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DIRECCION DE GANADERÍA

ÁREA DE GESTIÓN AMBIENTAL GANADERA


Magister MIGUEL ANGEL IRIBARREN

CONTENIDO BOLETÍN ABRIL 2007


1. COMISIÓN NACIONAL DE RECURSOS GENÉTICOS
2. BOLSAS PARA SILOS: MANEJO POSTERIOR A SU USO
3. BOVINOS CRIOLLOS PATAGÓNICOS
4. MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS PECUARIAS
5. TRATAMIENTO DE EFLUENTES PORCINOS
6. FACTORES DE SUSTENTABILIDAD EN AGROSISTEMAS: OTOÑO 2007
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1. COMISIÓN NACIONAL DE RECURSOS GENÉTICOS


La dirección de Ganadería integra la Comisión Nacional de Recursos Genéticos (CONARGEN) en donde
actualmente se trata la posición Argentina para las reuniones de FAO de Junio y Setiembre respecto de
los Recuros genéticos para la alimentación y la agricultura.

● Entre los días 11 y 15 de Junio se realizará el 11° período de sesiones de la Comisión de


recursos genéticos para la alimentación y la agricultura en Roma (Italia). Entre los temas de la
sesión está el tratamiento de documentos denominados ¨El estado de los recursos genéticos
animales en el mundo para la alimentación y la agricultura¨ y ¨Prioridades estratégicas para la
acción¨. Ambos documentos derivan de los informes que unos 160 países, incluidos el nuestro,
realizaron sobre ¨El estado de los recursos zoogenéticos¨ de cada país.
● Entre el 3 y 7 de setiembre se llevará adelante en Interlaken (Suiza) la ¨Conferencia técnica
internacional sobre los recursos zoogenéticos para la alimentación y la agricultura¨ en donde se
negociarán los documentos tratados en Roma y se trabajará sobre un borrador para un
programa de trabajo plurianual que abordará todos los componentes de diversidad biológica para
la alimentación y la agricultura dentro de un plazo de 10 años.

La importancia de tener una posición definida para nuestros recursos zoogenéticos en la reuniones de
FAO, es que en ellas se define buena parte de las prioridades y estrategias que luego serán concretadas
en la región.

SAGPyA – Dirección de Ganadería – Area de Gestión Ambiental Ganadera - Paseo Colón 982 2º of. 203 (1063) -
Ciudad Autónoma de Buenos Aires – Argentina – Teléfono: 011- 4349-2250 – Mail: mairib@mecon.gov.ar
2. MANEJO POSTERIOR A SU USO DE BOLSAS PARA SILO
Se ha creado dentro de la SAGPyA una comisión de trabajo conjunto entre la Dirección de Ganadería y la
Dirección de Agricultura para iniciar los estudios y tener un diagnóstico del uso de la bolsa de silo, ya
sea para forrajes como para granos. Si bien el mayor consumo está dentro de la agricultura es muy
importante considerar que algunas actividades ganaderas como el feed lot y el tambo son también altas
consumidoras y se encuentran con el problema de tener un residuo de difícil manejo una vez consumido
el forraje.En setiembre del 2006 se realizó una reunión con la presencia de empresarios, técnicos de
INTA y autoridades de la SAGPyA en donde se presentó la visión de la Secreataría respecto de este
tema. Actualmente se está trabajando en una encuesta de producción y consumo, cuyos resultados se
presentarán en una nueva reunión a mediados de este año 2007.

Vision del problema:


