inescrutable de Lucien se deslizó al bastidor fotografía. —Lo siento. Lucien no pudo detener el pulso que brilló a lo largo de su mandíbula tensa. No era el crimen del siglo. La fotografía era fácilmente la cosa más fascinante en la oficina: la austeridad de la habitación parecía diseñada para atraer la mirada. Preferiría que no vinieras aquí de nuevo. —Es impresionante. y con más depredadora por su tranquilidad. y luego. —Sí. Había empleado la misma táctica de anoche en el jacuzzi. —¿Por qué? —Obviamente. Así que. no le había pedido expresamente no entrar aquí. y ella no había hurgado alrededor. estaba en su oficina.No había oído ese tono en su voz antes. —Es una hermosa toma —dijo ella en voz baja. y luego lentamente a Sophie. En realidad. no. con el rostro de perfil. Sophie respiró. Lucien asintió lentamente. y frustró el infierno fuera de Sophie.. —Era. —¿Debo? 166 .

167 . —¿Pero seguramente tienes familia aquí en Noruega? Su mandíbula se endureció de nuevo y sus fosas nasales se abrieron ligeramente. tengo que hacer un par de llamadas. Se encogió de hombros y rodo los ojos.Sophie frunció el ceño. Mi madre está muerta. —¿Y tu padre? Los ojos de Lucien se estrecharon. Se volvió hacia ella. —No lo hago. Sophie.. y la desolación que había detrás de ellas. Fue hace mucho tiempo y soy un chico grande. una muralla defensiva—. y Sophie se percató de la forma en que sus dedos se enterraron en sus antebrazos. No hay hermanas. —Algunos.. hermanas? —¿Por qué es importante? —Porque lo es. Lucien audible suspiro. Pero aún así algo la mantenía en su lugar en la silla. No lo dudaba. —¿Hacer qué? —Cambiar el tema cada vez que te pregunto por cosas personales. —¿Hermanos. —Suficiente. consciente de que estaba haciendo deliberadamente la conversación lo más difícil posible. Sophie sabía que lo estaba presionando. No hay nada que decir. ¿Te importaría. Las escalas de conocimientos actualmente se inclinaban demasiado en su favor y que quería restablecer el equilibrio. una muestra deliberada de despreocupación que no engañó a Sophie por un segundo. pero no estaba dispuesta a parar. Se encogió de hombros.. —Cruzó los brazos sobre su pecho. Sophie. Puedo cuidar de mí mismo. ¿Seguro puedo hacer preguntas también? Sus ojos se oscurecieron mientras consideraba su respuesta. a pesar de que había dejado claro que la quería fuera de su oficina y que esta conversación terminara. Lucien. —Lo siento —murmuró otra vez. sin hacer ningún movimiento para levantarse de la silla. —No lo sientas. No hay hermanos. —Mira. Eres lo suficientemente feliz para profundizar en mi matrimonio. —Está bien. —¿Por qué haces eso? —preguntó Sophie.? —Sus ojos se desviaron hacia la puerta. ¿Algo más? Sophie retrocedió ante la entrega contundente de sus palabras..

. Y porque tú necesitabas mi ayuda. sintiendo que estaban bailando alrededor de algo en lo más profundo en la psique de Lucien. —Eso es diferente y lo sabes jodidamente bien. —¿Lo es? —Se inclinó hacia él—. —Lucien golpeó la mesa para enfatizar—. —Podemos hablar de ello. —Sólo estaba tratando de ayu. o la de cualquier otra persona. maldita sea. ahora? Afectada. Sophie se estremeció interiormente. —Y de repente eres psiquiatra. —Te dije que es suficiente. y luego otra vez al hombre en que el niño sonriente se había convertido. pero ira era todo lo que había. mi padre está muerto. y es asunto de nadie sino mío. Se miraron por encima del escritorio. No entendía lo que había detrás de él. Sophie observó el rostro de Lucien en busca de rastros de cualquier expresión. odiando su uso sarcástico del cariño que hasta ahora había parecido tan íntimo. —¿Está aquí en Noruega? Lucien puso las palmas de sus manos sobre el escritorio y le clavó una dura y firme mirada. Sophie.. si pudiera ayudar —dijo Sophie suavemente. ¿Por qué? ¿Porque tú lo dices? —Sí. princesa. y sus puños en forma de bola fuertemente le dijeron que estaba tan tenso como ella. aunque su tono se mantuvo incluso. pero sólo para que conste. pero algo le había sucedido a este hombre. y yo no necesito la suya. Sus ojos ardían en los de ella. —Las palabras de Lucien cortaron a través de ella y la sorprendió en un silencio momentáneo. Es un gran salto desde asistente personal. —Pero tú crees que necesito la tuya —dijo. —No necesito tu maldita ayuda. ¿de acuerdo? Todo esto fue hace mucho tiempo. y sus ojos brillaban con ira reprimida. Sophie se irguió a una posición de pie y lo miró de lleno en toda la extensión de la mesa.Así que era eso. algo grande y feo que le había sucedido para acabar con esta enorme y pesada carga de total autosuficiencia que llevaba encima de sus hombros. Echó un vistazo a la foto una vez más. En algún momento. Se rió con aspereza. —Está muerto. ¿Feliz. 168 . Su respiración era infinitamente demasiado rápida.

obviamente. y todo lo que había logrado era desenterrar recuerdos que. y disolvieron las tensiones de la única manera que sabían. Aplastó su cuerpo contra la pared con el suyo. le dolían. sus manos empujaron en su pelo. hasta que por fin levantó la cabeza y la besó. princesa. Te voy a dejar hacer tus llamadas. engranados juntos en el piso de la oficina de Lucien. abriendo la mandíbula para dejar que su lengua se deslizara dentro. Lo había presionado para saber más acerca de él. Lo siento.—No. bálsamo para calmar el escozor de sus duras palabras anteriores. 169 . Estaba detrás de ella antes de que llegara a la puerta. Sus labios se movían lentos y dulces sobre los de ella. —Yo también lo siento —susurró en su boca. Estoy muy lejos de ser feliz. Suavizó su respiración áspera con tiernas manos y alisó los dedos sobre la seda de su pelo. Dedos temblorosos tiraban de la ropa en busca de la comodidad y la calidez de la piel desnuda. Sophie cerró los ojos llenos de lágrimas y lo abrazó. y su erección endureciéndose contra su vientre. Lucien —murmuró—. —Se volvió para salir de la habitación. deseando que su toque pudiera derretir la tensión del hierro de los hombros y la tristeza sombría de sus ojos. —Lo siento. Podía sentir sus latidos fuertes en contra los suyos.

y el corazón le dolía aún más.29 Traducido por Vanessa VR Corregido por NnancyC L ucien rellenó la copa de vino de Sophie después del almuerzo. pero instintivamente giró hacia él de todas formas. y no tenía ni idea de qué diablos iba a hacer. sin embargo ambos ni la disfrutaron después de su mañana tempestuosa. No tenía intención de entrar. Su viejo y querido papá estaba aquí una vez más por abuso de alcohol. extrañamente aliviada ante la perspectiva de un tiempo a solas. Este no fue su destino planeado esta tarde. La comida que el ama de llaves preparó para ellos estaba deliciosa. y algún precioso espacio para pensar. Necesitaba un baño de espuma para suavizar sus músculos. Lucien apoyó la frente contra el lado frío de la ventana del coche y se quedó mirando el soso edificio del hospital universitario de ladrillo rojo. en lugar de pasar de largo. Sabía lo que decía sin mirarla. Sophie asintió. —Tengo que salir un rato esta tarde. sólo que en esta ocasión había muchas posibilidades de que no 170 . luego echó su silla hacia atrás. Cada momento con Lucien era completamente acelerado y las experiencias del día hasta el momento la dejaron sintiéndose en carne viva y expuesta. Lo único que sabía era que las próximas horas se sentían como si se acercara su ejecución. Le dolía el cuerpo. En menos de veinticuatro horas estaría de regreso en Londres con Dan. Sus dedos se cerraron alrededor de la carta en el bolsillo de la chaqueta. no preocupándose por el hecho de que la arruinaba hasta un punto en el que leerla de nuevo sería casi imposible.

