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José Francisco Blasco Lahoz

IV. LOS DELEGADOS DE PREVENCIÓN

1. Concepto y designación

El art. 35.1 de la LPRL define a los Delegados de Prevención como los repre- sentantes de los trabajadores con funciones específicas en materia de prevención de riesgos en el trabajo.

La designación de los Delegados de Prevención se realizará por y entre los representantes unitarios del personal (VALDÉS, 1997, 88), salvo previsión con- vencional en contrario 5 , en el ámbito de los órganos de representación correspon- diente (art. 35.2 de la LPRL), y conjuntamente por los socios que prestan trabajo y los trabajadores asalariados o sus representantes, si se trata de una cooperativa. Su actuación es conjunta o mancomunada sin que estén obligados a respetar el criterio de proporcionalidad sindical que determinó su composición 6 .

El Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas 7 ha dictaminado que la Directiva 89/391/CEE no impone a los Estados miembros la obligación de prever un procedimiento de elección de los representantes de los trabajadores con una función específica en materia de protección, sino que contempla igualmente otras posibilidades para nombrar, o designar a dichos representantes; y que cuando se ha previsto el procedimiento de elección, el Estado miembro está obligado a ga- rantizar que los trabajadores puedan llevar a cabo la elección de conformidad con las legislaciones y/o usos nacionales.

En la LPRL no existe preferencia por un sistema concreto de designación. Ade- más por convenio colectivo se pueden establecer sistemas alternativos de elección de los Delegados (art. 35.4 de la LPRL) e incluso de las personas que pueden ser designadas.

Dicho procedimiento de designación no se utilizará en los siguientes supuestos:

• Cuando en el convenio colectivo aplicable se hubiera establecido otro siste- ma de designación, siempre que se garantizara que la facultad de designa- ción corresponde a los representantes de personal o a los propios trabaja- dores (art. 35.4 de la LPRL).

Se está refiriendo a la posibilidad de realizar cambios tanto en el cuerpo de electores como en el de elegibles (VALDÉS, 1997, 93).

electores como en el de elegibles (VALDÉS, 1997, 93). • Cuando en la negociación colectiva o

Cuando en la negociación colectiva o mediante acuerdos sobre materias concretas se acuerde que las competencias reconocidas a los Delegados de

5 STS de 19 de octubre de 1998 (Tol 46987).

6 STS de 15 de junio de 1998 (Tol 46641).

7 Sentencia de 12 de junio de 2003 (Tol 276598).

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Prevención sean ejercidas por órganos específicos creados en el propio con- venio o en los acuerdos citados; quienes asumirían, en los términos y con- forme a las modalidades que se acuerden, competencias generales respecto del conjunto de los centros de trabajo incluidos en el ámbito de aplicación del convenio o del acuerdo, en orden a fomentar el mejor cumplimiento en los mismos de la normativa sobre prevención de riesgos (art. 35.4 de la LPRL).

• Cuando se trate de centros de trabajo que carezcan de representantes de los trabajadores por no existir trabajadores con la antigüedad suficiente

para ser electores o elegibles en las elecciones para representantes del per- sonal, los trabajadores podrán elegir por mayoría a un trabajador que ejer- za las competencias del Delegado de Prevención, quien tendrá las faculta- des, garantías y obligaciones de sigilo profesional de aquéllos; cesando su actuación en el momento en que se reúnan los requisitos de antigüedad necesarios para poder celebrar la elección de representantes del personal, prorrogándose por el tiempo indispensable para la efectiva celebración de

la elección (dispos. ad. 4.ª de la LPRL).

• Cuando se trate de sociedades cooperativas que no cuentan con asalariados,

el

procedimiento de designación será el previsto en sus propios estatutos

o

el aprobado por acuerdo en Asamblea General (dispos. ad. 10.ª de la

LPRL).

En cualquier caso, en las empresas de hasta 30 trabajadores el Delegado de Prevención será el Delegado de Personal; en las empresas de 31 a 49 trabajadores existirá un Delegado de Prevención elegido por y entre los Delegados de Perso- nal; y en las empresas con 50 o más trabajadores, el número de Delegados de Prevención a designar se determinará conforme a la siguiente escala (art. 35.2 de la LPRL):

Sobre esta escala la doctrina ha considerado que el art. 35.2 de la LPRL es una norma de Derecho necesario mínimo relativo, por lo que sería posible una pactación del incremento del número de Delegados de Prevención de dicha escala con respeto a los umbrales de los tramos prefijados (PURCALLA y RODRÍGUEZ SÁNCHEZ, 1997, 77).