El uso de plásticos en la producción pecuaria crece aceleradamente. Si bien no se conoce el
número con certeza, se estima que en silos bolsa de pasto y granos destinados a los alimentos
de animales se consumen varios miles de unidades. Las tecnologías utilizadas a campo para el
descarte de estos envases no son confiables, y la mayoría de las veces su neutralización se
realiza a través de su quema, lo que es altamente contaminante. En particular esta
contaminación afecta al establecimiento que los usa pero en general establece una
contaminación difusa hacia el ambiente. La información sobre estos consumos, su localización y
su tratamiento no esta disponible ni es bien conocida, debido a la ausencia de datos básicos y a
la falta de un desarrollo metodológico para obtener los mismos. La información referida a los
actores del proceso (fabricación, ventas, reciclado, etc.) es fragmentada y dispersa, lo que no
nos permite conocer realmente los volúmenes reales de bolsas que ingresan al sistema
productivo.
El incremento del consumo, la falta de información adecuada y confiable, y la posible
contaminación al ambiente que puede afectar la propia producción agropecuaria hace que la
SAGPyA, tenga un particular interés en elaborar un diagnóstico sectorial con la finalidad de
actuar con los actores del sector para evitar los posibles daños en los agrosistemas.
Para ello se ha creado esta mesa de discusión para atender estas problemáticas en donde las
áreas de interés y competencia de la SAGPyA son:

● Estadística básica: Elaborar metodológicamente los medios de recopilación de datos para


su tratamiento estadístico que permita tener la información necesaria para el monitoreo
permanente de los consumos de plásticos rurales.

● Disposición de la información: Crear un sistema de disposición pública de la información


obtenida para mejorar las actividades de todo el sector (fabricantes, vendedores,
consumidores, recicladores, etc.) en su conjunto.

● Normativas: Elaborar con el sector las normativas adecuadas (registros de producto y,


tecnologías, calidad de procesos, manuales de buenas prácticas, etc) que satisfagan las
necesidades de los actores y conlleven a una relación adecuada entre las producciones
pecuarias y el ambiente circundante.

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BOVINOS CRIOLLOS PATAGONICOS
Actualmente la Dirección de Ganadería está trabajando con la Facultad de Ciencias Agrarias de la
Universidad Nacional de Lomas de Zamora en la redacción de un proyecto sobre ¨Difusión del bovino
criollo patagónico¨ a fin de obtener el financiamiento necesario para este propósito. El objetivo de
este proyecto es consolidar la conservación del bovino criollo de origen patagónico a través de su uso.
Para ello se propone incrementar el número de cabezas del rodeo actual y difundir sus ventajas para que
su genética sea utilizada en aquellas zonas productivas de la patagonia argentina.

ANTECEDENTES
El bovino criollo de origen patagónico se creía extinguido hasta que en el año 1989 docentes
de la Facultad de Ciencias Agrarias (FCA) de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora
identificaron en un sector del Parque Nacional Los Glaciares en Santa Cruz, una población
pura de estos bovinos en estado asilvestrado.
La FCA y la Administración de Parques Nacionales (APN) firmaron un convenio en 1990, para
llevar adelante el proyecto de conservación de su germoplasma. Mediante el mismo la APN le
permite a la FCA extraer los animales asilvestrados del sector de Bahía Onelli del Parque y la
FCA se encarga de financiar todos los gastos que demande dicha operación.
La FCA logró realizar con éxito varias extracciones de animales, con los cuales se viene
desarrollando un plan que contempla tres métodos de conservación:
● In situ in-vivo: Este rodeo pertenece a un productor privado y se encuentra en el
establecimiento 9 de Julio de la localidad de El Calafate
● Ex situ in vivo: El rodeo ex-situ in vivo, actualmente se encuentra en el
establecimiento agropecuario que posee el INTECH-UNSAM en la localidad bonaerense
de Chascomús bajo convenio con la FCA.
● La crioconservación de gametas y embriones: se realiza en convenio con el Centro de
Inseminación Artificial Eolia SA.
Las normas vigentes de la APN establecen que estos animales, que se estiman en unas 1000
cabezas, deben erradicarse de las zonas protegidas puesto que afectan el desarrollo de la
fauna autóctona y perjudican la actividad turística en el Parque.
Todavía hoy constituyen una población cerrada y aislada por barreras naturales de cualquier
otro material genético externo. Representa un modelo biológico especial de Bos taurus taurus
que se ha mantenido bajo selección natural durante aproximadamente cien años. Es una
población adaptada al clima frío patagónico y puede considerarse como la única población de
bovinos en el mundo que presenta estas características. Es una fuente de información genética
muy amplia, y en parte desconocida, con características adaptativas que le permiten sobrevivir
a los inviernos más severos y seguir produciendo terneros sanos.