A medida que los años transcurrieron y las cartas continuaron llegando. hizo las paces con el reino frío y hermoso que contenía esos recuerdos agridulces.saliera bien librado de nuevo. el caparazón protector de Lucien se endureció lo suficiente para que lograra abrirlas sin ser envuelto por la furia. todavía no se puso en contacto con su padre. y ¿para qué les servía a ellos un moribundo? Dejó al capellán escuchar las súplicas por perdón de su padre. a pesar del hecho de que nunca recibió ninguna respuesta de que sus palabras llegaran a su hijo. Carta por carta. fue conveniente que Noruega le ofreciera el puerto seguro y el consuelo perdido en su vida en Londres. donde fuera que Lucien colocara el sombrero. Dejó que la fría mano de un extraño fuera su consuelo. ¿Cómo luciría aquellos días? Lucien cortó todos los lazos con él después de la muerte de su madre. una nostalgia profunda de recostarse sobre su espalda en el claro y ver los cielos bailar una vez más. Lucien no tenía nada que darle. Sin embargo. esas ventanas de papel en las pequeñeces de la vida día-a-día en el Círculo Polar Ártico reavivaron su amor por Noruega. Las cartas le traían noticias de su patria. Volver a Tromso como un hombre exitoso calmó el rugido de injusticia en su corazón. Y así reconstruyó su relación con su patria. Lucien sólo se sorprendió de que le tomara tanto tiempo. y durante muchos años. Llegó al punto de partida. Estudió el edificio y se preguntó cuál ventana albergaría a su padre. y después de años escapando. las cartas lo seguían obstinadamente. de las muertes de la familia y de los bebés naciendo que compartían su linaje. Había sido un muerto andante desde que su esposa se suicidó. Su padre siguió su progreso en todo el mundo y se mantuvo en contacto cada pocos meses. Lucien no quería leerlas. Ya no era ese niño asustado. no lo había hecho. 171 . No tenía sentimientos que ofrecer excepto disgusto y odio. Las arrojaba sin abrir una encima de la otra en una vieja caja. inseguro de por qué no las lanzaba a la chimenea en su lugar. Sin embargo. escogiendo quedarse con los familiares que soportaban su presencia problemática como una cruz en vez de quedarse con el padre miserable que abogó diariamente por la comprensión de su hijo.

habría respondido que sí sin pensarlo. Cuando todo se dijo e hizo. pero esta semana con Lucien la obligó a tomar una píldora de honestidad cuando se trataba de sus propias emociones. El vino calentó sus venas y la fortificó con coraje holandés para continuar su larga sesión de terapia personal atrasada. pero la aventura tenía que llegar a un final abrupto mañana. ignoró la creciente evidencia. el hombre fue el responsable de la muerte de su madre. Sophie alcanzó la copa oscura de Shiraz equilibrada en la repisa al lado de la bañera y bebió un gran trago. incluso por estar allí en primer lugar. pero ¿habría sido la verdad? Amar a Dan era natural. Si pudiera congelar el tiempo. Había otro lugar en el que quería estar. Los cielos grises y la discordia marital esperaban impacientemente por ella. era todo lo que conocía del amor. Lucien la transportaba a este cuento de hadas de cielos mágicos y sexo grandioso. disgustado consigo mismo. y toda la conversación en el mundo no podría cambiar eso. Pero. Fue alarmantemente fácil considerar sus explicaciones alternativas plausibles en lugar de enfrentar posible la verdad y toda su fealdad asociada. sin embargo. ¿Cuán poco debe pensar de ella. Sophie se recostó en las burbujas de vapor y cerró los ojos. Antes de que conociera a Lucien Knight. Era muy curioso dar un paso atrás y mirar los hechos descubiertos. si ese fuera el caso? 172 . Sophie tuvo la idea de que Dan veía a otra persona por más meses de los que estaba dispuesta a admitir. Todo su mundo giró en torno a él durante toda su vida adulta. de vuelta en Londres. Arrojó la carta hecha un ovillo en el asiento del pasajero y puso el coche en reversa.No podía hacerlo. Aceleró cuando golpeó el camino abierto. ¿lo seguía amando? La pregunta dio vueltas en su cabeza. ¿Él era consciente de que ella sabía? ¿Tomó su falta de desafío como una aceptación tácita? La vergüenza le sonrojó las mejillas más calientes que el agua del baño de vapor. presionaría el botón en este momento. y la idea de ver a Dan nuevamente hizo su estómago un ovillo de miedo.

y los dejó entrar. de rodillas raspadas y nevadas en las mañanas de navidad. 173 . Sophie dejó de esperar. Ella se fue de su vida por más años de los que estuvo. Quería que él la eligiera. Y en su vigésimo primer cumpleaños. Nadie se acercó a fundir el hielo alrededor de su corazón desde entonces. Lucien metió las manos en los bolsillos y bajó la barbilla en su chaqueta. apenas un adolescente. y no había flores para animar la lápida gris que llevaba el nombre de su madre. Recuerdos de los momentos en los que él fue el único en hacerla sentir adorada. de repente solo y carente de amor. con el cabello muy largo y su grande sonrisa que iluminó su corazón. ¿Estaría orgullosa del hombre en el que se había convertido? ¿Habría recorrido el mismo camino si ella hubiera vivido? No tenía ninguna respuesta. No fue una decisión consciente envolver su corazón y enterrarlo junto a su madre. El cementerio estaba adecuadamente desolado. A los dieciocho. nervioso y de rodillas en las hojas húmedas. Las lágrimas se deslizaron debajo de sus párpados cerrados. de alguna manera ocurrió. o alguien para preguntar. Permaneció en la misma tumba todos esos años atrás. sin embargo.Sabía en su corazón por qué se mantuvo su silencio. mientras caminaban por el parque. Luego llegó Lucien Knight. a pesar de que muchos lo intentaron. Lucien le recordó cómo se sentía ser adorada. A los catorce años. y sus remembranzas estaban todas envueltas en recuerdos infantiles de lágrimas limpiadas y besos de buenas noches. un hombre-niño. y por su amor que alguna vez se sintió demasiado importante como para romperlo. Los recuerdos de Dan se agolpaban en su mente. y lo mucho que lo extrañó la sensación. Con un solo toque. y en una mirada de él. riendo mientras ella subía a la barra de su bicicleta todo el camino a casa desde la escuela. la venda le cayó de los ojos. Lágrimas por Dan. de verdad. Era sencillo.

174 . Lucien extendió una mano y la puso contra la fría. Ella era la única persona que lo miraba a él y comprendía su corazón. 8 En inglés Knight significa Caballero y es su apellido. lápida dura.Creció hermoso y rebelde. Se frotó las manos sobre la cara. era problemas para todos y deseado aún más por ello por las novias que llenaban su pasado. y encontrarla en sus brazos cuando despertaba parecía calmar su siempre-presente necesidad de levantarse y luchar. y luego se giró y se alejó. Sophie se metió bajo su piel de una manera que muchas mujeres refinadas y depredadoras que poblaron su vida y su cama hasta ahora nunca consiguieron. Cerró los ojos por un segundo en conmemoración silenciosa. Su suavidad y su valentía lo impresionaron demasiado. era más una sensación que una imagen. Vino aquí porque necesitaba hablar y no había nadie más para escucharlo. Su rostro era confuso en su mente ahora. Su memoria lo mantuvo a salvo mientras crecía. ¿Qué hacía con Sophie Black? ¿Por qué intentaba salvarla? ¿Qué demonios se creía que era: Caballero8 por nombre y Caballero por naturaleza? Y si eso era todo. ¿por qué sentía cada vez más como si ella fuera quien lo salvaba? Sin siquiera intentarlo.

instantáneamente consciente del calor ambiental. convirtiendo el cuarto en un capullo feliz. Por fin se quitaba sus lentes rosa. ¿Saunarium? ¿Era eso lo mismo que un sauna? Notó la puerta de madera ayer. y para mañana. te gustará. se encontraba lista para agarrar su vida por el cuello y sacudirla. Su cuerpo entero envuelto en el calor.30 Traducido por kathuu. su propia sesión privada de spa. Creyó que Lucien tenía lo mejor de ambos mundos. luego se sentó en la esquina del pequeño banco opuesto a la puerta. Tomó un vaso de agua helada y dio un paso dentro. Sophie volvió a la habitación de Lucien y vio la nota que dejó en la mesa de noche. la nota aún en su mano. pero la escalonada y entablonada habitación le pareció fría y seca cuando le echo un vistazo. era una oportunidad demasiado buena para dejarla pasar. dedujo. Encendí el saunarium para ti. Inhaló por su nariz y exhaló por la boca. 175 . Miró hacia su esponjosa toalla blanca sobre su cuerpo. pruébalo. Un suspiro de placer salió de los labios de Sophie mientras se echaba hacia atrás y se obligaba a relajarse. Lloró de pesar por la pérdida de confianza en su matrimonio y la tristeza por las esperanzas pisoteadas de un amor eterno con Dan. su sesión de llanto en el baño le provocó una catarsis en muchos niveles. y agradecida de poder respirar fácilmente por la inteligente mezcla de humedad y calor. así que un saunarium era algo entre un sauna y baño de vapor. luces bajas alumbraban en el techo. Vagó de nuevo al baño.cv Corregido por Meliizza L uego de llorar y decidida a aprovechar al máximo estas últimas horas robadas. Ya no era frío allí. como si el sol más abrasador estuviera besando su piel.