En cualquier caso, a la hora de determinar el número de Delegados de Preven- ción deberán tenerse en cuenta los siguientes criterios (art. 35.3 de la LPRL):

en cuenta los siguientes criterios (art. 35.3 de la LPRL): • Los trabajadores vinculados por contratos

• Los trabajadores vinculados por contratos de duración determinada supe- rior a un año se computarán como trabajadores fijos de plantilla.

• Los trabajadores contratados por término hasta un año se computarán en función del número de días trabajados en el período de un año anterior a la

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designación; computándose cada 200 días trabajados o fracción como un trabajador más.

2. Competencias y facultades

Los Delegados de Prevención tienen las siguientes competencias (art. 36.1 de la LPRL):

• Colaborar con la dirección de la empresa en la mejora de la acción preven- tiva.

• Promover y fomentar la cooperación de los trabajadores en la ejecución de la normativa sobre prevención de riesgos laborales.

• Ser consultados por el empresario, con carácter previo a su ejecución, acer- ca de las decisiones previstas en el deber de consulta del empresario regula- do en el art. 33 de la LPRL.

Los informes que los Delegados de Prevención deban emitir en este caso ten- drán que ser elaborados en un plazo de 15 días, o en el tiempo imprescindible cuando se trate de adoptar medidas dirigidas a prevenir riesgos inminentes; y si transcurrido dicho plazo no se hubiera realizado el informe correspondiente, el empresario podrá poner en práctica su decisión (art. 36.3 de la LPRL).

• Ejercer una labor de vigilancia y control sobre el cumplimiento de la nor- mativa de prevención de riesgos laborales.

• En las empresas que no cuenten con Comité de Seguridad y Salud por no alcanzar el número mínimo de trabajadores establecido legalmente, las competencias atribuidas a aquél serán ejercidas por los Delegados de Pre- vención.

En opinión de la doctrina este listado de competencias viene enunciado en términos de amplitud, como reflejo de la voluntad del legislador de configurar el derecho de participación como un instrumento de cooperación al servicio de la protección de la seguridad y salud de los trabajadores en el ámbito de la empresa (VALDÉS, 1997, 92).

Además, en el ejercicio de las competencias enumeradas, los Delegados de Pre- vención disfrutarán de las siguientes facultades (art. 36.2 de la LPRL):

de las siguientes facultades (art. 36.2 de la LPRL): • Acompañar a los técnicos en las

• Acompañar a los técnicos en las evaluaciones de carácter preventivo del medio ambiente de trabajo, con derecho a estar presente y participar en aquéllas (MUT, 1997, 24).

• Acompañar a los Inspectores de Trabajo y Seguridad Social en las visitas y verificaciones que realicen en los centros de trabajo para comprobar el cum- plimiento de la normativa sobre prevención de riesgos laborales, pudiendo

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formular ante ellos las observaciones que estimen oportuno (art. 40.2 de la LPRL).

• Tener acceso, con las limitaciones previstas en el art. 22.4 de la LPRL, a la información y documentación relativa a las condiciones de trabajo que sean necesarias para el ejercicio de sus funciones, y en particular a las previstas en los arts. 18 y 23 de la LPRL, siempre que se garantice el respeto a la con- fidencialidad.

• Ser informados por el empresario sobre los daños producidos en la salud de los trabajadores una vez que aquél hubiese tenido conocimiento de ellos, pudiendo presentarse, aun fuera de su jornada laboral, en el lugar de los hechos para conocer las circunstancias de los mismos.

• Recibir del empresario las informaciones obtenidas por éste procedentes de las personas u órganos encargados de las actividades de protección y prevención en la empresa, así como de los trabajadores, sin perjuicio de lo dispuesto en el art. 40 de la LPRL en materia de colaboración con la Inspec- ción de Trabajo y Seguridad Social.

• Realizar visitas a los lugares de trabajo para ejercer una labor de vigilancia

y control del estado de las condiciones de trabajo, pudiendo a tal fin acceder

a cualquier zona de los mismos y comunicarse durante la jornada con los trabajadores, de manera que no se altere el normal desarrollo del proceso productivo.

• Recabar del empresario la adopción de medidas de carácter preventivo y para la mejora de los niveles de protección de la seguridad y la salud de los trabajadores, pudiendo a tal fin efectuar propuestas al empresario, así como al Comité de Seguridad y Salud para su discusión en el mismo.

En el caso de decisión negativa del empresario a la adopción de las medidas propuestas por el Delegado de Prevención, aquélla deberá ser motivada (art. 36.4 de la LPRL).