4. MANUAL DE BUENAS PRACTICAS PECUARIAS


Desde la Dirección Ganadería se presentó al PROSAP un proyecto para elaborar un Manual de Buenas Prácticas Pecuarias el
cual en sus fundamentos incluye un capítulo sobre las implicancias de las actividades pecuarias y el
medio ambiente, cuyo texto básico elaborado por el área se transcribe:

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PRODUCCIONES EXTENSIVAS
Las producciones pecuarias de base extensiva que se llevan a cabo en las diferentes regiones
de la Argentina son principalemente la ganadería vacuna para la obtención de carne y leche, y
las ganaderías ovina y caprina para la producción de carne, leche, fibra y lana. A estas pueden
sumarse otras especies de menor población como los camélidos, los bubalinos, los equinos y
los cérvidos de cotos de caza.
Todas ellas tienen en común que su sustrato productivo son los recursos naturales que los
utilizan como un hábitat permanente, y por lo tanto es de donde se proveen de alimento y
refugio. Encuentran en ellos las condiciones para su reproducción y crecimiento, y de alguna
manera responden con adaptaciones temporales que tienen que ver con las variaciones
climáticas (diferentes a las de su origen), con el tipo y disponibilidad de alimento, y con las
relaciones interespecíficas que se establecen con las faunas locales.
En este marco cualquier actividad pecuaria a campo manifiesta un impacto sobre los recursos
que modifica el ambiente que los contiene, el paisaje que los circunda, e interviene
directamente sobre los flujos energéticos y los ciclos naturales como las disponibilidades de
agua y de nutrientes.
Se establece un nuevo patrón poblacional como fruto de la herbivoría que favorece la
presencia de especies de menor utilidad forrajera, la dispersión de leñosas, y las relaciones de
cobertura vegetal. En estas condiciones son inevitables desbalances forrajeros según las
estaciones del año, los cambios climáticos y la selectividad de cada especie.
En el largo tiempo estos cambios establecen comunidades vegetales noveles, cuyo equilibrio
depende de la posibilidad que cada género tenga para adaptarse a un abiente degradado,
respecto de su condición original. La desaparición o reducción de algunas especies lleva a la
pérdida de biodiversidad dentro de la cual se considera el pool genético y la condición de
hospedero y/o alimento para alguna especie animal local. En cuanto el ambiente sea más
frágil los impactos de la actividad suelen tener mayor irreversibilidad.
Los suelos son el sostén físico de las manadas sobre el cual la traficabilidad animal en busca
de alimento, agua y refugio genera variados niveles de densificación superficial. Cuando este
evento es intenso disminuye la velocidad de infiltración e incrementa el escurrimiento
superficial disponiendo mayores volúmenes de aguas libres que pueden alcanzar velocidad de
erosión. Esto, obviamente, depende de otros factores como la pendiente y la intensida de las
lluvias pero es un fenómeno destacado en zonas de mayor concentración animal como los
abrevaderos.
El pastoreo prolongado en un mismo ambiente lleva al desbalance de nutrientes por la razón
que el consumo de forrajes supera, en general, la reposición natural que produce el proceso
de mineralización y humificación de las biomasas edáficas que participan del ciclo global del
Carbono. Esto es particularmente importante en los casos de Nitrógeno y el Fósforo, y es un
impacto de carácter reversible a través de la inclusión directa de fertilizantes en el sistema o
el manejo de clausuras temporarias.
Algunas de estas especies (ovinos y caprinos) tienen respuestas de adaptación a ambientes de
baja disponibilidad de agua. Pero otras tienen muy altas demandas como los bubalinos y los
vacunos de leche. Los primeros desarrollan en ambientes de alta humedad y los útlimos
requieren de una alta provisión de agua para poder sostener las producciones, y para el
manejo de los efluentes desde los tambos.
El mejoramiento genético de los rodeos lecheros hacia animales de alta producción ha traído
como consecuencia una mayor necesidad de agua. El proceso de mecanización de los tambos
también incrementa la demanda de agua para el lavado de los excrementos en las
instalaciones de ordeñe. Si bien existen tecnologías adecuadas para el manejo de los
efluentes, como las estercoleras, el nivel de adopción es todavía bajo, por lo que se estima
que hay impactos negativos sobre los drenajes superficiales y los acuíferos cercanos a la
superficie.
Las faunas locales ven alteradas sus relaciones con las especies agregadas por los sistemas