Estaba desnuda en el saunarium de Lucien. Sus manos trazaron suavemente el largo de sus sudados brazos y se posicionaron gentilmente sobre su pecho con el pensamiento de él desnudo. Miró hacia su cuerpo. Apenas lo conocía. y él se encontraba fuera persiguiendo sus misteriosos fines comerciales. teñido con un brillo de humedad por el calor. el material de ensueño de cada mujer. tomó un largo trago de agua helada y empujó su empapado cabello de su frente hacia atrás. Sus pezones se levantaron bajo sus 176 . Sus muñecas todavía cosquilleaban donde la había amarrado y su cuerpo aun sentía chispas con el recuerdo de sus orgasmos. Estaba cálida hasta los huesos. Era sin discusiones el hombre más carismático y fabuloso que jamás había conocido. La dejaba sin aliento y mareada. aunque se encontraba sola. lista para sacudir su mundo. Salió del baño y como una serpiente cambiando su piel. No tenía idea de donde las piezas desordenadas caerían pero se negaba a permitirse ser consumida por el miedo de lo desconocido. y con una última mirada hacia la puerta. Sophie respiró profundamente mientras se relajaba de nuevo en el banquillo del saunarium. Su sentimiento de ultra relajación se transformó lentamente en una excitación nervio-cosquilleante mientras lo imaginaba. negar que cada minuto no había sido nada más que impresionante. bronceado y desnudo trasero. dejó a la vieja Sophie atrás. ¿No le mostró esta semana que su vida podría ser mejor y más grande de lo que imaginó que sería? Este interludio de fantasía con Lucien no era la vida real. la chica mirándola en el espejo era toda nueva y con los ojos brillantes. no tenía ni idea de cómo haría para seguir trabajando para él después de esta semana. Pensamientos de Lucien en el bosque más temprano se arrastraron espontáneamente a su mente cuando cerró los ojos. sin embargo. parecía que él la conocía de adentro hacia fuera. se desenvolvió y dejó que cayera en el banquillo. podía imaginar a Lucien usando este cuarto… su grande. Cerró sus ojos y masajeó su propia carne caliente. Sus dedos tocaron la toalla debajo de sus brazos. de hecho caliente. pero la vida con él se sentía como tener el pie atascado en el acelerador. ¿Agarraría su toalla para cubrirse o lo invitaría? Fácil. pero sería menospreciar o una mentira hacia él. Abrió sus ojos y miró hacia su toalla. Aun así. Sí. sonrojado y brillante y se preguntó qué haría si Lucien abriera la puerta en ese momento. Sintiéndose repentinamente expuesta. Segura de que nadie entraría aparte de Lucien. y le hizo cosas a su cuerpo que ni siquiera sabía que se podía hacer.duro. luego hacia la puerta.

. Oro en crema. La lamió aquí. Sophie se arqueó mientras se tocaba. Jesús. —Adelante. Hace apenas unos días habría hecho las cosas de manera diferente. 177 . —¿Necesitas una mano. Suspiró mientras recostaba su cabeza contra el banco de madera atrás de ella. Se hallaba demasiado lejos bajo la línea de éxtasis para notar la puerta abriéndose. Se hallaba lo suficientemente cerca como para acercar la lengua y lamerla. la impresión de la boca de Lucien masajeándolos en el bosque esa mañana apareció claramente en su memoria.. Echó un poco de agua fría sobre su piel caliente y ambos vieron correr el agua por entre sus pechos. y completamente atrapada en su propia recreación privada de los acontecimientos de la mañana al lado de la cascada. pero ahora se obligó a ser audaz. al igual que la curva de la erección de su pene contra su duro y liso abdomen. Sus dedos buscaron su clítoris mientras recordaba a Lucien de rodillas empujando su lengua en su sexo.pulgares. —Dime que pensabas justo ahora. sus dedos tan insistente como la diestra lengua de Lucien había sido. Se ahuecó ella misma ahora. Ese pequeño gemido de agradecimiento que salió de su garganta cuando él descubrió que obedeció la orden de dejar sus bragas en casa. atrapada en el recuerdo caliente de las manos de Lucien recorriendo su cuerpo. la había atado. Debería estar avergonzada. Sophie tomó un trago fortificante y enorme de agua. Ella bajó la mirada hacia el peligroso brillo de sus ojos cuando él puso su cabeza en la cara interna de su muslo. pero se encontraba desnudo. la vieja Sophie lo habría estado ciertamente. La forma en que lamió sus labios mientras deslizaba su mano dentro de sus pantalones y se encontró ahuecando su sexo desnudo.. tan abierta. Princesa? Lanzó un grito de sorpresa mientras sus ojos se abrieron de golpe y sus dedos saltaron fuera de su cuerpo. fuertemente cerrados mientras las sensaciones se intensificaron. se sintió así. Estaba tan caliente. pero no lo hizo. ¿Lo conjuró solo por el poder del pensamiento? Entró y se puso de rodillas entre sus piernas. copiando sus acciones para recrear ese latido de anticipación entre sus piernas. cualquiera podría haberlos visto. Apretó los ojos. Atrapó su labio entre sus dientes y jadeó en voz baja. y el calor fundido en sus ojos le dijo que no debería. mientras deslizaba sus dedos dentro de sus pliegues resbaladizos con una rodilla levantada en el banco..

Sin aliento y con exquisito placer.. mientras la sostenía en su boca mientras se corría. cuéntame más. —La parte donde pusiste tu mano en mis pantalones para comprobar si llevaba ropa interior. Sus pulgares se deslizaron dentro mientras bajaba la cabeza para hacerle el amor lento e hipnóticamente con su boca. Le dio un lánguido beso sobre su muslo. —Lo vio pasar la lengua por sus labios mientras la abría con sus dedos. Sus ojos parpadearon y conectaron con los suyos. Sigue hablando. Eso no era tan fácil con su boca a un susurro de distancia de su sexo. —Le besó el dorso de sus dedos—. y desesperada por él. —Pensaba en lo de esta mañana. —Rodeó su clítoris con sus dedos mientras hablaba—: Te imaginaba lamiéndome. Podía sentir su aliento en su clítoris. —Pensaba en cómo se sentía tu lengua en mí. —Pensaba en tu dura y hermosa polla dentro de mí. —Me gustó esa parte también. con los dedos extendidos sobre sus muslos para mantenerla abierta. en el bosque. haciéndola estremecerse de placer. Ella quería que durara toda la vida. —Hmm. luego se tocó a sí misma. sorprendentemente íntimo y abrumadoramente erótico. su boca caliente tan cerca de ella. Peligrosamente oscuro y brillante. vio y sintió que la adoraba.—Recordaba. Era una sensación embriagadora—. Sobre ti follándome duro contra ese árbol. —Dejó caer la mano casualmente entre sus piernas. Levantó una ceja en aprobación. haciéndole saber lo mucho que sus palabras lo excitaban... 178 . la profundidad de color azul grisáceo de ellos cargaba con la promesa de una larga noche por delante. justo aquí. ¿Qué más? Sophie apenas podía recobrar el aliento. —Él gimió. —Me encanta tu sabor —murmuró—. —¿Qué parte? Alargó un dedo y trazó la curva húmeda y llena de su labio inferior. —Siguió el movimiento de sus dedos con un leve rastro de su lengua. con esfuerzo. Mantuvo la voz firme. Se sentía caliente y húmeda.. Su control se rompió y reemplazó sus manos con las suya entre sus piernas. —Aquí. pero él la tenía en segundos.

. —Le falta algo —Empujó su silla hacia atrás y se dirigió a la mesa con el plato de postre en la mano—. La comida se hallaba divina. letal y goteando atractivo sexual. no era más que la actriz principal hasta que la aventura terminará. Lucien asintió mientras saboreaba su propio postre. Se apoyó en la mesa y ella puso una mano intencionalmente casual en la pierna de él mientras se tragaba su bocado del impecable postre. que se suele adornar con mermeladas de frutas rojas. Pero por supuesto. azúcar y gelatificantes. Los ojos de Lucien bajaron a ver a su mano que se deslizaba hasta el muslo. ¿Qué piensas tú? —Le dio un poco de pannacotta en su boca. 9 179 . En segundos. la atrajo hacia sus pies contra su cuerpo. —Esto es delicioso. y un estremecimiento de anticipación onduló por la espalda de Sophie.cv Corregido por Meliiza S e vistieron para la cena. y sin embargo apenas la probaron. Sus dedos rozaron los de ella mientras volvía a llenar su vaso. Su mirada se detuvo en sus labios mientras probaba el dorado puré de mora rociados por la pannacotta9 perfectamente arreglada. Lucien parecía el hermano sexy de James Bond. Su rodilla toco la de él mientras cogía su copa de vino. Postre elaborado a partir de crema de leche. —Ella saboreó la fría y aterciopelada crema en la boca. sus ojos fijos en sus labios. Se encontraba en modo depredador máximo. Veo lo que quieres decir. —Mmm.31 Traducido por Kathuu. como en todas las mejores películas de James Bond. Sophie se sentía como si hubiera entrado en un set de filmación y hubiera sido involuntariamente contratada como su suertudo interés amoroso..

y su lengua tocó su labio en concentración mientras la movía para posarla en la mesa. Los dedos de Lucien ya trabajaban en abrir los botones de su camisa y la tiró a un lado un momento después y pasaron a sentarse de forma más segura en el borde de la mesa. —Déjame ver. y en un rápido movimiento tiró todo el contenido de la mesa en el piso. Sus brazos le agarraban cada lado de su cuerpo mientras inclinaba la cabeza hacia atrás para dejarle hacer un buen trabajo en su boca. Sus cálidas manos abarcaron su cintura y la desplazaron hacia atrás sobre la mesa. Su pene se hallaba tan duro como una roca bajo su mano. Era frío y suave por debajo de su trasero. Sophie asintió. asediada por la lujuria desenfrenada en sus ojos cuando se enderezó. —Debes decirle a la cocinera que añada un poco más de azúcar — dijo. —Está casi allí. luego sumergió sus propios dedos en la pannacotta y pintó sus pezones endurecidos hasta que se parecían a los Alpes fuera de las ventanas. y la conexión entre su lengua caliente y el postre frío en su piel hizo a Sophie suspirar de placer. —No del todo. dejando a Sophie escandalosamente encendida y vestida sólo con su ropa interior y zapatos de tacón de gamuza negro. Lamió cada uno de sus pezones hasta dejarlos limpios. —Hmm… —Lucien sumergió su dedo en el postre y lo limpió en el labio inferior de Sophie. —¿Y bien? —susurró. Se mordió el labio mientras los dedos de él se sumergieron en el postre. y su cuerpo se tensó 180 . Sophie sabía muy bien hacia dónde se dirigía. y deslizó la cremallera de su vestido. Sus ojos vagaron por su cuerpo. creo que tiene que ser más dulce —dijo. y se encontró con su lengua haciendo lo mismo. Cayó en el suelo. aun verdad? —preguntó. —¿No es suficiente. y separó sus piernas. más aún cuando un segundo o dos más tarde Lucien prescindió de sus bragas. triste. masajeando su erección a través de sus pantalones. —Con esta ayuda. su boca sobre la de ella. y su cuerpo tembló de anticipación. Se movió más cerca entre sus piernas. —Eso tiene ya un sabor un poco más dulce —murmuró. —Llegó detrás de ella.—Sabes. ¿qué te parece? Levantó una ceja en aprobación. Ésta deslizó la punta de su lengua para saborearlo. Todo excepto su pannacotta. Sacudió la cabeza. consciente de que no lo sería.

