Está en la página 1de 2

Otra navidad de horror

Es el momento de ofrecer el más alto grado de solidaridad humana a


los secuestrados por las Farc y sus familiares y condenar la conducta
de los narco guerrilleros y del gobierno quienes se agarran de
nimiedades para impedir su libertad, pero en forma engañosa afirmar
que su deseo es la liberación. Los peores violadores de los derechos
humanos en mi país han sido desde hace 50 años las guerrillas
maxistas leninista y ahora tenemos un gobierno que desea
perpetuarse montando el caballito de que van a acabar con la
guerrilla a sangre y fuego. "Dos militares colombianos, Pablo Emilio
Moncayo y Livio José Martínez, que integran un grupo de 24
uniformados en poder de la guerrilla marxista FARC, cumplieron este
lunes 12 años de secuestro. A pesar de que en abril los guerrilleros
habían dicho que iban a liberar al primero, ese hecho no se ha
producido, en ocasiones por culpa del presidente Álvaro Uribe Vélez y
el otra de la guerrilla cruel e insensata". Ni al uno no al otro les
importa un carajo el dolor del secuestro, de la pérdida gratuita de la
libertad de un grupo de seres humanos, los crímenes de lesa
humanidad y menos el dolor de sus familias ante los que el gobierno
siempre se ha mostrado molesto. "La liberación de los soldados se ha
dilatado en medio de forcejeo del gobierno y el grupo guerrillero por
demostrar quien es mas poderoso y cruel". Los dos sectores son
victimarios.

22 uniformados, entre ellos Martínez, conforman el denominado


grupo de "canjeables" que FARC pretende intercambiar por unos 500
rebeldes presos, lo que rechaza Uribe. Es moneda humana para
alcanzar metas políticas y triunfos del narcotráfico. La Iglesia Católica,
la Cruz Roja y la senadora Córdoba, cuya presencia era exigida por
FARC, son para la guerrilla y el gobierno trapos de cocina que se usan
y desechan según la necesidad del momento. Estas instituciones y
personas han mostrado buena voluntad pero eso sin la palabra de la
guerrilla y el gobierno no sirve de nada. "Señor presidente Uribe, abra
las puertas, por favor, que quiero ser libre", expresó Moncayo en un
video, con su rostro muy cambiada por los 12 años de cautiverio y
sufrimiento. El 11 de noviembre, en un comunicado, FARC
responsabilizó a Uribe del retraso en las liberaciones, asegurando que
"es el gobierno quien ha introducido palos en la rueda". La última
determinación de Uribe, es "rescate a sangre y fuego" de los
secuestrados. Es una orden del más puro sabor Hitleriano cuando
este personaje quiso, en un sueño, apoderarse de todo el mundo y
tenerlo postrado a sus caprichos personales. Es tan cruel e
irresponsablemente social el presidente como la guerrilla.

Leíamos hace pocas horas: "Ustedes no se imaginan lo que siento,


saber que mi hijo sometido a toda clase de torturas. Exijo la libertad
de mi hijo":Profesor Gustavo Moncayo. "Y así en medio del dolor llega
otro diciembre, otra navidad, otro año nuevo y se queda un espacio
vacío, una esperanza truncada, unos brazos abiertos y unos
corazones que no descansan desde hace 12 años, mientras ellos, allá
en la selva, se van volviendo viejos y dejan entre las cadenas una
vida que les robaron sin saber por qué. Nosotros no tenemos la culpa
y le hacemos ese llamado al Gobierno para que no utilice lo que está
pasando para entorpecer el proceso de liberación". El Caminante por
la Paz aseguró que, "siento que el Presidente de la República juega
con su dolor y se aprovecha de la impotencia que los rodea. Hago un
llamado nacional e internacional para que se permita la entrega
unilateral de los secuestrados anunciada por las Farc y ruega para
que se busquen salidas políticas y no militares al conflicto". No se
trata de sentimentalismos, son razones reales. "Las armas solo sirven
para producir muerte y destrucción y a ningún familiar ni persona
sensata le interesa que asesinen a los secuestrados. De nadie es
desconocido el espíritu y proceder sanguinario de la guerrilla de sus
salidas violentas y salvajes ensañándose en los más débiles que
encuentra a su paso".

Este lunes, el presidente Álvaro Uribe aseguró que el gobierno ha


"atendido todas las exigencias" de la FARC. "Estamos en mora de que
los liberen". Eso es verdad pero en forma parcial. Esa afirmación
surge muchos meses después de que la guerrilla anunció la libertad
de dos militares y el gobierno lo impidió. Si se hubiese actuado para
entonces como solo lo hicieron hasta ahora, esos dos soldados de la
patria estarían libres. La guerrilla pidió a la senadora piedad Córdoba
y a Gustavo Moncayo para entregar a los secuestrados y el gobierno
se negó por celos polítiqueros y dejó pasar el tiempo hasta que el
cabo Moncayo desde la selva le pidió al presidente, Álvaro Uribe
Vélez, "abrir las puertas de su liberación". El Mundo se conmovió y los
medios de comunicación y nacionales e internacionales hicieron que
el presidente se avergonzara y entonces llamo a la senadora, pero
condicionada a no poder hacer nada. A pesar de que el mundo entero
quiere la liberación de todos los secuestrados, no es Uribe el más
autorizado moralmente para presionar porque la demora se ha debido
a su actitud. Ahora con la orden de liberar a los secuestrados
utilizando las armas, menos se va alcanzar.

Nuestro abrazo de solidaridad a todos los secuestrados y familiares


en esta navidad y nuestra oración al Todo Poderoso para que nos de
un presidente que sienta su dolor ajeno como propio. No más
navidades de horror y sabor uribista donde la prepotencia y la
politiquería es lo vale para el presidente.