• Proponer al órgano de representación de los trabajadores la adopción del acuerdo de paralización de actividades regulado en el art. 21.3 de la LPRL.

La doctrina ha interpretado que todas estas facultades tienen carácter instru- mental y no ejecutivo, y son medios y actuaciones que se reconocen al Delegado de Prevención de las que puede hacer o no uso, para el pleno ejercicio de sus com- petencias (MUT, 1997, 23 y 25).

pleno ejercicio de sus com- petencias (MUT, 1997, 23 y 25). 3. Garantías de los delegados

3. Garantías de los delegados de prevención

Los Delegados de Prevención tendrán, a salvo de lo que se disponga en los con- venios colectivos, las siguientes garantías (arts. 68 del ET y 37.1 y 2 de la LPRL):

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Apertura de expediente contradictorio en el supuesto de sanciones por fal- tas graves o muy graves.

Prioridad de permanencia en la empresa o centro de trabajo respecto de los demás trabajadores, en los supuestos de suspensión o extinción por causas tecnológicas o económicas.

No ser despedido ni sancionado durante el ejercicio de sus funciones ni dentro del año siguiente a la expiración de su mandato, salvo en caso de que ésta se produzca por revocación o dimisión, siempre que el despido o san- ción se base en la acción del trabajador en el ejercicio de su representación.

No podrá ser discriminado en su promoción económica o profesional en razón del desempeño de su representación.

Expresar con libertad sus opiniones en las materias concernientes a la esfera de su representación, pudiendo publicar y distribuir, sin perturbar el normal desenvolvimiento del trabajo, las publicaciones de interés laboral o social, comunicándolo a la empresa.

Disponer de un crédito de horas mensuales retribuidas cada Delegado de Prevención para el ejercicio de sus funciones, de acuerdo con la siguiente escala:

Podrá pactarse en convenio colectivo la acumulación de horas en uno o varios Delegados de Prevención, sin rebasar el máximo total, pudiendo quedar relevado

o relevados del trabajo, sin perjuicio de su remuneración.

En todo caso, será considerado como tiempo de trabajo efectivo, sin imputa- ción al crédito horario: el correspondiente a las reuniones del Comité de Seguri- dad y Salud y a cualesquiera otras convocadas por el empresario en materia de prevención de riesgos y el destinado a las visitas junto a los técnicos en la evalua- ciones de carácter preventivo o cuando se hubieran producido daños en la salud de los trabajadores (art. 37.1 de la LPRL).

Respecto a esta garantía, la doctrina considera que la LPRL incurre en una penalización en el ejercicio de funciones de carácter especializado, ya que, al equi- parar al Delegado de Prevención y la función representativa de carácter unitario, manteniendo un mismo crédito horario, una de las dos funciones puede salir per- judicada, en particular si se trata de Delegado de Personal en empresas de has- ta 30 trabajadores (SEMPERE, GARCÍA BLASCO, GONZÁLEZ LABRADA, y CARDENAL, 1996, 284).

• El empresario deberá proporcionarles y la formación en materia preventiva que resulten necesarios para el ejercicio de sus funciones.

Dicha formación deberá ser prestada por el empresario por sus propios medios

o mediante concierto con organismos o entidades especializadas en la materia y

deberá adaptarse a la evolución de los riesgos y a la aparición de otros nuevos, re-

materia y deberá adaptarse a la evolución de los riesgos y a la aparición de otros

Consulta, participación, representación y formación

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pitiéndose periódicamente si fuera necesario; y el tiempo dedicado a la formación será considerado como tiempo de trabajo a todos los efectos y su coste no podrá recaer en ningún caso sobre los propios Delegados de Prevención.

4. Obligaciones de los delegados de prevención: el sigilo profesional

A los Delegados de Prevención les corresponderá guardar el sigilo profesional debido respecto de las informaciones a que tuviesen acceso como consecuencia de su actuación en materia preventiva en la empresa (arts. 65.2 del ET y 37.3 de la LPRL).

Sobre este sigilo profesional, un sector de la doctrina ha interpretado que debe descartarse que la obligación de guardar secreto comprende todo el conjunto de hechos, noticias o datos transmitidos u obtenidos de forma oral o suministrados mediante cualquier tipo de soporte documental en materia de prevención de ries- gos laborales que afecte a la empresa (VALDÉS, 1997, 102), pues el interés que se quiere proteger a través de la reserva ha de ser objeto de constatación de modo individualizado para cada información que se aporte, no bastando la mera pre- sunción de su existencia (GARRIDO, 1997, 59).