Lucien. los gestos típicos de su timidez a pesar de que había dejado que la follara hasta dejarla sin sentido en la mesa de comedor. —¿Mejor? Su mano se extendió sobre su estómago. Su lengua y labios se hallaban sobre su sexo. a un susurro de distancia de su clítoris. —Es jodidamente delicioso. lamiendo hasta dejarla limpia. lentamente arrastró su lengua por toda la longitud de su sexo. Sophie se dejó caer sobre la fría mesa y se llevó las manos a sus mejillas sonrojadas. sin necesidad de preámbulos. y luego empujó su polla en su interior. —Se encontraba a medio camino de rogar. El estómago de Sophie giró mientras observaba la transferencia de crema de su cuerpo a su lengua. apoyando su codo y la otra extendida. —Dilo de nuevo. Chupando. y Lucien se corrió segundos después. La atrajo hacia el borde de la mesa y se desabrochó los pantalones. una pierna doblada por delante. Se detuvo un momento para admirar su obra. y la mitad de una sonrisa arrogante apareció en los labios de Lucien. más cerca del orgasmo con cada golpe de su lengua. y cuando por fin dejó caer su cabeza y la devoro. Su pulgar masajeó la crema dentro de su hueso púbico. Se puso sus bragas de nuevo y medio abotonado la camisa de él sobre su cuerpo después de la cena. con la espalda apoyada en el sofá. pero eran fácilmente los momentos más sensuales de la vida de Sophie. por lo que pudo deslizar sus pies en la alfombra de piel de oveja. fue demasiado intenso como para durar más que unos momentos. Lucien arrojó un leño al fuego y se sentó al lado de Sophie. 181 .por la sorpresa erótica mientras untaba la crema fría entre sus piernas. una capa de remolinos de pico grueso que cubría su modestia en la manera más lujuriosa posible. lamiendo. y él gloriosamente duro. rápido y sucio. húmeda y lista. Estaba caliente. —Pruébame. el cambio de juguetón a mortalmente serio la hizo casi venirse en el acto. Pruébame. Éste dejó caer su cabeza. —Por favor. Se corrió casi tan pronto como golpeó dentro de ella. Su espalda con curvas doradas y sensuales resplandeciendo de color ámbar por las llamas.

De todos modos. Era un poco después de las diez—. Sus mundos eran polos opuestos. y la única por la que la trajo con él en este viaje a Noruega. —Sus ojos se encontraban redondos y serios. Todo en ella hablaba de bondad y salubridad. —Creo que sí. todo eso podía esperar para otro día. Metió la mano bajo el peso de su cabello para darle masajes a la parte posterior de su cuello. y no estoy pensando en dormir. y él disfrutaba. Ahora quería desaparecer esas sombras y rápido. La involuntaria mezcla de inocencia y sensualidad de Sophie Black era una combinación letal que lo ponía duro cada vez que la miraba.—¿Estás bien? —murmuró. Lucien. —Prefiero el botón de rebobinado —dijo Lucien. los dos sabían que no iban a volver aquí después de esta noche. —Como yo lo veo. Brillaba. complacido por la sonrisa amable que curvó sus labios mientras miraba el reloj. le estoy temiendo al mañana. retorciendo un mechón de su cabello ligeramente alrededor de su dedo. 182 . Ella inclinó la cabeza hacia adelante un poco para sacar el máximo provecho de sus acciones. creo que hablar está sobrevalorado. lo cual hacía que desabrochar sus inhibiciones fuera aún más adictivo. Personalmente. no hay que irnos hasta en unas horas. Sombras opacaron el brillo de sus ojos. Sin embargo. Fue la razón principal por la que le dio el trabajo. Ella tomó un sorbo generoso de brandy y asintió. O ambas cosas. —Sólo deseo poder presionar el botón de pausa. y luego suspiró y rodó los hombros. Black. Su pene se movió en sus vaqueros. No seguro de si ella se refería a su tiempo juntos o a su matrimonio. con los ojos fijos en las llamas. y besó sus mejillas cremosas que parecían gemelas manzanas rosadas. pero con Sophie aquí el viaje se convirtió de una obligación instintiva a un paseo de mucho placer adulto. —Se inclinó hacia delante y pasó un dedo en la piel expuesta por la profunda abertura de su camisa de cuello en V—. Sra. podemos pasar la noche hablando o podemos haciendo otra cosa. Sus párpados se cerraron y sus labios carnosos se abrieron con un suave suspiro. —Gracias por traerme aquí. Solo triste porque este sea el fin. y esto sólo había sido cosa de una semana. La última carta de su padre le trajo aquí con tanta seguridad como si hubiera tirado de una cadena invisible. —Sus rasgos eran un perfil de melancolía—. Se inclinó hacia atrás y se volvió hacia él. —Eres bienvenida en cualquier momento.

separadas sólo por mezclilla y seda. Podía sentir su erección presionando entre sus piernas. Era tan minucioso. Cristo. y su boca se abrió como una flor cuando la cubrió con la suya. abrió los botones de la camisa. Desnuda. tenía sus manos moviéndose en su cabello para atraerla más cerca. Sophie se arqueó. luego bajó su rostro hacia ellos y respiró profundamente. Sabía a miel mezclada con brandy. Tenue música sonaba de fondo. y estaba satisfecho por dejarla sin aliento y por el arco fraccional de su espalda. su lengua en sus pezones. Su cuerpo se encontraba lleno de deseo sensual. Duro contra suave. 183 . aparte de sus bragas. camisa para acariciar la suavidad de su pecho mientras su lengua se deslizaba sobre él. e iba a tomar su dulce tiempo satisfaciéndola esta noche Sophie sintió su pezón crecer en la mano de Lucien mientras cada fibra respondía a sus caricias. ahora. Las manos de Lucien recorrieron la espalda de Sophie de nuevo para moldear su trasero mientras ella llevaba a cabo su propia exploración de su espalda.Se inclinó. Sus manos recorrieron su espina dorsal y se enroscaron en su cabello. su beso envió a sus sentidos tambaleándose. Un pequeño suspiro de placer escapó de su garganta mientras ella inclinaba la cabeza hacia atrás y lo dejaba guiarla y no pudo resistir la tentación de deslizar su mano dentro de su. comprometida a memorizar los planos suaves y las curvas tensas. encontrándolo firme y caliente por el fuego. y lo único que podía pensar era en el aquí y ahora. El cabello de él se deslizó entre sus dedos. relajados sonidos que evocaban imágenes borrosas de clandestinos bares parisinos. No podía verlo. Su lengua sin prisas exploró su boca mientras la otra mano se deslizo plana en la parte posterior de su pelo. echando la cabeza hacia atrás para dejar al descubierto su garganta al camino de besos que le dejaba. Cuando la arrastró a horcajadas sobre su regazo sus pechos se aplastaron contra su abdomen desnudo. El pezón instantáneamente cambio de terciopelo suave a un pico rígido cuando rozó con el pulgar lentamente sobre él. deslizó sus brazos alrededor de él y cerró los ojos. y ella se estremeció con las expectativas cuando él presionó sus hombros. tarde en la noche. pero sabía que el lobo solitario y depredador dormía bajo sus manos mientras acariciaba sus hombros. Uno por uno. para dejarlo beber más profundamente. Mantuvo sus pechos en sus manos. El toque de su lengua sobre la de él. codiciosa de su boca sobre ella. y cuando volvió a reclamar su boca. la sombra de su barba cosquilleando deliciosamente contra la parte inferior de sus pechos. para abrir más su boca. hacía que su polla doliera.