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PRODUCCIONES EXTENSIVAS
productivos. En algunas ocasiones la modificación de la vegetación puede afectar las cadenas
tróficas y poner en riesgo alguna especie animal. Es común el caso que la especie local felina
utilice el animal de producción como alimento lo que provoca su persecución y eliminación.
Hay problemas con los armadillos que consumen alimentos reservados en silos de plásticos
(silos bag) y dejan una toxina que afecta al vacuno.
La fauna local y las especies bajo producción humana colisionan primero por el territorio, y
luego compiten por los recursos básicos como el agua y los forrajes. Poblaciones de ñandúes y
de guanacos son grandes consumidores de forrajes y ello no es considerado como una
actividad propia de la naturaleza sino como un problema dentro de los establecimientos. A
partir de estos criterios se produce acciones defensivas ante la presencia de estos animales.
La atmósfera se ve impactada por la producción de los rumiantes quienes por fermentación
entérica producen como producto final gas metano, que está considerado dentro de los gases
de efecto invernadero (GEI). Esta afectación puede morigerarse variando la alimentación del
rumiante. En general nuestro sistema pastoril de producción no se le puede considera como
causante de daños irreversibles respecto del aire.
Los transportes llamados camiones vaqueros o camiones jaula suelen recorrer grandes
distancias llevando animales de recrías y engordes a campos de invernada, animales para la
venta en ferias y remates, y para la faena directa en los frigoríficos. Son muchos los
kilómetros que recorren estos vehículos en al año y afectan a través de sus emisiones.
La energía eléctrica forma parte de los insumos rurales pero no está integrada a la producción
extensiva o se utiliza muy poco en forma directa. Es más común su utilización cuando se
realizan actividades en instalaciones específicas como es el caso del tambo con el uso de
electrobombas y los sistemas de tanques de refrigeración. Hace ya algunos años se ha
implementado en la mayoría de los tambos el calentamiento de agua para lavados y el gas es
provisto en tanques especiales de alta capacidad llamados comunmente por los productores
¨zepelines¨ aludiendo a su forma. Estos tanques se emplaan sobre bases de cemento
georeferenciadas enviando información hacia las centrales desde donde se envían unidades
móviles para su recarga cuando es necesario..
El paisaje ganadero, a medida que una actividad está más tiempo en un ambiente suele
presentar cambios de magnitud, y ello se debe a carácter extractivo de la actividad. Es
común ver paisajes degradados con zonas carentes de vegetación y/o erosionados que pueden
llegar hasta los procesos de desertificación como los dados en ambientes de la Patagonia por
el excesivo pastoreo de ovinos.
En zonas de montes el avance de renuevos no forrajeros, muchas veces denominado fachinal,
presenta un paisaje empobrecido de sustratos y en especies. En zonas de sierras la pérdida de
suelos por erosión causada por el pastoreo es común es zonas semiáridas y áridas.
Estos problemas dentro del paisaje ganadero son más fáciles de remediar en ambientes
húmedos donde es posible establecer nuevos tapices vegetales con cierta rapidez, pero es
muy complejo realizarlo en otras condiciones cuando la degradación es muy alta, teniendo
entonces un alto grado de irreversibilidad.
Es resumen, las producciones extensivas tienen una implicancia ambiental directa con la
particularidad que el carácter de remediación depende del nivel del impacto negativo
alcanzado y la resiliencia de cada ambiente. Siendo más preocupante en aquellos ambientes
de mayor vulnerabilidad, que coinciden con las regiones semiáridas y áridas, en donde estas
producciones tienen mayor presencia, por aptitud natural y por el desplazamiento de la
frontera agrícola dada por la agriculturización que impulsa el cultivo de soja.