Otros autores inciden en el hecho de que aquella obligación acompaña al re- presentante aun después de dejar su representación, sin que ningún tipo de docu- mento entregado por la empresa pueda ser utilizado fuera de ella y para distintos fines de los que motivaron su entrega (SALA y ARNAU, 1996, 151, y SEMPERE, GARCÍA BLASCO, GONZÁLEZ LABRADA, y CARDENAL, 1996, 285), salvo que dicha información y/o documentación sirva de fundamento para acciones de reclamación que los representantes de los trabajadores interpongan ante las instancias judiciales y administrativas correspondientes, en cuyo caso no rige esa estricta prohibición de filtración ad extra (PURCALLA y RODRÍGUEZ SÁN- CHEZ, 1997, 93).

V. EL COMITÉ DE SEGURIDAD Y SALUD

1. Concepto y composición

EL COMITÉ DE SEGURIDAD Y SALUD 1. Concepto y composición El Comité de Seguridad y Salud

El Comité de Seguridad y Salud es el órgano paritario y colegiado de partici- pación cuya función es la consulta regular y periódica de la empresa en materia de prevención de riesgos [art. 38.1 de la LPRL y STS de 15 de junio de 1998, (Tol 46641), y que se constituye en todas las empresas o centros de trabajo que cuen- ten con 50 o más trabajadores (art. 38.2 de la LPRL)].

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El Tribunal Supremo 8 , al realizar una interpretación del art. 38.2 de la LPRL relacionándolo con el art. 34 de la misma, ha considerado que existe la posibilidad de constitución de un Comité de Seguridad y Salud cuando se trate de una empresa con 50 o más trabajadores o cuando se trate de un centro de trabajo también con igual número de empleados si queda acreditado que el ámbito de representación del Comité de Empresa supera los 2.000 traba- jadores, correspondiéndole el nombramiento de 6 Delegados de Prevención (art. 35 de la LPRL), puesto que en caso contrario se dejaría sin participar a los trabajadores en la seguridad y prevención de posibles riesgos laborales en aquellos casos en que existiera un elevado número de trabajadores pero dis- persos en muchos centros de trabajo.

Sobre la relevancia de este órgano, los autores consideran que al crearse al mis-

mo tiempo los Delegados de Prevención, sobre los que giran fundamentalmente la participación y representación de los trabajadores en el campo específico de la seguridad e higiene, el Comité de Seguridad y Salud queda devaluado y relegado

a una función consultiva, si bien regular y periódica, de las actuaciones de la em- presa en materia de prevención de riesgos (MUT, 1997, 26 y 27).

Por último, dado su carácter de órgano mixto (VALDÉS, 1997, 104), el Comité de Seguridad y Salud estará formado, con el mismo número de miembros de cada parte, por (art. 38.2 de la LPRL):

• Los Delegados de Prevención.

• El empresario y/o sus representantes.

En relación a la composición del comité, el Tribunal Supremo afirma que la

misma no está sujeta al criterio de propocionalidad 9 ; y ha declarado que el hecho de no aplicar el criterio de proporcionalidad en la elección de los Delegados de Prevención y miembros del Comité de Seguridad y Salud no vulnera el derecho

a la libertad sindical, ya que la LPRL no establece que haya de aplicarse dicho

criterio, sino que al tratarse de representantes que tienen atribuidas funciones especializadas en materia de prevención de riesgos laborales se incluye dentro de

las excepciones al principio de proporcionalidad 10 .

2. Competencias y funciones

de proporcionalidad 1 0 . 2. Competencias y funciones 8 SSTS de 3 de diciembre de

8 SSTS de 3 de diciembre de 1997 (Tol 237838), 15 de junio de 1998 (Tol 46641), 14 de junio de 1999 (Tol 209280) y 30 de abril de 2001 (Tol 32250).

9 STS de 15 de junio de 1998 (Tol 46641).

10 STS de 14 de junio de 1999 (Tol 209280).

Consulta, participación, representación y formación

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El Comité de Seguridad y Salud puede desarrollar las siguientes competencias

(art. 39.1 de la LPRL):

• Participar en la elaboración, puesta en práctica y evaluación de los planes y programas de prevención de riesgos en la empresa.

A tal efecto, en su seno se debatirán, antes de su puesta en práctica y en lo

referente a su incidencia en la prevención de riesgos, la elección de la modalidad organizativa de la empresa y, en su caso, la gestión realizada por las entidades especializadas con las que la empresa hubiera concertado la realización de acti- vidades preventivas, los proyectos en materia de planificación, organización del trabajo e introducción de nuevas tecnologías, organización y desarrollo de las actividades de protección y prevención a que se refiere el art. 16 de la LPRL y proyecto y organización de la formación en materia preventiva (art. 39.1.a) de la LPRL, en la redacción de la Ley 25/2009, de 22 de diciembre).