un abrazo de amantes relajados y cómodos. rígido y rogando por su atención. —Se rió con voz temblorosa. Levantó sus caderas y la sorprendió deslizándose hacia abajo para acostarse sobre su espalda debajo de ella. ¿O aquí? —Trazó una línea a través del borde superior de su ropa interior. —Levantó el cabello sobre un hombro y la besó en la base de su cuello. Sophie nunca había conocido a un hombre tan generoso. Quería que durara. y justo en ese momento podía sentir su intensa erección presionando contra la base de su espalda. Princesa? —Sus dedos quemaron contra su sexo caliente y masajeando a través de la seda frágil. Movió sus bragas a un lado con sus dedos y Sophie tuvo que contener el orgasmo que se cernía listo para que él lo reclamara. —Sólo un poco. Era más insistente ahora. grueso. Después de la semana que habían pasado juntos. muy bueno. húmedo..—¿Bésame toda la noche? —Hundió sus dientes completamente en su labio inferior. con la mano hacia atrás en su entrepierna. El sexo con Lucien era un cruce entre una película excesivamente romántica y una porno muy sucia. ¿Aquí? —Pasó el dedo por el vientre—. y luego se deslizó de debajo de ella y la arrastró hasta sentarla entre sus piernas. Él gimió bajo y le acarició la cara con las manos mientras ella desabrochaba sus botones. —Es lo que me provocas.. Deslizó sus bragas y se deslizó hacia él. Se encontraba desnudo bajo sus vaqueros. como sabía que estaría.. Extendió una mano detrás de ella y cubrió su entrepierna aun con ropa. Sophie empujó sus vaqueros lejos y lo rodeó con 184 . su boca sobre la de él. sí.. Caliente. él era muy. y oh Dios. todo al mismo tiempo. —¿Dónde? —Pellizcó su pezón—. Parecía que se calentaba. y cuando cumplió su deseo y besó su clítoris. Él le dio un beso a través de los felices y largos temblores. Quería su boca por todas partes. podía sentir su lengua explorándola a través del material. con el corazón aún palpitante. y su pene saltó de sus confines. —¿O quieres que te bese aquí. calentándola a ella. su ternura abrumo sus esfuerzos para mantenerlo por más tiempo. Sophie sabía que no eran solo palabras vacías. Sus rodillas dobladas fueron el soporte de las de ella. sí. —¿Más relajada ahora? —Podía sentir su sonrisa contra su oído mientras cruzaba sus brazos sobre su cuerpo y sostuvo sus pechos en sus manos. Oh. pero el lento e insistente movimiento de su lengua por su sexo estaba más allá de lo electrizante. Sí. acariciándola entre sus piernas. —Tú no pareces tan relajado. era gentil como una pluma y eróticamente indecente. mientras ésta se apoyaba contra su pecho.

. Sophie. y Sophie sabía que sería un recuerdo que se quedaría con ella para siempre. su rostro era de concentración erótica mientras Sophie dictaba el ritmo lento del sexo. podía sentir el pesado subir y bajar de su pecho contra sus senos. Suspiró con placer. que se hallaba fuera de lugar con el dios del sexo seguro de sí mismo que por lo general el mundo veía. Se levantó y empaló a sí misma en cada centímetro de su glorioso pene. Ella besó sus párpados cerrados y la piel sensible debajo de su oído mientras palmeaba su longitud. —Siéntate en mí. Vio que sus dientes se apretaron y cuando abrió los ojos de color gris azulado. mierda.. Entonces. rozando la cabeza de su pene en su clítoris. lo único que no esperaba sentir era protección. Sophie miró la cara de Lucien mientras se corría. Puso su mano en su mandíbula. De todas las emociones que Lucien Knight despertó en ella en los últimos días. Estaba dorada y esculpida en la luz del fuego. Sophie se rió suavemente en su boca. —Mierda. —¿Condón? —jadeó. Completamente conectados. Sus dedos golpeaban su espalda para curvarse sobre los hombros. —Jesús. y ella buscó en el bolsillo. Se hallaba tan listo. —Siéntate en mí. vio la vulnerabilidad pura allí.. —Lucien repitió eso como un mantra. se encontraba duro como el hierro y sin prisas en su búsqueda de hacer que el momento durara para los dos. La beso con fuerza sus labios. —Di eso de nuevo. Él lo abrió y se lo coloco a sí mismo.. sujetándole la cadera cuando llegó a su clímax con un estremecimiento que sacudió todo su cuerpo.su mano entre sus cuerpos. sosteniéndolo tan profundo en su cuerpo como le era posible. y podía sentirlo cómo se aferraba a su control mientras se meneaba sobre él. Lujuria oscureció sus ojos azules y tensó la mandíbula. Era exquisito. mientras aumentaba el ritmo. sabiendo muy bien que no iba a ser capaz de aguantar más. sin embargo. 185 . totalmente perdidos.. y profundamente erótico. En mis vaqueros —murmuró. aumentando su velocidad un poco y consiguiendo un retaso de la mirada de placer casi agónica en su rostro—. Beso su cuello cuando él echó la cabeza hacia atrás y lamió sus pezones cuando ella ahuecó su columna vertebral.. Sus manos se extendían por su cintura. y luego la tiró a su regazo. le echó los brazos al cuello y lo apretó contra su pecho. Más allá de lo hermosa. Puso su mano en su mejilla y él se giró y le dio un tierno beso contra su palma. instintivamente.

Como una mariposa de su crisálida. 186 . Mejillas humedecidas. Miembros enredados. Usó su cuerpo para darle placer y en sus brazos encontró mucho más que la liberación física.Lucien soltó un profundo suspiro mientras su orgasmo disminuía. y entre despierto y dormido en alguna parte. Sophie giró las cartas. pero ahora mismo. De alguna manera. ni durante los años él compartió con demasiadas hermosas amantes que habían cumplido. anclado en el cuerpo desnudo de Sophie con el calor del fuego en su piel. Algún tiempo justo después de la una. Dedos entrelazados. El mundo parecía un lugar bastante sombrío de pie en la tumba fría esa tarde. Nunca había sentido nada igual como el orgasmo que ella le dio. Sophie se movió debajo de él otra vez. Corazones lastimados. parecía muy cercano a la perfección. ella emergió aún más brillante y más fascinante de lo que imaginó.

no quiero ir a casa? Esto siempre fue un trato de una semana. Ahora que todo había terminado y el tiempo de seguir adelante con el asunto desastroso de la vida real y los maridos que engañan y los matrimonios rotos. ¿O se imaginaba esas cosas en él porque ella las sentía? Con cada minuto que pasaba se sentía más como la antigua Sophie. reproduciendo las posibles formas en que el día podría desarrollarse. pero en pocos días. El cielo de terciopelo negro de la madrugada discordaba con el color de su estado de ánimo. su mente ya a cientos de kilómetros por delante de Londres. Sophie cerró los ojos y tragó el nudo que le subió a la garganta cuando el avión despegó del suelo noruego. ¿Dónde iba a estar cuando anochezca? Si sólo pudiera retroceder el reloj y vivir la última noche una y otra vez. —Lista para irme —murmuró. —¿Todo listo? —preguntó. Lucien le quitó el aliento tantas veces que era un milagro que aún estuviera en pie. ¿Qué otra opción tenía? ¿No. Era un país que nunca imaginó que incluso iba a ver.tesares Corregido por NnancyC S ophie se acomodó en el sillón reclinable de cuero en el jet de Lucien. dale la vuelta a este avión. Había sido rampante y grosero en la mesa del comedor. Su estómago se revolvió con temor. Ya podía sentir el abismo entre ellos ampliándose mientras la realidad se entrometía en su interludio. Hubo una torpeza en su tono y una mirada imparcial en sus ojos. como si se deslizara de nuevo en su antigua piel opaca después de una semana de prestada cubierta de oro pulido. cayó completamente 187 .32 Traducido por aa. Levantó la vista cuando él se abrochó el cinturón en el asiento junto a ella. y más tarde fue tierno porque ella había necesitado que lo fuera. no estoy lista? ¿No. Se sintió como cristal en sus manos. mientras rodaba para despegar.

Y ya no puedo trabajar para ti. Dedos calientes cubrieron los suyos. no después de esto. Sólo triste de irme. forzando sus ojos para encontrarse con los suyos. Alpes eminentes y cielos místicos se habían grabados en ella para siempre. al igual que el grande y hermoso vikingo a su lado ahora. cuando él es el único que ha estado tirándose a otra persona por meses? Pero por mucho que tuviera un punto. —¿Por qué debes ser la de la fibra de moral. Él extendió la mano y la sostuvo por los hombros. Sus vistas panorámicas. también. —Estoy bien. No somos niños. Se trataba de ella. 188 . y estoy probablemente a punto de dejar a mi marido. de verdad. Tienes un trabajo. inexpresivo. Lucien negó con la cabeza. —No es demasiado tarde para que me encargue —dijo Lucien. Asintió. ¿Cómo podía pensar que era sostenible para ella continuar como su asistente personal?—. ¿Estarías aquí si te hubiera tratado correctamente? Sophie miró y estudió su anillo de bodas. —¿Por qué no? No nos hemos mentido el uno al otro o hecho algunas falsas promesas. Fue una gran pregunta. —Hoy vas a estar bien. pero no estaba tan segura. ¿Estaría? ¿Podría haber resistido a Lucien si hubiera sido completamente feliz con Dan? Le habría gustado decir que sí. posiblemente sin hogar y sin empleo. pensó Sophie. —¿Lo estaré? —Lo miró a los ojos con los suyos mientras el pánico se levantó en su pecho—. —Lo miró fijamente. Después de una semana en la empresa no estaba bajo ninguna ilusión sobre el poder de su encanto. pero sus ojos eran suaves y preocupados. no era sólo acerca de Dan. Lucien. Se trataba de la estela de destrucción que estaba a punto de causar en su propia vida. Al final de hoy lo más probable es que estaré soltera.bajo su hechizo. —Lucien. entonces. —No seas ridículo. me voy a casa. —Dime una cosa. Sophie. No creo que pueda hacerle frente. Obviamente. no puedo seguir trabajando para ti después de esto. Podemos separar el trabajo del juego. y abrió los ojos. —Me siento tan culpable. —No vas a estar desempleada.