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PRODUCCIONES INTENSIVAS
Las producciones pecuarias de base intensiva tienen una baja relación directa con los recursos
naturales y su implicancia está centrada en las externalidades que provoca su desarrollo. Por
un lado hay externalidades que tienen que ver con las actividades conexas que permiten sus
procesos como son las producciones de los alimentos, y por otro actividades derivadas de su
propia gestión como el manejo de los residuos y los efluentes.
El carácter intensivo está dado por una alta concentración de animales en una baja superficie
lo cual es del 100% de producción avícola, el 60% de la producción porcina, y en la
producción bovina de carne, según algunas estimaciones sectoriales, estaría en el 15% de la
producción.
En el caso de estas producciones, el primer impacto está dado en las zonas de cultivo para la
producción de sus alimentos, los cuales pueden ser consumidos casi sin cambios, o deban ser
procesados en plantas industriales que los transforman en productos balanceados. En algunos
casos estos alimentos son coproductos de otras producciones como es el caso de los pellets, y
harinas del complejo oleaginoso aceitero.
El segundo impacto está dado en los transportes de los insumos y los alimentos a los puntos
de confinamiento. Este rubro es de gran dispersión territorial pero significativo en su conjunto.
Si bien existe una concentración de estas producciones en las provincias productoras de
cerales y oleginosas ello no implica que la suma de kilómetros recorridos por los vehículos de
carga pueda estimarse como muy alta.
Muchas veces estos transportes son vehículos locales que no están tecnológicamente
avanzados como para catalizar la emisión de gases. Este gran movimiento contribuye con
gases emitidos por los escapes a la contaminación atmosférica y tendería a incrementarse
acompañando el crecimiento de nuevas instalaciones de confinamiento como por ejemplo en
este momento sucede con los galpones avícolas.
En el rubro energético estos sistemas son demandantes importantes de tres tipos de energía:
combustibles para los motores a explosión, gas para calentamientos y electricidad para
iluminación, los electromotores y la ventilación.
Todo lo que es transporte de insumos, alimentos y productos se realiza mayoritariamente con
vehículos de mediano porte, lo que a su vez incrementa el consumo final de combustibles. El
movimiento interno también se realiza con tracción mecánica, especialmente en los corrales
de engordes, arrastrando con tractores carros racionadores, tanques de agua y estercoleros,
etc., etc. El movimiento de tierras, limpieza de drenajes superficiales y distribución de
materiales varios suele hacerse con máquinas similares a los equipos viales cuya motorización
funciona a gas -oil.
La energía eléctrica es de uso común en las instalaciones avícolas en lo que hace a la
iluminación nocturna de los animales. Los sistemas de ventilación forzada son movidos por
motores eléctricos y puede darse también el uso de termobombas para la recarga y
funcionamiento de sistemas de agua. El gas es utilizado para calefaccionar los galpones
avícolas en los momentos de bajas temperaturas.
Es común que estas producciones generan un alto volumen de residuos dados por las camas
que se arman en los pisos de los galpones, las deyecciones de los animales y los envases de
insumos y alimentos. Cada uno de estos componentes residuales debe tratarse de una
manera diferente pero tienen en común que debe ser eliminados del sitio productivo porque
su acumulación genera una contaminación local que pasa desde lo visual hasta la
contaminación con metales.
En el caso de las camas de piso el manejo mas común es la dispersión en campos vecinos. Si
esto se realiza sin tratamientos previos se convierte en un agente dispersante de
componentes biológicos no deseados en los agrosistemas, particularmente en la difusión de
especies vegetales de difícil control.
En el caso de los plásticos el uso de mantas, silos bolsas, bidones y envases bolsas se ha
generalizado y crea un problema en los establecimientos en el sentido de su eliminación, dada