Esta competencia recoge una fórmula amplia, que en realidad engloba el con- junto de proyectos a través de los cuales el empresario cumple los distintos aspec- tos de su deber general de protección (VALDÉS, 1997, 106).

• Promover iniciativas sobre métodos y procedimientos para la efectiva pre- vención de los riesgos, proponiendo a la empresa la mejora de las condicio- nes o la corrección de las deficiencias existentes.

En el ejercicio de dichas competencias, el Comité de Seguridad y Salud podrá llevar a cabo las siguientes funciones (art. 39.2 de la LPRL):

• Conocer directamente la situación relativa a la prevención de riesgos en el centro de trabajo, realizando a tal efecto las visitas que estime opor- tuno.

• Conocer cuantos documentos e informes relativos a las condiciones de tra- bajo necesarios para el cumplimiento de sus funciones y los procedentes de la actividad del Servicio de Prevención, en su caso.

• Conocer y analizar los daños producidos en la salud o en la integridad física de los trabajadores, al objeto de valorar sus causas y proponer las medidas preventivas oportunas.

• Conocer e informar la memoria y programación anual de Servicios de Pre- vención.

Como consecuencia de esta enumeración de funciones, la doctrina interpreta que el Comité de Seguridad y Salud se configura como un órgano no de control externo al procedimiento de elaboración de los planes y proyectos sobre los que formula dictamen sino de control interno, cuya intervención queda incorpora- da al proceso de adopción de la correspondiente decisión empresarial (VALDÉS, 1997, 106).

queda incorpora- da al proceso de adopción de la correspondiente decisión empresarial (VALDÉS, 1997, 106).

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3. Régimen de funcionamiento

El Comité de Seguridad y Salud elaborará sus propias normas de funciona- miento (art. 38.3 de la LPRL). Si bien, sus reuniones deberán ser trimestrales y siempre que lo solicite alguna de las partes que lo constituyen (art. 38.3 de la LPRL); y con carácter previo a la puesta en práctica de los planes y programas de prevención de riesgos en la empresa deberán debatirse los proyectos referidos a cualquiera de las siguientes materias (art. 39.1 a) de la LPRL);

• Planificación, organización del trabajo e introducción de nuevas tecnologías.

• Organización y desarrollo de las actividades de protección y prevención.

• Formación en materia preventiva.

En dichas reuniones pueden participar, con voz pero sin voto (art. 38.2 de la LPRL):

• Los Delegados Sindicales y los representantes técnicos de la prevención en la empresa siempre que no coincidan con los Delegados de Prevención o el empresario y sus representantes.

• Los trabajadores de la empresa que cuenten con una especial cualificación o información respecto de concretas cuestiones que se debatan en el Comité de Seguridad y Salud; es decir, los miembros del Servicio interno de Preven- ción siempre y cuando no formaran parte ya del Comité como miembros de pleno derecho por su condición de representantes del empresario o de Delegados de Prevención (VALDÉS, 1997, 104).

• Los técnicos en prevención ajenos a la empresa, siempre que lo solicite algu- na de las representaciones del Comité de Seguridad y Salud.

En el supuesto de las empresas que cuenten con varios centros de trabajo do- tados de Comité de Seguridad y Salud, aquéllas podrán acordar con sus traba- jadores la creación de un Comité Intercentros con las funciones que el acuerdo le atribuya (art. 38.3 de la LPRL); y si se tratase de empresas que desarrollan simultáneamente actividades en un mismo centro de trabajo se puede acordar, entre otras medidas, la realización de reuniones conjuntas de los Comités de Se- guridad y Salud o, en su defecto, de los Delegados de Prevención y empresarios de las empresa que carezcan de dichos Comités, con el fin de garantizar y facilitar la colaboración entre aquellas empresas (art. 39.3 de la LPRL).

entre aquellas empresas (art. 39.3 de la LPRL). Por último, puesto que la LPRL no indica

Por último, puesto que la LPRL no indica nada sobre el modo de adopción de acuerdos, la doctrina considera que es posible tanto que el Comité de Seguridad y Salud tome sus decisiones por mayoría de sus miembros, como que la mayoría se pre- dique de los componentes de cada una de las representaciones estables, siendo en este último caso el voto per capita, sin que puedan aplicarse fórmulas de proporcionalidad