Sophie se estremeció. Guau. Realmente era tan helado como la tierra
que acababan de dejar atrás. Tan analítico, tan libre de vínculos
emocionales.
—No soy como tú, Lucien. No puedo separar perfectamente mi vida
en el trabajo y el sexo. —Se encogió de hombros—. No soy un hombre,
supongo.
Algo en sus palabras traspasaron a través del hielo. Lo vio en el
estrechamiento de sus ojos y la rigidez repentina en su mandíbula.
—No me añadas a los gustos de tu marido, Sophie. Sí, me gusta el
sexo, pero soy honesto acerca de lo que hago, y con quien lo hago. No
corro en torno a puertas cerradas para conseguir mis puntapiés de
lastimar a las personas que profeso amar.
Vaya. ¿De dónde vino eso?
—Amar. —Repitió la palabra distraída, como si nunca la hubiera
oído antes. Era algo que ella sentía que conocía muy poco en eso días.
—Sí, amar. Esa cosa no causa nada más que miseria y angustia,
luego hace que las personas engorden demasiado con helado y se corten el
pelo de forma poco aconsejable cuando las cosas van mal.
esto?

Ouch. Ahora ella estaba alerta de nuevo. ¿Qué demonios ocultaba

—¿Nunca has estado enamorado, Lucien? ¿Nunca has querido tanto
a alguien que tu corazón ruge cuando estás con ella, y todos los huesos de
tu cuerpo sufren por su ausencia?
—No.
—¿Eso es todo? ¿Simplemente, no?
—¿Qué esperabas? —Se encogió de hombros y extendió las manos
hacia los lados—. ¿Alguna triste historia de mi pobre corazón roto? Lo
siento, princesa.
Sophie se encogió de hombros ante el vacío. Se las arregló para
convertir su expresión de cariño en una burla, una vez más. —No lo sé. No
sé. Yo sólo...
—No necesito etiquetar mis sentimientos como el amor, o encadenar
a una mujer a mí sólo por el bien de una jodida fiesta y una pieza sin
sentido de basura. —Él miró su anillo de bodas y ella lo cubrió
instintivamente. Nunca había salido de su dedo desde el día que Dan lo
deslizó en su lugar, y por muy falso que parecía en este momento, la idea
de quitárselo se sentía como eliminar una parte de sí misma. Al igual que
toda su identidad siendo descartada con un bisturí.

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—No digas eso. —A la defensiva tocó el anillo de oro en su dedo
anular.
—¿Por qué no? ¿Por qué la verdad duele? —La boca de Lucien se
torció con disgusto—. Apuesto a que tu marido se lo quita cuando se folla
a su amante.
Sophie sintió las palabras aterrizar como golpes. —¿Tienes que ser
tan contundente? —le lanzó en respuesta.
—Sí. Sí, lo tengo que ser. Porque si no lo soy, volverás ahí y
escucharás sus trivialidades y mentiras.
—Pero ¿no es mi elección? ¿Por qué te importa lo que hago, Lucien?
Lucien golpeó el brazo de su asiento con ira y frustración. —¿Por qué
haces esto ahora, Sophie? ¿Por qué estás dudando de todas las cosas que
has dicho y sentido esta semana?
Sophie suspiró profundamente. —Porque esto es mi vida de la que
estamos hablando, Lucien, no un episodio de algún reality show de la TV.
Tengo que escucharlo, por lo menos escuchar su versión de la historia.
—¿Su versión de la historia? —La risa de Lucien no tenía ningún
sentido del humor—. ¿Esa es la parte en la que cae de rodillas y lo
perdonas? —La miró intensamente, y Sophie lo miró de vuelta, notando la
forma en que su garganta se movió al tragar duro—. Te voy a mostrar su
lado de la jodida historia.
Agarró su portátil, la abrió, y después de unos cuantas claves, puso
la pantalla hacia Sophie, que se encontró a sí misma mirando a una serie
de fotografías. Entrecerró los ojos, tratando de dar sentido a las imágenes
frente a ella. Pero no tenían ningún sentido. No aquí, no en la
computadora de Lucien, no en el avión privado de Lucien.
Su marido, en un aeropuerto con su amante.
Dan riendo en un bar, envuelto sobre de su amante.
Una vez más en un balcón, su amante desnuda envuelta alrededor
de él.
No llevaba su anillo de bodas.
Sophie no podía respirar, sus pulmones de repente demasiado
apretados.
Incapaz de apartar los ojos de la pantalla, con las manos en las
mejillas en conmoción. Después de los días que sólo había pasado con
Lucien, que perdió su derecho a jugar a la víctima, aún así su corazón se
rompió en un millón de pedazos al ver los brazos de Dan envueltos
alrededor de otra mujer. Quería llegar al interior de la pantalla y tocar su

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sonrisa, girar la cabeza lejos de esa mujer y hacerlo mirar en su dirección
en su lugar.
Aquellos eran los brazos en los que había planeado pasar el resto de
su vida y su beso era el único que alguna vez había deseado en los labios.
Las lágrimas le humedecieron las mejillas, y un gran sollozo se
arrancó de su cuerpo. Saber sobre el romance de Dan era una cosa. Tener
imágenes de ello para siempre grabados en las retinas era otra. Dejó caer
el rostro entre las manos y lloró a lágrima viva.

Lucien cerró la pantalla poco a poco y colocó la portátil sobre la
mesa junto a él. Ver a Sophie llorar era insoportable. Su único instinto era
extender los brazos y sostenerla. —Sophie... Princesa... Lo siento mucho.
—Ella se estremeció cuando la tocó, y la mirada en sus ojos cuando
levantó la cabeza lo dejó helado hasta los huesos.
—¿Lo sientes? ¿Por cuál parte lo sientes, exactamente, Lucien? ¿La
parte donde acosaste a mi marido, o la parte en donde utilizaste mis
problemas maritales para llevarme a la cama? Cristo, debes pensar que
soy tan estúpida. —Sus palabras salieron en un revoltijo de lágrimas y
respiración inestable, pero la ira sostuvo su figura erguida—. Planeaste
esto. Sabías que Dan me engañaba, y viste la oportunidad de tomar algo
que no era tuyo.
La mente de Lucien luchó por alcanzar el tren de pensamientos de
Sophie. Ella lo entendió todo muy, muy mal.
—Sophie, no. —Se estiró por sus manos, pero ella las retiró lejos—.
Eso no es lo que pasó...
—¿En serio? Porque eso es exactamente lo que parece desde donde
estoy sentada. ¿Por qué, Lucien? —Arrastró las manos con furia en sus
mejillas, manchando de rímel rastros de lágrimas en zig-zag por su cara—.
Ni siquiera te molestes en contestar. No eres mejor que Dan. Eres peor, de
hecho, porque eres un jodido mojigato con ello. —Los labios de Sophie se
curvaron—. ¿Eso es lo tuyo? ¿Lucien Knight, seductor Vikingo honorable,
listo para lanzarse en picada a rescatar a las doncellas en peligro? ¿Eso es
todo? —Sus puños se apretaron con tanta fuerza que sus nudillos
brillaban blancos—. ¿Lo es?

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—Sí. Porque soy un Thor habitual. —El intento de Lucien de
frivolidad cayó en un saco roto. Hizo una pausa y suspiró—. Sólo quería
hacer lo mejor para ti, Sophie.
Su amarga carcajada resonó por toda la cabina.
—Bueno, ¿adivina qué? No necesitaba tu versión jodida de un
cuento de hadas para salvarme.
La desolación se instaló sobre sus hombros como una barra de
pesas. No podía decirle la verdad. No podía decir que algo en sus frágiles,
respuestas defensivas alrededor de su marido en la entrevista había
sonado las alarmas en su cabeza, o que había estado operando por puro
instinto cuando había dado la orden de tener a Daniel Black investigado.
No podía contarle que ella le dio mucho más de lo que negoció durante la
semana pasada, o que le cambió la vida tanto como él cambió la suya.
Así que se encogió de hombros en su lugar, refugiándose en su
habitual porte frío. —Es mejor que sepas. Lo mejor es que sostengas todas
las cartas.
—¿Mejor? —Saltó del asiento, alejándose de él—. ¿Mejor? —Su voz
tembló cuando abrió la puerta del dormitorio—. Vete a la mierda, Lucien.
No necesito lecciones de amor de alguien que no sabe nada de ello.

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Molestarte era lo último que quería hacer. Cualquier vestigio de autoestima al que hubiera logrado aferrarse se había disuelto ante la idea de lo fácilmente que había sido corrompida. —Sophie. todo lo que quería hacer era huir y gritar: en cambio. había repasado los eventos de la última semana una y otra vez en su mente. Ahora. Era un poco antes de las diez. realmente lo siento. en lugar del paraíso que solía ser. Ella había sido un tonto premio por permitirle halagarle en la cama. Después de que ella hubiera visto las fotos de Dan con su amante. 193 . Ella cerró los ojos contra sus palabras vacías. había estado atrapada. La había identificado como un objetivo vulnerable y se había aprovechado de ella para sus propios juegos sexuales. y afortunadamente la calle parecía invitar en sí misma a una mañana de domingo de quedarse en la cama. Él la había usado. Sophie estaba agradecida. Tumbada acurrucada en la cama. La última cosa que quería era una audiencia. No tenía ni idea de qué decirle. Todo lo que había llegado a pensar que sabía sobre Lucien había sido incorrecto. las cortinas cerradas resueltamente contra la mañana inevitablemente gris. el dolor fresco del engaño de Lucien dolía como el infierno en la cima de todo. ¿Cómo podía haber esperado él que esas fotos hicieran otra cosa más que herirla? Excepto que no era solo las fotografías de Dan lo que dolía. —Pensé que te ayudaría. —La voz de Lucien era baja y estaba llena de pesar—. de las cosas que había permitido que sucedieran. Parecía de algún modo desconocido y siniestro. La última parte del vuelo a casa había sido infernal. Lucien en su Aston Martin destacaba como un faro parpadeando entre el paisaje suburbano de hombres barrigones paseando a sus perros con berlinas familiares aparcadas en su caminos de entrada.33 Traducido por CrisCras Corregido por Melii S ophie se quedó mirando fijamente por la ventana cuando Lucien detuvo su coche en el exterior de su casa.