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PRODUCCIONES INTENSIVAS
la baja capacidad de reuso que tienen los mismos. En el caso de los silos bolsas, comunes en
los engordes intensivos de vacunos, la práctica generalizada es su quema, generando un
problema ambiental referido a humos cuya composición es nociva para la salud humana. El
film de estas bolsas es reciclable, por lo que al quemarlo no solo se contamina sino que se
pierde una materia prima con valor económico.
Los bidones pueden ser tratados bajo el sistema de triple lavado pero su acumulación en el
tiempo requiere de espacios no siempre disponibles. Muchos de ellos son reciclables. Los
estiércoles dispuestos en zanjas y piletas de degradación anaeróbica o aérobica pueden
derivar a productos reutilizables en los campos básicamente como abonos. Pero su
acumulación o tratamiento deficiente puede causar contaminaciones peligrosas como la
nitrificación de fuentes de agua cercanas a la superficie. Un punto a destacar es la
contaminación de la calidad del aire que pueden provocar los olores que despiden en algunas
ocasiones estos sistemas concentrados.
Las explotaciones pecuarias intensivas tienen la particularidad que su impacto debe medirse
bajo el concepto de externalidad y se debe ser muy cuidadoso en el tratamiento de los
impactos ¨in situ¨ lo cual además de afectar al ambiente circundante pude afectar la propia
producción o la calidad de los productos.
Las buenas prácticas pecuarias deberán poner bajo análisis la pérdida de servicios
ambientales que las producciones pueden provocarle. Existen numerosos métodos para
acercarse a los diagnósticos adecuados en donde las matrices de impacto son las mas
difundidas. Lo importante es atender estas pérdidas con planes de mitigación y/o remediación
para que las actividades se realicen en ambientes sanos.

5. TRATAMIENTO DE EFLUENTES PORCINOS

Dentro de la Direcicón de Ganadería ee ha iniciado el punteo de temas para reunir en una mesa de
discusión a productores, técnicos y empresas de servicios para dar los pasos previos que nos lleven a un
disgnóstico sobre cual es la situación sectorial en lo referente al manejo de efluentes en la producción
porcina.
De esta manera la Dirección busca adelantarse en un terreno que cada vez tiene una mayor
consideración desde los consumidores locales y en el mercado internacional. Cada modelo de producción
tiene un particular modo de tratar sus efluentes pero a medida que se intensifican los factores de
producción, el volumen de los mismos requiere de mayor tecnología aplicada para no volverse peligrosos
hacia el ambiente.
El análisis de los modelos y las alternativas de tratamiento y uso de los efluentes son las bases para
armonizar las acciones que den respuestas a los problemas que derivan de este tipo de producciones.
Esta iniciativa ha sido informada al sector en el último Foro Nacional Porcino realizado en la SAGPyA en
el mes de abril

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6. FACTORES DE SUSTENTABILIDAD EN LOS AGROSISTEMAS PECUARIOS OTOÑO 2007

Recursos naturales Clima: El Otoño se inició con condiciones de altas precipitaciones en varias
regiones del país lo que provocó importantes inundaciones en la región
litoral y anegamientos en la cuencas bajas del centro y norte.
Las pautas de anomalías de la Temperatura Superior del Mar (TSM)
declinaron en el Verano del Pacífico Ecuatorial por lo que se estima que el
Fenómeno del Niño terminó. Pasada una condición de transición se iniciaría
una condición de Niña que puede traer menores precipitaciones en alguna
región pecuaria del país.
Fuente. Servicio Meteorológico Nacional
Economía Mercados: Impulsado por una demanda creciente del maíz para la
producción de biocombustibles se proyecta una progresiva suba de los
precios que impactará en aquellas producciones que utilizan este grano para
alimentar sus animales.
Compensaciones: Se han implementado una serie de compensaciones
económicas para sostener los costos de algunas producciones pecuarias
dentro de un nivel que no impulse la suba de los precios de los alimentos en
el mercado interno. Las producciones pecuarias que pueden acceder a estas
ayudas, con las variaciones de cada caso son: la producción primaria de
leche en pesos por litro producido, las producciones de carnes de aves,
cerdos y vacunos con reintegros por gastos de alimentación.
Sociedad Negociaciones sectoriales: algunos desacuerdos en el precio de los fletes
de granos llevaron a que los transportistas realizaran medidas de fuerza
para elevar el precio de los mismos. Si bien las partes llegaron a un acuerdo
hay un cierto riesgo que una situación similar pueda afectar el transporte de
animales, en especial de los vacunos y de algunos productos primarios
como la leche.

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