Lucien la miró con ojos sombríos. pero no podía mantenerla firme—. —Está bien. Siento haber puesto mis ojos sobre ti. Soy tan mala como él. su piel dorada más pálida de lo que ella lo había visto nunca. ¿cómo pensaste que mostrarme imágenes de mi marido con su amante me ayudaría. eres mucho mejor que… —No me digas lo que soy. —Lo creas o no. por favor —porque me estoy muriendo por saber—. Sophie. no lo es. Ahora yo he perdido la única ventaja que tenía. más bien. Porque no tenían sentido—. Lo que yo he hecho es mucho. y lo siento. Como si no fuera lo suficientemente malo que mi marido tenga una aventura. En realidad. Ella extendió la mano hacia la puerta. Podría haber sido cualquiera. —Su voz se quebró e indeseadas lágrimas frescas cayeron por sus mejillas—. ¿Por qué embellecerlo? Me viste como una presa fácil y yo te vi como una forma de conseguir mi propio objetivo. He permitido que un desconocido frío y calculador me folle por venganza. Ahora me gustaría hacerlo a mí. —¿Y sabes que lo hace incluso peor. no me conoces en absoluto. Lucien? Al menos Dan parece como si tuviera sentimientos por ella. mucho peor. no en ninguna de las maneras que importan. Hice esto para hacerle daño a mi marido.—¿Ayudarme? —Ella repitió sus palabras lentamente. por todo lo que yo sé. Ni más ni menos. —No. —Sophie oyó el temblor en su voz. pero las manos de él se cerraron alrededor de las suyas. Ya has hablado. Lucien —le cortó—. Él podría incluso amarla. Eres malditamente hermosa. —Negó con la cabeza con disgusto—. realmente lamento mostrarte esas fotos. yo cometí el error. Sra. dándoles vueltas en su mente. —No. —Eso es una mentira y tú lo sabes —dijo en voz baja. Lucien? ¿No crees que saber que había estado viendo a alguien más dolía lo suficiente ya? Él suspiró pesadamente y se pasó las manos por la cara. Sophie Black. Simplemente fuiste tú. pero no lo lamento ni un poco por tener sexo contigo. 194 . —Tú no hiciste esto por venganza. y necesitas a alguien que te lo recuerde. Una amarga risa resonó a través de su pecho. —Se ahogó con las palabras—. Black. sus manos la sujetaban como un torno. Dime. Ella se quedó inmóvil porque él no le dejó otra opción. —Cometí un error. Joderme.

¿pero no era exactamente ese el objetivo de sus inteligentes palabras? ¿Para enredarla y luego convertirla en una tonta? —Noticia de última hora. No has mejorado las cosas. Él inclinó más cerca. Lucien? Él suspiró y sacudió la cabeza. Ella quería bajar la mirada. y su cuerpo orientado hacia el de ella estaba rígido como una piedra. Las has hecho diez veces peor. Le quería cerca de ella. ¿Cómo exactamente se supone que terminará esto. para que tu después sigas adelante rescatando a la próxima esposa despechada? —El pulso era 195 . y le dolía el corazón con tristeza. pero después de esta mañana no tenía forma de saber si era solo un mentiroso malditamente bueno. Así que. ¿Cómo podía alguien tan devastadoramente sexy y masculino ser tan infantil? —¿Y luego qué? ¿Estabas planeando caer de rodillas y declararme amor verdadero? —Sophie vio su mandíbula endurecerse y sus ojos parpadear—. héroe. —Sus masajes con los pulgares la estaban volviendo loca—. —Lo sé porque vi tus ojos. supongo. Estaba allí. Vi alegría y vi belleza. Solo sus pulgares se movían. Quería alejarla. permíteme adivinar… ¿Se suponía que yo tengo que ir a casa y romper con Dan. —Entonces. pero sus ojos exigían los de ella. Lucien tenía una forma de mirarla que la hacía querer volver a caer en sus brazos otra vez. y no vi tristeza nunca más. —Pensé que podría follarte para hacerte feliz. y Sophie se puso rígida. —¿Puedes decirme que no disfrutaste de todas las cosas que hicimos? Porque sé la verdad. Su cruda honestidad derritió su ira y la dejó indefensa. pero él mantuvo su agarre. De repente estaba cansada más allá de la resistencia. no lo pensaste. en medio de las cosas más locas y más dulces que Sophie había oído jamás. ¿Cómo hacía eso? La sinceridad salía con tanta facilidad de él. Los vi cada vez que te venías. Lo vio estremecerse y trató de apartar las manos. Sophie. deslizándose sobre los puntos donde latía el pulso de sus muñecas. No le quería cerca de ella. —Tenías tristeza escrito por todo tu rostro la primera vez que entraste en mi oficina —dijo suavemente—.Sophie lo miró a los ojos en silencio. Te vi brillar. No. Fiera frustración volvió sus iris azules en un color ahumado.

—Ven a trabajar mañana. Él pasó sus dedos por su mejilla. —No quiero dejarte así. húmeda por las lágrimas y la lluvia. una fría llovizna humedeciéndole el rostro mientras sacaba su bolso del maletero. —Intentó otra vez. No había nada que él pudiera ofrecer a modo de —Crece. Lucien se pasó las manos por el pelo mientras la veía irse. incapaz de contener el borde de urgencia de su voz. Él realmente no había pensado en esta cosa del cuento de hadas. Vio cómo los ojos de Sophie eran atraídos hacia la puerta principal. Sabes que no puedo. Habría dado cualquier cosa por volver atrás y cambiar las últimas horas.evidente en la mejilla apretada de Lucien—. pasándose el dorso de las manos por los ojos. el caballero no rescataba a la princesa y luego se la devolvía directamente al príncipe malvado. Lucien mirarlo. abrió la boca para responder cuando ella se volvió para luego pareció cambiar de opinión y simplemente sacudió la un medio encogimiento de hombros resignado. Lucien —susurró—. Él también se bajó del coche. ¿Se supone que voy a trabajar el lunes como si nada hubiera sucedido? Ella miró por la ventana hacia la lluvia que salpicaba. —Su voz se estabilizó mientras le cogía la bolsa y daba un paso atrás—. Yo te estoy dejando. Estaba obviamente desesperada por alejarse de él. Lucien. Lucien no intentó aferrarse a las manos de Sophie cuando ella las liberó de las suyas y abrió la puerta. ¿En qué demonios había estado pensando? Nunca debería haberle mostrado esas fotografías. El dolor en los 196 . No podía culparla. —No puedo. La vida no es así. En todas las historias que había amado de niña. Ella negó con la cabeza. pero cabeza con simplemente justificación. Fue así. —No me estás dejando. Necesitaba verla pronto. solo para saber que se las había arreglado para atravesar lo que tuviera que afrontar ahora con Dan. —¿Te llamo más tarde? —Extendió una mano sin esperanza y tocó la manga de su abrigo rojo cereza. La había jodido. Sus mejillas no tenían color y sus ojos se llenaron de un pesar tan profundo que le dolió mirarla.

y era todo por su culpa. Golpeó los puños con fuerza sobre el volante mientras se subía de nuevo al asiento del conductor. Un pesado suspiro escapó de él mientras la observaba cerrar la puerta con decisión. No estaba preparada para la batalla.ojos de Sophie cuando había sido confrontada con la verdad tecnicolor casi había arrancado su corazón de su cuerpo. Ahora sabía cómo debía de verse el rostro de su madre cuando encontró a su padre inclinado sobre su secretaria. pero su charla de energía había fracasado gravemente. Él había tenido la intención de enviarla a la batalla lista para despedazar al idiota de su marido. Ella había cruzado de nuevo a su propio mundo. 197 . se había sentido como un bastardo viendo a Sophie derrumbarse. Sophie había sido golpeada y rota antes incluso de dar un paso en el ring.

Sacudió su mejor vestido y lo sostuvo contra ella. Había estado más allá de su modesto presupuesto. le había dicho Dan sonriendo al agente inmobiliario. luego abrió la cremallera de su bolsa. Recordó la primera vez que ella y Dan habían visto la casa. Se detuvo en la sala de estar para estudiar la fotografía de ellos tomada el día de su boda. llegado el momento—.34 Traducido por CrisCras Corregido por Melii S ophie caminó a través de las frías y silenciosas habitaciones de su casa. pero le había otorgado un lugar de honor porque había capturado una sonrisa de pura alegría en el rostro de Dan. la verdad. Se enamoraron de ella en el momento que cruzaron la puerta. En el dormitorio. Sophie agarró el vestido sin aliento por el recuerdo de la última noche en el comedor de Lucien. Necesitaba desempacar. No era la mejor foto de Sophie. todo lo que podía ver era la misma sonrisa en una foto diferente. ¿Había traído Dan a esa mujer aquí alguna vez? ¿Habían hecho el amor en su cama? Sophie se puso de pie ante la desagradable idea y desabotonó su abrigo color rojo cereza lentamente. 198 . dejó caer su bolsa al final de la cama pulcramente hecha y se sentó torpemente a su lado. Tenía que ser lavado en seco para quitar las manchas de color crema panacotta que destacaban crudamente contra la seda negra. La encimera de mármol negro en la cocina estaba fría bajo sus dedos. Mirándola ahora. esta se sentía con mucho la más premonitoria. para quitar a Noruega y a Lucien Knight de su ropa y de su mente. pero Dan se lo gastó todo para conseguirla porque a Sophie le encantaba. seis meses antes de su boda. ¿En serio fue hace menos de veinticuatro horas? Se sentía como toda una vida. No era la más grande o la más llamativa. De todas las habitaciones de la casa. pero podían convertirla en el nido perfecto para los dos —o tres. seguía usando su abrigo y cargando su bolso de fin de semana con el aire de un huésped de hotel. siendo otorgada a otra mujer.

despojado de sus arco iris y de su brillo por los opresivos cielos de Londres y el humor de Sophie. Suave y gastada. gruesa. Sus dedos temblaron mientras desprendía el papel de seda negro de gran nitidez de su interior. Una caja negra poco profunda. Debes estar allí. Sophie supo al instante que alguien había acariciado su contenido lo suficiente como para sostenerla a menudo. Tal vez Lucien había sido el mago cuyo toque los había traído a la vida. pero retiró los objetos uno a uno de todos modos. luego jadeó suavemente. 199 . sus dedos se toparon contra algo que no había esperado encontrar allí. de la longitud de una caja de zapatos. La pesada bellota de plata. aquí en su ordenada habitación. Lucien Sophie sabía exactamente lo que había entre los pliegues del papel de seda. Frunció el ceño y apartó la ropa hacia un lado. ¿Qué había dentro? La sacó y la equilibró con cuidado sobre sus rodillas. 9 am del lunes. Un fragmento de encaje negro y seda. Cogió la pequeña caja de terciopelo dorado. Todo parecía tan ordinario. El consolador de cristal amanecer. Sophie respiró fuerte y volvió a sentarse. Era más pesada de lo que había esperado. Debería esconderla en el fondo de su armario sin mirar dentro. algo más ubicado en el fondo captó su atención. Mientras suspiraba y doblaba de nuevo el tejido para devolverlos a su caja. de repente demasiado aburrida y de mal gusto. Había una tarjeta. yacía en el fondo de su bolsa. tan mundano. tirarla directamente a la basura. y estaba segura de que lo que fuera que contenía no la ayudaría a sacar a Lucien de su cabeza. Abrió la caja. Algo duro. si la muy querida condición de la tela era un indicador. cremosa e inscrita con la oscura letra de Lucien.Cuando metió la mano en su bolso de nuevo. Tus tres deseos. grabado en color gris plomo en la parte superior. vintage. Una caja con el familiar logo de Knight Inc. O incluso mejor.

Había estado alrededor de su muñeca en la fotografía que había sobre el escritorio de Lucien. Se quedó sin aliento. Era impresionante. Cada diamante brillaba con la luz del amanecer mientras lo sostenía a contraluz para estudiarlo. Otra fuerte y hermosa mujer amaba esto mucho.Sus dedos se curvaron sobre los bordes y la agarró con fuerza. sus eslabones intercalados de vez en cuando con la pequeña cuenta de una joya. Justo cuando pensaba que había descifrado todo de Lucien Knight. Cerró el broche de la pulsera alrededor de su muñeca. viendo las pequeñas piedras emitir tonos del arco iris sobre su piel. Pero esto… ¿por qué? Debía de ser precioso para él. La madre de Lucien. Los juguetes sexuales habían sido inesperados. Sophie solo podía preguntarse qué había dentro. Sophie lo reconoció. Lx Sophie leyó las palabras otra vez y sacudió la cabeza con suavidad. O más bien había visto una fotografía de alguien que lo llevaba. luego vio que dentro de la caja había un delicado brazalete de oro. Princesa. Recordó vastos cielos caleidoscopio. Sophie simplemente se sentó y recordó. y por qué Lucien había querido que ella lo tuviera. y que siempre tienes elección. Una hoja de papel doblada cayó revoloteando sobre su regazo. pero no estaba sorprendida de encontrarlos allí. Sophie contuvo las lágrimas que amenazaban con empezar de nuevo mientras miraba la delicada y preciada joya. Puede que siempre te recuerde lo grande que es el mundo. Y entonces. como si alguien hubiera llegado y tomado pequeñas manchas del brillante cielo nocturno noruego. Cálido y táctil en su palma. él cambiaba completamente y hacía algo tan desvergonzadamente romántico que deseaba que estuviera allí para que ella pudiera mirar en sus ojos y ver la verdad que él no habría sido capaz de ocultar. minuto por minuto. Pero no era solo la belleza del brazalete lo que la hipnotizaba. Recuerda. montañas cubiertas de nieve y brillantes fiordos. Ella dejó el brazalete cuidadosamente de nuevo en su caja y cogió la nota. Ella despegó sus dedos y levantó la tapa con bisagras lentamente. 200 . Lo había visto una vez antes. segundo por segundo.

Era hora de ir a la batalla. Muy convincente. incluso aunque ella sabía que no había estado cerca de una reunión. ¿estás allí arriba? Ella fue hasta el armario y rápidamente metió la caja negra en un espacio en el fondo. su amante. no lo necesitamos —dijo irritado. Era inevitable. —Lo que sea que está vendiendo. Dan. luego cerró la puerta silenciosamente. sus ojos sobre la familiar espalda del traje de su marido mientras él giraba el pestillo de la puerta. Dan abrió la puerta y miró al extraño recostado de brazos cruzados contra el marco de la puerta. Sophie vaciló. Sophie se congeló a medio camino bajando las escaleras. Pasos y una maleta arrastrada por el suelo de madera de la sala anunciaban el regreso de Dan. Y fue entonces cuando alguien golpeó la puerta principal con fuerza. En la esquina azul. El hombre al que había planeado amar para siempre. —Ya voy —gritó. ¿Realmente amaba a cualquiera de ellos? ¿Cualquiera de ellos la amaba a ella? —¿Sophie? —La urgente voz de Dan llegó por las escaleras—. Perdida en sus pensamientos. Y recordó el oscuro y complejo lobo solitario que dormitaba a través de los hermosos hombros del hombre que se había tomado el tiempo para enseñarle lo grande que es el mundo realmente. 201 . su marido. El hombre al que no había planeado amar en absoluto. Sophie se estremeció al oír el sonido repentino de la puerta principal al cerrarse de golpe en la planta baja. En la esquina roja. Soph. abrió la puerta de la habitación y se dirigió a las escaleras. Ella sabía quién estaba fuera. sintiéndose expuesta y sola. Fugazmente. sorprendida de que su voz sonara tranquila y clara. El extraño le miró fijamente y no dijo nada. Con una última mirada hacia el brazalete en su muñeca. Ella se quedó sin aliento y rápidamente guardó los tres deseos de Lucien en la caja negra.Recordó piel caliente en su espalda y champán frío en la lengua. ella admiró su minuciosidad al recordar llevar traje de negocios.

Sophie sintió que Dan estaba a punto de tratar de cerrar la puerta. ¿Se suponía que tenía que hacer de árbitro entre ellos? ¿Cómo podría? Su lealtad estaba dividida entre el hombre con el que se había casado para bien o para mal. Segundos pasaron. Dan volvió sus inquisitivos ojos en su dirección. mirando de un hombre a otro. —Él es Lucien. —Es Lucien Knight. 202 Fin .Pasó un largo momento. —Él no está vendiendo nada. Rompió el silencio. y el hermoso vikingo que había puesto su mundo del revés. Estuviera lista o no. Sophie casi pudo oír el sonido de la campana. —Sophie habló suavemente pero con claridad. parecía que los combatientes estaban saliendo de sus esquinas a pesar de todo. —Tragó saliva con fuerza. Lo sabía con tanta certeza como que el visitante lo impediría.

Próximo Libro Sophie Black le ha dado la espalda tanto a su infiel esposo como a su sexy y enigmático jefe. pero ¿puede el ya lastimado corazón de Sophie sobrevivir a sus estrictas reglas sin ataduras? Cuando su esposo regresa con el rabo entre las piernas. se encuentra a sí misma regresando al glamuroso mundo sin ataduras. ¿Cómo puede escoger entre el hombre al que juró amar para siempre y el hombre al que no había planeado amar en absoluto? Knight #2 203 . Lucien es un Dios Vikingo del sexo andante. Es un atractivo mundo de placer sin límites y promesas. Lucien Knight. Sophie se ve enfrentada a la decisión más difícil de su vida. de alto riesgo e intensos encuentros eróticos de Lucien Audaz y hermoso. Cuando toca fondo.

Sobre el Autor Kitty French es escritora de romance erótico. 204 . También escribe comedias románticas bajo el seudónimo de Kat French. esposa desorganizada y mamá. bebedora de vino.

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